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#sentidocomun — Public Fediverse posts

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  1. #reflexion

    El peligroso mito de que todo lo natural es saludable

    Existe una moda muy extraña en pleno siglo XXI donde la gente camina por el mundo creyendo que la naturaleza es una especie de enfermera buena que solo produce cosas para cuidarnos la salud. Nos han lavado el cerebro con comerciales y videos de internet que repiten que lo natural es sinónimo de bondad, limpieza y bienestar, mientras que todo lo hecho en un laboratorio es malo por defecto. Esta idea no solo es ridícula, sino que es una completa mentira que puede mandar a cualquiera directo al hospital en menos de lo que se cuenta. La naturaleza no es bonita ni pacífica; es un campo de batalla donde los árboles, las plantas y los hongos fabrican químicos sumamente potentes y peligrosos para defenderse de los animales que se los quieren comer. Que algo crezca de la tierra no significa que debas meterlo a tu licuadora por las mañanas.

    Si usamos la lógica más simple del mundo, descubriremos que las drogas más destructivas del planeta y los venenos más letales de la historia humana son totalmente naturales. La planta de coca, la amapola y la marihuana vienen de una semilla, crecen con el agua de la lluvia y reciben la luz del sol todos los días, pero sus efectos en el cuerpo humano cambian por completo la mente de las personas en un abrir y cerrar de ojos. Si te vas por el lado de los venenos, la cicuta es una hierba verde común y corriente que mató al filósofo Sócrates hace miles de años, y el curare es el jugo natural de una planta que los cazadores usan en sus flechas para congelar los pulmones de sus presas en menos de 3 minutos. Hay hongos silvestres con colores hermosos que si los muerdes por accidente, te destruyen el hígado y los riñones en 24 horas sin que ningún doctor pueda salvarte la vida.

    El verdadero problema de la herbolaria y de la medicina natural es que la gente común ignora la farmacología y no entiende el poder de las dosis. Una planta puede tener una sustancia que te quite el dolor de cabeza, pero si te tomas 5 tazas en lugar de una, te puedes provocar una hemorragia interna o un paro al corazón. Los medicamentos de las farmacias, aunque a muchos les asuste la palabra química, muchas veces nacen de esas mismas plantas, pero con la gran ventaja de que en el laboratorio se mide con exactitud milimétrica la cantidad de sustancia para que te cure sin matarte en el intento. Seguir creyendo que todo lo verde es saludable es una muestra gigantesca de ignorancia. La naturaleza merece respeto y miedo, no una confianza ciega que te puede hacer dar un viaje intergaláctico directo al cementerio solo por seguir los consejos de un falso gurú de las redes sociales como Instagram.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Salud #Natural #Herbolaria #Mitos #SentidoComun #Farmacologia #Naturismo

  2. #reflexion

    El peligroso mito de que todo lo natural es saludable

    Existe una moda muy extraña en pleno siglo XXI donde la gente camina por el mundo creyendo que la naturaleza es una especie de enfermera buena que solo produce cosas para cuidarnos la salud. Nos han lavado el cerebro con comerciales y videos de internet que repiten que lo natural es sinónimo de bondad, limpieza y bienestar, mientras que todo lo hecho en un laboratorio es malo por defecto. Esta idea no solo es ridícula, sino que es una completa mentira que puede mandar a cualquiera directo al hospital en menos de lo que se cuenta. La naturaleza no es bonita ni pacífica; es un campo de batalla donde los árboles, las plantas y los hongos fabrican químicos sumamente potentes y peligrosos para defenderse de los animales que se los quieren comer. Que algo crezca de la tierra no significa que debas meterlo a tu licuadora por las mañanas.

    Si usamos la lógica más simple del mundo, descubriremos que las drogas más destructivas del planeta y los venenos más letales de la historia humana son totalmente naturales. La planta de coca, la amapola y la marihuana vienen de una semilla, crecen con el agua de la lluvia y reciben la luz del sol todos los días, pero sus efectos en el cuerpo humano cambian por completo la mente de las personas en un abrir y cerrar de ojos. Si te vas por el lado de los venenos, la cicuta es una hierba verde común y corriente que mató al filósofo Sócrates hace miles de años, y el curare es el jugo natural de una planta que los cazadores usan en sus flechas para congelar los pulmones de sus presas en menos de 3 minutos. Hay hongos silvestres con colores hermosos que si los muerdes por accidente, te destruyen el hígado y los riñones en 24 horas sin que ningún doctor pueda salvarte la vida.

    El verdadero problema de la herbolaria y de la medicina natural es que la gente común ignora la farmacología y no entiende el poder de las dosis. Una planta puede tener una sustancia que te quite el dolor de cabeza, pero si te tomas 5 tazas en lugar de una, te puedes provocar una hemorragia interna o un paro al corazón. Los medicamentos de las farmacias, aunque a muchos les asuste la palabra química, muchas veces nacen de esas mismas plantas, pero con la gran ventaja de que en el laboratorio se mide con exactitud milimétrica la cantidad de sustancia para que te cure sin matarte en el intento. Seguir creyendo que todo lo verde es saludable es una muestra gigantesca de ignorancia. La naturaleza merece respeto y miedo, no una confianza ciega que te puede hacer dar un viaje intergaláctico directo al cementerio solo por seguir los consejos de un falso gurú de las redes sociales como Instagram.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Salud #Natural #Herbolaria #Mitos #SentidoComun #Farmacologia #Naturismo

