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#cicely — Public Fediverse posts

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  1. Hay una película que vemos poco, creo que porque dura cuatro hora, pero que nos aporta muchas de las claves de la vida, y es "Érase una vez en América".

    De todas las escenas que me remueven, hay una que me gusta especialmente, y es cuando un "Noodles" ya viejo, vuelve a visitar a Deborah. En esa escena podemos ver como Noddles ve a Deborah joven. Ella es joven y él es viejo, y es ahí el momento en el que de alguna manera más me identifico.

    Lo que amamos permanece en la mente inalterable y anclado en espera de ese momento en el que ocupar todo el espectro mental y llenar los cada vez más escasos espacios sensoriales.

    Envejecer es, en definitiva, tomar vuelo poco a poco hacia el mundo de las ideas.

    #Cicely

  2. Hay una película que vemos poco, creo que porque dura cuatro hora, pero que nos aporta muchas de las claves de la vida, y es "Érase una vez en América".

    De todas las escenas que me remueven, hay una que me gusta especialmente, y es cuando un "Noodles" ya viejo, vuelve a visitar a Deborah. En esa escena podemos ver como Noddles ve a Deborah joven. Ella es joven y él es viejo, y es ahí el momento en el que de alguna manera más me identifico.

    Lo que amamos permanece en la mente inalterable y anclado en espera de ese momento en el que ocupar todo el espectro mental y llenar los cada vez más escasos espacios sensoriales.

    Envejecer es, en definitiva, tomar vuelo poco a poco hacia el mundo de las ideas.

    #Cicely

  3. Hay una película que vemos poco, creo que porque dura cuatro hora, pero que nos aporta muchas de las claves de la vida, y es "Érase una vez en América".

    De todas las escenas que me remueven, hay una que me gusta especialmente, y es cuando un "Noodles" ya viejo, vuelve a visitar a Deborah. En esa escena podemos ver como Noddles ve a Deborah joven. Ella es joven y él es viejo, y es ahí el momento en el que de alguna manera más me identifico.

    Lo que amamos permanece en la mente inalterable y anclado en espera de ese momento en el que ocupar todo el espectro mental y llenar los cada vez más escasos espacios sensoriales.

    Envejecer es, en definitiva, tomar vuelo poco a poco hacia el mundo de las ideas.

    #Cicely

  4. Hay una película que vemos poco, creo que porque dura cuatro hora, pero que nos aporta muchas de las claves de la vida, y es "Érase una vez en América".

    De todas las escenas que me remueven, hay una que me gusta especialmente, y es cuando un "Noodles" ya viejo, vuelve a visitar a Deborah. En esa escena podemos ver como Noddles ve a Deborah joven. Ella es joven y él es viejo, y es ahí el momento en el que de alguna manera más me identifico.

    Lo que amamos permanece en la mente inalterable y anclado en espera de ese momento en el que ocupar todo el espectro mental y llenar los cada vez más escasos espacios sensoriales.

    Envejecer es, en definitiva, tomar vuelo poco a poco hacia el mundo de las ideas.

    #Cicely

  5. Nos han robado --o nos hemos dejado robar-- el ir madurando así, como al azar. Alguna vez he comentado por aquí una de mis primeras lecturas: los cuentos de Grimm, pero no en la versión de versiones que ahora encontramos en librerías y aledaños de mal vivir, sino en la versión traducida de la original. Una de esas lecturas que teníamos hace 50 años por nuestras casas porque entonces había pundonor. Lo mejor que tenían esos cuentos (Robert Darton lo explica muy bien) era que nos preparaban para la madurez. Tal vez en ese momento lo no entendiera, o tuve mi interpretación simple y clara de niño, pero las imágenes quedaron para conformar un pensamiento tan personal como universal, porque los símbolos son poderosos.

    Le daba vueltas ahora al cuento de la princesa y el sapo, o la princesa y la rana, que no me acuerdo bien. Lo del beso, en el original fue un trabajo arduo y lleno de dolor. De hecho había tres aros en el corazón de la rana y los tres se quebraban, rompiendo poco a poco el hechizo, con dolores inmensos. El rechazo era el peor y agudizaba el ingenio, porque de alguna manera nada se supera en el llanto y en culpar al exterior. El último, cómo no, era la emoción del amor, el ansiado beso de corazón, tal vez incluso de deseo, que no estamos en la cabeza de la princesa. Ese sentir tan profundo es el fin, no el principio.

    Y por eso creo que, de manera inconsciente, les ponía las películas de Miyazaki a mis hijos. De mayores entenderán cosas que tan sólo entraban por sus retinas y sus corazones entenderán (lo hacen ya) que las consecuencias no vienen de un movimiento y que la felicidad es un estadio que no es el fin en sí.

