home.social

#desarrollo — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #desarrollo, aggregated by home.social.

  1. ¿Cuál fue tu primera came?

    Para escribir esta entrada he invertido 1h 52m.

    👴 Recuerdo un tiempo antes de las Redes Sociales en el que la red era mucho más social y era habitual tener respuestas cuando preguntabas. Rememorando aquel entonces os lanzo esta pregunta que yo mismo voy a responder: ¿Cuál fue tu primera came?

    En aquellos tiempos, cuando los foros php reinaban en el vasto imperio de Internet y este blog […]

    javilopezg.com/cual-fue-tu-pri #desarrolladores #desarrollo #DesarrolloSeguro #historia #programación #programar
  2. Semana 33 en la forja. Actualizaciones masivas desplegadas:

    📚 BiblioHouse 2.0: Lector EPUB nativo y gestión de préstamos.
    🐴 Rocinante 1.2.6: Estanterías personalizadas y estadísticas interactivas.
    🩺 Mis Curas 1.0.6: Historia clínica ampliada y gestión de altas.

    Notas de lanzamiento y descargas soberanas: blog.forjalibre.eu/blog/noveda

    #SoftwareLibre #ForjaLibre #Desarrollo #Android

  3. Aunque esto es para desarrolladores, se puede trasladar a Linux, redes, sistemas y otros ámbitos.

    - Aprende a programar.
    - Aprende a usar la IA para programar.
    - Sigue aprendiendo a programar.

    Nunca dejes de aprender, la IA ayuda pero no sustituye, contra mas conocimiento tengas de programación mejor desarrolladores serás y mucho mejor usaras la IA.

    No lo olvides desarrollador.

    #IA #desarrollo #programacion

  4. La Cruz, Los Chiles y Buenos Aires presentan los niveles más marcados de desigualdad según Atlas Cantonal de PNUD

    La esperanza de vida al nacer en Escazú, que tiene los mayores niveles del Índice de Desarrollo Humano es de 83,4 años, mientras que en Buenos Aires con el menor índice de 81,4 años.
    La entrada La Cruz, Los Chiles y Buenos Aires presentan los niveles más marcados de desigualdad según Atlas Cantonal de PNUD aparece primero en Semanario Universidad.

    #Atlas #Desarrollo #DesarrolloHumano #PNUD #País #Salud #ÚltimaHora

    semanariouniversidad.com/pais/

  5. 🤖 Big Pickle: el modelo "sealth" que OpenCode ofrece gratis

    Big Pickle es un modelo de lenguaje misterioso disponible en OpenCode Zen sin costo temporalmente. Nadie conoce su origen exacto, pero promete ser una opción interesante para desarrolladores.

    Gratuito por tiempo limitado
    Accesible via OpenCode Zen
    Datos pueden usarse para mejoras
    Período promocional indefinido

    Ideal para probar sin compromiso antes de que empiece a cobrar.

    #OpenCode #BigPickle #IA #Desarrollo #Code #OpenSource #LLM

  6. Safari se pone serio: Apple introduce MCP (Model Context Protocol) para que agentes de IA puedan inspeccionar, depurar y analizar páginas web directamente en el navegador.

    Un superpoder para desarrolladores

    locosdemanzana.es/2026/07/02/s

    #Safari #AppleIntelligence #Desarrollo

  7. #Colombia 🇨🇴 | El análisis riguroso de un programa económico exige trascender la valoración política inmediata para examinar su consistencia interna, su coherencia teórica y su correspondencia con la evidencia empírica disponible.

    desdeabajo.info/articulos-de-l

    #Crecimiento #Desarrollo #Distribución #Economía #Estado

  8. UCR califica de «anticuado» modelo de Polo Turístico Papagayo y exige revisar sus beneficios para las comunidades

    El Consejo Universitario de la UCR arremete contra el "turismo de élite" del Polo Turístico de Papagayo, en Guanacaste.
    La entrada UCR califica de «anticuado» modelo de Polo Turístico Papagayo y exige revisar sus beneficios para las comunidades ap [...]

