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#booklovers — Public Fediverse posts

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  1. 🕵️ Espionage. Betrayal. Covert ops.
    Jack Debaut is thrust into a deadly game where every ally could be an enemy. As secrets unravel, he must uncover the truth before it's too late.

    If you enjoy fast-paced spy thrillers packed with action and suspense, check out From Terror to Valor.

    🔗 books2read.com/fromterror2valor

    #SpyThriller #Espionage #ThrillerBooks #MilitaryThriller #Bookstodon #IndieAuthor #AmReading #BookLovers

  2. 🕵️ Espionage. Betrayal. Covert ops.
    Jack Debaut is thrust into a deadly game where every ally could be an enemy. As secrets unravel, he must uncover the truth before it's too late.

    If you enjoy fast-paced spy thrillers packed with action and suspense, check out From Terror to Valor.

    🔗 books2read.com/fromterror2valor

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  3. Cuidado, de Raymond Carver: cuando arreglas el oído y no el matrimonio

    Sigo con Catedral. Normalmente voy creando entradas sobre los relatos que me voy leyendo, para tenerlos frescos mientras avanzo en el libro, y el último que he terminado es «Cuidado». Después de «Vitaminas» y «Plumas», este es de los más tristes que llevo, aunque tenga momentos casi cómicos.

    Foto: Unsplash

    Un hombre solo en un ático

    Lloyd es alcohólico y acaba de separarse de su mujer, Inez. Vive en la habitación de un ático diminuto e intenta controlar la bebida sin conseguirlo. Carver no necesita explicar mucho más: con la habitación, con la botella, con el silencio, ya deja claro que aquí hay un hombre que se está cayendo a pedazos despacio.

    Él e Inez, según cuenta Lloyd, antes casi se leían el pensamiento. Ahora ya no consiguen ni hablar bien.

    El oído que no destapa

    Lloyd tiene un oído taponado de cera. No oye bien, y encima pierde el equilibrio. Lo intenta arreglar a golpes en la cabeza, sin éxito. Cuando Inez lo visita, prueba con una lima envuelta en un papel, y tampoco. Al final, un poco de aceite templado que le presta la casera es lo único que funciona.

    Es un detalle casi ridículo, y ahí está la gracia amarga de Carver: mientras los dos deberían estar hablando de su matrimonio, se pasan la escena entera peleándose con un oído tapado.

    Foto: Unsplash

    La visita que no llega a nada

    Inez se presenta después de dos semanas separados, con un vestido de primavera que Lloyd no le había visto nunca. Va con la intención de hablar de algo importante entre ellos, seguramente de cómo sigue esto a partir de ahora. Pero el oído de Lloyd se lo impide: toda la visita se va en resolver ese problema tonto, y la conversación de verdad queda aplazada.

    En cuanto el oído se destapa, Inez se marcha rápido, diciendo que ya hablarán con calma, más tarde, comiendo juntos. Lloyd se queda solo, aliviado por el oído, pero no por nada más de lo importante. Abre una botella de champán, e intenta convencerse a sí mismo de que esta vez sí, de que va a poder con todo.

    ¿Alguna vez habéis usado un problema insignificante y tonto para no afrontar uno de verdad? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Sigo con este hilo de Catedral. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

    Sigue leyendo en Rincones de papel:

    #booklovers #bookreview #bookstodon #Catedral #cuento #lectura #leer #libros #Literatura #LiteraturaNorteamericana #RaymondCarver #RealismoSucio #relatos
  4. Cuidado, de Raymond Carver: cuando arreglas el oído y no el matrimonio

    Sigo con Catedral. Normalmente voy creando entradas sobre los relatos que me voy leyendo, para tenerlos frescos mientras avanzo en el libro, y el último que he terminado es «Cuidado». Después de «Vitaminas» y «Plumas», este es de los más tristes que llevo, aunque tenga momentos casi cómicos.

    Foto: Unsplash

    Un hombre solo en un ático

    Lloyd es alcohólico y acaba de separarse de su mujer, Inez. Vive en la habitación de un ático diminuto e intenta controlar la bebida sin conseguirlo. Carver no necesita explicar mucho más: con la habitación, con la botella, con el silencio, ya deja claro que aquí hay un hombre que se está cayendo a pedazos despacio.

    Él e Inez, según cuenta Lloyd, antes casi se leían el pensamiento. Ahora ya no consiguen ni hablar bien.

    El oído que no destapa

    Lloyd tiene un oído taponado de cera. No oye bien, y encima pierde el equilibrio. Lo intenta arreglar a golpes en la cabeza, sin éxito. Cuando Inez lo visita, prueba con una lima envuelta en un papel, y tampoco. Al final, un poco de aceite templado que le presta la casera es lo único que funciona.

