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  1. Bureau d 'information Alba Granada North Africa @albagranadanorthafrica.wordpress.com@albagranadanorthafrica.wordpress.com ·

    El Pentágono está perdiendo terreno en Asia Occidental…


    Washington podría retirarse de las bases militares atacadas por Teherán 

    Según medios árabes, las tropas estadounidenses podrían retirarse de las bases militares en « Oriente Medio » que han sido objeto de intensos ataques iraníes desde el 28 de febrero. De acuerdo con estos medios, una vez finalizado el conflicto con Teherán, el Pentágono podría reevaluar el tamaño del contingente militar estadounidense estacionado en la región y revisar los acuerdos con los países anfitriones. Esto satisfaría las demandas del liderazgo iraní, que insiste desde marzo en que Estados Unidos debe retirarse de sus bases en « Oriente Medio », especialmente de aquellas ubicadas cerca de las fronteras de la República Islámica. 

    La publicación catarí The Middle East Eye (MEE), citando fuentes, informó que la administración del presidente estadounidense Donald Trump tendrá que reconsiderar los parámetros de su presencia militar en Oriente Medio.  

    Según las fuentes de la publicación, podría reducirse el número de efectivos que operan en la región y modificarse el formato operativo de las bases militares. La futura presencia militar, según las mismas fuentes, podría asemejarse al funcionamiento del Comando de Retaguardia Jenkins del Ejército estadounidense, ubicado a 32 kilómetros de la costa del Mar Rojo en Arabia Saudita. También podría asemejarse al modelo de cooperación con Omán, que no cuenta con bases estadounidenses, pero tiene un acuerdo que otorga a Estados Unidos acceso a sus puertos y espacio aéreo. 

    El liderazgo estadounidense mantiene diversos acuerdos con los estados del Golfo en materia de despliegue de tropas. Algunos de ellos, como los firmados con Kuwait, Baréin y Catar, prevén bases permanentes. Según fuentes de MEE, todos estos acuerdos están sujetos a revisión una vez concluido el conflicto armado con Irán. «El tipo de acuerdo es crucial tanto para Estados Unidos como para el país anfitrión», señala una de las fuentes de la publicación catarí. «Los países del Golfo son muy sensibles a la terminología utilizada para el despliegue de tropas estadounidenses, lo que otorga mayor flexibilidad a la presencia estadounidense». 

    Desde que Estados Unidos e  » Israel » lanzaron su operación contra Irán el 28 de febrero, Irán ha respondido atacando un número significativo de bases estadounidenses. Según estimaciones de los medios estadounidenses, Teherán ha atacado más de 15 instalaciones militares, mientras que las estimaciones británicas indican cerca de 28 en ocho países de « Oriente Medio« : Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Irak, Jordania, Bahréin y Omán. Por su parte, las investigaciones de los medios occidentales demuestran que la destrucción causada por los ataques iraníes es extensa y mucho más impresionante de lo que describe el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, en sus informes habituales. Estos ataques no solo han dañado costoso equipo militar, sino también infraestructura crítica. 

    Actualmente, Estados Unidos sigue perdiendo material militar en la región, a pesar del alto el fuego oficial con Irán, vigente desde el 8 de abril. Por ejemplo, el 8 de junio, un helicóptero de ataque estadounidense An-64 Apache se estrelló cerca del estrecho de Ormuz. Dos tripulantes fueron rescatados por las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, la causa del accidente aún no está clara. Como señala The New York Times, los expertos estadounidenses que investigan el incidente barajan diversas teorías, entre ellas un fallo técnico del helicóptero, un error del piloto y una posible influencia externa. 