    Hay que seguir el camino, superar el dolor y ganarle a la vida la partida rompiendo esos aros en el corazón que tanto nos limita.

    #Cicely

  6. Nos han robado --o nos hemos dejado robar-- el ir madurando así, como al azar. Alguna vez he comentado por aquí una de mis primeras lecturas: los cuentos de Grimm, pero no en la versión de versiones que ahora encontramos en librerías y aledaños de mal vivir, sino en la versión traducida de la original. Una de esas lecturas que teníamos hace 50 años por nuestras casas porque entonces había pundonor. Lo mejor que tenían esos cuentos (Robert Darton lo explica muy bien) era que nos preparaban para la madurez. Tal vez en ese momento lo no entendiera, o tuve mi interpretación simple y clara de niño, pero las imágenes quedaron para conformar un pensamiento tan personal como universal, porque los símbolos son poderosos.

    Le daba vueltas ahora al cuento de la princesa y el sapo, o la princesa y la rana, que no me acuerdo bien. Lo del beso, en el original fue un trabajo arduo y lleno de dolor. De hecho había tres aros en el corazón de la rana y los tres se quebraban, rompiendo poco a poco el hechizo, con dolores inmensos. El rechazo era el peor y agudizaba el ingenio, porque de alguna manera nada se supera en el llanto y en culpar al exterior. El último, cómo no, era la emoción del amor, el ansiado beso de corazón, tal vez incluso de deseo, que no estamos en la cabeza de la princesa. Ese sentir tan profundo es el fin, no el principio.

    Y por eso creo que, de manera inconsciente, les ponía las películas de Miyazaki a mis hijos. De mayores entenderán cosas que tan sólo entraban por sus retinas y sus corazones entenderán (lo hacen ya) que las consecuencias no vienen de un movimiento y que la felicidad es un estadio que no es el fin en sí.

    Hay que seguir el camino, superar el dolor y ganarle a la vida la partida rompiendo esos aros en el corazón que tanto nos limita.

    #Cicely

  7. Nos han robado --o nos hemos dejado robar-- el ir madurando así, como al azar. Alguna vez he comentado por aquí una de mis primeras lecturas: los cuentos de Grimm, pero no en la versión de versiones que ahora encontramos en librerías y aledaños de mal vivir, sino en la versión traducida de la original. Una de esas lecturas que teníamos hace 50 años por nuestras casas porque entonces había pundonor. Lo mejor que tenían esos cuentos (Robert Darton lo explica muy bien) era que nos preparaban para la madurez. Tal vez en ese momento lo no entendiera, o tuve mi interpretación simple y clara de niño, pero las imágenes quedaron para conformar un pensamiento tan personal como universal, porque los símbolos son poderosos.

    Le daba vueltas ahora al cuento de la princesa y el sapo, o la princesa y la rana, que no me acuerdo bien. Lo del beso, en el original fue un trabajo arduo y lleno de dolor. De hecho había tres aros en el corazón de la rana y los tres se quebraban, rompiendo poco a poco el hechizo, con dolores inmensos. El rechazo era el peor y agudizaba el ingenio, porque de alguna manera nada se supera en el llanto y en culpar al exterior. El último, cómo no, era la emoción del amor, el ansiado beso de corazón, tal vez incluso de deseo, que no estamos en la cabeza de la princesa. Ese sentir tan profundo es el fin, no el principio.

    Y por eso creo que, de manera inconsciente, les ponía las películas de Miyazaki a mis hijos. De mayores entenderán cosas que tan sólo entraban por sus retinas y sus corazones entenderán (lo hacen ya) que las consecuencias no vienen de un movimiento y que la felicidad es un estadio que no es el fin en sí.

    Hay que seguir el camino, superar el dolor y ganarle a la vida la partida rompiendo esos aros en el corazón que tanto nos limita.

    #Cicely

  8. Nos han robado --o nos hemos dejado robar-- el ir madurando así, como al azar. Alguna vez he comentado por aquí una de mis primeras lecturas: los cuentos de Grimm, pero no en la versión de versiones que ahora encontramos en librerías y aledaños de mal vivir, sino en la versión traducida de la original. Una de esas lecturas que teníamos hace 50 años por nuestras casas porque entonces había pundonor. Lo mejor que tenían esos cuentos (Robert Darton lo explica muy bien) era que nos preparaban para la madurez. Tal vez en ese momento lo no entendiera, o tuve mi interpretación simple y clara de niño, pero las imágenes quedaron para conformar un pensamiento tan personal como universal, porque los símbolos son poderosos.

