Search
1000 results for “nieves”
-
After a weekend spent mostly indoors to avoid temperatures that hit or neared triple digits Saturday and Sunday, I’m flying to Los Angeles Tuesday for a grab-bag of reasons that include trying out Waymo’s robotaxi service there (which may make me feel like I’m living in the future), covering VidCon Anaheim (which is all but assured to make me feel old).
Patreon readers got an extra post from me Friday: my thoughts on reading Siddharth Kara’s brutal report on cobalt mining in the Democratic Republic of the Congo, Cobalt Red: How the Blood of the Congo Powers Our Lives, and then comparing that to Apple and Tesla’s supply-chain transparency reports.
6/18/2024: Google’s Third Beta of Android 15 Is Out, and It Has Some Handy New Security Features, PCMag
The fourth piece I’ve writen about the next version of Android had the least news about new features, because at this point in the development cycle Google is basically done announcing new features.
6/19/2024: Billionaire Frank McCourt Shares His Vision for a Decentralized, User-Owned TikTok, PCMag
I had thought this session could yield a good post, and it did not disappoint–even if McCourt’s answers onstage glossed over large parts of his “Project Liberty” proposal.
6/19/2024: What does AI mean for remote work?, Collision
My first panel at Collision–featuring Bhavin Shah, founder and CEO of Moveworks, and Jenny Fielding, co-founder and managing partner at Everywhere Ventures–was the last one added to my schedule and featured the largest audience, thanks to its spot on the event’s center stage.
6/20/2024: 1Password Adds New Account Recovery and Device Addition Options, PCMag
I need to revise this post with some extra details about the new device-addition user experience that 1Password’s PR folks provided Friday afternoon.
6/20/2024: Robots and humans: Partners in progress, Collision
Clock management can be tricky with three other speakers on stage (Erik Nieves, CEO of Plus One Robotics; Tessa Lau, co-founder of Dusty Robotics; and Etienne Lacroix, founder and CEO of Vention), but I managed to end this thing within 10 seconds of schedule. My fellow speakers helped immensely by sharing some enlightening anecdotes (for instance, Lau noting that Dusty’s construction-site-markup robots often get nicknamed “WALL-E” by human co-workers) and not stepping on each other’s lines.
6/20/2024: Revolutionizing email collaboration, Collision
At 25 minutes, this session was unusually long by Web Summit standards. And Superhuman founder and CEO Rahul Vohra was unusually poised and on-message in his answers to my questions about this paid e-mail service’s new AI features.
6/21/2024: Ep 101 SmartTechCheck Podcast — Qualcomm, Surgeon General warning, Apple WWDC recap, TikTok, Mark Vena
I had just enough time after getting home from Dulles to get lunch and get in a nap before joining this podcast recording.
6/22/2024: Rob Pegoraro Visits Washington Apple Pi, Washington Apple Pi
I had expected this would be an in-person talk like the one I did last June, but instead I spoke to the members of this longtime computer user group via Zoom. That meant I could not give away any tech-event swag but did allow me to share links to the stories I mentioned in Zoom’s chat window.
#1Password #Android15 #Collision #DustyRobotics #EverywhereVentures #FrankMcCourt #MarkVena #Moveworks #PlusOneRobotics #ProjectLiberty #remoteWork #Superhuman #TikTok #Toronto #userGroups #Vention #WAP #WashingtonApplePi #Waymo #WebSummit
-
227- Cabreo Real
https://open.spotify.com/episode/6dQYuGMmqHQqqolRMJq9zk?si=b6f36a6a6ce8461c
Apreciado lector… ya estamos en 2025, y esperando hayas comenzado el año -como se suele decir, con “el pie derecho”, quiero aprovechar para reiterarte mis mejores deseos, de que tengas un excelente año, en el que se cumplan todas tus expectativas.
Y si hablamos esperar algo con mucha ilusión, por éstos días hay una importante parte de la población, que tiene esos sentimientos a flor de piel. Me refiero principalmente a los niños, que sin duda estarán contando las horas para la llegada de los Reyes Magos, portadores de juguetes, en respuesta a esas cartas ilusionadas que los mas pequeños habrán escrito -incluso con ayuda de sus padres-, diciendo que se han portado muy bien, y describiendo en ellas aquello que les gustaría recibir de sus majestades, en estas fechas.
Y teniendo en cuenta todo esto, quiero aprovechar para contarte brevemente un recuerdo que me vino a la mente, sobre un día de Reyes bastante lejano en el tiempo, pero -spoiler-, no va de regalos ni juguetes.
Photo by Robert Thiemann on UnsplashHola que tal ¿Cómo estás? Soy Carlos Vitesse y te doy la bienvenida a una nueva entrega de Bitácora Mental.
Como acabo de decir, lo que te quiero comentar hoy, no tiene como protagonista el recuerdos de juguetes, o regalos recibidos un seis de enero. Se trata de un momento muy puntual ocurrido hace muchísimos años, y lo comparto porque el detalle que mencionaré puede que le sirva a alguien. Fue un momento con toda la inocencia del niño de aquellos días, y seguramente inesperado para mis padres.
Siempre he creído que lo mas bonito de las cosas es desearlas, porque en el momento que las consigues, ya sea por ti mismo, o al recibir un obsequio, -al menos en mi experiencia- comienza otra etapa, y esa sensación de euforia permanente se va desvaneciendo rápidamente, transformándose en pasado. El deseo tiene una fuerza tan espectacular, que te mantiene viviendo un cóctel de emociones tan especial y de forma sostenida, que la concreción de ese deseo, muchas veces no es capaz de mantener, mas allá de “un suspiro”.
Pero para no irme por la ramas, entrando en cuestiones que no vienen al caso ahora mismo analizar, te cuento lo ocurrido un seis de enero, que ubico temporalmente en el epílogo de los años 60s. Por aquellos días, vivía con mis padres en una casa que no era grande, y mas bien sencilla, pero había sido construida poco tiempo antes sobre un terreno muy amplio, con lo que su estado era muy bueno. Tenía techo de tejas a dos aguas, y disponía de dos dormitorios y 1 baño. La cocina era abierta con un pequeño comedor, y al costado hacia el fondo tenía una habitación multiuso, donde igual podías lavar y tender ropa si hacía mal tiempo, como reunirte con amigos y jugar sin problemas, aunque fuera lloviera a cántaros. Y por último, hacia el frente daba el estar, que se usaba muy poco y tenía una estufa a leña, que no recuerdo haber visto jamás encendida. Pero hablar de eso, sería entrar en explicaciones demasiado complejas, y no es el momento.
Tengo que decir que siempre me han cautivado las estufas a leña. Ver el fuego devorando la madera, con esos crujidos típicos que hipnotizan e invitan a contemplar la escena, sobre todo en invierno. Por cierto, aquella casa no tenía sistema de calefacción alguno, salvo lo que acabo de mencionar, pero que estaba digamos “vetada” en su uso.
Como había mencionado antes, la parcela era grande, y de ella, como fondo utilizábamos apenas los primeros metros, donde había una especia de tejido valla, que servía de frontera entre la parte en la que yo jugaba, y aquel territorio casi virgen, en el que había algunos árboles frutales y tierra para plantar lo que apeteciera para consumo doméstico, algo que en momentos puntuales se llevaba a cabo.
Finalmente, la propiedad en la parte que daba a la calle, tenía un jardín alargado, con césped y alguna decoración que lo hacían “dominable”, a la hora de tener prolija la propiedad, a la vista de los vecinos y familiares. Por aquel entonces estaban muy de moda los enanos de jardín, y en aquella casa teníamos uno muy bonito, que parecía haberse escapado de la película “Blanca Nieves”. Era bastante grande, y en una de sus manos sostenía un farol cuadrado, como si fuera iluminando el jardín, al abrirse paso en la noche.
Y llegó la tardedel 5 de enero del año en cuestión, momento en que alertado por mis padres, cumplí una tarea que me habían dicho era de vital importancia para recibir a sus majestades en la madrugada del seis. Con lo que consciente de la importancia de causar una buena impresión, y que eso ayudara aun mas para que los Reyes Magos me dejaran lo que había pedido, fui en busca de un balde pequeño de playa que tenía dentro de mis juguetes, y con el me puse manos a la obra, literalmente,- cortando césped para alimentar a los camellos.
El balde no quedó lleno, pero estaba satisfecho, y lo llevé dentro de la casa al estar, dejándolo dentro de la base de la chimenea, que como dije no se usaba, por lo que no había restos de leña, ni fuego. Pero quien llega con hambre, también suele tener sed, con lo que fui en busca de un segundo balde, que aunque también pequeño llené de agua a consciencia, en un grifo que teníamos en el propio jardín cerca del enano, y que se usaba obviamente para regar todo el frente.
Contento con mi labor, aquella noche me fui a dormir tranquilo, porque los Reyes Magos iban a poder descansar un poco en nuestro estar, y dar de comer a sus animales, teniendo en cuenta el arduo trabajo que tendrían, visitando a tantos niños en sus casas.
Y como suele suceder a esas edades, levantarse muy temprano voluntariamente, era algo que no solía suceder, salvo un seis de enero, cuando parecía que un despertador interno te expulsaba de la cama, para que pudieras ser el primero en ver como se habían portado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y de aquella mañana, confieso que no recuerdo absolutamente nada mas allá de acercarme a la chimenea, y comprobar que los Reyes Magos habían hecho la deseada visita a mi hogar. Pero resulta que los camellos no habían comido lo que les había dejado, y tampoco habían bebido agua. Y eso fue lo primero que les dije a mis padres, que quedaron bastante descolocados, porque toda mi atención estaba en lo que no había ocurrido, en vez de centrarme en los regalos que había en aquella habitación. Y seguramente fui bastante insistente en aquel momento expresando mi decepción, porque recuerdo que intentaron convencerme de que seguramente los animales se habrían alimentado en otro descaso por el barrio. Pero mas allá de sus intentos, yo seguía mosqueado, y no por haber estado cortando césped y cargando el agua inútilmente, sino porque tenía la ilusión del “buen anfitrión”, con lo que estaba casi “ofendido” porque habían estado, no habían comido ni bebido, y aquello no me gustó nada de nada. Y por mas extraño que parezca, con todo el tiempo que ha pasado desde aquella mañana de fines de los sesentas, ese es el recuerdo que tengo. Ni idea de que ocurrió, y si sus majestades me trajeron lo que les había pedido, aunque no tengo dudas de que hubo juguetes, y tras el fiasco, me lo habré pasado bien.
Y para finalizar, la moraleja: nunca se sabe lo que puede pasar por la cabeza de un niño, y en ocasiones sus intereses y distracciones pueden ser inesperadas. Por tanto, si eres papá o mamá, nunca está de mas controlar algunos detalles.
Desconozco si en 2025 todavía hay niños que dejan comida y bebida para los camellos, o ya estamos en la etapa en la que llegan en scooter con una aplicación de móvil, en la que aparecen las direcciones de los niños que se han portado bien. Pero sea como sea, conviene poner atención en esas pequeñas cosas que llevan al éxito total, en un momento de gran ilusión para toda la familia. Hay que procurar evitar que la experiencia pueda derivar en situaciones como la que acabo de comentar, donde aquellos regalos, las expectativas sobre ellos, y mi esperada reacción, quedaron relegadas inesperadamente por un detalle menor. Al punto de que como mencionaba antes, casi 6 décadas después el recuerdo de ese día sigue siendo únicamente del cabreo con los camellos, lo que no deja de ser en cierta forma jocoso, y a la vez probablemente una de las primeras experiencias de vida personales, donde uno comienza a aprender que el dinero, no compra la felicidad.
Y hasta aquí el Bitácora Mental de hoy, gracias por tu tiempo al leer o escuchar éste contenido, y te espero en el próximo.
Puedes escuchar Bitácora Mental #Podcast en cualquiera de éstas plataformas y aplicaciones:
También en Ivoox
Aquí tienes el Feed del podcast.
Puedes seguir Bitácora Mental en:
Mas sobre Carlos Vitesse en:
Twitter | Mastodon | Facebook | Instagram | YouTube | Threads | Bluesky
-
227- Cabreo Real
https://open.spotify.com/episode/6dQYuGMmqHQqqolRMJq9zk?si=b6f36a6a6ce8461c
Apreciado lector… ya estamos en 2025, y esperando hayas comenzado el año -como se suele decir, con “el pie derecho”, quiero aprovechar para reiterarte mis mejores deseos, de que tengas un excelente año, en el que se cumplan todas tus expectativas.
