#pudu — Public Fediverse posts
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Meet one of the smallest deer in the world: the pudú (Pudu puda). Inhabiting parts of Chile and Argentina, this dainty deer typically weighs less than 30 lbs (13.5 kg)—making it smaller than many domestic dog breeds! But don’t be fooled by its size: This unassuming critter can be fiercely territorial. Rival males have been known to fight to the death. The pudú builds small tunnels or burrows in the underbrush to hide from predators like pumas.
via amnhnyc
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The purpose of the on-site inspection and monitoring is to ensure that the bus operators always provide sufficient services for the route.
As a result of the findings from the on-field inspection by #APAD officers, a discussion session in the afternoon of 5 September 2023 was held at APAD with the Terminal 1 #Seremban terminal operator and the #Pudu - Seremban express bus operators.
(Photos by APAD)
#expressbus #intercitycoach #bus -
Art pieces I did for the #VulnerableAnimalWeek challenge on instagram.
Theyre meant to be a follow up of each other.
Pudus are the smallest deers of the world. They're in danger because of their natural predators, men and loss of their habitat.
#MastoArt #Artist #AnimalArt #AnimalArtist #Nature #wildlife #pudu #Endangered
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Amazing weather for an awesome day at @[email protected]. All of the animals were out and about AND the WildLights displays were turned on in the afternoon. #pudu #zoo
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Un espíritu en el monte
Crecí en el campo rodeado de animales. Cada mañana me despertaba con el mugir de las vacas, las gallinas cacareando y el balido de las ovejas. Me gustaba ir a la lechería, a mirar la ordeña de las vacas, a los terneros saltando o a los corderos recién nacidos.
Pero lo que más me gustaba era recorrer el monte (bosque), sentir la textura de la corteza de los árboles, sus hojas, el olor del suelo húmedo. Pasaba el tiempo jugando entre las pataguas, hualles, canelos, avellanos, coigües, chilcos, nalcas y copihues, especies propias del bosque valdiviano.
Jugaba a que era una exploradora y buscaba tesoros. Siempre que me iba a explorar, me acompañaban los perros. En mis exploraciones siempre descubría algo nuevo, como una nueva planta, un nuevo árbol o un pequeño ratón que me asustaba. A veces de improviso aparecía alguna culebra deslizándose por el suelo y a mí instintivamente se me salía un grito de espanto. Les tenía miedo a las culebras, aunque sabía que eran inofensivas. Me fascinaba explorar en los tocones y árboles muertos que se poblaban de musgos y de fascinantes hongos y siempre encontraba asombrosos bichitos. Los pidenes por el estero muy elegantes se paseaban y las ranas afinadas me cantaban; come pan, come pan. Era mi un lugar mágico encantado.
En uno de esos días en que andaba explorando mi entrañable selva valdiviana junto a mis fieles perros, escuché que las ramas sonaban y las hojas secas crujían en el suelo. Algo caminaba por ahí y los perros se inquietaron. Sentí un poco de miedo, no sabía que se movía entre las ramas. Los perros eran obedientes y se quedaron a mi lado. Yo con mucha cautela me quedé quieta aguantando la respiración con mi corazón a mil por hora y por entre los arbustos vi pasar corriendo a un animal pequeño de color café que en su cabeza tenía dos pequeñas astas o cachos. Parecía un pequeño cabrito. Los perros intentaron perseguirlo, pero yo no los dejé.
Un viejo trabajador del campo siempre me decía, que no ande tanto metida en el monte, que ahí habitaban espíritus. Yo no le hacía caso, porque sabía que lo decía para que yo sienta miedo. Pero ese día, cuando vi pasar rápido a ese animal que no conocía, pensé que quizás era uno de esos espíritus y lo llamé espíritu del monte.
Después de mi encuentro con el espíritu del monte, mis exploraciones se centraban en volver a encontrarlo y capturarlo. Cuando iba al bosque estaba más alerta, a veces encontraba un rastro y sabía que era del espíritu del monte, seguía el rastro, pero este siempre se perdía donde había una quebrada, yo no me atrevía a meterme, porque la vegetación era muy densa y me impedía el paso.
Una tarde, al regresar de mi exploración, derrotada una vez más por no encontrar al espíritu del monte, mi papá me vio llegar y con voz seria me dijo que vaya hacia donde estaba él, yo pensé; me va a retar de nuevo. Mis padres me retaban cada vez que me perdía en mi mundo de exploradora, porque les preocupaba que me pasara algo, pero aparte de las culebras que sorpresivamente me asustaban, gran peligro no había y además siempre me acompañaban los perros.
