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#escarabajos — Public Fediverse posts

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  1. Camina como una hormiga pero, a pesar de su aspecto, el Derocrania longesulcata es un escarabajo. Tiene una defensa química con un olor característico.📷Paul Antony Mancaly #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects #mimetismo #mimicry

  2. Camina como una hormiga pero, a pesar de su aspecto, el Derocrania longesulcata es un escarabajo. Tiene una defensa química con un olor característico.📷Paul Antony Mancaly #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects #mimetismo #mimicry

  3. Camina como una hormiga pero, a pesar de su aspecto, el Derocrania longesulcata es un escarabajo. Tiene una defensa química con un olor característico.📷Paul Antony Mancaly #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects #mimetismo #mimicry

  4. Camina como una hormiga pero, a pesar de su aspecto, el Derocrania longesulcata es un escarabajo. Tiene una defensa química con un olor característico.📷Paul Antony Mancaly #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects #mimetismo #mimicry

  5. Camina como una hormiga pero, a pesar de su aspecto, el Derocrania longesulcata es un escarabajo. Tiene una defensa química con un olor característico.📷Paul Antony Mancaly #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects #mimetismo #mimicry

  6. Hace unos días, PuchiUna publicó unos vídeos y fotos donde uno que estaba criando retenía la cabeza de larva, pero no era funcional y no podía comer. #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  7. Hace unos días, PuchiUna publicó unos vídeos y fotos donde uno que estaba criando retenía la cabeza de larva, pero no era funcional y no podía comer. #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  8. Hace unos días, PuchiUna publicó unos vídeos y fotos donde uno que estaba criando retenía la cabeza de larva, pero no era funcional y no podía comer. #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  9. Hace unos días, PuchiUna publicó unos vídeos y fotos donde uno que estaba criando retenía la cabeza de larva, pero no era funcional y no podía comer. #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  10. Hace unos días, PuchiUna publicó unos vídeos y fotos donde uno que estaba criando retenía la cabeza de larva, pero no era funcional y no podía comer. #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  11. El escarabajo, el gruñón y yo

    Salimos a dar un paseo por el bosque por uno de esos senderos muy concurridos por caminantes y ciclistas. De pronto, la hojarasca comenzó a crujir. Mi marido se quedó observando de dónde venía el ruido, mientras yo avancé unos pasos. Entonces lo vi: un llamativo escarabajo caminaba a toda prisa entre las hojas secas.

    Justo en ese momento venían otras personas por el sendero. Saqué la cámara para fotografiar al hermoso insecto cuando escuché unos pasos casi encima de mí. Levanté la vista y vi a un señor de ceño fruncido, caminando con enormes zancadas y levantando la hojarasca a su paso. Sus pies iban directo hacia el escarabajo.

    Sin pensarlo, me agaché para protegerlo con mi cuerpo.

    El señor, que ya tenía cara de pocos amigos, pareció molestarse todavía más al verme allí, cámara en mano, interrumpiendo su paso. Lo curioso es que tenía espacio de sobra para rodearme.

    —Uf… de la que te salvé —le dije al bichito.

    Como si me hubiera escuchado, se quedó inmóvil por un segundo, dudando si seguir adelante. Yo aproveché ese instante para enfocar y tomar la fotografía.

    Mientras estaba concentrada retratando a tan interesante personaje, escuché a mi marido llamarme desde unos metros más allá.

    —¡Ven, mira! ¡Encontré al que hacía ruido en la hojarasca!

    Había descubierto un simpático ratoncito.

    Yo seguía de cuclillas, procurando que nadie pisara al escarabajo mientras la gente pasaba a nuestro alrededor sin reparar en él.

    —¡No, ven tú! ¡Mira qué bichito más bonito hay aquí!

    Cada uno estaba fascinado con su propio hallazgo. Y la gente seguía caminando, indiferente a las pequeñas maravillas que un bosque puede regalar.

    Mi marido se acercó y los dos nos quedamos observando al escarabajo.

    Le susurré:

    —Qué gente más gruñona. Caminan por el bosque, pero les hace falta un verdadero baño de bosque.

    Con mucho cuidado acerqué una ramita para que el escarabajo subiera. Cuando lo hizo, lo trasladé unos metros hacia el interior del bosque.

    —Si sigues por ahí, vas a terminar bajo el zapato de alguien… o bajo la rueda de una bicicleta. Mejor te dejo por acá.

