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  1. 🧿 𝑳𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒔𝒐𝒍𝒐 𝒆𝒅𝒊𝒇𝒊𝒄𝒊𝒐 🧿

    Imagina vivir en un lugar donde casi todos tus vecinos están bajo el mismo techo.

    No en una urbanización.
    No en un barrio.
    En un único edificio.

    Parece el argumento de una novela de ciencia ficción o de una película posapocalíptica, pero existe de verdad y está en Alaska.

    La pequeña localidad de Whittier, situada a unos 95 kilómetros al sureste de Anchorage, es uno de los lugares más peculiares del mundo.
    Allí viven apenas unos 270 habitantes y entre el 85 % y el 95 % de ellos residen en el mismo edificio: el Begich Towers Condominium.

    Por eso Whittier es conocida como "la ciudad bajo un mismo techo".

    Llegar hasta allí ya es una aventura.
    La localidad está rodeada de montañas, glaciares y mar.
    Su única conexión terrestre con el resto de Alaska es el Túnel Memorial Anton Anderson, una galería excavada en la roca de unos cuatro kilómetros de longitud por la que circulan tanto coches como trenes.

    Lo más curioso es que el túnel tiene un solo carril.
    Los vehículos y los trenes lo utilizan de forma alterna siguiendo horarios estrictos.
    Por la noche se cierra, dejando a Whittier prácticamente aislada hasta la mañana siguiente.

    El edificio que hoy alberga a casi toda la población no nació como vivienda civil.

    Fue construido durante la Guerra Fría.
    Diseñado por Anton Anderson y terminado en 1957, recibió inicialmente el nombre de Hodge Building.
    El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos lo levantó para alojar soldados y familias militares destinados en aquella zona estratégica de Alaska.

    Su robustez quedó demostrada en 1964, cuando uno de los terremotos más devastadores registrados en Norteamérica sacudió Alaska.
    El posterior tsunami causó enormes daños en Whittier, pero el gigantesco edificio de hormigón resistió.

    Cuando el ejército abandonó las instalaciones, la estructura fue transferida a la ciudad y transformada en un complejo residencial.
    En 1973 recibió el nombre actual de Begich Towers en honor a Nick Begich, congresista de Alaska desaparecido un año antes en un misterioso accidente aéreo.

    Desde fuera parece simplemente un bloque de catorce plantas.

    Por dentro es otra historia.

    Cuenta con 196 apartamentos de distintos tamaños, pero además alberga buena parte de los servicios esenciales de la comunidad.
    Allí se encuentran la oficina de correos, dependencias municipales, la comisaría local, una pequeña clínica médica, lavandería, supermercado e incluso una iglesia.

    La escuela está en un edificio cercano, pero los niños no tienen que salir al exterior para llegar a clase.
    Un túnel peatonal cubierto conecta directamente el colegio con las torres.

    Y es que el clima explica por qué esta forma de vida tiene sentido.

    Whittier es uno de los lugares más extremos de Alaska.

    Cada invierno caen más de tres metros y medio de nieve de media.
    En algunos años especialmente duros se han llegado a superar los seis metros acumulados.

    Los coches desaparecen bajo montañas de nieve.
    Las calles quedan convertidas en estrechos pasillos blancos y las labores de limpieza son constantes.

    A esto se suman unos vientos temibles conocidos como williwaws.

    Procedentes de los glaciares y canalizados por las montañas cercanas, pueden superar fácilmente los 100 kilómetros por hora y alcanzar en ocasiones los 130.
    Son ráfagas tan violentas que pueden derribar a una persona desprevenida.

    Las temperaturas tampoco ayudan.

    Aunque la proximidad del océano evita los fríos extremos del interior de Alaska, durante el invierno los termómetros suelen moverse alrededor de los cero grados y las mínimas rondan los cinco grados bajo cero.
    Sin embargo, la combinación de humedad, viento y oscuridad hace que la sensación térmica resulte mucho más dura.

    Durante diciembre y enero la luz solar directa escasea debido a la latitud y a las montañas que rodean la población.

    En ese contexto, el Begich Towers funciona casi como un refugio de supervivencia.

    Gracias a la calefacción central y a las conexiones interiores, muchos vecinos pueden pasar días enteros sin necesidad de salir al exterior.
    Mientras fuera rugen las ventiscas, dentro se hace la compra, se trabaja, se estudia y se conversa con total normalidad.

    Y contra lo que podría parecer, muchos residentes aseguran que no se sienten encerrados.

    Describen la comunidad como una gran familia.

    Todos se conocen.
    Los niños juegan juntos.
    Los vecinos se ayudan mutuamente.
    Si alguien necesita una herramienta, un ingrediente para cocinar o una mano para resolver un problema, basta con llamar a la puerta de al lado.

    La privacidad absoluta es difícil, pero a cambio disfrutan de una sensación de comunidad que en muchos lugares ya ha desaparecido.

    Comprar una vivienda tampoco es imposible.

    Los apartamentos son de propiedad privada y suelen venderse por precios que oscilan entre los 125.000 y los 195.000 dólares, dependiendo de su tamaño y de las vistas.

