La acuicultura bien aplicada podría ser una fuente de trabajo y una opción para obtener proteína barata y de buena calidad para nuestra población, siempre y cuando se priorice alimentar a nuestra comunidad antes que maximizar el beneficio económico.
En realidad, no es la actividad en sí misma lo que importa, sino cómo se desarrolla. El "cómo" se refiere al direccionamiento político que debería regir nuestra provincia y definir el tipo de sociedad que queremos construir.
Como Ingeniero Pesquero con especialización en sistemas de gestión empresarial, podría parecer que debería celebrar la noticia de la habilitación de la cría de salmones, ya que podría mejorar mi situación económica. Sin embargo, me pregunto: ¿a qué costo? ¿Vale la pena sacrificar el futuro de nuestra provincia y el bienestar de las generaciones venideras a cambio de beneficios económicos a corto plazo?
No estoy dispuesto a ser cómplice de decisiones que prioricen el interés económico sobre el bienestar de nuestra comunidad y el medio ambiente. Prefiero trabajar por un futuro más sostenible y equitativo para nuestra provincia, incluso si eso significa renunciar a beneficios personales. #Ushuaia #TierradelFuego