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#colonialismo — Public Fediverse posts

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  1. 🧿 𝑬𝒍 𝒕𝒓𝒆𝒏 𝒔𝒆𝒄𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒐́ 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒆𝒍 𝒗𝒖𝒆𝒍𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒆𝒊𝒔 𝒄𝒂𝒛𝒂𝒔 🧿

    Durante veinte días, un tren permaneció inmóvil en medio de los campos neerlandeses con decenas de personas atrapadas en su interior.

    La madrugada del rescate, seis aviones de combate descendieron sobre él.

    El 23 de mayo de 1977, nueve jóvenes armados partidarios de la independencia de las Molucas del Sur tomaron el control de un tren cerca de De Punt, en el noreste de los Países Bajos.

    Accionaron el freno de emergencia y obligaron a más de cincuenta pasajeros a permanecer como rehenes.
    Cubrieron las ventanas con periódicos para impedir que la policía pudiera observar el interior y exigieron la liberación de militantes moluqueños encarcelados, apoyo para su causa independentista y un avión que les permitiera abandonar el país.

    Al mismo tiempo, otro grupo armado ocupó una escuela primaria cercana en Bovensmilde y retuvo a más de cien niños y varios docentes.
    Aquello obligó al Gobierno neerlandés a dividir sus recursos y convirtió la crisis en una auténtica emergencia nacional.
    Durante días, millones de personas siguieron las noticias prácticamente hora a hora.

    La crisis tenía raíces en el pasado colonial neerlandés.

    Después de la independencia de Indonesia, miles de soldados originarios de las Molucas y sus familias fueron trasladados a los Países Bajos en 1951.
    Habían servido en el antiguo ejército colonial neerlandés y creían que su estancia sería temporal.
    Sin embargo, nunca pudieron regresar para establecer la República independiente de las Molucas del Sur que defendían.
    Muchos fueron alojados durante años en antiguos campos militares y barracones, sintiéndose olvidados por el Estado neerlandés.

    Décadas después, parte de la segunda generación se radicalizó, convencida de que el Gobierno había abandonado las promesas hechas a sus familias.
    No era la primera vez que recurrían a acciones violentas: durante la década de 1970 ya se habían producido otros secuestros de trenes y ocupaciones de edificios para llamar la atención sobre su causa.

    En De Punt, las negociaciones se prolongaron sin producir una salida.

    Dentro del tren, los pasajeros dormían, comían y esperaban bajo vigilancia.
    Algunos enfermos y dos mujeres embarazadas fueron liberados, pero la mayoría continuó retenida.
    Los rehenes apenas podían moverse y vivían pendientes de cualquier reacción de sus captores.
    La tensión aumentó todavía más cuando uno de los pasajeros fue ejecutado y otro murió poco después tras resultar gravemente herido, una señal de que la situación podía terminar en tragedia.

    Al llegar el vigésimo día, el Gobierno decidió intervenir.

    Poco antes de las cinco de la mañana del 11 de junio, seis cazas F-104 Starfighter de la Fuerza Aérea neerlandesa volaron repetidamente a muy baja altura sobre el tren con sus motores rugiendo.

    Los aviones también lanzaron bombas de humo para cubrir el avance de las fuerzas especiales.

    El estruendo tenía un segundo propósito: desorientar a los secuestradores y hacer que los rehenes se arrojaran instintivamente al suelo antes de que comenzaran los disparos.

    Mientras los aviones pasaban sobre los vagones, tiradores situados en el exterior abrieron fuego contra las zonas donde, según la vigilancia previa, dormían los hombres armados.

    Después, grupos de infantes de marina avanzaron por los campos, volaron las puertas y entraron en el tren.

    La operación duró apenas unos minutos, aunque fue de una violencia enorme.
    En total se dispararon miles de proyectiles contra el convoy.
    Años después surgiría una intensa polémica cuando varias investigaciones y testimonios cuestionaron si algunos secuestradores habían recibido disparos cuando ya estaban heridos o incapaces de responder.
    El debate llegó incluso a los tribunales, aunque la actuación del Estado terminó considerándose legal.

    Seis secuestradores y dos rehenes murieron.
    Los tres integrantes restantes del grupo fueron capturados y los demás pasajeros recuperaron la libertad.

    Ese mismo día, la escuela ocupada también fue liberada y todos los niños sobrevivieron, poniendo fin a una de las jornadas más tensas de la historia reciente del país.

    La intervención terminó una de las crisis de rehenes más largas de la historia neerlandesa, pero dejó heridas que nunca desaparecieron por completo.

    Para los supervivientes, fue el final de veinte días de miedo.

    Para muchas familias moluqueñas, se convirtió en otro episodio doloroso de una historia marcada por el colonialismo, el desplazamiento y unas aspiraciones políticas que nunca llegaron a cumplirse.

    Aquella madrugada, un tren detenido en medio del campo fue rodeado por aviones, humo y fuerzas especiales.

    Durante unos minutos, los Países Bajos parecieron un escenario de guerra.

    Casi medio siglo después, el secuestro del tren de De Punt sigue siendo uno de los episodios más controvertidos de la historia contemporánea neerlandesa.
    Para unos fue una operación necesaria para salvar decenas de vidas; para otros, el símbolo de un conflicto nacido décadas antes, cuando las promesas hechas a miles de familias moluqueñas quedaron sin cumplir.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=i7Tjw8CPDQ4

    #historia #historiacontemporánea #paísesbajos #tren #depunt #molucas #indonesia #colonialismo #rehenes #f104 #aviaciónmilitar #curiosidades

  2. 🧿 𝑬𝒍 𝒕𝒓𝒆𝒏 𝒔𝒆𝒄𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒐́ 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒆𝒍 𝒗𝒖𝒆𝒍𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒆𝒊𝒔 𝒄𝒂𝒛𝒂𝒔 🧿

    Durante veinte días, un tren permaneció inmóvil en medio de los campos neerlandeses con decenas de personas atrapadas en su interior.

    La madrugada del rescate, seis aviones de combate descendieron sobre él.

    El 23 de mayo de 1977, nueve jóvenes armados partidarios de la independencia de las Molucas del Sur tomaron el control de un tren cerca de De Punt, en el noreste de los Países Bajos.

    Accionaron el freno de emergencia y obligaron a más de cincuenta pasajeros a permanecer como rehenes.
    Cubrieron las ventanas con periódicos para impedir que la policía pudiera observar el interior y exigieron la liberación de militantes moluqueños encarcelados, apoyo para su causa independentista y un avión que les permitiera abandonar el país.

    Al mismo tiempo, otro grupo armado ocupó una escuela primaria cercana en Bovensmilde y retuvo a más de cien niños y varios docentes.
    Aquello obligó al Gobierno neerlandés a dividir sus recursos y convirtió la crisis en una auténtica emergencia nacional.
    Durante días, millones de personas siguieron las noticias prácticamente hora a hora.

    La crisis tenía raíces en el pasado colonial neerlandés.