Y si hablamos esperar algo con mucha ilusión, por éstos días hay una importante parte de la población, que tiene esos sentimientos a flor de piel. Me refiero principalmente a los niños, que sin duda estarán contando las horas para la llegada de los Reyes Magos, portadores de juguetes, en respuesta a esas cartas ilusionadas que los mas pequeños habrán escrito -incluso con ayuda de sus padres-, diciendo que se han portado muy bien, y describiendo en ellas aquello que les gustaría recibir de sus majestades, en estas fechas.
Y teniendo en cuenta todo esto, quiero aprovechar para contarte brevemente un recuerdo que me vino a la mente, sobre un día de Reyes bastante lejano en el tiempo, pero -spoiler-, no va de regalos ni juguetes.
Photo by Robert Thiemann on UnsplashHola que tal ¿Cómo estás? Soy Carlos Vitesse y te doy la bienvenida a una nueva entrega de Bitácora Mental.
Como acabo de decir, lo que te quiero comentar hoy, no tiene como protagonista el recuerdos de juguetes, o regalos recibidos un seis de enero. Se trata de un momento muy puntual ocurrido hace muchísimos años, y lo comparto porque el detalle que mencionaré puede que le sirva a alguien. Fue un momento con toda la inocencia del niño de aquellos días, y seguramente inesperado para mis padres.
Siempre he creído que lo mas bonito de las cosas es desearlas, porque en el momento que las consigues, ya sea por ti mismo, o al recibir un obsequio, -al menos en mi experiencia- comienza otra etapa, y esa sensación de euforia permanente se va desvaneciendo rápidamente, transformándose en pasado. El deseo tiene una fuerza tan espectacular, que te mantiene viviendo un cóctel de emociones tan especial y de forma sostenida, que la concreción de ese deseo, muchas veces no es capaz de mantener, mas allá de “un suspiro”.
Pero para no irme por la ramas, entrando en cuestiones que no vienen al caso ahora mismo analizar, te cuento lo ocurrido un seis de enero, que ubico temporalmente en el epílogo de los años 60s. Por aquellos días, vivía con mis padres en una casa que no era grande, y mas bien sencilla, pero había sido construida poco tiempo antes sobre un terreno muy amplio, con lo que su estado era muy bueno. Tenía techo de tejas a dos aguas, y disponía de dos dormitorios y 1 baño. La cocina era abierta con un pequeño comedor, y al costado hacia el fondo tenía una habitación multiuso, donde igual podías lavar y tender ropa si hacía mal tiempo, como reunirte con amigos y jugar sin problemas, aunque fuera lloviera a cántaros. Y por último, hacia el frente daba el estar, que se usaba muy poco y tenía una estufa a leña, que no recuerdo haber visto jamás encendida. Pero hablar de eso, sería entrar en explicaciones demasiado complejas, y no es el momento.
Tengo que decir que siempre me han cautivado las estufas a leña. Ver el fuego devorando la madera, con esos crujidos típicos que hipnotizan e invitan a contemplar la escena, sobre todo en invierno. Por cierto, aquella casa no tenía sistema de calefacción alguno, salvo lo que acabo de mencionar, pero que estaba digamos “vetada” en su uso.
Como había mencionado antes, la parcela era grande, y de ella, como fondo utilizábamos apenas los primeros metros, donde había una especia de tejido valla, que servía de frontera entre la parte en la que yo jugaba, y aquel territorio casi virgen, en el que había algunos árboles frutales y tierra para plantar lo que apeteciera para consumo doméstico, algo que en momentos puntuales se llevaba a cabo.
Finalmente, la propiedad en la parte que daba a la calle, tenía un jardín alargado, con césped y alguna decoración que lo hacían “dominable”, a la hora de tener prolija la propiedad, a la vista de los vecinos y familiares. Por aquel entonces estaban muy de moda los enanos de jardín, y en aquella casa teníamos uno muy bonito, que parecía haberse escapado de la película “Blanca Nieves”. Era bastante grande, y en una de sus manos sostenía un farol cuadrado, como si fuera iluminando el jardín, al abrirse paso en la noche.
Y llegó la tardedel 5 de enero del año en cuestión, momento en que alertado por mis padres, cumplí una tarea que me habían dicho era de vital importancia para recibir a sus majestades en la madrugada del seis. Con lo que consciente de la importancia de causar una buena impresión, y que eso ayudara aun mas para que los Reyes Magos me dejaran lo que había pedido, fui en busca de un balde pequeño de playa que tenía dentro de mis juguetes, y con el me puse manos a la obra, literalmente,- cortando césped para alimentar a los camellos.
El balde no quedó lleno, pero estaba satisfecho, y lo llevé dentro de la casa al estar, dejándolo dentro de la base de la chimenea, que como dije no se usaba, por lo que no había restos de leña, ni fuego. Pero quien llega con hambre, también suele tener sed, con lo que fui en busca de un segundo balde, que aunque también pequeño llené de agua a consciencia, en un grifo que teníamos en el propio jardín cerca del enano, y que se usaba obviamente para regar todo el frente.
Contento con mi labor, aquella noche me fui a dormir tranquilo, porque los Reyes Magos iban a poder descansar un poco en nuestro estar, y dar de comer a sus animales, teniendo en cuenta el arduo trabajo que tendrían, visitando a tantos niños en sus casas.
Y como suele suceder a esas edades, levantarse muy temprano voluntariamente, era algo que no solía suceder, salvo un seis de enero, cuando parecía que un despertador interno te expulsaba de la cama, para que pudieras ser el primero en ver como se habían portado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y de aquella mañana, confieso que no recuerdo absolutamente nada mas allá de acercarme a la chimenea, y comprobar que los Reyes Magos habían hecho la deseada visita a mi hogar. Pero resulta que los camellos no habían comido lo que les había dejado, y tampoco habían bebido agua. Y eso fue lo primero que les dije a mis padres, que quedaron bastante descolocados, porque toda mi atención estaba en lo que no había ocurrido, en vez de centrarme en los regalos que había en aquella habitación. Y seguramente fui bastante insistente en aquel momento expresando mi decepción, porque recuerdo que intentaron convencerme de que seguramente los animales se habrían alimentado en otro descaso por el barrio. Pero mas allá de sus intentos, yo seguía mosqueado, y no por haber estado cortando césped y cargando el agua inútilmente, sino porque tenía la ilusión del “buen anfitrión”, con lo que estaba casi “ofendido” porque habían estado, no habían comido ni bebido, y aquello no me gustó nada de nada. Y por mas extraño que parezca, con todo el tiempo que ha pasado desde aquella mañana de fines de los sesentas, ese es el recuerdo que tengo. Ni idea de que ocurrió, y si sus majestades me trajeron lo que les había pedido, aunque no tengo dudas de que hubo juguetes, y tras el fiasco, me lo habré pasado bien.
Y para finalizar, la moraleja: nunca se sabe lo que puede pasar por la cabeza de un niño, y en ocasiones sus intereses y distracciones pueden ser inesperadas. Por tanto, si eres papá o mamá, nunca está de mas controlar algunos detalles.
Desconozco si en 2025 todavía hay niños que dejan comida y bebida para los camellos, o ya estamos en la etapa en la que llegan en scooter con una aplicación de móvil, en la que aparecen las direcciones de los niños que se han portado bien. Pero sea como sea, conviene poner atención en esas pequeñas cosas que llevan al éxito total, en un momento de gran ilusión para toda la familia. Hay que procurar evitar que la experiencia pueda derivar en situaciones como la que acabo de comentar, donde aquellos regalos, las expectativas sobre ellos, y mi esperada reacción, quedaron relegadas inesperadamente por un detalle menor. Al punto de que como mencionaba antes, casi 6 décadas después el recuerdo de ese día sigue siendo únicamente del cabreo con los camellos, lo que no deja de ser en cierta forma jocoso, y a la vez probablemente una de las primeras experiencias de vida personales, donde uno comienza a aprender que el dinero, no compra la felicidad.
Y hasta aquí el Bitácora Mental de hoy, gracias por tu tiempo al leer o escuchar éste contenido, y te espero en el próximo.
Puedes escuchar Bitácora Mental #Podcast en cualquiera de éstas plataformas y aplicaciones:
También en Ivoox
Aquí tienes el Feed del podcast.
Puedes seguir Bitácora Mental en:
Mas sobre Carlos Vitesse en:
Twitter | Mastodon | Facebook | Instagram | YouTube | Threads | Bluesky
-
227- Cabreo Real
https://open.spotify.com/episode/6dQYuGMmqHQqqolRMJq9zk?si=b6f36a6a6ce8461c
Apreciado lector… ya estamos en 2025, y esperando hayas comenzado el año -como se suele decir, con “el pie derecho”, quiero aprovechar para reiterarte mis mejores deseos, de que tengas un excelente año, en el que se cumplan todas tus expectativas.
Y si hablamos esperar algo con mucha ilusión, por éstos días hay una importante parte de la población, que tiene esos sentimientos a flor de piel. Me refiero principalmente a los niños, que sin duda estarán contando las horas para la llegada de los Reyes Magos, portadores de juguetes, en respuesta a esas cartas ilusionadas que los mas pequeños habrán escrito -incluso con ayuda de sus padres-, diciendo que se han portado muy bien, y describiendo en ellas aquello que les gustaría recibir de sus majestades, en estas fechas.
Y teniendo en cuenta todo esto, quiero aprovechar para contarte brevemente un recuerdo que me vino a la mente, sobre un día de Reyes bastante lejano en el tiempo, pero -spoiler-, no va de regalos ni juguetes.
Photo by Robert Thiemann on UnsplashHola que tal ¿Cómo estás? Soy Carlos Vitesse y te doy la bienvenida a una nueva entrega de Bitácora Mental.
Como acabo de decir, lo que te quiero comentar hoy, no tiene como protagonista el recuerdos de juguetes, o regalos recibidos un seis de enero. Se trata de un momento muy puntual ocurrido hace muchísimos años, y lo comparto porque el detalle que mencionaré puede que le sirva a alguien. Fue un momento con toda la inocencia del niño de aquellos días, y seguramente inesperado para mis padres.
Siempre he creído que lo mas bonito de las cosas es desearlas, porque en el momento que las consigues, ya sea por ti mismo, o al recibir un obsequio, -al menos en mi experiencia- comienza otra etapa, y esa sensación de euforia permanente se va desvaneciendo rápidamente, transformándose en pasado. El deseo tiene una fuerza tan espectacular, que te mantiene viviendo un cóctel de emociones tan especial y de forma sostenida, que la concreción de ese deseo, muchas veces no es capaz de mantener, mas allá de “un suspiro”.
Pero para no irme por la ramas, entrando en cuestiones que no vienen al caso ahora mismo analizar, te cuento lo ocurrido un seis de enero, que ubico temporalmente en el epílogo de los años 60s. Por aquellos días, vivía con mis padres en una casa que no era grande, y mas bien sencilla, pero había sido construida poco tiempo antes sobre un terreno muy amplio, con lo que su estado era muy bueno. Tenía techo de tejas a dos aguas, y disponía de dos dormitorios y 1 baño. La cocina era abierta con un pequeño comedor, y al costado hacia el fondo tenía una habitación multiuso, donde igual podías lavar y tender ropa si hacía mal tiempo, como reunirte con amigos y jugar sin problemas, aunque fuera lloviera a cántaros. Y por último, hacia el frente daba el estar, que se usaba muy poco y tenía una estufa a leña, que no recuerdo haber visto jamás encendida. Pero hablar de eso, sería entrar en explicaciones demasiado complejas, y no es el momento.
Tengo que decir que siempre me han cautivado las estufas a leña. Ver el fuego devorando la madera, con esos crujidos típicos que hipnotizan e invitan a contemplar la escena, sobre todo en invierno. Por cierto, aquella casa no tenía sistema de calefacción alguno, salvo lo que acabo de mencionar, pero que estaba digamos “vetada” en su uso.