    Eso sí, las cuotas comunitarias son elevadas.
    Los propietarios pagan entre 600 y 680 dólares mensuales porque esos gastos incluyen calefacción, electricidad, agua, recogida de residuos y el mantenimiento de la infraestructura necesaria para sobrevivir en un entorno tan hostil.

    Los suministros llegan principalmente por carretera a través del túnel, aunque el puerto sigue siendo fundamental.
    Curiosamente, las aguas del canal de Passage permanecen libres de hielo durante el invierno gracias a las corrientes marinas, permitiendo la llegada de combustible y mercancías incluso cuando el clima complica el acceso terrestre.

    Además, durante el verano las torres reciben turistas.

    Algunos apartamentos funcionan como pequeños hostales y alojamientos vacacionales.
    Los visitantes pueden pasar la noche en el mismo edificio donde viven casi todos los habitantes del pueblo y compartir ascensor con el alcalde, el jefe de policía o el tendero local.

    Whittier tiene una economía pequeña, pero bastante activa para el tamaño del pueblo.

    🚢 Puerto y transporte marítimo

    El puerto es una de las principales fuentes de empleo.
    Whittier es un punto estratégico del estrecho de Prince William y recibe barcos de mercancías, pesqueros, ferris y cruceros turísticos.
    Muchas personas trabajan en actividades relacionadas con el transporte marítimo, mantenimiento portuario y logística.

    🎣 Pesca

    La pesca comercial es una actividad importante en la zona.
    Algunos habitantes trabajan directamente en barcos pesqueros o en servicios vinculados a la industria pesquera.

    🚂 Ferrocarril

    El ferrocarril de Alaska llega hasta Whittier.
    Hay empleos relacionados con el transporte de mercancías, mantenimiento de infraestructuras y operaciones ferroviarias.

    🏨 Turismo

    Durante el verano llegan miles de visitantes atraídos por los glaciares, la fauna salvaje, las excursiones en barco y los cruceros.
    Hay trabajo en hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes, guías de naturaleza, empresas de kayak y excursiones marítimas.

    🏛️ Servicios públicos

    Aunque la población es pequeña, necesita policía, bomberos, personal sanitario, profesores, empleados municipales y trabajadores de mantenimiento.
    Muchos de ellos viven en el propio Begich Towers.

    💻️ Teletrabajo

    Como ocurre cada vez más en Alaska, algunos residentes trabajan por internet para empresas situadas en Anchorage o incluso en otros estados de EE. UU.

    Lo curioso es que muchos vecinos salen cada día del edificio para trabajar.
    Lo que ocurre es que, cuando regresan, vuelven al mismo lugar donde están el supermercado, la oficina de correos, los vecinos y buena parte de los servicios del pueblo.

    De hecho, varios residentes han contado que durante las grandes tormentas pueden pasar días enteros sin abandonar el complejo.
    En invierno, el edificio funciona casi como un pequeño ecosistema autosuficiente, pero en verano la vida es mucho más abierta y la gente entra y sale constantemente.

    Ese contraste es lo que hace tan singular a Whittier: no es una ciudad encerrada en un edificio, sino una ciudad tan extrema que acabó concentrándose en uno. ❄️🏔️🏢

    Puede parecer una forma extraña de vivir.

    Sin embargo, para los habitantes de Whittier no es una excentricidad.
    Es simplemente la solución más lógica para sobrevivir en uno de los rincones más aislados, ventosos y nevados de América del Norte.

    Mientras el mundo se dispersa cada vez más, ellos han encontrado una manera de permanecer juntos.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=bH-TlC0111Q

    #historia #curiosidades #alaska #whittier #begichtowers #lugaresincreíbles #arquitectura #vidacotidiana #historiasreales #curiosidadeshistóricas #ecosdelpasado #estadounidenses #comunidades #viajes

  2. 🧿 𝑳𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒔𝒐𝒍𝒐 𝒆𝒅𝒊𝒇𝒊𝒄𝒊𝒐 🧿

    Imagina vivir en un lugar donde casi todos tus vecinos están bajo el mismo techo.

    No en una urbanización.
    No en un barrio.
    En un único edificio.

    Parece el argumento de una novela de ciencia ficción o de una película posapocalíptica, pero existe de verdad y está en Alaska.

    La pequeña localidad de Whittier, situada a unos 95 kilómetros al sureste de Anchorage, es uno de los lugares más peculiares del mundo.
    Allí viven apenas unos 270 habitantes y entre el 85 % y el 95 % de ellos residen en el mismo edificio: el Begich Towers Condominium.

    Por eso Whittier es conocida como "la ciudad bajo un mismo techo".

    Llegar hasta allí ya es una aventura.
    La localidad está rodeada de montañas, glaciares y mar.
    Su única conexión terrestre con el resto de Alaska es el Túnel Memorial Anton Anderson, una galería excavada en la roca de unos cuatro kilómetros de longitud por la que circulan tanto coches como trenes.

    Lo más curioso es que el túnel tiene un solo carril.
    Los vehículos y los trenes lo utilizan de forma alterna siguiendo horarios estrictos.
    Por la noche se cierra, dejando a Whittier prácticamente aislada hasta la mañana siguiente.

