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#bogota — Public Fediverse posts

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  1. Doctor Krápula vInfinito Paralelo

    La emblemática agrupación bogotana Doctor Krápula amplía las fronteras de su discografía al presentar “Infinito Paralelo”, un sencillo que desplaza temporalmente su tradicional registro combativo hacia la exploración de la intimidad, el tiempo y la afectividad. Eje Temático y Propuesta Sonora: Con más de dos décadas y media de trayectoria, la banda recurre al reggae latino orgánico para ilustrar una premisa conceptual: el amor obstinado por la distancia, simbolizado en la […]

    musicwayatx.com/2026/09/04/doc

  2. Doctor Krápula vInfinito Paralelo

    La emblemática agrupación bogotana Doctor Krápula amplía las fronteras de su discografía al presentar “Infinito Paralelo”, un sencillo que desplaza temporalmente su tradicional registro combativo hacia la exploración de la intimidad, el tiempo y la afectividad. Eje Temático y Propuesta Sonora: Con más de dos décadas y media de trayectoria, la banda recurre al reggae latino orgánico para ilustrar una premisa conceptual: el amor obstinado por la distancia, simbolizado en la […]

    musicwayatx.com/2026/09/04/doc

  3. Abelardo de la Espriella ordena reforzar seguridad de magistrados de la Corte Suprema tras amenazas

    El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó reforzar la seguridad de magistrados de la Corte Suprema tras una alerta relacionada con el caso de Kiko Gómez y advirtió que las amenazas contra jueces tendrán consecuencias.

    SN Redacción | Agencias

    El presidente Abelardo de la Espriella ordenó reforzar de inmediato la seguridad de los magistrados de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia, luego de que integrantes de esa corporación manifestaran preocupación por posibles riesgos contra ellos y sus familias.

    El mandatario instruyó a la Policía Nacional de Colombia y a la Unidad Nacional de Protección (UNP) para adoptar las medidas necesarias, tras una alerta presentada por el magistrado José Joaquín Urbano Martínez, relacionada con el proceso contra el exgobernador de La Guajira Juan Francisco Gómez Cerchar, conocido como Kiko Gómez.

    La advertencia ocurrió después de que la Sala Penal solicitara revisar y reforzar la protección de sus integrantes. El caso también está relacionado con un impacto de bala localizado en una oficina de la Procuraduría General de la Nación en Bogotá, hecho que permanece bajo investigación.

    De la Espriella respalda a la Corte Suprema

    A través de su cuenta de X, Abelardo de la Espriella informó que recibió la preocupación expresada por los magistrados y aseguró que las instituciones judiciales contarán con protección del Estado.

    El presidente fijó además una postura de respaldo a la Sala Penal: afirmó que cualquier intento de amenazar, intimidar o presionar a magistrados o jueces tendrá consecuencias legales.

    “Lo que es con la Sala Penal de la Corte es conmigo. Quien se mete con la Corte, se mete con el Presidente de la República”, escribió el mandatario.

    Caso Kiko Gómez, en el centro de la alerta

    La preocupación de los magistrados está vinculada con actuaciones judiciales contra Juan Francisco Gómez Cerchar, exgobernador de La Guajira, quien fue condenado en abril de 2026 por la Sala de Casación Penal a 31 años y ocho meses de prisión por homicidio agravado.

    El magistrado José Joaquín Urbano Martínez comunicó el 2 de septiembre al presidente de la Sala Penal, Carlos Roberto Solórzano Garavito, que existían circunstancias que podían comprometer la seguridad de funcionarios relacionados con el proceso y solicitó informar a las autoridades encargadas de la protección.

