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#vampiros — Public Fediverse posts

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  1. #Cine

    La reina de los condenados, Michael Rymer, 2002

    Si andas buscando una película que te sirva como una cápsula del tiempo perfecta para revivir la estética oscura y el sonido de principios de los años 2000, esta recomendación es obligatoria para tu lista. El largometraje adapta de forma muy libre los libros Lestat el vampiro y La reina de los condenados de la escritora Anne Rice, dejando de lado la atmósfera gótica tradicional de la famosa cinta Entrevista con el vampiro de 1994 para meter de lleno a estas criaturas de la noche en el ambiente del nu-metal y el rock alternativo que dominaba las estaciones de radio en esa época.

    La trama nos muestra al legendario vampiro Lestat de Lioncourt, interpretado por el actor Stuart Townsend, quien despierta en el mundo moderno después de un largo letargo bajo tierra tras escuchar el sonido de las guitarras eléctricas. En lugar de esconderse en las sombras como el resto de sus semejantes, Lestat decide volverse una súper estrella de la música, revelando los secretos de su especie a través de las letras de sus canciones góticas y organizando un concierto masivo en el desierto de California. El problema es que su música no solo atrae a miles de fanáticos humanos y a investigadores de sociedades secretas, sino que también despierta a Akasha, la madre de todos los vampiros y reina de los condenados, interpretada por la cantante y actriz Aaliyah en su último trabajo cinematográfico antes de perder la vida en un accidente de avión en 2001. Akasha regresa con la intención de destruir a los humanos y gobernar el mundo junto a Lestat, obligando a los vampiros más viejos a salir a la luz para detener sus planes destructivos.

    Aunque la historia se desvía muchísimo de las novelas originales y los efectos especiales envejecieron de forma evidente, la película se convirtió en una obra de culto gracias a dos puntos muy fuertes: la imponente presencia escénica de Aaliyah como la reina egipcia y su espectacular banda sonora. Las canciones del grupo de Lestat fueron compuestas en la vida real por Jonathan Davis, el vocalista de la banda Korn, quien además prestó su voz para los temas musicales de las escenas de los conciertos, sumando la colaboración de músicos muy conocidos del género como Chester Bennington de Linkin Park y Marilyn Manson, logrando un disco de platino en las listas de ventas que hoy en día sigue siendo el mejor pretexto para apagar las luces y disfrutar de este viaje nostálgico por el cine de colmillos y cuero negro.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #CineDeTerror #Vampiros #AnneRice #Aaliyah #NuMetal

  2. #Cine

    La reina de los condenados, Michael Rymer, 2002

    Si andas buscando una película que te sirva como una cápsula del tiempo perfecta para revivir la estética oscura y el sonido de principios de los años 2000, esta recomendación es obligatoria para tu lista. El largometraje adapta de forma muy libre los libros Lestat el vampiro y La reina de los condenados de la escritora Anne Rice, dejando de lado la atmósfera gótica tradicional de la famosa cinta Entrevista con el vampiro de 1994 para meter de lleno a estas criaturas de la noche en el ambiente del nu-metal y el rock alternativo que dominaba las estaciones de radio en esa época.

    La trama nos muestra al legendario vampiro Lestat de Lioncourt, interpretado por el actor Stuart Townsend, quien despierta en el mundo moderno después de un largo letargo bajo tierra tras escuchar el sonido de las guitarras eléctricas. En lugar de esconderse en las sombras como el resto de sus semejantes, Lestat decide volverse una súper estrella de la música, revelando los secretos de su especie a través de las letras de sus canciones góticas y organizando un concierto masivo en el desierto de California. El problema es que su música no solo atrae a miles de fanáticos humanos y a investigadores de sociedades secretas, sino que también despierta a Akasha, la madre de todos los vampiros y reina de los condenados, interpretada por la cantante y actriz Aaliyah en su último trabajo cinematográfico antes de perder la vida en un accidente de avión en 2001. Akasha regresa con la intención de destruir a los humanos y gobernar el mundo junto a Lestat, obligando a los vampiros más viejos a salir a la luz para detener sus planes destructivos.

