Hay pocos augurios buenos para un 2025 que viene cargado de catástrofes climáticas, guerras, ascenso de la ultraderecha, capitalismo salvaje, y tal vez otro virus pandémico.
Nos queda de propósito y tarea ser fieles a quienes nos quieren, rodearnos de una comunidad de familias heredadas o escogidas, proteger lo bonito que tenemos en nuestros entornos, cuidar y cuidarnos bien, con cariño, solidaridad y paciencia.
Un abrazo grande y muchos ánimos.