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10 results for “enteka”

  1. Albachtener Citroën 2CV ist im neuen „Entenkalender“

    „Ich bin stolz wie bolle!“, sagt Wilfried Wiedemann und blättert durch den neuen Kalender, den das „Entenschnabel“-Magazin herausgebracht…
    #Muenster #Deutschland #Deutsch #DE #Schlagzeilen #Headlines #Nachrichten #News #Europe #Europa #EU #Münster #Germany #Nordrhein-Westfalen
    europesays.com/de/1353600/

  2. europesays.com/unitedstates/45 Mina Entezari: Standing Against Religious Fascism at the United Nations #Diplomacy #Diplomacy&InternationalRelations #InternationalRelations

  3. Qué ver en La Valeta en un día de crucero: 15 joyas de Malta

    Qué ver en La Valeta en un día de crucero: una ciudad diminuta que concentra más historia por metro cuadrado que muchas capitales enteras. Desde el puerto hasta San… #Viajar #Turismo

    islasviajeras.com/que-ver-en-l

  4. RE: mastodon.social/@baraa1998/117

    @baraa1998

    Imaginad ser una madre de 28 años, cargando con el peso abrumador de una familia entera, mis padres envejecidos y mis hermanos, yo sola después de enterrar a mis dos hijitas, Masa y Maha. Aún y así el mundo observa en absoluto silencio, dejándonos con ningún apoyo. ¿Ha de morir otro miembro de mi familia de hambre y dolor para que os importe? He perdido demasiado; no puedo perder a mi hijo superviviente. Por favor no nos dejéis desaparecer.

    La última donación que han recibido es de hace 3 días (€5)

    chuffed.org/project/161145-abdo

    gaza-verified.org/people/@bara

    lifeline4gaza.com/share/4035/1

    #Gaza #GazaVerified #Palestine #FediForGaza #Gaza1106Days #Gaza1106th #Donate #GazaDonate #HelpGaza #GazaHelp #HelpBaraaFamily #MutualAid #MutualAidRequest #HumanitaryAid #HumanitarianAid #BoostForHelp #Boost4Help #BoostForReach #Boost4Reach #BoostWelcomed

  5. De los tipos móviles a la pantalla táctil

    Cómo la tecnología transformó nuestra forma de compartir ideas

    Hace más de 500 años el mundo vivió una revolución silenciosa que cambió el rumbo de la historia para siempre gracias a un artesano alemán llamado Johannes Gutenberg. En aquel entonces los libros eran un lujo exclusivo de reyes y monasterios porque cada ejemplar se tenía que copiar a mano de forma lenta, lo que hacía que el conocimiento estuviera encerrado bajo llave. Gutenberg combinó sus conocimientos de joyería con una vieja prensa de vino para inventar los tipos móviles de metal unas pequeñas piezas que se podían acomodar para imprimir una página entera en cuestión de minutos. Este invento permitió que las ideas de la ciencia y la literatura viajaran por toda Europa a una velocidad nunca antes vista encendiendo la chispa de la curiosidad en miles de personas que por fin tenían acceso a la lectura.

    El viaje de la información no se detuvo ahí y con el paso de los siglos el ingenio humano buscó formas de acortar las distancias para llevar las noticias de un rincón a otro. Pasamos de las imprentas de vapor que llenaban los quioscos con periódicos diarios a las transmisiones de radio y televisión que nos permitieron enterarnos de los sucesos mundiales al mismo tiempo que ocurrían. Sin embargo, un gran salto llegó a finales del siglo XX con el nacimiento de internet, una herramienta que rompió todas las barreras físicas existentes. Comenzó como un proyecto cerrado para conectar computadoras universitarias, después se transformó rápidamente en una inmensa red pública donde cualquiera podía tener su propio espacio para expresarse.

    Hoy en día vivimos en un ambiente digital que Gutenberg ni siquiera habría podido imaginar en sus mejores sueños ya que llevamos una biblioteca entera metida en el bolsillo de los pantalones. Pasamos de ser simples lectores pasivos a convertirnos en creadores de contenido capaces de publicar un pensamiento en redes descentralizadas como el fediverso y hacer que se lea al otro lado del océano en un segundo. Aunque los tiempos han cambiado drásticamente y el papel ha cedido su lugar a los pixeles en las pantallas, el motor de la humanidad sigue siendo exactamente el mismo desde la Edad Media. La necesidad de contar historias, de compartir el conocimiento acumulado y de platicar con los demás, es el hilo conductor que une aquella vieja prensa de madera con la tecnología que hoy tenemos.