    Mi marido soltó una carcajada.

    —¿Y si iba a una cita con alguien y tú la cambiaste de dirección? Capaz que era su única oportunidad para reproducirse.

    Yo preferí pensar en positivo.

    —Seguro que en el interior del bosque tiene todavía más posibilidades de encontrar pareja.

    El hermoso escarabajo era una hembra de ciervo volante europeo (Lucanus cervus), una especie protegida en buena parte de Europa. Sus poblaciones han disminuido debido, entre otras razones, a la desaparición de la madera muerta en muchos bosques gestionados, precisamente el lugar donde sus larvas pasan varios años desarrollándose dentro de troncos y raíces en descomposición.

    Desde que llegué a Stuttgart había visto muchas fotografías de ciervos volantes, pero nunca uno de verdad. Por eso este encuentro fue un regalo doble: no solo pude verlo y fotografiarlo, sino también ayudarlo a esquivar, al menos por ese momento, una enorme bota malhumorada.

    Cuando camines por un bosque —o por cualquier lugar— recuerda que bajo tus pies puede haber un ser diminuto avanzando con todas sus fuerzas para seguir viviendo.

    Todos importamos en este planeta… incluso los señores malhumorados.

    Tu voto:

    #Bosques #CiervoVolador #Escarabajos #EspecieProtegida #insectos #NaturalezaSalvaje
  12. El escarabajo, el gruñón y yo

    Salimos a dar un paseo por el bosque por uno de esos senderos muy concurridos por caminantes y ciclistas. De pronto, la hojarasca comenzó a crujir. Mi marido se quedó observando de dónde venía el ruido, mientras yo avancé unos pasos. Entonces lo vi: un llamativo escarabajo caminaba a toda prisa entre las hojas secas.

    Justo en ese momento venían otras personas por el sendero. Saqué la cámara para fotografiar al hermoso insecto cuando escuché unos pasos casi encima de mí. Levanté la vista y vi a un señor de ceño fruncido, caminando con enormes zancadas y levantando la hojarasca a su paso. Sus pies iban directo hacia el escarabajo.

    Sin pensarlo, me agaché para protegerlo con mi cuerpo.

    El señor, que ya tenía cara de pocos amigos, pareció molestarse todavía más al verme allí, cámara en mano, interrumpiendo su paso. Lo curioso es que tenía espacio de sobra para rodearme.

    —Uf… de la que te salvé —le dije al bichito.

    Como si me hubiera escuchado, se quedó inmóvil por un segundo, dudando si seguir adelante. Yo aproveché ese instante para enfocar y tomar la fotografía.

    Mientras estaba concentrada retratando a tan interesante personaje, escuché a mi marido llamarme desde unos metros más allá.

    —¡Ven, mira! ¡Encontré al que hacía ruido en la hojarasca!

    Había descubierto un simpático ratoncito.

    Yo seguía de cuclillas, procurando que nadie pisara al escarabajo mientras la gente pasaba a nuestro alrededor sin reparar en él.

    —¡No, ven tú! ¡Mira qué bichito más bonito hay aquí!

    Cada uno estaba fascinado con su propio hallazgo. Y la gente seguía caminando, indiferente a las pequeñas maravillas que un bosque puede regalar.

    Mi marido se acercó y los dos nos quedamos observando al escarabajo.

    Le susurré:

    —Qué gente más gruñona. Caminan por el bosque, pero les hace falta un verdadero baño de bosque.

    Con mucho cuidado acerqué una ramita para que el escarabajo subiera. Cuando lo hizo, lo trasladé unos metros hacia el interior del bosque.

    —Si sigues por ahí, vas a terminar bajo el zapato de alguien… o bajo la rueda de una bicicleta. Mejor te dejo por acá.

    Mi marido soltó una carcajada.

    —¿Y si iba a una cita con alguien y tú la cambiaste de dirección? Capaz que era su única oportunidad para reproducirse.

    Yo preferí pensar en positivo.

    —Seguro que en el interior del bosque tiene todavía más posibilidades de encontrar pareja.

    El hermoso escarabajo era una hembra de ciervo volante europeo (Lucanus cervus), una especie protegida en buena parte de Europa. Sus poblaciones han disminuido debido, entre otras razones, a la desaparición de la madera muerta en muchos bosques gestionados, precisamente el lugar donde sus larvas pasan varios años desarrollándose dentro de troncos y raíces en descomposición.

