home.social

#dustbowl — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #dustbowl, aggregated by home.social.

  1. The Worst Hard Time "America’s High Plains during the Great Depression were like nothing ever seen before or since" Sale: $18.99 to $1.99 by Timothy Egan Rating: 4.5/5 (7,144 Reviews) #DustBowl #History #GreatDepression #Environmental #Nonfiction #Survival #USA #BookSky

    The Worst Hard Time

  2. Record-smashing heat spreads: 'Basically the entire US is going to be hot'

    by SETH BORENSTEIN, March 23, 2026

    "After smashing March heat records in 14 states and the U.S. as a whole, the gigantic #HeatDome that's baked the Southwest is creeping eastward and may end up being one of the most expansive heat waves in American history, meteorologists and weather historians said.

    "And it's not going away for awhile, maybe not till the middle of the next week as April starts, said meteorologist Gregg Gallina of the National Weather Service's Weather Prediction Center."

    [..]

    "The physical area of this heat wave likely dwarfs two other historic heat waves — one in 2012 in the Upper Midwest and Northeast and another in 2021 in the Pacific Northwest — according to weather historian Chris Burt, author of the book '#ExtremeWeather.' It may not be as large as the #DustBowl #HeatWaves of 1936, but that was a series of heat waves over two months during summer, not a single big event like now, Burt said."

    Read more:
    msn.com/en-us/weather/topstori?

    #USWx #Heatwave #ClimateChange #GlobalWarming

  3. “History Repeats but Memory Retreats” - Way Out in the Dust Bowl
    2026 M.Petter CC BY NC-SA - remix multiple layers/filters and refilters
    Texan refugees' car. Coachella Valley. California 1937 Feb.
    loc.gov/pictures/item/20177696
    Alt txt by the altbot
    #DigitalArt #Art #DustBowl #ClimateChange

  4. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐 𝒂𝒔𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓𝒐𝒔𝒐𝒔 :stargif:

    En 1939 apareció una novela que provocó algo bastante inusual para un libro: miedo entre algunas de las personas más poderosas de Estados Unidos.

    Intentaron retirarlo de bibliotecas.
    Lo acusaron de propaganda peligrosa.
    En algunos lugares incluso lo quemaron en público.

    El libro se llamaba Las uvas de la ira y su autor era John Steinbeck.

    Steinbeck había nacido en 1902 en Salinas, en pleno valle agrícola de California.
    Su familia era relativamente estable: su padre trabajaba para el gobierno del condado y su madre era maestra.
    No creció en la miseria ni en los márgenes.

    Podría haber llevado una vida tranquila y escribir novelas cómodas.

    Pero eligió mirar donde casi nadie quería mirar.

    Durante los años treinta, Estados Unidos estaba atravesando uno de los momentos más duros de su historia.
    La Gran Depresión había arruinado a millones de personas y, al mismo tiempo, una catástrofe ambiental conocida como el Dust Bowl convirtió enormes zonas agrícolas en polvo.

    Estados como Oklahoma, Texas o Kansas quedaron devastados por tormentas de tierra que arrasaban cultivos enteros.

    Miles de familias campesinas perdieron sus tierras.
    Sin muchas opciones, cargaron sus pertenencias en coches viejos y emprendieron un largo viaje hacia California.
    Habían oído que allí había trabajo en los campos.

    La realidad era muy distinta.

    Las grandes explotaciones agrícolas necesitaban mano de obra barata.
    Para mantener los salarios bajos, contrataban a más trabajadores de los que realmente necesitaban.
    Así los propios trabajadores competían entre sí por cualquier empleo.

    Las condiciones eran durísimas.

    Familias enteras vivían en campamentos improvisados.
    Muchos no tenían agua potable ni atención médica.
    Los salarios apenas alcanzaban para comer y los niños enfermaban con frecuencia por desnutrición.

    Cuando los trabajadores intentaban organizarse para pedir mejores condiciones, muchas veces eran expulsados de los campamentos o intimidados por guardias armados contratados por las empresas agrícolas.

    Steinbeck decidió verlo con sus propios ojos.

    A mediados de los años treinta empezó a visitar los campamentos de trabajadores migrantes en el Valle Central de California.
    No fue solo como periodista.
    Pasó tiempo allí, habló con las familias y escuchó historias que casi nadie estaba contando.

    Lo que vio lo marcó profundamente.

    Primero escribió una serie de reportajes titulada The Harvest Gypsies, publicada en el periódico The San Francisco News.
    Aquellos artículos denunciaban la situación de los trabajadores migrantes.

    Pero Steinbeck sentía que eso no era suficiente.

    Así nació Las uvas de la ira.

    La novela sigue a la familia Joad, campesinos de Oklahoma expulsados de su tierra que viajan hacia California buscando trabajo y terminan atrapados en un sistema que los explota y los trata como si fueran desechables.

    El libro no suavizaba nada.

    Había hambre, desesperación, injusticia y rabia.

