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#memoria — Public Fediverse posts

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  1. La crisis de memoria podría extenderse hasta 2028 por el auge de la inteligencia artificial

    Lo que inicialmente se proyectaba como un bache temporal en el suministro de componentes se está transformando en una crisis estructural que mantendrá los precios de smartphones, PCs y componentes al alza durante al menos dos años más (Fuente wccftech).

    El mercado tecnológico enfrenta una de sus etapas más difíciles debido a la escasez crítica de chips DRAM y NAND. Según reportes recientes de analistas y ejecutivos de la industria, como el CEO de Silicon Motion, la demanda masiva de infraestructura para inteligencia artificial está absorbiendo la mayor parte de la capacidad de producción de las fábricas. Esto ha obligado a los fabricantes a priorizar la memoria de alto ancho de banda (HBM) para centros de datos, reduciendo drásticamente la oferta disponible para dispositivos de consumo.

    Esta situación está impactando directamente en el precio final de los productos. Los costos de almacenamiento SSD y memoria RAM han subido significativamente, lo que ha llevado a que las ventas de smartphones y motherboards registren caídas históricas en 2026. Se estima que el equilibrio entre oferta y demanda no se restablecerá hasta bien entrado el año 2027 o incluso inicios de 2028, rompiendo la tendencia de una década de obtener mejores especificaciones por menor precio. Para los usuarios, esto se traduce en dispositivos más caros o en configuraciones de memoria más modestas por el mismo valor.

    #chips #Hardware #InteligenciaArtificial #memoria #PORTADA #ram #smartphones #ssd #tecnologia
  2. 👉Empezamos con dos fallecidos y dos contagios.
    👉Nada alarmante, debieron pensar.
    🔴Un pequeño contratiempo en alta mar, como perder la maleta o que se acabe el buffet de gambas.

    🚨🚨Pero el guion avanza rápido: ahora ya son tres fallecidos y siete contagios.
    👉Un crecimiento que, curiosamente, parece más eficaz que el wifi del barco.
    👉Al principio, eso sí, intento de tranquilizar al personal: “no se transmite entre personas”.

    👉Perfecto, todos relajados.
    👉Aunque, por alguna razón, los pasajeros han sido confinados en sus camarotes.
    🔴Ya sabes, por precaución… aunque no se contagie.

    🚨🚨Y entonces llega el giro de guión que nadie, absolutamente nadie, podía imaginar: ahora sí, ahora resulta que sí se transmite entre humanos.

    🚨Los expertos, sí, esos mismos, han actualizado el argumento.
    👉Cosas de la ciencia… o del guión en tiempo real.
    👉Este tráiler, sinceramente, me suena, bueno no es que me suene: es que ya sé cómo acaba cada escena.

    👉Primero minimizamos, luego corregimos, después improvisamos… y finalmente pedimos paciencia.
    🔴Y nada, que no cunda el pánico: en breve llegará la solución definitiva, rápida, segura y perfectamente explicada desde el minuto uno.
    🚨Una vacuna exprés, un eslogan bonito y, listo, todos de vuelta a la normalidad…” o mejor, a la nueva normalidad, que siempre suena más moderno.

    🦠🦠🦠🦠

    #pandemia #ironia #realidad #manipulacion #sociedad #memoria #despierta #libertad #control #nuevaestafa #verdadesincomodas #sentidocomun

  3. ♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊

    Te sigo respirando.

    ♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊♥₊˚ˑ༄ؘ ˚₊

    #sentimientos #presencia #vidareal #memoria #alma #ausencia #respirar #sinceridad

  4. RE: social.museus.gov.br/@PontosDe

    Quero destacar o nascimento de mais uma conta na instância do Ibram-Museus no Fediverso: desta vez, trata-se do cadastro dos #PontosdeMemória. Entre vários objetivos, queremos estimular a articulação de redes de #memória e #museologiasocial e a constituição de parcerias, visando a #sustentabilidade dos pontos de memória.

  5. «Trabajo Sexual con Derechos: Una alternativa de despenalización»

    👤 Gillian Abel 👤 Lynzi Armstrong
    👤 Traducción: Ana Useros
    🗓️ Octubre de 2022
    🆔 ISBN: 978-84-17870-18-8
    💬 Original: “Sex Work and the New Zealand Model” (2020).
    📔 Editorial: @viruseditorial🛒 viruseditorial.net/libreria/tr
    📄 PDF (© CC BY-NC-ND 4.0): viruseditorial.net/wp-content/

    > La aprobación, hace ahora casi veinte años [ya 23+], de la primera legislación auténticamente despenalizadora de la prostitución en Nueva Zelanda fue un acontecimiento de referencia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales de todo el mundo y un punto de inflexión ineludible para los debates feministas sobre el trabajo sexual. A día de hoy es seguramente el hecho que marca la diferencia y es capaz de aterrizar ciertas discusiones en una realidad concreta.

    > A partir de la propia voz de las trabajadoras sexuales y de sus experiencias en un espacio jurídico que no penaliza ni discrimina el oficio, Trabajo sexual con derechos no se limita a describir una realidad específica, sino que consigue aportar una visión nueva y más profunda sobre la cuestión. Aspectos como las diferentes formas del estigma, la doble o triple discriminación de las trabajadoras trans o las trabajadoras migrantes, la subjetividad de los clientes, los límites de la legalidad y de la noción liberal de los derechos, y las claves de la autorganización de las trabajadoras sexuales aparecen aquí bajo otra luz.

    > Mediante un amplio y completo aparato crítico, este libro no solo expone en detalle la alternativa despenalizadora en cuanto al marco jurídico, sino que plantea la confrontación de los persistentes marcos patriarcales y represivos desde la incidencia en los derechos y la acción en primera persona de las trabajadoras sexuales.

    > Frente a las ofensivas que buscan mantenerlas o expulsarlas a un régimen de apartheid social y jurídico bajo el pretexto de su salvación, esta obra apuesta por el fortalecimiento de la legitimidad, de los derechos y de la capacidad organizativa de las trabajadoras sexuales como el único camino verdaderamente emancipador.

    -

    Otra de las maravillas en el tema. 💖
    Podría perfectamente ponerme a escribir y no terminaría, :3 así que intentaré mantenerme más breve…

    El libro tiene dos bloques — uno, la primera parte del libro, sobre la historia en torno al trabajo sexual en Nueva Zelanda a lo largo del siglo XX hasta su despenalización en 2003.
    El otro, con las dos partes restantes, profundiza en los efectos que ha tenido la despenalización desde diversos ángulos — incluyendo por ejemplo la representación en los medios, un buceo en torno a TSes trans, o el punto de vista de los clientes; así como también las limitaciones de la ley (siendo especialmente destacable la exclusión de TSes migrantes del amparo legal, o el aún presente estigma y la putarquía que este alimenta).