    #Bosque #Desarrollo #Guanacaste #ICT #Modelo #País #PoloTurísticoPapagayo #Tala #Turismo #UCR #ÚltimaHora

    semanariouniversidad.com/pais/

  9. El tábano economista @eltabanoeconomista.wordpress.com@eltabanoeconomista.wordpress.com ·

    La geopolítica detrás del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC)


    Por: Lic. Alejandro Marcó del Pont

    La interdependencia destructiva, la paradoja del costo (El Tábano Economista)

    La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 constituye el momento más delicado para la integración económica norteamericana desde la renegociación impulsada por Donald Trump entre 2017 y 2020. Lo que inicialmente fue concebido como un mecanismo técnico de evaluación se ha transformado en una negociación estratégica donde convergen disputas comerciales, rivalidades tecnológicas, seguridad fronteriza, política industrial y competencia geopolítica global.

    Es decir, la revisión ya no trata solamente de aranceles o exportaciones. Lo que está en juego es quién controlará las cadenas productivas críticas del continente, cómo se distribuirán los beneficios del nearshoring y si México logrará transformar su extraordinaria integración manufacturera en un verdadero proyecto de desarrollo nacional. La disputa fundamental no es comercial; es una disputa por el modelo de desarrollo de América del Norte y la capacidad que esta unidad tiene para enfrentar a China desde el punto de vista económico y geopolítico. Si América del Norte no se integra, la probabilidad que EE.UU. compita con China es inexistente

    La pregunta que domina las discusiones en Washington ya no es cuánto exporta México o cuántos automóviles cruzan diariamente la frontera. La pregunta es mucho más inquietante: ¿puede Estados Unidos competir con China durante las próximas décadas sin integración completa de América del Norte?

    La respuesta, que se abre paso entre republicanos y demócratas, es la misma: no puede hacerlo solo. Durante treinta años, Estados Unidos organizó la globalización bajo la premisa de que la producción podía dispersarse por el mundo sin consecuencias estratégicas. El resultado fue una extraordinaria reducción de costos para las empresas estadounidenses, pero también una creciente dependencia de Asia en sectores críticos. La pandemia, las interrupciones logísticas y la guerra tecnológica con Pekín terminaron por revelar una realidad incómoda. La primera economía del planeta había perdido parte del control sobre las cadenas productivas que sostienen su prosperidad.

    China no solamente se convirtió en la fábrica del mundo. Se convirtió en el centro gravitacional de . Controla una parte sustancial del procesamiento mundial de minerales críticos, domina la producción de baterías para vehículos eléctricos, lidera el mercado de paneles solares y ocupa posiciones centrales en numerosas cadenas de suministro industriales. Incluso en aquellos sectores donde Estados Unidos conserva ventajas tecnológicas, como los semiconductores avanzados, la dependencia de insumos, materiales y procesos distribuidos por Asia sigue siendo enorme.

    Desde la perspectiva estadounidense, la conclusión es evidente. La competencia con China ya no puede librarse únicamente mediante aranceles o restricciones comerciales. Requiere reconstruir una base industrial continental. Por eso la revisión del T-MEC ha adquirido una importancia estratégica sin precedentes. Lo que está en juego es la construcción de una América del Norte capaz de funcionar como una plataforma integrada de producción, innovación y seguridad económica. Sin esa integración, Washington corre el riesgo de enfrentar a China con una estructura productiva fragmentada y dependiente.

    La paradoja es que el país indispensable para ese proyecto es precisamente México. Estados Unidos necesita a México porque ninguna estrategia seria de reindustrialización puede funcionar sin aprovechar la capacidad manufacturera, la ubicación geográfica y la integración logística que el país ha desarrollado durante tres décadas. Los semiconductores requieren plantas de ensamblaje y prueba. Las baterías requieren una enorme red de proveedores industriales. Los minerales críticos necesitan capacidad de procesamiento y manufactura. La industria farmacéutica demanda cadenas regionales resilientes. Ninguna de estas actividades puede escalarse exclusivamente dentro del territorio estadounidense sin disparar costos y perder competitividad.

    Sin México no existe una verdadera estrategia norteamericana de nearshoring. Sin México no existe una alternativa regional a las cadenas asiáticas y tampoco existe una masa crítica suficiente para competir con China.

    Sin embargo, esa necesidad convive con una creciente desconfianza. Washington observa con preocupación cómo las inversiones chinas aumentan en territorio mexicano. Para muchos funcionarios estadounidenses, el riesgo no consiste solamente en la presencia de capital chino. El temor es que México termine funcionando como una plataforma indirecta para que empresas chinas accedan al mercado norteamericano aprovechando los beneficios del tratado.

    La inversión china en México representa un dilema geopolítico fundamental para América del Norte. Aunque cuantitativamente modesta (menos del 2% del total de IED en México), su impacto cualitativo en sectores estratégicos (automotriz, electrónica, baterías, minerales críticos) amenaza con convertir a México en una plataforma para evadir los aranceles estadounidenses a China.