Mi papá volvió a decirme que me acerque, yo un poco desconfiada esperando un gran reto me acerque. Él estaba en una de las bodegas, parado al lado de un viejo barril de madera que se utilizaba como recipiente para guardar semillas y que a veces servía de casa para un animal pequeño. Me dijo; mira lo que encontré. Me advirtió que me acerque con cuidado. Yo miré el barril que tenía alfalfa fresca. Me incliné a mirar y vi dentro del barril a un animal que estaba echado comiendo tranquilamente una ramita de maqui. Le pregunté a mi papá que animal era, él me dijo, míralo bien, volví a mirar con más atención y vi que el animal tenía dos pequeñas astas en su cabeza, y exclamé, es el espíritu del monte. Mi papá solo sonrió y llamó a mis hermanos para que también conozcan a tan ilustre visitante.
Pudú comiendo hojas de maquiCon mis hermanos nos quedamos extasiados mirando a tan hermoso animal, que en realidad no era un espíritu del monte, sino un pudú, el ciervo más pequeño del mundo, habitante endémico de la selva valdiviana.
Mi papá nos contó que cuando fue buscar el rebaño de ovejas para guardarlas en el corral, vio al pequeño venado, que estaba entremedio del rebaño, uno de los perros persiguió al pudú y lastimó una de sus patas. Entonces mi papá lo llevó a casa para que se recupere.
Mientras el pudú se recuperaba, mis hermanos y yo lo alimentamos con frescas ramas de maqui. A pesar de ser un animal temeroso del humano, dejaba que yo deslice mi mano por su duro pelaje. Me gustaba sentir la textura de su grueso y denso pelaje. Se recuperó rápido, pronto pudo caminar, mi papá lo dejó en el corral de las gallinas hasta que tuvo una completa recuperación. Un día, al volver de la escuela, fui al corral a ver al espíritu del monte y ya no estaba. Me dio pena no verlo, pero el espíritu del monte era del monte. Esta hermosa experiencia de mi niñez es uno de los tantos tesoros que encontré y que guardé para siempre. Con los años los montes de la selva valdiviana han ido desapareciendo por el paso del progreso urbano, dejando sin hogar al espíritu del monte y a otros muchos más espíritus que allí habitan.
El pudú es uno de los ciervos más pequeños del mundo. No supera los 40 cm de altura, ni los 10 kg de peso. Son herbívoros, rumiantes y su dieta es comúnmente herbívora.
La gestación dura de 200 a 210 días, tiempo tras el cual la hembra construye un nido hecho con hojas, la hembra da a luz una única cría de color rojizo pardo con rayas blanquecinas en el lomo y los muslos, las que desaparecen a los tres meses de vida. Las crías sanas pesan entre 700 y 1,000 g y alcanzan la madurez sexual al año. Su expectativa de vida es de 8 a 10 años.
En la actualidad, en nuestro país, Chile, según el Reglamento de Clasificación de Especies del Ministerio de Medioambiente, el pudú es un animal en estado VU (Vulnerable). Para la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) el pudú se encuentra en estado casi amenazado.
Las grandes amenazas para los pudús son los perros, la cacería ilegal, los atropellamientos con vehículos motorizados y la destrucción de los bosques donde habitan.
Si encuentras un pudú herido, avisa al Servicio Agrícola y Ganadero, SAG
Teléfono fijo: 600 81 81 724
Desde celulares: (+56 2) 2345 1100Ayuda a contribuir a mantener el equilibrio natural.
Este post lo escribí el año 2009, pero el 05 – de noviembre – 2022 lo reedité en memoria de mi padre.
Tu voto:
#agua #Bosques #campo #Chile #Monte #Naturaleza #Pudú #selva #SelvaVladiviana #Valdivia
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Pudulandia es un servidor de minetest en donde podrás jugar en modo sobreviviencia - no hay reglas además de la primera: No seas un @#!~
¿Por qué el nombre pudulandia? - Pudu viene de un animal que vive en nuestro país, Chile, y su nombre científico es Pudu puda. Es el ciervo más pequeño del mundo y es una especie de lo más carismática.
Revisa los mods instalados https://pudulandia.ga/mods.html
¿Dónde puedes comunicarte con nosotres? - Tenemos una sala en matrix! puedes encontrarla como Pudulandia o #pudulandia:matrix.drimyswinteri.ml. Además esta sala se encuentra conectada al mismo servidor del juego por lo que el chat se ve tanto en matrix como en minetest.
¿Quieres hablar mientras juegas? - Tenemos un servidor de Mumble, una aplicación de voz de baja latencia y alta calidad. Puedes encontrarlo en la lista pública, está ubicado en Chile, puedes conectarte con la dirección pudulandia.ga (puerto 64738)
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I am 100% for corny romance dialogue.
(Willow is a cheesy girl on occasion, Nevaeh finds it cute and a bit goofy.)
#christmas #Jaguarundi #pudu #furry #art #mastoart #creativetoot
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Four friends in a bath house. Mostly drew it for Claire.
#Jaguarundi #Pudu #Bear #Dhole #spirit #undead #bathhouse #furry #art #mastoart #creativetoot -
An unusual relationship between a spirit and one of the living, but they enjoy each other’s company like any ordinary relationship.
Often before going to bed, Willow and Nevaeh will read books together.
#jaguarundi #pudu #spirit #cutehorror #art #mastoart #creativetoot