home.social

#algoritmos — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #algoritmos, aggregated by home.social.

  1. As plataformas organizam o que aparece primeiro, o que ganha escala e aquilo que parece importante acompanhar.

    Quando isso acontece todos os dias, a influência deixa de parecer uma ordem.

    Ela passa a parecer o próprio ambiente.

    drucillainsthub.substack.com/p

  2. California aprueba 10 leyes para proteger a menores de 16: prohíbe scroll infinito, autoplay y recomendaciones algorítmicas; también regula chatbots y verificación de edad. aidoo.news/noticia/6AqyjD

    #Noticias #RegulacionDigital #Algoritmos #SeguridadOnline #EstadosUnidos

  3. Milhões de pessoas compartilham os mesmos acontecimentos.

    Mas também aprendem, pouco a pouco, quais palavras conseguem circular melhor dentro das plataformas.

    Quando a visibilidade depende de regras que nem sempre conseguimos enxergar, linguagem deixa de ser apenas comunicação.

    Também passa a ser uma forma de navegar o ambiente.

    drucillainsthub.substack.com/p

    #Algoritmos #CulturaDigital #instHub

  4. Milhões de pessoas compartilham os mesmos acontecimentos.

    Mas também aprendem, pouco a pouco, quais palavras conseguem circular melhor dentro das plataformas.

    Quando a visibilidade depende de regras que nem sempre conseguimos enxergar, linguagem deixa de ser apenas comunicação.

    Também passa a ser uma forma de navegar o ambiente.

    drucillainsthub.substack.com/p

    #Algoritmos #CulturaDigital #instHub

  5. Milhões de pessoas compartilham os mesmos acontecimentos.

    Mas também aprendem, pouco a pouco, quais palavras conseguem circular melhor dentro das plataformas.

    Quando a visibilidade depende de regras que nem sempre conseguimos enxergar, linguagem deixa de ser apenas comunicação.

    Também passa a ser uma forma de navegar o ambiente.

    drucillainsthub.substack.com/p

  6. Grandes jogos, política, mercado...

    Tudo parece competir pela nossa atenção.

    Mas talvez o verdadeiro mecanismo seja outro: plataformas mantêm milhões de pessoas esperando pela próxima atualização antes mesmo de capturarem seu olhar.

    open.substack.com/pub/drucilla

    #CulturaDigital #Algoritmos #EconomiaDaAtencao #instHub

  7. Grandes jogos, política, mercado...

    Tudo parece competir pela nossa atenção.

    Mas talvez o verdadeiro mecanismo seja outro: plataformas mantêm milhões de pessoas esperando pela próxima atualização antes mesmo de capturarem seu olhar.

    open.substack.com/pub/drucilla

    #CulturaDigital #Algoritmos #EconomiaDaAtencao #instHub

  8. Grandes jogos, política, mercado...

    Tudo parece competir pela nossa atenção.

    Mas talvez o verdadeiro mecanismo seja outro: plataformas mantêm milhões de pessoas esperando pela próxima atualização antes mesmo de capturarem seu olhar.

    open.substack.com/pub/drucilla

  9. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  10. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  11. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  12. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  13. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  14. O feed parece cada vez mais personalizado.

    Mesmo assim, milhões de pessoas continuam voltando a olhar para os mesmos acontecimentos quase ao mesmo tempo.

    Talvez os algoritmos não organizem apenas o que vemos.

    Talvez também ajudem a organizar quando passamos a olhar.

    substack.com/@drucillainsthub/

  15. Hoje futebol, política e tecnologia disputam a mesma superfície de atenção.

    Mas existe outra sincronização acontecendo ao mesmo tempo.

    As plataformas organizam o que aparece primeiro, o que ganha escala e aquilo que parece importante acompanhar.

    Quando até uma eleição passa a depender da disputa por essa arquitetura, a influência deixa de parecer uma ordem.

    Ela passa a parecer o próprio ambiente.

    drucillainsthub.substack.com/p

  16. 🤖 KNN: El algoritmo que sabe quién eres por cómo te mueves
    ¿Sabías que un algoritmo puede clasificar tu ejercicio con un 95% de precisión? 🔥
    KNN mide "cercanía" usando 3 distancias clave:
    📏 Euclídea → línea recta
    📐 Manhattan → cuadras de ciudad
    🧮 Minkowski → la que elijas
    Detalles que marcan la diferencia:
    ✅ Escalar datos es OBLIGATORIO
    ✅ Elegir "k" define tu precisión
    ✅ De 93% a 96.6% según métrica
    #KNN #MachineLearning #InteligenciaArtificial #DataScience #Algoritmos #Tecnología