    Los datos revelan una concentración sectorial alarmante desde la perspectiva de Washington: el 72% de la inversión china anunciada en 2023 se destinó al sector automotriz, mientras que las ventas de vehículos chinos en el mercado mexicano pasaron del 0.5% al 11.2% en apenas tres años. Esta penetración acelerada, combinada con el dominio chino en la cadena de suministro de vehículos eléctricos (baterías, motores, minerales críticos), ha provocado una respuesta regulatoria sin precedentes por parte de EE.UU., incluyendo aranceles del 57.6% a importaciones chinas y restricciones a las reglas de origen del T-MEC.

    Si EE. UU. bloquea agresivamente la IED china en México bajo el pretexto de seguridad nacional, encarecerá drásticamente la transición energética en América del Norte. China controla actualmente más del 60% de la extracción y el 85% del procesamiento de minerales críticos globales, y domina el 80% de la producción de celdas de baterías y paneles solares. Sin las baterías y paneles solares chinos, Norteamérica no será competitiva globalmente.

    La palabra que resume esa preocupación es triangulación. Desde la perspectiva estadounidense, una fábrica china instalada en México que exporta hacia Estados Unidos puede convertirse en una vulnerabilidad estratégica si mantiene dependencias tecnológicas, financieras o de suministros provenientes de China. Lo que está en discusión no es el origen geográfico de una planta, sino quién controla realmente la cadena de valor.

    Por eso las reglas de origen se han convertido en el verdadero campo de batalla de la revisión de 2026. Detrás de los porcentajes de contenido regional y de los requisitos técnicos se esconde una disputa geopolítica de enormes dimensiones. Washington pretende utilizar esas reglas para reducir progresivamente la presencia de insumos y componentes chinos dentro de las cadenas productivas norteamericanas. Cada punto adicional de contenido regional representa un intento de desplazar producción desde Asia hacia América del Norte.

    Las reglas de origen son el mecanismo que determina qué porcentaje de un producto debe ser producido dentro de Norteamérica para acceder a arancel cero. Bajo el NAFTA, un automóvil necesitaba aproximadamente 62,5% de contenido regional. Con el T-MEC: el 75% de contenido debe ser regional, el 70% del acero y aluminio debe provenir de Norteamérica y entre 40% y 45% del vehículo debe producirse en plantas con salarios superiores a US$16 por hora.

    Ante la presión de la Casa Blanca por cerrar las puertas al capital de Beijing, México no puede permitirse una ruptura total con China, pero tampoco una confrontación abierta con su principal socio comercial. El gobierno mexicano está implementando una estrategia de «Pragmatismo Defensivo y Compartimentación». Es decir, sacrificio de sectores de los autos eléctricos y el acero. En las industrias donde EE. UU. considera la presencia china como una amenaza existencial (como las plantas de ensamblaje final de vehículos eléctricos de BYD o la fundición de acero), México aplicará restricciones severas. El gobierno ya ha establecido aranceles de hasta el 50% a más de 1,400 productos asiáticos para frenar la triangulación y mitigar las quejas de Washington.

    Pero aquí aparece otra contradicción. Estados Unidos necesita integrar a México para competir con China. México necesita mantener cierto margen de maniobra para aprovechar inversiones provenientes de China. Para el gobierno mexicano, las inversiones chinas representan una fuente potencial de capital, empleo, infraestructura y transferencia tecnológica. En un contexto internacional caracterizado por la desaceleración económica y la incertidumbre global, renunciar completamente a esos flujos de inversión sería una decisión extremadamente costosa.

    México se encuentra así en una posición delicada. Debe demostrar a Washington que no será una puerta trasera para China, pero al mismo tiempo busca beneficiarse de la rivalidad entre las dos mayores economías del mundo. Esta tensión revela un problema más profundo. Estados Unidos imagina una integración regional orientada a fortalecer la seguridad económica norteamericana. México aspira a una integración que impulse su propio desarrollo.

    No necesariamente son los mismos objetivos. La experiencia del NAFTA, y posteriormente del T-MEC, alimenta ese debate. Los defensores del modelo destacan que México multiplicó sus exportaciones, se convirtió en una potencia manufacturera y consolidó una industria automotriz de escala global. Sus críticos responden que el crecimiento económico fue decepcionante, que la productividad avanzó lentamente y que buena parte de los beneficios fueron capturados por corporaciones multinacionales y élites empresariales a ambos lados de la frontera. La pregunta sigue abierta: ¿la integración generó desarrollo o simplemente integración?