    De acuerdo con reportes sobre el caso, la alerta también tomó en cuenta un proyectil que impactó una ventana de la oficina del procurador delegado Pedro Luis Bonilla, quien participa, junto con el jefe de la Procuraduría, en actuaciones relacionadas con el expediente. Las autoridades investigan el origen del disparo y a sus posibles responsables. –sn–

    Presidente de la República ordena reforzar medidas de seguridad de los magistrados de la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia

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  4. CF Signals: html_ – Longitude Zero [ANAØH]

    We introduce the Mexican imprint ANAØH, whose curation has recently gravitated toward versatile sonic territories while maintaining a sharply defined identity. This time, Colombian trio html_ marks their debut on ANAØH with Provincia, a four-track EP deploying a complex, fresh, and deeply organic perspective on contemporary techno. The release arrives at a pivotal moment for the Colombian scene, which, beyond its passionate crowd, is establishing a new generation of producers internationally recognized for studio sophistication and rich musical influences.

    https://clubfuries.com.mx/2026/06/10/cfs-joshua-calleja-obstacles-ana112/

    html_ is a Colombian trio formed by producers and DJs Animuss, Sinistermind, and Insen, conceived as a collective platform to channel a diverse, honest, and unconstrained sonic vision. The project stands out for its ability to weave varied rhythms and soundscapes into a single narrative, seamlessly moving across electro, breakbeat patterns, and a raw, hypnotic strain of techno rich in organic nuances.

    On Provincia, the collective shapes each track as an independent chapter driven by evolving micro-details, singular textures, and dynamic contrasts that encourage multi-layered listening. The EP hits a sweet spot between mental tension and physical drive, merging intricate sound design with raw, floor-focused percussion. With this release, html_ reaffirms the maturity of cutting-edge South American electronics on the global stage.

    https://soundcloud.com/clubfuriess/cfs-html-longitude-zero-ana146

    «Longitude Zero» serves as the opening track for this sonic universe and can be understood as the acoustic prime meridian from which everything expands. Rather than implying a bare sound, the piece acts as the fundamental layer that enables all that follows, holding the entire release’s sonic DNA in nuce. Given the complexity of this concept, the composition required subtlety, pristine design, and fluid execution—delivering on all fronts with precision.

    Label: ANAØH
    Artist: html_
    Title: Provincia
    Catalogue: ANA146

    Release Date: September 4, 2026
    Support & Buy: Bandcamp

    Tracklist
    1. html_ – Longitude Zero (Original Mix)
    2. html_ – Magic Herbs (Original Mix)
    3. html_ – Provincia (Original Mix)
    4. html_ – Rahdown (Original Mix)

    html_

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    ANAØH

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    Club Furies

    Website | SoundCloud | Instagram | Threads | TikTok | Facebook | Bandcamp | Linktree

    #ANA146 #ANAØH #Bogotá #Breakbeat #CFPremiere #clubFuries #ClubFuriesPremiere #Colombia #DeepTechno #Electrónica #electro #Electronic #Electronica #html #HypnoticTechno #LongitudeZero #México #Premiere #premiereCF #PremiereClubFuries #Provincia #techno
  5. El país que aplaude a sus amos

    No les voy a mentir:

    Me sabe a mierda la política sudamericana. Cada cuatro años veo el mismo espectáculo: multitudes celebrando o insultando políticos como si fueran salvadores o demonios, mientras la vida cotidiana de la mayoría sigue igual de difícil.

    Obreros, empleados, independientes, desempleados, todos discutiendo entre ellos por personas que rara vez conocen sus problemas reales. Mientras tanto, los nuevos ocupantes de los cargos llegan, se acomodan en oficinas con aire acondicionado, hablan de cambio, prometen futuro y empiezan a disfrutar de privilegios que la mayoría de quienes los eligieron jamás tendrá.

    Lo que más me sorprende no es la existencia de políticos ambiciosos. Eso ha pasado siempre. Lo que me sorprende es la fe casi religiosa que todavía despiertan. Como si un nombre distinto en una papeleta fuera a transformar por arte de magia décadas de corrupción, burocracia, desigualdad e incompetencia.

    Y así continúa la función: unos aplauden, otros abuchean, todos pelean. Cambian los rostros, cambian los partidos, cambian los discursos. El ciudadano común sigue madrugando, trabajando, pagando cuentas y esperando que esta vez sí llegue el milagro.

    El político cambia.

    El circo permanece.