    Después de la independencia de Indonesia, miles de soldados originarios de las Molucas y sus familias fueron trasladados a los Países Bajos en 1951.
    Habían servido en el antiguo ejército colonial neerlandés y creían que su estancia sería temporal.
    Sin embargo, nunca pudieron regresar para establecer la República independiente de las Molucas del Sur que defendían.
    Muchos fueron alojados durante años en antiguos campos militares y barracones, sintiéndose olvidados por el Estado neerlandés.

    Décadas después, parte de la segunda generación se radicalizó, convencida de que el Gobierno había abandonado las promesas hechas a sus familias.
    No era la primera vez que recurrían a acciones violentas: durante la década de 1970 ya se habían producido otros secuestros de trenes y ocupaciones de edificios para llamar la atención sobre su causa.

    En De Punt, las negociaciones se prolongaron sin producir una salida.

    Dentro del tren, los pasajeros dormían, comían y esperaban bajo vigilancia.
    Algunos enfermos y dos mujeres embarazadas fueron liberados, pero la mayoría continuó retenida.
    Los rehenes apenas podían moverse y vivían pendientes de cualquier reacción de sus captores.
    La tensión aumentó todavía más cuando uno de los pasajeros fue ejecutado y otro murió poco después tras resultar gravemente herido, una señal de que la situación podía terminar en tragedia.

    Al llegar el vigésimo día, el Gobierno decidió intervenir.

    Poco antes de las cinco de la mañana del 11 de junio, seis cazas F-104 Starfighter de la Fuerza Aérea neerlandesa volaron repetidamente a muy baja altura sobre el tren con sus motores rugiendo.

    Los aviones también lanzaron bombas de humo para cubrir el avance de las fuerzas especiales.

    El estruendo tenía un segundo propósito: desorientar a los secuestradores y hacer que los rehenes se arrojaran instintivamente al suelo antes de que comenzaran los disparos.

    Mientras los aviones pasaban sobre los vagones, tiradores situados en el exterior abrieron fuego contra las zonas donde, según la vigilancia previa, dormían los hombres armados.

    Después, grupos de infantes de marina avanzaron por los campos, volaron las puertas y entraron en el tren.

    La operación duró apenas unos minutos, aunque fue de una violencia enorme.
    En total se dispararon miles de proyectiles contra el convoy.
    Años después surgiría una intensa polémica cuando varias investigaciones y testimonios cuestionaron si algunos secuestradores habían recibido disparos cuando ya estaban heridos o incapaces de responder.
    El debate llegó incluso a los tribunales, aunque la actuación del Estado terminó considerándose legal.

    Seis secuestradores y dos rehenes murieron.
    Los tres integrantes restantes del grupo fueron capturados y los demás pasajeros recuperaron la libertad.

    Ese mismo día, la escuela ocupada también fue liberada y todos los niños sobrevivieron, poniendo fin a una de las jornadas más tensas de la historia reciente del país.

    La intervención terminó una de las crisis de rehenes más largas de la historia neerlandesa, pero dejó heridas que nunca desaparecieron por completo.

    Para los supervivientes, fue el final de veinte días de miedo.

    Para muchas familias moluqueñas, se convirtió en otro episodio doloroso de una historia marcada por el colonialismo, el desplazamiento y unas aspiraciones políticas que nunca llegaron a cumplirse.

    Aquella madrugada, un tren detenido en medio del campo fue rodeado por aviones, humo y fuerzas especiales.

    Durante unos minutos, los Países Bajos parecieron un escenario de guerra.

    Casi medio siglo después, el secuestro del tren de De Punt sigue siendo uno de los episodios más controvertidos de la historia contemporánea neerlandesa.
    Para unos fue una operación necesaria para salvar decenas de vidas; para otros, el símbolo de un conflicto nacido décadas antes, cuando las promesas hechas a miles de familias moluqueñas quedaron sin cumplir.

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    youtube.com/watch?v=i7Tjw8CPDQ4

    #historia #historiacontemporánea #paísesbajos #tren #depunt #molucas #indonesia #colonialismo #rehenes #f104 #aviaciónmilitar #curiosidades

  3. 🧿 𝑬𝒍 𝒕𝒓𝒆𝒏 𝒔𝒆𝒄𝒖𝒆𝒔𝒕𝒓𝒂𝒅𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒄𝒂𝒃𝒐́ 𝒃𝒂𝒋𝒐 𝒆𝒍 𝒗𝒖𝒆𝒍𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒆𝒊𝒔 𝒄𝒂𝒛𝒂𝒔 🧿

    Durante veinte días, un tren permaneció inmóvil en medio de los campos neerlandeses con decenas de personas atrapadas en su interior.

    La madrugada del rescate, seis aviones de combate descendieron sobre él.

    El 23 de mayo de 1977, nueve jóvenes armados partidarios de la independencia de las Molucas del Sur tomaron el control de un tren cerca de De Punt, en el noreste de los Países Bajos.

    Accionaron el freno de emergencia y obligaron a más de cincuenta pasajeros a permanecer como rehenes.
    Cubrieron las ventanas con periódicos para impedir que la policía pudiera observar el interior y exigieron la liberación de militantes moluqueños encarcelados, apoyo para su causa independentista y un avión que les permitiera abandonar el país.

    Al mismo tiempo, otro grupo armado ocupó una escuela primaria cercana en Bovensmilde y retuvo a más de cien niños y varios docentes.
    Aquello obligó al Gobierno neerlandés a dividir sus recursos y convirtió la crisis en una auténtica emergencia nacional.
    Durante días, millones de personas siguieron las noticias prácticamente hora a hora.

    La crisis tenía raíces en el pasado colonial neerlandés.

    Después de la independencia de Indonesia, miles de soldados originarios de las Molucas y sus familias fueron trasladados a los Países Bajos en 1951.
    Habían servido en el antiguo ejército colonial neerlandés y creían que su estancia sería temporal.
    Sin embargo, nunca pudieron regresar para establecer la República independiente de las Molucas del Sur que defendían.
    Muchos fueron alojados durante años en antiguos campos militares y barracones, sintiéndose olvidados por el Estado neerlandés.

    Décadas después, parte de la segunda generación se radicalizó, convencida de que el Gobierno había abandonado las promesas hechas a sus familias.
    No era la primera vez que recurrían a acciones violentas: durante la década de 1970 ya se habían producido otros secuestros de trenes y ocupaciones de edificios para llamar la atención sobre su causa.

    En De Punt, las negociaciones se prolongaron sin producir una salida.

    Dentro del tren, los pasajeros dormían, comían y esperaban bajo vigilancia.
    Algunos enfermos y dos mujeres embarazadas fueron liberados, pero la mayoría continuó retenida.
    Los rehenes apenas podían moverse y vivían pendientes de cualquier reacción de sus captores.
    La tensión aumentó todavía más cuando uno de los pasajeros fue ejecutado y otro murió poco después tras resultar gravemente herido, una señal de que la situación podía terminar en tragedia.

    Al llegar el vigésimo día, el Gobierno decidió intervenir.

