home.social

#comunicacionsocial — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #comunicacionsocial, aggregated by home.social.

  1. La teoría también defiende la Revolución

    Estudiar para transformar: una reflexión sobre el socialismo, la historia y los desafíos de nuestro tiempo

    «Una revolución no se defiende únicamente con convicciones; también se defiende con inteligencia, estudio y capacidad para comprender el momento histórico.»

    Existe una reflexión atribuida a Iósif Stalin, recogida en Cinco conversaciones con economistas soviéticos (1950), que, independientemente de las valoraciones históricas sobre su figura, plantea un problema de extraordinaria actualidad. En ella señala que la primera generación de bolcheviques estudió profundamente El Capital y la teoría marxista porque necesitaba comprender el mundo para transformarlo; la segunda generación estuvo absorbida por la construcción del socialismo; mientras que la tercera comenzaba a sustituir el estudio sistemático por citas aisladas y consignas.

    Más de setenta años después, esa advertencia invita a una reflexión que trasciende a la antigua Unión Soviética. Nos obliga a preguntarnos: ¿puede un proyecto revolucionario sobrevivir si quienes deben conducirlo dejan de estudiar la realidad concreta y comienzan a conformarse con frases hechas?

    La teoría nunca fue un lujo

    Con frecuencia se presenta el marxismo como un conjunto de consignas. Sin embargo, basta acercarse a la vida de Marx, Engels, Lenin, Fidel Castro o Ernesto Che Guevara para descubrir todo lo contrario.

    Todos fueron estudiosos incansables.

    Marx pasó décadas investigando el funcionamiento del capitalismo antes de escribir El Capital. Lenin estudió economía, filosofía, historia y organización política. Fidel Castro dedicó buena parte de su vida a leer sobre historia, ciencia, tecnología, agricultura, geopolítica y economía. El Che insistía en que un revolucionario debía cultivar permanentemente el conocimiento. 

    La teoría también defiende la revolución. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi Cuba

    No estudiaban por erudición.

    Estudiaban porque comprendían que ninguna transformación social puede sostenerse sobre la improvisación.

    Como afirmó Lenin, «sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario». Esa frase sigue siendo vigente porque la teoría no sustituye la práctica: la orienta.

    El socialismo nunca fue inmovilismo

    Existe una idea equivocada según la cual defender el socialismo significa conservar intactos todos los mecanismos económicos existentes. Sin embargo, la historia demuestra exactamente lo contrario.

    El propio marxismo parte de un principio esencial: la realidad cambia constantemente y, por tanto, las formas de organizar la producción, la economía y el Estado deben responder a las condiciones concretas de cada época.

    Fidel Castro expresó esa idea de manera magistral cuando definió la Revolución como «sentido del momento histórico» y como la capacidad de «cambiar todo lo que debe ser cambiado».

    Esa frase constituye mucho más que un lema.

    Resume una concepción profundamente dialéctica del proceso revolucionario.

    Cambiar no significa renunciar a los principios.

    Significa perfeccionar los métodos para preservar esos principios en circunstancias diferentes.

    China: reformar para desarrollar las fuerzas productivas

    Uno de los ejemplos más estudiados es el de China.

    A finales de la década de 1970, el país enfrentaba enormes limitaciones económicas. Millones de personas vivían en condiciones de pobreza y la productividad era insuficiente para sostener el desarrollo.

    Las reformas impulsadas a partir de 1978 introdujeron mecanismos de mercado, ampliaron la inversión extranjera y estimularon la iniciativa económica en determinados sectores, manteniendo al mismo tiempo un papel central del Estado y del Partido Comunista en la planificación estratégica.

    Estas transformaciones son interpretadas de distintas maneras por académicos y analistas. Para sus defensores, constituyeron una adaptación del socialismo a las condiciones concretas del país y permitieron un crecimiento económico sin precedentes, acompañado de una notable reducción de la pobreza. Sus críticos sostienen que también ampliaron desigualdades y fortalecieron dinámicas de mercado que generan nuevas tensiones.

    Más allá de esas diferencias, la experiencia china muestra que las reformas económicas pueden formar parte del debate sobre cómo desarrollar las fuerzas productivas dentro de un proyecto político que se define como socialista.

    Vietnam: reconstruir después de la guerra

    Vietnam ofrece otra experiencia relevante.

    Tras décadas de guerra, el país enfrentaba una economía devastada, graves carencias materiales y enormes desafíos para reconstruir su infraestructura.

    En 1986 comenzó el proceso conocido como Đổi Mới, que introdujo reformas orientadas a modernizar la economía, incentivar la producción agrícola, atraer inversiones y ampliar la inserción internacional del país.

    Los resultados económicos fueron significativos en términos de crecimiento y reducción de la pobreza, aunque, como en toda transformación profunda, también surgieron nuevos retos y debates sobre el equilibrio entre mercado y planificación.

    La principal enseñanza no es copiar un modelo.

    Es comprender que ningún proceso revolucionario permanece estático si pretende responder eficazmente a las necesidades de su pueblo.