    Desde que llegué a Stuttgart había visto muchas fotografías de ciervos volantes, pero nunca uno de verdad. Por eso este encuentro fue un regalo doble: no solo pude verlo y fotografiarlo, sino también ayudarlo a esquivar, al menos por ese momento, una enorme bota malhumorada.

    Cuando camines por un bosque —o por cualquier lugar— recuerda que bajo tus pies puede haber un ser diminuto avanzando con todas sus fuerzas para seguir viviendo.

    Todos importamos en este planeta… incluso los señores malhumorados.

    Tu voto:

    #Bosques #CiervoVolador #Escarabajos #EspecieProtegida #insectos #NaturalezaSalvaje
  13. El escarabajo, el gruñón y yo

    Salimos a dar un paseo por el bosque por uno de esos senderos muy concurridos por caminantes y ciclistas. De pronto, la hojarasca comenzó a crujir. Mi marido se quedó observando de dónde venía el ruido, mientras yo avancé unos pasos. Entonces lo vi: un llamativo escarabajo caminaba a toda prisa entre las hojas secas.

    Justo en ese momento venían otras personas por el sendero. Saqué la cámara para fotografiar al hermoso insecto cuando escuché unos pasos casi encima de mí. Levanté la vista y vi a un señor de ceño fruncido, caminando con enormes zancadas y levantando la hojarasca a su paso. Sus pies iban directo hacia el escarabajo.

    Sin pensarlo, me agaché para protegerlo con mi cuerpo.

    El señor, que ya tenía cara de pocos amigos, pareció molestarse todavía más al verme allí, cámara en mano, interrumpiendo su paso. Lo curioso es que tenía espacio de sobra para rodearme.

    —Uf… de la que te salvé —le dije al bichito.

    Como si me hubiera escuchado, se quedó inmóvil por un segundo, dudando si seguir adelante. Yo aproveché ese instante para enfocar y tomar la fotografía.

    Mientras estaba concentrada retratando a tan interesante personaje, escuché a mi marido llamarme desde unos metros más allá.

    —¡Ven, mira! ¡Encontré al que hacía ruido en la hojarasca!

    Había descubierto un simpático ratoncito.

    Yo seguía de cuclillas, procurando que nadie pisara al escarabajo mientras la gente pasaba a nuestro alrededor sin reparar en él.

    —¡No, ven tú! ¡Mira qué bichito más bonito hay aquí!

    Cada uno estaba fascinado con su propio hallazgo. Y la gente seguía caminando, indiferente a las pequeñas maravillas que un bosque puede regalar.

    Mi marido se acercó y los dos nos quedamos observando al escarabajo.

    Le susurré:

    —Qué gente más gruñona. Caminan por el bosque, pero les hace falta un verdadero baño de bosque.

    Con mucho cuidado acerqué una ramita para que el escarabajo subiera. Cuando lo hizo, lo trasladé unos metros hacia el interior del bosque.

    —Si sigues por ahí, vas a terminar bajo el zapato de alguien… o bajo la rueda de una bicicleta. Mejor te dejo por acá.

    Mi marido soltó una carcajada.

    —¿Y si iba a una cita con alguien y tú la cambiaste de dirección? Capaz que era su única oportunidad para reproducirse.

    Yo preferí pensar en positivo.

    —Seguro que en el interior del bosque tiene todavía más posibilidades de encontrar pareja.

    El hermoso escarabajo era una hembra de ciervo volante europeo (Lucanus cervus), una especie protegida en buena parte de Europa. Sus poblaciones han disminuido debido, entre otras razones, a la desaparición de la madera muerta en muchos bosques gestionados, precisamente el lugar donde sus larvas pasan varios años desarrollándose dentro de troncos y raíces en descomposición.

    Desde que llegué a Stuttgart había visto muchas fotografías de ciervos volantes, pero nunca uno de verdad. Por eso este encuentro fue un regalo doble: no solo pude verlo y fotografiarlo, sino también ayudarlo a esquivar, al menos por ese momento, una enorme bota malhumorada.

    Cuando camines por un bosque —o por cualquier lugar— recuerda que bajo tus pies puede haber un ser diminuto avanzando con todas sus fuerzas para seguir viviendo.

    Todos importamos en este planeta… incluso los señores malhumorados.

