home.social

#aviacion — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #aviacion, aggregated by home.social.

  1. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    A comienzos del siglo XX, un oficial japonés se hizo conocido por dos cosas muy distintas: su carrera militar… y su bigote.

    Se llamaba Gaishi Nagaoka, general del Ejército Imperial Japonés y una figura importante en los primeros años de la aviación militar del país.
    Fue uno de los oficiales que impulsaron el uso de aviones en el ejército japonés cuando la aviación todavía era una tecnología nueva.
    Por ese papel, algunos historiadores lo consideran uno de los pioneros —e incluso lo han llamado el “padre de la aviación militar japonesa”.

    Pero había otro detalle que llamaba la atención en todas sus fotografías.

    Su enorme bigote.

    En las imágenes de la época se puede ver extendiéndose hacia ambos lados del rostro con una longitud sorprendente.
    Para muchos contemporáneos era uno de los bigotes más impresionantes del ejército japonés, algo que terminó convirtiéndose casi en su sello personal.

    Nagaoka murió en 1933, a los 74 años, a causa de un cáncer de vejiga.
    Siguiendo la tradición habitual en Japón, había pedido ser cremado.

    Fue entonces cuando su familia tomó una decisión bastante peculiar.

    Antes de la ceremonia, su hijo mayor tomó unas tijeras y cortó cuidadosamente el famoso bigote del general.
    Aquel rasgo que durante décadas había formado parte de su imagen pública se trató con un respeto casi ceremonial.

    El bigote fue colocado en un pequeño ataúd, envuelto en seda blanca, y enterrado en una tumba separada.

    De ese modo, se crearon dos sepulturas simbólicas: una con las cenizas del hombre y otra dedicada al rasgo que lo había hecho tan reconocible.

    Hoy, cerca de la zona del Monte Fuji, esta curiosa historia sigue circulando como una anécdota del folclore histórico japonés.
    Un detalle extraño, casi surrealista, que muestra cómo incluso los rasgos más peculiares de una persona pueden acabar teniendo su propio lugar en la memoria.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #japón #historiacuriosa #personajeshistóricos #aviación #aviaciónmilitar #montefuji #curiosidades #historiadelmundo #ecosdelpasado

  2. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    A comienzos del siglo XX, un oficial japonés se hizo conocido por dos cosas muy distintas: su carrera militar… y su bigote.

    Se llamaba Gaishi Nagaoka, general del Ejército Imperial Japonés y una figura importante en los primeros años de la aviación militar del país.
    Fue uno de los oficiales que impulsaron el uso de aviones en el ejército japonés cuando la aviación todavía era una tecnología nueva.
    Por ese papel, algunos historiadores lo consideran uno de los pioneros —e incluso lo han llamado el “padre de la aviación militar japonesa”.

    Pero había otro detalle que llamaba la atención en todas sus fotografías.

    Su enorme bigote.

    En las imágenes de la época se puede ver extendiéndose hacia ambos lados del rostro con una longitud sorprendente.
    Para muchos contemporáneos era uno de los bigotes más impresionantes del ejército japonés, algo que terminó convirtiéndose casi en su sello personal.

    Nagaoka murió en 1933, a los 74 años, a causa de un cáncer de vejiga.
    Siguiendo la tradición habitual en Japón, había pedido ser cremado.

    Fue entonces cuando su familia tomó una decisión bastante peculiar.

    Antes de la ceremonia, su hijo mayor tomó unas tijeras y cortó cuidadosamente el famoso bigote del general.
    Aquel rasgo que durante décadas había formado parte de su imagen pública se trató con un respeto casi ceremonial.

    El bigote fue colocado en un pequeño ataúd, envuelto en seda blanca, y enterrado en una tumba separada.

    De ese modo, se crearon dos sepulturas simbólicas: una con las cenizas del hombre y otra dedicada al rasgo que lo había hecho tan reconocible.

