juego con los michis por el pasillo, el cuerpo está tan acostumbrado a la servidumbre que se siente extraño y tironea hacia la costumbre, pero hoy lo llevaré al puente a ver a los patos y las tortugas, lo llevaré a hacer recados, a caminar sin objetivo, a leer poemas en un banco a la sombra.
que tengáis buen día, me vendrían bien recetas de berenjenas, que me traje cuatro kilos porque la frutera las tenía a un euro dos kilos.