#edadmedia — Public Fediverse posts
Live and recent posts from across the Fediverse tagged #edadmedia, aggregated by home.social.
-
¿Sabían que la civilización o el pueblo vikingo jamás existió en realidad y que esa palabra solo definía una actividad temporal y no una nacionalidad?
Las investigaciones arqueológicas y el análisis directo de los documentos medievales demuestran que durante los siglos VIII al XI los habitantes de la región de Escandinavia no formaban un imperio unificado ni se identificaban a sí mismos bajo el nombre de vikingos. La población estaba fragmentada en reinos independientes y tribus locales que se reconocían de forma exclusiva como daneses, suecos o noruegos según sus territorios de origen. La palabra nórdica antigua víkingr no describía una herencia de sangre o una etnia, sino una profesión o un estilo de vida que significaba textualmente pirata, asaltante o marinero que viaja para saquear. Los pobladores de esa zona eran en su inmensa mayoría granjeros, pastores, constructores y artesanos pacíficos que únicamente durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar eran favorables, formaban tripulaciones para salir a explorar e incursionar en costas extranjeras, una acción que en su propia lengua se describía con la frase ir de vikingo, para después regresar a sus campos a levantar las cosechas del año.
Durante la época de sus incursiones por el continente europeo, las víctimas de sus ataques tampoco utilizaron nunca ese término para referirse a ellos. En las bitácoras de los monasterios y las crónicas del Reino de Inglaterra se les registraba de forma unánime bajo las denominaciones de daneses o simplemente paganos, debido a que no compartían la religión cristiana de la región. Por otra parte, los documentos oficiales de los francos en los territorios que hoy corresponden a Francia los llamaban normandos, una palabra que traducida de forma directa significa hombres del norte, mientras que las poblaciones de Europa del Este y del Imperio Bizantino identificaban a los navegantes provenientes de Suecia con los nombres de varegos o de rus, vocablo este último que terminó por dar nombre a las actuales naciones de Rusia y Bielorrusia.
La catalogación del pueblo vikingo como el nombre de toda una cultura o sociedad fue un invento cultural muy posterior, estructurado durante el movimiento artístico e ideológico del Romanticismo en el siglo XIX. Los historiadores y novelistas de esa época distorsionaron las fuentes medievales y popularizaron el término de forma masiva con la intención de crear mitologías nacionales que unificaran la identidad de los países escandinavos. En ese mismo periodo de los años 1800 se inventaron los mitos visuales que carecen de sustento histórico, como el uso de cascos con cuernos, un diseño de vestuario creado por el ilustrador Carl Emil Doepler en 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo del nibelungo, transformando un oficio de piratería estacional en un estereotipo globalizado que borró la verdadera identidad de los antiguos daneses, suecos y noruegos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaMedieval #Escandinavia #MitosHistoricos #EdadMedia #DatosCuriosos
-
¿Sabían que la civilización o el pueblo vikingo jamás existió en realidad y que esa palabra solo definía una actividad temporal y no una nacionalidad?
Las investigaciones arqueológicas y el análisis directo de los documentos medievales demuestran que durante los siglos VIII al XI los habitantes de la región de Escandinavia no formaban un imperio unificado ni se identificaban a sí mismos bajo el nombre de vikingos. La población estaba fragmentada en reinos independientes y tribus locales que se reconocían de forma exclusiva como daneses, suecos o noruegos según sus territorios de origen. La palabra nórdica antigua víkingr no describía una herencia de sangre o una etnia, sino una profesión o un estilo de vida que significaba textualmente pirata, asaltante o marinero que viaja para saquear. Los pobladores de esa zona eran en su inmensa mayoría granjeros, pastores, constructores y artesanos pacíficos que únicamente durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar eran favorables, formaban tripulaciones para salir a explorar e incursionar en costas extranjeras, una acción que en su propia lengua se describía con la frase ir de vikingo, para después regresar a sus campos a levantar las cosechas del año.
Durante la época de sus incursiones por el continente europeo, las víctimas de sus ataques tampoco utilizaron nunca ese término para referirse a ellos. En las bitácoras de los monasterios y las crónicas del Reino de Inglaterra se les registraba de forma unánime bajo las denominaciones de daneses o simplemente paganos, debido a que no compartían la religión cristiana de la región. Por otra parte, los documentos oficiales de los francos en los territorios que hoy corresponden a Francia los llamaban normandos, una palabra que traducida de forma directa significa hombres del norte, mientras que las poblaciones de Europa del Este y del Imperio Bizantino identificaban a los navegantes provenientes de Suecia con los nombres de varegos o de rus, vocablo este último que terminó por dar nombre a las actuales naciones de Rusia y Bielorrusia.
La catalogación del pueblo vikingo como el nombre de toda una cultura o sociedad fue un invento cultural muy posterior, estructurado durante el movimiento artístico e ideológico del Romanticismo en el siglo XIX. Los historiadores y novelistas de esa época distorsionaron las fuentes medievales y popularizaron el término de forma masiva con la intención de crear mitologías nacionales que unificaran la identidad de los países escandinavos. En ese mismo periodo de los años 1800 se inventaron los mitos visuales que carecen de sustento histórico, como el uso de cascos con cuernos, un diseño de vestuario creado por el ilustrador Carl Emil Doepler en 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo del nibelungo, transformando un oficio de piratería estacional en un estereotipo globalizado que borró la verdadera identidad de los antiguos daneses, suecos y noruegos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaMedieval #Escandinavia #MitosHistoricos #EdadMedia #DatosCuriosos
-
¿Sabían que la civilización o el pueblo vikingo jamás existió en realidad y que esa palabra solo definía una actividad temporal y no una nacionalidad?
Las investigaciones arqueológicas y el análisis directo de los documentos medievales demuestran que durante los siglos VIII al XI los habitantes de la región de Escandinavia no formaban un imperio unificado ni se identificaban a sí mismos bajo el nombre de vikingos. La población estaba fragmentada en reinos independientes y tribus locales que se reconocían de forma exclusiva como daneses, suecos o noruegos según sus territorios de origen. La palabra nórdica antigua víkingr no describía una herencia de sangre o una etnia, sino una profesión o un estilo de vida que significaba textualmente pirata, asaltante o marinero que viaja para saquear. Los pobladores de esa zona eran en su inmensa mayoría granjeros, pastores, constructores y artesanos pacíficos que únicamente durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar eran favorables, formaban tripulaciones para salir a explorar e incursionar en costas extranjeras, una acción que en su propia lengua se describía con la frase ir de vikingo, para después regresar a sus campos a levantar las cosechas del año.
Durante la época de sus incursiones por el continente europeo, las víctimas de sus ataques tampoco utilizaron nunca ese término para referirse a ellos. En las bitácoras de los monasterios y las crónicas del Reino de Inglaterra se les registraba de forma unánime bajo las denominaciones de daneses o simplemente paganos, debido a que no compartían la religión cristiana de la región. Por otra parte, los documentos oficiales de los francos en los territorios que hoy corresponden a Francia los llamaban normandos, una palabra que traducida de forma directa significa hombres del norte, mientras que las poblaciones de Europa del Este y del Imperio Bizantino identificaban a los navegantes provenientes de Suecia con los nombres de varegos o de rus, vocablo este último que terminó por dar nombre a las actuales naciones de Rusia y Bielorrusia.
La catalogación del pueblo vikingo como el nombre de toda una cultura o sociedad fue un invento cultural muy posterior, estructurado durante el movimiento artístico e ideológico del Romanticismo en el siglo XIX. Los historiadores y novelistas de esa época distorsionaron las fuentes medievales y popularizaron el término de forma masiva con la intención de crear mitologías nacionales que unificaran la identidad de los países escandinavos. En ese mismo periodo de los años 1800 se inventaron los mitos visuales que carecen de sustento histórico, como el uso de cascos con cuernos, un diseño de vestuario creado por el ilustrador Carl Emil Doepler en 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo del nibelungo, transformando un oficio de piratería estacional en un estereotipo globalizado que borró la verdadera identidad de los antiguos daneses, suecos y noruegos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaMedieval #Escandinavia #MitosHistoricos #EdadMedia #DatosCuriosos
-
¿Sabían que la civilización o el pueblo vikingo jamás existió en realidad y que esa palabra solo definía una actividad temporal y no una nacionalidad?
Las investigaciones arqueológicas y el análisis directo de los documentos medievales demuestran que durante los siglos VIII al XI los habitantes de la región de Escandinavia no formaban un imperio unificado ni se identificaban a sí mismos bajo el nombre de vikingos. La población estaba fragmentada en reinos independientes y tribus locales que se reconocían de forma exclusiva como daneses, suecos o noruegos según sus territorios de origen. La palabra nórdica antigua víkingr no describía una herencia de sangre o una etnia, sino una profesión o un estilo de vida que significaba textualmente pirata, asaltante o marinero que viaja para saquear. Los pobladores de esa zona eran en su inmensa mayoría granjeros, pastores, constructores y artesanos pacíficos que únicamente durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar eran favorables, formaban tripulaciones para salir a explorar e incursionar en costas extranjeras, una acción que en su propia lengua se describía con la frase ir de vikingo, para después regresar a sus campos a levantar las cosechas del año.
Durante la época de sus incursiones por el continente europeo, las víctimas de sus ataques tampoco utilizaron nunca ese término para referirse a ellos. En las bitácoras de los monasterios y las crónicas del Reino de Inglaterra se les registraba de forma unánime bajo las denominaciones de daneses o simplemente paganos, debido a que no compartían la religión cristiana de la región. Por otra parte, los documentos oficiales de los francos en los territorios que hoy corresponden a Francia los llamaban normandos, una palabra que traducida de forma directa significa hombres del norte, mientras que las poblaciones de Europa del Este y del Imperio Bizantino identificaban a los navegantes provenientes de Suecia con los nombres de varegos o de rus, vocablo este último que terminó por dar nombre a las actuales naciones de Rusia y Bielorrusia.
La catalogación del pueblo vikingo como el nombre de toda una cultura o sociedad fue un invento cultural muy posterior, estructurado durante el movimiento artístico e ideológico del Romanticismo en el siglo XIX. Los historiadores y novelistas de esa época distorsionaron las fuentes medievales y popularizaron el término de forma masiva con la intención de crear mitologías nacionales que unificaran la identidad de los países escandinavos. En ese mismo periodo de los años 1800 se inventaron los mitos visuales que carecen de sustento histórico, como el uso de cascos con cuernos, un diseño de vestuario creado por el ilustrador Carl Emil Doepler en 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo del nibelungo, transformando un oficio de piratería estacional en un estereotipo globalizado que borró la verdadera identidad de los antiguos daneses, suecos y noruegos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaMedieval #Escandinavia #MitosHistoricos #EdadMedia #DatosCuriosos
-
¿Sabían que la civilización o el pueblo vikingo jamás existió en realidad y que esa palabra solo definía una actividad temporal y no una nacionalidad?
Las investigaciones arqueológicas y el análisis directo de los documentos medievales demuestran que durante los siglos VIII al XI los habitantes de la región de Escandinavia no formaban un imperio unificado ni se identificaban a sí mismos bajo el nombre de vikingos. La población estaba fragmentada en reinos independientes y tribus locales que se reconocían de forma exclusiva como daneses, suecos o noruegos según sus territorios de origen. La palabra nórdica antigua víkingr no describía una herencia de sangre o una etnia, sino una profesión o un estilo de vida que significaba textualmente pirata, asaltante o marinero que viaja para saquear. Los pobladores de esa zona eran en su inmensa mayoría granjeros, pastores, constructores y artesanos pacíficos que únicamente durante los meses de verano, cuando las condiciones del mar eran favorables, formaban tripulaciones para salir a explorar e incursionar en costas extranjeras, una acción que en su propia lengua se describía con la frase ir de vikingo, para después regresar a sus campos a levantar las cosechas del año.
Durante la época de sus incursiones por el continente europeo, las víctimas de sus ataques tampoco utilizaron nunca ese término para referirse a ellos. En las bitácoras de los monasterios y las crónicas del Reino de Inglaterra se les registraba de forma unánime bajo las denominaciones de daneses o simplemente paganos, debido a que no compartían la religión cristiana de la región. Por otra parte, los documentos oficiales de los francos en los territorios que hoy corresponden a Francia los llamaban normandos, una palabra que traducida de forma directa significa hombres del norte, mientras que las poblaciones de Europa del Este y del Imperio Bizantino identificaban a los navegantes provenientes de Suecia con los nombres de varegos o de rus, vocablo este último que terminó por dar nombre a las actuales naciones de Rusia y Bielorrusia.
La catalogación del pueblo vikingo como el nombre de toda una cultura o sociedad fue un invento cultural muy posterior, estructurado durante el movimiento artístico e ideológico del Romanticismo en el siglo XIX. Los historiadores y novelistas de esa época distorsionaron las fuentes medievales y popularizaron el término de forma masiva con la intención de crear mitologías nacionales que unificaran la identidad de los países escandinavos. En ese mismo periodo de los años 1800 se inventaron los mitos visuales que carecen de sustento histórico, como el uso de cascos con cuernos, un diseño de vestuario creado por el ilustrador Carl Emil Doepler en 1876 para la ópera de Richard Wagner El anillo del nibelungo, transformando un oficio de piratería estacional en un estereotipo globalizado que borró la verdadera identidad de los antiguos daneses, suecos y noruegos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaMedieval #Escandinavia #MitosHistoricos #EdadMedia #DatosCuriosos
-
SIGUE ⬇️
En 1180 acordaron una tregua.
Durante ese tiempo se permitió el paso de comerciantes y caravanas entre ambos territorios, algo fundamental para la economía de la zona.
Parecía que, al menos durante un tiempo, la paz sería posible.
Pero había un hombre dispuesto a destruir cualquier intento de entendimiento.
Reinaldo de Châtillon, el hombre que incendió Oriente
Si hubo alguien capaz de sacar de quicio incluso a Saladino, ese fue Reinaldo de Châtillon.
Era uno de los nobles más temidos del Reino de Jerusalén.
Valiente en combate, sí.
Pero también impulsivo, brutal y completamente imprevisible.
Había pasado años prisionero de los musulmanes y, tras recuperar la libertad, juró no volver a respetar ningún acuerdo con ellos.
Mientras la tregua seguía vigente, atacó caravanas musulmanas que viajaban bajo protección diplomática, saqueó mercancías y capturó viajeros.
Incluso llegó a amenazar con atacar La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam.
Para Saladino aquello fue una provocación intolerable.
Envió protestas al rey Balduino exigiendo justicia.
El problema era que el monarca ya apenas podía gobernar.
La lepra seguía destruyendo lentamente el cuerpo del rey.
Primero perdió la sensibilidad.
Después dejó de poder utilizar una mano.
Más tarde comenzaron los problemas de visión.
Finalmente quedó prácticamente ciego y necesitaba ayuda incluso para subir al caballo.
Aun así continuó tomando decisiones políticas y militares siempre que su salud se lo permitió.
Consciente de que su muerte estaba cerca, intentó asegurar la sucesión para evitar una guerra civil.
No lo consiguió.
Las luchas entre las distintas familias nobles continuaban mientras la salud del rey empeoraba día tras día.
El 16 de marzo de 1185, Balduino IV murió en Jerusalén.
Tenía apenas veinticuatro años.
Nunca se casó.
Nunca tuvo hijos.
Toda su vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de convertirlo en un rey débil, hizo de él uno de los gobernantes más admirados de las Cruzadas.
Fue enterrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo.
Con su muerte desaparecía el principal obstáculo que había frenado durante años el avance de Saladino.
Dos años después llegó el momento que llevaba décadas esperando.
En 1187 derrotó de forma aplastante al ejército cruzado en la batalla de Hattin.
Aquella victoria abrió el camino hacia Jerusalén.
La ciudad cayó pocos meses después.
A diferencia de la conquista cristiana de 1099, cuando gran parte de la población musulmana y judía fue masacrada, Saladino permitió que muchos habitantes rescataran su libertad pagando un rescate y evitó una matanza generalizada, aunque también tomó miles de prisioneros.
Eso no significa que fuera un gobernante perfecto.
Tras Hattin ordenó ejecutar a numerosos Caballeros Templarios y Hospitalarios capturados, al considerarlos guerreros religiosos demasiado peligrosos para dejarlos con vida.
Tampoco olvidó su promesa respecto a Reinaldo de Châtillon.
El propio Saladino lo ejecutó personalmente por haber violado repetidamente las treguas y atacar las caravanas musulmanas.
Dos enemigos unidos por la historia
Las crónicas musulmanas cuentan que, cuando Saladino supo de la muerte de Balduino IV, no celebró la desaparición de su mayor enemigo.
Al contrario.
Reconoció públicamente el valor de aquel joven rey que, pese a la lepra, había conseguido contener durante más de una década al ejército más poderoso de Oriente.
Quizá esa sea la mayor prueba del respeto que existió entre ambos.
Uno gobernó mientras su cuerpo se consumía lentamente.
El otro construyó uno de los mayores imperios del mundo islámico.
Lucharon por Jerusalén desde bandos opuestos, pero ambos pasaron a la historia como dos de los estrategas más brillantes y carismáticos de las Cruzadas.
Más de ocho siglos después, Balduino IV y Saladino siguen siendo el ejemplo de que incluso entre enemigos puede existir admiración...
Saladino sobrevivió ocho años a Balduino IV.
Tras conquistar Jerusalén en 1187 y convertirse en el hombre más poderoso de Oriente Próximo, pasó sus últimos años intentando mantener unido su inmenso imperio.
Murió el 4 de marzo de 1193 en Damasco, probablemente a causa de unas fuertes fiebres provocadas por la fiebre tifoidea o alguna enfermedad infecciosa similar.
Tenía unos 55 o 56 años.
Su muerte sorprendió a muchos porque, pese a haber gobernado un imperio que se extendía desde Egipto hasta Siria, apenas dejó riquezas personales.
Las crónicas cuentan que había repartido gran parte de su fortuna entre los pobres, los soldados y obras benéficas, hasta el punto de que no quedaba dinero suficiente para costear un entierro acorde a su rango.
