#nulles — Public Fediverse posts
Live and recent posts from across the Fediverse tagged #nulles, aggregated by home.social.
-
:stargif: 𝑳𝒂 𝒎𝒆𝒔𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒉𝒂𝒃𝒍𝒂𝒃𝒂 𝒆𝒏 𝑵𝒖𝒍𝒍𝒆𝒔 :stargif:
Esto no es una historia medieval ni una leyenda perdida en el tiempo.
Pasó en pleno siglo XIX, cuando el espiritismo estaba de moda en toda Europa y la gente empezaba a obsesionarse con la idea de hablar con los muertos.Y sí, el lugar existe: Nulles. No confundir con Nules, en Castellón, que suena igual pero no tiene nada que ver con esta historia.
Todo empezó de forma bastante inocente.
Tres niños —los hermanos Saumells— María del Carmen (13 años), Rosa María (10) y Juan (7) vieron una sesión espiritista en un pueblo cercano, Porrera.
Les llamó la atención y, como haría cualquier crío curioso, decidieron probar en casa.Cogieron una mesa cualquiera.
De madera, de nogal, sin nada especial.Y ahí empezó todo.
Al poner las manos encima, la mesa comenzó a moverse.
Primero despacio, luego con más claridad: se inclinaba, golpeaba el suelo… y esos golpes empezaron a interpretarse como respuestas.
Como si algo estuviera “contestando”.La cosa se fue de las manos rápido.
Lo que empezó como un juego infantil acabó atrayendo a medio mundo.
Gente de pueblos cercanos, curiosos, creyentes, incluso periodistas.
Nulles pasó de ser un sitio tranquilo a convertirse en un pequeño foco de lo inexplicable.
Había quien aseguraba que la mesa no solo se movía… sino que caminaba sola por la casa.
Que recorría habitaciones.
Que incluso subía escaleras.Y siempre con la misma condición: alguien tenía que apoyar las manos.
Suavemente.
Sin hacer fuerza.A partir de ahí, cada uno veía lo que quería ver.
Los creyentes lo tenían claro: espíritus.
Comunicación directa con “el otro lado”.
Respuestas sobre el pasado, advertencias sobre el futuro… algo que iba más allá de lo físico.Los escépticos, en cambio, hablaban de algo mucho más terrenal: el llamado efecto ideomotor.
Movimientos involuntarios, pequeños impulsos musculares que haces sin darte cuenta y que, en grupo, pueden generar desplazamientos reales.
Nadie empuja… pero algo se mueve.Y claro, en un ambiente cargado de expectación, sugestión y fe, la mente hace el resto.
El problema vino cuando aquello dejó de ser una curiosidad y empezó a incomodar.
La Iglesia y las autoridades no veían con buenos ojos ese tipo de prácticas.
Demasiada gente, demasiada atención, demasiado ruido.La familia tomó una decisión: parar.
La mesa desapareció de la vista pública.
Sin despedidas, sin explicaciones claras.
Simplemente dejó de mostrarse.
Se cree que sigue existiendo, guardada por los descendientes, lejos de miradas y de historias.Y ahí se quedó todo.
Sin final cerrado.Hoy, si vas a Nulles, no encontrarás la mesa.
Lo más visible es el Celler Cooperatiu de Nulles, la llamada “catedral del vino”.
Nada que ver con aquello.Pero la historia sigue circulando.
Porque tiene algo que engancha: no habla de dragones ni de reyes, sino de algo mucho más cercano.
Un objeto cotidiano, unos niños, una casa normal… y de repente, algo que no encaja.¿Fue sugestión colectiva? ¿Un truco inconsciente? ¿O realmente pasó algo que no sabemos explicar?
No hay forma de comprobarlo ya.
Y quizá por eso sigue dando vueltas.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#leyendas #misterio #espiritismo #nulles #historiasreales #curiosidades #paranormal
-
:stargif: 𝑳𝒂 𝒎𝒆𝒔𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒉𝒂𝒃𝒍𝒂𝒃𝒂 𝒆𝒏 𝑵𝒖𝒍𝒍𝒆𝒔 :stargif:
Esto no es una historia medieval ni una leyenda perdida en el tiempo.
Pasó en pleno siglo XIX, cuando el espiritismo estaba de moda en toda Europa y la gente empezaba a obsesionarse con la idea de hablar con los muertos.Y sí, el lugar existe: Nulles. No confundir con Nules, en Castellón, que suena igual pero no tiene nada que ver con esta historia.
Todo empezó de forma bastante inocente.
Tres niños —los hermanos Saumells— María del Carmen (13 años), Rosa María (10) y Juan (7) vieron una sesión espiritista en un pueblo cercano, Porrera.
Les llamó la atención y, como haría cualquier crío curioso, decidieron probar en casa.Cogieron una mesa cualquiera.
De madera, de nogal, sin nada especial.Y ahí empezó todo.
Al poner las manos encima, la mesa comenzó a moverse.
Primero despacio, luego con más claridad: se inclinaba, golpeaba el suelo… y esos golpes empezaron a interpretarse como respuestas.
Como si algo estuviera “contestando”.La cosa se fue de las manos rápido.
Lo que empezó como un juego infantil acabó atrayendo a medio mundo.
Gente de pueblos cercanos, curiosos, creyentes, incluso periodistas.
Nulles pasó de ser un sitio tranquilo a convertirse en un pequeño foco de lo inexplicable.
Había quien aseguraba que la mesa no solo se movía… sino que caminaba sola por la casa.
Que recorría habitaciones.
Que incluso subía escaleras.Y siempre con la misma condición: alguien tenía que apoyar las manos.
Suavemente.
Sin hacer fuerza.A partir de ahí, cada uno veía lo que quería ver.
Los creyentes lo tenían claro: espíritus.
Comunicación directa con “el otro lado”.
Respuestas sobre el pasado, advertencias sobre el futuro… algo que iba más allá de lo físico.Los escépticos, en cambio, hablaban de algo mucho más terrenal: el llamado efecto ideomotor.
Movimientos involuntarios, pequeños impulsos musculares que haces sin darte cuenta y que, en grupo, pueden generar desplazamientos reales.
Nadie empuja… pero algo se mueve.Y claro, en un ambiente cargado de expectación, sugestión y fe, la mente hace el resto.
El problema vino cuando aquello dejó de ser una curiosidad y empezó a incomodar.
La Iglesia y las autoridades no veían con buenos ojos ese tipo de prácticas.
Demasiada gente, demasiada atención, demasiado ruido.La familia tomó una decisión: parar.
La mesa desapareció de la vista pública.
Sin despedidas, sin explicaciones claras.
Simplemente dejó de mostrarse.
Se cree que sigue existiendo, guardada por los descendientes, lejos de miradas y de historias.Y ahí se quedó todo.
Sin final cerrado.Hoy, si vas a Nulles, no encontrarás la mesa.
Lo más visible es el Celler Cooperatiu de Nulles, la llamada “catedral del vino”.
Nada que ver con aquello.Pero la historia sigue circulando.
Porque tiene algo que engancha: no habla de dragones ni de reyes, sino de algo mucho más cercano.
Un objeto cotidiano, unos niños, una casa normal… y de repente, algo que no encaja.¿Fue sugestión colectiva? ¿Un truco inconsciente? ¿O realmente pasó algo que no sabemos explicar?
No hay forma de comprobarlo ya.
Y quizá por eso sigue dando vueltas.
▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣
#leyendas #misterio #espiritismo #nulles #historiasreales #curiosidades #paranormal