    Le daba vueltas ahora al cuento de la princesa y el sapo, o la princesa y la rana, que no me acuerdo bien. Lo del beso, en el original fue un trabajo arduo y lleno de dolor. De hecho había tres aros en el corazón de la rana y los tres se quebraban, rompiendo poco a poco el hechizo, con dolores inmensos. El rechazo era el peor y agudizaba el ingenio, porque de alguna manera nada se supera en el llanto y en culpar al exterior. El último, cómo no, era la emoción del amor, el ansiado beso de corazón, tal vez incluso de deseo, que no estamos en la cabeza de la princesa. Ese sentir tan profundo es el fin, no el principio.

    Y por eso creo que, de manera inconsciente, les ponía las películas de Miyazaki a mis hijos. De mayores entenderán cosas que tan sólo entraban por sus retinas y sus corazones entenderán (lo hacen ya) que las consecuencias no vienen de un movimiento y que la felicidad es un estadio que no es el fin en sí.

    Hay que seguir el camino, superar el dolor y ganarle a la vida la partida rompiendo esos aros en el corazón que tanto nos limita.

    #Cicely

  9. Nos han robado --o nos hemos dejado robar-- el ir madurando así, como al azar. Alguna vez he comentado por aquí una de mis primeras lecturas: los cuentos de Grimm, pero no en la versión de versiones que ahora encontramos en librerías y aledaños de mal vivir, sino en la versión traducida de la original. Una de esas lecturas que teníamos hace 50 años por nuestras casas porque entonces había pundonor. Lo mejor que tenían esos cuentos (Robert Darton lo explica muy bien) era que nos preparaban para la madurez. Tal vez en ese momento lo no entendiera, o tuve mi interpretación simple y clara de niño, pero las imágenes quedaron para conformar un pensamiento tan personal como universal, porque los símbolos son poderosos.

    Le daba vueltas ahora al cuento de la princesa y el sapo, o la princesa y la rana, que no me acuerdo bien. Lo del beso, en el original fue un trabajo arduo y lleno de dolor. De hecho había tres aros en el corazón de la rana y los tres se quebraban, rompiendo poco a poco el hechizo, con dolores inmensos. El rechazo era el peor y agudizaba el ingenio, porque de alguna manera nada se supera en el llanto y en culpar al exterior. El último, cómo no, era la emoción del amor, el ansiado beso de corazón, tal vez incluso de deseo, que no estamos en la cabeza de la princesa. Ese sentir tan profundo es el fin, no el principio.

    Y por eso creo que, de manera inconsciente, les ponía las películas de Miyazaki a mis hijos. De mayores entenderán cosas que tan sólo entraban por sus retinas y sus corazones entenderán (lo hacen ya) que las consecuencias no vienen de un movimiento y que la felicidad es un estadio que no es el fin en sí.

    Hay que seguir el camino, superar el dolor y ganarle a la vida la partida rompiendo esos aros en el corazón que tanto nos limita.

    #Cicely

  10. Insomnia London: CICELY, OS:MAN b2b Insectcrusha, Ali Velmi @ XOYO - 16 Apr feat. CICELY, Ali Velmi, OS:MAN

    #SESH #CICELY #AliVelmi #OSMAN

    sesh.sx/e/1968150

  11. RECREATION x Rowans Tenpin Bowl @ Rowans Tenpin Bowl - 12 Mar feat. CICELY, HALFPINT, Triple Point

    #SESH #CICELY #HALFPINT #TriplePoint

    sesh.sx/e/1815524

  12. Bakey at Rowans @ Rowans Tenpin Bowl - 12 Mar feat. Triple Point, CICELY, HALFPINT + more

    #SESH #TriplePoint #CICELY #HALFPINT

    sesh.sx/e/1819972

  13. NOT 4 HUMAN CONSUMPTION: FREE PARTY @ Cu - 21 Feb feat. SIMMS, CICELY, ASIAN BRAT + more

    #SESH #SIMMS #CICELY #ASIANBRAT

    sesh.sx/e/1600626

  14. EVERYBODYINTHEPLACE. INVITES: @ Planet Wax - 29 Aug feat. S.U.R.E., Somepoe, CICELY

    #SESH #SURE #Somepoe #CICELY

    sesh.sx/events/12230655

  15. I'm considering rewatching Northern Exposure neodb.social/tv/season/1nW2pCC, which I loved when I was a barely a teen and haven't watched since. Does it hold up nowadays?

    I'd rather leave it in the past as a good memory than rewatching and being disappointed today.

    #TV #NorthernExposure #Alaska #Cicely #90s

  16. I'm considering rewatching Northern Exposure neodb.social/tv/season/1nW2pCC, which I loved when I was a barely a teen and haven't watched since. Does it hold up nowadays?