    Aunque la historia se desvía muchísimo de las novelas originales y los efectos especiales envejecieron de forma evidente, la película se convirtió en una obra de culto gracias a dos puntos muy fuertes: la imponente presencia escénica de Aaliyah como la reina egipcia y su espectacular banda sonora. Las canciones del grupo de Lestat fueron compuestas en la vida real por Jonathan Davis, el vocalista de la banda Korn, quien además prestó su voz para los temas musicales de las escenas de los conciertos, sumando la colaboración de músicos muy conocidos del género como Chester Bennington de Linkin Park y Marilyn Manson, logrando un disco de platino en las listas de ventas que hoy en día sigue siendo el mejor pretexto para apagar las luces y disfrutar de este viaje nostálgico por el cine de colmillos y cuero negro.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #CineDeTerror #Vampiros #AnneRice #Aaliyah #NuMetal

  3. #Cine

    La reina de los condenados, Michael Rymer, 2002

    Si andas buscando una película que te sirva como una cápsula del tiempo perfecta para revivir la estética oscura y el sonido de principios de los años 2000, esta recomendación es obligatoria para tu lista. El largometraje adapta de forma muy libre los libros Lestat el vampiro y La reina de los condenados de la escritora Anne Rice, dejando de lado la atmósfera gótica tradicional de la famosa cinta Entrevista con el vampiro de 1994 para meter de lleno a estas criaturas de la noche en el ambiente del nu-metal y el rock alternativo que dominaba las estaciones de radio en esa época.

    La trama nos muestra al legendario vampiro Lestat de Lioncourt, interpretado por el actor Stuart Townsend, quien despierta en el mundo moderno después de un largo letargo bajo tierra tras escuchar el sonido de las guitarras eléctricas. En lugar de esconderse en las sombras como el resto de sus semejantes, Lestat decide volverse una súper estrella de la música, revelando los secretos de su especie a través de las letras de sus canciones góticas y organizando un concierto masivo en el desierto de California. El problema es que su música no solo atrae a miles de fanáticos humanos y a investigadores de sociedades secretas, sino que también despierta a Akasha, la madre de todos los vampiros y reina de los condenados, interpretada por la cantante y actriz Aaliyah en su último trabajo cinematográfico antes de perder la vida en un accidente de avión en 2001. Akasha regresa con la intención de destruir a los humanos y gobernar el mundo junto a Lestat, obligando a los vampiros más viejos a salir a la luz para detener sus planes destructivos.

    Aunque la historia se desvía muchísimo de las novelas originales y los efectos especiales envejecieron de forma evidente, la película se convirtió en una obra de culto gracias a dos puntos muy fuertes: la imponente presencia escénica de Aaliyah como la reina egipcia y su espectacular banda sonora. Las canciones del grupo de Lestat fueron compuestas en la vida real por Jonathan Davis, el vocalista de la banda Korn, quien además prestó su voz para los temas musicales de las escenas de los conciertos, sumando la colaboración de músicos muy conocidos del género como Chester Bennington de Linkin Park y Marilyn Manson, logrando un disco de platino en las listas de ventas que hoy en día sigue siendo el mejor pretexto para apagar las luces y disfrutar de este viaje nostálgico por el cine de colmillos y cuero negro.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

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    #CineDeTerror #Vampiros #AnneRice #Aaliyah #NuMetal

  4. #Cine

    La reina de los condenados, Michael Rymer, 2002

    Si andas buscando una película que te sirva como una cápsula del tiempo perfecta para revivir la estética oscura y el sonido de principios de los años 2000, esta recomendación es obligatoria para tu lista. El largometraje adapta de forma muy libre los libros Lestat el vampiro y La reina de los condenados de la escritora Anne Rice, dejando de lado la atmósfera gótica tradicional de la famosa cinta Entrevista con el vampiro de 1994 para meter de lleno a estas criaturas de la noche en el ambiente del nu-metal y el rock alternativo que dominaba las estaciones de radio en esa época.

    La trama nos muestra al legendario vampiro Lestat de Lioncourt, interpretado por el actor Stuart Townsend, quien despierta en el mundo moderno después de un largo letargo bajo tierra tras escuchar el sonido de las guitarras eléctricas. En lugar de esconderse en las sombras como el resto de sus semejantes, Lestat decide volverse una súper estrella de la música, revelando los secretos de su especie a través de las letras de sus canciones góticas y organizando un concierto masivo en el desierto de California. El problema es que su música no solo atrae a miles de fanáticos humanos y a investigadores de sociedades secretas, sino que también despierta a Akasha, la madre de todos los vampiros y reina de los condenados, interpretada por la cantante y actriz Aaliyah en su último trabajo cinematográfico antes de perder la vida en un accidente de avión en 2001. Akasha regresa con la intención de destruir a los humanos y gobernar el mundo junto a Lestat, obligando a los vampiros más viejos a salir a la luz para detener sus planes destructivos.

    Aunque la historia se desvía muchísimo de las novelas originales y los efectos especiales envejecieron de forma evidente, la película se convirtió en una obra de culto gracias a dos puntos muy fuertes: la imponente presencia escénica de Aaliyah como la reina egipcia y su espectacular banda sonora. Las canciones del grupo de Lestat fueron compuestas en la vida real por Jonathan Davis, el vocalista de la banda Korn, quien además prestó su voz para los temas musicales de las escenas de los conciertos, sumando la colaboración de músicos muy conocidos del género como Chester Bennington de Linkin Park y Marilyn Manson, logrando un disco de platino en las listas de ventas que hoy en día sigue siendo el mejor pretexto para apagar las luces y disfrutar de este viaje nostálgico por el cine de colmillos y cuero negro.