    Todo ello en varios capítulos breves (≈20 páginas) bastante autocontenidos: es perfectamente factible leerlos según interese o tomarlos como referencias.
    Absolutamente todos ellos merecen la pena. ^~

    Sin embargo, hay uno que tengo que resaltar especialmente: el último capítulo de la última (3ª) parte.
    Este elabora un par de casos en los que el trabajo sexual generó fricción en la comunidad/vecindario en la que se ejercía… Es decir, el contexto usual que lleva a las normativas y ordenanzas reglamentaristas y/o criminalizadoras, o a que el vecindario comience a acosar activamente a lꜵs TSes.
    Y de hecho, eso es lo que se intentó allí inicialmente, aunque (afortunadamente) no funcionó.
    Ahí se detalla qué es lo que sí funcionó: *la colaboración*. La conversación y escucha entre las trabajadoras y el resto de la comunidad para entender los problemas y llegar a soluciones que realmente sean aceptables para ambas partes.

    Esto, dibuja un pilar fundamental del marco proderechos que a menudo entre todo el drama y el bagaje legal se pierde: que las trabajadoras sexuales son parte de sus comunidades, que son personas, que tienen agencia y capacidad de decisión aunque (por ello) a veces decidan mal.
    Y que, en consecuencia, cuando surgen problemas en torno al trabajo sexual pueden y deben poder participar en su resolución.
    Y, lo más importante, que cuando esto se reconoce, cuando se incluye y se dialoga, cuando se deja de lado el moralismo para enfocar los problemas reales, cuando se pone la comunidad y la escucha por delante del odio y la discriminación…
    **Se consiguen soluciones.**

    Y esto, es algo que siempre merece la pena recordar.

    #LibrosTS #TrabajoSexual #TrabajoSexualConDerechos #Despenalización #NuevaZelanda #Memoria #Feminismos #Trans #Migración #Estigma #Comunidad #Libro #Libros #Bookstodon #Octubre2022

  6. «Trabajo Sexual con Derechos: Una alternativa de despenalización»

    👤 Gillian Abel 👤 Lynzi Armstrong
    👤 Traducción: Ana Useros
    🗓️ Octubre de 2022
    🆔 ISBN: 978-84-17870-18-8
    💬 Original: “Sex Work and the New Zealand Model” (2020).
    📔 Editorial: @viruseditorial🛒 viruseditorial.net/libreria/tr
    📄 PDF (© CC BY-NC-ND 4.0): viruseditorial.net/wp-content/

    > La aprobación, hace ahora casi veinte años [ya 23+], de la primera legislación auténticamente despenalizadora de la prostitución en Nueva Zelanda fue un acontecimiento de referencia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales de todo el mundo y un punto de inflexión ineludible para los debates feministas sobre el trabajo sexual. A día de hoy es seguramente el hecho que marca la diferencia y es capaz de aterrizar ciertas discusiones en una realidad concreta.

    > A partir de la propia voz de las trabajadoras sexuales y de sus experiencias en un espacio jurídico que no penaliza ni discrimina el oficio, Trabajo sexual con derechos no se limita a describir una realidad específica, sino que consigue aportar una visión nueva y más profunda sobre la cuestión. Aspectos como las diferentes formas del estigma, la doble o triple discriminación de las trabajadoras trans o las trabajadoras migrantes, la subjetividad de los clientes, los límites de la legalidad y de la noción liberal de los derechos, y las claves de la autorganización de las trabajadoras sexuales aparecen aquí bajo otra luz.

    > Mediante un amplio y completo aparato crítico, este libro no solo expone en detalle la alternativa despenalizadora en cuanto al marco jurídico, sino que plantea la confrontación de los persistentes marcos patriarcales y represivos desde la incidencia en los derechos y la acción en primera persona de las trabajadoras sexuales.

    > Frente a las ofensivas que buscan mantenerlas o expulsarlas a un régimen de apartheid social y jurídico bajo el pretexto de su salvación, esta obra apuesta por el fortalecimiento de la legitimidad, de los derechos y de la capacidad organizativa de las trabajadoras sexuales como el único camino verdaderamente emancipador.

    -

    Otra de las maravillas en el tema. 💖
    Podría perfectamente ponerme a escribir y no terminaría, :3 así que intentaré mantenerme más breve…

    El libro tiene dos bloques — uno, la primera parte del libro, sobre la historia en torno al trabajo sexual en Nueva Zelanda a lo largo del siglo XX hasta su despenalización en 2003.
    El otro, con las dos partes restantes, profundiza en los efectos que ha tenido la despenalización desde diversos ángulos — incluyendo por ejemplo la representación en los medios, un buceo en torno a TSes trans, o el punto de vista de los clientes; así como también las limitaciones de la ley (siendo especialmente destacable la exclusión de TSes migrantes del amparo legal, o el aún presente estigma y la putarquía que este alimenta).

    Todo ello en varios capítulos breves (≈20 páginas) bastante autocontenidos: es perfectamente factible leerlos según interese o tomarlos como referencias.
    Absolutamente todos ellos merecen la pena. ^~

    Sin embargo, hay uno que tengo que resaltar especialmente: el último capítulo de la última (3ª) parte.
    Este elabora un par de casos en los que el trabajo sexual generó fricción en la comunidad/vecindario en la que se ejercía… Es decir, el contexto usual que lleva a las normativas y ordenanzas reglamentaristas y/o criminalizadoras, o a que el vecindario comience a acosar activamente a lꜵs TSes.
    Y de hecho, eso es lo que se intentó allí inicialmente, aunque (afortunadamente) no funcionó.
    Ahí se detalla qué es lo que sí funcionó: *la colaboración*. La conversación y escucha entre las trabajadoras y el resto de la comunidad para entender los problemas y llegar a soluciones que realmente sean aceptables para ambas partes.

    Esto, dibuja un pilar fundamental del marco proderechos que a menudo entre todo el drama y el bagaje legal se pierde: que las trabajadoras sexuales son parte de sus comunidades, que son personas, que tienen agencia y capacidad de decisión aunque (por ello) a veces decidan mal.
    Y que, en consecuencia, cuando surgen problemas en torno al trabajo sexual pueden y deben poder participar en su resolución.
    Y, lo más importante, que cuando esto se reconoce, cuando se incluye y se dialoga, cuando se deja de lado el moralismo para enfocar los problemas reales, cuando se pone la comunidad y la escucha por delante del odio y la discriminación…
    **Se consiguen soluciones.**

    Y esto, es algo que siempre merece la pena recordar.

