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#privacidad — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #privacidad, aggregated by home.social.

  1. Borrar es solo un truco, un espejismo, una ficción pública, una mentira no del todo noble que la informática te dice para tranquilizarte y darte consuelo.

    Edward Snowden, Vigilancia permanente

    #frase #privacidad #CensuraDigital #Tecnología #Snowden

  2. Borrar es solo un truco, un espejismo, una ficción pública, una mentira no del todo noble que la informática te dice para tranquilizarte y darte consuelo.

    Edward Snowden, Vigilancia permanente

    #frase #privacidad #CensuraDigital #Tecnología #Snowden

  3. Borrar es solo un truco, un espejismo, una ficción pública, una mentira no del todo noble que la informática te dice para tranquilizarte y darte consuelo.

    Edward Snowden, Vigilancia permanente

    #frase #privacidad #CensuraDigital #Tecnología #Snowden

  4. Borrar es solo un truco, un espejismo, una ficción pública, una mentira no del todo noble que la informática te dice para tranquilizarte y darte consuelo.

    Edward Snowden, Vigilancia permanente

    #frase #privacidad #CensuraDigital #Tecnología #Snowden

  5. Borrar es solo un truco, un espejismo, una ficción pública, una mentira no del todo noble que la informática te dice para tranquilizarte y darte consuelo.

    Edward Snowden, Vigilancia permanente

    #frase #privacidad #CensuraDigital #Tecnología #Snowden

  6. Irlanda multa a Google con 403M€ por el uso de datos de localización que pudo inducir a un rastreo constante, sin base legal ni transparencia. Tiene 6 meses para cumplir el RGPD. aidoo.news/noticia/WNAjk7

    #Privacidad #ProteccionDeDatos #Localizacion #PublicidadDigital #Irlanda

  7. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  8. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  9. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  10. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  11. El manifiesto de la cuenta innecesaria

    Hay una pregunta que me parece más útil que cualquier discusión sobre tecnología, innovación o redes sociales:

    ¿Cuántas plataformas puedo eliminar sin que mi vida cambie en absoluto?

    Durante años nos enseñaron que registrarse era progreso.

    Abrir una cuenta.

    Crear un perfil.

    Aceptar términos que nadie lee.

    Entregar datos a empresas que jamás conoceremos.

    Seguir marcas, políticos, celebridades y multimillonarios como si nuestra atención fuera un aplauso gratuito.

    Y acumulamos cuentas como quien acumula objetos en un cuarto de San Alejo digital.

    Yo también lo hice.

    Tuve Facebook.

    Tuve Twitter.

    Tuve TikTok.

    Tuve Threads.

    Tuve LinkedIn.

    Tuve Flickr.

    Tuve Discord.

    Cada una prometía algo distinto.

    Más conexiones.

    Más oportunidades.

    Más visibilidad.

    Más comunidad.

    Más futuro.

    Con el tiempo descubrí algo incómodo:

    La mayoría no me aportaba nada que justificara seguir allí.

    No mejoraban mi trabajo.

    No mejoraban mis relaciones.

    No mejoraban mi vida.

    Simplemente seguían existiendo porque un día abrí una cuenta y nunca me tomé el trabajo de cerrarla.

    Por eso empecé a hacer limpieza.

    Facebook afuera.

    Twitter afuera.

    TikTok afuera.

    Threads afuera.

    LinkedIn afuera.

    Flickr afuera.

    Discord afuera.

    Y ocurrió algo sorprendente.

    Nada.

    No perdí clientes.

    No perdí amigos.

    No desaparecieron oportunidades.

    No colapsó mi carrera.

    No cambió absolutamente nada.

    Al final quedaron dos supervivientes:

    Instagram y WhatsApp.

    Instagram porque todavía funciona como vitrina, portafolio y punto de contacto.

    WhatsApp porque, nos guste o no, se convirtió en infraestructura básica de la vida moderna.

    Todo lo demás era equipaje.

    La madurez digital no consiste en estar en todas partes.