    Específicamente la crítica estructuralista sostiene que México logró integrarse exitosamente a las cadenas globales de valor, pero sin capturar una proporción equivalente del valor agregado generado por ellas. El ejemplo más evidente es la industria automotriz, pocas actividades ilustran mejor las virtudes y limitaciones del modelo. México es uno de los principales exportadores de vehículos del mundo. Produce millones de automóviles al año. Alberga plantas de prácticamente todos los grandes fabricantes globales. Sin embargo, gran parte de las decisiones estratégicas continúan tomándose fuera del país. Las patentes se registran fuera del país. Los centros de investigación más importantes permanecen fuera del país. La ingeniería de mayor complejidad suele desarrollarse fuera del país.  México fabrica, otros diseñan. México ensambla. Otros controlan la propiedad intelectual.

    La revisión de 2026 podría comenzar a responderla. Si la nueva arquitectura norteamericana incorpora a México como socio tecnológico, como participante en la producción de semiconductores, baterías, minerales críticos y productos farmacéuticos avanzados, el país podría ascender dentro de la cadena de valor. En ese escenario, la competencia con China podría transformarse en una oportunidad histórica para la industrialización mexicana.

    Pero existe otro camino. Si la revisión del tratado se limita a endurecer reglas de origen para excluir a China y proteger industrias estadounidenses, México corre el riesgo de quedar atrapado en un papel conocido. Ensamblar productos diseñados en otro lugar, producir componentes desarrollados en otro lugar y capturar apenas una fracción del valor generado.

    Ese es el verdadero dilema del nuevo T-MEC. Estados Unidos necesita una América del Norte integrada porque ya no posee por sí solo la capacidad industrial suficiente para enfrentar el desafío chino. México necesita que esa integración se traduzca en desarrollo tecnológico propio y no únicamente en más fábricas.

    La revisión de 2026 no decidirá solamente el futuro de un tratado comercial. Decidirá si América del Norte puede convertirse en un bloque económico capaz de competir con China y, al mismo tiempo, determinará si México logra finalmente dejar atrás su condición de plataforma manufacturera para transformarse en un protagonista pleno de la nueva revolución industrial.

    Colaborá con el Tábano Economista

     Si no estás en Argentina

    Donaciones El Tábano Economista (PayPal)

    https://paypal.me/tabanoeconomista?country.x=AR&locale.x=es_XC

    Si estas en Argentina                                          

    Ingresá al link para colaborar ($7.000)  https://mpago.la/2DxZ4vC

    Ingresá al link para colaborar (10.000) https://mpago.la/34map8M

    Ingresá al link para colaborar (13.000) https://mpago.la/34map8M

    O una donación voluntaria al siguiente CBU del Banco Provincia de

    Buenos Aires: (Alias: SANTA.BANANA.MURO)

    #AméricaDelNorte #baterías #cadenasProductivas #Canadá #capacidadManufacturera #China #competenciaGeopolíticaGlobal #costo #desarrollo #DonaldTrump #económico #eguridadEconómica #ensamblaje #EstadosUnidos #geopolítico #geopolíticoFundamental #globalización #IED #innovación #integración #interrupcionesLogísticas #Inversión #México #mecanismoTécnicoDeEvaluación #minerales #NAFTA #nearshoring #políticaIndustrial #PragmatismoDefensivoYCompartimentación #procesamientoMundialDeMinerales #producción #regional #reglasDeOrigen #reindustrialización #rivalidadesTecnológicas #ROO #sectoresEstratégicos #seguridadFronteriza #semiconductores #TMEC #triangulación #vulnerabilidadEstratégica #Washington
  10. El tábano economista @eltabanoeconomista.wordpress.com@eltabanoeconomista.wordpress.com ·

    La geopolítica detrás del Tratado entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC)


    Por: Lic. Alejandro Marcó del Pont

    La interdependencia destructiva, la paradoja del costo (El Tábano Economista)

    La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 constituye el momento más delicado para la integración económica norteamericana desde la renegociación impulsada por Donald Trump entre 2017 y 2020. Lo que inicialmente fue concebido como un mecanismo técnico de evaluación se ha transformado en una negociación estratégica donde convergen disputas comerciales, rivalidades tecnológicas, seguridad fronteriza, política industrial y competencia geopolítica global.