    #LibrosTS #TrabajoSexual #TrabajoSexualConDerechos #Despenalización #NuevaZelanda #Memoria #Feminismos #Trans #Migración #Estigma #Comunidad #Libro #Libros #Bookstodon #Octubre2022

  7. «Trabajo Sexual con Derechos: Una alternativa de despenalización»

    👤 Gillian Abel 👤 Lynzi Armstrong
    👤 Traducción: Ana Useros
    🗓️ Octubre de 2022
    🆔 ISBN: 978-84-17870-18-8
    💬 Original: “Sex Work and the New Zealand Model” (2020).
    📔 Editorial: @viruseditorial🛒 viruseditorial.net/libreria/tr
    📄 PDF (© CC BY-NC-ND 4.0): viruseditorial.net/wp-content/

    > La aprobación, hace ahora casi veinte años [ya 23+], de la primera legislación auténticamente despenalizadora de la prostitución en Nueva Zelanda fue un acontecimiento de referencia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales de todo el mundo y un punto de inflexión ineludible para los debates feministas sobre el trabajo sexual. A día de hoy es seguramente el hecho que marca la diferencia y es capaz de aterrizar ciertas discusiones en una realidad concreta.

    > A partir de la propia voz de las trabajadoras sexuales y de sus experiencias en un espacio jurídico que no penaliza ni discrimina el oficio, Trabajo sexual con derechos no se limita a describir una realidad específica, sino que consigue aportar una visión nueva y más profunda sobre la cuestión. Aspectos como las diferentes formas del estigma, la doble o triple discriminación de las trabajadoras trans o las trabajadoras migrantes, la subjetividad de los clientes, los límites de la legalidad y de la noción liberal de los derechos, y las claves de la autorganización de las trabajadoras sexuales aparecen aquí bajo otra luz.

    > Mediante un amplio y completo aparato crítico, este libro no solo expone en detalle la alternativa despenalizadora en cuanto al marco jurídico, sino que plantea la confrontación de los persistentes marcos patriarcales y represivos desde la incidencia en los derechos y la acción en primera persona de las trabajadoras sexuales.

    > Frente a las ofensivas que buscan mantenerlas o expulsarlas a un régimen de apartheid social y jurídico bajo el pretexto de su salvación, esta obra apuesta por el fortalecimiento de la legitimidad, de los derechos y de la capacidad organizativa de las trabajadoras sexuales como el único camino verdaderamente emancipador.

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    Otra de las maravillas en el tema. 💖
    Podría perfectamente ponerme a escribir y no terminaría, :3 así que intentaré mantenerme más breve…

    El libro tiene dos bloques — uno, la primera parte del libro, sobre la historia en torno al trabajo sexual en Nueva Zelanda a lo largo del siglo XX hasta su despenalización en 2003.
    El otro, con las dos partes restantes, profundiza en los efectos que ha tenido la despenalización desde diversos ángulos — incluyendo por ejemplo la representación en los medios, un buceo en torno a TSes trans, o el punto de vista de los clientes; así como también las limitaciones de la ley (siendo especialmente destacable la exclusión de TSes migrantes del amparo legal, o el aún presente estigma y la putarquía que este alimenta).

    Todo ello en varios capítulos breves (≈20 páginas) bastante autocontenidos: es perfectamente factible leerlos según interese o tomarlos como referencias.
    Absolutamente todos ellos merecen la pena. ^~

    Sin embargo, hay uno que tengo que resaltar especialmente: el último capítulo de la última (3ª) parte.
    Este elabora un par de casos en los que el trabajo sexual generó fricción en la comunidad/vecindario en la que se ejercía… Es decir, el contexto usual que lleva a las normativas y ordenanzas reglamentaristas y/o criminalizadoras, o a que el vecindario comience a acosar activamente a lꜵs TSes.
    Y de hecho, eso es lo que se intentó allí inicialmente, aunque (afortunadamente) no funcionó.
    Ahí se detalla qué es lo que sí funcionó: *la colaboración*. La conversación y escucha entre las trabajadoras y el resto de la comunidad para entender los problemas y llegar a soluciones que realmente sean aceptables para ambas partes.

    Esto, dibuja un pilar fundamental del marco proderechos que a menudo entre todo el drama y el bagaje legal se pierde: que las trabajadoras sexuales son parte de sus comunidades, que son personas, que tienen agencia y capacidad de decisión aunque (por ello) a veces decidan mal.
    Y que, en consecuencia, cuando surgen problemas en torno al trabajo sexual pueden y deben poder participar en su resolución.
    Y, lo más importante, que cuando esto se reconoce, cuando se incluye y se dialoga, cuando se deja de lado el moralismo para enfocar los problemas reales, cuando se pone la comunidad y la escucha por delante del odio y la discriminación…
    **Se consiguen soluciones.**

    Y esto, es algo que siempre merece la pena recordar.

    #LibrosTS #TrabajoSexual #TrabajoSexualConDerechos #Despenalización #NuevaZelanda #Memoria #Feminismos #Trans #Migración #Estigma #Comunidad #Libro #Libros #Bookstodon #Octubre2022

  8. «Trabajo Sexual con Derechos: Una alternativa de despenalización»

    👤 Gillian Abel 👤 Lynzi Armstrong
    👤 Traducción: Ana Useros
    🗓️ Octubre de 2022
    🆔 ISBN: 978-84-17870-18-8
    💬 Original: “Sex Work and the New Zealand Model” (2020).
    📔 Editorial: @viruseditorial🛒 viruseditorial.net/libreria/tr
    📄 PDF (© CC BY-NC-ND 4.0): viruseditorial.net/wp-content/

    > La aprobación, hace ahora casi veinte años [ya 23+], de la primera legislación auténticamente despenalizadora de la prostitución en Nueva Zelanda fue un acontecimiento de referencia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales de todo el mundo y un punto de inflexión ineludible para los debates feministas sobre el trabajo sexual. A día de hoy es seguramente el hecho que marca la diferencia y es capaz de aterrizar ciertas discusiones en una realidad concreta.

    > A partir de la propia voz de las trabajadoras sexuales y de sus experiencias en un espacio jurídico que no penaliza ni discrimina el oficio, Trabajo sexual con derechos no se limita a describir una realidad específica, sino que consigue aportar una visión nueva y más profunda sobre la cuestión. Aspectos como las diferentes formas del estigma, la doble o triple discriminación de las trabajadoras trans o las trabajadoras migrantes, la subjetividad de los clientes, los límites de la legalidad y de la noción liberal de los derechos, y las claves de la autorganización de las trabajadoras sexuales aparecen aquí bajo otra luz.