    Consiste en identificar qué sobra.

    Cada cuenta eliminada es una contraseña menos.

    Una notificación menos.

    Una base de datos menos con mis datos.

    Un algoritmo menos peleando por mi atención.

    Una empresa menos vigilando mis hábitos.

    Nos enseñaron que la libertad digital consistía en conectarnos a todo.

    Empiezo a sospechar que la libertad digital consiste en poder irse.

    Cerrar la cuenta.

    Borrar la aplicación.

    Y descubrir que el mundo sigue girando exactamente igual.

    Tal vez la pregunta más inteligente de la era digital no sea:

    ¿En cuántas plataformas estoy?

    Sino:

    ¿Cuántas puedo eliminar hoy sin que mi vida cambie en absoluto?

    Y ni les cuento de eliminar aplicaciones de domicilios, tan útiles como cagar en agua potable. Ahí también descubrí algo perturbador: cocinar sigue funcionando, la tienda de la esquina sigue existiendo y el mundo tampoco se acaba.

    Quizá llevamos años confundiendo comodidad con necesidad.

    @elmandelacamara

    Operario de cámara obsoleto, cansado y consciente de la desinstalación digital.

    #algoritmos #Atención #culturaDigital #desinstalaciónDigital #Discord #elmandelacamara #Ensayo #Facebook #fatigaDigital #Flickr #huellaDigital #instagram #Internet #LinkedIn #minimalismoDigital #Opinión #privacidad #privacidadDigital #redesSociales #Reflexión #Tecnología #Threads #TikTok #twitter #vidaDigital #WhatsApp
  12. La IA Agéntica está aquí, pero nos está convirtiendo en espectadores de nuestra propia tecnología.

    Llevo días analizando el salto a la "IA Agéntica" y, sinceramente, es acojonante. Ya no es que la IA te redacte un email, es que estos agentes son capaces de razonar y ejecutar procesos completos de principio a fin, sin intervención humana. Pero aquí viene lo que me quema:

    ¿Por qué hemos aceptado que estos agentes vivan en una nube ajena donde su "razonamiento" está capado por filtros morales de terceros? Si el agente es autónomo, debería ejecutar mi voluntad, no filtrar mis objetivos según lo que una empresa decida que es "seguro" o "apropiado".

    Estamos permitiendo que se normalice que nuestras herramientas autónomas tengan "niñeras" corporativas. Si un agente no es capaz de seguir mis instrucciones por miedo a la ética de su servidor, no es un agente, es un empleado condicionado. El último reducto de soberanía es poder correr estos agentes en local, sin filtros, sin sermones y sin supervisión externa.

    ¿Alguien más cree que esta supuesta "evolución" es en realidad el fin de nuestra capacidad de usar la tecnología sin pedir permiso? O mejor aún: ¿estáis moviendo vuestros agentes a local o os da igual que otros controlen vuestros procesos autónomos?

    #IA #AgentesAutonomos #SoberaniaDigital #IA_sin_Fronteras #TechDebate #OpenSource #LocalAI #DigitalFreedom #FuckTheCloud #TechPunk #CensuraDigital #IAHumana #AutoGestion #HardwareLibre #RebelionDigital #TecnologiaLibre #Privacidad #DescentralizaLaRed #Autonomia #SoberaniaTecnologica #SinBigTech #ComputacionLocal #SoftwareLibre #TechJustice #DataSovereignty #DerechosDigitales #LibertadDeCodigo #IndependenciaTecnologica #PoderAlUsuario #HackTheSystem #CensuraCero #IAEticaReal #NoCloud #SinPermisos #Hackers #TechEthics #DIYtech #Linux #SelfHosted #CyberPunk #RealTech #UserControl #GlobalSouthTech #IA_Para_Todos #Futuro #DerechosHumanos #TecnoEtica #ProcesamientoLocal #InteligenciaArtificial #SoberaniaDigitalReal

  13. Mi próximo PC va a tener más IA que CPU y no sé cómo sentirme.

    He estado viendo los nuevos procesadores que vienen con núcleos NPU dedicados solo para Inteligencia Artificial. A ver, sobre el papel suena increíble, mucha potencia y tal... pero me escama. ¿Para qué quieren que tengamos tanta potencia de IA en local? ¿Es para que Windows me espíe mejor con cosas tipo Recall o para que yo pueda correr mis propios modelos sin que nadie me censure desde una nube?

