Con la que esta cayendo en las calles, y no me refiero a la lluvia, sino a lo que ha saltado con el desahucio de #Maricarmen, y con en NO de las medidas de mínimos que se habían presentado en el Congreso.
Con lo que las calles están clamando, sobre todo un una parte de los responsables políticos, de otros no merece la pena ni mentarlos; lo que no es de recibo es que esa parte en vez de unir fuerzas de una vez por todas ante la peligrosa deriva que han demostrado los negacionistas de la dignidad, se andan tirando los trastos unos a otros, culpando los unos a los otros, y dividiendo una vez mas la poca esperanza que quedaba.
No es hora de divisiones, no es hora de buscar medallas ni de cálculos partidistas, es hora de construir futuro y de acabar con los abusos de fondos buitre y especuladores.
Ya tendrán tiempo cuando de una vez solucionen el gravísimo problema de la vivienda. Aunque, puestos a ello, también el de la sanidad, la educación y demás servicios públicos.
Porque seguir con sus peleas partidistas es sumarse a los mismos que han dado el NO, es pretender alimentar sus caprichos y abandonar de nuevo a la voz de la calle.
Dejen de pelearse y hablen escuchando a la calle, no a las papeletas que puedan perder o ganar cada uno por separado.