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#identidad — Public Fediverse posts

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  1. ⚠️ *AHORA A LAS 16HS!!!* ⚠️
    ◾⚖📜 *#MASTERCLASS 2 "La #verdad como bien común. La custodia de la #libertad frente a la #dependencia y la #mercantilización. La #protección de la #identidad. El #controlsocial y la #responsabilidadcompartida en la #IA"*
    💠 *Dra. PhD Johanna C. FALIERO*
    🔉*Lunes 10 de AGOSTO 16h* 🇦🇷
    📌 *LINK DE ZOOM 16h* 🇦🇷💻
    us02web.zoom.us/j/82361398237
    🔹️#ANÁLISIS #JURÍDICO DE LA #CARTA #ENCÍCLICA “#MAGNIFICAHUMANITAS” del #PapaLeón XIV SOBRE LA CUSTODIA DE LA #PERSONAHUMANA EN EL TIEMPO DE LA #INTELIGENCIAARTIFICIAL Microjuris Argentina

  2. SIGUE ⬇️

    Pero hay que hacer una precisión importante.

    La historia de David **no demuestra que la biología determine por sí sola toda la identidad de una persona**.

    Tampoco demuestra que una persona no pueda cambiar su identidad.

    Lo que demuestra es algo mucho más concreto:

    **no puedes coger a un niño que nació como niño, modificar quirúrgicamente su cuerpo, ocultarle deliberadamente su historia y asumir que su identidad se ajustará automáticamente a la identidad que los adultos han decidido para él.**

    Y además existe otra cuestión.

    David no fue simplemente un «paciente».

    Fue utilizado como un caso experimental para defender una teoría científica.

    Money quería saber si la identidad podía ser moldeada.

    Para obtener la respuesta convirtió la vida de un niño en el experimento.

    David no eligió participar.

    No pudo retirarse.

    No pudo dar consentimiento.

    Y durante años ni siquiera supo cuál era la pregunta que los médicos estaban intentando responder con su vida.

    Eso es lo que hace que su historia sea tan inquietante.

    No murió durante una operación.

    No fue asesinado por un investigador.

    No recibió una droga experimental que le provocara la muerte.

    Pero cuando finalmente conoció toda la verdad, tuvo que vivir con las consecuencias de una decisión tomada cuando apenas tenía meses de vida.

    El caso de David Reimer acabó convirtiéndose en una de las advertencias más conocidas de la historia de la medicina:

    **una teoría científica no puede convertir a una persona en propiedad del experimento.**

    Y cuando los investigadores se enamoran demasiado de su propia teoría, existe un peligro todavía mayor:

    que dejen de escuchar a la persona que tienen delante.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=GNThZD1zQe4

    #davidreimer #johnmoney #brucereimer #brenda #johnshopkins #historiadelamedicina #psicologia #experimentos #experimentacionhumana #identidad #medicina #etica #historiaoscura #gemelos #ecosdelpasado

  3. ⚠️ESTE LUNES 16H!!!⚠️
    ❇#Nuevo Ciclo de #Masterclass 2026 @microjurisar:
    ◾⚖#ANÁLISIS #JURÍDICO DE LA #CARTA #ENCÍCLICA “#MAGNIFICAHUMANITAS” del #PapaLeón XIV SOBRE LA CUSTODIA DE LA #PERSONAHUMANA EN EL TIEMPO DE LA #INTELIGENCIAARTIFICIAL.
    📜#MASTERCLASS 2 "La #verdad como bien común. La custodia de la #libertad frente a la #dependencia y la #mercantilización. La #protección de la #identidad. El #controlsocial y la #responsabilidadcompartida en la #IA"
    💠Dra. PhD Johanna C. FALIERO
    📌 10 de AGOSTO 16h🇦🇷
    💻INSCRIPCIÓN ➡️microjuris.tiendup.com/e/ciclo

  4. #reflexion

    La máscara digital: ¿Estamos perdiendo al ser humano real detrás del perfil perfecto?

    El uso masivo de las redes sociales privativas nos ha metido de lleno en una dinámica donde pasamos más tiempo diseñando una identidad impecable en las pantallas que cuidando nuestra vida de carne y hueso. En el ecosistema digital actual, parece que existe una obligación invisible de mostrar únicamente el lado brillante de las cosas, publicando fotos de viajes perfectos, platos de comida deliciosos y momentos de felicidad absoluta que rara vez coinciden con la rutina común. Esta necesidad de aprobación instantánea nos empuja a construir una máscara virtual muy pulida, convirtiendo nuestra experiencia diaria en un producto enfocado en conseguir Me gusta, lo que poco a poco va desgastando la capacidad de mostrarnos de forma sincera ante los demás, he aquí un gran problema de las redes privativas.

    El verdadero peligro de este fenómeno no es el uso de la tecnología en sí, sino cómo esta búsqueda de perfección artificial nos va alejando de nuestra propia humanidad. Al esconder los días malos, los tropezones, las dudas y los momentos de tristeza por miedo a ser rechazados en la red privativa, terminamos por romper el tejido de la empatía real con las personas que nos rodean. Olvidamos con mucha facilidad que las debilidades y las imperfecciones son partes normales y necesarias que le dan sentido al crecimiento personal de cualquier ser humano. Recuperar una postura cabal y madura frente a las pantallas requiere entender que el valor de una persona nunca se va a medir por el número de seguidores en un perfil, sino por la honestidad de sus acciones y la calidad de sus relaciones en el mundo real.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #PensamientoCritico #Etica #Comunicación #Sociedad #RedesSociales #Identidad #Reflexion #influencers

  5. #reflexion

    La máscara digital: ¿Estamos perdiendo al ser humano real detrás del perfil perfecto?