    Cuba y el desafío del momento histórico

    La Revolución Cubana enfrenta hoy uno de los momentos más complejos de su historia.

    El impacto del embargo estadounidense, junto con otros factores externos, ha condicionado durante décadas el acceso a financiamiento, mercados y tecnologías. A ello se suman desafíos internos relacionados con la productividad, la infraestructura, la emigración, la eficiencia económica y la capacidad de generar mayores niveles de bienestar.

    Reconocer la influencia de factores externos no impide analizar críticamente los desafíos internos. De hecho, ambas dimensiones forman parte de una comprensión completa de la realidad.

    Precisamente por eso adquieren tanta importancia las palabras de Fidel sobre la necesidad de cambiar todo aquello que deba ser cambiado.

    La fortaleza de una revolución no reside únicamente en su capacidad para resistir.

    También depende de su capacidad para aprender, innovar, rectificar y perfeccionarse.

    La batalla de nuestro tiempo

    En el siglo XXI las disputas entre Estados ya no se desarrollan exclusivamente en el terreno militar o económico.

    Las ideas, la información y la comunicación ocupan un lugar cada vez más importante.

    Las redes sociales, las plataformas digitales, los algoritmos y las nuevas tecnologías influyen en la forma en que las personas interpretan la realidad.

    Por ello, la formación política no puede limitarse a repetir consignas.

    Debe desarrollar pensamiento crítico, capacidad de análisis y comprensión de los procesos económicos, científicos y tecnológicos que caracterizan al mundo contemporáneo.

    La teoría como herramienta para el futuro

    Volver a estudiar a Marx, Engels, Lenin, Fidel y otros pensadores revolucionarios no significa buscar respuestas automáticas para todos los problemas actuales.

    Significa recuperar un método de análisis.

    Ese método parte de estudiar la realidad concreta antes de tomar decisiones.

    Un país que aspire a construir un proyecto de desarrollo con justicia social necesita economistas capaces de interpretar la economía mundial, ingenieros preparados para impulsar la innovación, científicos que lideren la investigación, campesinos con acceso a nuevas tecnologías, obreros altamente calificados y jóvenes capaces de comprender un mundo marcado por la inteligencia artificial, la transición energética y la competencia geopolítica.

    La teoría, entendida como conocimiento crítico de la realidad, continúa siendo una herramienta indispensable para enfrentar esos desafíos.

    Reflexión final

    La historia demuestra que los procesos políticos, cualquiera que sea su orientación, enfrentan el desafío permanente de adaptarse a circunstancias cambiantes sin perder de vista sus objetivos fundamentales.

    La advertencia atribuida a Stalin sobre el peligro de sustituir el estudio por consignas conserva interés precisamente porque plantea una cuestión universal: una sociedad que deja de comprender críticamente su realidad corre el riesgo de responder a problemas nuevos con respuestas viejas.

    Si algo enseñan las experiencias de China, Vietnam, Cuba y otros procesos históricos es que la capacidad de estudiar, debatir, innovar y rectificar constituye un elemento esencial para afrontar los desafíos del presente.

    En última instancia, la teoría no es un ejercicio reservado a especialistas.

    Es una herramienta para pensar con independencia, comprender el mundo y participar conscientemente en su transformación.

    Fuentes y bibliografía recomendada

    Fuentes primarias

    • Karl Marx, El Capital.
    • Karl Marx y Friedrich Engels, Manifiesto del Partido Comunista.
    • Vladimir I. Lenin, ¿Qué hacer? y El Estado y la Revolución.
    • Iósif Stalin, Problemas económicos del socialismo en la URSS y Cinco conversaciones con economistas soviéticos (ediciones que reproducen las conversaciones atribuidas a 1950; conviene contrastar el contexto editorial y las distintas traducciones).
    • Fidel Castro, discurso del 1.º de Mayo de 2000 («Concepto de Revolución») y otros discursos sobre rectificación, perfeccionamiento y actualización del socialismo.
    • Ernesto Che Guevara, El socialismo y el hombre en Cuba.

    Estudios históricos y económicos

    • Barry Naughton, The Chinese Economy.
    • Ezra Vogel, Deng Xiaoping and the Transformation of China.
    • Adam Fforde, Vietnamese Economy: Transformation and Reform.
    • Carmelo Mesa-Lago, diversos estudios sobre la economía cubana.
    • Documentos oficiales del Partido Comunista de Cuba, del Partido Comunista de China y del Partido Comunista de Vietnam sobre sus procesos de reforma.

    Para ampliar el análisis filosófico

    • Antonio Gramsci, Cuadernos de la cárcel.
    • György Lukács, Historia y conciencia de clase.
    • David Harvey, A Companion to Marx’s Capital.

    Datos y estadísticas

    • Banco Mundial.
    • CEPAL.
    • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
    • Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI).
    • Oficina Nacional de Estadísticas de China.
    • Oficina General de Estadísticas de Vietnam.

