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  1. 🧿 π‘ͺ𝒆𝒏𝒄𝒆𝒓𝒓𝒐 🧿

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n naciΓ³ en 1907 en el pequeΓ±o municipio de Castell de Ferro, en la costa de Granada.
    VenΓ­a de una familia humilde, como prΓ‘cticamente toda la gente de aquella AndalucΓ­a rural de principios del siglo XX, donde el hambre, el trabajo fΓ­sico y las diferencias entre ricos y pobres marcaban la vida desde la infancia.

    No creciΓ³ rodeado de estudios ni privilegios.
    Apenas tuvo educaciΓ³n formal.
    Su mundo era el del campo, los jornaleros y las temporadas malas donde una familia podΓ­a quedarse sin trabajo de un dΓ­a para otro.
    Aquella generaciΓ³n aprendiΓ³ antes a sobrevivir que a leer.

    Con el tiempo terminΓ³ trabajando como campesino y mΓ‘s adelante como minero en las explotaciones de hierro de Alquife, una de las zonas mineras mΓ‘s duras de Granada.
    AllΓ­ empezΓ³ a entrar en contacto con ideas sindicales y movimientos obreros.
    Como muchos trabajadores de la Γ©poca, veΓ­a cΓ³mo unos pocos controlaban la tierra y el dinero mientras la mayorΓ­a vivΓ­a encadenada a salarios miserables.

    En esos aΓ±os EspaΓ±a era un paΓ­s tremendamente desigual.
    Para entender a TomΓ‘s VillΓ©n hay que entender eso primero.
    No aparece de la nada convertido en guerrillero.
    Sale de una AndalucΓ­a donde muchΓ­sima gente acumulaba rabia social desde hacΓ­a generaciones.

    Durante la Segunda RepΓΊblica se acercΓ³ a ambientes de izquierdas y acabΓ³ vinculado al Partido Comunista.
    Cuando estallΓ³ la Guerra Civil en 1936, tomΓ³ partido por la RepΓΊblica y combatiΓ³ del lado republicano contra las tropas sublevadas de Franco.

    La guerra destrozΓ³ completamente el paΓ­s.

    Cuando Franco ganΓ³ en 1939, miles de republicanos fueron encarcelados, ejecutados o perseguidos.
    Otros huyeron al exilio.
    Y algunos decidieron esconderse en las montaΓ±as y seguir luchando.
    AhΓ­ nacieron los maquis.

    TomΓ‘s VillΓ©n terminΓ³ convirtiΓ©ndose en uno de los mΓ‘s conocidos de AndalucΓ­a.
    Su apodo era β€œCencerro”, aunque todavΓ­a hoy no estΓ‘ del todo claro de dΓ³nde saliΓ³ exactamente el mote.
    Algunos dicen que venΓ­a de su manera de moverse constantemente por la sierra, otros de antiguas bromas relacionadas con ganado y pastoreo.

    Lo cierto es que el nombre acabΓ³ convirtiΓ©ndose casi en leyenda.

    Cencerro conocΓ­a Sierra Nevada y las sierras granadinas como muy poca gente.
    SabΓ­a esconderse, moverse de noche y aprovechar barrancos, cuevas y caminos rurales.
    Su grupo actuaba sobre todo entre Granada, MΓ‘laga y AlmerΓ­a.

    Al principio muchos maquis se veΓ­an a sΓ­ mismos como resistentes antifranquistas.
    CreΓ­an que despuΓ©s de la Segunda Guerra Mundial las potencias aliadas acabarΓ­an interviniendo tambiΓ©n contra Franco.
    Pensaban que resistiendo unos aΓ±os mΓ‘s podrΓ­a llegar otra guerra.

    Pero esa ayuda nunca llegΓ³.

    Y ahΓ­ empezΓ³ la parte mΓ‘s oscura.

    Con el paso del tiempo, la vida de los maquis se volviΓ³ brutal.
    VivΓ­an escondidos, perseguidos constantemente y dependiendo de enlaces clandestinos que les llevaban comida o informaciΓ³n.
    La Guardia Civil presionaba duramente a cualquier familia sospechosa de colaborar con ellos.
    Hubo torturas, detenciones y ejecuciones por ambos lados.

    Y los grupos guerrilleros tambiΓ©n empezaron a endurecerse.