    I'd rather leave it in the past as a good memory than rewatching and being disappointed today.

    #TV #NorthernExposure #Alaska #Cicely #90s

  17. I'm considering rewatching Northern Exposure neodb.social/tv/season/1nW2pCC, which I loved when I was a barely a teen and haven't watched since. Does it hold up nowadays?

    I'd rather leave it in the past as a good memory than rewatching and being disappointed today.

    #TV #NorthernExposure #Alaska #Cicely #90s

  18. I'm considering rewatching Northern Exposure neodb.social/tv/season/1nW2pCC, which I loved when I was a barely a teen and haven't watched since. Does it hold up nowadays?

    I'd rather leave it in the past as a good memory than rewatching and being disappointed today.

    #TV #NorthernExposure #Alaska #Cicely #90s

  19. I'm considering rewatching Northern Exposure neodb.social/tv/season/1nW2pCC, which I loved when I was a barely a teen and haven't watched since. Does it hold up nowadays?

    I'd rather leave it in the past as a good memory than rewatching and being disappointed today.

    #TV #NorthernExposure #Alaska #Cicely #90s

  20. One of my favorite '90s shows; not as dark and surreal as #TwinPeaks, but still plenty eccentric and weird. Watched a few episodes this past weekend — "Ed" wore #NakedRaygun, #U2 and #NeilYoung shirts all in the pilot. #Cicely #NorthernExposure brooklynvegan.com/90s-tv-serie

  21. One of my favorite '90s shows; not as dark and surreal as #TwinPeaks, but still plenty eccentric and weird. Watched a few episodes this past weekend — "Ed" wore #NakedRaygun, #U2 and #NeilYoung shirts all in the pilot. #Cicely #NorthernExposure brooklynvegan.com/90s-tv-serie

  22. One of my favorite '90s shows; not as dark and surreal as #TwinPeaks, but still plenty eccentric and weird. Watched a few episodes this past weekend — "Ed" wore #NakedRaygun, #U2 and #NeilYoung shirts all in the pilot. #Cicely #NorthernExposure brooklynvegan.com/90s-tv-serie

  23. One of my favorite '90s shows; not as dark and surreal as , but still plenty eccentric and weird. Watched a few episodes this past weekend — "Ed" wore , and shirts all in the pilot. brooklynvegan.com/90s-tv-serie

  24. One of my favorite '90s shows; not as dark and surreal as #TwinPeaks, but still plenty eccentric and weird. Watched a few episodes this past weekend — "Ed" wore #NakedRaygun, #U2 and #NeilYoung shirts all in the pilot. #Cicely #NorthernExposure brooklynvegan.com/90s-tv-serie

  25. Buenas noches, #Cicely

    En los momentos en los que la mente está seca hay un truco que no falla: hablar por los descosidos. Los personajes (uno incluido) empiezan a dejar sus aposentos, hacen sus colas respectivas para acceder hacia la zona del cerebro en la que las cosas pasan.
    Cada uno de ellos se apodera de su guión y lo miran con desdén... al final su vida es mucho más interesante ¡dónde vas a parar! Lo simple no es cosa de personaje.

    Cuando hace muchos años -entre 25 y 30- tenía un día como el de hoy, con mal de muchos consuelo de tontos, me pillaba el coche y me iba a la radio.
    Lo bueno de las radios municipales es que no las escucha ni Cristo, así que pillaba discos, abría micro y empezaba a fabular. Nunca grabé ninguna de estas sesiones, aunque una vez vino el director así como el que no quiere la cosa... y se puso él a las gramolas. No estábamos muy compenetrados, pero el rato pasaba para ambos y las palabras surcaban los cielos para perderse en el espacio. Saber que aunque digas lo que te salga de las narices no tiene implicaciones porque nadie te va escuchar tiene su punto de liberación. La misma liberación que siento ahora. La libertad del que en una gran ciudad camina desde el anonimato hacia el olvido, abandonado en sus cosas. Todo en segundo plano. Seguro que nos copiaron el estado mental para hacer los sistemas operativos modernos. Entretanto, y para haceros pensar, si es que os lo leéis, le doy vueltas a un espacio en el que quepan mis tonterías en este mundo que no es romántico y en el que las ondas no se escapan ya hacia los cielos para no volver jamás. Ojalá encontrar la posibilidad de lo efímero.

  26. Buenas noches, #Cicely

    En los momentos en los que la mente está seca hay un truco que no falla: hablar por los descosidos. Los personajes (uno incluido) empiezan a dejar sus aposentos, hacen sus colas respectivas para acceder hacia la zona del cerebro en la que las cosas pasan.
    Cada uno de ellos se apodera de su guión y lo miran con desdén... al final su vida es mucho más interesante ¡dónde vas a parar! Lo simple no es cosa de personaje.

