home.social

#deporte — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #deporte, aggregated by home.social.

  1. 🧿 𝑫𝒐𝒓𝒔𝒂 𝑫𝒆𝒓𝒂𝒌𝒉𝒔𝒉𝒂𝒏𝒊: 𝒍𝒂 𝒂𝒋𝒆𝒅𝒓𝒆𝒄𝒊𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒑𝒂𝒓𝒕𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒔𝒖 𝒗𝒆𝒍𝒐 🧿

    Dorsa Derakhshani nació en Teherán, Irán, en 1998, en una familia en la que la curiosidad y los estudios tuvieron mucho peso.
    Su padre era pediatra y su madre psiquiatra, aunque esta última dejó temporalmente su carrera para dedicarse a sus hijos.
    Dorsa destacó desde muy pequeña: antes de llegar al ajedrez ya tenía facilidad para la lectura, la música y el ballet.

    Aprendió a jugar al ajedrez a los seis años y enseguida quedó claro que aquello no iba a ser un simple entretenimiento infantil.
    Antes de cumplir los ocho ganó uno de sus primeros torneos nacionales.
    Cuando recibió el premio apareció con un vestido de princesa y una tiara, mientras muchas de las otras niñas llevaban el pañuelo obligatorio.
    La imagen resulta casi anecdótica, pero acabaría teniendo bastante que ver con la historia que vendría después.

    Dorsa siguió creciendo como ajedrecista y consiguió resultados importantes en categorías juveniles.
    Ganó tres Campeonatos Asiáticos Juveniles y en 2016, con solo 18 años, obtuvo los títulos internacionales de Maestra Internacional y Gran Maestra Femenina.
    Ese mismo año era la segunda jugadora menor de 18 años mejor clasificada del mundo y una de las ajedrecistas iraníes con mejor trayectoria.

    Pero había algo que complicaba su carrera: además de jugar bien al ajedrez, Dorsa tenía que cumplir las normas de vestimenta que se aplicaban a las mujeres iraníes cuando representaban al país.
    En los torneos celebrados fuera de Irán empezó a competir sin hiyab.
    Ella ya había recibido advertencias anteriormente y consideraba que su forma de vestir era una cuestión personal.

    En 2016 se trasladó a Barcelona después de terminar sus estudios en Irán y comenzó a competir por Europa de manera independiente.
    Sus padres continuaron apoyándola mientras buscaba nuevas oportunidades para seguir jugando.

    El problema estalló en enero de 2017, durante el Festival de Ajedrez de Gibraltar.
    Dorsa compitió allí con el pelo descubierto y, en lugar de hiyab, llevaba una sencilla cinta en el cabello.
    No estaba jugando dentro de Irán y tampoco participaba en aquel momento bajo financiación de la federación iraní.
    Aun así, pocas semanas después la Federación Iraní de Ajedrez anunció que quedaba apartada de la selección nacional y que no podría participar en torneos en Irán.

    Su hermano menor, Borna, también fue sancionado tras disputar una partida contra un jugador israelí en el mismo torneo.
    En el caso de Dorsa, la sanción estuvo relacionada con el hiyab; en el de Borna, con haber jugado contra un israelí, algo que las autoridades deportivas iraníes prohibían a sus jugadores.

    Dorsa tenía entonces 18 años y se encontró en una situación bastante extraña: había dedicado media vida al ajedrez y tenía nivel para competir internacionalmente, pero su propia federación estaba convirtiendo su ropa en un problema mayor que sus partidas.

    No decidió abandonar el ajedrez.
    Hizo algo bastante más complicado: empezar de nuevo.

    Había recibido varias ofertas universitarias en Estados Unidos y finalmente eligió Saint Louis University.
    La universidad tenía un potente equipo de ajedrez, un conocido entrenador, un entorno académico que le interesaba y, además, una facultad de Medicina.
    En julio de 2017 se trasladó a San Luis y comenzó allí una nueva etapa.
    Tenía 19 años.

    En octubre de aquel año pasó oficialmente a representar a Estados Unidos en las competiciones internacionales.
    Ella misma explicó que le resultaba tranquilizador poder jugar para una federación en la que se sentía bienvenida y apoyada.

    Y no dejó precisamente el ajedrez de lado.

    Continuó compitiendo al más alto nivel y en 2020 terminó tercera en el Campeonato Femenino de Estados Unidos.
    Mientras tanto, en Saint Louis estudió Ciencias de la Salud y Biología, siguiendo el camino que había elegido antes incluso de abandonar Irán.