    Tu voto:

    #Bosques #CiervoVolador #Escarabajos #EspecieProtegida #insectos #NaturalezaSalvaje
  14. El escarabajo, el gruñón y yo

    Salimos a dar un paseo por el bosque por uno de esos senderos muy concurridos por caminantes y ciclistas. De pronto, la hojarasca comenzó a crujir. Mi marido se quedó observando de dónde venía el ruido, mientras yo avancé unos pasos. Entonces lo vi: un llamativo escarabajo caminaba a toda prisa entre las hojas secas.

    Justo en ese momento venían otras personas por el sendero. Saqué la cámara para fotografiar al hermoso insecto cuando escuché unos pasos casi encima de mí. Levanté la vista y vi a un señor de ceño fruncido, caminando con enormes zancadas y levantando la hojarasca a su paso. Sus pies iban directo hacia el escarabajo.

    Sin pensarlo, me agaché para protegerlo con mi cuerpo.

    El señor, que ya tenía cara de pocos amigos, pareció molestarse todavía más al verme allí, cámara en mano, interrumpiendo su paso. Lo curioso es que tenía espacio de sobra para rodearme.

    —Uf… de la que te salvé —le dije al bichito.

    Como si me hubiera escuchado, se quedó inmóvil por un segundo, dudando si seguir adelante. Yo aproveché ese instante para enfocar y tomar la fotografía.

    Mientras estaba concentrada retratando a tan interesante personaje, escuché a mi marido llamarme desde unos metros más allá.

    —¡Ven, mira! ¡Encontré al que hacía ruido en la hojarasca!

    Había descubierto un simpático ratoncito.

    Yo seguía de cuclillas, procurando que nadie pisara al escarabajo mientras la gente pasaba a nuestro alrededor sin reparar en él.

    —¡No, ven tú! ¡Mira qué bichito más bonito hay aquí!

    Cada uno estaba fascinado con su propio hallazgo. Y la gente seguía caminando, indiferente a las pequeñas maravillas que un bosque puede regalar.

    Mi marido se acercó y los dos nos quedamos observando al escarabajo.

    Le susurré:

    —Qué gente más gruñona. Caminan por el bosque, pero les hace falta un verdadero baño de bosque.

    Con mucho cuidado acerqué una ramita para que el escarabajo subiera. Cuando lo hizo, lo trasladé unos metros hacia el interior del bosque.

    —Si sigues por ahí, vas a terminar bajo el zapato de alguien… o bajo la rueda de una bicicleta. Mejor te dejo por acá.

    Mi marido soltó una carcajada.

    —¿Y si iba a una cita con alguien y tú la cambiaste de dirección? Capaz que era su única oportunidad para reproducirse.

    Yo preferí pensar en positivo.

    —Seguro que en el interior del bosque tiene todavía más posibilidades de encontrar pareja.

    El hermoso escarabajo era una hembra de ciervo volante europeo (Lucanus cervus), una especie protegida en buena parte de Europa. Sus poblaciones han disminuido debido, entre otras razones, a la desaparición de la madera muerta en muchos bosques gestionados, precisamente el lugar donde sus larvas pasan varios años desarrollándose dentro de troncos y raíces en descomposición.

    Desde que llegué a Stuttgart había visto muchas fotografías de ciervos volantes, pero nunca uno de verdad. Por eso este encuentro fue un regalo doble: no solo pude verlo y fotografiarlo, sino también ayudarlo a esquivar, al menos por ese momento, una enorme bota malhumorada.

    Cuando camines por un bosque —o por cualquier lugar— recuerda que bajo tus pies puede haber un ser diminuto avanzando con todas sus fuerzas para seguir viviendo.

    Todos importamos en este planeta… incluso los señores malhumorados.

    Tu voto:

    #Bosques #CiervoVolador #Escarabajos #EspecieProtegida #insectos #NaturalezaSalvaje
  15. El escarabajo, el gruñón y yo

    Salimos a dar un paseo por el bosque por uno de esos senderos muy concurridos por caminantes y ciclistas. De pronto, la hojarasca comenzó a crujir. Mi marido se quedó observando de dónde venía el ruido, mientras yo avancé unos pasos. Entonces lo vi: un llamativo escarabajo caminaba a toda prisa entre las hojas secas.

