home.social

#guerradevietnam — Public Fediverse posts

Live and recent posts from across the Fediverse tagged #guerradevietnam, aggregated by home.social.

fetched live
  1. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    Hay imágenes que cuentan una guerra mejor que cualquier libro.

    Una de ellas es una radiografía tomada el **1 de octubre de 1966**, durante la guerra de Vietnam.
    A simple vista parece una placa médica más... hasta que descubres que lo que aparece dentro del cuerpo del paciente no es una fractura ni un hueso roto.

    Es una granada de mortero.

    El protagonista de esta historia se llamaba **Nguyen Van Loung**, un soldado del Ejército de Vietnam del Sur.
    Aquel día viajaba en un vehículo blindado cerca de **Da Nang** cuando su unidad fue atacada con fuego de mortero.

    Una de las granadas de **60 milímetros** impactó contra la escotilla abierta del vehículo, rebotó en su casco y, de una forma casi imposible de creer, penetró entre la clavícula y el hombro izquierdo hasta quedar alojada bajo la piel, muy cerca de la axila.

    Lo más increíble no fue que sobreviviera al impacto.

    Fue que la granada **no explotó**.

    Aquello convirtió el rescate en una auténtica pesadilla.
    Cualquier movimiento brusco podía hacer detonar el proyectil.
    No solo estaba en peligro la vida de Loung, sino también la de los médicos, enfermeros y cualquier persona que se acercara a él.

    Fue trasladado de urgencia al Hospital Naval estadounidense de Da Nang, donde las radiografías dejaron a todos sin palabras.

    Tenían delante a un hombre vivo... con un explosivo dentro del cuerpo.

    El caso pasó inmediatamente a manos del capitán **Harry H. Dinsmore**, jefe de cirugía.
    Antes de empezar la operación pidió la ayuda de un especialista en desactivación de explosivos, **John Lyons**, porque aquello no era una intervención quirúrgica cualquiera.

    Había que extraer una granada activa sin provocar la explosión.

    Tras una operación extremadamente delicada, consiguieron retirarla con éxito.

    Nguyen Van Loung sobrevivió.

    Y todos los que estaban en el quirófano también.

    Por aquella intervención, Harry Dinsmore recibió posteriormente la **Cruz de la Marina**, una de las condecoraciones más importantes de la Armada de Estados Unidos.

    La radiografía se hizo famosa porque resulta casi imposible de creer.

    No parece una imagen de un ser humano.

    Parece el dibujo de una película de acción.

    Pero ocurrió de verdad.

    Y es una de esas fotografías que recuerdan que la guerra rara vez se parece a los mapas que vemos en los informativos.

    En los mapas hay flechas.

    En los comunicados hay cifras.

    En los discursos hay estrategias.

    Pero, al final, las guerras siempre terminan dentro del cuerpo de alguien.

    En forma de metralla.

    De cicatrices.

    O, como en este caso, de una granada que, por un capricho del destino, decidió no explotar.

    A veces se habla de milagros.

    Los médicos prefieren hablar de probabilidades.

    Sea como sea, Nguyen Van Loung vivió para contarlo gracias a una combinación de suerte, sangre fría y un equipo que fue capaz de operar con un explosivo real a pocos centímetros de sus manos.

    Y esa radiografía sigue recordándonos que, detrás de cada uniforme, siempre hay una persona cuya vida puede cambiar en apenas un segundo.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #guerradevietnam #vietnam #radiografía #medicina #cirugía #curiosidadeshistóricas #historiamilitar #danang #segundamitaddelsigloxx

  2. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    Hay imágenes que cuentan una guerra mejor que cualquier libro.

    Una de ellas es una radiografía tomada el **1 de octubre de 1966**, durante la guerra de Vietnam.
    A simple vista parece una placa médica más... hasta que descubres que lo que aparece dentro del cuerpo del paciente no es una fractura ni un hueso roto.

    Es una granada de mortero.

    El protagonista de esta historia se llamaba **Nguyen Van Loung**, un soldado del Ejército de Vietnam del Sur.
    Aquel día viajaba en un vehículo blindado cerca de **Da Nang** cuando su unidad fue atacada con fuego de mortero.

    Una de las granadas de **60 milímetros** impactó contra la escotilla abierta del vehículo, rebotó en su casco y, de una forma casi imposible de creer, penetró entre la clavícula y el hombro izquierdo hasta quedar alojada bajo la piel, muy cerca de la axila.

    Lo más increíble no fue que sobreviviera al impacto.

    Fue que la granada **no explotó**.

    Aquello convirtió el rescate en una auténtica pesadilla.
    Cualquier movimiento brusco podía hacer detonar el proyectil.
    No solo estaba en peligro la vida de Loung, sino también la de los médicos, enfermeros y cualquier persona que se acercara a él.

    Fue trasladado de urgencia al Hospital Naval estadounidense de Da Nang, donde las radiografías dejaron a todos sin palabras.

    Tenían delante a un hombre vivo... con un explosivo dentro del cuerpo.

    El caso pasó inmediatamente a manos del capitán **Harry H. Dinsmore**, jefe de cirugía.
    Antes de empezar la operación pidió la ayuda de un especialista en desactivación de explosivos, **John Lyons**, porque aquello no era una intervención quirúrgica cualquiera.

    Había que extraer una granada activa sin provocar la explosión.

    Tras una operación extremadamente delicada, consiguieron retirarla con éxito.

    Nguyen Van Loung sobrevivió.

    Y todos los que estaban en el quirófano también.

    Por aquella intervención, Harry Dinsmore recibió posteriormente la **Cruz de la Marina**, una de las condecoraciones más importantes de la Armada de Estados Unidos.

    La radiografía se hizo famosa porque resulta casi imposible de creer.

    No parece una imagen de un ser humano.

    Parece el dibujo de una película de acción.

    Pero ocurrió de verdad.

    Y es una de esas fotografías que recuerdan que la guerra rara vez se parece a los mapas que vemos en los informativos.

    En los mapas hay flechas.

    En los comunicados hay cifras.

    En los discursos hay estrategias.

    Pero, al final, las guerras siempre terminan dentro del cuerpo de alguien.

    En forma de metralla.

    De cicatrices.

    O, como en este caso, de una granada que, por un capricho del destino, decidió no explotar.

    A veces se habla de milagros.

    Los médicos prefieren hablar de probabilidades.

    Sea como sea, Nguyen Van Loung vivió para contarlo gracias a una combinación de suerte, sangre fría y un equipo que fue capaz de operar con un explosivo real a pocos centímetros de sus manos.