  3. #reflexion

    El peligroso mito de que todo lo natural es saludable

    Existe una moda muy extraña en pleno siglo XXI donde la gente camina por el mundo creyendo que la naturaleza es una especie de enfermera buena que solo produce cosas para cuidarnos la salud. Nos han lavado el cerebro con comerciales y videos de internet que repiten que lo natural es sinónimo de bondad, limpieza y bienestar, mientras que todo lo hecho en un laboratorio es malo por defecto. Esta idea no solo es ridícula, sino que es una completa mentira que puede mandar a cualquiera directo al hospital en menos de lo que se cuenta. La naturaleza no es bonita ni pacífica; es un campo de batalla donde los árboles, las plantas y los hongos fabrican químicos sumamente potentes y peligrosos para defenderse de los animales que se los quieren comer. Que algo crezca de la tierra no significa que debas meterlo a tu licuadora por las mañanas.

    Si usamos la lógica más simple del mundo, descubriremos que las drogas más destructivas del planeta y los venenos más letales de la historia humana son totalmente naturales. La planta de coca, la amapola y la marihuana vienen de una semilla, crecen con el agua de la lluvia y reciben la luz del sol todos los días, pero sus efectos en el cuerpo humano cambian por completo la mente de las personas en un abrir y cerrar de ojos. Si te vas por el lado de los venenos, la cicuta es una hierba verde común y corriente que mató al filósofo Sócrates hace miles de años, y el curare es el jugo natural de una planta que los cazadores usan en sus flechas para congelar los pulmones de sus presas en menos de 3 minutos. Hay hongos silvestres con colores hermosos que si los muerdes por accidente, te destruyen el hígado y los riñones en 24 horas sin que ningún doctor pueda salvarte la vida.

    El verdadero problema de la herbolaria y de la medicina natural es que la gente común ignora la farmacología y no entiende el poder de las dosis. Una planta puede tener una sustancia que te quite el dolor de cabeza, pero si te tomas 5 tazas en lugar de una, te puedes provocar una hemorragia interna o un paro al corazón. Los medicamentos de las farmacias, aunque a muchos les asuste la palabra química, muchas veces nacen de esas mismas plantas, pero con la gran ventaja de que en el laboratorio se mide con exactitud milimétrica la cantidad de sustancia para que te cure sin matarte en el intento. Seguir creyendo que todo lo verde es saludable es una muestra gigantesca de ignorancia. La naturaleza merece respeto y miedo, no una confianza ciega que te puede hacer dar un viaje intergaláctico directo al cementerio solo por seguir los consejos de un falso gurú de las redes sociales como Instagram.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Salud #Natural #Herbolaria #Mitos #SentidoComun #Farmacologia #Naturismo

  4. #reflexion

    El peligroso mito de que todo lo natural es saludable

    Existe una moda muy extraña en pleno siglo XXI donde la gente camina por el mundo creyendo que la naturaleza es una especie de enfermera buena que solo produce cosas para cuidarnos la salud. Nos han lavado el cerebro con comerciales y videos de internet que repiten que lo natural es sinónimo de bondad, limpieza y bienestar, mientras que todo lo hecho en un laboratorio es malo por defecto. Esta idea no solo es ridícula, sino que es una completa mentira que puede mandar a cualquiera directo al hospital en menos de lo que se cuenta. La naturaleza no es bonita ni pacífica; es un campo de batalla donde los árboles, las plantas y los hongos fabrican químicos sumamente potentes y peligrosos para defenderse de los animales que se los quieren comer. Que algo crezca de la tierra no significa que debas meterlo a tu licuadora por las mañanas.

    Si usamos la lógica más simple del mundo, descubriremos que las drogas más destructivas del planeta y los venenos más letales de la historia humana son totalmente naturales. La planta de coca, la amapola y la marihuana vienen de una semilla, crecen con el agua de la lluvia y reciben la luz del sol todos los días, pero sus efectos en el cuerpo humano cambian por completo la mente de las personas en un abrir y cerrar de ojos. Si te vas por el lado de los venenos, la cicuta es una hierba verde común y corriente que mató al filósofo Sócrates hace miles de años, y el curare es el jugo natural de una planta que los cazadores usan en sus flechas para congelar los pulmones de sus presas en menos de 3 minutos. Hay hongos silvestres con colores hermosos que si los muerdes por accidente, te destruyen el hígado y los riñones en 24 horas sin que ningún doctor pueda salvarte la vida.

