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1000 results for “ctoney”

  1. CW: Long thread/3

    The credibility of the court itself was at its lowest ebb in living memory, thanks to the two judges who occupied stolen seats - #Kavanaugh and #ConeyBarrett. One of those judges - Kavanaugh - is a credibly accused rapist. Thomas is also a credibly accused sexual abuser:

    politico.com/news/magazine/202

    3/

  2. ICYMI, Amy #Coney-Barrett is in a literal #cult called People of Praise that enforces the concept of “#handmaids” which brutalizes all girls and women into subservience.

    Importantly, every person in Coney-Barrett’s cult is bound by their “#religion” to listen only to “the coordinators” — which is a group of five old white men — for their instructions.

    Not the Constitution. Or even the Bible. The fucking “coordinators.”
    jimstewartson.substack.com/p/i

  3. Despite the storm #DCG201 Co-Founder & @TOOOL Member Sidepocket is on his way to #coneyisland to teach Lockpicking at #hackmanhattan booth during @MakerFaireConeyIsland!

    In the mean time check out awesome booths such as @mesh & @BiaSciLab!

    #mfci2023 @makemagazine #maker #maker #hackerspace

  4. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒎𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒔𝒆 𝒎𝒆𝒅𝒊́𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒄𝒊𝒏𝒕𝒂 𝒎𝒆́𝒕𝒓𝒊𝒄𝒂 :stargif:

    Antes de que el bikini fuera algo normal, hubo una época en la que un policía podía arrodillarse en la arena y medirte el traje de baño.
    Literal.
    En el verano de 1922, en Washington D.C., un agente comprobaba con cinta métrica que ninguna mujer enseñara más de 15 centímetros de muslo por encima de la rodilla.
    No era un caso aislado: en Chicago, Atlantic City o Coney Island, esa escena se repetía cada verano.

    Uno de esos agentes era Bill Norton, y su trabajo consistía en eso: vigilar que la moral pública no se saliera de “lo permitido”.
    Si el bañador era demasiado corto o ajustado, podía acabar en multa… o directamente en comisaría.
    En ciudades como Chicago, se llegaron a detener a más de 20 mujeres en un solo día por “indecencia”.

    Y si tiras más atrás, la cosa era aún más restrictiva.
    En la época victoriana, muchas mujeres ni siquiera podían caminar hasta la orilla.
    Usaban las llamadas bathing machines: unas casetas de madera con ruedas que las llevaban directamente al agua, para que nadie las viera entrar ni salir.
    La idea era evitar cualquier imagen “escandalosa”, incluso con ropa.

    Con ese contexto, lo del bikini en 1946 fue una bomba en todos los sentidos.

    El ingeniero francés Louis Réard lo presentó en París, pero se encontró con un problema curioso: ninguna modelo profesional quiso ponérselo.
    Al final, quien lo llevó fue Micheline Bernardini, una bailarina del Casino de París.
    Réard lo llamó “bikini” por el Atolón Bikini, porque sabía que iba a provocar una explosión cultural.

    Y no se equivocó.
    El Vaticano lo calificó de pecaminoso.
    Países como Italia, España o Portugal lo prohibieron en playas públicas durante años.
    Incluso concursos como Miss Mundo lo vetaron.
    Lo que hoy parece una prenda básica era, hace menos de un siglo, motivo de escándalo internacional.

    El cambio no fue inmediato, pero hubo figuras clave.
    Una de ellas fue Brigitte Bardot.
    En 1953, durante el Festival de Cannes, apareció en la playa con un bikini de flores y las fotos dieron la vuelta al mundo.
    Tres años después, con la película
    Y Dios creó a la mujer, terminó de romper el tabú.
    Aquello escandalizó a muchos, pero también abrió una puerta.

    Luego llegó otra imagen imposible de olvidar: Ursula Andress saliendo del agua en Dr. No con un bikini blanco.
    Ahí ya no había vuelta atrás.

    Pero la historia no se quedó ahí.
    En 1964, el diseñador Rudi Gernreich llevó todo aún más lejos con el monokini.
    Y no, no era como los de ahora.
    El original dejaba el pecho completamente al descubierto: una braga de talle alto con dos tirantes finos.

    La modelo Peggy Moffitt posó con él para la revista Look, y aquello desató un escándalo global.
    Más de 3.000 artículos en pocos meses.
    El Vaticano lo condenó.
    El periódico soviético Izvestia lo llamó “decadencia capitalista”.
    En ciudades como Chicago, algunas mujeres fueron arrestadas por llevarlo.
    El propio Gernreich recibió amenazas.