    Y esa radiografía sigue recordándonos que, detrás de cada uniforme, siempre hay una persona cuya vida puede cambiar en apenas un segundo.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #guerradevietnam #vietnam #radiografía #medicina #cirugía #curiosidadeshistóricas #historiamilitar #danang #segundamitaddelsigloxx

  3. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    Hay imágenes que cuentan una guerra mejor que cualquier libro.

    Una de ellas es una radiografía tomada el **1 de octubre de 1966**, durante la guerra de Vietnam.
    A simple vista parece una placa médica más... hasta que descubres que lo que aparece dentro del cuerpo del paciente no es una fractura ni un hueso roto.

    Es una granada de mortero.

    El protagonista de esta historia se llamaba **Nguyen Van Loung**, un soldado del Ejército de Vietnam del Sur.
    Aquel día viajaba en un vehículo blindado cerca de **Da Nang** cuando su unidad fue atacada con fuego de mortero.

    Una de las granadas de **60 milímetros** impactó contra la escotilla abierta del vehículo, rebotó en su casco y, de una forma casi imposible de creer, penetró entre la clavícula y el hombro izquierdo hasta quedar alojada bajo la piel, muy cerca de la axila.

    Lo más increíble no fue que sobreviviera al impacto.

    Fue que la granada **no explotó**.

    Aquello convirtió el rescate en una auténtica pesadilla.
    Cualquier movimiento brusco podía hacer detonar el proyectil.
    No solo estaba en peligro la vida de Loung, sino también la de los médicos, enfermeros y cualquier persona que se acercara a él.

    Fue trasladado de urgencia al Hospital Naval estadounidense de Da Nang, donde las radiografías dejaron a todos sin palabras.

    Tenían delante a un hombre vivo... con un explosivo dentro del cuerpo.

    El caso pasó inmediatamente a manos del capitán **Harry H. Dinsmore**, jefe de cirugía.
    Antes de empezar la operación pidió la ayuda de un especialista en desactivación de explosivos, **John Lyons**, porque aquello no era una intervención quirúrgica cualquiera.

    Había que extraer una granada activa sin provocar la explosión.

    Tras una operación extremadamente delicada, consiguieron retirarla con éxito.

    Nguyen Van Loung sobrevivió.

    Y todos los que estaban en el quirófano también.

    Por aquella intervención, Harry Dinsmore recibió posteriormente la **Cruz de la Marina**, una de las condecoraciones más importantes de la Armada de Estados Unidos.

    La radiografía se hizo famosa porque resulta casi imposible de creer.

    No parece una imagen de un ser humano.

    Parece el dibujo de una película de acción.

    Pero ocurrió de verdad.

    Y es una de esas fotografías que recuerdan que la guerra rara vez se parece a los mapas que vemos en los informativos.

    En los mapas hay flechas.

    En los comunicados hay cifras.

    En los discursos hay estrategias.

    Pero, al final, las guerras siempre terminan dentro del cuerpo de alguien.

    En forma de metralla.

    De cicatrices.

    O, como en este caso, de una granada que, por un capricho del destino, decidió no explotar.

    A veces se habla de milagros.

    Los médicos prefieren hablar de probabilidades.

    Sea como sea, Nguyen Van Loung vivió para contarlo gracias a una combinación de suerte, sangre fría y un equipo que fue capaz de operar con un explosivo real a pocos centímetros de sus manos.

    Y esa radiografía sigue recordándonos que, detrás de cada uniforme, siempre hay una persona cuya vida puede cambiar en apenas un segundo.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #guerradevietnam #vietnam #radiografía #medicina #cirugía #curiosidadeshistóricas #historiamilitar #danang #segundamitaddelsigloxx

  4. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    Hay imágenes que cuentan una guerra mejor que cualquier libro.

    Una de ellas es una radiografía tomada el **1 de octubre de 1966**, durante la guerra de Vietnam.
    A simple vista parece una placa médica más... hasta que descubres que lo que aparece dentro del cuerpo del paciente no es una fractura ni un hueso roto.

    Es una granada de mortero.

    El protagonista de esta historia se llamaba **Nguyen Van Loung**, un soldado del Ejército de Vietnam del Sur.
    Aquel día viajaba en un vehículo blindado cerca de **Da Nang** cuando su unidad fue atacada con fuego de mortero.

    Una de las granadas de **60 milímetros** impactó contra la escotilla abierta del vehículo, rebotó en su casco y, de una forma casi imposible de creer, penetró entre la clavícula y el hombro izquierdo hasta quedar alojada bajo la piel, muy cerca de la axila.

    Lo más increíble no fue que sobreviviera al impacto.

    Fue que la granada **no explotó**.

    Aquello convirtió el rescate en una auténtica pesadilla.
    Cualquier movimiento brusco podía hacer detonar el proyectil.
    No solo estaba en peligro la vida de Loung, sino también la de los médicos, enfermeros y cualquier persona que se acercara a él.

    Fue trasladado de urgencia al Hospital Naval estadounidense de Da Nang, donde las radiografías dejaron a todos sin palabras.

    Tenían delante a un hombre vivo... con un explosivo dentro del cuerpo.

    El caso pasó inmediatamente a manos del capitán **Harry H. Dinsmore**, jefe de cirugía.
    Antes de empezar la operación pidió la ayuda de un especialista en desactivación de explosivos, **John Lyons**, porque aquello no era una intervención quirúrgica cualquiera.

    Había que extraer una granada activa sin provocar la explosión.

    Tras una operación extremadamente delicada, consiguieron retirarla con éxito.

    Nguyen Van Loung sobrevivió.

    Y todos los que estaban en el quirófano también.

    Por aquella intervención, Harry Dinsmore recibió posteriormente la **Cruz de la Marina**, una de las condecoraciones más importantes de la Armada de Estados Unidos.

    La radiografía se hizo famosa porque resulta casi imposible de creer.

    No parece una imagen de un ser humano.

    Parece el dibujo de una película de acción.

    Pero ocurrió de verdad.

    Y es una de esas fotografías que recuerdan que la guerra rara vez se parece a los mapas que vemos en los informativos.

    En los mapas hay flechas.

    En los comunicados hay cifras.

    En los discursos hay estrategias.

    Pero, al final, las guerras siempre terminan dentro del cuerpo de alguien.

    En forma de metralla.

    De cicatrices.

    O, como en este caso, de una granada que, por un capricho del destino, decidió no explotar.

    A veces se habla de milagros.

    Los médicos prefieren hablar de probabilidades.

    Sea como sea, Nguyen Van Loung vivió para contarlo gracias a una combinación de suerte, sangre fría y un equipo que fue capaz de operar con un explosivo real a pocos centímetros de sus manos.