Hoy sigue enterrado junto a la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, donde su tumba continúa siendo un lugar de enorme valor histórico.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #balduinoiv #saladino #templarios
https://www.youtube.com/watch?v=xymiGEOyA0M
𝘌𝘭 𝘳𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰𝘴 (𝘒𝘪𝘯𝘨𝘥𝘰𝘮 𝘰𝘧 𝘏𝘦𝘢𝘷𝘦𝘯)
🎬 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳: 𝘙𝘪𝘥𝘭𝘦𝘺 𝘚𝘤𝘰𝘵𝘵
📅 𝘈𝘯̃𝘰: 2005
🎭 𝘎𝘦́𝘯𝘦𝘳𝘰: 𝘌́𝘱𝘪𝘤𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰́𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢, 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯
⏱️ 𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 144 𝘮𝘪𝘯. / 194 𝘮𝘪𝘯. 𝘢𝘱𝘳𝘰𝘹𝘪𝘮𝘢𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢
🌍 𝘗𝘢𝘪́𝘴: 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴, 𝘙𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰, 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘺 𝘈𝘭𝘦𝘮𝘢𝘯𝘪𝘢
⭐ 𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴: 𝘖𝘳𝘭𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘮, 𝘌𝘷𝘢 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯, 𝘓𝘪𝘢𝘮 𝘕𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯, 𝘑𝘦𝘳𝘦𝘮𝘺 𝘐𝘳𝘰𝘯𝘴, 𝘉𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘎𝘭𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯 𝘺 𝘌𝘥𝘸𝘢𝘳𝘥 𝘕𝘰𝘳𝘵𝘰𝘯. ▪️𝘚𝘪𝘯𝘰𝘱𝘴𝘪𝘴: 𝘌𝘯 𝘦𝘭 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰 𝘟𝘐𝘐, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘐𝘣𝘦𝘭𝘪́𝘯, 𝘶𝘯 𝘫𝘰𝘷𝘦𝘯 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰 𝘧𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦́𝘴, 𝘷𝘪𝘢𝘫𝘢 𝘢 𝘛𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘺 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘭𝘢𝘥𝘪𝘯𝘰.
𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘶𝘻𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘳𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴, 𝘧𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘴𝘮𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘪𝘨𝘪𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘭𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘪𝘶𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴.
📌 𝘊𝘶𝘳𝘪𝘰𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥: 𝘓𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘪́𝘥𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘦𝘯 1187, 𝘢𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴, 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴. -
SIGUE ⬇️
En 1180 acordaron una tregua.
Durante ese tiempo se permitió el paso de comerciantes y caravanas entre ambos territorios, algo fundamental para la economía de la zona.
Parecía que, al menos durante un tiempo, la paz sería posible.
Pero había un hombre dispuesto a destruir cualquier intento de entendimiento.
Reinaldo de Châtillon, el hombre que incendió Oriente
Si hubo alguien capaz de sacar de quicio incluso a Saladino, ese fue Reinaldo de Châtillon.
Era uno de los nobles más temidos del Reino de Jerusalén.
Valiente en combate, sí.
Pero también impulsivo, brutal y completamente imprevisible.
Había pasado años prisionero de los musulmanes y, tras recuperar la libertad, juró no volver a respetar ningún acuerdo con ellos.
Mientras la tregua seguía vigente, atacó caravanas musulmanas que viajaban bajo protección diplomática, saqueó mercancías y capturó viajeros.
Incluso llegó a amenazar con atacar La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam.
Para Saladino aquello fue una provocación intolerable.
Envió protestas al rey Balduino exigiendo justicia.
El problema era que el monarca ya apenas podía gobernar.
La lepra seguía destruyendo lentamente el cuerpo del rey.
Primero perdió la sensibilidad.
Después dejó de poder utilizar una mano.
Más tarde comenzaron los problemas de visión.
Finalmente quedó prácticamente ciego y necesitaba ayuda incluso para subir al caballo.
Aun así continuó tomando decisiones políticas y militares siempre que su salud se lo permitió.
Consciente de que su muerte estaba cerca, intentó asegurar la sucesión para evitar una guerra civil.
No lo consiguió.
Las luchas entre las distintas familias nobles continuaban mientras la salud del rey empeoraba día tras día.
El 16 de marzo de 1185, Balduino IV murió en Jerusalén.
Tenía apenas veinticuatro años.
Nunca se casó.
Nunca tuvo hijos.
Toda su vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de convertirlo en un rey débil, hizo de él uno de los gobernantes más admirados de las Cruzadas.
Fue enterrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo.
Con su muerte desaparecía el principal obstáculo que había frenado durante años el avance de Saladino.
Dos años después llegó el momento que llevaba décadas esperando.
En 1187 derrotó de forma aplastante al ejército cruzado en la batalla de Hattin.
Aquella victoria abrió el camino hacia Jerusalén.
La ciudad cayó pocos meses después.
A diferencia de la conquista cristiana de 1099, cuando gran parte de la población musulmana y judía fue masacrada, Saladino permitió que muchos habitantes rescataran su libertad pagando un rescate y evitó una matanza generalizada, aunque también tomó miles de prisioneros.
Eso no significa que fuera un gobernante perfecto.
Tras Hattin ordenó ejecutar a numerosos Caballeros Templarios y Hospitalarios capturados, al considerarlos guerreros religiosos demasiado peligrosos para dejarlos con vida.
Tampoco olvidó su promesa respecto a Reinaldo de Châtillon.
El propio Saladino lo ejecutó personalmente por haber violado repetidamente las treguas y atacar las caravanas musulmanas.
Dos enemigos unidos por la historia
Las crónicas musulmanas cuentan que, cuando Saladino supo de la muerte de Balduino IV, no celebró la desaparición de su mayor enemigo.
Al contrario.
Reconoció públicamente el valor de aquel joven rey que, pese a la lepra, había conseguido contener durante más de una década al ejército más poderoso de Oriente.
Quizá esa sea la mayor prueba del respeto que existió entre ambos.
Uno gobernó mientras su cuerpo se consumía lentamente.
El otro construyó uno de los mayores imperios del mundo islámico.
Lucharon por Jerusalén desde bandos opuestos, pero ambos pasaron a la historia como dos de los estrategas más brillantes y carismáticos de las Cruzadas.
Más de ocho siglos después, Balduino IV y Saladino siguen siendo el ejemplo de que incluso entre enemigos puede existir admiración...
Saladino sobrevivió ocho años a Balduino IV.
Tras conquistar Jerusalén en 1187 y convertirse en el hombre más poderoso de Oriente Próximo, pasó sus últimos años intentando mantener unido su inmenso imperio.
Murió el 4 de marzo de 1193 en Damasco, probablemente a causa de unas fuertes fiebres provocadas por la fiebre tifoidea o alguna enfermedad infecciosa similar.
Tenía unos 55 o 56 años.
Su muerte sorprendió a muchos porque, pese a haber gobernado un imperio que se extendía desde Egipto hasta Siria, apenas dejó riquezas personales.
Las crónicas cuentan que había repartido gran parte de su fortuna entre los pobres, los soldados y obras benéficas, hasta el punto de que no quedaba dinero suficiente para costear un entierro acorde a su rango.
Hoy sigue enterrado junto a la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, donde su tumba continúa siendo un lugar de enorme valor histórico.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #balduinoiv #saladino #templarios
https://www.youtube.com/watch?v=xymiGEOyA0M
𝘌𝘭 𝘳𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰𝘴 (𝘒𝘪𝘯𝘨𝘥𝘰𝘮 𝘰𝘧 𝘏𝘦𝘢𝘷𝘦𝘯)
🎬 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳: 𝘙𝘪𝘥𝘭𝘦𝘺 𝘚𝘤𝘰𝘵𝘵
📅 𝘈𝘯̃𝘰: 2005
🎭 𝘎𝘦́𝘯𝘦𝘳𝘰: 𝘌́𝘱𝘪𝘤𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰́𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢, 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯
⏱️ 𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 144 𝘮𝘪𝘯. / 194 𝘮𝘪𝘯. 𝘢𝘱𝘳𝘰𝘹𝘪𝘮𝘢𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢
🌍 𝘗𝘢𝘪́𝘴: 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴, 𝘙𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰, 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘺 𝘈𝘭𝘦𝘮𝘢𝘯𝘪𝘢
⭐ 𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴: 𝘖𝘳𝘭𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘮, 𝘌𝘷𝘢 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯, 𝘓𝘪𝘢𝘮 𝘕𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯, 𝘑𝘦𝘳𝘦𝘮𝘺 𝘐𝘳𝘰𝘯𝘴, 𝘉𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘎𝘭𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯 𝘺 𝘌𝘥𝘸𝘢𝘳𝘥 𝘕𝘰𝘳𝘵𝘰𝘯. ▪️𝘚𝘪𝘯𝘰𝘱𝘴𝘪𝘴: 𝘌𝘯 𝘦𝘭 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰 𝘟𝘐𝘐, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘐𝘣𝘦𝘭𝘪́𝘯, 𝘶𝘯 𝘫𝘰𝘷𝘦𝘯 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰 𝘧𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦́𝘴, 𝘷𝘪𝘢𝘫𝘢 𝘢 𝘛𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘺 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘭𝘢𝘥𝘪𝘯𝘰.
𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘶𝘻𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘳𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴, 𝘧𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘴𝘮𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘪𝘨𝘪𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘭𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘪𝘶𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴.
📌 𝘊𝘶𝘳𝘪𝘰𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥: 𝘓𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘪́𝘥𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘦𝘯 1187, 𝘢𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴, 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴. -
SIGUE ⬇️
En 1180 acordaron una tregua.
Durante ese tiempo se permitió el paso de comerciantes y caravanas entre ambos territorios, algo fundamental para la economía de la zona.
Parecía que, al menos durante un tiempo, la paz sería posible.
Pero había un hombre dispuesto a destruir cualquier intento de entendimiento.
Reinaldo de Châtillon, el hombre que incendió Oriente
Si hubo alguien capaz de sacar de quicio incluso a Saladino, ese fue Reinaldo de Châtillon.
Era uno de los nobles más temidos del Reino de Jerusalén.
Valiente en combate, sí.
Pero también impulsivo, brutal y completamente imprevisible.
Había pasado años prisionero de los musulmanes y, tras recuperar la libertad, juró no volver a respetar ningún acuerdo con ellos.
Mientras la tregua seguía vigente, atacó caravanas musulmanas que viajaban bajo protección diplomática, saqueó mercancías y capturó viajeros.
Incluso llegó a amenazar con atacar La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam.
Para Saladino aquello fue una provocación intolerable.
Envió protestas al rey Balduino exigiendo justicia.
El problema era que el monarca ya apenas podía gobernar.
La lepra seguía destruyendo lentamente el cuerpo del rey.
Primero perdió la sensibilidad.
Después dejó de poder utilizar una mano.
Más tarde comenzaron los problemas de visión.
Finalmente quedó prácticamente ciego y necesitaba ayuda incluso para subir al caballo.
Aun así continuó tomando decisiones políticas y militares siempre que su salud se lo permitió.
Consciente de que su muerte estaba cerca, intentó asegurar la sucesión para evitar una guerra civil.
No lo consiguió.
Las luchas entre las distintas familias nobles continuaban mientras la salud del rey empeoraba día tras día.
El 16 de marzo de 1185, Balduino IV murió en Jerusalén.
Tenía apenas veinticuatro años.
Nunca se casó.
Nunca tuvo hijos.
Toda su vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de convertirlo en un rey débil, hizo de él uno de los gobernantes más admirados de las Cruzadas.
Fue enterrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo.
Con su muerte desaparecía el principal obstáculo que había frenado durante años el avance de Saladino.
Dos años después llegó el momento que llevaba décadas esperando.
En 1187 derrotó de forma aplastante al ejército cruzado en la batalla de Hattin.
Aquella victoria abrió el camino hacia Jerusalén.
La ciudad cayó pocos meses después.
A diferencia de la conquista cristiana de 1099, cuando gran parte de la población musulmana y judía fue masacrada, Saladino permitió que muchos habitantes rescataran su libertad pagando un rescate y evitó una matanza generalizada, aunque también tomó miles de prisioneros.
Eso no significa que fuera un gobernante perfecto.
Tras Hattin ordenó ejecutar a numerosos Caballeros Templarios y Hospitalarios capturados, al considerarlos guerreros religiosos demasiado peligrosos para dejarlos con vida.
Tampoco olvidó su promesa respecto a Reinaldo de Châtillon.
El propio Saladino lo ejecutó personalmente por haber violado repetidamente las treguas y atacar las caravanas musulmanas.
Dos enemigos unidos por la historia
Las crónicas musulmanas cuentan que, cuando Saladino supo de la muerte de Balduino IV, no celebró la desaparición de su mayor enemigo.
Al contrario.
Reconoció públicamente el valor de aquel joven rey que, pese a la lepra, había conseguido contener durante más de una década al ejército más poderoso de Oriente.
Quizá esa sea la mayor prueba del respeto que existió entre ambos.
Uno gobernó mientras su cuerpo se consumía lentamente.
El otro construyó uno de los mayores imperios del mundo islámico.
Lucharon por Jerusalén desde bandos opuestos, pero ambos pasaron a la historia como dos de los estrategas más brillantes y carismáticos de las Cruzadas.
Más de ocho siglos después, Balduino IV y Saladino siguen siendo el ejemplo de que incluso entre enemigos puede existir admiración...
Saladino sobrevivió ocho años a Balduino IV.
Tras conquistar Jerusalén en 1187 y convertirse en el hombre más poderoso de Oriente Próximo, pasó sus últimos años intentando mantener unido su inmenso imperio.
Murió el 4 de marzo de 1193 en Damasco, probablemente a causa de unas fuertes fiebres provocadas por la fiebre tifoidea o alguna enfermedad infecciosa similar.
Tenía unos 55 o 56 años.
Su muerte sorprendió a muchos porque, pese a haber gobernado un imperio que se extendía desde Egipto hasta Siria, apenas dejó riquezas personales.
Las crónicas cuentan que había repartido gran parte de su fortuna entre los pobres, los soldados y obras benéficas, hasta el punto de que no quedaba dinero suficiente para costear un entierro acorde a su rango.
Hoy sigue enterrado junto a la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, donde su tumba continúa siendo un lugar de enorme valor histórico.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #balduinoiv #saladino #templarios
https://www.youtube.com/watch?v=xymiGEOyA0M
𝘌𝘭 𝘳𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰𝘴 (𝘒𝘪𝘯𝘨𝘥𝘰𝘮 𝘰𝘧 𝘏𝘦𝘢𝘷𝘦𝘯)
🎬 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳: 𝘙𝘪𝘥𝘭𝘦𝘺 𝘚𝘤𝘰𝘵𝘵
📅 𝘈𝘯̃𝘰: 2005
🎭 𝘎𝘦́𝘯𝘦𝘳𝘰: 𝘌́𝘱𝘪𝘤𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰́𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢, 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯
⏱️ 𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 144 𝘮𝘪𝘯. / 194 𝘮𝘪𝘯. 𝘢𝘱𝘳𝘰𝘹𝘪𝘮𝘢𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢
🌍 𝘗𝘢𝘪́𝘴: 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴, 𝘙𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰, 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘺 𝘈𝘭𝘦𝘮𝘢𝘯𝘪𝘢
⭐ 𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴: 𝘖𝘳𝘭𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘮, 𝘌𝘷𝘢 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯, 𝘓𝘪𝘢𝘮 𝘕𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯, 𝘑𝘦𝘳𝘦𝘮𝘺 𝘐𝘳𝘰𝘯𝘴, 𝘉𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘎𝘭𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯 𝘺 𝘌𝘥𝘸𝘢𝘳𝘥 𝘕𝘰𝘳𝘵𝘰𝘯. ▪️𝘚𝘪𝘯𝘰𝘱𝘴𝘪𝘴: 𝘌𝘯 𝘦𝘭 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰 𝘟𝘐𝘐, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘐𝘣𝘦𝘭𝘪́𝘯, 𝘶𝘯 𝘫𝘰𝘷𝘦𝘯 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰 𝘧𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦́𝘴, 𝘷𝘪𝘢𝘫𝘢 𝘢 𝘛𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘺 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘭𝘢𝘥𝘪𝘯𝘰.
𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘶𝘻𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘳𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴, 𝘧𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘴𝘮𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘪𝘨𝘪𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘭𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘪𝘶𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴.
📌 𝘊𝘶𝘳𝘪𝘰𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥: 𝘓𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘪́𝘥𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘦𝘯 1187, 𝘢𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴, 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴. -
SIGUE ⬇️
En 1180 acordaron una tregua.
Durante ese tiempo se permitió el paso de comerciantes y caravanas entre ambos territorios, algo fundamental para la economía de la zona.
Parecía que, al menos durante un tiempo, la paz sería posible.
Pero había un hombre dispuesto a destruir cualquier intento de entendimiento.
Reinaldo de Châtillon, el hombre que incendió Oriente
Si hubo alguien capaz de sacar de quicio incluso a Saladino, ese fue Reinaldo de Châtillon.
Era uno de los nobles más temidos del Reino de Jerusalén.
Valiente en combate, sí.
Pero también impulsivo, brutal y completamente imprevisible.
Había pasado años prisionero de los musulmanes y, tras recuperar la libertad, juró no volver a respetar ningún acuerdo con ellos.
Mientras la tregua seguía vigente, atacó caravanas musulmanas que viajaban bajo protección diplomática, saqueó mercancías y capturó viajeros.
Incluso llegó a amenazar con atacar La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam.
Para Saladino aquello fue una provocación intolerable.
Envió protestas al rey Balduino exigiendo justicia.
El problema era que el monarca ya apenas podía gobernar.
La lepra seguía destruyendo lentamente el cuerpo del rey.
Primero perdió la sensibilidad.
Después dejó de poder utilizar una mano.
Más tarde comenzaron los problemas de visión.
Finalmente quedó prácticamente ciego y necesitaba ayuda incluso para subir al caballo.
Aun así continuó tomando decisiones políticas y militares siempre que su salud se lo permitió.
Consciente de que su muerte estaba cerca, intentó asegurar la sucesión para evitar una guerra civil.
No lo consiguió.
Las luchas entre las distintas familias nobles continuaban mientras la salud del rey empeoraba día tras día.
El 16 de marzo de 1185, Balduino IV murió en Jerusalén.
Tenía apenas veinticuatro años.
Nunca se casó.
Nunca tuvo hijos.
Toda su vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de convertirlo en un rey débil, hizo de él uno de los gobernantes más admirados de las Cruzadas.
Fue enterrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo.
Con su muerte desaparecía el principal obstáculo que había frenado durante años el avance de Saladino.
Dos años después llegó el momento que llevaba décadas esperando.
En 1187 derrotó de forma aplastante al ejército cruzado en la batalla de Hattin.
Aquella victoria abrió el camino hacia Jerusalén.
La ciudad cayó pocos meses después.
A diferencia de la conquista cristiana de 1099, cuando gran parte de la población musulmana y judía fue masacrada, Saladino permitió que muchos habitantes rescataran su libertad pagando un rescate y evitó una matanza generalizada, aunque también tomó miles de prisioneros.
Eso no significa que fuera un gobernante perfecto.
Tras Hattin ordenó ejecutar a numerosos Caballeros Templarios y Hospitalarios capturados, al considerarlos guerreros religiosos demasiado peligrosos para dejarlos con vida.
Tampoco olvidó su promesa respecto a Reinaldo de Châtillon.
El propio Saladino lo ejecutó personalmente por haber violado repetidamente las treguas y atacar las caravanas musulmanas.