    Y aun así, se vendieron miles.
    Muchas mujeres no lo usaban en público, pero lo compraban como un gesto de protesta, casi político.
    La idea detrás era clara: si los hombres podían ir sin camiseta, ¿por qué ellas no?

    Visto ahora, todo esto parece exagerado.
    Pero no hace tanto tiempo.
    Nadie eliminó esas normas de golpe.
    Simplemente dejaron de poder sostenerse cuando la sociedad empezó a cuestionarlas.

    Y al final, lo que hoy vemos como algo cotidiano fue, durante años, una forma de rebeldía.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #curiosidades #bikini #moda #sociedad #historiareal #cambiossociales #mujeres #libertad #ecosdelpasado #cultura #sigloxx

  5. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒎𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒔𝒆 𝒎𝒆𝒅𝒊́𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒄𝒊𝒏𝒕𝒂 𝒎𝒆́𝒕𝒓𝒊𝒄𝒂 :stargif:

    Antes de que el bikini fuera algo normal, hubo una época en la que un policía podía arrodillarse en la arena y medirte el traje de baño.
    Literal.
    En el verano de 1922, en Washington D.C., un agente comprobaba con cinta métrica que ninguna mujer enseñara más de 15 centímetros de muslo por encima de la rodilla.
    No era un caso aislado: en Chicago, Atlantic City o Coney Island, esa escena se repetía cada verano.

    Uno de esos agentes era Bill Norton, y su trabajo consistía en eso: vigilar que la moral pública no se saliera de “lo permitido”.
    Si el bañador era demasiado corto o ajustado, podía acabar en multa… o directamente en comisaría.
    En ciudades como Chicago, se llegaron a detener a más de 20 mujeres en un solo día por “indecencia”.

    Y si tiras más atrás, la cosa era aún más restrictiva.
    En la época victoriana, muchas mujeres ni siquiera podían caminar hasta la orilla.
    Usaban las llamadas bathing machines: unas casetas de madera con ruedas que las llevaban directamente al agua, para que nadie las viera entrar ni salir.
    La idea era evitar cualquier imagen “escandalosa”, incluso con ropa.

    Con ese contexto, lo del bikini en 1946 fue una bomba en todos los sentidos.

    El ingeniero francés Louis Réard lo presentó en París, pero se encontró con un problema curioso: ninguna modelo profesional quiso ponérselo.
    Al final, quien lo llevó fue Micheline Bernardini, una bailarina del Casino de París.
    Réard lo llamó “bikini” por el Atolón Bikini, porque sabía que iba a provocar una explosión cultural.

    Y no se equivocó.
    El Vaticano lo calificó de pecaminoso.
    Países como Italia, España o Portugal lo prohibieron en playas públicas durante años.
    Incluso concursos como Miss Mundo lo vetaron.
    Lo que hoy parece una prenda básica era, hace menos de un siglo, motivo de escándalo internacional.

    El cambio no fue inmediato, pero hubo figuras clave.
    Una de ellas fue Brigitte Bardot.
    En 1953, durante el Festival de Cannes, apareció en la playa con un bikini de flores y las fotos dieron la vuelta al mundo.
    Tres años después, con la película
    Y Dios creó a la mujer, terminó de romper el tabú.
    Aquello escandalizó a muchos, pero también abrió una puerta.

    Luego llegó otra imagen imposible de olvidar: Ursula Andress saliendo del agua en Dr. No con un bikini blanco.
    Ahí ya no había vuelta atrás.

    Pero la historia no se quedó ahí.
    En 1964, el diseñador Rudi Gernreich llevó todo aún más lejos con el monokini.
    Y no, no era como los de ahora.
    El original dejaba el pecho completamente al descubierto: una braga de talle alto con dos tirantes finos.

    La modelo Peggy Moffitt posó con él para la revista Look, y aquello desató un escándalo global.
    Más de 3.000 artículos en pocos meses.
    El Vaticano lo condenó.
    El periódico soviético Izvestia lo llamó “decadencia capitalista”.
    En ciudades como Chicago, algunas mujeres fueron arrestadas por llevarlo.
    El propio Gernreich recibió amenazas.

    Y aun así, se vendieron miles.
    Muchas mujeres no lo usaban en público, pero lo compraban como un gesto de protesta, casi político.
    La idea detrás era clara: si los hombres podían ir sin camiseta, ¿por qué ellas no?

    Visto ahora, todo esto parece exagerado.
    Pero no hace tanto tiempo.
    Nadie eliminó esas normas de golpe.
    Simplemente dejaron de poder sostenerse cuando la sociedad empezó a cuestionarlas.

    Y al final, lo que hoy vemos como algo cotidiano fue, durante años, una forma de rebeldía.