    Es un detalle casi ridículo, y ahí está la gracia amarga de Carver: mientras los dos deberían estar hablando de su matrimonio, se pasan la escena entera peleándose con un oído tapado.

    Foto: Unsplash

    La visita que no llega a nada

    Inez se presenta después de dos semanas separados, con un vestido de primavera que Lloyd no le había visto nunca. Va con la intención de hablar de algo importante entre ellos, seguramente de cómo sigue esto a partir de ahora. Pero el oído de Lloyd se lo impide: toda la visita se va en resolver ese problema tonto, y la conversación de verdad queda aplazada.

    En cuanto el oído se destapa, Inez se marcha rápido, diciendo que ya hablarán con calma, más tarde, comiendo juntos. Lloyd se queda solo, aliviado por el oído, pero no por nada más de lo importante. Abre una botella de champán, e intenta convencerse a sí mismo de que esta vez sí, de que va a poder con todo.

    ¿Alguna vez habéis usado un problema insignificante y tonto para no afrontar uno de verdad? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Sigo con este hilo de Catedral. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

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    #booklovers #bookreview #bookstodon #Catedral #cuento #lectura #leer #libros #Literatura #LiteraturaNorteamericana #RaymondCarver #RealismoSucio #relatos
  5. Switching books without adding any to my total. I’m heading to Spain next week to see the total eclipse of the sun, so I’m looking for ideas for what else to do while I’m there

    #Goodreads #ReadingChallenge #CurrentlyReading #Bookworm #Bibliophile #Booklovers #Bilbao #LonelyPlanet #TotalEclipseOfTheSun

  6. I am looking for a long book or a series that, upon completion, will leave me with a feeling of emptiness — as if I'm saying goodbye to an old friend, like the feeling that suddenly takes hold of you when you realize the good old days have been left behind. It's a shitty feeling that only comes after something great, something that left a mark on you.

    #Books #bookstodon #BookLovers #BookMastodon #Reading #read2026 #Bookwyrm #recommendations #recommendation #ebook #literature #library #fiction

  7. Plumas, de Raymond Carver: el pavo real, el bebé feo y la vida que no tuvieron

    Sigo con Catedral. Después de «Vitaminas», vuelvo al principio del libro, a «Plumas», el relato que de verdad lo abre. Y es un buen sitio para empezar: en unas pocas páginas, Carver mete un pavo real, un bebé espantoso y un molde de escayola con una dentadura torcida, y con eso construye una de sus historias más raras y más tristes.

    Foto: Unsplash

    Una cena en el campo

    Jack y Fran llevan una vida tranquila, sin hijos, contentos con lo poco que tienen. Un compañero de trabajo de Jack, Bud, los invita a cenar a su casa, veinte kilómetros fuera de la ciudad. Fran no tiene ganas de ir, pero acaban aceptando y se presentan con un pan casero.

    Nada más llegar, un pavo real llamado Joey se posa sobre el capó del coche. Dentro de la casa conocen a Olla, la mujer de Bud, que les prepara una cena por todo lo alto. Y entre los adornos del salón hay algo que no esperan: un molde de escayola con la dentadura torcida y espantosa que Olla tenía antes de que Bud le pagara el aparato para arreglársela. Lo enseña con un orgullo extraño, como un trofeo de lo que ya no es.

    El pavo real y el bebé

    Después conocen a Harold, el hijo de Bud y Olla, un bebé tan feo que a Jack y Fran les cuesta disimular. Pero cuando Joey, el pavo real, entra en la casa y se acerca a la cuna, Fran se queda mirando la escena como hipnotizada. Algo en ese momento, el animal precioso junto al bebé feo, en esa casa rara y feliz, la conmueve de una forma que ni ella misma sabe explicar.

    Foto: Unsplash

    Lo que queda cuando la noche termina

    Esa misma noche, ya en casa, Fran le pide a Jack que la deje embarazada. Y ahí Carver da la vuelta a todo: los años que vienen después no se parecen en nada a lo que Fran sintió esa noche. Lo que había en casa de Bud y Olla (el pavo real entrando en la cocina, Olla orgullosa hasta de sus dientes torcidos de antes) era una vida imperfecta pero viva, de verdad compartida entre los dos. Jack y Fran tienen a su hijo y no encuentran nada de eso: Carver llega a decir que el niño ya tiene algo retorcido dentro. Fran deja de trabajar, y entre ellos ya casi no se habla. Jack, contándolo desde el presente, entiende que aquella noche no les regaló una vida mejor, solo les dejó ver, por unas horas, cómo podría haber sido la suya. De las plumas de pavo real que Olla les regaló al despedirse ya no queda casi color. Ahí está la lección amarga del relato: no se puede copiar la vida de nadie solo porque una noche lo pasaste bien en su casa.