    Cuando hace muchos años -entre 25 y 30- tenía un día como el de hoy, con mal de muchos consuelo de tontos, me pillaba el coche y me iba a la radio.
    Lo bueno de las radios municipales es que no las escucha ni Cristo, así que pillaba discos, abría micro y empezaba a fabular. Nunca grabé ninguna de estas sesiones, aunque una vez vino el director así como el que no quiere la cosa... y se puso él a las gramolas. No estábamos muy compenetrados, pero el rato pasaba para ambos y las palabras surcaban los cielos para perderse en el espacio. Saber que aunque digas lo que te salga de las narices no tiene implicaciones porque nadie te va escuchar tiene su punto de liberación. La misma liberación que siento ahora. La libertad del que en una gran ciudad camina desde el anonimato hacia el olvido, abandonado en sus cosas. Todo en segundo plano. Seguro que nos copiaron el estado mental para hacer los sistemas operativos modernos. Entretanto, y para haceros pensar, si es que os lo leéis, le doy vueltas a un espacio en el que quepan mis tonterías en este mundo que no es romántico y en el que las ondas no se escapan ya hacia los cielos para no volver jamás. Ojalá encontrar la posibilidad de lo efímero.

  27. Buenas noches, #Cicely

    En los momentos en los que la mente está seca hay un truco que no falla: hablar por los descosidos. Los personajes (uno incluido) empiezan a dejar sus aposentos, hacen sus colas respectivas para acceder hacia la zona del cerebro en la que las cosas pasan.
    Cada uno de ellos se apodera de su guión y lo miran con desdén... al final su vida es mucho más interesante ¡dónde vas a parar! Lo simple no es cosa de personaje.

    Cuando hace muchos años -entre 25 y 30- tenía un día como el de hoy, con mal de muchos consuelo de tontos, me pillaba el coche y me iba a la radio.
    Lo bueno de las radios municipales es que no las escucha ni Cristo, así que pillaba discos, abría micro y empezaba a fabular. Nunca grabé ninguna de estas sesiones, aunque una vez vino el director así como el que no quiere la cosa... y se puso él a las gramolas. No estábamos muy compenetrados, pero el rato pasaba para ambos y las palabras surcaban los cielos para perderse en el espacio. Saber que aunque digas lo que te salga de las narices no tiene implicaciones porque nadie te va escuchar tiene su punto de liberación. La misma liberación que siento ahora. La libertad del que en una gran ciudad camina desde el anonimato hacia el olvido, abandonado en sus cosas. Todo en segundo plano. Seguro que nos copiaron el estado mental para hacer los sistemas operativos modernos. Entretanto, y para haceros pensar, si es que os lo leéis, le doy vueltas a un espacio en el que quepan mis tonterías en este mundo que no es romántico y en el que las ondas no se escapan ya hacia los cielos para no volver jamás. Ojalá encontrar la posibilidad de lo efímero.

  28. Buenas noches, #Cicely

    Pongamos que no existe la psicología. Pongamos que cada persona es un compendio único de experiencias y de tamices unipersonales que hace de todo algo imprevisible. O lo que es lo mismo, pongamos que hay un sesgo en la mente que no nos permite saber nada del otro. Pongamos pues, que somos en y desde dentro para adentro y que la interacción se la hacemos a un espejo que nos deforma un poco la verdad que nos mueve.
    Los que de alguna manera alguna vez nos da el venazo de escribir tenemos que enfrentarnos continuamente a esta posibilidad. Porque si se no ocurre por ejemplo realizar el trabajo del dios omnisciente, nos quedará una historia guiada, una cosa sin corpus verídico. Pero si dejamos campar a sus anchas a los personajes tal vez la historia mute hasta tal punto que nada tenga que ver con lo que habíamos pensado.
    Así he notado la realidad últimamente: como un conjunto de conflictos generacionales que no son otra cosa que un conflicto de medios. Pensaba yo que mi generación era analógica y centrada en la escopofilia y la empatía del movimiento y que chocaba con las siguientes mucho más textuales, digitales y cortoplacistas en la relación humana.
    Pero tal vez me equivoco. Tal vez sea precisamente la imposibilidad de prender, tocar, palpar el otro, de no tener ese momento espejo y de no querer dejarlo escapar porque la visión deforme que te refleja te combina muy bien para mejorar lo que nos aleja. Si así fuera, las generaciones serían lo falso y los instrumentos el verdadero obstáculo. Por lo pronto intentaré centrarme en las mecánicas del instrumento y sus posibilidades para intentar acercarme a los demás que no me conocen más que a través de esa tecnología. Porque lo que es cierto es que los anhelos no los vemos a través de un mensaje que viaja por un haz de fotones y sí con una mirada, con una caricia o el sencillo temblor de unas palabras.
    Quedáis emplazados a veros si os apetece, a textear como si no hubiera un mañana... haced lo que queráis, pero los dioses que nos mueven tienen ganas de que nos comuniquemos.