    El uso masivo de las redes sociales privativas nos ha metido de lleno en una dinámica donde pasamos más tiempo diseñando una identidad impecable en las pantallas que cuidando nuestra vida de carne y hueso. En el ecosistema digital actual, parece que existe una obligación invisible de mostrar únicamente el lado brillante de las cosas, publicando fotos de viajes perfectos, platos de comida deliciosos y momentos de felicidad absoluta que rara vez coinciden con la rutina común. Esta necesidad de aprobación instantánea nos empuja a construir una máscara virtual muy pulida, convirtiendo nuestra experiencia diaria en un producto enfocado en conseguir Me gusta, lo que poco a poco va desgastando la capacidad de mostrarnos de forma sincera ante los demás, he aquí un gran problema de las redes privativas.

    El verdadero peligro de este fenómeno no es el uso de la tecnología en sí, sino cómo esta búsqueda de perfección artificial nos va alejando de nuestra propia humanidad. Al esconder los días malos, los tropezones, las dudas y los momentos de tristeza por miedo a ser rechazados en la red privativa, terminamos por romper el tejido de la empatía real con las personas que nos rodean. Olvidamos con mucha facilidad que las debilidades y las imperfecciones son partes normales y necesarias que le dan sentido al crecimiento personal de cualquier ser humano. Recuperar una postura cabal y madura frente a las pantallas requiere entender que el valor de una persona nunca se va a medir por el número de seguidores en un perfil, sino por la honestidad de sus acciones y la calidad de sus relaciones en el mundo real.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #PensamientoCritico #Etica #Comunicación #Sociedad #RedesSociales #Identidad #Reflexion #influencers

  6. Del tamaño de la terraza y otras trampas del ego

    Los domingos, me encanta levantarme tarde y tomar el café en la terraza con mi marido. Es casi el único día de la semana que podemos hacer algo así porque el resto de días, a la hora del café, el ruido del tráfico no permite mantener una conversación con normalidad. Y, seguramente, esa es una de las causas de esa extrañeza disfrazada de melancolía que acarreo, aunque esa autopsia, mejor, la dejo para otro día.

    La cuestión es que durante la conversación de café con leche tranquilo, que hoy sí hemos podido mantener, me he sorprendido enunciando en voz alta que, quizá, me he acostumbrado tanto al traje de escritora frustrada que ahora no quiero salir de él.

    Sí, has leído bien, querido lector: yo no quiero dejar el papel de autora bloqueada que lucha por su arte pero a la que el mundo —tan injusto, tan cruel— no permite florecer.

    Vale, me he puesto un poco melodramática, pero es que el descubrimiento, de ser cierto, no es para menos. Y lo peor es que no hay dato alguno —¡ni uno!— que apunte hacia la incorrección de la premisa.

    La cuestión es que el papel de fracasado es cómodo. Y ahora no importa que hablemos de escritura, de trabajo, de familia… Eso es lo de menos. Lo relevante es que ese rol solo exige seguir igual que siempre y, eso sí, quejarse mucho de lo mucho que se ha intentado previamente y la mala suerte que se ha tenido.

    Y, ojo, que con eso no estoy diciendo que ese papel en cuestión se interprete desde el fondo de un pozo. Para nada. Por lo general, se interpreta mejor desde la comodidad relativa.

    Es como lo de nuestra terraza. Nos encanta hacer cosas fuera, tener plantas, hacer barbacoas, paellas, tomar el sol o mirar la luna. Pero el tráfico de la calle a la que da nuestra terraza se ha puesto terrible, además de que, con los años, la terraza se nos ha quedado algo pequeña, seguramente porque antes preferíamos salir y con los pocos metros de terraza nos bastaba para cuando la usábamos. Ahora, en cambio, preferimos estar en casa y, claro, no es lo mismo.

    Por supuesto, podríamos buscar otra casa, que cubra todas nuestras necesidades, incluida la terraza. Pero, claro, así como se ha puesto el mercado, con lo que nos gusta nuestro piso y lo bien situado que está. Y, ostras, ya casi tenemos del todo pagada la hipoteca, cómo vamos a pensar ahora en volver a empezar.

    Es mucho más sencillo quejarse del tráfico, de la forma tan desordenada en la que ha crecido la ciudad, de los acelerones que pega la gente sin necesidad… Lo que sea. Porque, en realidad, en nuestra pequeña y ruidosa terraza no estamos tan mal.

    Esta estrategia, obviamente, sería mucho menos factible si no tuviéramos terraza o, peor, pero más habitual tal y como están las cosas, no tuviéramos casa propia en absoluto.

    Tampoco yo estoy tan mal como escritora frustrada. Me las he apañado para conseguir un trabajo que me encanta, con una carrera profesional más que decente, buen salario, cómodo y que, además, me deja tiempo para escribir lo suficiente como para no asfixiarme además de quejarme de la mala suerte que he tenido en la vida, que no me ha permitido dedicarme por completo a escribir.

    Si no tuviera trabajo en absoluto o el empleo que tuviera fuera una maldita tortura no sería tan sencillo lo de quedarme instalada en la queja superficial mientras, en realidad, estoy en una posición cómoda. No ideal, no. Pero confortable.

    Supongo que a eso es a lo que se refiere la psicología con la dichosa zona de confort: ese lugar que no es el ideal, pero que es lo suficientemente bueno como para que intentar cambiarlo te suponga una incomodidad mayor de la que te supone mantenerte como estás.

    Por lo visto, no nos movemos por deseos. Para nada. Nos movemos por incomodidad. O, mejor dicho, por dolor. Si el dolor de una situación es soportable y, sobre todo, menor que el que nos provoca movernos a la siguiente casilla o, para ser más exactos, la incertidumbre que ese movimiento nos supone, nos quedamos.

    Y esto me parece absurdamente cruel.

    Pero, al menos, me sirve para entender qué me ha estado pasando estos días atrás y, sobre todo, por qué, de pronto, he tenido la tentación de enviarlo todo al carajo —otra vez—.

    Y es que el traje de escritora frustrada lo conozco. No es cómodo, pero me he hecho a él. Y él a mí. Tanto, tanto, nos hemos acostumbrado el uno al otro que el ejercicio de tratar de salir de él se siente como arrancarme la piel a jirones, algunos de ellos, con trozos de carne.