    El edificio que hoy alberga a casi toda la población no nació como vivienda civil.

    Fue construido durante la Guerra Fría.
    Diseñado por Anton Anderson y terminado en 1957, recibió inicialmente el nombre de Hodge Building.
    El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos lo levantó para alojar soldados y familias militares destinados en aquella zona estratégica de Alaska.

    Su robustez quedó demostrada en 1964, cuando uno de los terremotos más devastadores registrados en Norteamérica sacudió Alaska.
    El posterior tsunami causó enormes daños en Whittier, pero el gigantesco edificio de hormigón resistió.

    Cuando el ejército abandonó las instalaciones, la estructura fue transferida a la ciudad y transformada en un complejo residencial.
    En 1973 recibió el nombre actual de Begich Towers en honor a Nick Begich, congresista de Alaska desaparecido un año antes en un misterioso accidente aéreo.

    Desde fuera parece simplemente un bloque de catorce plantas.

    Por dentro es otra historia.

    Cuenta con 196 apartamentos de distintos tamaños, pero además alberga buena parte de los servicios esenciales de la comunidad.
    Allí se encuentran la oficina de correos, dependencias municipales, la comisaría local, una pequeña clínica médica, lavandería, supermercado e incluso una iglesia.

    La escuela está en un edificio cercano, pero los niños no tienen que salir al exterior para llegar a clase.
    Un túnel peatonal cubierto conecta directamente el colegio con las torres.

    Y es que el clima explica por qué esta forma de vida tiene sentido.

    Whittier es uno de los lugares más extremos de Alaska.

    Cada invierno caen más de tres metros y medio de nieve de media.
    En algunos años especialmente duros se han llegado a superar los seis metros acumulados.

    Los coches desaparecen bajo montañas de nieve.
    Las calles quedan convertidas en estrechos pasillos blancos y las labores de limpieza son constantes.

    A esto se suman unos vientos temibles conocidos como williwaws.

    Procedentes de los glaciares y canalizados por las montañas cercanas, pueden superar fácilmente los 100 kilómetros por hora y alcanzar en ocasiones los 130.
    Son ráfagas tan violentas que pueden derribar a una persona desprevenida.

    Las temperaturas tampoco ayudan.

    Aunque la proximidad del océano evita los fríos extremos del interior de Alaska, durante el invierno los termómetros suelen moverse alrededor de los cero grados y las mínimas rondan los cinco grados bajo cero.
    Sin embargo, la combinación de humedad, viento y oscuridad hace que la sensación térmica resulte mucho más dura.

    Durante diciembre y enero la luz solar directa escasea debido a la latitud y a las montañas que rodean la población.

    En ese contexto, el Begich Towers funciona casi como un refugio de supervivencia.

    Gracias a la calefacción central y a las conexiones interiores, muchos vecinos pueden pasar días enteros sin necesidad de salir al exterior.
    Mientras fuera rugen las ventiscas, dentro se hace la compra, se trabaja, se estudia y se conversa con total normalidad.

    Y contra lo que podría parecer, muchos residentes aseguran que no se sienten encerrados.

    Describen la comunidad como una gran familia.

    Todos se conocen.
    Los niños juegan juntos.
    Los vecinos se ayudan mutuamente.
    Si alguien necesita una herramienta, un ingrediente para cocinar o una mano para resolver un problema, basta con llamar a la puerta de al lado.

    La privacidad absoluta es difícil, pero a cambio disfrutan de una sensación de comunidad que en muchos lugares ya ha desaparecido.

    Comprar una vivienda tampoco es imposible.

    Los apartamentos son de propiedad privada y suelen venderse por precios que oscilan entre los 125.000 y los 195.000 dólares, dependiendo de su tamaño y de las vistas.

    Eso sí, las cuotas comunitarias son elevadas.
    Los propietarios pagan entre 600 y 680 dólares mensuales porque esos gastos incluyen calefacción, electricidad, agua, recogida de residuos y el mantenimiento de la infraestructura necesaria para sobrevivir en un entorno tan hostil.

    Los suministros llegan principalmente por carretera a través del túnel, aunque el puerto sigue siendo fundamental.
    Curiosamente, las aguas del canal de Passage permanecen libres de hielo durante el invierno gracias a las corrientes marinas, permitiendo la llegada de combustible y mercancías incluso cuando el clima complica el acceso terrestre.

    Además, durante el verano las torres reciben turistas.

    Algunos apartamentos funcionan como pequeños hostales y alojamientos vacacionales.
    Los visitantes pueden pasar la noche en el mismo edificio donde viven casi todos los habitantes del pueblo y compartir ascensor con el alcalde, el jefe de policía o el tendero local.

    Whittier tiene una economía pequeña, pero bastante activa para el tamaño del pueblo.

    🚢 Puerto y transporte marítimo

    El puerto es una de las principales fuentes de empleo.
    Whittier es un punto estratégico del estrecho de Prince William y recibe barcos de mercancías, pesqueros, ferris y cruceros turísticos.
    Muchas personas trabajan en actividades relacionadas con el transporte marítimo, mantenimiento portuario y logística.

    🎣 Pesca

    La pesca comercial es una actividad importante en la zona.
    Algunos habitantes trabajan directamente en barcos pesqueros o en servicios vinculados a la industria pesquera.

    🚂 Ferrocarril

    El ferrocarril de Alaska llega hasta Whittier.
    Hay empleos relacionados con el transporte de mercancías, mantenimiento de infraestructuras y operaciones ferroviarias.

    🏨 Turismo

    Durante el verano llegan miles de visitantes atraídos por los glaciares, la fauna salvaje, las excursiones en barco y los cruceros.
    Hay trabajo en hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes, guías de naturaleza, empresas de kayak y excursiones marítimas.

    🏛️ Servicios públicos

    Aunque la población es pequeña, necesita policía, bomberos, personal sanitario, profesores, empleados municipales y trabajadores de mantenimiento.
    Muchos de ellos viven en el propio Begich Towers.

    💻️ Teletrabajo

    Como ocurre cada vez más en Alaska, algunos residentes trabajan por internet para empresas situadas en Anchorage o incluso en otros estados de EE. UU.

    Lo curioso es que muchos vecinos salen cada día del edificio para trabajar.
    Lo que ocurre es que, cuando regresan, vuelven al mismo lugar donde están el supermercado, la oficina de correos, los vecinos y buena parte de los servicios del pueblo.

    De hecho, varios residentes han contado que durante las grandes tormentas pueden pasar días enteros sin abandonar el complejo.
    En invierno, el edificio funciona casi como un pequeño ecosistema autosuficiente, pero en verano la vida es mucho más abierta y la gente entra y sale constantemente.

    Ese contraste es lo que hace tan singular a Whittier: no es una ciudad encerrada en un edificio, sino una ciudad tan extrema que acabó concentrándose en uno. ❄️🏔️🏢

    Puede parecer una forma extraña de vivir.

    Sin embargo, para los habitantes de Whittier no es una excentricidad.
    Es simplemente la solución más lógica para sobrevivir en uno de los rincones más aislados, ventosos y nevados de América del Norte.

    Mientras el mundo se dispersa cada vez más, ellos han encontrado una manera de permanecer juntos.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=bH-TlC0111Q

    #historia #curiosidades #alaska #whittier #begichtowers #lugaresincreíbles #arquitectura #vidacotidiana #historiasreales #curiosidadeshistóricas #ecosdelpasado #estadounidenses #comunidades #viajes

  3. 🧿 𝑳𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒔𝒐𝒍𝒐 𝒆𝒅𝒊𝒇𝒊𝒄𝒊𝒐 🧿

    Imagina vivir en un lugar donde casi todos tus vecinos están bajo el mismo techo.

    No en una urbanización.
    No en un barrio.
    En un único edificio.

    Parece el argumento de una novela de ciencia ficción o de una película posapocalíptica, pero existe de verdad y está en Alaska.

    La pequeña localidad de Whittier, situada a unos 95 kilómetros al sureste de Anchorage, es uno de los lugares más peculiares del mundo.
    Allí viven apenas unos 270 habitantes y entre el 85 % y el 95 % de ellos residen en el mismo edificio: el Begich Towers Condominium.

    Por eso Whittier es conocida como "la ciudad bajo un mismo techo".

    Llegar hasta allí ya es una aventura.
    La localidad está rodeada de montañas, glaciares y mar.
    Su única conexión terrestre con el resto de Alaska es el Túnel Memorial Anton Anderson, una galería excavada en la roca de unos cuatro kilómetros de longitud por la que circulan tanto coches como trenes.

    Lo más curioso es que el túnel tiene un solo carril.
    Los vehículos y los trenes lo utilizan de forma alterna siguiendo horarios estrictos.
    Por la noche se cierra, dejando a Whittier prácticamente aislada hasta la mañana siguiente.

    El edificio que hoy alberga a casi toda la población no nació como vivienda civil.

    Fue construido durante la Guerra Fría.
    Diseñado por Anton Anderson y terminado en 1957, recibió inicialmente el nombre de Hodge Building.
    El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos lo levantó para alojar soldados y familias militares destinados en aquella zona estratégica de Alaska.

    Su robustez quedó demostrada en 1964, cuando uno de los terremotos más devastadores registrados en Norteamérica sacudió Alaska.
    El posterior tsunami causó enormes daños en Whittier, pero el gigantesco edificio de hormigón resistió.

    Cuando el ejército abandonó las instalaciones, la estructura fue transferida a la ciudad y transformada en un complejo residencial.
    En 1973 recibió el nombre actual de Begich Towers en honor a Nick Begich, congresista de Alaska desaparecido un año antes en un misterioso accidente aéreo.

    Desde fuera parece simplemente un bloque de catorce plantas.

    Por dentro es otra historia.

    Cuenta con 196 apartamentos de distintos tamaños, pero además alberga buena parte de los servicios esenciales de la comunidad.
    Allí se encuentran la oficina de correos, dependencias municipales, la comisaría local, una pequeña clínica médica, lavandería, supermercado e incluso una iglesia.

    La escuela está en un edificio cercano, pero los niños no tienen que salir al exterior para llegar a clase.
    Un túnel peatonal cubierto conecta directamente el colegio con las torres.