Como había mencionado antes, la parcela era grande, y de ella, como fondo utilizábamos apenas los primeros metros, donde había una especia de tejido valla, que servía de frontera entre la parte en la que yo jugaba, y aquel territorio casi virgen, en el que había algunos árboles frutales y tierra para plantar lo que apeteciera para consumo doméstico, algo que en momentos puntuales se llevaba a cabo.
Finalmente, la propiedad en la parte que daba a la calle, tenía un jardín alargado, con césped y alguna decoración que lo hacían “dominable”, a la hora de tener prolija la propiedad, a la vista de los vecinos y familiares. Por aquel entonces estaban muy de moda los enanos de jardín, y en aquella casa teníamos uno muy bonito, que parecía haberse escapado de la película “Blanca Nieves”. Era bastante grande, y en una de sus manos sostenía un farol cuadrado, como si fuera iluminando el jardín, al abrirse paso en la noche.
Y llegó la tardedel 5 de enero del año en cuestión, momento en que alertado por mis padres, cumplí una tarea que me habían dicho era de vital importancia para recibir a sus majestades en la madrugada del seis. Con lo que consciente de la importancia de causar una buena impresión, y que eso ayudara aun mas para que los Reyes Magos me dejaran lo que había pedido, fui en busca de un balde pequeño de playa que tenía dentro de mis juguetes, y con el me puse manos a la obra, literalmente,- cortando césped para alimentar a los camellos.
El balde no quedó lleno, pero estaba satisfecho, y lo llevé dentro de la casa al estar, dejándolo dentro de la base de la chimenea, que como dije no se usaba, por lo que no había restos de leña, ni fuego. Pero quien llega con hambre, también suele tener sed, con lo que fui en busca de un segundo balde, que aunque también pequeño llené de agua a consciencia, en un grifo que teníamos en el propio jardín cerca del enano, y que se usaba obviamente para regar todo el frente.
Contento con mi labor, aquella noche me fui a dormir tranquilo, porque los Reyes Magos iban a poder descansar un poco en nuestro estar, y dar de comer a sus animales, teniendo en cuenta el arduo trabajo que tendrían, visitando a tantos niños en sus casas.
Y como suele suceder a esas edades, levantarse muy temprano voluntariamente, era algo que no solía suceder, salvo un seis de enero, cuando parecía que un despertador interno te expulsaba de la cama, para que pudieras ser el primero en ver como se habían portado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y de aquella mañana, confieso que no recuerdo absolutamente nada mas allá de acercarme a la chimenea, y comprobar que los Reyes Magos habían hecho la deseada visita a mi hogar. Pero resulta que los camellos no habían comido lo que les había dejado, y tampoco habían bebido agua. Y eso fue lo primero que les dije a mis padres, que quedaron bastante descolocados, porque toda mi atención estaba en lo que no había ocurrido, en vez de centrarme en los regalos que había en aquella habitación. Y seguramente fui bastante insistente en aquel momento expresando mi decepción, porque recuerdo que intentaron convencerme de que seguramente los animales se habrían alimentado en otro descaso por el barrio. Pero mas allá de sus intentos, yo seguía mosqueado, y no por haber estado cortando césped y cargando el agua inútilmente, sino porque tenía la ilusión del “buen anfitrión”, con lo que estaba casi “ofendido” porque habían estado, no habían comido ni bebido, y aquello no me gustó nada de nada. Y por mas extraño que parezca, con todo el tiempo que ha pasado desde aquella mañana de fines de los sesentas, ese es el recuerdo que tengo. Ni idea de que ocurrió, y si sus majestades me trajeron lo que les había pedido, aunque no tengo dudas de que hubo juguetes, y tras el fiasco, me lo habré pasado bien.
Y para finalizar, la moraleja: nunca se sabe lo que puede pasar por la cabeza de un niño, y en ocasiones sus intereses y distracciones pueden ser inesperadas. Por tanto, si eres papá o mamá, nunca está de mas controlar algunos detalles.
Desconozco si en 2025 todavía hay niños que dejan comida y bebida para los camellos, o ya estamos en la etapa en la que llegan en scooter con una aplicación de móvil, en la que aparecen las direcciones de los niños que se han portado bien. Pero sea como sea, conviene poner atención en esas pequeñas cosas que llevan al éxito total, en un momento de gran ilusión para toda la familia. Hay que procurar evitar que la experiencia pueda derivar en situaciones como la que acabo de comentar, donde aquellos regalos, las expectativas sobre ellos, y mi esperada reacción, quedaron relegadas inesperadamente por un detalle menor. Al punto de que como mencionaba antes, casi 6 décadas después el recuerdo de ese día sigue siendo únicamente del cabreo con los camellos, lo que no deja de ser en cierta forma jocoso, y a la vez probablemente una de las primeras experiencias de vida personales, donde uno comienza a aprender que el dinero, no compra la felicidad.
Y hasta aquí el Bitácora Mental de hoy, gracias por tu tiempo al leer o escuchar éste contenido, y te espero en el próximo.
Puedes escuchar Bitácora Mental #Podcast en cualquiera de éstas plataformas y aplicaciones:
También en Ivoox
Aquí tienes el Feed del podcast.
Puedes seguir Bitácora Mental en:
Mas sobre Carlos Vitesse en:
Twitter | Mastodon | Facebook | Instagram | YouTube | Threads | Bluesky
-
227- Cabreo Real
https://open.spotify.com/episode/6dQYuGMmqHQqqolRMJq9zk?si=b6f36a6a6ce8461c
Apreciado lector… ya estamos en 2025, y esperando hayas comenzado el año -como se suele decir, con “el pie derecho”, quiero aprovechar para reiterarte mis mejores deseos, de que tengas un excelente año, en el que se cumplan todas tus expectativas.
Y si hablamos esperar algo con mucha ilusión, por éstos días hay una importante parte de la población, que tiene esos sentimientos a flor de piel. Me refiero principalmente a los niños, que sin duda estarán contando las horas para la llegada de los Reyes Magos, portadores de juguetes, en respuesta a esas cartas ilusionadas que los mas pequeños habrán escrito -incluso con ayuda de sus padres-, diciendo que se han portado muy bien, y describiendo en ellas aquello que les gustaría recibir de sus majestades, en estas fechas.
Y teniendo en cuenta todo esto, quiero aprovechar para contarte brevemente un recuerdo que me vino a la mente, sobre un día de Reyes bastante lejano en el tiempo, pero -spoiler-, no va de regalos ni juguetes.
Photo by Robert Thiemann on UnsplashHola que tal ¿Cómo estás? Soy Carlos Vitesse y te doy la bienvenida a una nueva entrega de Bitácora Mental.
Como acabo de decir, lo que te quiero comentar hoy, no tiene como protagonista el recuerdos de juguetes, o regalos recibidos un seis de enero. Se trata de un momento muy puntual ocurrido hace muchísimos años, y lo comparto porque el detalle que mencionaré puede que le sirva a alguien. Fue un momento con toda la inocencia del niño de aquellos días, y seguramente inesperado para mis padres.
Siempre he creído que lo mas bonito de las cosas es desearlas, porque en el momento que las consigues, ya sea por ti mismo, o al recibir un obsequio, -al menos en mi experiencia- comienza otra etapa, y esa sensación de euforia permanente se va desvaneciendo rápidamente, transformándose en pasado. El deseo tiene una fuerza tan espectacular, que te mantiene viviendo un cóctel de emociones tan especial y de forma sostenida, que la concreción de ese deseo, muchas veces no es capaz de mantener, mas allá de “un suspiro”.
Pero para no irme por la ramas, entrando en cuestiones que no vienen al caso ahora mismo analizar, te cuento lo ocurrido un seis de enero, que ubico temporalmente en el epílogo de los años 60s. Por aquellos días, vivía con mis padres en una casa que no era grande, y mas bien sencilla, pero había sido construida poco tiempo antes sobre un terreno muy amplio, con lo que su estado era muy bueno. Tenía techo de tejas a dos aguas, y disponía de dos dormitorios y 1 baño. La cocina era abierta con un pequeño comedor, y al costado hacia el fondo tenía una habitación multiuso, donde igual podías lavar y tender ropa si hacía mal tiempo, como reunirte con amigos y jugar sin problemas, aunque fuera lloviera a cántaros. Y por último, hacia el frente daba el estar, que se usaba muy poco y tenía una estufa a leña, que no recuerdo haber visto jamás encendida. Pero hablar de eso, sería entrar en explicaciones demasiado complejas, y no es el momento.
Tengo que decir que siempre me han cautivado las estufas a leña. Ver el fuego devorando la madera, con esos crujidos típicos que hipnotizan e invitan a contemplar la escena, sobre todo en invierno. Por cierto, aquella casa no tenía sistema de calefacción alguno, salvo lo que acabo de mencionar, pero que estaba digamos “vetada” en su uso.
Como había mencionado antes, la parcela era grande, y de ella, como fondo utilizábamos apenas los primeros metros, donde había una especia de tejido valla, que servía de frontera entre la parte en la que yo jugaba, y aquel territorio casi virgen, en el que había algunos árboles frutales y tierra para plantar lo que apeteciera para consumo doméstico, algo que en momentos puntuales se llevaba a cabo.
Finalmente, la propiedad en la parte que daba a la calle, tenía un jardín alargado, con césped y alguna decoración que lo hacían “dominable”, a la hora de tener prolija la propiedad, a la vista de los vecinos y familiares. Por aquel entonces estaban muy de moda los enanos de jardín, y en aquella casa teníamos uno muy bonito, que parecía haberse escapado de la película “Blanca Nieves”. Era bastante grande, y en una de sus manos sostenía un farol cuadrado, como si fuera iluminando el jardín, al abrirse paso en la noche.
Y llegó la tardedel 5 de enero del año en cuestión, momento en que alertado por mis padres, cumplí una tarea que me habían dicho era de vital importancia para recibir a sus majestades en la madrugada del seis. Con lo que consciente de la importancia de causar una buena impresión, y que eso ayudara aun mas para que los Reyes Magos me dejaran lo que había pedido, fui en busca de un balde pequeño de playa que tenía dentro de mis juguetes, y con el me puse manos a la obra, literalmente,- cortando césped para alimentar a los camellos.
El balde no quedó lleno, pero estaba satisfecho, y lo llevé dentro de la casa al estar, dejándolo dentro de la base de la chimenea, que como dije no se usaba, por lo que no había restos de leña, ni fuego. Pero quien llega con hambre, también suele tener sed, con lo que fui en busca de un segundo balde, que aunque también pequeño llené de agua a consciencia, en un grifo que teníamos en el propio jardín cerca del enano, y que se usaba obviamente para regar todo el frente.
Contento con mi labor, aquella noche me fui a dormir tranquilo, porque los Reyes Magos iban a poder descansar un poco en nuestro estar, y dar de comer a sus animales, teniendo en cuenta el arduo trabajo que tendrían, visitando a tantos niños en sus casas.
Y como suele suceder a esas edades, levantarse muy temprano voluntariamente, era algo que no solía suceder, salvo un seis de enero, cuando parecía que un despertador interno te expulsaba de la cama, para que pudieras ser el primero en ver como se habían portado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y de aquella mañana, confieso que no recuerdo absolutamente nada mas allá de acercarme a la chimenea, y comprobar que los Reyes Magos habían hecho la deseada visita a mi hogar. Pero resulta que los camellos no habían comido lo que les había dejado, y tampoco habían bebido agua. Y eso fue lo primero que les dije a mis padres, que quedaron bastante descolocados, porque toda mi atención estaba en lo que no había ocurrido, en vez de centrarme en los regalos que había en aquella habitación. Y seguramente fui bastante insistente en aquel momento expresando mi decepción, porque recuerdo que intentaron convencerme de que seguramente los animales se habrían alimentado en otro descaso por el barrio. Pero mas allá de sus intentos, yo seguía mosqueado, y no por haber estado cortando césped y cargando el agua inútilmente, sino porque tenía la ilusión del “buen anfitrión”, con lo que estaba casi “ofendido” porque habían estado, no habían comido ni bebido, y aquello no me gustó nada de nada. Y por mas extraño que parezca, con todo el tiempo que ha pasado desde aquella mañana de fines de los sesentas, ese es el recuerdo que tengo. Ni idea de que ocurrió, y si sus majestades me trajeron lo que les había pedido, aunque no tengo dudas de que hubo juguetes, y tras el fiasco, me lo habré pasado bien.