    Cuando se publicó en abril de 1939, el impacto fue inmediato.
    En pocos meses vendió cientos de miles de ejemplares y se convirtió en uno de los libros más comentados del país.

    Pero en los condados agrícolas de California la reacción fue furiosa.

    Algunas organizaciones agrícolas acusaron a Steinbeck de exagerar o mentir.
    Otros lo llamaron comunista.
    Decían que el libro atacaba la economía del estado.

    En ciertos lugares fue retirado de bibliotecas.

    En otros, directamente quemado.

    Incluso en su ciudad natal, Salinas, hubo personas que organizaron hogueras públicas con ejemplares del libro mientras acusaban a Steinbeck de traicionar a su propia comunidad.

    Las amenazas también empezaron a llegar.

    Pero ocurrió algo curioso: cuanto más intentaban desacreditar el libro, más gente quería leerlo.

    La polémica lo convirtió en un fenómeno nacional.

    En 1940, apenas un año después de publicarse, Las uvas de la ira ganó el Premio Pulitzer de Ficción.

    Poco después también fue llevada al cine por el director John Ford, con Henry Fonda interpretando a Tom Joad.
    La película se estrenó ese mismo año y reforzó todavía más el impacto de la historia.

    Pero quizá el reconocimiento más importante llegó de otro lugar.

    Muchos trabajadores migrantes escribieron cartas a Steinbeck agradeciéndole el libro.
    Decían que por primera vez alguien había contado lo que realmente estaban viviendo.

    Steinbeck siguió escribiendo durante toda su vida sobre personajes que rara vez aparecían en la literatura: trabajadores, marginados y gente común enfrentándose a sistemas injustos.

    En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    SIGUE ↘️

    #historia #literatura #libros #johnsteinbeck #lasuvasdelaira #historiadeliteraria #grandeprension #dustbowl #historiareal #cultura #curiosidadeshistoricas

  5. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐 𝒂𝒔𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓𝒐𝒔𝒐𝒔 :stargif:

    En 1939 apareció una novela que provocó algo bastante inusual para un libro: miedo entre algunas de las personas más poderosas de Estados Unidos.

    Intentaron retirarlo de bibliotecas.
    Lo acusaron de propaganda peligrosa.
    En algunos lugares incluso lo quemaron en público.

    El libro se llamaba Las uvas de la ira y su autor era John Steinbeck.

    Steinbeck había nacido en 1902 en Salinas, en pleno valle agrícola de California.
    Su familia era relativamente estable: su padre trabajaba para el gobierno del condado y su madre era maestra.
    No creció en la miseria ni en los márgenes.

    Podría haber llevado una vida tranquila y escribir novelas cómodas.

    Pero eligió mirar donde casi nadie quería mirar.

    Durante los años treinta, Estados Unidos estaba atravesando uno de los momentos más duros de su historia.
    La Gran Depresión había arruinado a millones de personas y, al mismo tiempo, una catástrofe ambiental conocida como el Dust Bowl convirtió enormes zonas agrícolas en polvo.

    Estados como Oklahoma, Texas o Kansas quedaron devastados por tormentas de tierra que arrasaban cultivos enteros.

    Miles de familias campesinas perdieron sus tierras.
    Sin muchas opciones, cargaron sus pertenencias en coches viejos y emprendieron un largo viaje hacia California.
    Habían oído que allí había trabajo en los campos.

    La realidad era muy distinta.

    Las grandes explotaciones agrícolas necesitaban mano de obra barata.
    Para mantener los salarios bajos, contrataban a más trabajadores de los que realmente necesitaban.
    Así los propios trabajadores competían entre sí por cualquier empleo.

    Las condiciones eran durísimas.

    Familias enteras vivían en campamentos improvisados.
    Muchos no tenían agua potable ni atención médica.
    Los salarios apenas alcanzaban para comer y los niños enfermaban con frecuencia por desnutrición.

    Cuando los trabajadores intentaban organizarse para pedir mejores condiciones, muchas veces eran expulsados de los campamentos o intimidados por guardias armados contratados por las empresas agrícolas.

    Steinbeck decidió verlo con sus propios ojos.

    A mediados de los años treinta empezó a visitar los campamentos de trabajadores migrantes en el Valle Central de California.
    No fue solo como periodista.
    Pasó tiempo allí, habló con las familias y escuchó historias que casi nadie estaba contando.

    Lo que vio lo marcó profundamente.

    Primero escribió una serie de reportajes titulada The Harvest Gypsies, publicada en el periódico The San Francisco News.
    Aquellos artículos denunciaban la situación de los trabajadores migrantes.

    Pero Steinbeck sentía que eso no era suficiente.

    Así nació Las uvas de la ira.

    La novela sigue a la familia Joad, campesinos de Oklahoma expulsados de su tierra que viajan hacia California buscando trabajo y terminan atrapados en un sistema que los explota y los trata como si fueran desechables.

    El libro no suavizaba nada.

    Había hambre, desesperación, injusticia y rabia.