    Hoy, cerca de la zona del Monte Fuji, esta curiosa historia sigue circulando como una anécdota del folclore histórico japonés.
    Un detalle extraño, casi surrealista, que muestra cómo incluso los rasgos más peculiares de una persona pueden acabar teniendo su propio lugar en la memoria.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #japón #historiacuriosa #personajeshistóricos #aviación #aviaciónmilitar #montefuji #curiosidades #historiadelmundo #ecosdelpasado

  3. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    A comienzos del siglo XX, un oficial japonés se hizo conocido por dos cosas muy distintas: su carrera militar… y su bigote.

    Se llamaba Gaishi Nagaoka, general del Ejército Imperial Japonés y una figura importante en los primeros años de la aviación militar del país.
    Fue uno de los oficiales que impulsaron el uso de aviones en el ejército japonés cuando la aviación todavía era una tecnología nueva.
    Por ese papel, algunos historiadores lo consideran uno de los pioneros —e incluso lo han llamado el “padre de la aviación militar japonesa”.

    Pero había otro detalle que llamaba la atención en todas sus fotografías.

    Su enorme bigote.

    En las imágenes de la época se puede ver extendiéndose hacia ambos lados del rostro con una longitud sorprendente.
    Para muchos contemporáneos era uno de los bigotes más impresionantes del ejército japonés, algo que terminó convirtiéndose casi en su sello personal.

    Nagaoka murió en 1933, a los 74 años, a causa de un cáncer de vejiga.
    Siguiendo la tradición habitual en Japón, había pedido ser cremado.

    Fue entonces cuando su familia tomó una decisión bastante peculiar.

    Antes de la ceremonia, su hijo mayor tomó unas tijeras y cortó cuidadosamente el famoso bigote del general.
    Aquel rasgo que durante décadas había formado parte de su imagen pública se trató con un respeto casi ceremonial.

    El bigote fue colocado en un pequeño ataúd, envuelto en seda blanca, y enterrado en una tumba separada.

    De ese modo, se crearon dos sepulturas simbólicas: una con las cenizas del hombre y otra dedicada al rasgo que lo había hecho tan reconocible.

    Hoy, cerca de la zona del Monte Fuji, esta curiosa historia sigue circulando como una anécdota del folclore histórico japonés.
    Un detalle extraño, casi surrealista, que muestra cómo incluso los rasgos más peculiares de una persona pueden acabar teniendo su propio lugar en la memoria.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #japón #historiacuriosa #personajeshistóricos #aviación #aviaciónmilitar #montefuji #curiosidades #historiadelmundo #ecosdelpasado

  4. Emirates estrena asiento eléctrico con privacidad en Premium Economy

    Emirates presentó en sus nuevos Airbus A350 un asiento Premium Economy eléctrico con pantalla de privacidad de altura completa, carga inalámbrica, USB-C y entretenimiento 4K.

    Por Deyanira Vázquez | Reportera                                        

    Emirates presentó un nuevo asiento de Premium Economy con accionamiento eléctrico y una pantalla de privacidad de altura completa, una innovación que la aerolínea identifica como la primera de su tipo a nivel mundial. El nuevo diseño debutará en los Airbus A350 recién incorporados a su flota.

    La nueva cabina cuenta con una configuración 2-3-2 y únicamente 28 asientos. Cada plaza ofrece un ancho de 20 pulgadas, equivalente a 50.8 centímetros, y una separación entre filas de hasta 39 pulgadas, unos 99 centímetros.

    El nuevo sistema permite al pasajero elevar o bajar la pantalla divisoria mediante los controles del asiento y ajustar su posición con un botón. Emirates busca así ofrecer mayor privacidad para descansar, trabajar o comer durante el vuelo.

    Privacidad y confort con control eléctrico

    El asiento representa el primer modelo de Premium Economy completamente eléctrico de Emirates. La Unidad de Control del Pasajero permite seleccionar diferentes posiciones, entre ellas los modos de descanso y comida.

    El asiento también incorpora el reposacabezas U-Dream de Safran Seats, elaborado en cuero y con alas laterales ajustables para proporcionar mayor soporte a la cabeza y el cuello.