    Porque el ajedrez nunca fue su única meta.
    Desde niña había pensado en dedicarse a la medicina y con el tiempo decidió que quería ser cirujana.
    En la universidad explicó que le atraía precisamente la posibilidad de solucionar problemas y ayudar a otras personas.

    Después continuó sus estudios médicos en la Universidad de Misuri.
    En 2025 seguía siendo estudiante de Medicina y también trabajaba como instructora en el Saint Louis Chess Club.
    Además, ya había obtenido la ciudadanía estadounidense.

    Dorsa ha hablado públicamente de la libertad de elección y de las expectativas que pesan sobre las mujeres, especialmente cuando intentan desenvolverse en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres.
    También ha dejado claro que marcharse de Irán no significó dejar de querer su país.
    Su relación con él es bastante más complicada que un simple “me fui y no quiero volver”.
    Allí siguen su familia, sus recuerdos y buena parte de su identidad.

    Su historia tiene algo curioso: empezó con una niña pequeña que ganó un torneo de ajedrez vestida de princesa y terminó convirtiéndose en una mujer que tuvo que decidir hasta dónde estaba dispuesta a aceptar que otros marcaran las reglas de su vida.

    El tablero seguía teniendo 64 casillas.
    Las reglas del ajedrez seguían siendo las mismas.

    Lo que cambió fue quién tenía derecho a decidir dónde podía jugar Dorsa y cómo debía presentarse ante el mundo.

    Y, al final, siguió jugando.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #ajedrez #dorsaderakhshani #iran #historia #mujeresenlahistoria #mujeres #libertad #biografias #historiasreales #curiosidades #deporte #ajedrezfemenino #ecosdelpasado

  2. 🧿 𝑫𝒐𝒓𝒔𝒂 𝑫𝒆𝒓𝒂𝒌𝒉𝒔𝒉𝒂𝒏𝒊: 𝒍𝒂 𝒂𝒋𝒆𝒅𝒓𝒆𝒄𝒊𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒑𝒂𝒓𝒕𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒔𝒖 𝒗𝒆𝒍𝒐 🧿

    Dorsa Derakhshani nació en Teherán, Irán, en 1998, en una familia en la que la curiosidad y los estudios tuvieron mucho peso.
    Su padre era pediatra y su madre psiquiatra, aunque esta última dejó temporalmente su carrera para dedicarse a sus hijos.
    Dorsa destacó desde muy pequeña: antes de llegar al ajedrez ya tenía facilidad para la lectura, la música y el ballet.

    Aprendió a jugar al ajedrez a los seis años y enseguida quedó claro que aquello no iba a ser un simple entretenimiento infantil.
    Antes de cumplir los ocho ganó uno de sus primeros torneos nacionales.
    Cuando recibió el premio apareció con un vestido de princesa y una tiara, mientras muchas de las otras niñas llevaban el pañuelo obligatorio.
    La imagen resulta casi anecdótica, pero acabaría teniendo bastante que ver con la historia que vendría después.

    Dorsa siguió creciendo como ajedrecista y consiguió resultados importantes en categorías juveniles.
    Ganó tres Campeonatos Asiáticos Juveniles y en 2016, con solo 18 años, obtuvo los títulos internacionales de Maestra Internacional y Gran Maestra Femenina.
    Ese mismo año era la segunda jugadora menor de 18 años mejor clasificada del mundo y una de las ajedrecistas iraníes con mejor trayectoria.

    Pero había algo que complicaba su carrera: además de jugar bien al ajedrez, Dorsa tenía que cumplir las normas de vestimenta que se aplicaban a las mujeres iraníes cuando representaban al país.
    En los torneos celebrados fuera de Irán empezó a competir sin hiyab.
    Ella ya había recibido advertencias anteriormente y consideraba que su forma de vestir era una cuestión personal.

    En 2016 se trasladó a Barcelona después de terminar sus estudios en Irán y comenzó a competir por Europa de manera independiente.
    Sus padres continuaron apoyándola mientras buscaba nuevas oportunidades para seguir jugando.

    El problema estalló en enero de 2017, durante el Festival de Ajedrez de Gibraltar.
    Dorsa compitió allí con el pelo descubierto y, en lugar de hiyab, llevaba una sencilla cinta en el cabello.
    No estaba jugando dentro de Irán y tampoco participaba en aquel momento bajo financiación de la federación iraní.
    Aun así, pocas semanas después la Federación Iraní de Ajedrez anunció que quedaba apartada de la selección nacional y que no podría participar en torneos en Irán.

    Su hermano menor, Borna, también fue sancionado tras disputar una partida contra un jugador israelí en el mismo torneo.
    En el caso de Dorsa, la sanción estuvo relacionada con el hiyab; en el de Borna, con haber jugado contra un israelí, algo que las autoridades deportivas iraníes prohibían a sus jugadores.