Dos enemigos unidos por la historia
Las crónicas musulmanas cuentan que, cuando Saladino supo de la muerte de Balduino IV, no celebró la desaparición de su mayor enemigo.
Al contrario.
Reconoció públicamente el valor de aquel joven rey que, pese a la lepra, había conseguido contener durante más de una década al ejército más poderoso de Oriente.
Quizá esa sea la mayor prueba del respeto que existió entre ambos.
Uno gobernó mientras su cuerpo se consumía lentamente.
El otro construyó uno de los mayores imperios del mundo islámico.
Lucharon por Jerusalén desde bandos opuestos, pero ambos pasaron a la historia como dos de los estrategas más brillantes y carismáticos de las Cruzadas.
Más de ocho siglos después, Balduino IV y Saladino siguen siendo el ejemplo de que incluso entre enemigos puede existir admiración...
Saladino sobrevivió ocho años a Balduino IV.
Tras conquistar Jerusalén en 1187 y convertirse en el hombre más poderoso de Oriente Próximo, pasó sus últimos años intentando mantener unido su inmenso imperio.
Murió el 4 de marzo de 1193 en Damasco, probablemente a causa de unas fuertes fiebres provocadas por la fiebre tifoidea o alguna enfermedad infecciosa similar.
Tenía unos 55 o 56 años.
Su muerte sorprendió a muchos porque, pese a haber gobernado un imperio que se extendía desde Egipto hasta Siria, apenas dejó riquezas personales.
Las crónicas cuentan que había repartido gran parte de su fortuna entre los pobres, los soldados y obras benéficas, hasta el punto de que no quedaba dinero suficiente para costear un entierro acorde a su rango.
Hoy sigue enterrado junto a la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, donde su tumba continúa siendo un lugar de enorme valor histórico.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #balduinoiv #saladino #templarios
https://www.youtube.com/watch?v=xymiGEOyA0M
𝘌𝘭 𝘳𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰𝘴 (𝘒𝘪𝘯𝘨𝘥𝘰𝘮 𝘰𝘧 𝘏𝘦𝘢𝘷𝘦𝘯)
🎬 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳: 𝘙𝘪𝘥𝘭𝘦𝘺 𝘚𝘤𝘰𝘵𝘵
📅 𝘈𝘯̃𝘰: 2005
🎭 𝘎𝘦́𝘯𝘦𝘳𝘰: 𝘌́𝘱𝘪𝘤𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰́𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢, 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯
⏱️ 𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 144 𝘮𝘪𝘯. / 194 𝘮𝘪𝘯. 𝘢𝘱𝘳𝘰𝘹𝘪𝘮𝘢𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢
🌍 𝘗𝘢𝘪́𝘴: 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴, 𝘙𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰, 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘺 𝘈𝘭𝘦𝘮𝘢𝘯𝘪𝘢
⭐ 𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴: 𝘖𝘳𝘭𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘮, 𝘌𝘷𝘢 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯, 𝘓𝘪𝘢𝘮 𝘕𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯, 𝘑𝘦𝘳𝘦𝘮𝘺 𝘐𝘳𝘰𝘯𝘴, 𝘉𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘎𝘭𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯 𝘺 𝘌𝘥𝘸𝘢𝘳𝘥 𝘕𝘰𝘳𝘵𝘰𝘯. ▪️𝘚𝘪𝘯𝘰𝘱𝘴𝘪𝘴: 𝘌𝘯 𝘦𝘭 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰 𝘟𝘐𝘐, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘐𝘣𝘦𝘭𝘪́𝘯, 𝘶𝘯 𝘫𝘰𝘷𝘦𝘯 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰 𝘧𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦́𝘴, 𝘷𝘪𝘢𝘫𝘢 𝘢 𝘛𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘺 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘭𝘢𝘥𝘪𝘯𝘰.
𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘶𝘻𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘳𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴, 𝘧𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘴𝘮𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘪𝘨𝘪𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘭𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘪𝘶𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴.
📌 𝘊𝘶𝘳𝘪𝘰𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥: 𝘓𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘪́𝘥𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘦𝘯 1187, 𝘢𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴, 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴. -
SIGUE ⬇️
En 1180 acordaron una tregua.
Durante ese tiempo se permitió el paso de comerciantes y caravanas entre ambos territorios, algo fundamental para la economía de la zona.
Parecía que, al menos durante un tiempo, la paz sería posible.
Pero había un hombre dispuesto a destruir cualquier intento de entendimiento.
Reinaldo de Châtillon, el hombre que incendió Oriente
Si hubo alguien capaz de sacar de quicio incluso a Saladino, ese fue Reinaldo de Châtillon.
Era uno de los nobles más temidos del Reino de Jerusalén.
Valiente en combate, sí.
Pero también impulsivo, brutal y completamente imprevisible.
Había pasado años prisionero de los musulmanes y, tras recuperar la libertad, juró no volver a respetar ningún acuerdo con ellos.
Mientras la tregua seguía vigente, atacó caravanas musulmanas que viajaban bajo protección diplomática, saqueó mercancías y capturó viajeros.
Incluso llegó a amenazar con atacar La Meca y Medina, las dos ciudades más sagradas del islam.
Para Saladino aquello fue una provocación intolerable.
Envió protestas al rey Balduino exigiendo justicia.
El problema era que el monarca ya apenas podía gobernar.
La lepra seguía destruyendo lentamente el cuerpo del rey.
Primero perdió la sensibilidad.
Después dejó de poder utilizar una mano.
Más tarde comenzaron los problemas de visión.
Finalmente quedó prácticamente ciego y necesitaba ayuda incluso para subir al caballo.
Aun así continuó tomando decisiones políticas y militares siempre que su salud se lo permitió.
Consciente de que su muerte estaba cerca, intentó asegurar la sucesión para evitar una guerra civil.
No lo consiguió.
Las luchas entre las distintas familias nobles continuaban mientras la salud del rey empeoraba día tras día.
El 16 de marzo de 1185, Balduino IV murió en Jerusalén.
Tenía apenas veinticuatro años.
Nunca se casó.
Nunca tuvo hijos.
Toda su vida estuvo marcada por una enfermedad que, lejos de convertirlo en un rey débil, hizo de él uno de los gobernantes más admirados de las Cruzadas.
Fue enterrado en la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar más sagrado del cristianismo.
Con su muerte desaparecía el principal obstáculo que había frenado durante años el avance de Saladino.
Dos años después llegó el momento que llevaba décadas esperando.
En 1187 derrotó de forma aplastante al ejército cruzado en la batalla de Hattin.
Aquella victoria abrió el camino hacia Jerusalén.
La ciudad cayó pocos meses después.
A diferencia de la conquista cristiana de 1099, cuando gran parte de la población musulmana y judía fue masacrada, Saladino permitió que muchos habitantes rescataran su libertad pagando un rescate y evitó una matanza generalizada, aunque también tomó miles de prisioneros.
Eso no significa que fuera un gobernante perfecto.
Tras Hattin ordenó ejecutar a numerosos Caballeros Templarios y Hospitalarios capturados, al considerarlos guerreros religiosos demasiado peligrosos para dejarlos con vida.
Tampoco olvidó su promesa respecto a Reinaldo de Châtillon.
El propio Saladino lo ejecutó personalmente por haber violado repetidamente las treguas y atacar las caravanas musulmanas.
Dos enemigos unidos por la historia
Las crónicas musulmanas cuentan que, cuando Saladino supo de la muerte de Balduino IV, no celebró la desaparición de su mayor enemigo.
Al contrario.
Reconoció públicamente el valor de aquel joven rey que, pese a la lepra, había conseguido contener durante más de una década al ejército más poderoso de Oriente.
Quizá esa sea la mayor prueba del respeto que existió entre ambos.
Uno gobernó mientras su cuerpo se consumía lentamente.
El otro construyó uno de los mayores imperios del mundo islámico.
Lucharon por Jerusalén desde bandos opuestos, pero ambos pasaron a la historia como dos de los estrategas más brillantes y carismáticos de las Cruzadas.
Más de ocho siglos después, Balduino IV y Saladino siguen siendo el ejemplo de que incluso entre enemigos puede existir admiración...
Saladino sobrevivió ocho años a Balduino IV.
Tras conquistar Jerusalén en 1187 y convertirse en el hombre más poderoso de Oriente Próximo, pasó sus últimos años intentando mantener unido su inmenso imperio.
Murió el 4 de marzo de 1193 en Damasco, probablemente a causa de unas fuertes fiebres provocadas por la fiebre tifoidea o alguna enfermedad infecciosa similar.
Tenía unos 55 o 56 años.
Su muerte sorprendió a muchos porque, pese a haber gobernado un imperio que se extendía desde Egipto hasta Siria, apenas dejó riquezas personales.
Las crónicas cuentan que había repartido gran parte de su fortuna entre los pobres, los soldados y obras benéficas, hasta el punto de que no quedaba dinero suficiente para costear un entierro acorde a su rango.
Hoy sigue enterrado junto a la Gran Mezquita de los Omeyas, en Damasco, donde su tumba continúa siendo un lugar de enorme valor histórico.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #balduinoiv #saladino #templarios
https://www.youtube.com/watch?v=xymiGEOyA0M
𝘌𝘭 𝘳𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘭𝘰𝘴 𝘤𝘪𝘦𝘭𝘰𝘴 (𝘒𝘪𝘯𝘨𝘥𝘰𝘮 𝘰𝘧 𝘏𝘦𝘢𝘷𝘦𝘯)
🎬 𝘋𝘪𝘳𝘦𝘤𝘵𝘰𝘳: 𝘙𝘪𝘥𝘭𝘦𝘺 𝘚𝘤𝘰𝘵𝘵
📅 𝘈𝘯̃𝘰: 2005
🎭 𝘎𝘦́𝘯𝘦𝘳𝘰: 𝘌́𝘱𝘪𝘤𝘢 𝘩𝘪𝘴𝘵𝘰́𝘳𝘪𝘤𝘢, 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢, 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯
⏱️ 𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 144 𝘮𝘪𝘯. / 194 𝘮𝘪𝘯. 𝘢𝘱𝘳𝘰𝘹𝘪𝘮𝘢𝘥𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘷𝘦𝘳𝘴𝘪𝘰́𝘯 𝘦𝘹𝘵𝘦𝘯𝘥𝘪𝘥𝘢
🌍 𝘗𝘢𝘪́𝘴: 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰𝘴, 𝘙𝘦𝘪𝘯𝘰 𝘜𝘯𝘪𝘥𝘰, 𝘌𝘴𝘱𝘢𝘯̃𝘢 𝘺 𝘈𝘭𝘦𝘮𝘢𝘯𝘪𝘢
⭐ 𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢𝘴: 𝘖𝘳𝘭𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘉𝘭𝘰𝘰𝘮, 𝘌𝘷𝘢 𝘎𝘳𝘦𝘦𝘯, 𝘓𝘪𝘢𝘮 𝘕𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯, 𝘑𝘦𝘳𝘦𝘮𝘺 𝘐𝘳𝘰𝘯𝘴, 𝘉𝘳𝘦𝘯𝘥𝘢𝘯 𝘎𝘭𝘦𝘦𝘴𝘰𝘯 𝘺 𝘌𝘥𝘸𝘢𝘳𝘥 𝘕𝘰𝘳𝘵𝘰𝘯. ▪️𝘚𝘪𝘯𝘰𝘱𝘴𝘪𝘴: 𝘌𝘯 𝘦𝘭 𝘴𝘪𝘨𝘭𝘰 𝘟𝘐𝘐, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦 𝘐𝘣𝘦𝘭𝘪́𝘯, 𝘶𝘯 𝘫𝘰𝘷𝘦𝘯 𝘩𝘦𝘳𝘳𝘦𝘳𝘰 𝘧𝘳𝘢𝘯𝘤𝘦́𝘴, 𝘷𝘪𝘢𝘫𝘢 𝘢 𝘛𝘪𝘦𝘳𝘳𝘢 𝘚𝘢𝘯𝘵𝘢 𝘺 𝘵𝘦𝘳𝘮𝘪𝘯𝘢 𝘪𝘯𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘳𝘢𝘥𝘰 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘴𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘧𝘳𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘢𝘭 𝘦𝘫𝘦́𝘳𝘤𝘪𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘚𝘢𝘭𝘢𝘥𝘪𝘯𝘰.
𝘌𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘤𝘳𝘶𝘻𝘢𝘥𝘰𝘴, 𝘪𝘯𝘵𝘳𝘪𝘨𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴, 𝘧𝘢𝘯𝘢𝘵𝘪𝘴𝘮𝘰 𝘳𝘦𝘭𝘪𝘨𝘪𝘰𝘴𝘰 𝘺 𝘭𝘶𝘤𝘩𝘢𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘱𝘰𝘥𝘦𝘳, 𝘉𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯 𝘥𝘦𝘣𝘦𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘤𝘪𝘥𝘪𝘳 𝘲𝘶𝘦́ 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘪𝘴𝘱𝘶𝘦𝘴𝘵𝘰 𝘢 𝘴𝘢𝘤𝘳𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢𝘳 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘥𝘦𝘧𝘦𝘯𝘥𝘦𝘳 𝘶𝘯𝘢 𝘤𝘪𝘶𝘥𝘢𝘥 𝘦𝘯 𝘭𝘢 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘪𝘷𝘦𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘥𝘪𝘴𝘵𝘪𝘯𝘵𝘢𝘴 𝘤𝘳𝘦𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴.
📌 𝘊𝘶𝘳𝘪𝘰𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥: 𝘓𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢 𝘵𝘰𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 𝘱𝘶𝘯𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘥𝘢 𝘢𝘤𝘰𝘯𝘵𝘦𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘳𝘦𝘢𝘭𝘦𝘴 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘢𝘥𝘰𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘭𝘢 𝘤𝘢𝘪́𝘥𝘢 𝘥𝘦 𝘑𝘦𝘳𝘶𝘴𝘢𝘭𝘦́𝘯 𝘦𝘯 1187, 𝘢𝘶𝘯𝘲𝘶𝘦 𝘮𝘰𝘥𝘪𝘧𝘪𝘤𝘢 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴, 𝘳𝘦𝘭𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘴𝘪𝘵𝘶𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘳 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘥𝘢𝘥𝘦𝘴 𝘥𝘳𝘢𝘮𝘢𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴. -
🧿 𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒊𝒔𝒕𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔: 𝒎𝒂́𝒓𝒕𝒊𝒓𝒆𝒔, 𝒉𝒆𝒓𝒆𝒋𝒆𝒔 𝒚 𝒖𝒏𝒂 𝒇𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒂𝒇𝒊𝒐́ 𝒂 𝒊𝒎𝒑𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔 🧿
La palabra abrahamitas puede llevar a confusión porque, a lo largo de la historia, se ha utilizado para designar a grupos muy distintos entre sí.
No compartían época, ni objetivos, ni siquiera las mismas creencias.
Sin embargo, todos tenían algo en común: afirmaban seguir el ejemplo de Abraham como modelo de fe, aunque cada uno lo interpretó de una manera diferente.Entre ellos encontramos a unos monjes bizantinos convertidos en mártires durante la crisis iconoclasta, una pequeña secta deísta que desafió al Imperio de los Habsburgo en el siglo XVIII e incluso otros movimientos considerados heréticos en Oriente Próximo.
Su historia mezcla religión, política, persecuciones y numerosas leyendas.𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒋𝒆𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑪𝒐𝒏𝒔𝒕𝒂𝒏𝒕𝒊𝒏𝒐𝒑𝒍𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑰𝑿)
Los primeros abrahamitas conocidos fueron los monjes del monasterio de San Abraham, en Constantinopla.
Su nombre procedía de San Abraham de Éfeso, obispo y escritor del siglo VI, fundador del monasterio que siglos después se convertiría en uno de los principales focos de resistencia contra la política religiosa del Imperio bizantino.Aquella comunidad nació como un lugar dedicado al estudio, la oración y la vida ascética.
Sin embargo, durante el reinado del emperador Teófilo, la situación cambió radicalmente.En el año 829, Teófilo retomó con fuerza la iconoclastia, un movimiento que prohibía el culto y la veneración de las imágenes religiosas.
Los iconos fueron destruidos, muchos monasterios fueron vigilados y numerosos religiosos tuvieron que elegir entre obedecer al emperador o mantener sus convicciones.Los monjes abrahamitas eligieron resistir.
No solo ocultaron y protegieron los iconos de su monasterio, sino que se negaron públicamente a cumplir las órdenes imperiales.
Para ellos, destruir las imágenes era atacar la propia fe.Según las fuentes eclesiásticas, soportaron amenazas, torturas y finalmente fueron ejecutados alrededor del año 835.
Tanto la Iglesia católica como la ortodoxa los veneran como mártires y los recuerdan cada 8 de julio.¿Mártires... o agitadores políticos?
Aquí aparece una de las grandes polémicas.
Las crónicas religiosas presentan a los monjes como héroes espirituales que prefirieron morir antes que renunciar a sus creencias.
Sin embargo, algunas crónicas cercanas al poder imperial ofrecen una imagen muy distinta.
En ellas aparecen como religiosos extremadamente radicales que alentaban la resistencia contra el emperador y utilizaban la defensa de los iconos como una forma de desafiar la autoridad del Estado.No existen pruebas de que organizaran una rebelión armada, pero sí parece claro que su oposición tuvo también una dimensión política.
En el Imperio bizantino religión y gobierno estaban profundamente unidos, de modo que cuestionar las decisiones religiosas del emperador también suponía cuestionar su legitimidad.Por eso, para la corte fueron castigados como traidores; para la Iglesia, como santos.
El monasterio de San Abraham no sobrevivió al paso de los siglos.
Con la decadencia del Imperio bizantino y, sobre todo, tras la caída de Constantinopla en 1453, desapareció prácticamente cualquier rastro material del lugar.Su recuerdo permanece únicamente en antiguos santorales, textos litúrgicos y crónicas medievales.
𝑳𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑩𝒐𝒉𝒆𝒎𝒊𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑽𝑰𝑰𝑰)
Casi mil años después apareció otro grupo completamente distinto.
En torno a 1781, en diversas zonas rurales de Bohemia —actual República Checa— surgió una pequeña comunidad religiosa conocida también como los abrahamitas.
No tenían ninguna relación con los monjes bizantinos.
Su intención era recuperar lo que consideraban la religión más pura de todas: la fe de Abraham antes de la circuncisión y antes del nacimiento del judaísmo y del cristianismo organizados.
Una religión sin iglesias
Sus ideas resultaban sorprendentes para la época.
Creían en un único Dios, pero rechazaban buena parte de la doctrina cristiana.
Negaban:
La Santísima Trinidad.
El pecado original.
Los sacramentos.
El bautismo.
La autoridad de la Iglesia.De toda la Biblia solo aceptaban plenamente los Diez Mandamientos y el Padre Nuestro, considerando que el resto había sido alterado por los hombres.