    Poco antes de las cinco de la mañana del 11 de junio, seis cazas F-104 Starfighter de la Fuerza Aérea neerlandesa volaron repetidamente a muy baja altura sobre el tren con sus motores rugiendo.

    Los aviones también lanzaron bombas de humo para cubrir el avance de las fuerzas especiales.

    El estruendo tenía un segundo propósito: desorientar a los secuestradores y hacer que los rehenes se arrojaran instintivamente al suelo antes de que comenzaran los disparos.

    Mientras los aviones pasaban sobre los vagones, tiradores situados en el exterior abrieron fuego contra las zonas donde, según la vigilancia previa, dormían los hombres armados.

    Después, grupos de infantes de marina avanzaron por los campos, volaron las puertas y entraron en el tren.

    La operación duró apenas unos minutos, aunque fue de una violencia enorme.
    En total se dispararon miles de proyectiles contra el convoy.
    Años después surgiría una intensa polémica cuando varias investigaciones y testimonios cuestionaron si algunos secuestradores habían recibido disparos cuando ya estaban heridos o incapaces de responder.
    El debate llegó incluso a los tribunales, aunque la actuación del Estado terminó considerándose legal.

    Seis secuestradores y dos rehenes murieron.
    Los tres integrantes restantes del grupo fueron capturados y los demás pasajeros recuperaron la libertad.

    Ese mismo día, la escuela ocupada también fue liberada y todos los niños sobrevivieron, poniendo fin a una de las jornadas más tensas de la historia reciente del país.

    La intervención terminó una de las crisis de rehenes más largas de la historia neerlandesa, pero dejó heridas que nunca desaparecieron por completo.

    Para los supervivientes, fue el final de veinte días de miedo.

    Para muchas familias moluqueñas, se convirtió en otro episodio doloroso de una historia marcada por el colonialismo, el desplazamiento y unas aspiraciones políticas que nunca llegaron a cumplirse.

    Aquella madrugada, un tren detenido en medio del campo fue rodeado por aviones, humo y fuerzas especiales.

    Durante unos minutos, los Países Bajos parecieron un escenario de guerra.

    Casi medio siglo después, el secuestro del tren de De Punt sigue siendo uno de los episodios más controvertidos de la historia contemporánea neerlandesa.
    Para unos fue una operación necesaria para salvar decenas de vidas; para otros, el símbolo de un conflicto nacido décadas antes, cuando las promesas hechas a miles de familias moluqueñas quedaron sin cumplir.

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    youtube.com/watch?v=i7Tjw8CPDQ4

    #historia #historiacontemporánea #paísesbajos #tren #depunt #molucas #indonesia #colonialismo #rehenes #f104 #aviaciónmilitar #curiosidades

  4. donatella della porta sulla definizione di antisemitismo (dalla newsletter del ‘manifesto’, 7 set. 2026)

    Donatella Della Porta

    Nata nel 2016 come strumento di catalogazione per documentazione d’archivio, la definizione di antisemitismo dell’Ihra (International Holocaust Remembrance Alliance) è del tutto inadeguata a fornire una base legale per la definizione dell’antisemitismo nonché dannosa per la democrazia e per la lotta contro il razzismo.

    Oltre a essere vaga ed imprecisa (e anche per questo esplicitamente non vincolante dal punto di vista legale), la definizione paradossalmente viola quegli stessi criteri che vorrebbe difendere, rendendo tendenzialmente inutilizzabile il concetto stesso di anti-semitismo e inquinando le stesse conoscenze sull’andamento del razzismo contro gli ebrei. I suoi effetti sulla libertà di espressione e la libertà accademica sono poi drammatici, contribuendo a ostacolare la ricerca in diversi campi di studio (inclusi quelli sul genocidio ed ebraismo), che sono ormai profondamente divisi.

    CONSIDERANDO la core definition dell’Ihra come confusa, già nel 2020 un gruppo di 220 esperti di antisemitismo ha proposto, nella Dichiarazione di Gerusalemme, una definizione di antisemitismo come «discriminazione, pregiudizio, ostilità o violenza contro gli ebrei in quanto ebrei (o le istituzioni ebraiche in quanto ebraiche)». Quegli stessi studiosi avevano osservato che «poiché la definizione dell’Ihra è poco chiara sotto alcuni aspetti fondamentali e ampiamente aperta a diverse interpretazioni, ha causato confusione e generato polemiche, indebolendo così la lotta contro l’antisemitismo».

    Specialmente deleteri nei loro effetti sono alcuni degli esempi che fanno parte della proposta Ihra che nei fatti introducono un collegamento tra critica a Israele e antisemitismo affermando che le manifestazioni di antisemitismo possono includere l’attacco allo Stato di Israele, concepito come collettività ebraica. Tuttavia, le critiche a Israele simili a quelle rivolte a qualsiasi altro Paese non possono essere considerate antisemite.

    Lasciando nel vago la definizione dei criteri per giudicare quando la critica a Israele si distacca da quella ad altri stati, tra gli esempi di critiche a Israele con potenziali connotati antisemiti vengono citate «negare al popolo ebraico il diritto all’autodeterminazione, ad esempio sostenendo che l’esistenza dello Stato di Israele è un’impresa razzista»; «fare paragoni tra la politica israeliana contemporanea e quella nazista»; «ritenere gli ebrei collettivamente responsabili delle azioni dello Stato di Israele».

    DATO CHE la comparazione tra eventi storicamente diversi ma con alcune caratteristiche paragonabili è alla base stessa del ragionamento etico e politico, in generale e ancor più scientifico, l’assimilazione all’antisemitismo della utilizzazioni di termini come genocidio, pulizia etnica, apartheid, ghetto, campo di sterminio per riferirsi alle azioni di istituzioni e amministrazioni israeliane permette di reprimere le critiche a Israele. Questo appare tanto più insostenibile in un momento in cui l’appropriatezza della utilizzazione di quei termini alle violazioni dei diritti umani e del diritto internazionale da parte di Israele è stata confermata da attori come corti internazionali, esperti e organizzazioni umanitarie internazionali, radicandosi anche nell’opinione pubblica.

    La censura nell’uso di quei termini per definire i crimini di Israele viene poi spesso attivata da una serie di attori, di governo e no, fra i principali promotori di quella definizione fuorviante: dai partiti della destra radicale (che combinano da qualche anno un antisemitismo razzista unito a un sostegno alle politiche razziste di Israele) alle correnti sioniste nei partiti centristi o anche di centro-sinistra (uniti nella difesa del passato coloniale), dalla stampa mainstream alle campagne dell’Hasbara israeliana sui social media, di gruppi razzisti di estrema destra ad alcune (ma non tutte) associazioni ebraiche sioniste.

    LA DEFINIZIONE DELL’IHRA è stata spesso richiamata nella repressione delle proteste in solidarietà con la Palestina, in nome di una violazione di una definizione formalmente non vincolante dal punto di vista giuridico ma che ha acquisito uno status giuridico ambivalente. È stata infatti utilizzata da imprenditori di panico morale per giustificare campagne di repressione contro le espressioni di solidarietà con la Palestina, attraverso attacchi personali ad attivisti, anche ebrei, nella forma del doxxing organizzato e campagne di cancellazioni di eventi artisti o accademici sulla Palestina.