    Y es que el clima explica por qué esta forma de vida tiene sentido.

    Whittier es uno de los lugares más extremos de Alaska.

    Cada invierno caen más de tres metros y medio de nieve de media.
    En algunos años especialmente duros se han llegado a superar los seis metros acumulados.

    Los coches desaparecen bajo montañas de nieve.
    Las calles quedan convertidas en estrechos pasillos blancos y las labores de limpieza son constantes.

    A esto se suman unos vientos temibles conocidos como williwaws.

    Procedentes de los glaciares y canalizados por las montañas cercanas, pueden superar fácilmente los 100 kilómetros por hora y alcanzar en ocasiones los 130.
    Son ráfagas tan violentas que pueden derribar a una persona desprevenida.

    Las temperaturas tampoco ayudan.

    Aunque la proximidad del océano evita los fríos extremos del interior de Alaska, durante el invierno los termómetros suelen moverse alrededor de los cero grados y las mínimas rondan los cinco grados bajo cero.
    Sin embargo, la combinación de humedad, viento y oscuridad hace que la sensación térmica resulte mucho más dura.

    Durante diciembre y enero la luz solar directa escasea debido a la latitud y a las montañas que rodean la población.

    En ese contexto, el Begich Towers funciona casi como un refugio de supervivencia.

    Gracias a la calefacción central y a las conexiones interiores, muchos vecinos pueden pasar días enteros sin necesidad de salir al exterior.
    Mientras fuera rugen las ventiscas, dentro se hace la compra, se trabaja, se estudia y se conversa con total normalidad.

    Y contra lo que podría parecer, muchos residentes aseguran que no se sienten encerrados.

    Describen la comunidad como una gran familia.

    Todos se conocen.
    Los niños juegan juntos.
    Los vecinos se ayudan mutuamente.
    Si alguien necesita una herramienta, un ingrediente para cocinar o una mano para resolver un problema, basta con llamar a la puerta de al lado.

    La privacidad absoluta es difícil, pero a cambio disfrutan de una sensación de comunidad que en muchos lugares ya ha desaparecido.

    Comprar una vivienda tampoco es imposible.

    Los apartamentos son de propiedad privada y suelen venderse por precios que oscilan entre los 125.000 y los 195.000 dólares, dependiendo de su tamaño y de las vistas.

    Eso sí, las cuotas comunitarias son elevadas.
    Los propietarios pagan entre 600 y 680 dólares mensuales porque esos gastos incluyen calefacción, electricidad, agua, recogida de residuos y el mantenimiento de la infraestructura necesaria para sobrevivir en un entorno tan hostil.

    Los suministros llegan principalmente por carretera a través del túnel, aunque el puerto sigue siendo fundamental.
    Curiosamente, las aguas del canal de Passage permanecen libres de hielo durante el invierno gracias a las corrientes marinas, permitiendo la llegada de combustible y mercancías incluso cuando el clima complica el acceso terrestre.

    Además, durante el verano las torres reciben turistas.

    Algunos apartamentos funcionan como pequeños hostales y alojamientos vacacionales.
    Los visitantes pueden pasar la noche en el mismo edificio donde viven casi todos los habitantes del pueblo y compartir ascensor con el alcalde, el jefe de policía o el tendero local.

    Whittier tiene una economía pequeña, pero bastante activa para el tamaño del pueblo.

    🚢 Puerto y transporte marítimo

    El puerto es una de las principales fuentes de empleo.
    Whittier es un punto estratégico del estrecho de Prince William y recibe barcos de mercancías, pesqueros, ferris y cruceros turísticos.
    Muchas personas trabajan en actividades relacionadas con el transporte marítimo, mantenimiento portuario y logística.

    🎣 Pesca

    La pesca comercial es una actividad importante en la zona.
    Algunos habitantes trabajan directamente en barcos pesqueros o en servicios vinculados a la industria pesquera.

    🚂 Ferrocarril

    El ferrocarril de Alaska llega hasta Whittier.
    Hay empleos relacionados con el transporte de mercancías, mantenimiento de infraestructuras y operaciones ferroviarias.

    🏨 Turismo

    Durante el verano llegan miles de visitantes atraídos por los glaciares, la fauna salvaje, las excursiones en barco y los cruceros.
    Hay trabajo en hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes, guías de naturaleza, empresas de kayak y excursiones marítimas.

    🏛️ Servicios públicos

    Aunque la población es pequeña, necesita policía, bomberos, personal sanitario, profesores, empleados municipales y trabajadores de mantenimiento.
    Muchos de ellos viven en el propio Begich Towers.

    💻️ Teletrabajo

    Como ocurre cada vez más en Alaska, algunos residentes trabajan por internet para empresas situadas en Anchorage o incluso en otros estados de EE. UU.

    Lo curioso es que muchos vecinos salen cada día del edificio para trabajar.
    Lo que ocurre es que, cuando regresan, vuelven al mismo lugar donde están el supermercado, la oficina de correos, los vecinos y buena parte de los servicios del pueblo.

    De hecho, varios residentes han contado que durante las grandes tormentas pueden pasar días enteros sin abandonar el complejo.
    En invierno, el edificio funciona casi como un pequeño ecosistema autosuficiente, pero en verano la vida es mucho más abierta y la gente entra y sale constantemente.

