home.social

#famoseo — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #famoseo, aggregated by home.social.

  1. No se puede hablar con la gente
    Alberto Olmos / 09 Sep 2023

    «Como es probable que aún no sepan por dónde voy, les pondré un ejemplo ajeno, registrado y revisable. Cuando ganó el premio Planeta, Javier Cercas acudió a un programa de televisión inadecuado. No era de libros, no era de
    #debate; no recuerdo de qué era. Colorín, #famoseo, anuncios en el propio plató. El caso es que Cercas habló de su novela y luego de “el tema del momento”. En ese caso, debía compartir #opiniones con una periodista del corazón (no recuerdo su nombre) claramente menos acostumbrada a la #dialéctica pura y más versada en el navajeo. Le dio una paliza a Cercas. Le dio una paliza a base de clichés, ideas baratas y actitud. Recuerdo (muy vagamente) acusaciones malvadas (navajeo, ya digo) como ésta: “Hay que tener un poco de memoria”. Y Cercas se defendía: “Bueno, como escritor si con algo trabajo es con la memoria”. Pero ya estaba a la defensiva, ya estaba derrotado.

    Eso me pasa a mí cada tres o cuatro meses. Me derrota gente por pura intimidación. Una fórmula para ganar terreno que practican estas personas debatibles y abatibles consiste en recurrir a ideas obvias que, por supuesto, nadie pone en duda. Te dicen: “Esto no es Twitter”. O: “Los niños también son personas”. A partir de ahí, ya estás jodido. Tu tratas de compartir una idea personal, propia, pequeña, un matiz que le has encontrado a un gran debate (idea o matiz que luego, paradójicamente, recibirá atención y aplauso en forma de artículo), y “la gente” pasa sobre tu delicado planteamiento con su bulldozer de ideas preconcebidas. Da igual que lo repitas, lo reformules, lo expandas con nuevos ejemplos o vocablos más claros y accesibles. Tu idea siempre es aplastada para que encaje en el mecano bien/mal, sí/no que se mueve dentro del cerebro de tu interlocutor. “No estoy diciendo eso”, afirmarás en vano.

    [...]

    Otro recurso del debate inútil con la gente es la risa. De pronto uno dice algo, con toda su buena fe intelectual, con todo el cuidado del mundo en la elección de las palabras, y el otro simplemente se ríe. Eso es todo lo que tiene que decir. Y es mucho.

    No puede uno pensar igual después de ver a otro reírse de sus ideas.

    Poco a poco, vas hundiéndote, no siendo tú, no sabiendo cómo se juega a ese juego sucio del debate ocasional en la terraza de un bar. Encima no te llevas a casa ni una idea, ni una ocurrencia; no te llevas nada salvo un malestar abrasador.

    No pasa lo mismo cuando debates con las personas adecuadas, que son las personas que callan y dudan. Yo mismo soy una persona que calla y duda. Callo cuando habla el otro y, si tengo algo que decir, siempre surge de la duda. Quiero saber la verdad, quiero ver cosas. Estoy encantado de escuchar una idea que no se me había ocurrido, que nunca había escuchado, y que de pronto tira por tierra todo lo que yo estaba organizando en mi cabeza.

    Los interlocutores fangosos que señalo operan exactamente al contrario: nunca se callan (un silencio en ellos es visto como una mínima concesión al otro), y nunca dudan. Realmente quieren ganar el debate o discusión o intercambio, no les interesa una idea original. De hecho, todo lo original debe ser destruido.»

    https://www.zendalibros.com/no-se-puede-hablar-con-la-gente/