    Cuando se publicó en abril de 1939, el impacto fue inmediato.
    En pocos meses vendió cientos de miles de ejemplares y se convirtió en uno de los libros más comentados del país.

    Pero en los condados agrícolas de California la reacción fue furiosa.

    Algunas organizaciones agrícolas acusaron a Steinbeck de exagerar o mentir.
    Otros lo llamaron comunista.
    Decían que el libro atacaba la economía del estado.

    En ciertos lugares fue retirado de bibliotecas.

    En otros, directamente quemado.

    Incluso en su ciudad natal, Salinas, hubo personas que organizaron hogueras públicas con ejemplares del libro mientras acusaban a Steinbeck de traicionar a su propia comunidad.

    Las amenazas también empezaron a llegar.

    Pero ocurrió algo curioso: cuanto más intentaban desacreditar el libro, más gente quería leerlo.

    La polémica lo convirtió en un fenómeno nacional.

    En 1940, apenas un año después de publicarse, Las uvas de la ira ganó el Premio Pulitzer de Ficción.

    Poco después también fue llevada al cine por el director John Ford, con Henry Fonda interpretando a Tom Joad.
    La película se estrenó ese mismo año y reforzó todavía más el impacto de la historia.

    Pero quizá el reconocimiento más importante llegó de otro lugar.

    Muchos trabajadores migrantes escribieron cartas a Steinbeck agradeciéndole el libro.
    Decían que por primera vez alguien había contado lo que realmente estaban viviendo.

    Steinbeck siguió escribiendo durante toda su vida sobre personajes que rara vez aparecían en la literatura: trabajadores, marginados y gente común enfrentándose a sistemas injustos.

    En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    SIGUE ↘️

    #historia #literatura #libros #johnsteinbeck #lasuvasdelaira #historiadeliteraria #grandeprension #dustbowl #historiareal #cultura #curiosidadeshistoricas

  6. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐 𝒂𝒔𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓𝒐𝒔𝒐𝒔 :stargif:

    En 1939 apareció una novela que provocó algo bastante inusual para un libro: miedo entre algunas de las personas más poderosas de Estados Unidos.

    Intentaron retirarlo de bibliotecas.
    Lo acusaron de propaganda peligrosa.
    En algunos lugares incluso lo quemaron en público.

    El libro se llamaba Las uvas de la ira y su autor era John Steinbeck.

    Steinbeck había nacido en 1902 en Salinas, en pleno valle agrícola de California.
    Su familia era relativamente estable: su padre trabajaba para el gobierno del condado y su madre era maestra.
    No creció en la miseria ni en los márgenes.

    Podría haber llevado una vida tranquila y escribir novelas cómodas.

    Pero eligió mirar donde casi nadie quería mirar.

    Durante los años treinta, Estados Unidos estaba atravesando uno de los momentos más duros de su historia.
    La Gran Depresión había arruinado a millones de personas y, al mismo tiempo, una catástrofe ambiental conocida como el Dust Bowl convirtió enormes zonas agrícolas en polvo.

    Estados como Oklahoma, Texas o Kansas quedaron devastados por tormentas de tierra que arrasaban cultivos enteros.

    Miles de familias campesinas perdieron sus tierras.
    Sin muchas opciones, cargaron sus pertenencias en coches viejos y emprendieron un largo viaje hacia California.
    Habían oído que allí había trabajo en los campos.

    La realidad era muy distinta.

    Las grandes explotaciones agrícolas necesitaban mano de obra barata.
    Para mantener los salarios bajos, contrataban a más trabajadores de los que realmente necesitaban.
    Así los propios trabajadores competían entre sí por cualquier empleo.

    Las condiciones eran durísimas.

    Familias enteras vivían en campamentos improvisados.
    Muchos no tenían agua potable ni atención médica.
    Los salarios apenas alcanzaban para comer y los niños enfermaban con frecuencia por desnutrición.

    Cuando los trabajadores intentaban organizarse para pedir mejores condiciones, muchas veces eran expulsados de los campamentos o intimidados por guardias armados contratados por las empresas agrícolas.

    Steinbeck decidió verlo con sus propios ojos.

    A mediados de los años treinta empezó a visitar los campamentos de trabajadores migrantes en el Valle Central de California.
    No fue solo como periodista.
    Pasó tiempo allí, habló con las familias y escuchó historias que casi nadie estaba contando.

    Lo que vio lo marcó profundamente.

    Primero escribió una serie de reportajes titulada The Harvest Gypsies, publicada en el periódico The San Francisco News.
    Aquellos artículos denunciaban la situación de los trabajadores migrantes.

    Pero Steinbeck sentía que eso no era suficiente.

    Así nació Las uvas de la ira.

    La novela sigue a la familia Joad, campesinos de Oklahoma expulsados de su tierra que viajan hacia California buscando trabajo y terminan atrapados en un sistema que los explota y los trata como si fueran desechables.

    El libro no suavizaba nada.

    Había hambre, desesperación, injusticia y rabia.