Y para finalizar, la moraleja: nunca se sabe lo que puede pasar por la cabeza de un niño, y en ocasiones sus intereses y distracciones pueden ser inesperadas. Por tanto, si eres papá o mamá, nunca está de mas controlar algunos detalles.
Desconozco si en 2025 todavía hay niños que dejan comida y bebida para los camellos, o ya estamos en la etapa en la que llegan en scooter con una aplicación de móvil, en la que aparecen las direcciones de los niños que se han portado bien. Pero sea como sea, conviene poner atención en esas pequeñas cosas que llevan al éxito total, en un momento de gran ilusión para toda la familia. Hay que procurar evitar que la experiencia pueda derivar en situaciones como la que acabo de comentar, donde aquellos regalos, las expectativas sobre ellos, y mi esperada reacción, quedaron relegadas inesperadamente por un detalle menor. Al punto de que como mencionaba antes, casi 6 décadas después el recuerdo de ese día sigue siendo únicamente del cabreo con los camellos, lo que no deja de ser en cierta forma jocoso, y a la vez probablemente una de las primeras experiencias de vida personales, donde uno comienza a aprender que el dinero, no compra la felicidad.
Y hasta aquí el Bitácora Mental de hoy, gracias por tu tiempo al leer o escuchar éste contenido, y te espero en el próximo.
Puedes escuchar Bitácora Mental #Podcast en cualquiera de éstas plataformas y aplicaciones:
También en Ivoox
Aquí tienes el Feed del podcast.
Puedes seguir Bitácora Mental en:
Mas sobre Carlos Vitesse en:
Twitter | Mastodon | Facebook | Instagram | YouTube | Threads | Bluesky
-
227- Cabreo Real
https://open.spotify.com/episode/6dQYuGMmqHQqqolRMJq9zk?si=b6f36a6a6ce8461c
Apreciado lector… ya estamos en 2025, y esperando hayas comenzado el año -como se suele decir, con “el pie derecho”, quiero aprovechar para reiterarte mis mejores deseos, de que tengas un excelente año, en el que se cumplan todas tus expectativas.
Y si hablamos esperar algo con mucha ilusión, por éstos días hay una importante parte de la población, que tiene esos sentimientos a flor de piel. Me refiero principalmente a los niños, que sin duda estarán contando las horas para la llegada de los Reyes Magos, portadores de juguetes, en respuesta a esas cartas ilusionadas que los mas pequeños habrán escrito -incluso con ayuda de sus padres-, diciendo que se han portado muy bien, y describiendo en ellas aquello que les gustaría recibir de sus majestades, en estas fechas.
Y teniendo en cuenta todo esto, quiero aprovechar para contarte brevemente un recuerdo que me vino a la mente, sobre un día de Reyes bastante lejano en el tiempo, pero -spoiler-, no va de regalos ni juguetes.
Photo by Robert Thiemann on UnsplashHola que tal ¿Cómo estás? Soy Carlos Vitesse y te doy la bienvenida a una nueva entrega de Bitácora Mental.
Como acabo de decir, lo que te quiero comentar hoy, no tiene como protagonista el recuerdos de juguetes, o regalos recibidos un seis de enero. Se trata de un momento muy puntual ocurrido hace muchísimos años, y lo comparto porque el detalle que mencionaré puede que le sirva a alguien. Fue un momento con toda la inocencia del niño de aquellos días, y seguramente inesperado para mis padres.
Siempre he creído que lo mas bonito de las cosas es desearlas, porque en el momento que las consigues, ya sea por ti mismo, o al recibir un obsequio, -al menos en mi experiencia- comienza otra etapa, y esa sensación de euforia permanente se va desvaneciendo rápidamente, transformándose en pasado. El deseo tiene una fuerza tan espectacular, que te mantiene viviendo un cóctel de emociones tan especial y de forma sostenida, que la concreción de ese deseo, muchas veces no es capaz de mantener, mas allá de “un suspiro”.
Pero para no irme por la ramas, entrando en cuestiones que no vienen al caso ahora mismo analizar, te cuento lo ocurrido un seis de enero, que ubico temporalmente en el epílogo de los años 60s. Por aquellos días, vivía con mis padres en una casa que no era grande, y mas bien sencilla, pero había sido construida poco tiempo antes sobre un terreno muy amplio, con lo que su estado era muy bueno. Tenía techo de tejas a dos aguas, y disponía de dos dormitorios y 1 baño. La cocina era abierta con un pequeño comedor, y al costado hacia el fondo tenía una habitación multiuso, donde igual podías lavar y tender ropa si hacía mal tiempo, como reunirte con amigos y jugar sin problemas, aunque fuera lloviera a cántaros. Y por último, hacia el frente daba el estar, que se usaba muy poco y tenía una estufa a leña, que no recuerdo haber visto jamás encendida. Pero hablar de eso, sería entrar en explicaciones demasiado complejas, y no es el momento.
Tengo que decir que siempre me han cautivado las estufas a leña. Ver el fuego devorando la madera, con esos crujidos típicos que hipnotizan e invitan a contemplar la escena, sobre todo en invierno. Por cierto, aquella casa no tenía sistema de calefacción alguno, salvo lo que acabo de mencionar, pero que estaba digamos “vetada” en su uso.
Como había mencionado antes, la parcela era grande, y de ella, como fondo utilizábamos apenas los primeros metros, donde había una especia de tejido valla, que servía de frontera entre la parte en la que yo jugaba, y aquel territorio casi virgen, en el que había algunos árboles frutales y tierra para plantar lo que apeteciera para consumo doméstico, algo que en momentos puntuales se llevaba a cabo.
Finalmente, la propiedad en la parte que daba a la calle, tenía un jardín alargado, con césped y alguna decoración que lo hacían “dominable”, a la hora de tener prolija la propiedad, a la vista de los vecinos y familiares. Por aquel entonces estaban muy de moda los enanos de jardín, y en aquella casa teníamos uno muy bonito, que parecía haberse escapado de la película “Blanca Nieves”. Era bastante grande, y en una de sus manos sostenía un farol cuadrado, como si fuera iluminando el jardín, al abrirse paso en la noche.
Y llegó la tardedel 5 de enero del año en cuestión, momento en que alertado por mis padres, cumplí una tarea que me habían dicho era de vital importancia para recibir a sus majestades en la madrugada del seis. Con lo que consciente de la importancia de causar una buena impresión, y que eso ayudara aun mas para que los Reyes Magos me dejaran lo que había pedido, fui en busca de un balde pequeño de playa que tenía dentro de mis juguetes, y con el me puse manos a la obra, literalmente,- cortando césped para alimentar a los camellos.
El balde no quedó lleno, pero estaba satisfecho, y lo llevé dentro de la casa al estar, dejándolo dentro de la base de la chimenea, que como dije no se usaba, por lo que no había restos de leña, ni fuego. Pero quien llega con hambre, también suele tener sed, con lo que fui en busca de un segundo balde, que aunque también pequeño llené de agua a consciencia, en un grifo que teníamos en el propio jardín cerca del enano, y que se usaba obviamente para regar todo el frente.
Contento con mi labor, aquella noche me fui a dormir tranquilo, porque los Reyes Magos iban a poder descansar un poco en nuestro estar, y dar de comer a sus animales, teniendo en cuenta el arduo trabajo que tendrían, visitando a tantos niños en sus casas.
Y como suele suceder a esas edades, levantarse muy temprano voluntariamente, era algo que no solía suceder, salvo un seis de enero, cuando parecía que un despertador interno te expulsaba de la cama, para que pudieras ser el primero en ver como se habían portado Melchor, Gaspar y Baltasar.
Y de aquella mañana, confieso que no recuerdo absolutamente nada mas allá de acercarme a la chimenea, y comprobar que los Reyes Magos habían hecho la deseada visita a mi hogar. Pero resulta que los camellos no habían comido lo que les había dejado, y tampoco habían bebido agua. Y eso fue lo primero que les dije a mis padres, que quedaron bastante descolocados, porque toda mi atención estaba en lo que no había ocurrido, en vez de centrarme en los regalos que había en aquella habitación. Y seguramente fui bastante insistente en aquel momento expresando mi decepción, porque recuerdo que intentaron convencerme de que seguramente los animales se habrían alimentado en otro descaso por el barrio. Pero mas allá de sus intentos, yo seguía mosqueado, y no por haber estado cortando césped y cargando el agua inútilmente, sino porque tenía la ilusión del “buen anfitrión”, con lo que estaba casi “ofendido” porque habían estado, no habían comido ni bebido, y aquello no me gustó nada de nada. Y por mas extraño que parezca, con todo el tiempo que ha pasado desde aquella mañana de fines de los sesentas, ese es el recuerdo que tengo. Ni idea de que ocurrió, y si sus majestades me trajeron lo que les había pedido, aunque no tengo dudas de que hubo juguetes, y tras el fiasco, me lo habré pasado bien.
Y para finalizar, la moraleja: nunca se sabe lo que puede pasar por la cabeza de un niño, y en ocasiones sus intereses y distracciones pueden ser inesperadas. Por tanto, si eres papá o mamá, nunca está de mas controlar algunos detalles.
Desconozco si en 2025 todavía hay niños que dejan comida y bebida para los camellos, o ya estamos en la etapa en la que llegan en scooter con una aplicación de móvil, en la que aparecen las direcciones de los niños que se han portado bien. Pero sea como sea, conviene poner atención en esas pequeñas cosas que llevan al éxito total, en un momento de gran ilusión para toda la familia. Hay que procurar evitar que la experiencia pueda derivar en situaciones como la que acabo de comentar, donde aquellos regalos, las expectativas sobre ellos, y mi esperada reacción, quedaron relegadas inesperadamente por un detalle menor. Al punto de que como mencionaba antes, casi 6 décadas después el recuerdo de ese día sigue siendo únicamente del cabreo con los camellos, lo que no deja de ser en cierta forma jocoso, y a la vez probablemente una de las primeras experiencias de vida personales, donde uno comienza a aprender que el dinero, no compra la felicidad.
Y hasta aquí el Bitácora Mental de hoy, gracias por tu tiempo al leer o escuchar éste contenido, y te espero en el próximo.
Puedes escuchar Bitácora Mental #Podcast en cualquiera de éstas plataformas y aplicaciones:
También en Ivoox
Aquí tienes el Feed del podcast.
Puedes seguir Bitácora Mental en:
Mas sobre Carlos Vitesse en:
Twitter | Mastodon | Facebook | Instagram | YouTube | Threads | Bluesky
-
“Ya no i hai escusas”, reclaman a derogación d’os privilechios otorgaus por o Reino d’Espanya a l’Estau Vaticano
-
“Ya no i hai escusas”, reclaman a derogación d’os privilechios otorgaus por o Reino d’Espanya a l’Estau Vaticano
-
Iba a perder mi racha de un par de meses sin chatgpt, y me di cuenta de que lo que iba a preguntarle lo podía resolver con una simple calculadora y un poco de sentido común.
Qué ridículas las luchas de mi siglo
-
Iba a perder mi racha de un par de meses sin chatgpt, y me di cuenta de que lo que iba a preguntarle lo podía resolver con una simple calculadora y un poco de sentido común.