    Y esa radiografía sigue recordándonos que, detrás de cada uniforme, siempre hay una persona cuya vida puede cambiar en apenas un segundo.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #guerradevietnam #vietnam #radiografía #medicina #cirugía #curiosidadeshistóricas #historiamilitar #danang #segundamitaddelsigloxx

  5. 🫟 𝑪𝒖𝒓𝒊𝒐𝒔𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 🫟

    Hay imágenes que cuentan una guerra mejor que cualquier libro.

    Una de ellas es una radiografía tomada el **1 de octubre de 1966**, durante la guerra de Vietnam.
    A simple vista parece una placa médica más... hasta que descubres que lo que aparece dentro del cuerpo del paciente no es una fractura ni un hueso roto.

    Es una granada de mortero.

    El protagonista de esta historia se llamaba **Nguyen Van Loung**, un soldado del Ejército de Vietnam del Sur.
    Aquel día viajaba en un vehículo blindado cerca de **Da Nang** cuando su unidad fue atacada con fuego de mortero.

    Una de las granadas de **60 milímetros** impactó contra la escotilla abierta del vehículo, rebotó en su casco y, de una forma casi imposible de creer, penetró entre la clavícula y el hombro izquierdo hasta quedar alojada bajo la piel, muy cerca de la axila.

    Lo más increíble no fue que sobreviviera al impacto.

    Fue que la granada **no explotó**.

    Aquello convirtió el rescate en una auténtica pesadilla.
    Cualquier movimiento brusco podía hacer detonar el proyectil.
    No solo estaba en peligro la vida de Loung, sino también la de los médicos, enfermeros y cualquier persona que se acercara a él.

    Fue trasladado de urgencia al Hospital Naval estadounidense de Da Nang, donde las radiografías dejaron a todos sin palabras.

    Tenían delante a un hombre vivo... con un explosivo dentro del cuerpo.

    El caso pasó inmediatamente a manos del capitán **Harry H. Dinsmore**, jefe de cirugía.
    Antes de empezar la operación pidió la ayuda de un especialista en desactivación de explosivos, **John Lyons**, porque aquello no era una intervención quirúrgica cualquiera.

    Había que extraer una granada activa sin provocar la explosión.

    Tras una operación extremadamente delicada, consiguieron retirarla con éxito.

    Nguyen Van Loung sobrevivió.

    Y todos los que estaban en el quirófano también.

    Por aquella intervención, Harry Dinsmore recibió posteriormente la **Cruz de la Marina**, una de las condecoraciones más importantes de la Armada de Estados Unidos.

    La radiografía se hizo famosa porque resulta casi imposible de creer.

    No parece una imagen de un ser humano.

    Parece el dibujo de una película de acción.

    Pero ocurrió de verdad.

    Y es una de esas fotografías que recuerdan que la guerra rara vez se parece a los mapas que vemos en los informativos.

    En los mapas hay flechas.

    En los comunicados hay cifras.

    En los discursos hay estrategias.

    Pero, al final, las guerras siempre terminan dentro del cuerpo de alguien.

    En forma de metralla.

    De cicatrices.

    O, como en este caso, de una granada que, por un capricho del destino, decidió no explotar.

    A veces se habla de milagros.

    Los médicos prefieren hablar de probabilidades.

    Sea como sea, Nguyen Van Loung vivió para contarlo gracias a una combinación de suerte, sangre fría y un equipo que fue capaz de operar con un explosivo real a pocos centímetros de sus manos.

    Y esa radiografía sigue recordándonos que, detrás de cada uniforme, siempre hay una persona cuya vida puede cambiar en apenas un segundo.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #guerradevietnam #vietnam #radiografía #medicina #cirugía #curiosidadeshistóricas #historiamilitar #danang #segundamitaddelsigloxx

  6. :stargif: 𝑳𝒂𝒔 𝒇𝒐𝒕𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒂𝒑𝒂𝒓𝒐𝒏 𝑴𝒚 𝑳𝒂𝒊 :stargif:

    El 16 de marzo de 1968, el fotógrafo militar **Ronald L. Haeberle** llegó a la pequeña aldea vietnamita de Sơn Mỹ, en la provincia de Quảng Ngãi, con una cámara al cuello.
    Acompañaba a la Compañía Charlie, del 1.er Batallón, 20.º Regimiento de Infantería del Ejército de Estados Unidos, en una misión que, según los mandos, consistía en localizar combatientes del Viet Cong.

    Pero allí no había una batalla.

    Lo que encontraron fueron campesinos que acababan de empezar su jornada.
    Ancianos, mujeres preparando el desayuno, niños jugando, bebés en brazos de sus madres...
    Personas completamente desarmadas.

    Sin embargo, aquella mañana todo se convirtió en un infierno.

    Durante varias horas, los soldados fueron reuniendo a los habitantes de la aldea y comenzaron a dispararles.
    Muchas mujeres fueron violadas antes de ser asesinadas.
    También hubo bebés ejecutados a quemarropa y familias enteras ametralladas mientras intentaban protegerse unas a otras.
    Las viviendas fueron incendiadas y el ganado sacrificado.
    No hubo combate.
    No hubo resistencia.
    Solo una matanza.

    Haeberle fotografió todo aquello.
    Como fotógrafo del Ejército utilizaba una cámara oficial con película en blanco y negro, pero además llevaba una cámara personal cargada con película en color.
    Fue una decisión que acabaría cambiando la historia.

    Mientras muchas de las fotografías militares quedaron archivadas, las imágenes en color que tomó por su cuenta mostraban la realidad con una crudeza imposible de negar: montones de cadáveres, niños muertos, mujeres abrazando a sus hijos por última vez y aldeanos aterrados segundos antes de ser asesinados.

    Una de las fotografías más inquietantes muestra el cuerpo de un anciano dentro de un pozo.
    Si se observa con atención, en la parte superior de la imagen puede verse el reflejo del propio Haeberle sosteniendo la cámara.
    Años después contaría que le explicaron que el cadáver había sido arrojado allí para contaminar el suministro de agua de la aldea.

    Aquella imagen resume perfectamente la brutalidad de lo ocurrido.
    Incluso después de muerto, aquel hombre seguía siendo tratado como una herramienta más dentro de una operación militar.

    Durante meses, el Ejército intentó presentar la operación como un éxito contra fuerzas enemigas.
    Apenas trascendieron detalles y el caso quedó enterrado entre informes oficiales.

    Pero había demasiados testigos.

    Uno de ellos fue el piloto de helicóptero **Hugh Thompson Jr.**, que al sobrevolar la zona comprendió que los soldados estadounidenses estaban asesinando civiles.
    Llegó incluso a aterrizar su helicóptero entre los militares y un grupo de aldeanos, ordenando a su tripulación apuntar sus armas contra los propios soldados estadounidenses si seguían disparando.
    Gracias a esa decisión consiguió salvar varias vidas.
    Durante años fue criticado por ello, aunque décadas después recibiría el reconocimiento que merecía.