    Cuando se publicó en abril de 1939, el impacto fue inmediato.
    En pocos meses vendió cientos de miles de ejemplares y se convirtió en uno de los libros más comentados del país.

    Pero en los condados agrícolas de California la reacción fue furiosa.

    Algunas organizaciones agrícolas acusaron a Steinbeck de exagerar o mentir.
    Otros lo llamaron comunista.
    Decían que el libro atacaba la economía del estado.

    En ciertos lugares fue retirado de bibliotecas.

    En otros, directamente quemado.

    Incluso en su ciudad natal, Salinas, hubo personas que organizaron hogueras públicas con ejemplares del libro mientras acusaban a Steinbeck de traicionar a su propia comunidad.

    Las amenazas también empezaron a llegar.

    Pero ocurrió algo curioso: cuanto más intentaban desacreditar el libro, más gente quería leerlo.

    La polémica lo convirtió en un fenómeno nacional.

    En 1940, apenas un año después de publicarse, Las uvas de la ira ganó el Premio Pulitzer de Ficción.

    Poco después también fue llevada al cine por el director John Ford, con Henry Fonda interpretando a Tom Joad.
    La película se estrenó ese mismo año y reforzó todavía más el impacto de la historia.

    Pero quizá el reconocimiento más importante llegó de otro lugar.

    Muchos trabajadores migrantes escribieron cartas a Steinbeck agradeciéndole el libro.
    Decían que por primera vez alguien había contado lo que realmente estaban viviendo.

    Steinbeck siguió escribiendo durante toda su vida sobre personajes que rara vez aparecían en la literatura: trabajadores, marginados y gente común enfrentándose a sistemas injustos.

    En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    SIGUE ↘️

    #historia #literatura #libros #johnsteinbeck #lasuvasdelaira #historiadeliteraria #grandeprension #dustbowl #historiareal #cultura #curiosidadeshistoricas

  7. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐 𝒂𝒔𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓𝒐𝒔𝒐𝒔 :stargif:

    En 1939 apareció una novela que provocó algo bastante inusual para un libro: miedo entre algunas de las personas más poderosas de Estados Unidos.

    Intentaron retirarlo de bibliotecas.
    Lo acusaron de propaganda peligrosa.
    En algunos lugares incluso lo quemaron en público.

    El libro se llamaba Las uvas de la ira y su autor era John Steinbeck.

    Steinbeck había nacido en 1902 en Salinas, en pleno valle agrícola de California.
    Su familia era relativamente estable: su padre trabajaba para el gobierno del condado y su madre era maestra.
    No creció en la miseria ni en los márgenes.

    Podría haber llevado una vida tranquila y escribir novelas cómodas.

    Pero eligió mirar donde casi nadie quería mirar.

    Durante los años treinta, Estados Unidos estaba atravesando uno de los momentos más duros de su historia.
    La Gran Depresión había arruinado a millones de personas y, al mismo tiempo, una catástrofe ambiental conocida como el Dust Bowl convirtió enormes zonas agrícolas en polvo.

    Estados como Oklahoma, Texas o Kansas quedaron devastados por tormentas de tierra que arrasaban cultivos enteros.

    Miles de familias campesinas perdieron sus tierras.
    Sin muchas opciones, cargaron sus pertenencias en coches viejos y emprendieron un largo viaje hacia California.
    Habían oído que allí había trabajo en los campos.

    La realidad era muy distinta.

    Las grandes explotaciones agrícolas necesitaban mano de obra barata.
    Para mantener los salarios bajos, contrataban a más trabajadores de los que realmente necesitaban.
    Así los propios trabajadores competían entre sí por cualquier empleo.

    Las condiciones eran durísimas.

    Familias enteras vivían en campamentos improvisados.
    Muchos no tenían agua potable ni atención médica.
    Los salarios apenas alcanzaban para comer y los niños enfermaban con frecuencia por desnutrición.

    Cuando los trabajadores intentaban organizarse para pedir mejores condiciones, muchas veces eran expulsados de los campamentos o intimidados por guardias armados contratados por las empresas agrícolas.

    Steinbeck decidió verlo con sus propios ojos.

    A mediados de los años treinta empezó a visitar los campamentos de trabajadores migrantes en el Valle Central de California.
    No fue solo como periodista.
    Pasó tiempo allí, habló con las familias y escuchó historias que casi nadie estaba contando.

    Lo que vio lo marcó profundamente.

    Primero escribió una serie de reportajes titulada The Harvest Gypsies, publicada en el periódico The San Francisco News.
    Aquellos artículos denunciaban la situación de los trabajadores migrantes.

    Pero Steinbeck sentía que eso no era suficiente.

    Así nació Las uvas de la ira.

    La novela sigue a la familia Joad, campesinos de Oklahoma expulsados de su tierra que viajan hacia California buscando trabajo y terminan atrapados en un sistema que los explota y los trata como si fueran desechables.

    El libro no suavizaba nada.