    > Mediante un amplio y completo aparato crítico, este libro no solo expone en detalle la alternativa despenalizadora en cuanto al marco jurídico, sino que plantea la confrontación de los persistentes marcos patriarcales y represivos desde la incidencia en los derechos y la acción en primera persona de las trabajadoras sexuales.

    > Frente a las ofensivas que buscan mantenerlas o expulsarlas a un régimen de apartheid social y jurídico bajo el pretexto de su salvación, esta obra apuesta por el fortalecimiento de la legitimidad, de los derechos y de la capacidad organizativa de las trabajadoras sexuales como el único camino verdaderamente emancipador.

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    Otra de las maravillas en el tema. 💖
    Podría perfectamente ponerme a escribir y no terminaría, :3 así que intentaré mantenerme más breve…

    El libro tiene dos bloques — uno, la primera parte del libro, sobre la historia en torno al trabajo sexual en Nueva Zelanda a lo largo del siglo XX hasta su despenalización en 2003.
    El otro, con las dos partes restantes, profundiza en los efectos que ha tenido la despenalización desde diversos ángulos — incluyendo por ejemplo la representación en los medios, un buceo en torno a TSes trans, o el punto de vista de los clientes; así como también las limitaciones de la ley (siendo especialmente destacable la exclusión de TSes migrantes del amparo legal, o el aún presente estigma y la putarquía que este alimenta).

    Todo ello en varios capítulos breves (≈20 páginas) bastante autocontenidos: es perfectamente factible leerlos según interese o tomarlos como referencias.
    Absolutamente todos ellos merecen la pena. ^~

    Sin embargo, hay uno que tengo que resaltar especialmente: el último capítulo de la última (3ª) parte.
    Este elabora un par de casos en los que el trabajo sexual generó fricción en la comunidad/vecindario en la que se ejercía… Es decir, el contexto usual que lleva a las normativas y ordenanzas reglamentaristas y/o criminalizadoras, o a que el vecindario comience a acosar activamente a lꜵs TSes.
    Y de hecho, eso es lo que se intentó allí inicialmente, aunque (afortunadamente) no funcionó.
    Ahí se detalla qué es lo que sí funcionó: *la colaboración*. La conversación y escucha entre las trabajadoras y el resto de la comunidad para entender los problemas y llegar a soluciones que realmente sean aceptables para ambas partes.

    Esto, dibuja un pilar fundamental del marco proderechos que a menudo entre todo el drama y el bagaje legal se pierde: que las trabajadoras sexuales son parte de sus comunidades, que son personas, que tienen agencia y capacidad de decisión aunque (por ello) a veces decidan mal.
    Y que, en consecuencia, cuando surgen problemas en torno al trabajo sexual pueden y deben poder participar en su resolución.
    Y, lo más importante, que cuando esto se reconoce, cuando se incluye y se dialoga, cuando se deja de lado el moralismo para enfocar los problemas reales, cuando se pone la comunidad y la escucha por delante del odio y la discriminación…
    **Se consiguen soluciones.**

    Y esto, es algo que siempre merece la pena recordar.

    #LibrosTS #TrabajoSexual #TrabajoSexualConDerechos #Despenalización #NuevaZelanda #Memoria #Feminismos #Trans #Migración #Estigma #Comunidad #Libro #Libros #Bookstodon #Octubre2022

  9. «Trabajo Sexual con Derechos: Una alternativa de despenalización»

    👤 Gillian Abel 👤 Lynzi Armstrong
    👤 Traducción: Ana Useros
    🗓️ Octubre de 2022
    🆔 ISBN: 978-84-17870-18-8
    💬 Original: “Sex Work and the New Zealand Model” (2020).
    📔 Editorial: @viruseditorial🛒 viruseditorial.net/libreria/tr
    📄 PDF (© CC BY-NC-ND 4.0): viruseditorial.net/wp-content/

    > La aprobación, hace ahora casi veinte años [ya 23+], de la primera legislación auténticamente despenalizadora de la prostitución en Nueva Zelanda fue un acontecimiento de referencia en la lucha por los derechos de las trabajadoras sexuales de todo el mundo y un punto de inflexión ineludible para los debates feministas sobre el trabajo sexual. A día de hoy es seguramente el hecho que marca la diferencia y es capaz de aterrizar ciertas discusiones en una realidad concreta.

    > A partir de la propia voz de las trabajadoras sexuales y de sus experiencias en un espacio jurídico que no penaliza ni discrimina el oficio, Trabajo sexual con derechos no se limita a describir una realidad específica, sino que consigue aportar una visión nueva y más profunda sobre la cuestión. Aspectos como las diferentes formas del estigma, la doble o triple discriminación de las trabajadoras trans o las trabajadoras migrantes, la subjetividad de los clientes, los límites de la legalidad y de la noción liberal de los derechos, y las claves de la autorganización de las trabajadoras sexuales aparecen aquí bajo otra luz.

    > Mediante un amplio y completo aparato crítico, este libro no solo expone en detalle la alternativa despenalizadora en cuanto al marco jurídico, sino que plantea la confrontación de los persistentes marcos patriarcales y represivos desde la incidencia en los derechos y la acción en primera persona de las trabajadoras sexuales.

    > Frente a las ofensivas que buscan mantenerlas o expulsarlas a un régimen de apartheid social y jurídico bajo el pretexto de su salvación, esta obra apuesta por el fortalecimiento de la legitimidad, de los derechos y de la capacidad organizativa de las trabajadoras sexuales como el único camino verdaderamente emancipador.

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    Otra de las maravillas en el tema. 💖
    Podría perfectamente ponerme a escribir y no terminaría, :3 así que intentaré mantenerme más breve…

    El libro tiene dos bloques — uno, la primera parte del libro, sobre la historia en torno al trabajo sexual en Nueva Zelanda a lo largo del siglo XX hasta su despenalización en 2003.
    El otro, con las dos partes restantes, profundiza en los efectos que ha tenido la despenalización desde diversos ángulos — incluyendo por ejemplo la representación en los medios, un buceo en torno a TSes trans, o el punto de vista de los clientes; así como también las limitaciones de la ley (siendo especialmente destacable la exclusión de TSes migrantes del amparo legal, o el aún presente estigma y la putarquía que este alimenta).

    Todo ello en varios capítulos breves (≈20 páginas) bastante autocontenidos: es perfectamente factible leerlos según interese o tomarlos como referencias.
    Absolutamente todos ellos merecen la pena. ^~

    Sin embargo, hay uno que tengo que resaltar especialmente: el último capítulo de la última (3ª) parte.
    Este elabora un par de casos en los que el trabajo sexual generó fricción en la comunidad/vecindario en la que se ejercía… Es decir, el contexto usual que lleva a las normativas y ordenanzas reglamentaristas y/o criminalizadoras, o a que el vecindario comience a acosar activamente a lꜵs TSes.
    Y de hecho, eso es lo que se intentó allí inicialmente, aunque (afortunadamente) no funcionó.
    Ahí se detalla qué es lo que sí funcionó: *la colaboración*. La conversación y escucha entre las trabajadoras y el resto de la comunidad para entender los problemas y llegar a soluciones que realmente sean aceptables para ambas partes.