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    #historia #curiosidades #bikini #moda #sociedad #historiareal #cambiossociales #mujeres #libertad #ecosdelpasado #cultura #sigloxx

  6. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒎𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒔𝒆 𝒎𝒆𝒅𝒊́𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒄𝒊𝒏𝒕𝒂 𝒎𝒆́𝒕𝒓𝒊𝒄𝒂 :stargif:

    Antes de que el bikini fuera algo normal, hubo una época en la que un policía podía arrodillarse en la arena y medirte el traje de baño.
    Literal.
    En el verano de 1922, en Washington D.C., un agente comprobaba con cinta métrica que ninguna mujer enseñara más de 15 centímetros de muslo por encima de la rodilla.
    No era un caso aislado: en Chicago, Atlantic City o Coney Island, esa escena se repetía cada verano.

    Uno de esos agentes era Bill Norton, y su trabajo consistía en eso: vigilar que la moral pública no se saliera de “lo permitido”.
    Si el bañador era demasiado corto o ajustado, podía acabar en multa… o directamente en comisaría.
    En ciudades como Chicago, se llegaron a detener a más de 20 mujeres en un solo día por “indecencia”.

    Y si tiras más atrás, la cosa era aún más restrictiva.
    En la época victoriana, muchas mujeres ni siquiera podían caminar hasta la orilla.
    Usaban las llamadas bathing machines: unas casetas de madera con ruedas que las llevaban directamente al agua, para que nadie las viera entrar ni salir.
    La idea era evitar cualquier imagen “escandalosa”, incluso con ropa.

    Con ese contexto, lo del bikini en 1946 fue una bomba en todos los sentidos.

    El ingeniero francés Louis Réard lo presentó en París, pero se encontró con un problema curioso: ninguna modelo profesional quiso ponérselo.
    Al final, quien lo llevó fue Micheline Bernardini, una bailarina del Casino de París.
    Réard lo llamó “bikini” por el Atolón Bikini, porque sabía que iba a provocar una explosión cultural.

    Y no se equivocó.
    El Vaticano lo calificó de pecaminoso.
    Países como Italia, España o Portugal lo prohibieron en playas públicas durante años.
    Incluso concursos como Miss Mundo lo vetaron.
    Lo que hoy parece una prenda básica era, hace menos de un siglo, motivo de escándalo internacional.

    El cambio no fue inmediato, pero hubo figuras clave.
    Una de ellas fue Brigitte Bardot.
    En 1953, durante el Festival de Cannes, apareció en la playa con un bikini de flores y las fotos dieron la vuelta al mundo.
    Tres años después, con la película
    Y Dios creó a la mujer, terminó de romper el tabú.
    Aquello escandalizó a muchos, pero también abrió una puerta.

    Luego llegó otra imagen imposible de olvidar: Ursula Andress saliendo del agua en Dr. No con un bikini blanco.
    Ahí ya no había vuelta atrás.

    Pero la historia no se quedó ahí.
    En 1964, el diseñador Rudi Gernreich llevó todo aún más lejos con el monokini.
    Y no, no era como los de ahora.
    El original dejaba el pecho completamente al descubierto: una braga de talle alto con dos tirantes finos.

    La modelo Peggy Moffitt posó con él para la revista Look, y aquello desató un escándalo global.
    Más de 3.000 artículos en pocos meses.
    El Vaticano lo condenó.
    El periódico soviético Izvestia lo llamó “decadencia capitalista”.
    En ciudades como Chicago, algunas mujeres fueron arrestadas por llevarlo.
    El propio Gernreich recibió amenazas.

    Y aun así, se vendieron miles.
    Muchas mujeres no lo usaban en público, pero lo compraban como un gesto de protesta, casi político.
    La idea detrás era clara: si los hombres podían ir sin camiseta, ¿por qué ellas no?

    Visto ahora, todo esto parece exagerado.
    Pero no hace tanto tiempo.
    Nadie eliminó esas normas de golpe.
    Simplemente dejaron de poder sostenerse cuando la sociedad empezó a cuestionarlas.

    Y al final, lo que hoy vemos como algo cotidiano fue, durante años, una forma de rebeldía.

