#Crónicasdocentesmarcianas :
Algunas personas inspiran.
Coraje, esperanza o sabiduría suelen ser algunos de los dones que reparten sin saberlo.
A veces con palabras, a veces con gestos, a veces con mensajes; inspiran.
Pasan su vida inspirando. No pueden detenerse. No saben hacer otra cosa, es algo involuntario.
Tengo la suerte de convivir con muchas de ellas en mi humilde labor diaria y he de defenderlas ante los injustos ataques que le propician, mas que nada los envidiosos. Porque ellas realmente inspiran. Siempre están ahí para dejarnos una frase corta y sencilla pero con una profundidad que ya quisieran para sus escritos, los mas mentados filósofos.
Sus enemigos sostienen, con mala intención, que estos seres que inspiran tienen en realidad, una necesidad primaria de adornarlo todo. De no dejar pasar una. De aprovechar cada ocasión que se presenta para copiar y pegar una reflexión sesuda que, probablemente haya diseñado otra colega y repartido a su vez entre sus seres a inspirar.
Sus protectores las defenderemos a capa y espada si hace falta. Porque, gracias a ellas, nuestros días cobran un significado y no corren vacuos.
De verdad, inspiran.
Hoy sin ir más lejos, nos avisan que empezaron las vacaciones, que tenemos que descansar y, cual si fuésemos electrodomésticos, "desenchufarse" y "recargar pilas!"
Que puedo decir a eso que no sea un "gracias"?
De no haber sido por este mensaje iluminador no hubiese sabido dos cosas: A) que estaba de vacaciones y B) que podía descansar.
Inspiran, se dan cuenta?
Inspiran ganas de putearlas pero inspiran al fin.