    Es decir, la revisión ya no trata solamente de aranceles o exportaciones. Lo que está en juego es quién controlará las cadenas productivas críticas del continente, cómo se distribuirán los beneficios del nearshoring y si México logrará transformar su extraordinaria integración manufacturera en un verdadero proyecto de desarrollo nacional. La disputa fundamental no es comercial; es una disputa por el modelo de desarrollo de América del Norte y la capacidad que esta unidad tiene para enfrentar a China desde el punto de vista económico y geopolítico. Si América del Norte no se integra, la probabilidad que EE.UU. compita con China es inexistente

    La pregunta que domina las discusiones en Washington ya no es cuánto exporta México o cuántos automóviles cruzan diariamente la frontera. La pregunta es mucho más inquietante: ¿puede Estados Unidos competir con China durante las próximas décadas sin integración completa de América del Norte?

    La respuesta, que se abre paso entre republicanos y demócratas, es la misma: no puede hacerlo solo. Durante treinta años, Estados Unidos organizó la globalización bajo la premisa de que la producción podía dispersarse por el mundo sin consecuencias estratégicas. El resultado fue una extraordinaria reducción de costos para las empresas estadounidenses, pero también una creciente dependencia de Asia en sectores críticos. La pandemia, las interrupciones logísticas y la guerra tecnológica con Pekín terminaron por revelar una realidad incómoda. La primera economía del planeta había perdido parte del control sobre las cadenas productivas que sostienen su prosperidad.

    China no solamente se convirtió en la fábrica del mundo. Se convirtió en el centro gravitacional de . Controla una parte sustancial del procesamiento mundial de minerales críticos, domina la producción de baterías para vehículos eléctricos, lidera el mercado de paneles solares y ocupa posiciones centrales en numerosas cadenas de suministro industriales. Incluso en aquellos sectores donde Estados Unidos conserva ventajas tecnológicas, como los semiconductores avanzados, la dependencia de insumos, materiales y procesos distribuidos por Asia sigue siendo enorme.

    Desde la perspectiva estadounidense, la conclusión es evidente. La competencia con China ya no puede librarse únicamente mediante aranceles o restricciones comerciales. Requiere reconstruir una base industrial continental. Por eso la revisión del T-MEC ha adquirido una importancia estratégica sin precedentes. Lo que está en juego es la construcción de una América del Norte capaz de funcionar como una plataforma integrada de producción, innovación y seguridad económica. Sin esa integración, Washington corre el riesgo de enfrentar a China con una estructura productiva fragmentada y dependiente.

    La paradoja es que el país indispensable para ese proyecto es precisamente México. Estados Unidos necesita a México porque ninguna estrategia seria de reindustrialización puede funcionar sin aprovechar la capacidad manufacturera, la ubicación geográfica y la integración logística que el país ha desarrollado durante tres décadas. Los semiconductores requieren plantas de ensamblaje y prueba. Las baterías requieren una enorme red de proveedores industriales. Los minerales críticos necesitan capacidad de procesamiento y manufactura. La industria farmacéutica demanda cadenas regionales resilientes. Ninguna de estas actividades puede escalarse exclusivamente dentro del territorio estadounidense sin disparar costos y perder competitividad.

    Sin México no existe una verdadera estrategia norteamericana de nearshoring. Sin México no existe una alternativa regional a las cadenas asiáticas y tampoco existe una masa crítica suficiente para competir con China.

    Sin embargo, esa necesidad convive con una creciente desconfianza. Washington observa con preocupación cómo las inversiones chinas aumentan en territorio mexicano. Para muchos funcionarios estadounidenses, el riesgo no consiste solamente en la presencia de capital chino. El temor es que México termine funcionando como una plataforma indirecta para que empresas chinas accedan al mercado norteamericano aprovechando los beneficios del tratado.

    La inversión china en México representa un dilema geopolítico fundamental para América del Norte. Aunque cuantitativamente modesta (menos del 2% del total de IED en México), su impacto cualitativo en sectores estratégicos (automotriz, electrónica, baterías, minerales críticos) amenaza con convertir a México en una plataforma para evadir los aranceles estadounidenses a China.