    Nota metodológica: Este artículo propone una interpretación sustentada en el estudio de fuentes históricas, económicas y filosóficas. Las experiencias socialistas de la Unión Soviética, Cuba, China y Vietnam han sido objeto de múltiples análisis y debates académicos. Por ello, las comparaciones y conclusiones deben entenderse como parte de una reflexión abierta que invita al lector a profundizar en las fuentes originales y en la investigación especializada.

    Tu voto:

    #Análisis #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaViveSinDrogas
  2. La teoría también defiende la Revolución

    Estudiar para transformar: una reflexión sobre el socialismo, la historia y los desafíos de nuestro tiempo

    «Una revolución no se defiende únicamente con convicciones; también se defiende con inteligencia, estudio y capacidad para comprender el momento histórico.»

    Existe una reflexión atribuida a Iósif Stalin, recogida en Cinco conversaciones con economistas soviéticos (1950), que, independientemente de las valoraciones históricas sobre su figura, plantea un problema de extraordinaria actualidad. En ella señala que la primera generación de bolcheviques estudió profundamente El Capital y la teoría marxista porque necesitaba comprender el mundo para transformarlo; la segunda generación estuvo absorbida por la construcción del socialismo; mientras que la tercera comenzaba a sustituir el estudio sistemático por citas aisladas y consignas.

    Más de setenta años después, esa advertencia invita a una reflexión que trasciende a la antigua Unión Soviética. Nos obliga a preguntarnos: ¿puede un proyecto revolucionario sobrevivir si quienes deben conducirlo dejan de estudiar la realidad concreta y comienzan a conformarse con frases hechas?

    La teoría nunca fue un lujo

    Con frecuencia se presenta el marxismo como un conjunto de consignas. Sin embargo, basta acercarse a la vida de Marx, Engels, Lenin, Fidel Castro o Ernesto Che Guevara para descubrir todo lo contrario.

    Todos fueron estudiosos incansables.

    Marx pasó décadas investigando el funcionamiento del capitalismo antes de escribir El Capital. Lenin estudió economía, filosofía, historia y organización política. Fidel Castro dedicó buena parte de su vida a leer sobre historia, ciencia, tecnología, agricultura, geopolítica y economía. El Che insistía en que un revolucionario debía cultivar permanentemente el conocimiento. 

    La teoría también defiende la revolución. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi Cuba

    No estudiaban por erudición.

    Estudiaban porque comprendían que ninguna transformación social puede sostenerse sobre la improvisación.

    Como afirmó Lenin, «sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario». Esa frase sigue siendo vigente porque la teoría no sustituye la práctica: la orienta.

    El socialismo nunca fue inmovilismo

    Existe una idea equivocada según la cual defender el socialismo significa conservar intactos todos los mecanismos económicos existentes. Sin embargo, la historia demuestra exactamente lo contrario.

    El propio marxismo parte de un principio esencial: la realidad cambia constantemente y, por tanto, las formas de organizar la producción, la economía y el Estado deben responder a las condiciones concretas de cada época.

    Fidel Castro expresó esa idea de manera magistral cuando definió la Revolución como «sentido del momento histórico» y como la capacidad de «cambiar todo lo que debe ser cambiado».

    Esa frase constituye mucho más que un lema.

    Resume una concepción profundamente dialéctica del proceso revolucionario.

    Cambiar no significa renunciar a los principios.

    Significa perfeccionar los métodos para preservar esos principios en circunstancias diferentes.

    China: reformar para desarrollar las fuerzas productivas

    Uno de los ejemplos más estudiados es el de China.

    A finales de la década de 1970, el país enfrentaba enormes limitaciones económicas. Millones de personas vivían en condiciones de pobreza y la productividad era insuficiente para sostener el desarrollo.

    Las reformas impulsadas a partir de 1978 introdujeron mecanismos de mercado, ampliaron la inversión extranjera y estimularon la iniciativa económica en determinados sectores, manteniendo al mismo tiempo un papel central del Estado y del Partido Comunista en la planificación estratégica.

    Estas transformaciones son interpretadas de distintas maneras por académicos y analistas. Para sus defensores, constituyeron una adaptación del socialismo a las condiciones concretas del país y permitieron un crecimiento económico sin precedentes, acompañado de una notable reducción de la pobreza. Sus críticos sostienen que también ampliaron desigualdades y fortalecieron dinámicas de mercado que generan nuevas tensiones.

    Más allá de esas diferencias, la experiencia china muestra que las reformas económicas pueden formar parte del debate sobre cómo desarrollar las fuerzas productivas dentro de un proyecto político que se define como socialista.

    Vietnam: reconstruir después de la guerra

    Vietnam ofrece otra experiencia relevante.

    Tras décadas de guerra, el país enfrentaba una economía devastada, graves carencias materiales y enormes desafíos para reconstruir su infraestructura.

    En 1986 comenzó el proceso conocido como Đổi Mới, que introdujo reformas orientadas a modernizar la economía, incentivar la producción agrícola, atraer inversiones y ampliar la inserción internacional del país.

    Los resultados económicos fueron significativos en términos de crecimiento y reducción de la pobreza, aunque, como en toda transformación profunda, también surgieron nuevos retos y debates sobre el equilibrio entre mercado y planificación.

