Cada año en Atlixco, el pueblo en el que vivo, se celebra el Valle de Catrinas: un festival donde, durante todo el mes de octubre y principios de noviembre, se colocan catrinas monumentales por todo el lugar.
Cada edición se enfoca en distintos temas y en 2026 tocó el de las deidades prehispánicas. Esta catrina está inspirada en Chalchiuhtlicue, señora de los lagos y las corrientes de agua, patrona de los nacimientos y esposa de Tláloc, el señor de la lluvia. Un gran acierto fue que la colocaron en un jagüey llamado Amatzcalli, donde la gente practica la pesca deportiva. Atrás, imponente, se yergue el volcán Popocatépetl. Bonita estampa ¿no creen?