    Los datos revelan una concentración sectorial alarmante desde la perspectiva de Washington: el 72% de la inversión china anunciada en 2023 se destinó al sector automotriz, mientras que las ventas de vehículos chinos en el mercado mexicano pasaron del 0.5% al 11.2% en apenas tres años. Esta penetración acelerada, combinada con el dominio chino en la cadena de suministro de vehículos eléctricos (baterías, motores, minerales críticos), ha provocado una respuesta regulatoria sin precedentes por parte de EE.UU., incluyendo aranceles del 57.6% a importaciones chinas y restricciones a las reglas de origen del T-MEC.

    Si EE. UU. bloquea agresivamente la IED china en México bajo el pretexto de seguridad nacional, encarecerá drásticamente la transición energética en América del Norte. China controla actualmente más del 60% de la extracción y el 85% del procesamiento de minerales críticos globales, y domina el 80% de la producción de celdas de baterías y paneles solares. Sin las baterías y paneles solares chinos, Norteamérica no será competitiva globalmente.

    La palabra que resume esa preocupación es triangulación. Desde la perspectiva estadounidense, una fábrica china instalada en México que exporta hacia Estados Unidos puede convertirse en una vulnerabilidad estratégica si mantiene dependencias tecnológicas, financieras o de suministros provenientes de China. Lo que está en discusión no es el origen geográfico de una planta, sino quién controla realmente la cadena de valor.

    Por eso las reglas de origen se han convertido en el verdadero campo de batalla de la revisión de 2026. Detrás de los porcentajes de contenido regional y de los requisitos técnicos se esconde una disputa geopolítica de enormes dimensiones. Washington pretende utilizar esas reglas para reducir progresivamente la presencia de insumos y componentes chinos dentro de las cadenas productivas norteamericanas. Cada punto adicional de contenido regional representa un intento de desplazar producción desde Asia hacia América del Norte.

    Las reglas de origen son el mecanismo que determina qué porcentaje de un producto debe ser producido dentro de Norteamérica para acceder a arancel cero. Bajo el NAFTA, un automóvil necesitaba aproximadamente 62,5% de contenido regional. Con el T-MEC: el 75% de contenido debe ser regional, el 70% del acero y aluminio debe provenir de Norteamérica y entre 40% y 45% del vehículo debe producirse en plantas con salarios superiores a US$16 por hora.

    Ante la presión de la Casa Blanca por cerrar las puertas al capital de Beijing, México no puede permitirse una ruptura total con China, pero tampoco una confrontación abierta con su principal socio comercial. El gobierno mexicano está implementando una estrategia de «Pragmatismo Defensivo y Compartimentación». Es decir, sacrificio de sectores de los autos eléctricos y el acero. En las industrias donde EE. UU. considera la presencia china como una amenaza existencial (como las plantas de ensamblaje final de vehículos eléctricos de BYD o la fundición de acero), México aplicará restricciones severas. El gobierno ya ha establecido aranceles de hasta el 50% a más de 1,400 productos asiáticos para frenar la triangulación y mitigar las quejas de Washington.

    Pero aquí aparece otra contradicción. Estados Unidos necesita integrar a México para competir con China. México necesita mantener cierto margen de maniobra para aprovechar inversiones provenientes de China. Para el gobierno mexicano, las inversiones chinas representan una fuente potencial de capital, empleo, infraestructura y transferencia tecnológica. En un contexto internacional caracterizado por la desaceleración económica y la incertidumbre global, renunciar completamente a esos flujos de inversión sería una decisión extremadamente costosa.

    México se encuentra así en una posición delicada. Debe demostrar a Washington que no será una puerta trasera para China, pero al mismo tiempo busca beneficiarse de la rivalidad entre las dos mayores economías del mundo. Esta tensión revela un problema más profundo. Estados Unidos imagina una integración regional orientada a fortalecer la seguridad económica norteamericana. México aspira a una integración que impulse su propio desarrollo.

    No necesariamente son los mismos objetivos. La experiencia del NAFTA, y posteriormente del T-MEC, alimenta ese debate. Los defensores del modelo destacan que México multiplicó sus exportaciones, se convirtió en una potencia manufacturera y consolidó una industria automotriz de escala global. Sus críticos responden que el crecimiento económico fue decepcionante, que la productividad avanzó lentamente y que buena parte de los beneficios fueron capturados por corporaciones multinacionales y élites empresariales a ambos lados de la frontera. La pregunta sigue abierta: ¿la integración generó desarrollo o simplemente integración?