    @elmandelacamara

    #análisisSocial #élitesPolíticas #Bogotá #burocracia #Cali #circoPolítico #ciudadanía #claseObrera #claseTrabajadora #Colombia #corrupcion #críticaPolítica #críticaSocial #culturaPolítica #democracia #democraciaRepresentativa #desencanto #desigualdad #elecciones #elmandelacamara #espectáculoPolítico #Estado #FanatismoPolítico #gobiernos #impuestos #inconformismo #Latinoamérica #manipulaciónPolítica #Opinión #opiniónPública #partidosPolíticos #pensamientoCrítico #poder #poderPolítico #poderYPrivilegios #Política #politiqueria #populismo #propaganda #realidadColombiana #Reflexión #sátiraPolítica #sistema #sistemaPolítico #Sociedad #Sudamérica #trabajadores #trabajo #voto #Zoociedad
  6. La evolución de la Zoociedad

    Hoy quisimos salir a almorzar a un restaurante casero. La comida estaba muy buena. De esas que todavía saben a cocina de verdad y no a una receta industrial.

    Pero terminé mirando más a las personas que al plato.

    Eso siempre me pasa.

    No salgo únicamente a comer. Salgo a observar. A fotografiar desconocidos. A intentar entender esta cosa que llamamos sociedad y que, hace tiempo, decidí llamar Zoociedad.

    En una mesa había una señora mayor. Almorzaba mientras hablaba con alguien. Su mesa estaba vacía.

    No estaba completamente sola.

    Pero la escena me dejó pensando.

    No en ella.

    En mí.

    Porque yo también almuerzo solo muchas veces. También entro a un café con mi cámara, me siento en silencio y observo cómo transcurre la vida de personas cuyos nombres jamás conoceré.

    La diferencia es que todavía no llego a la vejez.

    Y entonces apareció una pregunta incómoda.

    ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a un desconocido: “¿Puedo sentarme con usted y acompañarlo mientras almorzamos?”

    La pregunta incomoda.

    Suena extraña.

    Hasta peligrosa.

    La Zoociedad nos enseñó que un desconocido es un posible ladrón, un estafador, alguien con malas intenciones o, simplemente, una persona a la que no debemos dirigirle la palabra.

    Compartimos ascensores sin saludarnos.

    Esperamos en la misma fila sin cruzar una mirada.

    Viajamos hombro con hombro mirando una pantalla.

    Almorzamos separados por un metro de distancia y por kilómetros de silencio.

    Mientras observaba a aquella señora pensé, por un instante, en acercarme.

    Preguntarle si podía sentarme.

    Conversar un rato.

    Compartir el almuerzo con alguien a quien probablemente nunca volvería a ver.

    No lo hice.

    Me ganó la costumbre.

    Esa norma invisible que nadie escribió, pero que todos obedecemos.

    La de no invadir.

    La de no hablar.

    La de no acercarse.

    No sé si aquella señora necesitaba compañía.

    No sé si habría aceptado.

    No sé absolutamente nada de su vida.

    Quizá estaba feliz hablando con alguien.

    Quizá esperaba a un familiar.

    Quizá simplemente disfrutaba ese momento.

    No tengo derecho a escribir su historia.

    Pero sí puedo escribir la mía.

    Y la mía dice que tuve miedo de hacer una pregunta tan sencilla como humana.

    Entonces pensé en eso que llamamos evolución.

    Nos enseñaron que evolucionar era construir ciudades, inventar internet, crear inteligencia artificial, fabricar teléfonos capaces de hacer millones de operaciones por segundo.

    Todo parece avanzar.

    Menos nosotros.

    Construimos algoritmos capaces de anticipar qué compraremos mañana, pero seguimos sin entender qué siente quien está sentado a un metro de distancia.

    Podemos hablar por videollamada con alguien al otro lado del planeta mientras ignoramos a quien comparte el mismo restaurante.

    Nunca habíamos estado tan conectados.

    Nunca habíamos estado tan encapsulados.

    Antes la evolución consistía en aprender a convivir.

    Hoy parece consistir en optimizar.

    Optimizar el tiempo.