    — A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso

    Alt text via @altbot y @TeLoDescribot

    #Historia #Tecnología #Internet #Gutenberg #Comunicación #EvoluciónDigital

  6. ╭━━━ 🥀🌍🥀 ━━━╮

    Hay días en los que una mira las noticias y se pregunta qué demonios está pasando en este mundo.
    Guerras, gente que pierde su casa, violencia, desgracias que parecen sacadas de una película y personas que tienen que empezar de cero porque la vida les ha dado un golpe de los que te dejan sin aire.
    Y mientras tanto, seguimos con nuestras rutinas, haciendo la compra, trabajando, pagando facturas y tratando de llegar a fin de mes como buenamente podemos.

    El mundo está patas arriba, y lo peor es que a veces parece que nos estamos acostumbrando a todo.
    Una tragedia ocupa las noticias un rato, al día siguiente llega otra y seguimos pasando titulares como quien pasa páginas.
    Pero detrás de cada noticia hay personas, familias destrozadas, miedo y vidas que ya nunca volverán a ser como antes.

    No sé si es que hay más desgracias que antes o que ahora nos enteramos de todo al instante, pero hay momentos en los que cuesta encontrarle sentido a tanta barbaridad.
    Y aun así, hay gente que sigue ayudando, cuidando de otros, tendiendo una mano sin esperar nada a cambio.
    Menos mal que también existe esa parte del mundo, porque si nos quedamos solo con lo malo, apaga y vámonos.

    No podemos arreglarlo todo desde nuestra pequeña parcela, eso está claro.
    Pero al menos no perdamos la capacidad de conmovernos, de echar una mano cuando podamos y de no mirar hacia otro lado cuando alguien lo está pasando mal.
    Bastante revuelto está ya el mundo como para que encima nos volvamos indiferentes. ❤️‍🩹

    ╰━━━ 🕊️🌎🕊️ ━━━╯

    #reflexiones #elmundo #realidad #sociedad #empatía #humanidad #actualidad

  7. 🧿 𝑬𝒍 𝒄𝒖𝒆𝒓𝒑𝒐 𝒇𝒆𝒎𝒆𝒏𝒊𝒏𝒐 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝑬𝒅𝒂𝒅 𝑴𝒆𝒅𝒊𝒂 🧿

    En la Edad Media, el cuerpo de una mujer no era visto simplemente como algo físico.
    Se creía que reflejaba directamente su moral, su pureza e incluso su relación con Dios o con el demonio.
    Por eso, cualquier mujer que se saliera de los estándares considerados “correctos” podía convertirse en objeto de sospecha, rechazo social o castigo.

    La presión sobre el aspecto femenino era enorme.

    La mujer ideal medieval debía parecerse más a la Virgen María que a Eva.
    La Iglesia promovía una imagen femenina asociada a la modestia, la pureza y el control del deseo.
    El canon de belleza variaba según la época y el lugar, pero en general se valoraba la piel muy blanca —porque demostraba que la mujer no trabajaba al sol—, los hombros estrechos, el pecho pequeño y firme y un vientre ligeramente redondeado, relacionado con la fertilidad.

    La belleza no era solo estética: tenía carga moral.

    El cuerpo femenino estaba constantemente vigilado por autoridades religiosas, médicos y por la propia comunidad.
    La mujer era considerada más vulnerable al pecado debido a la herencia simbólica de Eva y el pecado original.
    Por eso, si una mujer tenía un aspecto físico fuera de la norma, muchos interpretaban que existía un problema moral, espiritual o incluso demoníaco detrás.

    La medicina medieval reforzaba todavía más estas ideas.

    Basada en las teorías de Hipócrates y Galeno, la llamada medicina de los humores consideraba que hombres y mujeres tenían naturalezas distintas.
    El hombre representaba lo cálido y seco: racionalidad, fuerza y equilibrio.
    La mujer, en cambio, era vista como fría y húmeda: emocional, inestable y físicamente imperfecta.

    Aquello servía para justificar prácticamente cualquier prejuicio.

    Si una mujer desarrollaba rasgos considerados “masculinos”, como exceso de vello facial, complexión robusta o una personalidad agresiva, algunos médicos afirmaban que tenía un exceso de humor masculino o bilis negra, lo que supuestamente la acercaba a la locura, la histeria o el comportamiento violento.

    También existía la famosa teoría del “útero errante”.

    Muchos médicos medievales creían literalmente que el útero podía desplazarse por el interior del cuerpo femenino cuando la mujer no mantenía relaciones sexuales o no tenía hijos.
    Según esta idea, un útero “hambriento” podía provocar asfixia, convulsiones, ansiedad o cambios físicos extraños.
    Una viuda o una mujer soltera con problemas de salud podía convertirse rápidamente en blanco de rumores y rechazo social.