  29. Buenas noches, #Cicely

    Pongamos que no existe la psicología. Pongamos que cada persona es un compendio único de experiencias y de tamices unipersonales que hace de todo algo imprevisible. O lo que es lo mismo, pongamos que hay un sesgo en la mente que no nos permite saber nada del otro. Pongamos pues, que somos en y desde dentro para adentro y que la interacción se la hacemos a un espejo que nos deforma un poco la verdad que nos mueve.
    Los que de alguna manera alguna vez nos da el venazo de escribir tenemos que enfrentarnos continuamente a esta posibilidad. Porque si se no ocurre por ejemplo realizar el trabajo del dios omnisciente, nos quedará una historia guiada, una cosa sin corpus verídico. Pero si dejamos campar a sus anchas a los personajes tal vez la historia mute hasta tal punto que nada tenga que ver con lo que habíamos pensado.
    Así he notado la realidad últimamente: como un conjunto de conflictos generacionales que no son otra cosa que un conflicto de medios. Pensaba yo que mi generación era analógica y centrada en la escopofilia y la empatía del movimiento y que chocaba con las siguientes mucho más textuales, digitales y cortoplacistas en la relación humana.
    Pero tal vez me equivoco. Tal vez sea precisamente la imposibilidad de prender, tocar, palpar el otro, de no tener ese momento espejo y de no querer dejarlo escapar porque la visión deforme que te refleja te combina muy bien para mejorar lo que nos aleja. Si así fuera, las generaciones serían lo falso y los instrumentos el verdadero obstáculo. Por lo pronto intentaré centrarme en las mecánicas del instrumento y sus posibilidades para intentar acercarme a los demás que no me conocen más que a través de esa tecnología. Porque lo que es cierto es que los anhelos no los vemos a través de un mensaje que viaja por un haz de fotones y sí con una mirada, con una caricia o el sencillo temblor de unas palabras.
    Quedáis emplazados a veros si os apetece, a textear como si no hubiera un mañana... haced lo que queráis, pero los dioses que nos mueven tienen ganas de que nos comuniquemos.

  30. Buenas noches, #Cicely

    Pongamos que no existe la psicología. Pongamos que cada persona es un compendio único de experiencias y de tamices unipersonales que hace de todo algo imprevisible. O lo que es lo mismo, pongamos que hay un sesgo en la mente que no nos permite saber nada del otro. Pongamos pues, que somos en y desde dentro para adentro y que la interacción se la hacemos a un espejo que nos deforma un poco la verdad que nos mueve.
    Los que de alguna manera alguna vez nos da el venazo de escribir tenemos que enfrentarnos continuamente a esta posibilidad. Porque si se no ocurre por ejemplo realizar el trabajo del dios omnisciente, nos quedará una historia guiada, una cosa sin corpus verídico. Pero si dejamos campar a sus anchas a los personajes tal vez la historia mute hasta tal punto que nada tenga que ver con lo que habíamos pensado.
    Así he notado la realidad últimamente: como un conjunto de conflictos generacionales que no son otra cosa que un conflicto de medios. Pensaba yo que mi generación era analógica y centrada en la escopofilia y la empatía del movimiento y que chocaba con las siguientes mucho más textuales, digitales y cortoplacistas en la relación humana.
    Pero tal vez me equivoco. Tal vez sea precisamente la imposibilidad de prender, tocar, palpar el otro, de no tener ese momento espejo y de no querer dejarlo escapar porque la visión deforme que te refleja te combina muy bien para mejorar lo que nos aleja. Si así fuera, las generaciones serían lo falso y los instrumentos el verdadero obstáculo. Por lo pronto intentaré centrarme en las mecánicas del instrumento y sus posibilidades para intentar acercarme a los demás que no me conocen más que a través de esa tecnología. Porque lo que es cierto es que los anhelos no los vemos a través de un mensaje que viaja por un haz de fotones y sí con una mirada, con una caricia o el sencillo temblor de unas palabras.
    Quedáis emplazados a veros si os apetece, a textear como si no hubiera un mañana... haced lo que queráis, pero los dioses que nos mueven tienen ganas de que nos comuniquemos.