    Esto, dibuja un pilar fundamental del marco proderechos que a menudo entre todo el drama y el bagaje legal se pierde: que las trabajadoras sexuales son parte de sus comunidades, que son personas, que tienen agencia y capacidad de decisión aunque (por ello) a veces decidan mal.
    Y que, en consecuencia, cuando surgen problemas en torno al trabajo sexual pueden y deben poder participar en su resolución.
    Y, lo más importante, que cuando esto se reconoce, cuando se incluye y se dialoga, cuando se deja de lado el moralismo para enfocar los problemas reales, cuando se pone la comunidad y la escucha por delante del odio y la discriminación…
    **Se consiguen soluciones.**

    Y esto, es algo que siempre merece la pena recordar.

    #LibrosTS #TrabajoSexual #TrabajoSexualConDerechos #Despenalización #NuevaZelanda #Memoria #Feminismos #Trans #Migración #Estigma #Comunidad #Libro #Libros #Bookstodon #Octubre2022

  10. Proyección y debate "La Torre"

    Iniciativa Dahlia, divendres, 15 de maig, a les 19:00 CEST

    El día 15 de mayo se conmemora el día de la Nakba

    Para no dejar de hablar de Palestina y del genocidio en marcha por parte del ente terrorista de Israel, proyectaremos la película de animación "La Torre" a las 19h, tras la cual mantendremos un coloquio sobre la película y la situación palestina sobre las 20:30h, a continuación, sobre las 21:30h habrá cena para continuar el debate de manera más informal.

    "La Torre". Mats Grorud.  2018. 74min

    Wardi, una niña palestina de 11 años, vive en el campo de refugiados en el que ha nacido. El día en el que Sidi, su bisabuelo, le da la llave de su antigua casa en Galilea, teme que haya perdido toda esperanza de volver a su hogar.

    calendari.cc/event/proyeccion-

  11. Proyección y debate "La Torre"

    Iniciativa Dahlia, divendres, 15 de maig, a les 19:00 CEST

    El día 15 de mayo se conmemora el día de la Nakba

    Para no dejar de hablar de Palestina y del genocidio en marcha por parte del ente terrorista de Israel, proyectaremos la película de animación "La Torre" a las 19h, tras la cual mantendremos un coloquio sobre la película y la situación palestina sobre las 20:30h, a continuación, sobre las 21:30h habrá cena para continuar el debate de manera más informal.

    "La Torre". Mats Grorud.  2018. 74min

    Wardi, una niña palestina de 11 años, vive en el campo de refugiados en el que ha nacido. El día en el que Sidi, su bisabuelo, le da la llave de su antigua casa en Galilea, teme que haya perdido toda esperanza de volver a su hogar.

    calendari.cc/event/proyeccion-

  12. Proyección y debate "La Torre"

    Iniciativa Dahlia, divendres, 15 de maig, a les 19:00 CEST

    El día 15 de mayo se conmemora el día de la Nakba

    Para no dejar de hablar de Palestina y del genocidio en marcha por parte del ente terrorista de Israel, proyectaremos la película de animación "La Torre" a las 19h, tras la cual mantendremos un coloquio sobre la película y la situación palestina sobre las 20:30h, a continuación, sobre las 21:30h habrá cena para continuar el debate de manera más informal.

    "La Torre". Mats Grorud.  2018. 74min

    Wardi, una niña palestina de 11 años, vive en el campo de refugiados en el que ha nacido. El día en el que Sidi, su bisabuelo, le da la llave de su antigua casa en Galilea, teme que haya perdido toda esperanza de volver a su hogar.

    calendari.cc/event/proyeccion-

  13. :stargif: 𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒔𝒐 𝒅𝒆 𝑳𝒆𝒚𝒍𝒂: 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒍𝒆𝒚 𝒏𝒐 𝒂𝒍𝒄𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒊𝒄𝒂𝒓 𝒆𝒍 𝒉𝒐𝒓𝒓𝒐𝒓 :stargif:

    “𝙲𝚛𝚘́𝚗𝚒𝚌𝚊 𝚗𝚎𝚐𝚛𝚊”

    Lo de Leyla Monserrat Lares Becerra no es una historia lejana ni un episodio aislado.
    Es de esas cosas que incomodan porque obligan a mirar de frente algo que muchas veces se prefiere ignorar.

    Todo empezó el 25 de septiembre de 2025, en General Plutarco Elías Calles (zona de Sonoyta).
    Leyla, de 15 años, viajaba en autobús con su madre cuando se encontró con una supuesta amiga.
    Nada fuera de lo normal.
    De hecho, la propuesta sonaba hasta ilusionante: una “fiesta sorpresa”.
    Leyla aceptó.

    No hubo fiesta.

    La llevaron a una vivienda.
    Allí, según la investigación, la sentaron, le vendaron los ojos y le ataron las manos bajo la excusa de esa sorpresa.
    Este punto es clave para entender lo que después cuesta tanto asimilar: Leyla no estaba en “modo peligro”.
    Estaba confiando.
    Estaba dentro de una situación que, aunque extraña, seguía teniendo sentido para ella en ese momento.

    Cuando alguien cree que está entre conocidos y en un contexto seguro, el cerebro no activa inmediatamente una respuesta de huida o defensa.
    De hecho, puede pasar lo contrario: se coopera.
    No por debilidad, sino porque la situación está disfrazada de normalidad.
    A eso se suma otro factor muy poco entendido: la reacción de bloqueo.
    Ante algo inesperado o confuso, muchas personas no gritan ni luchan de inmediato; se quedan quietas, intentando procesar lo que está pasando.

    Las agresoras —dos menores de 13 y 15 años— aprovecharon precisamente ese margen.
    No fue un impulso.
    Fue algo pensado.
    Prepararon el escenario para que Leyla no sospechara hasta el último momento.

    Y hay un punto que hace todo aún más duro de asimilar: lo grabaron.

    Ese video no se quedó ahí.
    Meses después terminó llegando a su madre.
    Esa grabación, además de ser una prueba clave, dejó al descubierto algo escalofriante: Leyla aparece riendo, confiada, pensando que le van a presentar a alguien especial.
    No entiende lo que está pasando hasta que ya es tarde.
    El estrangulamiento duró casi un minuto.