    En 1969, el periodista **Seymour Hersh** logró sacar a la luz la historia tras una larga investigación.
    Poco después, las fotografías de Haeberle fueron publicadas y dieron la vuelta al mundo.
    Ya no eran rumores ni testimonios aislados: cualquiera podía ver con sus propios ojos lo que había ocurrido en My Lai.

    La investigación militar concluyó que **504 civiles** fueron asesinados aquel día.
    La mayoría eran mujeres, niños y ancianos.

    Pese a la magnitud del crimen, solo una persona fue condenada: el teniente **William Calley**, considerado responsable directo de parte de la matanza.
    Fue sentenciado a cadena perpetua, pero la pena se redujo sucesivamente y terminó pasando poco más de tres años bajo arresto domiciliario.

    Aquello provocó una enorme indignación dentro y fuera de Estados Unidos.
    Para muchos, My Lai se convirtió en el símbolo de los excesos y del coste moral de la guerra de Vietnam.

    Las fotografías de Ronald Haeberle no pudieron salvar a quienes murieron aquella mañana.

    Pero sí evitaron que la masacre desapareciera bajo informes militares, cifras impersonales y comunicados oficiales.

    A veces una fotografía no cambia lo que ha ocurrido.

    Pero consigue que el mundo ya no pueda mirar hacia otro lado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #mylai #ronaldhaeberle #fotografíahistórica #seymourhersh #memoriahistórica #derechoshumanos #historiacontemporánea #curiosidadeshistoricas

  7. :stargif: 𝑳𝒂𝒔 𝒇𝒐𝒕𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒂𝒑𝒂𝒓𝒐𝒏 𝑴𝒚 𝑳𝒂𝒊 :stargif:

    El 16 de marzo de 1968, el fotógrafo militar **Ronald L. Haeberle** llegó a la pequeña aldea vietnamita de Sơn Mỹ, en la provincia de Quảng Ngãi, con una cámara al cuello.
    Acompañaba a la Compañía Charlie, del 1.er Batallón, 20.º Regimiento de Infantería del Ejército de Estados Unidos, en una misión que, según los mandos, consistía en localizar combatientes del Viet Cong.

    Pero allí no había una batalla.

    Lo que encontraron fueron campesinos que acababan de empezar su jornada.
    Ancianos, mujeres preparando el desayuno, niños jugando, bebés en brazos de sus madres...
    Personas completamente desarmadas.

    Sin embargo, aquella mañana todo se convirtió en un infierno.

    Durante varias horas, los soldados fueron reuniendo a los habitantes de la aldea y comenzaron a dispararles.
    Muchas mujeres fueron violadas antes de ser asesinadas.
    También hubo bebés ejecutados a quemarropa y familias enteras ametralladas mientras intentaban protegerse unas a otras.
    Las viviendas fueron incendiadas y el ganado sacrificado.
    No hubo combate.
    No hubo resistencia.
    Solo una matanza.

    Haeberle fotografió todo aquello.
    Como fotógrafo del Ejército utilizaba una cámara oficial con película en blanco y negro, pero además llevaba una cámara personal cargada con película en color.
    Fue una decisión que acabaría cambiando la historia.

    Mientras muchas de las fotografías militares quedaron archivadas, las imágenes en color que tomó por su cuenta mostraban la realidad con una crudeza imposible de negar: montones de cadáveres, niños muertos, mujeres abrazando a sus hijos por última vez y aldeanos aterrados segundos antes de ser asesinados.

    Una de las fotografías más inquietantes muestra el cuerpo de un anciano dentro de un pozo.
    Si se observa con atención, en la parte superior de la imagen puede verse el reflejo del propio Haeberle sosteniendo la cámara.
    Años después contaría que le explicaron que el cadáver había sido arrojado allí para contaminar el suministro de agua de la aldea.

    Aquella imagen resume perfectamente la brutalidad de lo ocurrido.
    Incluso después de muerto, aquel hombre seguía siendo tratado como una herramienta más dentro de una operación militar.

    Durante meses, el Ejército intentó presentar la operación como un éxito contra fuerzas enemigas.
    Apenas trascendieron detalles y el caso quedó enterrado entre informes oficiales.

    Pero había demasiados testigos.

    Uno de ellos fue el piloto de helicóptero **Hugh Thompson Jr.**, que al sobrevolar la zona comprendió que los soldados estadounidenses estaban asesinando civiles.
    Llegó incluso a aterrizar su helicóptero entre los militares y un grupo de aldeanos, ordenando a su tripulación apuntar sus armas contra los propios soldados estadounidenses si seguían disparando.
    Gracias a esa decisión consiguió salvar varias vidas.
    Durante años fue criticado por ello, aunque décadas después recibiría el reconocimiento que merecía.

    En 1969, el periodista **Seymour Hersh** logró sacar a la luz la historia tras una larga investigación.
    Poco después, las fotografías de Haeberle fueron publicadas y dieron la vuelta al mundo.
    Ya no eran rumores ni testimonios aislados: cualquiera podía ver con sus propios ojos lo que había ocurrido en My Lai.

    La investigación militar concluyó que **504 civiles** fueron asesinados aquel día.
    La mayoría eran mujeres, niños y ancianos.

    Pese a la magnitud del crimen, solo una persona fue condenada: el teniente **William Calley**, considerado responsable directo de parte de la matanza.
    Fue sentenciado a cadena perpetua, pero la pena se redujo sucesivamente y terminó pasando poco más de tres años bajo arresto domiciliario.

    Aquello provocó una enorme indignación dentro y fuera de Estados Unidos.
    Para muchos, My Lai se convirtió en el símbolo de los excesos y del coste moral de la guerra de Vietnam.

    Las fotografías de Ronald Haeberle no pudieron salvar a quienes murieron aquella mañana.

    Pero sí evitaron que la masacre desapareciera bajo informes militares, cifras impersonales y comunicados oficiales.

    A veces una fotografía no cambia lo que ha ocurrido.

    Pero consigue que el mundo ya no pueda mirar hacia otro lado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #mylai #ronaldhaeberle #fotografíahistórica #seymourhersh #memoriahistórica #derechoshumanos #historiacontemporánea #curiosidadeshistoricas

  8. :stargif: 𝑳𝒂𝒔 𝒇𝒐𝒕𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒅𝒆𝒔𝒕𝒂𝒑𝒂𝒓𝒐𝒏 𝑴𝒚 𝑳𝒂𝒊 :stargif:

    El 16 de marzo de 1968, el fotógrafo militar **Ronald L. Haeberle** llegó a la pequeña aldea vietnamita de Sơn Mỹ, en la provincia de Quảng Ngãi, con una cámara al cuello.
    Acompañaba a la Compañía Charlie, del 1.er Batallón, 20.º Regimiento de Infantería del Ejército de Estados Unidos, en una misión que, según los mandos, consistía en localizar combatientes del Viet Cong.