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  5. #Cine

    La reina de los condenados, Michael Rymer, 2002

    Si andas buscando una película que te sirva como una cápsula del tiempo perfecta para revivir la estética oscura y el sonido de principios de los años 2000, esta recomendación es obligatoria para tu lista. El largometraje adapta de forma muy libre los libros Lestat el vampiro y La reina de los condenados de la escritora Anne Rice, dejando de lado la atmósfera gótica tradicional de la famosa cinta Entrevista con el vampiro de 1994 para meter de lleno a estas criaturas de la noche en el ambiente del nu-metal y el rock alternativo que dominaba las estaciones de radio en esa época.

    La trama nos muestra al legendario vampiro Lestat de Lioncourt, interpretado por el actor Stuart Townsend, quien despierta en el mundo moderno después de un largo letargo bajo tierra tras escuchar el sonido de las guitarras eléctricas. En lugar de esconderse en las sombras como el resto de sus semejantes, Lestat decide volverse una súper estrella de la música, revelando los secretos de su especie a través de las letras de sus canciones góticas y organizando un concierto masivo en el desierto de California. El problema es que su música no solo atrae a miles de fanáticos humanos y a investigadores de sociedades secretas, sino que también despierta a Akasha, la madre de todos los vampiros y reina de los condenados, interpretada por la cantante y actriz Aaliyah en su último trabajo cinematográfico antes de perder la vida en un accidente de avión en 2001. Akasha regresa con la intención de destruir a los humanos y gobernar el mundo junto a Lestat, obligando a los vampiros más viejos a salir a la luz para detener sus planes destructivos.

    Aunque la historia se desvía muchísimo de las novelas originales y los efectos especiales envejecieron de forma evidente, la película se convirtió en una obra de culto gracias a dos puntos muy fuertes: la imponente presencia escénica de Aaliyah como la reina egipcia y su espectacular banda sonora. Las canciones del grupo de Lestat fueron compuestas en la vida real por Jonathan Davis, el vocalista de la banda Korn, quien además prestó su voz para los temas musicales de las escenas de los conciertos, sumando la colaboración de músicos muy conocidos del género como Chester Bennington de Linkin Park y Marilyn Manson, logrando un disco de platino en las listas de ventas que hoy en día sigue siendo el mejor pretexto para apagar las luces y disfrutar de este viaje nostálgico por el cine de colmillos y cuero negro.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

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    #CineDeTerror #Vampiros #AnneRice #Aaliyah #NuMetal

  6. 🧿 𝑻𝒐𝒎𝒂 𝑷𝒆𝒕𝒓𝒆, 𝒆𝒍 𝒎𝒖𝒆𝒓𝒕𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒗𝒐𝒍𝒗𝒊𝒐́ 𝒂 𝒄𝒐𝒏𝒗𝒆𝒓𝒕𝒊𝒓𝒔𝒆 𝒆𝒏 𝒗𝒂𝒎𝒑𝒊𝒓𝒐 🧿

    En diciembre de 2003, en el pequeño pueblo rumano de Marotinu de Sus, murió Toma Petre.
    Tenía 76 años y, a primera vista, no había nada extraordinario en aquella muerte.

    Pero en los meses siguientes comenzaron a suceder cosas que algunos vecinos relacionaron con él.

    Varias personas aseguraron sentirse enfermas, tener pesadillas o sufrir una especie de agotamiento inexplicable.
    Y en aquella comunidad todavía sobrevivía una antigua creencia: algunos muertos podían regresar como *strigoi*, seres semejantes a los vampiros de las leyendas rumanas.

    La familia empezó a sospechar de Toma.

    En febrero de 2004, unas seis semanas después de su entierro, varios hombres desenterraron el cadáver durante la noche.
    Abrieron el ataúd y realizaron un ritual destinado a impedir que el muerto pudiera regresar.

    Según los testimonios recogidos entonces, le abrieron el pecho y extrajeron el corazón.

    Lo que hicieron después resulta todavía más difícil de creer.

    El corazón fue quemado y las cenizas se mezclaron con agua.
    La mezcla se entregó a algunas de las personas que aseguraban estar enfermas para que la bebieran.

    La historia llegó a las autoridades rumanas y los participantes terminaron siendo detenidos y procesados.
    No estamos hablando de una leyenda medieval: ocurrió en Rumanía en pleno siglo XXI.