    Ragioni di sicurezza vengono citate per negare la parola dopo campagne di panico morale. La scientificità viene messa in discussione da non accademici e imposta con minacce di togliere fondi pubblici e privati.

    COME MOLTI EBREI antisionisti hanno osservato, la definizione dell’Ihra non protegge gli ebrei ma anzi li colpisce direttamente come attori che criticano Israele e indirettamente screditando il concetto stesso di antisemitismo. In modo perverso, viene utilizzata per raccogliere dati falsati sul fenomeno, lamentandone una crescita che è però (almeno in buona parte) inflazionata dal contare come antisemitismo le critiche a Israele (fino alle dichiarazioni da parte di intellettuali ebrei, bersagliati come traditori).

    Paradossalmente la definizione Ihra viola i suoi stessi principi, introducendo quella confusione tra Israele e ebrei che si dice di volere combattere. C’è da aggiungere che, nei paesi in cui si è fatto più ricorso alla definizione Ihra, il suo uso strumentale nella stigmatizzazione e nella repressione della sinistra e dei migranti legato al collegamento del presunto antisemitismo contro Israele a un presunto antisemitismo nella sinistra e «importato» ha prodotto gravi rotture nella fiducia istituzionale senza peraltro convincere i cittadini che ormai in maggioranze molto consistenti esprimono sia la loro convinzione che Israele sta commettendo un genocidio dei palestinesi e sia la loro opposizione al sostegno dei loro governi a esso.

    Donatella Della Porta

    #antiSemitismo #antirazzismo #antisemitismo #autodeterminazione #colonialismo #confusione #criminiDiIsraele #criticaAIsraele #DichiarazioneDiGerusalemme #dirittiUmani #dirittoInternazionale #ebraismobertàDiEspressione #Gaza #genocidio #hasbara #Ihra #InternationalHolocaustRemembranceAlliance #Israele #libertàAccademica #libertàDiEspressione #neofascismo #Palestina #polemiche #razzismo #sionismo
  5. donatella della porta sulla definizione di antisemitismo (dalla newsletter del ‘manifesto’, 7 set. 2026)

    Donatella Della Porta

    Nata nel 2016 come strumento di catalogazione per documentazione d’archivio, la definizione di antisemitismo dell’Ihra (International Holocaust Remembrance Alliance) è del tutto inadeguata a fornire una base legale per la definizione dell’antisemitismo nonché dannosa per la democrazia e per la lotta contro il razzismo.

    Oltre a essere vaga ed imprecisa (e anche per questo esplicitamente non vincolante dal punto di vista legale), la definizione paradossalmente viola quegli stessi criteri che vorrebbe difendere, rendendo tendenzialmente inutilizzabile il concetto stesso di anti-semitismo e inquinando le stesse conoscenze sull’andamento del razzismo contro gli ebrei. I suoi effetti sulla libertà di espressione e la libertà accademica sono poi drammatici, contribuendo a ostacolare la ricerca in diversi campi di studio (inclusi quelli sul genocidio ed ebraismo), che sono ormai profondamente divisi.

    CONSIDERANDO la core definition dell’Ihra come confusa, già nel 2020 un gruppo di 220 esperti di antisemitismo ha proposto, nella Dichiarazione di Gerusalemme, una definizione di antisemitismo come «discriminazione, pregiudizio, ostilità o violenza contro gli ebrei in quanto ebrei (o le istituzioni ebraiche in quanto ebraiche)». Quegli stessi studiosi avevano osservato che «poiché la definizione dell’Ihra è poco chiara sotto alcuni aspetti fondamentali e ampiamente aperta a diverse interpretazioni, ha causato confusione e generato polemiche, indebolendo così la lotta contro l’antisemitismo».

    Specialmente deleteri nei loro effetti sono alcuni degli esempi che fanno parte della proposta Ihra che nei fatti introducono un collegamento tra critica a Israele e antisemitismo affermando che le manifestazioni di antisemitismo possono includere l’attacco allo Stato di Israele, concepito come collettività ebraica. Tuttavia, le critiche a Israele simili a quelle rivolte a qualsiasi altro Paese non possono essere considerate antisemite.

    Lasciando nel vago la definizione dei criteri per giudicare quando la critica a Israele si distacca da quella ad altri stati, tra gli esempi di critiche a Israele con potenziali connotati antisemiti vengono citate «negare al popolo ebraico il diritto all’autodeterminazione, ad esempio sostenendo che l’esistenza dello Stato di Israele è un’impresa razzista»; «fare paragoni tra la politica israeliana contemporanea e quella nazista»; «ritenere gli ebrei collettivamente responsabili delle azioni dello Stato di Israele».

    DATO CHE la comparazione tra eventi storicamente diversi ma con alcune caratteristiche paragonabili è alla base stessa del ragionamento etico e politico, in generale e ancor più scientifico, l’assimilazione all’antisemitismo della utilizzazioni di termini come genocidio, pulizia etnica, apartheid, ghetto, campo di sterminio per riferirsi alle azioni di istituzioni e amministrazioni israeliane permette di reprimere le critiche a Israele. Questo appare tanto più insostenibile in un momento in cui l’appropriatezza della utilizzazione di quei termini alle violazioni dei diritti umani e del diritto internazionale da parte di Israele è stata confermata da attori come corti internazionali, esperti e organizzazioni umanitarie internazionali, radicandosi anche nell’opinione pubblica.

    La censura nell’uso di quei termini per definire i crimini di Israele viene poi spesso attivata da una serie di attori, di governo e no, fra i principali promotori di quella definizione fuorviante: dai partiti della destra radicale (che combinano da qualche anno un antisemitismo razzista unito a un sostegno alle politiche razziste di Israele) alle correnti sioniste nei partiti centristi o anche di centro-sinistra (uniti nella difesa del passato coloniale), dalla stampa mainstream alle campagne dell’Hasbara israeliana sui social media, di gruppi razzisti di estrema destra ad alcune (ma non tutte) associazioni ebraiche sioniste.

    LA DEFINIZIONE DELL’IHRA è stata spesso richiamata nella repressione delle proteste in solidarietà con la Palestina, in nome di una violazione di una definizione formalmente non vincolante dal punto di vista giuridico ma che ha acquisito uno status giuridico ambivalente. È stata infatti utilizzata da imprenditori di panico morale per giustificare campagne di repressione contro le espressioni di solidarietà con la Palestina, attraverso attacchi personali ad attivisti, anche ebrei, nella forma del doxxing organizzato e campagne di cancellazioni di eventi artisti o accademici sulla Palestina.

    Ragioni di sicurezza vengono citate per negare la parola dopo campagne di panico morale. La scientificità viene messa in discussione da non accademici e imposta con minacce di togliere fondi pubblici e privati.