Qué ridículas las luchas de mi siglo
-
Antetodo me considero artista, y arte. Soy muy sensible, y extremadamente crítica, mi manera profunda de ver y vivir suele incomodar, suele ser inconveniente. Espero encontrar aquí una hermosa comunidad con otros incomprendidos
Adjunto hashtags de conceptos y comunidades que me arropan y representan:
#neurospicy #queer #anticapitalist #feminist #ecology #singersongwriter #poetry #skeletonclique #andalucia #ghibli #timburton #babywitch #AuDHD #conciousness #selflove #worldpeace -
Antetodo me considero artista, y arte. Soy muy sensible, y extremadamente crítica, mi manera profunda de ver y vivir suele incomodar, suele ser inconveniente. Espero encontrar aquí una hermosa comunidad con otros incomprendidos
Adjunto hashtags de conceptos y comunidades que me arropan y representan:
#neurospicy #queer #anticapitalist #feminist #ecology #singersongwriter #poetry #skeletonclique #andalucia #ghibli #timburton #babywitch #AuDHD #conciousness #selflove #worldpeace -
Antetodo me considero artista, y arte. Soy muy sensible, y extremadamente crítica, mi manera profunda de ver y vivir suele incomodar, suele ser inconveniente. Espero encontrar aquí una hermosa comunidad con otros incomprendidos
Adjunto hashtags de conceptos y comunidades que me arropan y representan:
#neurospicy #queer #anticapitalist #feminist #ecology #singersongwriter #poetry #skeletonclique #andalucia #ghibli #timburton #babywitch #AuDHD #conciousness #selflove #worldpeace -
Antetodo me considero artista, y arte. Soy muy sensible, y extremadamente crítica, mi manera profunda de ver y vivir suele incomodar, suele ser inconveniente. Espero encontrar aquí una hermosa comunidad con otros incomprendidos
Adjunto hashtags de conceptos y comunidades que me arropan y representan:
#neurospicy #queer #anticapitalist #feminist #ecology #singersongwriter #poetry #skeletonclique #andalucia #ghibli #timburton #babywitch #AuDHD #conciousness #selflove #worldpeace -
Antetodo me considero artista, y arte. Soy muy sensible, y extremadamente crítica, mi manera profunda de ver y vivir suele incomodar, suele ser inconveniente. Espero encontrar aquí una hermosa comunidad con otros incomprendidos
Adjunto hashtags de conceptos y comunidades que me arropan y representan:
#neurospicy #queer #anticapitalist #feminist #ecology #singersongwriter #poetry #skeletonclique #andalucia #ghibli #timburton #babywitch #AuDHD #conciousness #selflove #worldpeace -
Tomi Ungerer
Give (1967)Courtesy of Musée Tomi Ungerer – Centre international de l'Illustration, Strasbourg
-
SIGUE ⬇️
Lo que detestaba era que sentía que Kubrick había eliminado el alma de su historia.
En la novela, Jack Torrance es un hombre normal, un padre con problemas de alcoholismo que va siendo destruido lentamente por el hotel.
Para King, la tragedia estaba precisamente en ver cómo alguien bueno termina corrompido.Sin embargo, consideraba que Jack Nicholson parecía completamente desequilibrado desde el principio, eliminando toda esa evolución.
También criticó el tratamiento de Wendy Torrance.
En el libro era una mujer mucho más fuerte y compleja, mientras que en la película aparece constantemente aterrorizada y vulnerable.Y había otra diferencia importante: para King, el hotel Overlook era literalmente una entidad maligna viva.
Kubrick prefirió jugar más con la locura psicológica, el aislamiento y la ambigüedad.Por eso, en 1997, King produjo su propia miniserie de El Resplandor y puso una condición innegociable: debía rodarse en el auténtico Stanley Hotel.
Pero la 217 no es el único lugar del edificio rodeado de historias extrañas.
El cuarto piso es considerado la zona más inquietante del hotel.
Antiguamente estaba destinado a sirvientes, niñeras y niños de familias adineradas.
Hoy muchos huéspedes afirman escuchar risas infantiles, pasos corriendo por los pasillos y puertas de armarios abriéndose solas durante la madrugada.La habitación 418 es una de las más solicitadas precisamente por esos relatos.
También existen historias relacionadas con los fundadores del hotel.
Algunos empleados aseguran haber visto a Freelan Oscar Stanley caminando por el vestíbulo o la sala de billar como si siguiera supervisando el negocio más de un siglo después de su muerte.
Y su esposa Flora Stanley, apasionada pianista, protagoniza otra de las leyendas más conocidas: clientes y trabajadores aseguran escuchar música de piano saliendo del salón de baile completamente vacío durante la noche.
Lo curioso es que, pese a toda la leyenda negra, el Stanley Hotel tiene una historia bastante tranquila comparada con el Overlook ficticio.
Nunca hubo asesinatos masivos ni cuidadores asesinando a sus familias.
El único gran accidente documentado históricamente fue la explosión de gas de 1911.Tampoco queda aislado por nieve extrema como en la novela.
Está muy cerca del pueblo de Estes Park y sigue conectado por carretera durante el invierno.Pero la ficción terminó devorando completamente la realidad.
Hoy miles de personas viajan hasta allí buscando vivir algo extraño.
Dormir en la famosa habitación 217 cuesta entre 330 y 450 dólares por noche y suele requerir reservas con muchos meses de antelación.El hotel organiza tours nocturnos, visitas especializadas llamadas The Shining Tour, recorridos paranormales y eventos temáticos masivos como el Shining Ball, donde los asistentes acuden disfrazados como personajes del universo de Stephen King.
Y el negocio sigue creciendo.
El Stanley mantiene actualmente una alianza con Blumhouse, la famosa productora de cine de terror, para construir un enorme centro cultural valorado en 60 millones de dólares.
El proyecto incluirá nuevas habitaciones, espacios de exposiciones y un museo dedicado al terror y al cine fantástico, con apertura prevista para 2028.Todo surgió de una sola noche.
Un hotel vacío, una pesadilla extraña, un cigarrillo frente a las montañas y un escritor incapaz de dormir terminaron creando uno de los lugares más famosos del terror moderno.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #stephenking #elresplandor #thestanleyhotel #terror #cine #misterio #kubrick #colorado #curiosidades #historiareal #ecosdelpasado
-
SIGUE ⬇️
Lo que detestaba era que sentía que Kubrick había eliminado el alma de su historia.
En la novela, Jack Torrance es un hombre normal, un padre con problemas de alcoholismo que va siendo destruido lentamente por el hotel.
Para King, la tragedia estaba precisamente en ver cómo alguien bueno termina corrompido.Sin embargo, consideraba que Jack Nicholson parecía completamente desequilibrado desde el principio, eliminando toda esa evolución.
También criticó el tratamiento de Wendy Torrance.
En el libro era una mujer mucho más fuerte y compleja, mientras que en la película aparece constantemente aterrorizada y vulnerable.Y había otra diferencia importante: para King, el hotel Overlook era literalmente una entidad maligna viva.
Kubrick prefirió jugar más con la locura psicológica, el aislamiento y la ambigüedad.Por eso, en 1997, King produjo su propia miniserie de El Resplandor y puso una condición innegociable: debía rodarse en el auténtico Stanley Hotel.
Pero la 217 no es el único lugar del edificio rodeado de historias extrañas.
El cuarto piso es considerado la zona más inquietante del hotel.
Antiguamente estaba destinado a sirvientes, niñeras y niños de familias adineradas.
Hoy muchos huéspedes afirman escuchar risas infantiles, pasos corriendo por los pasillos y puertas de armarios abriéndose solas durante la madrugada.La habitación 418 es una de las más solicitadas precisamente por esos relatos.
También existen historias relacionadas con los fundadores del hotel.
Algunos empleados aseguran haber visto a Freelan Oscar Stanley caminando por el vestíbulo o la sala de billar como si siguiera supervisando el negocio más de un siglo después de su muerte.
Y su esposa Flora Stanley, apasionada pianista, protagoniza otra de las leyendas más conocidas: clientes y trabajadores aseguran escuchar música de piano saliendo del salón de baile completamente vacío durante la noche.
Lo curioso es que, pese a toda la leyenda negra, el Stanley Hotel tiene una historia bastante tranquila comparada con el Overlook ficticio.
Nunca hubo asesinatos masivos ni cuidadores asesinando a sus familias.
El único gran accidente documentado históricamente fue la explosión de gas de 1911.Tampoco queda aislado por nieve extrema como en la novela.
Está muy cerca del pueblo de Estes Park y sigue conectado por carretera durante el invierno.Pero la ficción terminó devorando completamente la realidad.
Hoy miles de personas viajan hasta allí buscando vivir algo extraño.
Dormir en la famosa habitación 217 cuesta entre 330 y 450 dólares por noche y suele requerir reservas con muchos meses de antelación.El hotel organiza tours nocturnos, visitas especializadas llamadas The Shining Tour, recorridos paranormales y eventos temáticos masivos como el Shining Ball, donde los asistentes acuden disfrazados como personajes del universo de Stephen King.
Y el negocio sigue creciendo.
El Stanley mantiene actualmente una alianza con Blumhouse, la famosa productora de cine de terror, para construir un enorme centro cultural valorado en 60 millones de dólares.
El proyecto incluirá nuevas habitaciones, espacios de exposiciones y un museo dedicado al terror y al cine fantástico, con apertura prevista para 2028.Todo surgió de una sola noche.
Un hotel vacío, una pesadilla extraña, un cigarrillo frente a las montañas y un escritor incapaz de dormir terminaron creando uno de los lugares más famosos del terror moderno.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #stephenking #elresplandor #thestanleyhotel #terror #cine #misterio #kubrick #colorado #curiosidades #historiareal #ecosdelpasado
-
SIGUE ⬇️
Lo que detestaba era que sentía que Kubrick había eliminado el alma de su historia.
En la novela, Jack Torrance es un hombre normal, un padre con problemas de alcoholismo que va siendo destruido lentamente por el hotel.
Para King, la tragedia estaba precisamente en ver cómo alguien bueno termina corrompido.Sin embargo, consideraba que Jack Nicholson parecía completamente desequilibrado desde el principio, eliminando toda esa evolución.
También criticó el tratamiento de Wendy Torrance.
En el libro era una mujer mucho más fuerte y compleja, mientras que en la película aparece constantemente aterrorizada y vulnerable.Y había otra diferencia importante: para King, el hotel Overlook era literalmente una entidad maligna viva.
Kubrick prefirió jugar más con la locura psicológica, el aislamiento y la ambigüedad.Por eso, en 1997, King produjo su propia miniserie de El Resplandor y puso una condición innegociable: debía rodarse en el auténtico Stanley Hotel.
Pero la 217 no es el único lugar del edificio rodeado de historias extrañas.
El cuarto piso es considerado la zona más inquietante del hotel.
Antiguamente estaba destinado a sirvientes, niñeras y niños de familias adineradas.
Hoy muchos huéspedes afirman escuchar risas infantiles, pasos corriendo por los pasillos y puertas de armarios abriéndose solas durante la madrugada.La habitación 418 es una de las más solicitadas precisamente por esos relatos.
También existen historias relacionadas con los fundadores del hotel.
Algunos empleados aseguran haber visto a Freelan Oscar Stanley caminando por el vestíbulo o la sala de billar como si siguiera supervisando el negocio más de un siglo después de su muerte.
Y su esposa Flora Stanley, apasionada pianista, protagoniza otra de las leyendas más conocidas: clientes y trabajadores aseguran escuchar música de piano saliendo del salón de baile completamente vacío durante la noche.
Lo curioso es que, pese a toda la leyenda negra, el Stanley Hotel tiene una historia bastante tranquila comparada con el Overlook ficticio.
Nunca hubo asesinatos masivos ni cuidadores asesinando a sus familias.
El único gran accidente documentado históricamente fue la explosión de gas de 1911.Tampoco queda aislado por nieve extrema como en la novela.
Está muy cerca del pueblo de Estes Park y sigue conectado por carretera durante el invierno.Pero la ficción terminó devorando completamente la realidad.
Hoy miles de personas viajan hasta allí buscando vivir algo extraño.
Dormir en la famosa habitación 217 cuesta entre 330 y 450 dólares por noche y suele requerir reservas con muchos meses de antelación.El hotel organiza tours nocturnos, visitas especializadas llamadas The Shining Tour, recorridos paranormales y eventos temáticos masivos como el Shining Ball, donde los asistentes acuden disfrazados como personajes del universo de Stephen King.
Y el negocio sigue creciendo.
El Stanley mantiene actualmente una alianza con Blumhouse, la famosa productora de cine de terror, para construir un enorme centro cultural valorado en 60 millones de dólares.
El proyecto incluirá nuevas habitaciones, espacios de exposiciones y un museo dedicado al terror y al cine fantástico, con apertura prevista para 2028.Todo surgió de una sola noche.
Un hotel vacío, una pesadilla extraña, un cigarrillo frente a las montañas y un escritor incapaz de dormir terminaron creando uno de los lugares más famosos del terror moderno.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #stephenking #elresplandor #thestanleyhotel #terror #cine #misterio #kubrick #colorado #curiosidades #historiareal #ecosdelpasado
-
SIGUE ⬇️
Lo que detestaba era que sentía que Kubrick había eliminado el alma de su historia.