    La principal enseñanza no es copiar un modelo.

    Es comprender que ningún proceso revolucionario permanece estático si pretende responder eficazmente a las necesidades de su pueblo.

    Cuba y el desafío del momento histórico

    La Revolución Cubana enfrenta hoy uno de los momentos más complejos de su historia.

    El impacto del embargo estadounidense, junto con otros factores externos, ha condicionado durante décadas el acceso a financiamiento, mercados y tecnologías. A ello se suman desafíos internos relacionados con la productividad, la infraestructura, la emigración, la eficiencia económica y la capacidad de generar mayores niveles de bienestar.

    Reconocer la influencia de factores externos no impide analizar críticamente los desafíos internos. De hecho, ambas dimensiones forman parte de una comprensión completa de la realidad.

    Precisamente por eso adquieren tanta importancia las palabras de Fidel sobre la necesidad de cambiar todo aquello que deba ser cambiado.

    La fortaleza de una revolución no reside únicamente en su capacidad para resistir.

    También depende de su capacidad para aprender, innovar, rectificar y perfeccionarse.

    La batalla de nuestro tiempo

    En el siglo XXI las disputas entre Estados ya no se desarrollan exclusivamente en el terreno militar o económico.

    Las ideas, la información y la comunicación ocupan un lugar cada vez más importante.

    Las redes sociales, las plataformas digitales, los algoritmos y las nuevas tecnologías influyen en la forma en que las personas interpretan la realidad.

    Por ello, la formación política no puede limitarse a repetir consignas.

    Debe desarrollar pensamiento crítico, capacidad de análisis y comprensión de los procesos económicos, científicos y tecnológicos que caracterizan al mundo contemporáneo.

    La teoría como herramienta para el futuro

    Volver a estudiar a Marx, Engels, Lenin, Fidel y otros pensadores revolucionarios no significa buscar respuestas automáticas para todos los problemas actuales.

    Significa recuperar un método de análisis.

    Ese método parte de estudiar la realidad concreta antes de tomar decisiones.

    Un país que aspire a construir un proyecto de desarrollo con justicia social necesita economistas capaces de interpretar la economía mundial, ingenieros preparados para impulsar la innovación, científicos que lideren la investigación, campesinos con acceso a nuevas tecnologías, obreros altamente calificados y jóvenes capaces de comprender un mundo marcado por la inteligencia artificial, la transición energética y la competencia geopolítica.

    La teoría, entendida como conocimiento crítico de la realidad, continúa siendo una herramienta indispensable para enfrentar esos desafíos.

    Reflexión final

    La historia demuestra que los procesos políticos, cualquiera que sea su orientación, enfrentan el desafío permanente de adaptarse a circunstancias cambiantes sin perder de vista sus objetivos fundamentales.

    La advertencia atribuida a Stalin sobre el peligro de sustituir el estudio por consignas conserva interés precisamente porque plantea una cuestión universal: una sociedad que deja de comprender críticamente su realidad corre el riesgo de responder a problemas nuevos con respuestas viejas.

    Si algo enseñan las experiencias de China, Vietnam, Cuba y otros procesos históricos es que la capacidad de estudiar, debatir, innovar y rectificar constituye un elemento esencial para afrontar los desafíos del presente.

    En última instancia, la teoría no es un ejercicio reservado a especialistas.

    Es una herramienta para pensar con independencia, comprender el mundo y participar conscientemente en su transformación.

    Fuentes y bibliografía recomendada

    Fuentes primarias

    • Karl Marx, El Capital.
    • Karl Marx y Friedrich Engels, Manifiesto del Partido Comunista.
    • Vladimir I. Lenin, ¿Qué hacer? y El Estado y la Revolución.
    • Iósif Stalin, Problemas económicos del socialismo en la URSS y Cinco conversaciones con economistas soviéticos (ediciones que reproducen las conversaciones atribuidas a 1950; conviene contrastar el contexto editorial y las distintas traducciones).
    • Fidel Castro, discurso del 1.º de Mayo de 2000 («Concepto de Revolución») y otros discursos sobre rectificación, perfeccionamiento y actualización del socialismo.
    • Ernesto Che Guevara, El socialismo y el hombre en Cuba.

    Estudios históricos y económicos

    • Barry Naughton, The Chinese Economy.
    • Ezra Vogel, Deng Xiaoping and the Transformation of China.
    • Adam Fforde, Vietnamese Economy: Transformation and Reform.
    • Carmelo Mesa-Lago, diversos estudios sobre la economía cubana.
    • Documentos oficiales del Partido Comunista de Cuba, del Partido Comunista de China y del Partido Comunista de Vietnam sobre sus procesos de reforma.

    Para ampliar el análisis filosófico

    • Antonio Gramsci, Cuadernos de la cárcel.
    • György Lukács, Historia y conciencia de clase.
    • David Harvey, A Companion to Marx’s Capital.

    Datos y estadísticas

    • Banco Mundial.
    • CEPAL.
    • Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
    • Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI).
    • Oficina Nacional de Estadísticas de China.
    • Oficina General de Estadísticas de Vietnam.