    COME MOLTI EBREI antisionisti hanno osservato, la definizione dell’Ihra non protegge gli ebrei ma anzi li colpisce direttamente come attori che criticano Israele e indirettamente screditando il concetto stesso di antisemitismo. In modo perverso, viene utilizzata per raccogliere dati falsati sul fenomeno, lamentandone una crescita che è però (almeno in buona parte) inflazionata dal contare come antisemitismo le critiche a Israele (fino alle dichiarazioni da parte di intellettuali ebrei, bersagliati come traditori).

    Paradossalmente la definizione Ihra viola i suoi stessi principi, introducendo quella confusione tra Israele e ebrei che si dice di volere combattere. C’è da aggiungere che, nei paesi in cui si è fatto più ricorso alla definizione Ihra, il suo uso strumentale nella stigmatizzazione e nella repressione della sinistra e dei migranti legato al collegamento del presunto antisemitismo contro Israele a un presunto antisemitismo nella sinistra e «importato» ha prodotto gravi rotture nella fiducia istituzionale senza peraltro convincere i cittadini che ormai in maggioranze molto consistenti esprimono sia la loro convinzione che Israele sta commettendo un genocidio dei palestinesi e sia la loro opposizione al sostegno dei loro governi a esso.

    Donatella Della Porta

    #antiSemitismo #antirazzismo #antisemitismo #autodeterminazione #colonialismo #confusione #criminiDiIsraele #criticaAIsraele #DichiarazioneDiGerusalemme #dirittiUmani #dirittoInternazionale #ebraismobertàDiEspressione #Gaza #genocidio #hasbara #Ihra #InternationalHolocaustRemembranceAlliance #Israele #libertàAccademica #libertàDiEspressione #neofascismo #Palestina #polemiche #razzismo #sionismo
  6. donatella della porta sulla definizione di antisemitismo (dalla newsletter del ‘manifesto’, 7 set. 2026)

    Donatella Della Porta

    Nata nel 2016 come strumento di catalogazione per documentazione d’archivio, la definizione di antisemitismo dell’Ihra (International Holocaust Remembrance Alliance) è del tutto inadeguata a fornire una base legale per la definizione dell’antisemitismo nonché dannosa per la democrazia e per la lotta contro il razzismo.

    Oltre a essere vaga ed imprecisa (e anche per questo esplicitamente non vincolante dal punto di vista legale), la definizione paradossalmente viola quegli stessi criteri che vorrebbe difendere, rendendo tendenzialmente inutilizzabile il concetto stesso di anti-semitismo e inquinando le stesse conoscenze sull’andamento del razzismo contro gli ebrei. I suoi effetti sulla libertà di espressione e la libertà accademica sono poi drammatici, contribuendo a ostacolare la ricerca in diversi campi di studio (inclusi quelli sul genocidio ed ebraismo), che sono ormai profondamente divisi.

    CONSIDERANDO la core definition dell’Ihra come confusa, già nel 2020 un gruppo di 220 esperti di antisemitismo ha proposto, nella Dichiarazione di Gerusalemme, una definizione di antisemitismo come «discriminazione, pregiudizio, ostilità o violenza contro gli ebrei in quanto ebrei (o le istituzioni ebraiche in quanto ebraiche)». Quegli stessi studiosi avevano osservato che «poiché la definizione dell’Ihra è poco chiara sotto alcuni aspetti fondamentali e ampiamente aperta a diverse interpretazioni, ha causato confusione e generato polemiche, indebolendo così la lotta contro l’antisemitismo».

    Specialmente deleteri nei loro effetti sono alcuni degli esempi che fanno parte della proposta Ihra che nei fatti introducono un collegamento tra critica a Israele e antisemitismo affermando che le manifestazioni di antisemitismo possono includere l’attacco allo Stato di Israele, concepito come collettività ebraica. Tuttavia, le critiche a Israele simili a quelle rivolte a qualsiasi altro Paese non possono essere considerate antisemite.

    Lasciando nel vago la definizione dei criteri per giudicare quando la critica a Israele si distacca da quella ad altri stati, tra gli esempi di critiche a Israele con potenziali connotati antisemiti vengono citate «negare al popolo ebraico il diritto all’autodeterminazione, ad esempio sostenendo che l’esistenza dello Stato di Israele è un’impresa razzista»; «fare paragoni tra la politica israeliana contemporanea e quella nazista»; «ritenere gli ebrei collettivamente responsabili delle azioni dello Stato di Israele».

    DATO CHE la comparazione tra eventi storicamente diversi ma con alcune caratteristiche paragonabili è alla base stessa del ragionamento etico e politico, in generale e ancor più scientifico, l’assimilazione all’antisemitismo della utilizzazioni di termini come genocidio, pulizia etnica, apartheid, ghetto, campo di sterminio per riferirsi alle azioni di istituzioni e amministrazioni israeliane permette di reprimere le critiche a Israele. Questo appare tanto più insostenibile in un momento in cui l’appropriatezza della utilizzazione di quei termini alle violazioni dei diritti umani e del diritto internazionale da parte di Israele è stata confermata da attori come corti internazionali, esperti e organizzazioni umanitarie internazionali, radicandosi anche nell’opinione pubblica.

    La censura nell’uso di quei termini per definire i crimini di Israele viene poi spesso attivata da una serie di attori, di governo e no, fra i principali promotori di quella definizione fuorviante: dai partiti della destra radicale (che combinano da qualche anno un antisemitismo razzista unito a un sostegno alle politiche razziste di Israele) alle correnti sioniste nei partiti centristi o anche di centro-sinistra (uniti nella difesa del passato coloniale), dalla stampa mainstream alle campagne dell’Hasbara israeliana sui social media, di gruppi razzisti di estrema destra ad alcune (ma non tutte) associazioni ebraiche sioniste.

    LA DEFINIZIONE DELL’IHRA è stata spesso richiamata nella repressione delle proteste in solidarietà con la Palestina, in nome di una violazione di una definizione formalmente non vincolante dal punto di vista giuridico ma che ha acquisito uno status giuridico ambivalente. È stata infatti utilizzata da imprenditori di panico morale per giustificare campagne di repressione contro le espressioni di solidarietà con la Palestina, attraverso attacchi personali ad attivisti, anche ebrei, nella forma del doxxing organizzato e campagne di cancellazioni di eventi artisti o accademici sulla Palestina.

    Ragioni di sicurezza vengono citate per negare la parola dopo campagne di panico morale. La scientificità viene messa in discussione da non accademici e imposta con minacce di togliere fondi pubblici e privati.

    COME MOLTI EBREI antisionisti hanno osservato, la definizione dell’Ihra non protegge gli ebrei ma anzi li colpisce direttamente come attori che criticano Israele e indirettamente screditando il concetto stesso di antisemitismo. In modo perverso, viene utilizzata per raccogliere dati falsati sul fenomeno, lamentandone una crescita che è però (almeno in buona parte) inflazionata dal contare come antisemitismo le critiche a Israele (fino alle dichiarazioni da parte di intellettuali ebrei, bersagliati come traditori).

