#opsibilla — Public Fediverse posts
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G.G.G.P. – Fedeli alla linea!
¡Libertad para Gaia, Gino, Gigi y Paolo!
Llamada a la continuación de la publicación Bezmotivny«En líneas generales, y en desacuerdo con la valoración del Ministerio Público, la medida del arresto domiciliario parece idónea para contener la prosecución de la publicación “Bezmotivny” y las actividades relacionadas con la propaganda instigadora.
La contención en el domicilio de los principales investigados […] parece razonablemente capaz de obstaculizar tanto toda la actividad que conduce a la realización de cada número periódico como el resto de actividades relacionadas.
Ciertamente, la concurrencia de la voluntad de los sospechosos, a quienes en última instancia se confía el cumplimiento de las prescripciones de la medida domiciliaria, es indispensable para la eficacia de la medida. Si existe tal concurrencia, se evitará la reincidencia. De lo contrario, sólo quedará el agravamiento de la medida».Estas son las conclusiones de la orden de custodia cautelar que el pasado 8 de agosto ha llevado al arresto domiciliario con pulsera electrónico (todavía sin aplicar debido a la falta de dispositivos) de cuatro compañeros anarquistas de Carrara (uno de ellos pasará dos noches en la cárcel a la espera de que se determine su domicilio) y cinco obligaciones de residencia con toque de queda de 19 a 7 para otros cinco, entre los cuales un compañero de Aquila y uno de Spoleto. Palabras de una claridad tan explícita que dificultan cualquier comentario adicional: el juez de instrucción de Génova, Riccardo Ghio, no se avergüenza de afirmar apertis verbis que el objetivo de las medidas cautelares que acaba de ordenar es silenciar un medio de prensa anarquista. Va más lejos, al considerar excesivo el arresto en prisión (único aspecto en el que se atreve a discrepar con el fiscal Federico Manotti, que solicitaba 10 órdenes de arresto en prisión), afirma claramente que su prodigalidad está condicionada precisamente a la suspensión de la publicación del maléfico periódico. De lo contrario, no quedará sino el agravamiento de la medida.
Llevamos años denunciando el desencadenamiento de un giro autoritario que trasciende los gobiernos y su color político, que se ciñe al Estado profundo y a sus instituciones autónomas. Un giro que se verifica en una coyuntura en la que la burguesía, aun en ausencia de un conflicto social particularmente agudo, se muestra cada vez más nerviosa e indispuesta hacia cualquiera que ose importunar al maquinista. Clamorosos, nunca nos cansaremos de denunciarlo, los arrestos ordenados por la Fiscalía de Piacenza el año pasado contra sindicalistas acusados de «extorsión» – clamorosos porque nos dan una idea psicológica de cómo consideran hoy los jefes su dinero y el dinero que deben a sus subordinados. Sin duda, el frente de ruptura de este giro está golpeando el movimiento anarquista. La elevadísima condena de Juan Sorroche, el kafkiano proceso Scripta Manent (con informes periciales inservibles que 15 años después se convierten en pruebas concluyentes para la recalificación en masacre política de uno de los incidentes impugnados en el Tribunal de Casación, en ausencia de muertes), la decisión del precedente gobierno de Unità Nazionale y la enérgica defensa del nuevo gobierno de Derecha de encerrar por primera vez en la historia a un anarquista en 41 bis, sólo por citar los acontecimientos más graves.
En este giro, la prensa anarquista aparece como el objetivo preferente de los ataques del Estado. Primero con la pandemia y luego con la guerra en Ucrania entre la OTAN y la Federación Rusa, el clima cultural e informativo en Italia ha entrado en una fase de homologación de la que no se tiene memoria en periodo republicano. La disidencia se ridiculiza con facilidad como «conspiracionismo», como si el pensamiento único fuera tan fuerte que cualquiera que diga algo diferente está epistemológicamente loco. Con los anarquistas esta operación fracasa, tanto por la realidad de sus ideales, que son la única alternativa posible a un mundo fundado en la autoridad y la propiedad que marcha (literalmente) hacia la autodestrucción, como porque las palabras de los anarquistas no se quedan en meras palabras, sino que implican acción. Entonces suenan las esposas.
Sin embargo, es muy raro encontrarse con magistrados tan estúpidos como para ser así de francos. La investigación denominada Scripta Scelera, se presenta con la ambiciosa intención, ya desde su nombre, de ser la secuela de Scripta Manent pero resulta ser una mala copia de la investigación Sibilla. La instigación a la delincuencia, concretamente el delito de opinión, es el motor que impulsa ambas investigaciones, de Perugia y Génova. Esto en sí mismo parece indicativo del giro autoritario en curso. Pero la investigación dirigida por la Digos de La Spezia y coordinada por la Fiscalía de Génova es todavía más embarazosa debido al nivel cultural de los autores – incluso en sentido estricto, ya que cada página de los documentos está repleta de gazapos, errores semánticos y de sintaxis, pasajes en blanco a la espera que el autor vuelva sobre el archivo de texto y que luego se olvida de completar.
No nos interesa desmontar un teorema que se desmonta por si mismo. Por otro lado, no se puede sino estar orgulloso de los crímenes impugnados a los compañeros, sea quien sea el autor, más aún tratándose de delitos de opinión. Sin embargo encontramos vulgares falsificaciones históricas y políticas sobre las que no podemos guardar silencio.
En general, todo el articulado consiste en afirmaciones apodícticas que los autores de la investigación no prueban, sino que simplemente relatan. Tal compañero es «jefe internacional de los insurreccionalistas», este otro «es el líder de los anarquistas de Carrara», el otro es el «punto de referencia del movimiento federacionalista (???) de Umbría». Estos personajes de ficción conforman a voluntad una novela, lo que ocurre en Italia es hijo de la misma mano narrativa (a cierto punto se puede leer que «la FAI informal no tiene respeto ni siquiera por Falcone y Borsellino» hablando de una lápida vandalizada en Roma, y lo mismo vale para cualquier otra acción ocurrida en Italia).
En esta fábula se afirma por ejemplo que el periódico anarquista Vetriolo se cerró por la Operación Sibilla, iniciada el 11 de noviembre de 2021. Esta afirmación en una falsedad bochornosa: tras la operación Sibilla, Vetriolo ha publicado un nuevo número, concretamente el 7º, con fecha del verano 2022 y estamos bastante seguros que saldrán más. De esta sucia mentira los investigadores derivan otras: la solidaridad dada a Vetriolo, la decisión de volver a publicar algunos artículos bajo acusación, además de publicar las cartas desde la cárcel de Alfredo, de Michele en arresto domiciliario y de Francesco sobre la Operación Sibilla, la calificación de continuadores de Vetriolo (pero esto decidido por el novelista, que como siempre lo cuenta pero no lo prueba) demostraría a ojos de los inquisidores que los compañeros de la redacción de Bezmotivny tienen la cognición psicológica (la intención) de cometer el delito de instigación a la delincuencia. Si todavía hubiera algún demócrata sincero, llegados a este punto recordaría que el tribunal de revisión de Perugia ha anulado dos veces estas medidas cautelares. Pero no es suficiente, dos compañeros de Vetriolo están acusados en esta nueva operación, básicamente con los mismos cargos que en la anterior.
Todo esto sin duda hace sonreír pero no debemos pensar que, en sí misma, la ineptitud de Digos, Fiscalía y juez de instrucción pueda sugerir un rápido eclipse del teorema. Nunca debemos subestimar el peligro de los tontos. En palabras de Oscar Wilde [Marc Twain?], mejor no discutir con un idiota: hará que te rebajes a su nivel y allí te ganará por experiencia. Aunque presentado en una forma gramatical y políticamente analfabeta, el trasfondo de esta operación represiva es muy claro: un ataque directo a la solidaridad y a las ideas anarquistas.
En resumen, parafraseando a Ennio Flaiano, la situación es grave pero no es seria.