    Había hambre, desesperación, injusticia y rabia.

    Cuando se publicó en abril de 1939, el impacto fue inmediato.
    En pocos meses vendió cientos de miles de ejemplares y se convirtió en uno de los libros más comentados del país.

    Pero en los condados agrícolas de California la reacción fue furiosa.

    Algunas organizaciones agrícolas acusaron a Steinbeck de exagerar o mentir.
    Otros lo llamaron comunista.
    Decían que el libro atacaba la economía del estado.

    En ciertos lugares fue retirado de bibliotecas.

    En otros, directamente quemado.

    Incluso en su ciudad natal, Salinas, hubo personas que organizaron hogueras públicas con ejemplares del libro mientras acusaban a Steinbeck de traicionar a su propia comunidad.

    Las amenazas también empezaron a llegar.

    Pero ocurrió algo curioso: cuanto más intentaban desacreditar el libro, más gente quería leerlo.

    La polémica lo convirtió en un fenómeno nacional.

    En 1940, apenas un año después de publicarse, Las uvas de la ira ganó el Premio Pulitzer de Ficción.

    Poco después también fue llevada al cine por el director John Ford, con Henry Fonda interpretando a Tom Joad.
    La película se estrenó ese mismo año y reforzó todavía más el impacto de la historia.

    Pero quizá el reconocimiento más importante llegó de otro lugar.

    Muchos trabajadores migrantes escribieron cartas a Steinbeck agradeciéndole el libro.
    Decían que por primera vez alguien había contado lo que realmente estaban viviendo.

    Steinbeck siguió escribiendo durante toda su vida sobre personajes que rara vez aparecían en la literatura: trabajadores, marginados y gente común enfrentándose a sistemas injustos.

    En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    SIGUE ↘️

    #historia #literatura #libros #johnsteinbeck #lasuvasdelaira #historiadeliteraria #grandeprension #dustbowl #historiareal #cultura #curiosidadeshistoricas

  8. :stargif: 𝑪𝒖𝒂𝒏𝒅𝒐 𝒖𝒏 𝒍𝒊𝒃𝒓𝒐 𝒂𝒔𝒖𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒅𝒆𝒓𝒐𝒔𝒐𝒔 :stargif:

    En 1939 apareció una novela que provocó algo bastante inusual para un libro: miedo entre algunas de las personas más poderosas de Estados Unidos.

    Intentaron retirarlo de bibliotecas.
    Lo acusaron de propaganda peligrosa.
    En algunos lugares incluso lo quemaron en público.

    El libro se llamaba Las uvas de la ira y su autor era John Steinbeck.

    Steinbeck había nacido en 1902 en Salinas, en pleno valle agrícola de California.
    Su familia era relativamente estable: su padre trabajaba para el gobierno del condado y su madre era maestra.
    No creció en la miseria ni en los márgenes.

    Podría haber llevado una vida tranquila y escribir novelas cómodas.

    Pero eligió mirar donde casi nadie quería mirar.

    Durante los años treinta, Estados Unidos estaba atravesando uno de los momentos más duros de su historia.
    La Gran Depresión había arruinado a millones de personas y, al mismo tiempo, una catástrofe ambiental conocida como el Dust Bowl convirtió enormes zonas agrícolas en polvo.

    Estados como Oklahoma, Texas o Kansas quedaron devastados por tormentas de tierra que arrasaban cultivos enteros.

    Miles de familias campesinas perdieron sus tierras.
    Sin muchas opciones, cargaron sus pertenencias en coches viejos y emprendieron un largo viaje hacia California.
    Habían oído que allí había trabajo en los campos.

    La realidad era muy distinta.

    Las grandes explotaciones agrícolas necesitaban mano de obra barata.
    Para mantener los salarios bajos, contrataban a más trabajadores de los que realmente necesitaban.
    Así los propios trabajadores competían entre sí por cualquier empleo.

    Las condiciones eran durísimas.

    Familias enteras vivían en campamentos improvisados.
    Muchos no tenían agua potable ni atención médica.
    Los salarios apenas alcanzaban para comer y los niños enfermaban con frecuencia por desnutrición.

    Cuando los trabajadores intentaban organizarse para pedir mejores condiciones, muchas veces eran expulsados de los campamentos o intimidados por guardias armados contratados por las empresas agrícolas.

    Steinbeck decidió verlo con sus propios ojos.

    A mediados de los años treinta empezó a visitar los campamentos de trabajadores migrantes en el Valle Central de California.
    No fue solo como periodista.
    Pasó tiempo allí, habló con las familias y escuchó historias que casi nadie estaba contando.

    Lo que vio lo marcó profundamente.

    Primero escribió una serie de reportajes titulada The Harvest Gypsies, publicada en el periódico The San Francisco News.
    Aquellos artículos denunciaban la situación de los trabajadores migrantes.

    Pero Steinbeck sentía que eso no era suficiente.

    Así nació Las uvas de la ira.