    Ese contraste es lo que hace tan singular a Whittier: no es una ciudad encerrada en un edificio, sino una ciudad tan extrema que acabó concentrándose en uno. ❄️🏔️🏢

    Puede parecer una forma extraña de vivir.

    Sin embargo, para los habitantes de Whittier no es una excentricidad.
    Es simplemente la solución más lógica para sobrevivir en uno de los rincones más aislados, ventosos y nevados de América del Norte.

    Mientras el mundo se dispersa cada vez más, ellos han encontrado una manera de permanecer juntos.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=bH-TlC0111Q

    #historia #curiosidades #alaska #whittier #begichtowers #lugaresincreíbles #arquitectura #vidacotidiana #historiasreales #curiosidadeshistóricas #ecosdelpasado #estadounidenses #comunidades #viajes

  4. 🧿 𝑳𝒂 𝒄𝒊𝒖𝒅𝒂𝒅 𝒅𝒆 𝒖𝒏 𝒔𝒐𝒍𝒐 𝒆𝒅𝒊𝒇𝒊𝒄𝒊𝒐 🧿

    Imagina vivir en un lugar donde casi todos tus vecinos están bajo el mismo techo.

    No en una urbanización.
    No en un barrio.
    En un único edificio.

    Parece el argumento de una novela de ciencia ficción o de una película posapocalíptica, pero existe de verdad y está en Alaska.

    La pequeña localidad de Whittier, situada a unos 95 kilómetros al sureste de Anchorage, es uno de los lugares más peculiares del mundo.
    Allí viven apenas unos 270 habitantes y entre el 85 % y el 95 % de ellos residen en el mismo edificio: el Begich Towers Condominium.

    Por eso Whittier es conocida como "la ciudad bajo un mismo techo".

    Llegar hasta allí ya es una aventura.
    La localidad está rodeada de montañas, glaciares y mar.
    Su única conexión terrestre con el resto de Alaska es el Túnel Memorial Anton Anderson, una galería excavada en la roca de unos cuatro kilómetros de longitud por la que circulan tanto coches como trenes.

    Lo más curioso es que el túnel tiene un solo carril.
    Los vehículos y los trenes lo utilizan de forma alterna siguiendo horarios estrictos.
    Por la noche se cierra, dejando a Whittier prácticamente aislada hasta la mañana siguiente.

    El edificio que hoy alberga a casi toda la población no nació como vivienda civil.

    Fue construido durante la Guerra Fría.
    Diseñado por Anton Anderson y terminado en 1957, recibió inicialmente el nombre de Hodge Building.
    El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos lo levantó para alojar soldados y familias militares destinados en aquella zona estratégica de Alaska.

    Su robustez quedó demostrada en 1964, cuando uno de los terremotos más devastadores registrados en Norteamérica sacudió Alaska.
    El posterior tsunami causó enormes daños en Whittier, pero el gigantesco edificio de hormigón resistió.

    Cuando el ejército abandonó las instalaciones, la estructura fue transferida a la ciudad y transformada en un complejo residencial.
    En 1973 recibió el nombre actual de Begich Towers en honor a Nick Begich, congresista de Alaska desaparecido un año antes en un misterioso accidente aéreo.

    Desde fuera parece simplemente un bloque de catorce plantas.

    Por dentro es otra historia.

    Cuenta con 196 apartamentos de distintos tamaños, pero además alberga buena parte de los servicios esenciales de la comunidad.
    Allí se encuentran la oficina de correos, dependencias municipales, la comisaría local, una pequeña clínica médica, lavandería, supermercado e incluso una iglesia.

    La escuela está en un edificio cercano, pero los niños no tienen que salir al exterior para llegar a clase.
    Un túnel peatonal cubierto conecta directamente el colegio con las torres.

    Y es que el clima explica por qué esta forma de vida tiene sentido.

    Whittier es uno de los lugares más extremos de Alaska.

    Cada invierno caen más de tres metros y medio de nieve de media.
    En algunos años especialmente duros se han llegado a superar los seis metros acumulados.

    Los coches desaparecen bajo montañas de nieve.
    Las calles quedan convertidas en estrechos pasillos blancos y las labores de limpieza son constantes.

    A esto se suman unos vientos temibles conocidos como williwaws.

    Procedentes de los glaciares y canalizados por las montañas cercanas, pueden superar fácilmente los 100 kilómetros por hora y alcanzar en ocasiones los 130.
    Son ráfagas tan violentas que pueden derribar a una persona desprevenida.

    Las temperaturas tampoco ayudan.

    Aunque la proximidad del océano evita los fríos extremos del interior de Alaska, durante el invierno los termómetros suelen moverse alrededor de los cero grados y las mínimas rondan los cinco grados bajo cero.
    Sin embargo, la combinación de humedad, viento y oscuridad hace que la sensación térmica resulte mucho más dura.

    Durante diciembre y enero la luz solar directa escasea debido a la latitud y a las montañas que rodean la población.

    En ese contexto, el Begich Towers funciona casi como un refugio de supervivencia.