    El verdadero problema de la herbolaria y de la medicina natural es que la gente común ignora la farmacología y no entiende el poder de las dosis. Una planta puede tener una sustancia que te quite el dolor de cabeza, pero si te tomas 5 tazas en lugar de una, te puedes provocar una hemorragia interna o un paro al corazón. Los medicamentos de las farmacias, aunque a muchos les asuste la palabra química, muchas veces nacen de esas mismas plantas, pero con la gran ventaja de que en el laboratorio se mide con exactitud milimétrica la cantidad de sustancia para que te cure sin matarte en el intento. Seguir creyendo que todo lo verde es saludable es una muestra gigantesca de ignorancia. La naturaleza merece respeto y miedo, no una confianza ciega que te puede hacer dar un viaje intergaláctico directo al cementerio solo por seguir los consejos de un falso gurú de las redes sociales como Instagram.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Salud #Natural #Herbolaria #Mitos #SentidoComun #Farmacologia #Naturismo

  5. El engaño del papel colgado en la pared

    Por qué un título universitario no te quita lo idiota según un premio Nobel

    Existe una confusión gigantesca en nuestra sociedad que nos hace creer que acumular diplomas es lo mismo que tener un cerebro brillante. Nos han enseñado a agachar la cabeza y respetar a cualquiera que tenga un cartón firmado por una escuela de renombre, pero la realidad de la calle nos demuestra todos los días lo contrario. El físico Richard Feynman, quien ganó el Premio Nobel en el año 1965, dejó una frase muy clara para desarmar a los presumidos: nunca confundas la educación con la inteligencia, puedes tener un doctorado y seguir siendo un idiota. La escuela te da información y te entrena para repetir datos, pero la verdadera inteligencia es otra cosa muy diferente que tiene que ver con la curiosidad, el sentido común y la capacidad de resolver problemas reales cuando las cosas se ponen difíciles.

    En el mundo laboral del siglo XXI se vive un fenómeno muy curioso que la gente de campo y de taller conoce a la perfección. Hay ingenieros sin título y títulos sin ingeniero. Cualquiera que haya visitado un negocio de reparación de carros o una planta de producción sabe que existen mecánicos que jamás pisaron una preparatoria pero son capaces de desarmar un motor de cabo a rabo, detectar un ruido extraño en 2 minutos y dejar la máquina funcionando como nueva usando solo su ingenio y su experiencia. Por otro lado, las oficinas están llenas de profesionales con paredes repletas de certificaciones costosas que no tienen la menor idea de cómo agarrar un desarmador, se hunden en un vaso de agua ante la primera falla del sistema y no saben resolver nada si el manual de la empresa no les dice exactamente qué botón presionar.

    El problema es que los títulos miden la obediencia y la memoria de una persona, pero no su capacidad para pensar por sí misma. Estudiar una carrera es una herramienta útil, pero cuando se mezcla con la soberbia produce analfabetas de la vida real que se creen superiores solo por tener un prefijo antes de su nombre. El conocimiento que no se puede aplicar en el día a día para mejorar las cosas o para ayudar a los demás es solo basura mental. El valor de una persona se demuestra con las manos en la obra y las soluciones sobre la mesa, no con la cantidad de dinero que gastó en una escuela para que le dieran un papel.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Inteligencia #Educacion #MundoReal #SentidoComun #RichardFeynman #Titulos

  6. El engaño del papel colgado en la pared

    Por qué un título universitario no te quita lo idiota según un premio Nobel

    Existe una confusión gigantesca en nuestra sociedad que nos hace creer que acumular diplomas es lo mismo que tener un cerebro brillante. Nos han enseñado a agachar la cabeza y respetar a cualquiera que tenga un cartón firmado por una escuela de renombre, pero la realidad de la calle nos demuestra todos los días lo contrario. El físico Richard Feynman, quien ganó el Premio Nobel en el año 1965, dejó una frase muy clara para desarmar a los presumidos: nunca confundas la educación con la inteligencia, puedes tener un doctorado y seguir siendo un idiota. La escuela te da información y te entrena para repetir datos, pero la verdadera inteligencia es otra cosa muy diferente que tiene que ver con la curiosidad, el sentido común y la capacidad de resolver problemas reales cuando las cosas se ponen difíciles.

    En el mundo laboral del siglo XXI se vive un fenómeno muy curioso que la gente de campo y de taller conoce a la perfección. Hay ingenieros sin título y títulos sin ingeniero. Cualquiera que haya visitado un negocio de reparación de carros o una planta de producción sabe que existen mecánicos que jamás pisaron una preparatoria pero son capaces de desarmar un motor de cabo a rabo, detectar un ruido extraño en 2 minutos y dejar la máquina funcionando como nueva usando solo su ingenio y su experiencia. Por otro lado, las oficinas están llenas de profesionales con paredes repletas de certificaciones costosas que no tienen la menor idea de cómo agarrar un desarmador, se hunden en un vaso de agua ante la primera falla del sistema y no saben resolver nada si el manual de la empresa no les dice exactamente qué botón presionar.

    El problema es que los títulos miden la obediencia y la memoria de una persona, pero no su capacidad para pensar por sí misma. Estudiar una carrera es una herramienta útil, pero cuando se mezcla con la soberbia produce analfabetas de la vida real que se creen superiores solo por tener un prefijo antes de su nombre. El conocimiento que no se puede aplicar en el día a día para mejorar las cosas o para ayudar a los demás es solo basura mental. El valor de una persona se demuestra con las manos en la obra y las soluciones sobre la mesa, no con la cantidad de dinero que gastó en una escuela para que le dieran un papel.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Inteligencia #Educacion #MundoReal #SentidoComun #RichardFeynman #Titulos

  7. El engaño del papel colgado en la pared

    Por qué un título universitario no te quita lo idiota según un premio Nobel

    Existe una confusión gigantesca en nuestra sociedad que nos hace creer que acumular diplomas es lo mismo que tener un cerebro brillante. Nos han enseñado a agachar la cabeza y respetar a cualquiera que tenga un cartón firmado por una escuela de renombre, pero la realidad de la calle nos demuestra todos los días lo contrario. El físico Richard Feynman, quien ganó el Premio Nobel en el año 1965, dejó una frase muy clara para desarmar a los presumidos: nunca confundas la educación con la inteligencia, puedes tener un doctorado y seguir siendo un idiota. La escuela te da información y te entrena para repetir datos, pero la verdadera inteligencia es otra cosa muy diferente que tiene que ver con la curiosidad, el sentido común y la capacidad de resolver problemas reales cuando las cosas se ponen difíciles.