Algunos autores también señalan que rechazaban la inmortalidad natural del alma y el concepto tradicional del infierno eterno, acercándose a posiciones deístas e incluso racionalistas.
Como ocurre con muchos grupos minoritarios, resulta complicado separar los hechos de la propaganda.
Las autoridades eclesiásticas les atribuyeron numerosos comportamientos escandalosos.
Entre las acusaciones figuraban:
reuniones clandestinas;
desprecio absoluto por la autoridad religiosa;
rechazo del matrimonio tradicional;
supuestas prácticas de amor libre;
poligamia;
inmoralidad sexual.Sin embargo, los historiadores actuales consideran que no existen pruebas sólidas que demuestren estas acusaciones.
La mayoría proceden de escritos elaborados por sus adversarios religiosos y políticos, algo muy habitual en la Europa del siglo XVIII.Lo que sí está bien documentado es que su rechazo del pecado original y de las penas eternas hizo que muchos vecinos los vieran como personas peligrosas para el orden moral establecido.
El enfrentamiento con José II
José II era hijo de la emperatriz María Teresa y gobernó convencido de que el Estado debía estar por encima de la Iglesia.
Impulsó profundas reformas para modernizar sus dominios: limitó el poder del clero, cerró monasterios contemplativos que consideraba "inútiles", reformó la administración, suavizó la censura y promulgó el Edicto de Tolerancia de 1781.
Paradójicamente, esa misma política de tolerancia no alcanzó a los abrahamitas, ya que su religión no encajaba dentro de ninguna de las confesiones aceptadas por el Estado.José II promulgó el famoso Edicto de Tolerancia en 1781, permitiendo cierta libertad religiosa a luteranos, calvinistas y ortodoxos.
Los abrahamitas pensaron inicialmente que también quedarían protegidos.
Se equivocaban.
Como no pertenecían oficialmente a ninguna confesión reconocida, quedaron fuera del decreto.
Las autoridades les ofrecieron registrarse como miembros de alguna religión aceptada por el Estado.
Se negaron.
Aquella decisión tuvo graves consecuencias.
Muchas familias perdieron sus propiedades, numerosos hombres fueron incorporados por la fuerza a regimientos destinados a las fronteras del Imperio y otros miembros del grupo fueron dispersados y deportados hacia distintas zonas de Transilvania.
En apenas unos años, la comunidad prácticamente desapareció.
¿Desaparecieron realmente?
Oficialmente sí.
Sin embargo, durante todo el siglo XIX circularon rumores sobre familias aisladas en zonas montañosas de Bohemia que seguían transmitiendo en secreto las antiguas creencias abrahamitas de generación en generación.
Algunas enciclopedias religiosas del siglo XIX mencionan estas noticias, aunque nunca pudieron confirmarse de forma definitiva.
Hoy la mayoría de historiadores considera que, si existieron esos supervivientes, debieron ser grupos muy pequeños que terminaron integrándose en otras comunidades religiosas.
𝑳𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒔𝒊𝒓𝒊𝒐𝒔
Existe además un tercer grupo mucho menos conocido.
Algunas fuentes medievales mencionan comunidades vinculadas a un personaje llamado Abraham o Ibrahim de Antioquía, a las que en ocasiones se denomina abrahamitas.
La información es muy escasa y procede casi exclusivamente de autores cristianos que escribían contra las herejías.
Según esos textos, negaban la divinidad de Jesús y fueron acusados de idolatría, doctrinas gnósticas y comportamientos inmorales.
También aparecen relacionados con los Paulicianos, un movimiento religioso surgido en Armenia entre los siglos VII y IX que rechazaba numerosos elementos de la Iglesia oficial y que, en algunos momentos, llegó a enfrentarse militarmente al Imperio bizantino.
No obstante, los historiadores modernos son muy prudentes con estas afirmaciones.
La mayor parte de la información procede de sus enemigos, por lo que resulta difícil distinguir qué hay de realidad y qué pertenece a la propaganda religiosa de la época.Los abrahamitas nunca fueron un gran movimiento religioso, pero dejaron una huella mucho mayor de lo que cabría esperar por su reducido número.
Los monjes de Constantinopla acabaron convertidos en símbolo de resistencia frente al poder imperial.
Los de Bohemia representan uno de los ejemplos más curiosos de búsqueda de una religión basada únicamente en la figura de Abraham, al margen del judaísmo y del cristianismo tradicionales.
Y los supuestos abrahamitas sirios siguen siendo uno de esos grupos envueltos en el misterio, conocidos casi exclusivamente por las acusaciones de quienes los combatieron.
Como ocurre tantas veces en la historia, la verdad quedó enterrada entre documentos oficiales, propaganda, persecuciones y leyendas.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣https://www.youtube.com/watch?v=VoC7gPBLjdM
#historia #abrahamitas #bizancio #bohemia #religión #curiosidadeshistóricas #edadmedia #imperiobizantino #historiadesconocida #ecosdelpasado
-
🧿 𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒊𝒔𝒕𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔: 𝒎𝒂́𝒓𝒕𝒊𝒓𝒆𝒔, 𝒉𝒆𝒓𝒆𝒋𝒆𝒔 𝒚 𝒖𝒏𝒂 𝒇𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒂𝒇𝒊𝒐́ 𝒂 𝒊𝒎𝒑𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔 🧿
La palabra abrahamitas puede llevar a confusión porque, a lo largo de la historia, se ha utilizado para designar a grupos muy distintos entre sí.
No compartían época, ni objetivos, ni siquiera las mismas creencias.
Sin embargo, todos tenían algo en común: afirmaban seguir el ejemplo de Abraham como modelo de fe, aunque cada uno lo interpretó de una manera diferente.Entre ellos encontramos a unos monjes bizantinos convertidos en mártires durante la crisis iconoclasta, una pequeña secta deísta que desafió al Imperio de los Habsburgo en el siglo XVIII e incluso otros movimientos considerados heréticos en Oriente Próximo.
Su historia mezcla religión, política, persecuciones y numerosas leyendas.𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒋𝒆𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑪𝒐𝒏𝒔𝒕𝒂𝒏𝒕𝒊𝒏𝒐𝒑𝒍𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑰𝑿)
Los primeros abrahamitas conocidos fueron los monjes del monasterio de San Abraham, en Constantinopla.
Su nombre procedía de San Abraham de Éfeso, obispo y escritor del siglo VI, fundador del monasterio que siglos después se convertiría en uno de los principales focos de resistencia contra la política religiosa del Imperio bizantino.Aquella comunidad nació como un lugar dedicado al estudio, la oración y la vida ascética.
Sin embargo, durante el reinado del emperador Teófilo, la situación cambió radicalmente.En el año 829, Teófilo retomó con fuerza la iconoclastia, un movimiento que prohibía el culto y la veneración de las imágenes religiosas.
Los iconos fueron destruidos, muchos monasterios fueron vigilados y numerosos religiosos tuvieron que elegir entre obedecer al emperador o mantener sus convicciones.Los monjes abrahamitas eligieron resistir.
No solo ocultaron y protegieron los iconos de su monasterio, sino que se negaron públicamente a cumplir las órdenes imperiales.
Para ellos, destruir las imágenes era atacar la propia fe.Según las fuentes eclesiásticas, soportaron amenazas, torturas y finalmente fueron ejecutados alrededor del año 835.
Tanto la Iglesia católica como la ortodoxa los veneran como mártires y los recuerdan cada 8 de julio.¿Mártires... o agitadores políticos?
Aquí aparece una de las grandes polémicas.
Las crónicas religiosas presentan a los monjes como héroes espirituales que prefirieron morir antes que renunciar a sus creencias.
Sin embargo, algunas crónicas cercanas al poder imperial ofrecen una imagen muy distinta.
En ellas aparecen como religiosos extremadamente radicales que alentaban la resistencia contra el emperador y utilizaban la defensa de los iconos como una forma de desafiar la autoridad del Estado.No existen pruebas de que organizaran una rebelión armada, pero sí parece claro que su oposición tuvo también una dimensión política.
En el Imperio bizantino religión y gobierno estaban profundamente unidos, de modo que cuestionar las decisiones religiosas del emperador también suponía cuestionar su legitimidad.Por eso, para la corte fueron castigados como traidores; para la Iglesia, como santos.
El monasterio de San Abraham no sobrevivió al paso de los siglos.
Con la decadencia del Imperio bizantino y, sobre todo, tras la caída de Constantinopla en 1453, desapareció prácticamente cualquier rastro material del lugar.Su recuerdo permanece únicamente en antiguos santorales, textos litúrgicos y crónicas medievales.
𝑳𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑩𝒐𝒉𝒆𝒎𝒊𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑽𝑰𝑰𝑰)
Casi mil años después apareció otro grupo completamente distinto.
En torno a 1781, en diversas zonas rurales de Bohemia —actual República Checa— surgió una pequeña comunidad religiosa conocida también como los abrahamitas.
No tenían ninguna relación con los monjes bizantinos.
Su intención era recuperar lo que consideraban la religión más pura de todas: la fe de Abraham antes de la circuncisión y antes del nacimiento del judaísmo y del cristianismo organizados.
Una religión sin iglesias
Sus ideas resultaban sorprendentes para la época.
Creían en un único Dios, pero rechazaban buena parte de la doctrina cristiana.
Negaban:
La Santísima Trinidad.
El pecado original.
Los sacramentos.
El bautismo.
La autoridad de la Iglesia.De toda la Biblia solo aceptaban plenamente los Diez Mandamientos y el Padre Nuestro, considerando que el resto había sido alterado por los hombres.
Algunos autores también señalan que rechazaban la inmortalidad natural del alma y el concepto tradicional del infierno eterno, acercándose a posiciones deístas e incluso racionalistas.
Como ocurre con muchos grupos minoritarios, resulta complicado separar los hechos de la propaganda.
Las autoridades eclesiásticas les atribuyeron numerosos comportamientos escandalosos.
Entre las acusaciones figuraban:
reuniones clandestinas;
desprecio absoluto por la autoridad religiosa;
rechazo del matrimonio tradicional;
supuestas prácticas de amor libre;
poligamia;
inmoralidad sexual.Sin embargo, los historiadores actuales consideran que no existen pruebas sólidas que demuestren estas acusaciones.
La mayoría proceden de escritos elaborados por sus adversarios religiosos y políticos, algo muy habitual en la Europa del siglo XVIII.Lo que sí está bien documentado es que su rechazo del pecado original y de las penas eternas hizo que muchos vecinos los vieran como personas peligrosas para el orden moral establecido.
El enfrentamiento con José II
José II era hijo de la emperatriz María Teresa y gobernó convencido de que el Estado debía estar por encima de la Iglesia.
Impulsó profundas reformas para modernizar sus dominios: limitó el poder del clero, cerró monasterios contemplativos que consideraba "inútiles", reformó la administración, suavizó la censura y promulgó el Edicto de Tolerancia de 1781.
Paradójicamente, esa misma política de tolerancia no alcanzó a los abrahamitas, ya que su religión no encajaba dentro de ninguna de las confesiones aceptadas por el Estado.José II promulgó el famoso Edicto de Tolerancia en 1781, permitiendo cierta libertad religiosa a luteranos, calvinistas y ortodoxos.
Los abrahamitas pensaron inicialmente que también quedarían protegidos.
Se equivocaban.
Como no pertenecían oficialmente a ninguna confesión reconocida, quedaron fuera del decreto.
Las autoridades les ofrecieron registrarse como miembros de alguna religión aceptada por el Estado.
Se negaron.
Aquella decisión tuvo graves consecuencias.
Muchas familias perdieron sus propiedades, numerosos hombres fueron incorporados por la fuerza a regimientos destinados a las fronteras del Imperio y otros miembros del grupo fueron dispersados y deportados hacia distintas zonas de Transilvania.
En apenas unos años, la comunidad prácticamente desapareció.
¿Desaparecieron realmente?
Oficialmente sí.
Sin embargo, durante todo el siglo XIX circularon rumores sobre familias aisladas en zonas montañosas de Bohemia que seguían transmitiendo en secreto las antiguas creencias abrahamitas de generación en generación.
Algunas enciclopedias religiosas del siglo XIX mencionan estas noticias, aunque nunca pudieron confirmarse de forma definitiva.
Hoy la mayoría de historiadores considera que, si existieron esos supervivientes, debieron ser grupos muy pequeños que terminaron integrándose en otras comunidades religiosas.
𝑳𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒔𝒊𝒓𝒊𝒐𝒔
Existe además un tercer grupo mucho menos conocido.
Algunas fuentes medievales mencionan comunidades vinculadas a un personaje llamado Abraham o Ibrahim de Antioquía, a las que en ocasiones se denomina abrahamitas.
La información es muy escasa y procede casi exclusivamente de autores cristianos que escribían contra las herejías.
Según esos textos, negaban la divinidad de Jesús y fueron acusados de idolatría, doctrinas gnósticas y comportamientos inmorales.
También aparecen relacionados con los Paulicianos, un movimiento religioso surgido en Armenia entre los siglos VII y IX que rechazaba numerosos elementos de la Iglesia oficial y que, en algunos momentos, llegó a enfrentarse militarmente al Imperio bizantino.
No obstante, los historiadores modernos son muy prudentes con estas afirmaciones.
La mayor parte de la información procede de sus enemigos, por lo que resulta difícil distinguir qué hay de realidad y qué pertenece a la propaganda religiosa de la época.Los abrahamitas nunca fueron un gran movimiento religioso, pero dejaron una huella mucho mayor de lo que cabría esperar por su reducido número.
Los monjes de Constantinopla acabaron convertidos en símbolo de resistencia frente al poder imperial.
Los de Bohemia representan uno de los ejemplos más curiosos de búsqueda de una religión basada únicamente en la figura de Abraham, al margen del judaísmo y del cristianismo tradicionales.
Y los supuestos abrahamitas sirios siguen siendo uno de esos grupos envueltos en el misterio, conocidos casi exclusivamente por las acusaciones de quienes los combatieron.
Como ocurre tantas veces en la historia, la verdad quedó enterrada entre documentos oficiales, propaganda, persecuciones y leyendas.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣https://www.youtube.com/watch?v=VoC7gPBLjdM
#historia #abrahamitas #bizancio #bohemia #religión #curiosidadeshistóricas #edadmedia #imperiobizantino #historiadesconocida #ecosdelpasado
-
🧿 𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒊𝒔𝒕𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔: 𝒎𝒂́𝒓𝒕𝒊𝒓𝒆𝒔, 𝒉𝒆𝒓𝒆𝒋𝒆𝒔 𝒚 𝒖𝒏𝒂 𝒇𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒂𝒇𝒊𝒐́ 𝒂 𝒊𝒎𝒑𝒆𝒓𝒊𝒐𝒔 🧿
La palabra abrahamitas puede llevar a confusión porque, a lo largo de la historia, se ha utilizado para designar a grupos muy distintos entre sí.
No compartían época, ni objetivos, ni siquiera las mismas creencias.
Sin embargo, todos tenían algo en común: afirmaban seguir el ejemplo de Abraham como modelo de fe, aunque cada uno lo interpretó de una manera diferente.Entre ellos encontramos a unos monjes bizantinos convertidos en mártires durante la crisis iconoclasta, una pequeña secta deísta que desafió al Imperio de los Habsburgo en el siglo XVIII e incluso otros movimientos considerados heréticos en Oriente Próximo.
Su historia mezcla religión, política, persecuciones y numerosas leyendas.𝑳𝒐𝒔 𝒎𝒐𝒏𝒋𝒆𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑪𝒐𝒏𝒔𝒕𝒂𝒏𝒕𝒊𝒏𝒐𝒑𝒍𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑰𝑿)
Los primeros abrahamitas conocidos fueron los monjes del monasterio de San Abraham, en Constantinopla.
Su nombre procedía de San Abraham de Éfeso, obispo y escritor del siglo VI, fundador del monasterio que siglos después se convertiría en uno de los principales focos de resistencia contra la política religiosa del Imperio bizantino.Aquella comunidad nació como un lugar dedicado al estudio, la oración y la vida ascética.
Sin embargo, durante el reinado del emperador Teófilo, la situación cambió radicalmente.En el año 829, Teófilo retomó con fuerza la iconoclastia, un movimiento que prohibía el culto y la veneración de las imágenes religiosas.
Los iconos fueron destruidos, muchos monasterios fueron vigilados y numerosos religiosos tuvieron que elegir entre obedecer al emperador o mantener sus convicciones.Los monjes abrahamitas eligieron resistir.
No solo ocultaron y protegieron los iconos de su monasterio, sino que se negaron públicamente a cumplir las órdenes imperiales.
Para ellos, destruir las imágenes era atacar la propia fe.Según las fuentes eclesiásticas, soportaron amenazas, torturas y finalmente fueron ejecutados alrededor del año 835.
Tanto la Iglesia católica como la ortodoxa los veneran como mártires y los recuerdan cada 8 de julio.¿Mártires... o agitadores políticos?
Aquí aparece una de las grandes polémicas.
Las crónicas religiosas presentan a los monjes como héroes espirituales que prefirieron morir antes que renunciar a sus creencias.
Sin embargo, algunas crónicas cercanas al poder imperial ofrecen una imagen muy distinta.
En ellas aparecen como religiosos extremadamente radicales que alentaban la resistencia contra el emperador y utilizaban la defensa de los iconos como una forma de desafiar la autoridad del Estado.No existen pruebas de que organizaran una rebelión armada, pero sí parece claro que su oposición tuvo también una dimensión política.
En el Imperio bizantino religión y gobierno estaban profundamente unidos, de modo que cuestionar las decisiones religiosas del emperador también suponía cuestionar su legitimidad.Por eso, para la corte fueron castigados como traidores; para la Iglesia, como santos.
El monasterio de San Abraham no sobrevivió al paso de los siglos.
Con la decadencia del Imperio bizantino y, sobre todo, tras la caída de Constantinopla en 1453, desapareció prácticamente cualquier rastro material del lugar.Su recuerdo permanece únicamente en antiguos santorales, textos litúrgicos y crónicas medievales.
𝑳𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝑩𝒐𝒉𝒆𝒎𝒊𝒂 (𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑽𝑰𝑰𝑰)
Casi mil años después apareció otro grupo completamente distinto.
En torno a 1781, en diversas zonas rurales de Bohemia —actual República Checa— surgió una pequeña comunidad religiosa conocida también como los abrahamitas.
No tenían ninguna relación con los monjes bizantinos.
Su intención era recuperar lo que consideraban la religión más pura de todas: la fe de Abraham antes de la circuncisión y antes del nacimiento del judaísmo y del cristianismo organizados.
Una religión sin iglesias
Sus ideas resultaban sorprendentes para la época.
Creían en un único Dios, pero rechazaban buena parte de la doctrina cristiana.
Negaban:
La Santísima Trinidad.
El pecado original.