En la novela, Jack Torrance es un hombre normal, un padre con problemas de alcoholismo que va siendo destruido lentamente por el hotel.
Para King, la tragedia estaba precisamente en ver cómo alguien bueno termina corrompido.Sin embargo, consideraba que Jack Nicholson parecía completamente desequilibrado desde el principio, eliminando toda esa evolución.
También criticó el tratamiento de Wendy Torrance.
En el libro era una mujer mucho más fuerte y compleja, mientras que en la película aparece constantemente aterrorizada y vulnerable.Y había otra diferencia importante: para King, el hotel Overlook era literalmente una entidad maligna viva.
Kubrick prefirió jugar más con la locura psicológica, el aislamiento y la ambigüedad.Por eso, en 1997, King produjo su propia miniserie de El Resplandor y puso una condición innegociable: debía rodarse en el auténtico Stanley Hotel.
Pero la 217 no es el único lugar del edificio rodeado de historias extrañas.
El cuarto piso es considerado la zona más inquietante del hotel.
Antiguamente estaba destinado a sirvientes, niñeras y niños de familias adineradas.
Hoy muchos huéspedes afirman escuchar risas infantiles, pasos corriendo por los pasillos y puertas de armarios abriéndose solas durante la madrugada.La habitación 418 es una de las más solicitadas precisamente por esos relatos.
También existen historias relacionadas con los fundadores del hotel.
Algunos empleados aseguran haber visto a Freelan Oscar Stanley caminando por el vestíbulo o la sala de billar como si siguiera supervisando el negocio más de un siglo después de su muerte.
Y su esposa Flora Stanley, apasionada pianista, protagoniza otra de las leyendas más conocidas: clientes y trabajadores aseguran escuchar música de piano saliendo del salón de baile completamente vacío durante la noche.
Lo curioso es que, pese a toda la leyenda negra, el Stanley Hotel tiene una historia bastante tranquila comparada con el Overlook ficticio.
Nunca hubo asesinatos masivos ni cuidadores asesinando a sus familias.
El único gran accidente documentado históricamente fue la explosión de gas de 1911.Tampoco queda aislado por nieve extrema como en la novela.
Está muy cerca del pueblo de Estes Park y sigue conectado por carretera durante el invierno.Pero la ficción terminó devorando completamente la realidad.
Hoy miles de personas viajan hasta allí buscando vivir algo extraño.
Dormir en la famosa habitación 217 cuesta entre 330 y 450 dólares por noche y suele requerir reservas con muchos meses de antelación.El hotel organiza tours nocturnos, visitas especializadas llamadas The Shining Tour, recorridos paranormales y eventos temáticos masivos como el Shining Ball, donde los asistentes acuden disfrazados como personajes del universo de Stephen King.
Y el negocio sigue creciendo.
El Stanley mantiene actualmente una alianza con Blumhouse, la famosa productora de cine de terror, para construir un enorme centro cultural valorado en 60 millones de dólares.
El proyecto incluirá nuevas habitaciones, espacios de exposiciones y un museo dedicado al terror y al cine fantástico, con apertura prevista para 2028.Todo surgió de una sola noche.
Un hotel vacío, una pesadilla extraña, un cigarrillo frente a las montañas y un escritor incapaz de dormir terminaron creando uno de los lugares más famosos del terror moderno.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #stephenking #elresplandor #thestanleyhotel #terror #cine #misterio #kubrick #colorado #curiosidades #historiareal #ecosdelpasado
-
SIGUE ⬇️
Lo que detestaba era que sentía que Kubrick había eliminado el alma de su historia.
En la novela, Jack Torrance es un hombre normal, un padre con problemas de alcoholismo que va siendo destruido lentamente por el hotel.
Para King, la tragedia estaba precisamente en ver cómo alguien bueno termina corrompido.Sin embargo, consideraba que Jack Nicholson parecía completamente desequilibrado desde el principio, eliminando toda esa evolución.
También criticó el tratamiento de Wendy Torrance.
En el libro era una mujer mucho más fuerte y compleja, mientras que en la película aparece constantemente aterrorizada y vulnerable.Y había otra diferencia importante: para King, el hotel Overlook era literalmente una entidad maligna viva.
Kubrick prefirió jugar más con la locura psicológica, el aislamiento y la ambigüedad.Por eso, en 1997, King produjo su propia miniserie de El Resplandor y puso una condición innegociable: debía rodarse en el auténtico Stanley Hotel.
Pero la 217 no es el único lugar del edificio rodeado de historias extrañas.
El cuarto piso es considerado la zona más inquietante del hotel.
Antiguamente estaba destinado a sirvientes, niñeras y niños de familias adineradas.
Hoy muchos huéspedes afirman escuchar risas infantiles, pasos corriendo por los pasillos y puertas de armarios abriéndose solas durante la madrugada.La habitación 418 es una de las más solicitadas precisamente por esos relatos.
También existen historias relacionadas con los fundadores del hotel.
Algunos empleados aseguran haber visto a Freelan Oscar Stanley caminando por el vestíbulo o la sala de billar como si siguiera supervisando el negocio más de un siglo después de su muerte.
Y su esposa Flora Stanley, apasionada pianista, protagoniza otra de las leyendas más conocidas: clientes y trabajadores aseguran escuchar música de piano saliendo del salón de baile completamente vacío durante la noche.
Lo curioso es que, pese a toda la leyenda negra, el Stanley Hotel tiene una historia bastante tranquila comparada con el Overlook ficticio.
Nunca hubo asesinatos masivos ni cuidadores asesinando a sus familias.
El único gran accidente documentado históricamente fue la explosión de gas de 1911.Tampoco queda aislado por nieve extrema como en la novela.
Está muy cerca del pueblo de Estes Park y sigue conectado por carretera durante el invierno.Pero la ficción terminó devorando completamente la realidad.
Hoy miles de personas viajan hasta allí buscando vivir algo extraño.
Dormir en la famosa habitación 217 cuesta entre 330 y 450 dólares por noche y suele requerir reservas con muchos meses de antelación.El hotel organiza tours nocturnos, visitas especializadas llamadas The Shining Tour, recorridos paranormales y eventos temáticos masivos como el Shining Ball, donde los asistentes acuden disfrazados como personajes del universo de Stephen King.
Y el negocio sigue creciendo.
El Stanley mantiene actualmente una alianza con Blumhouse, la famosa productora de cine de terror, para construir un enorme centro cultural valorado en 60 millones de dólares.
El proyecto incluirá nuevas habitaciones, espacios de exposiciones y un museo dedicado al terror y al cine fantástico, con apertura prevista para 2028.Todo surgió de una sola noche.
Un hotel vacío, una pesadilla extraña, un cigarrillo frente a las montañas y un escritor incapaz de dormir terminaron creando uno de los lugares más famosos del terror moderno.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#historia #stephenking #elresplandor #thestanleyhotel #terror #cine #misterio #kubrick #colorado #curiosidades #historiareal #ecosdelpasado
-
Apple aktualizuje GarageBand dla Maca. Nowa ikona, mniejsze pliki i jasny sygnał dla muzyków
Użytkownicy darmowego programu muzycznego od Apple wreszcie doczekali się aktualizacji.
Wersja oznaczona numerem 10.4.14 przynosi przede wszystkim wyczekiwaną poprawkę wizualną, dostosowującą aplikację do standardów systemu macOS Tahoe. Wprowadzono też kilka przydatnych poprawek pod maską, choć w tle wyraźnie widać, że priorytety giganta z Cupertino leżą obecnie zupełnie gdzie indziej.
Od premiery macOS Tahoe (czyli systemu w wersji 26) minęło już ponad 200 dni. Przypomnijmy, że Apple wymusiło w nim na wszystkich deweloperach stosowanie ikon w kształcie zaokrąglonego prostokąta, znanego z iOS oraz iPadOS. Aplikacje, które nie dostosowały się do nowych wytycznych, otrzymywały nieestetyczne, szare tło wyrównujące kształt. GarageBand przez wiele miesięcy straszył właśnie takim wyglądem, ale najnowsza aktualizacja nareszcie rozwiązuje ten problem, wprowadzając natywną, przeprojektowaną ikonę.
Warto jednak zaznaczyć, że choć ikona jest nowa, sam interfejs aplikacji wciąż opiera się na architekturze projektowej z czasów macOS 15. Zmieniły się za to wymagania sprzętowe – według informacji z sieci, minimalna obsługiwana wersja systemu wzrosła z macOS 14.4 do 15.6.
Co nowego w wersji 10.4.14?
Z oficjalnych notatek wydawniczych opublikowanych przez Apple w App Store dowiadujemy się o kilku konkretnych, technicznych usprawnieniach. Producent skupił się na optymalizacji oraz poprawkach zgłaszanych przez użytkowników błędów:
- Mniejsze pliki: zoptymalizowano proces zapisu, dzięki czemu całkowity rozmiar projektów tworzonych w GarageBand uległ zmniejszeniu.
- Usprawnienia Apple Loops: w przeglądarce pętli próbki dźwiękowe są teraz poprawnie odtwarzane w tonacji zgodnej z aktualnym utworem.
- Zmiany w udostępnianiu: przy eksporcie utworu do mobilnej wersji GarageBand (na iOS), domyślnym miejscem docelowym jest teraz dedykowany folder w iCloud.
- Dostępność: menu wyskakujące „Input” w sekcji Smart Controls obsługuje teraz czytnik ekranu VoiceOver.
- Poprawki błędów: wyeliminowano uciążliwy błąd polegający na przesuwaniu się wirtualnego Pedalboardu przy zmianie rozmiaru okna oraz problem z wklejaniem skopiowanych regionów na zablokowane ścieżki.
Prawdziwa uwaga skupia się na Creator Studio
Mimo aktualizacji trudno nie zauważyć, że darmowy GarageBand zszedł w Apple na dalszy plan. Aplikacja wciąż jest świetnym, darmowym narzędziem na start, ale firma wyraźnie kieruje uwagę profesjonalistów w stronę płatnych rozwiązań. Na początku miesiąca zadebiutowały nowe wersje Logic Pro dla iPada oraz Maca, a głównym koniem pociągowym w ofercie dla muzyków i producentów staje się usługa „Apple Creator Studio”. Pakiet ten, zawierający Logic Pro, dostępny jest w modelu subskrypcyjnym wycenionym na 12,99 dolara miesięcznie lub 129 dolarów rocznie.
Aktualizację GarageBand można już pobrać bezpłatnie z Mac App Store.
#aktualizacjeApple #Apple #CreatorStudio #garageband #LogicPro #MacAppStore #macOSTahoe #oprogramowanieMuzyczne
-
Apple aktualizuje GarageBand dla Maca. Nowa ikona, mniejsze pliki i jasny sygnał dla muzyków
Użytkownicy darmowego programu muzycznego od Apple wreszcie doczekali się aktualizacji.
Wersja oznaczona numerem 10.4.14 przynosi przede wszystkim wyczekiwaną poprawkę wizualną, dostosowującą aplikację do standardów systemu macOS Tahoe. Wprowadzono też kilka przydatnych poprawek pod maską, choć w tle wyraźnie widać, że priorytety giganta z Cupertino leżą obecnie zupełnie gdzie indziej.
Od premiery macOS Tahoe (czyli systemu w wersji 26) minęło już ponad 200 dni. Przypomnijmy, że Apple wymusiło w nim na wszystkich deweloperach stosowanie ikon w kształcie zaokrąglonego prostokąta, znanego z iOS oraz iPadOS. Aplikacje, które nie dostosowały się do nowych wytycznych, otrzymywały nieestetyczne, szare tło wyrównujące kształt. GarageBand przez wiele miesięcy straszył właśnie takim wyglądem, ale najnowsza aktualizacja nareszcie rozwiązuje ten problem, wprowadzając natywną, przeprojektowaną ikonę.
Warto jednak zaznaczyć, że choć ikona jest nowa, sam interfejs aplikacji wciąż opiera się na architekturze projektowej z czasów macOS 15. Zmieniły się za to wymagania sprzętowe – według informacji z sieci, minimalna obsługiwana wersja systemu wzrosła z macOS 14.4 do 15.6.
Co nowego w wersji 10.4.14?