    En el mundo laboral del siglo XXI se vive un fenómeno muy curioso que la gente de campo y de taller conoce a la perfección. Hay ingenieros sin título y títulos sin ingeniero. Cualquiera que haya visitado un negocio de reparación de carros o una planta de producción sabe que existen mecánicos que jamás pisaron una preparatoria pero son capaces de desarmar un motor de cabo a rabo, detectar un ruido extraño en 2 minutos y dejar la máquina funcionando como nueva usando solo su ingenio y su experiencia. Por otro lado, las oficinas están llenas de profesionales con paredes repletas de certificaciones costosas que no tienen la menor idea de cómo agarrar un desarmador, se hunden en un vaso de agua ante la primera falla del sistema y no saben resolver nada si el manual de la empresa no les dice exactamente qué botón presionar.

    El problema es que los títulos miden la obediencia y la memoria de una persona, pero no su capacidad para pensar por sí misma. Estudiar una carrera es una herramienta útil, pero cuando se mezcla con la soberbia produce analfabetas de la vida real que se creen superiores solo por tener un prefijo antes de su nombre. El conocimiento que no se puede aplicar en el día a día para mejorar las cosas o para ayudar a los demás es solo basura mental. El valor de una persona se demuestra con las manos en la obra y las soluciones sobre la mesa, no con la cantidad de dinero que gastó en una escuela para que le dieran un papel.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Inteligencia #Educacion #MundoReal #SentidoComun #RichardFeynman #Titulos

  8. El engaño del papel colgado en la pared

    Por qué un título universitario no te quita lo idiota según un premio Nobel

    Existe una confusión gigantesca en nuestra sociedad que nos hace creer que acumular diplomas es lo mismo que tener un cerebro brillante. Nos han enseñado a agachar la cabeza y respetar a cualquiera que tenga un cartón firmado por una escuela de renombre, pero la realidad de la calle nos demuestra todos los días lo contrario. El físico Richard Feynman, quien ganó el Premio Nobel en el año 1965, dejó una frase muy clara para desarmar a los presumidos: nunca confundas la educación con la inteligencia, puedes tener un doctorado y seguir siendo un idiota. La escuela te da información y te entrena para repetir datos, pero la verdadera inteligencia es otra cosa muy diferente que tiene que ver con la curiosidad, el sentido común y la capacidad de resolver problemas reales cuando las cosas se ponen difíciles.

    En el mundo laboral del siglo XXI se vive un fenómeno muy curioso que la gente de campo y de taller conoce a la perfección. Hay ingenieros sin título y títulos sin ingeniero. Cualquiera que haya visitado un negocio de reparación de carros o una planta de producción sabe que existen mecánicos que jamás pisaron una preparatoria pero son capaces de desarmar un motor de cabo a rabo, detectar un ruido extraño en 2 minutos y dejar la máquina funcionando como nueva usando solo su ingenio y su experiencia. Por otro lado, las oficinas están llenas de profesionales con paredes repletas de certificaciones costosas que no tienen la menor idea de cómo agarrar un desarmador, se hunden en un vaso de agua ante la primera falla del sistema y no saben resolver nada si el manual de la empresa no les dice exactamente qué botón presionar.

    El problema es que los títulos miden la obediencia y la memoria de una persona, pero no su capacidad para pensar por sí misma. Estudiar una carrera es una herramienta útil, pero cuando se mezcla con la soberbia produce analfabetas de la vida real que se creen superiores solo por tener un prefijo antes de su nombre. El conocimiento que no se puede aplicar en el día a día para mejorar las cosas o para ayudar a los demás es solo basura mental. El valor de una persona se demuestra con las manos en la obra y las soluciones sobre la mesa, no con la cantidad de dinero que gastó en una escuela para que le dieran un papel.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Inteligencia #Educacion #MundoReal #SentidoComun #RichardFeynman #Titulos

  9. El engaño del papel colgado en la pared

    Por qué un título universitario no te quita lo idiota según un premio Nobel

    Existe una confusión gigantesca en nuestra sociedad que nos hace creer que acumular diplomas es lo mismo que tener un cerebro brillante. Nos han enseñado a agachar la cabeza y respetar a cualquiera que tenga un cartón firmado por una escuela de renombre, pero la realidad de la calle nos demuestra todos los días lo contrario. El físico Richard Feynman, quien ganó el Premio Nobel en el año 1965, dejó una frase muy clara para desarmar a los presumidos: nunca confundas la educación con la inteligencia, puedes tener un doctorado y seguir siendo un idiota. La escuela te da información y te entrena para repetir datos, pero la verdadera inteligencia es otra cosa muy diferente que tiene que ver con la curiosidad, el sentido común y la capacidad de resolver problemas reales cuando las cosas se ponen difíciles.