    Poco importa que hace casi dos meses, en una camilla de hospital tras una intervención de urgencia a vida o muerte descubriera que no quería irme de este mundo sin haber intentado en serio que mis historias llegaran a su público. El recuerdo sigue vivo, pero es lejano.

    Sin embargo, lo peor de todo no es desprenderse de esa identidad anterior que, erróneamente, habíamos confundido con la auténtica. En absoluto. Lo peor es no saber exactamente cuál es el traje que te están poniendo ahora.

    Esa, y no otra, es la incomodidad a la que ayer llamaba tontería.

    #Blog #bloqueoCreativo #Diario #Escribir #escritora #escritura #escrituraCreativa #frustración #identidad #miedoAlCambio #reflexión #reflexiones #vidaCotidiana #zonaDeConfort
  7. Del tamaño de la terraza y otras trampas del ego

    Los domingos, me encanta levantarme tarde y tomar el café en la terraza con mi marido. Es casi el único día de la semana que podemos hacer algo así porque el resto de días, a la hora del café, el ruido del tráfico no permite mantener una conversación con normalidad. Y, seguramente, esa es una de las causas de esa extrañeza disfrazada de melancolía que acarreo, aunque esa autopsia, mejor, la dejo para otro día.

    La cuestión es que durante la conversación de café con leche tranquilo, que hoy sí hemos podido mantener, me he sorprendido enunciando en voz alta que, quizá, me he acostumbrado tanto al traje de escritora frustrada que ahora no quiero salir de él.

    Sí, has leído bien, querido lector: yo no quiero dejar el papel de autora bloqueada que lucha por su arte pero a la que el mundo —tan injusto, tan cruel— no permite florecer.

    Vale, me he puesto un poco melodramática, pero es que el descubrimiento, de ser cierto, no es para menos. Y lo peor es que no hay dato alguno —¡ni uno!— que apunte hacia la incorrección de la premisa.

    La cuestión es que el papel de fracasado es cómodo. Y ahora no importa que hablemos de escritura, de trabajo, de familia… Eso es lo de menos. Lo relevante es que ese rol solo exige seguir igual que siempre y, eso sí, quejarse mucho de lo mucho que se ha intentado previamente y la mala suerte que se ha tenido.

    Y, ojo, que con eso no estoy diciendo que ese papel en cuestión se interprete desde el fondo de un pozo. Para nada. Por lo general, se interpreta mejor desde la comodidad relativa.

    Es como lo de nuestra terraza. Nos encanta hacer cosas fuera, tener plantas, hacer barbacoas, paellas, tomar el sol o mirar la luna. Pero el tráfico de la calle a la que da nuestra terraza se ha puesto terrible, además de que, con los años, la terraza se nos ha quedado algo pequeña, seguramente porque antes preferíamos salir y con los pocos metros de terraza nos bastaba para cuando la usábamos. Ahora, en cambio, preferimos estar en casa y, claro, no es lo mismo.

    Por supuesto, podríamos buscar otra casa, que cubra todas nuestras necesidades, incluida la terraza. Pero, claro, así como se ha puesto el mercado, con lo que nos gusta nuestro piso y lo bien situado que está. Y, ostras, ya casi tenemos del todo pagada la hipoteca, cómo vamos a pensar ahora en volver a empezar.

    Es mucho más sencillo quejarse del tráfico, de la forma tan desordenada en la que ha crecido la ciudad, de los acelerones que pega la gente sin necesidad… Lo que sea. Porque, en realidad, en nuestra pequeña y ruidosa terraza no estamos tan mal.

    Esta estrategia, obviamente, sería mucho menos factible si no tuviéramos terraza o, peor, pero más habitual tal y como están las cosas, no tuviéramos casa propia en absoluto.

    Tampoco yo estoy tan mal como escritora frustrada. Me las he apañado para conseguir un trabajo que me encanta, con una carrera profesional más que decente, buen salario, cómodo y que, además, me deja tiempo para escribir lo suficiente como para no asfixiarme además de quejarme de la mala suerte que he tenido en la vida, que no me ha permitido dedicarme por completo a escribir.

    Si no tuviera trabajo en absoluto o el empleo que tuviera fuera una maldita tortura no sería tan sencillo lo de quedarme instalada en la queja superficial mientras, en realidad, estoy en una posición cómoda. No ideal, no. Pero confortable.

    Supongo que a eso es a lo que se refiere la psicología con la dichosa zona de confort: ese lugar que no es el ideal, pero que es lo suficientemente bueno como para que intentar cambiarlo te suponga una incomodidad mayor de la que te supone mantenerte como estás.

    Por lo visto, no nos movemos por deseos. Para nada. Nos movemos por incomodidad. O, mejor dicho, por dolor. Si el dolor de una situación es soportable y, sobre todo, menor que el que nos provoca movernos a la siguiente casilla o, para ser más exactos, la incertidumbre que ese movimiento nos supone, nos quedamos.

    Y esto me parece absurdamente cruel.

    Pero, al menos, me sirve para entender qué me ha estado pasando estos días atrás y, sobre todo, por qué, de pronto, he tenido la tentación de enviarlo todo al carajo —otra vez—.

    Y es que el traje de escritora frustrada lo conozco. No es cómodo, pero me he hecho a él. Y él a mí. Tanto, tanto, nos hemos acostumbrado el uno al otro que el ejercicio de tratar de salir de él se siente como arrancarme la piel a jirones, algunos de ellos, con trozos de carne.

    Poco importa que hace casi dos meses, en una camilla de hospital tras una intervención de urgencia a vida o muerte descubriera que no quería irme de este mundo sin haber intentado en serio que mis historias llegaran a su público. El recuerdo sigue vivo, pero es lejano.

    Sin embargo, lo peor de todo no es desprenderse de esa identidad anterior que, erróneamente, habíamos confundido con la auténtica. En absoluto. Lo peor es no saber exactamente cuál es el traje que te están poniendo ahora.

    Esa, y no otra, es la incomodidad a la que ayer llamaba tontería.