Z oficjalnych notatek wydawniczych opublikowanych przez Apple w App Store dowiadujemy się o kilku konkretnych, technicznych usprawnieniach. Producent skupił się na optymalizacji oraz poprawkach zgłaszanych przez użytkowników błędów:
- Mniejsze pliki: zoptymalizowano proces zapisu, dzięki czemu całkowity rozmiar projektów tworzonych w GarageBand uległ zmniejszeniu.
- Usprawnienia Apple Loops: w przeglądarce pętli próbki dźwiękowe są teraz poprawnie odtwarzane w tonacji zgodnej z aktualnym utworem.
- Zmiany w udostępnianiu: przy eksporcie utworu do mobilnej wersji GarageBand (na iOS), domyślnym miejscem docelowym jest teraz dedykowany folder w iCloud.
- Dostępność: menu wyskakujące „Input” w sekcji Smart Controls obsługuje teraz czytnik ekranu VoiceOver.
- Poprawki błędów: wyeliminowano uciążliwy błąd polegający na przesuwaniu się wirtualnego Pedalboardu przy zmianie rozmiaru okna oraz problem z wklejaniem skopiowanych regionów na zablokowane ścieżki.
Prawdziwa uwaga skupia się na Creator Studio
Mimo aktualizacji trudno nie zauważyć, że darmowy GarageBand zszedł w Apple na dalszy plan. Aplikacja wciąż jest świetnym, darmowym narzędziem na start, ale firma wyraźnie kieruje uwagę profesjonalistów w stronę płatnych rozwiązań. Na początku miesiąca zadebiutowały nowe wersje Logic Pro dla iPada oraz Maca, a głównym koniem pociągowym w ofercie dla muzyków i producentów staje się usługa „Apple Creator Studio”. Pakiet ten, zawierający Logic Pro, dostępny jest w modelu subskrypcyjnym wycenionym na 12,99 dolara miesięcznie lub 129 dolarów rocznie.
Aktualizację GarageBand można już pobrać bezpłatnie z Mac App Store.
#aktualizacjeApple #Apple #CreatorStudio #garageband #LogicPro #MacAppStore #macOSTahoe #oprogramowanieMuzyczne
-
Apple aktualizuje GarageBand dla Maca. Nowa ikona, mniejsze pliki i jasny sygnał dla muzyków
Użytkownicy darmowego programu muzycznego od Apple wreszcie doczekali się aktualizacji.
Wersja oznaczona numerem 10.4.14 przynosi przede wszystkim wyczekiwaną poprawkę wizualną, dostosowującą aplikację do standardów systemu macOS Tahoe. Wprowadzono też kilka przydatnych poprawek pod maską, choć w tle wyraźnie widać, że priorytety giganta z Cupertino leżą obecnie zupełnie gdzie indziej.
Od premiery macOS Tahoe (czyli systemu w wersji 26) minęło już ponad 200 dni. Przypomnijmy, że Apple wymusiło w nim na wszystkich deweloperach stosowanie ikon w kształcie zaokrąglonego prostokąta, znanego z iOS oraz iPadOS. Aplikacje, które nie dostosowały się do nowych wytycznych, otrzymywały nieestetyczne, szare tło wyrównujące kształt. GarageBand przez wiele miesięcy straszył właśnie takim wyglądem, ale najnowsza aktualizacja nareszcie rozwiązuje ten problem, wprowadzając natywną, przeprojektowaną ikonę.
Warto jednak zaznaczyć, że choć ikona jest nowa, sam interfejs aplikacji wciąż opiera się na architekturze projektowej z czasów macOS 15. Zmieniły się za to wymagania sprzętowe – według informacji z sieci, minimalna obsługiwana wersja systemu wzrosła z macOS 14.4 do 15.6.
Co nowego w wersji 10.4.14?
Z oficjalnych notatek wydawniczych opublikowanych przez Apple w App Store dowiadujemy się o kilku konkretnych, technicznych usprawnieniach. Producent skupił się na optymalizacji oraz poprawkach zgłaszanych przez użytkowników błędów:
- Mniejsze pliki: zoptymalizowano proces zapisu, dzięki czemu całkowity rozmiar projektów tworzonych w GarageBand uległ zmniejszeniu.
- Usprawnienia Apple Loops: w przeglądarce pętli próbki dźwiękowe są teraz poprawnie odtwarzane w tonacji zgodnej z aktualnym utworem.
- Zmiany w udostępnianiu: przy eksporcie utworu do mobilnej wersji GarageBand (na iOS), domyślnym miejscem docelowym jest teraz dedykowany folder w iCloud.
- Dostępność: menu wyskakujące „Input” w sekcji Smart Controls obsługuje teraz czytnik ekranu VoiceOver.
- Poprawki błędów: wyeliminowano uciążliwy błąd polegający na przesuwaniu się wirtualnego Pedalboardu przy zmianie rozmiaru okna oraz problem z wklejaniem skopiowanych regionów na zablokowane ścieżki.
Prawdziwa uwaga skupia się na Creator Studio
Mimo aktualizacji trudno nie zauważyć, że darmowy GarageBand zszedł w Apple na dalszy plan. Aplikacja wciąż jest świetnym, darmowym narzędziem na start, ale firma wyraźnie kieruje uwagę profesjonalistów w stronę płatnych rozwiązań. Na początku miesiąca zadebiutowały nowe wersje Logic Pro dla iPada oraz Maca, a głównym koniem pociągowym w ofercie dla muzyków i producentów staje się usługa „Apple Creator Studio”. Pakiet ten, zawierający Logic Pro, dostępny jest w modelu subskrypcyjnym wycenionym na 12,99 dolara miesięcznie lub 129 dolarów rocznie.
Aktualizację GarageBand można już pobrać bezpłatnie z Mac App Store.
#aktualizacjeApple #Apple #CreatorStudio #garageband #LogicPro #MacAppStore #macOSTahoe #oprogramowanieMuzyczne
-
Apple aktualizuje GarageBand dla Maca. Nowa ikona, mniejsze pliki i jasny sygnał dla muzyków
Użytkownicy darmowego programu muzycznego od Apple wreszcie doczekali się aktualizacji.
Wersja oznaczona numerem 10.4.14 przynosi przede wszystkim wyczekiwaną poprawkę wizualną, dostosowującą aplikację do standardów systemu macOS Tahoe. Wprowadzono też kilka przydatnych poprawek pod maską, choć w tle wyraźnie widać, że priorytety giganta z Cupertino leżą obecnie zupełnie gdzie indziej.
Od premiery macOS Tahoe (czyli systemu w wersji 26) minęło już ponad 200 dni. Przypomnijmy, że Apple wymusiło w nim na wszystkich deweloperach stosowanie ikon w kształcie zaokrąglonego prostokąta, znanego z iOS oraz iPadOS. Aplikacje, które nie dostosowały się do nowych wytycznych, otrzymywały nieestetyczne, szare tło wyrównujące kształt. GarageBand przez wiele miesięcy straszył właśnie takim wyglądem, ale najnowsza aktualizacja nareszcie rozwiązuje ten problem, wprowadzając natywną, przeprojektowaną ikonę.
Warto jednak zaznaczyć, że choć ikona jest nowa, sam interfejs aplikacji wciąż opiera się na architekturze projektowej z czasów macOS 15. Zmieniły się za to wymagania sprzętowe – według informacji z sieci, minimalna obsługiwana wersja systemu wzrosła z macOS 14.4 do 15.6.
Co nowego w wersji 10.4.14?
Z oficjalnych notatek wydawniczych opublikowanych przez Apple w App Store dowiadujemy się o kilku konkretnych, technicznych usprawnieniach. Producent skupił się na optymalizacji oraz poprawkach zgłaszanych przez użytkowników błędów:
- Mniejsze pliki: zoptymalizowano proces zapisu, dzięki czemu całkowity rozmiar projektów tworzonych w GarageBand uległ zmniejszeniu.
- Usprawnienia Apple Loops: w przeglądarce pętli próbki dźwiękowe są teraz poprawnie odtwarzane w tonacji zgodnej z aktualnym utworem.
- Zmiany w udostępnianiu: przy eksporcie utworu do mobilnej wersji GarageBand (na iOS), domyślnym miejscem docelowym jest teraz dedykowany folder w iCloud.
- Dostępność: menu wyskakujące „Input” w sekcji Smart Controls obsługuje teraz czytnik ekranu VoiceOver.
- Poprawki błędów: wyeliminowano uciążliwy błąd polegający na przesuwaniu się wirtualnego Pedalboardu przy zmianie rozmiaru okna oraz problem z wklejaniem skopiowanych regionów na zablokowane ścieżki.
Prawdziwa uwaga skupia się na Creator Studio
Mimo aktualizacji trudno nie zauważyć, że darmowy GarageBand zszedł w Apple na dalszy plan. Aplikacja wciąż jest świetnym, darmowym narzędziem na start, ale firma wyraźnie kieruje uwagę profesjonalistów w stronę płatnych rozwiązań. Na początku miesiąca zadebiutowały nowe wersje Logic Pro dla iPada oraz Maca, a głównym koniem pociągowym w ofercie dla muzyków i producentów staje się usługa „Apple Creator Studio”. Pakiet ten, zawierający Logic Pro, dostępny jest w modelu subskrypcyjnym wycenionym na 12,99 dolara miesięcznie lub 129 dolarów rocznie.
Aktualizację GarageBand można już pobrać bezpłatnie z Mac App Store.
#aktualizacjeApple #Apple #CreatorStudio #garageband #LogicPro #MacAppStore #macOSTahoe #oprogramowanieMuzyczne
-
Apple aktualizuje GarageBand dla Maca. Nowa ikona, mniejsze pliki i jasny sygnał dla muzyków
Użytkownicy darmowego programu muzycznego od Apple wreszcie doczekali się aktualizacji.
Wersja oznaczona numerem 10.4.14 przynosi przede wszystkim wyczekiwaną poprawkę wizualną, dostosowującą aplikację do standardów systemu macOS Tahoe. Wprowadzono też kilka przydatnych poprawek pod maską, choć w tle wyraźnie widać, że priorytety giganta z Cupertino leżą obecnie zupełnie gdzie indziej.
Od premiery macOS Tahoe (czyli systemu w wersji 26) minęło już ponad 200 dni. Przypomnijmy, że Apple wymusiło w nim na wszystkich deweloperach stosowanie ikon w kształcie zaokrąglonego prostokąta, znanego z iOS oraz iPadOS. Aplikacje, które nie dostosowały się do nowych wytycznych, otrzymywały nieestetyczne, szare tło wyrównujące kształt. GarageBand przez wiele miesięcy straszył właśnie takim wyglądem, ale najnowsza aktualizacja nareszcie rozwiązuje ten problem, wprowadzając natywną, przeprojektowaną ikonę.
Warto jednak zaznaczyć, że choć ikona jest nowa, sam interfejs aplikacji wciąż opiera się na architekturze projektowej z czasów macOS 15. Zmieniły się za to wymagania sprzętowe – według informacji z sieci, minimalna obsługiwana wersja systemu wzrosła z macOS 14.4 do 15.6.
Co nowego w wersji 10.4.14?
Z oficjalnych notatek wydawniczych opublikowanych przez Apple w App Store dowiadujemy się o kilku konkretnych, technicznych usprawnieniach. Producent skupił się na optymalizacji oraz poprawkach zgłaszanych przez użytkowników błędów:
- Mniejsze pliki: zoptymalizowano proces zapisu, dzięki czemu całkowity rozmiar projektów tworzonych w GarageBand uległ zmniejszeniu.
- Usprawnienia Apple Loops: w przeglądarce pętli próbki dźwiękowe są teraz poprawnie odtwarzane w tonacji zgodnej z aktualnym utworem.
- Zmiany w udostępnianiu: przy eksporcie utworu do mobilnej wersji GarageBand (na iOS), domyślnym miejscem docelowym jest teraz dedykowany folder w iCloud.
- Dostępność: menu wyskakujące „Input” w sekcji Smart Controls obsługuje teraz czytnik ekranu VoiceOver.
- Poprawki błędów: wyeliminowano uciążliwy błąd polegający na przesuwaniu się wirtualnego Pedalboardu przy zmianie rozmiaru okna oraz problem z wklejaniem skopiowanych regionów na zablokowane ścieżki.