    En el mundo laboral del siglo XXI se vive un fenómeno muy curioso que la gente de campo y de taller conoce a la perfección. Hay ingenieros sin título y títulos sin ingeniero. Cualquiera que haya visitado un negocio de reparación de carros o una planta de producción sabe que existen mecánicos que jamás pisaron una preparatoria pero son capaces de desarmar un motor de cabo a rabo, detectar un ruido extraño en 2 minutos y dejar la máquina funcionando como nueva usando solo su ingenio y su experiencia. Por otro lado, las oficinas están llenas de profesionales con paredes repletas de certificaciones costosas que no tienen la menor idea de cómo agarrar un desarmador, se hunden en un vaso de agua ante la primera falla del sistema y no saben resolver nada si el manual de la empresa no les dice exactamente qué botón presionar.

    El problema es que los títulos miden la obediencia y la memoria de una persona, pero no su capacidad para pensar por sí misma. Estudiar una carrera es una herramienta útil, pero cuando se mezcla con la soberbia produce analfabetas de la vida real que se creen superiores solo por tener un prefijo antes de su nombre. El conocimiento que no se puede aplicar en el día a día para mejorar las cosas o para ayudar a los demás es solo basura mental. El valor de una persona se demuestra con las manos en la obra y las soluciones sobre la mesa, no con la cantidad de dinero que gastó en una escuela para que le dieran un papel.

    — S.P. Filósofa Urbana

    #Inteligencia #Educacion #MundoReal #SentidoComun #RichardFeynman #Titulos

  10. #reflexion

    El absurdo hábito de seguir en redes a las personas que te caen mal

    Hay una conducta en las redes sociales que desafía por completo el sentido común. Se trata de esas personas que pasan el día entero criticando, atacando y quejándose de las publicaciones de alguien, pero que lo mantienen guardado con candado en su lista de cuentas seguidas. Desde un punto de vista lógico, esto no tiene ni un poquito de pies ni cabeza. Si el contenido de un usuario de verdad te molesta, te aburre o te cae mal, la pregunta obligada que todos deberíamos hacernos es: ¿entonces para qué rayos lo estás siguiendo en tu pantalla?

    Esto es exactamente igual a caminar por la calle, entrar por tu propia voluntad a un restaurante sabiendo que solo cocinan cosas que detestas, sentarte a la mesa, pedir el plato más grande, comértelo a puños y luego ponerte a gritarle al cocinero porque la comida te supo horrible. Es una forma de actuar completamente irracional que solo te hace perder el tiempo y pasar un mal rato sin necesidad alguna. Lo más sano y maduro que se puede hacer en esta vida digital es aceptar que si algo no te gusta, simplemente debes dar la vuelta y dejar de mirarlo.

    Por fortuna, dentro de una red libre y respetuosa como Mastodon no hay algoritmos obligándote a ver cosas feas, y tenemos herramientas muy fáciles de usar para limpiar nuestro espacio. Si no quieres ver las publicaciones de alguien, la plataforma te da opciones directas que van desde un simple botón de silenciar, para que sus mensajes dejen de aparecer en tu pantalla sin que se dé cuenta, hasta la opción de bloquear por completo a la cuenta. No te compliques la vida alimentando enojos artificiales; usa las herramientas de control y diseña un espacio que de verdad disfrutes revisar cada día.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #PensamientoCrítico #RedesSociales #Mastodon #SentidoComún #SaludMental #fediverso

  11. #reflexion

    El absurdo hábito de seguir en redes a las personas que te caen mal

    Hay una conducta en las redes sociales que desafía por completo el sentido común. Se trata de esas personas que pasan el día entero criticando, atacando y quejándose de las publicaciones de alguien, pero que lo mantienen guardado con candado en su lista de cuentas seguidas. Desde un punto de vista lógico, esto no tiene ni un poquito de pies ni cabeza. Si el contenido de un usuario de verdad te molesta, te aburre o te cae mal, la pregunta obligada que todos deberíamos hacernos es: ¿entonces para qué rayos lo estás siguiendo en tu pantalla?

    Esto es exactamente igual a caminar por la calle, entrar por tu propia voluntad a un restaurante sabiendo que solo cocinan cosas que detestas, sentarte a la mesa, pedir el plato más grande, comértelo a puños y luego ponerte a gritarle al cocinero porque la comida te supo horrible. Es una forma de actuar completamente irracional que solo te hace perder el tiempo y pasar un mal rato sin necesidad alguna. Lo más sano y maduro que se puede hacer en esta vida digital es aceptar que si algo no te gusta, simplemente debes dar la vuelta y dejar de mirarlo.

    Por fortuna, dentro de una red libre y respetuosa como Mastodon no hay algoritmos obligándote a ver cosas feas, y tenemos herramientas muy fáciles de usar para limpiar nuestro espacio. Si no quieres ver las publicaciones de alguien, la plataforma te da opciones directas que van desde un simple botón de silenciar, para que sus mensajes dejen de aparecer en tu pantalla sin que se dé cuenta, hasta la opción de bloquear por completo a la cuenta. No te compliques la vida alimentando enojos artificiales; usa las herramientas de control y diseña un espacio que de verdad disfrutes revisar cada día.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

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    #PensamientoCrítico #RedesSociales #Mastodon #SentidoComún #SaludMental #fediverso

  12. #reflexion

    El peligro de cargar al enemigo dentro de nuestra cabeza

    Muchas veces pasamos la vida cuidándonos de las malas intenciones de otras personas o de los problemas del exterior, pero se nos olvida que el rival más peligroso de todos vive con nosotros las 24 horas del día. Nuestra propia mente, cuando se llena de pensamientos desordenados, dudas y reclamos constantes, se convierte en una trampa que nos hace más daño que cualquier insulto o ataque que venga de fuera. Los pensamientos negativos tienen el poder de destruir nuestros días enteros, inventando escenarios horribles sobre cosas que ni siquiera han pasado o repitiendo como un disco rayado los errores que cometimos hace años, quitándonos la tranquilidad por completo.