Los sacramentos.
El bautismo.
La autoridad de la Iglesia.De toda la Biblia solo aceptaban plenamente los Diez Mandamientos y el Padre Nuestro, considerando que el resto había sido alterado por los hombres.
Algunos autores también señalan que rechazaban la inmortalidad natural del alma y el concepto tradicional del infierno eterno, acercándose a posiciones deístas e incluso racionalistas.
Como ocurre con muchos grupos minoritarios, resulta complicado separar los hechos de la propaganda.
Las autoridades eclesiásticas les atribuyeron numerosos comportamientos escandalosos.
Entre las acusaciones figuraban:
reuniones clandestinas;
desprecio absoluto por la autoridad religiosa;
rechazo del matrimonio tradicional;
supuestas prácticas de amor libre;
poligamia;
inmoralidad sexual.Sin embargo, los historiadores actuales consideran que no existen pruebas sólidas que demuestren estas acusaciones.
La mayoría proceden de escritos elaborados por sus adversarios religiosos y políticos, algo muy habitual en la Europa del siglo XVIII.Lo que sí está bien documentado es que su rechazo del pecado original y de las penas eternas hizo que muchos vecinos los vieran como personas peligrosas para el orden moral establecido.
El enfrentamiento con José II
José II era hijo de la emperatriz María Teresa y gobernó convencido de que el Estado debía estar por encima de la Iglesia.
Impulsó profundas reformas para modernizar sus dominios: limitó el poder del clero, cerró monasterios contemplativos que consideraba "inútiles", reformó la administración, suavizó la censura y promulgó el Edicto de Tolerancia de 1781.
Paradójicamente, esa misma política de tolerancia no alcanzó a los abrahamitas, ya que su religión no encajaba dentro de ninguna de las confesiones aceptadas por el Estado.José II promulgó el famoso Edicto de Tolerancia en 1781, permitiendo cierta libertad religiosa a luteranos, calvinistas y ortodoxos.
Los abrahamitas pensaron inicialmente que también quedarían protegidos.
Se equivocaban.
Como no pertenecían oficialmente a ninguna confesión reconocida, quedaron fuera del decreto.
Las autoridades les ofrecieron registrarse como miembros de alguna religión aceptada por el Estado.
Se negaron.
Aquella decisión tuvo graves consecuencias.
Muchas familias perdieron sus propiedades, numerosos hombres fueron incorporados por la fuerza a regimientos destinados a las fronteras del Imperio y otros miembros del grupo fueron dispersados y deportados hacia distintas zonas de Transilvania.
En apenas unos años, la comunidad prácticamente desapareció.
¿Desaparecieron realmente?
Oficialmente sí.
Sin embargo, durante todo el siglo XIX circularon rumores sobre familias aisladas en zonas montañosas de Bohemia que seguían transmitiendo en secreto las antiguas creencias abrahamitas de generación en generación.
Algunas enciclopedias religiosas del siglo XIX mencionan estas noticias, aunque nunca pudieron confirmarse de forma definitiva.
Hoy la mayoría de historiadores considera que, si existieron esos supervivientes, debieron ser grupos muy pequeños que terminaron integrándose en otras comunidades religiosas.
𝑳𝒐𝒔 𝒍𝒍𝒂𝒎𝒂𝒅𝒐𝒔 𝒂𝒃𝒓𝒂𝒉𝒂𝒎𝒊𝒕𝒂𝒔 𝒔𝒊𝒓𝒊𝒐𝒔
Existe además un tercer grupo mucho menos conocido.
Algunas fuentes medievales mencionan comunidades vinculadas a un personaje llamado Abraham o Ibrahim de Antioquía, a las que en ocasiones se denomina abrahamitas.
La información es muy escasa y procede casi exclusivamente de autores cristianos que escribían contra las herejías.
Según esos textos, negaban la divinidad de Jesús y fueron acusados de idolatría, doctrinas gnósticas y comportamientos inmorales.
También aparecen relacionados con los Paulicianos, un movimiento religioso surgido en Armenia entre los siglos VII y IX que rechazaba numerosos elementos de la Iglesia oficial y que, en algunos momentos, llegó a enfrentarse militarmente al Imperio bizantino.
No obstante, los historiadores modernos son muy prudentes con estas afirmaciones.
La mayor parte de la información procede de sus enemigos, por lo que resulta difícil distinguir qué hay de realidad y qué pertenece a la propaganda religiosa de la época.Los abrahamitas nunca fueron un gran movimiento religioso, pero dejaron una huella mucho mayor de lo que cabría esperar por su reducido número.
Los monjes de Constantinopla acabaron convertidos en símbolo de resistencia frente al poder imperial.
Los de Bohemia representan uno de los ejemplos más curiosos de búsqueda de una religión basada únicamente en la figura de Abraham, al margen del judaísmo y del cristianismo tradicionales.
Y los supuestos abrahamitas sirios siguen siendo uno de esos grupos envueltos en el misterio, conocidos casi exclusivamente por las acusaciones de quienes los combatieron.
Como ocurre tantas veces en la historia, la verdad quedó enterrada entre documentos oficiales, propaganda, persecuciones y leyendas.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣https://www.youtube.com/watch?v=VoC7gPBLjdM
#historia #abrahamitas #bizancio #bohemia #religión #curiosidadeshistóricas #edadmedia #imperiobizantino #historiadesconocida #ecosdelpasado
-
¿Qué virus letal llevaba 3.700 años oculto en manuscritos medievales? #Ciencia #Historia #ADN #Virus #ViruelaOvina #ManuscritosMedievales #Pergaminos #Arqueogenetica #EdadMedia #Ganaderia #ScienceAdvances #felizmiercoles #9deseptiembre
https://donporque.com/virus-de-la-viruela-ovina-en-manuscritos-medievales/
-
La clavícula de Salomón, anónimo
Si les llama la atención el mundo de la alta magia ceremonial y los viejos grimorios, hay un texto clásico que es vital analizar de forma objetiva para no caer en engaños. Les hablo de un manual que se popularizó mucho en Europa entre los siglos XIV y XVII. Lo interesante de este volumen es que, aunque se le atribuye falsamente al sabio rey bíblico, en realidad es un reflejo total del pensamiento teológico de la Edad Media y el Renacimiento. Al leerlo con ojos críticos, se nota de inmediato un fuerte filtro eclesiástico que reduce todo el fenómeno de la magia a un sistema rígido de oraciones, ayunos y conjuros basados en el miedo al castigo divino.
El valor real de revisar esta obra hoy en día radica en comprender cómo la mentalidad clerical de la época transformó las antiguas prácticas de la naturaleza. Los autores de estos manuscritos tomaron a viejos dioses paganos y espíritus protectores de culturas previas y los metieron a la fuerza en una lista de demonios para adaptarlos al tablero religioso de la Iglesia. El grimorio no nos muestra el origen libre de la magia humana, sino un intento desesperado por controlar lo desconocido mediante rituales que parecen misas al revés. Vale mucho la pena echarle una lectura con un enfoque puramente histórico, pues funciona como un ejemplo perfecto de cómo las instituciones moldearon las creencias para infundir temor en la población.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RecomendaciónLiteraria #Esoterismo #Historia #Literatura #EdadMedia #PensamientoCritico
-
La clavícula de Salomón, anónimo
Si les llama la atención el mundo de la alta magia ceremonial y los viejos grimorios, hay un texto clásico que es vital analizar de forma objetiva para no caer en engaños. Les hablo de un manual que se popularizó mucho en Europa entre los siglos XIV y XVII. Lo interesante de este volumen es que, aunque se le atribuye falsamente al sabio rey bíblico, en realidad es un reflejo total del pensamiento teológico de la Edad Media y el Renacimiento. Al leerlo con ojos críticos, se nota de inmediato un fuerte filtro eclesiástico que reduce todo el fenómeno de la magia a un sistema rígido de oraciones, ayunos y conjuros basados en el miedo al castigo divino.
El valor real de revisar esta obra hoy en día radica en comprender cómo la mentalidad clerical de la época transformó las antiguas prácticas de la naturaleza. Los autores de estos manuscritos tomaron a viejos dioses paganos y espíritus protectores de culturas previas y los metieron a la fuerza en una lista de demonios para adaptarlos al tablero religioso de la Iglesia. El grimorio no nos muestra el origen libre de la magia humana, sino un intento desesperado por controlar lo desconocido mediante rituales que parecen misas al revés. Vale mucho la pena echarle una lectura con un enfoque puramente histórico, pues funciona como un ejemplo perfecto de cómo las instituciones moldearon las creencias para infundir temor en la población.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RecomendaciónLiteraria #Esoterismo #Historia #Literatura #EdadMedia #PensamientoCritico
-
La clavícula de Salomón, anónimo
Si les llama la atención el mundo de la alta magia ceremonial y los viejos grimorios, hay un texto clásico que es vital analizar de forma objetiva para no caer en engaños. Les hablo de un manual que se popularizó mucho en Europa entre los siglos XIV y XVII. Lo interesante de este volumen es que, aunque se le atribuye falsamente al sabio rey bíblico, en realidad es un reflejo total del pensamiento teológico de la Edad Media y el Renacimiento. Al leerlo con ojos críticos, se nota de inmediato un fuerte filtro eclesiástico que reduce todo el fenómeno de la magia a un sistema rígido de oraciones, ayunos y conjuros basados en el miedo al castigo divino.
El valor real de revisar esta obra hoy en día radica en comprender cómo la mentalidad clerical de la época transformó las antiguas prácticas de la naturaleza. Los autores de estos manuscritos tomaron a viejos dioses paganos y espíritus protectores de culturas previas y los metieron a la fuerza en una lista de demonios para adaptarlos al tablero religioso de la Iglesia. El grimorio no nos muestra el origen libre de la magia humana, sino un intento desesperado por controlar lo desconocido mediante rituales que parecen misas al revés. Vale mucho la pena echarle una lectura con un enfoque puramente histórico, pues funciona como un ejemplo perfecto de cómo las instituciones moldearon las creencias para infundir temor en la población.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RecomendaciónLiteraria #Esoterismo #Historia #Literatura #EdadMedia #PensamientoCritico
-
La clavícula de Salomón, anónimo
Si les llama la atención el mundo de la alta magia ceremonial y los viejos grimorios, hay un texto clásico que es vital analizar de forma objetiva para no caer en engaños. Les hablo de un manual que se popularizó mucho en Europa entre los siglos XIV y XVII. Lo interesante de este volumen es que, aunque se le atribuye falsamente al sabio rey bíblico, en realidad es un reflejo total del pensamiento teológico de la Edad Media y el Renacimiento. Al leerlo con ojos críticos, se nota de inmediato un fuerte filtro eclesiástico que reduce todo el fenómeno de la magia a un sistema rígido de oraciones, ayunos y conjuros basados en el miedo al castigo divino.
El valor real de revisar esta obra hoy en día radica en comprender cómo la mentalidad clerical de la época transformó las antiguas prácticas de la naturaleza. Los autores de estos manuscritos tomaron a viejos dioses paganos y espíritus protectores de culturas previas y los metieron a la fuerza en una lista de demonios para adaptarlos al tablero religioso de la Iglesia. El grimorio no nos muestra el origen libre de la magia humana, sino un intento desesperado por controlar lo desconocido mediante rituales que parecen misas al revés. Vale mucho la pena echarle una lectura con un enfoque puramente histórico, pues funciona como un ejemplo perfecto de cómo las instituciones moldearon las creencias para infundir temor en la población.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RecomendaciónLiteraria #Esoterismo #Historia #Literatura #EdadMedia #PensamientoCritico
-
La clavícula de Salomón, anónimo
Si les llama la atención el mundo de la alta magia ceremonial y los viejos grimorios, hay un texto clásico que es vital analizar de forma objetiva para no caer en engaños. Les hablo de un manual que se popularizó mucho en Europa entre los siglos XIV y XVII. Lo interesante de este volumen es que, aunque se le atribuye falsamente al sabio rey bíblico, en realidad es un reflejo total del pensamiento teológico de la Edad Media y el Renacimiento. Al leerlo con ojos críticos, se nota de inmediato un fuerte filtro eclesiástico que reduce todo el fenómeno de la magia a un sistema rígido de oraciones, ayunos y conjuros basados en el miedo al castigo divino.
El valor real de revisar esta obra hoy en día radica en comprender cómo la mentalidad clerical de la época transformó las antiguas prácticas de la naturaleza. Los autores de estos manuscritos tomaron a viejos dioses paganos y espíritus protectores de culturas previas y los metieron a la fuerza en una lista de demonios para adaptarlos al tablero religioso de la Iglesia. El grimorio no nos muestra el origen libre de la magia humana, sino un intento desesperado por controlar lo desconocido mediante rituales que parecen misas al revés. Vale mucho la pena echarle una lectura con un enfoque puramente histórico, pues funciona como un ejemplo perfecto de cómo las instituciones moldearon las creencias para infundir temor en la población.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RecomendaciónLiteraria #Esoterismo #Historia #Literatura #EdadMedia #PensamientoCritico
-
¿Sabían que el símbolo de la arroba no se inventó para el correo electrónico y que hace siglos la gente iba al mercado a comprar literalmente una arroba de vino o de aceite?
Es muy común pensar que este carácter nació junto con el internet y las computadoras en el siglo XX, pero la realidad es que tiene una larga trayectoria en el comercio marítimo medieval. La palabra proviene del árabe ar-rub, que se traduce como la cuarta parte de algo, y en España se consolidó como una unidad oficial para medir masa y líquidos. Cuando los mercaderes del siglo XVI hacían sus inventarios de mercancías, una arroba equivalía a unos 11.5 kilos o al volumen de una vasija clásica conocida como ánfora. Para no escribir la palabra completa miles de veces en los libros de contabilidad, los comerciantes y los monjes copistas medievales unieron las letras de la preposición latina ad mediante un trazo rápido y circular, dibujando así la silueta exacta que usamos hoy en día.
El trazo sobrevivió al paso del tiempo de forma discreta en los documentos mercantiles anglosajones, donde pasó a significar a razón de o al precio de. Debido a esta utilidad contable, las primeras máquinas de escribir mecánicas de finales del siglo XIX decidieron incluir la tecla en sus dispositivos. El verdadero salto al entorno digital ocurrió en 1971, cuando el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson buscaba un carácter poco común en los teclados para separar el nombre de usuario de la ubicación del servidor en el primer sistema de correo electrónico. Tomlinson rescató este viejo rastro de la contabilidad medieval simplemente porque estaba arrumbado en su máquina y no se confundía con ningún apellido o comando del sistema, transformando una antigua medida de peso agrícola en el icono de la conectividad global.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Arroba #Historia #Internet #Tecnología #Curiosidades #EdadMedia
-
¿Sabían que el símbolo de la arroba no se inventó para el correo electrónico y que hace siglos la gente iba al mercado a comprar literalmente una arroba de vino o de aceite?
Es muy común pensar que este carácter nació junto con el internet y las computadoras en el siglo XX, pero la realidad es que tiene una larga trayectoria en el comercio marítimo medieval. La palabra proviene del árabe ar-rub, que se traduce como la cuarta parte de algo, y en España se consolidó como una unidad oficial para medir masa y líquidos. Cuando los mercaderes del siglo XVI hacían sus inventarios de mercancías, una arroba equivalía a unos 11.5 kilos o al volumen de una vasija clásica conocida como ánfora. Para no escribir la palabra completa miles de veces en los libros de contabilidad, los comerciantes y los monjes copistas medievales unieron las letras de la preposición latina ad mediante un trazo rápido y circular, dibujando así la silueta exacta que usamos hoy en día.
El trazo sobrevivió al paso del tiempo de forma discreta en los documentos mercantiles anglosajones, donde pasó a significar a razón de o al precio de. Debido a esta utilidad contable, las primeras máquinas de escribir mecánicas de finales del siglo XIX decidieron incluir la tecla en sus dispositivos. El verdadero salto al entorno digital ocurrió en 1971, cuando el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson buscaba un carácter poco común en los teclados para separar el nombre de usuario de la ubicación del servidor en el primer sistema de correo electrónico. Tomlinson rescató este viejo rastro de la contabilidad medieval simplemente porque estaba arrumbado en su máquina y no se confundía con ningún apellido o comando del sistema, transformando una antigua medida de peso agrícola en el icono de la conectividad global.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Arroba #Historia #Internet #Tecnología #Curiosidades #EdadMedia
-
¿Sabían que el símbolo de la arroba no se inventó para el correo electrónico y que hace siglos la gente iba al mercado a comprar literalmente una arroba de vino o de aceite?
Es muy común pensar que este carácter nació junto con el internet y las computadoras en el siglo XX, pero la realidad es que tiene una larga trayectoria en el comercio marítimo medieval. La palabra proviene del árabe ar-rub, que se traduce como la cuarta parte de algo, y en España se consolidó como una unidad oficial para medir masa y líquidos. Cuando los mercaderes del siglo XVI hacían sus inventarios de mercancías, una arroba equivalía a unos 11.5 kilos o al volumen de una vasija clásica conocida como ánfora. Para no escribir la palabra completa miles de veces en los libros de contabilidad, los comerciantes y los monjes copistas medievales unieron las letras de la preposición latina ad mediante un trazo rápido y circular, dibujando así la silueta exacta que usamos hoy en día.
El trazo sobrevivió al paso del tiempo de forma discreta en los documentos mercantiles anglosajones, donde pasó a significar a razón de o al precio de. Debido a esta utilidad contable, las primeras máquinas de escribir mecánicas de finales del siglo XIX decidieron incluir la tecla en sus dispositivos. El verdadero salto al entorno digital ocurrió en 1971, cuando el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson buscaba un carácter poco común en los teclados para separar el nombre de usuario de la ubicación del servidor en el primer sistema de correo electrónico. Tomlinson rescató este viejo rastro de la contabilidad medieval simplemente porque estaba arrumbado en su máquina y no se confundía con ningún apellido o comando del sistema, transformando una antigua medida de peso agrícola en el icono de la conectividad global.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Arroba #Historia #Internet #Tecnología #Curiosidades #EdadMedia
-
¿Sabían que el símbolo de la arroba no se inventó para el correo electrónico y que hace siglos la gente iba al mercado a comprar literalmente una arroba de vino o de aceite?
Es muy común pensar que este carácter nació junto con el internet y las computadoras en el siglo XX, pero la realidad es que tiene una larga trayectoria en el comercio marítimo medieval. La palabra proviene del árabe ar-rub, que se traduce como la cuarta parte de algo, y en España se consolidó como una unidad oficial para medir masa y líquidos. Cuando los mercaderes del siglo XVI hacían sus inventarios de mercancías, una arroba equivalía a unos 11.5 kilos o al volumen de una vasija clásica conocida como ánfora. Para no escribir la palabra completa miles de veces en los libros de contabilidad, los comerciantes y los monjes copistas medievales unieron las letras de la preposición latina ad mediante un trazo rápido y circular, dibujando así la silueta exacta que usamos hoy en día.