    La novela sigue a la familia Joad, campesinos de Oklahoma expulsados de su tierra que viajan hacia California buscando trabajo y terminan atrapados en un sistema que los explota y los trata como si fueran desechables.

    El libro no suavizaba nada.

    Había hambre, desesperación, injusticia y rabia.

    Cuando se publicó en abril de 1939, el impacto fue inmediato.
    En pocos meses vendió cientos de miles de ejemplares y se convirtió en uno de los libros más comentados del país.

    Pero en los condados agrícolas de California la reacción fue furiosa.

    Algunas organizaciones agrícolas acusaron a Steinbeck de exagerar o mentir.
    Otros lo llamaron comunista.
    Decían que el libro atacaba la economía del estado.

    En ciertos lugares fue retirado de bibliotecas.

    En otros, directamente quemado.

    Incluso en su ciudad natal, Salinas, hubo personas que organizaron hogueras públicas con ejemplares del libro mientras acusaban a Steinbeck de traicionar a su propia comunidad.

    Las amenazas también empezaron a llegar.

    Pero ocurrió algo curioso: cuanto más intentaban desacreditar el libro, más gente quería leerlo.

    La polémica lo convirtió en un fenómeno nacional.

    En 1940, apenas un año después de publicarse, Las uvas de la ira ganó el Premio Pulitzer de Ficción.

    Poco después también fue llevada al cine por el director John Ford, con Henry Fonda interpretando a Tom Joad.
    La película se estrenó ese mismo año y reforzó todavía más el impacto de la historia.

    Pero quizá el reconocimiento más importante llegó de otro lugar.

    Muchos trabajadores migrantes escribieron cartas a Steinbeck agradeciéndole el libro.
    Decían que por primera vez alguien había contado lo que realmente estaban viviendo.

    Steinbeck siguió escribiendo durante toda su vida sobre personajes que rara vez aparecían en la literatura: trabajadores, marginados y gente común enfrentándose a sistemas injustos.

    En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    SIGUE ↘️

    #historia #literatura #libros #johnsteinbeck #lasuvasdelaira #historiadeliteraria #grandeprension #dustbowl #historiareal #cultura #curiosidadeshistoricas

  9. A selection from Dorothea Lange’s #DustBowl photos was the @wikipedia ‘Picture of the day’ on Nov. 18th. en.wikipedia.org/wiki/Template

    Given the forecast #Trumpcession that would be part and parcel of #AmericanCarnage2.0, and the way the majority of folks in #Missouri voted in the #2024election , you can look 👀 at the #Depression photos to see what #MAGA morons apparently think were ‘the good old days’. But they might call them “the GREAT old days!”

    #Histodons #USpol #FAFO #Economics

  10. 𝗪𝗜𝗞𝗜𝗣𝗘𝗗𝗜𝗔 𝗣𝗜𝗖𝗧𝗨𝗥𝗘 𝗢𝗙 𝗧𝗛𝗘 𝗗𝗔𝗬

    ✧ Dust Bowl ✧

    The Dust Bowl was a period of severe dust storms that greatly damaged the ecology and agriculture of the American and Canadian prairies during the 1930s. Drought and a failure to apply dryland farming methods to prevent wind erosion caused the phenomenon. The drought came in three waves, 1934, 1936, and 1939–1940, but some regions of the high plains experienced drought conditions for...

    #DustBowl #Wikipedia
    en.wikipedia.org/wiki/Dust_Bowl

  11. white American academia is too cowardly and chickenshit to make the connection between the US post Civil War #genocide #displacement of Great Plains First Nations ―along with the #ecocide of the North American #bison―; and the catastrophic Great Plains #DustBowl of the 1930s.

    millennia of First People’s tending to the ecosystems destroyed by #ManifestDestiny, created one of the worst famines of the 20th century

    it’s 2025 and the world is burning so that Manifest Destiny can rise again. /🧵

  12. Passend zur so schön sonnigen … #Dürre in 🇩🇪 gibt es in der @NDR #Mediathek gerade

    „Früchte des Zorns”
    von John #Steinbeck
    als #Hörspiel-Serie ( bis 15.11.2025)
    (‚Grapes of Wrath‘ im Original)

    ndr.de/fruechtedeszorns

    „Amerika in den dreißiger Jahren des 20. Jahrhunderts. In Oklahoma ist seit Jahren kein Regen mehr gefallen. Aus den #GreatPlains ist eine ‚#DustBowl‘ geworden.”