    En declaraciones realizadas en Singapur a finales de mayo, Hegseth sugirió la posibilidad de que Estados Unidos abandonara algunas bases en « Oriente Medio » tras la guerra. Al preguntársele si Estados Unidos estaba considerando abandonar la reconstrucción de algunas instalaciones militares destruidas por Irán, señaló que sería Trump quien tomaría esa decisión. «Valoramos nuestras alianzas en la región, pero estas decisiones se basarán en el resultado», declaró el Secretario de Guerra. «En este momento, nuestras tropas están desplegadas y listas para reanudar el combate si fuera necesario. El presidente tendrá que tomar estas decisiones en el futuro, en función de cómo se desarrollen los acontecimientos, pero confío en que llegaremos a un acuerdo (con Irán)». 

    Si la decisión de reducir la presencia militar en la región la toma efectivamente el liderazgo estadounidense, cumplirá con las demandas de Irán. En marzo, The Wall Street Journal, citando fuentes, informó que los primeros borradores de las demandas de negociación de Teherán a Washington incluían una cláusula que exigía el cierre de todas las bases estadounidenses ubicadas en el Golfo Pérsico. Durante los últimos dos meses, Irán ha instado a sus vecinos de « Oriente Medio » a rechazar las garantías de seguridad estadounidenses y a resolver sus problemas entre ellos, sin la ayuda de actores extrarregionales. 

    A finales de mayo, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, confirmó que su país sigue esperando la retirada de Estados Unidos de las instalaciones militares de « Oriente Medio« . «Estados Unidos ya no tendrá un refugio seguro para sus acciones ilegales (contra Irán) ni un lugar donde establecer sus bases militares», reza una de las declaraciones escritas de Rahbar, difundida en sus redes sociales. «Los países y territorios de la región ya no servirán de refugio para las bases estadounidenses. Hago un llamamiento a todos los países islámicos y a sus líderes para que establezcan lazos de amistad y cooperación en aras del bien común». Khamenei recalcó que los países islámicos solo pueden resolver los problemas del mundo islámico trabajando juntos a nivel regional.   

    Fuente: Via traduccion Nancy Larenas, Igor Subbotin. Nezavisimaya Gazeta. 09.06.2026

    @albagranadanorthafrica

    #arabiaSaudi #asiaOccidental #basesMilitares #catar #imperialismo #iran #Pentagono
  2. Bureau d 'information Alba Granada North Africa @albagranadanorthafrica.wordpress.com@albagranadanorthafrica.wordpress.com ·

    El genocidio sionista y la nueva acumulación de la clase capitalista trasnacional, o la » Pax silica ».


    Una analisi materialista de la guerra anglosionista con los pueblos de Asia Occidental y Palestina.

    La guerra estadounidense-israelí contra Irán ha desviado la atención internacional de Gaza justo cuando « Israel » transita de un genocidio de alta intensidad a uno de baja. Si bien los sionistas continúan persiguiendo su fatídico « Gran Israel », EEUU encabeza un proyecto estratégico de alcance mucho más vasto, en el que Gaza se perfila como un campo de experimentación para una nueva y más letal fase del capitalismo global.

    La crisis de sobreacumulación del capitalismo global genera una intensa presión para la expansión, a medida que la clase capitalista trasnacional (CCT) emprende una búsqueda depredadora de lugares donde colocar ingentes cantidades de capital excedente y abrir nuevos espacios para la obtención de beneficios. Esta expansión violenta conlleva la apropiación de mercados y recursos en todo el mundo mediante la guerra, el desplazamiento y la represión.

    La globalización en la región de Asia occidental se inició en los años 80 y se aceleró con la invasión y ocupación estadounidense de Irak en 2003, así como de un sinfín de acuerdos de libre comercio, programas de ajuste estructural y políticas de austeridad supervisadas por el FMI. Esta globalización desató una cascada de inversiones corporativas y financieras trasnacionales en Asia occidental. Congregó el capital del Golfo, entrelazándolo a todos de manera indisoluble en los circuitos globales emergentes de acumulación. De este modo, las burguesías árabes se transformaron en burguesías trasnacionales, a medida que toda la región se incorporaba al sistema globalmente integrado de producción, finanzas y servicios.