    ¿Alguna vez una noche especial os hizo tomar una decisión que después no salió como esperabais? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Sigo con este hilo de Catedral. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

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    #booklovers #bookreview #bookstodon #Catedral #cuento #lectura #leer #libros #Literatura #LiteraturaNorteamericana #RaymondCarver #RealismoSucio #relatos
  8. Plumas, de Raymond Carver: el pavo real, el bebé feo y la vida que no tuvieron

    Sigo con Catedral. Después de «Vitaminas», vuelvo al principio del libro, a «Plumas», el relato que de verdad lo abre. Y es un buen sitio para empezar: en unas pocas páginas, Carver mete un pavo real, un bebé espantoso y un molde de escayola con una dentadura torcida, y con eso construye una de sus historias más raras y más tristes.

    Foto: Unsplash

    Una cena en el campo

    Jack y Fran llevan una vida tranquila, sin hijos, contentos con lo poco que tienen. Un compañero de trabajo de Jack, Bud, los invita a cenar a su casa, veinte kilómetros fuera de la ciudad. Fran no tiene ganas de ir, pero acaban aceptando y se presentan con un pan casero.

    Nada más llegar, un pavo real llamado Joey se posa sobre el capó del coche. Dentro de la casa conocen a Olla, la mujer de Bud, que les prepara una cena por todo lo alto. Y entre los adornos del salón hay algo que no esperan: un molde de escayola con la dentadura torcida y espantosa que Olla tenía antes de que Bud le pagara el aparato para arreglársela. Lo enseña con un orgullo extraño, como un trofeo de lo que ya no es.

    El pavo real y el bebé

    Después conocen a Harold, el hijo de Bud y Olla, un bebé tan feo que a Jack y Fran les cuesta disimular. Pero cuando Joey, el pavo real, entra en la casa y se acerca a la cuna, Fran se queda mirando la escena como hipnotizada. Algo en ese momento, el animal precioso junto al bebé feo, en esa casa rara y feliz, la conmueve de una forma que ni ella misma sabe explicar.

    Foto: Unsplash

    Lo que queda cuando la noche termina

    Esa misma noche, ya en casa, Fran le pide a Jack que la deje embarazada. Y ahí Carver da la vuelta a todo: los años que vienen después no se parecen en nada a lo que Fran sintió esa noche. Lo que había en casa de Bud y Olla (el pavo real entrando en la cocina, Olla orgullosa hasta de sus dientes torcidos de antes) era una vida imperfecta pero viva, de verdad compartida entre los dos. Jack y Fran tienen a su hijo y no encuentran nada de eso: Carver llega a decir que el niño ya tiene algo retorcido dentro. Fran deja de trabajar, y entre ellos ya casi no se habla. Jack, contándolo desde el presente, entiende que aquella noche no les regaló una vida mejor, solo les dejó ver, por unas horas, cómo podría haber sido la suya. De las plumas de pavo real que Olla les regaló al despedirse ya no queda casi color. Ahí está la lección amarga del relato: no se puede copiar la vida de nadie solo porque una noche lo pasaste bien en su casa.

    ¿Alguna vez una noche especial os hizo tomar una decisión que después no salió como esperabais? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Sigo con este hilo de Catedral. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

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  9. Vitaminas, de Raymond Carver: la noche en que todo se tuerce

    Cambio de libro. Después de ir desgranando ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, quiero abrir otro hilo con Catedral, la colección que para muchos es la obra más madura de Raymond Carver. Empiezo por «Vitaminas», el sexto relato del libro, porque es de los que mejor resume, en pocas páginas, lo que Carver sabe hacer.

    Foto: Unsplash

    Un matrimonio que se apaga sin ruido

    El narrador limpia un hospital por las noches, un trabajo que él mismo llama “de nada”. Su mujer, Patti, vende vitaminas a domicilio, y con el tiempo ha llegado a montar su propia oficina y llevar un pequeño equipo de vendedoras. No hay gritos ni portazos entre ellos. Hay algo peor: una vida que sigue funcionando por pura inercia, mientras por dentro ya no queda gran cosa.

    Entre las vendedoras de Patti está Donna. El narrador empieza a fijarse en ella después de un momento cómplice en una fiesta de Navidad, y esa atracción, tan poco dicha como todo en Carver, va a acabar llevándolos a los dos a un sitio del que no van a salir igual.

    La noche en el Off-Broadway

    Foto: Unsplash

    El narrador ve el coche de Donna aparcado junto a un bar de mala muerte, el Off-Broadway, y entra. Una copa lleva a otra, y unos conocidos les presentan a Nelson, un veterano que acaba de volver de Vietnam. Lo que empieza como una charla de bar se vuelve, poco a poco, amenazante.