    #Blog #bloqueoCreativo #Diario #Escribir #escritora #escritura #escrituraCreativa #frustración #identidad #miedoAlCambio #reflexión #reflexiones #vidaCotidiana #zonaDeConfort
  8. Bad Bunny visitó una finca de café de especialidad y regenerativa. Ahora una cafetería invita a vivir esa experiencia

    Cuando Bad Bunny llegó a una finca cafetalera de especialidad certificada regenerativa en la zona de Los Santos en Costa Rica –junto a Buena Vida Specialty Coffee– encontró algo distinto … Leer más
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    #Alimentos #BadBunny #Café #CostaRica #Especialidad #Guanacaste #Identidad #Publirreportaje

    vozdeguanacaste.com/bad-bunny-

  9. 🧳 ¿Qué define a nuestro hogar? Conoce la paradoja de los armenios que viven entre Estambul y Ereván buscando su lugar en el mundo.🏛️ Como Odiseo en Ítaca: la historia de aprender a convivir con las identidades y los hogares que se multiplican a lo largo del camino. 🌍 #armenia #diáspora #EnderÖzkahraman #ereván #estambul #hayrenatarts #hogar #identidad #irán #líbano #malatya #MaralDink #odiseo #sivas #turquía soyarmenio.com/identidad-regre

  10. ✒️ #Opinión | Hispanistas e indianistas: un viejo pugilato. El analista Francisco Javier Guerrero examina las tensiones históricas e ideológicas que siguen dividiendo las posturas sobre nuestra identidad y el pasado colonial. 📜🇲🇽 #Cultura #Historia #Identidad
    zurl.co/g2HT2

  11. ✒️ #Opinión | Hispanistas e indianistas: un viejo pugilato. El analista Francisco Javier Guerrero examina las tensiones históricas e ideológicas que siguen dividiendo las posturas sobre nuestra identidad y el pasado colonial. 📜🇲🇽 #Cultura #Historia #Identidad
    zurl.co/g2HT2

  12. Objeto, sujeto, zombi

    A veces, la versión de mí que sobrevivía en lugar de vivir regresa como un muerto viviente en una mala película de zombies. Regresa y toma el control, como si no hubiera conseguido ya lo que me propuse cuando cambié experiencia por supervivencia. O, peor, como si no hubiera entendido la lección más importante de todo aquello. La única que realmente valió la pena.

    Pero sí que lo entendí. Perfectamente. Es solo que tengo mala memoria y soy de olvido fácil. Sobre todo, en los días que tengo el ánimo bajo, como hoy. Y estaba a punto de escribir que, además, todo es culpa de la sociedad, que nos bombardea con ideas más o menos absurdas y nos genera falsas necesidades, ajenas a cualquier deseo o ambición personal. Pero la excusa es demasiado fácil. Demasiado simple.

    La culpa —ese concepto tan católico—, si la hay, es toda nuestra. Toda mía, en este caso. Y no es por darme importancia, sino por reconocer una verdad que no por ser omitida dolerá menos: es más fácil y cómodo dejarse llevar que pensar por uno mismo. Más simple que tener ideas propias. Mucho más sencillo que luchar por ellas, nadar contra corriente, pero no como un salmón cualquiera, siguiendo instintos e impulsos físicos ni siquiera comprendidos. Para nada. Sino como el superhombre nietzscheano —supermujer, si se me permite— que se sobrepone y supera a cualquier corriente de su tiempo y pensamiento imperante para construir las propias.

    Muy decimonónico todo —o de principios del veinte…—, pero qué queréis, soy una romántica. Nada me gusta más que una tormenta, un espíritu atormentado, un buen mito o una leyenda. Quizás un filósofo misógino. O un poeta sifilítico, pero inspirado. Tal vez, cuando era joven, también la absenta.

    Y es que, si me paro a pensarlo, soy una maldita encarnación, un siglo tardía, eso sí, de una heroína romántica. Quizás tuve que nacer cien años tarde porque, por aquel entonces, como mujer, era difícil ser nada más que objeto y servidora gusta de defender su función como sujeto, aunque la función que me toque ejecutar sea la de verbos tristes como enfermar, sufrir o perder. Ahora, que si lo pienso bien, es eso lo que me convierte en romántica, en realidad.

    Vaya tela, encajar tan bien en un movimiento y vivir con un siglo de retraso. Aunque, si me detengo a observarlo, también es eso muy, muy romántico. Es como el mito del fantasma pero elevado a la enésima potencia. No es que sea un espíritu del ayer que ha permanecido, por apego o por lo que sea, vinculado a un plano que no es el suyo. Es peor todavía. Es un alma de una época que ya no existe condenada a vivir en una época que no le corresponde, sin castillos ni dandis decadentes, sin la inocencia previa a las grandes guerras, ni la fe en el progreso, ni la nostalgia, siquiera, de un pasado dorado.

    Quizás, visto desde ese ángulo, no sea tan romántica como me creo, sino neorromántica —aunque estoy segura, sin necesidad de buscarlo, de que, como todo en nuestro tiempo, ya se habrá banalizado este término para referirse a cualquier cosa concretísima, como, yo qué sé, un tipo de ropa o un estilo de música—.

    En mi mundo, a partir de hoy, neorromántico es sufrir una enfermedad crónica, a poder ser autoinmune, pero no necesariamente, en lugar de sífilis y tuberculosis, tan propias ellas del romanticismo original.

    También lo es creer que los mundos imaginarios tal vez no lo son tanto, que un buen mito o leyenda puede explicar tanto o más que la mejor de las teorías científicas y, al mismo tiempo, que la ciencia, tarde o temprano, explicará muchas de las cosas que ahora niega.

    Una neorromántica no tiene problema en creer tanto en fantasmas como en la conciencia de las máquinas. Y, quizás, ya no beba absenta, pero, oigan, que el matcha es antioxidante, con toda una tradición que lo sostiene y mitología propia, y, en fin, también es verde.

    Y, puestos a ello, con tal de exorcizar días malos, como este, una neorromántica se viste acorde al estilo que representa, que un vestido largo hasta los pies y vaporoso es tan propio de Ibiza en verano como del siglo XIX —vale, quizás, el mío para viajar en el tiempo es un poco demasiado escotado, pero por algo hemos añadido el prefijo neo al término que nos define—.