    Pero allí no había una batalla.

    Lo que encontraron fueron campesinos que acababan de empezar su jornada.
    Ancianos, mujeres preparando el desayuno, niños jugando, bebés en brazos de sus madres...
    Personas completamente desarmadas.

    Sin embargo, aquella mañana todo se convirtió en un infierno.

    Durante varias horas, los soldados fueron reuniendo a los habitantes de la aldea y comenzaron a dispararles.
    Muchas mujeres fueron violadas antes de ser asesinadas.
    También hubo bebés ejecutados a quemarropa y familias enteras ametralladas mientras intentaban protegerse unas a otras.
    Las viviendas fueron incendiadas y el ganado sacrificado.
    No hubo combate.
    No hubo resistencia.
    Solo una matanza.

    Haeberle fotografió todo aquello.
    Como fotógrafo del Ejército utilizaba una cámara oficial con película en blanco y negro, pero además llevaba una cámara personal cargada con película en color.
    Fue una decisión que acabaría cambiando la historia.

    Mientras muchas de las fotografías militares quedaron archivadas, las imágenes en color que tomó por su cuenta mostraban la realidad con una crudeza imposible de negar: montones de cadáveres, niños muertos, mujeres abrazando a sus hijos por última vez y aldeanos aterrados segundos antes de ser asesinados.

    Una de las fotografías más inquietantes muestra el cuerpo de un anciano dentro de un pozo.
    Si se observa con atención, en la parte superior de la imagen puede verse el reflejo del propio Haeberle sosteniendo la cámara.
    Años después contaría que le explicaron que el cadáver había sido arrojado allí para contaminar el suministro de agua de la aldea.

    Aquella imagen resume perfectamente la brutalidad de lo ocurrido.
    Incluso después de muerto, aquel hombre seguía siendo tratado como una herramienta más dentro de una operación militar.

    Durante meses, el Ejército intentó presentar la operación como un éxito contra fuerzas enemigas.
    Apenas trascendieron detalles y el caso quedó enterrado entre informes oficiales.

    Pero había demasiados testigos.

    Uno de ellos fue el piloto de helicóptero **Hugh Thompson Jr.**, que al sobrevolar la zona comprendió que los soldados estadounidenses estaban asesinando civiles.
    Llegó incluso a aterrizar su helicóptero entre los militares y un grupo de aldeanos, ordenando a su tripulación apuntar sus armas contra los propios soldados estadounidenses si seguían disparando.
    Gracias a esa decisión consiguió salvar varias vidas.
    Durante años fue criticado por ello, aunque décadas después recibiría el reconocimiento que merecía.

    En 1969, el periodista **Seymour Hersh** logró sacar a la luz la historia tras una larga investigación.
    Poco después, las fotografías de Haeberle fueron publicadas y dieron la vuelta al mundo.
    Ya no eran rumores ni testimonios aislados: cualquiera podía ver con sus propios ojos lo que había ocurrido en My Lai.

    La investigación militar concluyó que **504 civiles** fueron asesinados aquel día.
    La mayoría eran mujeres, niños y ancianos.

    Pese a la magnitud del crimen, solo una persona fue condenada: el teniente **William Calley**, considerado responsable directo de parte de la matanza.
    Fue sentenciado a cadena perpetua, pero la pena se redujo sucesivamente y terminó pasando poco más de tres años bajo arresto domiciliario.

    Aquello provocó una enorme indignación dentro y fuera de Estados Unidos.
    Para muchos, My Lai se convirtió en el símbolo de los excesos y del coste moral de la guerra de Vietnam.

    Las fotografías de Ronald Haeberle no pudieron salvar a quienes murieron aquella mañana.

    Pero sí evitaron que la masacre desapareciera bajo informes militares, cifras impersonales y comunicados oficiales.

    A veces una fotografía no cambia lo que ha ocurrido.

    Pero consigue que el mundo ya no pueda mirar hacia otro lado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #mylai #ronaldhaeberle #fotografíahistórica #seymourhersh #memoriahistórica #derechoshumanos #historiacontemporánea #curiosidadeshistoricas

  9. :stargif: 𝑬𝒍 𝒉𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒊𝒅𝒊𝒐́ 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏 𝒔𝒊𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒑𝒂𝒓𝒑𝒂𝒅𝒆𝒐 :stargif:

    En 1966, millones de personas vieron una entrevista en televisión que parecía completamente normal.

    Un oficial de la Marina estadounidense respondía con calma a las preguntas de un periodista.
    Parecía tranquilo.
    Sonreía.
    Aseguraba que estaba siendo tratado correctamente.

    Pero había algo extraño.

    Parpadeaba demasiado.

    No era un tic nervioso.

    Era un mensaje.

    Aquel hombre se llamaba **Jeremiah Denton**, y estaba enviando una palabra en código Morse delante de las cámaras de sus captores.

    La palabra era:

    **TORTURE.**

    Había conseguido avisar al mundo de que los prisioneros estadounidenses en Vietnam del Norte estaban siendo torturados.

    Jeremiah Denton nació el 15 de julio de 1924 en Mobile, en una familia profundamente católica.
    Desde niño destacó por su disciplina y por un fuerte sentido del deber.
    Estudió en escuelas locales y, al terminar la Segunda Guerra Mundial, ingresó en la Academia Naval de los Estados Unidos, donde se graduó en 1946.

    Eligió la aviación naval y pronto comenzó una carrera brillante como piloto.

    Era un hombre muy religioso, casado con Jane Maury Denton, con quien tendría siete hijos.
    Su familia siempre ocupó un lugar central en su vida y sería precisamente el recuerdo de su esposa y de sus hijos lo que le ayudaría a soportar los años más duros.

    El 18 de julio de 1965, mientras pilotaba un avión de ataque A-6A Intruder sobre Vietnam del Norte, su aparato fue alcanzado por fuego antiaéreo.

    No tuvo más remedio que eyectarse.

    Fue capturado casi inmediatamente.

    Comenzaba un cautiverio que duraría casi ocho años.

    Durante ese tiempo pasó por varias prisiones, entre ellas la tristemente famosa **"Hanoi Hilton"**, nombre con el que los prisioneros estadounidenses se referían irónicamente a la prisión de Hỏa Lò.

