☘️ Aprendizajes del verano en nuestro proyecto comunitario - permacultural ☘️
Condicionantes a destacar:
– El verano más seco que nadie en la zona recuerda.
– Convivir y trabajar con personas voluntarias, desde el rol de responsables.
– Vivir no tan cerca de la red que habíamos creado durante >30 años.
– Crianza de un bebé de 14 meses.
Aprendizajes y reflexiones:
-Una huerta da satisfacciones frecuentes a cambio de trabajo frecuente. Los árboles frutales dan satisfacción infrecuente, a cambio de trabajo infrecuente. Si contamos su sombra, dan satisfacción frecuente.
– Árboles frutales pueden dar grandes cosechas sin riegos. La huerta es mucho más sensible.
– Convivir con personalidades variadas obliga a flexibilizarse y salir del modo túnel en el que tendemos a vivir.
– Lo que para unos es necesidad básica, para otros es prescindible.
– Común a todas las personalidades que nos han acompañado: voluntad de ayudar, trabajar con las manos y aprender. ¿Quizás la vida moderna no ofrece oportunidades satisfactorias en estos campos?
– Una red humana ayuda, mucho, especialmente entorno a la crianza y grandes proyectos.
– Crear una nueva red no es tan difícil. ¿El que da, recibe? ¿O será que tener un bebé ayuda? ¿O será que hemos aterrizado en un lugar con personas afines? Eso sí, los vínculos familiares parecen insustituibles.
– La crianza puede ser un torbellino que cambia la vida. Fases horribles y fases maravillosas. Una oportunidad para el crecimiento personal.
– La ciudad parece aún más extraterrestre vista desde el rural. Invivible. Anécdota en la ciudad: me para la policía diciendo que no debo ir sin camiseta y que no me recomienda que mi hijo vaya con el culo al aire. «Perdón, no lo sabía, en mi pueblo llevo todo el verano sin camiseta y en calzoncillos.
– «Hacer cosas» palpables y con visión de futuro sienta bien, muy bien.