El trazo sobrevivió al paso del tiempo de forma discreta en los documentos mercantiles anglosajones, donde pasó a significar a razón de o al precio de. Debido a esta utilidad contable, las primeras máquinas de escribir mecánicas de finales del siglo XIX decidieron incluir la tecla en sus dispositivos. El verdadero salto al entorno digital ocurrió en 1971, cuando el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson buscaba un carácter poco común en los teclados para separar el nombre de usuario de la ubicación del servidor en el primer sistema de correo electrónico. Tomlinson rescató este viejo rastro de la contabilidad medieval simplemente porque estaba arrumbado en su máquina y no se confundía con ningún apellido o comando del sistema, transformando una antigua medida de peso agrícola en el icono de la conectividad global.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Arroba #Historia #Internet #Tecnología #Curiosidades #EdadMedia
-
¿Sabían que el símbolo de la arroba no se inventó para el correo electrónico y que hace siglos la gente iba al mercado a comprar literalmente una arroba de vino o de aceite?
Es muy común pensar que este carácter nació junto con el internet y las computadoras en el siglo XX, pero la realidad es que tiene una larga trayectoria en el comercio marítimo medieval. La palabra proviene del árabe ar-rub, que se traduce como la cuarta parte de algo, y en España se consolidó como una unidad oficial para medir masa y líquidos. Cuando los mercaderes del siglo XVI hacían sus inventarios de mercancías, una arroba equivalía a unos 11.5 kilos o al volumen de una vasija clásica conocida como ánfora. Para no escribir la palabra completa miles de veces en los libros de contabilidad, los comerciantes y los monjes copistas medievales unieron las letras de la preposición latina ad mediante un trazo rápido y circular, dibujando así la silueta exacta que usamos hoy en día.
El trazo sobrevivió al paso del tiempo de forma discreta en los documentos mercantiles anglosajones, donde pasó a significar a razón de o al precio de. Debido a esta utilidad contable, las primeras máquinas de escribir mecánicas de finales del siglo XIX decidieron incluir la tecla en sus dispositivos. El verdadero salto al entorno digital ocurrió en 1971, cuando el ingeniero estadounidense Ray Tomlinson buscaba un carácter poco común en los teclados para separar el nombre de usuario de la ubicación del servidor en el primer sistema de correo electrónico. Tomlinson rescató este viejo rastro de la contabilidad medieval simplemente porque estaba arrumbado en su máquina y no se confundía con ningún apellido o comando del sistema, transformando una antigua medida de peso agrícola en el icono de la conectividad global.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Arroba #Historia #Internet #Tecnología #Curiosidades #EdadMedia
-
¿Sabían que el mago Merlín nunca existió bajo ese nombre en las leyendas originales y que su figura actual es un rompecabezas literario creado a partir de la unión de dos personas completamente distintas?
El personaje que hoy reconocemos con túnica y sombrero nació en las crónicas del siglo XII gracias a un clérigo galés llamado Geoffrey de Monmouth, quien recopiló antiguas tradiciones celtas para escribir su famosa Historia de los Reyes de Bretaña en 1136. En los manuscritos galeses más antiguos, el sabio original se llamaba Myrddin Wyllt, un bardo y poeta del siglo VI que, tras perder a su rey en la sangrienta batalla de Arfderydd en el año 573, enloqueció de dolor y huyó a vivir como un ermitaño salvaje en los bosques escoceses, adquiriendo supuestos dones proféticos. Al trasladar el relato al latín, el escritor notó que traducir el nombre directamente como Merdinus sonaba exactamente igual a una palabra sumamente vulgar en el francés de la época (Merde, mierda), por lo que alteró el sonido original para bautizarlo formalmente como Merlinus, origen directo del término actual.
El segundo componente de este ensamble histórico proviene de Ambrosius Aurelianus, un líder militar romano-británico real del siglo V que luchó con éxito contra las invasiones de los sajones. Geoffrey de Monmouth tomó una crónica previa del monje Nennio que narraba las hazañas de un niño profeta sin padre llamado Ambrosio ante el rey Vortigern, y decidió fusionar su biografía con las leyendas del bardo loco del bosque. El autor unió ambas líneas de tiempo, retrasó los hechos varias décadas y creó al híbrido definitivo que llamó Merlinus Ambrosius. Toda la narrativa posterior de Camelot, su papel como consejero de Uther Pendragon y el truco para colocar al rey Arturo en el trono son adiciones literarias medievales que sepultaron la verdadera identidad de un guerrero romano y un bardo proscrito bajo el manto de la hechicería.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Merlín #Historia #Mitología #EdadMedia #Literatura #Folclore
-
¿Sabían que el mago Merlín nunca existió bajo ese nombre en las leyendas originales y que su figura actual es un rompecabezas literario creado a partir de la unión de dos personas completamente distintas?
El personaje que hoy reconocemos con túnica y sombrero nació en las crónicas del siglo XII gracias a un clérigo galés llamado Geoffrey de Monmouth, quien recopiló antiguas tradiciones celtas para escribir su famosa Historia de los Reyes de Bretaña en 1136. En los manuscritos galeses más antiguos, el sabio original se llamaba Myrddin Wyllt, un bardo y poeta del siglo VI que, tras perder a su rey en la sangrienta batalla de Arfderydd en el año 573, enloqueció de dolor y huyó a vivir como un ermitaño salvaje en los bosques escoceses, adquiriendo supuestos dones proféticos. Al trasladar el relato al latín, el escritor notó que traducir el nombre directamente como Merdinus sonaba exactamente igual a una palabra sumamente vulgar en el francés de la época (Merde, mierda), por lo que alteró el sonido original para bautizarlo formalmente como Merlinus, origen directo del término actual.
El segundo componente de este ensamble histórico proviene de Ambrosius Aurelianus, un líder militar romano-británico real del siglo V que luchó con éxito contra las invasiones de los sajones. Geoffrey de Monmouth tomó una crónica previa del monje Nennio que narraba las hazañas de un niño profeta sin padre llamado Ambrosio ante el rey Vortigern, y decidió fusionar su biografía con las leyendas del bardo loco del bosque. El autor unió ambas líneas de tiempo, retrasó los hechos varias décadas y creó al híbrido definitivo que llamó Merlinus Ambrosius. Toda la narrativa posterior de Camelot, su papel como consejero de Uther Pendragon y el truco para colocar al rey Arturo en el trono son adiciones literarias medievales que sepultaron la verdadera identidad de un guerrero romano y un bardo proscrito bajo el manto de la hechicería.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Merlín #Historia #Mitología #EdadMedia #Literatura #Folclore
-
¿Sabían que el mago Merlín nunca existió bajo ese nombre en las leyendas originales y que su figura actual es un rompecabezas literario creado a partir de la unión de dos personas completamente distintas?
El personaje que hoy reconocemos con túnica y sombrero nació en las crónicas del siglo XII gracias a un clérigo galés llamado Geoffrey de Monmouth, quien recopiló antiguas tradiciones celtas para escribir su famosa Historia de los Reyes de Bretaña en 1136. En los manuscritos galeses más antiguos, el sabio original se llamaba Myrddin Wyllt, un bardo y poeta del siglo VI que, tras perder a su rey en la sangrienta batalla de Arfderydd en el año 573, enloqueció de dolor y huyó a vivir como un ermitaño salvaje en los bosques escoceses, adquiriendo supuestos dones proféticos. Al trasladar el relato al latín, el escritor notó que traducir el nombre directamente como Merdinus sonaba exactamente igual a una palabra sumamente vulgar en el francés de la época (Merde, mierda), por lo que alteró el sonido original para bautizarlo formalmente como Merlinus, origen directo del término actual.
El segundo componente de este ensamble histórico proviene de Ambrosius Aurelianus, un líder militar romano-británico real del siglo V que luchó con éxito contra las invasiones de los sajones. Geoffrey de Monmouth tomó una crónica previa del monje Nennio que narraba las hazañas de un niño profeta sin padre llamado Ambrosio ante el rey Vortigern, y decidió fusionar su biografía con las leyendas del bardo loco del bosque. El autor unió ambas líneas de tiempo, retrasó los hechos varias décadas y creó al híbrido definitivo que llamó Merlinus Ambrosius. Toda la narrativa posterior de Camelot, su papel como consejero de Uther Pendragon y el truco para colocar al rey Arturo en el trono son adiciones literarias medievales que sepultaron la verdadera identidad de un guerrero romano y un bardo proscrito bajo el manto de la hechicería.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Merlín #Historia #Mitología #EdadMedia #Literatura #Folclore
-
¿Sabían que el mago Merlín nunca existió bajo ese nombre en las leyendas originales y que su figura actual es un rompecabezas literario creado a partir de la unión de dos personas completamente distintas?
El personaje que hoy reconocemos con túnica y sombrero nació en las crónicas del siglo XII gracias a un clérigo galés llamado Geoffrey de Monmouth, quien recopiló antiguas tradiciones celtas para escribir su famosa Historia de los Reyes de Bretaña en 1136. En los manuscritos galeses más antiguos, el sabio original se llamaba Myrddin Wyllt, un bardo y poeta del siglo VI que, tras perder a su rey en la sangrienta batalla de Arfderydd en el año 573, enloqueció de dolor y huyó a vivir como un ermitaño salvaje en los bosques escoceses, adquiriendo supuestos dones proféticos. Al trasladar el relato al latín, el escritor notó que traducir el nombre directamente como Merdinus sonaba exactamente igual a una palabra sumamente vulgar en el francés de la época (Merde, mierda), por lo que alteró el sonido original para bautizarlo formalmente como Merlinus, origen directo del término actual.
El segundo componente de este ensamble histórico proviene de Ambrosius Aurelianus, un líder militar romano-británico real del siglo V que luchó con éxito contra las invasiones de los sajones. Geoffrey de Monmouth tomó una crónica previa del monje Nennio que narraba las hazañas de un niño profeta sin padre llamado Ambrosio ante el rey Vortigern, y decidió fusionar su biografía con las leyendas del bardo loco del bosque. El autor unió ambas líneas de tiempo, retrasó los hechos varias décadas y creó al híbrido definitivo que llamó Merlinus Ambrosius. Toda la narrativa posterior de Camelot, su papel como consejero de Uther Pendragon y el truco para colocar al rey Arturo en el trono son adiciones literarias medievales que sepultaron la verdadera identidad de un guerrero romano y un bardo proscrito bajo el manto de la hechicería.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Merlín #Historia #Mitología #EdadMedia #Literatura #Folclore
-
¿Sabían que el mago Merlín nunca existió bajo ese nombre en las leyendas originales y que su figura actual es un rompecabezas literario creado a partir de la unión de dos personas completamente distintas?
El personaje que hoy reconocemos con túnica y sombrero nació en las crónicas del siglo XII gracias a un clérigo galés llamado Geoffrey de Monmouth, quien recopiló antiguas tradiciones celtas para escribir su famosa Historia de los Reyes de Bretaña en 1136. En los manuscritos galeses más antiguos, el sabio original se llamaba Myrddin Wyllt, un bardo y poeta del siglo VI que, tras perder a su rey en la sangrienta batalla de Arfderydd en el año 573, enloqueció de dolor y huyó a vivir como un ermitaño salvaje en los bosques escoceses, adquiriendo supuestos dones proféticos. Al trasladar el relato al latín, el escritor notó que traducir el nombre directamente como Merdinus sonaba exactamente igual a una palabra sumamente vulgar en el francés de la época (Merde, mierda), por lo que alteró el sonido original para bautizarlo formalmente como Merlinus, origen directo del término actual.
El segundo componente de este ensamble histórico proviene de Ambrosius Aurelianus, un líder militar romano-británico real del siglo V que luchó con éxito contra las invasiones de los sajones. Geoffrey de Monmouth tomó una crónica previa del monje Nennio que narraba las hazañas de un niño profeta sin padre llamado Ambrosio ante el rey Vortigern, y decidió fusionar su biografía con las leyendas del bardo loco del bosque. El autor unió ambas líneas de tiempo, retrasó los hechos varias décadas y creó al híbrido definitivo que llamó Merlinus Ambrosius. Toda la narrativa posterior de Camelot, su papel como consejero de Uther Pendragon y el truco para colocar al rey Arturo en el trono son adiciones literarias medievales que sepultaron la verdadera identidad de un guerrero romano y un bardo proscrito bajo el manto de la hechicería.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Merlín #Historia #Mitología #EdadMedia #Literatura #Folclore
-
¿Sabían que en los registros históricos de la Inglaterra medieval el nombre de Robin Hood no pertenecía a un héroe noble, sino que era un alias genérico que los jueces utilizaban para clasificar a cualquier ladrón común que anduviera prófugo?
La leyenda popular nos ha vendido la imagen de un aristócrata despojado de sus tierras que regresa de las Cruzadas para refugiarse en el bosque de Sherwood, robando a las clases altas para repartir el botín entre las comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las crónicas judiciales de los siglos XIII y XIV cuentan una realidad muy diferente en términos burocráticos. En el año 1225, un tribunal de Yorkshire ordenó la confiscación de los bienes de un fugitivo llamado Robert Hod, quien debía dinero a una institución religiosa y huyó de la justicia. Al poco tiempo, los escribas del gobierno local comenzaron a modificar la ortografía en sus archivos, convirtiendo el apelativo de este delincuente en una etiqueta legal estándar para marcar a los fugitivos.
Para el año 1261, los registros financieros de diversas regiones británicas muestran que las autoridades llamaban automáticamente Robin Hood a cualquier asaltante de caminos, sin importar su verdadera identidad o su lugar de procedencia, funcionando de manera muy similar al uso moderno del nombre Juan Pérez en los reportes civiles. Además, los poemas escritos más antiguos, como el texto de Piers Plowman de 1377, describen a este personaje como un hombre rústico y sumamente violento que atacaba de preferencia a clérigos y oficiales del rey. La famosa narrativa del arquero idealista que luchaba contra el príncipe Juan y entregaba monedas de oro a los campesinos no existía en la época feudal, sino que fue una invención de los escritores románticos de la era victoriana, quienes transformaron los reportes de crímenes rurales en un mito de justicia social adaptable a los teatros de la época.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RobinHood #Historia #Inglaterra #Folclore #EdadMedia #Mitos #Curiosidades
-
¿Sabían que en los registros históricos de la Inglaterra medieval el nombre de Robin Hood no pertenecía a un héroe noble, sino que era un alias genérico que los jueces utilizaban para clasificar a cualquier ladrón común que anduviera prófugo?
La leyenda popular nos ha vendido la imagen de un aristócrata despojado de sus tierras que regresa de las Cruzadas para refugiarse en el bosque de Sherwood, robando a las clases altas para repartir el botín entre las comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las crónicas judiciales de los siglos XIII y XIV cuentan una realidad muy diferente en términos burocráticos. En el año 1225, un tribunal de Yorkshire ordenó la confiscación de los bienes de un fugitivo llamado Robert Hod, quien debía dinero a una institución religiosa y huyó de la justicia. Al poco tiempo, los escribas del gobierno local comenzaron a modificar la ortografía en sus archivos, convirtiendo el apelativo de este delincuente en una etiqueta legal estándar para marcar a los fugitivos.
Para el año 1261, los registros financieros de diversas regiones británicas muestran que las autoridades llamaban automáticamente Robin Hood a cualquier asaltante de caminos, sin importar su verdadera identidad o su lugar de procedencia, funcionando de manera muy similar al uso moderno del nombre Juan Pérez en los reportes civiles. Además, los poemas escritos más antiguos, como el texto de Piers Plowman de 1377, describen a este personaje como un hombre rústico y sumamente violento que atacaba de preferencia a clérigos y oficiales del rey. La famosa narrativa del arquero idealista que luchaba contra el príncipe Juan y entregaba monedas de oro a los campesinos no existía en la época feudal, sino que fue una invención de los escritores románticos de la era victoriana, quienes transformaron los reportes de crímenes rurales en un mito de justicia social adaptable a los teatros de la época.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RobinHood #Historia #Inglaterra #Folclore #EdadMedia #Mitos #Curiosidades
-
¿Sabían que en los registros históricos de la Inglaterra medieval el nombre de Robin Hood no pertenecía a un héroe noble, sino que era un alias genérico que los jueces utilizaban para clasificar a cualquier ladrón común que anduviera prófugo?
La leyenda popular nos ha vendido la imagen de un aristócrata despojado de sus tierras que regresa de las Cruzadas para refugiarse en el bosque de Sherwood, robando a las clases altas para repartir el botín entre las comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las crónicas judiciales de los siglos XIII y XIV cuentan una realidad muy diferente en términos burocráticos. En el año 1225, un tribunal de Yorkshire ordenó la confiscación de los bienes de un fugitivo llamado Robert Hod, quien debía dinero a una institución religiosa y huyó de la justicia. Al poco tiempo, los escribas del gobierno local comenzaron a modificar la ortografía en sus archivos, convirtiendo el apelativo de este delincuente en una etiqueta legal estándar para marcar a los fugitivos.
Para el año 1261, los registros financieros de diversas regiones británicas muestran que las autoridades llamaban automáticamente Robin Hood a cualquier asaltante de caminos, sin importar su verdadera identidad o su lugar de procedencia, funcionando de manera muy similar al uso moderno del nombre Juan Pérez en los reportes civiles. Además, los poemas escritos más antiguos, como el texto de Piers Plowman de 1377, describen a este personaje como un hombre rústico y sumamente violento que atacaba de preferencia a clérigos y oficiales del rey. La famosa narrativa del arquero idealista que luchaba contra el príncipe Juan y entregaba monedas de oro a los campesinos no existía en la época feudal, sino que fue una invención de los escritores románticos de la era victoriana, quienes transformaron los reportes de crímenes rurales en un mito de justicia social adaptable a los teatros de la época.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RobinHood #Historia #Inglaterra #Folclore #EdadMedia #Mitos #Curiosidades
-
¿Sabían que en los registros históricos de la Inglaterra medieval el nombre de Robin Hood no pertenecía a un héroe noble, sino que era un alias genérico que los jueces utilizaban para clasificar a cualquier ladrón común que anduviera prófugo?
La leyenda popular nos ha vendido la imagen de un aristócrata despojado de sus tierras que regresa de las Cruzadas para refugiarse en el bosque de Sherwood, robando a las clases altas para repartir el botín entre las comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las crónicas judiciales de los siglos XIII y XIV cuentan una realidad muy diferente en términos burocráticos. En el año 1225, un tribunal de Yorkshire ordenó la confiscación de los bienes de un fugitivo llamado Robert Hod, quien debía dinero a una institución religiosa y huyó de la justicia. Al poco tiempo, los escribas del gobierno local comenzaron a modificar la ortografía en sus archivos, convirtiendo el apelativo de este delincuente en una etiqueta legal estándar para marcar a los fugitivos.