    Justo en ese momento venían otras personas por el sendero. Saqué la cámara para fotografiar al hermoso insecto cuando escuché unos pasos casi encima de mí. Levanté la vista y vi a un señor de ceño fruncido, caminando con enormes zancadas y levantando la hojarasca a su paso. Sus pies iban directo hacia el escarabajo.

    Sin pensarlo, me agaché para protegerlo con mi cuerpo.

    El señor, que ya tenía cara de pocos amigos, pareció molestarse todavía más al verme allí, cámara en mano, interrumpiendo su paso. Lo curioso es que tenía espacio de sobra para rodearme.

    —Uf… de la que te salvé —le dije al bichito.

    Como si me hubiera escuchado, se quedó inmóvil por un segundo, dudando si seguir adelante. Yo aproveché ese instante para enfocar y tomar la fotografía.

    Mientras estaba concentrada retratando a tan interesante personaje, escuché a mi marido llamarme desde unos metros más allá.

    —¡Ven, mira! ¡Encontré al que hacía ruido en la hojarasca!

    Había descubierto un simpático ratoncito.

    Yo seguía de cuclillas, procurando que nadie pisara al escarabajo mientras la gente pasaba a nuestro alrededor sin reparar en él.

    —¡No, ven tú! ¡Mira qué bichito más bonito hay aquí!

    Cada uno estaba fascinado con su propio hallazgo. Y la gente seguía caminando, indiferente a las pequeñas maravillas que un bosque puede regalar.

    Mi marido se acercó y los dos nos quedamos observando al escarabajo.

    Le susurré:

    —Qué gente más gruñona. Caminan por el bosque, pero les hace falta un verdadero baño de bosque.

    Con mucho cuidado acerqué una ramita para que el escarabajo subiera. Cuando lo hizo, lo trasladé unos metros hacia el interior del bosque.

    —Si sigues por ahí, vas a terminar bajo el zapato de alguien… o bajo la rueda de una bicicleta. Mejor te dejo por acá.

    Mi marido soltó una carcajada.

    —¿Y si iba a una cita con alguien y tú la cambiaste de dirección? Capaz que era su única oportunidad para reproducirse.

    Yo preferí pensar en positivo.

    —Seguro que en el interior del bosque tiene todavía más posibilidades de encontrar pareja.

    El hermoso escarabajo era una hembra de ciervo volante europeo (Lucanus cervus), una especie protegida en buena parte de Europa. Sus poblaciones han disminuido debido, entre otras razones, a la desaparición de la madera muerta en muchos bosques gestionados, precisamente el lugar donde sus larvas pasan varios años desarrollándose dentro de troncos y raíces en descomposición.

    Desde que llegué a Stuttgart había visto muchas fotografías de ciervos volantes, pero nunca uno de verdad. Por eso este encuentro fue un regalo doble: no solo pude verlo y fotografiarlo, sino también ayudarlo a esquivar, al menos por ese momento, una enorme bota malhumorada.

    Cuando camines por un bosque —o por cualquier lugar— recuerda que bajo tus pies puede haber un ser diminuto avanzando con todas sus fuerzas para seguir viviendo.

    Todos importamos en este planeta… incluso los señores malhumorados.

    Tu voto:

    #Bosques #CiervoVolador #Escarabajos #EspecieProtegida #insectos #NaturalezaSalvaje
  16. ¿Existe un nombre en #español para los #escarabajos del género Cychrus? Debería haberlo, ya que, por ejemplo, el Cychrus spinicollis vive en #España, pero no consigo encontrarlo; la Wikipedia solo ofrece los nombres latinos.

    (traducción automática)

  17. ¿Existe un nombre en #español para los #escarabajos del género Cychrus? Debería haberlo, ya que, por ejemplo, el Cychrus spinicollis vive en #España, pero no consigo encontrarlo; la Wikipedia solo ofrece los nombres latinos.

    (traducción automática)

  18. ¿Existe un nombre en #español para los #escarabajos del género Cychrus? Debería haberlo, ya que, por ejemplo, el Cychrus spinicollis vive en #España, pero no consigo encontrarlo; la Wikipedia solo ofrece los nombres latinos.

    (traducción automática)

  19. ¿Existe un nombre en #español para los #escarabajos del género Cychrus? Debería haberlo, ya que, por ejemplo, el Cychrus spinicollis vive en #España, pero no consigo encontrarlo; la Wikipedia solo ofrece los nombres latinos.