    Dicho sea de paso, una buena neorromántica gusta de escribir y es una experta diarista. Quizás por aquello de la obsesión por el yo de los románticos, que ha perdurado hasta nuestros días a través de las décadas.

    Pero, de todo, lo mejor de ser una neorromántica es que tener días tontos, días malos —días de mierda— forma parte, por completo, de su propia esencia. Seamos realistas, no hay romántico o romántica que valga, con o sin prefijo rejuvenecedor, que no esté atormentado por el mero hecho de su existencia, a la par que maravillado por la misma.

    Y eso, queridos, desmitifica al zombi del pasado que, sin éxito, se empeña en tomar el mando. Hasta cuando es un muerto viviente el que gobierna mi mente, mi esencia sigue siendo la misma, porque, decidme, qué hay más romántico que luchar con tu propia psique por el control del barco.

    #autoconocimiento #autoironía #Blog #Diario #duelo #enfermedadCrónica #escritura #escrituraCreativa #experiencias #humor #identidad #ironía #liminalidad #neorromántica #Resiliencia #romanticismo #saludMental #superhombreNietzscheano
  13. ✦ Es que al final el agotamiento no viene de las horas que metes en el trabajo, sino de esa especie de malabarismo constante con el que vivimos.
    Tienes que ser la profesional eficiente, la familiar que nunca falla, la social que siempre está disponible, la versión digital impecable y, por si fuera poco, esa idealizada que parece que nunca se despeina.

    Es un desgaste invisible, una forma de cansancio que te va vaciando por dentro sin que te des cuenta.
    Intentar encajar en todos esos moldes a la vez es agotador y, sinceramente, es una trampa mortal para la salud mental.
    Al final, lo que de verdad agota no es la carga de trabajo, sino el peso de tener que sostener tantas identidades simultáneas solo para encajar en la expectativa de los demás.
    A ver si aprendemos de una vez a soltar lastre y a ser más de una pieza, porque vivir así es un sinvivir.

    ✦✦✦✦✦✦✦✦✦

    #reflexion #saludmental #identidad #autenticidad #cansancio #psicologia #sinceridad

  14. 🦋 A veces me da por pensar en esa carrera constante por ser otra persona, como si pudiéramos hacer un "reset" de fábrica y borrar todo lo que no nos gusta.
    Nos liamos a cambiar de aires, mudarnos de ciudad, pulirnos los hábitos como si fueran diamantes y hasta seleccionamos las amistades según el diseño de vida que creemos que deberíamos tener.
    Es un esfuerzo titánico, de verdad.
    Pero lo curioso, y lo que termina quemando, es que después de tanto movimiento, esa sensación de no estar en casa sigue ahí, instalada en el pecho.

    Al final, me da que nos equivocamos de estrategia.
    Nos empeñamos en construir una máscara nueva, una identidad perfecta y reluciente, cuando la verdadera paz suele ir justo por el camino contrario.
    No es cuestión de añadir capas o de convertirnos en alguien que no somos, sino de hacer las paces con ese desorden que llevamos dentro.
    Esos miedos, esas partes de nuestra historia o de nuestra forma de ser que hemos estado rechazando y escondiendo bajo la alfombra durante años.

    Quizás la transformación de verdad no es hacia afuera, sino un reencuentro.
    Es sentarse un rato con uno mismo y dejar de pelear contra lo que ya somos.
    Porque, qué quieres que te diga, no hay ciudad ni cambio de look que cure el vacío si no te llevas bien con el que va dentro de la maleta.
    Al final, reconciliarse con las propias sombras es lo más valiente que podemos hacer, mucho más que intentar ser una versión impecable para los demás.

    ❀ • • • • • • • • ❀

    #reflexion #crecimientopersonal #sinceridad #identidad #psicologia #vida #autoconocimiento

  15. ❈ Hay gente que parece que, si no tiene a alguien a quien poner verde, se queda en blanco.
    Es curioso, ¿verdad?
    Conoces a ese tipo de personas: siempre están a la gresca.
    Que si el compañero de curro, que si el político de turno, que si la ex, que si el vecino.
    Da igual quién sea el objetivo, el caso es estar en pie de guerra.

    Al principio piensas: "vaya mala suerte tiene, siempre se topa con gente problemática".
    Pero llega un punto en que la cosa chirría.
    ¿Cómo puede ser que siempre le pase lo mismo?
    Y ahí es cuando te cae la ficha: igual es que no es que tengan enemigos, es que los necesitan para funcionar.

    Es una forma muy fácil de construirse una identidad.
    Oponerse a algo te da un guion hecho: eres el "bueno" que lucha contra el "malo".
    Te da un propósito inmediato, te sientes moralmente por encima del resto y, sobre todo, te ahorras la parte más jodida de todas: mirarte al espejo y preguntarte quién eres cuando no tienes a nadie a quien atacar.
    Porque, claro, ¿qué haces con tu tiempo si no tienes a un enemigo que alimente tu discurso?
    Quizás lo más difícil no es pelear, es aprender a estar en paz con uno mismo cuando el ruido se apaga.

    ◦ • ◦ ❈ ◦ • ◦ ◦ • ◦ ❈ ◦ • ◦

    #psicologia #reflexiones #identidad #comportamiento #sinceridad #vidasinfiltros #introspeccion

  16. Arte con trasfondo social. 🧠 Daniela Name explora la identidad y las historias de tránsito a través de una propuesta estética que conmueve y abre el diálogo sobre el fenómeno migratorio. Conoce más de su obra aquí. 👇 #NoticiasCultura #Exposición #Identidad
    zurl.co/PqXH4

  17. Visibilidad y derechos. ⚖️ Un análisis profundo sobre los vacíos legales y la urgencia de legislar a favor de las identidades no binarias en Veracruz para garantizar su plena inclusión social. Lee la columna completa aquí. 👇 #Opinión #Inclusión #ComunidadLGBT #Identidad
    zurl.co/wgqbR

  18. pero la lógica es la misma: establecer jerarquías entre personas según su origen. Y eso, en una #democracia, es dinamita. Porque rompe la convivencia, alimenta sospechas y convierte al vecino en amenaza
    La #extremaderecha ha entendido que mucha gente se siente sola, sin horizonte colectivo. Por eso ofrece #identidad, aunque sea a costa de excluir. Frente a eso, la tarea —democrática, social y espiritual— es reconstruir comunidad. Volver a mirarnos como parte de algo más grande que el miedo.