    Específicamente la crítica estructuralista sostiene que México logró integrarse exitosamente a las cadenas globales de valor, pero sin capturar una proporción equivalente del valor agregado generado por ellas. El ejemplo más evidente es la industria automotriz, pocas actividades ilustran mejor las virtudes y limitaciones del modelo. México es uno de los principales exportadores de vehículos del mundo. Produce millones de automóviles al año. Alberga plantas de prácticamente todos los grandes fabricantes globales. Sin embargo, gran parte de las decisiones estratégicas continúan tomándose fuera del país. Las patentes se registran fuera del país. Los centros de investigación más importantes permanecen fuera del país. La ingeniería de mayor complejidad suele desarrollarse fuera del país.  México fabrica, otros diseñan. México ensambla. Otros controlan la propiedad intelectual.

    La revisión de 2026 podría comenzar a responderla. Si la nueva arquitectura norteamericana incorpora a México como socio tecnológico, como participante en la producción de semiconductores, baterías, minerales críticos y productos farmacéuticos avanzados, el país podría ascender dentro de la cadena de valor. En ese escenario, la competencia con China podría transformarse en una oportunidad histórica para la industrialización mexicana.

    Pero existe otro camino. Si la revisión del tratado se limita a endurecer reglas de origen para excluir a China y proteger industrias estadounidenses, México corre el riesgo de quedar atrapado en un papel conocido. Ensamblar productos diseñados en otro lugar, producir componentes desarrollados en otro lugar y capturar apenas una fracción del valor generado.

    Ese es el verdadero dilema del nuevo T-MEC. Estados Unidos necesita una América del Norte integrada porque ya no posee por sí solo la capacidad industrial suficiente para enfrentar el desafío chino. México necesita que esa integración se traduzca en desarrollo tecnológico propio y no únicamente en más fábricas.

    La revisión de 2026 no decidirá solamente el futuro de un tratado comercial. Decidirá si América del Norte puede convertirse en un bloque económico capaz de competir con China y, al mismo tiempo, determinará si México logra finalmente dejar atrás su condición de plataforma manufacturera para transformarse en un protagonista pleno de la nueva revolución industrial.

    Colaborá con el Tábano Economista

     Si no estás en Argentina

    Donaciones El Tábano Economista (PayPal)

    https://paypal.me/tabanoeconomista?country.x=AR&locale.x=es_XC

    Si estas en Argentina                                          

    Ingresá al link para colaborar ($7.000)  https://mpago.la/2DxZ4vC

    Ingresá al link para colaborar (10.000) https://mpago.la/34map8M

    Ingresá al link para colaborar (13.000) https://mpago.la/34map8M

    O una donación voluntaria al siguiente CBU del Banco Provincia de

    Buenos Aires: (Alias: SANTA.BANANA.MURO)

    #AméricaDelNorte #baterías #cadenasProductivas #Canadá #capacidadManufacturera #China #competenciaGeopolíticaGlobal #costo #desarrollo #DonaldTrump #económico #eguridadEconómica #ensamblaje #EstadosUnidos #geopolítico #geopolíticoFundamental #globalización #IED #innovación #integración #interrupcionesLogísticas #Inversión #México #mecanismoTécnicoDeEvaluación #minerales #NAFTA #nearshoring #políticaIndustrial #PragmatismoDefensivoYCompartimentación #procesamientoMundialDeMinerales #producción #regional #reglasDeOrigen #reindustrialización #rivalidadesTecnológicas #ROO #sectoresEstratégicos #seguridadFronteriza #semiconductores #TMEC #triangulación #vulnerabilidadEstratégica #Washington
  11. El Niño y boom inmobiliario amenazan con crisis de agua a las Asadas costeras de Guanacaste

    Se calcula que 20 Asadas de Guanacaste, muchas de ellas en la costa, enfrentarán desabastecimiento de agua debido al fenómeno de El Niño fuerte que impactará al país.
    La entrada El Niño y boom inmobiliario amenazan con crisis de agua a la [...]

    #AcueductosComunales #Agua #Asadas #AyA #Desarrollo #ElNiño #Guanacaste #Impreso #Lluvias #País #Sequía #TurismoInmobiliario #ÚltimaHora

    semanariouniversidad.com/pais/

  12. Busco testers para "Mis Curas", una app Android gratuita y de código abierto para enfermeras. 🩺🩹

    Nos muestra los apósitos disponibles según la GNEAUPP seleccionando el lecho de la herida, exudado e infección.

    Para subirla a Google Play necesito que esté instalada 14 días. Si me ayudas, pásame tu Gmail por privado, te añado a la lista y te paso el enlace de descarga. ¡Gracias!