    (traducción automática)

  20. ¿Existe un nombre en #español para los #escarabajos del género Cychrus? Debería haberlo, ya que, por ejemplo, el Cychrus spinicollis vive en #España, pero no consigo encontrarlo; la Wikipedia solo ofrece los nombres latinos.

    (traducción automática)

  21. El gorgojo Brachycerus obesus no puede volar y, aunque su voluminoso abdomen no le ayuda, se debe a sus élitros fusionados. 📷Richard Adcock #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  22. El gorgojo Brachycerus obesus no puede volar y, aunque su voluminoso abdomen no le ayuda, se debe a sus élitros fusionados. 📷Richard Adcock #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  23. El gorgojo Brachycerus obesus no puede volar y, aunque su voluminoso abdomen no le ayuda, se debe a sus élitros fusionados. 📷Richard Adcock #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  24. El gorgojo Brachycerus obesus no puede volar y, aunque su voluminoso abdomen no le ayuda, se debe a sus élitros fusionados. 📷Richard Adcock #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  25. El gorgojo Brachycerus obesus no puede volar y, aunque su voluminoso abdomen no le ayuda, se debe a sus élitros fusionados. 📷Richard Adcock #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  26. El escarabajo titán (Titanus giganteus) supera los 17 cm de longitud, aunque a cambio tiene alas subdesarrolladas que le impiden volar. Vive en las selvas antiguas del neotrópico, alimentándose sus larvas de la madera podrida. En cambio, los adultos beben y apenas comen. 📷Jérémie Japèze #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  27. El escarabajo titán (Titanus giganteus) supera los 17 cm de longitud, aunque a cambio tiene alas subdesarrolladas que le impiden volar. Vive en las selvas antiguas del neotrópico, alimentándose sus larvas de la madera podrida. En cambio, los adultos beben y apenas comen. 📷Jérémie Japèze #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  28. El escarabajo titán (Titanus giganteus) supera los 17 cm de longitud, aunque a cambio tiene alas subdesarrolladas que le impiden volar. Vive en las selvas antiguas del neotrópico, alimentándose sus larvas de la madera podrida. En cambio, los adultos beben y apenas comen. 📷Jérémie Japèze #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  29. El escarabajo titán (Titanus giganteus) supera los 17 cm de longitud, aunque a cambio tiene alas subdesarrolladas que le impiden volar. Vive en las selvas antiguas del neotrópico, alimentándose sus larvas de la madera podrida. En cambio, los adultos beben y apenas comen. 📷Jérémie Japèze #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  30. El escarabajo titán (Titanus giganteus) supera los 17 cm de longitud, aunque a cambio tiene alas subdesarrolladas que le impiden volar. Vive en las selvas antiguas del neotrópico, alimentándose sus larvas de la madera podrida. En cambio, los adultos beben y apenas comen. 📷Jérémie Japèze #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  31. Los machos de los escarabajos Sagra femorata tienen grandes pares posteriores de patas, similares a las ranas, para pelearse durante la cópula. Si esta se está produciendo, aún no es demasiado tarde para apartarlo y luego alejarlo a patadas.📷Ryan Yue Wah Chan #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  32. Los machos de los escarabajos Sagra femorata tienen grandes pares posteriores de patas, similares a las ranas, para pelearse durante la cópula. Si esta se está produciendo, aún no es demasiado tarde para apartarlo y luego alejarlo a patadas.📷Ryan Yue Wah Chan #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  33. Los machos de los escarabajos Sagra femorata tienen grandes pares posteriores de patas, similares a las ranas, para pelearse durante la cópula. Si esta se está produciendo, aún no es demasiado tarde para apartarlo y luego alejarlo a patadas.📷Ryan Yue Wah Chan #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  34. Los machos de los escarabajos Sagra femorata tienen grandes pares posteriores de patas, similares a las ranas, para pelearse durante la cópula. Si esta se está produciendo, aún no es demasiado tarde para apartarlo y luego alejarlo a patadas.📷Ryan Yue Wah Chan #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  35. Los machos de los escarabajos Sagra femorata tienen grandes pares posteriores de patas, similares a las ranas, para pelearse durante la cópula. Si esta se está produciendo, aún no es demasiado tarde para apartarlo y luego alejarlo a patadas.📷Ryan Yue Wah Chan #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  36. Tras un gran incendio forestal, llega el escarabajo Monochamus scutellatus a alimentarse de los árboles caídos, perforando sus troncos. 