    Paradossalmente la definizione Ihra viola i suoi stessi principi, introducendo quella confusione tra Israele e ebrei che si dice di volere combattere. C’è da aggiungere che, nei paesi in cui si è fatto più ricorso alla definizione Ihra, il suo uso strumentale nella stigmatizzazione e nella repressione della sinistra e dei migranti legato al collegamento del presunto antisemitismo contro Israele a un presunto antisemitismo nella sinistra e «importato» ha prodotto gravi rotture nella fiducia istituzionale senza peraltro convincere i cittadini che ormai in maggioranze molto consistenti esprimono sia la loro convinzione che Israele sta commettendo un genocidio dei palestinesi e sia la loro opposizione al sostegno dei loro governi a esso.

    Donatella Della Porta

    #antiSemitismo #antirazzismo #antisemitismo #autodeterminazione #colonialismo #confusione #criminiDiIsraele #criticaAIsraele #DichiarazioneDiGerusalemme #dirittiUmani #dirittoInternazionale #ebraismobertàDiEspressione #Gaza #genocidio #hasbara #Ihra #InternationalHolocaustRemembranceAlliance #Israele #libertàAccademica #libertàDiEspressione #neofascismo #Palestina #polemiche #razzismo #sionismo
  7. donatella della porta sulla definizione di antisemitismo (dalla newsletter del ‘manifesto’, 7 set. 2026)

    Donatella Della Porta

    Nata nel 2016 come strumento di catalogazione per documentazione d’archivio, la definizione di antisemitismo dell’Ihra (International Holocaust Remembrance Alliance) è del tutto inadeguata a fornire una base legale per la definizione dell’antisemitismo nonché dannosa per la democrazia e per la lotta contro il razzismo.

    Oltre a essere vaga ed imprecisa (e anche per questo esplicitamente non vincolante dal punto di vista legale), la definizione paradossalmente viola quegli stessi criteri che vorrebbe difendere, rendendo tendenzialmente inutilizzabile il concetto stesso di anti-semitismo e inquinando le stesse conoscenze sull’andamento del razzismo contro gli ebrei. I suoi effetti sulla libertà di espressione e la libertà accademica sono poi drammatici, contribuendo a ostacolare la ricerca in diversi campi di studio (inclusi quelli sul genocidio ed ebraismo), che sono ormai profondamente divisi.

    CONSIDERANDO la core definition dell’Ihra come confusa, già nel 2020 un gruppo di 220 esperti di antisemitismo ha proposto, nella Dichiarazione di Gerusalemme, una definizione di antisemitismo come «discriminazione, pregiudizio, ostilità o violenza contro gli ebrei in quanto ebrei (o le istituzioni ebraiche in quanto ebraiche)». Quegli stessi studiosi avevano osservato che «poiché la definizione dell’Ihra è poco chiara sotto alcuni aspetti fondamentali e ampiamente aperta a diverse interpretazioni, ha causato confusione e generato polemiche, indebolendo così la lotta contro l’antisemitismo».

    Specialmente deleteri nei loro effetti sono alcuni degli esempi che fanno parte della proposta Ihra che nei fatti introducono un collegamento tra critica a Israele e antisemitismo affermando che le manifestazioni di antisemitismo possono includere l’attacco allo Stato di Israele, concepito come collettività ebraica. Tuttavia, le critiche a Israele simili a quelle rivolte a qualsiasi altro Paese non possono essere considerate antisemite.

    Lasciando nel vago la definizione dei criteri per giudicare quando la critica a Israele si distacca da quella ad altri stati, tra gli esempi di critiche a Israele con potenziali connotati antisemiti vengono citate «negare al popolo ebraico il diritto all’autodeterminazione, ad esempio sostenendo che l’esistenza dello Stato di Israele è un’impresa razzista»; «fare paragoni tra la politica israeliana contemporanea e quella nazista»; «ritenere gli ebrei collettivamente responsabili delle azioni dello Stato di Israele».

    DATO CHE la comparazione tra eventi storicamente diversi ma con alcune caratteristiche paragonabili è alla base stessa del ragionamento etico e politico, in generale e ancor più scientifico, l’assimilazione all’antisemitismo della utilizzazioni di termini come genocidio, pulizia etnica, apartheid, ghetto, campo di sterminio per riferirsi alle azioni di istituzioni e amministrazioni israeliane permette di reprimere le critiche a Israele. Questo appare tanto più insostenibile in un momento in cui l’appropriatezza della utilizzazione di quei termini alle violazioni dei diritti umani e del diritto internazionale da parte di Israele è stata confermata da attori come corti internazionali, esperti e organizzazioni umanitarie internazionali, radicandosi anche nell’opinione pubblica.

    La censura nell’uso di quei termini per definire i crimini di Israele viene poi spesso attivata da una serie di attori, di governo e no, fra i principali promotori di quella definizione fuorviante: dai partiti della destra radicale (che combinano da qualche anno un antisemitismo razzista unito a un sostegno alle politiche razziste di Israele) alle correnti sioniste nei partiti centristi o anche di centro-sinistra (uniti nella difesa del passato coloniale), dalla stampa mainstream alle campagne dell’Hasbara israeliana sui social media, di gruppi razzisti di estrema destra ad alcune (ma non tutte) associazioni ebraiche sioniste.

    LA DEFINIZIONE DELL’IHRA è stata spesso richiamata nella repressione delle proteste in solidarietà con la Palestina, in nome di una violazione di una definizione formalmente non vincolante dal punto di vista giuridico ma che ha acquisito uno status giuridico ambivalente. È stata infatti utilizzata da imprenditori di panico morale per giustificare campagne di repressione contro le espressioni di solidarietà con la Palestina, attraverso attacchi personali ad attivisti, anche ebrei, nella forma del doxxing organizzato e campagne di cancellazioni di eventi artisti o accademici sulla Palestina.

    Ragioni di sicurezza vengono citate per negare la parola dopo campagne di panico morale. La scientificità viene messa in discussione da non accademici e imposta con minacce di togliere fondi pubblici e privati.

    COME MOLTI EBREI antisionisti hanno osservato, la definizione dell’Ihra non protegge gli ebrei ma anzi li colpisce direttamente come attori che criticano Israele e indirettamente screditando il concetto stesso di antisemitismo. In modo perverso, viene utilizzata per raccogliere dati falsati sul fenomeno, lamentandone una crescita che è però (almeno in buona parte) inflazionata dal contare come antisemitismo le critiche a Israele (fino alle dichiarazioni da parte di intellettuali ebrei, bersagliati come traditori).

    Paradossalmente la definizione Ihra viola i suoi stessi principi, introducendo quella confusione tra Israele e ebrei che si dice di volere combattere. C’è da aggiungere che, nei paesi in cui si è fatto più ricorso alla definizione Ihra, il suo uso strumentale nella stigmatizzazione e nella repressione della sinistra e dei migranti legato al collegamento del presunto antisemitismo contro Israele a un presunto antisemitismo nella sinistra e «importato» ha prodotto gravi rotture nella fiducia istituzionale senza peraltro convincere i cittadini che ormai in maggioranze molto consistenti esprimono sia la loro convinzione che Israele sta commettendo un genocidio dei palestinesi e sia la loro opposizione al sostegno dei loro governi a esso.