  19. El valor del pasado. 🧠 Emiliano Escoto desglosa cómo el descuido de los acervos documentales condena a los pueblos al olvido y debilita su capacidad de construir un porvenir con bases firmes. Lee el texto completo aquí. 👇 #OpiniónCultura #ArchivosHistóricos #Identidad
    zurl.co/Tig6T

  20. Samsung Wallet acepta pasaportes digitales, pero los riesgos no son pocos

    Samsung anunció que los usuarios de Estados Unidos pueden agregar su pasaporte a Samsung Wallet para usar en más de 250 puntos de control del TSA, en colaboración con la empresa privada CLEAR. La comodidad es real, pero los interrogantes sobre privacidad, infraestructura y puntos de falla también (Fuente TechRadar).

    La propuesta suena tentadora: llegar tarde al aeropuerto, acercar el Galaxy al lector del TSA y pasar sin buscar el pasaporte físico. Samsung anunció que los usuarios en Estados Unidos pueden agregar su pasaporte estadounidense a Samsung Wallet, una función lanzada en colaboración con CLEAR que promete soporte en más de 250 puntos de control del TSA en todo el país.

    El detalle que no siempre queda claro en el anuncio es que CLEAR no es un programa gubernamental. Es una empresa privada que genera ingresos cobrando a los consumidores por acceso más rápido a infraestructura de seguridad pública que ya existe. Samsung afirma que toda la información del pasaporte se cifra en el propio dispositivo, pero no proporciona contexto sobre qué hace CLEAR con los datos de verificación en su propio sistema, una distinción que tampoco se comunica con suficiente claridad al usuario promedio durante la configuración inicial.

    Más allá de la privacidad, hay una lista concreta de puntos de falla que el pasaporte físico simplemente no tiene. La batería del teléfono puede agotarse. La app puede cerrarse inesperadamente. Una actualización de software puede introducir un problema de compatibilidad con el lector del TSA. El usuario puede quedar bloqueado fuera de su cuenta de Samsung. El teléfono puede ser robado camino al aeropuerto. El pasaporte físico, en cambio, tiene un único punto de falla: olvidarlo en casa.

    Hay también una limitación de alcance que reduce significativamente el atractivo de la función. El pasaporte digital solo sirve para viajes domésticos dentro de Estados Unidos. Para viajes internacionales, el pasaporte físico sigue siendo obligatorio, lo que hace que la función sea prácticamente irrelevante para quienes viajan poco dentro del país pero sí al exterior con frecuencia.

    Lo que Samsung está construyendo en realidad, más allá del discurso de conveniencia, es algo más ambicioso. Samsung Wallet ya almacena tarjetas de pago, tarjetas de embarque, llaves de hotel, tarjetas de fidelidad y credenciales de acceso al hogar. Un pasaporte digital es el paso lógico hacia convertir el teléfono en el token de autenticación único para toda la vida del usuario. Esa ambición no es necesariamente negativa, pero merece más escrutinio del que recibe cuando se empaqueta como una simple mejora de comodidad en el aeropuerto. Por ahora, el pasaporte físico no va a ningún lado, y el propio Samsung lo reconoce implícitamente al recomendar llevarlo siempre para viajes al exterior.

    #aeropuerto #CLEAR #DatosPersonales #GalaxyPhone #identidad #IdentidadDigital #pasaporteDigital #PORTADA #privacidad #Samsung #SamsungWallet #SeguridadDigital #tecnologia #tsa #viajes
  21. ⟡ A ver, vamos a ser sinceros: vivimos en un país donde nos encanta flagelarnos.
    Es surrealista que te pongas una camiseta con la bandera de Estados Unidos y la gente piense que estás de vacaciones o que eres un fan del diseño americano, pero te plantas una con la bandera de España y parece que has cometido un pecado capital.
    En seguida te ponen la etiqueta de "facha" y ya no hay más conversación, directamente te juzgan por el trapo que llevas puesto.

    La cuestión es que hemos comprado un discurso acomplejado donde el orgullo patrio se ha dejado secuestrar por extremos, y los demás, por miedo a que nos metan en el mismo saco, preferimos callar o mirar hacia otro lado.
    Parece que para ser "progresista" o "moderno" hay que odiar lo propio.
    Es de una hipocresía brutal.

    Estar orgulloso de tu país, de su cultura, de su gente o de su historia no debería ser una cuestión ideológica, sino algo natural.
    Pero aquí, si te gusta tu bandera, parece que tienes que dar explicaciones.
    Es agotador.
    Mientras tanto, aplaudimos todo lo que viene de fuera como si fuera el evangelio, pero nos da vergüenza lo que tenemos en casa.

    Al final, si no aprendemos a separar la identidad de la política barata, vamos a seguir viviendo en este bucle de complejos.
    El problema no es la bandera, es la incapacidad de la gente para aceptar que otros sientan orgullo sin que eso les suponga una amenaza.
    Y sinceramente, paso de pedir permiso para sentirme cómoda en mi propia piel y en mi propio país.

    ✶ ✶ ✶ ⟡ ✶ ✶ ✶

    #reflexion #identidad #realidad #sincomplejos

  22. ⟡ A ver, vamos a ser sinceros: vivimos en un país donde nos encanta flagelarnos.
    Es surrealista que te pongas una camiseta con la bandera de Estados Unidos y la gente piense que estás de vacaciones o que eres un fan del diseño americano, pero te plantas una con la bandera de España y parece que has cometido un pecado capital.
    En seguida te ponen la etiqueta de "facha" y ya no hay más conversación, directamente te juzgan por el trapo que llevas puesto.