    Detrás de esto no había un arrebato puntual.
    Las investigaciones hablan de un contexto previo de acoso.
    Conflictos en redes sociales, burlas por su color de piel, tensiones personales e incluso un posible problema sentimental.
    La madre de Leyla, Carmen Becerra, lo ha repetido varias veces: esto venía de antes.
    Y se planeó.

    Después del asesinato, las menores enterraron el cuerpo en el patio de una vivienda, en el ejido El Desierto.
    Cavaron una fosa de unos dos metros y usaron cal para cubrirlo.
    Y todavía hay un detalle más difícil de encajar: dos días después enviaron el video a la madre.

    En marzo de 2026 llegaron las sentencias, y ahí es donde el caso estalló socialmente.

    La menor de 15 años recibió una condena de unos 2 años y 10 meses de internamiento en un centro para adolescentes.
    La de 13 años, por ley, no puede ser internada: se le impuso libertad asistida y el pago de una reparación del daño.

    Esa “reparación” fue de 5,677 pesos.

    La familia denunció que ni siquiera cubría el funeral, que superó los 30,000.
    Para muchos, no es solo insuficiente: es una forma de revictimización.

    El magistrado Rafael Acuña Griego fue claro al explicarlo: el juez no se salió de la norma.
    El Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes limita las penas para menores de 16 años a un máximo de tres años de internamiento, sin importar la gravedad del delito.

    Y ahí está el choque: lo que permite la ley frente a lo que la gente siente como justicia.

    Desde entonces ha habido marchas, protestas y presión social en Sonora.
    No solo por Leyla, sino porque su caso ha puesto sobre la mesa algo incómodo: hay muchos episodios de violencia entre menores que no llegan a conocerse o no generan este nivel de atención.

    No es un “caso histórico” en el sentido clásico.
    Pero sí es uno de esos hechos que obligan a pensar en serio sobre el bullying, el uso de redes, la violencia entre jóvenes y los límites de las leyes actuales.

    Porque al final, más allá de cifras, leyes o titulares, aquí hay una idea que cuesta quitarse de la cabeza: una chica de 15 años confió en quienes creía sus amigas… y eso fue exactamente lo que se utilizó en su contra.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #casoreal #mexico #sonora #justicia #violenciajuvenil #bullying #acoso #racismo #concienciasocial #realidad #historiasreales #memoria #sociedad #reflexion #cambiodeley #leyla #nomasviolencia

  14. :stargif: 𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒔𝒐 𝒅𝒆 𝑳𝒆𝒚𝒍𝒂: 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒍𝒆𝒚 𝒏𝒐 𝒂𝒍𝒄𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒊𝒄𝒂𝒓 𝒆𝒍 𝒉𝒐𝒓𝒓𝒐𝒓 :stargif:

    “𝙲𝚛𝚘́𝚗𝚒𝚌𝚊 𝚗𝚎𝚐𝚛𝚊”

    Lo de Leyla Monserrat Lares Becerra no es una historia lejana ni un episodio aislado.
    Es de esas cosas que incomodan porque obligan a mirar de frente algo que muchas veces se prefiere ignorar.

    Todo empezó el 25 de septiembre de 2025, en General Plutarco Elías Calles (zona de Sonoyta).
    Leyla, de 15 años, viajaba en autobús con su madre cuando se encontró con una supuesta amiga.
    Nada fuera de lo normal.
    De hecho, la propuesta sonaba hasta ilusionante: una “fiesta sorpresa”.
    Leyla aceptó.

    No hubo fiesta.

    La llevaron a una vivienda.
    Allí, según la investigación, la sentaron, le vendaron los ojos y le ataron las manos bajo la excusa de esa sorpresa.
    Este punto es clave para entender lo que después cuesta tanto asimilar: Leyla no estaba en “modo peligro”.
    Estaba confiando.
    Estaba dentro de una situación que, aunque extraña, seguía teniendo sentido para ella en ese momento.

    Cuando alguien cree que está entre conocidos y en un contexto seguro, el cerebro no activa inmediatamente una respuesta de huida o defensa.
    De hecho, puede pasar lo contrario: se coopera.
    No por debilidad, sino porque la situación está disfrazada de normalidad.
    A eso se suma otro factor muy poco entendido: la reacción de bloqueo.
    Ante algo inesperado o confuso, muchas personas no gritan ni luchan de inmediato; se quedan quietas, intentando procesar lo que está pasando.

    Las agresoras —dos menores de 13 y 15 años— aprovecharon precisamente ese margen.
    No fue un impulso.
    Fue algo pensado.
    Prepararon el escenario para que Leyla no sospechara hasta el último momento.

    Y hay un punto que hace todo aún más duro de asimilar: lo grabaron.

    Ese video no se quedó ahí.
    Meses después terminó llegando a su madre.
    Esa grabación, además de ser una prueba clave, dejó al descubierto algo escalofriante: Leyla aparece riendo, confiada, pensando que le van a presentar a alguien especial.
    No entiende lo que está pasando hasta que ya es tarde.
    El estrangulamiento duró casi un minuto.

    Detrás de esto no había un arrebato puntual.
    Las investigaciones hablan de un contexto previo de acoso.
    Conflictos en redes sociales, burlas por su color de piel, tensiones personales e incluso un posible problema sentimental.
    La madre de Leyla, Carmen Becerra, lo ha repetido varias veces: esto venía de antes.
    Y se planeó.

    Después del asesinato, las menores enterraron el cuerpo en el patio de una vivienda, en el ejido El Desierto.
    Cavaron una fosa de unos dos metros y usaron cal para cubrirlo.
    Y todavía hay un detalle más difícil de encajar: dos días después enviaron el video a la madre.

    En marzo de 2026 llegaron las sentencias, y ahí es donde el caso estalló socialmente.

    La menor de 15 años recibió una condena de unos 2 años y 10 meses de internamiento en un centro para adolescentes.
    La de 13 años, por ley, no puede ser internada: se le impuso libertad asistida y el pago de una reparación del daño.

    Esa “reparación” fue de 5,677 pesos.

    La familia denunció que ni siquiera cubría el funeral, que superó los 30,000.
    Para muchos, no es solo insuficiente: es una forma de revictimización.

    El magistrado Rafael Acuña Griego fue claro al explicarlo: el juez no se salió de la norma.
    El Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes limita las penas para menores de 16 años a un máximo de tres años de internamiento, sin importar la gravedad del delito.

    Y ahí está el choque: lo que permite la ley frente a lo que la gente siente como justicia.

    Desde entonces ha habido marchas, protestas y presión social en Sonora.
    No solo por Leyla, sino porque su caso ha puesto sobre la mesa algo incómodo: hay muchos episodios de violencia entre menores que no llegan a conocerse o no generan este nivel de atención.