Para el año 1261, los registros financieros de diversas regiones británicas muestran que las autoridades llamaban automáticamente Robin Hood a cualquier asaltante de caminos, sin importar su verdadera identidad o su lugar de procedencia, funcionando de manera muy similar al uso moderno del nombre Juan Pérez en los reportes civiles. Además, los poemas escritos más antiguos, como el texto de Piers Plowman de 1377, describen a este personaje como un hombre rústico y sumamente violento que atacaba de preferencia a clérigos y oficiales del rey. La famosa narrativa del arquero idealista que luchaba contra el príncipe Juan y entregaba monedas de oro a los campesinos no existía en la época feudal, sino que fue una invención de los escritores románticos de la era victoriana, quienes transformaron los reportes de crímenes rurales en un mito de justicia social adaptable a los teatros de la época.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RobinHood #Historia #Inglaterra #Folclore #EdadMedia #Mitos #Curiosidades
-
¿Sabían que en los registros históricos de la Inglaterra medieval el nombre de Robin Hood no pertenecía a un héroe noble, sino que era un alias genérico que los jueces utilizaban para clasificar a cualquier ladrón común que anduviera prófugo?
La leyenda popular nos ha vendido la imagen de un aristócrata despojado de sus tierras que regresa de las Cruzadas para refugiarse en el bosque de Sherwood, robando a las clases altas para repartir el botín entre las comunidades desfavorecidas. Sin embargo, las crónicas judiciales de los siglos XIII y XIV cuentan una realidad muy diferente en términos burocráticos. En el año 1225, un tribunal de Yorkshire ordenó la confiscación de los bienes de un fugitivo llamado Robert Hod, quien debía dinero a una institución religiosa y huyó de la justicia. Al poco tiempo, los escribas del gobierno local comenzaron a modificar la ortografía en sus archivos, convirtiendo el apelativo de este delincuente en una etiqueta legal estándar para marcar a los fugitivos.
Para el año 1261, los registros financieros de diversas regiones británicas muestran que las autoridades llamaban automáticamente Robin Hood a cualquier asaltante de caminos, sin importar su verdadera identidad o su lugar de procedencia, funcionando de manera muy similar al uso moderno del nombre Juan Pérez en los reportes civiles. Además, los poemas escritos más antiguos, como el texto de Piers Plowman de 1377, describen a este personaje como un hombre rústico y sumamente violento que atacaba de preferencia a clérigos y oficiales del rey. La famosa narrativa del arquero idealista que luchaba contra el príncipe Juan y entregaba monedas de oro a los campesinos no existía en la época feudal, sino que fue una invención de los escritores románticos de la era victoriana, quienes transformaron los reportes de crímenes rurales en un mito de justicia social adaptable a los teatros de la época.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#RobinHood #Historia #Inglaterra #Folclore #EdadMedia #Mitos #Curiosidades
-
🧿 𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒔𝒕𝒊𝒍𝒍𝒐 𝒎𝒂́𝒔 𝒂𝒏𝒕𝒊𝒈𝒖𝒐 𝒅𝒆 𝑬𝒔𝒑𝒂𝒏̃𝒂 🧿
El Castillo de Burgalimar (cuyo nombre original en árabe es Bury al-Hamma, que significa "Castillo de los Baños") es una de las fortalezas medievales más importantes del mundo.
Está situado sobre un cerro en la localidad de Baños de la Encina, al norte de la provincia de Jaén, España.
Es oficialmente el castillo más antiguo de España y el segundo mejor conservado de toda Europa.
Lo más sorprendente es que, más de mil años después de su construcción, sigue dominando el paisaje prácticamente desde el mismo lugar donde fue levantado por orden del califa Alhakén II en el año 968.
Su función era proteger una de las rutas estratégicas que comunicaban el corazón de Al-Ándalus con las tierras del norte, una frontera siempre amenazada por incursiones y conflictos.A diferencia de muchos castillos medievales que fueron reconstruidos una y otra vez hasta perder su aspecto original, Burgalimar conserva gran parte de su estructura andalusí.
Sus murallas de tapial y sus catorce torres siguen formando un conjunto defensivo excepcional, algo muy poco frecuente en Europa.
Caminar hoy por su interior permite hacerse una idea bastante aproximada de cómo era una fortaleza musulmana hace más de un milenio.Su nombre tampoco es casual.
La localidad de Baños de la Encina ya era conocida desde época romana por la existencia de manantiales y baños termales, de ahí que la fortaleza recibiera el nombre de "Castillo de los Baños".Durante siglos fue una pieza clave en la lucha por el control de la Península.
Musulmanes y cristianos se disputaron la fortaleza en numerosas ocasiones.
Finalmente, en 1225, fue conquistada por Fernando III el Santo.
Tras la conquista se añadió la gran Torre del Homenaje cristiana, fácilmente reconocible porque rompe la uniformidad de las torres originales almohades.Una de las curiosidades más llamativas es que cuando Burgalimar fue construido aún faltaban varios siglos para que se levantaran muchos de los castillos más famosos de Europa que hoy atraen a miles de turistas.
Mientras numerosas fortalezas medievales desaparecieron, fueron desmanteladas o quedaron reducidas a ruinas, Burgalimar logró sobrevivir prácticamente intacto.Y hay una razón muy curiosa para ello.
Durante siglos, cuando dejó de tener importancia militar, los vecinos de la zona utilizaron parte de sus dependencias para guardar ganado, herramientas y productos agrícolas.
Puede parecer un destino poco glorioso para una fortaleza milenaria, pero ese uso cotidiano ayudó a conservarla.
Muchos castillos españoles fueron desmontados piedra a piedra para reutilizar sus materiales en nuevas construcciones; Burgalimar, en cambio, permaneció en pie porque seguía siendo útil para la población local.Como ocurre con casi todas las fortalezas antiguas, tampoco faltan las leyendas.
Durante generaciones circularon historias sobre túneles secretos excavados bajo el cerro y tesoros escondidos por los musulmanes antes de abandonar la fortaleza.
Numerosos vecinos buscaron esos supuestos tesoros a lo largo de los siglos, aunque nunca apareció ninguna fortuna oculta.Hoy, más de mil años después de su construcción, el Castillo de Burgalimar sigue vigilando Sierra Morena desde lo alto de la colina.
Ha sobrevivido a califas, reyes, guerras, invasiones, abandonos y cambios de civilización.
Y esa es precisamente su grandeza: no es solo uno de los castillos más antiguos de Europa, sino también uno de los pocos lugares donde todavía puede contemplarse casi intacta la huella de un pasado que parecía destinado a desaparecer.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#castillodeburgalimar #burgalimar #bañosdelaencina #jaen #andalucia #historia #historiadeespaña #castillos #castillosdeespaña #edadmedia #alandalus #patrimonio #curiosidadeshistoricas #arquitecturamilitar #fortalezas #santofernando #alhakenii #viajesconhistoria #ecosdelpasado
-
El verdadero costo de las espadas en la Edad Media
La cultura popular actual nos ha dejado la idea de que en la época medieval cualquier persona llevaba una espada al cinto como si fuera un accesorio cualquiera. La historia nos muestra un panorama económico completamente distinto, donde el precio de una hoja de acero dictaba de forma directa el lugar que ocupaba un hombre dentro de la escala social. Pagar por un arma blanca en los siglos medievales equivalía a realizar una inversión financiera importante, escalonada según la calidad del metal y la mano de obra del herrero.
En la Inglaterra de los años 1340, un peón de infantería o un trabajador del campo ganaba en promedio 2 peniques por una jornada completa de trabajo. Una espada básica de miliciano, forjada con hierro simple y sin ningún tipo de adorno, costaba alrededor de 6 peniques. Esto significaba que un soldado común debía destinar el fruto de 3 días enteros de trabajo para adquirir su arma más elemental. En ese mismo mercado, herramientas de labranza como las hachas comunes se conseguían por apenas 2 o 3 peniques, lo que demuestra que incluso la espada más barata duplicaba el valor de los utensilios cotidianos.
Para la caballería la situación económica cambiaba de forma drástica. La espada de un caballero promedio requería acero templado de mejor calidad, un equilibrio preciso y un pomo contrapesado, elevando su costo hasta los 3 o 4 chelines, lo que equivalía a entre 36 y 48 peniques. Para un artesano calificado de la época, comprar un arma de este calibre representaba gastar el dinero de más de una semana de trabajo continuo, transformando al objeto en una propiedad valiosa que se cuidaba con la vida.
En la punta de la pirámide social se encontraban las piezas de la alta aristocracia y la realeza. Estas hojas utilizaban acero importado de centros metalúrgicos famosos como Toledo o Solingen, e incluían mangos envueltos en hilos de plata, pomos bañados en oro e incrustaciones de piedras preciosas. Una sola de estas espadas de lujo superaba con facilidad el valor de varias libras esterlinas, recordando que una libra equivalía a 240 peniques. Estas fortunas andantes igualaban el precio de tierras enteras, castillos pequeños o rebaños completos de cientos de cabezas de ganado, lo cual hace al arma no solo un instrumento bélico sino un símbolo de poder político y linaje familiar que se heredaba de generación en generación.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y blogger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
-
La Copa Real de Oro de San Inés, que ha pasado por manos de las monarquías francesa (1391~1521), inglesa (1521-1604) y española (1604-1610), y estando en posesión de un convento en Medina de Pomar hasta 1882. Muestra las vidas de Santa Inés y Santa Emerenciana según la Leyenda áurea de Santiago de la Vorágine. 🏛️Museo Británico 📷BabelStone #edadmedia #middleages
-
🧿 𝑳𝒂 𝑵𝒖𝒆𝒗𝒂 𝑪𝒓𝒐𝒏𝒐𝒍𝒐𝒈𝒊́𝒂 🧿
¿Qué pasaría si alguien te dijera que parte de la Edad Media nunca existió?
Que Carlomagno podría haber sido un personaje inventado y que, en realidad, no estaríamos en el año 2026, sino alrededor de 1729.
Parece el argumento de una novela o de una película de ciencia ficción, pero hay personas que defienden algo muy parecido.Una de las teorías más llamativas sobre este tema es la del matemático ruso Anatoly Fomenko.
Según él, gran parte de la historia anterior al año 1000 d. C. fue inventada o duplicada siglos después.
Su propuesta forma parte de lo que llamó la Nueva Cronología, una reinterpretación radical de toda la historia conocida.Fomenko sostiene que las cronologías tradicionales contienen enormes errores y que muchos acontecimientos históricos son en realidad el mismo episodio contado varias veces con nombres y fechas diferentes.
Para llegar a esa conclusión utilizó modelos estadísticos, análisis matemáticos y comparaciones entre textos antiguos.
Según él, reyes, emperadores e incluso civilizaciones enteras habrían sido duplicados por los cronistas medievales.Entre sus afirmaciones más sorprendentes está que el Imperio Romano y la Edad Media se solapan mucho más de lo que creemos, que Jesucristo habría vivido en una época muy distinta a la aceptada por los historiadores y que personajes como Julio César, el rey Salomón o varios emperadores bizantinos podrían representar a las mismas personas bajo nombres distintos.
Aunque muchas veces se relaciona con la famosa teoría de los "300 años perdidos", en realidad no es exactamente lo mismo.
Esa otra hipótesis, conocida como la Hipótesis del Tiempo Fantasma, fue propuesta por el historiador alemán Heribert Illig en los años noventa.
Illig afirmaba que entre los años 614 y 911 nunca ocurrió absolutamente nada porque esos casi 300 años habrían sido añadidos artificialmente al calendario.Según Illig, el emperador Otón III, el papa Silvestre II y el emperador bizantino Constantino VII habrían manipulado la cronología para que su reinado coincidiera con el simbólico año 1000.
Si eso fuera cierto, Carlomagno jamás habría existido y buena parte de la Alta Edad Media sería una invención.La idea resulta fascinante y ha dado pie a innumerables documentales, vídeos y debates en internet.
Pero cuando se analiza con las pruebas que tenemos hoy, empiezan a aparecer problemas enormes.La arqueología contradice completamente estas teorías.
Existen miles de yacimientos datados mediante carbono-14, dendrocronología (el estudio de los anillos de crecimiento de los árboles), análisis geológicos y otras técnicas independientes que sitúan esos siglos exactamente donde deberían estar.También existen registros históricos procedentes de culturas que no tenían relación entre sí.
Mientras en Europa se desarrollaban esos acontecimientos, en China, el mundo islámico, Japón o el Imperio Bizantino se escribían crónicas perfectamente sincronizadas con fenómenos astronómicos como eclipses, cometas y conjunciones planetarias que hoy pueden calcularse con enorme precisión mediante programas astronómicos modernos.
Para que la teoría fuera cierta, habría que asumir que todas esas civilizaciones participaron en una gigantesca conspiración durante siglos, algo para lo que no existe ninguna evidencia.A eso hay que sumar miles de monedas, inscripciones, documentos, iglesias, fortalezas, manuscritos y restos arqueológicos cuya evolución encaja perfectamente con el paso del tiempo.
Incluso el desarrollo de los idiomas muestra una evolución gradual imposible de comprimir eliminando tres siglos completos.En cuanto a Anatoly Fomenko, la comunidad científica considera que sus métodos tienen un problema fundamental: parte de semejanzas superficiales entre acontecimientos históricos para concluir que son el mismo hecho, ignorando el contexto arqueológico, documental y lingüístico.
Por eso, tanto historiadores como arqueólogos, filólogos y astrónomos rechazan la Nueva Cronología.Eso no significa que la historia sea perfecta.
Los historiadores siguen corrigiendo fechas, descubriendo documentos y reinterpretando acontecimientos gracias a nuevos hallazgos.
Pero una cosa es revisar aspectos concretos y otra muy distinta borrar siglos enteros de la historia.Al final, tanto la Nueva Cronología de Fomenko como la Hipótesis del Tiempo Fantasma siguen siendo un excelente ejemplo de cómo una idea sorprendente puede captar la imaginación de millones de personas.
Nos recuerdan que siempre debemos mantener un espíritu crítico... pero también que las afirmaciones extraordinarias necesitan pruebas extraordinarias.
Y, hasta el momento, esas pruebas simplemente no han aparecido.▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #edadmedia #anatolyfomenko #nuevacronologia #tiempofantasma #carlomagno #arqueologia #curiosidadeshistoricas #misteriosdelahistoria
-
¿Sabían que en la Edad Media existió una red de ciudades habitadas exclusivamente por mujeres que trabajaban de forma independiente y que la Iglesia perseguía por no querer casarse ni ser monjas?
A finales del siglo XII, en varias regiones de Europa y especialmente en la zona de Flandes, surgió un movimiento de mujeres solteras y viudas conocidas como las beguinas. Estas mujeres decidieron organizarse para vivir juntas en barrios cerrados llamados beaterios, los cuales contaban con sus propias casas, calles, huertos e iglesias, funcionando como pequeñas ciudades independientes dentro de las grandes urbes medievales. La gran diferencia con la sociedad de la época es que ellas no dependían económicamente de ningún hombre ni hacían votos religiosos permanentes, por lo que tenían la total libertad de abandonar la comunidad en el momento que quisieran para regresar a su vida anterior o contraer matrimonio.
Para mantenerse por sí mismas sin pedirle dinero a nadie, las beguinas tejían telas, cultivaban alimentos, confeccionaban el famoso encaje de bolillos y trabajaban de forma activa como maestras y enfermeras cuidando a los enfermos de los hospitales locales. Esta independencia económica y social resultó sumamente incómoda para las autoridades eclesiásticas del siglo XIV, ya que estas mujeres no encajaban en el modelo tradicional de esposa sumisa ni seguían la estricta disciplina de un convento de monjas. La desconfianza de la Iglesia hacia este estilo de vida libre provocó persecuciones muy severas bajo acusaciones de herejía, siendo el caso más documentado el de la escritora francesa Margarita Porete, quien fue condenada y quemada en la hoguera en la ciudad de París el 1 de junio de 1310 por negarse a destruir su libro titulado El espejo de las almas simples.
A pesar de la violencia y el constante rechazo de los sectores más conservadores, muchas de estas comunidades lograron sobrevivir a lo largo del tiempo gracias al enorme apoyo de los habitantes y de los gobiernos de las ciudades donde residían. El Beaterio de Brujas, en Bélgica, es uno de los ejemplos más famosos de esta resistencia histórica, manteniendo sus puertas abiertas y su organización comunitaria intacta durante más de 700 años hasta que la última beguina que habitó el recinto de forma tradicional falleció en el año 1927.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Beguinas #Historia #Brujas #EdadMedia #CulturaGeneral #mujeres
-
Mikel Herrán (Puto Mikel): “Un historiador no lo sabe todo, siempre tenemos que seguir estudiando”
Mikel Herrán (Puto Mikel): “Un historiador no lo sabe... #tardigram #puto-mikel #antropología #edad-media #Literatura -
La medicina del verdugo: Curaciones extrañas y sangrientas de la Edad Media
El curioso negocio médico de los ejecutores oficiales durante los siglos pasados
En el imaginario popular, el verdugo de la Edad Media y de los siglos posteriores es visto únicamente como una figura oscura encargada de aplicar castigos corporales y arrebatar la vida en el patíbulo. Sin embargo, los registros históricos de Europa central demuestran que estos personajes desempeñaron un papel secundario muy lucrativo como sanadores, curanderos y proveedores de remedios medicinales. Debido a su oficio, los verdugos poseían un conocimiento práctico de la anatomía humana, el sistema óseo y la circulación que superaba por mucho al de los médicos universitarios de la época, quienes basaban sus tratamientos en teorías abstractas y textos antiguos en lugar de la observación directa del cuerpo humano.
Esta paradoja legal y social permitía que el mismo hombre que rompía los huesos de un condenado en la rueda fuera buscado al día siguiente en su casa para acomodar extremidades dislocadas, curar fracturas o tratar heridas abiertas. La demanda de sus servicios médicos era tan alta que en muchas regiones de Alemania y los Países Bajos las autoridades locales les otorgaban permisos oficiales para ejercer la medicina menor. Los verdugos cobraban tarifas establecidas por sus curaciones, convirtiéndose en profesionales de la salud indispensables para las clases bajas que no podían costear los servicios de un médico cirujano titulado o que confiaban más en la experiencia empírica del ejecutor de la ciudad.
El aspecto más perturbador de esta práctica médica radicaba en la llamada medicina de simpatía, una creencia arraigada que afirmaba que los restos de un criminal ejecutado conservaban una carga de energía vital que podía transferirse a los enfermos. Los verdugos monopolizaron el comercio de estos ingredientes orgánicos, vendiendo la grasa extraída de los cuerpos de los ajusticiados como un ungüento milagroso para aliviar los dolores causados por el reumatismo y la gota. De igual manera, los trozos de las cuerdas utilizadas en los ahorcamientos se comercializaban como amuletos efectivos contra los dolores de cabeza, mientras que los restos óseos pulverizados se mezclaban en pociones destinadas a tratar la epilepsia y los desmayos.