    Lesenswert, bestimmt auch hörenswert

    #Armut #Klimakatastrophe #Ausbeutung #Migration #Binnenmigration #Landwirtschaft

  13. Colbert Hits the Trump Nail on the Head! 🤣

    And quotes a classic photograph by Dorothea Lange. 🙂 💕

    "Damn, These Grapes Smell Like Wrath."

    youtube.com/watch?v=zJepmdxrf7

    #Colbert #DorotheaLange #Photography #Trump #TrumpDepression #Dustbowl

  14. @OklaBot Holy shit, I just realized as a result of anthropogenic climate change, we are quite literally seeing a repeat of the Dust Bowl from the last century. I read about this in textbooks, yet something that should have remained ancient history is now seemingly coming back from the "historical dead" so to speak. #oklahoma #dustbowl #dustbowlfarmer #dustbowlmigrants #historyrepeats #historyrepeatingitself #historyrhymes #historicalstruggleforeducation #historicallessons #historicalanalysis

  15. @OklaBot Holy shit, I just realized as a result of anthropogenic climate change, we are quite literally seeing a repeat of the Dust Bowl from the last century. I read about this in textbooks, yet something that should have remained ancient history is now seemingly coming back from the "historical dead" so to speak. #oklahoma #dustbowl #dustbowlfarmer #dustbowlmigrants #historyrepeats #historyrepeatingitself #historyrhymes #historicalstruggleforeducation #historicallessons #historicalanalysis

  16. @OklaBot Holy shit, I just realized as a result of anthropogenic climate change, we are quite literally seeing a repeat of the Dust Bowl from the last century. I read about this in textbooks, yet something that should have remained ancient history is now seemingly coming back from the "historical dead" so to speak. #oklahoma #dustbowl #dustbowlfarmer #dustbowlmigrants #historyrepeats #historyrepeatingitself #historyrhymes #historicalstruggleforeducation #historicallessons #historicalanalysis

  17. @OklaBot Holy shit, I just realized as a result of anthropogenic climate change, we are quite literally seeing a repeat of the Dust Bowl from the last century. I read about this in textbooks, yet something that should have remained ancient history is now seemingly coming back from the "historical dead" so to speak. #oklahoma #dustbowl #dustbowlfarmer #dustbowlmigrants #historyrepeats #historyrepeatingitself #historyrhymes #historicalstruggleforeducation #historicallessons #historicalanalysis

  18. Starting a rewatch of #Interstellar and I'd completely forgotten baby #TimothyChalamet was in it.

    It also hits very different in 2025 compared to 2014 when we were still in the Good Timeline.

    I'm all set to cry for the next 2hr40.

    #Dustbowl, #ClimateCrisis, #AntiScience, #MoonLandingDeniers.

  19. Land degradation and desertification

    "Drylands now make up 40% of all land on Earth, excluding Antarctica. Three-quarters of the world’s land suffered drier conditions in the past 30 years, which is likely to be permanent...Unlike droughts – temporary periods of low rainfall – aridity represents a permanent, unrelenting transformation. Droughts end. When an area’s climate becomes drier, however, the ability to return to previous conditions is lost. The drier climates now affecting vast lands across the globe will not return to how they were, and this change is redefining life on Earth.”

    “For the first time, a UN scientific body is warning that burning fossil fuels is causing permanent drying across much of the world, with potentially catastrophic impacts affecting access to water that could push people and nature even closer to disastrous tipping points.”

    “Intensive agriculture is the leading driver of land and soil degradation, fuelling biodiversity loss, carbon sequestration decline, and worsening floods, droughts and wildfires – issues rapidly increasing across the globe.”
    >>
    theguardian.com/environment/20
    #agriculture #farming #overextraction #extractivism #soil #degradation #desertification #droughts #DustBowl #ClimateBreakdown #aridity #water #food #biodiversity #FossilFuels #climate

  20. Land degradation and desertification

    "Drylands now make up 40% of all land on Earth, excluding Antarctica. Three-quarters of the world’s land suffered drier conditions in the past 30 years, which is likely to be permanent...Unlike droughts – temporary periods of low rainfall – aridity represents a permanent, unrelenting transformation. Droughts end. When an area’s climate becomes drier, however, the ability to return to previous conditions is lost. The drier climates now affecting vast lands across the globe will not return to how they were, and this change is redefining life on Earth.”

    “For the first time, a UN scientific body is warning that burning fossil fuels is causing permanent drying across much of the world, with potentially catastrophic impacts affecting access to water that could push people and nature even closer to disastrous tipping points.”

    “Intensive agriculture is the leading driver of land and soil degradation, fuelling biodiversity loss, carbon sequestration decline, and worsening floods, droughts and wildfires – issues rapidly increasing across the globe.”
    >>
    theguardian.com/environment/20
    #agriculture #farming #overextraction #extractivism #soil #degradation #desertification #droughts #DustBowl #ClimateBreakdown #aridity #water #food #biodiversity #FossilFuels #climate

  21. Land degradation and desertification

    "Drylands now make up 40% of all land on Earth, excluding Antarctica. Three-quarters of the world’s land suffered drier conditions in the past 30 years, which is likely to be permanent...Unlike droughts – temporary periods of low rainfall – aridity represents a permanent, unrelenting transformation. Droughts end. When an area’s climate becomes drier, however, the ability to return to previous conditions is lost. The drier climates now affecting vast lands across the globe will not return to how they were, and this change is redefining life on Earth.”