    Optimizar la productividad.

    Optimizar el cuerpo.

    Optimizar el contenido.

    Optimizar la atención.

    Todo debe ser eficiente.

    Incluso las relaciones.

    Si alguien deja de entretenernos, deslizamos el dedo.

    Si una conversación tarda demasiado, desbloqueamos el celular.

    Si una persona envejece, muchas veces deja de existir para la mirada de los demás.

    La Zoociedad no siempre es cruel.

    Muchas veces solo es indiferente.

    Y la indiferencia tiene una capacidad extraordinaria: convierte lo extraordinario en rutina.

    Una señora almorzando con una mesa vacía.

    Un vigilante que nadie saluda.

    Un barrendero limpiando la basura ajena.

    Un vendedor ambulante caminando kilómetros.

    Un domiciliario comiendo de pie entre un pedido y otro.

    Los vemos todos los días.

    Precisamente por eso dejamos de verlos.

    Quizá la evolución nunca consistió en crear máquinas más inteligentes.

    Quizá consistía en no olvidar cómo acercarse a otro ser humano.

    Porque resulta curioso que una especie capaz de enviar sondas al espacio considere extraño sentarse a compartir una mesa con un desconocido.

    Tal vez esa sea la verdadera paradoja de la Zoociedad.

    Somos expertos en conectar dispositivos.

    Pero cada vez nos cuesta más conectar personas.

    Salí de ese restaurante pensando que la fotografía no había sido de aquella señora.

    La fotografía había sido para mí.

    Fue un espejo.

    Un recordatorio de que la soledad no empieza con las canas.

    Empieza el día en que dejamos de hablar con quien no conocemos.

    Empieza cuando la prudencia se convierte en indiferencia.

    Empieza cuando creemos que cada mesa debe ser una isla.

    Quizá por eso sigo saliendo con una cámara a mirar desconocidos.

    No busco la fotografía perfecta.

    Busco preguntas.

    Busco esos instantes que nadie publica porque no generan likes, pero que dicen más sobre nosotros que cualquier tendencia del día.

    Vivimos rodeados de smartphones, Smart TV, relojes inteligentes, asistentes de hogar, neveras inteligentes, aspiradoras inteligentes y quién sabe cuántas smartpollas en vinagre más.

    Todo parece ser inteligente.

    Las casas.

    Los carros.

    Los electrodomésticos.

    Los algoritmos.

    Las máquinas.

    Menos nosotros cuando se trata de hacer algo tan simple como mirar a otro ser humano y decirle:

    ”¿Le puedo acompañar el almuerzo?”

    Será que soy un modelo obsoleto.

    Uno de esos humanos versión antigua.

    Cansado.

    Fuera de serie.

    Convencido de que compartir una mesa todavía vale más que compartir un enlace.

    Quizá algún día sea yo quien esté sentado allí.

    Almorzando solo.

    Hablando con alguien.

    O simplemente mirando por la ventana.

    Y quizá otro desconocido, con una cámara en las manos, imagine mi historia desde la mesa de enfrente.

    Probablemente se equivoque.

    Como probablemente también me equivoqué yo.

    Porque una fotografía nunca alcanza para explicar una vida.

    Pero sí puede recordarnos una pregunta que casi nadie se atreve a hacer:

    ¿Puedo sentarme con usted y acompañarlo mientras almorzamos?

    Quizá la evolución de una sociedad no se mida por la velocidad de sus procesadores ni por la inteligencia de sus algoritmos.

    Quizá se mida por la naturalidad con la que un desconocido puede compartir una mesa sin que eso parezca un acto extraordinario.

    Porque el verdadero progreso no será el día en que inventemos un asistente más inteligente.

    Será el día en que dejemos de necesitar un dispositivo para recordar que, antes que usuarios, consumidores o perfiles, seguimos siendo personas.

    @elmandelacamara
    Operario de cámara. Observador de la Zoociedad. Cansado, obsoleto y fuera del rebaño.