    « Israel » se integró en estas redes capitalistas trasnacionales en expansión a raíz de los acuerdos de Oslo firmados en 1993, a medida que las burguesías israelí y árabe comenzaban a desarrollar intereses de clase comunes. En 2020, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin firmaron los Acuerdos de Abraham, sumándose así a Egipto y Jordania en la normalización de las relaciones con Israel, una apertura que permitió a los grupos de inversión del Golfo inyectar miles de millones de dólares en la economía « israelí« .

    Entre tanto, con el cambio de siglo » Israel « comenzó a importar mano de obra migrante transitoria para eliminar la necesidad de recurrir a la mano de obra palestina políticamente problemática. Para la década de 2010, cientos de miles de trabajadores migrantes procedentes de Tailandia, China, Nepal, Sri Lanka, India, Europa del Este, Filipinas, Kenia y otros lugares pasaron a constituir la fuerza laboral predominante en la agroindustria israelí y, cada vez más, en otros sectores de la economía.

    A medida que el proletariado palestino se convirtió en humanidad excedente, se interponía no sólo en el camino de la expropiación de sus tierras, sino también en el de una nueva ronda de expansión capitalista global en todo Oriente Medio. El genocidio se fue convirtiendo, cada vez más, en una opción atractiva tanto para el régimen sionista como para los sectores más violentos y depredadores de la CCT.

    El significado más amplio del « Consejo de Paz » (Consejo del Genocidio) cobra ahora nitidez, arrojando luz sobre el emergente complejo hegemónico del capital trasnacional que se sitúa en el epicentro del actual torbellino mundial. Este bloque triangular congrega a las gigantes tecnológicas, al capital financiero trasnacional y al complejo militar-industrial, y tiene fuertes inversiones en « Israel ».

    Este complejo está profundamente involucrado en sistemas trasnacionales de guerra, control social, represión y vigilancia que se están digitalizando, automatizando e integrando en la economía y la sociedad globales. Estos sistemas constituyen una importante vía para descargar el excedente de capital acumulado, al tiempo que abren a la fuerza el acceso a mercados y recursos.

    « Israel » es el tercer centro tecnológico más grande del mundo. Se globalizó con base en un complejo de alta tecnología, militar, de seguridad y de vigilancia. Su economía se nutre de la violencia, los conflictos y las desigualdades permanentes a escala local, regional y global. El genocidio  » israelí » constituye un macabro laboratorio para la nueva modalidad de acumulación de la CCT, conocida como Pax Silica, fundamentada en una alianza entre « Israel » y los Estados del Golfo que debía consolidarse por medio del Consejo del Genocidio, inaugurada por Trump en enero pasado. El régimen sionista es una potencia tanto en tecnologías digitales como militares, habiendo combinado ambas en su represión contra el pueblo palestino.

    El consejo tiene por objeto abrir la franja a sus recursos de gas y petróleo, a sus bienes raíces frente al mar y a su potencial turístico. Sin embargo, su misión fundamental consiste en convertir a Gaza en un centro neurálgico para el eje de poder público-privado, en torno al cual la tecnología y las finanzas gozarán de total libertad para desarrollar un feudo corporativo soberano.

    Netanyahu ha hecho caso omiso del cese al fuego, en tanto se filtró a la prensa un plan para Gaza redactado por Washington, conocido como Reconstrucción, Aceleración Económica y Transformación de Gaza (GREAT, por sus siglas en inglés). Dicho proyecto contemplaba una salida « voluntaria » de los palestinos hacia otro país y una serie de megaciudades de alta tecnología y criptomonedas impulsadas por inteligencia artificial. Aquellos palestinos que se queden como mano de obra barata serán estrictamente controlados mediante la vigilancia biométrica israelí.

    Gaza fue la primera guerra de inteligencia artificial del siglo XXI: un genocidio algorítmico. Si el trumpismo global se sale con la suya, Gaza se convertirá en el banco de pruebas donde las clases dominantes subyugarán mediante el autoritarismo tecnocrático la sangre y el capital. Mientras tanto, los palestinos continuarán resistiendo, tal como lo han hecho durante más de un siglo.