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    #historia #curiosidades #bikini #moda #sociedad #historiareal #cambiossociales #mujeres #libertad #ecosdelpasado #cultura #sigloxx

  7. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒍𝒂 𝒎𝒐𝒓𝒂𝒍 𝒔𝒆 𝒎𝒆𝒅𝒊́𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏𝒂 𝒄𝒊𝒏𝒕𝒂 𝒎𝒆́𝒕𝒓𝒊𝒄𝒂 :stargif:

    Antes de que el bikini fuera algo normal, hubo una época en la que un policía podía arrodillarse en la arena y medirte el traje de baño.
    Literal.
    En el verano de 1922, en Washington D.C., un agente comprobaba con cinta métrica que ninguna mujer enseñara más de 15 centímetros de muslo por encima de la rodilla.
    No era un caso aislado: en Chicago, Atlantic City o Coney Island, esa escena se repetía cada verano.

    Uno de esos agentes era Bill Norton, y su trabajo consistía en eso: vigilar que la moral pública no se saliera de “lo permitido”.
    Si el bañador era demasiado corto o ajustado, podía acabar en multa… o directamente en comisaría.
    En ciudades como Chicago, se llegaron a detener a más de 20 mujeres en un solo día por “indecencia”.

    Y si tiras más atrás, la cosa era aún más restrictiva.
    En la época victoriana, muchas mujeres ni siquiera podían caminar hasta la orilla.
    Usaban las llamadas bathing machines: unas casetas de madera con ruedas que las llevaban directamente al agua, para que nadie las viera entrar ni salir.
    La idea era evitar cualquier imagen “escandalosa”, incluso con ropa.

    Con ese contexto, lo del bikini en 1946 fue una bomba en todos los sentidos.

    El ingeniero francés Louis Réard lo presentó en París, pero se encontró con un problema curioso: ninguna modelo profesional quiso ponérselo.
    Al final, quien lo llevó fue Micheline Bernardini, una bailarina del Casino de París.
    Réard lo llamó “bikini” por el Atolón Bikini, porque sabía que iba a provocar una explosión cultural.

    Y no se equivocó.
    El Vaticano lo calificó de pecaminoso.
    Países como Italia, España o Portugal lo prohibieron en playas públicas durante años.
    Incluso concursos como Miss Mundo lo vetaron.
    Lo que hoy parece una prenda básica era, hace menos de un siglo, motivo de escándalo internacional.

    El cambio no fue inmediato, pero hubo figuras clave.
    Una de ellas fue Brigitte Bardot.
    En 1953, durante el Festival de Cannes, apareció en la playa con un bikini de flores y las fotos dieron la vuelta al mundo.
    Tres años después, con la película
    Y Dios creó a la mujer, terminó de romper el tabú.
    Aquello escandalizó a muchos, pero también abrió una puerta.

    Luego llegó otra imagen imposible de olvidar: Ursula Andress saliendo del agua en Dr. No con un bikini blanco.
    Ahí ya no había vuelta atrás.

    Pero la historia no se quedó ahí.
    En 1964, el diseñador Rudi Gernreich llevó todo aún más lejos con el monokini.
    Y no, no era como los de ahora.
    El original dejaba el pecho completamente al descubierto: una braga de talle alto con dos tirantes finos.

    La modelo Peggy Moffitt posó con él para la revista Look, y aquello desató un escándalo global.
    Más de 3.000 artículos en pocos meses.
    El Vaticano lo condenó.
    El periódico soviético Izvestia lo llamó “decadencia capitalista”.
    En ciudades como Chicago, algunas mujeres fueron arrestadas por llevarlo.
    El propio Gernreich recibió amenazas.

    Y aun así, se vendieron miles.
    Muchas mujeres no lo usaban en público, pero lo compraban como un gesto de protesta, casi político.
    La idea detrás era clara: si los hombres podían ir sin camiseta, ¿por qué ellas no?

    Visto ahora, todo esto parece exagerado.
    Pero no hace tanto tiempo.
    Nadie eliminó esas normas de golpe.
    Simplemente dejaron de poder sostenerse cuando la sociedad empezó a cuestionarlas.

    Y al final, lo que hoy vemos como algo cotidiano fue, durante años, una forma de rebeldía.

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    #historia #curiosidades #bikini #moda #sociedad #historiareal #cambiossociales #mujeres #libertad #ecosdelpasado #cultura #sigloxx

  8. Yes, America is a creedal nation. It cracks me up to hear the hard right describe Neil Gorsuch as emitting "cuck energy" or Amy Coney Barrett a "diversity hire". What is not funny is that those same hard-right elements would rather pack the courts and legislatures with people who believe that the country is for "Heritage" Americans. Always vote out loons.

    reason.com/2026/05/09/right-wi

    #SCOTUS #conservatism #farRight #fringe #history #MAGA #NeilGorsuch #radicalRight #USConstitution #whiteNationalism

  9. #Leonard #Leo, the conservative activist with an estimated
    💥 $1 billion at his disposal,
    is threatening to withhold money from the dozens of groups he supports 👉 unless they develop plans to "weaponize" their ideas.