    Las condiciones eran brutales.

    Golpes.

    Aislamiento.

    Desnutrición.

    Celdas diminutas.

    Interrogatorios interminables.

    Y torturas físicas y psicológicas destinadas a obtener confesiones o declaraciones propagandísticas.

    En 1966, las autoridades norvietnamitas decidieron grabar una entrevista para demostrar al mundo que los prisioneros estaban siendo tratados con humanidad.

    Pensaban utilizar a Denton como propaganda.

    Lo sentaron frente a las cámaras.

    Él sabía que cualquier palabra podía costarle nuevas torturas.

    Así que obedeció.

    Respondió con aparente tranquilidad.

    Pero mientras hablaba, comenzó a parpadear de forma aparentemente involuntaria.

    En realidad estaba utilizando el código Morse.

    Letra por letra.

    T...

    O...

    R...

    T...

    U...

    R...

    E.

    "TORTURE."

    Nadie en el plató lo advirtió.

    Sin embargo, cuando la grabación llegó a Estados Unidos, los analistas militares descubrieron el mensaje.

    Era la primera prueba pública de que los prisioneros estadounidenses estaban siendo torturados de forma sistemática.

    Aquel simple parpadeo pasó a la historia.

    Su desafío no quedó impune.

    Tras la entrevista sufrió nuevos castigos, largos periodos de aislamiento y más sesiones de tortura.
    Aun así, continuó resistiendo y ayudando a otros prisioneros a comunicarse mediante el llamado **"tap code"**, un sistema de golpes en las paredes que les permitía enviarse mensajes entre celdas.

    Jeremiah permaneció prisionero casi ocho años.

    Fue liberado el 12 de febrero de 1973 durante la **Operación Homecoming**, el programa que permitió el regreso de cientos de prisioneros estadounidenses tras los acuerdos de paz.

    Al bajar del avión pronunció una frase que dio la vuelta al mundo:

    *"Tenemos el honor de haber servido a nuestro país en circunstancias difíciles.
    Estamos profundamente agradecidos a nuestra nación por este recibimiento."*

    Lejos de retirarse, continuó su carrera militar hasta alcanzar el rango de contraalmirante.

    Más tarde entró en política y fue elegido senador por el estado de Alabama entre 1981 y 1987.

    También escribió varios libros sobre su experiencia como prisionero y sobre liderazgo, fe y resistencia.

    Murió el 28 de marzo de 2014, a los 89 años.

    Su historia suele recordarse por aquel parpadeo.

    Pero reducir su vida a ese instante sería injusto.

    Fue piloto, prisionero de guerra, senador, escritor, padre de siete hijos y un hombre que soportó casi ocho años de cautiverio sin renunciar a ayudar a sus compañeros.

    A veces los actos más valientes no requieren armas.

    Basta con cerrar y abrir los ojos en el momento adecuado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #jeremiahdenton #historiasreales #códigomorse #curiosidades #espionaje #militares #biografías #historiadelmundo

  10. :stargif: 𝑬𝒍 𝒉𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒊𝒅𝒊𝒐́ 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏 𝒔𝒊𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒑𝒂𝒓𝒑𝒂𝒅𝒆𝒐 :stargif:

    En 1966, millones de personas vieron una entrevista en televisión que parecía completamente normal.

    Un oficial de la Marina estadounidense respondía con calma a las preguntas de un periodista.
    Parecía tranquilo.
    Sonreía.
    Aseguraba que estaba siendo tratado correctamente.

    Pero había algo extraño.

    Parpadeaba demasiado.

    No era un tic nervioso.

    Era un mensaje.

    Aquel hombre se llamaba **Jeremiah Denton**, y estaba enviando una palabra en código Morse delante de las cámaras de sus captores.

    La palabra era:

    **TORTURE.**

    Había conseguido avisar al mundo de que los prisioneros estadounidenses en Vietnam del Norte estaban siendo torturados.

    Jeremiah Denton nació el 15 de julio de 1924 en Mobile, en una familia profundamente católica.
    Desde niño destacó por su disciplina y por un fuerte sentido del deber.
    Estudió en escuelas locales y, al terminar la Segunda Guerra Mundial, ingresó en la Academia Naval de los Estados Unidos, donde se graduó en 1946.

    Eligió la aviación naval y pronto comenzó una carrera brillante como piloto.

    Era un hombre muy religioso, casado con Jane Maury Denton, con quien tendría siete hijos.
    Su familia siempre ocupó un lugar central en su vida y sería precisamente el recuerdo de su esposa y de sus hijos lo que le ayudaría a soportar los años más duros.

    El 18 de julio de 1965, mientras pilotaba un avión de ataque A-6A Intruder sobre Vietnam del Norte, su aparato fue alcanzado por fuego antiaéreo.

    No tuvo más remedio que eyectarse.

    Fue capturado casi inmediatamente.

    Comenzaba un cautiverio que duraría casi ocho años.

    Durante ese tiempo pasó por varias prisiones, entre ellas la tristemente famosa **"Hanoi Hilton"**, nombre con el que los prisioneros estadounidenses se referían irónicamente a la prisión de Hỏa Lò.

    Las condiciones eran brutales.

    Golpes.

    Aislamiento.

    Desnutrición.

    Celdas diminutas.

    Interrogatorios interminables.

    Y torturas físicas y psicológicas destinadas a obtener confesiones o declaraciones propagandísticas.

    En 1966, las autoridades norvietnamitas decidieron grabar una entrevista para demostrar al mundo que los prisioneros estaban siendo tratados con humanidad.

    Pensaban utilizar a Denton como propaganda.

    Lo sentaron frente a las cámaras.

    Él sabía que cualquier palabra podía costarle nuevas torturas.

    Así que obedeció.

    Respondió con aparente tranquilidad.

    Pero mientras hablaba, comenzó a parpadear de forma aparentemente involuntaria.

    En realidad estaba utilizando el código Morse.

    Letra por letra.

    T...

    O...

    R...

    T...

    U...

    R...

    E.

    "TORTURE."

    Nadie en el plató lo advirtió.

    Sin embargo, cuando la grabación llegó a Estados Unidos, los analistas militares descubrieron el mensaje.

    Era la primera prueba pública de que los prisioneros estadounidenses estaban siendo torturados de forma sistemática.

    Aquel simple parpadeo pasó a la historia.

    Su desafío no quedó impune.

    Tras la entrevista sufrió nuevos castigos, largos periodos de aislamiento y más sesiones de tortura.
    Aun así, continuó resistiendo y ayudando a otros prisioneros a comunicarse mediante el llamado **"tap code"**, un sistema de golpes en las paredes que les permitía enviarse mensajes entre celdas.