    El mayor truco que nos juega una mente fuera de control es hacernos creer que todas las historias trágicas que imagina son verdades absolutas. Quien se deja llevar por los rumores y los miedos de su propia cabeza se paraliza, abandonando sus metas antes de empezar o saboteando sus relaciones con los demás por culpa de celos, sospechas y suposiciones que no tienen ninguna base en la realidad. La mente puede transformar un pequeño problema cotidiano en una montaña gigante de angustia, convenciéndonos de que no somos capaces de salir adelante o de que todo va a salir mal, actuando como un juez despiadado que destruye nuestra confianza poco a poco.

    Para derrotar a este enemigo invisible, el único camino real es aprender a dudar de lo que pensamos y no aceptar cada idea alarmante como si fuera un hecho real. Tener la mente despierta significa convertirnos en los inspectores de nuestros propios pensamientos, exigiéndoles pruebas claras y descartando de inmediato las fantasías nacidas del miedo o el enojo. Al poner un filtro de sentido común a lo que pasa por nuestra cabeza, logramos apagar las voces que nos debilitan, recuperamos el control de nuestras acciones diarias y transformamos nuestro espacio mental en un aliado fuerte que nos ayude a enfrentar el mundo con los pies bien plantados en la realidad.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #PensamientoCrítico #Mente #VidaCotidiana #Realidad #SentidoComún

  13. 👉Empezamos con dos fallecidos y dos contagios.
    👉Nada alarmante, debieron pensar.
    🔴Un pequeño contratiempo en alta mar, como perder la maleta o que se acabe el buffet de gambas.

    🚨🚨Pero el guion avanza rápido: ahora ya son tres fallecidos y siete contagios.
    👉Un crecimiento que, curiosamente, parece más eficaz que el wifi del barco.
    👉Al principio, eso sí, intento de tranquilizar al personal: “no se transmite entre personas”.

    👉Perfecto, todos relajados.
    👉Aunque, por alguna razón, los pasajeros han sido confinados en sus camarotes.
    🔴Ya sabes, por precaución… aunque no se contagie.

    🚨🚨Y entonces llega el giro de guión que nadie, absolutamente nadie, podía imaginar: ahora sí, ahora resulta que sí se transmite entre humanos.

    🚨Los expertos, sí, esos mismos, han actualizado el argumento.
    👉Cosas de la ciencia… o del guión en tiempo real.
    👉Este tráiler, sinceramente, me suena, bueno no es que me suene: es que ya sé cómo acaba cada escena.

    👉Primero minimizamos, luego corregimos, después improvisamos… y finalmente pedimos paciencia.
    🔴Y nada, que no cunda el pánico: en breve llegará la solución definitiva, rápida, segura y perfectamente explicada desde el minuto uno.
    🚨Una vacuna exprés, un eslogan bonito y, listo, todos de vuelta a la normalidad…” o mejor, a la nueva normalidad, que siempre suena más moderno.

    🦠🦠🦠🦠

    #pandemia #ironia #realidad #manipulacion #sociedad #memoria #despierta #libertad #control #nuevaestafa #verdadesincomodas #sentidocomun

  14. Parece que el "pistoletazo de salida" del verano se ha adelantado este año, y no precisamente por el buen tiempo.
    Ya tenemos aquí el primer caso de balconing de la temporada y, viendo cómo suben las temperaturas, parece que el cambio climático no solo derrite glaciares, sino que también les fríe las neuronas a algunos antes de tiempo.
    Es como si el calor activara un resorte de estupidez colectiva que empuja a ciertos turistas a creer que son inmortales en cuanto pisan suelo mallorquín.

    Es agotador.
    Cada año la misma historia: alcohol a precio de saldo, esa sensación de que "en España todo vale" y un desprecio absoluto por la propia vida.
    Lo de los ingleses y alemanes en Magaluf o el Arenal ya no es solo una cuestión de mala imagen; es una falta de respeto a una isla que les da todo y a unos servicios de emergencia que tienen que lidiar con el drama de recoger los pedazos de alguien que pensó que saltar desde un tercer piso a la piscina era una gran idea para Instagram.

    Sinceramente, te hace reflexionar sobre qué tipo de vacío intentan llenar con esa adrenalina barata.
    No vienen a disfrutar del Mediterráneo, vienen a huir de sus vidas grises a base de excesos, pero se pasan de frenada.
    Y lo peor es que, mientras haya negocios que se forran con este modelo de "todo a cien", el cambio de chip va a ser lento.
    El balconing es el síntoma de un turismo que nos sobra, de gente que no sabe divertirse sin jugarse el cuello y que nos obliga a todos a normalizar lo que es, básicamente, una tragedia evitable.