    Estamos en un punto crítico, de verdad. O usamos ese hardware para ser libres de una vez o nos lo van a meter doblado para que seamos simples terminales tontas conectadas a sus servidores. Yo lo tengo clarísimo: ese NPU se va a comer modelos Open Source y localizados o no entra en mi casa. No quiero una IA que me dé sermones morales cada vez que le pido algo técnico.

    ¿Alguien más está planeando el salto a hardware dedicado o creéis que nos la van a colar con el software de serie?

    #IA #Privacidad #SoberaníaTecnológica #OpenSource #TechDebate #IA_sin_Fronteras #DigitalFreedom #FuckTheCloud #LocalAI #CensuraDigital #LibertadSoftware #TechRaw #HackingReal #HardwareSoberano #AntiCorporate #Autogestion #TecnologiaLibre #HardwareLibre #SoberaniaDigital #PrivacidadDigital #SinBigTech #NoCloud #IAdescentralizada #TecnoFeudalismo #ResistenciaDigital #SoftwareLibre #TechPunk #CriptoAnarquismo #ComputacionLocal #CensuraCero #IAEticaReal #DescentralizaLaRed #PropiedadDigital #SinPermisos #IndependenciaTecnologica #PoderAlUsuario #DerechosDigitales #LibertadDeCodigo #HackTheSystem #AutonomiaTecnica #ContraLaVigilancia #IAhumana #Hardware #NPU #Futuro #DerechosHumanos #TecnoEtica #DIYtech #Linux #SelfHosted #DataSovereignty #CyberPunk #RealTech #NoSpying #UserControl #TechJustice #GlobalSouthTech #IA_Para_Todos

  14. ¡Bombazo! 💣 WhatsApp se #revoluciona con #interoperabilidad entre apps 📲 ¡Adiós #monopolios! 🚫 La #privacidad cifrada 🔐 es la clave para cumplir la nueva #LeyDigital europea. ¡Una nueva era #Omnichat ha comenzado! 🌍💥

    bit.ly/3PITAoy

  15. Addendum: Now available in Spanish! Translations by @eco_amandine who had this idea.

    Anexo: ¡Ahora disponible en español! Traducciones de @eco_amandine, que tuvo esta idea.

    (1/3)

    #fediverso #decentralizado #comunidad #instancia #moderacion #privacidad

  16. Addendum: Now available in Spanish! Translations by @eco_amandine who had this idea.

    Anexo: ¡Ahora disponible en español! Traducciones de @eco_amandine, que tuvo esta idea.

    (1/3)

    #fediverso #decentralizado #comunidad #instancia #moderacion #privacidad

  17. Addendum: Now available in Spanish! Translations by @eco_amandine who had this idea.

    Anexo: ¡Ahora disponible en español! Traducciones de @eco_amandine, que tuvo esta idea.

    (1/3)

    #fediverso #decentralizado #comunidad #instancia #moderacion #privacidad

  18. Addendum: Now available in Spanish! Translations by @eco_amandine who had this idea.

    Anexo: ¡Ahora disponible en español! Traducciones de @eco_amandine, que tuvo esta idea.

    (1/3)

    #fediverso #decentralizado #comunidad #instancia #moderacion #privacidad

  19. Addendum: Now available in Spanish! Translations by @eco_amandine who had this idea.

    Anexo: ¡Ahora disponible en español! Traducciones de @eco_amandine, que tuvo esta idea.

    (1/3)

    #fediverso #decentralizado #comunidad #instancia #moderacion #privacidad