    Y precisamente por eso el caso llamó tanto la atención.

    La palabra rumana *strigoi* pertenece a una tradición mucho más antigua que la imagen moderna del vampiro.
    En el folclore rumano existía la creencia de que determinadas personas podían regresar después de morir y causar enfermedades, pesadillas o desgracias a los vivos.

    Para evitarlo se practicaban rituales sobre determinados cadáveres.
    Se podía clavar una estaca, atravesar el cuerpo con un objeto de hierro, mutilarlo o quemar determinadas partes.

    Miles de kilómetros y muchos siglos de distancia separan estas historias de los enterramientos medievales encontrados en Bulgaria.
    Pero allí los arqueólogos han encontrado algo que resulta inquietantemente parecido.

    En distintos yacimientos búlgaros han aparecido esqueletos enterrados con el cuerpo atravesado por objetos de hierro.
    Uno de los casos más conocidos procede de Perperikon.
    El cuerpo había sido inmovilizado con un objeto de hierro, aparentemente para impedir que el muerto pudiera levantarse de la tumba.

    Los arqueólogos no encontraron vampiros, naturalmente.

    Encontraron personas que habían sido enterradas siguiendo rituales destinados a impedir que pudieran regresar.

    Y es aquí donde aparece Josh Gates.

    En uno de los episodios de *Expedition Unknown*, Gates viajó hasta Rumanía para investigar la historia de Toma Petre y después continuó hacia Bulgaria, siguiendo las huellas de las antiguas creencias sobre los vampiros.

    En Bulgaria se encontró con Ivo Maev, investigador de las tradiciones locales, que le mostró otro aspecto de estas creencias.
    En una zona de los montes Ródope, cerca del llamado Puente del Diablo, habló de antiguos rituales relacionados con los muertos.

    Uno de ellos consistía en utilizar determinadas plantas alrededor de una tumba para proteger a los vivos del regreso del difunto.

    Puede parecer una escena sacada de una película de terror.

    Lo inquietante es que no lo es.

    Durante siglos, en diferentes lugares de Europa, la gente realmente tuvo miedo de que determinados muertos regresaran.

    No sabían de virus, bacterias ni procesos de descomposición.
    Cuando alguien moría y después otras personas enfermaban, tenían que encontrar una explicación con los conocimientos que poseían.

    Y un cadáver podía ofrecerles una explicación aterradora.

    Un cuerpo podía hincharse después de morir.
    Podía expulsar líquidos por la boca o la nariz.
    La piel podía retraerse dejando los dientes aparentemente más grandes.
    Los cabellos y las uñas podían parecer que habían crecido.

    Para alguien que abría un ataúd semanas después, aquello podía parecer la prueba de que el muerto no estaba tan muerto como debería.

    Por eso encontramos tumbas con piedras sobre el cuerpo, hoces colocadas sobre el cuello, estacas, clavos, hierro atravesando los huesos e incluso cadáveres decapitados o quemados.

    No eran vampiros.

    Eran personas que tenían miedo de los muertos.

    Y, en el caso de Toma Petre, ese miedo sobrevivió hasta 2004.

    Quizá sea esa la parte más perturbadora de toda esta historia.

    El vampiro que todos conocemos nació entre cuentos, supersticiones y literatura.

    Pero algunos de los rituales que dieron forma a esa leyenda no pertenecen únicamente al pasado.

    Algunos todavía estaban vivos cuando nosotros ya teníamos televisión por satélite, teléfonos móviles e internet.

    Y mientras Josh Gates recorría aquellos lugares buscando las huellas de los vampiros, la verdadera historia estaba allí mismo, bajo tierra:

    en las tumbas de personas que alguien, alguna vez, tuvo tanto miedo de que regresaran que decidió asegurarse de que no pudieran hacerlo.

    Si os gusta la historia, la arqueología y esos misterios que se encuentran a medio camino entre la realidad y la leyenda, os recomiendo echar un vistazo a los programas de Josh Gates.

    En España podéis encontrar *Expedición al pasado* en **DMAX** a las 14:21

    Gates recorre lugares históricos, habla con arqueólogos e investigadores y sigue pistas que muchas veces llevan siglos escondidas.
    No todo lo que investiga termina siendo cierto, y precisamente ahí está parte del interés: comprobar qué hay detrás de la leyenda.

    Para quienes disfrutamos de la historia, es de esos programas que te hacen terminar un episodio y empezar a buscar por tu cuenta. 🙂

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=AFBS97tpnK0

    #historia #rumania #bulgaria
    #vampiros #strigoi #folclore
    #misterios #arqueologia
    #tomaPetre #joshgates
    #expeditionunknown #perperikon
    #montesrodope