📷Denit Doucet #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  37. Tras un gran incendio forestal, llega el escarabajo Monochamus scutellatus a alimentarse de los árboles caídos, perforando sus troncos. 📷Denit Doucet #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  38. Tras un gran incendio forestal, llega el escarabajo Monochamus scutellatus a alimentarse de los árboles caídos, perforando sus troncos. 📷Denit Doucet #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  39. Tras un gran incendio forestal, llega el escarabajo Monochamus scutellatus a alimentarse de los árboles caídos, perforando sus troncos. 📷Denit Doucet #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  40. Tras un gran incendio forestal, llega el escarabajo Monochamus scutellatus a alimentarse de los árboles caídos, perforando sus troncos. 📷Denit Doucet #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  41. El escarabajo Spilopyra sumptuosa no intenta volar para huir, sino que se deja caer de las hojas. Se reconoce por sus colores metalizados.📷Gunter Maywald #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  42. El escarabajo Spilopyra sumptuosa no intenta volar para huir, sino que se deja caer de las hojas. Se reconoce por sus colores metalizados.📷Gunter Maywald #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  43. El escarabajo Spilopyra sumptuosa no intenta volar para huir, sino que se deja caer de las hojas. Se reconoce por sus colores metalizados.📷Gunter Maywald #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  44. El escarabajo Spilopyra sumptuosa no intenta volar para huir, sino que se deja caer de las hojas. Se reconoce por sus colores metalizados.📷Gunter Maywald #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  45. El escarabajo Spilopyra sumptuosa no intenta volar para huir, sino que se deja caer de las hojas. Se reconoce por sus colores metalizados.📷Gunter Maywald #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  46. Semiotus angulatus es un saltaperico (Elateridae) y, por ello, tiene un "pestillo" entre el tórax y el abdomen que, cuando libera energía, le permite saltar a gran altura. Este mecanismo le permite voltearse cuando están bocarriba.📷My World of Bird Photography #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  47. Semiotus angulatus es un saltaperico (Elateridae) y, por ello, tiene un "pestillo" entre el tórax y el abdomen que, cuando libera energía, le permite saltar a gran altura. Este mecanismo le permite voltearse cuando están bocarriba.📷My World of Bird Photography #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  48. Semiotus angulatus es un saltaperico (Elateridae) y, por ello, tiene un "pestillo" entre el tórax y el abdomen que, cuando libera energía, le permite saltar a gran altura. Este mecanismo le permite voltearse cuando están bocarriba.📷My World of Bird Photography #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  49. Semiotus angulatus es un saltaperico (Elateridae) y, por ello, tiene un "pestillo" entre el tórax y el abdomen que, cuando libera energía, le permite saltar a gran altura. Este mecanismo le permite voltearse cuando están bocarriba.📷My World of Bird Photography #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  50. Semiotus angulatus es un saltaperico (Elateridae) y, por ello, tiene un "pestillo" entre el tórax y el abdomen que, cuando libera energía, le permite saltar a gran altura. Este mecanismo le permite voltearse cuando están bocarriba.📷My World of Bird Photography #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  51. Los gorgojos de pico recto (Brentidae) del género Calodromus poseen un último par de patas más largas que el resto del cuerpo, aunque este tampoco es corto. No solo esto, sino que las formas de los segmentos de estas patas son muy variados, incluso entre sexos. 📷Udo Schmidt #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  52. Los gorgojos de pico recto (Brentidae) del género Calodromus poseen un último par de patas más largas que el resto del cuerpo, aunque este tampoco es corto. No solo esto, sino que las formas de los segmentos de estas patas son muy variados, incluso entre sexos. 📷Udo Schmidt #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  53. Los gorgojos de pico recto (Brentidae) del género Calodromus poseen un último par de patas más largas que el resto del cuerpo, aunque este tampoco es corto. No solo esto, sino que las formas de los segmentos de estas patas son muy variados, incluso entre sexos. 📷Udo Schmidt #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects

  54. Los gorgojos de pico recto (Brentidae) del género Calodromus poseen un último par de patas más largas que el resto del cuerpo, aunque este tampoco es corto. No solo esto, sino que las formas de los segmentos de estas patas son muy variados, incluso entre sexos. 📷Udo Schmidt #escarabajos #beetles #coleoptera #insectos #insects