  31. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, tornándose estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  32. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, tornándose estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  33. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, tornándose estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  34. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, tornándose estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  35. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, tornándose estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  36. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  37. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  38. Buenas noches, #Cicely

    Tiene el personaje, la máscara si queréis o en terminología clásica el ego, un halo de misterio para nuestro ser más interno --el que decide quedarse en casa haciendo una tortilla que alimente al ser-- que le hace irresistible.
    Siempre lo inescrutable ha fascinado al ser humano. Y esa faceta que se desenvuelve tan bien en el exterior no es una excepción. El yo, después de probar al personaje, lo busca, lo persigue, quiere ser uno con él y en muchos casos ese personaje acaba comiéndose el yo y formando mundos que no tienen órbitas, estáticos.
    Deshacerse de un personaje es complejo y a veces poco fructífero, pero la desnudez del yo, con esos flecos de imperfección son, como las curvas de una mujer, maravillosos en sí mismos.
    Probaremos hasta por si acaso

  39. Buenas noches, #Cicely

    Silencios, cadencias. Los ritmos, los sonidos pueblan nuestra mente porque saben ocupar espacios. De los silencios cortos, de los microsilencios no nos acordamos nunca. Esos silencios rotos, ora por un latido, ora por una palabra temblorosa que busca acomodarse entre el miedo al vacío.
    Tal vez porque esos microsilencios son errores, porque nos llevan, en la precipitación que conllevan, a respuestas apuradas, llenas de angustia, nos abocan a la velocidad. al intento de lo ocurrente...Al error de nuevo.
    Algunos, de tantos que acumulan, de tanta velocidad en sus argumentos, deben pagar toda la eternidad sin entender el silencio. Los que los disfrutamos, aunque lo hayamos hecho tarde, les llevamos un círculo de ventaja en la vorágine del descenso.
    En los silencios y las miradas se refugian los enamorados que se conocen de verdad. Abracemos los silencios mientras podamos

  40. Buenas noches, #Cicely

    Silencios, cadencias. Los ritmos, los sonidos pueblan nuestra mente porque saben ocupar espacios. De los silencios cortos, de los microsilencios no nos acordamos nunca. Esos silencios rotos, ora por un latido, ora por una palabra temblorosa que busca acomodarse entre el miedo al vacío.
    Tal vez porque esos microsilencios son errores, porque nos llevan, en la precipitación que conllevan, a respuestas apuradas, llenas de angustia, nos abocan a la velocidad. al intento de lo ocurrente...Al error de nuevo.
    Algunos, de tantos que acumulan, de tanta velocidad en sus argumentos, deben pagar toda la eternidad sin entender el silencio. Los que los disfrutamos, aunque lo hayamos hecho tarde, les llevamos un círculo de ventaja en la vorágine del descenso.
    En los silencios y las miradas se refugian los enamorados que se conocen de verdad. Abracemos los silencios mientras podamos

  41. Buenas noches, #Cicely

    Silencios, cadencias. Los ritmos, los sonidos pueblan nuestra mente porque saben ocupar espacios. De los silencios cortos, de los microsilencios no nos acordamos nunca. Esos silencios rotos, ora por un latido, ora por una palabra temblorosa que busca acomodarse entre el miedo al vacío.
    Tal vez porque esos microsilencios son errores, porque nos llevan, en la precipitación que conllevan, a respuestas apuradas, llenas de angustia, nos abocan a la velocidad. al intento de lo ocurrente...Al error de nuevo.
    Algunos, de tantos que acumulan, de tanta velocidad en sus argumentos, deben pagar toda la eternidad sin entender el silencio. Los que los disfrutamos, aunque lo hayamos hecho tarde, les llevamos un círculo de ventaja en la vorágine del descenso.
    En los silencios y las miradas se refugian los enamorados que se conocen de verdad. Abracemos los silencios mientras podamos

  42. Buenas noches, #Cicely

    Silencios, cadencias. Los ritmos, los sonidos pueblan nuestra mente porque saben ocupar espacios. De los silencios cortos, de los microsilencios no nos acordamos nunca. Esos silencios rotos, ora por un latido, ora por una palabra temblorosa que busca acomodarse entre el miedo al vacío.
    Tal vez porque esos microsilencios son errores, porque nos llevan, en la precipitación que conllevan, a respuestas apuradas, llenas de angustia, nos abocan a la velocidad. al intento de lo ocurrente...Al error de nuevo.
    Algunos, de tantos que acumulan, de tanta velocidad en sus argumentos, deben pagar toda la eternidad sin entender el silencio. Los que los disfrutamos, aunque lo hayamos hecho tarde, les llevamos un círculo de ventaja en la vorágine del descenso.
    En los silencios y las miradas se refugian los enamorados que se conocen de verdad. Abracemos los silencios mientras podamos