    Se produjeron secuestros, robos, extorsiones y asesinatos.
    Algunos maquis seguΓ­an viΓ©ndose como combatientes polΓ­ticos.
    Otros acabaron funcionando casi como bandas armadas intentando sobrevivir a cualquier precio.

    AhΓ­ es donde la figura de Cencerro se vuelve incΓ³moda y contradictoria.

    Para algunas familias fue un resistente antifranquista que luchΓ³ contra una dictadura durΓ­sima en una Γ©poca donde disentir podΓ­a costarte la vida.
    Para otras, fue un hombre peligroso responsable de violencia, amenazas y muertes.

    Las dos visiones conviven todavΓ­a hoy.

    Hay testimonios que hablan de Γ©l como alguien carismΓ‘tico, astuto y capaz de ganarse apoyos entre campesinos pobres.
    Otros lo describen como desconfiado, endurecido y cada vez mΓ‘s violento con el paso de los aΓ±os.

    La montaΓ±a transforma mucho a las personas.

    Vivir durante aΓ±os huyendo, durmiendo escondido y sabiendo que podΓ­an matarte en cualquier momento terminaba creando hombres muy distintos de los que habΓ­an empezado la guerra.

    Sobre su vida sentimental se sabe poco y muchas veces mezclado con rumores.
    SΓ­ tuvo relaciones y personas cercanas dentro de la red de apoyo guerrillera, pero la clandestinidad hacΓ­a casi imposible mantener una vida familiar normal.
    Las parejas de los maquis tambiΓ©n sufrΓ­an vigilancia constante y podΓ­an acabar detenidas simplemente por conocerlos.

    La Guardia Civil convirtiΓ³ la captura de Cencerro en una prioridad.

    Durante aΓ±os consiguiΓ³ escapar una y otra vez.
    Su fama creciΓ³ precisamente porque parecΓ­a imposible atraparlo.
    Eso ayudΓ³ a construir la leyenda: el guerrillero que conocΓ­a la sierra mejor que nadie y desaparecΓ­a antes de cada redada.

    Pero como ocurre muchas veces en estas historias, el final llegΓ³ mΓ‘s por traiciΓ³n y agotamiento que por un gran enfrentamiento heroico.

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n muriΓ³ en 1949.

    Las versiones sobre su muerte cambian segΓΊn quiΓ©n la cuente, pero la mΓ‘s aceptada seΓ±ala que fue localizado gracias a infiltraciones y delaciones dentro del entorno guerrillero.
    La presiΓ³n sobre familiares y colaboradores era enorme y las redes clandestinas estaban cada vez mΓ‘s debilitadas.

    Cuando muriΓ³, el movimiento maqui andaluz ya estaba prΓ‘cticamente condenado.
    Franco habΓ­a consolidado el poder y la esperanza de una intervenciΓ³n internacional desaparecΓ­a.

    DespuΓ©s vino el silencio.

    Durante dΓ©cadas apenas se hablΓ³ pΓΊblicamente de los maquis en EspaΓ±a.
    Para el franquismo eran simples bandoleros y criminales.
    Para muchas familias republicanas eran fantasmas incΓ³modos que recordaban heridas abiertas.

    Y asΓ­ naciΓ³ parte del mito de Cencerro.

    Entre el guerrillero polΓ­tico y el bandido de montaΓ±a.

    Entre el resistente y el hombre endurecido por la violencia.

    Entre la memoria y la leyenda.

    Porque la posguerra espaΓ±ola casi nunca deja personajes completamente limpios.
    Deja personas atrapadas dentro de uno de los periodos mΓ‘s salvajes y desesperados de la historia del paΓ­s.

    Y TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n fue exactamente eso.

    Un hombre de la sierra, de la guerra y de un tiempo donde sobrevivir ya era una forma de violencia.

    β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£

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    youtube.com/watch?v=DGpF62Pmvvg

    #historia #maquis #cencerro #granada #sierranevada #guerracivil #posguerra #andalucia #historiasreales #memoriahistorica #curiosidades #historiaespaΓ±a #franquismo #bandoleros

  2. 🧿 π‘ͺ𝒆𝒏𝒄𝒆𝒓𝒓𝒐 🧿

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n naciΓ³ en 1907 en el pequeΓ±o municipio de Castell de Ferro, en la costa de Granada.
    VenΓ­a de una familia humilde, como prΓ‘cticamente toda la gente de aquella AndalucΓ­a rural de principios del siglo XX, donde el hambre, el trabajo fΓ­sico y las diferencias entre ricos y pobres marcaban la vida desde la infancia.