    A esto se suma un reposapiés de cuero de despliegue manual, diseñado para favorecer una posición más cómoda y reducir la fatiga en las piernas durante vuelos de larga duración.

    Carga inalámbrica y entretenimiento 4K

    La carga inalámbrica llega por primera vez a la cabina Premium Economy de Emirates. Cada asiento también dispone de puertos USB-C y una mesa auxiliar con soporte integrado para teléfonos inteligentes.

    El sistema de entretenimiento ice se ofrece mediante una pantalla táctil de 13.3 pulgadas con resolución 4K HDR. Los nuevos A350 también incorporan cámaras exteriores adicionales que permiten observar el avión desde perspectivas laterales, además de las vistas frontal e inferior disponibles previamente.

    La configuración Premium Economy del A350 mantiene 28 plazas en los aviones de mayor alcance, dentro de una distribución que busca ofrecer mayor espacio y privacidad. La propia documentación de Emirates establece una separación de hasta 39 pulgadas y pantallas individuales de 13.3 pulgadas en esta cabina.

    Gastronomía y bebidas premium

    El nuevo asiento se integra a una propuesta gastronómica que incluye menús de inspiración regional preparados por chefs de Emirates y servidos en vajilla de porcelana Royal Doulton, con servilletas de lino y cubiertos de acero inoxidable Robert Welch.

    Entre las bebidas disponibles figura Chandon Vintage Brut 2021, un vino espumoso australiano que Emirates ofrece de manera exclusiva a sus pasajeros de Premium Economy a nivel mundial.

    Durante septiembre, determinadas rutas incorporarán además Chablis Premier Cru Jean-Marc Brocard 2024 y La Parde de Haut-Bailly 2014. La aerolínea también anunció que en octubre ofrecerá Wiston Estate Brut NV, que se convertirá en su primer vino espumoso inglés dentro de esta categoría.

    Kits de amenidades y productos Aveda

    En vuelos de larga distancia, los pasajeros de Premium Economy reciben kits de amenidades reutilizables desarrollados junto con United for Wildlife.

    Los estuches utilizan materiales de origen biológico y presentan diseños relacionados con fauna en peligro de extinción. Además, incluyen por primera vez productos de cuidado de la piel de origen vegetal de Aveda, junto con calcetines, antifaz, tapones para los oídos y artículos para higiene dental. –sn–

    Sociedad Noticias

    ¡Conéctate con Sociedad Noticias! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: FacebookTwitter e Instagram.

    También, te invitamos a que te sumes a nuestro canal de información en tiempo real a través de Telegram.

    #NoticiasMX #PeriodismoParaTi #PeriodismoParaTiSociedadNoticias #Aerolíneas #AirbusA350 #asientoEléctricoEmirates #asientoPremiumEconomy #aviación #cargaInalámbrica #Cdmx #Emirates #EmiratesA350 #entretenimiento4K #Información #InformaciónMéxico #México #Morena #noticia #noticias #NoticiasMéxico #NoticiasSociedad #pantallaDePrivacidad #PremiumEconomy #SafranSeats #SN #Sociedad #SociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #sociedadNoticias #SociedadNoticiasCom #tecnologíaAeronáutica #Turismo #UDream #Viajes #vuelosEmirates
  5. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    El 3 de julio de 1988 pasó algo que cuesta asumir incluso hoy.
    No fue un fallo de motor, ni una tormenta, ni un accidente típico.
    Fue un error humano… en el peor contexto posible.

    El Iran Air Flight 655 shootdown era un vuelo comercial normal.
    Un Airbus A300 que había salido de Bandar Abbas rumbo a Dubái.
    Ruta habitual, corredor civil, todo dentro de lo previsto.
    A bordo, 290 personas.
    Entre ellas, 66 niños.

    Nada fuera de lo normal.

    Pero abajo, en el Golfo Pérsico, la situación era otra historia.

    El USS Vincennes estaba operando en una zona muy tensa.
    Venían de días complicados, con enfrentamientos y una sensación constante de amenaza.
    La tripulación no estaba tranquila, estaba en modo alerta total.
    Y eso cambia cómo se ven las cosas.