    A ver si de una vez las multas de 60.000 euros empiezan a picar de verdad y entienden que Mallorca no es un parque temático para descerebrados.
    Menos saltos al vacío y más respeto, que ya bastante tenemos con lo nuestro como para andar cuidando a críos de 20 o 30 años que no distinguen un balcón de un trampolín.

    ✦ ˚ * ✦ * ˚ ✦

    #mallorca #balconing #veranoprecoz #turismodeexcesos #sentidocomun #islasbaleares #reflexion #psicologiacotidiana #vidareal

  15. Parece que el "pistoletazo de salida" del verano se ha adelantado este año, y no precisamente por el buen tiempo.
    Ya tenemos aquí el primer caso de balconing de la temporada y, viendo cómo suben las temperaturas, parece que el cambio climático no solo derrite glaciares, sino que también les fríe las neuronas a algunos antes de tiempo.
    Es como si el calor activara un resorte de estupidez colectiva que empuja a ciertos turistas a creer que son inmortales en cuanto pisan suelo mallorquín.

    Es agotador.
    Cada año la misma historia: alcohol a precio de saldo, esa sensación de que "en España todo vale" y un desprecio absoluto por la propia vida.
    Lo de los ingleses y alemanes en Magaluf o el Arenal ya no es solo una cuestión de mala imagen; es una falta de respeto a una isla que les da todo y a unos servicios de emergencia que tienen que lidiar con el drama de recoger los pedazos de alguien que pensó que saltar desde un tercer piso a la piscina era una gran idea para Instagram.

    Sinceramente, te hace reflexionar sobre qué tipo de vacío intentan llenar con esa adrenalina barata.
    No vienen a disfrutar del Mediterráneo, vienen a huir de sus vidas grises a base de excesos, pero se pasan de frenada.
    Y lo peor es que, mientras haya negocios que se forran con este modelo de "todo a cien", el cambio de chip va a ser lento.
    El balconing es el síntoma de un turismo que nos sobra, de gente que no sabe divertirse sin jugarse el cuello y que nos obliga a todos a normalizar lo que es, básicamente, una tragedia evitable.

    A ver si de una vez las multas de 60.000 euros empiezan a picar de verdad y entienden que Mallorca no es un parque temático para descerebrados.
    Menos saltos al vacío y más respeto, que ya bastante tenemos con lo nuestro como para andar cuidando a críos de 20 o 30 años que no distinguen un balcón de un trampolín.

    ✦ ˚ * ✦ * ˚ ✦

    #mallorca #balconing #veranoprecoz #turismodeexcesos #sentidocomun #islasbaleares #reflexion #psicologiacotidiana #vidareal

  16. #reflexion

    ¿Puede alguien que vive en una burbuja de aislamiento entender los problemas de quienes caminan por el lodo de la vida diaria? La respuesta simple y corta es un rotundo NO

    Cuando una persona decide alejarse de todo lo que nos hace humanos —el sexo, el amor de pareja, las deudas, el compromiso de criar a un hijo o el simple deseo de poseer algo material—, pierde la brújula necesaria para orientarse en los problemas de los demás. No se puede dar un consejo real sobre el hambre si nunca te ha rugido el estómago, ni se puede pretender entender el caos de una familia si jamás has tenido que negociar una pelea en la mesa o el llanto de un niño de madrugada. Quien vive en un celibato eterno y una castidad absoluta, lejos de las pasiones y las tentaciones más básicas, termina viendo la vida como una película muda: puede ver que los personajes se mueven, pero no tiene idea de qué se siente el calor de la escena o el peso de la responsabilidad.

    La realidad no se aprende en los libros ni en la contemplación solitaria, sino en la fricción con el mundo. Un hombre soltero, sin hijos y sin pasiones terrenales, por más que se esfuerce, no tiene los datos suficientes para comprender los matices del espíritu humano, sus virtudes o sus defectos más profundos. Le falta el contexto de la piel y el golpe de la necesidad. Al final del día, quien no ha bajado a la arena a ensuciarse con los problemas mundanos y carnales que todos enfrentamos, simplemente no puede entender de qué se trata estar vivo. ¿ entonces puede un monje realmente entender a los demás seres humanos y su espíritu? La respuesta corta y directa es un rotundo no.

    Bajo estos parámetros una persona con tales características definitivamente no tiene ni entiende la esencia de la verdadera espiritualidad humana.

    #PensamientoCritico #Realidad #ExperienciaHumana #VidaCotidiana #SentidoComun #religion #castidad #ascetismo #Espiritualidad #Psicología #Bienestar #SaludMental

  17. ▶️Hay una verdad universal que a veces se nos olvida: discutir con un tonto es como intentar jugar al ajedrez con una paloma.
    Da igual lo buena que sea tu jugada, la paloma va a tirar las piezas, se va a cagar en el tablero y encima va a sacudir las alas como si hubiera ganado.

    Somos la única especie que pierde el tiempo dándole explicaciones a quien no quiere entender, sino solo ganar ruido.
    En la naturaleza, si un animal no aporta o es un peligro por su torpeza, la manada lo ignora y sigue adelante.
    Nosotros no; nosotros les damos un micrófono, un perfil en redes y nos quedamos ahí, desgastándonos la saliva intentando que vean la luz.