    Donatella Della Porta

    #antiSemitismo #antirazzismo #antisemitismo #autodeterminazione #colonialismo #confusione #criminiDiIsraele #criticaAIsraele #DichiarazioneDiGerusalemme #dirittiUmani #dirittoInternazionale #ebraismobertàDiEspressione #Gaza #genocidio #hasbara #Ihra #InternationalHolocaustRemembranceAlliance #Israele #libertàAccademica #libertàDiEspressione #neofascismo #Palestina #polemiche #razzismo #sionismo
  8. donatella della porta sulla definizione di antisemitismo (dalla newsletter del ‘manifesto’, 7 set. 2026)

    Donatella Della Porta

    Nata nel 2016 come strumento di catalogazione per documentazione d’archivio, la definizione di antisemitismo dell’Ihra (International Holocaust Remembrance Alliance) è del tutto inadeguata a fornire una base legale per la definizione dell’antisemitismo nonché dannosa per la democrazia e per la lotta contro il razzismo.

    Oltre a essere vaga ed imprecisa (e anche per questo esplicitamente non vincolante dal punto di vista legale), la definizione paradossalmente viola quegli stessi criteri che vorrebbe difendere, rendendo tendenzialmente inutilizzabile il concetto stesso di anti-semitismo e inquinando le stesse conoscenze sull’andamento del razzismo contro gli ebrei. I suoi effetti sulla libertà di espressione e la libertà accademica sono poi drammatici, contribuendo a ostacolare la ricerca in diversi campi di studio (inclusi quelli sul genocidio ed ebraismo), che sono ormai profondamente divisi.

    CONSIDERANDO la core definition dell’Ihra come confusa, già nel 2020 un gruppo di 220 esperti di antisemitismo ha proposto, nella Dichiarazione di Gerusalemme, una definizione di antisemitismo come «discriminazione, pregiudizio, ostilità o violenza contro gli ebrei in quanto ebrei (o le istituzioni ebraiche in quanto ebraiche)». Quegli stessi studiosi avevano osservato che «poiché la definizione dell’Ihra è poco chiara sotto alcuni aspetti fondamentali e ampiamente aperta a diverse interpretazioni, ha causato confusione e generato polemiche, indebolendo così la lotta contro l’antisemitismo».

    Specialmente deleteri nei loro effetti sono alcuni degli esempi che fanno parte della proposta Ihra che nei fatti introducono un collegamento tra critica a Israele e antisemitismo affermando che le manifestazioni di antisemitismo possono includere l’attacco allo Stato di Israele, concepito come collettività ebraica. Tuttavia, le critiche a Israele simili a quelle rivolte a qualsiasi altro Paese non possono essere considerate antisemite.

    Lasciando nel vago la definizione dei criteri per giudicare quando la critica a Israele si distacca da quella ad altri stati, tra gli esempi di critiche a Israele con potenziali connotati antisemiti vengono citate «negare al popolo ebraico il diritto all’autodeterminazione, ad esempio sostenendo che l’esistenza dello Stato di Israele è un’impresa razzista»; «fare paragoni tra la politica israeliana contemporanea e quella nazista»; «ritenere gli ebrei collettivamente responsabili delle azioni dello Stato di Israele».

    DATO CHE la comparazione tra eventi storicamente diversi ma con alcune caratteristiche paragonabili è alla base stessa del ragionamento etico e politico, in generale e ancor più scientifico, l’assimilazione all’antisemitismo della utilizzazioni di termini come genocidio, pulizia etnica, apartheid, ghetto, campo di sterminio per riferirsi alle azioni di istituzioni e amministrazioni israeliane permette di reprimere le critiche a Israele. Questo appare tanto più insostenibile in un momento in cui l’appropriatezza della utilizzazione di quei termini alle violazioni dei diritti umani e del diritto internazionale da parte di Israele è stata confermata da attori come corti internazionali, esperti e organizzazioni umanitarie internazionali, radicandosi anche nell’opinione pubblica.

    La censura nell’uso di quei termini per definire i crimini di Israele viene poi spesso attivata da una serie di attori, di governo e no, fra i principali promotori di quella definizione fuorviante: dai partiti della destra radicale (che combinano da qualche anno un antisemitismo razzista unito a un sostegno alle politiche razziste di Israele) alle correnti sioniste nei partiti centristi o anche di centro-sinistra (uniti nella difesa del passato coloniale), dalla stampa mainstream alle campagne dell’Hasbara israeliana sui social media, di gruppi razzisti di estrema destra ad alcune (ma non tutte) associazioni ebraiche sioniste.

    LA DEFINIZIONE DELL’IHRA è stata spesso richiamata nella repressione delle proteste in solidarietà con la Palestina, in nome di una violazione di una definizione formalmente non vincolante dal punto di vista giuridico ma che ha acquisito uno status giuridico ambivalente. È stata infatti utilizzata da imprenditori di panico morale per giustificare campagne di repressione contro le espressioni di solidarietà con la Palestina, attraverso attacchi personali ad attivisti, anche ebrei, nella forma del doxxing organizzato e campagne di cancellazioni di eventi artisti o accademici sulla Palestina.

    Ragioni di sicurezza vengono citate per negare la parola dopo campagne di panico morale. La scientificità viene messa in discussione da non accademici e imposta con minacce di togliere fondi pubblici e privati.

    COME MOLTI EBREI antisionisti hanno osservato, la definizione dell’Ihra non protegge gli ebrei ma anzi li colpisce direttamente come attori che criticano Israele e indirettamente screditando il concetto stesso di antisemitismo. In modo perverso, viene utilizzata per raccogliere dati falsati sul fenomeno, lamentandone una crescita che è però (almeno in buona parte) inflazionata dal contare come antisemitismo le critiche a Israele (fino alle dichiarazioni da parte di intellettuali ebrei, bersagliati come traditori).

    Paradossalmente la definizione Ihra viola i suoi stessi principi, introducendo quella confusione tra Israele e ebrei che si dice di volere combattere. C’è da aggiungere che, nei paesi in cui si è fatto più ricorso alla definizione Ihra, il suo uso strumentale nella stigmatizzazione e nella repressione della sinistra e dei migranti legato al collegamento del presunto antisemitismo contro Israele a un presunto antisemitismo nella sinistra e «importato» ha prodotto gravi rotture nella fiducia istituzionale senza peraltro convincere i cittadini che ormai in maggioranze molto consistenti esprimono sia la loro convinzione che Israele sta commettendo un genocidio dei palestinesi e sia la loro opposizione al sostegno dei loro governi a esso.