    Cuando detectaron el avión en el radar, algo empezó a torcerse.

    Lo identificaron como un posible caza iraní F-14.

    El problema es que los datos no encajaban con eso: el avión estaba ascendiendo (no descendiendo en ataque), emitía señal civil y seguía una ruta comercial conocida.
    Pero cuando estás bajo presión, no siempre ves lo que tienes delante… ves lo que temes.

    Intentaron contactar.

    Pero lo hicieron en frecuencias militares.
    El avión, como vuelo civil, probablemente ni las estaba escuchando.
    No hubo respuesta.

    Y ese silencio, en ese contexto, no se interpretó como lo que era.
    Se interpretó como una amenaza.

    En cuestión de minutos, tomaron la decisión.

    Dispararon dos misiles.

    El impacto fue inmediato.
    El avión se desintegró en el aire y cayó al mar.
    No hubo sobrevivientes.

    Después vinieron las investigaciones, los informes, las explicaciones. Y todas apuntaban a lo mismo: no fue un ataque intencionado contra civiles.
    Fue una cadena de errores, de interpretaciones equivocadas, de decisiones tomadas con prisa y bajo estrés.

    Confundieron un avión comercial con un caza.
    Malinterpretaron los datos.
    Y actuaron convencidos de que estaban haciendo lo correcto.

    Eso es lo que más pesa de esta historia.

    Porque no habla de tecnología fallando.
    Habla de personas fallando mientras usan tecnología avanzada.

    Y deja una idea incómoda: en situaciones límite, no siempre falla la información.
    A veces falla cómo la leemos.

    Y cuando eso pasa… no hay marcha atrás.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtu.be/NWipPoJfj6s

    #historiareal #aviacion #iranair655 #golfopersico #erroreshumanos #historiacontemporanea #tragedia #aviacioncivil

  6. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    El 3 de julio de 1988 pasó algo que cuesta asumir incluso hoy.
    No fue un fallo de motor, ni una tormenta, ni un accidente típico.
    Fue un error humano… en el peor contexto posible.

    El Iran Air Flight 655 shootdown era un vuelo comercial normal.
    Un Airbus A300 que había salido de Bandar Abbas rumbo a Dubái.
    Ruta habitual, corredor civil, todo dentro de lo previsto.
    A bordo, 290 personas.
    Entre ellas, 66 niños.

    Nada fuera de lo normal.

    Pero abajo, en el Golfo Pérsico, la situación era otra historia.

    El USS Vincennes estaba operando en una zona muy tensa.
    Venían de días complicados, con enfrentamientos y una sensación constante de amenaza.
    La tripulación no estaba tranquila, estaba en modo alerta total.
    Y eso cambia cómo se ven las cosas.

    Cuando detectaron el avión en el radar, algo empezó a torcerse.

    Lo identificaron como un posible caza iraní F-14.

    El problema es que los datos no encajaban con eso: el avión estaba ascendiendo (no descendiendo en ataque), emitía señal civil y seguía una ruta comercial conocida.
    Pero cuando estás bajo presión, no siempre ves lo que tienes delante… ves lo que temes.

    Intentaron contactar.

    Pero lo hicieron en frecuencias militares.
    El avión, como vuelo civil, probablemente ni las estaba escuchando.
    No hubo respuesta.

    Y ese silencio, en ese contexto, no se interpretó como lo que era.
    Se interpretó como una amenaza.

    En cuestión de minutos, tomaron la decisión.

    Dispararon dos misiles.

    El impacto fue inmediato.
    El avión se desintegró en el aire y cayó al mar.
    No hubo sobrevivientes.

    Después vinieron las investigaciones, los informes, las explicaciones. Y todas apuntaban a lo mismo: no fue un ataque intencionado contra civiles.
    Fue una cadena de errores, de interpretaciones equivocadas, de decisiones tomadas con prisa y bajo estrés.

    Confundieron un avión comercial con un caza.
    Malinterpretaron los datos.
    Y actuaron convencidos de que estaban haciendo lo correcto.

    Eso es lo que más pesa de esta historia.

    Porque no habla de tecnología fallando.
    Habla de personas fallando mientras usan tecnología avanzada.

    Y deja una idea incómoda: en situaciones límite, no siempre falla la información.
    A veces falla cómo la leemos.

    Y cuando eso pasa… no hay marcha atrás.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtu.be/NWipPoJfj6s

    #historiareal #aviacion #iranair655 #golfopersico #erroreshumanos #historiacontemporanea #tragedia #aviacioncivil

  7. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    El 3 de julio de 1988 pasó algo que cuesta asumir incluso hoy.
    No fue un fallo de motor, ni una tormenta, ni un accidente típico.
    Fue un error humano… en el peor contexto posible.

    El Iran Air Flight 655 shootdown era un vuelo comercial normal.
    Un Airbus A300 que había salido de Bandar Abbas rumbo a Dubái.
    Ruta habitual, corredor civil, todo dentro de lo previsto.
    A bordo, 290 personas.
    Entre ellas, 66 niños.

    Nada fuera de lo normal.

    Pero abajo, en el Golfo Pérsico, la situación era otra historia.

    El USS Vincennes estaba operando en una zona muy tensa.
    Venían de días complicados, con enfrentamientos y una sensación constante de amenaza.
    La tripulación no estaba tranquila, estaba en modo alerta total.
    Y eso cambia cómo se ven las cosas.

    Cuando detectaron el avión en el radar, algo empezó a torcerse.

    Lo identificaron como un posible caza iraní F-14.

    El problema es que los datos no encajaban con eso: el avión estaba ascendiendo (no descendiendo en ataque), emitía señal civil y seguía una ruta comercial conocida.
    Pero cuando estás bajo presión, no siempre ves lo que tienes delante… ves lo que temes.

    Intentaron contactar.

    Pero lo hicieron en frecuencias militares.
    El avión, como vuelo civil, probablemente ni las estaba escuchando.
    No hubo respuesta.

    Y ese silencio, en ese contexto, no se interpretó como lo que era.
    Se interpretó como una amenaza.

    En cuestión de minutos, tomaron la decisión.

    Dispararon dos misiles.

    El impacto fue inmediato.
    El avión se desintegró en el aire y cayó al mar.
    No hubo sobrevivientes.

    Después vinieron las investigaciones, los informes, las explicaciones. Y todas apuntaban a lo mismo: no fue un ataque intencionado contra civiles.
    Fue una cadena de errores, de interpretaciones equivocadas, de decisiones tomadas con prisa y bajo estrés.

    Confundieron un avión comercial con un caza.
    Malinterpretaron los datos.
    Y actuaron convencidos de que estaban haciendo lo correcto.

    Eso es lo que más pesa de esta historia.

    Porque no habla de tecnología fallando.
    Habla de personas fallando mientras usan tecnología avanzada.

    Y deja una idea incómoda: en situaciones límite, no siempre falla la información.
    A veces falla cómo la leemos.

    Y cuando eso pasa… no hay marcha atrás.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtu.be/NWipPoJfj6s

    #historiareal #aviacion #iranair655 #golfopersico #erroreshumanos #historiacontemporanea #tragedia #aviacioncivil

  8. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    El 3 de julio de 1988 pasó algo que cuesta asumir incluso hoy.
    No fue un fallo de motor, ni una tormenta, ni un accidente típico.
    Fue un error humano… en el peor contexto posible.

    El Iran Air Flight 655 shootdown era un vuelo comercial normal.
    Un Airbus A300 que había salido de Bandar Abbas rumbo a Dubái.
    Ruta habitual, corredor civil, todo dentro de lo previsto.
    A bordo, 290 personas.
    Entre ellas, 66 niños.

    Nada fuera de lo normal.

    Pero abajo, en el Golfo Pérsico, la situación era otra historia.