Las obsesivas vueltas de tuerca sobre Alfredo Cospito dicen algo al respecto. El compañero fue trasladado al 41 bis. Quien ha publicado libros y periódicos con él ha sido arrestado. Quien ha mostrado solidaridad con esos compañeros ha sido a su vez arrestado (aunque mientras tanto han sido exculpados). Si tocas el cable mueres, nos está diciendo el Estado. La mañana del 8 de agosto se alcanzaba el culmen de esta estrategia de represalia del Estado con el secuestro de una imprenta comercial en Avenza (Carrara). Como diciendo: ¡ay de los que se relacionen con los anarquistas, aunque sea una transacción profesional. Manteneos alejados de ellos, de lo contrario tendréis grandes problemas! Que se avergüence el señor Manotti y que recuerde, la próxima vez que vaya a hacer un proceso con la DIA, que lo que ha hecho en Avenza no tiene nada que envidiar a la ética mafiosa.
Por otro lado, las afirmaciones de quienes se desvinculan son capitalizadas por los inquisidores y pasan a formar parte de una pieza importante de la investigación. Así vemos a la Digos babeando detrás de las acusaciones de relato contra nuestros compañeros, recalcando una vez más la estrategia de dividir a los anarquistas en «buenos» y «malos». Fortaleciendo la investigación con los actos perversos [scellerati] de quienes, al contrario, han negado la imprenta a nuestros compañeros.
A todo esto se reacciona continuando nuestro camino. Es necesario ser conscientes de la gravedad del momento, pero no podemos permitirnos dejar que nos aplasten desde una óptica meramente defensiva frente a las operaciones represivas. La historia de Bezmotivny nos dice exactamente lo contrario. El periódico, sin negar nunca la solidaridad y pronunciándose con coraje de parte de los indefendibles, de los revolucionarios, de los prisioneros, pagando un altísimo precio por ello, ha mantenido en los años una línea editorial que, lejos de toda forma de especialización anticarcelaria, en primer lugar ha calificado positivamente esa autodefinición de periódico internacionalista.
En las columnas de Bezmotivny, internacionalismo no ha significado solamente publicar noticias de los prisioneros anarquistas en el mundo y las reivindicaciones de las acciones anarquistas alrededor del mundo.
El internacionalismo es ante todo una posición teórico-práctica bien precisa: significa tener una lectura de las relaciones internacionales de hostilidad con respecto a cada Estado y cada interés capitalista nacional. Sobre a la guerra en Ucrania, Bezmotivny ha sido una voz casi solitaria en defensa de las posiciones internacionalistas intransigentes: contra todo Estado, empezando por el nuestro; por tanto por la derrota de Italia y sus aliados; por la derrota de la OTAN; reafirmando que nuestro enemigo no está en Moscú, sino en Roma; todo esto sin abandonar a esos anarquistas que en Rusia y Bielorusia combaten contra su propio Estado y capitalismo, publicando las reivindicaciones de sus acciones. Con estas posiciones hemos compartido y estamos orgullosos de ello las manifestaciones del 25 de abril en Spoleto y del 1 de mayo en Carrara en 2022 – manifestaciones que naturalmente se han convertido en otros cargos por 414 c.p..
Queremos que todo esto continúe.
Lo queremos a pesar de las amenazas de la magistratura, lo queremos porque en defensa de nuestra «libertad de palabra» lo único sensato es seguir utilizando la palabra. Llamamos al movimiento anarquista a que asuma colectivamente la responsabilidad de imprimir un nuevo número de Bezmotivny. Un número que, como es natural, sea una respuesta y provocación a la orden de censura, pero que al mismo tiempo continúe con los temas que el quincenal de Carrara ha desarrollado en estos años. Porque cada paso que retrocedamos hoy, nos costará mucho recuperarlo mañana. Especialmente porque esas ideas se necesitan con urgencia.
La historia nos enseña que la censura nunca paga, que los censores son olvidados mientras que las obras que se querían hacer desaparecer de la circulación se vuelven eternas. A quien en su cabeza tiene indicios de proscripción, no tenemos nada que decirle. Además, sois demasiado estúpidos para comprender.¡Contra la censura, perseveramos con la propaganda anarquista!
¡Si intentáis taparnos la boca, os morderemos la mano!
¡Tan sólo mierda para quien presenta indicios de proscripción!
¡Defendamos la prensa anarquista publicando!Circolo Anarchico “La Faglia”
via Monte Bianco 23, Foligno
[email protected]
t.me/circoloanarchicolafagliaTraducido de: lanemesi.noblogs.org
(en breve añadiremos los enlaces añadidos por lxs compas de La Nemesi a su correspondiente traducción en castellano)
#editorial #italia #llamamiento #op-scripta-scelera #op-sibilla
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G.G.G.P. – Fedeli alla linea!
¡Libertad para Gaia, Gino, Gigi y Paolo!
Llamada a la continuación de la publicación Bezmotivny«En líneas generales, y en desacuerdo con la valoración del Ministerio Público, la medida del arresto domiciliario parece idónea para contener la prosecución de la publicación “Bezmotivny” y las actividades relacionadas con la propaganda instigadora.
La contención en el domicilio de los principales investigados […] parece razonablemente capaz de obstaculizar tanto toda la actividad que conduce a la realización de cada número periódico como el resto de actividades relacionadas.
Ciertamente, la concurrencia de la voluntad de los sospechosos, a quienes en última instancia se confía el cumplimiento de las prescripciones de la medida domiciliaria, es indispensable para la eficacia de la medida. Si existe tal concurrencia, se evitará la reincidencia. De lo contrario, sólo quedará el agravamiento de la medida».Estas son las conclusiones de la orden de custodia cautelar que el pasado 8 de agosto ha llevado al arresto domiciliario con pulsera electrónico (todavía sin aplicar debido a la falta de dispositivos) de cuatro compañeros anarquistas de Carrara (uno de ellos pasará dos noches en la cárcel a la espera de que se determine su domicilio) y cinco obligaciones de residencia con toque de queda de 19 a 7 para otros cinco, entre los cuales un compañero de Aquila y uno de Spoleto. Palabras de una claridad tan explícita que dificultan cualquier comentario adicional: el juez de instrucción de Génova, Riccardo Ghio, no se avergüenza de afirmar apertis verbis que el objetivo de las medidas cautelares que acaba de ordenar es silenciar un medio de prensa anarquista. Va más lejos, al considerar excesivo el arresto en prisión (único aspecto en el que se atreve a discrepar con el fiscal Federico Manotti, que solicitaba 10 órdenes de arresto en prisión), afirma claramente que su prodigalidad está condicionada precisamente a la suspensión de la publicación del maléfico periódico. De lo contrario, no quedará sino el agravamiento de la medida.
Llevamos años denunciando el desencadenamiento de un giro autoritario que trasciende los gobiernos y su color político, que se ciñe al Estado profundo y a sus instituciones autónomas. Un giro que se verifica en una coyuntura en la que la burguesía, aun en ausencia de un conflicto social particularmente agudo, se muestra cada vez más nerviosa e indispuesta hacia cualquiera que ose importunar al maquinista. Clamorosos, nunca nos cansaremos de denunciarlo, los arrestos ordenados por la Fiscalía de Piacenza el año pasado contra sindicalistas acusados de «extorsión» – clamorosos porque nos dan una idea psicológica de cómo consideran hoy los jefes su dinero y el dinero que deben a sus subordinados. Sin duda, el frente de ruptura de este giro está golpeando el movimiento anarquista. La elevadísima condena de Juan Sorroche, el kafkiano proceso Scripta Manent (con informes periciales inservibles que 15 años después se convierten en pruebas concluyentes para la recalificación en masacre política de uno de los incidentes impugnados en el Tribunal de Casación, en ausencia de muertes), la decisión del precedente gobierno de Unità Nazionale y la enérgica defensa del nuevo gobierno de Derecha de encerrar por primera vez en la historia a un anarquista en 41 bis, sólo por citar los acontecimientos más graves.