    #adultosMayores #aislamientoSocial #algoritmos #blogPersonal #Bogotá #Cali #Caliwood #cámara #ciudad #Colombia #comportamientoHumano #conexiónHumana #culturaDigital #desconocidos #dignidad #elmandelacamara #empatía #Ensayo #ensayoFotográfico #experiencias #filosofíaCotidiana #fotografíaCallejera #fotografíaDocumental #humanidad #inteligenciaArtificial #invisibles #modernidad #observaciónSocial #observadorUrbano #operadorDeCámara #progreso #redes #Reflexión #relacionesHumanas #restaurantes #smartphones #Sociedad #soledad #streetPhotography #Tecnología #vejez #VidaCotidiana #Zoociedad
  7. Hablábamos español y él respondía en política

    No escribo esto porque Jaimito sea un hijueputa.

    Tampoco porque yo sea una víctima.

    Lo escribo porque después de cuarenta y dos años viendo gente, uno empieza a notar patrones.

    Y algunos patrones cansan.

    Conocí a Jaimito hace años.

    Trabajamos juntos.

    Compartimos proyectos.

    Favores.

    Trasteos.

    Conversaciones.

    Tiempo.

    Lo ayudé cuando pude.

    Me ayudó cuando pudo.

    Como cualquier amistad normal entre dos obreros del audiovisual intentando sobrevivir en un país donde la estabilidad laboral parece una leyenda urbana.

    El problema nunca fue la amistad.

    El problema fue que con el tiempo descubrí que hablábamos idiomas distintos.

    Yo hablaba español.

    Él respondía en política.

    Yo hablaba de una mesa hecha con una señal de PARE.

    Terminábamos hablando de presidentes.

    Yo hablaba de trabajo.

    Terminábamos hablando de gobiernos.

    Yo hablaba de clientes.

    Terminábamos hablando de reformas.

    Yo hablaba de personas.

    Terminábamos hablando de ideologías.

    Y así durante años.

    Al principio uno debate.

    Después escucha.

    Luego sonríe.

    Finalmente se cansa.

    No porque el otro piense distinto.

    Porque cualquier conversación termina secuestrada por la misma obsesión.

    Llegó un momento en que ya no importaba el tema.

    Todo desembocaba en política.

    Todo tenía un culpable.

    Todo tenía una explicación ideológica.

    Todo tenía un enemigo.

    Y yo cada vez estaba más lejos de esa película.

    La plandemia me dejó muchas cosas.

    Una de ellas fue una profunda desconfianza hacia las certezas absolutas.

    Vi expertos equivocarse.

    Vi gobiernos equivocarse.

    Vi periodistas equivocarse.

    Vi conspiranoicos equivocarse.

    Vi gente inteligente actuar como idiota.

    Y vi idiotas convencidos de ser genios.

    Después de sobrevivir a todo eso me quedó muy poco entusiasmo para volver a meterme en trincheras políticas.

    Mientras otros discutían candidatos, yo estaba intentando pagar facturas.

    Mientras otros discutían reformas, yo estaba operando cámara.

    Mientras otros discutían revoluciones, yo estaba digitalizando VHS.

    Mientras otros discutían el futuro del país, yo estaba intentando sobrevivir el presente.

    Y aquí aparece otro fenómeno.

    La distancia entre el relato y la realidad.

    Durante años escuché historias.

    Planes.

    Negocios.

    Contactos.

    Oportunidades.

    Viajes.

    Promesas.

    Emprendimientos.

    Canadá.

    México.

    La ONU.

    Fortunas futuras.

    Y con el tiempo aprendí algo maravilloso:

    La realidad siempre llega a cobrar.

    Jaimito estudió administración de algo.

    Ya ni me acuerdo exactamente de qué era la vaina.

    Lo que sí recuerdo perfectamente era la promesa.

    En aquella época parecía que estaba a semanas de convertirse en el Bill Gates de las EPS.

    Iba a dejar el audiovisual.

    Iba a forrarse.

    Iba a despegar.

    Años después seguíamos sobreviviendo en el mismo planeta.

    Luego llegaron los negocios.

    El café.

    El bar.