    Nota metodológica: Este artículo propone una interpretación sustentada en el estudio de fuentes históricas, económicas y filosóficas. Las experiencias socialistas de la Unión Soviética, Cuba, China y Vietnam han sido objeto de múltiples análisis y debates académicos. Por ello, las comparaciones y conclusiones deben entenderse como parte de una reflexión abierta que invita al lector a profundizar en las fuentes originales y en la investigación especializada.

    Tu voto:

    #Análisis #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaViveSinDrogas
  3. Las 176 Transformaciones Económicas y Sociales: un documento para comprender la nueva etapa de la economía cubana

    Con el propósito de facilitar el acceso a uno de los documentos económicos más relevantes presentados este año, compartimos con nuestros lectores el texto «Transformaciones Económicas y Sociales. Junio de 2026», publicado por Cubadebate y conformado por 176 transformaciones agrupadas en 23 ejes temáticos. El documento recoge las propuestas aprobadas tras un amplio proceso de consultas y debates desarrollados en diferentes instancias del Partido, el Gobierno y la Asamblea Nacional del Poder Popular. 

    Bandera Cubana. Foto: Abel Padrón Padilla/ Cubadebate.

    Más que una simple recopilación de medidas, este material constituye una guía para comprender las principales líneas de trabajo que se proyectan para la actualización de la economía y la sociedad cubanas. A lo largo de sus 43 páginas aborda prácticamente todos los ámbitos de la gestión económica y social del país, desde la empresa estatal y las formas de gestión no estatal hasta la planificación, el desarrollo territorial, el sistema financiero, la política tributaria, la inversión extranjera, el comercio exterior, el turismo, la agricultura, el transporte, la transformación digital y las políticas sociales.

    Entre los aspectos de mayor alcance se encuentran las propuestas dirigidas a ampliar la autonomía de la empresa estatal socialista, flexibilizar el funcionamiento de las mipymes y cooperativas, fortalecer el desarrollo económico de los municipios, incentivar la producción agropecuaria, modernizar el sistema bancario y financiero, perfeccionar los mecanismos tributarios, promover la inversión extranjera y potenciar el uso de las tecnologías digitales y la inteligencia artificial como herramientas para elevar la eficiencia de la gestión pública y empresarial.

    El documento también incorpora transformaciones relacionadas con el sistema de protección social, el empleo, los salarios, las pensiones y la atención a las personas en situación de vulnerabilidad, al tiempo que propone modificaciones en las políticas de subsidios, precios, seguros, comercio, gastronomía y servicios. De igual forma, plantea medidas encaminadas a fortalecer el control institucional y adecuar el sistema estadístico nacional a las nuevas dinámicas de la economía.

    Por su amplitud y carácter integral, este texto constituye un material de consulta de especial interés para directivos, economistas, empresarios, trabajadores, estudiantes, investigadores y, en general, para cualquier ciudadano interesado en conocer las propuestas que orientan la transformación económica y social del país.

    En Futuro Mi Cuba ponemos este documento a disposición de nuestros lectores como una herramienta de consulta y análisis. Consideramos que su lectura íntegra permitirá comprender mejor el alcance de cada una de las transformaciones, sus objetivos y los desafíos asociados a su implementación.

    A continuación compartimos el enlace para descargar el documento completo en formato PDF y consultarlo íntegramente.

    Pdf

    Tu voto:

    #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #Cuba #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubaPorLaVida
  4. Trump arremete una vez más contra Cuba, subestima al heroico pueblo cubano.


    ✍️ Martínez De Cuba. Perfil en Facebook

    Hoy 2 de mayo de 2026 la agencia EFE publica y da a conocer una noticia amenazante del emperador yanqui contra Cuba, el mundo ha vuelto a escuchar declaraciones que no pueden pasar desapercibidas. El presidente de los Estados Unidos, , afirmó que su país «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato» y que incluso bastaría la presencia de un portaviones frente a nuestras costas para que el pueblo cubano “se rinda”. 

    Imagen tomada de la publicación original en su perfil de Facebook. Imagen generada con AI ©️ Martínez de Cuba

    No es solo una falta de respeto. Es una peligrosa expresión de arrogancia que ignora siglos de historia, dignidad y resistencia.
    Cuba no es, ni será jamás, una nación que se someta.

    Somos un pueblo de paz, sí… pero también un pueblo que conoce el valor de su independencia.
    Desde nuestros primeros habitantes, pasando por las guerras de independencia, hasta la resistencia frente a décadas de bloqueo, la historia ha dejado algo claro:
    👉 Cuba no se rinde.
    👉 Cuba no se arrodilla.
    👉 Cuba no negocia su soberanía.

    Mientras se anuncian nuevas medidas coercitivas que endurecen aún más el bloqueo —afectando sectores vitales como la energía, la economía y los servicios financieros— queda en evidencia una política que castiga a un pueblo noble, trabajador y solidario.