    Gracias a la calefacción central y a las conexiones interiores, muchos vecinos pueden pasar días enteros sin necesidad de salir al exterior.
    Mientras fuera rugen las ventiscas, dentro se hace la compra, se trabaja, se estudia y se conversa con total normalidad.

    Y contra lo que podría parecer, muchos residentes aseguran que no se sienten encerrados.

    Describen la comunidad como una gran familia.

    Todos se conocen.
    Los niños juegan juntos.
    Los vecinos se ayudan mutuamente.
    Si alguien necesita una herramienta, un ingrediente para cocinar o una mano para resolver un problema, basta con llamar a la puerta de al lado.

    La privacidad absoluta es difícil, pero a cambio disfrutan de una sensación de comunidad que en muchos lugares ya ha desaparecido.

    Comprar una vivienda tampoco es imposible.

    Los apartamentos son de propiedad privada y suelen venderse por precios que oscilan entre los 125.000 y los 195.000 dólares, dependiendo de su tamaño y de las vistas.

    Eso sí, las cuotas comunitarias son elevadas.
    Los propietarios pagan entre 600 y 680 dólares mensuales porque esos gastos incluyen calefacción, electricidad, agua, recogida de residuos y el mantenimiento de la infraestructura necesaria para sobrevivir en un entorno tan hostil.

    Los suministros llegan principalmente por carretera a través del túnel, aunque el puerto sigue siendo fundamental.
    Curiosamente, las aguas del canal de Passage permanecen libres de hielo durante el invierno gracias a las corrientes marinas, permitiendo la llegada de combustible y mercancías incluso cuando el clima complica el acceso terrestre.

    Además, durante el verano las torres reciben turistas.

    Algunos apartamentos funcionan como pequeños hostales y alojamientos vacacionales.
    Los visitantes pueden pasar la noche en el mismo edificio donde viven casi todos los habitantes del pueblo y compartir ascensor con el alcalde, el jefe de policía o el tendero local.

    Whittier tiene una economía pequeña, pero bastante activa para el tamaño del pueblo.

    🚢 Puerto y transporte marítimo

    El puerto es una de las principales fuentes de empleo.
    Whittier es un punto estratégico del estrecho de Prince William y recibe barcos de mercancías, pesqueros, ferris y cruceros turísticos.
    Muchas personas trabajan en actividades relacionadas con el transporte marítimo, mantenimiento portuario y logística.

    🎣 Pesca

    La pesca comercial es una actividad importante en la zona.
    Algunos habitantes trabajan directamente en barcos pesqueros o en servicios vinculados a la industria pesquera.

    🚂 Ferrocarril

    El ferrocarril de Alaska llega hasta Whittier.
    Hay empleos relacionados con el transporte de mercancías, mantenimiento de infraestructuras y operaciones ferroviarias.

    🏨 Turismo

    Durante el verano llegan miles de visitantes atraídos por los glaciares, la fauna salvaje, las excursiones en barco y los cruceros.
    Hay trabajo en hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes, guías de naturaleza, empresas de kayak y excursiones marítimas.

    🏛️ Servicios públicos

    Aunque la población es pequeña, necesita policía, bomberos, personal sanitario, profesores, empleados municipales y trabajadores de mantenimiento.
    Muchos de ellos viven en el propio Begich Towers.

    💻️ Teletrabajo

    Como ocurre cada vez más en Alaska, algunos residentes trabajan por internet para empresas situadas en Anchorage o incluso en otros estados de EE. UU.

    Lo curioso es que muchos vecinos salen cada día del edificio para trabajar.
    Lo que ocurre es que, cuando regresan, vuelven al mismo lugar donde están el supermercado, la oficina de correos, los vecinos y buena parte de los servicios del pueblo.

    De hecho, varios residentes han contado que durante las grandes tormentas pueden pasar días enteros sin abandonar el complejo.
    En invierno, el edificio funciona casi como un pequeño ecosistema autosuficiente, pero en verano la vida es mucho más abierta y la gente entra y sale constantemente.

    Ese contraste es lo que hace tan singular a Whittier: no es una ciudad encerrada en un edificio, sino una ciudad tan extrema que acabó concentrándose en uno. ❄️🏔️🏢

    Puede parecer una forma extraña de vivir.

    Sin embargo, para los habitantes de Whittier no es una excentricidad.
    Es simplemente la solución más lógica para sobrevivir en uno de los rincones más aislados, ventosos y nevados de América del Norte.

    Mientras el mundo se dispersa cada vez más, ellos han encontrado una manera de permanecer juntos.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=bH-TlC0111Q

    #historia #curiosidades #alaska #whittier #begichtowers #lugaresincreíbles #arquitectura #vidacotidiana #historiasreales #curiosidadeshistóricas #ecosdelpasado #estadounidenses #comunidades #viajes

  5. civitatis.com/es/amsterdam/exc

    Si estás pasando unos días en Ámsterdam, déjate uno para realizar esta excursión por la Holanda rural, te gustará

    Info aquí 👇🏻

    #PaisesBajos #amsterdam #europa #viajes

    *Civitatis afiliado

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  7. The place: Lopesan Caoba Lagoon Resort

    Wave pool technology: Amusement Logic

    Design, manufacturing and installation of the water park: Amusement Logic

    In Bavaro, Punta Cana, Dominican Republic

    👉 Now, discover MUCH MORE and SUBSCRIBE: amusementlogic.com/company-new

    Images @escapada_familiar
    Music Gregor Quendel

    🏊 #wavepool #waterpark #design #construction #travel #tourism #leisure #conception #voyage #tourisme #piscinadeolas #parqueacuatico #diseño #construcción #viajes #turismo #amusementlogic

  8. When the wind and the landscape shape a hotel
    Wind, shade, earth and water: the architectural themes of this holiday resort, in perfect harmony with the landscape.