    #Enfermeria #Salud #Android #OpenSource #Desarrollo #Heridas

  13. 🤖 Desarrollo e IA con Software Libre

    • ¿Este prompt tiene notas de roble? Creando agentes de IA para catar bebidas - @lecovi
    • De Vibe Coding a Spec-Driven Development - Jonathan Velazquez

    #FLISOL #FLISOL2026 #FLISOLCABA2026 #SoftwareLibre #IA #Desarrollo

  14. Persisten fuertes brechas de competitividad entre cantones de Costa Rica

    Índice que elabora Escuela de Economía de UCR señala que los más competitivos son Belén, Escazú, San José, Santo Domingo y Heredia, considerados “bastiones de desarrollo” dentro de la Gran Área Metropolitana (GAM), aunque incluso entre ellos hay diferencias.
    La entrada Persisten fuertes brechas de competitividad entre [...]

    #Desarrollo #EscuelaDeEconomía #País #UCR #ÍndiceDeCompetitividadCantonal

    semanariouniversidad.com/pais/

  15. 🌡️ Misión termómetro — fase experimental

    El frío y el calor ahora tienen forma de mercurio en mi escritorio.

    ❄️ Azul cuando la escarcha ronda.
    🌿 Verde cuando la tierra respira.
    🍊 Naranja cuando el sol se vuelve abrazo.
    🔥 Rojo cuando hay que vigilar el cielo.

    Sigue en desarrollo, pero ya late en mi Conky.
    Pronto más noticias desde la terminal lunar.

    👉 Código en evolución

    #Conky #AntiX #TermómetroCairo #Desarrollo #WeatherStation #OpenSource #Weather #clima #Patagonia

  16. ¡Nuevo episodio! Espectro abierto para el desarrollo — Parte 7: una mirada clara sobre políticas de espectro, conectividad y acceso digital desde la experiencia de APC y la Action Research Network. Ideal para activistas, tecnólogos y hacedores de políticas. #EspectroAbierto #Desarrollo #Conectividad #Acceso #PolíticasDigitales #APC #Spanish
    media.apc.org/videos/watch/a66

  17. PLN venció en los cantones con más desarrollo y mejores ingresos en el país

    Por otro lado, el PPSO cosechó triunfos en los cantones con peor índice de Desarrollo Humano y menor PIB per cápita cantonal.
    La entrada PLN venció en los cantones con más desarrollo y mejores ingresos en el país aparece primero en Semana [...]

    #Cantones #Desarrollo #Elecciones2026 #IDH #INGRESOS #LauraFernández #LiberaciónNacional #PIB #PLN #PPSO #País #PuebloSoberano #ÁlvaroRamos #ÚltimaHora

    semanariouniversidad.com/pais/

  18. ¿Por qué la gente asume que debes saber responder de inmediato una pregunta de programación sin contexto, sobre código que no has visto en meses a las 9 de la mañana?

    #programación #desarrollo #development

  19. 📄 La documentación técnica de software es esencial para proyectos exitosos. Conoce los tipos, herramientas y buenas prácticas que aplican los equipos profesionales. 💻✨

    Lee más 👉 soloingenieria.org/ingenieria-

    Imagen creada con IA.
    #DocumentaciónTécnica #IngenieriaDeSoftware #Desarrollo #Programación #Software

  20. El código se olvida, la documentación permanece. Un proyecto sin documentación técnica de software es como construir sin planos. 📄

    #DocumentaciónTécnica #IngenieriaDeSoftware #Desarrollo #Programación #Software

  21. Sabías qué es el polimorfismo en programación orientada a objetos?

    Sabés que en Python 🐍 se puede implementar con y sin herencia?

    ✨En este artículo veremos qué es el polimorfismo, para qué sirve, cómo implementarlo en Python, qué es el duck typing, y algunas buenas prácticas para evitar errores.

    📚Leé la nota completa acá: 👇

    🔗 juncotic.com/poo-polimorfismo-

    #python #dev #desarrollo #polimorfismo #poo #juncotic

  22. «La superioridad, técnica, social, medioambiental, del #SoftwareLibre por sobre el #software privativo, es la superioridad, técnica, social, medioambiental, del (verdadero) #comunismo por sobre el (verdadero) #capitalismo
    A #debate.
    #mastodon #marx #tech #política #economía #mastodonleft #izquierda #derecha #ciencia #solidaridad #ecología #desarrollo #tecnología #mastodondebate