    Dorsa tenía entonces 18 años y se encontró en una situación bastante extraña: había dedicado media vida al ajedrez y tenía nivel para competir internacionalmente, pero su propia federación estaba convirtiendo su ropa en un problema mayor que sus partidas.

    No decidió abandonar el ajedrez.
    Hizo algo bastante más complicado: empezar de nuevo.

    Había recibido varias ofertas universitarias en Estados Unidos y finalmente eligió Saint Louis University.
    La universidad tenía un potente equipo de ajedrez, un conocido entrenador, un entorno académico que le interesaba y, además, una facultad de Medicina.
    En julio de 2017 se trasladó a San Luis y comenzó allí una nueva etapa.
    Tenía 19 años.

    En octubre de aquel año pasó oficialmente a representar a Estados Unidos en las competiciones internacionales.
    Ella misma explicó que le resultaba tranquilizador poder jugar para una federación en la que se sentía bienvenida y apoyada.

    Y no dejó precisamente el ajedrez de lado.

    Continuó compitiendo al más alto nivel y en 2020 terminó tercera en el Campeonato Femenino de Estados Unidos.
    Mientras tanto, en Saint Louis estudió Ciencias de la Salud y Biología, siguiendo el camino que había elegido antes incluso de abandonar Irán.

    Porque el ajedrez nunca fue su única meta.
    Desde niña había pensado en dedicarse a la medicina y con el tiempo decidió que quería ser cirujana.
    En la universidad explicó que le atraía precisamente la posibilidad de solucionar problemas y ayudar a otras personas.

    Después continuó sus estudios médicos en la Universidad de Misuri.
    En 2025 seguía siendo estudiante de Medicina y también trabajaba como instructora en el Saint Louis Chess Club.
    Además, ya había obtenido la ciudadanía estadounidense.

    Dorsa ha hablado públicamente de la libertad de elección y de las expectativas que pesan sobre las mujeres, especialmente cuando intentan desenvolverse en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres.
    También ha dejado claro que marcharse de Irán no significó dejar de querer su país.
    Su relación con él es bastante más complicada que un simple “me fui y no quiero volver”.
    Allí siguen su familia, sus recuerdos y buena parte de su identidad.

    Su historia tiene algo curioso: empezó con una niña pequeña que ganó un torneo de ajedrez vestida de princesa y terminó convirtiéndose en una mujer que tuvo que decidir hasta dónde estaba dispuesta a aceptar que otros marcaran las reglas de su vida.

    El tablero seguía teniendo 64 casillas.
    Las reglas del ajedrez seguían siendo las mismas.

    Lo que cambió fue quién tenía derecho a decidir dónde podía jugar Dorsa y cómo debía presentarse ante el mundo.

    Y, al final, siguió jugando.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #ajedrez #dorsaderakhshani #iran #historia #mujeresenlahistoria #mujeres #libertad #biografias #historiasreales #curiosidades #deporte #ajedrezfemenino #ecosdelpasado

  3. 🧿 𝑫𝒐𝒓𝒔𝒂 𝑫𝒆𝒓𝒂𝒌𝒉𝒔𝒉𝒂𝒏𝒊: 𝒍𝒂 𝒂𝒋𝒆𝒅𝒓𝒆𝒄𝒊𝒔𝒕𝒂 𝒂 𝒍𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒂𝒑𝒂𝒓𝒕𝒂𝒓𝒐𝒏 𝒑𝒐𝒓 𝒔𝒖 𝒗𝒆𝒍𝒐 🧿

    Dorsa Derakhshani nació en Teherán, Irán, en 1998, en una familia en la que la curiosidad y los estudios tuvieron mucho peso.
    Su padre era pediatra y su madre psiquiatra, aunque esta última dejó temporalmente su carrera para dedicarse a sus hijos.
    Dorsa destacó desde muy pequeña: antes de llegar al ajedrez ya tenía facilidad para la lectura, la música y el ballet.

    Aprendió a jugar al ajedrez a los seis años y enseguida quedó claro que aquello no iba a ser un simple entretenimiento infantil.
    Antes de cumplir los ocho ganó uno de sus primeros torneos nacionales.
    Cuando recibió el premio apareció con un vestido de princesa y una tiara, mientras muchas de las otras niñas llevaban el pañuelo obligatorio.
    La imagen resulta casi anecdótica, pero acabaría teniendo bastante que ver con la historia que vendría después.