    Las oportunidades.

    Los emprendimientos.

    Las ideas brillantes.

    Los proyectos espectaculares.

    Siempre había algo a punto de ocurrir.

    Siempre.

    Y después aparecía una pequeña dificultad llamada realidad.

    Mi favorita sigue siendo la época de los viajes.

    Diciembre de 2021.

    Escuché que uno se iba para Canadá.

    Escuché que otro se iba para México.

    La forma en que lo contaban hacía pensar que ya tenían las maletas listas y el pasabordo en la mano.

    Estamos varios años después.

    Sigo esperando.

    Mi mamá incluso propuso una teoría más razonable.

    Que de pronto México era un barrio de Funza.

    Canadá todavía no aparece en el mapa.

    Después llegó la ONU.

    Durante una grabación en plena plandemia parecía que algunos estaban a dos llamadas de convertirse en diplomáticos internacionales.

    Años después una funcionaria me llamó para trabajar.

    Ni siquiera sabía quién era.

    No tenía guardado el contacto.

    No tenía estrategia.

    No tenía networking.

    Solo sonó el teléfono.

    Necesitaban camarógrafo.

    Acepté.

    Trabajé.

    Cobré.

    Fin de la historia.

    Cuando lo conté, apareció otra vez el relato.

    — Yo tengo a las de la ONU.

    Claro.

    Cómo no.

    El problema es que para entonces ya vivía conmigo una criatura especial.

    El mono de los platillos.

    🐒🥁🥁🥁

    No siempre estuvo ahí.

    Fue entrenado.

    Pacientemente.

    Con años de exposición a promesas, contactos, discursos, ideologías, negocios milagrosos y relatos extraordinarios.

    Al principio discutía.

    Después analizaba.

    Ahora simplemente escucha.

    Y toca.

    Cada vez que alguien anuncia una revolución personal.

    Cada vez que alguien está a punto de volverse millonario.

    Cada vez que alguien conoce a medio planeta.

    Cada vez que alguien va a cambiar su vida para siempre.

    El mono toca.

    Y espera.

    Espera seis meses.

    Un año.

    Dos años.

    Y luego revisa los resultados.

    No por maldad.

    Por método científico.

    Porque la realidad suele hablar más bajito que las promesas.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo.

    La mayoría de las personas no miente.

    La mayoría exagera.

    Se cuentan una versión optimista de sí mismas.

    Y luego terminan creyéndola.

    Por eso dejé de discutir.

    No necesito demostrar que alguien está equivocado.

    El tiempo hace ese trabajo gratis.

    También descubrí otra cosa.

    Jamás he visto a un político pagarme una factura.

    Jamás he visto a un político cargarme una cámara.

    Jamás he visto a un político rescatarme un proyecto.

    Jamás he visto a un político digitalizarme un VHS.

    Los que han hecho eso han sido personas normales.

    Clase obrera.

    Gente que madruga.

    Gente que trabaja.

    Gente que también llega cansada a la casa.

    Por eso siempre me pareció absurdo que personas que viven prácticamente la misma vida terminaran convertidas en enemigos por defender políticos que jamás los llamarían por teléfono.

    Nunca entendí esa necesidad.

    Y mientras más años pasan, menos la entiendo.

    Jamás pondría un presidente por encima de una amistad.

    Jamás pondría una campaña por encima de una persona.

    Jamás.

    Porque después de las elecciones la vida sigue.

    Las facturas siguen.

    Los trabajos siguen.

    Los problemas siguen.

    Y la clase obrera sigue siendo clase obrera.

    Lo más curioso es que muchos de los que me trataban como exagerado terminaron haciendo cosas parecidas a las mías.

    Cerrar redes.

    Reducir ruido.

    Alejarse de discusiones inútiles.

    Buscar tranquilidad.

    No porque yo tuviera razón.

    Porque el agotamiento eventualmente alcanza a todo el mundo.

    Y quizá ahí está el centro de esta historia.

    No me cansé de Jaimito.

    Me cansé del ruido.

    Me cansé de las campañas eternas.