    El USS Vincennes estaba operando en una zona muy tensa.
    Venían de días complicados, con enfrentamientos y una sensación constante de amenaza.
    La tripulación no estaba tranquila, estaba en modo alerta total.
    Y eso cambia cómo se ven las cosas.

    Cuando detectaron el avión en el radar, algo empezó a torcerse.

    Lo identificaron como un posible caza iraní F-14.

    El problema es que los datos no encajaban con eso: el avión estaba ascendiendo (no descendiendo en ataque), emitía señal civil y seguía una ruta comercial conocida.
    Pero cuando estás bajo presión, no siempre ves lo que tienes delante… ves lo que temes.

    Intentaron contactar.

    Pero lo hicieron en frecuencias militares.
    El avión, como vuelo civil, probablemente ni las estaba escuchando.
    No hubo respuesta.

    Y ese silencio, en ese contexto, no se interpretó como lo que era.
    Se interpretó como una amenaza.

    En cuestión de minutos, tomaron la decisión.

    Dispararon dos misiles.

    El impacto fue inmediato.
    El avión se desintegró en el aire y cayó al mar.
    No hubo sobrevivientes.

    Después vinieron las investigaciones, los informes, las explicaciones. Y todas apuntaban a lo mismo: no fue un ataque intencionado contra civiles.
    Fue una cadena de errores, de interpretaciones equivocadas, de decisiones tomadas con prisa y bajo estrés.

    Confundieron un avión comercial con un caza.
    Malinterpretaron los datos.
    Y actuaron convencidos de que estaban haciendo lo correcto.

    Eso es lo que más pesa de esta historia.

    Porque no habla de tecnología fallando.
    Habla de personas fallando mientras usan tecnología avanzada.

    Y deja una idea incómoda: en situaciones límite, no siempre falla la información.
    A veces falla cómo la leemos.

    Y cuando eso pasa… no hay marcha atrás.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtu.be/NWipPoJfj6s

    #historiareal #aviacion #iranair655 #golfopersico #erroreshumanos #historiacontemporanea #tragedia #aviacioncivil

  9. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    El 3 de julio de 1988 pasó algo que cuesta asumir incluso hoy.
    No fue un fallo de motor, ni una tormenta, ni un accidente típico.
    Fue un error humano… en el peor contexto posible.

    El Iran Air Flight 655 shootdown era un vuelo comercial normal.
    Un Airbus A300 que había salido de Bandar Abbas rumbo a Dubái.
    Ruta habitual, corredor civil, todo dentro de lo previsto.
    A bordo, 290 personas.
    Entre ellas, 66 niños.

    Nada fuera de lo normal.

    Pero abajo, en el Golfo Pérsico, la situación era otra historia.

    El USS Vincennes estaba operando en una zona muy tensa.
    Venían de días complicados, con enfrentamientos y una sensación constante de amenaza.
    La tripulación no estaba tranquila, estaba en modo alerta total.
    Y eso cambia cómo se ven las cosas.

    Cuando detectaron el avión en el radar, algo empezó a torcerse.

    Lo identificaron como un posible caza iraní F-14.

    El problema es que los datos no encajaban con eso: el avión estaba ascendiendo (no descendiendo en ataque), emitía señal civil y seguía una ruta comercial conocida.
    Pero cuando estás bajo presión, no siempre ves lo que tienes delante… ves lo que temes.

    Intentaron contactar.

    Pero lo hicieron en frecuencias militares.
    El avión, como vuelo civil, probablemente ni las estaba escuchando.
    No hubo respuesta.

    Y ese silencio, en ese contexto, no se interpretó como lo que era.
    Se interpretó como una amenaza.

    En cuestión de minutos, tomaron la decisión.

    Dispararon dos misiles.

    El impacto fue inmediato.
    El avión se desintegró en el aire y cayó al mar.
    No hubo sobrevivientes.

    Después vinieron las investigaciones, los informes, las explicaciones. Y todas apuntaban a lo mismo: no fue un ataque intencionado contra civiles.
    Fue una cadena de errores, de interpretaciones equivocadas, de decisiones tomadas con prisa y bajo estrés.