    La delgadez extrema también tenía una interpretación muy distinta según quién la sufriera.

    Si pertenecía a una santa reconocida por la Iglesia, el ayuno severo era considerado una muestra de pureza espiritual.
    Mujeres como Catalina de Siena o Clara de Asís apenas comían durante largos periodos, alimentándose casi exclusivamente de la hostia consagrada.
    Sus cuerpos demacrados eran venerados como ejemplos de sacrificio religioso.

    Pero si una mujer corriente hacía lo mismo, la lectura cambiaba completamente.

    Una mujer pobre, soltera o desconocida que dejaba de comer y adelgazaba de forma extrema podía ser acusada de posesión demoníaca, orgullo espiritual o pacto con fuerzas malignas.
    La misma conducta podía verse como santidad o como brujería dependiendo de quién la realizara y del apoyo que tuviera dentro de la Iglesia.

    La obesidad tampoco escapaba al juicio social.

    El exceso de peso se asociaba directamente con la gula, uno de los siete pecados capitales.
    Además, muchos moralistas medievales vinculaban el cuerpo voluminoso con la falta de castidad y la incapacidad de controlar los deseos terrenales.

    Las malformaciones físicas o marcas visibles eran aún peor vistas.

    Una joroba, una cojera, el estrabismo, grandes manchas en la piel o deformidades podían interpretarse como castigos divinos o señales de corrupción interna.
    En algunos lugares se creía incluso que los pecados de los padres podían reflejarse físicamente en los hijos.

    A partir de los siglos XIV y XV, con el aumento del miedo religioso y las crisis sociales provocadas por guerras, hambrunas y epidemias, la situación empeoró mucho.

    Las mujeres ancianas, viudas, pobres o físicamente diferentes empezaron a convertirse en sospechosas habituales durante épocas de peste o malas cosechas.
    Y la aparición de textos como el Malleus Maleficarum en 1487 reforzó todavía más estas ideas.

    Ese manual inquisitorial afirmaba que ciertas marcas físicas podían ser el “stigma diabolicum”, la marca del demonio.

    Una cicatriz extraña, un lunar grande o una anomalía en la piel podían considerarse pruebas de pacto demoníaco durante algunos interrogatorios y procesos por brujería.

    La ropa también funcionaba como herramienta de control sobre el cuerpo femenino.

    En muchos reinos existían leyes suntuarias que dictaban exactamente qué podía vestir cada mujer según su clase social.
    Usar tejidos caros, colores reservados para la nobleza o ropa demasiado ajustada podía traer multas, humillaciones públicas o acusaciones de inmoralidad.

    El cabello tenía una carga simbólica enorme.

    Se consideraba uno de los elementos más seductores y peligrosos del cuerpo femenino.
    Por eso muchas mujeres debían cubrirlo con velos, cofias o tocados al llegar a la pubertad o después del matrimonio.
    Llevar el cabello suelto en público podía asociarse con promiscuidad, rebeldía o marginalidad.

    Las mujeres de clases altas incluso utilizaban bandas de lino muy apretadas para mantener el pecho pequeño y firme, ya que ese era el ideal corporal asociado a la Virgen María.

    Cuando una mujer rompía las normas sociales o corporales, el castigo muchas veces era público.

    La humillación funcionaba como mecanismo de control colectivo.

    Uno de los ejemplos más brutales fue la llamada “Brida de la Lengua”, un artefacto de hierro colocado sobre la cabeza de mujeres consideradas problemáticas, rebeldes o “maledicientes”.
    La pieza incluía una lámina metálica dentro de la boca que inmovilizaba la lengua mientras la mujer era paseada por el pueblo entre burlas e insultos.

    También existían castigos como la picota o la tonsura forzada.

    A mujeres acusadas de adulterio, lujuria o comportamiento escandaloso se las ataba en espacios públicos y, en ocasiones, se les rapaba completamente la cabeza para humillarlas y marcar visualmente su “deshonra”.

    Otro castigo utilizado en algunos lugares era el cepo de agua: la mujer era atada a una silla y sumergida repetidamente en un río o estanque como forma de castigo físico y social.

    Las comadronas y curanderas vivían además en una situación muy delicada.

    Aunque eran esenciales para asistir partos y tratar enfermedades femeninas, muchas veces despertaban sospechas entre autoridades religiosas y médicos varones.

    Las parteras conocían plantas medicinales, remedios para aliviar dolores del parto y métodos para regular el ciclo menstrual.
    Pero precisamente ese conocimiento sobre el cuerpo femenino podía convertirse en motivo de persecución.