    Donatella Della Porta

    #antiSemitismo #antirazzismo #antisemitismo #autodeterminazione #colonialismo #confusione #criminiDiIsraele #criticaAIsraele #DichiarazioneDiGerusalemme #dirittiUmani #dirittoInternazionale #ebraismobertàDiEspressione #Gaza #genocidio #hasbara #Ihra #InternationalHolocaustRemembranceAlliance #Israele #libertàAccademica #libertàDiEspressione #neofascismo #Palestina #polemiche #razzismo #sionismo
  9. Milei y las Malvinas: patriotismo de emergencia, "oportunismo", "payasada", "demagogia"

    Milei y las Malvinas: patriotismo de emergencia,... #malvinas #argentina #milei #usa #reino #unido #uk #gb #inglaterra #colonialismo #lacayismo #soberania #demagogia #ultraderecha #fascismo #ancap #Politica

    tardigram.com/m/Politica/t/639

  10. Qual o sentido de ser nacionalista e patriota em um território dominado por um Estado colonialista?

    kolektiva.media/w/dEcSWfbt4wqH

    #Brasil #colonialismo #nacionalismo

  11. Qual o sentido de ser nacionalista e patriota em um território dominado por um Estado colonialista?

    kolektiva.media/w/dEcSWfbt4wqH

    #Brasil #colonialismo #nacionalismo

  12. Qual o sentido de ser nacionalista e patriota em um território dominado por um Estado colonialista?

    kolektiva.media/w/dEcSWfbt4wqH

    #Brasil #colonialismo #nacionalismo

  13. Qual o sentido de ser nacionalista e patriota em um território dominado por um Estado colonialista?

    kolektiva.media/w/dEcSWfbt4wqH

    #Brasil #colonialismo #nacionalismo

  14. Qual o sentido de ser nacionalista e patriota em um território dominado por um Estado colonialista?

    kolektiva.media/w/dEcSWfbt4wqH

    #Brasil #colonialismo #nacionalismo

  15. “è la dottrina donroe” / un articolo di roberto livi nella newsletter del ‘manifesto’, 31 ago. 2026

    Roberto Livi

    È la dottrina Donroe, bellezza! La variante firmata da “The Donald” della Dottrina Monroe, con la quale, nel 1823, il presidente nordamericano rivendicava il «diritto manifesto» di esportare la democrazia Usa a sud del Rio Bravo come barriera al colonialismo europeo. Al tycoon dei giorni nostri, della democrazia non importa nulla.

    La “sua” dottrina prevede che le principali risorse del subcontinente -petrolio, acqua dolce, metalli preziosi, terre rare e litio – siano considerate «assets strategici» degli Usa. Tanto che la dottrina Donroe è diventata parte della National Security Strategy (NSS) degli Stati Uniti per il 2026. Il 7 marzo, convocati a Mar-a Lago, in Florida, dodici presidenti latinoamericani hanno firmato il trattato “Scudo delle Americhe”.

    Sotto la copertura della lotta ai narcos e ai terroristi, i dodici hanno accettato il ruolo di vassalli di Trump per tenere lontane le zampe finanziario-commerciali di Pechino dal subcontinente, ormai ridotto a «risorsa strategica» degli Usa. Delcy Rodríguez non era stata invitata. Dopo il blitz della Delta Force su Caracas (3 gennaio) e il rapimento di Maduro e consorte, la presidente ad interim del Venezuela aveva già accettato il ruolo di vassallo, affidando a compagnie petrolifere statunitensi il compito di ammodernare le strutture petrolifere del paese e la licenza di commercializzarne il greggio estratto.

    I risultati sono stati che dei 53 miliardi di dollari di petrolio passati per le mani di Trump, ben 13 sono «scomparsi». Con l’accordo capestro firmato venerdì – dopo aver cambiato i vertici militari, più in odore di bolivarismo che di “Cartel de los soles”- Delcy ha completato la sottomissione a Trump. Non è una dura sconfitta solo (e non è poco) per il Venezuela, dove l’eredità di Hugo Chavez e del socialismo del XXI secolo è stata gettata nella basura.

    È una tragedia globale per l’America Latina, ormai quasi completamente “riconquistata” dal tycoon. Il suo più fedele alleato-suddito, il presidente argentino Javier Milei, ha ceduto le enormi distese (un decimo dell’Italia) bituminose di Vaca Muerta al fracking di grandi compagnie Usa (ultimo, Peter Thiel, il boss di Palantir e della IA al servizio della guerra). È ora assai probabile che una delle ultime new entry dell’estrema destra continentale, la presidente del Perù Keiko Fujimori, concretizzi l’accordo per una superbase militare Usa a Callao come contrapeso al megaporto di Chancay, concordato con la Cina dai suoi predecessori. La seguirà l’altro fedelissimo, il presidente equadoriano Daniel Noboa, propenso a affittare ai marines una delle isole Galapagos. Per ultimo, il presidente colombiano De Espriella, si è già allineato ancor prima di metter piede alla Casa de Nariño.

    Un bel mal di testa per Lula, rimasto unico rappresentante dei leader che avevano colorato di rosa gran parte dell’America Latina. A ottobre dovrà affrontare un altro vassallo in pectore di Trump, Flávio Bolsonaro, lanciato sulle orme del padre. Una vera tragedia per Cuba che resiste strenuamente allo stragolamento energetico- finanziario- commerciale di Trump e difende a denti stretti la sua sovranità. Una parte, però, rischia già di perderla. La compagnia canadese Sherritt, che per decenni ha estratto, lavorato e commercializzato il nichel e il cobalto cubano è stata costretta dalle sanzioni (1° maggio) del segretario di Stato Rubio a chiudere l’attività nei giacimenti di Moa (più del 20% delle reserve globali di nichel).

    Ora è sicuro che venderà a un compadre di Trump, o al miliardario (petrolio) texano Albert Huddeston, o a Ray Washburne ( boss di Gillon Capital, ex membro della prima ammnistrazione Trump). Infine, Delcy ha inviato una mela avvelenata sia alla sinistra democratica negli Usa, sia ai politici e ai dirigenti europei che non ci stanno a essere assoggettati agli umori del tycoon-re.

    #acqua #acquaDolce #America #AmericaLatina #Caracas #Cina #colonialismo #colonialismoUSA #DeltaForce #dottrinaDonroe #fascismoYankee #greggio #HugoChavez #impero #litio #Maduro #MarALago #metalliPreziosi #narcos #NationalSecurityStrategy #NSS #oil #Pechino #Petrolio #repubblicani #ricchezze #risorse #ScudoDelleAmeriche #sfruttamento #StatiUniti #terreRare #Trump #USA #Venenzuela #yankee
  16. En 1938 una Polonia demócrata pero autoritaria, que no sabía lo que le esperaba, reclamaba su derecho a tener colonias.

    #Polonia #Historia #Colonialismo #Cartel #poster #DiseñoGráfico

  17. Como ir contra el acuerdo #UEMercosur sin perpetuar #colonialismo?

    *Mira no solo por la soberanía de tu territorio.Reclama recuperación de tierras para colectivos racializados y originarios y el fin de sus asesinatos.

    *Prohibición de agrotóxicos EVERYWHERE..Los alimentos de AbyaYala no están contaminados solo cuando los comes en U€, los envenena los lobbys con el capital de occidente y alli es la única comida pa muches(q reclames q pueda comer bien solo blankis destila racismo por todos lados)