    Me cansé de las promesas recicladas.

    Me cansé de los relatos imposibles.

    Me cansé de los vendehumos.

    Me cansé de los algoritmos.

    Me cansé de la competencia imaginaria.

    Me cansé de la necesidad permanente de aparentar.

    Y cuando uno se cansa de todo eso, empieza a valorar algo muy simple.

    Los hechos.

    El cliente llamó o no llamó.

    El proyecto salió o no salió.

    El pago llegó o no llegó.

    El avión despegó o no despegó.

    Todo lo demás es conversación.

    Y a mis cuarenta y dos años ya escuché suficiente conversación para varias vidas.

    Por eso observo más de lo que discuto.

    Porque descubrí algo que me habría ahorrado muchos dolores de cabeza:

    La realidad no necesita que uno la defienda.

    La realidad siempre termina hablando sola.

    ¡Jaimito y Diegote nunca volverán a verse!

    @elmandelacamara

    Operario de cámara. Cansado, obsoleto, observador y guardando silencio.

    Después de cuarenta y dos años, el mono de los platillos tenía razón.

    Nota del autor:

    El nombre de los personajes ha sido cambiado para proteger a las víctimas.

    #amistades #audiovisual #Bogotá #camarógrafo #claseObrera #Colombia #crónicas #crónicasDeUnObservador #desencanto #Diegote #elMonoDeLosPlatillos #emprendimiento #ensayos #freelance #humorNegro #ironía #Jaimito #memorias #observaciónSocial #operadorDeCámara #pandemia #polarización #politica #postpandemia #promesas #realidad #redesSociales #trabajoIndependiente #vendehumos
  8. Escuchan los riffs, no las letras

    Siempre me ha causado gracia la gente que escucha Megadeth y sale con el discurso de “firmes por la patria”.

    Ponen Symphony of Destruction a todo volumen.

    Mueven la cabeza.

    Hacen cuernos con la mano.

    Se sienten rebeldes.

    Y luego repiten exactamente los mismos discursos que la canción cuestiona.

    No digo que haya que estar de acuerdo con Dave Mustaine. Ni siquiera él ha sido siempre coherente con sus propias letras.

    Pero es curioso ver cómo muchos escuchan la música y nunca las palabras.

    Escuchan guitarras.

    No escuchan advertencias.

    Escuchan velocidad.

    No escuchan crítica.

    Escuchan rebeldía.

    No escuchan preguntas.

    A veces pienso que si entendieran realmente algunas de las letras que cantan con tanta pasión, terminarían más incómodos que orgullosos.

    Pero supongo que es más fácil agitar una bandera que leer una letra.

    “I don’t care, you can kiss my ass.”

    Y con eso queda resumida gran parte de mi relación con los fanáticos de cualquier dogma, venga de donde venga.

    @elmandelacamara
    Operario de cámara
    Obsoleto. Cansado. Consciente.

    #ArteYSociedad #Bogotá #Cali #Caliwood #Conformismo #contracultura #CulturaMusical #CulturaPopular #DaveMustaine #Dogmas #Dostoyevski #elmandelacamara #Ensayo #firmesPorLaPatria #HeavyMetal #Ideologías #LetrasDeCanciones #Música #Megadeth #Metal #observaciónSocial #opinión #Patriotismo #pensamientoCrítico #politica #Rebeldía #Reflexiones #Sociedad #SymphonyOfDestruction #TheMatrix #ThrashMetal #Zoociedad
  9. Il #trasportoPubblico non è solo Europa e Asia. L'esempio di #Bogotà

    Dopo aver sviluppato il sistema di #BusRapidTransit #BRT (#TransMilenio) più grande al mondo, la città sta costruendo 2 linee metro di superficie. Inoltre è dotata di una cabinovia urbana #TransMiCable per raggiungere una zona altrimenti esclusa.

    A completare il quadro ci sono ben 370 km di #ciclabili!

    Mi piacerebbe sentire l'esperienza di qualcuno che ci è stato!

    @energia #mobilitaSostenibile

    infrajournal.com/en/w/bogota-m