En este giro, la prensa anarquista aparece como el objetivo preferente de los ataques del Estado. Primero con la pandemia y luego con la guerra en Ucrania entre la OTAN y la Federación Rusa, el clima cultural e informativo en Italia ha entrado en una fase de homologación de la que no se tiene memoria en periodo republicano. La disidencia se ridiculiza con facilidad como «conspiracionismo», como si el pensamiento único fuera tan fuerte que cualquiera que diga algo diferente está epistemológicamente loco. Con los anarquistas esta operación fracasa, tanto por la realidad de sus ideales, que son la única alternativa posible a un mundo fundado en la autoridad y la propiedad que marcha (literalmente) hacia la autodestrucción, como porque las palabras de los anarquistas no se quedan en meras palabras, sino que implican acción. Entonces suenan las esposas.
Sin embargo, es muy raro encontrarse con magistrados tan estúpidos como para ser así de francos. La investigación denominada Scripta Scelera, se presenta con la ambiciosa intención, ya desde su nombre, de ser la secuela de Scripta Manent pero resulta ser una mala copia de la investigación Sibilla. La instigación a la delincuencia, concretamente el delito de opinión, es el motor que impulsa ambas investigaciones, de Perugia y Génova. Esto en sí mismo parece indicativo del giro autoritario en curso. Pero la investigación dirigida por la Digos de La Spezia y coordinada por la Fiscalía de Génova es todavía más embarazosa debido al nivel cultural de los autores – incluso en sentido estricto, ya que cada página de los documentos está repleta de gazapos, errores semánticos y de sintaxis, pasajes en blanco a la espera que el autor vuelva sobre el archivo de texto y que luego se olvida de completar.
No nos interesa desmontar un teorema que se desmonta por si mismo. Por otro lado, no se puede sino estar orgulloso de los crímenes impugnados a los compañeros, sea quien sea el autor, más aún tratándose de delitos de opinión. Sin embargo encontramos vulgares falsificaciones históricas y políticas sobre las que no podemos guardar silencio.
En general, todo el articulado consiste en afirmaciones apodícticas que los autores de la investigación no prueban, sino que simplemente relatan. Tal compañero es «jefe internacional de los insurreccionalistas», este otro «es el líder de los anarquistas de Carrara», el otro es el «punto de referencia del movimiento federacionalista (???) de Umbría». Estos personajes de ficción conforman a voluntad una novela, lo que ocurre en Italia es hijo de la misma mano narrativa (a cierto punto se puede leer que «la FAI informal no tiene respeto ni siquiera por Falcone y Borsellino» hablando de una lápida vandalizada en Roma, y lo mismo vale para cualquier otra acción ocurrida en Italia).
En esta fábula se afirma por ejemplo que el periódico anarquista Vetriolo se cerró por la Operación Sibilla, iniciada el 11 de noviembre de 2021. Esta afirmación en una falsedad bochornosa: tras la operación Sibilla, Vetriolo ha publicado un nuevo número, concretamente el 7º, con fecha del verano 2022 y estamos bastante seguros que saldrán más. De esta sucia mentira los investigadores derivan otras: la solidaridad dada a Vetriolo, la decisión de volver a publicar algunos artículos bajo acusación, además de publicar las cartas desde la cárcel de Alfredo, de Michele en arresto domiciliario y de Francesco sobre la Operación Sibilla, la calificación de continuadores de Vetriolo (pero esto decidido por el novelista, que como siempre lo cuenta pero no lo prueba) demostraría a ojos de los inquisidores que los compañeros de la redacción de Bezmotivny tienen la cognición psicológica (la intención) de cometer el delito de instigación a la delincuencia. Si todavía hubiera algún demócrata sincero, llegados a este punto recordaría que el tribunal de revisión de Perugia ha anulado dos veces estas medidas cautelares. Pero no es suficiente, dos compañeros de Vetriolo están acusados en esta nueva operación, básicamente con los mismos cargos que en la anterior.
Todo esto sin duda hace sonreír pero no debemos pensar que, en sí misma, la ineptitud de Digos, Fiscalía y juez de instrucción pueda sugerir un rápido eclipse del teorema. Nunca debemos subestimar el peligro de los tontos. En palabras de Oscar Wilde [Marc Twain?], mejor no discutir con un idiota: hará que te rebajes a su nivel y allí te ganará por experiencia. Aunque presentado en una forma gramatical y políticamente analfabeta, el trasfondo de esta operación represiva es muy claro: un ataque directo a la solidaridad y a las ideas anarquistas.
En resumen, parafraseando a Ennio Flaiano, la situación es grave pero no es seria.
Las obsesivas vueltas de tuerca sobre Alfredo Cospito dicen algo al respecto. El compañero fue trasladado al 41 bis. Quien ha publicado libros y periódicos con él ha sido arrestado. Quien ha mostrado solidaridad con esos compañeros ha sido a su vez arrestado (aunque mientras tanto han sido exculpados). Si tocas el cable mueres, nos está diciendo el Estado. La mañana del 8 de agosto se alcanzaba el culmen de esta estrategia de represalia del Estado con el secuestro de una imprenta comercial en Avenza (Carrara). Como diciendo: ¡ay de los que se relacionen con los anarquistas, aunque sea una transacción profesional. Manteneos alejados de ellos, de lo contrario tendréis grandes problemas! Que se avergüence el señor Manotti y que recuerde, la próxima vez que vaya a hacer un proceso con la DIA, que lo que ha hecho en Avenza no tiene nada que envidiar a la ética mafiosa.
Por otro lado, las afirmaciones de quienes se desvinculan son capitalizadas por los inquisidores y pasan a formar parte de una pieza importante de la investigación. Así vemos a la Digos babeando detrás de las acusaciones de relato contra nuestros compañeros, recalcando una vez más la estrategia de dividir a los anarquistas en «buenos» y «malos». Fortaleciendo la investigación con los actos perversos [scellerati] de quienes, al contrario, han negado la imprenta a nuestros compañeros.
A todo esto se reacciona continuando nuestro camino. Es necesario ser conscientes de la gravedad del momento, pero no podemos permitirnos dejar que nos aplasten desde una óptica meramente defensiva frente a las operaciones represivas. La historia de Bezmotivny nos dice exactamente lo contrario. El periódico, sin negar nunca la solidaridad y pronunciándose con coraje de parte de los indefendibles, de los revolucionarios, de los prisioneros, pagando un altísimo precio por ello, ha mantenido en los años una línea editorial que, lejos de toda forma de especialización anticarcelaria, en primer lugar ha calificado positivamente esa autodefinición de periódico internacionalista.
En las columnas de Bezmotivny, internacionalismo no ha significado solamente publicar noticias de los prisioneros anarquistas en el mundo y las reivindicaciones de las acciones anarquistas alrededor del mundo.
El internacionalismo es ante todo una posición teórico-práctica bien precisa: significa tener una lectura de las relaciones internacionales de hostilidad con respecto a cada Estado y cada interés capitalista nacional. Sobre a la guerra en Ucrania, Bezmotivny ha sido una voz casi solitaria en defensa de las posiciones internacionalistas intransigentes: contra todo Estado, empezando por el nuestro; por tanto por la derrota de Italia y sus aliados; por la derrota de la OTAN; reafirmando que nuestro enemigo no está en Moscú, sino en Roma; todo esto sin abandonar a esos anarquistas que en Rusia y Bielorusia combaten contra su propio Estado y capitalismo, publicando las reivindicaciones de sus acciones. Con estas posiciones hemos compartido y estamos orgullosos de ello las manifestaciones del 25 de abril en Spoleto y del 1 de mayo en Carrara en 2022 – manifestaciones que naturalmente se han convertido en otros cargos por 414 c.p..
Queremos que todo esto continúe.
Lo queremos a pesar de las amenazas de la magistratura, lo queremos porque en defensa de nuestra «libertad de palabra» lo único sensato es seguir utilizando la palabra. Llamamos al movimiento anarquista a que asuma colectivamente la responsabilidad de imprimir un nuevo número de Bezmotivny. Un número que, como es natural, sea una respuesta y provocación a la orden de censura, pero que al mismo tiempo continúe con los temas que el quincenal de Carrara ha desarrollado en estos años. Porque cada paso que retrocedamos hoy, nos costará mucho recuperarlo mañana. Especialmente porque esas ideas se necesitan con urgencia.
La historia nos enseña que la censura nunca paga, que los censores son olvidados mientras que las obras que se querían hacer desaparecer de la circulación se vuelven eternas. A quien en su cabeza tiene indicios de proscripción, no tenemos nada que decirle. Además, sois demasiado estúpidos para comprender.¡Contra la censura, perseveramos con la propaganda anarquista!
¡Si intentáis taparnos la boca, os morderemos la mano!
¡Tan sólo mierda para quien presenta indicios de proscripción!
¡Defendamos la prensa anarquista publicando!Circolo Anarchico “La Faglia”
via Monte Bianco 23, Foligno
[email protected]
t.me/circoloanarchicolafagliaTraducido de: lanemesi.noblogs.org
(en breve añadiremos los enlaces añadidos por lxs compas de La Nemesi a su correspondiente traducción en castellano)
#editorial #italia #llamamiento #op-scripta-scelera #op-sibilla
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G.G.G.P. – Fedeli alla linea!
¡Libertad para Gaia, Gino, Gigi y Paolo!
Llamada a la continuación de la publicación Bezmotivny«En líneas generales, y en desacuerdo con la valoración del Ministerio Público, la medida del arresto domiciliario parece idónea para contener la prosecución de la publicación “Bezmotivny” y las actividades relacionadas con la propaganda instigadora.
La contención en el domicilio de los principales investigados […] parece razonablemente capaz de obstaculizar tanto toda la actividad que conduce a la realización de cada número periódico como el resto de actividades relacionadas.
Ciertamente, la concurrencia de la voluntad de los sospechosos, a quienes en última instancia se confía el cumplimiento de las prescripciones de la medida domiciliaria, es indispensable para la eficacia de la medida. Si existe tal concurrencia, se evitará la reincidencia. De lo contrario, sólo quedará el agravamiento de la medida».Estas son las conclusiones de la orden de custodia cautelar que el pasado 8 de agosto ha llevado al arresto domiciliario con pulsera electrónico (todavía sin aplicar debido a la falta de dispositivos) de cuatro compañeros anarquistas de Carrara (uno de ellos pasará dos noches en la cárcel a la espera de que se determine su domicilio) y cinco obligaciones de residencia con toque de queda de 19 a 7 para otros cinco, entre los cuales un compañero de Aquila y uno de Spoleto. Palabras de una claridad tan explícita que dificultan cualquier comentario adicional: el juez de instrucción de Génova, Riccardo Ghio, no se avergüenza de afirmar apertis verbis que el objetivo de las medidas cautelares que acaba de ordenar es silenciar un medio de prensa anarquista. Va más lejos, al considerar excesivo el arresto en prisión (único aspecto en el que se atreve a discrepar con el fiscal Federico Manotti, que solicitaba 10 órdenes de arresto en prisión), afirma claramente que su prodigalidad está condicionada precisamente a la suspensión de la publicación del maléfico periódico. De lo contrario, no quedará sino el agravamiento de la medida.
Llevamos años denunciando el desencadenamiento de un giro autoritario que trasciende los gobiernos y su color político, que se ciñe al Estado profundo y a sus instituciones autónomas. Un giro que se verifica en una coyuntura en la que la burguesía, aun en ausencia de un conflicto social particularmente agudo, se muestra cada vez más nerviosa e indispuesta hacia cualquiera que ose importunar al maquinista. Clamorosos, nunca nos cansaremos de denunciarlo, los arrestos ordenados por la Fiscalía de Piacenza el año pasado contra sindicalistas acusados de «extorsión» – clamorosos porque nos dan una idea psicológica de cómo consideran hoy los jefes su dinero y el dinero que deben a sus subordinados. Sin duda, el frente de ruptura de este giro está golpeando el movimiento anarquista. La elevadísima condena de Juan Sorroche, el kafkiano proceso Scripta Manent (con informes periciales inservibles que 15 años después se convierten en pruebas concluyentes para la recalificación en masacre política de uno de los incidentes impugnados en el Tribunal de Casación, en ausencia de muertes), la decisión del precedente gobierno de Unità Nazionale y la enérgica defensa del nuevo gobierno de Derecha de encerrar por primera vez en la historia a un anarquista en 41 bis, sólo por citar los acontecimientos más graves.
En este giro, la prensa anarquista aparece como el objetivo preferente de los ataques del Estado. Primero con la pandemia y luego con la guerra en Ucrania entre la OTAN y la Federación Rusa, el clima cultural e informativo en Italia ha entrado en una fase de homologación de la que no se tiene memoria en periodo republicano. La disidencia se ridiculiza con facilidad como «conspiracionismo», como si el pensamiento único fuera tan fuerte que cualquiera que diga algo diferente está epistemológicamente loco. Con los anarquistas esta operación fracasa, tanto por la realidad de sus ideales, que son la única alternativa posible a un mundo fundado en la autoridad y la propiedad que marcha (literalmente) hacia la autodestrucción, como porque las palabras de los anarquistas no se quedan en meras palabras, sino que implican acción. Entonces suenan las esposas.
Sin embargo, es muy raro encontrarse con magistrados tan estúpidos como para ser así de francos. La investigación denominada Scripta Scelera, se presenta con la ambiciosa intención, ya desde su nombre, de ser la secuela de Scripta Manent pero resulta ser una mala copia de la investigación Sibilla. La instigación a la delincuencia, concretamente el delito de opinión, es el motor que impulsa ambas investigaciones, de Perugia y Génova. Esto en sí mismo parece indicativo del giro autoritario en curso. Pero la investigación dirigida por la Digos de La Spezia y coordinada por la Fiscalía de Génova es todavía más embarazosa debido al nivel cultural de los autores – incluso en sentido estricto, ya que cada página de los documentos está repleta de gazapos, errores semánticos y de sintaxis, pasajes en blanco a la espera que el autor vuelva sobre el archivo de texto y que luego se olvida de completar.
No nos interesa desmontar un teorema que se desmonta por si mismo. Por otro lado, no se puede sino estar orgulloso de los crímenes impugnados a los compañeros, sea quien sea el autor, más aún tratándose de delitos de opinión. Sin embargo encontramos vulgares falsificaciones históricas y políticas sobre las que no podemos guardar silencio.
En general, todo el articulado consiste en afirmaciones apodícticas que los autores de la investigación no prueban, sino que simplemente relatan. Tal compañero es «jefe internacional de los insurreccionalistas», este otro «es el líder de los anarquistas de Carrara», el otro es el «punto de referencia del movimiento federacionalista (???) de Umbría». Estos personajes de ficción conforman a voluntad una novela, lo que ocurre en Italia es hijo de la misma mano narrativa (a cierto punto se puede leer que «la FAI informal no tiene respeto ni siquiera por Falcone y Borsellino» hablando de una lápida vandalizada en Roma, y lo mismo vale para cualquier otra acción ocurrida en Italia).
En esta fábula se afirma por ejemplo que el periódico anarquista Vetriolo se cerró por la Operación Sibilla, iniciada el 11 de noviembre de 2021. Esta afirmación en una falsedad bochornosa: tras la operación Sibilla, Vetriolo ha publicado un nuevo número, concretamente el 7º, con fecha del verano 2022 y estamos bastante seguros que saldrán más. De esta sucia mentira los investigadores derivan otras: la solidaridad dada a Vetriolo, la decisión de volver a publicar algunos artículos bajo acusación, además de publicar las cartas desde la cárcel de Alfredo, de Michele en arresto domiciliario y de Francesco sobre la Operación Sibilla, la calificación de continuadores de Vetriolo (pero esto decidido por el novelista, que como siempre lo cuenta pero no lo prueba) demostraría a ojos de los inquisidores que los compañeros de la redacción de Bezmotivny tienen la cognición psicológica (la intención) de cometer el delito de instigación a la delincuencia. Si todavía hubiera algún demócrata sincero, llegados a este punto recordaría que el tribunal de revisión de Perugia ha anulado dos veces estas medidas cautelares. Pero no es suficiente, dos compañeros de Vetriolo están acusados en esta nueva operación, básicamente con los mismos cargos que en la anterior.
Todo esto sin duda hace sonreír pero no debemos pensar que, en sí misma, la ineptitud de Digos, Fiscalía y juez de instrucción pueda sugerir un rápido eclipse del teorema. Nunca debemos subestimar el peligro de los tontos. En palabras de Oscar Wilde [Marc Twain?], mejor no discutir con un idiota: hará que te rebajes a su nivel y allí te ganará por experiencia. Aunque presentado en una forma gramatical y políticamente analfabeta, el trasfondo de esta operación represiva es muy claro: un ataque directo a la solidaridad y a las ideas anarquistas.
En resumen, parafraseando a Ennio Flaiano, la situación es grave pero no es seria.
Las obsesivas vueltas de tuerca sobre Alfredo Cospito dicen algo al respecto. El compañero fue trasladado al 41 bis. Quien ha publicado libros y periódicos con él ha sido arrestado. Quien ha mostrado solidaridad con esos compañeros ha sido a su vez arrestado (aunque mientras tanto han sido exculpados). Si tocas el cable mueres, nos está diciendo el Estado. La mañana del 8 de agosto se alcanzaba el culmen de esta estrategia de represalia del Estado con el secuestro de una imprenta comercial en Avenza (Carrara). Como diciendo: ¡ay de los que se relacionen con los anarquistas, aunque sea una transacción profesional. Manteneos alejados de ellos, de lo contrario tendréis grandes problemas! Que se avergüence el señor Manotti y que recuerde, la próxima vez que vaya a hacer un proceso con la DIA, que lo que ha hecho en Avenza no tiene nada que envidiar a la ética mafiosa.
Por otro lado, las afirmaciones de quienes se desvinculan son capitalizadas por los inquisidores y pasan a formar parte de una pieza importante de la investigación. Así vemos a la Digos babeando detrás de las acusaciones de relato contra nuestros compañeros, recalcando una vez más la estrategia de dividir a los anarquistas en «buenos» y «malos». Fortaleciendo la investigación con los actos perversos [scellerati] de quienes, al contrario, han negado la imprenta a nuestros compañeros.
A todo esto se reacciona continuando nuestro camino. Es necesario ser conscientes de la gravedad del momento, pero no podemos permitirnos dejar que nos aplasten desde una óptica meramente defensiva frente a las operaciones represivas. La historia de Bezmotivny nos dice exactamente lo contrario. El periódico, sin negar nunca la solidaridad y pronunciándose con coraje de parte de los indefendibles, de los revolucionarios, de los prisioneros, pagando un altísimo precio por ello, ha mantenido en los años una línea editorial que, lejos de toda forma de especialización anticarcelaria, en primer lugar ha calificado positivamente esa autodefinición de periódico internacionalista.
En las columnas de Bezmotivny, internacionalismo no ha significado solamente publicar noticias de los prisioneros anarquistas en el mundo y las reivindicaciones de las acciones anarquistas alrededor del mundo.
El internacionalismo es ante todo una posición teórico-práctica bien precisa: significa tener una lectura de las relaciones internacionales de hostilidad con respecto a cada Estado y cada interés capitalista nacional. Sobre a la guerra en Ucrania, Bezmotivny ha sido una voz casi solitaria en defensa de las posiciones internacionalistas intransigentes: contra todo Estado, empezando por el nuestro; por tanto por la derrota de Italia y sus aliados; por la derrota de la OTAN; reafirmando que nuestro enemigo no está en Moscú, sino en Roma; todo esto sin abandonar a esos anarquistas que en Rusia y Bielorusia combaten contra su propio Estado y capitalismo, publicando las reivindicaciones de sus acciones. Con estas posiciones hemos compartido y estamos orgullosos de ello las manifestaciones del 25 de abril en Spoleto y del 1 de mayo en Carrara en 2022 – manifestaciones que naturalmente se han convertido en otros cargos por 414 c.p..
Queremos que todo esto continúe.
Lo queremos a pesar de las amenazas de la magistratura, lo queremos porque en defensa de nuestra «libertad de palabra» lo único sensato es seguir utilizando la palabra. Llamamos al movimiento anarquista a que asuma colectivamente la responsabilidad de imprimir un nuevo número de Bezmotivny. Un número que, como es natural, sea una respuesta y provocación a la orden de censura, pero que al mismo tiempo continúe con los temas que el quincenal de Carrara ha desarrollado en estos años. Porque cada paso que retrocedamos hoy, nos costará mucho recuperarlo mañana. Especialmente porque esas ideas se necesitan con urgencia.
La historia nos enseña que la censura nunca paga, que los censores son olvidados mientras que las obras que se querían hacer desaparecer de la circulación se vuelven eternas. A quien en su cabeza tiene indicios de proscripción, no tenemos nada que decirle. Además, sois demasiado estúpidos para comprender.¡Contra la censura, perseveramos con la propaganda anarquista!
¡Si intentáis taparnos la boca, os morderemos la mano!
¡Tan sólo mierda para quien presenta indicios de proscripción!
¡Defendamos la prensa anarquista publicando!Circolo Anarchico “La Faglia”
via Monte Bianco 23, Foligno
[email protected]
t.me/circoloanarchicolafagliaTraducido de: lanemesi.noblogs.org
(en breve añadiremos los enlaces añadidos por lxs compas de La Nemesi a su correspondiente traducción en castellano)
#editorial #italia #llamamiento #op-scripta-scelera #op-sibilla
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G.G.G.P. – Fedeli alla linea!
¡Libertad para Gaia, Gino, Gigi y Paolo!
Llamada a la continuación de la publicación Bezmotivny«En líneas generales, y en desacuerdo con la valoración del Ministerio Público, la medida del arresto domiciliario parece idónea para contener la prosecución de la publicación “Bezmotivny” y las actividades relacionadas con la propaganda instigadora.
La contención en el domicilio de los principales investigados […] parece razonablemente capaz de obstaculizar tanto toda la actividad que conduce a la realización de cada número periódico como el resto de actividades relacionadas.
Ciertamente, la concurrencia de la voluntad de los sospechosos, a quienes en última instancia se confía el cumplimiento de las prescripciones de la medida domiciliaria, es indispensable para la eficacia de la medida. Si existe tal concurrencia, se evitará la reincidencia. De lo contrario, sólo quedará el agravamiento de la medida».Estas son las conclusiones de la orden de custodia cautelar que el pasado 8 de agosto ha llevado al arresto domiciliario con pulsera electrónico (todavía sin aplicar debido a la falta de dispositivos) de cuatro compañeros anarquistas de Carrara (uno de ellos pasará dos noches en la cárcel a la espera de que se determine su domicilio) y cinco obligaciones de residencia con toque de queda de 19 a 7 para otros cinco, entre los cuales un compañero de Aquila y uno de Spoleto. Palabras de una claridad tan explícita que dificultan cualquier comentario adicional: el juez de instrucción de Génova, Riccardo Ghio, no se avergüenza de afirmar apertis verbis que el objetivo de las medidas cautelares que acaba de ordenar es silenciar un medio de prensa anarquista. Va más lejos, al considerar excesivo el arresto en prisión (único aspecto en el que se atreve a discrepar con el fiscal Federico Manotti, que solicitaba 10 órdenes de arresto en prisión), afirma claramente que su prodigalidad está condicionada precisamente a la suspensión de la publicación del maléfico periódico. De lo contrario, no quedará sino el agravamiento de la medida.
Llevamos años denunciando el desencadenamiento de un giro autoritario que trasciende los gobiernos y su color político, que se ciñe al Estado profundo y a sus instituciones autónomas. Un giro que se verifica en una coyuntura en la que la burguesía, aun en ausencia de un conflicto social particularmente agudo, se muestra cada vez más nerviosa e indispuesta hacia cualquiera que ose importunar al maquinista. Clamorosos, nunca nos cansaremos de denunciarlo, los arrestos ordenados por la Fiscalía de Piacenza el año pasado contra sindicalistas acusados de «extorsión» – clamorosos porque nos dan una idea psicológica de cómo consideran hoy los jefes su dinero y el dinero que deben a sus subordinados. Sin duda, el frente de ruptura de este giro está golpeando el movimiento anarquista. La elevadísima condena de Juan Sorroche, el kafkiano proceso Scripta Manent (con informes periciales inservibles que 15 años después se convierten en pruebas concluyentes para la recalificación en masacre política de uno de los incidentes impugnados en el Tribunal de Casación, en ausencia de muertes), la decisión del precedente gobierno de Unità Nazionale y la enérgica defensa del nuevo gobierno de Derecha de encerrar por primera vez en la historia a un anarquista en 41 bis, sólo por citar los acontecimientos más graves.
En este giro, la prensa anarquista aparece como el objetivo preferente de los ataques del Estado. Primero con la pandemia y luego con la guerra en Ucrania entre la OTAN y la Federación Rusa, el clima cultural e informativo en Italia ha entrado en una fase de homologación de la que no se tiene memoria en periodo republicano. La disidencia se ridiculiza con facilidad como «conspiracionismo», como si el pensamiento único fuera tan fuerte que cualquiera que diga algo diferente está epistemológicamente loco. Con los anarquistas esta operación fracasa, tanto por la realidad de sus ideales, que son la única alternativa posible a un mundo fundado en la autoridad y la propiedad que marcha (literalmente) hacia la autodestrucción, como porque las palabras de los anarquistas no se quedan en meras palabras, sino que implican acción. Entonces suenan las esposas.
Sin embargo, es muy raro encontrarse con magistrados tan estúpidos como para ser así de francos. La investigación denominada Scripta Scelera, se presenta con la ambiciosa intención, ya desde su nombre, de ser la secuela de Scripta Manent pero resulta ser una mala copia de la investigación Sibilla. La instigación a la delincuencia, concretamente el delito de opinión, es el motor que impulsa ambas investigaciones, de Perugia y Génova. Esto en sí mismo parece indicativo del giro autoritario en curso. Pero la investigación dirigida por la Digos de La Spezia y coordinada por la Fiscalía de Génova es todavía más embarazosa debido al nivel cultural de los autores – incluso en sentido estricto, ya que cada página de los documentos está repleta de gazapos, errores semánticos y de sintaxis, pasajes en blanco a la espera que el autor vuelva sobre el archivo de texto y que luego se olvida de completar.
No nos interesa desmontar un teorema que se desmonta por si mismo. Por otro lado, no se puede sino estar orgulloso de los crímenes impugnados a los compañeros, sea quien sea el autor, más aún tratándose de delitos de opinión. Sin embargo encontramos vulgares falsificaciones históricas y políticas sobre las que no podemos guardar silencio.
En general, todo el articulado consiste en afirmaciones apodícticas que los autores de la investigación no prueban, sino que simplemente relatan. Tal compañero es «jefe internacional de los insurreccionalistas», este otro «es el líder de los anarquistas de Carrara», el otro es el «punto de referencia del movimiento federacionalista (???) de Umbría». Estos personajes de ficción conforman a voluntad una novela, lo que ocurre en Italia es hijo de la misma mano narrativa (a cierto punto se puede leer que «la FAI informal no tiene respeto ni siquiera por Falcone y Borsellino» hablando de una lápida vandalizada en Roma, y lo mismo vale para cualquier otra acción ocurrida en Italia).
En esta fábula se afirma por ejemplo que el periódico anarquista Vetriolo se cerró por la Operación Sibilla, iniciada el 11 de noviembre de 2021. Esta afirmación en una falsedad bochornosa: tras la operación Sibilla, Vetriolo ha publicado un nuevo número, concretamente el 7º, con fecha del verano 2022 y estamos bastante seguros que saldrán más. De esta sucia mentira los investigadores derivan otras: la solidaridad dada a Vetriolo, la decisión de volver a publicar algunos artículos bajo acusación, además de publicar las cartas desde la cárcel de Alfredo, de Michele en arresto domiciliario y de Francesco sobre la Operación Sibilla, la calificación de continuadores de Vetriolo (pero esto decidido por el novelista, que como siempre lo cuenta pero no lo prueba) demostraría a ojos de los inquisidores que los compañeros de la redacción de Bezmotivny tienen la cognición psicológica (la intención) de cometer el delito de instigación a la delincuencia. Si todavía hubiera algún demócrata sincero, llegados a este punto recordaría que el tribunal de revisión de Perugia ha anulado dos veces estas medidas cautelares. Pero no es suficiente, dos compañeros de Vetriolo están acusados en esta nueva operación, básicamente con los mismos cargos que en la anterior.
Todo esto sin duda hace sonreír pero no debemos pensar que, en sí misma, la ineptitud de Digos, Fiscalía y juez de instrucción pueda sugerir un rápido eclipse del teorema. Nunca debemos subestimar el peligro de los tontos. En palabras de Oscar Wilde [Marc Twain?], mejor no discutir con un idiota: hará que te rebajes a su nivel y allí te ganará por experiencia. Aunque presentado en una forma gramatical y políticamente analfabeta, el trasfondo de esta operación represiva es muy claro: un ataque directo a la solidaridad y a las ideas anarquistas.
En resumen, parafraseando a Ennio Flaiano, la situación es grave pero no es seria.
Las obsesivas vueltas de tuerca sobre Alfredo Cospito dicen algo al respecto. El compañero fue trasladado al 41 bis. Quien ha publicado libros y periódicos con él ha sido arrestado. Quien ha mostrado solidaridad con esos compañeros ha sido a su vez arrestado (aunque mientras tanto han sido exculpados). Si tocas el cable mueres, nos está diciendo el Estado. La mañana del 8 de agosto se alcanzaba el culmen de esta estrategia de represalia del Estado con el secuestro de una imprenta comercial en Avenza (Carrara). Como diciendo: ¡ay de los que se relacionen con los anarquistas, aunque sea una transacción profesional. Manteneos alejados de ellos, de lo contrario tendréis grandes problemas! Que se avergüence el señor Manotti y que recuerde, la próxima vez que vaya a hacer un proceso con la DIA, que lo que ha hecho en Avenza no tiene nada que envidiar a la ética mafiosa.
Por otro lado, las afirmaciones de quienes se desvinculan son capitalizadas por los inquisidores y pasan a formar parte de una pieza importante de la investigación. Así vemos a la Digos babeando detrás de las acusaciones de relato contra nuestros compañeros, recalcando una vez más la estrategia de dividir a los anarquistas en «buenos» y «malos». Fortaleciendo la investigación con los actos perversos [scellerati] de quienes, al contrario, han negado la imprenta a nuestros compañeros.
A todo esto se reacciona continuando nuestro camino. Es necesario ser conscientes de la gravedad del momento, pero no podemos permitirnos dejar que nos aplasten desde una óptica meramente defensiva frente a las operaciones represivas. La historia de Bezmotivny nos dice exactamente lo contrario. El periódico, sin negar nunca la solidaridad y pronunciándose con coraje de parte de los indefendibles, de los revolucionarios, de los prisioneros, pagando un altísimo precio por ello, ha mantenido en los años una línea editorial que, lejos de toda forma de especialización anticarcelaria, en primer lugar ha calificado positivamente esa autodefinición de periódico internacionalista.
En las columnas de Bezmotivny, internacionalismo no ha significado solamente publicar noticias de los prisioneros anarquistas en el mundo y las reivindicaciones de las acciones anarquistas alrededor del mundo.
El internacionalismo es ante todo una posición teórico-práctica bien precisa: significa tener una lectura de las relaciones internacionales de hostilidad con respecto a cada Estado y cada interés capitalista nacional. Sobre a la guerra en Ucrania, Bezmotivny ha sido una voz casi solitaria en defensa de las posiciones internacionalistas intransigentes: contra todo Estado, empezando por el nuestro; por tanto por la derrota de Italia y sus aliados; por la derrota de la OTAN; reafirmando que nuestro enemigo no está en Moscú, sino en Roma; todo esto sin abandonar a esos anarquistas que en Rusia y Bielorusia combaten contra su propio Estado y capitalismo, publicando las reivindicaciones de sus acciones. Con estas posiciones hemos compartido y estamos orgullosos de ello las manifestaciones del 25 de abril en Spoleto y del 1 de mayo en Carrara en 2022 – manifestaciones que naturalmente se han convertido en otros cargos por 414 c.p..
Queremos que todo esto continúe.
Lo queremos a pesar de las amenazas de la magistratura, lo queremos porque en defensa de nuestra «libertad de palabra» lo único sensato es seguir utilizando la palabra. Llamamos al movimiento anarquista a que asuma colectivamente la responsabilidad de imprimir un nuevo número de Bezmotivny. Un número que, como es natural, sea una respuesta y provocación a la orden de censura, pero que al mismo tiempo continúe con los temas que el quincenal de Carrara ha desarrollado en estos años. Porque cada paso que retrocedamos hoy, nos costará mucho recuperarlo mañana. Especialmente porque esas ideas se necesitan con urgencia.
La historia nos enseña que la censura nunca paga, que los censores son olvidados mientras que las obras que se querían hacer desaparecer de la circulación se vuelven eternas. A quien en su cabeza tiene indicios de proscripción, no tenemos nada que decirle. Además, sois demasiado estúpidos para comprender.¡Contra la censura, perseveramos con la propaganda anarquista!
¡Si intentáis taparnos la boca, os morderemos la mano!
¡Tan sólo mierda para quien presenta indicios de proscripción!
¡Defendamos la prensa anarquista publicando!Circolo Anarchico “La Faglia”
via Monte Bianco 23, Foligno
[email protected]
t.me/circoloanarchicolafagliaTraducido de: lanemesi.noblogs.org
(en breve añadiremos los enlaces añadidos por lxs compas de La Nemesi a su correspondiente traducción en castellano)
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La madrugada del martes 8 de agosto, se desplegaba en varias ciudades una operación represiva –ridículamente denominada Scripta Scelera (para cada operación los señores siempre tienen un nuevo “ambicioso” o sugerente nombre)– dirigida, en las intenciones del aparato represivo del Estado, a cerrar el quincenal anarquista internacionalista “Bezmotivny”, atacando la actividad de publicación de análisis y reflexiones, así como y especialmente de textos que reivindican acciones, sabotajes e iniciativas de ataque emprendidas por anarquistas y revolucionarios de todo el mundo contra el Estado y el capital.
Recapitulemos brevemente los hechos. La operación, en la que se ven implicados de forma particular compañeros anarquistas de Carrara y el Circolo Culturale Anarchico “Gogliardo Fiaschi”, se saldó con la notificación de una investigación contra 10 compañeros y compañeras, destinatarios de otros tantos registros domiciliarios (además del efectuado contra el citado circolo), y numerosas incautaciones de periódicos y publicaciones. Entre estos 10 sospechosos (para los que el fiscal genovés Manotti había solicitado en dos ocasiones la custodia cautelar en prisión), el juez de instrucción [GIP] dictaminó para cuatro el arresto domiciliario con todas las restricciones (incluida la pulsera electrónica, que sin embargo no se aplicó por falta del material necesario), y otros cinco la obligación de residencia [obbligo di dimora] con regreso nocturno de 19.00 a 7.00 horas, mientras que un compañero se encuentra sin ninguna restricción (en comisaría le entregaron un “foglio di via” [especie de orden de alejamiento; NdT] de la provincia de La Spezia por un periodo de dos años). Uno de los compañeros en arresto domiciliario en un principio fue trasladado a prisión por orden del mismo GIP al carecer de residencia formal. En el marco de la operación, también se ha puesto bajo secuestro (levantado posteriormente) una imprenta de Avenza en la que últimamente se imprimía el periódico.
En la noche del miércoles 9 de agosto, bajo los muros de la prisión de La Spezia se realizó un saludo al compañero allí recluido, con la esperanza de que le llegaran las voces solidarias. Los presos del interior respondieron. Entre el 10 y el 11 de agosto, tuvieron lugar en el tribunal de Génova los interrogatorios de los nueve compañeros para los que el GIP había dictado medidas cautelares. El 10 de agosto, el juez dictaminó el traslado a arresto domiciliario del compañero recluido en la prisión de La Spezia. El siguiente plazo procesal en relación con las medidas cautelares será la audiencia de re-examen, cuya fecha aún no se ha fijado.
El sábado 12 de agosto se ha realizado en la Piazza Gramsci de Carrara una iniciativa en solidaridad con los compañeros implicados en esta operación represiva. De la concentración partió una manifestación en la que participaron al menos ochenta compañeros, que marcharon por el centro de la ciudad hasta la noche, pronunciando consignas. “El Estado nunca ha detenido la propaganda anarquista”, decía una de las pancartas presentes.
Algunas breves observaciones sobre la operación represiva. Como ya se ha dicho, la investigación –llevada a cabo principalmente por la DIGOS de la policía de La Spezia, por la Dirección Central de la Policía de Prevención y por la Dirección Distritual Antimafia y Antiterrorismo de Génova– se ha centrado en la actividad de edición, publicación y distribución de “Bezmotivny” a partir de 2020. En la línea de lo ya realizado en el marco de la operación Sibilla por la Agrupación Operativa Especial [ROS] de los Carabinieri y por la Fiscalía de Perugia con la coordinación de la Dirección Nacional Antimafia y Antiterrorista (que hizo confluir una investigación previa en curso en Milán), para la que la fiscal Comodi solicitó en septiembre de 2021 ocho detenciones en prisión contra otros tantos compañeros, entre ellos Alfredo Cospito, por la publicación del periódico anarquista “Vetriolo”, esta operación también tiene sus fundamentos en los cargos de asociación subversiva con finanalidad de terrorismo y subversión del orden democrático (art. 270 bis c. p.) y de incitación a la delincuencia (artículo 414 c. p.) con el agravante de finalidad terrorista. Por lo tanto, este último procedimiento presenta similitudes sustanciales, además de algunas diferencias, en comparación con el de la fiscalía de Perugia (en el que, entre otras cosas, tres de los compañeros implicados en esta última investigación ya están siendo investigados).
En primer lugar, aunque no se trata de una investigación destinada a apuntalar la orden de detención en 41 bis para Alfredo Cospito (que lleva más de 10 años en prisión y reivindicó el atentado contra el director general de Ansaldo Nucleare, R. Adinolfi), pasa a explicar –como surge con obsesiva repetición en los actos de la investigación– el descarado y vano intento de las fuerzas represivas de “redefinir” las relaciones entre compañeros, describiendo poco a poco al compañero Alfredo como un “líder”, un “ideólogo”, un “teórico con un papel orientador en las acciones”, así como las publicaciones anarquistas como “instigadoras” en relación a la realización de acciones revolucionarias. En este sentido, mientras la guerra y las necesidades belicistas de los estados representan el telón de fondo social y político de nuestro tiempo, prosigue la eterna campaña represiva anti-anarquista, dirigida a silenciar la solidaridad con los revolucionarios encarcelados y sobre todo a golpear el principio de solidaridad entre compañeros, entre explotados, en su declinación revolucionaria e internacionalista. A diferencia, por ejemplo, de Sibilla (donde evidentemente el GIP había pretendido mostrar una mayor “independencia” por su parte), es significativo como, tras la petición de las 10 detenciones en prisión por parte del Ministerio Público, este procedimiento ha tenido, en lo que a las acusaciones se refiere, una aprobación casi total en la definición de las medidas cautelares, en la medida en que para ocho compañeros el GIP las establecía también en relación al art. 270 bis c. p., demostrando así un total servilismo a las exigencias de la Ffscalía.
Por último, parece claro que con esta operación se pretende asestar un golpe al movimiento todavía en sus instrumentos de propaganda y agitación, restableciendo así el prestigio de la lucha antimafia y antiterrorista (la Dirección Nacional Antimafia hace tiempo que se convirtió también en la Dirección Antiterrorista, la estructura de coordinación de la ofensiva represiva en curso desde hace años contra los anarquistas) tras el intenso movimiento de solidaridad internacional desarrollado tras el traslado de Alfredo Cospito al 41 bis en mayo de 2022 y de forma especial durante la huelga de hambre contra el 41 bis y el ergastolo ostativo entre el octubre sucesivo y abril de este año. Una movilización que, al impedir el intento de aniquilación del compañero y conseguir evitar una cadena perpetua prácticamente segura, supuso un serio palo en las ruedas para la citada ofensiva represiva y para el mantenimiento de la paz social.
Conscientes de que no se trata de una operación contra las insustanciales “libertad de prensa”, “libertad de expresión”, “libertad de opinión”… insustanciales precisamente porque son ilusorias mentiras de la justicia, perseveramos en no tener ninguna confianza en esta última, conscientes de que el elemento “técnico” siempre queda eclipsado y dirigido por el “político”: exigencias precisas de carácter político-ideológico conducen a estas operaciones represivas, y ciertamente no es en el terreno del derecho donde se expresa nuestra lucha (y aunque quisiéramos, sería, entre otras cosas, imposible refutar acusaciones sustancialmente dirigidas contra la identidad, la personalidad, el temperamento de los compañeros). Operaciones represivas como ésta no detienen nada: mientras existan la sociedad dividida en clases, la explotación y toda forma de opresión social, el Estado no detendrá el germinar de las ideas revolucionarias y los anarquistas seguirán luchando.
El Circolo Culturale Anarchico, abierto en la calle Ulivi 8 de Carrara en los años 70, sigue activo, con su archivo en consulta, distribución e iniciativas.
SOLIDARIDAD CON GAIA, GINO, LUIGI, PAOLO Y TODOS LOS COMPAÑEROS Y LAS COMPAÑERAS INVESTIGADOS
[15 agosto 2023]
Traducido de: lanemesi.noblogs.org
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El martes 8 de agosto partía la enésima operación anti-anarquista. Con el grandilocuente nombre de “Scripta Scelera” se concreta un nuevo ataque al anarquismo, a su análisis teórico y a las prácticas de solidaridad que sabe poner en práctica. Esta vez los “crímenes escritos” son los del quincenal “Bezmotivny”, publicación nacida a finales de 2020. Igual que con la operación “Sibilla” que golpeaba el periódico anarquista “Vetriolo”, una vez más se acusa la propaganda anarquista en sí, su capacidad de incidir en las conciencias, uniendo a los explotados con otros explotados más allá de Estados y fronteras.
Son muchas las portadas de periódicos italianos que incitan a la guerra, al racismo, al desprecio, generosamente financiadas por belicistas, productores de armas y de muerte. Ahora más que nunca, son la caja de resonancia de una faceta particular de la dramaturgia del Estado y sus esbirros. Una faceta particular pero no inesperada, ya que históricamente pertenece a las peculiaridades de todos los gobiernos que, en los momentos de mayor dificultad, generan dinámicas de auto-conservación destinadas a restablecer o regenerar la cadena de producción, complementando este objetivo con campañas represivas dirigidas a golpear a los refractarios dispuestos a poner un bastón a las ruedas de la explotación, a quien la produce y a quien lo defiende.
Lo que está sucediendo al movimiento anarquista desde hace años se encuadra perfectamente en las prácticas defensivas que usan los explotadores en todo el mundo contra la lucha revolucionaria, o mejor dicho contra esa parte de explotados que ha decidido no agachar la cabeza.Es evidente que, respecto a la propaganda, los medios del anarquismo no pueden competir con la que despliegan los Estados y gobiernos para preservar su aura de consenso. Este es un dato incontrovertible que se ha consolidado a lo largo de los siglos y que aún afecta la calidad de las respuestas que las clases trabajadoras son capaces de hacer surgir de sus propias filas, sin delegar en otros su desarrollo.
La emancipación real de los trabajadores no es un proceso jerárquico y no podrá ser resultado de ninguna delegación; es parte integrante de numerosas experiencias históricas que han buscado, de forma autónoma, dotarse de instrumentos concretos capaces de aportar un progresivo desarrollo teórico-práctico a las luchas.Por lo tanto se está atacando la capacidad de autodeterminarse como clase, como proletarios conscientes que se dirigen a otros proletarios. Se está atacando la tensión internacionalista y revolucionaria que todo explotado puede sentir en su corazón cuando el frente de guerra está cada vez más cerca. Bajo el ataque de una clase media ambiciosa que ha decidido ponerse en guardia ante el actual dominio de la burguesía, y la lucha de algunos proletarios que han decidido no delegar la propaganda de sus ideas al reformismo político.
¿Qué época histórica ha reservado momentos idílicos a los antiautoritarios? Siempre atacados, perseguidos por las policías de los regímenes del capital, calumniados, traicionados por partidos autoritarios, menospreciados o aislados por el periodismo, sólo la firmeza de los presupuestos establecidos por el análisis teórico, junto a la consecuente calidad de la respuesta revolucionaria contra el Capital, ha consentido a los anarquistas permanecer, a nivel de ideas y prácticas, parte agente y consciente del proletariado. Esto es lo que asusta realmente a los gobiernos: no tener la última palabra en la conciencia de los explotados.
Sin embargo, ¿cómo puede la propaganda anarquista, o bien esa forma de agitación social que surge fuera de la concesión de derechos como justificación de su existencia, subvertir una brecha cuantitativa tan marcada y consolidada por el tiempo?
En la específica óptica democrática-liberal, la eficiencia de un elemento mensurable, directamente proporcional al “valor” gastable en ámbito político: retroalimentación de resultados positivos, participación, aumento del consenso, adhesión a las expectativas de un gran número de personas. Pero los anarquistas no son un partido que se presenta a las elecciones, no se proponen administrar una ciudad, reverdecer un chalet, organizar el tiempo libre en un barrio, sino destruir las raíces de la explotación eliminando lo que la produce y la garantiza.Es con este espíritu de continuidad y perseverancia en la lucha y en la calidad de la propaganda anarquista que expresamos solidaridad con los compañeros golpeados con esta infame operación.
¡SOLIDARIDAD CON GAIA, GIGI, GINO Y PAOLO!
¡SOLIDARIDAD CON TODOS LOS COMPAÑEROS GOLPEADOS POR MEDIDAS RESTRICTIVAS!
¡POR LA ANARQUÍA!Algunos Anarquistas
11 de agosto 2023Traducido de: lanemesi.noblogs.org