    Al final, el problema no es que ellos hablen, es que nosotros les escuchamos.
    Cuando la inteligencia se calla por puro agotamiento, la estupidez se corona y empieza a mandar con una seguridad que asusta.
    Yo he decidido que mi energía vale más que cualquier 'victoria' en una discusión estéril.
    Si alguien quiere vivir en su burbuja de ruido, que le aproveche, pero que no cuente conmigo para el coro.

    Como siempre digo, a veces el mejor argumento es el silencio... y un buen bloqueo a tiempo, que para algo se inventó.
    ━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━

    #reflexion #manada #sentidocomun #noestamosparaperdereltiempo #realidad

  18. ▶️Hay una verdad universal que a veces se nos olvida: discutir con un tonto es como intentar jugar al ajedrez con una paloma.
    Da igual lo buena que sea tu jugada, la paloma va a tirar las piezas, se va a cagar en el tablero y encima va a sacudir las alas como si hubiera ganado.

    Somos la única especie que pierde el tiempo dándole explicaciones a quien no quiere entender, sino solo ganar ruido.
    En la naturaleza, si un animal no aporta o es un peligro por su torpeza, la manada lo ignora y sigue adelante.
    Nosotros no; nosotros les damos un micrófono, un perfil en redes y nos quedamos ahí, desgastándonos la saliva intentando que vean la luz.

    Al final, el problema no es que ellos hablen, es que nosotros les escuchamos.
    Cuando la inteligencia se calla por puro agotamiento, la estupidez se corona y empieza a mandar con una seguridad que asusta.
    Yo he decidido que mi energía vale más que cualquier 'victoria' en una discusión estéril.
    Si alguien quiere vivir en su burbuja de ruido, que le aproveche, pero que no cuente conmigo para el coro.

    Como siempre digo, a veces el mejor argumento es el silencio... y un buen bloqueo a tiempo, que para algo se inventó.
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    #reflexion #manada #sentidocomun #noestamosparaperdereltiempo #realidad

  19. :catroomba: Entrar en una pelea ajena es como meterse en un callejón oscuro sin linterna: lo más probable es que acabes dándote un golpe contra la realidad.
    Si conoces a una de las dos personas, el impulso natural es saltar al barro para defenderla, pero ahí es donde la lógica suele irse de vacaciones.

    Antes de abrir la boca, conviene preguntarse si estás ayudando a resolver el incendio o si solo estás echando más leña al fuego por puro compromiso.
    A veces, la mejor forma de apoyar a un amigo no es darle la razón a gritos frente a su "enemigo", sino ser el que mantiene la cabeza fría para sacarlo de allí antes de que la situación pase de lo ridículo a lo lamentable.

    Tomar partido sin tener todos los datos es el camino más rápido para quedar como un necio.
    Al final, los conflictos suelen tener tres versiones: la de uno, la del otro y la verdad, que suele estar escondida debajo de una montaña de orgullo.
    Si vas a entrar, que sea para mediar, no para engordar el ego de nadie.
    Porque, seamos sinceros, no hay nada más incómodo que defender a muerte a alguien y descubrir, cinco minutos después, que tu "conocido" era el que había empezado el lío por una soberana estupidez.

    La lealtad ciega es peligrosa; la lealtad inteligente, esa que sabe cuándo guardar silencio y cuándo actuar, es la que realmente vale la pena conservar.
    ☾ ────────────── ☽

    #conflictos #lealtad #relaciones #sentidocomun #reflexiones #claraalbor #honestidad #vidareal

  20. 🟠Cuando una persona dice "es que yo soy muy buena" y lo repite cien veces,¿realmente es tan buena?
    Respuesta corta y sin rodeos: normalmente, no.

    Cuando alguien es buena de verdad, no necesita anunciarlo como un eslogan.
    Se nota en cómo trata, en lo que hace cuando nadie aplaude, en cómo repara cuando se equivoca.
    La bondad no se repite: se practica.

    Quien insiste una y otra vez en “yo soy muy buena persona” suele estar convenciéndose a sí misma… o intentando que los demás no miren demasiado de cerca sus actos.
    Es como decir “soy muy humilde” a gritos: algo chirría.

    La gente buena no lleva megáfono.
    Lleva coherencia.
    Y eso no hace ruido, pero deja huella.
    ∘◦◦∘∘◦◦∘

    #personas #coherencia #actos #verdades #reflexiones #vidaReal #sincaretas #claridad #psicologia #sentidocomun

  21. 🟠Cuando una persona dice "es que yo soy muy buena" y lo repite cien veces,¿realmente es tan buena?
    Respuesta corta y sin rodeos: normalmente, no.

    Cuando alguien es buena de verdad, no necesita anunciarlo como un eslogan.
    Se nota en cómo trata, en lo que hace cuando nadie aplaude, en cómo repara cuando se equivoca.
    La bondad no se repite: se practica.

    Quien insiste una y otra vez en “yo soy muy buena persona” suele estar convenciéndose a sí misma… o intentando que los demás no miren demasiado de cerca sus actos.
    Es como decir “soy muy humilde” a gritos: algo chirría.

    La gente buena no lleva megáfono.
    Lleva coherencia.
    Y eso no hace ruido, pero deja huella.
    ∘◦◦∘∘◦◦∘

    #personas #coherencia #actos #verdades #reflexiones #vidaReal #sincaretas #claridad #psicologia #sentidocomun