    La cuestión es que hemos comprado un discurso acomplejado donde el orgullo patrio se ha dejado secuestrar por extremos, y los demás, por miedo a que nos metan en el mismo saco, preferimos callar o mirar hacia otro lado.
    Parece que para ser "progresista" o "moderno" hay que odiar lo propio.
    Es de una hipocresía brutal.

    Estar orgulloso de tu país, de su cultura, de su gente o de su historia no debería ser una cuestión ideológica, sino algo natural.
    Pero aquí, si te gusta tu bandera, parece que tienes que dar explicaciones.
    Es agotador.
    Mientras tanto, aplaudimos todo lo que viene de fuera como si fuera el evangelio, pero nos da vergüenza lo que tenemos en casa.

    Al final, si no aprendemos a separar la identidad de la política barata, vamos a seguir viviendo en este bucle de complejos.
    El problema no es la bandera, es la incapacidad de la gente para aceptar que otros sientan orgullo sin que eso les suponga una amenaza.
    Y sinceramente, paso de pedir permiso para sentirme cómoda en mi propia piel y en mi propio país.

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    #reflexion #identidad #realidad #sincomplejos

  23. ¡Así es chicas!, debemos mostrarle al pelado mexicano y al burgués, qué su complejo de inferioridad es tan deplorable como el malinchismo 🤮🤮🤮

    m.youtube.com/watch?v=KsHdAKh0

    #México #Consciencia #Identidad #Multidiversidad #Multiculturalidad

  24. Preparan Encuentro Entrerriano de Artes Visuales

    La Paz es sede del 2° Encuentro Entrerriano de Artes Visuales. […]

    lanotadigital.com.ar/2026/05/2

  25. Georgia: robo y venta de bebés | ARTE.tv Documentales

    Un joven descubre que fue robado al nacer en Georgia y vendido al extranjero. Su historia destapa una red que durante décadas declaró bebés “muertos” para traficarlos. Entre viajes, ADN y silencios, busca reconstruir su identidad y encontrar a su familia biológica.

    #documental #artetv #georgia #derechoshumanos #historiasreales #identidad #justicia #adopcionesilegales #verdad

    youtube.com/watch?v=j1P8aH7hvuE

  26. 🇧🇷🆕 Brasil: la identidad múltiple de las rompedoras de coco babasú indígenas del pueblo indígena Akroá Gamella, narrada por la antropóloga Ariana Gomes, quien es ella misma también rompedora de cocos babasú 🌴

    salvalaselva.org/exitos-y-noti

    #Babaçu #Brasil #identidad #PueblosIndígenas #AkroaGamella #Maranhão #Piauí #mujeres

  27. @SrMoshuelo

    Es la historia de siempre: el "pues no se te nota" no es un cumplido, es una falta de respeto disfrazada de palmadita en la espalda. La gente se piensa que por no encajar en el cliché que ellos tienen en la cabeza, te están haciendo un favor al decirte que "pareces normal". Es agotador tener que ir pidiendo perdón o permiso por ser quien eres solo para no incomodar al que tiene la mente estrecha.

    Esa normatividad de la que hablas es una jaula. Al final, lo que les molesta es que no pueden etiquetarte rápido para saber cómo tratarte. Que te lo digan una y otra vez solo demuestra lo mucho que le cuesta a la peña entender que la identidad de cada uno no es un disfraz que te pones o te quitas según sople el viento.

    A veces dan ganas de soltarlo a las bravas, y con razón. La paciencia tiene un límite, sobre todo cuando la mala educación viene envuelta en ese tono condescendiente. Como bien dices, no nos queda nada por avanzar si el máximo horizonte de algunos sigue siendo la tolerancia bajo condiciones.🫂🤗

    #identidad #orgullo #respeto #realidad #sociedad #libertad

  28. “Sólo yo puedo juzgarme.
    Yo sé mi pasado, yo sé el motivo de mis opciones, yo sé lo que tengo dentro.
    Yo sé cuánto he sufrido, yo sé lo que es fuerte y frágil, yo y nadie más”.

    —Oscar Wilde

    #oscarwilde #reflexiones #identidad #amorpropio #realidad #autoconocimiento #libertad #sinceridad #esencia #criterio #fortaleza #frasesqueinspiran #yo #respeto

  29. 🚨 Alerta crítica de ciberinteligencia: FILTRACIÓN MASIVA DE DATOS CIUDADANOS – CONO SUR (PERÚ, ARGENTINA, CHILE Y MÁS) 🇵🇪🇦🇷🇨🇱🔓

    Una de las filtraciones de bases de datos más extensas y peligrosas del año hasta la fecha se ha detectado en foros en línea. El ciberdelincuente "BlindBackdoor" ha puesto a la venta enormes conjuntos de datos que contienen información personal, fiscal y de contacto de más de 70 millones de ciudadanos de Latinoamérica, con especial atención a Perú y Argentina.

    👤 Ciberdelincuente: BlindBackdoor.

    📂 Volumen total: Aproximadamente 13 GB de datos de identidad sin procesar.

    📅 Fecha de publicación: 26 de abril de 2026.

    🌍 Países afectados: Perú, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela.

    📊 Alcance de la brecha por país (Exposición extrema de información personal identificable)

    1. PERÚ: Base de datos RENIEC 🇵🇪

    Cantidad: Más de 37 millones de registros (prácticamente toda la población).

    Campos expuestos: DNI (Documento Nacional de Identidad), nombres completos, fecha de nacimiento, fechas de emisión/vencimiento de documentos, códigos Ubigeo de nacimiento y residencia, dirección física exacta, género, estado civil, dígito de verificación y nombres de los padres.

    Impacto: Exposición total del historial genealógico y los datos de ubicación de los ciudadanos peruanos.

    2. ARGENTINA: Buenos Aires y Nacional 🇦🇷

    Cantidad: Más de 35 millones de registros.

    Campos expuestos: DNI (Documento Nacional de Identidad), nombres completos, fecha de nacimiento, localidad (p. ej., La Plata), provincia, dirección detallada y lo que parece ser el número CUIL/CUIT o número de contacto.

