El negocio del impulso contra el valor de la pausa
Las redes sociales privativas de las empresas millonarias están pensadas con toda la intención de aprovecharse de cómo reacciona nuestro cuerpo. Cuando entramos a esas aplicaciones, las pantallas nos llenan de colores, alertas y botones rápidos que buscan que reaccionemos con el estómago en un segundo. Esto pasa porque esos estímulos visuales activan la parte más primitiva de nuestro cerebro, que es la encargada de las emociones rápidas como el enojo o la sorpresa. Para los dueños de esas plataformas, esa reacción sin pensar es un gran negocio, porque produce una sustancia llamada dopamina que nos engancha al teléfono, lo que para ellos significa más tiempo frente a la pantalla y más datos para vender.
Contestar con un mensaje o platicar de verdad con otra persona requiere un proceso que es todo lo contrario y que toma más tiempo. Pensar lo que vamos a escribir nos obliga a usar la parte delantera del cerebro, haciéndonos parar el impulso para acomodar las ideas de forma lógica y armar un comentario que tenga sentido. Este ejercicio de razonar rompe el círculo de consumo rápido que esas aplicaciones necesitan para ganar dinero, y por eso sus sistemas ocultan las pláticas tranquilas y prefieren mostrar contenidos que causen peleas e indignación inmediata entre la gente.
La diferencia con las redes abiertas como Mastodon no es solo que no haya empresas vigilándonos, sino la forma en que están hechas las herramientas. Al quitar esos sistemas que te obligan a ver lo que no quieres y los contadores que solo buscan inflar el ego, la plataforma nos da espacio para respirar antes de poner un mensaje. Recuperar el control de lo que vemos empieza por entender este truco, dejando de lado el clic rápido de la reacción e indignación para volver a usar la palabra pensada.
La reacción es rápida e instintiva, el responder toma más tiempo porque requiere usar el cerebro.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#PensamientoCritico #Etica #Comunicación #SoberaníaDigital #Fediverso