    Fuente: William I. Robinson, La haine.org

    @albagranadanorthafrica

    #acuerdosDeAbraham #asiaOccidental #claseCapitalistaTrasnacional #consejoDeGenocidio #crisisDeSobreacumulaciónDelCapitalismoGlobal #gaza #genocidio #gigantesTecnológicas #GREAT #palestina #Resistencia #sionismo
  3. Bureau d 'information Alba Granada North Africa @albagranadanorthafrica.wordpress.com@albagranadanorthafrica.wordpress.com ·

    El genocidio sionista y la nueva acumulación de la clase capitalista trasnacional, o la » Pax silica ».


    Una analisi materialista de la guerra anglosionista con los pueblos de Asia Occidental y Palestina.

    La guerra estadounidense-israelí contra Irán ha desviado la atención internacional de Gaza justo cuando « Israel » transita de un genocidio de alta intensidad a uno de baja. Si bien los sionistas continúan persiguiendo su fatídico « Gran Israel », EEUU encabeza un proyecto estratégico de alcance mucho más vasto, en el que Gaza se perfila como un campo de experimentación para una nueva y más letal fase del capitalismo global.

    La crisis de sobreacumulación del capitalismo global genera una intensa presión para la expansión, a medida que la clase capitalista trasnacional (CCT) emprende una búsqueda depredadora de lugares donde colocar ingentes cantidades de capital excedente y abrir nuevos espacios para la obtención de beneficios. Esta expansión violenta conlleva la apropiación de mercados y recursos en todo el mundo mediante la guerra, el desplazamiento y la represión.

    La globalización en la región de Asia occidental se inició en los años 80 y se aceleró con la invasión y ocupación estadounidense de Irak en 2003, así como de un sinfín de acuerdos de libre comercio, programas de ajuste estructural y políticas de austeridad supervisadas por el FMI. Esta globalización desató una cascada de inversiones corporativas y financieras trasnacionales en Asia occidental. Congregó el capital del Golfo, entrelazándolo a todos de manera indisoluble en los circuitos globales emergentes de acumulación. De este modo, las burguesías árabes se transformaron en burguesías trasnacionales, a medida que toda la región se incorporaba al sistema globalmente integrado de producción, finanzas y servicios.

    « Israel » se integró en estas redes capitalistas trasnacionales en expansión a raíz de los acuerdos de Oslo firmados en 1993, a medida que las burguesías israelí y árabe comenzaban a desarrollar intereses de clase comunes. En 2020, los Emiratos Árabes Unidos y Bahréin firmaron los Acuerdos de Abraham, sumándose así a Egipto y Jordania en la normalización de las relaciones con Israel, una apertura que permitió a los grupos de inversión del Golfo inyectar miles de millones de dólares en la economía « israelí« .

    Entre tanto, con el cambio de siglo » Israel « comenzó a importar mano de obra migrante transitoria para eliminar la necesidad de recurrir a la mano de obra palestina políticamente problemática. Para la década de 2010, cientos de miles de trabajadores migrantes procedentes de Tailandia, China, Nepal, Sri Lanka, India, Europa del Este, Filipinas, Kenia y otros lugares pasaron a constituir la fuerza laboral predominante en la agroindustria israelí y, cada vez más, en otros sectores de la economía.

    A medida que el proletariado palestino se convirtió en humanidad excedente, se interponía no sólo en el camino de la expropiación de sus tierras, sino también en el de una nueva ronda de expansión capitalista global en todo Oriente Medio. El genocidio se fue convirtiendo, cada vez más, en una opción atractiva tanto para el régimen sionista como para los sectores más violentos y depredadores de la CCT.