    No es un “caso histórico” en el sentido clásico.
    Pero sí es uno de esos hechos que obligan a pensar en serio sobre el bullying, el uso de redes, la violencia entre jóvenes y los límites de las leyes actuales.

    Porque al final, más allá de cifras, leyes o titulares, aquí hay una idea que cuesta quitarse de la cabeza: una chica de 15 años confió en quienes creía sus amigas… y eso fue exactamente lo que se utilizó en su contra.

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    #casoreal #mexico #sonora #justicia #violenciajuvenil #bullying #acoso #racismo #concienciasocial #realidad #historiasreales #memoria #sociedad #reflexion #cambiodeley #leyla #nomasviolencia

  15. :stargif: 𝑬𝒍 𝒄𝒂𝒔𝒐 𝒅𝒆 𝑳𝒆𝒚𝒍𝒂: 𝒄𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒍𝒆𝒚 𝒏𝒐 𝒂𝒍𝒄𝒂𝒏𝒛𝒂 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒆𝒙𝒑𝒍𝒊𝒄𝒂𝒓 𝒆𝒍 𝒉𝒐𝒓𝒓𝒐𝒓 :stargif:

    “𝙲𝚛𝚘́𝚗𝚒𝚌𝚊 𝚗𝚎𝚐𝚛𝚊”

    Lo de Leyla Monserrat Lares Becerra no es una historia lejana ni un episodio aislado.
    Es de esas cosas que incomodan porque obligan a mirar de frente algo que muchas veces se prefiere ignorar.

    Todo empezó el 25 de septiembre de 2025, en General Plutarco Elías Calles (zona de Sonoyta).
    Leyla, de 15 años, viajaba en autobús con su madre cuando se encontró con una supuesta amiga.
    Nada fuera de lo normal.
    De hecho, la propuesta sonaba hasta ilusionante: una “fiesta sorpresa”.
    Leyla aceptó.

    No hubo fiesta.

    La llevaron a una vivienda.
    Allí, según la investigación, la sentaron, le vendaron los ojos y le ataron las manos bajo la excusa de esa sorpresa.
    Este punto es clave para entender lo que después cuesta tanto asimilar: Leyla no estaba en “modo peligro”.
    Estaba confiando.
    Estaba dentro de una situación que, aunque extraña, seguía teniendo sentido para ella en ese momento.

    Cuando alguien cree que está entre conocidos y en un contexto seguro, el cerebro no activa inmediatamente una respuesta de huida o defensa.
    De hecho, puede pasar lo contrario: se coopera.
    No por debilidad, sino porque la situación está disfrazada de normalidad.
    A eso se suma otro factor muy poco entendido: la reacción de bloqueo.
    Ante algo inesperado o confuso, muchas personas no gritan ni luchan de inmediato; se quedan quietas, intentando procesar lo que está pasando.

    Las agresoras —dos menores de 13 y 15 años— aprovecharon precisamente ese margen.
    No fue un impulso.
    Fue algo pensado.
    Prepararon el escenario para que Leyla no sospechara hasta el último momento.

    Y hay un punto que hace todo aún más duro de asimilar: lo grabaron.

    Ese video no se quedó ahí.
    Meses después terminó llegando a su madre.
    Esa grabación, además de ser una prueba clave, dejó al descubierto algo escalofriante: Leyla aparece riendo, confiada, pensando que le van a presentar a alguien especial.
    No entiende lo que está pasando hasta que ya es tarde.
    El estrangulamiento duró casi un minuto.

    Detrás de esto no había un arrebato puntual.
    Las investigaciones hablan de un contexto previo de acoso.
    Conflictos en redes sociales, burlas por su color de piel, tensiones personales e incluso un posible problema sentimental.
    La madre de Leyla, Carmen Becerra, lo ha repetido varias veces: esto venía de antes.
    Y se planeó.

    Después del asesinato, las menores enterraron el cuerpo en el patio de una vivienda, en el ejido El Desierto.
    Cavaron una fosa de unos dos metros y usaron cal para cubrirlo.
    Y todavía hay un detalle más difícil de encajar: dos días después enviaron el video a la madre.

    En marzo de 2026 llegaron las sentencias, y ahí es donde el caso estalló socialmente.

    La menor de 15 años recibió una condena de unos 2 años y 10 meses de internamiento en un centro para adolescentes.
    La de 13 años, por ley, no puede ser internada: se le impuso libertad asistida y el pago de una reparación del daño.

    Esa “reparación” fue de 5,677 pesos.

    La familia denunció que ni siquiera cubría el funeral, que superó los 30,000.
    Para muchos, no es solo insuficiente: es una forma de revictimización.

    El magistrado Rafael Acuña Griego fue claro al explicarlo: el juez no se salió de la norma.
    El Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes limita las penas para menores de 16 años a un máximo de tres años de internamiento, sin importar la gravedad del delito.

    Y ahí está el choque: lo que permite la ley frente a lo que la gente siente como justicia.

    Desde entonces ha habido marchas, protestas y presión social en Sonora.
    No solo por Leyla, sino porque su caso ha puesto sobre la mesa algo incómodo: hay muchos episodios de violencia entre menores que no llegan a conocerse o no generan este nivel de atención.

    No es un “caso histórico” en el sentido clásico.
    Pero sí es uno de esos hechos que obligan a pensar en serio sobre el bullying, el uso de redes, la violencia entre jóvenes y los límites de las leyes actuales.

    Porque al final, más allá de cifras, leyes o titulares, aquí hay una idea que cuesta quitarse de la cabeza: una chica de 15 años confió en quienes creía sus amigas… y eso fue exactamente lo que se utilizó en su contra.

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    #casoreal #mexico #sonora #justicia #violenciajuvenil #bullying #acoso #racismo #concienciasocial #realidad #historiasreales #memoria #sociedad #reflexion #cambiodeley #leyla #nomasviolencia

  16. :stargif: 𝑳𝒂 𝒇𝒐𝒕𝒐 𝒎𝒂́𝒔 𝒇𝒂𝒎𝒐𝒔𝒂 𝒅𝒆 𝑵𝒖𝒆𝒗𝒂 𝒀𝒐𝒓𝒌 𝒏𝒐 𝒆𝒓𝒂 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒂𝒓𝒆𝒄𝒊́𝒂 :stargif:

    En 1932, once hombres aparecen sentados sobre una viga de acero, comiendo tranquilamente a más de 200 metros sobre Manhattan.
    Piernas colgando, sin arnés, sin red.
    La imagen dio la vuelta al mundo como símbolo de coraje en plena Gran Depresión.
    Pero la realidad es un poco menos romántica… y bastante más interesante.