    Jeremiah permaneció prisionero casi ocho años.

    Fue liberado el 12 de febrero de 1973 durante la **Operación Homecoming**, el programa que permitió el regreso de cientos de prisioneros estadounidenses tras los acuerdos de paz.

    Al bajar del avión pronunció una frase que dio la vuelta al mundo:

    *"Tenemos el honor de haber servido a nuestro país en circunstancias difíciles.
    Estamos profundamente agradecidos a nuestra nación por este recibimiento."*

    Lejos de retirarse, continuó su carrera militar hasta alcanzar el rango de contraalmirante.

    Más tarde entró en política y fue elegido senador por el estado de Alabama entre 1981 y 1987.

    También escribió varios libros sobre su experiencia como prisionero y sobre liderazgo, fe y resistencia.

    Murió el 28 de marzo de 2014, a los 89 años.

    Su historia suele recordarse por aquel parpadeo.

    Pero reducir su vida a ese instante sería injusto.

    Fue piloto, prisionero de guerra, senador, escritor, padre de siete hijos y un hombre que soportó casi ocho años de cautiverio sin renunciar a ayudar a sus compañeros.

    A veces los actos más valientes no requieren armas.

    Basta con cerrar y abrir los ojos en el momento adecuado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #jeremiahdenton #historiasreales #códigomorse #curiosidades #espionaje #militares #biografías #historiadelmundo

  11. :stargif: 𝑬𝒍 𝒉𝒐𝒎𝒃𝒓𝒆 𝒒𝒖𝒆 𝒑𝒊𝒅𝒊𝒐́ 𝒂𝒚𝒖𝒅𝒂 𝒄𝒐𝒏 𝒖𝒏 𝒔𝒊𝒎𝒑𝒍𝒆 𝒑𝒂𝒓𝒑𝒂𝒅𝒆𝒐 :stargif:

    En 1966, millones de personas vieron una entrevista en televisión que parecía completamente normal.

    Un oficial de la Marina estadounidense respondía con calma a las preguntas de un periodista.
    Parecía tranquilo.
    Sonreía.
    Aseguraba que estaba siendo tratado correctamente.

    Pero había algo extraño.

    Parpadeaba demasiado.

    No era un tic nervioso.

    Era un mensaje.

    Aquel hombre se llamaba **Jeremiah Denton**, y estaba enviando una palabra en código Morse delante de las cámaras de sus captores.

    La palabra era:

    **TORTURE.**

    Había conseguido avisar al mundo de que los prisioneros estadounidenses en Vietnam del Norte estaban siendo torturados.

    Jeremiah Denton nació el 15 de julio de 1924 en Mobile, en una familia profundamente católica.
    Desde niño destacó por su disciplina y por un fuerte sentido del deber.
    Estudió en escuelas locales y, al terminar la Segunda Guerra Mundial, ingresó en la Academia Naval de los Estados Unidos, donde se graduó en 1946.

    Eligió la aviación naval y pronto comenzó una carrera brillante como piloto.

    Era un hombre muy religioso, casado con Jane Maury Denton, con quien tendría siete hijos.
    Su familia siempre ocupó un lugar central en su vida y sería precisamente el recuerdo de su esposa y de sus hijos lo que le ayudaría a soportar los años más duros.

    El 18 de julio de 1965, mientras pilotaba un avión de ataque A-6A Intruder sobre Vietnam del Norte, su aparato fue alcanzado por fuego antiaéreo.

    No tuvo más remedio que eyectarse.

    Fue capturado casi inmediatamente.

    Comenzaba un cautiverio que duraría casi ocho años.

    Durante ese tiempo pasó por varias prisiones, entre ellas la tristemente famosa **"Hanoi Hilton"**, nombre con el que los prisioneros estadounidenses se referían irónicamente a la prisión de Hỏa Lò.

    Las condiciones eran brutales.

    Golpes.

    Aislamiento.

    Desnutrición.

    Celdas diminutas.

    Interrogatorios interminables.

    Y torturas físicas y psicológicas destinadas a obtener confesiones o declaraciones propagandísticas.

    En 1966, las autoridades norvietnamitas decidieron grabar una entrevista para demostrar al mundo que los prisioneros estaban siendo tratados con humanidad.

    Pensaban utilizar a Denton como propaganda.

    Lo sentaron frente a las cámaras.

    Él sabía que cualquier palabra podía costarle nuevas torturas.

    Así que obedeció.

    Respondió con aparente tranquilidad.

    Pero mientras hablaba, comenzó a parpadear de forma aparentemente involuntaria.

    En realidad estaba utilizando el código Morse.

    Letra por letra.

    T...

    O...

    R...

    T...

    U...

    R...

    E.

    "TORTURE."

    Nadie en el plató lo advirtió.

    Sin embargo, cuando la grabación llegó a Estados Unidos, los analistas militares descubrieron el mensaje.

    Era la primera prueba pública de que los prisioneros estadounidenses estaban siendo torturados de forma sistemática.

    Aquel simple parpadeo pasó a la historia.

    Su desafío no quedó impune.

    Tras la entrevista sufrió nuevos castigos, largos periodos de aislamiento y más sesiones de tortura.
    Aun así, continuó resistiendo y ayudando a otros prisioneros a comunicarse mediante el llamado **"tap code"**, un sistema de golpes en las paredes que les permitía enviarse mensajes entre celdas.

    Jeremiah permaneció prisionero casi ocho años.

    Fue liberado el 12 de febrero de 1973 durante la **Operación Homecoming**, el programa que permitió el regreso de cientos de prisioneros estadounidenses tras los acuerdos de paz.

    Al bajar del avión pronunció una frase que dio la vuelta al mundo:

    *"Tenemos el honor de haber servido a nuestro país en circunstancias difíciles.
    Estamos profundamente agradecidos a nuestra nación por este recibimiento."*

    Lejos de retirarse, continuó su carrera militar hasta alcanzar el rango de contraalmirante.

    Más tarde entró en política y fue elegido senador por el estado de Alabama entre 1981 y 1987.

    También escribió varios libros sobre su experiencia como prisionero y sobre liderazgo, fe y resistencia.

    Murió el 28 de marzo de 2014, a los 89 años.

    Su historia suele recordarse por aquel parpadeo.

    Pero reducir su vida a ese instante sería injusto.

    Fue piloto, prisionero de guerra, senador, escritor, padre de siete hijos y un hombre que soportó casi ocho años de cautiverio sin renunciar a ayudar a sus compañeros.

    A veces los actos más valientes no requieren armas.

    Basta con cerrar y abrir los ojos en el momento adecuado.

    ▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣▣

    #historia #vietnam #guerradevietnam #jeremiahdenton #historiasreales #códigomorse #curiosidades #espionaje #militares #biografías #historiadelmundo

  12. Muhammad Ali despojado del título de boxeo en 1967

    El 28 de abril de 1967, Muhammad Ali, una de las figuras más icónicas en la historia del deporte estadounidense, fue despojado de su título de boxeo tras rechazar ser reclutado por el Ejército de los Estados Unidos el día anterior. Este evento pivotal marcó un punto de…

    #Akerix #BoxeoHistoria #MuhammadAli #GuerraDeVietnam
    akerix.com/on-this-day/04-29-e

  13. Invasión de Camboya durante la Guerra de Vietnam

    La invasión de Camboya por parte de las fuerzas invasoras estadounidenses en 1970 es uno de los hechos más significativos de la Guerra de Vietnam. Este evento marcó un punto de inflexión en el conflicto bélico que enfrentó a Vietnam del Norte y Vietnam del Sur desde 1…

    #Akerix #GuerraFría #GuerraDeVietnam #InvasiónDeCamboya
    akerix.com/on-this-day/04-29-e

  14. Muhammad Ali se niega a ser reclutado por el ejército.

    Uno de los eventos más significativos en la historia de la Guerra de Vietnam ocurrió el 28 de abril de 1967, cuando el boxeador Muhammad Ali se negó a ser reclutado en el Ejército de los Estados Unidos, citando su objeción de conciencia a la guerra. Este aud…

    #Akerix #GuerraDeVietnam #MuhammadAli #ObjecionDeConciencia
    akerix.com/on-this-day/04-28-v

  15. [Reseña] Lago en Llamas: Vietnam en formato COIN
    Lago en Llamas, publicado por DEVIR, toma su nombre de un poema budista vietnamita. Esta imagen poética representa una escena donde todo parece en calma en la superficie, pero por debajo arde el caos. Una metáfora perfecta para lo que fue la Guerr
    elcornetin.es/blog/juegos/warg
    #Wargames #COINSeries #Devir #GMT #GuerraDeVietnam #HistoriaMilitar #JuegosDeMesa #JuegosEstratgicos

  16. [Reseña] Lago en Llamas: Vietnam en formato COIN
    Lago en Llamas, publicado por DEVIR, toma su nombre de un poema budista vietnamita. Esta imagen poética representa una escena donde todo parece en calma en la superficie, pero por debajo arde el caos. Una metáfora perfecta para lo que fue la Guerr
    elcornetin.es/blog/juegos/warg
    #Wargames #COINSeries #Devir #GMT #GuerraDeVietnam #HistoriaMilitar #JuegosDeMesa #JuegosEstratgicos

  17. [Reseña] Lago en Llamas: Vietnam en formato COIN
    Lago en Llamas, publicado por DEVIR, toma su nombre de un poema budista vietnamita. Esta imagen poética representa una escena donde todo parece en calma en la superficie, pero por debajo arde el caos. Una metáfora perfecta para lo que fue la Guerr
    elcornetin.es/blog/juegos/warg
    #Wargames #COINSeries #Devir #GMT #GuerraDeVietnam #HistoriaMilitar #JuegosDeMesa #JuegosEstratgicos

  18. [Reseña] Lago en Llamas: Vietnam en formato COIN
    Lago en Llamas, publicado por DEVIR, toma su nombre de un poema budista vietnamita. Esta imagen poética representa una escena donde todo parece en calma en la superficie, pero por debajo arde el caos. Una metáfora perfecta para lo que fue la Guerr
    elcornetin.es/blog/juegos/warg
    #Wargames #COINSeries #Devir #GMT #GuerraDeVietnam #HistoriaMilitar #JuegosDeMesa #JuegosEstratgicos

  19. La película #Platoon está considerada como una de las representaciones más impactantes y realistas de la #GuerradeVietnam en el cine y ahora repasamos detalles que igual no sabías cinemascomics.com/10-curiosida

  20. La película #Platoon está considerada como una de las representaciones más impactantes y realistas de la #GuerradeVietnam en el cine y ahora repasamos detalles que igual no sabías cinemascomics.com/10-curiosida

  21. ¿Quieres una aventura compleja, completa y documentada sobre la guerra de Vietnam?
    Prueba nuestro suplemento Vietnam. 72 páginas con todo lo necesario para meterte de lleno en el conflicto.
    drivethrurpg.com/product/41191
    #TTRPG #RPG #Juegoderol #Vietnam #Guerradevietnam

  22. ¿Quieres una aventura compleja, completa y documentada sobre la guerra de Vietnam?
    Prueba nuestro suplemento Vietnam. 72 páginas con todo lo necesario para meterte de lleno en el conflicto.
    drivethrurpg.com/product/41191
    #TTRPG #RPG #Juegoderol #Vietnam #Guerradevietnam

  23. En recordamos la de 1975, al final de la , en la que 3.300 niños fueron evavuados hacia EE.UU.

    bbc.in/3LjxY0e

  24. En recordamos la de 1975, al final de la , en la que 3.300 niños fueron evavuados hacia EE.UU.

    bbc.in/3V1kU2X

  25. La estrategia del Vietcong fue clave, pero hay otros factores que precipitaron la derrota estadounidense. 🇺🇸🇻🇳
    Por @atareports

    bbc.in/3nihFrf
    #GuerradeVietnam
    #Vietnam
    #EEUU

  26. La estrategia del Vietcong fue clave, pero hay otros factores que precipitaron la derrota estadounidense. 🇺🇸🇻🇳
    Por @atareports

    bbc.in/3nihFrf


  27. La estrategia del Vietcong fue clave, pero hay otros factores que precipitaron la derrota estadounidense. 🇺🇸🇻🇳
    Por @atareports

    bbc.in/3nihFrf
    #GuerradeVietnam
    #Vietnam
    #EEUU

  28. Analizamos la derrota estadounidense en la Guerra de Vietnam por el 50 aniversario de la retirada de las tropas del país norteamericano. 🇺🇸🇻🇳

    📝 @atareports

    #GuerradeVietnam
    #Vietnam
    #EEUU
    bbc.in/3FIBMFa

  29. Analizamos la derrota estadounidense en la Guerra de Vietnam por el 50 aniversario de la retirada de las tropas del país norteamericano. 🇺🇸🇻🇳

    📝 @atareports




    bbc.in/3FIBMFa

  30. Analizamos la derrota estadounidense en la Guerra de Vietnam por el 50 aniversario de la retirada de las tropas del país norteamericano. 🇺🇸🇻🇳

    📝 @atareports

    #GuerradeVietnam
    #Vietnam
    #EEUU
    bbc.in/3FIBMFa