    No creciΓ³ rodeado de estudios ni privilegios.
    Apenas tuvo educaciΓ³n formal.
    Su mundo era el del campo, los jornaleros y las temporadas malas donde una familia podΓ­a quedarse sin trabajo de un dΓ­a para otro.
    Aquella generaciΓ³n aprendiΓ³ antes a sobrevivir que a leer.

    Con el tiempo terminΓ³ trabajando como campesino y mΓ‘s adelante como minero en las explotaciones de hierro de Alquife, una de las zonas mineras mΓ‘s duras de Granada.
    AllΓ­ empezΓ³ a entrar en contacto con ideas sindicales y movimientos obreros.
    Como muchos trabajadores de la Γ©poca, veΓ­a cΓ³mo unos pocos controlaban la tierra y el dinero mientras la mayorΓ­a vivΓ­a encadenada a salarios miserables.

    En esos aΓ±os EspaΓ±a era un paΓ­s tremendamente desigual.
    Para entender a TomΓ‘s VillΓ©n hay que entender eso primero.
    No aparece de la nada convertido en guerrillero.
    Sale de una AndalucΓ­a donde muchΓ­sima gente acumulaba rabia social desde hacΓ­a generaciones.

    Durante la Segunda RepΓΊblica se acercΓ³ a ambientes de izquierdas y acabΓ³ vinculado al Partido Comunista.
    Cuando estallΓ³ la Guerra Civil en 1936, tomΓ³ partido por la RepΓΊblica y combatiΓ³ del lado republicano contra las tropas sublevadas de Franco.

    La guerra destrozΓ³ completamente el paΓ­s.

    Cuando Franco ganΓ³ en 1939, miles de republicanos fueron encarcelados, ejecutados o perseguidos.
    Otros huyeron al exilio.
    Y algunos decidieron esconderse en las montaΓ±as y seguir luchando.
    AhΓ­ nacieron los maquis.

    TomΓ‘s VillΓ©n terminΓ³ convirtiΓ©ndose en uno de los mΓ‘s conocidos de AndalucΓ­a.
    Su apodo era β€œCencerro”, aunque todavΓ­a hoy no estΓ‘ del todo claro de dΓ³nde saliΓ³ exactamente el mote.
    Algunos dicen que venΓ­a de su manera de moverse constantemente por la sierra, otros de antiguas bromas relacionadas con ganado y pastoreo.

    Lo cierto es que el nombre acabΓ³ convirtiΓ©ndose casi en leyenda.

    Cencerro conocΓ­a Sierra Nevada y las sierras granadinas como muy poca gente.
    SabΓ­a esconderse, moverse de noche y aprovechar barrancos, cuevas y caminos rurales.
    Su grupo actuaba sobre todo entre Granada, MΓ‘laga y AlmerΓ­a.

    Al principio muchos maquis se veΓ­an a sΓ­ mismos como resistentes antifranquistas.
    CreΓ­an que despuΓ©s de la Segunda Guerra Mundial las potencias aliadas acabarΓ­an interviniendo tambiΓ©n contra Franco.
    Pensaban que resistiendo unos aΓ±os mΓ‘s podrΓ­a llegar otra guerra.

    Pero esa ayuda nunca llegΓ³.

    Y ahΓ­ empezΓ³ la parte mΓ‘s oscura.

    Con el paso del tiempo, la vida de los maquis se volviΓ³ brutal.
    VivΓ­an escondidos, perseguidos constantemente y dependiendo de enlaces clandestinos que les llevaban comida o informaciΓ³n.
    La Guardia Civil presionaba duramente a cualquier familia sospechosa de colaborar con ellos.
    Hubo torturas, detenciones y ejecuciones por ambos lados.

    Y los grupos guerrilleros tambiΓ©n empezaron a endurecerse.

    Se produjeron secuestros, robos, extorsiones y asesinatos.
    Algunos maquis seguΓ­an viΓ©ndose como combatientes polΓ­ticos.
    Otros acabaron funcionando casi como bandas armadas intentando sobrevivir a cualquier precio.