    La fotografía, conocida como Lunch atop a Skyscraper, no fue un momento espontáneo.
    Fue una sesión organizada por los promotores del Rockefeller Center para promocionar su nuevo rascacielos, el entonces edificio RCA (hoy Comcast).
    Nueva York necesitaba optimismo, y esa imagen vendía exactamente eso: progreso, valentía, futuro.

    Los hombres eran reales, claro.
    Obreros de carne y hueso que cobraban alrededor de 1,50 dólares la hora.
    Muchos eran inmigrantes —irlandeses, italianos, eslovacos— y también trabajadores Mohawk de Kahnawake.
    No estaban ahí por épica personal: estaban trabajando, y negarse no era precisamente una opción.

    Hay otro detalle que cambia bastante la percepción: no estaban exactamente a 260 metros de caída libre.
    Unos metros más abajo ya había una planta terminada.
    Aun así, el riesgo era real.
    Y lo sabían.

    Durante décadas, ni siquiera se supo quién había tomado la foto.
    Se llegó a atribuir a Lewis Hine, pero hoy muchos historiadores apuntan a Charles C. Ebbets, que estaba allí ese día junto a otros fotógrafos.

    Y lo más inquietante: de los once hombres, solo dos han sido identificados con cierta seguridad.
    Joseph Eckner (a la izquierda del todo) y Joe Curtis (a la derecha).
    Otros nombres han sido propuestos por familias, pero sin pruebas definitivas.
    El edificio lleva el apellido Rockefeller grabado en piedra.
    Ellos dejaron una imagen… sin nombre.

    Mientras tanto, la construcción del complejo no fue precisamente segura.
    Se calcula que entre 5 y 10 trabajadores murieron durante los años que duró la obra.
    Era la norma de la época: sin regulaciones modernas, el riesgo formaba parte del oficio.
    Para comparar, en el Empire State Building murieron oficialmente 5 personas, aunque algunas versiones elevan la cifra.

    Dentro de esa historia hay un grupo que destaca: los Mohawk de Kahnawake, conocidos como “skywalkers”.
    Durante años se dijo que no tenían miedo a las alturas.
    Ellos siempre lo negaron.
    No era ausencia de miedo, era control.
    Disciplina.
    Confianza total en el equipo.

    Su historia empieza en 1886, cuando una empresa los vio moverse con naturalidad sobre estructuras de acero durante la construcción de un puente en sus tierras.
    A partir de ahí, se convirtieron en una pieza clave en los grandes proyectos de Nueva York.
    Crearon incluso su propio barrio en Brooklyn, “Little Caughnawaga”.

    Participaron en la construcción de rascacielos emblemáticos y, décadas después, sus descendientes cerraron un círculo duro de asimilar: trabajaron en la limpieza tras el 11-S y en la construcción del nuevo One World Trade Center.

    Al final, la famosa foto funciona casi como una metáfora perfecta: un icono construido para vender una idea… que terminó ocultando a quienes realmente lo hicieron posible.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #nuevayork #grandeprension #fotografia #rockefellercenter #obreros #arquitectura #memoria #curiosidades #historiareal

  17. Buon primo maggio, festa dei lavoratori.

    Due immagini dalla Fondazione ISEC, Istituto per la Storia dell'Età Contemporanea di Sesto San Giovanni (fondazioneisec.it/) che celebrano il valore del lavoro operaio e le lotte delle donne in fabbrica

    #PrimoMaggio #FestaDeiLavoratori #storia #memoria #DonneInFabbrica #Breda #LotteOperaie

    @scuola
    @maupao
    @wikimediaitalia
    @lindasartini
    @casilli
    @skariko
    @Puntopanto
    @informapirata
    @iamarf
    @johannesBuckler
    @Khrys
    @DarioZanette

  18. L’ideologia del «soli contro tutti» che alimenta il fanatismo: ilmanifesto.it/lideologia-del-

    Condivido questo articolo di Gad Lerner su il manifesto di oggi. Si può diffonderlo liberamente.

    L'articolo contiene anche qualche precisazione storica che è bene non dimenticare.

    #storia #memoria #antifascismo #ebrei #IlManifesto #GadLerner #ANPI

    @scuola
    @Puntopanto
    @RFancio
    @lindasartini
    @alephoto85
    @jenshansen
    @lgsp
    @DarioZanette

  19. 🌍 Hay días que parecen tranquilos… hasta que miras lo que encierran.
    El 26 de abril mezcla memoria, derechos, amor y aprendizaje. De esos días que no se olvidan fácilmente.

    👧 Día del Niño
    Nació tras el confinamiento de 2020, como un recordatorio de algo básico: los niños no solo necesitan protección, también necesitan calle, risas y libertad para serlo.

    🌈 Día de la Visibilidad Lésbica
    Un día para poner luz donde durante años hubo silencio.
    Porque existir sin esconderse sigue siendo, para muchas, un acto de valentía.

    💍 Día Mundial del Matrimonio
    Más allá de flores y fotos bonitas, habla de compromiso real: ese que no se sube a redes, pero se demuestra en lo cotidiano.

    🧠 Día Mundial de la Propiedad Intelectual
    Ideas, creatividad, talento… todo eso que parece intangible pero mueve el mundo. Protegerlo es respetar a quien lo crea.

    ☢️ Día Internacional en Recuerdo del Desastre de Chernóbyl
    La memoria de lo que pasa cuando el error humano y la negligencia se cruzan con el poder.
    Un recordatorio incómodo… pero necesario.

    🌍🌍🌍🌍

    #26deabril #diasinternacionales #memoria #derechos #infancia #visibilidadlesbica #matrimonio #propiedadintelectual #chernobyl #historia #reflexion

  20. El 7 de maig arrenquen a Barcelona les jornades internacionals Teixir Memòries Ecofeministes: un espai de denúncia, resistència i articulació davant un sistema que explota cossos, territoris i vides.

    🎙️ Obrirem amb la gravació del pòdcast de El Critic amb converses en viu amb defensores, i la presentació del llibre Teixir memòries ecofeministes 📚 i del joc Hirak de les dones 🧩

    📍 7, 8 i 9 de maig · La Model (Barcelona)

    #Ecofeminisme #JustíciaClimàtica #Defensores #Extractivisme #Memòria

  21. El 7 de maig arrenquen a Barcelona les jornades internacionals Teixir Memòries Ecofeministes: un espai de denúncia, resistència i articulació davant un sistema que explota cossos, territoris i vides.

    🎙️ Obrirem amb la gravació del pòdcast de El Critic amb converses en viu amb defensores, i la presentació del llibre Teixir memòries ecofeministes 📚 i del joc Hirak de les dones 🧩

    📍 7, 8 i 9 de maig · La Model (Barcelona)

    #Ecofeminisme #JustíciaClimàtica #Defensores #Extractivisme #Memòria