    Nelson lleva encima una oreja humana reseca, un trofeo de guerra que enseña sin que nadie se lo pida. Cuando Donna lo rechaza, él responde con una propuesta explícita y sórdida, delante de todos. Solo la intervención del dueño del bar corta la escena antes de que vaya a más.

    Lo que queda después

    De camino a casa, ya en el coche, Donna confiesa que necesitaba el dinero que Nelson le ofrecía, y habla de irse a Portland, como quien busca una salida de toda esta vida. El narrador la deja y vuelve a la suya, donde encuentra a Patti sonámbula, a oscuras, buscando una aspirina que no aparece.

    Carver no explica qué siente el narrador con todo lo que ha pasado esa noche. Simplemente lo deja ahí, despierto, con su mujer perdida en su propio sueño y él cargando con algo que no va a poder contarle a nadie. Ese silencio final, otra vez, dice más que cualquier confesión.

    ¿Alguna vez habéis notado que una relación se apagaba antes de que pasara nada “grave” de verdad? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Seguiré con este hilo de Catedral más adelante. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

    Sigue leyendo en Rincones de papel:

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  10. Vitaminas, de Raymond Carver: la noche en que todo se tuerce

    Cambio de libro. Después de ir desgranando ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?, quiero abrir otro hilo con Catedral, la colección que para muchos es la obra más madura de Raymond Carver. Empiezo por «Vitaminas», el sexto relato del libro, porque es de los que mejor resume, en pocas páginas, lo que Carver sabe hacer.

    Foto: Unsplash

    Un matrimonio que se apaga sin ruido

    El narrador limpia un hospital por las noches, un trabajo que él mismo llama “de nada”. Su mujer, Patti, vende vitaminas a domicilio, y con el tiempo ha llegado a montar su propia oficina y llevar un pequeño equipo de vendedoras. No hay gritos ni portazos entre ellos. Hay algo peor: una vida que sigue funcionando por pura inercia, mientras por dentro ya no queda gran cosa.

    Entre las vendedoras de Patti está Donna. El narrador empieza a fijarse en ella después de un momento cómplice en una fiesta de Navidad, y esa atracción, tan poco dicha como todo en Carver, va a acabar llevándolos a los dos a un sitio del que no van a salir igual.

    La noche en el Off-Broadway

    Foto: Unsplash

    El narrador ve el coche de Donna aparcado junto a un bar de mala muerte, el Off-Broadway, y entra. Una copa lleva a otra, y unos conocidos les presentan a Nelson, un veterano que acaba de volver de Vietnam. Lo que empieza como una charla de bar se vuelve, poco a poco, amenazante.

    Nelson lleva encima una oreja humana reseca, un trofeo de guerra que enseña sin que nadie se lo pida. Cuando Donna lo rechaza, él responde con una propuesta explícita y sórdida, delante de todos. Solo la intervención del dueño del bar corta la escena antes de que vaya a más.

    Lo que queda después

    De camino a casa, ya en el coche, Donna confiesa que necesitaba el dinero que Nelson le ofrecía, y habla de irse a Portland, como quien busca una salida de toda esta vida. El narrador la deja y vuelve a la suya, donde encuentra a Patti sonámbula, a oscuras, buscando una aspirina que no aparece.

    Carver no explica qué siente el narrador con todo lo que ha pasado esa noche. Simplemente lo deja ahí, despierto, con su mujer perdida en su propio sueño y él cargando con algo que no va a poder contarle a nadie. Ese silencio final, otra vez, dice más que cualquier confesión.

    ¿Alguna vez habéis notado que una relación se apagaba antes de que pasara nada “grave” de verdad? Contádmelo, tengo curiosidad.

    Seguiré con este hilo de Catedral más adelante. Si os apetece que analice otro relato del libro, decídmelo.

    Sigue leyendo en Rincones de papel:

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  11. A Little Something to Fill the Gap
    bookjotter.com/2026/08/01/a-li
    A short week for me means a brief message rather than my usual weekly wind up. You will, however, still see announcements for both Tove Jansson & Moomin Month and Women in Translation Month 2026. #Booklovers
    #AmReading #Books #BookReview #Reading #bookbloggers #ToveJanssonMonth #MoominMonth
    #ToveTrove #WITMonth26 #NationalPlannerDay #WorldWideWebDay

  12. A Little Something to Fill the Gap
    bookjotter.com/2026/08/01/a-li
    A short week for me means a brief message rather than my usual weekly wind up. You will, however, still see announcements for both Tove Jansson & Moomin Month and Women in Translation Month 2026. #Booklovers #AmReading #Books #BookReview #Reading #bookbloggers #ToveJanssonMonth #MoominMonth #ToveTrove #WITMonth26 #NationalPlannerDay #WorldWideWebDay