    Estas acciones no hablan de fuerza.
    Hablan de desesperación política y de una profunda desconexión con la realidad de un país que ha sabido levantarse una y otra vez.

    Hoy más que nunca, levantamos la voz:
    ❌ Rechazamos las amenazas
    ❌ Condenamos las agresiones
    ❌ Defendemos nuestro derecho a existir en paz
    Porque la dignidad no se bloquea.
    Porque la soberanía no se negocia.
    Porque la historia no se borra con discursos.
    Cuba es y seguirá siendo libre, independiente y soberana.

    🌎 Que el mundo escuche: la paz se respeta, la autodeterminación también.

    Tu voto:

    #AbajoElBloqueoCriminal #Análisis #ÚltimoMinuto #Bloqueo #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaPorLaVida #EEUUCampañasYTergiversaciones #FidelViveEntreNosotros #FuturoMiCuba
  5. Trump arremete una vez más contra Cuba, subestima al heroico pueblo cubano.


    ✍️ Martínez De Cuba. Perfil en Facebook

    Hoy 2 de mayo de 2026 la agencia EFE publica y da a conocer una noticia amenazante del emperador yanqui contra Cuba, el mundo ha vuelto a escuchar declaraciones que no pueden pasar desapercibidas. El presidente de los Estados Unidos, , afirmó que su país «tomará el control» de Cuba «casi de inmediato» y que incluso bastaría la presencia de un portaviones frente a nuestras costas para que el pueblo cubano “se rinda”. 

    Imagen tomada de la publicación original en su perfil de Facebook. Imagen generada con AI ©️ Martínez de Cuba

    No es solo una falta de respeto. Es una peligrosa expresión de arrogancia que ignora siglos de historia, dignidad y resistencia.
    Cuba no es, ni será jamás, una nación que se someta.

    Somos un pueblo de paz, sí… pero también un pueblo que conoce el valor de su independencia.
    Desde nuestros primeros habitantes, pasando por las guerras de independencia, hasta la resistencia frente a décadas de bloqueo, la historia ha dejado algo claro:
    👉 Cuba no se rinde.
    👉 Cuba no se arrodilla.
    👉 Cuba no negocia su soberanía.

    Mientras se anuncian nuevas medidas coercitivas que endurecen aún más el bloqueo —afectando sectores vitales como la energía, la economía y los servicios financieros— queda en evidencia una política que castiga a un pueblo noble, trabajador y solidario.

    Estas acciones no hablan de fuerza.
    Hablan de desesperación política y de una profunda desconexión con la realidad de un país que ha sabido levantarse una y otra vez.

    Hoy más que nunca, levantamos la voz:
    ❌ Rechazamos las amenazas
    ❌ Condenamos las agresiones
    ❌ Defendemos nuestro derecho a existir en paz
    Porque la dignidad no se bloquea.
    Porque la soberanía no se negocia.
    Porque la historia no se borra con discursos.
    Cuba es y seguirá siendo libre, independiente y soberana.

    🌎 Que el mundo escuche: la paz se respeta, la autodeterminación también.

    Tu voto:

    #AbajoElBloqueoCriminal #Análisis #ÚltimoMinuto #Bloqueo #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaVsBloqueo #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaPorLaVida #EEUUCampañasYTergiversaciones #FidelViveEntreNosotros #FuturoMiCuba
  6. Cuba no se rinde: frente a la amenaza de guerra, el pueblo responde con dignidad y conciencia

    En tiempos donde resurgen peligros que creíamos superados, Cuba vuelve a colocarse en el centro de una ofensiva política, mediática y potencialmente militar impulsada desde Estados Unidos y sus círculos más radicales. No se trata de rumores aislados ni de exageraciones: sectores del exilio en Miami han retomado con fuerza discursos y acciones que promueven abiertamente una intervención militar en la Isla, reviviendo los peores fantasmas de la historia.
    Pero frente a ese escenario, la respuesta del pueblo cubano —dentro y fuera del país— no ha sido el miedo, sino la firmeza. No ha sido la resignación, sino la movilización consciente. 

    ¡Cuba no se rinde! Patria o Muerte, Venceremos. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi Cuba

    La guerra no es una opción: es un crimen
    Es imprescindible decirlo sin rodeos: cualquier intento de intervención militar contra Cuba constituye una violación flagrante del Derecho Internacional, un acto de agresión y un crimen contra un pueblo soberano.
    Quienes desde la comodidad del extranjero llaman a bombardeos, invasiones o “acciones decisivas”, no están defendiendo la libertad: están promoviendo la muerte. La guerra no trae democracia; trae destrucción, sufrimiento y pérdida irreparable de vidas humanas.
    Cuba lo sabe bien. Su historia está escrita con sangre, resistencia y dignidad. Y precisamente por eso, el pueblo cubano no acepta ni aceptará jamás que su destino sea decidido desde fuera.