    Confundieron un avión comercial con un caza.
    Malinterpretaron los datos.
    Y actuaron convencidos de que estaban haciendo lo correcto.

    Eso es lo que más pesa de esta historia.

    Porque no habla de tecnología fallando.
    Habla de personas fallando mientras usan tecnología avanzada.

    Y deja una idea incómoda: en situaciones límite, no siempre falla la información.
    A veces falla cómo la leemos.

    Y cuando eso pasa… no hay marcha atrás.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtu.be/NWipPoJfj6s

    #historiareal #aviacion #iranair655 #golfopersico #erroreshumanos #historiacontemporanea #tragedia #aviacioncivil

  10. 🧿 𝑬𝒍 𝒑𝒊𝒍𝒐𝒕𝒐 𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒐𝒃𝒓𝒆𝒗𝒊𝒗𝒊𝒐́ 𝒇𝒖𝒆𝒓𝒂 𝒅𝒆𝒍 𝒂𝒗𝒊𝒐́𝒏 🧿

    Hay accidentes aéreos que parecen desafiar toda lógica, y luego está el vuelo 5390 de British Airways.
    Lo ocurrido el 10 de junio de 1990 sigue siendo uno de los episodios más increíbles de la historia de la aviación comercial.
    Su protagonista fue el capitán Tim Lancaster, que sobrevivió después de ser parcialmente succionado fuera de la cabina y permanecer colgando del avión durante más de 20 minutos mientras este volaba a miles de metros de altura.

    El vuelo despegó de Birmingham, en el Reino Unido, con destino a Málaga, en España.
    La aeronave era un BAC One-Eleven 528FL, un modelo muy utilizado en vuelos de corto recorrido.
    A bordo viajaban 81 pasajeros, seis tripulantes de cabina y dos pilotos.

    Todo transcurría con normalidad hasta que, apenas unos minutos después del despegue, cuando el avión ascendía a unos 5.300 metros de altitud, se produjo una descompresión explosiva.

    El parabrisas izquierdo de la cabina salió despedido de golpe.

    En una fracción de segundo, la enorme diferencia de presión actuó como un gigantesco aspirador.
    El capitán Tim Lancaster fue arrancado de su asiento y lanzado hacia el exterior.
    Su cuerpo atravesó la abertura del parabrisas y quedó prácticamente fuera del avión.

    Solo sus piernas quedaron atrapadas de forma providencial entre la columna de mandos y los controles de vuelo.
    Aquello fue, literalmente, lo único que impidió que desapareciera en el vacío.

    A partir de ese instante comenzó una auténtica carrera contra el tiempo.

    El sobrecargo Nigel Ogden, que acababa de entrar en la cabina, reaccionó por puro instinto.
    Se lanzó hacia delante y consiguió agarrar al capitán por los tobillos justo antes de que saliera despedido completamente.

    Sujetarlo era una tarea casi imposible.

    Lancaster permanecía boca arriba, pegado al fuselaje exterior del avión mientras soportaba un viento superior a los 600 kilómetros por hora y una temperatura cercana a los -17 °C.
    El aire helado le impedía respirar con normalidad y perdió el conocimiento pocos segundos después.

    Ogden luchó durante varios minutos para no soltarlo, pero el esfuerzo físico era enorme.
    El frío empezó a congelarle las manos y llegó incluso a sufrir una luxación en un hombro y congelación en el rostro.
    Otros miembros de la tripulación, entre ellos Simon Rogers y John Heward, acudieron inmediatamente para relevarlo y turnarse sujetando las piernas del capitán.

    Desde la cabina, la escena era aterradora.

    El cuerpo de Lancaster golpeaba violentamente el fuselaje mientras su cabeza y sus brazos quedaban completamente expuestos al viento.
    Sus ojos permanecían abiertos y sin reacción, por lo que muchos pensaron que había muerto.

    Aun así, nadie quiso soltarlo.

    No solo existía la esperanza de que siguiera con vida.
    También había otro motivo de enorme importancia: si el cuerpo era arrastrado hacia atrás podía ser absorbido por uno de los motores del avión, provocando daños imprevisibles que podrían comprometer la seguridad de toda la aeronave.