    Why it matters:

    Leo's call for conservative groups to get #more #aggressive will send shockwaves through the right-wing ecosystem he helped create.

    Leo wants less conversation and more action
    — fewer seminars and more campaigns
    — as part of a plan to
    ♦️"crush liberal dominance at the choke points of influence and power in our society,"
    he told the groups in a letter obtained by Axios.

    The goal should be to direct "funding🔸 to operationalize or weaponize the conservative vision," Leo wrote.

    Zoom in:

    Leo, 59, is telling organizations backed by his #85Fund that he's undertaking a
    "comprehensive review" of his grant-making process.

    His letter doesn't mention any specific groups by name, but they know who they are.

    Groups such as Teneo,
    Honest Elections Project,
    Consumers's Research and
    Do No Harm
    are examples of organizations that have adopted
    the kind of #aggressive #tactics Leo encourages, according to a source close to the 85 Fund.

    Those groups have run campaigns that have achieved measurable results, such as
    Consumers' Research's work on ESG investing,
    which has been featured in congressional hearings.

    Decisions about future funding will be shared with the groups by the end of November, Leo's letter said.

    Zoom out:

    Leo helped build the #Federalist #Society, an organization for conservative law students,
    into an incubator for lawyers and judges that reshape the federal judiciary and American society.

    He helped former President Trump select three conservative jurists for the Supreme Court
    — Neil #Gorsuch, Brett #Kavanaugh and Amy Coney #Barrett.
    They've transformed federal law on issues ranging from #abortion #rights (overturning Roe v. Wade) to #federal #rule-#making.

    In 2022, the New York Times revealedhow a nonprofit Leo controls,
    the #Marble #Freedom #Trust, received a ⭐️$1.6 billion contribution from a conservative donor, #Barre #Seid,
    who gifted the shares of the company he founded before they were sold.

    Leo has an estimated
    ⭐️$1 billion left to spend,
    according to the Financial Times.

    Leo, who is credited with the initial $1.6 billion windfall to Marble Freedom Trust, has been responsible for raising donations and support for the 85 Fund.

    Between the lines:

    Behind Leo's new push is his admiration for what he views as successes of progressive nonprofit groups
    such as The #Wyss #Foundation and the
    #Berger #Action #Fund,
    supported by #Hansjörg #Wyss.

    Leo is also convinced that liberal organizations and ideas have captured most influential institutions in government,
    media, entertainment and academia.

    "They invested in talent pipelines to populate the power centers inside government,
    where policy would be implemented,"
    Leo writes.

    "They incubated litigation as a means of leveraging the law to produce change."

    The other side:

    As Leo's prominence and influence have increased,
    his methods and his conservative network have drawn scrutiny
    — and provoked outrage
    — in progressive circles.

    axios.com/2024/09/12/leonard-l

  10. 美國最高法院辯論川普關稅,大法官不分保守自由派都質疑,財長:即使敗訴仍有對策

    中央通訊社 2025-11-06 10:12:00 CST
    美國最高法院審理川普關稅案。大法官不分派別,普遍質疑總統援引緊急權力課徵關稅,是否侵犯憲法賦予國會的權力。此案攸關總統權力界線及重大經濟影響,判決近期出爐。
    https://www.thenewslens.com/article/260757
    #Neil Gorsuch #葛里爾 #自由派 #Sonia Sotomayor #中國 #John Sauer #最高法院 #稀土 #盧特尼克 #貿易擴張法 #Brett Kavanaugh #保守派 #Elena Kagan #美加 #吩坦尼 #貝森特 #Ketanji Brown Jackson #言詞辯論 #對等關稅 #國會權力 #習近平 #國際緊急經濟權力法 #John Roberts #Neal Katyal #大法官 #川普 #美國 #Amy Coney Barrett

  11. DJ: All right now, for all you boppers out there in the big city, all you street people with an ear for the action, I've been asked to relay a request from the Grammercy Riffs. It's a special for the Warriors, that real live bunch from Coney, and I do mean the Warriors. Here's a hit with them in mind.

    #Xenophon #Warriors

  12. Not #loyal enough to #Trump? #MAGA turns on #SCOTUS judge appointed by Trump

    Staunch #conservative Justice #AmyConeyBarrett was picked by Donald Trump for the #SupremeCourt. Now his fans are turning against her.

    There has been anger from #FarRight personalities following a couple of recent 5-4 rulings in which she has been [one of] the deciding vote[s] against Trump's agenda.

    #law #USpol #MaleSupremacy #misogyny #sexism
    news.sky.com/story/trump-supre