    La manipulación frente a la conciencia: dos campañas, dos caminos
    Mientras ciertos grupos promueven iniciativas vergonzosas como campañas de anexión a Estados Unidos —que incluso han recogido miles de firmas en plataformas digitales— , desde otros sectores mucho más amplios y dignos emerge una respuesta completamente opuesta: la movilización global por la paz, la soberanía y el fin de la agresión contra Cuba.
    En los últimos meses, diversas plataformas y organizaciones internacionales han impulsado campañas de recogida de firmas que ya acumulan cientos de miles de apoyos, exigiendo el fin del bloqueo y rechazando cualquier forma de presión o intervención contra la Isla.
    A estas iniciativas se suman intelectuales, artistas, movimientos sociales y ciudadanos de todo el mundo que han alzado su voz en defensa de Cuba, denunciando la política de asfixia económica y las amenazas que ponen en riesgo la vida de millones de personas.
    Incluso dentro de Cuba, la tradición de movilización popular en defensa de la paz ha demostrado su fuerza histórica: millones de firmas han sido recogidas en procesos similares en solidaridad con otros pueblos amenazados, reafirmando un principio claro —la soberanía no se negocia, se defiende.

    ¿Quiénes no quieren la paz?
    La pregunta no es retórica. Medios cubanos han denunciado con claridad que existen intereses concretos —políticos, económicos e ideológicos— que viven del conflicto, que necesitan la confrontación para justificar su agenda y que sabotean cualquier posibilidad de entendimiento.
    Son los mismos que financian campañas de desestabilización, que promueven el caos interno, que fabrican “líderes” artificiales y que sueñan con ver a Cuba convertida en un territorio intervenido, subordinado y saqueado.
    No representan al pueblo cubano. No hablan en su nombre. No sienten su historia.

    Un llamado urgente: firmar, alzar la voz, actuar
    Hoy más que nunca, la batalla también se libra en el terreno de la conciencia.
    Por eso, este no es solo un artículo: es un llamado.
    A los cubanos dentro de la Isla: a defender la paz con la misma firmeza con que se defiende la Patria.
    A los cubanos en el exterior: a no dejarse confundir, a no prestar su voz a quienes promueven la destrucción del país que los vio nacer.
    Y a todas las personas de buena voluntad en el mundo: a sumarse activamente a las campañas, a firmar, a denunciar, a movilizarse.
    Porque sí, las firmas importan. Son expresión de voluntad política, de presión internacional, de legitimidad moral. Son la voz de los pueblos diciendo: NO a la guerra.

    Cuba no está sola
    Hoy Cuba no enfrenta solo una política hostil; enfrenta una estrategia de asfixia que busca doblegarla por hambre, por presión y por miedo. Pero también cuenta con algo que no se puede bloquear ni sancionar: la solidaridad internacional.
    Desde convoyes humanitarios hasta campañas globales, el mundo ha comenzado a reaccionar ante la injusticia.
    Y eso demuestra una verdad esencial: cuando un pueblo resiste con dignidad, nunca está solo.

    Conclusión: aquí no se rinde nadie
    Que se escuche claro, desde La Habana hasta el último rincón del planeta:
    Cuba no quiere la guerra.
    Pero tampoco le teme.
    Cuba quiere paz.
    Pero una paz con soberanía, con dignidad, con independencia.
    Frente a los que piden bombas, levantamos conciencia.
    Frente a los que promueven invasión, levantamos verdad.
    Frente a los que sueñan con someternos, levantamos historia.
    Cuba no se vende. Cuba no se entrega. Cuba no se arrodilla.
    Y si alguien insiste en intentar borrar esta verdad, tendrá que enfrentarse no solo a un país, sino a un pueblo entero… y a millones en el mundo que ya han decidido de qué lado están.
    Patria o Muerte. Venceremos. ✊

    Tu voto:

    #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaPorLaVida #EEUUCampañasYTergiversaciones #FakeNews #FidelViveEntreNosotros #GarrapatasMercenarias #GenteQueTrabaja
  7. Cuba no se rinde: frente a la amenaza de guerra, el pueblo responde con dignidad y conciencia

    En tiempos donde resurgen peligros que creíamos superados, Cuba vuelve a colocarse en el centro de una ofensiva política, mediática y potencialmente militar impulsada desde Estados Unidos y sus círculos más radicales. No se trata de rumores aislados ni de exageraciones: sectores del exilio en Miami han retomado con fuerza discursos y acciones que promueven abiertamente una intervención militar en la Isla, reviviendo los peores fantasmas de la historia.
    Pero frente a ese escenario, la respuesta del pueblo cubano —dentro y fuera del país— no ha sido el miedo, sino la firmeza. No ha sido la resignación, sino la movilización consciente. 

    ¡Cuba no se rinde! Patria o Muerte, Venceremos. Imagen generada con AI ©️ Blog Futuro mi Cuba

    La guerra no es una opción: es un crimen
    Es imprescindible decirlo sin rodeos: cualquier intento de intervención militar contra Cuba constituye una violación flagrante del Derecho Internacional, un acto de agresión y un crimen contra un pueblo soberano.
    Quienes desde la comodidad del extranjero llaman a bombardeos, invasiones o “acciones decisivas”, no están defendiendo la libertad: están promoviendo la muerte. La guerra no trae democracia; trae destrucción, sufrimiento y pérdida irreparable de vidas humanas.
    Cuba lo sabe bien. Su historia está escrita con sangre, resistencia y dignidad. Y precisamente por eso, el pueblo cubano no acepta ni aceptará jamás que su destino sea decidido desde fuera.