    AhΓ­ es donde la figura de Cencerro se vuelve incΓ³moda y contradictoria.

    Para algunas familias fue un resistente antifranquista que luchΓ³ contra una dictadura durΓ­sima en una Γ©poca donde disentir podΓ­a costarte la vida.
    Para otras, fue un hombre peligroso responsable de violencia, amenazas y muertes.

    Las dos visiones conviven todavΓ­a hoy.

    Hay testimonios que hablan de Γ©l como alguien carismΓ‘tico, astuto y capaz de ganarse apoyos entre campesinos pobres.
    Otros lo describen como desconfiado, endurecido y cada vez mΓ‘s violento con el paso de los aΓ±os.

    La montaΓ±a transforma mucho a las personas.

    Vivir durante aΓ±os huyendo, durmiendo escondido y sabiendo que podΓ­an matarte en cualquier momento terminaba creando hombres muy distintos de los que habΓ­an empezado la guerra.

    Sobre su vida sentimental se sabe poco y muchas veces mezclado con rumores.
    SΓ­ tuvo relaciones y personas cercanas dentro de la red de apoyo guerrillera, pero la clandestinidad hacΓ­a casi imposible mantener una vida familiar normal.
    Las parejas de los maquis tambiΓ©n sufrΓ­an vigilancia constante y podΓ­an acabar detenidas simplemente por conocerlos.

    La Guardia Civil convirtiΓ³ la captura de Cencerro en una prioridad.

    Durante aΓ±os consiguiΓ³ escapar una y otra vez.
    Su fama creciΓ³ precisamente porque parecΓ­a imposible atraparlo.
    Eso ayudΓ³ a construir la leyenda: el guerrillero que conocΓ­a la sierra mejor que nadie y desaparecΓ­a antes de cada redada.

    Pero como ocurre muchas veces en estas historias, el final llegΓ³ mΓ‘s por traiciΓ³n y agotamiento que por un gran enfrentamiento heroico.

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n muriΓ³ en 1949.

    Las versiones sobre su muerte cambian segΓΊn quiΓ©n la cuente, pero la mΓ‘s aceptada seΓ±ala que fue localizado gracias a infiltraciones y delaciones dentro del entorno guerrillero.
    La presiΓ³n sobre familiares y colaboradores era enorme y las redes clandestinas estaban cada vez mΓ‘s debilitadas.

    Cuando muriΓ³, el movimiento maqui andaluz ya estaba prΓ‘cticamente condenado.
    Franco habΓ­a consolidado el poder y la esperanza de una intervenciΓ³n internacional desaparecΓ­a.

    DespuΓ©s vino el silencio.

    Durante dΓ©cadas apenas se hablΓ³ pΓΊblicamente de los maquis en EspaΓ±a.
    Para el franquismo eran simples bandoleros y criminales.
    Para muchas familias republicanas eran fantasmas incΓ³modos que recordaban heridas abiertas.

    Y asΓ­ naciΓ³ parte del mito de Cencerro.

    Entre el guerrillero polΓ­tico y el bandido de montaΓ±a.

    Entre el resistente y el hombre endurecido por la violencia.

    Entre la memoria y la leyenda.

    Porque la posguerra espaΓ±ola casi nunca deja personajes completamente limpios.
    Deja personas atrapadas dentro de uno de los periodos mΓ‘s salvajes y desesperados de la historia del paΓ­s.

    Y TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n fue exactamente eso.

    Un hombre de la sierra, de la guerra y de un tiempo donde sobrevivir ya era una forma de violencia.

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    youtube.com/watch?v=DGpF62Pmvvg

    #historia #maquis #cencerro #granada #sierranevada #guerracivil #posguerra #andalucia #historiasreales #memoriahistorica #curiosidades #historiaespaΓ±a #franquismo #bandoleros

  3. 🧿 π‘ͺ𝒆𝒏𝒄𝒆𝒓𝒓𝒐 🧿

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n naciΓ³ en 1907 en el pequeΓ±o municipio de Castell de Ferro, en la costa de Granada.
    VenΓ­a de una familia humilde, como prΓ‘cticamente toda la gente de aquella AndalucΓ­a rural de principios del siglo XX, donde el hambre, el trabajo fΓ­sico y las diferencias entre ricos y pobres marcaban la vida desde la infancia.