  17. 🤖 KNN: El algoritmo que sabe quién eres por cómo te mueves
    ¿Sabías que un algoritmo puede clasificar tu ejercicio con un 95% de precisión? 🔥
    KNN mide "cercanía" usando 3 distancias clave:
    📏 Euclídea → línea recta
    📐 Manhattan → cuadras de ciudad
    🧮 Minkowski → la que elijas
    Detalles que marcan la diferencia:
    ✅ Escalar datos es OBLIGATORIO
    ✅ Elegir "k" define tu precisión
    ✅ De 93% a 96.6% según métrica
    #KNN #MachineLearning #InteligenciaArtificial #DataScience #Algoritmos #Tecnología

  18. 🤖 KNN: El algoritmo que sabe quién eres por cómo te mueves
    ¿Sabías que un algoritmo puede clasificar tu ejercicio con un 95% de precisión? 🔥
    KNN mide "cercanía" usando 3 distancias clave:
    📏 Euclídea → línea recta
    📐 Manhattan → cuadras de ciudad
    🧮 Minkowski → la que elijas
    Detalles que marcan la diferencia:
    ✅ Escalar datos es OBLIGATORIO
    ✅ Elegir "k" define tu precisión
    ✅ De 93% a 96.6% según métrica
    #KNN #MachineLearning #InteligenciaArtificial #DataScience #Algoritmos #Tecnología

  19. 🤖 KNN: El algoritmo que sabe quién eres por cómo te mueves
    ¿Sabías que un algoritmo puede clasificar tu ejercicio con un 95% de precisión? 🔥
    KNN mide "cercanía" usando 3 distancias clave:
    📏 Euclídea → línea recta
    📐 Manhattan → cuadras de ciudad
    🧮 Minkowski → la que elijas
    Detalles que marcan la diferencia:
    ✅ Escalar datos es OBLIGATORIO
    ✅ Elegir "k" define tu precisión
    ✅ De 93% a 96.6% según métrica
    #KNN #MachineLearning #InteligenciaArtificial #DataScience #Algoritmos #Tecnología

  20. O problema do AI Slop talvez não esteja apenas na qualidade do que é produzido.

    Está no que acontece quando tanto conteúdo começa a circular que distinguir o confiável do descartável passa a exigir cada vez mais atenção.

    open.substack.com/pub/drucilla

  21. #RecomendaciónLiteraria

    Algorithms of Oppression: How Search Engines Reinforce Racism, Safiya Umoja Noble

    Si les interesa descubrir cómo las matemáticas y la informática detrás de las pantallas pueden albergar los mismos prejuicios que la sociedad, tienen que adentrarse en esta rigurosa investigación publicada por la Universidad de Nueva York en febrero de 2018. La autora, profesora de estudios de la información, pone sobre la mesa un análisis muy claro y documentado para derribar el mito de que los motores de búsqueda como Google son herramientas neutrales, matemáticas y totalmente objetivas que reflejan el conocimiento humano de forma transparente, demostrando en su lugar que son plataformas comerciales que operan bajo lógicas de mercado que discriminan de forma sistemática.

    El núcleo del libro expone cómo el diseño de los algoritmos y el negocio de la venta de publicidad terminan reforzando el racismo y los estereotipos de género, especialmente hacia las mujeres afroamericanas y las minorías. A través de un seguimiento de datos reales que inició en 2010, la investigadora documentó cómo las búsquedas cotidianas arrojaban de forma automática resultados cargados de pornografía, hipersexualización y prejuicios destructivos cuando se introducían términos de identidad básicos, todo esto debido a que el sistema prioriza los clics masivos que generan dinero y las campañas de posicionamiento pagadas por industrias comerciales, dejando de lado los perfiles humanos reales, la dignidad y el conocimiento verídico.

    A lo largo de sus páginas, el texto nos revela que las grandes empresas de Silicon Valley han privatizado el acceso a la información pública, operando en una total opacidad donde el público no puede auditar las fórmulas que deciden qué se ve y qué se oculta en la red. Al convertir las palabras clave en un mercado de subastas y permitir que los prejuicios de los programadores y los anunciantes moldeen las respuestas que recibe la sociedad, los buscadores tradicionales ejercen una manipulación invisible pero muy profunda sobre nuestra cultura y memoria histórica. Es una recomendación fundamental para leer con mirada crítica, entender que el código de computadora nunca es neutral y valorar la urgencia de construir plataformas abiertas en el Fediverso donde la comunicación y los datos no estén secuestrados por el beneficio económico de una sola corporación.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y blogger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #RecomendaciónLiteraria #SafiyaUmojaNoble #Google #Algoritmos #Privacidad #SoberaníaDigital #PensamientoCrítico