    La Iglesia defendía que el dolor durante el parto era consecuencia directa del castigo divino a Eva.
    Así que aliviar ese sufrimiento podía interpretarse como una interferencia contra la voluntad de Dios.

    Con el tiempo, especialmente desde el siglo XV, algunos manuales inquisitoriales empezaron a señalar directamente a curanderas y comadronas como posibles brujas.

    Si un bebé nacía con malformaciones o una mujer moría durante el parto, la comunidad buscaba culpables rápidamente.
    Y muchas veces las primeras sospechosas eran precisamente las mujeres que más conocían sobre anatomía y medicina popular.

    Lo más inquietante es que gran parte de este control no dependía solo de la Iglesia o de la justicia.

    También provenía de la vigilancia constante de vecinos, familiares y comunidades enteras.
    En la Edad Media, el cuerpo femenino era visto como un asunto público.
    Algo que debía corregirse, vigilarse y juzgarse continuamente.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    🎬 𝐴𝑘𝑒𝑙𝑎𝑟𝑟𝑒
    𝐴𝑚𝑏𝑖𝑒𝑛𝑡𝑎𝑑𝑎 𝑎 𝑝𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑖𝑜𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑠𝑖𝑔𝑙𝑜 𝑋𝑉𝐼𝐼 (𝑡𝑟𝑎𝑛𝑠𝑖𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑒𝑛𝑡𝑟𝑒 𝑒𝑙 𝑀𝑒𝑑𝑖𝑒𝑣𝑜 𝑦 𝑙𝑎 𝐸𝑑𝑎𝑑 𝑀𝑜𝑑𝑒𝑟𝑛𝑎) 𝑒𝑛 𝑒𝑙 𝑃𝑎𝑖́𝑠 𝑉𝑎𝑠𝑐𝑜, 𝑛𝑎𝑟𝑟𝑎 𝑐𝑜́𝑚𝑜 𝑢𝑛 𝑗𝑢𝑒𝑧 𝑖𝑛𝑞𝑢𝑖𝑠𝑖𝑑𝑜𝑟 𝑎𝑟𝑟𝑒𝑠𝑡𝑎 𝑎 𝑢𝑛 𝑔𝑟𝑢𝑝𝑜 𝑑𝑒 𝑗𝑜́𝑣𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑎𝑙𝑑𝑒𝑎𝑛𝑎𝑠.
    𝐿𝑎 𝑝𝑒𝑙𝑖́𝑐𝑢𝑙𝑎 𝑚𝑢𝑒𝑠𝑡𝑟𝑎 𝑎 𝑙𝑎 𝑝𝑒𝑟𝑓𝑒𝑐𝑐𝑖𝑜́𝑛 𝑙𝑎 𝑜𝑏𝑠𝑒𝑠𝑖𝑜́𝑛 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑎𝑢𝑡𝑜𝑟𝑖𝑑𝑎𝑑𝑒𝑠 𝑚𝑎𝑠𝑐𝑢𝑙𝑖𝑛𝑎𝑠 𝑝𝑜𝑟 𝑟𝑒𝑔𝑖𝑠𝑡𝑟𝑎𝑟 𝑙𝑜𝑠 𝑐𝑢𝑒𝑟𝑝𝑜𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑚𝑢𝑗𝑒𝑟𝑒𝑠 𝑏𝑢𝑠𝑐𝑎𝑛𝑑𝑜 𝑙𝑎 "𝑚𝑎𝑟𝑐𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑒𝑚𝑜𝑛𝑖𝑜", 𝑦 𝑐𝑜́𝑚𝑜 𝑖𝑛𝑡𝑒𝑟𝑝𝑟𝑒𝑡𝑎𝑏𝑎𝑛 𝑙𝑎 𝑑𝑎𝑛𝑧𝑎, 𝑙𝑎 𝑗𝑢𝑣𝑒𝑛𝑡𝑢𝑑 𝑦 𝑙𝑎 𝑠𝑒𝑥𝑢𝑎𝑙𝑖𝑑𝑎𝑑 𝑓𝑒𝑚𝑒𝑛𝑖𝑛𝑎 𝑙𝑖𝑏𝑟𝑒 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑢𝑛 𝑎𝑐𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝑝𝑢𝑟𝑎 𝘩𝑒𝑟𝑒𝑗𝑖́𝑎.

    youtube.com/watch?v=TV9CwH2Yr0o ➡️𝑡𝑟𝑎𝑖𝑙𝑒𝑟

    #historia #edadmedia #mujeresenlahistoria #historiareal #medievo #brujería #iglesia #cuerpofemenino #curiosidadeshistóricas #inquisición #ecosdelpasado

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