    No creciΓ³ rodeado de estudios ni privilegios.
    Apenas tuvo educaciΓ³n formal.
    Su mundo era el del campo, los jornaleros y las temporadas malas donde una familia podΓ­a quedarse sin trabajo de un dΓ­a para otro.
    Aquella generaciΓ³n aprendiΓ³ antes a sobrevivir que a leer.

    Con el tiempo terminΓ³ trabajando como campesino y mΓ‘s adelante como minero en las explotaciones de hierro de Alquife, una de las zonas mineras mΓ‘s duras de Granada.
    AllΓ­ empezΓ³ a entrar en contacto con ideas sindicales y movimientos obreros.
    Como muchos trabajadores de la Γ©poca, veΓ­a cΓ³mo unos pocos controlaban la tierra y el dinero mientras la mayorΓ­a vivΓ­a encadenada a salarios miserables.

    En esos aΓ±os EspaΓ±a era un paΓ­s tremendamente desigual.
    Para entender a TomΓ‘s VillΓ©n hay que entender eso primero.
    No aparece de la nada convertido en guerrillero.
    Sale de una AndalucΓ­a donde muchΓ­sima gente acumulaba rabia social desde hacΓ­a generaciones.

    Durante la Segunda RepΓΊblica se acercΓ³ a ambientes de izquierdas y acabΓ³ vinculado al Partido Comunista.
    Cuando estallΓ³ la Guerra Civil en 1936, tomΓ³ partido por la RepΓΊblica y combatiΓ³ del lado republicano contra las tropas sublevadas de Franco.

    La guerra destrozΓ³ completamente el paΓ­s.

    Cuando Franco ganΓ³ en 1939, miles de republicanos fueron encarcelados, ejecutados o perseguidos.
    Otros huyeron al exilio.
    Y algunos decidieron esconderse en las montaΓ±as y seguir luchando.
    AhΓ­ nacieron los maquis.

    TomΓ‘s VillΓ©n terminΓ³ convirtiΓ©ndose en uno de los mΓ‘s conocidos de AndalucΓ­a.
    Su apodo era β€œCencerro”, aunque todavΓ­a hoy no estΓ‘ del todo claro de dΓ³nde saliΓ³ exactamente el mote.
    Algunos dicen que venΓ­a de su manera de moverse constantemente por la sierra, otros de antiguas bromas relacionadas con ganado y pastoreo.

    Lo cierto es que el nombre acabΓ³ convirtiΓ©ndose casi en leyenda.

    Cencerro conocΓ­a Sierra Nevada y las sierras granadinas como muy poca gente.
    SabΓ­a esconderse, moverse de noche y aprovechar barrancos, cuevas y caminos rurales.
    Su grupo actuaba sobre todo entre Granada, MΓ‘laga y AlmerΓ­a.

    Al principio muchos maquis se veΓ­an a sΓ­ mismos como resistentes antifranquistas.
    CreΓ­an que despuΓ©s de la Segunda Guerra Mundial las potencias aliadas acabarΓ­an interviniendo tambiΓ©n contra Franco.
    Pensaban que resistiendo unos aΓ±os mΓ‘s podrΓ­a llegar otra guerra.

    Pero esa ayuda nunca llegΓ³.

    Y ahΓ­ empezΓ³ la parte mΓ‘s oscura.

    Con el paso del tiempo, la vida de los maquis se volviΓ³ brutal.
    VivΓ­an escondidos, perseguidos constantemente y dependiendo de enlaces clandestinos que les llevaban comida o informaciΓ³n.
    La Guardia Civil presionaba duramente a cualquier familia sospechosa de colaborar con ellos.
    Hubo torturas, detenciones y ejecuciones por ambos lados.

    Y los grupos guerrilleros tambiΓ©n empezaron a endurecerse.

    Se produjeron secuestros, robos, extorsiones y asesinatos.
    Algunos maquis seguΓ­an viΓ©ndose como combatientes polΓ­ticos.
    Otros acabaron funcionando casi como bandas armadas intentando sobrevivir a cualquier precio.

    AhΓ­ es donde la figura de Cencerro se vuelve incΓ³moda y contradictoria.

    Para algunas familias fue un resistente antifranquista que luchΓ³ contra una dictadura durΓ­sima en una Γ©poca donde disentir podΓ­a costarte la vida.
    Para otras, fue un hombre peligroso responsable de violencia, amenazas y muertes.