    👉 Now, discover MUCH MORE and SUBSCRIBE to our summary of news and updates through link: amusementlogic.com/company-new

    🌬️ #hotel #resort #architecture #landscape #nature #design #travel #tourism #leisure #hôtel #complexe #paysage #voyage #tourisme #loisirs #arquitectura #paisaje #naturaleza #diseño #viajes #turismo #ocio #amusementlogic

  9. 🧭 ■ Tú te pones las gafas, nosotros la lupa para analizar hoteles y precios por el eclipse ■ A seis días del histórico eclipse en España, un estudio de mercado analiza las claves del alojamiento que aún queda disponible. Que no es mucho.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #viajes #hoteles #eclipse

  10. 🧭 ■ Zaragoza, la segunda ciudad más barata del mundo para dormir en un hotel de cinco estrellas, solo por detrás de un paraíso turístico de Vietnam ■ El informe también señala que las noches de los domingos ofrecen la mejor relación calidad-precio.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #viajes #turismo #hoteles #zaragoza

  11. #presentación
    Hola Soy Adriana. Estoy en proceso e descubrir cada vez mas espacios de libertad interiores y exteriores. Me interesa temas vinculados al trabajo personal, soy #terapeuta y realizo #viajes guiados de #autoconocimiento y recuperación de la #vitalidad.
    #Alegria de ser parte y de sembrar #semillas de nuevas formas.
    gracias

  12. 🧭 ■ Grecia marca las normas contra el turismo masivo: a partir de junio los nuevos hoteles en Santorini, Mykonos, Rodas o Kos no podrán tener más de 100 camas ■ Estas son las nuevas medidas contra el turismo de masas en el país mediterrán[…]
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #islas #mediterraneo #cruceros #viajes #grecia #turismo #hoteles

  13. 🧭 ■ Un experto que ha visitado 1.000 hoteles elige uno de Mallorca en su 'top 10' mundial: "Es inmaculado e impresionantemente sofisticado" ■ Entre resorts de lujo en Japón, refugios en la Patagonia o palacios venecianos, figura un nombre español.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #viajes #turismo #hoteles #mallorca

  14. Este es un nuevo #cuento mío. Hay un mago de Instagram, #viajes entre #ciudades periféricas y una narradora con un gran problema. 🧭
    ¿Se animan a leer? 😃
    Muchas gracias a la revista #Magis y a José Israel Carranza.
    magis.iteso.mx/nota/miravalle/

    #literatura #LiteraturaFantástica #LiteraturaDeImaginación

  15. 🧭 ■ Denise, viajera experimentada, sobre el artículo que jamás consume en los hoteles: "No es solo champú" ■ “Llevo mis propios productos y me ahorro la duda”, asegura.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #hoteles #higiene #viajes

  16. 🧭 ■ Ya acepta reservas el hotel lunar de casi 1 millón de euros por habitación: el primer modelo se inaugurará en 2032 ■ Se trata del primer paso para “volverse interplanetarios”.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #viajes #hoteles #luna

  17. 🔥 ■ Deja esta nota a las limpiadoras del hotel donde se ha hospedado y provoca una avalancha de comentarios ■ Expresa su deseo de que más gente haga lo mismo.
    huffingtonpost.es/virales/deja

    #virales #viajes #hoteles #trabajadores

  18. 🧭 ■ El hotel más pequeño del mundo está en España: "Visita como turista, permanece como invitado y parte como amigo" ■ Desde 1984 forma parte del libro Guinness de los Récords.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #santacruzdetenerife #viajes #hoteles

  19. 1/2
    La ciclista estadounidense #KristyBellmer realizó una hazaña tan emotiva como extraordinaria: recorrió 4.707 kilómetros en bicicleta por #Europa para rendir homenaje a su perro fallecido, Slinky. Durante el viaje, utilizó un dispositivo GPS para registrar cada trayecto y, al unirlos, logró trazar en el mapa la silueta completa de su #mascota.
    #Ciclismo #HistoriaReal #RecordGuinness #AmorPerruno
    #Viajes #GPSArt #Cycling
    #GuinnessWorldRecord
    #DogsOfMastodon #Slinky
    #Bikepacking #Homenaje

  20. ✈️ ■ Pablo Calleja, español experto en viajes que vive en Tailandia: "Nos hemos vuelto locos con los precios de los alojamientos en España" ■ Muchos hoteles “no bajan de los 200 euros” por noche.
    huffingtonpost.es/life/viajes/

    #viajes #hoteles #tailandia