La cúspide de estas terapias sangrientas ocurría durante las ejecuciones por decapitación, donde la multitud se amontonaba alrededor del cadalso con tazas y vasos en la mano. El verdugo recogía la sangre caliente que brotaba de los cuerpos recién degollados y se la entregaba a los pacientes con padecimientos crónicos, quienes la bebían de inmediato en el sitio bajo la firme convicción de que este fluido vital erradicaría sus males de forma definitiva. Este comercio de la muerte tiñó la historia de la medicina europea durante generaciones, es curioso notar cómo el pánico a la enfermedad transformó a los verdugos en agentes indispensables de la salud pública antes del desarrollo de la ciencia médica moderna.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
-
𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔
Paseando por Brujas es fácil quedarse embobado con sus canales, sus puentes y sus casas medievales.
Pero hay un rincón que esconde una historia muy distinta.
Un lugar donde, hace casi ocho siglos, las mujeres decidieron vivir sin depender de un marido ni encerrarse para siempre en un convento.
Ese lugar es el Beaterio de Brujas (Begijnhof Ten Wijngaarde).A primera vista parece un remanso de paz, con sus casitas blancas, sus árboles y un silencio que sorprende.
Sin embargo, durante la Edad Media fue una pequeña ciudad habitada únicamente por mujeres que desafiaron, a su manera, las normas de su tiempo.Las beguinas aparecieron en Europa a finales del siglo XII y principios del XIII.
Eran, en su mayoría, mujeres solteras o viudas que querían llevar una vida de recogimiento, trabajo y ayuda a los demás, pero sin ingresar en una orden religiosa.Y ahí estaba la gran diferencia.
No hacían votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia como las monjas.
Si en algún momento cambiaban de opinión, podían abandonar la comunidad, recuperar su vida anterior e incluso casarse.
Aquello era algo completamente inusual para la época.Eran mujeres profundamente religiosas, pero también independientes.
Las beguinas no dependían económicamente de ningún hombre.
Se mantenían gracias a su esfuerzo diario.Cultivaban pequeños huertos, confeccionaban ropa, hilaban lana, tejían telas y, sobre todo en Flandes, elaboraban el famoso encaje de bolillos que hizo célebre a Brujas durante siglos.
Además, muchas trabajaban como enfermeras, cuidadoras o maestras, atendiendo a enfermos, ancianos y personas necesitadas de la ciudad.
Su forma de vida demostraba que una mujer podía mantenerse por sí misma en una época en la que eso era casi impensable.
El Beaterio estaba rodeado por canales, muros y una gran puerta de acceso.
Al caer la noche, esa puerta se cerraba.
En su interior había casas, jardines, una iglesia, patios y todos los espacios necesarios para la vida diaria.
Era casi una pequeña ciudad independiente donde solo vivían mujeres.No era una fortaleza militar, pero sí un lugar pensado para ofrecer seguridad en una época en la que viajar sola o vivir sin la protección de un hombre podía ser muy peligroso.
¿Por qué despertaban tantas sospechas?
Precisamente porque rompían con el modelo tradicional.
No eran esposas.
No eran monjas.
No obedecían directamente a un marido ni seguían la disciplina estricta de una orden religiosa.
Esa independencia hizo que algunos sectores de la Iglesia las miraran con desconfianza.
En varias ocasiones fueron acusadas de difundir ideas consideradas heréticas y algunas comunidades de beguinas sufrieron persecuciones.
La más conocida fue Margarita Porete, una beguina francesa que fue condenada por herejía y quemada en la hoguera en París en 1310 por negarse a retractarse de su obra "El espejo de las almas simples".Aun así, muchas comunidades lograron sobrevivir durante siglos gracias al apoyo de las ciudades donde residían.
El Beaterio de Brujas siguió habitado por beguinas hasta bien entrado el siglo XX.
La última beguina que vivió allí falleció en 1927.
Desde entonces, el lugar pasó a ser ocupado por una comunidad de monjas benedictinas, que todavía mantienen vivo su ambiente de recogimiento.En 1998, el Beaterio de Brujas, junto con otros doce beaterios flamencos, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como reconocimiento a un modelo de vida único en la Europa medieval.
Hoy, algunas antiguas viviendas vinculadas a estos históricos beaterios —aunque no las que forman parte del recinto protegido de Brujas— se han transformado en pequeños hoteles y acogedores Bed & Breakfast. Dormir en una de esas casas permite imaginar cómo era la vida de aquellas mujeres que, hace más de setecientos años, decidieron escribir su propia historia cuando casi nadie esperaba que pudieran hacerlo.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#beguinas #begijnhof #brujas #edadmedia #mujeres #bélgica #historia #persecución #herejía #unesco #patrimoniodelahumanidad #ecosdelpasado
-
Joan Gilabert y el hospital de Valencia de 1409
El fraile mercedario que transformó el abandono de los enfermos mentales en una obra pionera de amparo y humanidad
En la Valencia de inicios del siglo XV, la realidad para cualquier persona que padeciera una enfermedad mental era verdaderamente aterradora. Sin una institución que les brindara refugio, estos individuos terminaban viviendo en la total indigencia, expuestos a las burlas constantes, palizas brutales y al desprecio de una sociedad que los catalogaba como seres peligrosos, pecadores o poseídos por el demonio. No existía en toda la región un solo espacio dedicado a su cuidado, por lo que su destino estaba ligado a la violencia de la calle.
Esta situación comenzó a dar un giro radical el 24 de febrero de 1409 gracias a un fraile de la Orden de la Merced llamado Joan Gilabert, a quien la tradición posterior bautizó de forma errónea como Joan Gilabert Jofré. Las investigaciones sobre su árbol genealógico revelan que Gilabert nació hacia 1350 en el seno de una familia de abogados acomodados, donde uno de sus hermanos se llamaba justamente Jofré, lo que probablemente causó la confusión de nombres con el paso de los siglos. Joan estudió Derecho canónico en Lleida y luego ingresó a la orden religiosa mercedaria, dedicando varias décadas de su vida a la redención de cristianos cautivos en territorio musulmán. Durante sus viajes al norte de África, es muy probable que conociera los bimaristanes, unos centros asistenciales islámicos donde se atendía con dignidad a los enfermos psiquiátricos, un contraste tremendo con el abandono que se vivía en la Europa cristiana.
Aquel día de febrero, mientras caminaba rumbo a la Catedral de Valencia para dar el sermón de Cuaresma, Gilabert presenció cómo un grupo de jóvenes perseguía, insultaba y apedreaba con saña a un hombre que sufría de sus facultades mentales. El religioso intervino con valentía, dispersó a los agresores y llevó al herido al convento para curarlo. Conmovido por la brutalidad del acto, al llegar al púlpito de la catedral pronunció un discurso sumamente directo en el que expuso la urgencia de crear una casa comunitaria para proteger a quienes llamó los pobres inocentes y furiosos, argumentando que el hambre, el frío y los abusos cotidianos que padecían estas personas eran una vergüenza para la ciudad.
La respuesta de los comerciantes y ciudadanos valencianos fue inmediata, aportando los fondos necesarios para edificar el Hospital de los Inocentes, una obra asistencial novedosa que abrió sus puertas en el año 1409. Aunque no podemos hablar de psiquiatría en el sentido moderno, el mérito histórico de este hospital radicó en cambiar las cadenas y el calabozo por un espacio de protección, techo y comida, sentando un precedente de atención humana que transformó para siempre la historia de la medicina social en el mundo occidental.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Historia #Valencia #PadreJofré #Medicina #EdadMedia #Humanidad
-
SIGUE ⬇️
Más de seiscientos años después, la historia del Hospital dels Ignoscents sigue formando parte de la historia sanitaria de Valencia.
Y quizá el detalle más curioso de todos sea que el hombre al que todo el mundo conoce como **Padre Jofré probablemente se llamaba simplemente Joan Gilabert**.
No hizo falta que fuera un santo perfecto ni un hombre sin contradicciones para que aquella decisión tuviera consecuencias enormes.
Bastó con que, aquel día de 1409, no pasara de largo.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
𝐸𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑑𝑜𝑠 𝑟𝑒𝑖𝑛𝑜𝑠 (𝟸𝟶𝟷𝟶).
𝐸𝑠 𝑢𝑛𝑎 𝑝𝑟𝑜𝑑𝑢𝑐𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑒𝑠𝑝𝑎𝑛̃𝑜𝑙𝑎 𝑑𝑒 𝑐𝑎𝑟𝑎́𝑐𝑡𝑒𝑟 𝘩𝑖𝑠𝑡𝑜́𝑟𝑖𝑐𝑜 𝑞𝑢𝑒 𝑐𝑢𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑝𝑟𝑒𝑐𝑖𝑠𝑎𝑚𝑒𝑛𝑡𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑟𝑒𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑒𝑛 𝑉𝑎𝑙𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑝𝑟𝑖𝑚𝑒𝑟 𝘩𝑜𝑠𝑝𝑖𝑡𝑎𝑙 𝑝𝑠𝑖𝑞𝑢𝑖𝑎́𝑡𝑟𝑖𝑐𝑜 𝑒𝑢𝑟𝑜𝑝𝑒𝑜 𝑦 𝑝𝑟𝑒𝑠𝑒𝑛𝑡𝑎 𝑎𝑙 𝑃𝑎𝑑𝑟𝑒 𝐽𝑜𝑓𝑟𝑒́ 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑝𝑟𝑜𝑡𝑎𝑔𝑜𝑛𝑖𝑠𝑡𝑎, 𝑐𝑜𝑛 𝑉𝑖𝑐𝑒𝑛𝑡𝑒 𝐹𝑒𝑟𝑟𝑒𝑟 𝑟𝑒𝑙𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑎𝑑𝑜 𝑐𝑜𝑛 𝑙𝑎 𝘩𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎.
𝐸𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟 𝑓𝑢𝑒 𝑀𝑖𝑔𝑢𝑒𝑙 𝑃𝑒𝑟𝑒𝑙𝑙𝑜́ 𝑦 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑙𝑜𝑠 𝑖𝑛𝑡𝑒́𝑟𝑝𝑟𝑒𝑡𝑒𝑠 𝑓𝑖𝑔𝑢𝑟𝑎𝑛 𝐽𝑢𝑎𝑛 𝐺𝑒𝑎, 𝐴́𝑙𝑣𝑎𝑟𝑜 𝐵𝑎́𝑔𝑢𝑒𝑛𝑎 𝑦 𝐽𝑎𝑖𝑚𝑒 𝐿𝑖𝑛𝑎𝑟𝑒𝑠.https://www.youtube.com/watch?v=n57Bxcq8vWw
#historia #valencia #joangilabert #padrejofre #hospitaldelsignoscents #hospitalgeneraldevalencia #historiadelamedicina #psiquiatria #medieval #edadmedia #enfermedadmental #sanvicenteferrer #virgendelosdesamparados #coronadearagon #martinelhumano
-
El Tratado de Verdún(843)la división del imperio carolingio #verdun #shorts #carlomagno #edadmedia
-
Descubren en Polonia una espada medieval del s. XIII en el río Odra a una profundidad de 12,5 mtr. La espada mide 108 cm de largo y se conserva casi por completo, con la punta rota. Según expertos, el estilo de ejecución de la espada indica que puede provenir de España o Italia
-
El por qué de que las escaleras de caracol en una edificación defensiva deben girar hacia la derecha.
-
guja, espada, maza y hacha a dos manos
-
SIGUE ⬇️
A principios del siglo XX todavía podían fotografiarse guerreros khevsurs vistiendo sus armaduras tradicionales.
Aquellas imágenes dieron la vuelta al mundo y reforzaron todavía más la leyenda de los "últimos cruzados".Sin embargo, poco después llegó el cambio.
Durante la época soviética muchas aldeas fueron despoblándose.
Numerosos habitantes fueron trasladados a zonas más accesibles y muchas costumbres desaparecieron.
Hoy Shatili sigue en pie como uno de los pueblos medievales mejor conservados del mundo y forma parte de la lista indicativa del patrimonio de la UNESCO, recordando una forma de vida que estuvo a punto de desaparecer.Los estudios históricos, arqueológicos y genéticos realizados hasta la fecha no han encontrado pruebas que respalden la idea de que los khevsurs desciendan de cruzados europeos.
Todo apunta a que aquella teoría nació porque muchos viajeros occidentales interpretaron una cultura desconocida utilizando las referencias que mejor conocían.Y quizá esa sea la verdadera lección de esta historia.
A veces el mayor misterio no está en un pueblo remoto escondido entre montañas, sino en nuestra costumbre de explicar lo diferente como si tuviera que parecerse a nosotros para resultar extraordinario.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
https://www.youtube.com/watch?v=7lsxWkzEU5M
#khevsurs #georgia #cáucaso #edadmedia #cruzadas #shatili #didgori #historia #curiosidadeshistoricas
-
Lamentablemente, el templo fue remodelado siglos después y hoy se desconoce el paradero exacto de sus restos.
El hombre que abrió una puerta entre dos mundos
Marco Polo nunca conquistó imperios ni descubrió continentes desconocidos para quienes vivían en ellos.
Su mayor hazaña fue otra: contar.Gracias a sus relatos, Europa descubrió un mundo inmenso del que apenas tenía noticias. Ciudades gigantescas, rutas comerciales interminables, tecnologías desconocidas y culturas completamente diferentes comenzaron a formar parte del imaginario europeo.
Quizá exageró algunas cifras.
Quizá adornó ciertos episodios.
Es posible que incluso mezclara recuerdos propios con historias que escuchó durante el camino.Pero ocho siglos después seguimos hablando de él.
Y eso demuestra que, mentira o verdad, Marco Polo consiguió algo muy difícil: despertar la curiosidad de millones de personas por conocer el mundo.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
𝘓𝘢 𝘴𝘦𝘳𝘪𝘦 𝘴𝘦 𝘵𝘪𝘵𝘶𝘭𝘢 𝘴𝘪𝘮𝘱𝘭𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘔𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘗𝘰𝘭𝘰 (2014).
𝘗𝘭𝘢𝘵𝘢𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢: 𝘕𝘦𝘵𝘧𝘭𝘪𝘹.
▪️𝘗𝘳𝘰𝘵𝘢𝘨𝘰𝘯𝘪𝘴𝘵𝘢: 𝘌𝘴 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘳𝘱𝘳𝘦𝘵𝘢𝘥𝘰 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘢𝘤𝘵𝘰𝘳 𝘪𝘵𝘢𝘭𝘪𝘢𝘯𝘰 𝘓𝘰𝘳𝘦𝘯𝘻𝘰 𝘙𝘪𝘤𝘩𝘦𝘭𝘮𝘺.
▪️𝘌𝘭 𝘎𝘳𝘢𝘯 𝘒𝘢𝘯: 𝘌𝘭 𝘱𝘢𝘱𝘦𝘭 𝘥𝘦 𝘒𝘶𝘣𝘭𝘢𝘪 𝘒𝘢𝘯 𝘭𝘰 𝘪𝘯𝘵𝘦𝘳𝘱𝘳𝘦𝘵𝘢 𝘉𝘦𝘯𝘦𝘥𝘪𝘤𝘵 𝘞𝘰𝘯𝘨, 𝘶𝘯 𝘢𝘤𝘵𝘰𝘳 𝘮𝘶𝘺 𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘪𝘥𝘰 𝘢𝘤𝘵𝘶𝘢𝘭𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘰𝘳 𝘴𝘶𝘴 𝘱𝘦𝘭𝘪́𝘤𝘶𝘭𝘢𝘴 𝘦𝘯 𝘦𝘭 𝘶𝘯𝘪𝘷𝘦𝘳𝘴𝘰 𝘥𝘦 𝘔𝘢𝘳𝘷𝘦𝘭.
▪️𝘋𝘶𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯: 𝘊𝘶𝘦𝘯𝘵𝘢 𝘤𝘰𝘯 2 𝘵𝘦𝘮𝘱𝘰𝘳𝘢𝘥𝘢𝘴 (𝘶𝘯 𝘵𝘰𝘵𝘢𝘭 𝘥𝘦 20 𝘦𝘱𝘪𝘴𝘰𝘥𝘪𝘰𝘴) 𝘭𝘭𝘦𝘯𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘢𝘤𝘤𝘪𝘰́𝘯, 𝘵𝘳𝘢𝘪𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘱𝘰𝘭𝘪́𝘵𝘪𝘤𝘢𝘴 𝘺 𝘢𝘳𝘵𝘦𝘴 𝘮𝘢𝘳𝘤𝘪𝘢𝘭𝘦𝘴.
𝘓𝘢 𝘴𝘦𝘳𝘪𝘦 𝘳𝘦𝘤𝘳𝘦𝘢 𝘤𝘰𝘯 𝘮𝘶𝘤𝘩𝘰 𝘥𝘦𝘵𝘢𝘭𝘭𝘦 𝘭𝘢 𝘤𝘰𝘳𝘵𝘦 𝘮𝘰𝘯𝘨𝘰𝘭𝘢 𝘦𝘯 𝘊𝘩𝘪𝘯𝘢, 𝘭𝘢𝘴 𝘣𝘢𝘵𝘢𝘭𝘭𝘢𝘴 𝘦́𝘱𝘪𝘤𝘢𝘴 𝘶𝘴𝘢𝘯𝘥𝘰 𝘢𝘴𝘦𝘥𝘪𝘰𝘴 𝘺 𝘭𝘢 𝘦𝘷𝘰𝘭𝘶𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘦 𝘔𝘢𝘳𝘤𝘰 𝘗𝘰𝘭𝘰 𝘥𝘦𝘴𝘥𝘦 𝘲𝘶𝘦 𝘴𝘶 𝘱𝘢𝘥𝘳𝘦 𝘭𝘰 𝘢𝘣𝘢𝘯𝘥𝘰𝘯𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘰 "𝘳𝘦𝘩𝘦́𝘯/𝘳𝘦𝘨𝘢𝘭𝘰" 𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘦𝘭 𝘦𝘮𝘱𝘦𝘳𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘩𝘢𝘴𝘵𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘷𝘦𝘳𝘵𝘪𝘳𝘴𝘦 𝘦𝘯 𝘶𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘴𝘶𝘴 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘦𝘫𝘦𝘳𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘮𝘢𝘹𝘪𝘮𝘢 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘢𝘯𝘻𝘢.https://www.youtube.com/watch?v=_oROPRwBnA8
#historia #marcopolo #venecia #rutadelaseda #mongoles #kublaikan #edadmedia #viajes #curiosidadeshistóricas #exploradores #ecosdelpasado