  43. Buenas noches, #Cicely

    Silencios, cadencias. Los ritmos, los sonidos pueblan nuestra mente porque saben ocupar espacios. De los silencios cortos, de los microsilencios no nos acordamos nunca. Esos silencios rotos, ora por un latido, ora por una palabra temblorosa que busca acomodarse entre el miedo al vacío.
    Tal vez porque esos microsilencios son errores, porque nos llevan, en la precipitación que conllevan, a respuestas apuradas, llenas de angustia, nos abocan a la velocidad. al intento de lo ocurrente...Al error de nuevo.
    Algunos, de tantos que acumulan, de tanta velocidad en sus argumentos, deben pagar toda la eternidad sin entender el silencio. Los que los disfrutamos, aunque lo hayamos hecho tarde, les llevamos un círculo de ventaja en la vorágine del descenso.
    En los silencios y las miradas se refugian los enamorados que se conocen de verdad. Abracemos los silencios mientras podamos

  44. Buenas noches, #Cicely

    Miedo al folio en blanco le llaman. ¡Qué gracia! Voy a tener que ir a buscar uno por si acaso para la excusa. Los bloqueos son esas entidades armónicas con el ser que suman puntos restando vida, restando Ser. Es del todo imposible un bloqueo en alguien que no tiene sentimientos o en alguien pleno, porque la pulsión, lo que hago ahora mismo, el escribir por escribir sale solo. Cuando ya buscas darle sentido, captar la esencia del perfume de las seis de la mañana, la delicada caricia de un buenos días que añoras o el brillo de un cabello rebelde a la luz de un teléfono de mala calidad, entonces la cosa cambia. Ahí entra en juego la negación, porque la negación existe. Está dentro de nosotros a modo de un San Pedro de la mente. Y si algo no quiere rememorar, algo le duele, nos impedirá el acceso a esa información dejándonos huérfanos de ideas hasta que, en una de esas lleguemos al punto del mantra, del vacío. Y el vacío, cual excalibur en manos de Arturo, parte el bloqueo, lo aniquila... Bueno no. Lo deja de lado. No olvidemos que el sable que permite el gobierno de Camelot es pesado. Pega duro, pero matar, mata poco.

  45. Buenas noches, #Cicely

    Miedo al folio en blanco le llaman. ¡Qué gracia! Voy a tener que ir a buscar uno por si acaso para la excusa. Los bloqueos son esas entidades armónicas con el ser que suman puntos restando vida, restando Ser. Es del todo imposible un bloqueo en alguien que no tiene sentimientos o en alguien pleno, porque la pulsión, lo que hago ahora mismo, el escribir por escribir sale solo. Cuando ya buscas darle sentido, captar la esencia del perfume de las seis de la mañana, la delicada caricia de un buenos días que añoras o el brillo de un cabello rebelde a la luz de un teléfono de mala calidad, entonces la cosa cambia. Ahí entra en juego la negación, porque la negación existe. Está dentro de nosotros a modo de un San Pedro de la mente. Y si algo no quiere rememorar, algo le duele, nos impedirá el acceso a esa información dejándonos huérfanos de ideas hasta que, en una de esas lleguemos al punto del mantra, del vacío. Y el vacío, cual excalibur en manos de Arturo, parte el bloqueo, lo aniquila... Bueno no. Lo deja de lado. No olvidemos que el sable que permite el gobierno de Camelot es pesado. Pega duro, pero matar, mata poco.

  46. Buenas noches, #Cicely

    Miedo al folio en blanco le llaman. ¡Qué gracia! Voy a tener que ir a buscar uno por si acaso para la excusa. Los bloqueos son esas entidades armónicas con el ser que suman puntos restando vida, restando Ser. Es del todo imposible un bloqueo en alguien que no tiene sentimientos o en alguien pleno, porque la pulsión, lo que hago ahora mismo, el escribir por escribir sale solo. Cuando ya buscas darle sentido, captar la esencia del perfume de las seis de la mañana, la delicada caricia de un buenos días que añoras o el brillo de un cabello rebelde a la luz de un teléfono de mala calidad, entonces la cosa cambia. Ahí entra en juego la negación, porque la negación existe. Está dentro de nosotros a modo de un San Pedro de la mente. Y si algo no quiere rememorar, algo le duele, nos impedirá el acceso a esa información dejándonos huérfanos de ideas hasta que, en una de esas lleguemos al punto del mantra, del vacío. Y el vacío, cual excalibur en manos de Arturo, parte el bloqueo, lo aniquila... Bueno no. Lo deja de lado. No olvidemos que el sable que permite el gobierno de Camelot es pesado. Pega duro, pero matar, mata poco.