    Impacto: Riesgo masivo de robo de identidad/suplantación de identidad en relación con la AFIP (Autoridad Tributaria Federal) y las instituciones bancarias.

    3. Otros países en el catálogo 🇨🇱🇨🇴🇪🇨🇺🇾🇻🇪

    El atacante afirma poseer bases de datos similares para Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Venezuela, consolidando así un repositorio de identidad regional sin precedentes. 🛡️ Recomendaciones de respuesta inmediata

    🔒 Alerta de fraude: Se recomienda a los ciudadanos de los países mencionados que activen las alertas de transacciones en sus aplicaciones bancarias y que eviten contestar llamadas de números desconocidos.

    🔑 Validación reforzada: Las empresas deben dejar de utilizar el nombre de la madre/el padre o la dirección como únicos factores para verificar la identidad por teléfono.

    Monitorear: analizador.vecert.io

    #CiberSeguridad #Latam #DataBreach #RENIEC #Argentina #Peru #DNI #Identidad #BlindBackdoor #VECERT #InfoSec 🛡️⚠️🚨🌐

    https://fxtwitter.com/VECERTRadar/status/2048435871343358413
    (https://t.me/experienciainterdimensional/10827)

  30. :stargif: 𝙇𝙖 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙩𝙧𝙖𝙣𝙨: 𝙉𝙤 𝙚𝙨 𝙢𝙤𝙙𝙖, 𝙚𝙨 𝙢𝙚𝙢𝙤𝙧𝙞𝙖 :stargif:

    Te han contado que ser transgénero es un fenómeno de este siglo, pero la arqueología y los textos antiguos dicen otra cosa.
    Hace más de 4,500 años, en la cuna de la civilización, Mesopotamia, ya existían los Gala.
    Eran sacerdotes de la diosa Inanna que combinaban rasgos masculinos y femeninos, hablaban un dialecto propio llamado eme-sal (un registro lingüístico reservado exclusivamente para mujeres) y ocupaban lugares de prestigio en la jerarquía social.
    No se les veía como una anomalía, sino como un puente necesario entre lo humano y lo divino, encargados de los lamentos y rituales que requerían una sensibilidad fuera del binarismo tradicional.

    Esta fluidez se repite en todo el mapa y en distintas épocas.
    En la India, las Hijras aparecen en textos sagrados como el Kamasutra desde el siglo III a.C.
    Aunque hoy luchan por sus derechos básicos debido al estigma colonial, históricamente han sido reconocidas como un tercer género con el poder ritual de bendecir bodas y nacimientos.
    En México, la cultura zapoteca integró a los Muxes como personas nacidas con anatomía masculina que asumen roles femeninos en lo social y económico.
    Para los zapotecas, los muxes no son hombres que se visten de mujer, sino una identidad propia y esencial para la cohesión de la comunidad que ha sobrevivido desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad.

    Incluso en la estepa euroasiática del siglo VII a.C., el historiador griego Heródoto documentó a los Enaree.
    Según sus crónicas, eran personas que, pese a nacer hombres, vivían, vestían y realizaban tareas femeninas por mandato de la diosa Afrodita (a quien ellos llamaban Artimpasa), y se les atribuían dones proféticos que los reyes consultaban antes de ir a la guerra.
    El poder político tampoco fue ajeno a estas realidades.
    En Roma, el joven emperador Heliogábalo, que gobernó entre el 218 y el 222 d.C., escandalizó a la aristocracia conservadora al insistir en que se le tratara como una "Dama" y no como un señor.
    Los cronistas de la época, como Casio Dión, relatan que Heliogábalo usaba cosméticos, pelucas y llegó a ofrecer sumas astronómicas a cualquier médico que pudiera realizarle una cirugía de confirmación de sexo para adecuar su cuerpo a su identidad.

    El quiebre de esta realidad no fue natural, sino una imposición política y cultural.
    La expansión colonial europea exportó un modelo rígido de género que castigaba cualquier forma de existir fuera del binomio "hombre o mujer" para facilitar el control social y religioso.
    Este borrado se volvió sistemático y violento en el siglo XX.
    En 1919, el médico y sexólogo Magnus Hirschfeld —un pionero que acuñó el término "transexualismo"— fundó en Berlín el Instituto de la Ciencia Sexual.
    Este lugar era un refugio mundial donde se documentaban identidades de género y se realizaban las primeras cirugías modernas de reasignación.
    Una de sus pacientes más famosas fue Lili Elbe, una pintora danesa cuya transición en los años 20 desafió los límites de la medicina de la época y cuya vida inspiró más tarde la obra "La chica danesa".

    Sin embargo, en 1933, este progreso fue frenado por la barbarie.
    Con el ascenso del nazismo, el instituto de Hirschfeld fue el primer objetivo: los soldados saquearon el edificio y quemaron miles de libros, archivos médicos y fotografías en las plazas públicas.
    Querían borrar la evidencia científica de que la diversidad de género era algo natural y estudiado.

    Incluso cuando el movimiento de derechos civiles estalló en Stonewall en junio de 1969, la historia oficial trató de "blanquear" los hechos.
    Durante décadas se ocultó que las figuras que lideraron la resistencia contra el acoso policial en aquel bar de Nueva York fueron mujeres trans de color.
    Marsha P. Johnson, una mujer trans negra y trabajadora sexual conocida por su activismo incansable, y Sylvia Rivera, una mujer trans de ascendencia puertorriqueña y venezolana que luchó por los derechos de los jóvenes de la calle, fueron las que pusieron el cuerpo cuando nadie más lo hacía.
    Ambas fundaron STAR (Street Transvestite Action Revolutionaries) para dar refugio a quienes la sociedad rechazaba.

    Lo que hoy vemos no es una moda ni un invento reciente; es el resurgimiento de una identidad humana que ha sobrevivido a la persecución, a las hogueras y al olvido impuesto.
    Es, simplemente, historia documentada reclamando su lugar en el presente.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historiatrans #memorialgbti #historiadocumentada #cultura #identidad #stonewall #derechoshumanos