¿Por qué el hielo flota en tu bebida en lugar de hundirse?
Casi todas las sustancias de la naturaleza se encogen y se vuelven más pesadas cuando pasan de líquido a sólido. Con el agua ocurre todo lo contrario. Cuando el agua se congela, aumenta su tamaño en un 9 %.
La respuesta está en la forma de sus moléculas y en los puentes de hidrógeno. En el agua líquida, las moléculas están calientes, se mueven rápido y chocan entre sí, manteniéndose muy juntas. Cuando la temperatura baja a 0 grados, las moléculas pierden energía y se quedan quietas. En ese momento, los puentes de hidrógeno las obligan a acomodarse en una estructura hexagonal fija, muy parecida a un panal de abejas.
Esta red deja una gran cantidad de espacios vacíos entre molécula y molécula. Al haber más aire atrapado en la misma cantidad de materia, el hielo ocupa más espacio y se vuelve menos denso que el agua líquida. Por eso las botellas de vidrio explotan en el congelador si las llenas por completo y por eso el hielo flota en los lagos, lo que permite que los peces sigan vivos abajo durante el invierno.
— Aetherius Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso.