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  1. El gato de Key Marco, Florida, es una figura de madera tallada con dientes de tiburón entre el 500-1500 d.C. atribuido a los muspa o a los calusa que ocuparon posteriormente sus tierras. 🏛️Museo Histórico de Marco Island #nativosamericanos #nativeamericans

  2. En la cultura Hopewell (100 a.C.-500 d.C.), las hachas petaloides o celtas se usaban para tallar canoas. Esta de cobre mide 56 cm y pesa 17,5 kg y pertenecía al mayor montículo funerario Hopewell (152 m de diámetro y 10 m de altura) en Ohio. 🏛️Museo Field #nativosamericanos #nativeamericans

  3. 🧿 𝑳𝒂𝒔 𝒕𝒖𝒎𝒃𝒂𝒔 𝒔𝒖𝒔𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒅𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑮𝒓𝒂𝒏𝒅𝒆𝒔 𝑳𝒍𝒂𝒏𝒖𝒓𝒂𝒔 🧿

    Desde la distancia podía parecer una cama de madera elevada sobre cuatro postes.
    Para un viajero europeo era una imagen extraña, incluso inquietante.
    Pero para quienes la habían construido no era un espectáculo ni una forma de abandonar a sus muertos.
    Era un lugar sagrado, un espacio donde el recuerdo seguía vivo y donde la muerte no rompía del todo el vínculo con la familia.

    Durante siglos, distintos pueblos indígenas de las Grandes Llanuras practicaron un tipo de enterramiento que sorprendió a los primeros exploradores occidentales.
    En lugar de depositar el cuerpo bajo tierra, lo colocaban sobre plataformas de madera o entre las ramas de un árbol, cuidadosamente envuelto en pieles de bisonte, mantas o túnicas.
    La altura protegía los restos de los animales carroñeros, pero también tenía un profundo significado espiritual.

    No fue una costumbre exclusiva de un solo pueblo.
    Lakotas, dakotas, nakotas, cheyennes, crow, assiniboine, blackfeet, mandan y otras naciones indígenas desarrollaron variantes propias.
    Cada comunidad tenía sus ceremonias, sus creencias y su manera de despedir a los difuntos.
    No existía un único ritual, sino muchas formas diferentes de entender el viaje hacia la otra vida.

    Cuando el paisaje ofrecía árboles resistentes, el cuerpo podía colocarse entre sus ramas.
    En las inmensas praderas, donde apenas había bosques, se levantaban plataformas con postes y travesaños.
    Algunas eran sencillas; otras estaban cuidadosamente construidas y podían verse desde bastante distancia.

    Junto al fallecido era habitual dejar objetos personales.
    Un arco, una pipa ceremonial, un cuchillo, herramientas, alimentos, tabaco o incluso el caballo del difunto en algunos casos.
    No eran simples ofrendas.
    Aquellos objetos representaban su vida, su identidad y, según las creencias de cada pueblo, podían acompañarlo en el camino que iniciaba tras la muerte.

    Lo más llamativo es que, para algunas comunidades, aquella plataforma no era el destino definitivo.

    Entre los mandan, por ejemplo, cuando el paso del tiempo había dejado los huesos limpios, estos se recogían para un nuevo ritual.
    Los cráneos de algunos familiares se colocaban cerca de la aldea y los parientes acudían a visitarlos.
    Les hablaban, les contaban lo que ocurría en la comunidad e incluso les pedían consejo.
    La muerte no significaba una separación absoluta; el vínculo con los antepasados seguía formando parte de la vida cotidiana.

    Una de las imágenes más famosas de esta costumbre fue realizada en 1834 por el pintor suizo Karl Bodmer, que acompañaba al naturalista alemán Maximilian de Wied-Neuwied durante su expedición por el río Misuri.

    Cerca de Fort Pierre, Bodmer dibujó la plataforma funeraria de un importante jefe sioux.
    El cuerpo descansaba dentro de un travois, la estructura de madera que normalmente se utilizaba para transportar cargas.
    Debajo continuaba la vida: tipis, niños jugando, humo saliendo de las hogueras y familias realizando sus tareas diarias.
    Para ellos, el difunto seguía formando parte de la comunidad.

    Décadas más tarde llegaron las cámaras fotográficas.
    Algunas de aquellas imágenes muestran plataformas funerarias todavía en uso a finales del siglo XIX, poco antes de que muchas de estas tradiciones comenzaran a desaparecer.

    Pero esas fotografías también deben interpretarse con cuidado.

    La mayoría fueron tomadas por militares, exploradores, comerciantes o antropólogos europeos y estadounidenses.
    Muchos describieron estas prácticas desde su propia visión del mundo, sin comprender el significado espiritual que tenían para las comunidades indígenas.
    Lo que para ellos era una simple forma de evitar que los lobos desenterraran un cadáver, para las familias representaba un complejo ritual lleno de simbolismo.

    A finales del siglo XIX, la creación de reservas, las políticas de asimilación forzosa y la presión de los misioneros cristianos transformaron profundamente las costumbres funerarias de numerosos pueblos indígenas.
    Poco a poco, las plataformas fueron sustituidas por cementerios convencionales o enterramientos adaptados a las nuevas circunstancias.

    Sin embargo, muchas creencias sobrevivieron.

    El respeto por los antepasados, la importancia de la memoria y la idea de que los muertos siguen formando parte de la comunidad continúan presentes en numerosas naciones indígenas de Norteamérica.

    Quizá por eso aquellas estructuras de madera impresionaban tanto a quienes llegaban desde Europa.

    No eran tumbas construidas para ocultar a los muertos.

    Eran lugares levantados para que nunca dejaran de formar parte del paisaje... ni del corazón de quienes regresaban una y otra vez a hablar con ellos.

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    #historia #curiosidadeshistoricas #indigenas #nativosamericanos #grandesllanuras #lakota #sioux #mandan #antropologia #rituales #arqueologia #tradiciones #culturanativa

  4. :stargif: 𝑳𝒂𝒔 𝒕𝒖𝒎𝒃𝒂𝒔 𝒔𝒖𝒔𝒑𝒆𝒏𝒅𝒊𝒅𝒂𝒔 𝒅𝒆 𝒍𝒂𝒔 𝑮𝒓𝒂𝒏𝒅𝒆𝒔 𝑳𝒍𝒂𝒏𝒖𝒓𝒂𝒔 :stargif:

    Desde la distancia podía parecer una cama de madera elevada sobre cuatro postes.
    Para un viajero europeo era una imagen extraña, incluso inquietante.
    Pero para quienes la habían construido no era un espectáculo ni una forma de abandonar a sus muertos.
    Era un lugar sagrado, un espacio donde el recuerdo seguía vivo y donde la muerte no rompía del todo el vínculo con la familia.

    Durante siglos, distintos pueblos indígenas de las Grandes Llanuras practicaron un tipo de enterramiento que sorprendió a los primeros exploradores occidentales.
    En lugar de depositar el cuerpo bajo tierra, lo colocaban sobre plataformas de madera o entre las ramas de un árbol, cuidadosamente envuelto en pieles de bisonte, mantas o túnicas.
    La altura protegía los restos de los animales carroñeros, pero también tenía un profundo significado espiritual.

    No fue una costumbre exclusiva de un solo pueblo.
    Lakotas, dakotas, nakotas, cheyennes, crow, assiniboine, blackfeet, mandan y otras naciones indígenas desarrollaron variantes propias.
    Cada comunidad tenía sus ceremonias, sus creencias y su manera de despedir a los difuntos.
    No existía un único ritual, sino muchas formas diferentes de entender el viaje hacia la otra vida.

    Cuando el paisaje ofrecía árboles resistentes, el cuerpo podía colocarse entre sus ramas.
    En las inmensas praderas, donde apenas había bosques, se levantaban plataformas con postes y travesaños.
    Algunas eran sencillas; otras estaban cuidadosamente construidas y podían verse desde bastante distancia.

    Junto al fallecido era habitual dejar objetos personales.
    Un arco, una pipa ceremonial, un cuchillo, herramientas, alimentos, tabaco o incluso el caballo del difunto en algunos casos.
    No eran simples ofrendas.
    Aquellos objetos representaban su vida, su identidad y, según las creencias de cada pueblo, podían acompañarlo en el camino que iniciaba tras la muerte.

    Lo más llamativo es que, para algunas comunidades, aquella plataforma no era el destino definitivo.

    Entre los mandan, por ejemplo, cuando el paso del tiempo había dejado los huesos limpios, estos se recogían para un nuevo ritual.
    Los cráneos de algunos familiares se colocaban cerca de la aldea y los parientes acudían a visitarlos.
    Les hablaban, les contaban lo que ocurría en la comunidad e incluso les pedían consejo.
    La muerte no significaba una separación absoluta; el vínculo con los antepasados seguía formando parte de la vida cotidiana.

    Una de las imágenes más famosas de esta costumbre fue realizada en 1834 por el pintor suizo Karl Bodmer, que acompañaba al naturalista alemán Maximilian de Wied-Neuwied durante su expedición por el río Misuri.

    Cerca de Fort Pierre, Bodmer dibujó la plataforma funeraria de un importante jefe sioux.
    El cuerpo descansaba dentro de un travois, la estructura de madera que normalmente se utilizaba para transportar cargas.
    Debajo continuaba la vida: tipis, niños jugando, humo saliendo de las hogueras y familias realizando sus tareas diarias.
    Para ellos, el difunto seguía formando parte de la comunidad.

    Décadas más tarde llegaron las cámaras fotográficas.
    Algunas de aquellas imágenes muestran plataformas funerarias todavía en uso a finales del siglo XIX, poco antes de que muchas de estas tradiciones comenzaran a desaparecer.

    Pero esas fotografías también deben interpretarse con cuidado.

    La mayoría fueron tomadas por militares, exploradores, comerciantes o antropólogos europeos y estadounidenses.
    Muchos describieron estas prácticas desde su propia visión del mundo, sin comprender el significado espiritual que tenían para las comunidades indígenas.
    Lo que para ellos era una simple forma de evitar que los lobos desenterraran un cadáver, para las familias representaba un complejo ritual lleno de simbolismo.

    A finales del siglo XIX, la creación de reservas, las políticas de asimilación forzosa y la presión de los misioneros cristianos transformaron profundamente las costumbres funerarias de numerosos pueblos indígenas.
    Poco a poco, las plataformas fueron sustituidas por cementerios convencionales o enterramientos adaptados a las nuevas circunstancias.

    Sin embargo, muchas creencias sobrevivieron.

    El respeto por los antepasados, la importancia de la memoria y la idea de que los muertos siguen formando parte de la comunidad continúan presentes en numerosas naciones indígenas de Norteamérica.

    Quizá por eso aquellas estructuras de madera impresionaban tanto a quienes llegaban desde Europa.

    No eran tumbas construidas para ocultar a los muertos.

    Eran lugares levantados para que nunca dejaran de formar parte del paisaje... ni del corazón de quienes regresaban una y otra vez a hablar con ellos.

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    #historia #curiosidadeshistóricas #indígenas #nativosamericanos #grandesllanuras #lakota #sioux #mandan #antropología #rituales #arqueología #tradiciones #culturanativa #ecosdelpasado

  5. Vestido femenino de pliegue lateral, posiblemente lakota o cheyenne (1800-1825). Se doblaba por arriba para crear una especie de canesú, cosiéndose por el lado. Este traje innovó por las decoraciones, pues a los cálamos de plumas, las púas de puercoespín, el algodón y el cabello de caballo le acompañaron conchas de cauri del Pacífico, cuentas de vidrio veneciano y botones de latón inglés. 🏛️Museo de Arqueología y Etnología Peabody #nativosamericanos #nativeamericans

  6. Bloque de cera de abeja del naufragio del Santo Cristo de Burgos en 1693 en la bahía de Nehalem, obsequiado por los clatsop a Lewis y Clark en el invierno de 1805-1806. 🏛️Museo Marítimo del Río Columbia 📷Jennifer Burns Bright #nativosamericanos #nativeamericans

  7. Collar de nutrias de río y garras de oso grizzly recibidos por Lewis y Clark como regalo diplomático de los nativos con los que tuvieron contacto. 🏛️Museo Peabody #nativosamericanos #nativeamericans

  8. El cascabel de las serpientes solía darse a las mujeres durante el parto, como ocurrió a Sacajawea en el parto de su primogénito. Este collar de cuero curado con cascabeles de las serpientes de cascabel y semillas data del siglo XIX. 🏛️Museo de Historia de Missouri #nativosamericanos #nativeamericans

  9. El disco de Issaquena es una paleta de arenisca del 1250-1500 d.C. con dos serpientes de cascabel enroscadas representadas. Este se habría usado para machacar medicina o pigmentos. 🏛️Centro Arqueológico Montículos de Spiro #nativosamericanos #nativeamericans

  10. Máscara de chamán de la cultura de Dorset (500 a.c.-1500 d.C.) del ártico norteamericano, anterior a los inuits, que cazaban mamíferos marinos a través de agujeros en el hielo. No usaban arcos, taladros de arco ni trineos de perro. Desaparecieron misteriosamente. 🏛️Museo de Historia Canadiense #nativosamericanos #nativeamericans

  11. Máscara inuit tallada en hueso de ballena entre 1880 y 1900. 🏛️Museo Hudson - Universidad de Maine #nativosamericanos #nativeamericans

  12. Mazas de los penobscot elaboradas a partir de las raíces de especímenes jóvenes de abedules grises (Betula populifolia). Fueron armas que se convirtieron en objetos ceremoniales para convertirse en productos para turistas en torno al 1900. 🏛️Museo Abbe #armas #weapons #nativosamericanos #nativeamericans

  13. Pictograma del Círculo de Amigos o el Círculo de la Vida en Escalante, Ohio. 📷Mike Newbry #nativosamericanos #nativeamericans

  14. En la mitología inuit, el tupilag es un monstruo vengador tallado por el angakkuq con partes de animales e incluso cadáveres de niños. Mediante cantos rituales se le daba vida y se llevaba al mar para que fuera a destruir a un enemigo. Sin embargo, un rival poderoso podía devolver el tupilag contra su creador. 🏛️MET #nativosamericanos #nativeamericans

  15. La cultura Hopewell (100 a.C.-500 d.C.) vivía en torno a los Grandes Lagos. Este cuerno se encontró en un montículo en Ohio y estaba elaborado con cobre de Míchigan, ambos estados al sur de dichos lagos. Lo curioso es que su forma se corresponde a un cuerno de cabra de las Rocosas (Oreamnos americanus), que viven en el lado opuesto del país. 🏛️Parque Histórico Nacional de la Cultura Hopewell 📷Calvin J. Hamilton #nativosamericanos #nativeamericans

  16. Muñeca nativa americana de 1870-1890, que a menudo se vendía a los no nativos. 🏛️Museo de Historia de Misuri #nativosamericanos #nativeamericans

  17. Caja mi'kmaq (c. 1900-1910) de púas de puercoespín, corteza de abedul y abeto. 🏛️Museo Fruitlands #nativosamericanos #nativeamericans

  18. Máscara de transformación nuxalk de 1880 para las ceremonias del potlatch con forma de águila pero que, al abrirse, revela una cara humana. 🏛️Museo Linden 📷A. Dreyer #nativosamericanos #nativeamericans

  19. Anignak, un gorro alutiiq de madera del siglo XVIII que servía como señuelo para focas. 🏛️ Universidad de Gotinga #nativosamericanos #nativeamericans

  20. Cuenco funerario de la cultura de Mimbres, que habitaba junto al río homónimo en Nuevo México, con su típica cerámica blanca y negra (1000-1130), con su frecuente agujero hecho deliberadamente. Estos cuencos se solían colocar sobre la cara del difunto, por lo que se sugiere que, o el agujero permitía escapar al espíritu del difunto, o simplemente inutilizar el objeto. 📷Peter D. Tillman #nativosamericanos #nativeamericans

  21. Puntas líticas Agee de novaculita del 700-1000 d.C., correspondiendo con la presencia de la cultura Coles Creek en Texas, Luisiana y Arkansas. Agee no es un pueblo, sino que se nombró en honor a W. P. Agee, que encontró este tipo en 1906. 🏛️Museo de Historia Nativa Americana de Arkansas #nativosamericanos #nativeamericans

  22. Las bannerstones son piedras talladas por los cazadores-recolectores nómadas del este de los Estados Unidos durante el periodo arcaico (6000-1000 a.C.). Pudieron servir como contrapeso del lanzavenablos, mejorando el lanzamiento de lanzas, pero algunas son muy pesadas. Deben su nombre a que, por su agujero central se creyó que pudo meterse una varilla, para levantarlas a modo de estandarte.🏛️MET #nativosamericanos #nativeamericans

  23. Punta de lanza de obsidiana de la cultura Hopewell (100 a.C.-500 d.C.) de 43 cm de longitud. Esta obsidiana llegó desde Yellowstone al valle del río Scioto, a 2400 km, sin intermediarios. 🏛️Centro de Historia de Ohio #nativosamericanos #nativeamericans

  24. Casa de ágata, el mineral, no una persona, de ocho habitaciones construida durante el periodo Pueblo II-III (1150-1300 d.C.) en el Parque Nacional del Bosque Petrificado. #nativosamericanos #nativeamericans

  25. El bailarín cornudo blanco, también conocido como el bailarín kachina búfalo blanco, es un pictograma en la cueva homónima. El pueblo Jornada de la cultura mogollón usaría máscaras en los bailes comunales como intermediarias con el mundo espiritual.📷Amanda Ogle #nativosamericanos #nativeamericans

  26. Proyectil de madera petrificada del Parque Nacional del Bosque Petrificado de Arizona. Se trata de un elemento común en muchos parques de los Estados Unidos, fabricándose hasta el siglo XIX. Para los navajos, los troncos fosilizados eran los huesos del gran gigante Yietso, eliminado por sus ancestros al llegar al suroeste, mientras para los paiute son los ástiles de rayos de Shinauav, dios del trueno. 🏛️Servicio de Parques Nacionales 📷T. Scott Williams #nativosamericanos #nativeamericans

  27. Red hokokam de pelo humano y fibras de yuca del 1250-1450 d.C. para cazar liebres. Se les perseguía y golpeaba mientras se enredaban en la red. Fue encontrada en una cueva en Altar Valley. 🏛️Museo Estatal de Arizona #nativosamericanos #nativeamericans

  28. En la danza de los espíritus se usaban camisas de espíritus que se creían impregnadas de sus poderes, protegiendo contra las balas gracias a su poder espiritual. Desgraciadamente, la protección debió limitarse exclusivamente a las balas espirituales.🏛️Museo Blackhawk 📷Cullen328 #nativosamericanos #nativeamericans

  29. Parka inuit de Qaanaaq, Groenlandia, de piel de oso polar. 🏛️Museo y Archivos Nacionales de Groenlandia #nativosamericanos #nativeamericans

  30. Máscara de sabina colorada (Juniperus virginiana) con cornamenta del montículo Craig en Spiro Mounds, Oklahoma, pertece a la cultura misisipiana durante el periodo misisipiano medio (1200-1450 d.C.). Originalmente estaba cubierta de pigmentos y también perdió las conchas de las orejas. 🏛️Museo Nacional del Indio Americano #nativosamericanos #nativeamericans

  31. Vara (chegah-skah-hdah) y tambor de marco (wakah-cha-cha-gha) de baile sioux del siglo XIX. Las mujeres en las Grandes Llanuras podían llevar conos de metal plegado como cascabeles en sus trajes para que sonaran al bailar. El tambor solía llevar un símbolo de su dueño o su familia.🏛️MET #nativosamericanos #nativeamericans #musica #music

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