    Mientras tanto, el copiloto Alastair Atchison, de tan solo 31 años, quedó solo al mando del avión.

    Con la cabina despresurizada, el ruido ensordecedor del aire entrando por el hueco del parabrisas y varios compañeros sujetando al capitán a pocos centímetros de él, Atchison mantuvo la calma.
    Se colocó la máscara de oxígeno, tomó el control del aparato e inició un descenso de emergencia para alcanzar una altitud donde el aire pudiera respirarse con mayor facilidad.

    Después solicitó prioridad absoluta para aterrizar en el aeropuerto más cercano.

    Pese a las circunstancias extremas, logró realizar un aterrizaje de emergencia impecable en el aeropuerto de Southampton apenas 22 minutos después del accidente.

    Cuando los equipos de rescate subieron al avión, estaban convencidos de que encontrarían el cadáver del capitán.

    Pero ocurrió otro milagro.

    Tim Lancaster seguía vivo.

    Había sufrido congelación severa en la cara y las extremidades, fracturas en el brazo derecho, la muñeca y el pulgar, además de numerosas contusiones por los golpes contra el fuselaje.
    Sin embargo, contra todo pronóstico, no presentaba lesiones internas incompatibles con la vida.

    Su recuperación fue extraordinaria.
    Tras varios meses de rehabilitación, apenas cinco meses después del accidente volvió a pilotar aviones comerciales y continuó trabajando como comandante durante años, hasta su jubilación.

    La investigación llevada a cabo por la Air Accidents Investigation Branch (AAIB) reveló que el accidente no se debió a un fallo estructural del avión, sino a un error humano durante una operación rutinaria de mantenimiento.

    Solo 27 horas antes del vuelo, el parabrisas del lado del comandante había sido sustituido.

    El técnico responsable instaló los tornillos guiándose por su experiencia y por el aspecto visual de las piezas, en lugar de comprobar las especificaciones indicadas en el manual de mantenimiento.
    El resultado fue un error aparentemente pequeño, pero con consecuencias enormes: 84 de los 90 tornillos colocados eran demasiado finos y los seis restantes también tenían una longitud incorrecta.
    Cuando el avión alcanzó altitud, la presión interior hizo que el parabrisas saliera despedido hacia el exterior, ya que, en este modelo de avión, el parabrisas estaba diseñado para sujetarse desde fuera del fuselaje y no desde dentro.

    El informe de la AAIB también señaló deficiencias en los procedimientos de mantenimiento y en la supervisión del trabajo realizado.
    A raíz del accidente se revisaron los protocolos para el cambio de parabrisas y se reforzaron los controles sobre la identificación y comprobación de piezas críticas en la aviación comercial.

    Lo más impresionante de toda la historia es que ningún pasajero perdió la vida y el avión pudo aterrizar con seguridad gracias a la sangre fría del copiloto y al valor de una tripulación que se negó a abandonar a su comandante, incluso cuando todos creían que ya estaba muerto.

    Más de treinta años después, el vuelo 5390 sigue estudiándose en escuelas de aviación de todo el mundo como un ejemplo extraordinario de gestión de emergencias, trabajo en equipo y profesionalidad bajo una presión absolutamente extrema.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    youtube.com/watch?v=dAKGMspnMvQ

    #historia #aviación #britishairways #vuelos #accidenteaéreo #supervivencia #timlancaster #seguridadaérea #curiosidades #historiasreales #málaga #reinounido #aviacióncomercial #accidentesaéreos #supervivientes

  11. Uno de los aviones de los Freccia Tricolores, la patrulla acrobática de Italia se ha estrellado en un despegue el piloto ha saltado.

    youtu.be/_THWypmVaNk?si=KCa9F9

    El vídeo que stá en Youtube hace un par de horas. (son las 19:33 del 16/09/2023).

    #aviacion #militar #airshow #frecciatricolore #italia #acrobacia #accidente