    Dorsa siguió creciendo como ajedrecista y consiguió resultados importantes en categorías juveniles.
    Ganó tres Campeonatos Asiáticos Juveniles y en 2016, con solo 18 años, obtuvo los títulos internacionales de Maestra Internacional y Gran Maestra Femenina.
    Ese mismo año era la segunda jugadora menor de 18 años mejor clasificada del mundo y una de las ajedrecistas iraníes con mejor trayectoria.

    Pero había algo que complicaba su carrera: además de jugar bien al ajedrez, Dorsa tenía que cumplir las normas de vestimenta que se aplicaban a las mujeres iraníes cuando representaban al país.
    En los torneos celebrados fuera de Irán empezó a competir sin hiyab.
    Ella ya había recibido advertencias anteriormente y consideraba que su forma de vestir era una cuestión personal.

    En 2016 se trasladó a Barcelona después de terminar sus estudios en Irán y comenzó a competir por Europa de manera independiente.
    Sus padres continuaron apoyándola mientras buscaba nuevas oportunidades para seguir jugando.

    El problema estalló en enero de 2017, durante el Festival de Ajedrez de Gibraltar.
    Dorsa compitió allí con el pelo descubierto y, en lugar de hiyab, llevaba una sencilla cinta en el cabello.
    No estaba jugando dentro de Irán y tampoco participaba en aquel momento bajo financiación de la federación iraní.
    Aun así, pocas semanas después la Federación Iraní de Ajedrez anunció que quedaba apartada de la selección nacional y que no podría participar en torneos en Irán.

    Su hermano menor, Borna, también fue sancionado tras disputar una partida contra un jugador israelí en el mismo torneo.
    En el caso de Dorsa, la sanción estuvo relacionada con el hiyab; en el de Borna, con haber jugado contra un israelí, algo que las autoridades deportivas iraníes prohibían a sus jugadores.

    Dorsa tenía entonces 18 años y se encontró en una situación bastante extraña: había dedicado media vida al ajedrez y tenía nivel para competir internacionalmente, pero su propia federación estaba convirtiendo su ropa en un problema mayor que sus partidas.

    No decidió abandonar el ajedrez.
    Hizo algo bastante más complicado: empezar de nuevo.

    Había recibido varias ofertas universitarias en Estados Unidos y finalmente eligió Saint Louis University.
    La universidad tenía un potente equipo de ajedrez, un conocido entrenador, un entorno académico que le interesaba y, además, una facultad de Medicina.
    En julio de 2017 se trasladó a San Luis y comenzó allí una nueva etapa.
    Tenía 19 años.

    En octubre de aquel año pasó oficialmente a representar a Estados Unidos en las competiciones internacionales.
    Ella misma explicó que le resultaba tranquilizador poder jugar para una federación en la que se sentía bienvenida y apoyada.

    Y no dejó precisamente el ajedrez de lado.

    Continuó compitiendo al más alto nivel y en 2020 terminó tercera en el Campeonato Femenino de Estados Unidos.
    Mientras tanto, en Saint Louis estudió Ciencias de la Salud y Biología, siguiendo el camino que había elegido antes incluso de abandonar Irán.

    Porque el ajedrez nunca fue su única meta.
    Desde niña había pensado en dedicarse a la medicina y con el tiempo decidió que quería ser cirujana.
    En la universidad explicó que le atraía precisamente la posibilidad de solucionar problemas y ayudar a otras personas.

    Después continuó sus estudios médicos en la Universidad de Misuri.
    En 2025 seguía siendo estudiante de Medicina y también trabajaba como instructora en el Saint Louis Chess Club.
    Además, ya había obtenido la ciudadanía estadounidense.

    Dorsa ha hablado públicamente de la libertad de elección y de las expectativas que pesan sobre las mujeres, especialmente cuando intentan desenvolverse en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres.
    También ha dejado claro que marcharse de Irán no significó dejar de querer su país.
    Su relación con él es bastante más complicada que un simple “me fui y no quiero volver”.
    Allí siguen su familia, sus recuerdos y buena parte de su identidad.

    Su historia tiene algo curioso: empezó con una niña pequeña que ganó un torneo de ajedrez vestida de princesa y terminó convirtiéndose en una mujer que tuvo que decidir hasta dónde estaba dispuesta a aceptar que otros marcaran las reglas de su vida.

    El tablero seguía teniendo 64 casillas.
    Las reglas del ajedrez seguían siendo las mismas.

    Lo que cambió fue quién tenía derecho a decidir dónde podía jugar Dorsa y cómo debía presentarse ante el mundo.

    Y, al final, siguió jugando.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #ajedrez #dorsaderakhshani #iran #historia #mujeresenlahistoria #mujeres #libertad #biografias #historiasreales #curiosidades #deporte #ajedrezfemenino #ecosdelpasado