    Las dos visiones conviven todavΓ­a hoy.

    Hay testimonios que hablan de Γ©l como alguien carismΓ‘tico, astuto y capaz de ganarse apoyos entre campesinos pobres.
    Otros lo describen como desconfiado, endurecido y cada vez mΓ‘s violento con el paso de los aΓ±os.

    La montaΓ±a transforma mucho a las personas.

    Vivir durante aΓ±os huyendo, durmiendo escondido y sabiendo que podΓ­an matarte en cualquier momento terminaba creando hombres muy distintos de los que habΓ­an empezado la guerra.

    Sobre su vida sentimental se sabe poco y muchas veces mezclado con rumores.
    SΓ­ tuvo relaciones y personas cercanas dentro de la red de apoyo guerrillera, pero la clandestinidad hacΓ­a casi imposible mantener una vida familiar normal.
    Las parejas de los maquis tambiΓ©n sufrΓ­an vigilancia constante y podΓ­an acabar detenidas simplemente por conocerlos.

    La Guardia Civil convirtiΓ³ la captura de Cencerro en una prioridad.

    Durante aΓ±os consiguiΓ³ escapar una y otra vez.
    Su fama creciΓ³ precisamente porque parecΓ­a imposible atraparlo.
    Eso ayudΓ³ a construir la leyenda: el guerrillero que conocΓ­a la sierra mejor que nadie y desaparecΓ­a antes de cada redada.

    Pero como ocurre muchas veces en estas historias, el final llegΓ³ mΓ‘s por traiciΓ³n y agotamiento que por un gran enfrentamiento heroico.

    TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n muriΓ³ en 1949.

    Las versiones sobre su muerte cambian segΓΊn quiΓ©n la cuente, pero la mΓ‘s aceptada seΓ±ala que fue localizado gracias a infiltraciones y delaciones dentro del entorno guerrillero.
    La presiΓ³n sobre familiares y colaboradores era enorme y las redes clandestinas estaban cada vez mΓ‘s debilitadas.

    Cuando muriΓ³, el movimiento maqui andaluz ya estaba prΓ‘cticamente condenado.
    Franco habΓ­a consolidado el poder y la esperanza de una intervenciΓ³n internacional desaparecΓ­a.

    DespuΓ©s vino el silencio.

    Durante dΓ©cadas apenas se hablΓ³ pΓΊblicamente de los maquis en EspaΓ±a.
    Para el franquismo eran simples bandoleros y criminales.
    Para muchas familias republicanas eran fantasmas incΓ³modos que recordaban heridas abiertas.

    Y asΓ­ naciΓ³ parte del mito de Cencerro.

    Entre el guerrillero polΓ­tico y el bandido de montaΓ±a.

    Entre el resistente y el hombre endurecido por la violencia.

    Entre la memoria y la leyenda.

    Porque la posguerra espaΓ±ola casi nunca deja personajes completamente limpios.
    Deja personas atrapadas dentro de uno de los periodos mΓ‘s salvajes y desesperados de la historia del paΓ­s.

    Y TomΓ‘s VillΓ©n RoldΓ‘n fue exactamente eso.

    Un hombre de la sierra, de la guerra y de un tiempo donde sobrevivir ya era una forma de violencia.

    β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£β–£

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  4. β€œTuolumne River, Dusk” β€” Dusk light on the Tuolumne River and Meadow, Lembert Dome, and the Sierra crest.

    Photographing in the morning and evening twilight can be a bit of a crapshoot. The light can be soft yet intensely colorful… or it can simply fade away to gray. Familiarity with the patterns of clouds and light can improve the odds, but you still have to head out there and take advantage of whatever happens. That was my plan on this late-August evening when thin clouds stretched across the sky, presenting the possibility of colorful light.

    continue: gdanmitchell.com/2026/09/10/tu

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  9. Eight skiers dead in California avalanche, ninth presumed dead

    Eight backcountry skiers were killed and a ninth is presumed dead after a massive avalanche swept over their tour group in a remote section of California's Sierra Nevada, authorities said. #sierranevada #skiers #avalanche #death #usa #News #Reuters #Newsfeed Read the story here: πŸ‘‰ Subscribe: Keep up with the latest news from around the world: Follow Reuters on Facebook: Follow Reuters on Twitter: Follow…

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