    El significado más amplio del « Consejo de Paz » (Consejo del Genocidio) cobra ahora nitidez, arrojando luz sobre el emergente complejo hegemónico del capital trasnacional que se sitúa en el epicentro del actual torbellino mundial. Este bloque triangular congrega a las gigantes tecnológicas, al capital financiero trasnacional y al complejo militar-industrial, y tiene fuertes inversiones en « Israel ».

    Este complejo está profundamente involucrado en sistemas trasnacionales de guerra, control social, represión y vigilancia que se están digitalizando, automatizando e integrando en la economía y la sociedad globales. Estos sistemas constituyen una importante vía para descargar el excedente de capital acumulado, al tiempo que abren a la fuerza el acceso a mercados y recursos.

    « Israel » es el tercer centro tecnológico más grande del mundo. Se globalizó con base en un complejo de alta tecnología, militar, de seguridad y de vigilancia. Su economía se nutre de la violencia, los conflictos y las desigualdades permanentes a escala local, regional y global. El genocidio  » israelí » constituye un macabro laboratorio para la nueva modalidad de acumulación de la CCT, conocida como Pax Silica, fundamentada en una alianza entre « Israel » y los Estados del Golfo que debía consolidarse por medio del Consejo del Genocidio, inaugurada por Trump en enero pasado. El régimen sionista es una potencia tanto en tecnologías digitales como militares, habiendo combinado ambas en su represión contra el pueblo palestino.

    El consejo tiene por objeto abrir la franja a sus recursos de gas y petróleo, a sus bienes raíces frente al mar y a su potencial turístico. Sin embargo, su misión fundamental consiste en convertir a Gaza en un centro neurálgico para el eje de poder público-privado, en torno al cual la tecnología y las finanzas gozarán de total libertad para desarrollar un feudo corporativo soberano.

    Netanyahu ha hecho caso omiso del cese al fuego, en tanto se filtró a la prensa un plan para Gaza redactado por Washington, conocido como Reconstrucción, Aceleración Económica y Transformación de Gaza (GREAT, por sus siglas en inglés). Dicho proyecto contemplaba una salida « voluntaria » de los palestinos hacia otro país y una serie de megaciudades de alta tecnología y criptomonedas impulsadas por inteligencia artificial. Aquellos palestinos que se queden como mano de obra barata serán estrictamente controlados mediante la vigilancia biométrica israelí.

    Gaza fue la primera guerra de inteligencia artificial del siglo XXI: un genocidio algorítmico. Si el trumpismo global se sale con la suya, Gaza se convertirá en el banco de pruebas donde las clases dominantes subyugarán mediante el autoritarismo tecnocrático la sangre y el capital. Mientras tanto, los palestinos continuarán resistiendo, tal como lo han hecho durante más de un siglo.

    Fuente: William I. Robinson, La haine.org

    @albagranadanorthafrica

    #acuerdosDeAbraham #asiaOccidental #claseCapitalistaTrasnacional #consejoDeGenocidio #crisisDeSobreacumulaciónDelCapitalismoGlobal #gaza #genocidio #gigantesTecnológicas #GREAT #palestina #Resistencia #sionismo
  4. Imperialismo y resistencia: La batalla por el futuro de Asia Occidental

    Por: Candelario Patía, corresponsal de Antorcha.

    Lo que está sucediendo en toda Asia no es nuevo. Las provocaciones de Occidente y su aliado regional, el gobierno usurpador y genocida de Israel (el cual no reconocemos como Estado), han convertido...

    insurgenciaurbana-eln.net/impe

    #AsiaOccidental #Conflicto #Imperialismo #Internacional #Resistencia

  5. Imperialismo y resistencia: La batalla por el futuro de Asia Occidental

    Por: Candelario Patía, corresponsal de Antorcha.

    Lo que está sucediendo en toda Asia no es nuevo. Las provocaciones de Occidente y su aliado regional, el gobierno usurpador y genocida de Israel (el cual no reconocemos como Estado), han convertido...

    insurgenciaurbana-eln.net/impe

    #AsiaOccidental #Conflicto #Imperialismo #Internacional #Resistencia