    “For the first time, a UN scientific body is warning that burning fossil fuels is causing permanent drying across much of the world, with potentially catastrophic impacts affecting access to water that could push people and nature even closer to disastrous tipping points.”

    “Intensive agriculture is the leading driver of land and soil degradation, fuelling biodiversity loss, carbon sequestration decline, and worsening floods, droughts and wildfires – issues rapidly increasing across the globe.”
    >>
    theguardian.com/environment/20
    #agriculture #farming #overextraction #extractivism #soil #degradation #desertification #droughts #DustBowl #ClimateBreakdown #aridity #water #food #biodiversity #FossilFuels #climate

  22. Land degradation and desertification

    "Drylands now make up 40% of all land on Earth, excluding Antarctica. Three-quarters of the world’s land suffered drier conditions in the past 30 years, which is likely to be permanent...Unlike droughts – temporary periods of low rainfall – aridity represents a permanent, unrelenting transformation. Droughts end. When an area’s climate becomes drier, however, the ability to return to previous conditions is lost. The drier climates now affecting vast lands across the globe will not return to how they were, and this change is redefining life on Earth.”

    “For the first time, a UN scientific body is warning that burning fossil fuels is causing permanent drying across much of the world, with potentially catastrophic impacts affecting access to water that could push people and nature even closer to disastrous tipping points.”

    “Intensive agriculture is the leading driver of land and soil degradation, fuelling biodiversity loss, carbon sequestration decline, and worsening floods, droughts and wildfires – issues rapidly increasing across the globe.”
    >>
    theguardian.com/environment/20
    #agriculture #farming #overextraction #extractivism #soil #degradation #desertification #droughts #DustBowl #ClimateBreakdown #aridity #water #food #biodiversity #FossilFuels #climate

  23. Land degradation and desertification

    "Drylands now make up 40% of all land on Earth, excluding Antarctica. Three-quarters of the world’s land suffered drier conditions in the past 30 years, which is likely to be permanent...Unlike droughts – temporary periods of low rainfall – aridity represents a permanent, unrelenting transformation. Droughts end. When an area’s climate becomes drier, however, the ability to return to previous conditions is lost. The drier climates now affecting vast lands across the globe will not return to how they were, and this change is redefining life on Earth.”

    “For the first time, a UN scientific body is warning that burning fossil fuels is causing permanent drying across much of the world, with potentially catastrophic impacts affecting access to water that could push people and nature even closer to disastrous tipping points.”

    “Intensive agriculture is the leading driver of land and soil degradation, fuelling biodiversity loss, carbon sequestration decline, and worsening floods, droughts and wildfires – issues rapidly increasing across the globe.”
    >>
    theguardian.com/environment/20
    #agriculture #farming #overextraction #extractivism #soil #degradation #desertification #droughts #DustBowl #ClimateBreakdown #aridity #water #food #biodiversity #FossilFuels #climate

  24. @ArrowbearMoore
    #Climate #DustBowl #Agriculture #Myths #AustraliaHistory

    watched the whole of The Dust Bowl yesterday. thanks for the recommendation.
    horrific, some of the stories of children. i should imagine people who lived through it were too traumatised to talk about it later.
    i don’t know why i was a bit shocked about california closing the border — displacement has been the norm in the west since forever

    something similar to the dust bowl and canadian prairies happened in south australia, though on a smaller scale. (south australia is the driest inhabited state in the world).
    an early surveyor named Goyder drew a line on the state map showing the limits of arable areas, based on rainfall. after a few wet years, in 1874 the govt allowed settlement north of the line - there were some boom years, a railway line built from the stage capital to a town named confidently named *Farina* - and the post hoc euro myth “rain follows the plow”. by 1884 it was all over.

    the north of the state is now littered with ghost towns and the remains of a railway line. i guess the scale of settlement didn’t warrant govt intervention, cos there has been no effort to rehabilitate the area.

    my generation grew up with pictures of men delivering goods and mail in the outback, and believed them to be modern (white) heroes conquering an impossibly inhospitable land. no one told us we had destroyed the ecosystems.
    documentary trailer; back of beyond - youtu.be/NSa4esN3CHM?feature=s

    goyder’s line is moving south. and mega corporations buying water rights to grow cotton and rice have all but destroyed australia’s river sytems, which were fragile to begin with.

    fig 2 of the research article provides a snapshot of just how little of the mainland is suited to western style agriculture.
    our indifference to global miles travelled by the food we import will eventually bite us on the bum, but not soon enough. i guess we still won’t care about what our fossil fuel exports are already doing to millions of people in countries already affected by climate change.

    #crapitalism

    researchgate.net/figure/Study-

  25. America's War for Oil and the Great Mesopotamian #Dustbowl

    "As Iraqi posts on social media now regularly observe in horror, at certain places, if you stand on the banks of those once mighty [#Tigris and #Euphrates], you can see through to their riverbeds. You can even, Iraqis report, ford them on foot in some spots, a previously unheard-of phenomenon."

    #Iraq #ClimateChange
    tomdispatch.com/iraqs-climate-