    La manipulación frente a la conciencia: dos campañas, dos caminos
    Mientras ciertos grupos promueven iniciativas vergonzosas como campañas de anexión a Estados Unidos —que incluso han recogido miles de firmas en plataformas digitales— , desde otros sectores mucho más amplios y dignos emerge una respuesta completamente opuesta: la movilización global por la paz, la soberanía y el fin de la agresión contra Cuba.
    En los últimos meses, diversas plataformas y organizaciones internacionales han impulsado campañas de recogida de firmas que ya acumulan cientos de miles de apoyos, exigiendo el fin del bloqueo y rechazando cualquier forma de presión o intervención contra la Isla.
    A estas iniciativas se suman intelectuales, artistas, movimientos sociales y ciudadanos de todo el mundo que han alzado su voz en defensa de Cuba, denunciando la política de asfixia económica y las amenazas que ponen en riesgo la vida de millones de personas.
    Incluso dentro de Cuba, la tradición de movilización popular en defensa de la paz ha demostrado su fuerza histórica: millones de firmas han sido recogidas en procesos similares en solidaridad con otros pueblos amenazados, reafirmando un principio claro —la soberanía no se negocia, se defiende.

    ¿Quiénes no quieren la paz?
    La pregunta no es retórica. Medios cubanos han denunciado con claridad que existen intereses concretos —políticos, económicos e ideológicos— que viven del conflicto, que necesitan la confrontación para justificar su agenda y que sabotean cualquier posibilidad de entendimiento.
    Son los mismos que financian campañas de desestabilización, que promueven el caos interno, que fabrican “líderes” artificiales y que sueñan con ver a Cuba convertida en un territorio intervenido, subordinado y saqueado.
    No representan al pueblo cubano. No hablan en su nombre. No sienten su historia.

    Un llamado urgente: firmar, alzar la voz, actuar
    Hoy más que nunca, la batalla también se libra en el terreno de la conciencia.
    Por eso, este no es solo un artículo: es un llamado.
    A los cubanos dentro de la Isla: a defender la paz con la misma firmeza con que se defiende la Patria.
    A los cubanos en el exterior: a no dejarse confundir, a no prestar su voz a quienes promueven la destrucción del país que los vio nacer.
    Y a todas las personas de buena voluntad en el mundo: a sumarse activamente a las campañas, a firmar, a denunciar, a movilizarse.
    Porque sí, las firmas importan. Son expresión de voluntad política, de presión internacional, de legitimidad moral. Son la voz de los pueblos diciendo: NO a la guerra.

    Cuba no está sola
    Hoy Cuba no enfrenta solo una política hostil; enfrenta una estrategia de asfixia que busca doblegarla por hambre, por presión y por miedo. Pero también cuenta con algo que no se puede bloquear ni sancionar: la solidaridad internacional.
    Desde convoyes humanitarios hasta campañas globales, el mundo ha comenzado a reaccionar ante la injusticia.
    Y eso demuestra una verdad esencial: cuando un pueblo resiste con dignidad, nunca está solo.

    Conclusión: aquí no se rinde nadie
    Que se escuche claro, desde La Habana hasta el último rincón del planeta:
    Cuba no quiere la guerra.
    Pero tampoco le teme.
    Cuba quiere paz.
    Pero una paz con soberanía, con dignidad, con independencia.
    Frente a los que piden bombas, levantamos conciencia.
    Frente a los que promueven invasión, levantamos verdad.
    Frente a los que sueñan con someternos, levantamos historia.
    Cuba no se vende. Cuba no se entrega. Cuba no se arrodilla.
    Y si alguien insiste en intentar borrar esta verdad, tendrá que enfrentarse no solo a un país, sino a un pueblo entero… y a millones en el mundo que ya han decidido de qué lado están.
    Patria o Muerte. Venceremos. ✊

    Tu voto:

    #ComunicaciónSocial #ConElPieEnElEstribo #CubaEnLasRedes #CubaIslaBella #CubaPorLaVida #CubaSeRespeta #CubaYSuGente #CubainformaciónTv #CubanosDeAquíYDeAllá #CubaPorLaVida #EEUUCampañasYTergiversaciones #FakeNews #FidelViveEntreNosotros #GarrapatasMercenarias #GenteQueTrabaja
  8. Radio Tsonami es un proyecto colaborativo de experimentación radial en torno a las posibilidades del sonido y la palabra como herramientas de comunicación social y exploración artística.

    radiotsonami.org/

    #radio #sonido #comunicacionsocial

  9. Radio Tsonami es un proyecto colaborativo de experimentación radial en torno a las posibilidades del sonido y la palabra como herramientas de comunicación social y exploración artística.

    radiotsonami.org/

    #radio #sonido #comunicacionsocial