Prawdziwa uwaga skupia się na Creator Studio
Mimo aktualizacji trudno nie zauważyć, że darmowy GarageBand zszedł w Apple na dalszy plan. Aplikacja wciąż jest świetnym, darmowym narzędziem na start, ale firma wyraźnie kieruje uwagę profesjonalistów w stronę płatnych rozwiązań. Na początku miesiąca zadebiutowały nowe wersje Logic Pro dla iPada oraz Maca, a głównym koniem pociągowym w ofercie dla muzyków i producentów staje się usługa „Apple Creator Studio”. Pakiet ten, zawierający Logic Pro, dostępny jest w modelu subskrypcyjnym wycenionym na 12,99 dolara miesięcznie lub 129 dolarów rocznie.
Aktualizację GarageBand można już pobrać bezpłatnie z Mac App Store.
#aktualizacjeApple #Apple #CreatorStudio #garageband #LogicPro #MacAppStore #macOSTahoe #oprogramowanieMuzyczne
-
Beneficios del invierno en el huerto
AnunciosEscribe tu correo
Suscribir
¡NIEVE POR DOQUIER!
Acá en mi ciudad (al norte de México) pronto recibiremos nuestra primer nevada, la verdad es que sueñe ser genial pero para muchos que tenemos plantas, el invierno resulta un «problema» ya que nuestros huertos pueden sufrir las bajas temperaturas, la producción de hortalizas bajan y nuestras plantas requieren más cuidados, pero en realidad, el frío, la lluvia y la nieve de esta temporada cumplen con ciertas funciones y beneficios que el día de hoy exploráremos un poco, así que sin más vamos a por ello:
- La lluvia y nieve ayudan a la descomposición de las hojas y restos de cosechas anteriores. Como sabes, cuando elaboramos composta, es necesario que se mantenga cierta humedad.
- Algunas plagas mueren ya que no resisten las bajas temperaturas. Además, algunas plagas quedan en partes superficiales del suelo, inclusive huevecillos. Con el frío, también éstos mueren, dejando de ser un problema cuando la primavera llegue de nuevo.
- La productividad baja. Por lo tanto, en campos agrícolas se deja de trabajar tanto el suelo y esto le da un «respiro». En un huerto como el nuestro, nos da oportunidad de trabajar en la parte estructural. Podemos enfocarnos en sistemas de riego, mejorar el acomodo del huerto o darle mantenimiento al mismo.
- Muchas especies de árboles frutales e inclusive hortalizas requieren del frío para producir sus frutos o para poder dar floración.
- Es la época perfecta para realizar esquejes y trasplantes. Las plantas bajan su «metabolismo», por lo cual puedes moverlas sin que lo resientan mucho. Cuando comiencen mejores tiempos, las raíces podrán desarrollarse sin problemas.
- Te da tiempo de realizar la poda de tus árboles. Además, estas especies bajan su «metabolismo». Por lo tanto, puedes podar sin que repercuta demasiado en su crecimiento. Así, les puedes dar mejor espacio y forma de desarrollarse en primavera.
- El riego disminuye. Si vives en una zona de veranos realmente calientes, esta época es ideal para ti. Sin embargo, debes tener sus debidos cuidados. Debes regar con menor frecuencia, lo que representa un menor consumo de agua. Además, necesitas menos tiempo para el riego de tu huerto.
Aunque no es una enorme cantidad de beneficios, es una época de provecho. Puedes realizar una buena cantidad de trabajos en el huerto, sobre todo en cuanto a mantenimiento. Acá debajo te dejo una lista de notas relacionadas con estas fechas de invierno. Te vendrán genial para cuidar y mantener sano y feliz tu huerto en estos tiempos invernales.
+HUERTOLENTEJA
CURSO MUROS VERDES
«La carta que nunca llegó Anuncios#epocaDeInvierno #beneficiosDelInviernoEnElHuerto #beneficiosEscondidosDelFrio #bloglenteja #composta #cultivo #ecologia #garden #gardening #huerto #huertoCasero #huertoEnCasa #huertoEnInvierno #huertoUrbano #huertos #huertosEcologicos #invierno #jardin #jardineria #jardines #miHuertoEnCasa #plantas
-
Beneficios del invierno en el huerto
AnunciosEscribe tu correo
Suscribir
¡NIEVE POR DOQUIER!
Acá en mi ciudad (al norte de México) pronto recibiremos nuestra primer nevada, la verdad es que sueñe ser genial pero para muchos que tenemos plantas, el invierno resulta un «problema» ya que nuestros huertos pueden sufrir las bajas temperaturas, la producción de hortalizas bajan y nuestras plantas requieren más cuidados, pero en realidad, el frío, la lluvia y la nieve de esta temporada cumplen con ciertas funciones y beneficios que el día de hoy exploráremos un poco, así que sin más vamos a por ello:
- La lluvia y nieve ayudan a la descomposición de las hojas y restos de cosechas anteriores. Como sabes, cuando elaboramos composta, es necesario que se mantenga cierta humedad.
- Algunas plagas mueren ya que no resisten las bajas temperaturas. Además, algunas plagas quedan en partes superficiales del suelo, inclusive huevecillos. Con el frío, también éstos mueren, dejando de ser un problema cuando la primavera llegue de nuevo.
- La productividad baja. Por lo tanto, en campos agrícolas se deja de trabajar tanto el suelo y esto le da un «respiro». En un huerto como el nuestro, nos da oportunidad de trabajar en la parte estructural. Podemos enfocarnos en sistemas de riego, mejorar el acomodo del huerto o darle mantenimiento al mismo.
- Muchas especies de árboles frutales e inclusive hortalizas requieren del frío para producir sus frutos o para poder dar floración.
- Es la época perfecta para realizar esquejes y trasplantes. Las plantas bajan su «metabolismo», por lo cual puedes moverlas sin que lo resientan mucho. Cuando comiencen mejores tiempos, las raíces podrán desarrollarse sin problemas.
- Te da tiempo de realizar la poda de tus árboles. Además, estas especies bajan su «metabolismo». Por lo tanto, puedes podar sin que repercuta demasiado en su crecimiento. Así, les puedes dar mejor espacio y forma de desarrollarse en primavera.
- El riego disminuye. Si vives en una zona de veranos realmente calientes, esta época es ideal para ti. Sin embargo, debes tener sus debidos cuidados. Debes regar con menor frecuencia, lo que representa un menor consumo de agua. Además, necesitas menos tiempo para el riego de tu huerto.
Aunque no es una enorme cantidad de beneficios, es una época de provecho. Puedes realizar una buena cantidad de trabajos en el huerto, sobre todo en cuanto a mantenimiento. Acá debajo te dejo una lista de notas relacionadas con estas fechas de invierno. Te vendrán genial para cuidar y mantener sano y feliz tu huerto en estos tiempos invernales.
+HUERTOLENTEJA
CURSO MUROS VERDES
«La carta que nunca llegó Anuncios#epocaDeInvierno #beneficiosDelInviernoEnElHuerto #beneficiosEscondidosDelFrio #bloglenteja #composta #cultivo #ecologia #garden #gardening #huerto #huertoCasero #huertoEnCasa #huertoEnInvierno #huertoUrbano #huertos #huertosEcologicos #invierno #jardin #jardineria #jardines #miHuertoEnCasa #plantas
-
Beneficios del invierno en el huerto
AnunciosEscribe tu correo
Suscribir
¡NIEVE POR DOQUIER!
Acá en mi ciudad (al norte de México) pronto recibiremos nuestra primer nevada, la verdad es que sueñe ser genial pero para muchos que tenemos plantas, el invierno resulta un «problema» ya que nuestros huertos pueden sufrir las bajas temperaturas, la producción de hortalizas bajan y nuestras plantas requieren más cuidados, pero en realidad, el frío, la lluvia y la nieve de esta temporada cumplen con ciertas funciones y beneficios que el día de hoy exploráremos un poco, así que sin más vamos a por ello:
- La lluvia y nieve ayudan a la descomposición de las hojas y restos de cosechas anteriores. Como sabes, cuando elaboramos composta, es necesario que se mantenga cierta humedad.
- Algunas plagas mueren ya que no resisten las bajas temperaturas. Además, algunas plagas quedan en partes superficiales del suelo, inclusive huevecillos. Con el frío, también éstos mueren, dejando de ser un problema cuando la primavera llegue de nuevo.
- La productividad baja. Por lo tanto, en campos agrícolas se deja de trabajar tanto el suelo y esto le da un «respiro». En un huerto como el nuestro, nos da oportunidad de trabajar en la parte estructural. Podemos enfocarnos en sistemas de riego, mejorar el acomodo del huerto o darle mantenimiento al mismo.
- Muchas especies de árboles frutales e inclusive hortalizas requieren del frío para producir sus frutos o para poder dar floración.
- Es la época perfecta para realizar esquejes y trasplantes. Las plantas bajan su «metabolismo», por lo cual puedes moverlas sin que lo resientan mucho. Cuando comiencen mejores tiempos, las raíces podrán desarrollarse sin problemas.
- Te da tiempo de realizar la poda de tus árboles. Además, estas especies bajan su «metabolismo». Por lo tanto, puedes podar sin que repercuta demasiado en su crecimiento. Así, les puedes dar mejor espacio y forma de desarrollarse en primavera.
- El riego disminuye. Si vives en una zona de veranos realmente calientes, esta época es ideal para ti. Sin embargo, debes tener sus debidos cuidados. Debes regar con menor frecuencia, lo que representa un menor consumo de agua. Además, necesitas menos tiempo para el riego de tu huerto.
Aunque no es una enorme cantidad de beneficios, es una época de provecho. Puedes realizar una buena cantidad de trabajos en el huerto, sobre todo en cuanto a mantenimiento. Acá debajo te dejo una lista de notas relacionadas con estas fechas de invierno. Te vendrán genial para cuidar y mantener sano y feliz tu huerto en estos tiempos invernales.
+HUERTOLENTEJA
CURSO MUROS VERDES
«La carta que nunca llegó Anuncios#epocaDeInvierno #beneficiosDelInviernoEnElHuerto #beneficiosEscondidosDelFrio #bloglenteja #composta #cultivo #ecologia #garden #gardening #huerto #huertoCasero #huertoEnCasa #huertoEnInvierno #huertoUrbano #huertos #huertosEcologicos #invierno #jardin #jardineria #jardines #miHuertoEnCasa #plantas
-
Impactado, helado...
𝑰.𝑴., 𝑲𝒆𝒏 𝑩𝒍𝒐𝒄𝒌 (1)
_______________________________
"𝙲𝚘𝚗 𝚗𝚞𝚎𝚜𝚝𝚛𝚘 𝚖á𝚜 𝚙𝚛𝚘𝚏𝚞𝚗𝚍𝚘 𝚙𝚎𝚜𝚊𝚛 𝚙𝚘𝚍𝚎𝚖𝚘𝚜 𝚌𝚘𝚗𝚏𝚒𝚛𝚖𝚊𝚛 𝚚𝚞𝚎 𝙺𝚎𝚗 𝙱𝚕𝚘𝚌𝚔 𝚏𝚊𝚕𝚕𝚎𝚌𝚒ó 𝚑𝚘𝚢 𝚎𝚗 𝚞𝚗 𝚊𝚌𝚌𝚒𝚍𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚘𝚝𝚘 𝚍𝚎 𝚗𝚒𝚎𝚟𝚎.
𝙺𝚎𝚗 𝚏𝚞𝚎 𝚞𝚗 𝚟𝚒𝚜𝚒𝚘𝚗𝚊𝚛𝚒𝚘, 𝚞𝚗 𝚙𝚒𝚘𝚗𝚎𝚛𝚘 𝚎 𝚒𝚌𝚘𝚗𝚘. 𝚈 𝚕𝚘 𝚖á𝚜 𝚒𝚖𝚙𝚘𝚛𝚝𝚊𝚗𝚝𝚎, 𝚞𝚗 𝚙𝚊𝚍𝚛𝚎 𝚢 𝚞𝚗 𝚖𝚊𝚛𝚒𝚍𝚘.
𝚂𝚎 𝚕𝚎 𝚎𝚌𝚑𝚊𝚛á 𝚒𝚗𝚌𝚛𝚎í𝚋𝚕𝚎𝚖𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚍𝚎 𝚖𝚎𝚗𝚘𝚜."
Hoonigan Industries (@thehoonigans)
_______________________________